cytotec baja la menstruacion

El aumento de la duración y frecuencia de ejercicio para que coincida con la ingesta de calorías le ayudará a mantener el peso y un incremento de ejercicio le ayudará a perder peso.

Si usted tiene sobrepeso u obesidad las pruebas de detección de hígado graso puede incluir análisis de sangre para pruebas de funcionamiento del hígado y un ultrasonido o ecografía.

Si existe la preocupación de que usted tiene la forma inflamatoria del hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica, será necesaria realizarse una biopsia del hígado.

Si usted tiene cirrosis como consecuencia de la esteatosis hepática no alcohólica su médico hablará con usted acerca de las pruebas adecuadas.

A través de un análisis de sangre podemos descubrir varios datos sobre nuestro cuerpo que pasan desapercibidos a simple vista. Un caso concreto es cómo el nivel de la fosfatasa alcalina nos indica muchas cosas sobre nuestro organismo.

Si tenemos hepatitis, problemas de huesos o no llevamos una vida sana, esta enzima será la que se resienta y nos indique que algo no va bien.

Pero, ¿qué causa su aumento y qué diferencias hay entre un nivel alto de fosfatasa alcalina y uno bajo? Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber sobre esta enzima: cómo diagnosticarla, tratarla y averiguar sus causas.

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La fosfatasa alcalina se encuentra presente en casi todos los tejidos del cuerpo, pero sobre todo está en grandes cantidades por los huesos, las vías biliares y el hígado, especialmente en este último. Dependiendo del tejido donde se encuentre hay diferentes tipos, que entran dentro de la categoría de isoenzimas.

Estos se suelen dividir en tres clases:

  • Fosfatasa alcalina intestinal (ALPI)
  • Isoenzima presente en hígado, riñones y huesos (ALPL)
  • Fosfatasa alcalina presente en la placenta durante el embarazo (ABPP)

Aunque ayuda al cuerpo de varias maneras, la función principal de esta enzima es eliminar grupos de fosfatos que se encuentran en ciertos tipos de moléculas, como los nucleótidos o las proteínas. También son indispensables para la síntesis de proteínas en las células y la calcificación de los huesos y el cartílago.

Un nivel normal de esta enzima es imprescindible en muchos casos para llevar una vida saludable.

Normalmente un aumento de la enzima suele asociarse a trastornos hepáticos u óseos, aunque los resultados deben de interpretarse de forma diferente dependiendo de si el paciente es adulto, una mujer embarazada o un niño. Por lo tanto, los síntomas que suelen mostrarse si sus niveles no son correctos están más relacionados con la enfermedad que ha causado este aumento que con la propia enzima.

A continuación, te mostramos una lista de algunos síntomas relacionados con las enfermedades del hígado. Lo más común es que, si presentas estos síntomas, te hagan un análisis de sangre para ver tu nivel de fosfatasa alcalina:

  • Debilidad y fatiga
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Picor
  • Orina de color oscuro u heces descoloridas
  • Dolor en la parte superior del abdomen
  • Decoloración de la piel, que adquiere un tono amarillento (ictericia)
  • Fiebre

Las enfermedades óseas también suelen derivar en este análisis. Algunos síntomas presentes en las enfermedades relacionadas con el hueso son las siguientes:

  • Deformidad ósea
  • Dolor de huesos o articular
  • Fracturas frecuentes en zonas como la vértebra o la cadera

En el caso de tener un nivel bajo de esta enzima, tanto los síntomas como las causas son totalmente diferentes, relacionándose normalmente con la malnutrición. Esta disminución puede producirse también por hipofosfatasia, una enfermedad poco común pero muy grave, leucemia, anemia o enfermedades del hígado.

Hay ciertos factores que producen un desequilibrio en la enzima, aunque normalmente las causas de un aumento exagerado vienen dados por una enfermedad emergente. También en la etapa de crecimiento en el niño y durante el embarazo es común que los valores de esta hidrolasa crezcan.

Varias de las causas más comunes son las siguientes:

  • La edad, ya que tanto en ancianos como en niños suele variar debido al cambio que se produce en los huesos en ambas etapas
  • Embarazo, ya que la placenta produce también esta enzima. El aumento no debe de resultar preocupante y suele producirse en el tercer trimestre
  • Hiperfosfatasemia benigna familiar, cuando el aumento es hereditario y no viene producido por otra causa secundaria. Hay que tener en cuenta que es poco frecuente
  • Uso de medicamentos o suplementos vitamínicos, especialmente de vitamina D
  • Algunos tumores, como el testicular o el ovárico, también pueden aumentar el valor de la enzima

  • Enfermedades óseas, como el raquitismo y la osteoporosis. También puede causarse por una fractura de huesos
  • Enfermedades del hígado, como la hepatitis, la cirrosis o la obstrucción bilial
  • El uso de anticonceptivos orales
  • La mononucleosis
  • Infarto
  • La diabetes mal controlada
  • El abuso del alcohol y el tabaco
  • Enfermedad inflamatoria intestinal

Como puede observarse, la mayoría de los casos están relacionados con los tres tipos de fosfatasa alcalina mencionados con anterioridad (ALPI, ALPL y ABPP).

Se puede saber fácilmente los niveles de esta enzima en el cuerpo mediante un análisis de sangre. A este análisis se le denomina análisis de fosfatasa alcalina leucocitaria (LAP), y sirve para determinar qué cantidad de esta enzima hay en los glóbulos blancos o leucocitos. Normalmente los valores de esta enzima hidrolasa deben de rondar entre los 30 y los 140 UI/L (unidades internacionales por litro); En niños debe de ser menor a 340 UI/L.

Estos análisis sirven para detectar una enfermedad hepática y controlar los problemas óseos, por lo que suelen hacerse cuando se presenta algún síntoma relacionado con un fallo en el hígado o en los huesos.

Este tratamiento consiste básicamente en regular el nivel de fosfatasa alcalina aunque, si el aumento se debe al desarrollo de otra enfermedad, el tratamiento a seguir será más complejo.

Normalmente, al tratarse la enfermedad de por sí disminuirán los valores de la enzima en el cuerpo. Si es un problema del hígado o de los huesos, lo más común es que se trate mediante medicamentos.

Si los niveles son ligeramente altos y no se consigue determinar la causa, es probable que bajen por sí solos con el paso de los meses, por lo que no se necesitaría seguir ningún tratamiento.

Es normal que haya una elevación de fosfatasa alcalina durante el embarazo, especialmente en las primeras semanas y en el tercer trimestre. Este aumento puede ser hasta tres o cuatro veces mayor que el nivel normal. Por tanto un nivel alto al final del embarazo no suele ser motivo de preocupación.

Esta subida se produce por la placenta, que también segrega esta enzima para la síntesis de proteínas en el niño.

Si las pruebas dan un aumento de fosfatasa alcalina antes del tercer trimestre, sí puede significar la aparición de un problema hepático u óseo, y en estos casos es recomendable una evaluación para prevenir afectar al feto.

Durante el llamado comúnmente “estirón”, niños y adolescentes suelen tener un mayor nivel de fosfatasa alcalina. Esto se debe a la estrecha relación entre la enzima y los huesos. Al estar en proceso de crecimiento, es normal que se produzca este aumento.

Por tanto, si se hace un análisis a un niño hay que tener en cuenta que los resultados se deben analizar de forma diferente y que un aumento de fosfatasa alcalina no tiene por qué ser preocupante. Solamente podría ser síntoma de algo más grave si superase los valores establecidos como normales.

En nuestras mascotas, los análisis para controlar la fosfatasa alcalina también sirven para indicar, sobre todo, problemas hepáticos u óseos. En estos casos es de especial importancia, ya que los perros suelen desarrollar fácilmente problemas en el hígado.

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El principal factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de hígado es la cirrosis hepática. Por lo tanto, cualquier enfermedad que pueda dar lugar a cirrosis hepática debe considerarse un factor de riesgo para el CHC.

Los principales factores de riesgo conocidos están bien definidos e incluyen, hepatitis crónicas víricas, tóxicos, enfermedades metabólicas del hígado, enfermedades hepáticas inmunitarias y enfermedades metabólicas hereditarias.

La presencia de más de un factor de riesgo aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

El desarrollo del CHC requiere aproximadamente 10 años a partir del diagnóstico de cirrosis y aproximadamente 30 años desde la exposición al virus de la hepatitis C. La secuencia temporal para los otros factores de riesgo no ha sido definida pero un tiempo de evolución parecido puede ser aplicable a la enfermedad crónica secundaria a la ingesta de alcohol.

El screening, cribado o diagnóstico precoz es un conjunto de actividades que pretenden detectar la enfermedad en sujetos sanos antes de que se manifieste clínicamente y poder adoptar el tratamiento adecuado precozmente, y así modificar la historia natural de la enfermedad y reducir la mortalidad.

Más del 80% de los pacientes afectados de cáncer de hígado presentan una cirrosis hepática subyacente y en la actualidad el hecho de que se desarrolle CHC supone la principal causa de muerte en pacientes afectos de cirrosis.

Teniendo en cuenta que la única posibilidad de aplicar tratamientos con intención curativa es diagnosticando la enfermedad en una fase inicial asintomática deben considerarse candidatos para pruebas de diagnóstico precoz a todos los sujetos con cirrosis, que podrían recibir un tratamiento en el caso de ser diagnosticados de CHC.

Está demostrado a través de diferentes estudios que el diagnóstico precoz es eficaz y puede llegar a reducir la mortalidad un 37%.

La prueba médica recomendada para la realización de un cribado es la ecografía abdominal, una prueba no invasiva, aceptada por la población, con un sensibilidad del 60-80% y una especificidad superior al 90% para la detección precoz del CHC.

La ecografía abdominal debe ser realizada siempre por personal experto.

Se recomienda realizar cribado cada 6 meses.

A aquellos pacientes de los que se sospecha que han desarrollado un cáncer de hígado, se le practicaran pruebas diagnósticas con los siguientes objetivos:

  • Confirmación del diagnóstico,
  • Determinación de la extensión de la enfermedad
  • Determinación de la reserva funcional hepática
  • Determinación de factores biológicos que afecten al pronóstico

Para realizar el diagnóstico, en primer lugar se lleva a cabo una exploración física del paciente, observando el cuerpo del mismo, la piel y los ojos en búsqueda de síntomas de ictericia y una palpación abdominal para comprobar si existen cambios en el tamaño del páncreas, el hígado o la vesícula biliar. Ante la sospecha de un problema con el hígado se solicita la realización de analíticas de sangre, heces y orina. También pueden ir acompañados de pruebas de diagnóstico por imagen (TAC), biopsia, o una resonancia magnética.

Para un diagnóstico completo del tipo de cáncer de hígado, así como para el seguimiento durante los tratamientos, se llevan a cabo pruebas adicionales que se describen a continuación.

Las técnicas de imagen son la piedra angular en el diagnóstico del CHC.

Los cambios arquitecturales del hígado cirrótico, de todas formas, hacen difícil el diagnóstico, y los nódulos regenerativos son difíciles de distinguir de los nódulos neoplásicos.

Existen las siguientes pruebas de imagen:

  • Ecografía con contraste,
  • Tomografía computerizada (TC) trifásica
  • Resonancia magnética (RM) trifásica.


El seguimiento para el estudio del nódulo hepático detectado mediante ecografía abdominal se recomienda hacer de esta manera:

Los nódulos menores de 1 cm detectados mediante ecografía de cribado deben seguirse mediante una ecografía cada 3 a 6 meses. Si tras 2 años no se detecta crecimiento, se debe volver al cribado habitual cada

Los nódulos mayores o iguales a 1 cm detectados mediante ecografía en sujetos cirróticos pueden diagnosticarse de CHC sin necesidad de obtener una biopsia si presentan en técnicas de imagen dinámicas captación de contraste en fase arterial seguido de lavado en fases tardías.

En los nódulos de entre 1 y 2 cm, este patrón vascular debe detectarse de forma coincidente en 2 técnicas de imagen.

La biopsia puede realizarse por punción, por aspiración o con aguja gruesa para la obtención de un cilindro de tejido guiadas por ecografía o por TC.

La biopsia hepática se realizará siempre en pacientes sin cirrosis y en pacientes con cirrosis en los cuales la masa hepática tenga un tamaño entre >1 centímetro y no presente una patrón vascular típico.

Debe tenerse en cuenta que el rendimiento diagnóstico de una biopsia en nódulos pequeños no es óptimo y presenta una sensibilidad cercana al 70%. Por tanto, en estos casos una biopsia negativa no puede descartar el diagnóstico de CHC.

Entre las posibles complicaciones de la biopsia hepática están la ruptura del tumor, la hemorragia, y el sembrado local del tumor.

En la mayoría de tumores sólidos, se han desarrollado sistemas de estadificación que describen el grado de extensión del tumor y son útiles para determinar el pronóstico antes y después de un tratamiento particular y para guiar las decisiones terapéuticas.

Además, el estadiaje puede ser tener un papel crítico en la evolución del tratamiento al facilitar la selección adecuada del paciente apropiado para una terapéutica específica y al proporcionar una estratificación del riesgo después del tratamiento.

Dado que el cáncer de hígado aparece en la mayoría de los casos asociado a cirrosis hepática y que el grado de alteración de la función hepática determina las opciones terapéuticas y la supervivencia (independientemente de la presencia del CHC), es imprescindible considerar conjuntamente el grado de disfunción hepática y la extensión tumoral.

Además, la presencia de síntomas ha mostrado un gran valor pronóstico y, al igual que el grado de reserva funcional hepática, determina la aplicabilidad de los diferentes tratamientos.

Así pues, se han determinado 4 parámetros principales que afectan al pronóstico en los pacientes con CHC:

  • La agresividad y la tasa de crecimiento tumoral, (estadío).
  • El estado de salud general del paciente.
  • La función hepática del paciente.
  • Los tratamientos administrados.

El sistema de Estadificación BCLC es el más utilizado en EEUU y Europa. Surgió de la identificación de factores pronósticos en varios ensayos clínicos, conformando una clasificación con estadios.

Los pacientes son clasificados en 5 estadios que a su vez proporcionan también información sobre las mejores opciones terapéuticas.

Los 5 estadios son los siguientes:

  • El estadio 0 o muy temprano: es un subgrupo con especial buen pronóstico. Incluye pacientes con cirrosis hepática compensada, con CHC muy inicial, totalmente asintomáticos y que presentan tumores únicos menores de 2 cm, sin invasión vascular ni diseminación. Este estadio muy inicial correspondería al concepto de carcinoma in situ. En estos casos, la cirugía o la ablación por radiofrecuencia ofrecen una alta probabilidad de curación.
  • El estadio A o temprano: es un estadio inicial que incluye a pacientes asintomáticos con función hepática conservada con un CHC solitario o con un máximo de 3 nódulos de hasta 3 cm de diámetro. Estos pacientes pueden tratarse con intención curativa mediante resección quirúrgica, ablación percutánea y trasplante hepático.
  • El estadio B o intermedio: consiste en pacientes con tumores multinodulares que exceden los criterios anteriormente descritos, sin invasión vascular ni extra hepática, con función hepática y estado general conservado. Si la función hepática corresponde al estadio A, los sujetos pueden beneficiarse de tratamiento mediante quimioembolización.
  • El estadio C o avanzado: incluye pacientes con función hepática conservada, pero que presentan un CHC con invasión vascular, invasión extra hepática o con afectación leve del estado general. En este grupo de pacientes, el único tratamiento que hasta la fecha ha mostrado beneficios en términos de supervivencia es el tratamiento con sorafenib.
  • El estadio D o terminal: incluye pacientes que presentan afectación grave del estado general o función hepática muy afectada y que no son candidatos a trasplante hepático. A este grupo de pacientes únicamente se les debe indicar tratamiento sintomático.

¿Cuáles son los síntomas de un hígado inactivo?, Cómo podemos ayudarlo?

El hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo humano después de la piel, y es el mayor órgano interno.

Es la glándula más grande que tenemos y la más trabajadora; el hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Su función es la de deshacerse de las toxinas del cuerpo que todos estamos expuestos a cada día.

Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

Señales que nos indican sobre el mal funcionamiento del higado:

* Malas digestiones, hinchazón abdominal, nauseas especialmente después de comidas grasas, aumento de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento. El síndrome de colón irritable, asociado con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.

Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o lengua manchada, son signos que muestran que definitivamente su hígado necesita ayuda.

Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada y dificultad para la concentración y memoria. Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades excesivas de agentes tóxicos se abrirán paso hacía la corriente sanguínea pudiendo afectar al funcionamiento del cerebro.

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Los 5 estadios son los siguientes:

  • El estadio 0 o muy temprano: es un subgrupo con especial buen pronóstico. Incluye pacientes con cirrosis hepática compensada, con CHC muy inicial, totalmente asintomáticos y que presentan tumores únicos menores de 2 cm, sin invasión vascular ni diseminación. Este estadio muy inicial correspondería al concepto de carcinoma in situ. En estos casos, la cirugía o la ablación por radiofrecuencia ofrecen una alta probabilidad de curación.
  • El estadio A o temprano: es un estadio inicial que incluye a pacientes asintomáticos con función hepática conservada con un CHC solitario o con un máximo de 3 nódulos de hasta 3 cm de diámetro. Estos pacientes pueden tratarse con intención curativa mediante resección quirúrgica, ablación percutánea y trasplante hepático.
  • El estadio B o intermedio: consiste en pacientes con tumores multinodulares que exceden los criterios anteriormente descritos, sin invasión vascular ni extra hepática, con función hepática y estado general conservado. Si la función hepática corresponde al estadio A, los sujetos pueden beneficiarse de tratamiento mediante quimioembolización.
  • El estadio C o avanzado: incluye pacientes con función hepática conservada, pero que presentan un CHC con invasión vascular, invasión extra hepática o con afectación leve del estado general. En este grupo de pacientes, el único tratamiento que hasta la fecha ha mostrado beneficios en términos de supervivencia es el tratamiento con sorafenib.
  • El estadio D o terminal: incluye pacientes que presentan afectación grave del estado general o función hepática muy afectada y que no son candidatos a trasplante hepático. A este grupo de pacientes únicamente se les debe indicar tratamiento sintomático.

