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El alcohólico
En cambio, el alcoholismo es una enfermedad crónica e irreversible (incurable) caracterizada por la adicción al alcohol (dependencia psíquica y física a esa sustancia). Una persona que ha desarrollado el alcoholismo, aunque deje de beber seguirá siendo alcohólica. Un bebedor normal o un alcohólico pueden estar borrachos en un momento dado, pero un alcohólico, aunque no esté borracho, sigue siendo un alcohólico.

El enfermo alcohólico
El término Enfermedad Crónica se refiere a un estado patológico que el individuo tendrá toda su vida. Este desorden crónico podrá tener etapas de control o asintomáticas en donde no se manifiesten los síntomas de la enfermedad, pero esta se mantiene potencialmente dentro del paciente afectado. No hay que olvidar que un gran porcentaje de las enfermedades que se atienden dentro de la medicina son crónicas. Ejemplos de enfermedades crónicas son la diabetes, el reumatismo, las alergias, la insuficiencia coronaria, la epilepsia, el colon irritable, etcétera. Una enfermedad crónica se controla, pero no se cura. Un diabético que siga la dieta prescrita, que tome sus medicamentos hipoglucemiantes regularmente, que asista con disciplina a sus consultas y que se someta regularmente a los exámenes de laboratorio que le solicite el médico, seguramente estará bien controlado de su diabetes y pueda hacer una vida normal, pero no podemos decir que esté curado puesto que, si descuida su tratamiento o come carbohidratos en exceso, su padecimiento se descontrolará y corre el riesgo de caer un coma diabético. Lo mismo ocurre con el alcohólico, mientras no beba su padecimiento estará controlado, pero en cuanto vuelva a beber los síntomas de su enfermedad crónica se volverán a manifestar, poniendo en riesgo su salud e incluso su vida.

Como se reconoce la enfermedad
Pasaremos ahora a analizar el término desarrollo insidioso. Se dice que la enfermedad del alcoholismo tiene un desarrollo insidioso porque es muy difícil precisar el momento en que se declara. En esto radica una de las principales dificultades para el diagnóstico temprano del alcoholismo, y lo más importante: que el sujeto afectado identifique, reconozca y acepte que se le ha declarado una enfermedad que pone en riesgo su salud y su propia vida. La mayor parte de los enfermos alcohólicos reconocen su enfermedad o solicitan ayuda médica cuando ya está muy avanzado el proceso o se ha presentado alguna complicación médica muy grave que está comprometiendo su vida. Igualmente, muchos médicos o psicoterapeutas, por la misma insidia de la enfermedad, no saben reconocerla oportunamente y, en muchos casos, sólo le dan al bebedor problema la categoría de enfermo cuando ha desarrollado alguna complicación médica, como puede ser la cirrosis hepática o el Delirium Tremens (delirio con temblor).

Del uso al abuso
Este desarrollo insidioso radica en que el proceso morboso (enfermo) que conduce al alcoholismo en sus etapas prepatológicas evoluciona muy lentamente (en cinco, diez o más años) y de una forma muy sutil, de modo que casi nadie detecta los síntomas prodrómicos de la enfermedad. Durante la etapa previa a que ésta se declare, no existe mucha diferencia entre un bebedor social y un bebedor problema. Es muy difícil precisar el momento en que el bebedor se convierte en alcohólico. El bebedor ya pasando por ciertas etapas antes de llegar al alcoholismo. Al principio sólo bebe en forma ocasional, más tarde empieza a beber en forma habitual (aquí desarrolla un hábito), luego empieza a consumir alcohol en forma excesiva y cae en lo que se llama abuso del alcohol o bebedor excesivo. Esto ya constituye un problema sanitario aunque todavía no se desarrolla una franca adicción al alcohol, que es justamente la última etapa del proceso que marca el cruce de la frontera entre el bebedor y el alcohólico. La medicina se basa en dos parámetros clínicos para determinar si un bebedor excesivo se ha convertido en alcohólico. Estos dos parámetros son: la Tolerancia y el Síndrome de Supresión.

La Tolerancia se define como una adaptación biológica del organismo al alcohol, por la cual el bebedor necesita mayor cantidad para obtener los mismos efectos que antes lograba con menor cantidad.

Del abuso a la adicción
Cuando aparece el fenómeno de la Tolerancia en un bebedor esto suele resultar muy engañoso, pues lejos de que la cause preocupación siente que ya ha aprendido a beber, cada día aguanta más y, a diferencia de antes, ahora consume grandes cantidades de alcohol sin que se presenten síntomas tempranos de borrachera. En este punto peligroso en que la gente cree que ya aprendió a beber, el bebedor se confía y cada vez consume alcohol en mayor cantidad, con mayor velocidad, durante más tiempo y con más frecuencia. Esta adaptación biológica consiste en una serie de cambios metabólicos de tipo adaptativo que ocurren en la intimidad del hígado y del cerebro, dando lugar a una serie de transformaciones neuroquímicas en las vía metabólicas de degradación del alcohol, lo que finalmente conduce al fenómeno de la compulsión. Esta determina la incapacidad del individuo para controlar su manera de beber, caer con más frecuencia en el exceso alcohólico y presentar problemas de conducta que van a afectar su vida familiar, laboral y social.

Estos cambios neurobiológicos que ocurren en la intimidad del cerebro son irreversibles, es decir, si el sujeto alcohólico deja de beber por un tiempo pero más tarde vuelve a consumir alcohol, el cerebro volverá a reaccionar en la misma forma que la última vez que bebió y tarde o temprano vuelve a aparecer el fenómeno de la compulsión. Esto es lo que los expertos de la oms llaman: “Reinstalación del Síndrome de Dependencia una vez que el alcohólico vuelve a beber”.

El segundo parámetro para saber si el bebedor excesivo ya desarrolló una dependencia física al alcohol es el Síndrome de Supresión. Este constituye un conjunto de síntomas físicos y psíquicos que presenta un bebedor problema después de haber bebido excesivamente durante varias horas o días, cuando empiezan a bajar sus niveles de alcohol en la sangre. Lo anterior quiere decir que, una vez alcanzados niveles sistemáticamente altos de alcohol en la sangre, se genera una adaptación metabólica del organismo a estos altos niveles de alcoholemia. Cuando la persona deja de beber, los niveles de alcohol en la sangre empiezan a bajar. Como el organismo ya está adaptado al alcohol, al disminuir la alcoholemia se produce una reacción de desadaptación metabólica, lo que se manifiesta a través de síntomas y signos muy severos que provocan un alto grado de sufrimiento del paciente. Por decirlo en otra forma, el organismo protesta porque se reducen los niveles sanguíneos de una droga a la que ya se adaptó, presentándose dichas molestias que son una forma de alarma para obligar al adicto a que siga bebiendo.

De la adicción a la falta de control
Esta incapacidad de control, que es el síntoma cardinal del alcoholismo, deriva de la ya mencionada compulsión proveniente de las transformaciones neuroquímicas que sufre el alcohólico en la intimidad de su cerebro y también del Síndrome de Supresión. Por el temor de presentarlo, el alcohólico sigue bebiendo para que no disminuyan sus niveles séricos (sanguíneos) de alcohol.

Las consecuencias
Las consecuencias lógicas de esta incapacidad de controlar la manera de beber son la ingesta excesiva de alcohol y los trastornos de la conducta, los cuales dan lugar a la transformación de la personalidad del alcohólico cuando se embriaga. El individuo se torna irresponsable, necio, agresivo, repugnante y peligroso. Desarrolla problemas de salud física y mental como consecuencia de los niveles tóxicos de alcohol que frecuentemente presenta y de los problemas a nivel de su familia, de su trabajo o su escuela y también de tipo legal o de desprestigio social. No es necesario que se presenten estos cuatro tipos de complicaciones para hablar de alcoholismo. Con una sola de estas áreas afectada es más que suficiente para apoyar el diagnóstico.

Herencia y/o aprendizaje
El último elemento de la definición se refiere a la etiopatogenia de la enfermedad. El individuo desarrolla una dependencia psíquica (obsesión por la bebida y necesidad de su consumo para aliviar tensiones) y física (compulsión por la bebida e incapacidad para detenerse una vez que se ha empezado a beber), como consecuencia de dos factores: uno de tipo heredado y otro de tipo aprendido. El factor heredado es una predisposición genética hacia la enfermedad con la cual seguramente nació el individuo. Está ampliamente demostrado el factor genético en la etiología del alcoholismo, ya que todos los alcohólicos tienen un familiar en primero o segundo grado que también lo es, aunque vale la pena aclarar que esta predisposición genética no es determinante para el desarrollo del alcoholismo sino que, necesariamente, tiene que interactuar con los otros dos factores etiológicos de la enfermedad, que son el factor psicológico (vulnerabilidad psicológica para el manejo de las emociones) y el factor sociocultural (estar inmerso en un medio propicio para el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas).

El factor aprendido se refiere a la influencia sociocultural que recibe el bebedor. La mayor parte de los bebedores, genéticamente predispuestos hacia la enfermedad del alcoholismo y con una vulnerabilidad psicológica que les dificulta el manejo de sus emociones, son presa fácil de un medio ambiente lleno de mitos, prejuicios y tradiciones culturales que los orillan al consumo frecuente y excesivo de alcohol (bebedor excesivo habitual). El bebedor, al exponer su organismo a niveles sistemáticamente tóxicos de alcohol, induce los ya mencionados cambios neuroquímicos en las vías metabólicas hepato-neuronales, dando lugar a las transformaciones biopatológicas que determinan la dependencia física y por tanto la adicción al alcohol.

Quizá ahora quede un poco más claro el porqué el alcoholismo es una enfermedad compleja, multifactorial (bio-psico-social), que presenta diferentes fases en su desarrollo evolutivo (prealcohólica, inicial, crítica y terminal) y que para su comprensión, manejo y tratamiento requiere de un abordaje interdisciplinario altamente capacitado.

Nota
El doctor José Antonio Elizondo L. es médico psiquiatra, director del CAIPA (Centro de Atención Integral en Problemas de Adicciones).

¿QUÉ ES?
El alcohol es una droga depresora del Sistema Nervioso Central que inhibe progresivamente las funciones cerebrales. Afecta a la capacidad de autocontrol, produciendo inicialmente euforia y desinhibición, por lo que puede confundirse con un estimulante.
El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico, que tiene diferente concentración dependiendo de su proceso de elaboración. Las bebidas alcohólicas pueden ser:
• Fermentadas: vino, cerveza y sidra. Tienen una graduación entre los 4º y los 15º. Se producen por la fermentación de los azúcares de las frutas o de los cereales.
• Destiladas: son el resultado de la destilación de las bebidas fermentadas, con lo que tienen mayor concentración de alcohol. El orujo, el pacharán, el vodka, el whisky, el ron o la ginebra tienen entre 40º y 50º. Esto supone que el 40% o el 50% de lo que se bebe es alcohol puro.
Graduación alcohólica
La graduación de una bebida indica, aproximadamente, el volumen de alcohol etílico que contiene. Así, una botella de vino de 12º contiene un 12% de alcohol puro.
¿QUÉ EFECTOS INMEDIATOS PRODUCE EN EL ORGANISMO?


El alcohol ingerido en una bebida es absorbido en el aparato digestivo, desde donde pasa a la circulación sanguínea en la que puede permanecer hasta 18 horas. Es eliminado finalmente a través del hígado. La presencia continuada de alcohol en el organismo y su consumo repetido es responsable de la mayoría de las lesiones que esta sustancia produce en nuestro cuerpo, como la cirrosis hepática o las encefalopatías en las que el funcionamiento de hígado y cerebro se ve gravemente alterado.
Pocos minutos después de haber bebido, pueden aparecer una serie de efectos, cuya manifestación varía según la cantidad ingerida y las características de cada persona. Por orden de aparición en el tiempo y en relación con la concentración de alcohol en el organismo, estos efectos serían los siguientes:

(1) Los efectos de la intoxicación aguda pueden variar en función del peso, la edad y estado de salud.
En los casos en que la concentración sanguínea de alcohol alcance o supere los 3 gramos de alcohol por litro pueden aparecer apatía y somnolencia, coma o incluso muerte por parálisis de los centros respiratorio y vasomotor.
Los efectos del alcohol dependen de la cantidad consumida, pero existen otras circunstancias que los pueden acelerar o agravar:
La edad: Los jóvenes son más sensibles a los efectos del alcohol en actividades que tienen que ver con la planificación, memoria y aprendizaje, y son más “resistentes” que los adultos a los efectos sedantes y a la descoordinación motora.

El peso y el sexo: El alcohol afecta de modo más grave a las personas con menor masa corporal. En general, la mujer pesa menos y el tamaño de sus órganos internos es proporcionalmente más pequeño. Por lo tanto, menores cantidades de alcohol pueden generar más rápidamente daños psico-orgánicos y desarrollar problemas con el alcohol más fácilmente que en el varón.

La cantidad y rapidez de la ingesta: Según la cantidad de alcohol consumida, puede considerarse como de bajo, alto riesgo o peligroso. A mayor ingesta de alcohol en menor tiempo, mayor posibilidad de intoxicación.

La combinación con bebidas carbónicas (tónica, colas, etc.) acelera la intoxicación.

La ingestión simultánea de comida, especialmente de alimentos grasos, enlentece la intoxicación pero no evita ni reduce los daños al organismo.

La combinación con otras sustancias, como los tranquilizantes, relajantes musculares y analgésicos, potencia los efectos sedantes del alcohol. Cuando se combina con cannabis se incrementan los efectos sedantes de ambas sustancias; en el caso de la cocaína, que es un estimulante, los efectos se contrarrestan, pero la toxicidad de ambas sustancias es mayor que si se consumieran por separado.
¿QUÉ RIESGOS Y CONSECUENCIAS TIENE EL CONSUMO DE ALCOHOL?
El consumo de alcohol durante los fines de semana, sobre todo entre los jóvenes, se ha convertido en un problema de salud pública. Las investigaciones desarrolladas en los últimos treinta años, han demostrado que el consumo excesivo de alcohol puede provocar graves trastornos físicos, psicológicos y del comportamiento. El riesgo de padecer estos trastornos a lo largo de la vida es mayor cuando este consumo se inicia en la adolescencia.
Los problemas derivados del abuso de alcohol pueden producirse tanto a corto como a largo plazo.
A CORTO PLAZO (efectos agudos)
El abuso de alcohol conlleva los siguientes riesgos:
• Se puede llegar a la intoxicación etílica, que puede provocar un coma e incluso la muerte.
• Favorece conductas de riesgo, ya que el alcohol desinhibe y, además, provoca una falsa sensación de seguridad. Por ello, está relacionado con accidentes de tráfico y laborales o con prácticas sexuales de riesgo que pueden llevar a contraer enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Viajar en un vehículo cuyo conductor ha bebido
Según el Observatorio Español sobre Drogas, uno de cada diez estudiantes de 14 y 18 años ha conducido vehículos bajo los efectos del alcohol, y dos de cada diez han sido pasajeros de un vehículo cuyo conductor había bebido alcohol.

