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En estos casos los mejores resultados son aquellos que combinaron la terapia tradicional con el Plan trofológico completo o personalizado.

El resultado fue que aquellos que usaron la Trofología doblaron y más del 60% triplicaron la esperanza y calidad de vida fue muy superior al de aquellos que solo tomaron la terapia tradicional (quirúrgica, quimioterapia, etc.).

Aun cuando se toman en cuenta estos otros factores, las tasas de supervivencia sólo son, en el mejor de los casos, cálculos aproximados.

Tasa de supervivencia relativa a 5 años:

  • Localizado: significa que el cáncer sigue confinado en el hígado, e incluye cánceres en etapa I, II y algunos en etapa III. Esto incluye a una amplia variedad de cánceres, algunos de los cuales son más fáciles de tratar que otros.
  • Regional: significa que el cáncer ha crecido hacia los órganos adyacentes o se ha propagado a los ganglios linfáticos cercanos, e incluye los cánceres en etapas IIIC e IVA.
  • Distante: significa que el cáncer se ha propagado a órganos o tejidos distantes, y es lo mismo que etapa IVB.

Para todas las etapas combinadas, la tasa relativa de supervivencia hasta los 5 años del cáncer de hígado es de aproximadamente 10%. Sin el uso de la Trofología. Dando unos resultamos muchísimo mejor, superando en muchos casos el 88%, inclusive superando más de 10-15 años.

Parte de la razón de esta baja tasa de supervivencia consiste en que la mayoría de los pacientes con cáncer de hígado también tienen otros problemas del hígado, como cirrosis, la cual por sí sola puede ser fatal, si no se pone en práctica un buen Plan trofológico completo o mejo personalizado.

Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor abdominal.
  • Malestar general.
  • Pérdida de peso, excesivo sin motivo aparente.
  • Dolor abdominal.
  • Náusea.
  • Anorexia.
  • Vómito.
  • Ascitis.
  • Masa de gran tamaño que se puede palpar en la parte superior derecha del abdomen.
  • Fiebre.
  • Ictericia – color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Etc.

Una vez más se demuestra la máxima urgencia en a dotar un Plan trofológico completo o personalizado, para estos enfermos.

Aproximadamente 25000 casos en los estados unidos en 2011, pero tal vez es el tumor más frecuente en el mundo.

La proporción de varones; mujeres es de 4:1; el tumor suele desarrollarse sobre el hígado cirróticos.

En la mayoría de los casos, la causa del cáncer hepático generalmente es la cicatrización del hígado (cirrosis). La cirrosis puede ser causada por:

Consumo abuso de alcohol (la causa más común en los Estados Unidos y Rusia), cirrosis por cualquier cosa, Enfermedades autoinmunitarias hepáticas, Diabetes, Infección por el virus de la hepatitis B o C, Esteatohepatitis, Inflamación prolongada (crónica) del hígado, Sobrecarga de hierro en el cuerpo ( hemocromatosis ), Exposición a aflatoxinas, Antecedentes familiares de cáncer, Síndrome metabólico, Obesos ciertos tipos de, Cirrosis biliar primaria, etc.

Los pacientes con hepatitis B o C están con más riesgo de cáncer del hígado, incluso si no tienen cirrosis. A saber.

La resección quirúrgica o el trasplante hepático constituyen opciones terapéuticas, pero con resultados muy negativos, porque no tiene éxito.

Esto no es la manera de trabajar, por esto no funciona, alguien no sé porque se ha olvidado de la madre naturaleza la única con poder verdadero de la regeneración y reparación y el resultado es este.

El pronóstico es poco alentador, a saber, dado que sólo del 6 al 10% de los carcinomas hepatocelulares se pueden extirpar completamente con cirugía.

Si el cáncer no se puede extirpar por completo, la enfermedad generalmente es mortal al cabo de 3 a 6 meses. A saber.Sin el uso de un buen Plan trofológico completo o mejor el personalizado.

Cuántas de estas víctimas hubieran podido recuperarse ó mantenerse en vida ó tener una mayor vida digna. Si se hubiera escuchado a la madre naturaleza (Trofología), cuantas señor..

Recordemos que la Trofología avanzada (binipatia), tiene el extraordinario poder de eliminación de las células cancerígenas (tumores), al igual que su maravillosa estrategia para detener el cáncer, al provocar la muerte de las células del cáncer por hambre.

Esta es la maravillosa estrategia de la Trofología avanzada, hacer morir de hambre al cáncer mientras alimenta a las células sanas y el sistema inmunológico, esto no lo puede hacer hoy en dia por desgracia ningún medicamento o conjunto de ellos.

Es una gran lastima y pérdida de vidas por no entender o comprender el poder de la Trofología avanzada, que junto con la cirugía, etc. Da resultados jamás alcanzables por otros métodos terapéuticos usados en clínicas y hospitales, excepto los que si utilizan la Trofología con gran beneficio para el paciente y el centro hospitalario o clínico.

Hemos visto grandes remisiones de cáncer avanzado en cientos de enfermos incluidos los que estaban ya totalmente desahuciados por su oncólogo u hospital.

También se incluyen en los casos en las fases finales, ver como la Trofología avanzada es capaz de detener el avanza del cáncer o tumor en estos casos es un logro inalcanzable por ninguna otra técnica o terapia hoy en día.

Es tan eficaz que muchas clínicas, hospitales y centros especializados; cuando utilizan la Trofología como ayuda a las de más terapias el éxito en la mayoria de los casos es palpable y visible en los pacientes al igual que en la supervivencia y calidad de vida.

Recordar esto por que de seguro en parte dependerá de su supervivencia y calidad de vida: alimente a su cuerpo y no al cáncer o tumor. En esta enfermedad no vale olvidarse de este consejo, porque de ello puede depender su vida.

En los últimos años gran parte de los estudios han evaluado los resultados de la combinación de la quimioterapia con la Trofología, especialmente con un buen Plan trofológico completo o mejor personalizado.

Estos planes trofologicos están realizados y diseñados junto con nuestros colaboradores especialistas profesionales (médicos, oncólogos (especialistas en el cáncer), endocrinos, genetistas, inmunólogos, etc.

Las ventajas potenciales del tratamiento combinado incluyen la oportunidad de tratar tanto la enfermedad locorregional como la micrometastásica, seguramente presente en el momento del diagnóstico y la posibilidad de incrementar sustancialmente la eficacia al máximo.

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La encefalopatía hepática (EH) se trata de una disfunción cerebral, normalmente transitoria, causada por una insuficiencia hepática y que se manifiesta como un amplio espectro de alteraciones psiquiátricas y/o neurológicas, que van desde alteraciones subclínicas hasta el coma (The American Association for the Study of Liver Diseases, 2014).

El término encefalopatía suele emplearse para designar aquellas patologías neurológicas difusas que alteran la funcionalidad o estructura cerebral (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2010).

Las encefalopatías pueden estar provocadas por una amplia variedad de causas etiológicas: agentes infecciosos (bacterias, virus, etc.), disfunción metabólica o mitocondrial, incremento de la presión intracraneal, exposición prolongada a elementos tóxicos (químicos, metales pesados, radiación, etc.), tumores cerebrales, traumatismo craneoencefálico, nutrición deficiente, o falta de flujo sanguíneo y oxígeno en el cerebro
(National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2010).

Debido a esto, generalmente el término encefalopatía precede a otro que describe la causa o razón de la condición médica: encefalopatía hepática, encefalopatía hipertensiva, encefalopatía traumática crónica, encefalopatía de Wernicke, etc. (Encefalopatía.net, 2016).

Por otro lado, el término hepático, se emplea para designar aquellas condiciones que están relacionadas con el hígado.

Así, en la encefalopatía hepática, la alteración de funcionamiento neurológico se debe fundamentalmente a la presencia de patologías que afectan al funcionamiento eficiente del hígado.

Algunas de las enfermedades hepáticas son: cirrosis, hepatitis, abscesos hepáticos, entre otras (National Institutes of Health, 2016).

Estas condiciones hacen que el hígado no sea capaz de eliminar de forma adecuada las toxinas que están presente en el organismo y la sangre, por lo que se produce una acumulación de éstas en el torrente sanguíneo, pudiendo conducir a un daño cerebral significativo (Kivi, 2012).

La prevalencia e incidencia exacta de la encefalopatía hepática, no se conoce con precisión, debido fundamentalmente a la escasez de estudios de casos, la diversidad etiológica y formas clínicas, etc. (Cortés y Córdoba, 2010).

A pesar de esto, los especialistas clínicos consideran que, las personas afectadas por cirrosis pueden desarrollar encefalopatía hepática en algún momento de su vida, ya sea con un curso clínico leve o de mayor gravedad (Cortés y Córdoba, 2010).

Concretamente, se ha estimado que entre un 30% y un 50% de las personas diagnosticadas de cirrosos presentan un episodio encefalopatía hepática a (Cortés y Córdoba, 2010).

El curso clínico de la encefalopatía hepática suele ser transitorio, generalmente es una condición médica aguda o de corta duración. Sin embargo, existen algunos casos en los que, la encefalopatía hepática se convierte en una patología médica crónica o de larga duración (Kivi, 2012).

Además, así en los casos de larga duración, la encefalopatía hepática puede ser permanente o recurrente.

Normalmente, las personas que presentan un curso recurrente van a presentar episodios de encefalopatía hepática durante toda su vida (Kivi, 2012).

En el caso de la forma permanente, los síntomas se observan de forma persistente en aquellas personas que no responden de forma favorable al tratamiento y presentan secuelas neurológicas permanentes (Kivi, 2012).

Los signos y síntomas característicos de la encefalopatía hepática suelen incluir diversos tipos de alteraciones neurológicas y psiquiátricas, que varía desde (Kowdley, 2016):

  • Déficits leves: alteración patrones de sueño-vigilia, cambios de humor, problemas de memoria, letargia y obnubilación.
  • Déficits graves: coma profundo, edema cerebral, herniación del tronco cerebral.

Las manifestaciones clínicas de la encefalopatía hepática se caracterizan por ser muy heterogéneas y cambiantes (Cortés y Córdoba, 2010.

Los pacientes afectados por encefalopatía hepática van a presentar una sintomatología que podemos agrupar en tres áreas: alteración del nivel de conciencia, alteración neuropsiquiátrica y alteración neuromuscular (Cortés y Córdoba, 2010).

Habitualmente se presenta un estado de confusión leve que puede progresar hacia un estado de coma. Además, estas condiciones suelen ir precedidas de estados de letargia o estupor (Cortés y Córdoba, 2010).

  • Confusión: se caracteriza por una alteración transitoria del estado mental con presencia de alteración leve del nivel de atención y vigilancia y diversos déficits cognitivos (dificulta para recordar, desorientación, dificultad para hablar, etc.).
  • Obnubilación o letargo: afecta fundamentalmente a nivel atencional, debido a una reducción del nivel de vigilancia. Normalmente el paciente muestra excesiva somnolencia, haba pausada, reducción de la velocidad de procesamiento.
  • Estupor: el nivel de vigilancia se reduce de forma considerable. La persona afectada se presenta en estado de sueño y solo responde a la estimulación externa intensa.
  • Coma: el coma se considera un estado patológico o trastorno del nivel de conciencia. El paciente se presenta en estado de sueño y no responde a la estimulación externa.