Los sintomas de la ictericia incluyen piel amarilla, ojos amarillos, orina de color rojo oscuro, orina naranja, orina de color rojo, piel bronceada, pérdida del apetito, sabor amargo en la boca, lengua blanca, heces pálidas, heces con olor fétido y náuseas entre otros.

Esta página intenta proporcionar una lista con información de algunos de los posibles síntomas de la ictericia. Ten en cuenta que los síntomas de la ictericia pueden variar de forma individual en cada paciente y podrían no presentarse de la misma forma o incluso no manifestarse en todos los casos de ictericia.

Esta información sobre síntomas ha sido obtenida de diversas fuentes y puede no ser totalmente exacta y tampoco tiene porqué ser la lista completa de los síntomas de la ictericia. Debes consultar con tu médico si notas los primeros síntomas de la ictericia ya que sólo tu médico puede proporcionar un correcto diagnóstico de los síntomas de forma precisa.

La ictericia es la coloración amarillenta de la piel, de las membranas mucosas y de la parte blanca de los ojos causada por una mayor cantidad de bilirrubina en la sangre. La ictericia es un signo de una enfermedad subyacente.

La bilirrubina es un subproducto de la descomposición diaria natural y de la destrucción de las células rojas de la sangre que tenemos en nuestro cuerpo. La molécula de la hemoglobina se libera en la sangre, se divide en una porción hemo y se convierte químicamente en la bilirrubina. Normalmente, el hígado metaboliza y excreta la bilirrubina en forma de bilis. Sin embargo, si hay una interrupción en este metabolismo normal y/o en la producción de la bilirrubina, puede dar como resultado la ictericia.

La ictericia puede ser causada por varios procesos de diferentes enfermedades. Esto puede ser de gran ayuda para entender las diferentes causas que provocan la ictericia mediante la identificación de los problemas que perturban el metabolismo normal y/o la excreción de la bilirrubina.

La ictericia en estos casos está causada por un rápido incremento de la descomposición y de la destrucción de los glóbulos rojos (hemólisis), desbordando de ese modo la capacidad del hígado para eliminar adecuadamente los altos niveles de bilirrubina en la sangre.

A continuación mostramos algunos de los ejemplos en los que se presentan unas condiciones en las que existe un mayor deterioro de las células rojas de la sangre:

  • Paludismo
  • Crisis de las células falciformes
  • Esferocitosis
  • Talasemia
  • Glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
  • Drogas u otras toxinas
  • Trastornos autoinmunes

La ictericia en estos casos es causada por la incapacidad del hígado para metabolizar adecuadamente y excretar la bilirrubina. Podemos destacar los siguientes ejemplos:

  • Hepatitis (comúnmente viral o relacionada con el alcohol)
  • Cirrosis
  • Drogas u otras toxinas
  • Síndrome de Crigler-Najjar
  • Síndrome de Gilbert
  • Cáncer

La ictericia en estos casos se denomina ictericia obstructiva, es causada por condiciones que interrumpen el drenaje normal de la bilirrubina conjugada en forma de bilis desde el hígado a los intestinos.

Entre las causas de la ictericia obstructiva podemos incluir:

  • Cálculos biliares en los conductos biliares
  • Cáncer (de páncreas y de la vesícula biliar o carcinoma de los conductos biliares)
  • Estenosis de los conductos biliares
  • Colangitis
  • Malformaciones congénitas
  • Pancreatitis
  • Parásitos
  • Embarazo
  • Ictericia del recién nacido

La ictericia en los recién nacidos puede ser causada por varias razones diferentes, aunque a menudo es una consecuencia fisiológica normal del hígado del recién nacido que todavía es inmaduro. Aunque por lo general, en estas circunstancias es inofensivo, los recién nacidos con niveles excesivamente elevados de bilirrubina a causa de otros problemas médicos (ictericia patológica), pueden sufrir un daño cerebral devastador (kernicterus, también conocido como ictericia nuclear o encefalopatía neonatal bilirrubínica) si no se aborda el problema de fondo. La ictericia del recién nacido es la condición más común en los recién nacidos que requiere evaluación médica.

A continuación mostramos las causas más comunes de la ictericia del recién nacido:

  • Ictericia fisiológica: Generalmente, este tipo de ictericia se hace evidente en el segundo o en el tercer día de vida. Es la causa más común de ictericia del recién nacido y normalmente es una condición transitoria e inofensiva. Este tipo de ictericia es causada por la incapacidad del hígado inmaduro del recién nacido para procesar la bilirrubina que surge de la degradación acelerada de las células rojas de la sangre que tiene lugar a esta edad. A medida que el hígado del recién nacido madura, la ictericia desaparece de forma gradual.
  • Incompatibilidad materno-fetal de grupo sanguíneo (Rh, ABO): Esta forma de ictericia ocurre cuando hay una incompatibilidad entre los grupos sanguíneos de la madre y del feto. Esto conduce a un aumento de los niveles de bilirrubina por la descomposición de los glóbulos rojos (hemólisis) del feto.
  • Ictericia por la leche materna: Este tipo de ictericia se produce en los recién nacidos alimentados con leche materna y normalmente aparece al final de la primera semana de vida. Se cree que los responsables son ciertos productos químicos de la leche materna. Por lo general, se trata de un trastorno inofensivo que se resuelve de forma espontánea y las madres por lo general, no tienen que suspender la lactancia materna.
  • Ictericia por lactancia: Esta forma de ictericia ocurre cuando el lactante recién nacido no recibe la cantidad adecuada de leche materna. Puede ocurrir debido a una tardía o insuficiente producción de leche por parte de la madre o debido a una alimentación deficiente del recién nacido. Esta inadecuada ingesta de leche da lugar a la deshidratación y a la reducción de las deposiciones por parte del recién nacido, con una posterior disminución en el organismo de la bilirrubina por la excreción.
  • Cefalohematoma (una acumulación de sangre debajo del cuero cabelludo): A veces, durante el proceso del parto, el recién nacido puede sufrir una contusión o lesión en la cabeza, lo que provoca una acumulación o coagulación la sangre bajo el cuero cabelludo. Como la sangre se descompone de manera natural, puede dar lugar a elevados niveles repentinos de bilirrubina que pueden sobrepasar la capacidad del hígado inmaduro del recién nacido para su procesamiento, dando lugar a la ictericia.

La lista de los principales síntomas de la ictericia, obtenidos de varias fuentes, incluyen:

A continuación puedes ver enlaces de estados de salud o enfermedades que tienen algunos síntomas similares a los de la ictericia. Haciendo click en la imágen o el enlace inferior podrás ver más información sobre estas enfermedades o estados de salud y sus síntomas.

  • Hemorragias nasales y los moretones
  • musculares frecuentes y en las articulaciones

El hígado y su relación con el colon irritable miren las circunstancias que nos pueden llevar a sufrir de esta condición

La progresión de la enfermedad de hígado graso a la enfermedad más grave del hígado como la cirrosis e insuficiencia hepática aguda se puede detectar mucho más fácilmente, colon afecta el hígado cuando está muy saturado de desechos.mas cuando

30% del consumo de fructosa se convierte directamente a la grasa.

El hígado graso se define como tener un 5-10% de grasa acumulada en el hígado. Siempre hay un cierto nivel de grasa acumulada en este órgano, pero una vez que llegue a esta altura comienza a funcionar, la circulación interrumpir y células hepáticas comienzan a morir. Es también un signo de otros problemas serios en el cuerpo como este órgano se encarga de la desintoxicación del cuerpo. Por lo tanto, su cuerpo está invadido de alguna manera las toxinas salvo algún componente genético.

Porque el hígado funcióna como colon

Pero muchas veces le toca cumplir la función de colon, que no debería ser así ya que por los malos hábitos de alimentación que practicamos que nos con llevaron a tener colon irritable. Ya que cuando el colon está lleno de desechos que no evacuamos desencadenamos el colon irritable y demás dolencias de colon por otro lado el hígado reacciona tratando de sacar esas toxinas que hay en el colon y eso conlleva al desgate de el hígado

Obesidad – Los médicos coinciden en que para aquellos de nosotros que tienen sobrepeso, hay un 75% de aumento en la probabilidad de la enfermedad de hígado graso.

sindrome del colon irritable o problemas digestivos ocasionales

Sensibilidad a los alimentos – esto es a menudo relacionados con intestino permeable y puede ser la causa subyacente del aumento de toxinas en el cuerpo. Estos remedios para el colon irritable le serán de ayuda para tratar el colon

Los síntomas típicos de enfermedad hepática avanzada

Los círculos negros debajo de los ojos, los ojos hinchados

Manchas marrones en la piel

Palmas inflamados y las plantas de los pies

Hinchazón en las piernas y los tobillos.

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El hígado graso simple es una entidad habitualmente de curso benigno, por lo que para su diagnóstico bastaría un estudio por medio de análisis de sangre y una ecografía hepática. No obstante, se ha comprobado que cuando el hígado graso presenta además degeneración celular y fibrosis puede convertirse en una enfermedad potencialmente progresiva e incluso puede evolucionar a cirrosis. Por lo tanto, parece razonable recomendar que la biopsia hepática se realice en aquellos pacientes con sospecha clínica de esteatosis y que presenten al menos dos de los factores de riesgo anteriormente mencionados, con el objetivo de obtener la información necesaria para establecer el pronóstico evolutivo de la enfermedad hepática y valorar la indicación de tratamiento.

La esteatosis hepática no produce síntomas específicos. Esto es bastante común a la mayoría de las enfermedades crónicas del hígado, como las hepatitis B y C, que tampoco producen síntomas significativos. Por lo tanto, podemos considerar que el hígado graso, salvo que esté ya en fases avanzadas como la cirrosis, es una enfermedad relativamente asintomática.

Por todo ello, los pacientes con hígado graso no suelen acudir al médico salvo que, de manera casual o por la realización de un chequeo médico rutinario, le encuentren en la sangre unas transaminasas o enzimas hepáticas (AST, ALT, GGT) ligeramente elevadas o algunas de las alteraciones metabólicas que suelen acompañar a esta enfermedad del hígado, como una elevación de la glucosa, del

colesterol o de los triglicéridos.

Diagnóstico

El diagnóstico de hígado graso se establece en un paciente que no consume habitualmente alcohol, sin otras posibles causas de enfermedad crónica del hígado y que presente signos típicos en la biopsia hepática. En la práctica clínica se puede llegar al diagnóstico cuando hay alteraciones en los análisis y datos ecográficos y se descartan otras causas de inflamación hepática.

Criterios diagnósticos del hígado graso

Exclusión de un consumo excesivo de alcohol (

Los órganos y tejidos del ser humano “se comunican” a través de señales que el profesional de la salud aprende a identificar como huellas que le permitan orientarse, comprender al paciente y finalmente llegar a un diagnóstico. En la terminología de la salud, el ejercicio a través del cual se comunican los pacientes con los profesionales de la salud se llama “Consulta Médica”.La consulta es como un ritual que a través de los años ha perdido el valor que debería conservar. Anteriormente el tiempo dedicado a un paciente podría ser de 1 hora y luego se redujo a 30, 20 e incluso a 15 minutos. Por ello, es muy importante que “el ritual” sea comprendido por los pacientes, por sus familiares y que le saquen el mayor jugo posible a la entrevista con el profesional de la salud.

En esta sección el paciente relata sus molestias (síntomas) de manera ordenada y clara. Por ello, es importante que usted se prepare, que lleve notas, que escriba, que ordene sus molestias y la fecha de inicio y la evolución que tuvieron. Si le han realizado estudios de laboratorio, de radiología o de otra índole (endoscopía, biopsias, etc.) debe presentarlos de manera ordenada, de preferencia en un folder, con los más antiguos al final y los más recientes hasta adelante.

Esta sección incluye diversas acciones en las cuales el médico revisa detalladamente los órganos para detectar anormalidades físicas.
a. Signos vitales. Debe incluir la toma de la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria. En ocasiones se toma adicionalmente la temperatura o la saturación capilar de oxígeno.
b. Somatometría. Como mínimo se toma la estatura y el peso corporal. En la evaluación nutricia se describen más recomendaciones (ver adelante).
c. Exploración de la cabeza. Incluye a los ojos, los conductos auditivos, la cavidad oral.
d. Exploración del cuello. Interesa detectar crecimiento de ganglios o lesiones en la tiroides.
e. Exploración del Tórax. Se escuchan los pulmones y el corazón. Pueden detectarse secreciones o espasmo bronquial, soplos o arritmias.
f. Exploración de abdomen. Interesa detectar crecimiento del hígado o del bazo, presencia de ascitis (líquido en el vientre), dolor intestinal o presencia de tumoraciones.
g. Exploración de extremidades. Se revisa la piel, los vasos sanguíneos, las articulaciones, la fuerza y movilidad, así como la existencia de edema (líquido en las piernas.

Una vez completado la evaluación de síntomas y la exploración física completa, el profesional de salud debe llegar a un “diagnóstico presuntivo o definitivo” de la enfermedad. Si el diagnóstico es presuntivo podrá solicitarse estudios complementarios. Si el diagnóstico es definitivo deberá proponerse un Plan Terapéutico. Pero, dado que en esta sección hablamos de los “Síntomas y Signos de las Enfermedades Hepáticas”, volvamos al detalle de los mismos.

Señal, malestar o cambio subjetivo que relata o describe un enfermo. Puede ser un dolor, nausea o debilidad. Dado que es difícil de medir debemos intentar describirlo lo mejor posible en su antigüedad, su duración, hora o frecuencia de presentación, factores activadores o inhibidores.

Signo: Hallazgo objetivo que detecta el médico en el cuerpo de un paciente. El mejor ejemplo en el ojo amarillo conocido como ictericia, pero puede ser también la acumulación de líquido en piernas (edema) o vientre (ascitis).

Los síntomas pueden ser específicos o inespecíficos de una enfermedad del hígado.

Algunos ejemplos de síntomas específicos incluyen:

  • -Ictericia (ojo amarillo)
  • -Prurito (comezón)
  • -Coluria (orina oscura)
  • -Acolia (heces pálidas)

Algunos ejemplos de síntomas inespecíficos (que no se explican sólo por patología en el hígado) son los siguientes:

Significa coloración amarilla de ojos, piel y mucosas. Se relaciona con depósito excesivo de bilirrubina en los tejidos. En el caso de los niños, la ictericia del recién nacido puede ser transitoria y auto-corregible en días o semanas a medida que el hígado madura y activa sus sistemas enzimáticos. Sin embargo, en una enfermedad rara denominada Atresia de Vías Biliares, la ictericia se vuelve progresiva y cada vez de mayor intensidad, lo cual debe considerarse una emergencia médica ya que puede ocasionar convulsiones y daño irreversible al sistema nervioso (conocido como Kernicterus).

La ictericia puede confundirse con anemia en la cual existe una deficiencia de hemoglobina por sangrado macroscópico o microscópico (en la mujer puede ser por menstruaciones abundantes o bien en hombre puede ser por sangrado digestivo)

Otra opción de confusión es la piel con depósito excesivo de carotenos que pone la piel anaranjada debido al consumo excesivo de papaya y zanahoria que contienen estos pigmentos.

Es la comezón persistente en todo el cuerpo, de presentación crónica, persistente, que deja huella del rascado y que a la larga endurece e hiperpigmenta la piel. Se relaciona con depósito excesivo de pigmentos biliares en los tejidos.

Otra opción de confusión es la piel con depósito excesivo de carotenos que pone la piel anaranjada debido al consumo excesivo de papaya y zanahoria que contienen estos pigmentos.

Es un termino que indica que la orina es oscura.

Sensación subjetiva de malestar extremo. Es un reto al intelecto del profesional de la salud ya que tiene múltiples causas. Además tiene componentes subjetivos que puede simularse o pueden inducir alarma o preocupación:

  • -Llanto
  • -Cambios de posición o expresión

Es importante mencionar que en el caso del dolor, el umbral de sensibilidad es diferente para cada persona.

  • -Personas con baja percepción
  • -Alta percepción
  • -Asociado a la presión manual
  • -Asociado a la vibración

Localización del dolor

Es fundamental que el paciente narre claramente el síntoma dolor

Este problema se presenta con mayor frecuencia en el género femenino (en una proporción de 4 a 1 con respecto a los hombres) debido a la existencia de estrógenos (hormonas sexuales), ya sea de origen orgánico o por su administración externa en forma de anticonceptivos orales, pues estos elementos aumentan la saturación de colesterol en la vesícula biliar y la secreción de ácidos biliares por parte del hígado. Si a estos factores se añade la presencia de obesidad, aumenta la posibilidad de generación de cálculos.

Cabe destacar que el subgrupo de mujeres más susceptibles al desarrollo de alteraciones en el flujo de la bilis (colestasis) son las embarazadas, quienes llegan a presentar hacia el final de la gestación 2 ó 3 veces más concentraciones de sales biliares, lo que favorece la formación de los elementos que pueden producir inflamación de la vesícula.

La colecistitis comienza con un dolor tipo cólico en forma aguda (intensa) en el abdomen en la región derecha debajo de las costillas, que en 75% de los casos se ha presentado con anterioridad, aunque en menor intensidad, por lo que muchas veces pasa desapercibido para el paciente y lo atribuye a malestar estomacal. El dolor aumenta y, por lo general, se irradia hacia la parte baja del omóplato derecho y se acompaña de náuseas y vómito; en algunas ocasiones se puede presentar fiebre.

