sindrome de abstinencia por cymbalta

Otros síntomas que se pueden experimentar en la última etapa de la insuficiencia hepática crónica, són la depresión, los temblores musculares e incluso las convulsiones.

La insuficiencia hepática crónica, en donde el deterioro de las funciones hepáticas se desarrollan lentamente, puede deberse a una grán cantidad de razones. El consumo excesivo de alcohol, es a menudo considerado, como la principal causa de la insuficiencia hepática crónica. Las infecciones virales, como la hepatitis B y la hepatitis C, causan un daño al hígado y pueden provocar la insuficiencia hepática crónica. Otros factores, que aumentan en grán medida el riesgo de la insuficiencia hepática crónica són: la desnutrición y las enfermedades, como la cirrosis y la hemocromatosis. Las causas de la insuficiencia hepática aguda incluyen la sobredosis del acetaminofén y las reacciones a ciertos medicamentos recetados.

Las opciones de tratamiento dependen totalmente de la causa. El tratamiento tiene como objetivo rescatar la parte del hígado, que no se ha dañado. El consumo del alcohol debe ser estrictamente evitado, ya que puede dañar más el hígado. En el caso de una insuficiencia hepática aguda, causada por una sobredosis de acetaminofeno, el tratamiento se administra para volver los efectos. Si esto no se puede lograr, se recomienda un trasplante de hígado, si la enfermedad hubiera alcanzado la etapa avanzada. A menudo, este procedimiento favorece el tratamiento de la insuficiencia hepática.

En general, una prueba de la función hepática, es una de las mejores maneras de confirmar, si este órgano de forma triangular, en efecto no funciona correctamente. Basándose en los resultados del examen, el médico obtendrá una idea clara acerca de que el hígado está funcionando correctamente. Con el fín de prevenir la insuficiencia hepática, el alcohol se debe beber con moderación y una persona debe ser inmunizada con la vacuna contra la hepatitis. Una persona también debe mantener una dieta nutritiva y se debe practicar una higiene adecuada, para prevenir las enfermedades.

Las enfermedades asociadas a trastornos en el hígado son muchas y con causas diversas; pero concentraremos la atención en los tres padecimientos principales y más comunes que pueden afectar a este órgano. Estas son las enfermedades más comunes del hígado.

En primer lugar la ictericia. En esta enfermedad la bilis se acumula en el torrente sanguíneo y los tejidos del cuerpo se tiñen de amarillo. El primer sitio en el que se nota es en la parte blanca de los ojos, pero con el tiempo todo el cuerpo se cubre de esta tonalidad, incluso puede ser visto en la orina y el sudor que llegan a tener un tinte amarillento. Esta enfermedad es causada generalmente por una de tres situaciones: a) puede ser una enfermedad hereditaria que además afecta al bazo; b) puede ser debido a cálculos biliares que obstruyen el conducto desde el hígado; y c) puede ser causada por una infección del hígado conocida como hepatitis.

La segunda enfermedad que puede dañar el hígado es la hepatitis. Es causada a menudo por un ataque viral, por los que el órgano se hincha causando un terrible dolor en el costado derecho del cuerpo. Tiene que pasar un largo periodo para que se note alguna recuperación; a pesar de que muchos pacientes se alivian por completo, no hay garantía de que esto se de en 100% de los casos. Los síntomas de la hepatitis tiene un inicio lento y por lo tanto, difícil para la detección temprana. Por lo general, se acompaña de fiebre, pérdida clara de apetito, vómitos y diarrea. La ictericia, como ya mencionamos, también ocurre con frecuencia debido a la hepatitis, es por ello que esta enfermedad exige la mejor y más oportuna atención médica.

La tercera enfermedad que se conoce comúnmente entre las que dañan al hígado es la cirrosis. A pesar de que es una de las enfermedades hepáticas más comunes, también es uno de las más mal entendidas. En ésta el hígado tiene una apariencia áspera, que se pensaba anteriormente que era el resultado directo del alcoholismo crónico. Como su causa sigue siendo un misterio, puede existir sin ser detectados por muchos años.

A veces, la inflamación del abdomen por una acumulación de fluidos acuosos dentro, este síntoma puede despertar la sospecha en el paciente de que algo anda mal. En otras ocasiones, vómito repentino en grandes cantidades mezclado con sangre de alguna vena rota en el estómago, puede ser también un indicio de la enfermedad.

En las últimas etapas de la cirrosis, la sangre no puede circular fácilmente por el hígado y se ve obligado a encontrar y construir nuevos canales a través del cual fluir; entonces se puede ver grandes venas en la superficie del abdomen y la piel que cubre la pared torácica de estos individuos. La cirrosis suele diagnosticarse después de que ha existido desde hace mucho tiempo, y entonces se considera incurable, pero los médicos generalmente pueden prolongar la vida cómoda a través de medicamentos, transfusiones de sangre, dieta y otras medidas.

Estas son las enfermedades más comunes del hígado, algunas pueden prevenirse.

DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

La principal vía de metabolización del alcohol etílico en el hígado, consiste en su oxidación a acetato. El acetaldehído, que es tóxico, es el metabolito intermediario. El daño hepático se desarrolla gradualmente:

1) esteatosis hepática alcohólica: daño hepático crónico con acúmulo de gotas de grasa en los hepatocitos

2) hepatitis alcohólica: lesiones inflamatorias y necróticas en el hígado

3) cirrosis hepática alcohólica.

Los estadios, aunque consecutivos, no están separados claramente entre sí y a veces se presentan simultáneamente. La predisposición genética tiene un papel significativo. Las mujeres son más susceptibles al daño hepático por alcohol, la dosis nociva es menor y el avance de la enfermedad es más rápido. En cuanto a las enfermedades hepáticas, se considera “segura” una dosis semanal de alcohol de 21 unidades de 8 g para hombres (lo que corresponde a

0,5 l de bebidas con alta graduación de alcohol) y para mujeres (según diferentes datos) 14, e incluso solo 7 unidades. Según publicaciones recientes el consumo de más de 40 g de alcohol al día de modo regular constituye un riesgo para enfermedad hepática alcohólica desde esteatosis a cirrosis.

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

1. Esteatosis hepática alcohólica: a menudo cursa de forma asintomática, a veces con dolor en el hipocondrio derecho o en el epigastrio, o bien con hepatomegalia no dolorosa. Generalmente regresa lento, 4-6 semanas después de dejar de beber alcohol; en caso contrario evoluciona (en

35 % de los enfermos) hacia una hepatitis y cirrosis hepática.

2. Hepatitis alcohólica: síntomas de cansancio, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dolor en hipocondrio derecho, hepatomegalia y dolor a la palpación del hígado (en >80 %), ascitis (hasta

80 %), ictericia (>60 %), síntomas de encefalopatía hepática (

45 %), y fiebre (hasta 30 %). Para valorar la gravedad de la enfermedad se utiliza el índice de Maddrey FD = 4,6 × alargamiento de PT [en s] + concentración de bilirrubina [en mg/dl]. Un valor FD >32 indica un curso severo de la enfermedad. Después de suspender la ingesta de alcohol por completo, los síntomas desaparecen en un 70 % de los enfermos. La continuidad en el consumo de alcohol conlleva el desarrollo de una hepatitis crónica y de una cirrosis hepática.

3. Cirrosis hepática alcohólica: no es significativamente diferente de cirrosis de otra etiología. Los síntomas de hipogonadismo y de feminización son muy marcados. A menudo cursa con episodios de exacerbación causados por una hepatitis alcohólica.

1) análisis de sangre: en la esteatosis hepática hay aumento de la actividad de la GGTP, a veces también de la ALT y AST ( 60 %), alargamiento de TP, alteraciones electrolíticas (hiponatremia, hipopotasemia, hipomagnesemia, hipofosfatemia) y alcalosis respiratoria

2) hemograma de sangre periférica: en la esteatosis hay macrocitosis, en la hepatitis: leucocitosis con predominio de neutrófilos, anemia macrocítica (>2/3 de los enfermos), trombocitopenia.

2. Ecografía hepática: ecogenicidad aumentada.

3. Examen histológico de biopsia hepática (la biopsia raramente está indicada): esteatosis de gota gruesa en los hepatocitos, balonamiento de los hepatocitos y cuerpos de Mallory. En fases posteriores lesiones inflamatorias, necróticas y regeneración cirrótica.

La esteatosis hepática alcohólica se diagnostica a base de la anamnesis que indica consumo excesivo crónico de alcohol (en la valoración de la adicción son útiles los cuestionarios AUDIT y CAGE), una actividad de GGTP en suero aumentada y la ecogenicidad hepática aumentada en la ecografía. La hepatitis alcohólica se diagnostica cuando además está aumentada la actividad de ALT y AST (AST/ALT >2) y se han descartado hepatitis de otra etiología (lo que puede requerir biopsia). La cirrosis hepática se diagnostica por el cuadro clínico. Raramente es necesaria la biopsia hepática. Diagnóstico en la insuficiencia hepática aguda →cap. 7.13, Diagnóstico.

1) Otras causas de esteatosis hepática →cap. 7.11.

2) Hepatitis como en la hepatitis vírica crónica tipo B →cap. 7.2.

1. Abstinencia absoluta de alcohol (tratamiento de síndrome de abstinencia →cap. 22.6). La dieta pobre en grasa tiene un papel complementario. Además es necesario el tratamiento de la desnutrición proteico-calórica (35/40 kcal/d, proteína 1,2-1,5 g/kg/d) y de otros déficits nutricionales relacionados con el abuso de alcohol, más frecuentes los déficits de vitamina A, D, tiamina, ácido fólico, piridoxina y zinc.

2. Corregir las alteraciones electrolíticas presentes.

3. En hepatitis con un curso severo (encefalopatía hepática o FD >32) utilizar prednisolona VO 40 mg/d durante 4 semanas, luego reducir la dosis gradualmente durante 2-4 semanas. Si en 7 días no hay respuesta al tratamiento, valorado por un índice de Lille ≥0,56 (calculado a base de edad, tiempo de protrombina/INR y concentración de bilirrubina, creatinina y albúmina [http://www.lillemodel.com/score.asp?score=lillept]) o, simplificando, por un aumento de hiperbilirrubinemia → suspender los glucocorticoides. Valorar también el uso de pentoxifilina VO (400 mg 3 × d durante 4 semanas, eficacia incierta, se ha visto que no mejora sobrevida), sobre todo en caso de sepsis o contraindicaciones para la corticoterapia.

4. Tratar las complicaciones derivadas de la cirrosis e insuficiencia hepática →cap. 7.12.

Control periódico (cada 3-12 meses, dependiendo del estadio de daño hepático y del grado de abuso de alcohol) de parámetros bioquímicos de función hepática y dirigido a la detección de síntomas de hipertensión portal u otras complicaciones asociadas a la cirrosis hepática.


La persona con encefalopatía hepática puede mostrarse somnolienta, incapaz de concentrar la atención y con marcados cambios de personalidad. De base siempre existe una enfermedad hepática avanzada y generalmente un factor precipitante, como una infección.

Cuando Alberto (pseudónimo de un caso real) recibió tratamiento ya era muy tarde, su enfermedad hepática estaba muy avanzada.

Curiosamente, lo que llamó la atención no fue su color de piel, ni que se quejara de dolor en el abdomen, lo que en realidad llamó la atención fue su cambio de comportamiento.

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-Dr. Edward F. Group III, DC, ND, DACBN, DABFM

Las varices esofágicas son venas anormales, que aumentan de tamaño en la parte inferior del esófago (el tubo que conecta la garganta y el estómago).

Las varices esofágicas se presentan con mayor frecuencia en personas con enfermedades hepáticas graves.

Las varices en el esófago se desarrollan cuando el flujo normal de la sangre al hígado se hace más lento. Entonces, la sangre se acumula en los vasos sanguíneos cercanos que son más pequeños, como los del esófago, causando que los vasos se inflamen.

A veces, las varices esofágicas pueden romperse, causando una hemorragia potencialmente mortal.

Se dispone de un número de fármacos y procedimientos médicos para detener el sangrado de las varices esofágicas.

Las varices esofágicas por lo general no causan signos y síntomas, a menos que sangren. Los signos y síntomas de la hemorragia por varices esofágicas incluyen:

  • Vómito con sangre
  • Heces negras o alquitranadas
  • Shock, en casos graves

Visita a tu médico si presentas cualquier signo o síntoma que te preocupe. Si has sido diagnosticado con alguna enfermedad de hígado, pregunta a tu médico acerca del riesgo a padecer varices esofágicas y cómo puede reducirse el riesgo de estas complicaciones. Pregúntale a tu médico si debes someterte a una endoscopia para comprobar si hay varices esofágicas.

Si has sido diagnosticado de varices esofágicas, tu médico puede indicarte cómo estar atento a los signos de sangrado. Las varices esofágicas sangrantes son una emergencia. Llama al servicio de emergencia local de inmediato si experimentas vómito con sangre o heces con sangre ya que debes recibir tratamiento cuanto antes.

El agrandamiento de las venas de las varices esofágicas se forman cuando el flujo de sangre al hígado se hace más lento. A menudo, el flujo de sangre se frena debido a tejido cicatricial en el hígado causado por enfermedades hepáticas.

Cuando se hace lento el flujo de la sangre al hígado, surge una mayor presión dentro de la vena principal (vena portal) que transporta la sangre al hígado. Esta presión distribuye obligatoriamente sangre a las venas cercanas más pequeñas. Las frágiles paredes de estas delgadas venas comienzan a inflarse con el agregado de la sangre. A veces, las venas pueden romperse y sangrar.

Las varices esofágicas son más a menudo una complicación de la cirrosis (cicatrización irreversible del hígado). Otras enfermedades y afecciones también pueden causar varices esofágicas. Las causas pueden incluir:

  • Cicatrización hepática grave (cirrosis). Un número de enfermedades del hígado pueden acabar en cirrosis, como la infección por hepatitis, enfermedad hepática alcohólica y un trastorno del conducto biliar llamada cirrosis biliar primaria.
  • Coágulos de sangre (trombosis). Un coágulo de sangre en la vena portal o en una vena que se alimenta en la vena portal llamada vena esplénica puede ser causa de varices esofágicas.
  • Una infección parasitaria. La esquistosomiasis es una infección parasitaria que se encuentra en zonas de África, América del Sur, el Caribe, Oriente Medio y Asia Sur-Oriental. El parásito puede dañar el hígado, así como los pulmones, el intestino y la vejiga.
  • Un síndrome que hace que la sangre se acumule en el hígado. Budd-Chiari es una enfermedad rara que causa coágulos de sangre que pueden bloquear las venas que llevan la sangre hacia fuera del hígado.

Aunque muchas personas con enfermedad hepática avanzada desarrollan varices esofágicas, la mayoría no va a experimentar sangrado. Las varices son más propensas a sangrar si se tiene:

  • Alta presión de la vena portal. El riesgo de sangrado aumenta con la cantidad de presión en la vena portal.
  • Varices grandes. Cuanto mayores sean las varices, más probabilidades hay de que sangrar.
  • Las marcas rojas en las varices. Cuando se ve a través de una endoscopia - un tubo iluminado que se pasa por la garganta (que algunas de las varices muestran franjas largas de color rojo o manchas rojas). Estas marcas indican un alto riesgo de sangrado.
  • Cirrosis grave o insuficiencia hepática. Muy a menudo, cuanto más grave sea la enfermedad del hígado, las varices son más propensas a sangrar.
  • Beber alcohol de forma continuada. Si tu enfermedad hepática está relacionada con el alcohol, el riesgo de hemorragia por varices es mucho mayor si continúas bebiendo o si no.

TITULO: Alteración de las Enzimas Hepáticas: Guía para Médicos Clínicos

AUTOR: Giannini EG, Testa R, Savarino V

TITULO ORIGINAL: [Liver Enzyme Alteration: A Guide for Clinicians]

CITA: Canadian Medical Association Journal 172(3):367-379, Feb 2005

MICRO: Las elevaciones asintomáticas de las enzimas hepáticas constituyen un problema particular para el médico. En esta revisión, los autores brindan una guía para interpretar estas anomalías mediante el abordaje esquemático de alteraciones con predominio hepatocelular o colestásico.

La elevación de las enzimas hepáticas puede reflejar daño hepático o alteración del flujo biliar. Puede ocurrir en un paciente con signos o síntomas compatibles con enfermedad hepática o puede presentarse aisladamente, como un hallazgo inesperado, durante un estudio de laboratorio de rutina.

El hígado es un órgano complejo, central en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas. Además, sintetiza y secreta bilis, lipoproteínas y proteínas plasmáticas, entre ellas factores de coagulación. Mantiene estables los niveles de glucemia mediante la captación y almacenamiento de glucosa como glucógeno (glucogénesis), por su degradación a glucosa cuando es necesario (glucogenólisis) y a través de la formación de glucosa a partir de otras fuentes, tales como aminoácidos (gluconeogénesis). Con la excepción de la mayoría de los lípidos, los productos que se absorben de los alimentos pasan directamente desde el intestino al hígado por el sistema portal. Microscópicamente, la unidad funcional primaria del hígado es el ácino, territorio abastecido por cada rama terminal de la arteria hepática y de la vena porta. El ácino hepático se divide en 3 zonas según el aporte sanguíneo; la zona 3 es la que tiene menor perfusión y la que alberga el mayor número de mitocondrias. Las enfermedades hepáticas a menudo se traducen en elevación de las enzimas, con niveles que exceden en dos desviaciones estándar los valores normales ya que su descenso, con excepción de la albúmina, no tiene significado clínico.