Los signos y síntomas que afectan al área neuropsiquiárica suelen incluir alteraciones de la capacidad intelectual, conciencia, personalidad o lenguaje.

En gran parte de los casos, aparece una disminución de la velocidad de procesamiento, respuesta, producción del lenguaje, etc. Además, aparece una desorientación espacio-temporal significativa

Por otro lado, los cambios comportamentales suelen comenzar con la presencia de irritabilidad, seguida de apatía y alteración de los ciclos de sueño y vigilia.

Normalmente, suele observarse una desconexión parcial o total con el entorno. En las fases más graves, es posible que aparezcan delirios o agitación psicomotriz.

Por otro lado, los signos y síntomas relacionados con el área neuromuscular suelen incluir: hiperreflexia, aparición de los signos de Babinskiy, asterixis o temblor aleteante.

  • Hiperreflexia: presencia de reflejos exagerados o desproporcionados.
  • Signo de Babinski: apertura de los dedos de los pies en abanico tras la estimulación de la planta del pie.
  • Asterixis: reducción o pérdida del tono muscular en los músculos extensores de las manos.
  • Temblor aleteante: temblor en las extremidades superiores debido a la reducción o pérdida del tono muscular en éstas.

Además, en las fases más graves es posible observar flacidez muscular o hiporreflexia (reducción de los reflejos), ausencia de respuesta ante estímulos intensos o dolorosos y/o presencia de movimientos estereotipados.

La encefalopatía hepática (EH) es un tipo de trastorno encefálico que da lugar a un amplio espectro de alteraciones neuropsiquiátricas. Además, se trata de una complicación grave o frecuente producto de la insuficiencia hepática (Córdoba y Esteban Mur, 2014).

El hígado es el órgano encargado de procesar todos los residuos tóxicos que están presente en el organismo. Estos agentes o toxinas son producto de diversas proteínas, que son metabolizadas o descompuestas para ser usada por otros órganos (Kivi, 2012).

La presencia de una alteración hepática en el organismo, provoca que el hígado sea incapaz de filtrar todas las toxinas, provocando una
acumulación de éstas en la sangre (Kivi, 2012).

Así, estas toxinas pueden viajar por el torrente sanguíneo hasta alcanzar el sistema nervioso central (SNC).

A este nivel, éstas sustancias alteran la función neuronal y como consecuencia, pueden causar importantes lesiones a nivel cerebral (Córdoba y Esteban Mur, 2014).

A pesar de esto, no se conocen con exactitud los mecanismos de aparición de las alteraciones cognitivas, sin embargo, se han propuesto diferentes hipótesis (Kowdley, 2016).

De entre todas las sustancias tóxicas que pueden acumularse en el torrente sanguíneo, los estudios experimentales muestran que las altas concentraciones de amoniaco correlacionan de forma significativa con la aparición de los déficits cognitivos (Kowdley, 2010).

Concretamente, la realización de diversas pruebas de laboratorio, ha mostrado que los pacientes que padecen encefalopatía hepática, presentan concentraciones elevadas de amoníaco y que, así mismo, el tratamiento a asociado a la disminución de esta sustancia da lugar a una mejora espontánea de la sintomatología clínica (Kowdley, 2010).

Sin embargo, el amoníaco no es la única condición médica que puede dar lugar al desarrollo de una encefalopatía hepática.

De esta forma, se han identificado varias condiciones que pueden desencadenar el desarrollo de la encefalopatía hepática (Kivi, 2012):

  • Patologías relacionadas con el riñón.
  • Deshidratación.
  • Procesos infecciosos, tales como la neumonía.
  • Traumatismo o cirugía reciente.
  • Consumo de fármacos inmunosupresores.

No existe una prueba lo suficientemente exacta o específica que permite establecer un diagnostico inequívoco de encefalopatía hepática (Córdoba et al., 2014).

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La ICP puede ser muy molesta para la mujer embarazada e incluso puede afectar al bebé. Hasta un 60 por ciento de las mujeres que padecen ICP tienen partos prematuros (antes de las 37 semanas de gestación). 2 Los bebés prematuros corren más riesgo de sufrir problemas de salud durante las primeras semanas de vida, de padecer incapacidades duraderas e incluso de morir. La ICP también aumenta el riesgo de nacimiento sin vida, aunque el riesgo es pequeño (uno al dos por ciento). 1 Es importante diagnosticar y tratar la ICP para evitar estos problemas potenciales.

Existen varios trastornos de la piel durante el embarazo que producen comezón, pero la mayoría no es perjudicial para la madre o el bebé. Mediante análisis de sangre es posible determinar si la comezón de la mujer se debe a la ICP. Estos análisis suelen medir varias sustancias químicas que reflejan el funcionamiento del hígado y la cantidad de ácidos biliares en la sangre de la madre.

La ICP suele tratarse con un medicamento llamado ácido ursodesoxicólico (Actigall®), el cual alivia la comezón, ayuda a corregir las anomalías de la función hepática y, en algunos casos, contribuye a evitar el nacimiento sin vida.

El profesional de la salud controlará regularmente al bebé (con ultrasonido y otras pruebas que miden el ritmo cardíaco) para observar si desarrolla dificultades, tales como anomalías en el ritmo cardíaco, a causa de la ICP. Si el bebé tiene dificultades, el médico puede recomendar adelantar el parto para reducir el riesgo de nacimiento sin vida. En algunos casos, el profesional de la salud también realiza una prueba llamada amniocentesis a las 36 semanas de gestación para observar el estado de maduración de los pulmones. Si los pulmones se han desarrollado lo suficiente para que el bebé pueda respirar sin ayuda, es posible que el profesional induzca el parto entre las 36 y 38 semanas de gestación para prevenir el nacimiento sin vida. 1

No se conocen bien las causas de la ICP aunque aparentemente las hormonas del embarazo y la herencia son factores que intervienen en este trastorno. La ICP parece darse con más frecuencia en los embarazos de mellizos (o más bebés), posiblemente debido a los mayores niveles hormonales. 1 Aproximadamente la mitad de las mujeres que padecen ICP tienen antecedentes familiares de trastornos hepáticos relacionados. 3

Por lo general, los síntomas de la ICP desaparecen por sí solos unos dos días después del parto. Sin embargo, alrededor del 60 al 70 por ciento de las mujeres afectadas vuelve a desarrollar los síntomas en embarazos posteriores. 1

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado, generalmente ocasionada por un virus. Existen varios tipos de virus que pueden causar hepatitis pero los más comunes son los virus de la hepatitis A, B y C.

Los síntomas de la hepatitis pueden ser de leves a graves aunque algunas personas infectadas no presentan ningún síntoma. Entre los síntomas más comunes pueden mencionarse los siguientes:

  • Ictericia
  • Fatiga
  • Náusea y vómitos
  • Malestar en la zona abdominal superior
  • Fiebre baja

Algunas personas que contraen hepatitis B o hepatitis C no eliminan el virus de su organismo y éste puede permanecer en su sistema de por vida. Las personas con una infección de hepatitis crónica tienen un riesgo mayor de tener enfermedad hepática grave o cáncer de hígado.

Cerca del 10 al 15 por ciento de las personas con hepatitis B, y al menos el 50 por ciento de aquellas con hepatitis C, desarrollan infecciones crónicas. 4 Las personas con hepatitis A no desarrollan infecciones crónicas.

No existen medicamentos para tratar las infecciones de hepatitis agudas (recientemente adquiridas). Hay medicamentos para tratar la hepatitis B y C crónica pero por lo general no se recomiendan durante el embarazo. 5

Existen al menos seis medicamentos antivirales que pueden utilizarse para tratar la hepatitis B. No se posee mucha información acerca de la seguridad de estos medicamentos durante el embarazo y se sospecha que algunos aumentan el riesgo de defectos congénitos y aborto espontáneo. Antes de comenzar a tomar cualquiera de estos medicamentos, las mujeres deben informar a su médico si están planeando un embarazo. Las mujeres que quedan embarazadas mientras están tomando alguno de estos medicamentos deben consultar a su médico. Tampoco se recomienda el uso de estos medicamentos durante la lactancia.

La hepatitis C crónica puede tratarse con una combinación de dos medicamentos antivirales (ribavirina e interferón pegilado alfa-2a). Se cree que estos medicamentos contribuyen a defectos congénitos y aborto espontáneo. Las mujeres deben evitar el embarazo mientras los están tomando y durante seis meses después de terminado el tratamiento. Las mujeres deben notificar a su médico inmediatamente si quedan embarazadas mientras están tomando estos medicamentos. Tampoco deben ser usados durante la lactancia ni por la pareja de sexo masculino de la mujer embarazada.

Por lo general, la hepatitis A no representa un riesgo para el bebé cuando la madre la contrae durante el embarazo. Rara vez se transmite de la madre al bebé durante el parto. 6 La hepatitis B es la que presenta el mayor riesgo durante el embarazo. Las mujeres que tienen el virus en el organismo (infección aguda o crónica) pueden transmitírselo al bebé durante el parto. En la mayoría de los casos, el riesgo es de aproximadamente 10 al 20 por ciento, aunque puede ser mayor si la mujer tiene altos niveles del virus en su organismo. 4 Los bebés infectados al nacer suelen desarrollar infección por hepatitis B y corren un alto riesgo de desarrollar enfermedad hepática grave y cáncer de hígado de adultos.

La hepatitis C se transmite al bebé durante el parto en sólo el cuatro por ciento de los casos aproximadamente. 5

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan someter a todas las mujeres embarazadas a un análisis de sangre para detectar la hepatitis B. 5 Si se detecta que la mujer tiene hepatitis B aguda o crónica, es preciso vacunar al bebé contra la hepatitis B y suministrarle inmunoglobulina (que contiene anticuerpos que combaten la hepatitis) dentro de las 12 horas de nacido. Dicho tratamiento previene la infección en más del 90 por ciento de los bebés en riesgo. 5 Se le debe aplicar al bebé dos dosis adicionales de vacuna durante los primeros seis meses de vida. Los CDC también recomiendan vacunar a todos los bebés contra la hepatitis B antes de que abandonen el hospital, entre el primero y segundo mes de vida y nuevamente entre los seis y dieciocho meses de vida. 5

En la actualidad no hay forma de prevenir que la madre transmita la hepatitis C al bebé.

La hepatitis A por lo general se contagia a través de alimentos y agua contaminados. La gente que viaja a países en vías de desarrollo tiene mayor riesgo de contraer esta enfermedad.

Las hepatitis B y C se contagian mediante el contacto con sangre o fluidos corporales de una persona infectada. Esto puede suceder al compartir agujas empleadas para inyectarse drogas o al mantener relaciones sexuales con una persona infectada (aunque se cree que la hepatitis C no se transmite con frecuencia a través del contacto sexual).