Intoxicaciones etílicas en menores
Las intoxicaciones etílicas en menores durante los fines de semana han aumentado en los últimos años. Según un estudio de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, el 48,6 % de los menores de 12 a 18 años atendidos por intoxicación en urgencias hospitalarias, habían consumido alcohol y/o drogas ilegales. El 67,1% de ellos acudió entre las 20 h del viernes a las 9h del lunes. El 92,9% había consumido alcohol (un 10% de éstos consumieron además drogas ilegales) y el 7,1% restante consumió únicamente drogas ilegales.
A LARGO PLAZO (efectos crónicos)
El consumo excesivo de alcohol puede provocar importantes problemas de salud, conflictos familiares y sociales. Estos efectos pueden presentarse incluso en el caso de personas que no hayan desarrollado una dependencia y, por tanto, no sean consideradas alcohólicas. Destacan los siguientes:
• Hipertensión arterial
• Alteraciones del sueño
• Gastritis
• Agresividad
• Úlcera gastroduodenal
• Depresión
• Cirrosis hepática
• Disfunciones sexuales
• Cardiopatías
• Deterioro cognitivo
• Encefalopatías
• Demencia
• Cáncer
• Psicosis

El alcohol afecta a todo el mundo. Cuando una persona bebe, el alcohol es absorbido directamente a través de la pared del estómago y los intestinos hacia el flujo sanguíneo, donde se distribuye al resto del cuerpo.

El alcohol cambia la función de cada célula en la que ingresa, aunque existe cierta cantidad que puede ser desintoxicada con el paso del tiempo. Sin embargo, el exceso puede generar enfermedades del hígado y afectar el cerebro, el corazón, los músculos y otros tejidos.

Cuando el hígado lidia con demasiado alcohol, las funciones normales pueden verse interrumpidas debido a un desbalance químico. Si el hígado necesita desintoxicarse de alcohol constantemente, sus células pueden destruirse o alterarse, generando depósitos de grasa o, en casos más serios, hepatitis alcohólica, cirrosis o incluso cáncer de hígado.

No, es la cantidad de alcohol que incluye una bebida lo que importa, no el tipo de bebida. Beber alcohol todos los días, con más de 4 bebidas a la vez, puede ser dañino para tu hígado. Por ejemplo, una bebida equivale a:

  • 340 ml de cerveza
  • 142 ml de vino
  • 86 ml de jerez u oporto
  • 43 ml de licor o aguardiente

Cada uno de estos casos tiene el mismo efecto en el hígado sin importar si se toma solo o diluido. Por otro lado, si tienes enfermedades del hígado, la alternativa más segura es no beber.

Más de tres cuartas partes de la célula de tu hígado habrían dejado de funcionar antes de que te des cuenta del daño en tu hígado. Es importante consultar a tu médico y ser honesto sobre el consumo del alcohol. A través de check ups constantes y exámenes de sangre, tu médico puede detectar síntomas tempranos de enfermedades del hígado.

Si el hígado no está realizando bien sus funciones, el resto del cuerpo lo notará rápidamente debido a la falta de nutrientes y el exceso de desperdicios presentes. Algunos síntomas y complicaciones incluyen:

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Seguramente estarás pensado que emborracharse es imposible sin consumir bebidas alcohólicas. Pero si padeces el síndrome de autodestilación, puedes ir ebrio sin ingerir ni una sola gota de alcohol. Ahora es cuando se te pasa por la cabeza lo barata que te podría salir la noche del sábado ¿me equivoco?

Es posible que a alguien le parezca divertido ir con el “puntillo” sin haber gastado ni un solo euro, pero ¿y vivir en una resaca constante? Tener mareos, náuseas, dolor de cabeza, etc. a diario no debe ser agradable. Éstos son algunos de los síntomas que sufren las personas que padecen esta enfermedad rara denominada síndrome de autodestilación.

Dicha enfermedad surge por un exceso de levadura en el intestino, que hace que este hongo transforme los hidratos de carbono y azúcares ingeridos en alcohol, y sean liberados en el torrente sanguíneo. Todos tenemos algo de levadura en el intestino, pero en cantidades muy pequeñas. Cuando comemos alimentos con azúcares o hidratos de carbono, aunque una parte se transforme en alcohol, el hígado elimina esta mínima dosis de alcohol, evitando así el estado de embriaguez.

Como en la mayoría de las enfermedades alimentarias raras, no existe un tratamiento que cure dicho trastorno. Lo único que pueden hacer los afectados por esta enfermedad es adaptar su dieta y evitar aquellos alimentos que contengan azúcares e hidratos de carbono.

Algunos pacientes han reconocido que padecer el síndrome de autodestilación ha alterado su ritmo de vida. Se ve reducido el rendimiento en las actividades cotidianas que se llevan a cabo, afectando a la vida laboral, social y personal.

Estar bajo los efectos del alcohol constantemente puede afectar a todo aquello que hagamos. Por ejemplo, si necesitas coger el coche para hacer la compra, puede que te resulte imposible realizarla.

Los afectados por el síndrome de autodestilación suelen vigilar continuamente su tasa de alcoholemia para controlar los efectos de su enfermedad. La manera más rápida y cómoda para determinar la concentración de alcohol en sangre que tiene el afectado, es realizar un test de alcoholemia mediante el uso de un alcoholímetro. Así podrán controlar los niveles de alcohol y determinar, por ejemplo, si pueden conducir o no.

El uso de los alcoholímetros tiene como objetivo determinar la tasa de alcoholemia de la persona sometida a la prueba. Pero después de leer este blog, verás que existen distintas utilidades muy interesantes.

Los alcoholímetros utilizados por personas que sufren el síndrome de autodestilación, tienen que ser dispositivos de calidad que tengan una gran sensibilidad para medir valores muy bajos de alcohol en sangre.

Los alcoholímetros recomendados para estas prácticas que requieren una elevada precisión, son los alcoholímetros profesionales.

El hecho de poseer un alcoholímetro puede ser útil para cualquier persona que conduzca, porque “mejor prevenir que curar”. Nunca está de más conocer su tasa de alcoholemia, para determinar si se encuentra bajo los efectos del alcohol y si puede conducir o no. Pero además, este dispositivo toma una gran relevancia para las personas afectadas por la enfermedad mencionada, haciéndose su uso imprescindible.

Existe una buena parte de la población, que cree que el alcohol en bajas dosis o con moderación, en especial cuando proviene de bebidas fermentadas tipo vino o cerveza tiene un efecto beneficioso para la salud.

No niego que determinados aspectos de nuestro nivel de salud puedan verse beneficiados por este tipo de consumo de bebidas alcohólicas, pero considero que sería injusto el tener en cuenta sólo estos beneficios sin prestar atención al mismo tiempo a los posibles riesgos. A fin de cuentas cuando se consume cualquier bebida alcohólica lo hacemos –siempre refiriéndome al terreno de la salud- para lo supuestamente bueno y también, indefectiblemente, para lo potencialmente malo.

Para todos aquellos que aun duden de los efectos de las bebidas alcohólicas, sean las que sean, en el conjunto de la salud les recomendaría que echaran un vistazo a un reciente documento de la Organización Mundial de la Salud (Alcohol in the European Union. Consumption, harm and policy approaches) que lamentablemente sólo está en inglés y que aborda de pleno las consideraciones salutíferas del alcohol, entre otros aspectos. He tenido el interés de haceros un breve resumen de algunos aspectos que me han parecido interesantes dentro de los respectivos apartados. Espero que al menos sirva para que aquellas personas más fundamentalistas con respecto a las alegaciones positivas en el consumo de bebidas alcohólicas se replanteen algunas cuestiones.

El consumo de bebidas alcohólicas es una de las tres prioridades más importantes en el ámbito de la salud pública en el panorama mundial. A pesar de que sólo la mitad de la población lo consume, el alcohol como factor de riesgo a escala global es la tercera causa de enfermedad y de muerte prematura tras el bajo peso al nacer y el sexo sin protección. En Europa, el alcohol es también el tercer factor de riesgo en relación con la salud y la mortalidad, por detrás sólo del tabaco y la hipertensión arterial. […]

Con independencia de que sea una droga capaz de generar dependencia, el consumo de bebidas alcohólicas se ha asociado de forma convincente con cerca de 60 tipos diferentes de enfermedades y circunstancias no deseables, incluyendo lesiones mentales y trastornos del comportamiento, afecciones gastrointestinales, cánceres, enfermedades cardiovasculares, trastornos inmunológicos, enfermedades pulmonares, enfermedades óseas y musculares, trastornos reproductivos y daños perinatales, incluyendo un mayor riesgo de alumbramientos prematuros y de bajo peso al nacer (enlace) […]

Aunque se ha demostrado un pequeño efecto protector entre el consumo ligero y moderado de alcohol sobre las enfermedades isquémicas, su consumo ha de considerarse como abrumadoramente tóxico para el sistema cardiovascular.

En 2007, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer concluyó que existía una relación causal entre el consumo de alcohol y distintos tipos de cáncer: cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama (enlace 1 y enlace 2). Todos estos tipos de cáncer mostraron una relación dosis-respuesta, es decir, el riesgo de cáncer aumenta de manera constante (enlace). La fuerza de esta relación con niveles de consumo medio de alcohol varía sensiblemente para los diferentes tipos de cáncer. […] Entre los mecanismos causales identificados para algunos tipos de cáncer, el efecto tóxico parece provenir del acetaldehído, un metabolito fruto de la degradación del alcohol.

La relación entre consumo de bebidas alcohólicas y diversos trastornos cardiovasculares es negativa, y este extremo está respaldado de forma contundente en especial con la enfermedad hipertensiva (enlace), el accidente cerebrovascular hemorrágico (enlace) y la fibrilación auricular (enlace). Para la enfermedad isquémica y el accidente cerebrovascular isquémico, la relación es más compleja. En cuanto al consumo crónico de bebidas alcohólicas, este está asociado claramente con resultados adversos cardiovasculares (enlace).

Por su parte, el consumo ligero a moderado parece tener un efecto protector en las enfermedades isquémicas (enlace). Este efecto resulta ser igual para las personas que sólo beben cerveza o sólo vino (enlace). Sin embargo, cada vez con más pruebas que lo respalden, este efecto sobre algunas enfermedades cardiovasculares parece que puede deberse a factores de confusión (enlace), apuntando la idea de que el consumo bajo o moderado de alcohol debe ser considerado más como un indicador de buena salud y una mejor posición social que una causa de la mencionada buena salud (enlace). En cualquier caso, el efecto protector desaparece totalmente cuando los consumidores realizan, un consumo excesivo de alcohol aunque sea una vez al mes (enlace). Además no hay ningún efecto protector para los más jóvenes, para quienes cualquier dosis de alcohol aumenta el riesgo de eventos isquémicos (enlace). En cuanto a las personas mayores, la reducción del riesgo de fallecimiento por enfermedad isquémica se obtiene de forma mucho más efectiva mediante la realización de actividad física y con una dieta más saludable que tomando una bajas cantidades de alcohol (enlace). […]

Después de esto que cada uno asuma su responsabilidad a la hora de recomendar el consumo de la cantidad que se quiera de cualquier bebida alcohólica por motivos de salud. Yo desde luego lo tengo claro: por motivos de salud, cuanto menos mejor.

Evidentemente, y siendo conocedores ya de los riesgos que tiene sobre la salud el consumo de bebidas alcohólicas (y no antes) se podrán considerar los aspectos sociales, culturales e incluso gastronómicos de su uso.

Nota: La mayor parte de esta entrada (aquella parte del texto en cursiva) es una traducción personal del mencionado documento de la OMS. Insisto que quien quiera revisarla tiene a su disposición el texto original en este enlace.

Aparte de los efectos sobre la salud, no entiendo por qué gusta tanto beber. A mí el alcohol me sabe horrible.

a ver si el próximo día hablas de las antenas de telefonía, por ejemplo. o del azúcar o de la leche.
o de los aditivos del tabaco.

Ésta claro que el alcohol ostenta un puesto muy alto en el ranking de drogas peligrosas solo superado por viejos conocidos como la Heroina y la Cocaina. Me meo de la risa cuando algún viejo me dice que las drogas son malas, que él solo consume alcohol.
La gente parece desconocer que el alcohol es una DROGA DURA; la única con un síndrome de abstiencia que puede causar la muerte y con un índice de adicción muy elevado. Además es de lejos causante de muchos más problemas sociales y de salud que viejos conocidos como el cannabis o los enteógenos.
No voy a preguntar por qué el alcohol es legal; de sobra se la respuesta.
Lo que me parece absurdo y reivindico desde aquí es la prohibición de alcaloides que no son susceptibles de abuso o que están consideradas DROGAS BLANDAS mucho menos peligrosas que el alcohol por la OMS.

> A mí el alcohol me sabe horrible.
Sí, creo que el Viña Tondoña o el Vega Sicilia saben a mierda.

Estoy totalmente de acuerdo, con el comunicado y posterior comentario, sobre el alcoholismo y sus consecuencias.
Yo soy un alcoholico, desde los 13 años, en la actualidad tengo 65 y he bebido de todo tipo de bebidas alcoholicas, en la actualida tengo lagunas de memoria, y estoy en procedimiento de una revisión de mi aparato digestivo, que no se lo que ocurrira, espero que todo salga bien.
Aparte, hace mas de un año, me diagnosticarón una protatitis que no se si sera producida por el abuso del alcohol.
Habiendo pasado, por centros rehabilitadores, como Alcoholicos Anonimos, Alcoholicos rehabilitados y otras asociaciones y consumiendo, la medicación Antabus y Colme, no dejo de beber, se que algun dia padecere un delirio tremens ó cualquier otra enfermedad que me llevara hacia el que creo las vides.
Me sirvio de mucho, las asociaciones de rehabilitación, pero donde vivo, la unica asociacón que tengo en el vino, ¿maldita sea?, esta puñetera aficción a este elemento, en que a veces, estoy bien si paso de el y otras soy una piltrafa, agarrandome a el. De mi parte a la persona que ha hecho este comunicado, quisiera mandarle un saludo.

joder que coñazo de informe o de articulo o de lo que mierda sea esto, se te quitan las ganas de beber … menudo amargamiento… a vivir que son dos dias!

Miles de sustancias matan y crean efectos, solo que no se estudian ni se publicitan tanto sus efectos:

Que el alcohol es malo, es relativo, una copa de vino (a ver entendamonos, no hasta arriba del vaso) genera más beneficios positivos que negativos, por lo que no se puede considerar mala.

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2. Balance fosfocálcico generalmente normal.

3. Disminución de la masa ósea en los diversos métodos de medición.

4. Adelgazamiento y rarefacción de las trabéculas óseas, adelgazamiento de las corticales
en la biopsia ósea de la cresta ilíaca.

Se dirige hacia la prevención de pérdida adicional de la masa ósea o a un incremento en
la densidad de la misma.

1. Fluoruro de sodio; vitamina D o 25 OH-colecalciferol; torocalcitonina y fósforo
(osteoporosis de "alto nivel de remodelado"):

El calcio oral (1 a 1.5 gramos de calcio elemental al día) disminuye la resorción ósea.

2. Prevención de la osteoporosis posmenopáusicas: estrógenos:

La administración de estrógenos en la posmenopausia disminuye el ritmo de resorción
ósea, pero no aumenta la masa ósea y con el tiempo suele disminuir.

4. El flúor aumenta la formación de hueso nuevo.

5. Tratamiento de la causa en las osteoporosis secundarias.

ARTRITIS (INFLAMACION DE LAS ARTICULACIONES)

a. También conocida como enfermedad articular degenerativa o artritis de
uso-y-desgaste.

b. Representan la mayoría de las formas de artritis:

c. Las articulaciones más afectadas son aquellas que soportan el peso corporal (caderas,
rodillas, y espina dorsal).

d. Los cartílagos que protegen los caras articulares (en los extremos de los huesos) se
degenerán debido a la debilidad de las estructuras de apoyo, tales como los tendones,
ligamentos, y músculos.