Factores que deben considerarse cuando se observa elevación de las aminotransferasas. Abordaje esquemático de la alteración enzimática hepática

Las alteraciones enzimáticas pueden variar de una región geográfica a otra y según el origen étnico de los enfermos. Por ejemplo, el 60% de los casos de incremento de aspartato-aminotransferasa (AST) en Gales obedece a enfermedad tóxica o isquémica, mientras que en otras regiones es esencialmente atribuible a hepatitis infecciosa. La incidencia de cirrosis biliar primaria y la prevalencia de la mutación homocigota C282Y del gen HFE de la hemocromatosis también varía ostensiblemente de una región a otra. De allí que los médicos deben conocer la distribución epidemiológica de las patologías hepáticas de la región en la que ejercen con la finalidad de reducir el número de estudios innecesarios. El antecedente de viajes recientes es importante en cualquier paciente.

La edad del enfermo, la existencia de patologías intercurrentes y la ingesta de medicamentos son antecedentes esenciales a tener en cuenta. Por ejemplo, la posibilidad de que las alteraciones enzimáticas sean atribuibles a enfermedad de Wilson es mayor en pacientes jóvenes que en personas de edad avanzada. Cabe destacar, agregan los autores, que cualquier fármaco puede potencialmente afectar las enzimas hepáticas, inclusive aquellos de venta libre. Otro elemento importante a considerar es el patrón del trastorno: hepatocelular versus colestásico, la magnitud de la elevación enzimática, la modificación temporal (aumento o descenso en el tiempo) y la naturaleza del cambio (fluctuación leve o aumento progresivo).

Patrón de alteración con predominio hepatocelular

El daño hepático, agudo o crónico, se asocia invariablemente con elevación sérica de las aminotransferasas. La AST y la alanino-aminotransferasa (ALT) requieren vitamina B6 pero la deficiencia de fosfato de piridoxal afecta más la actividad de la ALT que la de la AST, fenómeno que adquiere relevancia en pacientes con enfermedad alcohólica en quienes el déficit de vitamina B6 puede ocasionar disminución de la actividad de ALT y aumento de la relación AST/ALT.

Ambas enzimas están muy concentradas en hígado; la AST también se localiza en corazón, músculo esquelético, riñones, cerebro y glóbulos rojos mientras que la ALT se encuentra en baja concentración en músculo esquelético y riñones. Por lo tanto, la elevación de la ALT es más específica de daño hepático. En hígado, la ALT sólo se ubica en el citoplasma mientras que la AST también es mitocondrial. La zona 3 del ácino hepático tiene una elevada concentración de AST y el daño de esta región, isquémico o tóxico, puede ocasionar alteración en los niveles de AST. La depuración de las aminotransferasas ocurre dentro del hígado por las células sinusoidales. La vida media en la circulación es aproximadamente de 47 horas para la ALT, 17 horas para la AST total y 87 horas para la AST mitocondrial.

La alteración puede clasificarse en leve (menos de 5 veces por encima del límite superior normal), moderada (entre 5 y 10 veces por encima del límite superior normal) y marcada (más de 10 veces por encima del límite superior normal), separación, sin embargo, arbitraria; las dos últimas categorías suelen considerarse conjuntamente.

Elevación moderada y marcada de las aminotransferasas

Los pacientes con aumento enzimático marcado suelen tener daño hepático agudo. Sin embargo, estudios en enfermos con hepatitis viral aguda sugieren que el nivel de corte más sensible y específico para identificar lesión aguda está en el espectro del incremento moderado (5 a 10 veces por encima de los valores normales). Además, debe recordarse que el aumento varía en el transcurso de la patología. No obstante, cuando la elevación es muy notoria debe pensarse en lesión tóxica o isquémica ya que el incremento de esta magnitud se observa menos frecuentemente en hepatitis viral aguda. En hepatitis isquémica o tóxica, los niveles de AST habitualmente aumentan antes que los de ALT, ya que la zona 3 es más vulnerable al daño de estas características. Más aún, en la lesión isquémica, los niveles de aminotransferasas tienden a disminuir rápidamente después del ascenso. En alrededor del 80% de los pacientes con isquemia, la bilirrubina es inferior a 34 µmol/l y la lactato deshidrogenasa (LDH), un marcador de daño isquémico, puede alcanzar concentraciones muy altas (ALT/LDH 2.5 y hay ictericia en más del 60% de los pacientes. La elevación de AST suele ser moderada en el 98% de los enfermos con hepatopatía alcohólica y la relación AST/ALT es > 1 en el 92% de los casos. Por último, señalan los autores, deben considerarse hepatitis por otros virus (Epstein-Barr, citomegalovirus) y autoinmunes, extrahepáticas y congénitas.

Elevación leve de las aminotransferasas

Es la alteración bioquímica más frecuente en la práctica diaria. Deben excluirse causas extrahepáticas, fundamentalmente en individuos con aumento aislado de la AST. Habitualmente se considera como primer abordaje la repetición de los estudios. Sin embargo, en opinión de los autores, un segundo estudio normal no es suficiente para excluir la presencia de patología y según ellos está indicada, desde el principio, la pesquisa más detallada para detectar las causas más prevalentes de enfermedad hepática. De hecho, añaden, la hepatitis por virus C se caracteriza por aumento fluctuante de las aminotransferasas alrededor de los valores de referencia. La biopsia de hígado puede ser una alternativa útil en pacientes particulares.

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Las pruebas de sangre, las radiografías, el examen veterinario de rutina y la ultrasonografía pueden proporcionar evidencia circunstancial de cáncer. Sin embargo, el diagnóstico confiable suele requerir de una biopsia.

Las biopsias consisten en una pequeña extracción del posible tejido canceroso del animal que es sometido a un análisis. Solamente el veterinario es el profesional que puede ofrecernos un diagnóstico acertado de esta enfermedad indicando si se trata de un cáncer benigno o maligno.

El tratamiento del cáncer en perros debe ser recomendado y seguido por un veterinario. Este tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. Dado que estos tratamientos suelen ser específicos y complicados, puede ser necesaria la participación de un médico veterinario especializado en oncología. El tratamiento a seguir dependerá del tipo de cáncer que sufre nuestra mascota y de la localización física del mismo.

Las consecuencias del cáncer en el perro pueden variar. En algunos casos los perros pueden, simplemente, no experimentar ninguna dolencia física pero en otros casos puede suponer dolor y malestar en el animal. En estos casos es muy recomendable el uso de medicamentos o productos de homeopatía para perros con cáncer para intentar minimizar la sensación de dolor del perro.

La prevención del cáncer es muy difícil, ya que sus causas suelen ser desconocidas. Sin embargo, el buen cuidado del perro y la revisión veterinaria de rutina ayudan a mantener el estado general de salud de la mascota. Una pronta detección del cáncer es fundamental para poder tratar cuanto antes la enfermedad evitando que avance hasta expandirse por todo el cuerpo.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Las enfermedades están a la orden del día y simplemente nos atacan a todos nosotros. Por eso no es raro ver a uno de nuestros amigos en el hospital, luchando contra una enfermedad. Y es que esto está muy relacionado al estilo de vida de cada uno.

Algo que influye mucho es la alimentación y el sueño, ya que esto afecta directamente el funcionamiento de los organismos, especialmente del hígado. Un padecimiento muy común en estos días es tener el hígado graso.

Este consiste exactamente en eso, en acumular grasa en el hígado. Algunos síntomas pueden ser sensación de llenura por mucho tiempo o dolor en la parte media superior del lado derecho del abdomen. También es posible que nos sintamos sumamente cansado o sin fuerzas. Sin embargo, algunos no presentan ninguno de los síntomas antes mencionados.

Combatir este mal es más sencillo de lo que podamos creer. Existen remedios naturales que nos ayudan a corregir este mal fácilmente. A continuación, te estaremos hablando de dos de ellos, muy fáciles de hacer. Te aseguramos que, al utilizarlo, conseguirás un hígado saludable y en buen estado en muy poco tiempo.

QUÉ NECESITAREMOS: Remolachas medianas (2 unidades), Limones (2 unidades), Agua mineral (2 tazas).

PREPARACIÓN Y USO: El primer paso consiste en lavar muy bien las remolachas crudas. Como su cascara es bastante fina, no será necesario pelarlas. Simplemente la cortaremos en trozos pequeños y la echaremos en la licuadora. A continuación, añadimos las 2 tazas de agua y licuamos todo muy bien. Después, agregaremos el zumo de limón a la bebida y volvemos ya batirla. Bajo ninguna circunstancia le debemos añadir azúcar a la bebida. Esta poderosa bebida la tomaremos 3 veces al día durante 7 días continuos. Este jugo hará un excelente trabajo en nuestro hígado. Entre otras cosas, lo ayudará en su labor de depurar las sustancias del organismo. Como resultado, evitará la acumulación de grasa en dicho órgano. Además, evitará que libere ciertas sustancias toxicas que son perjudiciales para él mismo.

JUGO VERDE PARA EL HÍGADO

QUÉ NECESITAREMOS: Zumo de manzana (2 tazas), Limones (2 unidades), Zumo de perejil (500 ml), Ajo (½ diente), Aceite de oliva (8 gramos), Jengibre molido (5 gramos), Infusión de hiervas.

PREPARACIÓN Y USO: Preparar esta bebida es sumamente fácil, al igual que el jugo anterior. Lo único que debemos hacer es echar todos los ingredientes en una licuadora y licuarlos por varios minutos. Después que haya llegado a la contextura de tu gusto, puedes apagar la licuadora. Sirve inmediatamente y bebe la sustancia lentamente. Este proceso debes repetirlo durante 5 días de continuo, 2 horas antes de cada comida. Para potenciar su efecto, puedes añadir a tu dieta alcachofas, papayas, piña, tomates, peras y calabazas. Que el hígado graso no siga siendo un problema para tu salud y bienestar. Ya conoces lo que puedes hacer para combatirlo fácilmente y sin esfuerzos. Por eso, empieza a tomar estos jugos cuanto antes y elimina la grasa acumulada en el hígado. Si te parecieron recetas sencillas, compártelas en tus redes sociales con todos tus contactos.

* Hospital II Tarapoto.
Instituto Sanmartinense de Medicina Tropical.
** Enfermera del Hospital II Tarapoto

We report a clinical record of a 60 years old patient with pulmonary lesions and a right upper cuadrant abdominal pain. The bacteriological exam from the aspirate from the liver tumor, was positive for Tuberculosis. This way of presentation of this disease is not frequent, even, considering the high incidence of this disease in our region.

REPORTE DEL CASO

En nuestro hospital la TBC miliar da cuenta del 6.67% del total de los nuevos casos (9).

…nguíneos. Muchas personas pueden heredar la enfermedad de padres a hijos, problemas con el sistema inmunitario los hace mas propensos. El síndrome no se contagia de persona a persona. Es muy difícil de diagnosticar porque normalmente los síntomas no aparecen todos juntos, existen diferentes trastornos con signos similares y no hay una prueba exacta para detectar la enfermedad de behcet. Poder diagnosticarla puede llevar meses o años, hasta que…

…e toronjil y una de yerba luisa, tapar, dejar reposar unos minutos, colar y beber después de comer. Comer puré de zapallo y zanahoria. ¿Cómo tirar el cuerito? http://youtu.be/coXQWJ8W278 Ante cualquier síntoma de los mencionados, Farmalt le recomienda que se dirija al centro de salud mas cercano. También pueden visitar nuestro artículo de Jugos naturales para curar el empacho. Tendencia actual: cómo curar el empacho empacho bismuto para el…

…conoce forma alguna de prevenir la enfermedad, aunque evitar estar expuesto al polvo de sílice y policloruro de vinilo, puede aminorar el riesgo de contraer la enfermedad. Esclerodermia complicaciones: La principal causa de muerte es la fibrosis pulmonar, otras pueden ser insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, hipertensión pulmonar o la malabsorción….

…a, fatiga, ansiedad, depresión y problemas para dormir. Las posibles causas son: un trauma emocional o físico, alteraciones de sueño, infecciones causadas por un virus (aunque ninguno ha sido identificado), una respuesta anormal al dolor o ciertas afecciones como el síndrome de fatiga crónica, depresión, enfermedad de Lyme, hipotiroidismo, dolor crónico en cuello o espalda o por trastornos de sueño. La fibromialgia se presenta comúnmente en…

…en la salud física y los síntomas, se van haciendo mas propensos de contraer esta afección, comenzando un ciclo de preocupación y señales muy difícil de detener. Las personas que han sido abusadas sexualmente y han recibido maltratos físicos, son mas propensos a padecer hipocondría. En qué consiste la hipocondría Hipocondría síntomas: No son capaces de controlar el miedo. Creen constantemente que ante cualquier síntoma, poseen una seria…

…is. Además de tener lo síntomas de la anterior, produce necrosis tisular con formación de abscesos y neumatoceles. Neumonía que la causan Bacilos Gramnegativos: no es muy usual, afecta a lactantes, personas de edad avanzada, alcoholicos y quienes están inmunosuprimidos. Los síntomas no difieren de los anteiores aunque en este caso es de mayor mortalidad. http://youtu.be/zJfjtv0X2tg Tendencia actual: enfriamiento sintomas sintomas de enfriamiento…

…ría de los casos se la detecta por exámenes médicos, que se le practican al paciente, por trastornos de otro tipo y en muchos casos, se logra descubrirla cuando ya ha alcanzado un nivel crítico. Por todo esto, es que hoy F armalt les indicará algunos síntomas, para que estén alertas, especialmente las persona propensas a ser afectadas por este trastorno. Cuáles son los signos y síntomas de la hipertensión arterial Presión alta síntomas: Dolor de…

…Descanso. Beber abundante líquido. Utilizar un humidificador o inhalar vapor en el baño. En caso de asma usar un inhalador. Si la enfermedad es bacteriana, el tratamiento será con antibióticos. Los síntomas de la bronquitis se extienden aproximadamente entre una semana y diez días, generalmente la tos es la última en retirarse y puede prolongarse por un tiempo extenso. Si usted presenta cualquiera de los síntomas mencionados en el artículo,…

…que son complejas en los organismos conocidos, tales como los virus y las bacterias. Es casi imposible de matar, parece no tener ninguna información genética en forma de ácidos nucleicos “DNA o RNA” y contiene normalmente un extenso período de incubación antes de que aparezcan los síntomas. En muchos casos, el tiempo de incubación puede llegar a ser de hasta 40 años. La principal teoría científica hoy en día, sostiene que la ECJ y…

…ades mentales. Disminuye los riesgos de Alzheimer. Mejora el sistema inmunologico. Evita el nacimiento de bebes prematuros. Controla menstruaciones abundantes. Cómo se toma el aceite de higado de bacalao: Puede consumirse en perlas durante la época invernal o dos o tres cucharadas diarias del aceite. Aceite de higado de bacalao contraindicaciones: Perdida de apetito, nauseas y vómitos. Indigestión y acidez estomacal. Diarreas. Mal aliento. Dolor…

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para que se usa la cymbalta

Con frecuencia la esteatosis hepática se manifiesta como un trastorno asintomático, o bien aparecen tan sólo síntomas inespecíficos como cansancio o malestar en el vientre. Es por esto que muchas personas no son conscientes de que tienen este problema si ningún examen físico detecta un signo característico: un ligero aumento del tamaño del hígado.

La mayoría de los síntomas del hígado graso se asocian a la inflamación de este órgano. Cuando esto sucede es habitual que aparezcan síntomas como la sensación de fatiga, la debilidad física, la confusión, el dolor en el abdomen, la disminución del apetito y en consecuencia la del peso corporal.

El hígado tiene una cierta capacidad de autorrepararse. Este proceso se da a través de la generación de nuevas células hepáticas que sustituyen a las que se encuentran dañadas. Sin embargo, si el hígado es forzado en exceso puede producirse una cicatrización crónica de los tejidos; cuando la esteatosis evoluciona hasta este punto hablamos de cirrosis hepática.

Cuando las grasas se acumulan en exceso en el hígado, el funcionamiento de este órgano se ve alterado; esto hace que nuestro cuerpo no pueda eliminar correctamente las sustancias de desecho que se introducen en nuestro organismo, en especial a través de aquello que comemos y bebemos.

El abuso y la dependencia del alcohol son las causas más habituales de la esteatosis hepática, puesto que el consumo excesivo de esta sustancia provoca lesiones en el hígado. Cuando éste es el principal factor causal en la aparición de la enfermedad se utilizan los términos “esteatosis hepática alcohólica” e “hígado graso alcohólico”.

Algunos de los factores de riesgo más relevantes para la aparición del hígado graso son la obesidad, las dietas ricas en azúcares y grasas (que pueden provocar diabetes tipo 2 e hiperlipidemia) y tener una edad avanzada; la mayoría de casos se dan entre los 40 y los 60 años. La herencia genética y el consumo de aspirina o esteroides también se asocia a este trastorno.