La mejor defensa contra las hepatitis A y B es la vacunación. Las mujeres que planeen viajar a un país en vías de desarrollo deben consultar al médico para determinar si les conviene vacunarse contra la hepatitis A. Aún no se ha determinado si la vacuna contra la hepatitis A supone riesgos para el embarazo, pero se cree que no. 6

La vacuna contra la hepatitis B también se considera segura para el embarazo. Es conveniente que las mujeres que trabajan en el ámbito de la salud y la seguridad pública y otras mujeres en alto riesgo (como aquellas que viven con una pareja infectada) reciban la vacuna contra la hepatitis B antes o durante el embarazo.

No existe ninguna vacuna contra la hepatitis C.

Las mujeres también pueden protegerse contra las hepatitis B y C siguiendo prácticas sexuales no riesgosas y evitando el uso de drogas ilícitas inyectables y de elementos de higiene personal de otras personas que puedan tener sangre (hojas de afeitar y cepillos de dientes).

El síndrome HELLP es una complicación peligrosa del embarazo caracterizada por anomalías en el hígado y en la sangre. HELLP es la sigla en inglés de hemólisis (descomposición de los glóbulos rojos), enzimas hepáticas elevadas y bajo recuento de plaquetas (fragmentos de glóbulos rojos necesarios para la coagulación sanguínea). Se trata de una variante de la preeclampsia grave, un trastorno del embarazo caracterizado por hipertensión arterial y proteína en la orina. El síndrome HELLP se produce en aproximadamente el 10 por ciento de los embarazos complicados por preeclampsia grave. 7

Por lo general, los síntomas del síndrome HELLP se manifiestan en el tercer trimestre del embarazo aunque pueden comenzar antes. Los síntomas también pueden aparecer en las primeras 48 horas después del parto. Las mujeres embarazadas deben llamar a su médico si tienen los siguientes síntomas:

  • Dolor en el estómago o en la región superior derecha del abdomen
  • Náusea o vómitos
  • Malestar general
  • Dolores de cabeza

El síndrome HELLP afecta a menos del uno por ciento de las mujeres embarazadas. 8

El síndrome HELLP puede presentar riesgos graves para la madre y el bebé si no se lo trata rápidamente. En la madre puede causar daño y rotura del hígado (aunque esto último es muy poco frecuente), insuficiencia renal, problemas de sangrado, accidente cerebrovascular e incluso la muerte. Cuando se manifiestan complicaciones graves en la madre, es posible que la vida del bebé también corra peligro. El síndrome HELLP puede causar el desprendimiento de la placenta del útero antes del parto, lo cual pone en peligro la vida de la madre y el bebé, así como nacimiento prematuro.

El síndrome HELLP se diagnostica mediante análisis de sangre que miden los niveles de plaquetas, glóbulos rojos y varias sustancias químicas para determinar si el hígado de la mujer está funcionamiento normalmente.

Se puede tratar a las mujeres con síndrome HELLP con medicamentos para controlar la presión arterial y evitar convulsiones y, en algunos casos, con transfusiones de plaquetas. Casi siempre se induce el parto lo antes posible en las mujeres que padecen síndrome HELLP para evitar complicaciones graves. Si la mujer tiene menos de 34 semanas de embarazo, es posible que el parto se postergue unas 48 horas para que se la pueda tratar con medicamentos llamados corticosteroides. 9 Estos medicamentos aceleran la maduración de los pulmones del feto y contribuyen a prevenir las complicaciones de la premadurez. Algunos estudios sugieren que el tratamiento de la mujer embarazada hasta 48 horas con niveles más altos de corticosteroides que los utilizados para acelerar la maduración de los pulmones del feto puede mejorar los síntomas. 10

Se desconocen las causas del síndrome HELLP.

En la mayoría de los casos las anomalías de la sangre y el hígado desaparecen unos pocos días después del parto. Por lo general, las mujeres que han padecido el síndrome HELLP tienen menos del cinco por ciento de probabilidades de que les vuelva a suceder en otro embarazo. 9 Aparentemente, también tienen un riesgo mayor de sufrir otras complicaciones durante el embarazo como preeclampsia, desprendimiento de la placenta y parto prematuro. 9

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El trasplante hepático es un recurso terapéutico que debe tenerse en cuenta y utilizarlo cuando el paciente cumpla los criterios para éste.

Subject headings: LIVER DISEASES; HEPATITIS, AUTOIMMUNE/genetics.

  1. Krawitt EL. Autoimmune hepatitis: classification, heterogeneity and treatment. Am J Med 1994;(Suppl 1A):23S-26S.
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Recibido: 9 de noviembre de 1998. Aprobado: 9 de diciembre de 1998.
Dra. Mirtha Infante Velázquez. Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto". Avenida Monumental, Habana del Este, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 11700.

1 Instituto Superior de Medicina Militar " Dr. Luis Díaz Soto ".
2 Hospital Clinicoquirúrgico " Hermanos Ameijeiras ".

Estás sufriendo de una inflamación en los tobillos? Lo más probable es que usted puede tener tobillo hinchado, una condición común que se observa en muchos hombres y mujeres cada año.

Como su nombre lo indica, los tobillos hinchados es un síndrome clínico caracterizado por la inflamación en las piernas, especialmente los tobillos. Este trastorno puede afectar tobillo de una o ambas piernas. En algunas situaciones, las pantorrillas y los muslos también puede sufrir una inflamación.

La condición puede aparecer en jóvenes y viejos por igual. Usted puede encontrar los tobillos hinchados en los hombres como a las mujeres. Puede surgir una serie de problemas de salud. También puede ocurrir debido a varias complicaciones físicas y situaciones de estrés.

Tobillos hinchados surgir con un número de otros síntomas como:

Los tobillos y las piernas se hinchan región inferior en los pacientes con este síndrome. Es el síntoma más visible de las personas con este trastorno.

Los tobillos se hinchan generalmente en algún momento después de que el paciente se despierta en la mañana. La inflamación se agrava a medida que avanza el día.

En algunos casos, pequeños hoyos se forman sobre la superficie de la piel del tobillo. Este se forma cuando la persona que tiene los tobillos inflamados sufre de edema, una enfermedad que se caracteriza por la retención de líquido en los tejidos del cuerpo y las células y cavidades serosas. La retención a largo plazo de fluido en los tobillos provoca formación de picaduras en la piel. En la retención de líquidos inflamados tobillos es la causa subyacente importante.

Al presionar el área de la piel inflamada durante unos segundos se mostrará la sangría.

Si la hinchazón se produce debido a las tensiones o esguinces en el tobillo, los pacientes pueden experimentar dolor en la región inflamada. Dolor tobillos hinchados pueden causar dolor en el pie en los pacientes.

Qué causa la inflamación de los tobillos y los pies? Tobillos hinchados causas pueden ser:

En muchos pacientes con enfermedad de corazón hinchado los tobillos se encuentra que es una causa. Hinchazón de los tobillos puede ser un indicador de enfermedades del corazón.

En unos pocos casos de la enfermedad de hígado hinchado los tobillos puede ser la causa subyacente. Hinchazón del tobillo puede ser un síntoma de enfermedades hepáticas.

Las drogas, como bloqueador del canal de calcio, que se utilizan para curar la presión arterial alta puede causar efectos secundarios que incluyen los tobillos inflamados. En los pacientes con inflamación de los tobillos presión arterial alta es a menudo visto como un agente causal. Los esteroides y los antidepresivos también son vistas como causas de los tobillos hinchados. Estos medicamentos ensanchan los vasos sanguíneos pequeños que resultan en fugas de líquidos de los vasos a los tejidos. El líquido se recogieron alrededor de los tobillos y causar inflamación. También es una causa importante de inflamación de los tobillos.

Si el riñón deja de funcionar, inmediatamente se puede llevar a una acumulación de líquido en el cuerpo. Esto puede causar inflamación inmediata de las piernas.

Comer alimentos que contienen alto contenido de sal conduce a la retención de agua de alta. Esta es también una de las causas principales tobillo hinchado.

Los tobillos hinchados durante el embarazo es bastante común. Leve inflamación de los tobillos durante el embarazo es normal ya que los fluidos del cuerpo aumenta durante la maternidad para el mantenimiento tanto de la madre y el niño.

La tensión pre menstrual provoca cambios físicos y hormonales de otro tipo en el cuerpo. Esto lleva a muchos de los síntomas en las mujeres incluyen hinchazón de los tobillos.

Terapia de reemplazo hormonal conduce a la retención de cantidad en exceso de fluidos en el cuerpo. Las personas sometidas a terapia de reemplazo hormonal a menudo tienen tobillos inflamados debido a esto.

Anticonceptivos orales medicamentos dar lugar a efectos secundarios como la hinchazón del tobillo debido a la presencia de estrógeno en ellos.

La flebitis es una condición caracterizada por una inflamación en la vena de las piernas. Esto también es visto como una causa inflamación de los tobillos.

Reacciones alérgicas en el cuerpo también puede ser una razón detrás de la hinchazón del tobillo en los pacientes. La alergia alimentaria es otra de las causas detrás de este síndrome.

El uso de drogas también puede ser una razón detrás de esta condición. El uso de medicamentos como los diuréticos y los laxantes se considera a menudo para causar inflamación de los tobillos.

Esta condición, marcada por las venas hinchadas, se mantiene como una de las principales causas de este enfermedad.

Aumento de la grasa corporal también puede desencadenar este síndrome. Las personas obesas son muy susceptibles a esta condición.

La artritis de tobillo se ve a menudo como una de las causas de este trastorno. La gente que sufre de una lesión traumática del tobillo o la artritis reumatoide corren un gran riesgo de este síndrome. La artritis es una razón común para la aparición de los tobillos hinchados en las personas de edad avanzada.

La enfermedad también puede aparecer si una persona esguinces o distensiones sus tobillos.

En algunos casos, el uso de calcetines y medias apretadas contraigan las venas de las piernas y los pies. Esto causa hinchazón de los pies y los tobillos en muchos pacientes.

La enfermedad también afecta a las personas que están de pie o sentado por largos períodos de tiempo. Tobillos hinchados de pie es muy común.

El diagnóstico de la enfermedad depende de la condición de que el médico sospecha en el paciente. Si el médico sospecha una inflamación en el tobillo a causa de una lesión, él o ella puede aconsejar obtener una radiografía hecha. Al paciente se le preguntó acerca de su estilo de vida, los hábitos dietéticos y cualquier enfermedad reciente. La historia médica del paciente también se tiene en cuenta para un tratamiento eficaz.

La bilirrubina en sangre un poco alta, de forma generada, además de ir al hígado y almacenarse en la vesícula para formar parte de la bilis, se encarga de dar color a las heces y a los hematomas.

Pero… ¿qué significa tener la bilirrubina alta? Suele ser señal de un problema en el hígado, la vesícula o el páncreas. Además su síntoma más común es la ictericia es decir, el color amarillento en la piel o en los ojos.

La hiperbilirubinemia se relaciona con la forma en la que viaja la bilirrubina por el torrente sanguíneo.

Dependiendo de cómo lo haga, disolviéndose o no con el agua, podemos distinguir tres tipos de bilirrubina:

También llamada no conjugada. Este pigmento no se disuelve en el agua y viaja hasta el hígado. Es aquí donde se transforma en soluble y se elimina junto a las excreciones. Un nivel de bilirrubina indirecta normal tiene que rondar entre los 0.2 a 1.2 mg/dL.