1) Dolor articular.
2) Entumecimento de las articulaciones.

a. Representa el tipo de artritis más severa debido a conlleva a estados de invalidez.

b. Puede afectar cualquier edad, pero generalmente comienza entre las edades de veinte
a cuarenta-y-cinco año, y afecta tres veces más a la mujer que al hombre.

c. Cuando afecta la gente joven, se llama artritis reumatoide juvenil.

d. Causa una enfermedad generalizada que afecta todo el cuerpo.

1) El síntoma principal es inflamación de las articulaciones.

2) El dolor es severo y puede persistir por un período de tiempo mayor en
comparación con la osteoartritis.

f. Muchos expertos en el campo de la medicina interna afirman que esto es una
enfermedad autoinmune que resulta de la incapacidad del sistema inmunológico para
poder combatir este disturbio.

3. Gota (artritis de tipo gota):

a. Condición muy dolorosa que comunmente ataca los hombres de edad media, aunque
puede aparecer en las mujeres después de la menopausia.

b. Representa el tipo de artritis más fácil de diagnosticar y tratar y es la mejor que se
conoce.

c. Afecta comumente las articulaciones de los pies, especialmente el dedo gordo del pie.

d. Ocurre cuando una gran cantidad de ácido úrico se encuentra presente.

e. Un defecto hereditario en la química corporal puede ser también un factor causal para
algunos casos de gota.

4. Espondilitis anquilosítica:

a. También conocida como espondilitis reumatoide.

b. Es una enfermedad inflamatoria de la espina dorsal.

c. Afecta particularmente a los varones en su adolescencia tardía o joven adudto.

d. Síntoma inicial: Dolor en la espalda baja y piernas.

e. Sin tratamiento, la espina se vuelve progresivamente más infexible hasta alcanzar un
estado de rigidez.

El cansancio y la fatiga crónica también son propios del hígado graso, porque el hígado es un órgano que almacena nutrientes, elimina toxinas y sintetiza enzimas. Si este trabajo no se realiza adecuadamente, el organismo se resiente notablemente, y se siente falto de fuerzas.

Pérdida de peso

En algunas personas, también puede darse una pérdida de peso vinculada al hígado graso. Sin embargo, no se da en todas las personas, y es un síntoma que puede camuflarse en exceso, por lo tanto, es recomendable fijarse en otros síntomas más que en este.

Sensación de pesadez

La sensación de pesadez está relacionada con el cansancio y la fatiga crónica. Sin embargo, al igual que otros síntomas de esta lista, la sensación de pesadez puede darse por muchas otras razones. En cualquier caso, lo mejor es ir al médico y salir de dudas.

Ictericia (en algunas ocasiones)

En casos extremos, puede aparecer ictericia. No obstante, este síntoma es un poco extraño en el hígado graso. Sin embargo, si llegase a aparecer, aunque se asocie con enfermedades más graves, normalmente, no tienes por qué asustarte más de la cuenta.

Sin síntomas

Como mencionábamos algo más arriba, hay algunos pacientes que no presentan síntomas, ni dolores ni molestias. Hasta cierto punto, este es un tema peligroso, porque la enfermedad podría evolucionar de forma silenciosa.

Es cierto que, en general, el hígado graso es una enfermedad benigna que no evoluciona a estadios más graves, y es por ello por lo que hay personas que pueden vivir con hígado graso durante muchos años.

Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que evolucione hacia el hígado inflamado, la cirrosis o el cáncer. Es por ello que, aunque no se tengan síntomas, conviene hacerse chequeos periódicos y prestar atención a su posible existencia.

Ahora, veamos cuáles son los tratamientos más habituales para el hígado graso. Como verás, hace ya bastante tiempo que convivimos con este problema, por lo que tenemos buenos métodos para tratarlo sin dificultades.

Hay que señalar que no existe un tratamiento definitivo que permita resolver el problema. Sin embargo, sí se recomiendan algunos elementos básicos, tales como reducir el peso corporal a través de la dieta y del ejercicio.

Por supuesto, en la medida en que el hígado graso tiene mucho que ver con haber llevado una mala calidad de vida, especialmente en lo que respecta a la alimentación, una muy buena forma de controlar el problema es mediante una alimentación saludable, rica en frutas y verduras.

El ejercicio permite que el cuerpo elimine las grasas, y, puesto que el hígado graso se basa en tener células grasas en el hígado, eliminar dicha grasa será de gran ayuda para mejorar la calidad de vida, pese a que se sufra la enfermedad.

Lo mejor que se puede hacer a la hora de controlar el hígado graso, en general, es acudir al nutricionista. Si dicho nutricionista tiene conocimientos de diseño de planes de ejercicios, mejor que mejor.

De esta forma, puedes plantearle que tienes hígado graso, y él se encargará de hacerte el mejor plan de ejercicios y de dieta posible para resolver tu problema, basado en tus características personales.

Esto puede hacerlo, hasta cierto punto, el médico, pero, en general, es mejor acudir a un especialista en el campo de la alimentación, y no conformarse con la opinión de un médico que no tiene una especialidad, sino solo conocimientos generales de diferentes campos.

Además, acudir a un nutricionista será de gran ayuda, porque, como ya hemos mencionado anteriormente, la pérdida rápida de peso también está vinculada a los problemas de hígado. Siendo así, es mejor acudir al nutricionista y que éste nos indique cómo ir perdiendo peso poco a poco, de forma que el hígado no sufra más de la cuenta.

Empecemos por los remedios naturales para prevenir la esteatosis hepática. Después, veremos los remedios naturales para tratarla, en el caso de que ya haya aparecido.

Tienes que tener en cuenta que, en la mayoría de casos, el hígado graso viene causado por hábitos y estilos de vida poco saludables. Por lo tanto, es una evidencia que el hígado graso se puede prevenir.

Además, teniendo en cuenta que, hace algún tiempo, cuando la gente comía de una forma más saludable y realizaba ejercicio de forma más constante, el hígado graso era una enfermedad sin apenas incidencia en la sociedad, se puede asumir que se puede prevenir con simples remedios naturales.

Llevándolo un poco más al extremo, si tenemos hígado graso en las primeras etapas, no solo puede prevenirse, sino que puede, incluso, curarse (bastará con controlar los niveles de grasa en el organismo mediante ejercicio y buena dieta). En lo que respecta a la alimentación, la mejor dieta que se puede seguir para prevenir el hígado graso es una que cuente con alimentos frescos y saludables, y que sea baja en grasas. La dieta mediterránea, por ejemplo, es una muy buena opción.

De hecho, la presencia de sobrepeso, obesidad y, por extensión, hígado graso, es inferior en los países mediterráneos que en otros con otras dietas. No es casualidad. Y no es casualidad que la presencia de estas enfermedades haya crecido al perderse la tradición de esta dieta y adoptar hábitos alimentarios de otros países menos saludables.

Otro aspecto clave es el del alcohol. El alcohol interviene de una forma fundamental en la acumulación de grasa en el hígado, por lo tanto, es importante que se reduzca sustancialmente (incluso eliminándolo completamente) el alcohol de la dieta.

Por otro lado, habrá que hacer ejercicio de forma constante, con una media hora diaria, por ejemplo. Preferiblemente, ejercicios que contribuyan a quemar grasas, como salir a correr un rato cada día. De esta forma, eliminaremos la grasa que hay en el organismo, y contribuiremos a que el hígado graso tenga menos grasas con las que lidiar, reduciendo los problemas asociados al hígado graso y llegando, en algunos casos, a curarlo completamente.

Ahora, vistos los remedios naturales para prevenir el hígado graso, veamos cuáles son los mejores remedios naturales para tratarlo una vez ya ha aparecido:

  • Consejos anteriores: Los consejos anteriores, pensados para la prevención, también sirven para tratar el hígado graso. Por lo tanto, no dejes de aplicarlos, porque reducir la cantidad de grasas, aunque sirva para prevenir, también sirve para tratar el hígado graso.
  • Infusiones depurativas: Las infusiones de alcachofa y diente de león son altamente depurativas. Te permitirán ayudar a tu hígado a eliminar toxinas y asimilar nutrientes, y, además, contribuirá a eliminar parte de la grasa de su interior. Todo ello te ayudará a tener una mejor calidad de vida pese a que padezcas hígado graso.
  • Cardo mariano: El cardo mariano es una de las plantas con mayores beneficios para el hígado. Cuenta con silimarina, que contribuye enormemente a regenerar y proteger las células hepáticas. Puedes tomar cápsulas de cardo mariano o extractos, que puedes localizar en todo tipo de herbolarios.
  • Tés: Los tés, especialmente el verde, son de gran ayuda para regenerar el hígado, y contribuyen enormemente a reducir los problemas asociados al hígado graso. Con los tés, se contribuye a disolver y eliminar la grasa acumulada, por lo que no dejes de consumirlos.

Como puedes ver, el hígado graso es una enfermedad que conviene tener vigilada, pero que no implica excesivos problemas. Con la información anterior, y un buen control médico, no deberías por qué tener ningún problema.

  • Hemorragias nasales y los moretones
  • musculares frecuentes y en las articulaciones

L&S.- La cirrosis es una enfermedad de desarrollo lento, progresivo que afecta al hígado. Es de carácter crónico y además, irreversible.

Se trata de lesiones continuas que destruyen el tejido hepático sano. Este es sustituido por tejido fibroso cicatricial y nódulos de regeneración incapaces de mantener las funciones hepáticas. En cualquier hígado cirrótico hay riesgo de desarrollo de tumores cancerosos. Y mayor es el riesgo, si lo que causa la cirrosis es una infección vírica crónica, como lo es la hepatitis C.

Esta situación conduce a un hígado disfuncional de pronóstico grave. De hecho, es una de las causas de muerte más frecuentes en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los países desarrollados, mueren al año unas 27.000 personas a causa de la cirrosis hepática. En España, la gran mayoría de cirróticos, contraen esta enfermedad por consumo excesivo de alcohol y se estima que afecta a 1 de cada 10.000 personas.

Para un diagnóstico de cirrosis se han de dar las dos condiciones. Debe haber tanto nódulos de regeneración, como también ha de haber presencia de fibrosis. En el caso de que sólo exista fibrosis, el diagnóstico de cirrosis no sería posible de establecer. Dado que hay otras enfermedades del hígado que también cursan con tejido cicatricial, sería arriesgado diagnosticarlo como tal.

Se sabe que el hígado es un órgano vital. De hecho es el órgano más complejo de todos los que tenemos en el cuerpo. Se le denomina «fábrica» por ser el que se encarga de procesar todos los nutrientes y a partir de ellos, elaborar muchas sustancias absolutamente vitales, como las hormonas, las enzimas, el colesterol, la bilis, etc. No podríamos en pocas palabras describir de cuánta tarea se encarga. Pero además, también tiene la tarea de limpiar la sangre, neutralizando toda sustancia dañina para el organismo.

Es un órgano grande. De hecho, es el órgano individual más grande. Capaz de regenerarse en poco tiempo. Reemplaza el tejido que pueda haberse dañado constantemente y esto es muy interesante, porque debe ser totalmente funcional siempre. Pero dada la constante exposición a sustancias dañinas, es también un órgano vulnerable.

La cirrosis es una evolución de una hepatitis sostenida por más de seis meses también llamada hepatitis crónica. Problema que cursa con inflamación y daño celular. Se puede decir que es el estadio final d enfermedades hepáticas crónicas.

Un enfermo puede estar en esta situación sin ningún síntoma y sin alertas en las analíticas durante mucho tiempo. Sin embargo, en otros casos, dicha inflamación crónica avanza con rapidez. Provoca lo que se llama tejido cicatricial o fibrosis y nódulos de regeneración, causando un daño hepático grave. Esto es lo que ya se conoce como cirrosis. El resultado final de una hepatitis crónica que ha evolucionado.

Es una patología que se produce como consecuencia o como resultado de otras afecciones hepáticas. La cirrosis puede estar originada en las siguientes condiciones:

Es la causa más frecuente de cirrosis. Cuando alguien bebe alcohol durante años, aumenta el riesgo de desarrollar una cirrosis. Pero hay que dejar claro, que no todos los alcohólicos la desarrollan. Se estima que sólo un 15% de ellos la llegan a padecer. Si bien, sí sufren otros problemas hepáticos o sistémicos.

Lo primero que causa el alcohol, es grasa e inflamación en el hígado o hígado graso. La cantidad de alcohol capaz de dañar al hígado no es igual para todas las personas. Pero la cantidad pertinente sería: en las mujeres, una bebida al día y en los hombres, como mucho, dos. Todo lo que pase de ahí, daña a las células hepáticas y por tanto, podría desencadenar en un hígado graso y posteriormente en una cirrosis.

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El aumento de la duración y frecuencia de ejercicio para que coincida con la ingesta de calorías le ayudará a mantener el peso y un incremento de ejercicio le ayudará a perder peso.

Si usted tiene sobrepeso u obesidad las pruebas de detección de hígado graso puede incluir análisis de sangre para pruebas de funcionamiento del hígado y un ultrasonido o ecografía.

Si existe la preocupación de que usted tiene la forma inflamatoria del hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica, será necesaria realizarse una biopsia del hígado.

Si usted tiene cirrosis como consecuencia de la esteatosis hepática no alcohólica su médico hablará con usted acerca de las pruebas adecuadas.

A través de un análisis de sangre podemos descubrir varios datos sobre nuestro cuerpo que pasan desapercibidos a simple vista. Un caso concreto es cómo el nivel de la fosfatasa alcalina nos indica muchas cosas sobre nuestro organismo.

Si tenemos hepatitis, problemas de huesos o no llevamos una vida sana, esta enzima será la que se resienta y nos indique que algo no va bien.

Pero, ¿qué causa su aumento y qué diferencias hay entre un nivel alto de fosfatasa alcalina y uno bajo? Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber sobre esta enzima: cómo diagnosticarla, tratarla y averiguar sus causas.

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La fosfatasa alcalina se encuentra presente en casi todos los tejidos del cuerpo, pero sobre todo está en grandes cantidades por los huesos, las vías biliares y el hígado, especialmente en este último. Dependiendo del tejido donde se encuentre hay diferentes tipos, que entran dentro de la categoría de isoenzimas.

Estos se suelen dividir en tres clases:

  • Fosfatasa alcalina intestinal (ALPI)
  • Isoenzima presente en hígado, riñones y huesos (ALPL)
  • Fosfatasa alcalina presente en la placenta durante el embarazo (ABPP)

Aunque ayuda al cuerpo de varias maneras, la función principal de esta enzima es eliminar grupos de fosfatos que se encuentran en ciertos tipos de moléculas, como los nucleótidos o las proteínas. También son indispensables para la síntesis de proteínas en las células y la calcificación de los huesos y el cartílago.

Un nivel normal de esta enzima es imprescindible en muchos casos para llevar una vida saludable.

Normalmente un aumento de la enzima suele asociarse a trastornos hepáticos u óseos, aunque los resultados deben de interpretarse de forma diferente dependiendo de si el paciente es adulto, una mujer embarazada o un niño. Por lo tanto, los síntomas que suelen mostrarse si sus niveles no son correctos están más relacionados con la enfermedad que ha causado este aumento que con la propia enzima.