Por lo general los casos de hígado graso se clasifican en función de si su causa es el consumo excesivo de alcohol u otra distinta. No obstante, también existe una variante especial que merece la pena mencionar: la esteatosis hepática aguda del embarazo.

La esteatosis hepática no alcohólica se asocia generalmente con trastornos en la descomposición de grasas; esto hace que se acumulen en el hígado. El criterio básico que se utiliza para diagnosticar esta variante del hígado graso es que al menos un 10% del tejido de este órgano esté compuesto por lípidos.

El alcoholismo daña las células del hígado e interfiere en su funcionamiento; esto incluye la descomposición de lípidos. Si una vez detectada la esteatosis hepática alcohólica el consumo de alcohol se mantiene es muy probable que el trastorno evolucione hasta pasar a ser una cirrosis; en cambio, tras unos dos meses de abstinencia la esteatosis remite.

Este tipo de esteatosis hepática es una complicación poco frecuente que aparece en el tercer trimestre de gestación. Los síntomas tienden a desaparecer después del parto, e incluyen una sensación de malestar general, dolores en la parte alta del vientre, náuseas y vómitos y la ictericia, que consiste en la coloración amarillenta de la piel y de las mucosas.

Para la desintoxicación del hígado hay varios caminos diferentes, uno que debemos tener en cuanta es la dieta depurativa, nos ayudará a eliminar toxinas.

El hígado realiza muchísimas funciones, entre ellas depurar toxinas, fabricar bilis, facilitar la digestión de las grasas, eliminar y producir hormonas, ayudar absorber algunas vitaminas, almacenar glucógeno, etc. siendo por ello muy importante tener este órgano lo más sano posible. Es realmente un laboratorio que fabrica y depura.
Por ello conviene de vez en cuando hacer alguna cura de depuración o desintoxicación del hígado.

Es la necesidad de limpiar cosas de nuestra vida que no nos dejan avanzar (manías, malos hábitos, obsesiones, pensamientos negativos, etc.)

A partir de ahora soy otra persona. Soy una persona nueva. Atrás quedó lo viejo, lo negativo y lo limitante en mi vida.

El Cardo Mariano, las hojas de Alcachofera, el Diente de León, el Boldo, la Menta y la Salvia son un ejemplo de plantas que favorecen un buen funcionamiento del hígado y que nos son muy útiles para su depuración.

Para la desintoxicación del hígado lo que más ayuda es el ayuno o las dietas depurativas. El ayuno debe hacerse bajo el control de un especialista de la salud y consiste en ingerir sólo agua durante un tiempo concreto de días, según el caso.

Las dietas depurativas pueden consistir en excluir de la dieta, durante el tiempo que dure la desintoxicación del hígado, la carne, el pescado, los lácteos, café, tabaco y excitantes y cualquier alimento refinado.

Las monodietas a base de fruta, zumos y caldos de verduras también son de gran ayuda y son más llevaderas que el ayuno.

Dentro de las frutas destacaríamos las manzanas, las cerezas, las fresas, las uvas y los nísperos.
Entre las verduras, las alcachofas, los cardos, la cebolla, escarolas y rábanos son algunas de las más destacables.

Un remedio muy eficaz para la desintoxicación del hígado, consiste en tomar, en ayunas, una cucharada sopera de aceite de oliva extra virgen con un buen chorro de limón. Si mantenemos esta mezcla en la boca durante un minuto conseguiremos, que al mezclarse con la saliva, que nuestro cuerpo la absorba mucho mejor y además que nos siente mejor.

Las algas marinas son siempre un aliado de primera línea ya que tienden a captar los tóxicos y favorecen su eliminación de nuestro cuerpo. Alcalinizan nuestro PH sanguíneo, que en las depuraciones siempre se vuelve muy ácido, por las toxinas que se están eliminando y nos garantiza muchos nutrientes. La Kombu y la Espirulina son de las más eficaces y a la vez son más fáciles de conseguir.

Las hojas de col machacadas y colocadas sobre la zona del hígado (podemos cubrirlas y sujetarlas con un trapo y una gasa) ayudan a desinflamarlo.

Según la colorterapia, el hecho de vestir prendas de color verde también nos ayudaría.

  • El Azufre, en forma de oligoelemento, es un gran depurativo hepático.
  • La vitamina C, al igual que el Azufre, actúa como un antioxidante ayudando por tanto a combatir los radicales libres, fuente de muchos desequilibrios en nuestro cuerpo.
  • El S-Adenosil metionina (SAM), la Glutamina, la Colina, el Superoxido-dismutasa, el Ácido alfa lipóico y la N-Acetil-cisteina son también toda una serie de nutrientes que pueden ayudarnos para la de desintoxicación del hígado(el médico o especialista nos dirá la dosis y cuales nos convienen)
  • Para depurar el hígado hemos de elegir unas fechas en que tengamos vacaciones o tengamos menos trabajo ya que el descanso y la tranquilidad son muy importantes en estos momentos.
  • Una sauna o baño de vapor ayudarán a nuestro cuerpo a desprenderse de toxinas. Cuidado si se está haciendo un ayuno total o si tenemos la presión arterial muy bajita (pedir consejo al especialista)
  • Beber agua mineral o embotellada de forma abundante para que nuestro organismo expulse más fácilmente las toxinas.
  • Si hay estreñimiento podemos preguntar a nuestro herbolario o especialista que plantas nos convienen en nuestro caso. El estreñimiento hace que nuestro cuerpo se vaya intoxicando lentamente. En muchos casos una lavativa ayuda a “desatrancar” el organismo.

Hemos de tener en cuenta que muchas veces al iniciar una cura depurativa puede aparecer lo que se llama “crisis curativa”. El cuerpo intenta deshacerse de los tóxicos y a veces lo hace a través fiebre, diarrea o heces abundantes y malolientes, gases, cansancio, falta de apetito, nauseas, cefaleas, mucosidades, mal olor corporal, orina muy oscura, erupciones en la piel, etc.
(Esto por supuesto no quiere decir que lo vayamos a tener todo, de hecho muchas personas hacen una depuración y apenas tienen síntomas pero en caso de que tengamos alguno que sepamos que es habitual)

En depuraciones muy potentes puede producirse un fenómeno muy curioso que es la Ley de Hering. Consiste en que reaparecen síntomas de enfermedades antiguas mal curadas y que el cuerpo ahora nos da una nueva oportunidad.

Así aquella persona con Psoriasis y que hace años fue asmática y tomó muchos medicamentos ahora puede tener, momentáneamente, algunos síntomas de asma. Luego desaparecen y es cuando su piel puede mejorar muchísimo ya que a menudo el problema anterior mal curado derivó en otro problema (como en este caso en psorisis)
Los homeópatas unicistas son los que más trabajan en esta línea.

Una cura depurativa es un tema muy serio que nos puede reportar una gran mejoría en cuanto a nuestra salud pero que conviene hacerla siempre bajo la supervisión de un médico o terapeuta naturista capacitado ya que hay que saber interpretar los síntomas de crisis curativa.

El hígado es la “sala de tratamiento y reciclaje de residuos” del organismo, así como generador energético. Está contínuamente expuesto a un duro trabajo y por él pasan gran cantidad de sustancias, nocivas o no, para ser metabolizadas o detoxificadas, por lo que es uno de los órganos en los que tenemos más posibilidad de encontrar alteraciones.

Vamos a tratar a grandes rasgos dos de los problemas hepáticos más comunes en gatos (al menos en lo que al ejercicio clínico se refiere), ya que su detección temprana en muchos casos puede ser crítica para que el pronóstico y recuperación sea favorable.

Nuestros gatos son animales muy equilibrados. Tanto es así que cualquier alteración puede romper ese equilibrio y desembocar en enfermedad.

no solo de gatitos vive la red, pero aquí vas a ver unos cuantos

El ayuno prolongado, bien por causas patológicas o accidentales, pone en peligro la integridad del tejido hepático de los felinos, que requieren la ingesta continua de alimento. Cuando el gato no ingiere alimento por un tiempo se produce la lipidosis hepática felina, que no es otra cosa que acumulación de tejido graso en la trama funcional del hígado. Es consecuencia del intento del organismo de producir energía a través de la grasa del cuerpo cuando éste ya no tiene otras sustancias de elección primaria para su obtención, como pueden ser los aminoácidos o la glucosa. Sin entrar en detalles, decir que la movilización de los ácidos grasos hacia el hígado produce por un lado pérdida de funcionalidad por su acúmulo y por otro lado provoca una acidificación del medio sanguíneo por su movilización por el torrente. Todo ello puede desembocar en un fallo hepático y muerte del animal.

Si el proceso es lento como consecuencia de ayuno prolongado por enfermedad que provoque falta de apetito, los síntomas en principio pueden ser leves tendiéndose a agravar con el paso del tiempo: anorexia, letargia, hinchazón abdominal, dificultad respiratoria, adelgazamiento y pérdida de masa muscular, aparición de mucosas de color amarillento… La enfermedad más conocida que puede desencadenar el proceso es la diabetes felina y su posterior cetoacidosis, pero cualquier proceso que curse con anorexia puede desembocar en la misma sitomatología. Si no nos damos cuenta a tiempo el animal puede presentar finalmente un estado de coma, estupor e incluso muerte por la “intoxicación” orgánica derivada del metabolismo de los ácidos grasos para obtener energía.

En caso de lipidosis hepática la alimentación forzada se hace indispensable para que el hígado recupere su función de almacenamiento energético.

Pero existe otra peligrosa posibilidad de que a nuestro gatos le provoquemos una lipidosis hepática: la carencia involuntaria de alimento. No es la primera vez que llega a nuestra consulta un gato con una presentación aguda de los síntomas antes descritos tras haberse escapado de casa o tras haberse ido los propietarios el fin de semana sin haberle dejado suficiente alimento. En este caso es fácil evitar una desgracia que puede costarle la vida a nuestra mascota.

De existir várices grandes o con signos de riesgo debe iniciarse un tratamiento que prevenga esta complicación, lo que se puede hacer o con un fármaco que hay que tomar diariamente, o con un procedimiento endoscopico de sellado de las várices (ligadura elástica).

El hígado es el órgano más grande del cuerpo después de la piel (si a esta la consideramos un órgano). Pesa entre un 1,5 y 2 kg en el hombre y algo menos en la mujer.

En los niños recién nacidos el hígado pesa unos 150 g, y es mayor en proporción con el tamaño total del cuerpo.

El hígado está localizado en el cuarto superior derecho del abdomen, debajo del diafragma, y tiene dos lóbulos principales, el derecho y el izquierdo que es más pequeño y que cruza la línea de demarcación y se apoya sobre el estómago.

Estos dos lóbulos se dividen en lóbulos menores, en los que hay pequeños vasos sanguíneos que desembocan en la vena hepática. Esta vena lleva la sangre a la vena cava inferior, vena que conduce la sangre a la mitad inferior del cuerpo. Además el hígado posee un canal para recoger la bilis que se origina, y sale del lóbulo en dirección opuesta.

El hígado tiene numerosas funciones, y es el mayor procesador químico del organismo. Es el órgano que debe tratar las sustancias tóxicas tanto internas como externas del organismo.

Además de estas funciones se ocupa de la descomposición de elementos químicos complejos; otra de su función es la de síntesis de moléculas proteicas. El hígado es un depurador de las toxinas del organismo, desactivando hormonas y drogas. Las células de Kupffer del hígado limpian al organismo de organismos infecciosos que vienen del abdomen.

Antes de nacer un bebé, y algunas semanas después del nacimiento, el hígado forma glóbulos rojos y blancos. Incluso si un adulto tiene problemas con la producción de sangre, el hígado puede volver a recuperar su antigua función de formador de sangre.

Cuando una persona produce o consume sustancias tóxicas endógenas o exógenas, el hígado es el encargado de modificar esas sustancias biológicamente activas para que pierdan su efecto biológico. En otras palabras el hígado es el órgano detoxificador por excelencia. Un ejemplo de esto lo tenemos en el alcohol. El alcohol tiene que se detoxificado en el hígado. Esto explica porqué el consumo excesivo de alcohol daña las células del hígado.

Un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando el hígado enferma lo tenemos en el aumento de hormonas como la aldosterona y estrógeno. Si el hígado está enfermo ya no puede neutralizar correctamente estas hormonas. La aldosterona tiene la función de mantener el correcto nivel de sal y de líquidos en el organismo. Cuando se produce una enfermedad hepática, aumenta la actividad de la aldosterona y provoca la hinchazón de los tejidos y la retención de agua.

Por otra parte, el exceso de estrógeno (hormona femenina) lleva al desarrollo de rasgos femeninos en hombres con enfermedades hepáticas, como por ejemplo la ginecomastia (desarrollo del tejido del pecho).

En el caso de los medicamentos también hay que tener un especial cuidado cuando el hígado está enfermo, ya que no tiene la suficiente capacidad para detoxificar la toxicidad que produce en el organismo ciertos fármacos.

Tarde o temprano los elementos nutritivos que el cuerpo recibe gracias a la alimentación y digestión pasan por el hígado. De la glucosa absorbida por el intestino el hígado fabrica glucógeno, y si hay un exceso de glucosa se transporta a las células adiposas del cuerpo para que se acumule como grasa. Por otra parte, la grasa que viene de los intestinos al hígado se utiliza con diversos fines; uno de estos la fabricación de colesterol, necesario para la elaboración de hormonas.

El hígado se encarga de elaborar un buen número de proteínas. Pero el hígado hace más que elaborar proteínas de los aminoácidos que proceden del intestino, también descompone los aminoácidos no deseados y los transforma en otros que el organismo más tarde si pueda necesitar.

Sabemos que lo que diferencia a las proteínas de los hidratos de carbono y de las grasas es que las proteínas en su composición contienen nitrógeno. Como el hígado tiene esta función de elaborar proteínas a través de los aminoácidos que le llegan del intestino, en este proceso se forma nitrógeno libre en forma tóxica, amoniaco. Pues bien, el hígado lo transforma en urea para después llevarlo a la corriente sanguínea donde los riñones terminarán de filtrarlo y eliminarlo.

En este brevísimo repaso de algunas funciones del hígado notamos la importancia de este órgano vital para nuestra salud. Para su correcto funcionamiento es preciso que la estructura básica del hígado no esté alterada, de modo que los hepatocitos cumplan correctamente su función.

Al hígado le da igual que tipo de alcohol se consuma, sea cerveza, vino o whisky. Metaboliza el 95% del alcohol que se ingiere.
La primera fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol es el incremento de grasa en las células del hígado. El hígado graso tiene un aspecto grande y amarillo, pero gracias a que el hígado es un órgano con un gran poder de recuperación, si se deja de beber alcohol, el hígado puede volver a la normalidad.

Una segunda fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol lo tenemos en la hepatitis alcohólica aguda. Por hepatitis se entiende la inflamación de las células hepáticas que puede llegar incluso a la muerte de estas células. Si se llega a esta fase el hígado es, por lo general, grande y blando. Entre los síntomas del paciente son: malestar, estado febril y a menudo se pone amarillo. En algunas ocasiones se puede desencadenar una encefalopatía hepática, es decir, el hígado falla por completo y aparece el coma.

La hepatitis alcohólica aguda puede llevar a una cirrosis hepática. Se puede llegar a esta situación sin que se presenten síntomas muy visibles, pero al final aparecerá el típico color amarillo de la piel causado por la ictericia, y las funciones del hígado empezarán a fallar.

Sabemos que el hígado tiene una gran capacidad de autocuración ante sus enfermedades, pero con la cirrosis hepática el problema se agudiza. La razón es que en la cirrosis hepática se forma por toda la estructura del hígado una fina red de tejido cicatrizal (fibrosis). Esta cicatrización fina divide las células del hígado en pequeñas islas o nódulos. Hemos señalado antes que es muy importante para la salud del hígado que se mantenga su estructura celular de forma regular, pero la fibrosis de la cirrosis provoca una interrupción permanente de esta estructura, la cual provoca la pérdida de la función del hígado.

Cuando se presenta una cirrosis hepática suele aparecer una complicación común: aumento de la presión de la vena porta. Los nódulos del hígado obstruyen los afluentes de la vena hepática e incrementan la resistencia al fluido sanguíneo, y por tanto elevan la presión de la vena porta.

Debido a esta hipertensión portal la sangre no fluye por el hígado de forma normal, de manera que la sangre se abre otros caminos para conseguir que la sangre de los intestinos vuelva al corazón por otras vías. Esto provoca toda una cascada de problemas. Estas venas agrandadas que se forman son anchas y de paredes finas. Suelen aparecer en el revestimiento del estómago, donde se denominan varices esofágicas. Otro problema es que debido al aumento de presión el bazo aumenta de tamaño. Pero el mayor peligro es que este tipo de venas se pueden romper, en especial las del esófago. Cuando sucede esto se produce una hemorragia a menudo difícil de solucionar, y la tasa de mortalidad por la hemorragia de varices esofágicas es muy alta.