Lo que se indica en cuanto los síntomas se hacen presentes es acudir al médico, quien para corroborar el diagnóstico solicitará que se practique al paciente un ultrasonido, estudio que por medio de ondas sonoras reflejadas permite la visualización de las paredes de la vesícula biliar, los conductos biliares de excreción y la posible presencia de lodo biliar (acumulación de sustancias de desecho) o cálculos que pueden ser los causantes del proceso inflamatorio de la vesícula.

El tratamiento de colecistitis incluye, una vez que el paciente ha llegado a la unidad hospitalaria, la rehidratación, ya que en algunas ocasiones por el vómito y la fiebre se pierden líquidos; se debe colocar una sonda nasogástrica que permita el aspirado de las secreciones para evitar la estimulación de la producción de sustancias (hormonas intestinales) que generen mayor contracción de la vesícula biliar, lo que aumentaría el dolor. En caso de haber fiebre se deberá administrar un antipirético y un antibiótico que ayuden a controlar dolor e infección.

Sin embargo, el tratamiento definitivo de colecistitis es la colecistectomía, es decir, intervención quirúrgica para destapar los ductos bloqueados. Si el paciente presenta riesgo quirúrgico (por ejemplo, que curse con presión arterial alta, fiebre, altos o bajos niveles de glucosa en sangre) la intervención se diferirá de 1 a 2 días como plazo máximo.

Si, por el contrario, los síntomas ceden con el tratamiento médico la cirugía podrá programarse en un plazo no mayor a seis semanas. Cuando se presentan complicaciones en el proceso inflamatorio de la vesícula, como acumulación de pus (empiema), gangrena o perforación vesiculares, la intervención quirúrgica debe ser inmediata.

En conclusión, podemos decir que el término colecistitis se refiere al proceso inflamatorio de la vesícula biliar en el que se ven relacionados muy estrechamente la alteración de los procesos metabólicos del colesterol que generan la formación de elementos que obstruyen el flujo biliar. Este problema puede evitarse en gran medida si cuidamos nuestra alimentación, evitando en lo posible el exceso de grasas, principalmente, y practicando regularmente ejercicio que permita eliminar el exceso de grasas en nuestro cuerpo.


Las piedras en la vesícula (también llamadas cálculos biliares) son granos cristalinos formados dentro del cuerpo por aumento o concreción de componentes de bilis normales o anormales.

Los cálculos biliares pueden ocurrir en diversas partes del árbol biliar, incluso en la vesícula biliar y el conducto biliar común. La obstrucción del conducto biliar común se llama coledocolitiasis; la obstrucción del árbol biliar puede causar ictericia; y la obstrucción de la salida del sistema exocrino pancreático puede causar pancreatitis. La colelitiasis es la presencia de piedras en la vesícula biliar (cole significa "bilis", litia significa "piedra", y -sis significa "proceso").

El tamaño de un cálculo biliar varía y puede ser tan pequeño como un grano de arena o tan grande como una bola de golf. La vesícula biliar puede desarrollar una sola piedra, a menudo grande, o muchas más pequeñas, hasta varios miles.

Los cálculos biliares tienen un aspecto diferente dependiendo de sus contenido. Sobre la base de este contenido, pueden subdividirse en dos tipos:

Las piedras de colesterol son, por lo general, verdes, pero a veces son blancas o amarillas. Constituyen aproximadamente el 80 por ciento de los cálculos biliares y se componen de colesterol.

Las piedras de pigmento son pequeñas, oscuras, compuestas de bilirrubina y sales de calcio (que se encuentran en la bilis). Constituyen el otro 20 por ciento de los cálculos biliares. Los factores de riesgo para estas piedras de pigmento son la cirrosis, infecciones del tracto biliar y trastornos hereditarios de las células sanguíneas como la anemia de células falciformes y la esferocitosis.

También es posible encontrar piedras de origen mixto.

Se ha progresado bastante en el entendimiento del proceso de formación de los cálculos biliares. Los investigadores creen que pueden ser causados por una combinación de factores como la química heredada, peso corporal, motilidad de la vesícula biliar (movimiento), y quizás la dieta. Además, las personas con protoporfiria eritropoyética tienen mayor riesgo de desarrollar cálculos biliares.

Los cálculos biliares de colesterol se desarrollan cuando la bilis contiene demasiado colesterol y no las suficientes sales biliares. Además de una concentración alta de colesterol, otros dos factores parecen ser importantes en la generación de cálculos biliares. El primero es la frecuencia y eficacia con la que se contrae la vesícula biliar; el vaciado incompleto e infrecuente de la vesícula puede hacer que la bilis se vaya sobreconcentrando y forme la piedra. El segundo factor es la presencia de proteínas en el hígado, y bilis que promueva o inhiba la cristalización del colesterol en los cálculos biliares.

Además, los niveles altos de la hormona estrógeno como consecuencia del embarazo, terapia hormonal o uso de formas combinadas de anticonceptivos (que contienen estrógeno), pueden aumentar los niveles de colesterol en la bilis y también disminuir el movimiento de la vesícula biliar, causando la formación de cálculos.

No se ha demostrado ninguna relación clara entre la formación de cálculos biliares y la dieta. Sin embargo, las dietas bajas en fibra y ricas en colesterol, y los alimentos almidonados, parece que contribuyen a la formación de piedras en la vesícula. Otros factores alimenticios que pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares incluyen la pérdida de peso rápida, el estreñimiento, saltarse comidas, comer menos pescado, y un consumo bajo de nutrientes como ácido fólico, magnesio, calcio y vitamina C. Por otra parte, el vino y el pan de grano entero pueden disminuir el riesgo de cálculos biliares.

Las piedras en la vesícula, por lo general, permanecen asintomáticas al principio. Los síntomas comienzan a desarrollarse una vez que las piedras alcanzan un cierto tamaño (más de 8 mm). Un síntoma principal de tener cálculos biliares es el "ataque biliar", también conocido como cólico biliar, en el cual la persona afectada experimenta un dolor intenso en la región abdominal superior que constantemente aumenta durante treinta minutos a varias horas. La víctima también puede padecer dolor en la espalda, generalmente entre los omóplatos, o dolor bajo el hombro derecho. En algunos casos, el dolor se desarrolla en la región inferior del estómago, más cerca de la pelvis, pero es menos común. También pueden producirse náuseas y vómitos.

Estos ataques son sumamente dolorosos, similares a los de un ataque por cálculo renal. Un modo de aliviar el dolor abdominal es beber un vaso de agua al principio del ataque, para regular la bilis en la vesícula biliar, pero esto no funciona en todos los casos. Otro método es tomar magnesio seguido de un líquido amargo como el café una hora más tarde. Los sabores amargos estimulan el flujo de bilis. Un estudio ha encontrado cantidades inferiores de cálculos biliares en los bebedores de café.

A menudo, estos ataques ocurren después de una comida con mucha grasa, y casi siempre se dan por la noche. Otros síntomas incluyen hinchazón abdominal, intolerancia a los alimentos grasos, eructos, gases e indigestión. Si los susodichos síntomas coinciden con frío, fiebre leve, amarilleamiento de la piel o los ojos, y/o heces de color arcilla, se debe consultar a un doctor inmediatamente.

Algunas personas que tienen cálculos biliares son asintomáticas y no sienten ningún dolor o incomodidad. Estos cálculos biliares son llamados "piedras silenciosas" y no afectan a la vesícula biliar u otros órganos internos. No necesitan tratamiento.

Los cálculos biliares de colesterol pueden ser disueltos a veces con ácido ursodeoxicólico oral. Sin embargo, las piedras pueden repetirse una vez que la medicina deja de tomarse. La obstrucción del conducto biliar común con cálculos puede aliviarse mediante esfinceterotomía retrógrada endoscópica después de una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Una idea falsa común es que el uso de ultrasonidos (litotripsia extracorpórea por onda expansiva) puede usarse para romper cálculos biliares. Aunque este tratamiento sea muy eficaz contra los cálculos renales, se usa sólo para romper las piedras más suaves y menos frágiles.

La colecistectomía (eliminación de la vesícula biliar) tiene una probabilidad del 99% de acabar con la repetición de cálculos biliares. Sólo a los pacientes sintomáticos se les aconseja la cirugía. La carencia de vesícula biliar no parece tener ninguna consecuencia negativa en muchas personas. Sin embargo, hay una proporción significativa de la población, entre el 5% y el 40 %, que desarrollan un trastorno llamado síndrome de postcolecistectomía, cuyos síntomas incluyen malestar gastrointestinal y dolor persistente en el abdomen derecho superior.

Hay dos opciones de cirugía: procedimiento abierto, y laparoscopia:

  • Colecistectomía con procedimiento abierto: Implica una incisión grande en el abdomen (laparotomía) debajo de las costillas inferiores derechas. Una semana de hospitalización, dieta normal una semana después y actividad normal tras un mes.
  • Colecistectomía laparoscópica: 3 ó 4 pequeños agujeros por los que se introduce una cámara e instrumentos. Generalmente se sale del hospital el mismo día o tras una noche de permanencia, con una semana de reposo en casa y medicación para el dolor. Una semana después se puede reanudar la dieta y la actividad normal. El nivel de energía disminuye y queda dolor residual durante un mes o dos. Los estudios muestran que este procedimiento es tan eficaz como la colecistectomía abierta y más invasiva, a condición de que las piedras estén exactamente localizadas por colangiograma antes del procedimiento, de modo que puedan ser quitadas todas. El procedimiento también tiene la ventaja de reducir complicaciones como la perforación de intestino y la herida vascular.

El régimen llamado "rubor de vesícula biliar" o "rubor de hígado" es un remedio popular en la medicina alternativa. En este tratamiento, a menudo autoadministrado, el paciente bebe cuatro vasos de sidra de manzana y come cinco manzanas por día durante cinco días. Luego ayuna brevemente, toma magnesio, y bebe grandes cantidades de limón o jugo de pomelo mezclado con aceite de oliva u otro aceite antes de irse a la cama. A la mañana siguiente se expulsan varias piedras verdes y marrones sin causar dolor, limpiadas simplemente con agua del sistema biliar. Un hospital de Nueva Zelanda analizó las piedras expulsadas mediante este procedimiento y encontró que estaban formadas por ácidos grasos similares a los del aceite de oliva, sin colesterol detectable o sales biliares, lo que demuestra que son poco más que el aceite de oliva endurecido. A pesar del "rubor de vesícula biliar", el paciente todavía requería la eliminación quirúrgica de los verdaderos cálculos biliares.

Aunque parezca extraño, los cálculos biliares son un subproducto valioso del procesamiento de carne, con un valor de 32 dólares por gramo para su uso como un supuesto antifebril y antídoto en la medicina herbaria de algunas culturas, en particular la China. Los cálculos biliares más finos, que son llamados Niu-Huang ("la cosa amarilla de los bueyes", en chino), suelen encontrarse en viejas vacas lecheras. Los que se obtienen de los perros, llamados Gou-Bao ("el tesoro de los perros" en chino), también se usan hoy en día. Como sucede en las minas de diamantes, en los mataderos se produce con frecuencia el robo de cálculos biliares por parte de los trabajadores para su reventa.

El dolor de vesícula biliar es un término que incluye todo para describir cualquier dolor debido a una enfermedad relacionada con la vesícula biliar. Los principales problemas de la vesícula biliar que producen dolor en la vesícula biliar son cólicos biliares, colecistitis, cálculos biliares, pancreatitis y colangitis ascendente. Los síntomas varían y pueden desencadenarse al comer ciertos alimentos. El dolor puede describirse como intermitente, constante, abdominal, irradiando a la espalda, leve a grave dependiendo de la causa subyacente.

Una breve revisión de la anatomía y función de la vesícula biliar puede ayudar a los lectores a comprender mejor el dolor de la vesícula biliar. La vesícula biliar está conectada al hígado a través de conductos que suministran bilis a la vesícula biliar para su almacenamiento. Estos conductos biliares luego forman el conducto hepático común que se une con el conducto cístico de la vesícula biliar para formar el conducto biliar común que desemboca en el tracto GI (duodeno). Además, el conducto pancreático usualmente se fusiona con el conducto biliar común justo antes de que entre al duodeno. Las hormonas hacen que la vesícula biliar libere bilis cuando la grasa y los aminoácidos llegan al duodeno después de comer, lo que facilita la digestión de estos alimentos. Las estadísticas sugieren que las mujeres pueden tener hasta dos veces más incidencia de cálculos biliares que los hombres.

Una de las causas más comunes del dolor de la vesícula biliar son los cálculos biliares (también llamada enfermedad de cálculos biliares o colelitiasis). Los cálculos biliares ocurren cuando el colesterol y otras sustancias que se encuentran en la bilis forman cálculos. Cuando la piedra pasa de la vesícula biliar al intestino delgado o se atasca en el conducto biliar, puede causar dolor. Esto se llama cólico biliar, también conocido como ataque de la vesícula biliar.

El dolor en la vesícula biliar también puede ser causado cuando la bilis regresa a la vesícula biliar. Esto hace que la vesícula biliar se hinche y usted sienta:

  • Dolor localizado en un lado de su pecho y se mueve hacia el otro.
  • Dolor en la parte posterior del omóplato derecho.
  • Náuseas, vómitos o gases..

Como se indicó anteriormente, los principales problemas de la vesícula biliar que producen dolor en la vesícula biliar son;cólicos biliares, colecistitis, cálculos biliares, pancreatitis y colangitis ascendente. Hay dos causas principales de dolor que se originan en la vesícula biliar o involucran a la vesícula biliar directamente. Se deben a 1) bloqueo intermitente o completo de cualquiera de los conductos por cálculos biliares; 2) lodo y / o inflamación de cálculos biliares que pueden acompañar irritación o infección de los tejidos circundantes. Cuando la obstrucción parcial o completa de los conductos causa presión e isquemia (suministro sanguíneo inadecuado debido a un bloqueo de los vasos sanguíneos en el área) para desarrollarse en el tejidos adyacentes.

Los cálculos biliares generalmente se forman en la vesícula biliar, pero se pueden formar en cualquiera de los conductos. Cuando la vesícula biliar se comprime (estrujada por la musculatura). La bilis generalmente sale por los conductos hacia el tracto gastrointestinal; sin embargo, si hay cálculos biliares o sedimentos de cálculos biliares, puede haber un bloqueo parcial o completo de los conductos con presión sobre el tejido circundante, a veces lo suficiente como para causar isquemia local. Otros procesos como el trauma pueden causar dolor en la vesícula biliar. La infección de los conductos biliares y la vesícula biliar, que generalmente ocurre después de una obstrucción biliar también puede causar dolor.

El cólico biliar es un término utilizado para describir el tipo de dolor relacionado con la vesícula biliar. Cuando la vesícula biliar se contrae y el conducto cístico está parcialmente o completamente bloqueado por un cálculo biliar. Los síntomas se describen a continuación.

Cólico biliar (obstrucción intermitente de los conductos); dolor repentino y de rápido crecimiento (dolor o presión) en la parte superior derecha del abdomen o en el área epigástrica; algunas personas tendrán dolor que se irradiará al hombro derecho (o dolor de espalda en la punta de la escápula) y / o también desarrollarán náuseas y vómitos. El dolor generalmente desaparece en aproximadamente 1 a 5 horas, aunque un leve dolor puede persistir durante aproximadamente un día.

Colecistitis (inflamación del tejido vesicular secundaria a obstrucción del conducto); dolor severo y constante en la parte superior derecha del abdomen que puede irradiarse al hombro o la espalda derecha, sensibilidad abdominal al tacto o presión, sudoración, náuseas, vómitos, fiebre, escalofríos e hinchazón; la incomodidad dura más que el cólico biliar.

La colecistitis acalculosa (sin cálculos biliares). Tiene síntomas similares a la colecistitis pero se presenta como una complicación de otros problemas como traumatismos o quemaduras; los pacientes tienen síntomas severos y parecen muy enfermos.

Pancreatitis: los cálculos biliares de la vesícula biliar pueden bloquear el conducto pancreático y causar pancreatitis (inflamación del páncreas). Con dolor en la parte superior del abdomen que puede irradiar hacia la espalda, abdomen sensible, más dolor después de comer, con náuseas y vómitos.

La colangitis ascendente (o simplemente colangitis o infección del sistema biliar) causa fiebre, dolor abdominal, ictericia e incluso hipotensión (presión arterial baja) y confusión; es una urgencia médica.

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No existe una manera específica de prevenir los ataques. De ser necesario, se recomienda utilizar un casco para prevenir una lesión, lo que disminuirá las posibilidades de una lesión al cerebro y de ataques subsecuentes. Se deben evitar las drogas recreativas. Las personas con epilepsia deben tomar la medicación como indicó el médico y evitar tomar cantidades excesivas de alcohol.

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico hace un examen físico y realiza preguntas que lo ayudan a saber la causa del ataque. A continuación, algunas de las preguntas:

  • ¿Ocurrió o comenzó en un lado del cuerpo?
  • ¿Presentó movimiento muscular y si fue así, cuál fue el patrón?
  • ¿Existen factores de riesgo (como una reciente lesión en la cabeza)?
  • ¿Se mantuvo conciente durante el ataque?
  • ¿Cuánto tiempo duró el ataque?
  • ¿Cuál es la frecuencia con que se presentan los ataques?
  • ¿Existe alguna señal de advertencia (aura) del ataque?
  • ¿Presentó algún otro síntoma (cambios visuales, olores anormales)?