A continuación, te mostramos una lista de algunos síntomas relacionados con las enfermedades del hígado. Lo más común es que, si presentas estos síntomas, te hagan un análisis de sangre para ver tu nivel de fosfatasa alcalina:

  • Debilidad y fatiga
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Picor
  • Orina de color oscuro u heces descoloridas
  • Dolor en la parte superior del abdomen
  • Decoloración de la piel, que adquiere un tono amarillento (ictericia)
  • Fiebre

Las enfermedades óseas también suelen derivar en este análisis. Algunos síntomas presentes en las enfermedades relacionadas con el hueso son las siguientes:

  • Deformidad ósea
  • Dolor de huesos o articular
  • Fracturas frecuentes en zonas como la vértebra o la cadera

En el caso de tener un nivel bajo de esta enzima, tanto los síntomas como las causas son totalmente diferentes, relacionándose normalmente con la malnutrición. Esta disminución puede producirse también por hipofosfatasia, una enfermedad poco común pero muy grave, leucemia, anemia o enfermedades del hígado.

Hay ciertos factores que producen un desequilibrio en la enzima, aunque normalmente las causas de un aumento exagerado vienen dados por una enfermedad emergente. También en la etapa de crecimiento en el niño y durante el embarazo es común que los valores de esta hidrolasa crezcan.

Varias de las causas más comunes son las siguientes:

  • La edad, ya que tanto en ancianos como en niños suele variar debido al cambio que se produce en los huesos en ambas etapas
  • Embarazo, ya que la placenta produce también esta enzima. El aumento no debe de resultar preocupante y suele producirse en el tercer trimestre
  • Hiperfosfatasemia benigna familiar, cuando el aumento es hereditario y no viene producido por otra causa secundaria. Hay que tener en cuenta que es poco frecuente
  • Uso de medicamentos o suplementos vitamínicos, especialmente de vitamina D
  • Algunos tumores, como el testicular o el ovárico, también pueden aumentar el valor de la enzima

  • Enfermedades óseas, como el raquitismo y la osteoporosis. También puede causarse por una fractura de huesos
  • Enfermedades del hígado, como la hepatitis, la cirrosis o la obstrucción bilial
  • El uso de anticonceptivos orales
  • La mononucleosis
  • Infarto
  • La diabetes mal controlada
  • El abuso del alcohol y el tabaco
  • Enfermedad inflamatoria intestinal

Como puede observarse, la mayoría de los casos están relacionados con los tres tipos de fosfatasa alcalina mencionados con anterioridad (ALPI, ALPL y ABPP).

Se puede saber fácilmente los niveles de esta enzima en el cuerpo mediante un análisis de sangre. A este análisis se le denomina análisis de fosfatasa alcalina leucocitaria (LAP), y sirve para determinar qué cantidad de esta enzima hay en los glóbulos blancos o leucocitos. Normalmente los valores de esta enzima hidrolasa deben de rondar entre los 30 y los 140 UI/L (unidades internacionales por litro); En niños debe de ser menor a 340 UI/L.

Estos análisis sirven para detectar una enfermedad hepática y controlar los problemas óseos, por lo que suelen hacerse cuando se presenta algún síntoma relacionado con un fallo en el hígado o en los huesos.

Este tratamiento consiste básicamente en regular el nivel de fosfatasa alcalina aunque, si el aumento se debe al desarrollo de otra enfermedad, el tratamiento a seguir será más complejo.

Normalmente, al tratarse la enfermedad de por sí disminuirán los valores de la enzima en el cuerpo. Si es un problema del hígado o de los huesos, lo más común es que se trate mediante medicamentos.

Si los niveles son ligeramente altos y no se consigue determinar la causa, es probable que bajen por sí solos con el paso de los meses, por lo que no se necesitaría seguir ningún tratamiento.

Es normal que haya una elevación de fosfatasa alcalina durante el embarazo, especialmente en las primeras semanas y en el tercer trimestre. Este aumento puede ser hasta tres o cuatro veces mayor que el nivel normal. Por tanto un nivel alto al final del embarazo no suele ser motivo de preocupación.

Esta subida se produce por la placenta, que también segrega esta enzima para la síntesis de proteínas en el niño.

Si las pruebas dan un aumento de fosfatasa alcalina antes del tercer trimestre, sí puede significar la aparición de un problema hepático u óseo, y en estos casos es recomendable una evaluación para prevenir afectar al feto.

Durante el llamado comúnmente “estirón”, niños y adolescentes suelen tener un mayor nivel de fosfatasa alcalina. Esto se debe a la estrecha relación entre la enzima y los huesos. Al estar en proceso de crecimiento, es normal que se produzca este aumento.

Por tanto, si se hace un análisis a un niño hay que tener en cuenta que los resultados se deben analizar de forma diferente y que un aumento de fosfatasa alcalina no tiene por qué ser preocupante. Solamente podría ser síntoma de algo más grave si superase los valores establecidos como normales.

En nuestras mascotas, los análisis para controlar la fosfatasa alcalina también sirven para indicar, sobre todo, problemas hepáticos u óseos. En estos casos es de especial importancia, ya que los perros suelen desarrollar fácilmente problemas en el hígado.

La colangiohepatitis no es otra cosa que una inflamación de las vías biliares o tejidos circundantes, que provocan su obstrucción y paso de ácidos biliares al torrente sanguíneo (lo que daría una hiperbilirrubinemia que desembocaría en la coloración amarillenta de las mucosas corporales).

Es causada por infecciones bacterianas intestinales que “ascienden” por las vías biliares provocando su irritación (colangitis) e incluso hepatitis secundaria (colangiohepatitis), fibrosis del hígado por culpa de la inflamación e hipertensión venosa (portal) por la fibrosis del tejido (recordemos que como “filtro” que es, por hígado pasan importantes venas orgánicas), aunque se pueden dar formas autoinmunes donde el la irritación se da por la infiltración de células del sistema defensivo del propio organismo.

Su tratamiento se basa en localizar la causa primaria y tratarla (si es infecciosa antibióticos, en formas autoinmunes o combinación de ambas pueden ayudar ciertos antiinflamatorios corticoesteroides), y minimizar sus consecuencias usando moduladores de la secrección biliar, antifibróticos y ciertos aminoácidos que ayuden a su regeneración.

Y por supuesto, cerciorarse que el gato se alimenta adecuadamente para que secundariamente no se produzca una lipidosis…

los gatos son animales "equilibrados"; unos más que otros

Por supuesto estas no son las únicas enfermedades hepáticas que se dan en los felinos. Hepatitis autoinmunes o idiopáticas, tumorales, tóxicas, etc. también se dan en nuestros gatos, pero la incidencia es mucho más puntual.

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Ictericia o color amarillento de la piel y del blanco del ojo

Los tumores son masas de tejido anormales que se forman cuando las células comienzan a reproducirse con una frecuencia anormalmente elevada. En el hígado, se pueden desarrollar tumores no cancerosos (benignos) y tumores cancerosos (malignos).

Los tumores no cancerosos (benignos) son bastante comunes y normalmente no producen síntomas. A menudo, no se diagnostican hasta que se realiza una ecografía, tomografía computarizada (su sigla en inglés es CT) o un examen de imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI). Existen varios tipos de tumores del hígado benignos, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Adenoma hepatocelular
    Este tumor benigno suele desarrollarse con mayor frecuencia en las mujeres en edad fértil. La mayoría de estos tumores no son detectados. A veces, un adenoma se rompe y sangra dentro de la cavidad abdominal; en cuyo caso, es necesario someterse a una cirugía. Muy raramente un adenoma puede volverse canceroso.
  • Hemangioma
    Este tipo de tumor benigno es una masa de vasos sanguíneos anormales. Hasta un cinco por ciento de los adultos tiene pequeños hemangiomas hepáticos que no causan síntomas. Normalmente no requieren tratamiento. A veces, los bebés con hemangiomas hepáticos grandes requieren cirugía para prevenir posibles problemas de coagulación e insuficiencia cardiaca.

Los tumores cancerosos (malignos) del hígado se originan en el hígado (cáncer primario del hígado) o bien, se propagan a partir de cánceres localizados en otras partes del cuerpo (cáncer metastásico del hígado). La mayoría de los tumores cancerosos del hígado son metastásicos.

También llamado carcinoma hepatocelular, es la forma más común de cáncer primario del hígado. La infección crónica con hepatitis B y C aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Entre otras causas, se incluyen las sustancias cancerígenas (que causan cáncer), el alcoholismo y la cirrosis del hígado crónica.

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de un hepatoma. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de peso.
  • Náusea.
  • Vómito.
  • Masa de gran tamaño que se puede palpar en la parte superior derecha del abdomen.
  • Fiebre.
  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.

Los síntomas de un hepatoma pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para un hepatoma del hígado pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Arteriografía hepática - serie de rayos x tomados después de inyectar una sustancia en la arteria hepática.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.

El tratamiento específico del hepatoma será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía
    En algunos casos, la cirujía se puede utilizar para extirpar tejido canceroso del hígado. Sin embargo, el tumor debe ser pequeño y limitado.
  • Radioterapia
    La radioterapia utiliza rayos de alta energía para matar o reducir las células cancerosas.
  • Quimioterapia
    La quimioterapia usa drogas anticancerosas para eliminar las células cancerosas.
  • Transplante de hígado

Entre los otros cánceres del hígado primarios menos comunes, se incluyen los siguientes:

  • Colangiocarcinoma - un cáncer que se origina en el revestimiento de los canales biliares en el hígado o en los conductos biliares.
  • Hepatoblastoma - un cáncer en los bebés y niños, que a veces causa la liberación de hormonas que provoca una pubertad precoz.
  • Angiosarcoma - un cáncer raro que se origina en los vasos sanguíneos del hígado.

Cuando un médico diagnostica un cáncer del hígado, el siguiente paso consiste en determinar el alcance de la diseminación de las células cancerosas (un proceso llamado estadificación). El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) define las siguientes etapas para el cáncer primario del hígado:

El cáncer se encuentra en un solo lugar y puede ser extirpado completamente mediante cirugía.

El cáncer se encuentra en un solo lugar, pero no puede ser extirpado en su totalidad.

El cáncer se diseminó por todo el hígado y otras partes del cuerpo.

El cáncer reaparece después de haber sido tratado.

Se trata del cáncer que se propaga a partir de otras zonas del cuerpo hacia el hígado y suele originarse en los pulmones, las mamas, el colon, el páncreas y el estómago. La leucemia y otros cánceres de la sangre a veces también se propagan hacia el hígado.

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del cáncer del hígado metastásico. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida de peso.
  • Poco apetito.
  • Hígado agrandado, duro y adolorido.
  • Fiebre.
  • Bazo agrandado.
  • Ascitis - acumulación de fluido en la cavidad abdominal.
  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Confusión.
  • Somnolencia.

Los síntomas del cáncer del hígado metastásico pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para el cáncer del hígado metastásico pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Ecografía abdominal (También llamada sonografía) - técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI) - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras internas del cuerpo.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.

Las venas gastroepiploicas procedentes del estómago que desembocan en el sistema hepático antes de la filtración pueden dilatarse cuando la sangre queda retenida en ellas produciendo varices esofágicas o duodenales (o ambas). Y si el volumen de esa sangre aumenta mucho se pueden además distender dando lugar a microhemorragias gástricas o úlceras. Una situación que si se cronifica hace que la sangre tiña de marrón oscuro las heces. Lo que hay que tener en cuenta porque en las analíticas de heces la presencia de sangre es habitual y se achaca con demasiada frecuencia a la sangre contenida en la carne (aunque hoy día se empieza a experimentar con preparados capaces de distinguir en las heces la sangre humana de la animal). Pues bien, cuando las pérdidas sanguíneas vía gástrica persisten en el tiempo puede aparecer una anemia que se acompaña de gran cansancio junto a todos los síntomas ya expuestos debidos a la falta de sangre en la parte superior del cuerpo (depresión, taquicardias, disnea de esfuerzo, etc.).

Paralelamente, cuando no tenemos suficiente sangre por causa de la anemia la menstruación se hace tardía, escasa, y puede llegar a desaparecer (amenorrea); sin embargo, se normaliza cuando se recupera el volumen sanguíneo correcto.

Otro preocupante desequilibrio orgánico es la obesidad, padecida por un elevado grupo de población. La causa atribuida generalmente es el exceso en la ingesta de alimentos por lo que se suele recomendar el seguimiento de severos regímenes. Yo suelo decir que la “droga” que crea mas hábito es la comida porque cualquier drogadicto puede saltarse algunas dosis de una sustancia que le crea dependencia pero, ¿cuántas personas son capaces de no comer nada un solo día o, simplemente, de llevar a cabo un régimen riguroso o un ayuno terapéutico? El síndrome de abstinencia de la alimentación es muy difícil de superar por la mayoría de las personas.

Pues bien, las microhemorragias gástricas presentes en la úlcera de estómago conducen a una pseudoanemia crónica normalmente indetectable en las analíticas porque nuestro organismo es capaz de reproducir la sangre perdida en pequeñas cantidades. Nos encontramos en tales casos con un cuadro anémico que se autorregenera sólo que la pérdida de ese fluido vital produce siempre un estado de ansiedad ya que la pérdida de sangre es interpretada por el cuerpo como un camino hacia la muerte por desangrado. Por eso siempre va acompañada de un incremento del apetito para obtener los principales elementos para la fabricación de sangre. Y esos están en el chocolate, los dulces, las frutas y verduras rojas, las carnes rojas, etc.

Apetito inducido para ese fin que lleva a la persona a comer en exceso con la consiguiente agravación de los sistemas hepático y digestivo además de a la cronificación de las microhemorragias que aumentarán la anemia, la ansiedad y, por tanto, el hambre. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Osteoporosis

Como hemos explicado, la afectación hepática puede terminar produciendo anemia a causa de las microhemorragias gástricas con lo que el organismo intenta por todos los medios compensar la pérdida comiendo más para fabricar sangre extra. Ahora bien, la sangre se fabrica en la médula ósea -preferentemente la de los huesos planos, por ejemplo la cresta ilíaca- y para obtenerla ésta precisa, entre otros elementos, calcio. Y cuando este mineral no está suficientemente presente en la dieta el organismo no tiene más remedio que recurrir a los huesos para obtenerlo pudiendo dar lugar a osteoporosis en edades tempranas.

Fibromialgia

Esta patología, que como su nombre indica es un “algia de las fibras musculares”, pertenece al amplio campo de influencia hepático pues el responsable del tono, vigor y resistencia de la musculatura es el hígado. Y de hecho, muchos de los pacientes que hemos tratado mediante desintoxicación de hígado y riñón –y, por tanto, de la mayor parte del organismo- han logrado mejoras substanciales en un porcentaje elevado de casos. Algo esperanzador teniendo en cuenta que la Fibromialgia es una enfermedad de diagnóstico difícil y un tanto subjetivo.

Ya expliqué en su día los efectos sorprendentemente beneficiosos que sobre los tumores tiene recuperar la calidad sanguínea –y, por tanto, celular- merced a la correcta filtración y eliminación de toxinas y elementos tumorales por parte de un hígado y riñones sanos. No insistiré pues en ello si bien invito al lector a leer la entrevista en la que hablaba de ello y que apareció en el número 78 (tiene ese texto entrando en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com).

HEPATITIS CRÓNICAS

Finalizaré recordando que al tratar un cuadro hepático hay que considerar siempre la presencia de antiguas hepatitis de los tipos hoy conocidos -A, B, C y D (la E es prácticamente desconocida)-, éstas dos últimas, por cierto, habituales en casi todos los estados cancerosos. Porque determinadas enfermedades infecciosas -entre ellas las hepatitis, aún aparentemente curadas- dejan huella. Es decir, se puede determinar su presencia durante toda la vida del paciente lo que significa que, aún erradicada del organismo, una parte -incluso negativizada en teoría- queda presente y detectable y, por tanto, activa en algún nivel. Presencia que puede producir patologías secundarias y aparentemente sin relación con la enfermedad original pero que deben ser tenidas en cuenta siempre que la patología actual nos haga pensar en una relación hepática aunque ésta parezca lejana.