Al principio la enfermedad es silenciosa sin dar síntomas durante meses o años. Las células hepáticas se están lesionando de forma silenciosa y lenta. Después aparecen los primeros síntomas:

  • Falta de apetito
  • Náuseas ante los alimentos grasientos
  • Estreñimiento acompañado de diarreas
  • Desarrollo anormal de gases en el intestino
  • Decaimiento y pérdida de peso
  • Síntomas claros de la cirrosis hepática
  • Después de estos primeros síntomas encontramos los síntomas más graves:
  • Adelgazamiento
  • Aumento del volumen del vientre provocado por el derrame del líquido ascítico en la cavidad abdominal (hasta 15-20 litros).
  • Reducción del tamaño del hígado
  • Engrosamiento del bazo
  • Ictericia
  • Prurito
  • Hemorragias frecuentes por roturas de venas esofágicas y gástricas, etc.

  • Insuficiencia cardiaca y renal
  • Y si el enfermo no ha fallecido ya, infecciones intercurrentes (pulmonías, septicimias, etc.)

En algunas ocasiones las células del hígado están sometidas a un gran estrés, lo que provoca una gran destrucción de hepatocitos. Esta situación produce una insuficiencia de células hepáticas que lleva a una alteración de las funciones del hígado. A esta deficiencia técnica de las funciones del hígado se la conoce como insuficiencia hepática.

Muchos casos de insuficiencia hepática tienen su origen en la hepatitis vírica, aunque sólo más o menos un 1% de esas infecciones acaba en insuficiencia hepática. Lo más común es que se produzca este problema al final de hepatopatías crónicas debidas a una infección provocada por una hemorragia gastrointestinal, un medicamento o el alcohol.

La insuficiencia hepática provoca una acumulación de productos tóxicos en el organismo ya que el hígado no puede cumplir bien con su misión detoxificante. Entre estos productos que aumentan está el amoniaco, el cual interfiere con las funciones del cerebro; y el paciente se queda amodorrado y luego pasa al coma. Mientras está amodorrado, se encuentra confuso y le temblarán las manos con lo que se llama temblor de aleteo.

Otro problema que produce la insuficiencia hepática es que el nivel de azúcar en sangre desciende, ya que el hígado no produce glucosa de forma normal. Como consecuencia se producen infecciones, los riñones empiezan a fallar y el cuerpo retiene líquidos. Como el hígado tiene la misión de producir sustancias coagulantes de la sangre, cada vez se hace más propenso el organismo a las hemorragias incontroladas, que pueden llevar a la muerte.

No olvidemos que el hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Ante una insuficiencia hepática el hígado puede volver a recuperar su normalidad si ha sido provocada por una hepatitis vírica; incluso si las células del hígado se destruyeron durante la enfermedad.

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Todas las enfermedades intestinales, según comprometan la digestión o la absorción de los alimentos, como por ejemplo la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerativa idiopática, la enfermedad celíaca y el esprue tropical, pueden asociarse con la aparición de lesiones bucales, en las cuales la estomatitis aftosa recurrente u otras lesiones de la mucosa bucal pueden ser uno de los síntomas con los cuales debutan. 24-26

También se señala que en los estados de malabsorción con déficit nutricionales importantes, la aparición de las lesiones bucales no solo se debe directamente a los estados carenciales, sino también al sobrecrecimiento bacteriano local que se crea, el cual es capaz de desencadenar una respuesta inflamatoria frente a los productos liberados por las bacterias.

Enfermedad de Crohn

Es una entidad crónica, recidivante, de etiología y patogenia desconocida, que afecta desde la boca hasta el ano, con preferencia la región ileal, y abarca todas las capas de la pared intestinal (transmural), con presencia o no de granulomas no caseosos. Según la localización de la enfermedad, se presentan los síntomas y signos; la diarrea y el dolor en la fosa ilíaca derecha son los más frecuentes. 27-29

La incidencia de la enfermedad de Crohn oral es del 6 al 20 %, lo cual está muy relacionado con la actividad y el tiempo de evolución de la enfermedad. Se presenta con mayor frecuencia en pacientes jóvenes con edad promedio de 22 años. 24,30-32

En los pacientes con esta enfermedad, la estomatitis aftosa recurrente se presenta con una incidencia entre 10 y 20 %, incluso puede ser la lesión inicial sin otros síntomas intestinales. Se caracteriza por la presencia de aftas pequeñas, circulares, lineales (0,3- 0,5 cm de diámetro), cubiertas por una membrana blanquecina, de bordes enrojecidos, poco dolorosos, única o múltiples, localizadas preferentemente en las encías, los labios, el paladar blando o la úvula. Estas lesiones pueden cicatrizar y deformar la mucosa, dando imagen de empedrado de la cavidad bucal. 24,33,34

La estomatitis aftosa recurrente no es una entidad patognomónica de la enfermedad de Crohn. Su presencia también se relaciona con la colitis ulcerativa idiopática. 35

La etiopatogenia de las lesiones de Crohn oral es desconocida; se señala que estas surgen como resultado de una respuesta inmunológica exagerada de la mucosa, que resulta inapropiada para determinados agentes luminales. Histológicamente se caracteriza por la presencia de un infiltrado denso de linfocitos en la submucosa con o sin folículos linfoides, infiltración mononuclear perivascular, linfangiectasia, edema e hiperplasia neuronal. 36,37

Hay evidencias de que en la estomatitis aftosa recurrente asociada con la enfermedad de Crohn, existe un incremento o expresión aberrante de las células epiteliales ante los antígenos de mayor de histocompatibilidad (HLA) clase II, involucradas en la presentación del antígeno y la interacción celular. 38

En menos del 10 % de los casos con lesiones de Crohn oral, se presentan granulomas no caseosos acompañados de un intenso infiltrado de linfocitos, plasmocitos e histiocitos en la submucosa. 30,33,34

Enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca, descrita en 1888 por Samuel Gee, en niños, y posteriormente en 1932, por Thaysen, en adultos, es definida clásicamente como una enteropatía crónica generada por una anormal sensibilidad al gluten, con una lesión histológica característica, aunque inespecífica, de la mucosa intestinal, cuya consecuencia es la malabsorción real o potencial de todos los nutrientes y en la cual se observa una rápida mejoría clínica e histológica al eliminar el gluten de la dieta. 39-42

El mecanismo de toxicidad del gluten es desconocido, pero se señala que el componente tóxico para la mucosa intestinal es una porción de la molécula del gluten llamada gliadina.

Se reporta que en la patogenia de la enfermedad celíaca el sistema inmune está involucrado. En estudios inmunohistoquímicos se ha podido apreciar que la producción celular de IgA, IgG y particularmente IgM, está incrementada; asimismo, que existe un incremento en los niveles séricos de IgA y disminución en los niveles séricos de IgM, los cuales se normalizan al retirar el gluten de la dieta.

Las biopsias de los pacientes con enfermedad celíaca no tratada muestran un incremento de linfocitos y células plasmáticas en la lámina propia, y de linfocitos intraepiteliales. 39-42

La enfermedad tiene un espectro clínico muy amplio y variado, con diferentes formas clínicas; frecuentemente se presenta en la niñez y la adolescencia, e incluso el enfermo puede llegar a la edad adulta con escasos síntomas.

Los pacientes con lesiones graves de la mucosa, desde el duodeno proximal hasta el íleon terminal, manifiestan un cuadro intenso de malabsorción con gran afectación clínica; mientras que los pacientes con lesiones limitadas al duodeno y la parte proximal del yeyuno pueden no tener síntomas digestivos y la enfermedad suele manifestarse por síntomas y signos extradigestivos secundarios a la deficiencia de nutrientes como hierro, ácido fólico, etc.

Las estomatitis aftosa recurrente puede constituir una de las manifestaciones clínicas iniciales de la entidad, que obedece a la malabsorción de vitaminas y minerales, y también a la propia intolerancia al gluten.

Otras de las lesiones reportadas en estos pacientes son las úlceras bucales que se pueden presentar en el 20 % de los casos. 43

Esprue tropical

Desde la antigüedad es conocido con diversas denominaciones, entre ellas, afta tropical. Constituye un síndrome malabsortivo crónico de etiología desconocida, adquirida en áreas tropicales endémicas como el Caribe. Se caracteriza por una alteración progresiva de la estructura y función del intestino delgado, que responde al tratamiento con ácido fólico y tetraciclina.

Clínicamente se manifiesta por un cuadro diarreico crónico con esteatorrea, acompañado de estomatitis aftoide y anemia de tipo perniciosa, entre otros síntomas. 44,45

Se caracteriza por la presencia en la mucosa de la cavidad bucal de múltiples lesiones pequeñas (2- 3 mm), eritematosas, que en su superficie presentan minúsculas proyecciones papilares o vegetantes, con lesiones erosivas o microulceraciones en forma de fisuras con exudados fibrinopurulentos.

Este tipo de lesión es rara y se ha observado en pacientes con enfermedad de Crohn, localizada frecuentemente en las mucosas labial, yugal, gingival y palatina. Son lesiones poco dolorosas y de evolución tórpida. Desde el punto de vista anatomopatológico, se aprecian abscesos intraepiteliales con infiltrado neutrófilo y eosinófilo, algunas células acantolíticas y, ocasionalmente, infiltrado perivascular eosinofílico. 46,47

Este tipo de lesión es poco frecuente en la colitis ulcerativa idiopática, donde sí se presenta con mayor frecuencia el pioderma oral, semejante a las lesiones del pioderma gangrenoso presente en la piel de algunos pacientes con colitis ulcerativa idiopática y enfermedad de Crohn. Se trata de pequeñas lesiones (1,5- 2 cm de diámetro) muy dolorosas, de forma irregular, bordes elevados y recubiertas por un exudado grisáceo. En general, se asocian con estados de actividad de la colitis y tienden a desaparecer después del tratamiento quirúrgico. 46

Son lesiones raras que se observan en la mucosa de la cavidad bucal. Tienen el aspecto de ampollas o vesículas con contenido líquido en su interior, de aspecto variado. Se ha descrito su presencia en pacientes con colitis ulcerativa idiopática activa, con contenido hemorrágico en su interior, que se ulcera en 2 a 3 días. Desde el punto de vista histológico, se aprecian lesiones de necrosis vacuolizante, necrosis fibrinoide de las vénulas e infiltrado neutrófilo. 26

La lengua es un órgano musculomembranoso, con gran movilidad dentro de la cavidad bucal, inervada por el hipogloso mayor (nervio motor de la lengua). La función sensorial depende, en su porción anterior, del nervio lingual, que es una rama del nervio maxilar inferior, y en la parte posterior, del nervio glosofaríngeo.

En la lengua existen cuatro tipos de papilas: filiformes, fungiformes, foliáceas y caliciformes. Las filiformes y fungiformes están dispuestas en los 2 tercios anteriores de la superficie dorsal, desde la punta hasta la V lingual. Las papilas caliciformes se ubican en todo el trayecto en V, mientras que las papilas foliadas se hallan en los márgenes laterales de la lengua, en la unión de los 2 tercios anteriores con el tercio posterior, todas con funciones sensoriales a través de receptores táctiles, térmicos, dolorosos y gustativos. 48

Se ha descrito el aumento de tamaño y de grosor de la lengua, por inflamación, denominada glositis, que aunque no constituye un signo principal de afección digestiva, sí expresa la existencia de un trastorno anatomoestructural en algún segmento del aparato digestivo. Con frecuencia se describen alteraciones de la lengua relacionadas con algunas enfermedades digestivas, entre las que se encuentran: el síndrome de Plummer-Vinson, enfermedades inflamatorias crónicas del intestino y esprue tropical. 49,50

Glositis en el síndrome de Plummer-Vinson:

Es una entidad que se presenta con mayor frecuencia en las mujeres que en los hombres, con anemia ferropénica marcada, acompañada de disfagia, lengua lisa y de color rojo pálido, con atrofia de las papilas linguales. 51,52

Glositis en las enfermedades inflamatorias crónicas del intestino:

En la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerativa idiopática pueden existir estados carenciales importantes, donde la glositis puede constituir uno de los síntomas por los cuales los pacientes acuden a las consultas.

La variación del tamaño y grosor de la lengua se debe a la respuesta inflamatoria local, donde se destaca el edema como signo principal, lo cual depende del tiempo de evolución, la localización y el grado de actividad de la enfermedad de Crohn.

Otros de los mecanismos propuestos, que explica la glositis, es la existencia de una perturbación en la absorción de los nutrientes (hierro, vitamina B12 y ácido fólico), que conlleva a una alteración del trofismo de la lengua, presentando alteraciones en su tamaño, movilidad, color, textura y atrofia de las papilas. 53,54

En la colitis ulcerativa idiopática, la glositis se debe a la existencia de una respuesta inmunológica exagerada y descontrolada.

Glositis en el esprue tropical:

La glositis también se puede observar en pacientes con esprue tropical, la cual se presenta una vez aparecida la esteatorrea (pérdida de grasa en la materia fecal). La lengua se aprecia hinchada y enrojecida en su punta y los márgenes laterales, constituyendo las primeras alteraciones, que se acompaña en algunos casos de pequeñas úlceras dolorosas localizadas en el dorso de la lengua.

La primera reacción colectiva a la epidemia de sida fue preguntar “¿por qué esa gente no hace otras elecciones?”. El movimiento antisida dejó en claro que esa pregunta es un error. Hoy que el 70% del planeta corre riesgo de muerte prematura por enfermedades evitables, “esa gente” somos muchos de nosotros. Las comunidades de lucha contra las ENT y el sida pueden aprender de sus respectivas experiencias: unidos somos más.

Kent Buse es director de políticas estratégicas de ONUSIDA. Laurel Sprague es directora ejecutiva de la Red Global de Personas que Viven con VIH. Copyright: Project Syndicate, 2017.www.project-syndicate.orgTraducción: Esteban Flamini

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“No lo veo como un problema. Al contrario, a la larga va a ser mejor para mi salud”. Esta es la visión de vida que tiene Karen Viviana Serrano tras convivir por un año con la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

por Juan MANUEL CORREDOR B.
jcorredor@vanguardialiberal.com.co

Lo que para ella, una bumanguesa de 27 años, 1.65 metros de altura y 65 kilogramos de peso, empezó con dolores en la boca del estómago, debilidad y sensación de desaliento durante el día; era un mal presagio de una gastritis. Lo que Karen Viviana Serrano no se imaginó era que se encontraría con una enfermedad que hasta ese momento desconocía.
La degeneración grasa del hígado, también conocida como infiltración grasa hepática o esteatosis hepática, es una enfermedad que hace parte o compone un desorden mayor: el síndrome metabólico.
El hígado graso es aquella acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). En otras palabras, el hígado presenta una acumulación de grasa no sólo en su parte externa, sino también con infiltración, haciendo que se resienta e inflame.

José Luis Plata Valdivieso, gastroenterólogo – hepatólogo del Instituto de Gastroenterología y Hepatología del Oriente Colombiano, Igho, y Jefe de trasplante hepático de la Fundación Cardiovascular de Colombia,

Esta enfermedad puede presentarse principalmente por la ingesta continua de alcohol, o como le sucedió a Karen Serrano, que sin ser consumidora de licor tiene la enfermedad del hígado graso no alcohólico.
En nuestro medio, las personas con desórdenes metabólicos que presenten en su abdomen una obesidad central, que en hombres adultos supere los 90 cm y en mujeres adultas los 80 cm de perímetro abdominal, presentan la primera alerta para sospechar de síndrome metabólico y un posible caso de hígado graso.
En niños, por ejemplo, los casos de obesidad son patéticos. Algunos estudios indican que entre la población de 5 a 14 años el sobrepeso está entre 45% a 60%.
Otros componentes que encenderían las alarmas para esta patología son la presencia de glicemia elevada (azúcar elevado en la sangre), tener el colesterol y/o triglicéridos elevados de manera constante durante un tiempo prolongado (dyslipidemia) y tener la tensión arterial alta o hipertensión arterial.
Con esos parámetros de obesidad y uno de los componentes anteriores se hablaría de síndrome metabólico.
“Tras recurrir al médico de familia, este me envió a hacerme unos exámenes de sangre. En los resultados salió que tenía altos los niveles de Transaminasas (sustancias producidas principalmente en el hígado). Luego vinieron otros exámenes que evidenciaron inflamación del hígado y, por último, confirmamos la enfermedad”, describe Karen Serrano.
José Luis Plata Valdivieso, gastroenterólogo – hepatólogo del Instituto de Gastroenterología y Hepatología del Oriente Colombiano, Igho, y Jefe de trasplante hepático de la Fundación Cardiovascular de Colombia, explica que “el hígado graso no es una enfermedad exclusiva de las personas obesas”. Así como a Karen, una persona sin sobrepeso actual ni histórico le ocurrió, “muchos otros pacientes pueden presentar alteraciones metabólicas o diabéticas por un manejo inadecuado de grasas. El porcentaje en el mundo de personas delgadas o con peso normal con hígado graso ronda entre el cinco a siete por ciento”.

Las etapas de esta patología comprenden: hígado graso, esteatohepatitis (hepatitis por grasa), fibrosis, cirrosis y probabilidad de cáncer de hígado.