Se pueden realizar los siguientes exámenes de diagnóstico:

  • TC de cabeza o IRM
  • EEG
  • Punción lumbar
  • Pruebas sanguíneas

Con frecuencia se prescriben medicamentos los cuales deben tomarse siguiendo con gran precisión las instrucciones del médico. Los miembros de la familia deben observar y llevar un diario de todos los ataques para así obtener el tratamiento adecuado.

Las personas con convulsiones no controladas no deben conducir. Cada estado tiene una ley distinta que determina a cuáles pacientes se les permite conducir. Las personas que sufren de convulsiones tampoco deben nadar ni montar en bicicleta sin compañía.

Nombres alternativos

Pequeño mal; Petit mal; Crisis de ausencias; Epilepsia menor Definición

Son una alteración temporal de la función cerebral, ocasionada por una actividad eléctrica anormal en el cerebro y caracterizada por una pérdida abrupta de poca duración en la actividad consciente (“ausencia”) u otro cambio anormal en el comportamiento.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Las ausencias son más comunes en personas menores de 20 años, generalmente en niños entre los 6 y 12 años, y se pueden presentar en combinación con otros tipos de convulsiones.

Las ausencias típicas duran sólo unos pocos segundos, con recuperación total que ocurre rápidamente y sin presencia de confusión persistente. Estas convulsiones se manifiestan como episodios de mirada fija o “ausencias” durante los cuales se presenta un cese en la actividad o en el discurso del niño.

Es posible que el niño pare de hablar en medio de una frase o que deje de caminar y uno o varios segundos más tarde reanude la actividad y el lenguaje. Si durante uno de estos episodios el niño está de pie o caminando, rara vez se cae.

Los “episodios” pueden ser poco o muy frecuentes, presentándose muchas veces por hora. Hasta cientos de convulsiones se pueden presentar en un solo día y pueden presentarse durante semanas o meses antes de ser detectados. Estas convulsiones pueden interferir con el desempeño escolar y el aprendizaje, y los profesores pueden llegar a interpretarlas como una falta de atención u otro tipo de mala conducta.

Las ausencias atípicas tienen un comienzo más lento, duran más y la actividad muscular puede ser más notoria que en las ausencias típicas. Por lo general, no hay recuerdos de la convulsión.

Usualmente, no se encuentra ninguna causa para las ausencias típicas, ni se detectan trastornos neurológicos o de otro tipo. Las ausencias atípicas pueden o no estar asociadas con otros trastornos neurológicos.

Las causas pueden ser inidentificables o se pueden identificar como anomalías cerebrales congénitas, complicaciones de enfermedad hepática o nefropatía o lesiones cerebrales ocasionadas por traumatismo o complicaciones al momento del nacimiento. En algunas ocasiones, los antecedentes familiares de convulsiones indican un tipo hereditario de esta afección.

  • Cambios en la actividad muscular
    • ausencia de movimiento
    • torpeza con las manos
    • temblor palpebral
    • chasquido de labios
    • masticación
  • Cambios en el estado de consciencia
    • episodios de mirada fija (involuntarios)
    • falta de conciencia del espacio circundante
    • interrupción repentina de la actividad consciente (movimiento, discurso, etc.)
    • en algunos casos pueden ser provocados por hiperventilación o luces destellantes
    • inicio abrupto de las convulsiones
    • cada convulsión dura sólo unos segundos
    • recuperación completa del estado de conciencia, sin confusión
  • No hay recuerdo de la convulsión

  • Crisis atónica
    • ausencia de movimiento muscular
    • caída repentina, pérdida de la postura
    • pérdida del tono muscular
    • caída
  • Cambios en el estado de conciencia
    • mirada fija involuntaria
    • falta de conciencia del espacio circundante
    • interrupción repentina de la actividad consciente (movimiento, discurso, etc.)
    • torpeza con las manos
    • temblor palpebral
    • en algunos casos pueden ser provocadas por hiperventilación
    • puede haber un comienzo más lento y gradual de la convulsión
    • cada convulsión dura sólo segundos o minutos
    • la recuperación puede ser más lenta
    • pueden tener período corto de confusión o comportamiento extraño
  • No hay recuerdo de la convulsión

Nota: las dificultades inexplicables con el desempeño escolar y los problemas de aprendizaje pueden ser el primer indicio de las ausencias.

Signos y exámenes

El exámen físico generalmente es normal, aunque en algunos pacientes pueden presentarse algunas anomalías neurológicas.

La transmisión de información entre las neuronas sucede por un proceso electroquímico que puede ser detectado como actividad eléctrica por un electroencefalograma (EEG). Puede ser necesario un EEG único o varios exámenes de este tipo para mostrar cambios típicos de las ausencias. Ocasionalmente, es posible que un paciente necesite someterse a un monitoreo con EEG de uno a varios días para detectar estos cambios en dicho procedimiento.

Se pueden utilizar diversos exámenes de laboratorio, una TC de la cabeza o una IRM para descartar causas específicas de las convulsiones.

Tratamiento

Dado que las convulsiones pueden interferir con el aprendizaje o producir lesiones, la meta del tratamiento es evitar o minimizar el número de convulsiones y minimizar cualquier efecto secundario de los tratamientos. En algunos casos, el tratamiento de las causas identificables puede disminuir o eliminar las convulsiones.

Los medicamentos anticonvulsivos (contra las convulsiones) pueden prevenir o disminuir el número de ataques. Las ausencias por lo general responden al ácido valproico, etosuximida, clonazepam y algunos otros medicamentos. La respuesta a estos medicamentos varía y es probable que se deba ajustar repetidamente tanto el medicamento como su dosis. Para algunos medicamentos, es importante monitorear los niveles de medicamentos en el plasma con el fin de hacer un control continuo de las convulsiones y de reducir los efectos secundarios de los medicamentos.

El estado epiléptico de ausencia (ataques múltiples que se repiten frecuentemente) se puede tratar con medicamentos intravenosos y otros tratamientos.

Grupos de apoyo

Sociedad Estadounidense para la Epilepsia (American Epilepsy Society): www.aesnet.org

Una botella de champagne contiene 40 kilogramos de presión por cada 5 centímetros cuadrados. Cuando el corcho sale disparado puede alcanzar los 90 kilómetros por hora.

En la década de 1920 la importación y consumo de alcohol fue prohibida por la llamada Ley Seca, o Ley de Volstead, en Estados Unidos. La restricción fue impulsada por el entonces presidente Woodrow Wilson. La enmienda fue derogada en 1933.

Para disimular el alcohol de pésima calidad que se podía conseguir en el mercado negro, los barmans comenzaron a mezclarlo con jugos de frutas y especias aromáticas como la menta y el romero.

Con un increíble promedio anual de 150 litros per cápita, los checos son los principales bebedores de cerveza del mundo. Dejan atrás a los irlandeses y alemanes, tradicionalmente considerados «cerveceros».

Se trata de la Brewmeister - Snake Venom. Es de origen escocés y tiene más de 13 veces la graduación alcohólica de una cerveza común.

Además de los múltiples problemas físicos que tra aparejado el consumo excesivo de alcohol, el alcoholismo es una enfermedad psiquiática. Esto se debe a la alta dependencia que genera con el paso del tiempo y a los trastornos psicológicos asociados al estado de embriaguez.

La reputación del Churchill como un gran bebedor se remonta a un episodio problemático con el alcohol durante la guerra de los Bóeres en 1899 donde era corresponsal para el Morning Post de Londres.

Además de la guerra que desató y los más de seis millones de judíos, negros, gitanos y homosexuales que exterminó, Aldolf Hitler es mundialmente conocido por ser vegetariano y abstemio.

Los científicos sugieren en que en un momento dado del tiempo, el 0,7% de la población mundial se encuentra en estado de embriaguez.

Interesantes curiosidades sobre las bebidas alcohólicas, ¿no? ¿Sabías que se podía encontrar en el espacio exterior? ¿Sabías que lo puedes encontrar en casi cualquier fruta? ¿Qué datos agregarías a esta lista?

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. Actúa en muchos lugares del cuerpo, como la formación reticular, la médula espinal, el cerebelo y la corteza cerebral, así como en muchos sistemas neurotransmisores.

En el sistema nervioso central, el alcohol interviene en los procesos en los que ciertas células nerviosas reciben órdenes para activarse o excitarse. Igualmente, estimula los procesos por los que determinadas células nerviosas disminuyen su actividad. Así, el alcohol actúa como un inhibidor bioquímico no específico de la actividad del sistema nervioso central, y por eso entre los efectos del consumo de alcohol están la relajación o la reducción de la ansiedad.

La dependencia al alcohol (alcoholismo), también llamada alcoholismo, es una forma crónica de abuso de alcohol que tiene efectos fisiológicos, de conducta y cognitivos: cuando se toma alcohol repetidamente, y durante un periodo de tiempo prolongado, el cerebro se adapta a su uso, esto es, el cuerpo se vuelve tolerante al alcohol y depende de él para mantener algunas de sus funciones.

Esta adaptación del cerebro al alcohol significa que cada vez es menos sensible a los efectos del consumo, por lo que la dosis debe incrementarse gradualmente para obtener el mismo efecto de las primeras ingestas de alcohol. A medida que las neuronas se van adaptando a dosis cada vez más altas de esta sustancia, funcionan de forma aparentemente normal a pesar de estar “bañadas” en alcohol. En este estado, cuando el efecto de una dosis apenas ha desaparecido, puede haber ya causado efectos severísimos en el comportamiento, o incluso la muerte. En definitiva, se ha desarrollado una tolerancia al alcohol.

La dependencia, que se acompaña normalmente de la tolerancia, se vuelve manifiesta y, por tanto, puede ser observada cuando hay una abstinencia en el consumo de alcohol. Cuando una sustancia adictiva se administra repetidas veces en un intervalo que produce tolerancia, el cerebro se adapta a la presencia de la droga (es decir, hay una neuroadaptación). La normalidad aparente de las funciones cerebrales enmascaran así un cambio neuroquímico subyacente que sólo se manifiesta si se deja de consumir el alcohol bruscamente, ya que con la interrupción del consumo emergen los desórdenes cerebrales, conocidos como síndrome de abstinencia. Así, se experimentan síntomas como estallidos de actividad eléctrica en el cerebro, convulsiones y a veces fenómenos psicóticos como alucinaciones, que hacen evidentes los cambios cerebrales que permanecían ocultos mientras se bebía. Los síntomas de esta abstinencia desaparecen al volver a consumir alcohol, y este hecho es el que hace que sea duro para los dependientes al alcohol dejar de consumirlo, porque saben que al beber de nuevo sentirán un alivio inmediato de los síntomas. Pero este alivio significa que su organismo ya solo funciona “normalmente” con la presencia del alcohol, es decir, se ha vuelto dependiente del alcohol.

A menudo la dependencia del alcohol no se detecta durante años. La facilidad con que se consiguen las bebida alcohólicas y la manera en que se consumen (las pautas sociales) parecen ser factores importantes en la probabilidad de que una persona llegue a ser dependiente del alcohol. Pero también puede haber un componente genético, porque en algunas familias el alcoholismo se repite entre varios de sus miembros. De todas formas, no hay seguridad de que estas repeticiones no sean consecuencia de comportamientos aprendidos.

En resumen, la dependencia al alcohol… Es un estado por el que un organismo sólo funciona “normalmente” si hay presencia de alcohol en él, y que se manifiesta en forma de alteraciones psíquicas cuando se deja de consumir alcohol (síndrome de abstinencia)

El diagnóstico de dependencia al alcohol (Alcoholismo) se puede hacer si se han experimentado o manifestado alguna vez durante el último año tres o más de los siguientes síntomas:

  • Estrechamiento del repertorio personal de pautas de consumo de alcohol (por ejemplo, beber sólo una marca o tipo de bebida alcohólica, o tendencia a beber alcohol de la misma manera los días laborables y los fines de semana a pesar de las limitaciones sociales que marcan cuál es la conducta apropiada para beber).
  • Beber cantidades excesivas de alcohol de manera frecuente.
  • Ajustar el comportamiento a la búsqueda de alcohol (ir únicamente a eventos sociales donde se beba, o salir sólo con personas que beban).
  • Incapacidad de limitar el consumo de alcohol a pesar de la aparición de complicaciones médicas, psicológicas o sociales.
  • Abandono progresivo de intereses o diversiones alternativas a las ligadas al consumo de alcohol.
  • Incremento del tiempo necesario para tomar alcohol o para recuperarse de sus efectos.
  • Tolerancia al alcohol: tener que beber cada vez más alcohol para conseguir los mismos efectos. Mayores dosis de alcohol son necesarias para conseguir los efectos que antes se conseguían con dosis más pequeñas (ejemplos claros de tolerancia se pueden ver en personas dependientes del alcohol que pueden tomar dosis diarias suficientes para incapacitar o matar a consumidores no tolerantes).
  • Síntomas de abstinencia: experimentar síntomas físicos después de pasar un periodo corto de tiempo sin beber. Entre estos síntomas encontramos ansiedad, agitación, dolor de cabeza, alteraciones auditivas, nauseas y vómitos, “nublamiento” sensorial, ataques, delirio, alteraciones táctiles, diaphoresis, temblores, signos vitales elevados o alteraciones visuales.
  • Beber para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia (por ejemplo beber para parar los temblores o para “curar” una resaca).
  • Volver a beber después de un periodo de abstinencia (haber decidido dejar de beber y no haberlo conseguirlo).
  • Ser consciente, subjetivamente, de la compulsión por beber alcohol (se admita a otros o no).

Las personas que han desarrollado dependencia del alcohol requieren generalmente ayuda externa para dejar de beber, que normalmente incluye desintoxicación y tratamiento médico, es decir, ingresar en un centro de rehabilitacion para alcoholicos.

Los efectos físicos del alcohol a largo plazo son:

  • Pancreatitis o inflamación del páncreas.
  • Enfermedades del corazón, entre ellas enfermedad coronaria.
  • Neuropatías o daños en los nervios.
  • Varices sangrantes en el esófago, o venas dilatadas en el tubo que conecta la traquea y el estómago.
  • Degeneración cerebral y neuropatía alcohólica.
  • Cirrosis del hígado, una enfermedad crónica que causa la destrucción de las células y la pérdida de la función del hígado.
  • Presión sanguínea alta.
  • Incremento de la incidencia de muchos tipos de cáncer, entre ellos el de mama.
  • Deficiencias nutricionales.

Los problemas de salud mental también son comunes cuando hay alcoholismo, con el riesgo de que un problema mental puede conducir o reforzar a otro diferente.

La depresión es una causa frecuente de alcoholismo, ya que, una persona deprimida busca la manera de salir de sus problemas o un alivio a su insomnio. Desafortunadamente, el propio alcohol es un depresivo, por lo que el problema, lejos de disminuir, se complica. Otros problemas psíquicos producto de la dependencia al alcohol son:

  • Síndrome de Wernicke-Korsakoff’s, un desorden neuropsiquiátrico causado por la deficiencia de tiamina, como consecuencia de las carencias nutricionales en alcohólicos.
  • Deterioro de la memoria.
  • Déficit de atención.

Por ultimo, la dependencia al alcohol produce daños significativos en otros ámbitos de la vida como el ocupacional, social e interpersonal (como, por ejemplo, disfunción sexual).

Dada la magnitud de esta enfermedad y las implicaciones de todo tipo, la rehabilitacion de alcoholismo debe realizarse en las mejores condiciones posibles. En las clínicas de desintoxicación de alcoholicos, el paciente cuenta con todos los recursos necesarios para conseguir una rehabilitacion completa. Mediante este tratamiento avanzado es posible la rehabilitacion del alcoholico y su recuperación personal y social.

Probablemente usted esté cansado de leer las mil y una noticias de tonterías o accidentes que la gente provoca cuando está bajo los efectos del alcohol y que su consumo es dañino para la salud. Sin embargo, ¿sabía usted que, dejando de lado sus efectos negativos, este compuesto tiene algunos bene

Probablemente usted esté cansado de leer las mil y una noticias de tonterías o accidentes que la gente provoca cuando está bajo los efectos del alcohol y que su consumo es dañino para la salud. Sin embargo, ¿sabía usted que, dejando de lado sus efectos negativos, este compuesto tiene algunos beneficios para el ser humano? Son al menos siete y se los presentamos a continuación:

Previene enfermedades del corazón: Se dice que los antioxidantes en el vino tinto ayudan a la salud del corazón y el sistema cardiovascular. Las personas activas, que consumen por lo menos una bebida alcohólica a la semana, tienen un 50% menos de probabilidades de desarrollar una enfermedad cardíaca que una persona que se pasa todo el día frente al televisor.

Aumenta el colesterol 'bueno': La cerveza y el vino pueden aumentar el nivel de lipoproteínas de alta densidad (HDL, en inglés) que son capaces de retirar el colesterol de las arterias y transportarlo de vuelta al hígado para su excreción, lo que ayuda a evitar enfermedades como la arteriosclerosis. Sin embargo, hay que tener cuidado con las calorías de la cerveza, especialmente las de las oscuras; el abdomen podría sufrir las consecuencias.

Reduce la artritis: El alcohol puede disminuir considerablemente las posibilidades de contraer artritis en la vejez. Sin embargo, su consumo excesivo pude aumentar el riesgo de desarrollar la osteoporosis. Así, mientras una copa de vino puede evitar el dolor persistente de los huesos, también puede volverlos más propensos a romperse como ramitas. La solución: un 'ruso blanco', un cóctel de vodka con leche, que podría ayudar a los huesos de las dos maneras.

Aumenta la fibra: Al derivar de granos, la cerveza es realmente una fuente de buena fibra dietética, buena para aliviar algunos problemas de estreñimiento, hemorroides, diverticulosis y síndrome de intestino (colon) irritable. De hecho, medio litro (unas dos tazas) de cerveza puede proporcionar más de un cuarto de su ingesta diaria necesaria de fibra. Pero tenga cuidado, demasiada fibra puede conducir a visitar el inodoro más veces de lo debido.