Surge en el hígado a partir de la bilirrubina indirecta y también recibe el nombre de conjugada. Este tipo sí se disuelve en el agua y se une a la bilis, junto a la cual terminará eliminandose. Un nivel normal de bilirrubina directa ronda entre el 0 y 0.3 mg/dL.

Este tipo se compone de los dos anteriores, la indirecta y la directa. Por norma general, suele referirse a esta cuando se habla de la bilirrubina sin especificaciones. La bilirrubina total tiene que tener unos niveles de 0.3 a 1.9 mg/dL para considerarse como valores normales. Un nivel superior a 2.5 mg/dL suele producir ictericia.

Teniendo en cuenta que hay dos tipos de bilirrubina, podemos encontrar diferentes causas para el aumento de este pigmento según se vea afectada la bilirrubina directa o la bilirrubina indirecta.

Las más comunes son las siguientes que citamos a continuación.

Al tener como destino el hígado, es común que se relacione con otro tipo de enfermedades, como las arteriales o las que tienen que ver con la descomposición de las células.

Algunas de las causas más comunes son las siguientes:

SI los glóbulos rojos se destruyen antes de tiempo, sin cumplir la función por la que han sido designados, nos encontramos con la bilirrubina alta y un exceso del colesterol “malo”. Si quieres saber más sobre los hematíes y la anemia, pincha aquí para descubrir sus causas y síntomas.

Este trastorno es heredado, y consiste en una deficiencia de enzimas en el hígado para procesar la bilirrubina. También puede surgir en periodos de estrés o mala salud en adultos y niños.

Esta enfermedad, también hereditaria, es un tipo de ictericia que causa daños cerebrales a los recién nacidos durante el embarazo.

La bilirrubina directa ya se forma en el hígado, por lo que las causas de su aumento se relacionan con problemas hepáticos, así como enfermedades en la vesícula o en el páncreas.

El hígado se inflama al no eliminarse las toxinas de forma adecuada y daña a las células, que se degradan convirtiéndose en bilirrubina antes de tiempo.

Esta obstrucción se produce por algunos tipos de tumores, como el cáncer de páncreas, o los cálculos biliares y evita que pueda eliminarse la bilirrubina correctamente.

No suele ser común los casos de bilirrubina alta por cirrosis, ya que sólo aparece tarde. Aun así, puede causar un daño importante. La cirrosis surge normalmente por un exceso de consumo de alcohol que provoca que las células del hígado se sustituyan con tejido cicatricial.

Esta enfermedad es heredada, así que debe diagnosticarse en la infancia. Consiste en un cambio de color en el hígado por la acumulación de pigmentos. Su principal síntoma es la ictericia. Si quieres saber más causas de bilirrubina alta pincha aquí para ver este vídeo.

Aunque la bilirrubina alta se produce por diversos motivos, y primero hay que encontrar la causa, hay ciertos síntomas comunes que pueden ser señal de este aumento de bilirrubina. Aun así, es importante hacer un análisis de sangre para comprobar los niveles de este pigmento.

También hay que tener en cuenta que es normal que los recién nacidos tengan la bilirrubina alta, pero que es conveniente un buen examen y control, ya que puede ser muy grave si no se trata en estos casos.

Los síntomas más comunes, sin tener en cuenta la causa, son los siguientes:

  • Color oscuro de la orina
  • Heces pálidas
  • Cambio del tono en la piel o los ojos (ictericia)

La bilirrubina alta suele producirse por un problema del hígado por lo que, si además de los síntomas anteriores, presentas alguno de los siguientes, es aconsejable acudir al médico inmediatamente por sus consecuencias:

  • Problemas de digestión
  • Hinchazón del abdomen
  • Náuseas
  • Estreñimiento
  • Mal aliento
  • Lengua con manchas
  • Dificultad para concentrarse

  • Problemas de memoria
  • Fiebre
  • Sudoración
  • Urticaria
  • Dolor de cabeza frecuente
  • Fatiga
  • Problemas para tolerar el alcohol

Al ser otra de las causas más comunes por los que aumentan los niveles de bilirrubina, también es importante destacar los síntomas que indican problemas en la vesícula:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Vómitos
  • Problemas de digestión
  • Náuseas
  • Dolor abdominal que puede desplazarse al hombro derecho

La pancreatitis también suele relacionarse con la bilirrubina alta, por lo que hay que saber sus sus síntomas más comunes:

  • Dolor abdominal superior que puede irradiarse a la espalda y ser peor tras comer
  • Dolor en la zona baja del abdomen
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Sensibilidad extrema al tocar el abdomen

En general, un tratamiento para la bilirrubina alta debe tratar la resistencia del hígado, ya que suele producirse por algún trastorno hepático, aunque todo depende de qué haya causado el aumento del pigmento.

Por ejemplo, una obstrucción se solucionará por vía quirúrgica. La hiperbilirrubinemia también suele tratarse con medicamentos como la colestiramina. Aun así, hay una serie de consejos o remedios caseros que puedes seguir fácilmente para bajar la bilirrubina:

La hidratación es imprescindible para que el hígado pueda eliminar correctamente todas las toxinas. Tienes que beber al menos dos litros al día.

Además de hidratar, estas hierbas ayudan al hígado a cumplir su función. Puedes probar con infusiones de diente de león, alcachofa, verbena o cardo mariano.

Vegetales como la alcachofa, el brócoli y las espinacas, así como frutas como el pomelo y el limón, son muy buenas para depurarnos por dentro. Puedes probar a consumirlos en forma de zumos depurativos.

El exceso del alcohol afecta notablemente al hígado y, además, es una de las causas más comunes por las que surge el hígado graso.

Las grasas saturadas, el azúcar o la harina procesada fomentan la obstrucción de las vías y no ayudan a eliminar toxinas. También evita los embutidos, los huevos y los lácteos y derivados.

Un mínimo de veinte minutos diarios de ejercicio es bueno para la salud en general, pero también ayuda a controlar los niveles de bilirrubina.

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Cómo tratar un tobillo hinchado? La cura para la inflamación de los tobillos normalmente incluye el tratamiento de la condición de que en realidad lo causó. Un médico general prescribe generalmente un diurético para el tratamiento de los tobillos hinchados. Un diurético ayuda a los riñones a eliminar el exceso de líquido que se encuentran dentro de los tejidos del tobillo. Los médicos también aconsejan normalmente varias modificaciones de estilo de vida para el tratamiento del tobillo hinchado. Estos incluyen

Ingesta elevada de sal puede causar inflamación de los tobillos. Si usted está sufriendo de inflamación en el tobillo, es mejor evitar o limitar el consumo de alimentos que tienen alto contenido de sal.

Si las drogas son responsables de este trastorno, lo mejor es dejar la medicación. En algunos casos, los médicos pueden prescribir algún otro medicamento como alternativa.

Si usted quiere tratar el trastorno en su casa, usted puede probar estos remedios naturales Tobillos hinchados:

Elevar el tobillo por encima de las otras partes del cuerpo puede ser una buena idea. Esto se puede hacer mientras se descansa. Esto ayudará a los fluidos para retirar de nuevo en las partes superiores del cuerpo.

El uso de calcetines sueltos y medias ajustadas garantizar la fluidez de sangres y líquidos en las piernas. Si usted se siente usar medias ajustadas han sido la causa de los tobillos hinchados y las piernas, una opción más ligera duda podría ayudarle. También lo ideal sería usar zapatos sueltos para los pies y los tobillos hinchados.

Envuelva el tobillo afectada con una toalla. Aplicar hielo sobre esto. Este se encuentra a menudo a ser una manera eficaz de reducir la inflamación en los pacientes.

La aplicación de calor sobre el tobillo inflamado también puede reducir la inflamación. Usted puede usar una almohadilla térmica, teniendo descanso.

Colocar una rodaja de pepino en el pie. Cubra esto con un paño o algodón vendaje. Esto asegurará la absorción de líquidos y una recuperación más rápida.

Tener 3-4 cucharada de semillas de lecitina al día durante 3 meses es muy eficaz para el tratamiento de este síndrome. Se encontró que una cura efectiva tobillos hinchados.

Si la obesidad es la causa de los tobillos hinchados ejercicio puede reducir el peso y curar la enfermedad.

Si usted está sufriendo de tobillos hinchados y no está seguro si usted realmente está teniendo esta condición, usted puede sacar de estas fotos tobillo hinchado. Estas imágenes de los tobillos hinchados le ayudará a saber cómo la enfermedad se parece.

Si tiene los tobillos hinchados, lo mejor es recibir un tratamiento tan pronto como sea posible. Como se ha dicho, hinchazón en los tobillos puede ser un síntoma de problemas de salud complicados, como enfermedades del corazón, enfermedad del hígado o insuficiencia renal. Por lo tanto, el tratamiento médico oportuno de esta enfermedad es muy necesario para que pueda volver a la salud muy pronto.

Los sintomas de la ictericia incluyen piel amarilla, ojos amarillos, orina de color rojo oscuro, orina naranja, orina de color rojo, piel bronceada, pérdida del apetito, sabor amargo en la boca, lengua blanca, heces pálidas, heces con olor fétido y náuseas entre otros.

Esta página intenta proporcionar una lista con información de algunos de los posibles síntomas de la ictericia. Ten en cuenta que los síntomas de la ictericia pueden variar de forma individual en cada paciente y podrían no presentarse de la misma forma o incluso no manifestarse en todos los casos de ictericia.

Esta información sobre síntomas ha sido obtenida de diversas fuentes y puede no ser totalmente exacta y tampoco tiene porqué ser la lista completa de los síntomas de la ictericia. Debes consultar con tu médico si notas los primeros síntomas de la ictericia ya que sólo tu médico puede proporcionar un correcto diagnóstico de los síntomas de forma precisa.

La ictericia es la coloración amarillenta de la piel, de las membranas mucosas y de la parte blanca de los ojos causada por una mayor cantidad de bilirrubina en la sangre. La ictericia es un signo de una enfermedad subyacente.

La bilirrubina es un subproducto de la descomposición diaria natural y de la destrucción de las células rojas de la sangre que tenemos en nuestro cuerpo. La molécula de la hemoglobina se libera en la sangre, se divide en una porción hemo y se convierte químicamente en la bilirrubina. Normalmente, el hígado metaboliza y excreta la bilirrubina en forma de bilis. Sin embargo, si hay una interrupción en este metabolismo normal y/o en la producción de la bilirrubina, puede dar como resultado la ictericia.

La ictericia puede ser causada por varios procesos de diferentes enfermedades. Esto puede ser de gran ayuda para entender las diferentes causas que provocan la ictericia mediante la identificación de los problemas que perturban el metabolismo normal y/o la excreción de la bilirrubina.

La ictericia en estos casos está causada por un rápido incremento de la descomposición y de la destrucción de los glóbulos rojos (hemólisis), desbordando de ese modo la capacidad del hígado para eliminar adecuadamente los altos niveles de bilirrubina en la sangre.