No es de la noche a la mañana
Según los expertos, el hígado graso no es una enfermedad per se. Si bien las personas que tengan una dieta inadecuada y vida sedentaria son más propensas a tener hígado graso, existen otros factores que inciden en esta patología.
La ingesta de cierto tipo de medicamentos, por ejemplo, los corticoides, algunos analgésicos, algunos para la presión arterial y medicamentos de tipo cardiovascular, entre otros, favorecen la presencia de la enfermedad.
Otra posibilidad es el sometimiento de personas obesas a cirugías bariátricas (para contrarrestar el sobrepeso), procedimiento que podría desencadenar en hígado graso, afirma este especialista.
También, con el tiempo, favorece la enfermedad del hígado graso el consumo de ciertos productos herbolarios o medicina alternativa, así como la exposición a sustancias orgánicas o tóxicas derivadas del petróleo.
Forma de tratar la enfermedad
Desde el día en que Karen Serrano fue diagnosticada, inmediatamente cambiaron sus hábitos alimenticios. Un paciente con hígado graso debe contrarrestar la enfermedad realizando dos tareas específicas: ejercicio, preferiblemente cardiovascular, y mantener una dieta balanceada. Expertos en el tema han demostrado que con sólo la realización de ejercicio y la alimentación adecuada se puede revertir la enfermedad grasa del hígado hasta en 75% de los pacientes, inclusive en la reducción y mejoría.
Sin embargo, el tratamiento para esta patología está supeditado al tipo de afectación que la causó o lo que ayudó a que se presentara: si es por hipertensión, colesterol elevado o triglicéridos elevados, trastorno del azúcar, hiperglisémico o diabético, enfermedades tiroideas, entre otros. Lo que sí es común a todos los pacientes con hígado graso es la prohibición de la ingesta de alcohol.
“Tener hígado graso no ha representado un problema en sí para mí. Al contrario, sé que a la larga va a ser mejor para mi organismo, pues impide que lo llene de alimentos grasos o dañinos. He pecado en consumirlos de vez en cuando, por ejemplo, hamburguesas e incluso trago, pero es como si llegase la muerte porque la sensación después de haberlos ingerido es horrible”, agrega Karen Serrano.
El especialista José Luis Plata explica que existe un informe de la sociedad hepática europea sobre “los beneficios” de la ingesta mínima de alcohol para tratar esta enfermedad. Sin embargo, según su experiencia, este informe es muy preliminar y tiene en cuenta las características europeas, más no las del hombre o paciente latino. Por tal razón no es recomendable para los colombianos consumir alcohol si se padece de hígado graso.
Lo que sí es benéfico es consumir café. Múltiples estudios hechos desde 2007 sobre prevención de enfermedades hepáticas, dentro de las cuales está el hígado graso, y especialmente en personas que consumen constantemente alcohol, tomar entre cinco a siete tazas de café al día ayuda a contrarrestar esta enfermedad. Esto excluye a pacientes con alguna enfermedad de tipo cardiovascular, psiquiátrico o mental a quienes se prohíbe la cafeína, agrega este gastroenterólogo-hepatólogo.

15 a 25% es el margen de probabilidad de que la enfermedad de hígado graso avance de fibrosis a cirrosis.

Alrededor del mundo
Se prevé que hacia 2020 el mayor número de pacientes que necesiten trasplante hepático no sea por consumo de alcohol, ni por cirrosis o por hepatitis C o B, sino básicamente será derivado de personas que tuvieron esteatohepatitis, enfermedad que condujo a cirrosis.

¿Tengo hígado graso?

La confirmación diagnóstica de hígado graso se puede hacer de dos maneras: el método invasivo y el no invasivo.
– Biopsia hepática (método invasivo), es el examen de mayor índice de certeza, pero su práctica posee un alto riesgo.
– Ecografía hepatobiliar: (método no invasivo).
– Fibromax y Fibrotex: (tipo serológico).
– Fibroscan: a través de un equipo similar al ecógrafo.
Cabe aclarar que a través de exámenes no invasivos se puede indicar la presencia de hígado graso, pero sólo el método invasivo podrá diagnosticarlo con certeza.

El tabaco es un producto vegetal obtenido de las hojas de varias plantas del género Nicotiana, en concreto Nicotiana tabacum). Se consume de varias formas, siendo la principal fumada. Su particular contenido en nicotina la convierte en adictiva. Se comercializa legalmente en todo el mundo aunque tiene numerosas restricciones para ser fumada en muchos países ya que posee efectos adversos para la salud pública.

Su composición está formada por el alcaloide nicotina, que se encuentra en las hojas en proporciones variables (desde menos del 1% hasta el 12%). El resto es el llamado alquitrán, una sustancia oscura y resinosa compuesta por varios agentes químicos, muchos de los cuales se generan como resultado de la combustión (cianuro de hidrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxido de nitrógeno, amoníaco, etc.)

El tabaco es un estimulante el sistema nervioso central que, sin embargo, en los adictos produce relajación. El hábito de fumar aumenta la tolerancia (se aguanta más), con lo que los efectos agudos (mareos, vómitos, sudoración), se notan cada vez menos.

A nivel psicólogico, la nicotina facilita la concentración, activa la memoria y, hasta cierto punto, controla el aumento de peso al aumentar el gasto de energía, disminuir los sentidos del olfato y el gusto, y mantener al fumador ocupado en el acto de fumar en vez de comer. Cada persona además tiene sus consideraciones particulares respecto a las sensaciones que el tabaco les otorga.

A nivel físico, la nicotina aumenta la frecuencia cardiaca, el ritmo respiratorio, la presión arterial y el flujo coronario. Durante la combustión del tabaco, algunos de sus elementos se transforman en monóxido de carbono, emisión venenosa que contribuye al surgimiento de enfermedades cardiacas. Cuando el monóxido de carbono entra al torrente sanguíneo, tiende a reemplazar el oxígeno contenido en las células rojas de la sangre formando carboxihemoglobina. En los fumadores, hasta el 10% de la hemoglobina total puede ser carboxihemoglobina, lo cual equivale a decir que sus tejidos reciben 10% menos de oxígeno.

El tabaquismo aumenta 10 veces la posibilidad de desarrollar un infarto de miocardio. El 85% de las muertes por cáncer de pulmón tiene relación directa con el hábito de fumar.

El consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad evitable y de mortalidad prevenible en los países desarrollados. Los hijos de padres fumadores tienen un 70% más de probabilidad de ser internados por enfermedades respiratorias. Finalmente, el peso de los recién nacidos cuyas madres fuman es menor comparado con el de aquellos hijos de no fumadoras. Además es el tabaco el causante del 80% de la mortalidad por procesos pulmonares crónicos.

En el tabaco se han encontrado múltiples sustancias que en gran parte son perjudiciales para la salud. Entre ellas destacan por sus efectos nocivos: Los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30% de todos los tipos de cánceres (vejiga, riñón, páncreas, estómago, etc) y del 90% del cáncer de pulmón. El monóxido de carbono, que es el causante de mas del 15% de las enfermedades cardiovasculares. La nicotina, que produce la dependencia física. Algunas de las enfermedades que produce son:

El tabaquismo tiene repercusión en las arterias de mediano y pequeño calibre que son las encargadas de distribuir sangre por todo el organismo, por lo que la afección de este sistema (árbol cardiovascular) repercute en todos los órganos nobles del cuerpo, de tal manera surgen las siguientes enfermedades cardiovasculares:
Infarto o Angina de Pecho: El aumento de la constricción de las arterias (espamo) y de la agregación plaquetaria (acumulación de células que favorecen a la formación del coágulo) predisponen a la aparición de estos problemas en la circulación de las arterias coronarias. La liberación de sustancias que aceleran el corazón y suben la presión en el contexto de un corazón enfermo predispone a la aparición de muerte súbita. Por esta razón no es posible hacer un pronóstico de vida confiable en aquellos pacientes fumadores, aun cuando sus exámenes de laboratorio o instrumentales sean normales.
Enfermedad Cerebrovascular:

Se debe a una falta de llegada de sangre transitoria o definitiva de una porción de la masas cerebral que causa los conocidos cuadros de hemiplejía, apoplejía, paraplejías, paresias, etc. La causa de estos cuadros es la ateroesclerosis, estenosis y trombosis de las arterias que irrigan el cerebro, que sufren el mismo proceso de oclusión descripto en las arterias coronarias.

Las personas fumadoras tienen mayores problemas de insomnio que las no fumadoras. En general, además de más dificultades para conciliar el sueño, también experimentan más alteraciones durante el mismo, lo que les lleva a dormir peor y descansar menos. Esto origina que muchos fumadores estén somnolientos, de mal humor y cansados durante el día. Y para contrarrestarlo, acaban fumando aún más, lo que crea un círculo vicioso del que es muy difícil salir si se continúa fumando.

El origen de estos trastornos del sueño puede estar en enfermedades o alteraciones ocasionadas por el tabaco. Pero también en el propio hecho de fumar, combinando múltiples factores como son el efecto estimulante de la nicotina, la sensación de abstinencia que se produce durante el descanso nocturno, la tensión arterial elevada y un pulso acelerado (típicos de la persona fumadora), así como su mayor tendencia a tomar excitantes como el café.

Mientras que sólo una de cada cinco personas no fumadoras roncan, prácticamente la mitad de las que fuman lo hacen habitualmente, algo que deja de pasar al abandonar el tabaco.

La mejoría del sueño se obtiene de forma evidente tras cortar con el tabaco, aunque durante los primeros días, y a consecuencia del síndrome de abstinencia (que desaparece al poco de dejarlo), es habitual que estos trastornos sean aún más pronunciados durante un corto espacio de tiempo.

El hábito de fumar esta muy relacionado con la enfermedad conocida como claudicación intermitente o “enfermedad de las vidrieras” que se caracteriza por dolor en uno o dos de los miembros inferiores al caminar, lo que obliga a detenerse y disimular mirando vidrieras. El grado extremo de esta enfermedad implica lesiones del pie y gangrena del miembro que obliga a su amputación. Esta enfermedad es mediada por la lesión ateroesclerótica (oclusión por grasas y coágulos) de las arterias de los miembros. La cesación produce regresión de los síntomas y mejoría de la enfermedad cuando esta no es terminal. El pronóstico de la cirugía paliativa de esta enfermedad es mucho mejor si se acompaña de la cesación del tabaco.

El hábito de fumar tiene una relación directa con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica – EPOC (es informado en el 80-90% de los pacientes que padecen esta patología), que en etapas avanzadas tiene altísima mortalidad por insuficiencia respiratoria. También el fumador esta expuesto en mayor medida a la Bronquitis Crónica, por el efecto irritante de los componentes del tabaco al entrar en contacto con las células bronquiales. Esto predispone a padecer infecciones bacterianas y por supuesto, cáncer (ver luego). También esta expuesto a mayores procesos inflamatorios nasales, de garganta y otras infecciones respiratorias.

Las mujeres fumadoras entran a la menopausia aproximadamente 5 años antes que las no fumadoras. El cigarrillo y la nicotina pueden alterar la cantidad de hormonas relacionadas con la función reproductiva. Los hombres fumadores tienen reducida la movilidad de sus espermatozoides. Las mujeres tienen más riesgos de sufrir osteoporosis.

La mortalidad anual por cáncer debido al cigarrillo es del 30% (sobre el total de todas las muertes producidas por esta enfermedad). El cáncer de pulmón ha crecido un 250% desde 1950 hasta 1992. Existe una relación causal entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón. También se comprobó esa relación para el cáncer de boca, larínge, esófago, vejiga, riñón, estómago, páncreas, cuello uterino, y de la sangre. El humo del cigarrillo es una mezcla compleja de mas de 4000 componentes, muchos de ellos mutagénicos y carcinogénicos.

Estudios epidemiológicos demuestran que la presión arterial promedio en tabaquistas es mayor que en no tabaquistas. Se ha demostrado del mismo modo un aumento agudo de la presión arterial luego de fumar un cigarrillo.

El tabaquismo es uno de los hábitos mas antiguamente implicados como responsable de disfunción eréctil (dificultad en la erección). El efecto de la nicotina sobre el tejido eréctil es constrictor (las arterias se cierran), tanto a nivel del músculo liso cavernoso con la consiguiente dificultad para distenderse durante la fase de tumescencia, como a nivel vascular con disminución de la dilatación de las arterias, necesaria para aumentar el flujo sanguíneo al interior del cuerpo cavernoso (músculo del pene). Estudios realizados mediante eco doppler color permitió evidenciar la reducción del calibre de las arterias cavernosas.
El fumar más de 7 cigarrillos por día genera efectos vasoconstrictores sobre las arterias peneanas, además de potenciar la arterioesclerosis. El paciente fumador presenta impotencia 50% más que el paciente no fumador y el 70% de los hombres impotentes son fumadores.

Biopsia. Extracción de un segmento de tejido hepático para ser diagnosticado a parte y confirmar si se padece de cáncer.

Para eliminar el tumor. El medico puede programar una cirugía para remover el cáncer del organismo y así evitar que el mismo se propague por el resto del cuerpo, provocando metástasis.

Trasplante de hígado. Si el hígado está demasiado afectado, se puede realizar un trasplante, de un donante (vivo o no) que posea un hígado sano para ser trasplantado.

Ablación. Es el nombre de este procedimiento por radiofrecuencia, en donde se utiliza electricidad para avivar y eliminar las células cancerosas. Aquí, el medico utiliza un ultrasonido o una tomografía computarizada e inserta dos agujas pequeñas que al momento de localizar el tumor se llenan de electricidad y lo destruyen.

Crioablación. Utiliza frío excesivo para eliminar las células cancerosas. Durante el procedimiento, el médico coloca una sonda criogénica cargada nitrógeno líquido, la cual es depositada directamente en los tumores.

Inyección de alcohol. El alcohol puro se inyecta directamente en los tumores. Se puede realizar de dos maneras: por la piel o mediante cirugía. Se realiza con el fin de ahogar a los tumores con el alcohol.

Quimioembolización. Quimioterapia que se administra directamente al cáncer del hígado.

Perlas con radiación. Son esferas diminutas contenidas con radiación, estas se colocan en el hígado justo en la parte en donde se encuentre el tumor.

Los tratamientos alternativos permiten aliviar el dolor padecido por personas con cáncer de hígado avanzado. Aunque el medico puede recetar medicamentos para calmar el dolor, es posible que el dolor continúe, para ello existen algunas alternativas como son:

  • La acupresión.
  • Acupuntura.
  • Respiración profunda.
  • Escuchar música (musicoterapia).
  • Masaje.

Estamos ante la presencia de un hígado graso (también llamado esteatosis hepática), cuando las células de este órgano empiezan a ser infiltradas por células de grasa (triglicéridos).

Es normal tener un poco de grasa en el hígado, pero cuando más de, 5 a 10% de él está compuesto de grasa el cuadro debe ser tratado.

Con el transcurrir del tiempo, la presencia de un hígado graso puede causar un proceso de inflamación en el cuerpo llamado esteato-hepatitis, que si no se identifica y es tratado, puede evolucionar hacia la cirrosis.

Por suerte, el cuadro es reversible con cambios en la alimentación indicados por su médico.

La acumulación de grasa en el hígado, es un problema bastante común que puede ser causado por factores de riesgo como la obesidad, la diabetes, el colesterol alto y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

Aunque no siempre el paciente presenta síntomas, puede sentir dolor en el lado derecho del abdomen, vientre hinchado, mareos, vómitos y malestar general.

En presencia de estos síntomas, se debe consultar a un hepatólogo para realizar exámenes que evalúen el funcionamiento del hígado y la gravedad de la enfermedad.

Como ya mencionamos, un hígado graso puede ser controlado con cambios en la dieta y la práctica regular de ejercicio físico, siendo importante seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones como la cirrosis.

La grasa en el hígado se puede clasificar de acuerdo con su gravedad como se muestra a continuación:

  • Grado 1 o Esteatosis hepática simple: el exceso de grasa se considera inofensivo. Generalmente el paciente no tiene síntomas y sólo descubre el problema a través de un examen de sangre de rutina.
  • Grado 2 o Esteatosis hepática no alcohólica: además del exceso de grasa, el hígado se inflama. Generalmente, el paciente siente síntomas como dolor en el lado derecho del abdomen y vientre hinchado, y puede ocurrir por estos factores:
    • Sobrepeso y obesidad
    • Hepatitis virales (como la hepatitis B y la hepatitis C)
    • Diabetes
    • Resistencia a la insulina
    • Triglicéridos alto
    • Colesterol alto
    • Pérdida o ganancia muy rápidas de peso
    • Uso de medicamentos como corticoides, estrógeno, antirretrovirales, diltiazen y tamoxifeno
    • Personas con inflamación crónica del hígado debido a otras enfermedades.
  • Grado 3 o Fibrosis hepática: hay grasa e inflamación que causan cambios en el hígado y en los vasos sanguíneos a su alrededor, pero el órgano continúa funcionando normalmente.
  • Grado 4 o Cirrosis hepática: es la fase más grave de la enfermedad y aparece después de años de inflamación del hígado, siendo caracterizada por alteración en todo el órgano que causa reducción de su tamaño y lo deja de forma irregular. La cirrosis puede evolucionar hacia el cáncer o la muerte del hígado, resultando necesario realizar un trasplante de órgano.