En definitiva, una inflamación hepática crónica -bien por depósitos procedentes del filtrado fisiológico que realiza el hígado en la sangre, bien por causa de una parasitosis (virus, bacterias, etc.), bien por intoxicación- puede producir, de forma parcial o total, todas estas dolencias:

1º) Hipotensión y mareos.
2º) Disnea de esfuerzo y taquicardias.
3º) Falta de concentración y pérdida de memoria.
4º) Depresión, cefaleas, migrañas, caída del cabello y alteraciones de la visión.
5º) Alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia y ataxia cerebelosa.
6º) Piernas pesadas, varices y hemorroides.
7º) Hernias de hiato, úlceras gástricas y acidez.
8º) Anemia y cansancio.
9º) Obesidad, osteoporosis y fibromialgia.
10) Intoxicación celular y cáncer.

Obviamente todos estos síntomas no tienen por qué aparecer a la vez. Algunos pueden incluso haber convivido con nosotros muchos años, a veces desde que tenemos uso de razón. Y generalmente se achacan a nuestra “constitución enfermiza” cuando en realidad -como muchas enfermedades presuntamente heredadas- se deben a la sangre contaminada que la madre transmite al feto dando desde el principio a su hijo una precaria calidad de vida.

En suma, todos los cuadros patológicos mencionados parecen no tener relación pero lo cierto es que en muchos casos la causa es común: una insuficiencia hepática. Y resolviendo ese problema con el tratamiento y las medidas higiénicas y dietéticas adecuadas en cada caso resolverse todos ellos. De ahí que a nuestro juicio, dada la actual intoxicación de nuestra sociedad, en nuestra consulta sugiramos hacer una desintoxicación hepática y renal a fondo cada dos años. Porque lo mejor es siempre prevenir.

¿Cuáles son los síntomas de un hígado inactivo?, Cómo podemos ayudarlo?

El hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo humano después de la piel, y es el mayor órgano interno.

Es la glándula más grande que tenemos y la más trabajadora; el hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Su función es la de deshacerse de las toxinas del cuerpo que todos estamos expuestos a cada día.

Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

Señales que nos indican sobre el mal funcionamiento del higado:

* Malas digestiones, hinchazón abdominal, nauseas especialmente después de comidas grasas, aumento de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento. El síndrome de colón irritable, asociado con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.

Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o lengua manchada, son signos que muestran que definitivamente su hígado necesita ayuda.

Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada y dificultad para la concentración y memoria. Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades excesivas de agentes tóxicos se abrirán paso hacía la corriente sanguínea pudiendo afectar al funcionamiento del cerebro.

* Condiciones alérgicas tales como fiebre, urticaria, erupciones cutáneas y asma.
* Dolores de cabeza. Desgraciadamente, los calmantes pueden empeorar el hígado ya que este es el órgano encargado de romper la estructura de todo tipo de drogas.

* Tensión alta y/o retención de líquidos.
* Hipoglucemia o nivel de azúcar en la sangre inestable. Un hígado irritado puede causar fluctuaciones inesperadas en el nivel de azúcar en la sangre, siendo un bajo nivel de glucosa el causante de fatiga, mareo, ligeros dolores de cabeza y necesidad de ingerir azúcar.

* Incapacidad para tolerar comidas grasas, enfermedades y piedras en la vesícula biliar. Si se alimenta al hígado con demasiadas grasas saturadas o en mal estado, este intentará expulsarlas fuera del cuerpo a través de la bilis que fluye dentro de la vesícula y después al intestino delgado.

Esto elevará el contenido de colesterol en la bilis y puede resultar en piedras en la vesícula (hechas de colesterol endurecido) e inflamación de la vesícula. Si el hígado no trabaja eficazmente, no producirá sales biliares suficientes para mantener el colesterol biliar en solución y entonces se producirán piedras en la vesícula.

* Fatiga y síndrome de fatiga crónica. Cuando aquellas personas con cansancio no pueden encontrar una causa para su mal, en el 99% de tales casos están ingiriendo demasiadas grasas saturadas o en mal estado y no suficiente cantidad de verdura y fruta.

* Excesiva temperatura corporal, que puede que esté asociada con sudoración o fuerte transpiración.
* Baja tolerancia al alcohol y a algunos medicamentos tales como los antibióticos.

El hígado tiene una cierta capacidad de autorrepararse. Este proceso se da a través de la generación de nuevas células hepáticas que sustituyen a las que se encuentran dañadas. Sin embargo, si el hígado es forzado en exceso puede producirse una cicatrización crónica de los tejidos; cuando la esteatosis evoluciona hasta este punto hablamos de cirrosis hepática.

Cuando las grasas se acumulan en exceso en el hígado, el funcionamiento de este órgano se ve alterado; esto hace que nuestro cuerpo no pueda eliminar correctamente las sustancias de desecho que se introducen en nuestro organismo, en especial a través de aquello que comemos y bebemos.

El abuso y la dependencia del alcohol son las causas más habituales de la esteatosis hepática, puesto que el consumo excesivo de esta sustancia provoca lesiones en el hígado. Cuando éste es el principal factor causal en la aparición de la enfermedad se utilizan los términos “esteatosis hepática alcohólica” e “hígado graso alcohólico”.

Algunos de los factores de riesgo más relevantes para la aparición del hígado graso son la obesidad, las dietas ricas en azúcares y grasas (que pueden provocar diabetes tipo 2 e hiperlipidemia) y tener una edad avanzada; la mayoría de casos se dan entre los 40 y los 60 años. La herencia genética y el consumo de aspirina o esteroides también se asocia a este trastorno.

Por lo general los casos de hígado graso se clasifican en función de si su causa es el consumo excesivo de alcohol u otra distinta. No obstante, también existe una variante especial que merece la pena mencionar: la esteatosis hepática aguda del embarazo.

La esteatosis hepática no alcohólica se asocia generalmente con trastornos en la descomposición de grasas; esto hace que se acumulen en el hígado. El criterio básico que se utiliza para diagnosticar esta variante del hígado graso es que al menos un 10% del tejido de este órgano esté compuesto por lípidos.

El alcoholismo daña las células del hígado e interfiere en su funcionamiento; esto incluye la descomposición de lípidos. Si una vez detectada la esteatosis hepática alcohólica el consumo de alcohol se mantiene es muy probable que el trastorno evolucione hasta pasar a ser una cirrosis; en cambio, tras unos dos meses de abstinencia la esteatosis remite.

Este tipo de esteatosis hepática es una complicación poco frecuente que aparece en el tercer trimestre de gestación. Los síntomas tienden a desaparecer después del parto, e incluyen una sensación de malestar general, dolores en la parte alta del vientre, náuseas y vómitos y la ictericia, que consiste en la coloración amarillenta de la piel y de las mucosas.

El término hígado graso se refiere a una enfermedad del hígado caracterizada por acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). El alcohol es una causa frecuente de hígado graso, y es un factor que siempre debe considerarse en un paciente con hígado graso. En este artículo nos referiremos a la esteatosis hepática no asociada al consumo de alcohol. La acumulación de grasa en los hepatocitos puede llevar a inflamación hepática, con la posibilidad de desarrollar fibrosis y finalmente terminar en el daño hepático crónico (o cirrosis).

La obesidad y el sobrepeso son las causas más importantes de hígado graso.

El hígado graso se conoce de varias formas:

  • Hígado graso: Término general. Cuando no es por alcohol es conocida como hígado graso no alcohólico, en inglés NAFLD (non-alcoholic fatty liver disease).
  • Esteatosis hepática: Acumulación de grasa en el hígado, sinónimo de hígado graso.
  • Esteatohepatitis no alcohólica: Cuando la acumulación de grasa en el hígado también es acompañada por un proceso inflamatorio. En inglés se conoce como NASH (non-alcoholic steatohepatitis).
  • Esteatohepatitis metabólica: También se ha propuesto llamar a esta enfermedad esteatohepatitis metabólica (metabolic steatohepatitis; MESH).

Un paso crítico en el tratamiento del hígado graso es un cambio en los hábitos de alimentación, reduciendo las comidas calóricas y los excesos de grasa. La causa de la acumulación de grasa en el hígado no se conocen con certeza, pero hay algunos mecanismos que han demostrado ser muy importantes en el desarrollo de la enfermedad:

  • Resistencia a la insulina.
  • El estrés oxidativo.
  • Liberación de citokinas.

El hallazgo de hígado graso es extremadamente frecuente. Esta enfermedad está asociada con los siguientes factores de riesgo:

  • Obesidad y sobrepeso.
  • Sedentarismo.
  • Diabetes.
  • Hipercolesterolemia.
  • Hipertrigiceridemia.

Sin embargo, cada vez es más común encontrar personas con hígado graso sin estos factores de riesgo. No todas las personas con hígado graso desarrollan complicaciones o daño hepático crónico.

En Chile, un estudio realizado por el Departamento de Gastroenterología de la Universidad Católica de Chile muestra que la prevalencia de hígado graso en la población general de Santiago es del 23%.

El hígado graso es habitualmente asintomático, y se descubre sólo después de una ecografía (o ultrasonido) abdominal que muestra el hígado con aumento de ecogenicidad (“brillante”). La otra manera de llegar al diagnóstico es a través del hallazgo de aminotransferasas (transaminasas) elevadas en un análisis de sangre rutinario o por cualquier otra razón. Algunas personas se quejan de dolor leve a moderado abdominal en el hipocondrio derecho (la zona donde se encuentra el hígado). Sólo un pequeño porcentaje de los pacientes desarrollan síntomas de insuficiencia hepática con elevación de bilirrubina o síntomas como ascitis o encefalopatía hepática.

Una parte fundamental del tratamiento consiste en un cambio de hábitos alimenticios, dejando comidas calóricas y exceso de grasas

El diagnóstico de hígado graso se basa en los hallazgos de la biopsia hepática. Esta muestra acumulación de grasa en los hepatocitos, y también puede haber diversos grados de inflamación y fibrosis.

Aunque la biopsia hepática es el único examen que certifica el diagnóstico y es un procedimiento de bajo riesgo, no todas las personas con sospecha de hígado graso son sometidas a este procedimiento. Es común hacer el diagnóstico presuntivo de hígado graso en alguien con imágenes sugerentes (ecografía, tomografía computada o resonancia magnética). La biopsia hepática es, sin embargo, la única prueba que distingue entre “esteatosis simple” (acumulación de grasa) y “esteatohepatitis “(grasa asociada a inflamación y fibrosis).

Algunas personas con hígado graso tienen adicionalmente elevación de las transaminasas o aminotransferasas en la sangre (SGOT y SGPT, también conocidas como ALT y AST). En estos casos es importante descartar otras causas de inflamación hepática, como la infección por virus de hepatitis B y hepatitis C, la hemocromatosis y la hepatitis autoinmune, entre otros.

La mayoría de las personas con hígado graso no desarrollará una enfermedad con consecuencias graves. Aproximadamente el 20% de los sujetos puede tener algún grado de fibrosis hepática en la biopsia, que puede progresar a etapas más avanzadas de la enfermedad, como cirrosis y cáncer hepático. El hígado graso es probablemente la causa más común de cirrosis criptogénica (cirrosis, sin causa aparente).

El tratamiento del hígado graso consiste fundamentalmente en la normalización del peso y aumentar la actividad física. La obesidad y el sobrepeso, principales factores de riesgo son modificables mediante cambios en el estilo de vida. Otras recomendaciones incluyen evitar el alcohol y los medicamentos innecesarios.

En los pacientes que se encuentran en etapas más avanzadas de la enfermedad (inflamación o fibrosis hepática importante), algunos medicamentos pueden ayudar, como antioxidantes (vitamina E) o agentes sensibilizadores a la insulina. El uso de pioglitazona, que ha demostrado beneficios normalizando las aminotransferasas y la histología hepática, sigue siendo algo controversial.

1. ¿Qué es el hígado graso? El hígado graso es una enfermedad en la que el hígado aumenta el contenido de grasas (triglicéridos y colesterol). Esto puede hacer que el hígado aumente de tamaño y tome una coloración amarillenta, llegando.

Si Ud. tiene cirrosis o alguna enfermedad hepática, le interesarán estos consejos sobre la alimentación, dieta y nutrición.

Las transaminasas o aminotransferasas son exámenes que indican inflamación hepática. Este examen está alterado casi por definición en todas las hepatitis.

El ataque de hígado es un problema digestivo que poco y nada tiene que ver con el hígado aunque seguramente esto resulte difícil de creer

Color de las heces Pale, o heces con sangre o de color alquitrán.

Quién está en riesgo?

Tradicionalmente las personas con el siguiente están en la categoría de “en riesgo” y si muestra algún síntoma mencionados anteriormente junto con

estar en esta categoría, que deben ser probados.

Más recientemente estos solían ser pensado como algo relacionado, pero no causal razones de hígado graso. La evidencia científica es mucho más fuerte ahora y apunta a un camino común que explica por qué estos aparecen juntos. La mala alimentación que conducen a sindrome del colon irritable permitiendo que las toxinas con fugas en el cuerpo, que luego invaden el hígado

Aparte de que el cerebro y el corazón, el hígado es el órgano más importante en el cuerpo responsable de ver más de 500 reacciones metabólicas. Mantenerla sana es importante para la salud general y el hígado graso es un excelente indicador de problemas graves.

Las dietas bajas en azúcar y otros hidratos de carbono son la clave en esta batalla. También creemos que los suplementos para reducir la cándida acumulación de biofilm y recorrer un largo camino en la mejora de la salud del colon que por en grande es el principal factor que contribuye y una vía para que las toxinas que entran en el cuerpo y así no despertar problemas de sindrome del colon irritable.

quisiera saber algo mas sobre esta emfermedad

Hola doctor una persona con higado graso o esteaosis hepatica difusa va a desarrollar una cirrosis hepatica o aumentar el nivel de higado graso aun si comienzo a cuidarme con la dieta y ejercicios. Por favor ya que ese es mi diagnostico saludos y gracias

hola Dr. que consecuencia trae tener un higado graso hepatica difusa severa

Si se cuidan los factores que provocan un incremento de grasa en el higado, si bien no se podrá eliminar al 100% este problema se puede evitar un desenlace mas complicado, por lo que es importante tener presente que cambiando ciertos ritmos de vida podemos mejor la problematica

BUENAS NOCHES DOCTOR: TENGO 25 AÑOS Y ME TOME UNA ECOGRAFIA Y EL DIAGNOSTICO DICE: HÍGADO GRASO DOLOR REFERIDO A SIGMOIDE Y COLON ASCENDENTE,RESTO DEL ESTUDIO DENTRO DE LIMITES NORMALES, ACUDO HA ESTE MEDIO YA QUE EL DOCTOR QUE MIRO LOS EXÁMENES NO ME DIJO NADA NI ME FORMULO NADA, Y LA VERDAD ESTOY MUY PREOCUPADO QUEDO MUY AGRADECIDO Y ATENTO A SU RESPUESTA.

hace unos meses me hice un ultrasonido en el cual me refleja higado graso y colon irritado, la doct, que me atendio no me receto nada para esto unicamente me recomendo ejercico y dieta. ultimamente he tenido mucho dolor en la boca del estomago por las mañanas un sabor amargo en la boca y mal aliento, me da dolor en la parte izquierda del abdomen y cuando me toco me siento como bolitas.

hace unos dias me hice una ecografia y tengo el higado graso y una piedrita en el riñon e inflamacion en el intestino que me sugiere hacer no tengo tratamiento

yo necesitaria una dieta por dia especifica para bajar de peso y asi creo ayudar a mi diagnostico di higado graso

hola, a mi mama le detectaron que tiene el higado graso, se siente mal constantemente tiene nauseas y mareos, no tiene ganas de comer nada y siente mucho frio. que deberia hacer.