A continuación mostramos algunos de los ejemplos en los que se presentan unas condiciones en las que existe un mayor deterioro de las células rojas de la sangre:

  • Paludismo
  • Crisis de las células falciformes
  • Esferocitosis
  • Talasemia
  • Glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
  • Drogas u otras toxinas
  • Trastornos autoinmunes

La ictericia en estos casos es causada por la incapacidad del hígado para metabolizar adecuadamente y excretar la bilirrubina. Podemos destacar los siguientes ejemplos:

  • Hepatitis (comúnmente viral o relacionada con el alcohol)
  • Cirrosis
  • Drogas u otras toxinas
  • Síndrome de Crigler-Najjar
  • Síndrome de Gilbert
  • Cáncer

La ictericia en estos casos se denomina ictericia obstructiva, es causada por condiciones que interrumpen el drenaje normal de la bilirrubina conjugada en forma de bilis desde el hígado a los intestinos.

Entre las causas de la ictericia obstructiva podemos incluir:

  • Cálculos biliares en los conductos biliares
  • Cáncer (de páncreas y de la vesícula biliar o carcinoma de los conductos biliares)
  • Estenosis de los conductos biliares
  • Colangitis
  • Malformaciones congénitas
  • Pancreatitis
  • Parásitos
  • Embarazo
  • Ictericia del recién nacido

La ictericia en los recién nacidos puede ser causada por varias razones diferentes, aunque a menudo es una consecuencia fisiológica normal del hígado del recién nacido que todavía es inmaduro. Aunque por lo general, en estas circunstancias es inofensivo, los recién nacidos con niveles excesivamente elevados de bilirrubina a causa de otros problemas médicos (ictericia patológica), pueden sufrir un daño cerebral devastador (kernicterus, también conocido como ictericia nuclear o encefalopatía neonatal bilirrubínica) si no se aborda el problema de fondo. La ictericia del recién nacido es la condición más común en los recién nacidos que requiere evaluación médica.

A continuación mostramos las causas más comunes de la ictericia del recién nacido:

  • Ictericia fisiológica: Generalmente, este tipo de ictericia se hace evidente en el segundo o en el tercer día de vida. Es la causa más común de ictericia del recién nacido y normalmente es una condición transitoria e inofensiva. Este tipo de ictericia es causada por la incapacidad del hígado inmaduro del recién nacido para procesar la bilirrubina que surge de la degradación acelerada de las células rojas de la sangre que tiene lugar a esta edad. A medida que el hígado del recién nacido madura, la ictericia desaparece de forma gradual.
  • Incompatibilidad materno-fetal de grupo sanguíneo (Rh, ABO): Esta forma de ictericia ocurre cuando hay una incompatibilidad entre los grupos sanguíneos de la madre y del feto. Esto conduce a un aumento de los niveles de bilirrubina por la descomposición de los glóbulos rojos (hemólisis) del feto.
  • Ictericia por la leche materna: Este tipo de ictericia se produce en los recién nacidos alimentados con leche materna y normalmente aparece al final de la primera semana de vida. Se cree que los responsables son ciertos productos químicos de la leche materna. Por lo general, se trata de un trastorno inofensivo que se resuelve de forma espontánea y las madres por lo general, no tienen que suspender la lactancia materna.
  • Ictericia por lactancia: Esta forma de ictericia ocurre cuando el lactante recién nacido no recibe la cantidad adecuada de leche materna. Puede ocurrir debido a una tardía o insuficiente producción de leche por parte de la madre o debido a una alimentación deficiente del recién nacido. Esta inadecuada ingesta de leche da lugar a la deshidratación y a la reducción de las deposiciones por parte del recién nacido, con una posterior disminución en el organismo de la bilirrubina por la excreción.
  • Cefalohematoma (una acumulación de sangre debajo del cuero cabelludo): A veces, durante el proceso del parto, el recién nacido puede sufrir una contusión o lesión en la cabeza, lo que provoca una acumulación o coagulación la sangre bajo el cuero cabelludo. Como la sangre se descompone de manera natural, puede dar lugar a elevados niveles repentinos de bilirrubina que pueden sobrepasar la capacidad del hígado inmaduro del recién nacido para su procesamiento, dando lugar a la ictericia.

  • continúa durante más tiempo que los primeros 6 meses;
  • empieza tras haber estado tomando Climen durante más de 6 meses;
  • continúan después de terminar el tratamiento con Climen;

consulte a su médico tan pronto como sea posible.

Se ha evidenciado que la THS combinada con estrógeno y progestágeno y probablemente también la THS con estrógeno solo aumenta el riesgo de cáncer de mama. Este riesgo adicional depende de la duración de la toma de THS. El aumento del riesgo se hace evidente a los pocos años. Sin embargo, vuelve a la normalidad en unos pocos años (como máximo 5) después de interrumpir el tratamiento.

Su médico le orientará sobre cómo puede detectar anomalías en su pecho y le realizará controles periódicos a lo largo del tratamiento

En mujeres de 50 a 79 años que no están tomando THS, una media de 9 a 17 de cada 1.000 serán diagnosticadas con cáncer de mama en un período de 5 años. En mujeres entre 50 y 79 años que están tomando THS con estrógeno-progestágeno durante 5 años, habrá de 13 a 23 casos de cada 1.000 usuarias (es decir, de 4 a 6 casos adicionales).

Revise sus mamas regularmente. Consulte a su médico si detecta algún cambio como:

  • hoyuelos en la piel
  • cambios en el pezón
  • cualquier bulto que pueda ver o notar

Además, se recomienda que se una a los programas de mamografías de detección cuando se le ofrezca. Para las mamografías de detección, es importante que informe al enfermero/profesional sanitario que le realice la radiografía que es usuaria de THS, ya que estos medicamentos pueden aumentar la densidad de las mamas, lo cual puede afectar al resultado de la mamografía. Cuando se aumenta la densidad de la mama, puede que la mamografía no detecte todos los bultos.

El cáncer de ovario se produce con menos frecuencia que el cáncer de mama. El uso de THS con estrógeno solo o con combinación de estrógenos-progestagenos se ha asociado con un riesgo ligeramente mayor de cáncer de ovario.

El riesgo de cáncer de ovario varía con la edad. Por ejemplo, en mujeres de entre 50 y 54 años de edad que no siguen THS, se han observado alrededor de 2 casos de cáncer de ovario por cada 2.000 mujeres en un período de 5 años. En mujeres en tratamiento con THS durante 5 años, se han observado alrededor de 3 casos por cada 2.000 pacientes (es decir, alrededor de 1 caso adicional).

Efectos de la THS sobre el corazón y la circulación

Coágulos de sangre en una vena (trombosis)

El riesgo de coágulos de sangre en las venas es aproximadamente de 1,3 a 3 veces mayor en usuarias de THS frente a las no-usuarias, especialmente durante el primer año de uso. El riesgo de trombosis también aumenta con la edad.

Los coágulos de sangre pueden ser graves, y si uno se desplaza a los pulmones, puede causar dolor en el pecho, dificultad respiratoria, desmayo o incluso la muerte.

Usted tiene más probabilidades de tener un coágulo de sangre en las venas con la edad y si alguno de los siguientes casos le afecta. Informe a su médico si cualquiera de estas situaciones le afecta a usted:

  • No puede caminar durante un tiempo prolongado a causa de una cirugía mayor, lesión o enfermedad (ver también sección 3, Si usted necesita someterse a una intervención quirúrgica)
  • Tiene un sobrepeso grave (IMC > 30 kg/m²)
  • Tiene un problema de coagulación sanguínea que necesita un tratamiento a largo plazo con un medicamento usado para prevenir los coágulos de sangre
  • Alguno de sus familiares cercanos ha tenido un coágulo de sangre en la pierna, el pulmón o cualquier otro órgano
  • Tiene lupus eritematoso sistémico (LES)
  • Tiene cáncer.

Para los síntomas de un coágulo de sangre, ver “Deje de tomar Climen y acuda inmediatamente al médico”.

En las mujeres en la cincuentena que no están tomando THS, se espera que una media de 4 a 7 de cada 1.000 tengan un coágulo de sangre en una vena en un período de 5 años.

En mujeres en la cincuentena que han estado tomando THS con estrógeno-progestágeno durante más de 5 años, habrá de 9 a 12 casos de cada 1.000 usuarias (esto es, 5 casos adicionales).

En ensayos clínicos amplios con combinación de estrógenos conjugados y acetato de medroxiprogesterona (MPA) se observó un posible aumento del riesgo de patología cardiovascular en el primer año de uso y un incremento del riesgo de accidente cerebrovascular. Se desconoce si estos hallazgos se pueden extender a otros compuestos de THS que contienen diferentes estrógenos y progestágenos, como es el caso de Climen.

Enfermedad coronaria (ataque al corazón)

No se ha demostrado que la THS previene del ataque al corazón. Usted no debe utilizar la THS para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Las mujeres mayores de 60 años usuarias de THS con estrógeno-progestágeno son ligeramente más propensas a desarrollar una enfermedad cardiaca que las que no toman ninguna THS.

El riesgo de padecer un accidente cerebrovascular es aproximadamente 1,5 veces mayor en usuarias de THS frente a las no-usuarias. El número de casos adicionales de accidente cerebrovascular debido a la THS aumenta con la edad.

En las mujeres en la cincuentena que no están tomando THS, se espera que una media de 8 de cada 1.000 tengan un accidente cerebrovascular en un periodo de 5 años. Para mujeres en la cincuentena que están tomando THS, se producirán 11 casos de cada 1.000 usuarias, en un periodo de 5 años (esto es, 3 casos adicionales).

Existe evidencia limitada proveniente de estudios clínicos que la terapia hormonal puede aumentar el riesgo de pérdida significativa de capacidades intelectuales, tales como la pérdida de memoria (demencia), si se inicia el tratamiento con 65 años o más. El riesgo puede disminuir si el tratamiento se inicia en la menopausia temprana, tal y como se ha observado en otros estudios. Se desconoce si estos hallazgos pueden extenderse a otros productos de THS.

Si es usted diabética debe ser controlada cuidadosamente mientras esté en tratamiento con THS pues ésta puede tener un efecto sobre el metabolismo de los carbohidratos (resistencia periférica a la insulina y la tolerancia a la glucosa).

Si se sospecha que padece un prolactinoma (tumor no canceroso que provoca un aumento en la secreción de la hormona prolactina), éste debe ser descartado antes de comenzar con el tratamiento. Si sufre de prolactinoma, es necesaria una estrecha supervisión médica (incluyendo una medición periódica de los niveles de prolactina).

Si le aparece un cloasma (coloración cutánea en placas de contornos irregulares de color amarillo oscuro, que aparece principalmente en la cara) durante el tratamiento con terapia hormonal sustitutiva (THS), especialmente se da en mujeres con una historia de cloasma durante el embarazo, debe evitar la exposición al sol o a los rayos ultravioleta mientras estén en tratamiento.

Informe a su médico si usted presenta una alteración en la función del riñón o del corazón. Los estrógenos pueden causar retención de líquidos, y por lo tanto, las pacientes con alteraciones de la función del riñón deben ser observadas cuidadosamente.