Previene ciertos tipos de cáncer: Así es, incluso una amenaza de recaída y muerte por ciertos tipos de cáncer se puede reducir con unos pocos pero generosos tragos de vino. Para ser específicos, la enfermedad de Hodgking y el cáncer de riñón podrán ser combatidos, incluso se podrán prevenir, con un poco de vino tinto.

Previene enfermedades neurológicas: Según algunos estudios, tomar un poco de alcohol de vez en cuando puede ayudar a prevenir el mal de Alzheimer y accidentes cerebrovasculares. Las proteínas de las vainas de mielina, que ayudan a proteger las vías neurológicas en el sistema nervioso, responden positivamente al alcohol. Por supuesto, el exceso provoca la muerte de las células del cerebro, por lo que una vez más, la moderación es la clave.

Salva vidas: Así es, pero de una manera muy particular. En caso de que, por alguna razón, llegara a ingerir anticongelante, una maratón de tragos de vodka o whisky puede salvarle la vida. ¡Es verdad! El alcohol actúa anulando los efectos peligrosos del etilenglicol, el componente principal en los anticongelantes.

Ojo: Estos resultados no se aplican para ex alcohólicos. La única manera para que el alcohol pueda beneficiar a la salud es continuar absteniéndose. Asimismo, con este artículo no le estamos diciendo que vaya ahora mismo y se tome una botella de vino a boca de jarro. La clave para obtener estos beneficios es la moderación, pero incluso hasta un consumo moderado de bebidas alcohólicas podría tener repercusiones en algunos de sus órganos. ¡Beba con responsabilidad!

El consumo excesivo de alcohol provoca problemas sanitarios y sociales. La mortalidad debida a este exceso en la ingesta de alcohol es alta, especialmente entre los hombres jóvenes.

El consumo excesivo de alcohol, no sólo aumenta el riesgo de enfermedad hepática, sino que también es responsable de tumores malignos, accidentes, violencia y problemas sociales.

¿Cuándo consideramos que existe un consumo excesivo de alcohol? A esta pregunta no se puede contestar de forma categórica. El único límite que es seguro para todos es el de la abstinencia, dado que cada persona y cada circunstancia son únicas. En adultos, y sólo como orientación general, existen unos límites de consumo considerados seguros internacionalmente y que cada vez tienden a ser más restrictivos. En hombres sanos no superar los 30 gramos de alcohol/d y en las mujeres sanas, no superar los 20 g/d. Para desarrollar una enfermedad hepática es necesario un consumo diario de alcohol de entre 30-60 g/d en los varones y de 20-40 g en las mujeres durante un período mayor a 10 años. Lógicamente el riesgo aumenta a medida que aumentamos los gramos de alcohol ingerido. Afortunadamente, sólo un 15-40 % de las personas que tienen este consumo excesivo de alcohol progresan a enfermedad hepática avanzada, la gran mayoría sólo desarrollarán esteatosis hepática simple o «hígado graso» que es una situación reversible al abandonar la ingesta.La cirrosis hepática se ve sólo en una minoría de las personas con alto consumo de alcohol; menos de 10% de los que beben más de 120 g de alcohol al día tienen cirrosis.

  • Usted puede recibir tratamiento en un centro especial de recuperación (hospitalizado).
  • Usted puede asistir a un programa mientras vive en su casa (ambulatorio).

A usted le pueden recetar medicamentos para ayudarle a dejar de beber. Éstos a menudo se combinan con asesoría a largo plazo o grupos de apoyo. Estos medicamentos pueden reducir la probabilidad de una recaída en el alcohol o ayudarle a reducir la cantidad que bebe.

Consumir alcohol puede enmascarar la depresión u otros trastornos del estado de ánimo o de ansiedad. Si usted tiene un trastorno del estado de ánimo, puede ser más notorio cuando deja de beber. El médico tratará cualquier trastorno mental además de su tratamiento para el problema del alcohol.

Mucho se conoce que todo lo que se consume en exceso es dañino para la salud, y el alcohol no es la excepción.

Consumir en grandes cantidades licor en cualquiera de sus presentaciones puede generar diferentes efectos nocivos para salud.

El consumo de alcohol afecta todo el organismo causando padecimientos peligros y enfermedades muy difíciles de superar. Es por ello que a continuación te presentamos algunas enfermedades causadas por tomar alcohol.

El consumo de alcohol ha sido aceptado en la mayoría de todos los países, sin embargo no se ha realizado un control justo de estas sustancias que resultan tóxicas pero placenteras para el ser humano. Pero el exceso del mismo y el vicio como tal da pasos a enfermedades y difíciles consecuencias en la salud. Cuando una persona mantiene un consumo desmesurado del alcohol este puede terminar en el alcoholismo o la cirrosis hepática, cáncer, enfermedades cardiovasculares, demencia y otros padecimientos. Cada año muchas personas mueren como consecuencia del alcohol y al no ser así esto puede llevar a otros tipos de trastornos.

El alcohol es una sustancia totalmente tóxica para el sistema cardiovascular, ya que el consumo excesivo puede llegar a provocar hipertensión, accidentes cerebrovasculares, coágulos en la sangre, ataques cardiacos, entre otros.

Por lo general las personas que caen en el alcoholismo son aquellas que de por sí ya tienen problemas de autoestima u otros problemas en su vida que conllevan a tomar esta decisión. Estudios demuestran que el abuso del alcohol puede llevar a una persona a caer en depresión y por ende suelen terminar en un ciclo vicioso. Además de esto las personas pueden quedar tan afectadas que desarrollen otras lesiones mentales.

Esta es una enfermedad que aqueja a los consumidores de alcohol de todo el mundo, esta se trata de una patología que afecta directamente el hígado. Esto impide que trabaje de forma normal ya que genera una cicatrización de los tejidos de hígado lo cual impide la absorción de las sustancias que se ingieren. La cirrosis da paso a otras enfermedades que generan la muerte como son las varices en la garganta, retención de líquido y fallo hepático.

Es una enfermedad que puede ser reversible y pasajero. Que se puede corregir con una dieta adecuada y medicamentos. Es una enfermedad neurológica y es tratada con medicamento psiquiátricos. Se debe por el exceso de alcohol y la escasa presencia de vitamina A en la sangre. El individuo puede presentar, desorientación, pérdida de la memoria y problemas visuales.

Es un síndrome que aparece como consecuencia del abuso prolongado del alcohol y es el resultado del desarrollo de la enfermedad de Wernicke. Sin embargo ya esta enfermedad es totalmente irreversible pues genera un daño cerebral que no puede ser curado. Así mismo puede ser sumado al alto índice de toxinas en la sangre que dañan el cerebro, es por ello que este síndrome se asocia a la locura, delirios, trastorno obsesivo compulsivo, entre otros.

Es una enfermedad peligrosa, puesto que el corazón aumenta de tamaño y tiende a tornarse flácido, por lo que no puede funcionar correctamente. Esto ocurre ya que la presión sanguínea se eleva seguidamente, dependiendo del consumo de alcohol que incrementa el trabajo del corazón. Por lo que este termina colapsando.

Cuando el alcohol entra en el cuerpo esta hace contacto directo con la boca, garganta, esófago y el sistema digestivo, donde es transformado por el hígado. El alcohol a su vez produce una secreción ácida y abrasiva en las encías y en los dientes, al mismo tiempo que puede ocasionar la inflamación del esófago, terminando en una esofagitis. Además irrita el estómago y puede debilitar las paredes que cubren el abdomen. Por último, a raíz de esto el estómago segrega ácidos que producen la gastritis e indigestión.

Mantener un constante consumo de alcohol puede generar la disminución y creación de glóbulos rojos, los cuales son directamente responsables de oxigenar lo tejidos del cuerpo. En el momento que esto pasa se puede generar una anemia. Algunos síntomas de esta enfermedad es la fatiga, incapacidad de cumplir las tarea de rutina, dificultades al respirar y constantes dolores de cabeza.

De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay más de 60 padecimientos causados por el consumo de alcohol en exceso. Cada año, se registran 3.3 millones de decesos en el mundo por esta causa.

El alcohol es una sustancia sicoactiva que genera dependencia. Sus efectos dependen de la cantidad consumida, hábitos de consumo y, en algunas ocasiones de la calidad de la bebida", afirma el Informe OMS 2014: consumo de alcohol y salud en el mundo.

El consumo excesivo de alcohol llega a afectar a casi todo el organismo. Ataca órganos vitales como el hígado, cerebro y corazón, causando diversos padecimientos tan conocidos como la cirrosis hepática y cáncer.

Según el Informe de la OMS, hay enfermedades comprobadas que se pueden desarrollar por la gran dependencia a esta bebida.

1. Cáncer. El abuso puede llevar a padecer diversos tipos de cáncer como el de boca, faringe, laringe, esófago; así como de hígado, colon, recto y mama. La causa se podría explicar por el efecto tóxico del acetaldehído, una sustancia producida por la degradación del alcohol y posible cancerígeno.

2. Polineuritis. Debido a que el alcohol es una sustancia tóxica impacta negativamente a una amplia gama de estructuras y procesos del sistema nervioso. Los síntomas comunes son pérdida de sensibilidad, dolor y atrofia muscular, hormigueo y entumecimiento principalmente en piernas.

3. Afecciones gastrointestinales. Las enfermedades más frecuentes son las úlceras, cirrosis y pancreatitis que es una infección en el páncreas. En menor medida es causa de diarrea y hemorroides.

4. Problemas cardiovasculares. El alcohol se debe considerar como una sustancia “abrumadoramente tóxica” para el sistema cardiovascular.

Aunque hay ciertas bebidas que protegen al corazón como el vino tinto, está comprobado que el consumo excesivo de alcohol, aunque sea una vez al mes, provoca hipertensión, accidentes cerebrovasculares, fibrilación auricular y enfermedades isquémicas sobre todo en los jóvenes.

5. Depresión. Está comprobado que el riesgo de padecer depresión es mayor entre hombres y mujeres que abusan de alcohol. Mientras quienes están deprimidos tienden a refugiarse en esta bebida. Esto porque les causa un estado momentáneo de placer y olvido.

Otras afecciones relacionadas son lesiones mentales, trastornos inmunológicos, enfermedades pulmonares y óseas. Además de problemas reproductivos y daños perinatales, como mayor riesgo de alumbramientos prematuros y de bajo peso al nacer.

Shekhar Saxena, director de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS, afirma que los grupos de menores ingresos son los más afectados porque carecen de atención en salud de calidad. ¿Con qué frecuencia abusas del alcohol?

La mayoría de la gente asocia el abuso de alcohol con dos enfermedades. La primera es el alcoholismo, que es un síndrome de dependencia que algunos creen que se hereda. La otra sería la cirrosis, una enfermedad que puede ser provocada por el consumo excesivo de alcohol. Pero hay una serie de otras enfermedades y condiciones que se pueden desarrollar, como la pancreatitis, la hipertensión, la osteoporosis y el síndrome de Wernicke-Korsakoff.

La cirrosis es esencialmente una cicatrización del hígado. El tejido sano del hígado es reemplazado por fibrosis o tejido cicatricial. Como este tejido cicatrizal se acumula, evita que el hígado funcione correctamente, lo que puede conducir a la acumulación de bilis en la sangre. La coagulación puede disminuir la presión arterial. Algunos de los síntomas más comunes de la cirrosis incluyen la falta de apetito, acompañado por pérdida de peso, náuseas, fatiga, ictericia, trastornos cognitivos (confusión y falta de concentración), temblores, hemorragia interna y estado de coma.

Otra enfermedad común asociada con el abuso del alcohol es la pancreatitis, que se caracteriza por una inflamación del páncreas y, al igual que la cirrosis, cicatriza definitivamente al órgano. Esta cicatrización afecta a la producción de la insulina y a la forma en que el azúcar se libera en el torrente sanguíneo. A menudo se presenta con dolor abdominal severo que suele acompañarse de vómitos o náuseas, sudoración y fiebre.

1. La hemorragia digestiva alta por rotura de várices esófago gástricas, complicación grave que siempre tiene un riesgo elevado de morir directamente por ella o por complicaciones asociadas. Por ello requiere siempre de terapia precoz, con endoscopia y fármacos específicos, así como de ingreso en una unidad de cuidados intensivos. La mortalidad global por ella, esta entre el 15 y 30%, dependiendo de la experiencia del equipo médico, así como de lo avanzado que esté el daño hepático en el individuo.

2. La acumulación de líquido en el abdomen, conocida como Ascitis, suele tener una cuantía variable e instalarse lentamente en la mayoría de los casos. Su aparición es señal de una enfermedad hepática avanzada, con un pronóstico de vida pobre a 5 años plazo. La ingesta de sal excesiva así como algunos medicamentos, especialmente anti-inflamatorios suelen agravarla o desencadenarla. Su tratamiento es con reposo, dieta pobre en sal, y diuréticos.

3. El deterioro neurológico conocido como encefalopatía hepática o coma hepático, caracterizado por un trastorno funcional y reversible del sistema nervioso. Se produce por la menor capacidad del hígado para eliminar toxinas con efecto sobre el cerebro; la más conocida es el amonio. Pueden desencadenarlo una multitud de situaciones clínicas, las mas importantes son la hemorragia digestiva, las infecciones, y la insuficiencia renal, también pueden hacerlo el estreñimiento, las trasgresiones alimentarias, las pérdidas de líquidos o sales (vómitos y/o diarrea), y el uso de sedantes o inductores del sueño. Los síntomas suelen ser muy variados desde leves alteraciones del lenguaje, del ánimo, de la motricidad fina o del equilibrio, hasta el coma, pasando el comportamiento francamente inadecuado, la desorientación, el lenguaje incoherente y la somnolencia. El tratamiento requiere de suspensión temporal de diuréticos y psicofármacos, acelerar el transito intestinal, a veces con enemas, mas una dieta baja en carnes, todo ello unido a fármacos específicos. Según la magnitud de cada caso se podrá tratar en forma ambulatoria u hospitalizada.

ADVERTENCIA; LA DETECCIÓN DE UNA DE ESTAS COMPLICACIONES; ASCITIS, ENCEFALOPATÍA, HEMORRAGIA DIGESTIVA POR VÁRICES, O DE UN HEPATOCARCINOMA, CAMBIA Y ENSOMBRECE DRAMATICAMENTE EL PRONOSTICO DE VIDA DEL PACIENTE, POR LO QUE SIEMPRE DEBE EVALUARSE EN ÉL, LA FACTIBILIDAD DE EFECTUAR UN TRASPLANTE DE HÍGADO.

LO QUE TODO ENFERMO DEL HIGADO DEBE SABER O NO PUEDE DESCONOCER

Hay algunas complicaciones determinadas por el daño hepático que en si mismas tienen un alto riesgo de mortalidad, y que pueden ser prevenidas o tratadas a tiempo, mejorando mucho su pronóstico.

Ellas son la hemorragia digestiva, las infecciones y el desarrollo de un cáncer hepático.

HEMORRAGIA DIGESTIVA POR VARICES ESOFAGO GASTRICAS

La principal causa de muerte en los cirróticos sigue siendo la hemorragia digestiva por varices esófago gástricas

Esta complicación se debe a la rotura de las venas dilatadas del esófago o estómago, la que se manifiesta por vómito de sangre o de color café negruzco, o deposiciones negras y/o con restos de sangre. Esta complicación tiene una mortalidad alta especialmente, si no se actúa rápidamente. Siempre hay que hospitalizar y realizar estudio y tratamiento para detener el sangrado e impedir que nuevas complicaciones se agreguen.

¿Cómo prevenirla? Esta complicación puede prevenirse si se detectan a tiempo várices grandes o con señales de riesgo alto de rotura en su pared (manchas rojas). Ello se hace con un estudio endoscópico del esófago y estómago.

Por ello todo paciente enfermo del hígado debe hacerse precozmente este estudio de endoscopia para evaluar la existencia o no de varices.

De existir várices grandes o con signos de riesgo debe iniciarse un tratamiento que prevenga esta complicación, lo que se puede hacer o con un fármaco que hay que tomar diariamente, o con un procedimiento endoscopico de sellado de las várices (ligadura elástica).

Las enfermedades del corazón son una de las principales consecuencias de tener triglicéridos elevados. Las personas con Diabetes tiene el doble de riesgos de presentar esta condición, aunque cualquier persona está expuesta.

Son moléculas de grasa, cuyo nombre hace referencia a su estructura química. Después de comer son liberadas a la sangre y transportadas a todo el organismo para dar energía o para almacenarlas en el tejido graso. Cualquier exceso de energía, el cuerpo puede convertirlo en triglicéridos, por eso son comunes en las personas con sobrepeso u obesidad, aunque también se pueden presentar en personas delgadas que abusen del consumo de azúcares. Hipertrigliceridemia es el nombre que recibe el tener un elevado nivel de triglicéridos en sangre y se relaciona con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • Ingesta calórica. El exceso de energía en forma de calorías provoca que el organismo produzca altos niveles de triglicéridos, sobre todo cuando éstas provienen de alimentos azucarados o alcohol.
  • Sobrepeso y obesidad. Los niveles de triglicéridos se incrementan en función que se eleva el peso corporal.
  • Edad. Las personas mayores son más propensas a tener problemas de triglicéridos.
  • Algunas enfermedades. El hipertiroidismo, la Diabetes, la resistencia a la insulina, las enfermedades renales y las hepáticas se relacionan con elevados niveles de triglicéridos.
  • Menopausia.Es un factor de riesgo, aproximadamente el 30% de las mujeres en menopausia tienen los triglicéridos altos.
  • Herencia. En algunos casos los elevados niveles de triglicéridos se dan en personas de una misma familia.