Hola Tengo 33 anos, Y tengo higado graso,se q el higado graso, esla primera etapa, despues sirrosis, luego cancer, pero lo q nesesito saber por fabor,cuantos anos puede vivir una persona que padese de higado graso? y cuanto tiempo tarda pasar de higado graso, a sirrosis,Grasias por su respuesta Dr.

Hola tenemos sintomas iguales se curo ud o no

hola me llamo gabriel bazurto de colombia el pasaso 20 julio me diagonticado higado graso moderado parece los demas organos estabien segun la ecografia todo empeso que me dio colon irritable nunca me habidado dado fue por esta razon me lo detectaron desde higado graso, mis heces son amarrillas y verdes a vaces voy una ves y al dia orino muy amarrillo, el medico me receto coayudante betanecroton para higado por 3 meses mi preguntas son las siguientes
el higado afecta el colon o es por aperte alguno dicen no otros dicen que si, desafortunamente e insitido que me hagan coloncospia dicen que no, me han sacado una variedad de examenes hepatists a y b vih pero lo mas extraño que los niveles de coresterol los tengo bien y de azucar tambien en 86 ayunas lo unico tengo alto trasaminasa gpl-alt 89 y trasaminasa got ast 43, tenia sobre peso 103 kilos me puse a dieta poco de un mes perdi 8 kilos dicen q es normal casi no hago ejercicio sientos sefaleas al lado derecho cabeza, dolor espaldas aveces y mala digestion colon inflamado.
siempre higado graso debe ir de la mano del cloesterol alto y azucar mi miedo es tar mal diagnosticado no me avisto nungun especialista.
gracias

Un paciente con higado graso puede llegar a convulsionar??

No hay relaci�n entre el h�gado graso y las convulsiones.

Hola Dr. me llamo Marcela, tengo higado graso, estoy tomando Meneparol plus de laboratorios Menarini. Mi pregunta es: ¿hay algo mejor que pueda tomar para eso?

No est� comprobada la acci�n de la silimarima (Meneparol Plus) en el h�gado graso.

Quiere decir que la meneparol plus no es el medicamento para tratar higado graso. No ayuda o si ayuda.

Usted esta equivocado doctor porque el Meneparol Plus es uno de los mejores medicamentos para el higado y esta cientificamente comprobado. Le aconsejo que se informe mejor y si es que no conoce el medicamento mejor no opine al respecto.

hola doc soy de nuevo gabriel de colombia me gustaria que me diera una opnion o consejo se lo agradeceeria en el alma

En forma concreta cual es la pregunta?

me diagnosticaron higado graso moderado por medio ecografia y tengo trazaminsas 43 y 89 todo empeso inflamacion del colon y mis heces son amarrillas, gases intestinales mi preguntas esto derivado por el higado graso fue por ese motivo que lo descubriero el higado graso?
gracias

hola doctor me llamo enrique me diagnosticaron higado graso difuso modereado en ecografia
presento indegestion colon inflamado y heces amarrillas y he bajo de peso
mi pregunta esto normal del higado graso? o es algo diferente

ola dr me detectaron canser de mama me realizaron quimioterapias radioterapias luego mastectomia y ahora me detectaron hígado graso estoy preocupada que me puede pasar

dr. yo tengo como una flatulencia en el estomago y siento por ratos nauseas, no tengo ganas de nada, Como algo y me lleno de gases quiero saber que e es lo que tengo

A dr, tambien la Flatulencia que tengo puede ser por el higado Graso o por el colon Irritado quiero saber

Enterior mente me detectaron unos puntitos blancos en el higado, que puede ser, o es por el higado Graso

DOCTOR PASOS A SEGUIR CUANDO DETECTAN CANCER DE HIGADO SABE USTED DONDE ACUDIR EN CANADA GRACIAS

Doctor quisiera que me explicara porque el hìgado graso provoca tanto dolor abdominal.

Hace cinco años que tomo Tamoxifeno. En Abril dejo de tomarlo. Se revertirá mi hígado graso? Antes de tomar el Tamoxifemo las ecografías revelaban un hígado normal. Gradualmente fueron presentando imágenes compatibles con hígado graso y la última informa “Esteatosis grado II”, o sea que además, ha progresado hacia una inflamación. Le repito la pregunta: ¿Será posible que al dejar el Tamoxifeno el daño a mi hígado se revierta?

Hola Dr. yo me llamo Tere y tengo obesidad, la cosa es para mi muy complicada ya que hace como 10 años me diagnosticaron hipotiroidismo, hace 7 años me hcieron una miomectomia, luego tuve dos hijas y hace dos años me quitaron la vesícula por piedras, hace menos de un año me quitaron la matriz y resulta que tengo hígado graso fase II, eso me dijeron cuando la vesicula, inicie un plan de ejercitación y comer mejor y nada no bajo de peso mas que tres kilos y va otra vez subo….ya estoy frustrada por que ni con ejercicio la dieta no me funciona y ya no e que hacer….le agradezco su comentario.

Necesito que me ayuden a encontrar como dejar de tener higado graso,se los agradecere.

gracias x desasnarme y voy a empezar a cuidarme,hoy me realice una ecg y salio higado esteatosico grado 1 ¨.

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Hola doctor Gustavo espero este bien reciba un saludo desde Mexico, ando checando informacion en internet y me encuentro con su blog y es la primera vez q me atrevo a escribir para pedir consejo …mire usted a mi madre le hicieron una tomografia y le diagnosticaron hematopatia cronica, esplenomegalia moderada y como signo probable hipertension portal … q tratamiento puede llevar? que dieta me recomienda… de antemano muchas gracias por ayudar a tanta gente y Dios lo bendiga

La verdad q ya me asuste un poco,porque estoy en tratamiento del higado,porque el medico me dijo que lo tengo cubierto de grasa,a causa de que solo comidas fritas me comia,y ahora pues como solo con aceite y pos espero q me ayude aver leido esta palabras aqui que se que sera de mi ayuda!!

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HOLA DR.EL HIGADO GRASO TRAE CONSIGO DOLORES ESTOMACALES POR DIVERSOS TIPOS DE COMIDAS

soy operada de la bilis y apéndice y el trabajo lo hace el hígado, ahora tengo grasa por to el hígado que debo de tomar o hacer

Por lo general, la fatiga que dura más de 2 semanas requiere una visita al médico. Este tipo de fatiga puede ser causado por un problema de salud más grave, como:

  • Una disminución de la cantidad de sustancia que transporta oxígeno (hemoglobina) que se encuentra en los glóbulos rojos ( anemia ).
  • Problemas en el corazón, como enfermedad de las arterias coronarias o insuficiencia cardíaca, que limitan el suministro de sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco o al resto del cuerpo.
  • Trastornos metabólicos, como diabetes, en la que el azúcar (glucosa) permanece en la sangre en vez de ingresar en las células del cuerpo para ser usada como energía.
  • Problemas con la glándula tiroidea, que controla la manera en que el cuerpo usa la energía.
    • Un bajo nivel de tiroides (hipotiroidismo) puede causar fatiga, debilidad, letargo, aumento de peso, depresión, problemas de memoria, estreñimiento, piel seca, intolerancia al frío, cabello áspero y debilitado, uñas quebradizas o un tono amarillento en la piel.
    • Un alto nivel de tiroides (hipertiroidismo) puede causar fatiga, pérdida de peso, aumento de la frecuencia cardíaca, intolerancia al calor, sudoración, irritabilidad, ansiedad, debilidad muscular y agrandamiento de la tiroides.
  • Enfermedad renal y enfermedad hepática, que causan fatiga cuando la concentración de ciertas sustancias químicas en la sangre alcanza niveles tóxicos.

El síndrome de fatiga crónica es una causa poco común de fatiga grave y persistente.

Si la fatiga ocurre sin una causa obvia, es importante evaluar su salud mental. La fatiga es un síntoma común de problemas de salud mental, como ansiedad o depresión. La fatiga y la depresión podrían tornarse tan graves que usted podría considerar el suicidio como una manera de terminar con su dolor. Si piensa que su fatiga puede ser causada por un problema de salud mental, consulte a su médico.

Revise sus síntomas para decidir si debería ver a un médico y en qué momento.

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.

Descriptores DeCS: HEPATOPATIAS; HEPATITIS AUTOINMUNE/genética. La hepatitis autoinmune (HAI) es un trastorno necroinflamatorio crónico del hígado de causa desconocida. Se asocia con la presencia en suero de distintos tipos de autoanticuerpos así como valores de gammaglobulina elevados. Responde de manera favorable al tratamiento con corti-costeroides. 1

Se trata de una enfermedad muy heterogénea por su amplia variedad de manifestaciones clínicas y diferencias histológicas, su mecanismo patogénico junto con la presencia de los diferentes autoanticuerpos. 2

En 1957 se reseña una enfermedad similar en mujeres perimenopáusicas que nombran como cirrosis disproteinémica de origen desconocido en la mujer.

La asociación con el síndrome de lupus eritematoso y con la presencia de células LE en sangre fue observada en 1955 y 1959, pero el término de hepatitis lupoide fue propuesto en el año 1956.

Posteriormente, se observaron casos de cirrosis en mujeres con edad promedio de 35 años, de etiología desconocida y con síntomas de actividad adrenocortical, aumento de la gammaglobulina en suero y células LE, sin otras evidencias de lupus, que llamaron cirrosis con síndrome adrenogenital en mujeres jóvenes.

Otra designación, -hepatitis plasmo-celular- surge al constatarse un infiltrado inflamatorio prominente en el hígado compuesto por células plasmáticas, fue entonces cuando la enfermedad, se denominó cirrosis activa juvenil y señalaron que en sus fases iniciales no siempre se diagnosticaba cirrosis y no aparecía invariablemente en mujeres jóvenes. 2,3

Posteriormente se introdujo la denominación de hepatitis crónica autoinmune para unificar todos estos términos. Años más tarde, la enfermedad comenzó a ser identificada en niños y se describieron nuevos tipos de anticuerpos séricos.

En 1992, el Grupo Internacional para el estudio de esta enfermedad recomendó el nombre de hepatitis autoinmune, 4 el cual es aceptado universalmente en los momentos actuales.

El o los agentes desencadenantes no han sido aún identificados y parece ser que ninguno de los anticuerpos que se desarrollan en esta entidad tienen un efecto patogénico.

Se ha encontrado una estrecha relación entre la enfermedad y el sistema mayor de histocompatibilidad (HLA), particularmente los haplotipos I B8 y II DR3 y Dr 52. 5

Se conoce que hay una falta de regulación de la interacción de los linfocitos T y B en respuesta a la estimulación antigénica. Existe una alteración en el balance entre las células supresoras y cooperadoras. Bien sea un exceso en la actividad de las células T cooperadoras o un defecto en la actividad supresora pueden conducir al desarrollo de autoinmunidad. Aunque se desconocen los agentes causales de las enfermedades autoinmunes, se sabe que el mecanismo que las genera es una pérdida de la tolerancia a los autoantígenos, que provoca una destrucción de los tejidos blancos.

En estas 2 formas de HAI pueden aparecer otros tipos de autoanticuerpos, lo cual hizo suponer que pudiera existir un tercer tipo. 14 Se ha aceptado que la presencia del anticuerpo contra el antígeno hepático soluble (anti-AHS) identifica a la HAI tipo III, 15 sin embargo, los pacientes en quienes se detecta este autoanticuerpo no se diferencian de manera significativa de aquéllos con HAI tipo I y también pueden presentar otros anticuerpos y factor reumatoideo.

La heterogeneidad clínica es uno de los rasgos más llamativos de esta enfermedad, con un rango de manifestaciones que va desde la ausencia de síntomas hasta su presentación en forma de una hepatitis aguda grave. Entre ambos extremos se describe una amplia variedad de síntomas que van desde los muy ligeros o insidiosos que se presentan de manera inespecífica, entre los que sobresalen la astenia y las artralgias hasta presentarse los síntomas que constituyeron los síndromes de insuficiencia hepática crónica e hipertensión portal.

Desde el punto de vista de laboratorio, la presencia de hipergammaglobuli-nemia policlonal es casi constante. La detección de títulos elevados (>1:80) de los anticuerpos no-órgano y órgano específicos considerados como marcadores de la enfermedad permiten, además de contribuir al diagnóstico positivo, clasificar el tipo de HAI. Otros hallazgos de laboratorio son la elevación de las cifras de aminotranferasas, fosfatasa alcalina y bilirrubina.

La biopsia hepática es imprescindible para establecer el diagnóstico; el daño histológico suele mostrar gran actividad necroinflamatoria periportal y lobulillar, formación de rosetas de hepatocitos e infiltración portal por abundantes células plasmáticas. No existe un patrón histológico estrictamente específico de HAI, sino un amplio espectro de lesión hepática que va desde hepatitis crónica con leve a moderada actividad, hasta cirrosis. Una característica diagnóstica es la respuesta favorable al tratamiento inmunosupresor.

La apariencia histológica no siempre se correlaciona con la severidad clínica. 16 Es posible encontrar enfermos con una clínica muy severa y cambios histológicos ligeros o pacientes asintomáticos en los que se puede hallar una cirrosis. Sin embargo, la histología constituye el factor pronóstico más importante. 17

Se han señalado criterios para el diagnóstico de HAI, los cuales permiten establecer 3 categorías: HAI posibles, HAI sugestivas y HAI diagnóstica.

I. Criterios mayores

  • Elevación persistente de las transa-minasas.
  • Hipergammaglobulinemia (2,5 g/dL o mayor).
  • Autoanticuerpos circulantes y/o células LE positivas.
  • Marcadores serológicos para virus de hepatitis, negativos.
II. Criterios menores
  • Manifestaciones sistémicas como fiebre, artralgias, erupciones cutáneas.
  • Complicaciones con otras enfermedades autoinmunes, incluyendo las del colágeno.
  • Eritrosedimentación acelerada.
III. Histología
  • Hepatitis crónica o cirrosis con marcada infiltración de células y necrosis de hepatocitos.
  • Ausencia de hallazgos específicos para el diagnóstico de otras entidades.

  • Diagnóstica: Todos los criterios de I y III.
  • Sugestiva: Todos los criterios de I y al menos uno de II.
  • Posible: Todos los criterios de I.

Existen situaciones particulares en las que se producen diferentes hallazgos que son comunes con la cirrosis biliar primaria (CBP):

  • Síndrome de superposición -Overlap Syndrome: en esta circunstancia la enfermedad tiene un comportamiento serológico propio de la CBP (presencia de anticuerpos antimitocondriales), pero la histología permite sospechar una HAI 10 y existen evidentes signos bioquímicos de colestasis. La respuesta a los glucocorticoides es favorable. 18
  • Colangiopatía autoinmune o inmunoco-langitis: la presentación clínica puede manifestarse por prurito y/o cifras elevadas de fosfatasa alcalina. La histología se corresponde con la CBP, pero los hallazgos serológicos son la detección de anticuerpos antinucleares y antimúsculo liso, como ocurre en la HAI. 19,20 También responde a los corticoides. En la actualidad se considera como una variante de la CBP y no una entidad por separado. 21
De acuerdo con el cuadro histológico es preciso diferenciarla de otras entidades.