Usted deberá valorar junto con su médico las posibles alternativas de tratamiento existentes para su situación concreta y cuanto tiempo debe prolongarse el tratamiento. Esto deberá revisarse periódicamente a lo largo del tratamiento.

Si usted tiene un mioma uterino (un tipo de tumor del útero), éste puede aumentar de tamaño por influencia de los estrógenos. En ese caso debe suspenderse el tratamiento.

Si usted sufre la reactivación de una endometriosis, se le recomienda que suspenda el tratamiento.

Climen no es un anticonceptivo y no debe utilizarse como tal; tampoco restablece la fertilidad.

Para evitar un embarazo se emplearán cuando sea necesario, medidas anticonceptivas mediante la utilización de métodos no hormonales (con la excepción de los métodos del ritmo y de la temperatura). Si hubiera indicios para sospechar la presencia de un embarazo, se debe interrumpir la toma de comprimidos hasta que haya sido comprobada (ver sección “Embarazo, lactancia y fertilidad”).

La THS no previene la pérdida de memoria.. Existe cierta evidencia de un mayor riesgo de pérdida de la memoria en mujeres que comienzan a utilizar la THS después de la edad de 65 años. Pida consejo a su médico.

En mujeres con angioedema hereditario (hinchazón o edema de tipo alérgico que suele aparecer en la cara), los estrógenos exógenos como los que contiene Climen pueden inducir o agravar los síntomas.

Información adicional en poblaciones especiales

Climen no está indicado para su uso en niños y adolescentes.

No existen datos que sugieran una necesidad de ajuste de la posología en pacientes ancianos. En mujeres de 65 años o más (ver sección “Tenga especial cuidado con Climen”).

Pacientes con insuficiencia hepática

Por otra parte, el etanol provoca graves alteraciones tanto fisiológicas como morfológicas en el organismo del bebedor y constituye un factor de riesgo severo de enfermedades estomatológicas como son el cáncer bucal, las periodontopatías, y en otras enfermedades médicas tales como la hepatitis alcohólica, la cirrosis hepática, el cáncer hepático, así como otras muchas enfermedades que afectan al riñón, al sistema cardiovascular y al sistema inmune, entre otros.

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30. Messingham KAN, Faunce DE, Kovacs EJ. Alcohol, injury, and cellular immunity. Alcohol. 2002;28(3):137-49.

2. Qué necesita saber antes de empezar a tomar Climen

  1. Posibles efectos adversos
  2. Conservación de Climen
  3. Contenido del envase e información adicional

  • Terapia hormonal sustitutiva (THS) para:

  • El tratamiento de los síntomas de la menopausia (periodo de tiempo en el que cesa la función reproductora y la menstruación en una mujer), natural o provocada quirúrgicamente, p. ej. sofocos, sudoración nocturna, trastornos urogenitales (vulvovaginitis atrófica), humor depresivo.
  • Prevención de la osteoporosis (pérdida de masa ósea) si usted tiene riesgo elevado de sufrir futuras fracturas y no pueda utilizar otros medicamentos para este propósito. Consulte con su médico sobre todas las opciones de tratamiento disponibles.

No debe utilizarse Climen para prevenir enfermedades del corazón ni para aumentar la capacidad intelectual.

Climen no es un anticonceptivo, ni restablece la fertilidad.

Siga cuidadosamente todas las instrucciones que le dé su médico.

Lea la siguiente información antes de usar Climen.

Historia médica y revisiones regulares

El uso de THS conlleva riesgos que deben ser tomados en cuenta al decidir si se empieza o se continúa el tratamiento.

La experiencia en el tratamiento de mujeres con una menopausia prematura (debido a una insuficiencia ovárica o a una intervención quirúrgica) es limitada. Si usted tiene menopausia prematura, los riesgos de usar THS pueden ser distintos. Consulte con su médico.

Antes de empezar (o retomar) la THS, su médico le preguntará sobre su historia médica personal y familiar. Su médico puede decidir realizar una exploración física. Esto puede incluir un examen de sus mamas y/o un examen interno, si es necesario.

Una vez empezado el tratamiento con Climen, debe visitar a su médico para realizar revisiones regulares (al menos una vez al año). En estos controles, consulte con su médico los beneficios y riesgos de continuar con Climen.

Se deberá realizar exploraciones mamarias regularmente, según recomendación de su médico.

No tome Climen

si alguno de los siguientes casos le afecta a usted. Si no está segura sobre alguno de los siguientes puntos, consulte con su médico antes de tomar Climen. No tome Climen:

  • Si padece o ha padecido de cáncer de mama o si sospecha que puede tenerlo.
  • Si presenta lesiones premalignas conocidas o sospechadas influidas por las hormonas sexuales o tumores hormonodependientes.
  • Si padece un cáncer que dependa de la acción de los estrógenos, como cáncer de la pared interna del útero (endometrio), o si sospecha que pueda tenerlo.
  • Si está embarazada o sospecha que puede estarlo o si está dando el pecho.
  • Si presenta hemorragias vaginales anormales.
  • Si padece engrosamiento excesivo de la pared interna del útero (hiperplasia de endometrio ) y no está siendo tratado.
  • Si padece o ha padecido la formación de un coágulo en una vena (trombosis), p. ej. En las piernas (trombosis venosa profunda) o en los pulmones (embolia pulmonar).
  • Si tiene un riesgo elevado de padecer trombosis arterial o venosa (coágulo de sangre).
  • Si tiene alguna alteración que afecte a la coagulación de la sangre (como deficiencia de proteína C, proteína S o antitrombina).
  • Si padece o ha padecido recientemente una enfermedad causada por coágulos de sangre en las arterias, como un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular o una angina de pecho.
  • Si padece o ha padecido una enfermedad del hígado, y sus pruebas de función hepática no han regresado a la normalidad.
  • Si padece un problema raro en la sangre llamado “porfiria” que se transmite de padres a hijos (hereditario).
  • Si es alérgica al valerato de estradiol, al acetato de ciproterona o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).

Si cualquiera de estas enfermedades surge por primera vez mientras está tomando Climen, interrumpa el tratamiento y consulte a su médico inmediatamente.

Advertencias y precauciones

Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Climen.

Visite a su médico regularmente y al menos una vez al año. Hable con su médico en cada visita sobre la necesidad de ajustar o continuar el tratamiento. Su médico comprobará si usted tiene un riesgo elevado de padecer trombosis debido a una combinación de factores de riesgo o a un factor de riesgo muy elevado. En caso de una combinación de factores de riesgo, el riesgo puede ser más elevado que una simple adición de 2 riesgos individuales. Si el riesgo es demasiado alto, su médico no le prescribirá THS.

Para el tratamiento de los síntomas climatéricos, la THS sólo debe de iniciarse cuando los síntomas afectan a la calidad de vida de la mujer. En todos los casos, debe de realizarse, al menos anualmente, una valoración cuidadosa de los riesgos y beneficios y la THS solamente debería de continuarse mientras los beneficios superen los riesgos. Se deberá siempre considerar la administración de la menor dosis y la duración de tratamiento más corta.

Tenga especial cuidado con Climen:

Antes de empezar el tratamiento, informe a su médico si alguna vez ha tenido alguno de los siguientes problemas, ya que éstos pueden volver o empeorar durante el tratamiento con Climen. Si es así, debe visitar a su médico más frecuentemente para someterse a revisiones:

  • Trastornos ginecológicos de cualquier tipo como hemorragias uterinas irregulares, frecuentes o persistentes, fibromas (un tipo de tumor del útero), endometriosis (aparición de tejido de una parte del útero llamada endometrio fuera de su localización habitual) o antecedentes de hiperplasia del endometrio ( engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero ).
  • Riesgo aumentado de desarrollar coágulos de sangre (ver “Coágulos de sangre en una vena (trombosis)”)
  • Riesgo aumentado de contraer un cáncer que dependa de la acción de los estrógenos (por ejemplo, tener una madre, hermana o abuela, que haya tenido cáncer de mama)
  • Cambios o alteraciones en las mamas.
  • Niveles altos de algunas grasas (triglicéridos) en la sangre o historia familiar de esta alteración por el riesgo de desarrollar una pancreatitis (inflamación del páncreas).
  • Tensión arterial elevada.
  • Trastornos del hígado, como un tumor benigno del hígado.
  • Diabetes.
  • Piedras en la vesícula biliar.
  • Migrañas) o cefaleas severas.
  • Una enfermedad del sistema inmunológico que afecta a muchos órganos del cuerpo (lupus eritematoso sistémico, LES).
  • Epilepsia.
  • Esclerosis múltiple (enfermedad del sistema nervioso).
  • Asma.

  • Una enfermedad que afecta al tímpano y al oído (otosclerosis).
  • Retención de líquidos debida a problemas cardíacos o renales
  • Corea minor (enfermedad del sistema nervioso).

Deje de tomar Climen y acuda inmediatamente al médico

Si nota cualquiera de los siguientes trastornos cuando esté tomando THS:

  • cualquiera de los trastornos mencionados en la sección “No tome Climen”,
  • color amarillento de la piel o del blanco de los ojos (ictericia). Esto puede ser un signo de enfermedad hepática,
  • un aumento significativo de la tensión arterial (los síntomas pueden ser dolor de cabeza, cansancio, mareos),
  • dolores de cabeza de tipo migrañoso cuando aparecen por primera vez,
  • si se queda embarazada,
  • si nota signos de un coágulo de sangre, tales como

  • hinchazón dolorosa y enrojecimiento de las piernas
  • dolor repentino en el pecho
  • dificultad para respirar

Para más información, ver “Coágulos de sangre en una vena (trombosis)”

Nota: Climen no es un anticonceptivo. Si han pasado menos de 12 meses desde su último período menstrual o si usted es menor de 50 años, aún puede necesitar utilizar un método anticonceptivo adicional para prevenir el embarazo. Pida consejo a su médico.

Tenga especial cuidado en no exceder las dosis recomendadas.

Durante el tratamiento con la THS, pueden aparecer con más frecuencia algunas enfermedades graves como coágulos de sangre (trombosis) y algunos tipos de tumores.

Engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero (hiperplasia endometrial) y cáncer del revestimiento interno del útero (cáncer endometrial).

La THS con estrógeno solo aumenta el riesgo de engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero (hiperplasia endometrial) y de cáncer del revestimiento interno del útero (cáncer endometrial).

El progestágeno que contiene Climen le protege de este aumento de riesgo.

En mujeres con el útero intacto que no usan THS, una media de 5 por cada 1.000 mujeres, de edades comprendidas entre 50 y 65 años, serán diagnosticadas de cáncer de endometrio. En mujeres con el útero intacto que usan THS con estrógeno solo, una media de 10 a 60 por cada 1.000 mujeres, de edades comprendidas entre 50 y 65 años, serán diagnosticadas de cáncer de endometrio (es decir, entre 5 y 55 casos adicionales), en función de la dosis y de la duración del tratamiento.