Así, además de evaluar la cantidad de grasa en el órgano, también es importante verificar la presencia de inflamación del hígado, pues es la principal causa de la muerte de las células de este órgano.

Para evaluar la progresión de la enfermedad, se puede utilizar la Elastografía Hepática, que es un examen rápido y sin dolor.

Sin embargo, el exceso de peso es hoy una de las causas más importantes del problema. Para tener una idea, el 60% de las personas que tienen un hígado graso son obesas.

Normalmente durante las primeras etapas de la enfermedad, el paciente no tiene síntomas, descubriendo la presencia de grasa en el hígado ocasionalmente a través de exámenes para diagnosticar otras enfermedades.

Sin embargo, en las etapas más avanzadas, puede aparecer dolor en el lado derecho superior del abdomen, pérdida de peso sin explicación, cansancio y malestar general, mareos y vómitos, que pueden tomarse como síntomas de hígado graso.

En casos de cirrosis, otros síntomas también pueden surgir, como piel y ojos amarillentos, picazón en el cuerpo e hinchazón en la barriga, las piernas y los tobillos.

En casos graves, cuando las funciones comienzan a comprometerse, aparecen estos síntomas de hígado graso:

  • Ictericia
  • Heces sin color
  • Cambios en la coagulación
  • Cambios del sueño
  • Confusión mental
  • Temblores
  • Aumento rápido del volumen abdominal
  • Hinchazón de los miembros inferiores
  • Arañas vasculares.

El riesgo de desarrollar grasa en el hígado no ligado al consumo excesivo de alcohol, es mayor en casos de:

  • Obesidad
  • Diabetes tipo 2
  • Hipertensión
  • Colesterol alto
  • Edad mayor a 50 años
  • Fumar
  • Hipotiroidismo
  • Cirugía bariátrica.

La cirugía bariátrica y otros procedimientos para adelgazar aumentan el riesgo de desarrollar grasa en el hígado debido a cambios en el metabolismo causados por la pérdida rápida de peso.

Además, este problema, también puede surgir en personas que no tienen factores de riesgo, en niños y mujeres embarazadas.

Lo ideal es prevenir las causas posibles que producen grasa en el hígado, como la obesidad, los triglicéridos y el colesterol alto, diabetes, entre otros.

Síndrome autosomico dominante producido por un pleiotropismo.se debe a la mutación en el gen ELLA 1, que codifica una proteína fosfatasa.

§ Alteraciones en el desarrollo coclear y del oído externo,

§ Quistes y fistulas en el cuello

§ Displasia renal y malformaciones del túbulo colectar renal.

SINDROME DEL TUNEL CARPIANO.

Es un cuadro del nervio mediano a su paso por el ligamento del carpo (muñeca), ya que bajo el ligamento pasan la mayor parte de los tendones flexores de la muñeca y dedos, así como el nervio mediano, encargado de la enervación sensitiva de la cara palmar de los tres primeros dedos y de la intervención motora de los músculos cortos del pulgar. La inflamación de alguna estructura local procede de algún problema del espacio y el nervio resulta comprimido.

o Dolor (en la noche) en la cara palmar de la muñeca que se irradia por los tres primeros dedos.

o Parestesias(hormigueos y acorchamiento)

o Atrofia de los músculos cortos del pulgar

o enfermedades reumáticas

o malas posturas en el trabajo o al dormir

· Ajustes en cada puesto de trabajo

· Prevención de los movimientos y posturas perjudiciales

· Tratamiento quirúrgico de liberación

· Descompresión del nervio mediano

SINDROME DEL MAULLIDO DE GATO O CRI DU CHAT.

Produce una delección terminal o intersticial del brazo corto dl cromosoma 5. El nombre lo recibe del llanto de los niños que sufren este trastorno, parecido al maullido de gato.

Orejas de implantación baja

Mandíbula pequeña y hundida

Pulgar aducido hacia el interior

Un solo pliegue en la palma de la mano

Orejas de implantación baja

Bajo peso al nacimiento y crecimiento lento

Un cariotipo (análisis cromosómico) debe mostrar que falta una porción del brazo corto del cromosoma 5, de lo contrario, un tipo mas detallado de prueba genética (análisis de FISH) puede revelar si falla una pequeña parte de dicho cromosoma.

SINDROME LINFOPROLIFERATIVO AUTOINMUNITARIO.

Es un trastorno autosomico dominante poco frecuente que se caracteriza por una linfoadepatia masiva y esplenomegalia, sobre todo en la niñez. Se producen fenómenos autoinmunitarios como:

Ø Alteración apoptosis (muerte celular natural en la que aparecen repentinamente aperturas en las membranas mitocondriales que provoca la salida de la misma) de los linfocitos.

Ø Inactivación de las proteasas intracelulares

Ø Provoca deficiencias en las señales de apoptosis y una expansión masiva de los linfocitos T inmaduros.

También conocido como trisomia 18, es un desorden cromosómico genético causado por un error en la división de la célula resultando en el tercer cromosoma adicional 18. Fue descubierto por el doctor Juan Edward. El índice de supervivencia de los niños que tienen el síndrome es extremadamente bajo.

§ Anomalías cardiacas y renales

§ Pies inferiores del eje de balancín

§ Deficiencia del crecimiento

§ Forma anormal del cráneo y características faciales.

No hay tratamiento específico y sabido para este síndrome. Los síntomas causados son tratados conforme se presenten hasta un cierto grado.

Por ejemplo algunos niños que presentan el síndrome pueden tener problema y dificultad de corazón en ganar peso, una dieta alimenticia perfecta puede ser conveniente.

Se produce por la disminución de la capacidad de excretar bilirrubina por el hepatocito (célula hepática). La birrubina surge de la desgracion de la hemoglobina de los glóbulos rojos.

¿Cuál es la causa de las convulsiones?

Una convulsión puede estar originada por múltiples causas. Según las características del animal (raza, sexo, edad, entorno en el que vive, historia clínica, etc.), unas causas serán más probables que otras, con lo que el protocolo diagnóstico se adaptará a ello.

Entre las enfermedades que más frecuentemente pueden asociarse a la aparición de convulsiones pueden reseñarse las siguientes:

Accidentes cerebrovasculares, en los que se producen zonas de falta de riego sanguíneo en una o varias regiones del cerebro.
Encefalitis y/o meningitis, que pueden ser de origen infeccioso, como por ejemplo las producidas por el virus del moquillo canino, de la peritonitis infecciosa felina o la toxoplasmosis.
Traumatismos cerebrales.
Malformaciones congénitas cerebrales, como por ejemplo la hidrocefalia, patología que se observa más frecuentemente en perros de raza Yorshire terrier, Chihuahua, Maltés, Pomerania, Caniche toy o Boston terrier.
Enfermedades metabólicas, como las encefalopatías hepáticas (causadas por enfermedad hepática) o urémicas (causadas por enfermedad renal), hipoglicemia (bajo nivel de glucosa en sangre), hiperlipoproteinemia (alto nivel de lipoproteínas en sangre), hipoxia, o enfermedades del tiroides entre otras.
Intoxicaciones. Son numerosas las sustancias que pueden producir convulsiones si son ingeridas. Debe tenerse especial precaución con los anticongelantes para vehículos (etilenglicol), antiparasitarios externos (organofosforados, etc.), plaguicidas (molusquicidas, entre otros) y, en general, con cualquier producto identificado como tóxico por el fabricante.
Neoplasias. Un tumor cerebral puede producir como signo clínico convulsiones, y en ocasiones, ser el primer signo que observa el propietario del animal.
Epilepsia.

¿Qué es la epilepsia y cómo se manifiesta?

La epilepsia es un trastorno de la función cerebral que se caracteriza por la presencia de convulsiones recurrentes, es decir, convulsiones que se repiten a lo largo de la vida del animal, y que no están causadas por otra enfermedad (como las que están reseñadas en el apartado anterior). Estos pacientes no tienen, por lo demás, ningún otro síntoma, y llevan una vida completamente normal entre los episodios convulsivos.

Las convulsiones de tipo epiléptico tienen una serie de características típicas:

Existe una predisposición en ciertas razas de perros como el Pastor alemán, Golden retriever, Labrador, San Bernardo, Cocker, Alaska malamute, Husky siberiano, Setter irlandés, Caniche mediano o Collie. Esto no quiere decir que un perro de cualquiera de estas razas vaya obligatoriamente a padecer esta enfermedad que, por otra parte, puede observarse en cualquier perro, incluso en los que no son de raza. En el gato, sin embargo, la epilepsia es infrecuente.
La primera convulsión suele presentarse entre los 6 meses y los 5 años de edad, siendo más frecuente entre 1 y 3 años.
La duración media de una convulsión generalizada es entre 1 y 2 minutos.
Suele presentarse en reposo, muchas veces durante el sueño, aunque en ocasiones aparecen asociadas a un estímulo emocional (la visita de un familiar, la proximidad de una hembra en celo, etc.).-

Las convulsiones que no son de origen epiléptico pueden seguir un patrón distinto de lo comentado en los apartados anteriores, fundamentalmente en cuanto a la edad de presentación y al momento (por ejemplo, las convulsiones por falta de flujo sanguíneo cerebral suelen asociarse al ejercicio, mientras que las producidas por insuficiencia hepática pueden presentarse en el período posterior a las comidas). Además, si las convulsiones están originadas por otra enfermedad, generalmente observaremos en el paciente más alteraciones aparte de las propias convulsiones.

¿Qué hace el veterinario para determinar la causa de las convulsiones?

Las causas de las convulsiones en el perro y el gato son variadas. Mediante la información recogida en la historia clínica; el cuerpo girando hacia un lado y la marcha en círculo son signos que sugieren la presencia de una lesión focal en un hemisferio cerebral. Esta lesión puede originar convulsiones), en el examen físico y en el examen neurológico el veterinario puede establecer una lista de diagnósticos diferenciales por orden de preferencia, lo que permite realizar los análisis y pruebas específicas necesarios para establecer el diagnóstico definitivo. No hay que olvidar que una convulsión no es una enfermedad en sí, sino un signo clínico que nos indica que estamos ante una patología que tendremos que identificar. Si no se identifica patología alguna como causa de las convulsiones, entonces podremos catalogar al paciente como epiléptico, pero esto sólo podrá hacerse después de haber descartado otras enfermedades. Es decir, el diagnóstico de epilepsia se basa en la exclusión de patologías que pueden ser causa de convulsiones o asemejarse en la manifestación clínica (por ejemplo, un síncope cardíaco puede manifestarse clínicamente de modo semejante a una convulsión).

El protocolo de diagnóstico se basa en una serie de elementos:

Reseña de las características del paciente y realización de una exhaustiva historia clínica. Este punto es muy importante a la hora de establecer cuáles son las causas más probables del problema, por lo que es fundamental la colaboración del propietario, ya que es éste el que tiene que describir lo que le ocurre a su animal y si lo relaciona con algún suceso, cuando se manifestó la primera convulsión, las enfermedades y medicaciones anteriores o actuales, si existe posibilidad de ingestión de tóxicos, en que momento del día acontecen las convulsiones, etc.
Realización de un examen físico general, en el que se observa si existen alteraciones que puedan indicarnos que el paciente padece algún otro trastorno.
Realización de un examen neurológico, que permite establecer si existe lesión neurológica primaria (es decir, una enfermedad del sistema nervioso como por ejemplo una encefalitis, o un tumor cerebral, entre otros).
Pruebas complementarias. Por ellas se confirman o descartan fundamentalmente causas de tipo infeccioso o metabólico. Son muchas las pruebas que tenemos a nuestro alcance para llegar al diagnóstico. Éstas siempre se realizan en un cierto orden, que dependerá de cada caso, de modo que sólo se llevarán a cabo las que sean adecuadas para cada paciente en particular. Las pruebas que pueden realizarse incluyen:
Análisis sanguíneo y de orina. Estos análisis son un apoyo fundamental para el estudio de los pacientes con convulsiones. Son numerosos los parámetros que podemos estudiar y que nos aportan una información extensa del estado del paciente y de la función de distintos órganos y sistemas.
Pruebas específicas como electrocardiograma, radiografías, ecografías, etc. que se realizarán si el caso lo requiere.
Análisis del líquido cefalorraquídeo. Puesto que ésta es una sustancia que se encuentra en íntimo contacto con el sistema nervioso central, mediante su análisis podemos identificar muchas de las alteraciones que afectan a este sistema. Su análisis aporta información muy relevante para el estudio de las convulsiones, y muchas veces nos da el diagnóstico definitivo.
Electroencefalograma. Este test estudia la función eléctrica cerebral, y permite diferenciar entre distintas patologías que pueden afectar al cerebro y si se trata de procesos localizados en una región cerebral o generalizados.
Pruebas específicas de diagnóstico por imagen como la Resonancia Magnética y la Tomografía Axial Computerizada. Estas pruebas se realizan si sospechamos de alteraciones cerebrales estructurales, como son: tumores (fotografía 3; traumatismos o lesiones vasculares)

¿Cuál es el tratamiento de las convulsiones?

El tratamiento de las convulsiones no será el mismo en todos los casos; puesto que pueden estar originadas por diversos motivos, el tratamiento irá, por un lado, encaminado a corregir la causa que las origina, y por otro, a tratar la convulsión en sí. Una convulsión, sea cual sea la causa que la origine, debe tratarse para que sea lo menos intensa y duradera posible, pues puede tener consecuencias muy negativas en distintos sistemas y órganos, incluyendo a las propias estructuras cerebrales.

En los animales epilépticos es muy importante implantar el tratamiento en el momento adecuado. En general, aunque la decisión de comenzar a tratar debe evaluarse en cada caso en particular, una recomendación puede ser comenzar el tratamiento si se presenta más de una convulsión cada 2 meses, o si aunque la frecuencia sea menor, las convulsiones son muy severas en intensidad y/o duración.

Es importante saber que, cuanto mayor sea el número y frecuencia de las convulsiones que acontecen antes de implantar el tratamiento, peor es el pronóstico. Esto es debido a que las neuronas epileptogénicas (las que son el foco desde el cual se origina la convulsión) tienen la capacidad de reclutar otras neuronas, que pueden convertirse a su vez en nuevos focos, los cuales pueden actuar de modo autónomo. En medicina humana, se ha observado que en las personas que sufren convulsiones durante 2 años sin que se establezca un tratamiento, las posibilidades de conseguir después que permanezcan durante 1 año sin convulsiones se reduce en un 50%. Esta observación puede ser aplicable en medicina veterinaria, pues también se ha constatado que cuanto más se deje a un animal convulsionar, más dificultad encontraremos para controlarlo con la medicación. Sin embargo, si el tratamiento se establece en el momento adecuado, aproximadamente un 80% de los casos se controlan de modo satisfactorio en poco tiempo, aunque para ciertas razas caninas el pronóstico puede ser desfavorable porque algunos casos no pueden controlarse a pesar de instaurarse los tratamientos adecuados. Éste es el caso del Pastor alemán, San Bernardo y Setter irlandés.

Los medicamentos de primera elección para el tratamiento de la epilepsia en medicina veterinaria son el fenobarbital y el bromuro potásico, para el tratamiento de mantenimiento, y el diazepam, que se emplea para tratar las convulsiones en el momento en el que se están produciendo (esta sustancia será la que tenga que administrar el propietario en su domicilio cuando observe una convulsión en su mascota, siempre bajo control del veterinario). Existe en el mercado otras muchas sustancias para el tratamiento de la epilepsia de uso en medicina humana, pero en medicina veterinaria se utilizan mayoritariamente las anteriormente indicadas, pues son las que han demostrado ser más eficaces para controlar las convulsiones en el perro y el gato, son las que menos efectos secundarios tienen, y son fáciles de administrar y económicas. La instauración del tratamiento debe realizarse siempre bajo control veterinario, así como el seguimiento, que en estos casos es especialmente necesario.

Es importante saber que el tratamiento de la epilepsia es de por vida, y que no puede interrumpirse ni variarse sin indicación del veterinario. Aún así, esto no suele ser problema para que tanto el paciente como el propietario lleven una vida normal, simplemente es necesario que la medicación se administre todos los días de modo correcto, en sus dosis y a su hora (generalmente la medicación debe darse 2 veces al día, cada 12 horas).

En las perras epilépticas se recomienda realizar una esterilización mediante ovariohisterectomía, pues se ha constatado que puede darse un aumento de la facilidad para convulsionar durante el período del celo.

En algunos casos también se ha observado que el cambio a una dieta alimentaria específica puede ser un factor que ayude en el control de las convulsiones.

Si las convulsiones son generalizadas, y se encadenan varias seguidas sin que el paciente pueda recuperarse por completo entre ellas, o si el animal entra en un estado convulsivo permanente (que es lo que se conoce como status epilepticus), debe considerarse que se está ante una emergencia, y será preciso acudir rápidamente a una clínica veterinaria para que puedan ser instaurados los tratamientos pertinentes para controlar las convulsiones y establecerse una vigilancia adecuada del paciente.