  • Hepatitis crónica de causa viral
  • Enfermedades hepáticas autoinmunes:
Cirrosis biliar primaria
Colangitis esclerosante primaria
Síndrome Overlap
Colangiopatía autoinmune
  • Hepatitis crónica por fármacos
  • Esteatohepatitis alcohólica y no alcohólica
  • Otras enfermedades crónicas del hígado:
Enfermedad de Wilson
Déficit de alfa 1 antitripsina
  • Enfermedades sistémicas con participación hepática:
Lupus eritematoso sistémico
Hepatitis granulomatosa
Colangiopatía en relación con el SIDA Un elemento importante para hacer el diagnóstico de HAI es la coexistencia de otras enfermedades con características autoinmunes. Éstas son más frecuentes en el tipo II. Las asociaciones más frecuentes se muestran a continuación.
  • Tiroiditis crónica autoinmune
  • Hipertiroidismo
  • Anemia hemolítica autoinmune
  • Púrpura trombocitopénica idiopática
  • Diabetes mellitus
  • Diabetes insípida
  • Colitis ulcerativa idiopática
  • Polimiositis
  • Glomerulonefritis membranoproli-ferativa
  • Síndrome de Sjögren
  • Enfermedad celíaca

Deben tratarse todos los enfermos, independientemente del tipo de HAI y de la forma de presentación, incluidos aquéllos con enfermedad leve y cifras no muy elevadas de aminotranferasas.

Existe consenso de que el tratamiento de elección para el comienzo deben ser los glucocorticoides de síntesis (prednisona, prednisolona o metilprednisolona). La azathioprina es la otra droga inmu-nosupresora utilizada; debe señalarse que no es eficaz como monoterapia para inducir remisión en la HAI, pero se asocia a los corticosteroides una vez lograda la remisión con el fin de utilizar dosis bajas de éstos y evitar sus efectos secundarios. 22 Particularmente en mujeres posmeno-páusicas y pacientes con diabetes, se podría iniciar con una combinación de glucocorticoides a dosis bajas (30 mg/d) con azathioprina (50 mg/d).

La pauta terapéutica es diferente si la presentación de la HAI es aguda o si el diagnóstico se hace en pacientes con hepatopatía crónica. En la primera situación, la dosis de inducción es de 1 mg/kg/d durante 1-2 sem; si se obtiene respuesta terapéutica, se comienza a bajar gradualmente la dosis (10 mg/sem) hasta 20 mg/d. La remisión puede mantenerse con una dosis de 5-10 mg/d. Si el diagnóstico de HAI se hace en pacientes con hepatopatía crónica leve o estadio de cirrosis, se requiere una dosis de prednisona menor para conseguir la remisión, bastan 15-20 mg/d; una vez conseguida la remisión, se disminuirá la dosis gradualmente hasta 5-10 mg/d. Como ya se señaló; una vez lograda la remisión se puede asociar azathioprina 50 mg/d; para lograr una dosis mínima de glucocorticoides, aunque también puede iniciarse el tratamiento con la combinación de ambos fármacos.

Se define el criterio de remisión o respuesta al tratamiento cuando los enfermos tienen mejoría clínica, asociada a normalización de los niveles de aminotransferasas y gammaglobulina. Se consigue entre 1-3 meses de iniciado el tratamiento en el 60-80 % de los pacientes. Aunque la remisión puede ser duradera, la curación es rara. La recidiva ocurre con frecuencia al retirar el tratamiento. Se estima que más del 70 % de los pacientes con HAI requieren tratamiento inmunosupresor de por vida, para lo que se debe buscar la dosis mínima eficaz que mantenga la remisión. El concepto terapéutico básico en la HAI es indicar suficiente tratamiento durante el tiempo necesario.

Para el tratamiento de mantenimiento a largo plazo tras la remisión puede elegirse entre monoterapia: azathioprina 50-100 mg/d o terapia combinada: azathioprina 50-75 mg/d más prednisona 5-7,5 mg/d.

Muchos pacientes pueden mantenerse en remisión con dosis bajas de prednisona, pero con el inconveniente que a veces aparecen efectos secundarios indeseables. Para evitarlos se prefiere realizar monoterapia de mantenimiento con azathioprina y si es insuficiente, entonces se adiciona prednisona. 22-24

Existen otras alternativas terapéuticas para los pacientes que no responden a los corticosteroides de primera generación o sufren reacciones secundarias que obligan a suspender el tratamiento. Se ha utilizado en estos casos la ciclosporina y la budesonida, 25,26 glucocorticoides de síntesis de segunda generación con más potencia antiinflamatoria que la prednisona y menos efectos secundarios que los glucocorticoides de primera generación.

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En 1921 Peutz observó, en 7 miembros de una familia, la presencia de pigmentos mucocutáneos asociados con pólipos gastrointestinales de tipo hamartomatosos. Posteriormente, en 1949, Jeghers presentó más de 22 casos con la misma asociación, a la cual se le denominó entonces síndrome de Peutz-Jeghers. 80-82

El síndrome de Peutz-Jegher es una entidad hereditaria autosómica dominante, clínicamente asintomática desde el punto de vista intestinal. Se presenta como un síndrome de sangramiento digestivo alto o, rara vez, bajo. Su evolución hacia el cáncer de intestino es rara. 83,84 Se sospecha su presencia en aquellos pacientes que presentan pigmentos mucocutáneos de color marrón a negro o manchas de color café con leche, de un diámetro inferior a los 5 mm, originados por depósitos de melanina en forma de placas, similares a las efélides, y localizadas especialmente en toda la cavidad bucal, es decir labios, lengua, carrillos, vestíbulos y paladar. 85,86

En muchas ocasiones, las lesiones orgánicas que se relacionan con diversas enfermedades del aparato digestivo se asocian con alteraciones sensoriales de la cavidad bucal, aunque estas también pueden presentarse en pacientes con trastornos digestivos sin lesiones orgánicas de la cavidad bucal.

Dentro de las lesiones sensoriales que con mayor frecuencia aquejan los pacientes que acuden a las consultas de estomatología y gastroenterología, se encuentran el síndrome de ardor bucal y las alteraciones del gusto.

Síndrome de ardor bucal o glosodinia

Constituye una alteración sensitiva dolorosa de la boca, de patogenia desconocida, caracterizada por una sensación de ardor o quemazón en la mucosa de la cavidad bucal, especialmente de localización lingual, en ausencia de lesiones bucales, es decir, en presencia de una mucosa bucal normal. La mayoría de los pacientes con síndrome de ardor bucal son adultos de edad avanzada, sobre todo, mujeres posmenopáusicas. Se estima que la prevalencia en la población general se encuentra alrededor de 1-18 %, y se señala por la literatura internacional que del 75 al 90 % del total de los cuadros de glosodinia cursan sin causa clínica evidente. 87,88

Sin embargo, la glosodinia, asociada o no con alteraciones orgánicas de la boca, está relacionada con múltiples factores etiológicos, fundamentalmente locales, sistémicos y psicológicos.

En esta revisión solo haremos mención a los factores sistémicos, y dentro de estos, a los trastornos digestivos que cursan con glosodinia en presencia de lesiones orgánicas como: despapilación, atrofia, y cambio de coloración lingual (discromía), como se observa en pacientes con síndrome de malabsorción acompañado de ferropenia, hipovitaminosis del complejo B o C, deficiencia de zinc marcada y el síndrome Plummer-Vinson. 89,90

Por otro lado, en enfermedades digestivas como esofagitis por reflujo gastroesofágico, gastritis crónicas, úlceras gastroduodenales y en el síndrome de intestino irritable, los pacientes pueden manifestar la presencia de glosodinia sin lesiones orgánicas de la cavidad bucal. 87

Alteraciones del gusto

Muchos pacientes refieren sensación de sabor amargo, metálico, bilioso o salado acompañado o no de lesiones orgánicas de la cavidad bucal, lo cual debe ser interpretado como uno de los síntomas de enfermedades esofágicas, gastroduodenales (úlcera gástrica y duodenal), hepatobiliopancreáticas (litiasis vesicular, hepatitis o pancreatitis crónica). Asimismo, este síntoma se manifiesta en la gran mayoría de los pacientes con antecedentes de tratamiento quirúrgico por enfermedades digestivas (síndrome poscolecistectomía, gastrectomía y pancreatectomía). 91,92

Una vez descritas las características semiológicas de las lesiones bucales relacionadas con las enfermedades digestivas, podemos concluir que la exploración de la cavidad bucal debe ser inevitable, pues el diagnóstico de estas entidades es básicamente clínico, lo que permitirá llevar a cabo una terapéutica adecuada de la lesión y mejorar la calidad de vida del paciente.

Many of the lesions of the mucosa in the oral cavity are related to anatomical and functional disorders of the organs of the digestive system. Some of them are part of the clinical picture of the entity and others appear as complications of them. Generally, they have an immunological, nutritional, or deficiency origin. These lesions are difficult to be treated and that's why it is important to know the clinical characteristics making easy an adequate interpretation, and to follow a suitable therapeutic conduct at the same time. An updated review of the semiological features of the oral lesions corresponding to the clinical picture of diverse digestive diseases is presented, so that the general physicians, clinicians, stomatologists and gastroenterologists be able to diagnose and give a better guidance and treatment to the patients.

Key words: lesions of the mucosa in the oral cavity, digestive diseases.

Es un trastorno hereditario caracterizado por cantidades excesivas de cobre en los tejidos corporales, lo cual produce diferentes efectos, entre otros, enfermedad hepática y daño al sistema nervioso.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La enfermedad de Wilson es un trastorno hereditario poco común. En caso de que ambos padres porten un gen anormal para la enfermedad de Wilson, hay un 25% de posibilidades en cada embarazo de que el niño desarrolle el trastorno (es decir, la enfermedad de Wilson es autosómica recesiva).

La enfermedad de Wilson hace que el cuerpo tome y conserve demasiado cobre, que se deposita en el hígado, el cerebro, los riñones y los ojos. Estos depósitos de cobre ocasionan daño tisular, muerte del tejido y cicatrización, lo cual hace que los órganos afectados dejen de funcionar bien. Los efectos más peligrosos y predominantes de este trastorno son la insuficiencia hepática y el daño al sistema nervioso central (cerebro, médula espinal). Si esta enfermedad no se detecta y trata a tiempo, es mortal.

Dicha enfermedad es más común en personas de los países de Europa oriental, Sicilia y la parte sur de Italia, aunque se puede presentar en cualquier grupo. Este trastorno aparece más comúnmente en personas menores de 40 años y, en los niños, los síntomas comienzan a aparecer alrededor de los 4 años.

  • Agrandamiento del abdomen (distensión abdominal)
  • Esplenomegalia
  • Piel amarilla o color amarillo de la esclerótica del ojo (ictericia)
  • Vómito con sangre
  • Debilidad
  • Temblores en los brazos o en las manos
  • Dificultad y rigidez para mover los brazos y las piernas
  • Postura anormal de brazos y piernas
  • Movimientos lentos
  • Dificultad para caminar
  • Movimientos impredecibles o espasmódicos
  • Movimientos incontrolables
  • Debilidad en la cabeza, cuello, cara o brazos
  • Deterioro del lenguaje
  • Lentitud o disminución de los movimientos y expresiones faciales
  • Cambios emocionales o conductuales
  • Confusión o delirio
  • Demencia (pérdida de múltiples funciones cerebrales)

Signos y exámenes

Un examen de los ojos puede mostrar:

  • Anillos de Kayser Fleischer (anillos de color café o rojizo alrededor del iris)
  • Posible restricción en el movimiento ocular

El examen físico puede mostrar signos de:

  • Trastornos en el hígado o en el bazo (entre otros cirrosis y necrosis hepática)
  • Daño al sistema nervioso central, incluyendo pérdida de la coordinación, pérdida del control muscular, temblores musculares, pérdida de las funciones cognitivas e intelectuales, pérdida de la memoria, confusión (delirio o demencia) y otros daños.

Los hallazgos de laboratorio pueden ser:

  • Ceruloplasmina sérica baja (aunque es normal en el 5% de los casos)
  • Cobre sérico bajo, a pesar de los depósitos de éste en los tejidos
  • Cobre en la orina alto
  • CSC que puede mostrar anemia hemolítica o disminución en el conteo de glóbulos blancos sanguíneos
  • Niveles de ácido úrico sérico bajos

Si hay problemas hepáticos, las anomalías de laboratorio son, entre otras:

Los hallazgos de otros exámenes pueden ser:

  • Una IRM de la cabeza o TC de la cabeza puede ser anormal, especialmente en una región del cerebro denominada los ganglios basales.
  • Una radiografía abdominal, IRM del abdomen o TC del abdomen pueden indicar enfermedad hepática u otra anomalía.
  • Una biopsia del hígado o biopsia de los riñones u otros tejidos sospechosos muestra depósitos de cobre y cambios en los tejidos que indican daño en los mismos. Esta enfermedad también puede incrementar los niveles de proteínas y aminoácidos de una muestra de orina en 24 horas.

Los cuadros de hemorragia digestiva causados por ruptura de várices esofágicas suelen ser graves, ya que los pacientes, además de perder gran volumen de sangre, todavía tienen dificultad para detener el sangrado, ya que, además de las plaquetas bajas, también presentan deficiencia de los factores de coagulación.

d) Ginecomastia

El mal funcionamiento del hígado también cambia el equilibrio de las hormonas sexuales. El aumento de estrógeno causa la aparición de senos y pérdida de pelo corporal en los pacientes masculinos.

e) Otros síntomas

Todavía hay varios otros signos y síntomas relacionados con la cirrosis, entre ellos:

Síndrome hepatorrenal: insuficiencia renal aguda que ocurre en la cirrosis avanzada y generalmente indica un caso terminal. El paciente que desarrolla síndrome hepatorrenal tiene una supervivencia muy corta y el único tratamiento es el trasplante de hígado.

Eritema palmar: palmas de las manos rojizas.

Hipocratismo digital: uñas más anguladas, dando el aspecto de baquetas a los dedos.

Nefropatía por IgA: algunos pacientes con cirrosis pueden presentar una enfermedad renal causada por la acumulación de anticuerpos en los riñones.

Cáncer del hígado: pacientes con cirrosis están bajo mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado, especialmente si la cirrosis ha sido causada por el alcohol o la hepatitis viral.

La cirrosis en etapas tempranas puede ser asintomática. En las etapas finales, la mayoría de los signos y síntomas descritos anteriormente están presentes.

La severidad de la cirrosis es generalmente descrita por la escala de Child-Pugh que se basa en parámetros clínicos y de laboratorio.

Según estos resultados, los pacientes son clasificados en 3 clases: A, B y C, siendo esta última la más grave. Pacientes clasificados como Child C tiene una tasa de mortalidad de más del 60% en los próximos dos años.

También existe la clasificación MELD, basada en la severidad de los exámenes de sangre.

Tanto el Child como el MELD son modos de estandarizar la severidad de la cirrosis, sirviendo también como base para la lista de trasplante hepático que, hasta el momento, es el único tratamiento efectivo para la cirrosis.

El único tratamiento eficaz de la cirrosis es el trasplante de hígado, que solamente se indica en casos seleccionados.

Mientras el paciente espera para un trasplante, el tratamiento se realiza con el fin de controlar los síntomas y complicaciones. Ejemplos: para la ascitis y los edemas, pueden utilizarse diuréticos como espironolactona y furosemida. Para las varices del esófago, el tratamiento se realiza a través de endoscopia digestiva. Laxantes, como la lactulosa, ayudan a controlar la encefalopatía hepática.