Se trata de un padecimiento silencioso que no causa síntomas, la única forma de detectar niveles altos de triglicéridos en sangre es mediante un análisis de sangre rutinario. Sin embargo, entre los síntomas que puedes presentar están:

  • Aumento de la grasa abdominal
  • Fibromialgia (cansancio y dolor muscular crónico)Da click en el link y descubre si lo tienes.
  • Aparición de vellosidad y acné
  • Ansiedad por comer dulces (Evita la ansiedad con estos consejos)
  • Mayor caída del cabello
  • Aumento de la grasa abdominal
  • Apneas del sueño. (Descubre qué son y si las tienes)
  • Verrugas en la zona axilar y del cuello
  • Colesterol alto
  • Dolores de cabeza, problemas de insomnio e irritación
  • Retención de líquidos

Es importante conocer si padecemos esta enfermedad, ya que entre los problemas de salud que pueden presentar personas que han tenido por mucho tiempo elevados niveles de triglicéridos están:

  • Pancreatitis (fuertes dolores abdominales, vómitos y fiebre)
  • Agrandamiento del hígado y del bazo
  • Xantomas (depósitos grasos en el tejido subcutáneo)
  • Enfermedades del corazón

Un estilo de vida saludable es un marcador para evitar el desarrollo de varios padecimientos, incluidos los triglicéridos elevados. Otras formas de prevenir los triglicéridos son:

  • Llevar una alimentación saludable
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Evitar el consumo de grasas y carbohidratos simples (azúcar, dulces, fundamentalmente los productos industrializados o de confitería como galletas, etc.)
  • Aumentar la ingesta de fibra y granos enteros
  • Privilegiar el consumo de pescados azules que contienen Omega 3 ya que esto favorecerá la reducción y el control de los niveles de triglicéridos en la sangre.

La capacidad fértil de cada persona viene predeterminada por factores genéticos y es modulada a lo largo de la vida por factores biológicos y ambientales.

Evidentemente, son muchos los factores que pueden confluir en una persona y que están relacionados con su fertilidad. Los factores biológicos como la edad o la herencia genética son inamovibles, otros son hoy por hoy desconocidos, pero otros dependen de nuestros hábitos y nuestro estilo de vida y sí que podemos modificarlos, por lo que deben ser tenidos en cuenta por aquellas parejas que buscan ser padres. Entre ellos están, la dieta poco saludable, el tabaco y el alcohol que generan estrés oxidativo mediante la producción de radicales libres y “envejecimiento celular”.

¿Cómo afecta el tabaco a la fertilidad?

Que fumar es malo para la salud ya lo sabemos, lo vemos continuamente en campañas de concienciación y desde hace unos años, en las propias cajetillas de tabaco. Algunos de los riesgos del tabaco para la salud son bien conocidos, principalmente en lo que respecta a las enfermedades cardiovasculares, pulmonares e incluso el cáncer. Pero, ¿somos conscientes de en qué medida afecta este hábito a nuestra salud global?

En lo que a fertilidad se refiere, son evidentes los efectos nocivos del humo del cigarrillo, aunque por lo general las personas fumadoras no los tienen en cuenta. El tabaco y la fertilidad son “enemigos” afectando el tabaco negativamente a la fertilidad tanto femenina como masculina.

“Fumar influye negativamente sobre la fertilidad y puede reducir a la mitad la posibilidad de conseguir un embarazo”

Fertilidad Natural. Numerosos estudios han confirmado que el tabaco es uno de los factores externos que más puede repercutir en la salud reproductiva. Fumar afecta prácticamente a todos los sistemas implicados en el proceso reproductivo y daña el material genético de los óvulos y espermatozoides, por eso la tasa de abortos espontáneos e hijos con defectos en el nacimiento son mayores entre los padres fumadores.

Se estima que las mujeres fumadoras tienen el 50 % menos de probabilidades de concebir y un 13 % de los casos de infertilidad se producen por causa de este tóxico (ASMR: American Society for Reproductive Medicine), un dato sin duda alarmante.

“Según datos de la OMS, un tercio de las mujeres en edad de concebir son fumadoras”

Tratamientos de fertilidad. El tabaco también puede condicionar problemas en los tratamientos de reproducción asistida. En las mujeres se observa una peor calidad de sus ovocitos y de sus embriones, mientras que en los hombres provoca alteraciones en los niveles hormonales que afectan a la cantidad de semen y a la calidad de los espermatozoides y su movilidad. En las parejas que fuman, se necesitan el doble de ciclos para lograr una gestación y las tasas de implantación son más bajas. Así pues, podemos afirmar que los tratamientos de fertilidad tienen peores resultados en parejas en las que al menos uno de los dos miembros fuma.

Hepatocarcinoma

Las alternativas más utilizadas son la etanolización de la lesión (inyección de alcohol en el tumor bajo control ecográfico, con el propósito de destruirlo) y la embolización u obstrucción de la arteria hepática. Además, existen distintos protocolos de investigación con quimioterapia sobre todo intraarterial; y en algunos casos muy señalados de tumor pequeño y localizado con función hepática deteriorada podría estar indicada la realización de un trasplante hepático.

¿Cómo se trata el cáncer en el hígado?

En general el mejor tratamiento es la extirpación quirúrgica. Para esto es necesario que la lesión o las lesiones estén en una porción del hígado que permita extirparlas todas sin sacrificar excesivo hígado como para impedir la supervivencia. En ocasiones esto sólo puede ser comprobado durante la intervención quirúrgica, teniendo entonces que decidir si seguir adelante con la resección hepática (extirpación de parte del tejido hepático incluyendo la lesión) u optar por otro tipo de tratamiento.

Cuando los tumores no son extirpables se puede optar por otras alternativas en función del tipo de tumor de que se trate, aunque en general como tratamiento paliativo:

En la actualidad, se están probando distintas técnicas a base de frío con nitrógeno líquido (crioterapia) o con radiofrecuencia (hipertermia o calor excesivo) para destruir los tumores del hígado sin tener que abrir el abdomen con resultados provisionalmente aceptables, sobre todo en el caso de metástasis.

¿Qué complicaciones pueden surgir?

La resección hepática es una técnica quirúrgica agresiva, lo que conlleva importantes complicaciones y una mortalidad nada despreciable (hasta alrededor de un 5%-10%). Sin embargo, con las mejorías técnicas adquiridas a lo largo de los últimos años por algunos grupos, se ha conseguido disminuir de manera importante la mortalidad y la morbilidad (complicaciones) por resección hepática. Las complicaciones más frecuentes son la infección, las complicaciones respiratorias (atelectasias o colapsos pulmonares, derrame pleural, neumonía) y las fístulas biliares. Sin embargo, siendo menos frecuentes, la hemorragia y la insuficiencia hepática postoperatoria son las más temidas, pues pueden condicionar la supervivencia del paciente. Estas complicaciones son tanto más frecuentes cuanto mayor es la resección a realizar y cuanto más deteriorada está la función hepática.

La embolización de la arteria hepática también puede llegar a condicionar una insuficiencia hepática. La quimioterapia intraarterial puede dar complicaciones sobre el duodeno y el páncreas. Con la crioterapia y la radiofrecuencia se han descrito pocas complicaciones, pero la experiencia no es muy grande. La colocación de prótesis biliares puede producir hemorragias e infecciones de la bilis.

¿Qué pronóstico tiene el cáncer en el hígado?

En general el pronóstico del cáncer en el hígado es bastante malo.

  • Por un lado la existencia de metástasis hepáticas implica la existencia de células tumorales en el torrente sanguíneo que pueden dar lugar a nuevas metástasis tanto en el hígado como en otras localizaciones. Aun así, la extirpación y la quimioterapia han demostrado aumentar la supervivencia de estos pacientes.
  • Por el otro, los tumores primarios del hígado son bastante agresivos desde el principio. Los colangiocarcinomas son extirpables en un porcentaje mínimo de casos, que suele referirse a los que afectan a la vía biliar por fuera del hígado. Los hepatocarcinomas en cambio suelen tener más posibilidades de resección, gracias sobre todo a los controles que se realizan a los pacientes con hepatopatías. Sin embargo, la deteriorada situación hepática de estos pacientes condiciona tanto la resecabilidad de los tumores como la supervivencia.
¿Se puede prevenir el cáncer en el hígado?

Los siguientes consejos ayudan a prevenir el cáncer de hígado o a diagnosticarlo tempranamente y, por tanto, a tener mayores opciones de tratamiento:

  • Vacunación contra el virus de la hepatitis B
  • Abstinencia de alcohol
  • Asistencia a controles rutinarios tras el tratamiento de algún cáncer para poder diagnosticar tempranamente las metástasis.
  • Efectuar análisis de rutina y aclarar las alteraciones que puedan aparecer, fundamentalmente si se trata de aumentos de las transaminasas o la bilirrubina.

Dr. Per Grinsted, médico general; Dr. Alastair J. Munro, especialista Oncología Radioterápica

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y con funciones vitales para su desarrollo. Por él circula alrededor de un litro y medio de sangre por minuto y sintetiza elementos importantes como la urea (que interviene en la eliminación de desechos tóxicos), y el fibrinógeno (elemento clave para la coagulación de la sangre); en él se almacenan el glucógeno (vital para el metabolismo), las vitaminas, y además, produce sustancias protectoras y antitóxicas. Produce además la bilis (compuesta de colesterol, sales y pigmentos biliares), la cual se almacena en la vesícula y tiene una función importante en el proceso de la digestión.

El hígado se puede dañar por exponerse a elementos tóxicos (alcohol, plomo, mercurio, etc.), infestarse por parásitos (abscesos producidos por amibas), o infecciones de origen viral.

A la inflamación del hígado se le ha denominado “hepatitis” y, como la causa principal son los virus, a éstos se les ha clasificado como los tipos A, B y C (entre otros).

La hepatitis por virus A se relaciona con alimentos contaminados con heces fecales del humano, el único reservorio de este virus, y México se considera uno de los países con cifras altas de casos y por consiguiente un problema de salud pública. El riesgo alto se concentra en centros infantiles tanto el personal como los niños que asisten a ellos, además de los manejadores de alimentos en general. Los signos y síntomas tempranos de este enfermedad son malestar general, vómitos, dolor abdominal, fiebre moderada y leve dolor de cabeza. Inmediatamente después aparece una orina oscura y las heces se vuelven grises o blanquecinas. Cuando la coloración amarillenta de ojos y piel es evidente el diagnóstico es más simple, pero hay casos que no la presentan y frecuentemente se confunde el diagnóstico. En general, es una enfermedad que escasamente da complicaciones graves y no requiere más que reposo y una alimentación limitada de grasas. No se ha demostrado eficacia con ninguno de los antivirales, pero es importante valorar el daño con pruebas de función hepática y seguimiento estrecho por la posibilidad de complicaciones crónicas. Sin embargo, lo más importante es la prevención, para lo cual existe una vacuna (no disponible todavía en el sector salud) que se aplica a partir del primer año de edad, con una segunda dosis de refuerzo seis meses después.

La hepatitis por virus B y C se transmite fundamentalmente por transfusiones sanguíneas, semen u otros fluidos corporales. De igual manera, el contagio puede ser por agujas contaminadas. En el caso del recién nacido es particularmente importante porque más del 90% de ellos desarrollarán una infección crónica y de éstos, alrededor del 25% evolucionará a un cáncer o cirrosis del hígado.

Para prevenir este temible enfermedad, y secundariamente el cáncer potencial, existe una vacuna que se aplica desde el nacimiento, con dos dosis de refuerzo cada dos meses, con las cuales se alcanza una eficacia de protección hasta del 95%.

Protéjase Ud. y a sus hijos, de enfermedades incapacitantes y potencialmente cancerígenas; la prevención está en sus manos.

Los tumores y otras causas menos frecuentes pueden igualmente obstruir el flujo normal de la bilis.

  • ictericia
  • liquido en el abdomen o ascitis
  • Piel
    • Palmas enrojecidas

Aumento de la frecuencia cardiaca y de la cantidad de sangre expulsada

  • Hemorragias nasales y los moretones
  • musculares frecuentes y en las articulaciones

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y con funciones vitales para su desarrollo. Por él circula alrededor de un litro y medio de sangre por minuto y sintetiza elementos importantes como la urea (que interviene en la eliminación de desechos tóxicos), y el fibrinógeno (elemento clave para la coagulación de la sangre); en él se almacenan el glucógeno (vital para el metabolismo), las vitaminas, y además, produce sustancias protectoras y antitóxicas. Produce además la bilis (compuesta de colesterol, sales y pigmentos biliares), la cual se almacena en la vesícula y tiene una función importante en el proceso de la digestión.

El hígado se puede dañar por exponerse a elementos tóxicos (alcohol, plomo, mercurio, etc.), infestarse por parásitos (abscesos producidos por amibas), o infecciones de origen viral.

A la inflamación del hígado se le ha denominado “hepatitis” y, como la causa principal son los virus, a éstos se les ha clasificado como los tipos A, B y C (entre otros).

La hepatitis por virus A se relaciona con alimentos contaminados con heces fecales del humano, el único reservorio de este virus, y México se considera uno de los países con cifras altas de casos y por consiguiente un problema de salud pública. El riesgo alto se concentra en centros infantiles tanto el personal como los niños que asisten a ellos, además de los manejadores de alimentos en general. Los signos y síntomas tempranos de este enfermedad son malestar general, vómitos, dolor abdominal, fiebre moderada y leve dolor de cabeza. Inmediatamente después aparece una orina oscura y las heces se vuelven grises o blanquecinas. Cuando la coloración amarillenta de ojos y piel es evidente el diagnóstico es más simple, pero hay casos que no la presentan y frecuentemente se confunde el diagnóstico. En general, es una enfermedad que escasamente da complicaciones graves y no requiere más que reposo y una alimentación limitada de grasas. No se ha demostrado eficacia con ninguno de los antivirales, pero es importante valorar el daño con pruebas de función hepática y seguimiento estrecho por la posibilidad de complicaciones crónicas. Sin embargo, lo más importante es la prevención, para lo cual existe una vacuna (no disponible todavía en el sector salud) que se aplica a partir del primer año de edad, con una segunda dosis de refuerzo seis meses después.

La hepatitis por virus B y C se transmite fundamentalmente por transfusiones sanguíneas, semen u otros fluidos corporales. De igual manera, el contagio puede ser por agujas contaminadas. En el caso del recién nacido es particularmente importante porque más del 90% de ellos desarrollarán una infección crónica y de éstos, alrededor del 25% evolucionará a un cáncer o cirrosis del hígado.

Para prevenir este temible enfermedad, y secundariamente el cáncer potencial, existe una vacuna que se aplica desde el nacimiento, con dos dosis de refuerzo cada dos meses, con las cuales se alcanza una eficacia de protección hasta del 95%.

Protéjase Ud. y a sus hijos, de enfermedades incapacitantes y potencialmente cancerígenas; la prevención está en sus manos.

  • Hemorragias nasales y los moretones
  • musculares frecuentes y en las articulaciones

Muchas personas suelen ser propensas a buscar por internet todas las cosas que les ocurren en la vida diaria, esto incluye que cuando algo les duele, empiezan sin consultar médicos a buscar sus síntomas por la web y revisar qué posibles padecimientos pueden tener.

Si eres alguien que hace esto de vez en cuando, seguramente ya varias veces te has llevado grandes sustos, porque lees que el hígado puede estar implicado en muchas enfermedades y no sabes ni donde está el hígado, así que a la vez que te preocupas, te preguntas eso.

Tranquilo, primero aconsejarte que busques a un profesional de la salud antes de causarte enfermedades sicosomáticas (creadas por tu mente y que no tienes en realidad) y segundo, pues te ayudaremos, para que sepas donde está el hígado y cuándo debes descartar que está involucrado en tus padecimientos.

Para ser totalmente exactos y sin recurrir a términos médicos, te podemos explicar que la ubicación del hígado en el cuerpo está exactamente detrás de tus costillas del lado derecho; la caja que se forma con todas tus costillas unidas, se llama caja torácica y es la que protege tu corazón y entre otras cosas, tu hígado. Por lo tanto ahora ya sabes de que lado está el hígado. Hacia el lado derecho.

El hígado es de un tamaño relativamente grande, así que abarca desde la parte derecha de tu caja torácica, hasta poco después del medio, llegando a la parte izquierda de la misma pero por el centro; es el único lugar en el cual no está bien protegido.

Si teniendo un ataque al higado tomo alcohol, que sucederia?

Fernando: Si leiste el post que se encuentra en la parte superior de la página habrás visto que el ataque al hígado por lo general no está relacionado con el hígado en si mismo sino con la vesícula o el intestino grueso. En esos casos tomar alcohol (me refiero a una copa) pude mejorar o empeorar la situación. Algunas personas dicen sentirse mejor cuando beben unos sorbos de una bebida fuerte, por ejemplo whisky y otras dicen que hasta un sorbo pequeño hace que se sientan peor.
Pero cuando realmente hay un problema en el hígado, ya sea hepatitis, higado graso, cirrosis, etc, entonces no se puede beber ni una sola gota de alcohol.

hola, buenas noches. este año he tenido 3 ataques al higado, creo que fue el higado, pero en realidad no lo se porque los medicos no me han dado certezas. los sintomas son mucho dolor de cabeza, tambien ojos, decaimiento, no pudiendo levantarme de la cama a lo largo de 5 dias aprox, inapetente, mucho dolor de nuca. esto podria tratarse de ataques al higado? la panza no me genera dolor, pero llego a estos estados luego de haber ingerido comida muy grasosa o cremosa

alita: El médico debe hacerte al menos una ecografía para ver cual es el problema.