Debe tenerse en cuenta que el tratamiento de la epilepsia consigue, en la gran mayoría de los casos, disminuir la frecuencia y la intensidad de las convulsiones, pero generalmente éstas no desaparecen por completo. Aun en el caso en el que las convulsiones no puedan eliminarse totalmente, los animales que padecen esta enfermedad pueden llevar una vida completamente normal, simplemente el propietario debe saber que es posible que su mascota tenga alguna vez convulsiones y debe ser informado por el veterinario para saber qué es lo que debe hacer en ese momento.

buenas tardes, canaria despues de criar se encuentra decaida, con las alas abajo y torpe al caminar, que puedo suministar para recuperar su salud

Canario apenas ve por ninguno de los ojos, esta siempre abajo de la jaula que puede ser? No se mueve tan apenas

canario con desgarro bastante grande en cabeza y cuello,ha perdido bastante piel.Que podemos hacer?

Tuve un pichón que se murió y no supe el motivo, presentaba perdida de plumaje, cansancio, perdida del equilibrio (no tenia fuerzas en las patas. Jamas supe que tipo de enfermedad tuvo.
¿Me pueden ayudar a saber cual era?

canario abatido,en la comesura del pico pelado y abra el pico como si bostesara repetidamente

porque contestan por favor

Tengo un canario joven que es de comer poco como si le costara pelar las semillas. Hace tres días le dio una parálisis y se quedó con la cabeza ladeada. No come nada y tampoco bebe.Tampoco pía y no mantiene el equilibrio en el palo.Acudimos al veterinario, se le administra comida por sonda, pero no hace por comer.Esperando diagnóstico.Alguien podría decirme algo de lo que le pasa?Gracias.

Hola buenas, no tengo ninguna experiencia en canarios, tengo uno que el año pasado rescate de la piscina. Desde hace un par de semanas le ha dado por meterse en la bañera y se queda ahi parado por un largo tiempo, despues sale y esta lo mas normal, y al rato de patas a la bañera, es normal este comportamiento?. Muchas gracias

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL CARRERA: T.S.U. ENFERMERIA CIRROSIS HEPATICA AUTOR: Maryuri Avila. C.I: 23.782.207 Tutora Metodológica. Zeila Avila C.I 5.781.526 Betijoque, Venezuela 2012 REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR.

10934 Palabras | 44 Páginas

REQUISITOS DE AUTOCUIDADO EN PACIENTE CON CIRROSIS HEPÁTICA AGUA El sodio debe restringirse a 500 - 1000 mg/día cuando exista peligro de ascitis y edema. De lo contrario, puede administrarse hasta 2500 mg/día, por lo que debe haber restricción de líquidos si hay hiponatremia. Trastorno hidroelectrolítico definido como una concentración de sodio en sangre por debajo de 135 mmol/L. En este estado de descompensación del enfermo, el tratamiento dietético está encaminado a restringir la sal (sodio).

Dieta Para un Paciente con Cirrosis Hepática Compensada En los pacientes compensados, la dieta será según las recomendaciones para sujetos saludables. La dieta del paciente se particularizará de acuerdo con su evaluación nutricional y sus necesidades energéticas. El aporte de glúcidos, grasas y proteínas será adecuado en una proporción aproximada de: Glúcidos: 60 - 65 % Grasas: 20 - 25 % Proteínas:10-15%. Se recomienda que la ingestión energética debe ser suficiente para proporcionar la.

 Caso clínico no. 2 STDA REMITIDO/ CIRROSIS HEPÁTICA. HOSPITAL GENERAL ZONA 8 Córdoba. P.S.S.Q.C: Lucero López García EXPEDIENTE 403 AFILIACIÓN: 67986807541M19680R EDAD: 45 AÑOS SEXO: MASCULINO FECHA DE INGRESO: 26/ NOVIEMBRE/ 2014 SERVICIO: GASTROENTEROLOGÍA.

La cirrosis hepática La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático (tejido que forma el hígado) como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Anatomía patológica La anormalidad principal de la cirrosis hepática es la presencia de fibrosis, que consiste en el depósito.

  • Nauseas.
  • Deposiciones descoloridas y blanquecinas.
  • Fiebre.

  • Puede durar desde algunos minutos hasta varias horas.
  • Suele aparecer luego de una comida rica en grasas (huevo, quesos maduros, chocolate, snacks, etc.).
  • Empeora con la tos o movimientos.

Autor: Eelco F.M. Wijdicks.
Fuente: N Engl J Med 2016; 375:1660-1670

Una revisión de los elementos de la patogenia, la clínica y el tratamiento de primera y segunda línea en casos con encefalopatía hepática.

La presencia de encefalopatía hepática mínima, evaluada mediante la frecuencia crítica de parpadeo, predice la supervivencia del paciente con cirrosis hepática.

Un estudio disponible online y que saldrá publicado en noviembre en Gastroenterology, efectuado en el Hospital Universitario Valme, de Sevilla, en colaboración con el Valle de Hebrón, de Barcelona, el Instituto de Investigación Sanitaria de Valencia, el Hospital General Universitario de Alicante y el Hospital Clínico Universitario de Valencia, evalúa el impacto de la encefalopatía hepática mínima en la supervivencia a largo plazo de pacientes con cirrosis hepática. Continue Reading »

Probióticos en las enfermedades hepáticas.(descarga pdf)
Autores: Soriano G y cols. Fuente: Nutr Hosp. 2013;28(3):558-563.

En las enfermedades hepáticas, especialmente en la cirrosis y la esteatohepatitis no alcohólica, las alteraciones en la microbiota intestinal y en los mecanismos de respuesta inflamatoria desempeñan un papel importante en la progresión de la enfermedad y el desarrollo de complicaciones. Los probióticos, debido a su capacidad para modular la flora intestinal, la permeabilidad intestinal y la res-puesta inmunológica, pueden ser eficaces en el tratamiento de las enfermedades hepáticas y en la prevención de las
complicaciones de la cirrosis. En este artículo se reseñan los resultados del uso de los probióticos en el tratamiento de la encefalopatía hepática mínima y en la prevención de episodios de encefalopatía aguda, así como en el tratamiento de la esteatohepatitis no alcohólica y la prevención de infecciones bacterianas en los pacientes con
trasplante hepático.

Investigadores españoles detectan la encefalopatía hepática mínima a partir de resonancia magnética cerebral

El estudio concluye que existen alteraciones microestructurales de la sustancia blanca asociadas a la EHM.

Investigadores del Instituto de Investigación del Clínico (Incliva), dirigidos por la doctora Carmina Montoliu, han diseñado un método para detectar la encefalopatía hepática mínima o deterioro cognitivo a través de la resonancia cerebral. El hallazgo ha sido publicado en GUT.

Según ha informado la Generalitat en un comunicado, la investigación ha sido codirigida por el doctor Vicente Felipo, del Centro de Investigación Príncipe Felipe, y se ha realizado en colaboración con el Hospital Clínico Universitario, el Hospital Arnau de Vilanova, ambos de Valencia, la Universidad Jaume I de Castellón y la Fundación ERESA.

La encefalopatía hepática mínima (EHM) es la fase inicial de la encefalopatía hepática y sus síntomas no son evidentes, por lo que es necesario realizar estudios específicos para detectarla. En España la padecen, en algún grado, unas 200.000 personas y más de 12.000 fallecen cada año como consecuencia de las afecciones hepáticas.

Según la doctora Montoliu, durante la primera fase hay un leve deterioro cognitivo, déficit de atención, alteraciones en la personalidad, la actividad y la coordinación motoras, que van progresando y que finalmente afectan a la calidad de vida y a la capacidad para realizar tareas cotidianas. Por ello, es importante detectar la enfermedad en sus estadios iniciales para poder prevenirla, “ya que si no se diagnostica a tiempo, cuando los síntomas ya son muy evidentes éstos pueden conducir al coma y a la muerte”. Actualmente, la detección de la encefalopatía hepática mínima se realiza mediante tests psicométricos, que requieren bastante tiempo.

La doctora Montoliu y sus colaboradores han detectado, mediante resonancia magnética cerebral, que los pacientes con EHM tienen afectada la sustancia blanca cerebral. Utilizando una técnica denominada tensor de difusión, han analizado la integridad de los tractos neuronales del cerebro, las conexiones nerviosas intracerebrales, que constituyen la sustancia blanca cerebral, y los resultados permiten concluir que existen alteraciones microestructurales de la sustancia blanca cerebral asociadas a la EHM que reflejarían la presencia de una integridad estructural reducida.

“La sustancia o materia blanca es una parte del sistema nervioso central compuesto por fibras nerviosas, que son como conexiones eléctricas que comunican las neuronas entre sí y los centros nerviosos con todos los órganos del cuerpo. Podemos decir que en los pacientes con EHM fallan estas conexiones”, ha explicado la Dra. Montoliu.

Elevada prevalencia

La encefalopatía hepática se produce cuando el hígado deja de realizar su función y, como consecuencia, las toxinas se acumulan, llegan al cerebro y alteran la función cerebral, provocando daños como alteraciones en la personalidad, la función cognitiva, la actividad y coordinación motoras y el nivel de conciencia.

Entre un 33 y un 50% de los pacientes con cirrosis hepática sin síntomas evidentes de encefalopatía hepática clínica presentan encefalopatía hepática mínima. La encefalopatía hepática mínima es la fase incipiente de la encefalopatía hepática, que puede conducir al coma hepático y a la muerte, salvo trasplante.
Fuente: Jano Online

  • Obesidad
  • Consumo de tabaco
  • Edad avanzada
  • Trauma
  • Enfermedad vascular subyacente
  • Tromboembolismo venoso

Puede reducir su riesgo de isquemia haciendo lo siguiente:

  • Tener una dieta saludable
  • Mantener un peso saludable
  • Dejar de fumar
  • Hacer ejercicio de forma regular

  • de alcohol a largo plazo el abuso

Otras causas de cirrosis pueden ser:

  • La hepatitis B
  • Medicamentos
  • El metabolismo de (hierro y cobre hemocromatosis y Enfermedad de Wilson)

  • Palidez o color de las heces de color arcilla
  • Debilidad
  • amarilla de la piel y / o los ojos (ictericia)

  • El exceso de tejido mamario
  • palmas de las manos rojas
  • venas dilatadas en la pared abdominal
  • piel y ojos amarillentos (ictericia)

  • La anemia

  • Ultrasonido del abdomen

Todos los pacientes con cirrosis pueden beneficiarse de ciertos cambios en el estilo de vida, incluyendo:

  • Deja de tomar alcohol.
  • Limitar la sal en su dieta.
  • Una dieta nutritiva.

Otras opciones de tratamiento disponibles para las complicaciones de la cirrosis:

cymbalta espasmos

Las venas gastroepiploicas procedentes del estómago que desembocan en el sistema hepático antes de la filtración pueden dilatarse cuando la sangre queda retenida en ellas produciendo varices esofágicas o duodenales (o ambas). Y si el volumen de esa sangre aumenta mucho se pueden además distender dando lugar a microhemorragias gástricas o úlceras. Una situación que si se cronifica hace que la sangre tiña de marrón oscuro las heces. Lo que hay que tener en cuenta porque en las analíticas de heces la presencia de sangre es habitual y se achaca con demasiada frecuencia a la sangre contenida en la carne (aunque hoy día se empieza a experimentar con preparados capaces de distinguir en las heces la sangre humana de la animal). Pues bien, cuando las pérdidas sanguíneas vía gástrica persisten en el tiempo puede aparecer una anemia que se acompaña de gran cansancio junto a todos los síntomas ya expuestos debidos a la falta de sangre en la parte superior del cuerpo (depresión, taquicardias, disnea de esfuerzo, etc.).

Paralelamente, cuando no tenemos suficiente sangre por causa de la anemia la menstruación se hace tardía, escasa, y puede llegar a desaparecer (amenorrea); sin embargo, se normaliza cuando se recupera el volumen sanguíneo correcto.

Otro preocupante desequilibrio orgánico es la obesidad, padecida por un elevado grupo de población. La causa atribuida generalmente es el exceso en la ingesta de alimentos por lo que se suele recomendar el seguimiento de severos regímenes. Yo suelo decir que la “droga” que crea mas hábito es la comida porque cualquier drogadicto puede saltarse algunas dosis de una sustancia que le crea dependencia pero, ¿cuántas personas son capaces de no comer nada un solo día o, simplemente, de llevar a cabo un régimen riguroso o un ayuno terapéutico? El síndrome de abstinencia de la alimentación es muy difícil de superar por la mayoría de las personas.

Pues bien, las microhemorragias gástricas presentes en la úlcera de estómago conducen a una pseudoanemia crónica normalmente indetectable en las analíticas porque nuestro organismo es capaz de reproducir la sangre perdida en pequeñas cantidades. Nos encontramos en tales casos con un cuadro anémico que se autorregenera sólo que la pérdida de ese fluido vital produce siempre un estado de ansiedad ya que la pérdida de sangre es interpretada por el cuerpo como un camino hacia la muerte por desangrado. Por eso siempre va acompañada de un incremento del apetito para obtener los principales elementos para la fabricación de sangre. Y esos están en el chocolate, los dulces, las frutas y verduras rojas, las carnes rojas, etc.

Apetito inducido para ese fin que lleva a la persona a comer en exceso con la consiguiente agravación de los sistemas hepático y digestivo además de a la cronificación de las microhemorragias que aumentarán la anemia, la ansiedad y, por tanto, el hambre. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Osteoporosis

Como hemos explicado, la afectación hepática puede terminar produciendo anemia a causa de las microhemorragias gástricas con lo que el organismo intenta por todos los medios compensar la pérdida comiendo más para fabricar sangre extra. Ahora bien, la sangre se fabrica en la médula ósea -preferentemente la de los huesos planos, por ejemplo la cresta ilíaca- y para obtenerla ésta precisa, entre otros elementos, calcio. Y cuando este mineral no está suficientemente presente en la dieta el organismo no tiene más remedio que recurrir a los huesos para obtenerlo pudiendo dar lugar a osteoporosis en edades tempranas.

Fibromialgia

Esta patología, que como su nombre indica es un “algia de las fibras musculares”, pertenece al amplio campo de influencia hepático pues el responsable del tono, vigor y resistencia de la musculatura es el hígado. Y de hecho, muchos de los pacientes que hemos tratado mediante desintoxicación de hígado y riñón –y, por tanto, de la mayor parte del organismo- han logrado mejoras substanciales en un porcentaje elevado de casos. Algo esperanzador teniendo en cuenta que la Fibromialgia es una enfermedad de diagnóstico difícil y un tanto subjetivo.

Ya expliqué en su día los efectos sorprendentemente beneficiosos que sobre los tumores tiene recuperar la calidad sanguínea –y, por tanto, celular- merced a la correcta filtración y eliminación de toxinas y elementos tumorales por parte de un hígado y riñones sanos. No insistiré pues en ello si bien invito al lector a leer la entrevista en la que hablaba de ello y que apareció en el número 78 (tiene ese texto entrando en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com).

HEPATITIS CRÓNICAS

Finalizaré recordando que al tratar un cuadro hepático hay que considerar siempre la presencia de antiguas hepatitis de los tipos hoy conocidos -A, B, C y D (la E es prácticamente desconocida)-, éstas dos últimas, por cierto, habituales en casi todos los estados cancerosos. Porque determinadas enfermedades infecciosas -entre ellas las hepatitis, aún aparentemente curadas- dejan huella. Es decir, se puede determinar su presencia durante toda la vida del paciente lo que significa que, aún erradicada del organismo, una parte -incluso negativizada en teoría- queda presente y detectable y, por tanto, activa en algún nivel. Presencia que puede producir patologías secundarias y aparentemente sin relación con la enfermedad original pero que deben ser tenidas en cuenta siempre que la patología actual nos haga pensar en una relación hepática aunque ésta parezca lejana.

En definitiva, una inflamación hepática crónica -bien por depósitos procedentes del filtrado fisiológico que realiza el hígado en la sangre, bien por causa de una parasitosis (virus, bacterias, etc.), bien por intoxicación- puede producir, de forma parcial o total, todas estas dolencias:

1º) Hipotensión y mareos.
2º) Disnea de esfuerzo y taquicardias.
3º) Falta de concentración y pérdida de memoria.
4º) Depresión, cefaleas, migrañas, caída del cabello y alteraciones de la visión.
5º) Alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia y ataxia cerebelosa.
6º) Piernas pesadas, varices y hemorroides.
7º) Hernias de hiato, úlceras gástricas y acidez.
8º) Anemia y cansancio.
9º) Obesidad, osteoporosis y fibromialgia.
10) Intoxicación celular y cáncer.

Obviamente todos estos síntomas no tienen por qué aparecer a la vez. Algunos pueden incluso haber convivido con nosotros muchos años, a veces desde que tenemos uso de razón. Y generalmente se achacan a nuestra “constitución enfermiza” cuando en realidad -como muchas enfermedades presuntamente heredadas- se deben a la sangre contaminada que la madre transmite al feto dando desde el principio a su hijo una precaria calidad de vida.

En suma, todos los cuadros patológicos mencionados parecen no tener relación pero lo cierto es que en muchos casos la causa es común: una insuficiencia hepática. Y resolviendo ese problema con el tratamiento y las medidas higiénicas y dietéticas adecuadas en cada caso resolverse todos ellos. De ahí que a nuestro juicio, dada la actual intoxicación de nuestra sociedad, en nuestra consulta sugiramos hacer una desintoxicación hepática y renal a fondo cada dos años. Porque lo mejor es siempre prevenir.