Es importante que el paciente evite el consumo de alcohol y otros medicamentos nefrotóxicos.

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El hígado es uno de los primeros órganos de los vertebrados, cuya multifuncionalidad contribuye a su supervivencia. Está ubicado estratégicamente en la región pélvica del abdomen por debajo del diafragma y las costillas. Además de ser el más grande glándula que produce bilis que facilita el proceso de la digestión y la emulsificación de los lípidos, que tiene una multiplicidad de funciones para realizar, como el filtrado y la eliminación de las toxinas del cuerpo humano, la síntesis de proteínas mediante la producción de aminoácidos, la conversión de glucosa en glucógeno y su almacenamiento, así como su mantenimiento en el cuerpo, la producción de hormonas y la urea, el almacenamiento de minerales y vitaminas, la descomposición de las partículas de alimentos y otras actividades metabólicas necesarias para la supervivencia.

Al ser un órgano tan importante, también es vulnerable a diversas enfermedades que pueden detener su funcionamiento y hacerlo con malos resultados. Cualquier condición subyacente que afecta las funciones del hígado causa dolor de hígado. Puede ser causado por una serie de razones, tales como la acumulación de exceso de grasa en el hígado, inflamación de la cirrosis del hígado que provoca debido a alcoholismo, y otros casos de daño hepático a saber Gilbert síndrome de Down, Hepatitis enfermedad de Wilson, y otros casos de autoinmune deficiencia. Todas estas enfermedades se producen cuando el hígado no es atendida.

Dónde está el dolor de hígado se sintió? Dolor de hígado es muy diferente de los riñones, la espalda o dolor abdominal y se siente generalmente en una naturaleza aburrido en el cuadrante superior derecho debajo de las costillas. En ocasiones, la naturaleza del dolor en el hígado puede ser muy fuerte y puede ir acompañada de un dolor de espalda.

La acumulación de Tales desbordamientos de grasa en el hígado hace que se hinche dando lugar a una enfermedad llamada esteatosis y su inflamación adicional infligir daño en el hígado lleva a la esteatohepatitis. Un hígado graso es causado principalmente por factores tales como el consumo de alcohol más allá de los límites permisibles, la obesidad o la diabetes. En el caso de la esteatosis del hígado puede hincharse, expanda debido al estiramiento de la membrana y por lo tanto volvió voluminoso dando lugar a dolor en el abdomen que puede ser grave.

Además de esteatosis hepática (hígado graso), el alcoholismo, la diabetes mellitus, síndrome metabólico y la hipertensión como se mencionó anteriormente, hay otros factores que contribuyen a los dolores de hígado y puede dar de alta como las causas de dolor de hígado.

  • El cáncer de hígado junto con la pérdida cansancio, letargo y peso
  • El agrandamiento del bazo
  • Tuberculosis
  • La acumulación de toxinas en el cuerpo
  • Los cálculos biliares
  • Obstrucción biliar
  • Linfoma
  • Enfermedad de Hodgkin
  • Tender hígado causada por la esquistosomiasis, absceso hepático, pileflebitis, leucemia, etc
  • Colangitis
  • Tendemess del hígado causada por el síndrome de Dubin-Johnson, mononucleosis, esquistosomiasis, síndrome de Weil
  • Trombosis de la vena hepática
  • Quiste hidatídico
  • VLCAD deficiencia
  • Viga-Kunkel síndrome
  • Hepatocelular y carcinoma metastásico
  • Fitz-Hugh-Curtis síndrome
  • Insuficiencia cardiaca congestiva
  • Embarazo
  • EBV
  • CMV
  • Absceso hepático

Además de éstos, la inflamación del hígado inducida por hepatitis causa dolor en el hígado en el lado derecho. Por otra parte, el exceso de ingesta de fármacos tales como acetaminofeno también conocido como Tylenol también causa daños en el hígado.

El dolor es el principal síntoma de mal funcionamiento del hígado, agrandamiento, inflamación u otros trastornos. El dolor es agudo y sordo en la naturaleza acompañados de erupciones en la piel se siente en el abdomen superior derecho. Otros síntomas de dolor de hígado son la dificultad en la respiración y la tos, náuseas y vómitos, ojeras, coloración amarillenta de los ojos, como en el caso de la ictericia, manchas de color marrón y manchas oscuras sobre la piel, pérdida de peso, inflamación de los testículos, etc dolor de hígado puede también dar lugar a dolor abdominal.

El tratamiento del dolor hepático se basa en la capacidad de los individuos para que se abstengan de ciertos hábitos como la drogadicción y el alcoholismo, que es la causa raíz de los problemas más de salud. Los tratamientos disponibles son médicamente agentes antivirales, 3TC, adefovir, Flagyl, interferón alfa II b. Junto con estos, la repleción de electrolitos y la hidratación suficiente es necesario para facilitar el tratamiento de dolor de hígado. Por otra parte el mantenimiento de la higiene personal a lo largo de los buenos con las medidas sanitarias son comunes las medidas de seguimiento para el tratamiento de cualquier enfermedad. Los pacientes son derivados al hospital sólo si no son capaces de comer alimentos y hay una necesidad de compensar la pérdida descansando en el tratamiento salino.

Los médicos han sugerido una serie de medidas correctoras o alternativas naturales para curar el dolor de hígado: -

  • El consumo de agua es vital para nuestra supervivencia y como tal debe ser bebido en grandes volúmenes con el fin de ayudar al hígado a desintoxicar el cuerpo, así como facilitar la excreción de productos de desecho. Los médicos recomiendan la ingesta de al menos ocho vasos de agua cada día.
  • El consumo de frutas y vegetales frescos ayuda a facilitar la eliminación de toxinas del cuerpo. Alimentos integrales y cereales como el arroz integral son eficaces en esta materia.
  • La deficiencia de vitamina A, B1 y K en el cuerpo también se cita como una fuerte razón científica para la aparición de dolor de hígado. La vitamina A facilita actividades antioxidantes en el cuerpo, la vitamina B1 ayuda en la producción de energía, así como mantiene el nivel de la glucosa en la sangre y de la vitamina K se sintetizan las proteínas.
  • Hay maneras de desintoxicar el cuerpo con hierbas, con la ayuda de la gama de productos a base de hierbas ayurveda o que pueden ser eficaces en la curación del dolor.
  • El aceite de linaza contiene ácidos grasos esenciales para el buen funcionamiento y mantenimiento del sistema hepático.

Algunas de las medidas preventivas de dolor de hígado son:

Cómo tratar un tobillo hinchado? La cura para la inflamación de los tobillos normalmente incluye el tratamiento de la condición de que en realidad lo causó. Un médico general prescribe generalmente un diurético para el tratamiento de los tobillos hinchados. Un diurético ayuda a los riñones a eliminar el exceso de líquido que se encuentran dentro de los tejidos del tobillo. Los médicos también aconsejan normalmente varias modificaciones de estilo de vida para el tratamiento del tobillo hinchado. Estos incluyen

Ingesta elevada de sal puede causar inflamación de los tobillos. Si usted está sufriendo de inflamación en el tobillo, es mejor evitar o limitar el consumo de alimentos que tienen alto contenido de sal.

Si las drogas son responsables de este trastorno, lo mejor es dejar la medicación. En algunos casos, los médicos pueden prescribir algún otro medicamento como alternativa.

Si usted quiere tratar el trastorno en su casa, usted puede probar estos remedios naturales Tobillos hinchados:

Elevar el tobillo por encima de las otras partes del cuerpo puede ser una buena idea. Esto se puede hacer mientras se descansa. Esto ayudará a los fluidos para retirar de nuevo en las partes superiores del cuerpo.

El uso de calcetines sueltos y medias ajustadas garantizar la fluidez de sangres y líquidos en las piernas. Si usted se siente usar medias ajustadas han sido la causa de los tobillos hinchados y las piernas, una opción más ligera duda podría ayudarle. También lo ideal sería usar zapatos sueltos para los pies y los tobillos hinchados.

Envuelva el tobillo afectada con una toalla. Aplicar hielo sobre esto. Este se encuentra a menudo a ser una manera eficaz de reducir la inflamación en los pacientes.

La aplicación de calor sobre el tobillo inflamado también puede reducir la inflamación. Usted puede usar una almohadilla térmica, teniendo descanso.

Colocar una rodaja de pepino en el pie. Cubra esto con un paño o algodón vendaje. Esto asegurará la absorción de líquidos y una recuperación más rápida.

Tener 3-4 cucharada de semillas de lecitina al día durante 3 meses es muy eficaz para el tratamiento de este síndrome. Se encontró que una cura efectiva tobillos hinchados.

Si la obesidad es la causa de los tobillos hinchados ejercicio puede reducir el peso y curar la enfermedad.

Si usted está sufriendo de tobillos hinchados y no está seguro si usted realmente está teniendo esta condición, usted puede sacar de estas fotos tobillo hinchado. Estas imágenes de los tobillos hinchados le ayudará a saber cómo la enfermedad se parece.

Si tiene los tobillos hinchados, lo mejor es recibir un tratamiento tan pronto como sea posible. Como se ha dicho, hinchazón en los tobillos puede ser un síntoma de problemas de salud complicados, como enfermedades del corazón, enfermedad del hígado o insuficiencia renal. Por lo tanto, el tratamiento médico oportuno de esta enfermedad es muy necesario para que pueda volver a la salud muy pronto.

Los sintomas de la ictericia incluyen piel amarilla, ojos amarillos, orina de color rojo oscuro, orina naranja, orina de color rojo, piel bronceada, pérdida del apetito, sabor amargo en la boca, lengua blanca, heces pálidas, heces con olor fétido y náuseas entre otros.

Esta página intenta proporcionar una lista con información de algunos de los posibles síntomas de la ictericia. Ten en cuenta que los síntomas de la ictericia pueden variar de forma individual en cada paciente y podrían no presentarse de la misma forma o incluso no manifestarse en todos los casos de ictericia.

Esta información sobre síntomas ha sido obtenida de diversas fuentes y puede no ser totalmente exacta y tampoco tiene porqué ser la lista completa de los síntomas de la ictericia. Debes consultar con tu médico si notas los primeros síntomas de la ictericia ya que sólo tu médico puede proporcionar un correcto diagnóstico de los síntomas de forma precisa.

La ictericia es la coloración amarillenta de la piel, de las membranas mucosas y de la parte blanca de los ojos causada por una mayor cantidad de bilirrubina en la sangre. La ictericia es un signo de una enfermedad subyacente.

La bilirrubina es un subproducto de la descomposición diaria natural y de la destrucción de las células rojas de la sangre que tenemos en nuestro cuerpo. La molécula de la hemoglobina se libera en la sangre, se divide en una porción hemo y se convierte químicamente en la bilirrubina. Normalmente, el hígado metaboliza y excreta la bilirrubina en forma de bilis. Sin embargo, si hay una interrupción en este metabolismo normal y/o en la producción de la bilirrubina, puede dar como resultado la ictericia.

La ictericia puede ser causada por varios procesos de diferentes enfermedades. Esto puede ser de gran ayuda para entender las diferentes causas que provocan la ictericia mediante la identificación de los problemas que perturban el metabolismo normal y/o la excreción de la bilirrubina.

La ictericia en estos casos está causada por un rápido incremento de la descomposición y de la destrucción de los glóbulos rojos (hemólisis), desbordando de ese modo la capacidad del hígado para eliminar adecuadamente los altos niveles de bilirrubina en la sangre.

A continuación mostramos algunos de los ejemplos en los que se presentan unas condiciones en las que existe un mayor deterioro de las células rojas de la sangre:

  • Paludismo
  • Crisis de las células falciformes
  • Esferocitosis
  • Talasemia
  • Glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
  • Drogas u otras toxinas
  • Trastornos autoinmunes

La ictericia en estos casos es causada por la incapacidad del hígado para metabolizar adecuadamente y excretar la bilirrubina. Podemos destacar los siguientes ejemplos:

  • Hepatitis (comúnmente viral o relacionada con el alcohol)
  • Cirrosis
  • Drogas u otras toxinas
  • Síndrome de Crigler-Najjar
  • Síndrome de Gilbert
  • Cáncer

La ictericia en estos casos se denomina ictericia obstructiva, es causada por condiciones que interrumpen el drenaje normal de la bilirrubina conjugada en forma de bilis desde el hígado a los intestinos.

Entre las causas de la ictericia obstructiva podemos incluir:

  • Cálculos biliares en los conductos biliares
  • Cáncer (de páncreas y de la vesícula biliar o carcinoma de los conductos biliares)
  • Estenosis de los conductos biliares
  • Colangitis
  • Malformaciones congénitas
  • Pancreatitis
  • Parásitos
  • Embarazo
  • Ictericia del recién nacido

La ictericia en los recién nacidos puede ser causada por varias razones diferentes, aunque a menudo es una consecuencia fisiológica normal del hígado del recién nacido que todavía es inmaduro. Aunque por lo general, en estas circunstancias es inofensivo, los recién nacidos con niveles excesivamente elevados de bilirrubina a causa de otros problemas médicos (ictericia patológica), pueden sufrir un daño cerebral devastador (kernicterus, también conocido como ictericia nuclear o encefalopatía neonatal bilirrubínica) si no se aborda el problema de fondo. La ictericia del recién nacido es la condición más común en los recién nacidos que requiere evaluación médica.

A continuación mostramos las causas más comunes de la ictericia del recién nacido:

  • Ictericia fisiológica: Generalmente, este tipo de ictericia se hace evidente en el segundo o en el tercer día de vida. Es la causa más común de ictericia del recién nacido y normalmente es una condición transitoria e inofensiva. Este tipo de ictericia es causada por la incapacidad del hígado inmaduro del recién nacido para procesar la bilirrubina que surge de la degradación acelerada de las células rojas de la sangre que tiene lugar a esta edad. A medida que el hígado del recién nacido madura, la ictericia desaparece de forma gradual.
  • Incompatibilidad materno-fetal de grupo sanguíneo (Rh, ABO): Esta forma de ictericia ocurre cuando hay una incompatibilidad entre los grupos sanguíneos de la madre y del feto. Esto conduce a un aumento de los niveles de bilirrubina por la descomposición de los glóbulos rojos (hemólisis) del feto.
  • Ictericia por la leche materna: Este tipo de ictericia se produce en los recién nacidos alimentados con leche materna y normalmente aparece al final de la primera semana de vida. Se cree que los responsables son ciertos productos químicos de la leche materna. Por lo general, se trata de un trastorno inofensivo que se resuelve de forma espontánea y las madres por lo general, no tienen que suspender la lactancia materna.
  • Ictericia por lactancia: Esta forma de ictericia ocurre cuando el lactante recién nacido no recibe la cantidad adecuada de leche materna. Puede ocurrir debido a una tardía o insuficiente producción de leche por parte de la madre o debido a una alimentación deficiente del recién nacido. Esta inadecuada ingesta de leche da lugar a la deshidratación y a la reducción de las deposiciones por parte del recién nacido, con una posterior disminución en el organismo de la bilirrubina por la excreción.
  • Cefalohematoma (una acumulación de sangre debajo del cuero cabelludo): A veces, durante el proceso del parto, el recién nacido puede sufrir una contusión o lesión en la cabeza, lo que provoca una acumulación o coagulación la sangre bajo el cuero cabelludo. Como la sangre se descompone de manera natural, puede dar lugar a elevados niveles repentinos de bilirrubina que pueden sobrepasar la capacidad del hígado inmaduro del recién nacido para su procesamiento, dando lugar a la ictericia.