No se que tengo, Desde hace aprox año y medio he tenido dolor de talones conjuntamente con dolor al sentarme, al ano, debido a esto me han hecho diversas pruebas entre las que estan la colonoscopia, endoscopia, resonancia a esa altura de los dolores, me mandaron incluso donde el neurocirujano, quien me mando una resonancia a nivel lumbar, mis resultados todos bien, me mandaron clonazepan porque dicen que el problema es muscular posiblemente por el stress, adicionalmente me detectaron gastritis leve. En resumen ya no se que hacer, no se donde ir, adicionalmente tengo problemas digestivos, me caen algunas cosas mal, el día de ayer estaba decaida totalmente con nauseas mareos y eruptos a huevo. Los mareos los tengo hace casi dos meses al levantarme y acostarme. Por favor que puedo hacer nadie me dice lo que tengo

carmen: Si te realizaron tantos estudios y no encontraron nada es difícil que pueda ayudarte aunque sea con alguna idea. Supongo que también te realizaron todo tipo de análisis de sangre, incluidos un funcional hepático y un panel viral para descartar la posibilidad de hepatitis crónicas, si los resultados fueron negativos entonces no hay posibilidades de que se trate de un problema en el hígado.
Puedo sugerirte algunas cosas, por ejemplo el Síndrome de Intestino irritable o Colon irritable es un problema muy común que consiste en una contracción o relajación anormal de las paredes musculares del colon. Este problema se caracteriza por presentar períodos de estreñimiento y otros de diarrea o heces blandas, suele ocasionar inflamación abdominal, dolor y gases, entre otras molestias y empeora con el estrés.
Después tenemos las intolerancias o las alergias a determinados alimentos, por ejemplo a los lácteos o las harinas, en ese caso puedes hacer tu propia investigación dejando de lado los alimentos que consideras que te hacen mal, pero debes suspenderlos durante al menos 10 o 15 días para saber si en el período que no los tomas notas alguna mejoría.

Muchísimas gracias;
Finalmente me confirmaron lo que usted me dijo entre las posibilidades, era colon irritable, me parece increible que pueda ser tantas las molestias, y si es cierto como usted dice empeora con el stress,. Me han indicado AERO ITAN antes del almuerzo y cena y estoy mucho mejor y rivotril ocasionalmente para dormir mejor.
Nuevamente Muchas gracias

hola
tuve una infeccion en las vias urinarias con sangre en la pipi, me estuve tratando y me hice analisis, me confirmaron que ya no tengo infeccion y que de la glucosa, triglicerido y el colesterol estoy bien, aun siento molestias en la vegiga y ahora me siento muy mal me duele la cabeza, eructo mucho,me dan nauseas y mareos, cuando como algo o cuando despierto en las mañanas tengo nauseas, yo no tengo la vesicula desde hace 4 años, que podria ser me siento muy mal a veces me dan taquicardias, el corazon comienza a latirme sin control desde que me dio la infeccion. Ahorita comence a hacer ejercicio por lo de las taquicardias pero me siento igual en cuanto a los otros malestares.

Danai: Tendrías que consultar nuevamente porque puede tratarse de gastritis (irritación o inflamación de la mucosa que recubre interiormente al estómago) tal vez producida por los medicamentos que tomaste para la infección urinaria. La gastritis puede dar síntomas como eructos, acidez, nauseas, taquicardia y otros. Sólo trato de darte una idea ya que el diagnóstico lo tiene que dar el médico y la gastritis no es el único problema que presenta esos síntomas, por eso es importante que consultes a la brevedad.

Hola, mi hijo de 11 años una o dos veces al mes sufre de eructos y vomito con olor a huevo podrido y malestar estomacal, son recomendables para el estas gotas que recomienda?

Iris: Cuando un niño de 11 años tiene esos problemas digestivos es necesario consultar al médico para saber cual es la causa. No le des ningún tipo de gotas o remedios caseros hasta saber de que se trata.

Hola. Haces algún tiempo atrás, sufrí lo que comúnmente se le llamaría la pataleta al hígado. El dolor que sentí fue durante la noche, y desperté con retorcimientos. Se acerca más o menos entre el epigastrio y mesogastrio. Y en la actualidad, trato de cuidar mi alimentación durante las noches ya que sucede que este dolor se enciende cuando como excesos de grasa en las comidas. He madrugado (de hecho, esto lo escribo madrugando a causa del dolor), que normalmente calmo con una infusión de manzanilla. Eso sí, siendo ajeno a los dolores -para tener 24 años-, empiezo a molestarme cada vez que esto sucede, y las manzanillas que suelo tomarme van desde dos a tres tazas, porque si no, el dolor no me deja dormir.

Diego: Si el dolor es intenso debes consultar al médico porque puede tratarse de gastritis, cálculos de vesícula o un trastorno intestinal, pero la única forma de determinar la causa es consultando ya que no existe ninguna otra forma de saber cual es el problema para poder solucionarlo.

Hola buenas tardes.
Ando con un poco de dolor de panza,diarrea y eructos con olor a huevo….hace muchos años no me pasaba esto,hace cuatro años me isieron un eco abdominal y me salio todo bien,lo unico que tenia era escaso barro biliar..
Que puede ser?

Carolin: Puede ser una indigestión debido a algún alimento que te sentó mal, pero también puede ser que el barro biliar aumentó y estás teniendo problemas en la vesícula. Como verás sólo puedo ayudarte con suposiciones ya que necesitas que te examine un médico para saber la causa y te recomiendo que consultes porque el barro biliar no tratado te va a traer complicaciones tarde o temprano.

Hola yo le queria hacer unas preguntas ayer me internaron por lo mismo que tenia un dolor fuertisimo ataque de higado me pusieron tres sueros y se me paso cuando me dieron el alta anoche me he sentido mal me empezo a doler mucho la parte izquierda de la panza el cual no me deja caminar mucho y al estar acostada se me pasa poco pero cuando me tengo q dar vuelta para dar de mamar a mi bebe me duele fuerte. Quiero saber a que se debe estos dolores. …

lorena: Quisiera poder darte una respuesta pero no tengo forma de saber a que se debe el dolor, supongo que los médicos te habrán dado algún diagnóstico y una explicación sobre la causa del dolor, es decir si se trata de cálculos en la vesícula o cual es el problema. Lo que si puedo decirte es que si el dolor continúa y es tan intenso debes volver a consultar lo antes posible.

Hola,soy un adolecente de 14 años y de un dia para el otro comer papas fritas me hizo fatal segun veo es tal y como me paso pero sin la diarrea,es la mañana del segundo dia ya que este comenzo con mi cena y pensamos era normal que debo hacer??

Douglaa: Puedes tomar unas gotas de esas que se venden en todos lados para los malestares digestivos pero si no se te pasa debes consultar al médico.

Hola, tengo mucho dolor en el higadoy parte de atrás,estómago e intestinos y boca amarga. Ya fui al doctor y me ha hecho exámenes de sangre y me encontró algunos niveles un poco alto pero no encuentra la causa Tienes alguna idea? Gracias ias!

Gio: Cuando tienes dolor abdominal, por lo general lo primero que el médico indica es una ecografía o una radiografía, de esa forma se observa si hay problemas hepáticos o intestinales, cálculos en la vesícula o cual es el problema que está causando el dolor, porque con los exámenes de sangre solos es difícil saber lo que tienes.

Y hola… comí una pequeña porción de pizza fría..y eso desencadenó una tragedia en mi estómago… antes de acostarme comencé a sentirme inflamada se la panza y luego vinieron unos dolores fuertísmos y después vómitos toda la noche..y sigo muy inflamada… Seguramente será un problema a la vesícula no.

Uli: Puede tratarse de gastroenteritis (te dejé el enlace a ese tema para que leas de que se trata), pero si el malestar continúa debes consultar al médico para determinar cual es la causa.

Hola, a mi me empezó a doler la parte inferior derecha del abdomen como si fuera apendicitis, pero tambien tengo varios sintomas de un ataque al higado, tengo nauseas sabor amargo, mucho dolor y perdida de apetito, de a ratos siento gases en el estomago

Rodrigo: Te dejo un enlace a este tema: Dolor en lado derecho del abdomen porque en ese artículo hay información sobre las causas más frecuentes y los síntomas que ayudan a reconocer de que se trata el problema. De todos modos te aconsejo que consultes porque el dolor, las nauseas y pérdida de apetito requieren un exámen médico para poder determinar la causa concreta.

Cuando me ataco al hígado primero me empieza como un bloqueo en la vista de a poco como una luz titilando y me afecta todo el ojo derecho y me deja desorientada sin poder coordinar. Quedo con la cabeza y las extremidades entumecidas. Al rato empieza un fuerte dolor de cabeza.

jacque: Los síntomas que mencionas son similares a los de la migraña pero debes consultar a un médico porque también pueden corresponder a otros problemas que no están relacionados con el hígado ni con migraña y es necesario que te examine para determinar a que se deben.

Hola saludos hace 2 años empezo mi calvario, un dolor del lado derecho, la boca amarga, acidez, gases, nauseas y a veces vómito, a veces las crisis son leves pero otras horrible al inicio me hicieron cat salio bien y hace poco una colonoscopia también salio bien pero las crisis siguen ya no se que hacer ni que pensar alguien que me de una guia tengo miedo que sea un cancer

Dayana: Supongo que al decir que te realizaron cat se trata de TAC (tomografía) y si en ese estudio no apareció nada y en la colonoscopía tampoco es poco probable que se trate de cáncer. También supongo que te indicaron pruebas de sangre, orina y heces, estudios para saber si tienes gastritis y se descartó cualquier problema digestivo.
Cuando en los estudios no aparece nada el médico debe tomar en cuenta otras posibilidades, por ejemplo intolerancias alimenticias, Celiaquía o Sindrome de Intestino irritable (entre otros), tendrás que armarte de paciencia y seguir consultando hasta que algún profesional acierte con el problema.

Hace 3 dias que cuando como algo me da nauseas y al rato se me pasa ayer comi una hamburguesa solo de carne y me dio mucho malestares: hinchazon, gases, nauseas, colicos y mareos, no se si es intoxicacion.. no se que pueda ser hoy estoy mejor pero sigo con hinchazon dolor de estomago y nauceas por un rato despues de comer

Leonela: Los síntomas que describes pueden corresponder a diversas causas tales como un ataque al hígado (como se explica en el post), intoxicación, cálculos en la vesícula, gastritis (inflamación de la mucosa del estómago), trastornos intestinales y varios problemas más. Prueba a tomar unas gotas de extracto de alcachofa y boldo o remedios similares para malestar digestivo que puedes adquirir sin receta, pero si no se te pasa tienes que consultar al médico porque es imprescindible determinar cual es la causa que está produciendo esos síntomas.

Hola entre ayer y hoy he sentido mareos fuertes nauseas algo de malestar estomacal y eructos he vomitado una vez
Lo relaciono con que toda la semana e comido demasiado y mucha chatarra es esto por un problema con el hígado o debo preocuparme en otra cosa espero puedas aconsejarle muchas gracias…

Renzo: Los síntomas que describes pueden corresponder a un ataque de hígado, gastroenteritis o intoxicación, por mencionar las causas más comunes, pero no son las únicas ya que existen otros problemas digestivos que presentan síntomas similares, por esa razón te recomiendo que consultes al médico porque es necesario que te examine para determinar la causa concreta.

El hígado es uno de los órganos vitales más importantes del cuerpo. Este organismo es responsable de ciertas funciones fundamentales de nuestro metabolismo, entre las que se incluyen la función hepática, la desintoxicación, el almacenamiento de glucógeno, la producción de hormonas, etc…

El dolor en el hígado, por su ubicación, muchas veces se confunde con un dolor intestinal, y por ello no se acude al especialista directamente. En muchas ocasiones, o la mayoría de ellas, los dolores en esta zona no son más que eso.

Pero a veces pasa que la confusión genera que se llegue tarde a un diagnostico precoz si verdaderamente es el hígado el que duele, y por ello un diágnostico médico es importante.

porque el cytotec no me hace efecto

Zakhari indica que otros daños serios pueden ocurrir en el sistema inmunológico, el endocrino y el nervioso. También puede causar osteoporosis porque los huesos se hacen más frágiles y se pueden romper fácilmente. Además, el alcohol está relacionado a varios tipos de cáncer como el de hígado, páncreas, colon, esófago, estómago, laringe, boca y el trato digestivo.

Como si fueran pocos todos los riesgos de salud que causa el alcohol, se le agregan consecuencias sociales y de comportamiento, tales como la violencia doméstica, agresión contra desconocidos, accidentes automovilísticos, caídas, relaciones sexuales sin protección, consumo de drogas, suicidios y homicidios.

A diferencia de lo que muchos creen, el alcoholismo –o dependencia del alcohol– no es únicamente un problema moral o de comportamiento.

Se trata también de una seria enfermedad de origen mental y hereditario.

El doctor Zakhari aclara que los daños causados por el alcohol dependen de la herencia genética de la persona, de la cantidad de veces al mes que bebe en exceso, y, finalmente, si tiene historia familiar de enfermedades como cáncer o problemas cardíacos.

“Si el padre o la madre son alcohólicos, los niños tienen mayor riesgo de ser alcohólicos. Mucha gente comienza con un trago y luego aumenta hasta siete y dice: ‘no puedo hacer nada porque eso está en mis genes’, pero eso no es excusa”, asevera el doctor Zakhari.

“El alcohol afecta a las personas de forma diferente, por lo que deben consultar con su médico sobre si pueden tomar y cuánto, pero hay gente que no debe tomar del todo: mujeres embarazadas o que están tratando de quedar embarazadas”, aconseja el experto.

“Las personas que están tomando medicinas también deben tener mucho cuidado. La mezcla de alcohol con anti-histaminas, antibióticos, tranquilizantes u otras drogas de prescripción, puede ser muy peligrosa”, exhorta.

2 .- Si para pasarlo bien con los amigos necesitas el alcohol, en realidad no sabes divertirte. їEs que la vida sin alcohol es tan aburrida?.

5.- Tomar una copa con los amigos puede ser algo natural, y hasta una buena excusa para charlas, pero cuando charlas con los amigos es una buena excusa para tomar una copa. es que algo no marcha bien.

7.- No dejes que el alcohol se beba tu tiempo. Mira cuantas cosas puedes hacer sin una copa de alcohol por medio; ligar con las chicas o chicos, divertirte, ir a la discoteca, contar un chiste, decir lo que piensas. haz las cosas por ti mismo.

14.- No es “obligatorio ” quedar siempre con los amigos en los bares. Hay otros muchos sitios donde poder juntaros.

30.- El alcohol produce cansancio, sopor, abulia, pereza.

41.- El alcohol mata tus neuronas. Por cada cubata que te bebes se eliminan miles de neuronas. Esto va mermando tu aparato psicomotriz, y en un futuro puedes tener serios problemas para coordinar tus movimientos, y enfermedades como el Alzheimer.

42. - El alcohol provoca caries e infecciones bucales.

43.- Cuando bebes en exceso tu cuerpo se deshidrata, esa es la principal causa de la resaca.

49.- El exceso de alcohol es una de las causas de padecer varices.

55.- El alcohol es malo para la piel. Provoca granos y manchas.

56.- El exceso de alcohol puede provocar problemas renales.

57.- Los adictos al alcohol presentan hormigueos y acorchamientos en manos y pies.

62.- Las personas que beben en exceso cambian su personalidad. Es habitual que personas abiertas y extrovertidas se vuelvan malhumorados e introvertidos.

c).- Si da visibles muestras de conducir bajo los efectos del alcohol.

d).- Si es requerido por la autoridad en uno de los controles preventivos que se practican habitualmente.

85.- El consumo exagerado de alcohol provoca impulsos violentos, gran cantidad de las agresiones y los malos tratos son provocados por personas que se encuentran bajo los efectos del alcohol.

86.- Los cambios de personalidad, el malhumor y los celos, son habituales en personas que beben mucho alcohol.

88.- El consumo abusivo de alcohol provoca descuido en el aseo personal.

T R A B A J O Y E S T U D I O S

93.- El consumidor habitual de alcohol tarde o temprano acaba perdiendo su puesto de trabajo.

98.- El alcohol provoca absentismo tanto laboral como de asistencia a la universidad.

Si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, las dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad

Es el exceso de azúcar y de carbohidratos en nuestra dieta, y no falta de actividad física, lo que está detrás del aumento de la obesidad. Es hora de terminar con el mito de que el sedentarismo está detrás de la obesidad. Una mala dieta es la única responsable. De esta forma tan controvertida comienza un editorial en el «British Journal of Sports Medicine» que asegura que si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, nuestras dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad.

En los últimos 30 años, en los que la obesidad se ha disparado, ha habido pocos cambios en los niveles de actividad física en la población occidental. Esto, aseguran, señala ineludiblemente a la cantidad de calorías consumidas. Sin embargo, la epidemia de obesidad representa sólo la «punta de un iceberg» mucho más grande sobre las consecuencias adversas para la salud de una mala alimentación. Por ejemplo, de acuerdo con el informe sobre la carga mundial de enfermedades publicado en «The Lancet», la mala alimentación genera ahora más enfermedades que la inactividad física, el alcohol y el tabaquismo juntos. Sin embargo, este es un hecho que pasa desapercibido a los científicos, médicos, periodistas y políticos. En lugar de ello, se ha desatado un mensaje inútil por mantener un «peso saludable» basado en contar las calorías de los alimentos y todavía hoy día muchas personas creen erróneamente que la obesidad se debe enteramente a la falta de ejercicio.