Usted tendrá hemorragia menstrual una vez al mes (también llamada hemorragia de deprivación ) mientras esté tomando Climen. No obstante, si usted tiene sangrado irregular o gotas de sangre (manchado) además de su periodo menstrual, que:

Por ello se requiere que el propio afectado sea un buen observador de su síntoma. Si no es así, algunos pacientes alarman y confunden a su familia, se asustan ellos mismos e incluso provocan que algunos médicos soliciten demasiados estudios. La localización es importante, así como la duración, la hora de inicio, los factores que lo activan o lo desactivan así como el tipo de dolor (ardoroso, cólico, retortijón, punzante, opresivo, entre otros), sus irradiaciones y los síntomas acompañantes (fiebre, nausea, distensión, gases, estreñimiento o diarrea). Durante la exploración física el médico detecta mejor la localización y puede integrar un diagnóstico.


El hígado un órgano poco inervado, cuyas terminaciones nerviosas cubren a la cápsula hepática. Una hepatitis aguda que expande la cápsula produce dolor, al igual que un tumor que rompe la cápsula.

Las hepatitis crónicas (por virus B o C, por ejemplo) no producen dolor. Otras causas dolor, que por su cercanía se confunde con un origen en el hígado incluye: colecistitis, colitis, gastritis, cólico ureteral (por piedras en el uretero o el riñón).

Molestia ocasionada por un esfuerzo más o menos prolongado o por una enfermedad que limita la fuerza o la energía en la ejecución de tareas físicas.

Falta o decaimiento de fuerzas caracterizado por apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa.

Extremada debilidad muscular que impide los movimientos del enfermo.

La cirrosis o la hepatitis pueden explicar cualquiera de las variantes del cansancio y generalmente se relacionan con incremento de transaminasas (enzimas hepáticas). A mayor elevación de enzimas mayor propensión al cansancio.

La siguiente lista incluye una serie de síntomas que pueden o no explicarse por daño al hígado.

Los siguientes síntomas son altamente sospechosos de daño hepático.

Es un trastorno que incluye síntomas y signos neurológicos y psiquiátricos.

Datos Neurológicos:
1.Desorientación
2.Temblor en “aleteo” en las manos
3.Trastorno en la marcha
4.Movimientos anormales

Datos Psiquiátricos:
1.Conductas incoherentes
2.Irritabilidad
3.Agresividad
4.Insomnio

Finalmente, algunos de los signos detectados por el médico incluyen los siguientes hallazgos de exploración física:

Finalmente, les presentamos algunas imágenes características que el médico busca en la exploración física y le ayuda a realizar un mejor diagnóstico.


Nuestro hígado "habla" a través de ciertos síntomas y dado que éstos pueden ser inespecíficos o específicos conviene familiarizarse con ellos.

El ritual médico de la consulta es una excelente oportunidad para que el paciente interactúe con el médico y saque “el mejor jugo posible” de los minutos que se le dedican.

Solo a través de la descripción ordenada y detallada de los síntomas, así como de la cuidadosa exploración física se puede alcanzar un buen diagnóstico.

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Material Didáctico:

Dra. Fernanda García Alvarado.
Comité Editorial Amhigos del Hígado

La enfermedad del hígado inflamado es una patología que debemos conocer mejor. Aparece cuando este órgano indispensable se ve afectado por una infección y aumenta de tamaño, causando síntomas que conviene conocer.

El hígado cumple ciertas funciones, de las más básicas y más esenciales de nuestro cuerpo. Sintetiza las vitaminas, elimina las toxinas, filtra la sangre, elimina las sustancias nocivas, regula los niveles de aminoácidos y de grasas, etc. Estas tareas son muy importantes y garantizan el buen funcionamiento del organismo, para ofrecer una buena calidad de vida. Pero, a veces, a fuerza de efectuar todos estos procedimientos, ciertos elementos alteran su correcto funcionamiento.

Algunos virus o bacterias pueden hinchar el hígado. Algunas veces, una mala alimentación, los excesos de grasas o de alcohol, una comida demasiado industrial o la ingesta excesiva de medicamentos puede causar una hepatomegalía. Es importante tener cuidado con la salud y, para ello, más vale conocer los síntomas asociados a esta enfermedad.

Durante los primeros días de la inflamación que afecta al hígado, se pueden sufrir los mismos síntomas que los de una gripe. Un cansancio agudo, subida de fiebre, dolores musculares, náuseas, etc. Pero a medida que el tiempo pasa, el estado empeora y no se sabe cómo actuar.

Cuando se está afectado por una inflamación, es normal sentir que el vientre está más hinchado y más duro de lo habitual. Se siente un dolor en el abdomen, y cada vez que se come, se siente una sensación desagradable de pesadez. Las náuseas acompañan a estos síntomas y la digestión puede ser lenta.

Cuando se sufre una inflamación del hígado, suele ocurrir que las heces cambian de color. Suelen ser más claras, más blancas. Esto es debido a que existe una inflamación de origen viral. También es frecuente que la orina adquiera un tono más oscuro.

Se puede sentir un gusto metálico o amargo en la boca. Puede ser difícil percibir el gusto normal de los alimentos y se puede sentir una sensación desagradable en el paladar, que corta completamente el apetito. El mal aliento, la pérdida de apetito y la boca seca son igualmente síntomas muy frecuentes.

Además del cansancio, es normal sentir un fuerte dolor a nivel de las costillas. Se trata de una sensación que se puede describir como tener una placa caliente en el interior del abdomen. Algo desagradable que hace que se pierdan las ganas de mantenerse activo, y provoca cansancio y somnolencia.

Uno de los síntomas que enseguida pone sobre aviso es el cambio de color de la piel y de los ojos, que se vuelven amarillos. Esto se llama ictericia, y es un síntoma claro de que el hígado está enfermo, razón para acudir enseguida al médico.

Estos son los síntomas de una infección de hígado. Si estás sintiendo algo de esto, ¡corre a tu médico! De esta forma podrán solucionar el problema y volver a un estado de salud perfecto. ¡No lo dejes pasar!

La colangiohepatitis no es otra cosa que una inflamación de las vías biliares o tejidos circundantes, que provocan su obstrucción y paso de ácidos biliares al torrente sanguíneo (lo que daría una hiperbilirrubinemia que desembocaría en la coloración amarillenta de las mucosas corporales).

Es causada por infecciones bacterianas intestinales que “ascienden” por las vías biliares provocando su irritación (colangitis) e incluso hepatitis secundaria (colangiohepatitis), fibrosis del hígado por culpa de la inflamación e hipertensión venosa (portal) por la fibrosis del tejido (recordemos que como “filtro” que es, por hígado pasan importantes venas orgánicas), aunque se pueden dar formas autoinmunes donde el la irritación se da por la infiltración de células del sistema defensivo del propio organismo.

Su tratamiento se basa en localizar la causa primaria y tratarla (si es infecciosa antibióticos, en formas autoinmunes o combinación de ambas pueden ayudar ciertos antiinflamatorios corticoesteroides), y minimizar sus consecuencias usando moduladores de la secrección biliar, antifibróticos y ciertos aminoácidos que ayuden a su regeneración.

Y por supuesto, cerciorarse que el gato se alimenta adecuadamente para que secundariamente no se produzca una lipidosis…

los gatos son animales "equilibrados"; unos más que otros

Por supuesto estas no son las únicas enfermedades hepáticas que se dan en los felinos. Hepatitis autoinmunes o idiopáticas, tumorales, tóxicas, etc. también se dan en nuestros gatos, pero la incidencia es mucho más puntual.

Metabolizar los alimentos, propiedades digestivas

Ictericia o color amarillento de la piel y del blanco del ojo

Los tumores son masas de tejido anormales que se forman cuando las células comienzan a reproducirse con una frecuencia anormalmente elevada. En el hígado, se pueden desarrollar tumores no cancerosos (benignos) y tumores cancerosos (malignos).

Los tumores no cancerosos (benignos) son bastante comunes y normalmente no producen síntomas. A menudo, no se diagnostican hasta que se realiza una ecografía, tomografía computarizada (su sigla en inglés es CT) o un examen de imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI). Existen varios tipos de tumores del hígado benignos, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Adenoma hepatocelular
    Este tumor benigno suele desarrollarse con mayor frecuencia en las mujeres en edad fértil. La mayoría de estos tumores no son detectados. A veces, un adenoma se rompe y sangra dentro de la cavidad abdominal; en cuyo caso, es necesario someterse a una cirugía. Muy raramente un adenoma puede volverse canceroso.
  • Hemangioma
    Este tipo de tumor benigno es una masa de vasos sanguíneos anormales. Hasta un cinco por ciento de los adultos tiene pequeños hemangiomas hepáticos que no causan síntomas. Normalmente no requieren tratamiento. A veces, los bebés con hemangiomas hepáticos grandes requieren cirugía para prevenir posibles problemas de coagulación e insuficiencia cardiaca.

Los tumores cancerosos (malignos) del hígado se originan en el hígado (cáncer primario del hígado) o bien, se propagan a partir de cánceres localizados en otras partes del cuerpo (cáncer metastásico del hígado). La mayoría de los tumores cancerosos del hígado son metastásicos.

También llamado carcinoma hepatocelular, es la forma más común de cáncer primario del hígado. La infección crónica con hepatitis B y C aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Entre otras causas, se incluyen las sustancias cancerígenas (que causan cáncer), el alcoholismo y la cirrosis del hígado crónica.

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de un hepatoma. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de peso.
  • Náusea.
  • Vómito.
  • Masa de gran tamaño que se puede palpar en la parte superior derecha del abdomen.
  • Fiebre.
  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.

Los síntomas de un hepatoma pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para un hepatoma del hígado pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Ecografía (También llamada sonografía.) - técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Arteriografía hepática - serie de rayos x tomados después de inyectar una sustancia en la arteria hepática.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.

El tratamiento específico del hepatoma será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía
    En algunos casos, la cirujía se puede utilizar para extirpar tejido canceroso del hígado. Sin embargo, el tumor debe ser pequeño y limitado.
  • Radioterapia
    La radioterapia utiliza rayos de alta energía para matar o reducir las células cancerosas.
  • Quimioterapia
    La quimioterapia usa drogas anticancerosas para eliminar las células cancerosas.
  • Transplante de hígado

Entre los otros cánceres del hígado primarios menos comunes, se incluyen los siguientes:

  • Colangiocarcinoma - un cáncer que se origina en el revestimiento de los canales biliares en el hígado o en los conductos biliares.
  • Hepatoblastoma - un cáncer en los bebés y niños, que a veces causa la liberación de hormonas que provoca una pubertad precoz.
  • Angiosarcoma - un cáncer raro que se origina en los vasos sanguíneos del hígado.

Cuando un médico diagnostica un cáncer del hígado, el siguiente paso consiste en determinar el alcance de la diseminación de las células cancerosas (un proceso llamado estadificación). El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) define las siguientes etapas para el cáncer primario del hígado:

El cáncer se encuentra en un solo lugar y puede ser extirpado completamente mediante cirugía.

El cáncer se encuentra en un solo lugar, pero no puede ser extirpado en su totalidad.

El cáncer se diseminó por todo el hígado y otras partes del cuerpo.