¿Cuáles son los síntomas de un hígado inactivo?, Cómo podemos ayudarlo?

El hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo humano después de la piel, y es el mayor órgano interno.

Es la glándula más grande que tenemos y la más trabajadora; el hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Su función es la de deshacerse de las toxinas del cuerpo que todos estamos expuestos a cada día.

Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

Señales que nos indican sobre el mal funcionamiento del higado:

* Malas digestiones, hinchazón abdominal, nauseas especialmente después de comidas grasas, aumento de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento. El síndrome de colón irritable, asociado con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.

Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o lengua manchada, son signos que muestran que definitivamente su hígado necesita ayuda.

Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada y dificultad para la concentración y memoria. Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades excesivas de agentes tóxicos se abrirán paso hacía la corriente sanguínea pudiendo afectar al funcionamiento del cerebro.

* Condiciones alérgicas tales como fiebre, urticaria, erupciones cutáneas y asma.
* Dolores de cabeza. Desgraciadamente, los calmantes pueden empeorar el hígado ya que este es el órgano encargado de romper la estructura de todo tipo de drogas.

* Tensión alta y/o retención de líquidos.
* Hipoglucemia o nivel de azúcar en la sangre inestable. Un hígado irritado puede causar fluctuaciones inesperadas en el nivel de azúcar en la sangre, siendo un bajo nivel de glucosa el causante de fatiga, mareo, ligeros dolores de cabeza y necesidad de ingerir azúcar.

* Incapacidad para tolerar comidas grasas, enfermedades y piedras en la vesícula biliar. Si se alimenta al hígado con demasiadas grasas saturadas o en mal estado, este intentará expulsarlas fuera del cuerpo a través de la bilis que fluye dentro de la vesícula y después al intestino delgado.

Esto elevará el contenido de colesterol en la bilis y puede resultar en piedras en la vesícula (hechas de colesterol endurecido) e inflamación de la vesícula. Si el hígado no trabaja eficazmente, no producirá sales biliares suficientes para mantener el colesterol biliar en solución y entonces se producirán piedras en la vesícula.

* Fatiga y síndrome de fatiga crónica. Cuando aquellas personas con cansancio no pueden encontrar una causa para su mal, en el 99% de tales casos están ingiriendo demasiadas grasas saturadas o en mal estado y no suficiente cantidad de verdura y fruta.

* Excesiva temperatura corporal, que puede que esté asociada con sudoración o fuerte transpiración.
* Baja tolerancia al alcohol y a algunos medicamentos tales como los antibióticos.

Un informe reciente de la revista Immunology señala que el alcohol deteriora la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales. Y estudios sobre la fertilidad sugieren que incluso beber poco hace que las mujeres sean menos propensas a concebir, mientras que el consumo excesivo en los hombres puede reducir la calidad y la cantidad del esperma.

Por qué el alcohol tiene este efecto negativo en tantos aspectos de nuestra salud podría deberse a acetaldehído: la sustancia que se produce en el cuerpo cuando el alcohol se descompone.

El acetaldehído es tóxico y se ha demostrado que daña el ADN.

El doctor KJ Patel, del laboratorio de biología molecular en el Instituto de Investigación Médica de Cambridge, realizó recientemente un estudio sobre los efectos tóxicos del alcohol en ratones.

Su investigación indica que una sola dosis alta de alcohol durante el embarazo puede ser suficiente para causar daños permanentes en el genoma de un bebé.El síndrome fetal del alcohol, dice, "puede hacer que nazcan niños con daños graves, con la anomalías en la cabeza y la cara y trastornos mentales".

El alcohol es un agente cancerígeno comprobado, dice Patel.

"Las células cancerígenas no existen si no hay una alteración en el ADN. Cuando bebemos, el acetaldehído corrompe el ADN de la vida y puede llevarnos por el camino d el cáncer.

"Uno de los defectos genéticos más comunes en el hombre es la incapacidad para contrarrestar la toxicidad del alcohol".

El Dr. Nick Sheron, quien dirige la unidad hepática en el Hospital General de Southampton, dice que los mecanismos por los que el alcohol hace daño no son tan claros.

"La toxicidad del alcohol es compleja, pero sí sabemos que tiene una relación directa con la dosis".

En lo que se refiere a la enfermedad hepática alcohólica, cuanto mayor es el consumo de alcohol por semana mayor es el daño al hígado, y esto aumenta de forma exponencial en las personas que beban de seis a ocho botellas de vino más en ese período, por ejemplo.

En los últimos 20 a 30 años, dice el doctor Sheron, las muertes por enfermedades del hígado se han incrementado en un 500%, y un 85% de ellas fueron debidas al alcohol.

Sólo en los últimos años el aumento de desaceleró.

"El alcohol tiene un mayor impacto que el tabaquismo en la salud porque el alcohol mata a una edad más joven. La edad promedio de muerte para una persona con enfermedad hepática alcohólica es de 40 años".

El alcohol es, sin duda, un problema de salud pública también.

A principios de este año, las cifras del servicio de salud público británico, el NHS, señalaron que los ingresos hospitalarios relacionados con el alcohol alcanzaron niveles récord en 2010. Más de un millón de personas fueron ingresadas en el año 2009-10, en comparación con 945.500 en 2008-09 y 510.800 en 2002-03. Casi dos de cada tres de esos casos eran hombres.

Al mismo tiempo, la organización Alcohol Concern predijo que el número de ingresos llegaría al millón y medio en 2015, y que le costarían al NHS unos (US$5.700 millones al año.

El año pasado, un estudio en la prestigiosa revista The Lancet concluyó que el alcohol es más dañino que la heroína o el crack si se consideran los peligros en general para el individuo y la sociedad.

El estudio, realizado por el Comité Científico Independiente sobre Drogas, también señaló que el alcohol es tres veces más dañino que la cocaína o el tabaco, debido a que es tan ampliamente consumido.

Entonces, ¿cuánto alcohol es demasiado? ¿Cuánto podemos beber de manera segura?

Las directrices del gobierno británico – que se están revisando actualmente- dicen que las mujeres no deben beber más de dos a tres unidades de alcohol por día y el hombre de tres a cuatro unidades al día.

Sin embargo, Paul Wallace, médico de cabecera y principal asesor médico de la asociación Drinkaware, dice que la gente no sabe el contenido de alcohol de un vaso de vino.

"La mayoría no se dan cuenta de lo que está bebiendo y pueden deslizarse muy fácilmente más allá de los límites aceptables".

Katherine Brown, jefa de investigación en el Instituto de Estudios sobre el Alcohol, dice que las directrices actuales y la forma en la que se comunican pueden darle al público información engañosa.

"Tenemos que tener mucho cuidado al sugerir que existe un nivel ‘seguro’ de ingesta de alcohol. De hecho, tenemos que explicar que hay riesgos asociados con el consumo de alcohol, y que mientras menos se bebe menor es el riesgo de desarrollar problemas de salud.

Wallace quiere que el gobierno mida los niveles máximos tolerables de alcohol en unidades por semana, en lugar de por día: no más de 21 unidades a la semana para los hombres y 14 unidades para las mujeres.

"A la gente le gusta tomar una copa, pero tienen que aceptar que hay una relación riesgo-beneficio".

Te explicamos qué es el alcoholismo y cuáles son las características principales de esta enfermedad. Causas, consecuencias, tratamiento.

Cada año mueren 3,3 millones de personas relacionadas a su consumo.

El alcoholismo es una enfermedad que genera la necesidad del consumo de alcohol. Es considerada una adicción puesto que genera dependencia. Por otra parte es una enfermedad crónica; esto significa que no es curable. El alcohol produce en las personas ansiedad. Esta está mediada por la necesidad o deseo del consumo del alcohol.

Se trata de una enfermedad considerada como crónica, progresiva y degenerativa. Se considera que el alcoholismo es una de las enfermedades que ha cobrado mayor fuerza durante el siglo XX. Por tanto se puede decir que una enfermedad social o, más bien, que muestra las debilidades o problemas de la época actual tales como: estrés, depresión, ansiedad, angustia por la falta de inserción en determinado grupo social, laboral, etc.

Si bien está reconocido como un problema que afecta en cualquier edad, se considera que resulta ser más adictiva durante la adolescencia. Por otra parte indistintamente de la edad en la que la persona tenga los primeros síntomas de alcoholismo, arrastrará estos por el resto de su vida dado que es una enfermedad basada en la abstinencia pero sin una cura definitiva.

No se ha podido establecer una causa común. Sin embargo existe una predisposición genética que estadísticamente afecta a personas cuyos padres o hermanos han sido o son alcohólicos.

Por otra parte, se le atribuyen características relacionadas con costumbres sociales y emocionales. Es decir que interviene en factores tanto sociales como anímicos-emocionales que pueden llevar a una persona a la predisposición por la adicción al alcohol. En relación a esto se puede asociar el alcoholismo como una necesidad de aliviar una ansiedad, depresión, estrés, etc.

Según varios estudios, en el 80% de los casos se considera a las personas alcohólicas como pacientes psiquiátricos.

Existe una incapacidad por parte de la persona alcohólica para limitar el consumo de alcohol, independientemente del contexto en que se encuentre. La pérdida de control se presenta por el exceso del consumo, la disminución de los sentidos visuales y auditivos, acompañado de una lentificación de las reacciones o reflejos.

MEDICAMENTOS POR PARTE DE SU MÉDICO

  • "Pastillas de agua" (diuréticos) para eliminar el líquido acumulado
  • Vitamina K o productos de la sangre para prevenir sangrado excesivo
  • Medicamentos para la confusión mental
  • Antibióticos para las infecciones

  • Tratamientos endoscópicos para las venas ensanchadas en el esófago (várices esofágicas)
  • Eliminación del líquido del abdomen (paracentesis)
  • Colocación de una derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS) para restablecer el flujo sanguíneo en el hígado

Cuando la cirrosis progresa a enfermedad hepática en etapa terminal, se puede necesitar un trasplante de hígado.

Muchas personas se benefician del hecho de vincularse a grupos de apoyo para el alcoholismo y la enfermedad hepática.

La enfermedad hepática alcohólica es tratable si se detecta antes de que ocasione daño severo. Sin embargo, beber continuamente en exceso puede acortar su período de vida.

Además la cirrosis empeora la afección y puede llevar a complicaciones serias. En caso de daño severo, el hígado no puede sanar o recuperar su funcionamiento normal.

Las complicaciones pueden incluir:

  • Trastorno hemorrágico (coagulopatía)
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) e infección del líquido (peritonitis bacteriana)
  • Venas ensanchadas en el esófago, estómago o intestinos que sangran con facilidad (várices esofágicas)
  • Presión elevada en los vasos sanguíneos del hígado (hipertensión portal)
  • Insuficiencia renal (síndrome hepatorrenal)
  • Cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular)
  • Confusión mental, cambio en el nivel de conciencia o coma (encefalopatía hepática)

  • Presenta síntomas de enfermedad hepática alcohólica
  • Presenta síntomas después de beber mucho por un período prolongado
  • Está preocupado acerca de que la bebida pueda estar perjudicando su salud

Consiga ayuda médica de emergencia de inmediato si tiene:

  • Dolor abdominal o en el pecho
  • Inflamación abdominal o ascitis que es nueva o empeora repentinamente
  • Una fiebre (temperatura mayor a 101°F o 38.3°C)
  • Diarrea
  • Confusión nueva o cambio en el estado de alerta, o este empeora
  • Sangrado rectal, sangre en el vómito o sangre en la orina
  • Dificultad para respirar
  • Vómitos más de una vez al día
  • Color amarillo en la piel u ojos (ictericia) que es nuevo o empeora rápidamente

Hable abiertamente con su proveedor acerca de su consumo de alcohol. El proveedor puede aconsejarlo sobre qué cantidad es segura para usted.

Asiedu DK, Ferri FF. Alcoholic hepatitis. In: Ferri FF, ed. Ferri's Clinical Advisor 2018. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:59-60.

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Haines EJ, Oyama LC. Disorders of the liver and biliary tract. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 80.

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Se define la hipoglucemia en un adulto como una cifra de glucemia inferior a 40 mg / dl, incluso en ausencia de síntomas.

La insulina frena la producción hepática de glucosa y aumenta la utilización de la glucosa por parte de los tejidos periféricos (fundamentalmente el músculo). Por todo ello, la secreción de insulina baja las cifras de glucemia. Cuando por cualquier mecanismo aparece hipoglucemia se aumenta la producción de una serie de hormonas de contrarregulación, tales como: Glucagón y epinefrina. Estas hormonas producirían un aumento en la glucogenolisis de forma que intentarían elevar las cifras de glucemia hasta niveles normales. La hormona de crecimiento y el cortisol serían otras hormonas de contrarregulación que vendrían en una segunda fase evolutiva, una vez pasada la fase más aguda. Aunque las catecolaminas son unas hormonas muy importantes en el proceso de contrarregulación de la hipoglucemia, no juegan un papel fundamental en caso de secreción adecuada de glucagón 20, 21. En caso de déficit en la producción de glucagón, como sería el caso de diabéticos de larga evolución o sujetos que han sido sometidos a pancreatectomías totales, es cuando las catecolaminas tomarían el papel principal como hormonas contrarreguladoras. En sujetos con una diabetes de muy larga evolución, incluso la producción de catecolaminas estaría afectada, por lo que los mecanismos compensadores de la hipoglucemia estarían deteriorados. Es interesante recordar al respecto que estos mecanismos descritos podrían alterarse con la administración de beta-bloqueantes no selectivos, tales como el propranolol.

Los síntomas que ocurren durante una hipoglucemia se deben a:

1. la descarga producida por el sistema nervioso simpático - descarga adrenérgica -
2. causados por la neuroglucopenia 22.

La hipoglucemia activa células del hipotálamo que serían las responsables de la descarga del sistema nervioso simpático, dicha activación produciría síntomas tales como: sudoración, palpitaciones, ansiedad; la activación del sistema nervioso parasimpático produciría manifestaciones tales como: cambios en el tamaño pupilar y aumento en la secreción de saliva por la parótida. Tanto hipotermia como hipertermia pueden observarse en la hipoglucemia. La hipotermia se debería a la pérdida de calor causada por la sudoración excesiva y la vasodilatación periférica. La hipertermia se produciría por las convulsiones o el edema cerebral.

El umbral aceptado para el desarrollo de síntomas por neuroglucopenia es aproximadamente 36 mg / dl, por debajo de estas cifras de glucemia pueden demostrarse cambios en el electroencefalograma y en la conciencia. La corteza cerebral es la más susceptible a los efectos de la hipoglucemia, seguida por el cerebelo, los ganglios de la base, tálamo, hipotálamo, troncoencéfalo, médula espinal y finalmente los nervios periféricos. Las convulsiones pueden producirse durante la hipoglucemia, siendo este síntoma más frecuente en los niños.

3. 3. CAUSAS DE HIPOGLUCEMIA

Después de establecer el diagnóstico de hipoglucemia, debería determinarse la causa de ésta. Clásicamente las hipoglucemias se han clasificado en aquellas relacionadas con el ayuno y aquellas relacionadas con la ingesta, aunque esta clasificación no resulta práctica para los pacientes críticos. Por ello a continuación presentaremos una clasificación basada en las causas productoras de hipoglucemia en los pacientes críticos. Dentro de esta clasificación la administración de insulina exógena, el alcohol y las drogas, las disfunciones orgánicas, la nutrición parenteral total, el tratamiento de la hiperkalemia con insulina y los quemados extensos son las causas más frecuentes de hipoglucemias encontradas en el paciente crítico.

A. Estados de hiperinsulinismo:

- Administración exógena de insulina (con terapia convencional, o bien perfusión continua de insulina).

B. Hipoglucemia inducida por etanol que puede ocurrir tras la ingesta de alcohol en pacientes sanos o alcohólicos crónicos.

C. Hipoglucemia inducida por drogas. Las drogas que pueden inducir hipoglucemias incluyen las sulfonilureas, quinina, propranolol, disopiramida, fenilbutazona y salicilatos. Hay otras muchas drogas que ocasionalmente se han descrito como productoras de hipoglucemia, aunque su relevancia es mucho menor.

- Enfermedades hepáticas. Estas incluyen cirrosis hepática, insuficiencia hepática fulminante, congestión hepática severa secundaria a fracaso cardíaco congestivo, hígado graso del embarazo y enfermedades infiltrativas hepáticas ( metástasis, amiloidosis ).

- Enfermedades renales. Las hipoglucemias pueden ocurrir en la insuficiencia renal crónica cuando se asocia a enfermedad hepática, fallo cardíaco congestivo, sepsis, etc.

- Sepsis. La hipoglucemia puede observarse en sepsis por Gram negativos, colangitis, abscesos hepáticos, SIDA resultado del ayuno, insuficiencia adrenal y tratamiento con pentamidina.

E. Nutrición parenteral total y tratamiento insulínico para la hiperkalemia.

F. Grandes quemados junto a sepsis, shock o fracaso renal agudo.

G. Causas endocrinas, tales como hipopituitarismos e hipoadrenalismos pueden ser causas de hipoglucemias.