Para los autores de este artículo, A. Malhotr, del Frimley Park Hospital (Gran Bretaña), T. Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), y S. Phinney, de Universidad de California-Davis (EE.UU.), esta falsa percepción tiene sus raíces en las campañas de la industria alimentaria que utiliza tácticas muy similares a las de las grandes tabacaleras. Así, al igual que hizo la industria del tabaco cuando se publicaron los primeros vínculos entre el tabaco y el cáncer de pulmón, la maquinaria de la industria ha fabricado mensajes de « negación, duda, confusión ».

De dónde provienen las calorías es crucial, señalan; así, las calorías del azúcar promueven el almacenamiento de grasas y el hambre, mientras que las de la grasa inducen plenitud o ‘saciedad’.

Según los autores, un gran análisis publicado en «PLoS ONE» reveló que por cada exceso de 150 calorías de azúcar (por ejemplo una lata de refresco de cola), se producía un aumento de casi 11 veces en la prevalencia de diabetes tipo 2, en comparación con las mismas 150 calorías obtenidas de la grasa o proteína. Y esto es independiente del nivel de actividad física y del peso de la persona.

Y otro trabajo publicado en «Nutrition» concluyó que la restricción de carbohidratos en la dieta es la intervención más eficaz para reducir todas las características del síndrome metabólico y debe ser el primer enfoque en el manejo de la diabetes, con beneficios incluso sin no hay pérdida de peso,

¿Y los carbohidratos? Las razones que se esgrimen señalan que el cuerpo tiene una capacidad limitada para almacenar carbohidratos y que son esenciales para el ejercicio más intenso. Sin embargo, estudios recientes sugieren justo lo contrario. Un trabajo publicado en «British Journal of Sports Medicine» establece que la adaptación crónica a una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos induce altas tasas de oxidación de grasas durante el ejercicio, suficiente para la mayoría de los deportistas en la mayoría de las disciplinas deportivas.

Por todo ello, argumentan, los mensajes saludables difundidos sobre la industria de la alimentación deben cambiar. Más que decisiones de educación a la población, si mejora el ‘entorno alimentario’, las personas tomarán decisiones individuales más saludables que «tendrán un impacto mucho mayor en la salud de la población que el asesoramiento o la educación. La opción sana debe convertirse en la opción más fácil», dicen.

Y concluyen: «es hora de terminar con los daños causados por la maquinaria de la industria de 'comida basura'. No se puede correr más rápido que una mala dieta».

  • Parálisis del lado izquierdo del cuerpo.
  • Problemas en la visión.
  • Comportamiento inquisitivo, acelerado.
  • Pérdida de memoria.

Se han desarrollado algunas formas de saber cuándo una persona va a sufrir un ictus. Entre ellas, se encuentra, por ejemplo, la escala Cincinnati, que consiste en tres comprobaciones:

  • Asimetría facial: Se hace sonreír al paciente para comprobar si ambos lados de la cara se mueven de forma simétrica. En caso anormal, un lado mostraría deficiencias para moverse.
  • Fuerza en los brazos: Se indica al paciente que estire los brazos durante 10 segundos. En caso anormal, uno de los brazos no se mueve o cae respecto al otro.
  • Lenguaje: Se indica al paciente que hable. En caso anormal, arrastra las palabras, tiene problemas para hablar o no habla.

Si alguna de estas tres comprobaciones obtiene el resultado anormal, cabe la posibilidad de que el paciente vaya a sufrir un ictus.

La Sociedad Española de Neurología recomienda una serie de hábitos saludables para evitar sufrir un ictus:

  • Llevar una dieta rica y saludable: Esta dieta también tiene que tratar de evitar el colesterol LDL, lo que se consigue reduciendo las grasas saturadas. Además, así se evitan problemas de obesidad: una persona debe mantener su índice de masa corporal por debajo de 25 para reducir el riesgo de ictus.
  • Realizar ejercicio de forma habitual y moderada: Los problemas derivados de una vida sedentaria pueden provocar otros problemas que a su vez causen un ictus.
  • No fumar: Además, la exposición pasiva al tabaco también aumenta la probabilidad de sufrir un ictus.
  • Moderar el consumo de alcohol: El consumo de alcohol no debe superar los 60 gramos al día, pero esto no significa que haya que evitarlo a toda costa: aquellas personas con un consumo leve (menos de 12 gramos al día) o moderado (entre 12 y 24 gramos al día) de alcohol tienen menos probabilidades de sufrir un ictus que aquellas personas que no lo consumen.
  • Llevar un control de la tensión arterial de forma regular: Para ello se pueden llevar controles sobre la tensión arterial. En aquellas personas que no hayan sufrido un ictus anteriormente la tensión arterial debería ser inferior a 140/90, y para diabéticos o personas que ya hayan sufrido un ictus, inferior a 130/80.

Los problemas de los vasos sanguíneos cerebrales pueden ser de dos tipos:

Los vasos están obstruidos dentro. Los coágulos causantes del problema se denomiman trombos cerebrales o embolismo cerebral. Causado por una obstrucción del vaso sanguíneo. Este problema se suele producir por el desarrollo de depósitos de grasa en los muros del vaso, lo que se denomina ateroesclerosis. Los depósitos de grasa provocan dos obstrucciones:

  • Trombosis: un coágulo que se desarrolla en el mismo vaso sanguíneo cerebral.
  • Embolismo: el coágulo se desarrolla en otra parte del cuerpo, generalmente en las grandes arterias de la parte superior del pecho y el cuello o el corazón. Una porción del coágulo se desprende y viaja por el flujo sanguíneo hasta que encuentra un vaso que es más pequeño y lo bloquea.

Los ictus isquémicos son los más frecuentes de todos los ictus, comprendiendo un 80 por ciento del total. En España se estiman de 150 a 200 casos anuales por cada 100.000 habitantes. Los dos tipos de ictus isquémicos más frecuentes son:

  • Ataque isquémico transitorio (AIT): Presenta unos síntomas similares a los de un infarto, pero es más corto y no muestra las consecuencias propias de un infarto. El AIT es un episodio de déficit neurológico de corta duración que en la mayoría de los casos dura menos de dos horas. Entre el 7 y el 40 por ciento de los pacientes que sufren un AIT, poco después sufren un ictus isquémico.
  • Infarto cerebral: Deja una lesión cerebral permanente.

Según su extensión y localización, los ictus isquémicos pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Ictus isquémico total: Es de gran tamaño y afecta a la arteria cerebral media o la arteria cerebral anterior. Provoca disfunción cerebral superior, hemianopsia homónima y déficit motor y/o sensitivo homolateral.
  • Ictus de Circulación Posterior: Afecta a los pares craneales que provocan déficit motor y sensitivo contralateral. Provoca patología oculomotora, disfunción cerebelosa sin déficit de vías largas ipsilaterales y hemianopsia homónima aislada.
  • Ictus Lacunares: Provocan hemisíndromes motor puro, sensitivo puro, sensistivo motor, hemiparesia atáxica y disartria.

El vaso se rompe, lo que provoca que la sangre irrumpa en el cerebro. Al entrar la sangre comprime el tejido cerebral. Existen dos subtipos de este tipo de ictus, la hemorragia intercerebral y la subaracnoidea. Sucede cuando se rompe un vaso sanguíneo débil. Existen dos tipos de estos vasos débiles que provocan ictus hemorrágicos: los aneurismas y las malformaciones arteriovenosas.

  • Aneurisma: es una región inflada o debilitada de un vaso sanguíneo. Si no se trata el problema crece hasta que el vaso se rompe.
  • Malformación arteriovenosa: es un grupo de vasos sanguíneos formados de manera anormal. Cualquiera de estos se puede romper.
  • Ataques isquémicos transitorios: las condiciones indicativas de un ictus isquémicos se presentan durante un pequeño periodo de tiempo, y se resuelve por sí solo a través de mecanismos normales. Es un indicativo potente de un ictus, por lo que cuando se produce, hay que tomar medidas para evitar un ataque más serio.

Las hemorragias cerebrales suponen el 15 por ciento de todos los ictus y presentan una tasa de mortalidad del 45 por ciento. Afectan de 10 a 30 personas por cada 100.000 al año, y la recuperación de los supervivientes no es rápida: solo un 10 por ciento de ellos podrá ser independiente al cabo de un mes, y el 20 por ciento lo será a los seis meses.

Las hemorragias subaracnoideas, por otra parte, son menos frecuentes, registrando sólo el cinco por ciento de todos los ictus. Se dan de siete a 10 casos por cada 100.000 personas cada año, y es más común entre la gente entre 50 y 60 años, especialmente las mujeres. La tasa de mortalidad se encuentra en un 51 por ciento.

Habitualmente, el médico puede diagnosticar un ictus por medio de la historia de los hechos y de la exploración física. Esta última contribuye a que el médico pueda determinar dónde se localiza la lesión cerebral. También se suelen realizar pruebas de imagen como una tomografía computadorizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para confirmar el diagnóstico, aunque dichas pruebas sólo detectan el ictus cuando han transcurrido unos días del mismo. Una TC o una RM son también eficaces para determinar si un ictus ha sido causado por una hemorragia o por un tumor cerebral. El médico puede realizar una angiografía en el caso poco probable de que se plantee la posibilidad de una intervención quirúrgica.

El médico trata de establecer la causa exacta del ictus, puesto que es especialmente importante determinar si éste se ha producido por un coágulo (embolia) que se alojó en el cerebro o por la obstrucción de un vaso sanguíneo debido a una aterosclerosis (aterotrombosis).

En efecto, si la causa es un coágulo o una embolia es muy probable que ocurra otro ictus, a menos que se corrija el problema subyacente. Por ejemplo, si se están formando coágulos en el corazón debido a una frecuencia cardíaca irregular, ésta debe tratarse a fin de prevenir la formación de nuevos coágulos que pudieran causar otro ictus. En esta situación, el médico suele realizar un electrocardiograma (para detectar una arritmia) y también puede recomendar otras pruebas de estudio del corazón. Éstas pueden ser: una monitorización Holter, que consiste en la realización de un electrocardiograma continuo durante 24 horas, y una ecocardiografía, que valora las cavidades y las válvulas del corazón.

Aunque las demás pruebas de laboratorio son de poca utilidad, se hacen igualmente para confirmar que el ictus no fue causado por una carencia de glóbulos rojos (anemia), un exceso de glóbulos rojos (policitemia), un cáncer de los glóbulos blancos (leucemia) o una infección. En alguna ocasión se necesita una punción lumbar después de un ictus. De hecho, esta prueba se lleva a cabo solamente si el médico está seguro de que el cerebro no está sujeto a demasiada presión y ello generalmente requiere una TC o una RM. La punción lumbar es necesaria para comprobar si existe una infección cerebral, para medir la presión del líquido cefalorraquídeo o para determinar si la causa del ictus ha sido una hemorragia.

El tratamiento es distinto si el ictus es debido al bloqueo de un arteria o a causa de la ruptura de un vaso En todo caso, hay algunos pasos que hay que seguir para mejorar la supervivencia:

  • Reconocer rápidamente los signos y síntomas del ictus, anotando cuando ocurren por primera vez.
  • Activar con rapidez los servicios de emergencia.
  • Transporte rápido de emergencia y prenotificación al hospital. La mejor forma de llegar al hospital es mediante estos servicios, puesto que advertirán cuanto antes al servicio de urgencia del hospital.
  • Llevar a los pacientes a una Unidad de Ictus, centros médicos especializados en el tratamiento de esta enfermedad. Hay varios tipos (agudos, de estancia completa, para rehabilitación).
  • Comenzar el cuidado y la evaluación del paciente durante el transporte al hospital: En cuanto el paciente sufra un ictus, los servicios médicos responsables deben tener en cuenta determinados aspectos del paciente como una adecuada oxigenación, así como controles de alimentación, presión arterial, glucemia, fiebre u otras complicaciones.
  • Recibir el diagnóstico y el tratamiento rápidamente en el hospital para que esté bajo vigilancia intensiva.
  • En ocasiones se debe recurrir a la cirugía para eliminar el coágulo que bloquea las arterias del cerebro.
  • Cuando el ictus ya haya pasado, el tratamiento depende de las incapacidades que le hayan quedado al paciente.

El ictus es la segunda causa de muerte más frecuente en España, y la primera en el caso de las mujeres, como recoge el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares (Geecv) de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Cada año se producen de 110.000 a 120.000 muertes en España, lo que se traduce en una muerte por ictus cada 14 minutos.

Los ictus comprenden el 70 por ciento de los ingresos en neurología en nuestro país, y en los últimos 15 años el número de pacientes ha crecido en un 40 por ciento. Se prevé que esta cifra vaya aún más en aumento con el paso de los años debido al envejecimiento de la población.

Los ictus isquémicos se clasifican de la siguiente manera según su etiología:

  • Ictus aterotrombótico: La obstrucción del flujo sanguíneo se produce por la alteración en las paredes vasculares de las arterias cerebrales.
  • Ictus embólico: Se produce por la migración de un émbolo desde una región circulatoria extracerebral hasta una arteria cerebral.
  • Ictus hemodinámico: Surge tras la aparición de una hipoxia global en el cerebro, provocando infartos en las regiones peor perfundidas.
  • Ictus lacunar: Se produce por la obstrucción de las ramas arteriales perforantes.

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El consumo de alcohol es un hábito extendido a lo largo y ancho del mundo. A pesar de los conocidos riesgos para la salud, existe en todas las sociedades y culturas. En algunos países la importación, destilado y venta de productos alcohólicos está fuertemente regulada por el gobierno, incluso hay algunas religiones prohíben el consumo a sus devotos. Pero en general, en todas partes del mundo, las bebidas alcohólicas son relativamente populares.

Pese a su popularidad, muchas cosas del alcohol no son del todo conocidas. Hoy te contaremos algunas curiosidades de las bebidas alcohólicas que debes saber.

Recientemente se descubrieron jarrones y vasijas de hace más de 10.000 años utilizados para dejar fermentar frutas y obtener bebidas.

Los astrónomos descubrieron una enorme nube de metanol, también conocido como alcohol de madera, a unos 6.500 años luz de distancia.

Casi todas las frutas tienen al menos una pequeña proporción de alcohol en su composición química.

Una jarra de cerveza, una copa de vino o shot de vodka tienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol.

Atrofia de los músculos proximales

Osteoporosis intolerancia a la glucosa que puede producir diabetes

Amenorrea en mujeres(ausencia de menstruación)

Otros síntomas psicológicos

o Exceso de glucocorticoides responsables de este síndrome que puede tener diversos orígenes

o Alteración de la hipófisis

o En este caso aparece un tumor en la hipófisis

o Alteración en la corteza suprarrenal

Los glucocorticoides se emplean como fármacos para enfermedades como la artritis reumatoide, el asma grave y algunas otras enfermedades

SINDROME DE DESCOMPRESION RAPIDA

En medicina es la enfermedad aguda conocida como embolia gaseosa provocada por una disminución brusca en la presión atmosférica. También conocido como “enfermedad de los buzos”.

Esta enfermedad se caracteriza:

· Por la parición de pequeñas burbujas e inflamación a nivel subcutáneo

· Aparición de un intenso dolor que afecta diversas partes del cuerpo

· Ciertas partes del cuerpo pueden sufrir parálisis transitoria y en ocasiones se producen lesiones permanentes e incluso la muerte.

La primera vez que se observo este proceso fue en 1839 y fue conocido por los buzos y trabajadores que debían de permanecer durante periodos prolongados en cámaras de aire comprimido.

Los síntomas aparecían cuando volvían a las condiciones atmosféricas habituales (se ignoraba la causa de los síntomas).

Durante la Segunda Guerra Mundial la evolución de la aeronáutica permitió que los aviones alcanzaran más de 9000 metros en 6 minutos; a esa altitud, la presión atmosférica es inferior a un tercio de la presión atmosférica a nivel del mar. Esto da como consecuencia un descenso brusco de la presión del aire que da lugar a una disminución de la solubilidad de los gases en solución y por tanto los gases disueltos retornar al estado gaseoso dentro de la corriente sanguínea, formando burbujas de aire. Estas ocasionan dentro de la corriente sanguínea la obstrucción delos vasos terminales nerviosas, así los síntomas que se producen a consecuencia delos cuadros isquémicos (infartos) en diferentes zonas cerebrales, óseas, renales, etc.

El oxigeno y el dióxido de carbono vuelven a su estado soluble dentro de la sangre con rapidez pero el nitrógeno permanece en estado gaseoso y es por tanto el principal responsable.

SINDROME DE FATIGA CRONICA (SFC)

Enfermedad que se caracteriza por la existencia de fatiga permanente o recurrente durante al menos 6 meses consecutivos. Este proceso se ha denominado enfermedad crónica y disfunción inmune, neuromiastenia epidémica y encefalitis mialgia.

ü La fatiga se acompaña de una combinación de dificultad de concentración, perdida de memoria reciente, dolores musculares y articulares y alteraciones de sueño.

ü La edad media de comienzo es a los 30 años.

ü No se transmite de una persona a otra

ü Los virus que están implicados pueden producir infecciones crónicas, así como cansancio y estrés

ü Otros virus que se ven involucrados son como el Epstein-Barr, el herpes tipo 6 o el entovirus.

Tratamiento: Mejoran con medicamentos tonificantes o estimulantes, pero algunos tratamientos pueden ser peligrosos si no se ha establecido el diagnostico correcto. No existe curación. Su evolución es variable

SINDROME DE GUILLAINE- BARRE.

Es una enfermedad poco frecuente de origen desconocido que afecta al sistema nervioso periférico y de forma especifica a la s raíces ventrales de la medula espinal.

· Desarrollo de una parálisis flácida.

· Posteriormente se da un episodio de infección respiratoria o gastrointestinal de poca gravedad en las 3 semanas previas lo que induce a pensar en que su desarrollo tal vez participe de algún mecanismo autoinmune.

a) Fiebre, malestar, nauseas y debilidad muscular