El cáncer reaparece después de haber sido tratado.

Se trata del cáncer que se propaga a partir de otras zonas del cuerpo hacia el hígado y suele originarse en los pulmones, las mamas, el colon, el páncreas y el estómago. La leucemia y otros cánceres de la sangre a veces también se propagan hacia el hígado.

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del cáncer del hígado metastásico. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida de peso.
  • Poco apetito.
  • Hígado agrandado, duro y adolorido.
  • Fiebre.
  • Bazo agrandado.
  • Ascitis - acumulación de fluido en la cavidad abdominal.
  • Ictericia - color amarillo de la piel y de los ojos.
  • Confusión.
  • Somnolencia.

Los síntomas del cáncer del hígado metastásico pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para el cáncer del hígado metastásico pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de la función del hígado - serie de exámenes de sangre especiales que pueden determinar si el hígado funciona correctamente.
  • Ecografía abdominal (También llamada sonografía) - técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se usan para visualizar los órganos internos del abdomen como hígado, bazo y riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT) - este procedimiento de diagnóstico por imagen utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido graso y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI) - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras internas del cuerpo.
  • Biopsia del hígado - procedimiento en el que se toman muestras de tejido del hígado (con aguja o durante una operación) para examinarlas con un microscopio.

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1. Qué es Paidofebril y para qué se utiliza

2. Qué necesita saber antes de empezar a tomar Paidofebril

4. Posibles efectos adversos

5. Conservación de Paidofebril

6. Contenido del envase e información adicional

Paidofebrilcontiene ibuprofeno y pertenece al grupo de medicamentos llamados antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).

Este medicamento está indicado en el tratamiento de:

  • Dolor leve o moderado.
  • Fiebre.
  • Artritis reumatoide juvenil.

Es importante que utilice la dosis más pequeña que alivie/controle el dolor y no debe tomar este medicamento más tiempo del necesario para controlar sus síntomas.

No tome Paidofebril:

  • Si es alérgico a ibuprofeno o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).
  • Si ha tenido reacciones alérgicas de tipo asmático, rinitis o urticaria al tomar aspirina u otros medicamentos del grupo de los antiinflamatorios no esteroideos.
  • Si ha tenido una hemorragia de estómago o de duodeno o ha sufrido una perforación del aparato digestivo mientras tomaba un medicamento antiinflamatorio no esteroideo.
  • Si padece actualmente o ha padecido en más de una ocasión: una úlcera o una hemorragia de estómago o duodeno.
  • Si vomita sangre.
  • Si presenta heces negras o una diarrea con sangre.
  • Si padece un agravamiento de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
  • Si padece una enfermedad grave del hígado o los riñones.
  • Si padece algún trastorno en la coagulación sanguínea, o está tomando anticoagulantes (medicamentos para ¿fluidificar¿ la sangre). Si es necesario utilizar a la vez medicamentos anticoagulantes, el médico realizará unas pruebas para la coagulación sanguínea.
  • Si padece una insuficiencia cardiaca grave.
  • Si se encuentra en el tercer trimestre de embarazo.

Advertencias y precauciones:

Consulte a su médico o farmacéutico o enfermero antes de empezar a tomar Paidofebril.

  • Si tiene edemas (retención de líquidos)
  • Si padece alguna enfermedad hepática o renal.
  • Si padece o ha padecido algún trastorno del corazón o tiene tensión arterial alta.
  • Si padece asma bronquial o alguna enfermedad alérgica.
  • Si está recibiendo tratamiento con Paidofebril ya que puede enmascarar la fiebre, que es un signo importante de infección, dificultando su diagnóstico.
  • Si padece una enfermedad de los riñones o del hígado, tiene más de 60 años o necesita tomar el medicamento de forma prolongada (más de 1 a 2 semanas), es posible que su médico deba efectuar controles de forma regular. Su médico le indicará la frecuencia de estos controles.
  • Si presenta síntomas de deshidratación, p.ej. diarrea grave o vómitos tome abundante líquido y contacte inmediatamente con su médico, ya que el ibuprofeno en este caso concreto podría provocar como consecuencia de la deshidratación una insuficiencia renal.
  • Si padece la enfermedad de Crohn (enfermedad crónica en la que el sistema inmune ataca el intestino provocando inflamación que produce generalmente diarrea con sangre) o una colitis ulcerosa pues los medicamentos del tipo Paidofebril pueden empeorar estas patologías.
  • Si está en tratamiento con diuréticos (medicamentos para orinar) porque su médico debe vigilar el funcionamiento de su riñón.
  • Si padece lupus eritematoso sistémico (enfermedad crónica que afecta al sistema inmunitario y que puede afectar distintos órganos vitales, al sistema nervioso, los vasos sanguíneos, la piel y las articulaciones) ya que puede producirse meningitis aséptica (inflamación de las meninges que son las membranas que protegen el cerebro y la medula espinal, no causada por bacterias).
  • Si padece porfiria intermitente aguda (enfermedad metabólica que afecta a su sangre y que puede provocar síntomas como coloración rojiza de la orina, sangre en orina o enfermedad en el hígado), para que valore la conveniencia o no del tratamiento con ibuprofeno.
  • Si sufre dolores de cabeza tras un tratamiento prolongado no debe tomar dosis más elevadas del medicamento.
  • Es posible que se produzcan reacciones alérgicas con este medicamento.
  • El médico efectuará un control más estricto si recibe ibuprofeno tras ser sometido a cirugía mayor.
  • Es aconsejable no tomar este medicamento si tiene varicela.

Los medicamentos antiinflamatorios/analgésicos como ibuprofeno se pueden asociar con un pequeño aumento del riesgo de sufrir un ataque al corazón o un ictus, en especial cuando se utiliza en dosis altas. No supere la dosis recomendada ni la duración del tratamiento.

Debe comentar su tratamiento con su médico o farmacéutico antes de tomar Paidofebril si:

  • tiene problemas de corazón incluida una insuficiencia cardiaca, angina (dolor torácico) o si ha sufrido un ataque al corazón, cirugía de bypass, arteriopatía periférica (problemas de circulación en las piernas o pies debido a un estrechamiento o a un bloqueo de las arterias), o cualquier tipo de ictus (incluido un ¿mini-ictus¿ o accidente isquémico transitorio ¿AIT¿).
  • tiene la presión arterial alta, diabetes, el colesterol alto, tiene antecedentes familiares de enfermedad de corazón o ictus, o si es fumador.

Asimismo este tipo de medicamentos pueden producir retención de líquidos, especialmente en pacientes con insuficiencia cardiaca y/o tensión arterial elevada (hipertensión).

Precauciones durante el embarazo y en mujeres en edad fértil

Debido a que la administración de medicamentos del tipo Paidofebril se ha asociado a un aumento del riesgo de sufrir anomalías congénitas/abortos no se recomienda la administración del mismo durante el primer y segundo trimestre del embarazo salvo que se considere estrictamente necesario. En estos casos la dosis y duración se limitará al mínimo posible.

En el tercer trimestre la administración de ibuprofeno está contraindicada.

Para las pacientes en edad fértil se debe tener en cuenta que los medicamentos del tipo ibuprofeno se han asociado con una disminución de la capacidad para concebir.

Uso de Paidofebril con otros medicamentos

Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando, ha utilizado recientemente o pudiera tener que utilizar cualquier otro medicament o.

  • Paidofebril puede afectar o ser afectado por otros medicamentos. Por ejemplo: Otros antiinflamatorios no esteroideos como la aspirina.

Antiagregantes plaquetarios (impiden la formación de trombos o coágulos en los vasos sanguíneos) como ticlopidina.

. edicamentos anticoagulantes (p.ej. para tratar problemas de coagulación/evitar la coagulación, p.ej. ácido acetilsalicílico, warfarina, ticlopidina).

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (empleados en la depresión).

Litio (medicamento qu e se utiliza para tratar la depresión). Posiblemente su médico le ajustará la dosis de este medicamento.

Metotrexato (para tratar el cáncer y enfermedades inflamatorias). Posiblemente su médico le ajustará la dosis de este medicamento.

  • Mifepristona (inductor de abortos).
  • Digoxina y glucósidos cardiotónicos (se emplean en el tratamiento de los trastornos del corazón).
  • Hidantoínas como fenitoína (se emplea en el tratamiento de la epilepsia).

Sulfamidas como el sulfametoxazol y el cotrimoxazol (se emplean en el tratamiento de algunas infecciones bacterianas).

  • Corticoides como la cortisona y la prednisolona.
  • Diuréticos (medicamentos empleados para aumentar la eliminación de orina).
  • Pentoxifilina (para tratar la claudicación intermitente).
  • Probenecid (utilizado en pacientes con gota o junto con la penicilina en infecciones).
  • Antibióticos del grupo de las quinolonas como el norfloxacino.
  • Sulfinpirazona (para la gota).? Sulfonilureas como la tolbutamida (para la diabetes).
  • Tacrolimus o ciclosporina (utilizado en trasplantes de órganos para evitar el rechazo).
  • Zidovudina (medicamento contra el virus del SIDA).
  • Medicamentos que bajan la presión arterial alta (inhibidores d e la ECA como captopril, betabloqueantes como medicamentos con atenolol y antagonistas de los receptores de angiotensina-II como losartán).Trombolíticos (medicamentos que disuelven los trombos).
  • Antibióticos aminoglucósidos como la neomicina.
  • Extractos de hierbas: del árbol Ginkgo biloba.

Otros medicamentos también pueden afectar o ser afectados por el tratamiento con Paidofebril. Por tanto, debe consultar siempre a su médico o farmacéutico antes de utilizar Paidofebril con otros medicamentos.

La toma de ibuprofeno puede alterar las siguientes pruebas de laboratorio:

- Tiempo de hemorragia (puede prolongarse durante 1 día después de suspender el tratamiento)

- Concentración de glucosa en sangre (puede disminuir)

- Aclaramiento de creatinina (puede disminuir)

- Hematocrito o hemoglobina (puede disminuir)

- Concentraciones sanguíneas de nitrógeno ureico y concentraciones séricas de creatinina y potasio (puede aumentar)

- Con pruebas de la función hepática: incremento de valores de transaminasas

Informe a su médico si va a someterse a un análisis clínico y está tomando o ha tomado recientemente ibuprofeno.

Toma de Paidofebril con alimentos, bebidas y alcohol.

Se recomienda tomar Paidofebril con leche o con la comida, o inmediatamente después de comer, para reducir así la posibilidad de que se produzcan molestias en el estómago.

No debe tomarse junto con alcohol.

Más que eso, el mismo estudio encontró que, después de tres meses de tratamiento con marijuana medicinal, pacientes afectados por la enfermedad de Chron o Colitis disfrutaban de una mejor calidad de vida, mayor habilidad en trabajar en un trabajo normal, incrementó la habilidad de realizar tareas diarias y mantener una vida social, ya como un cambio drástico en la reducción del dolor y sufrimiento mental. Estos resultados fueron reportados sin acompañar ningún efecto secundario.

Es importante apuntar que estudios anteriores implicaron al cannabis en la progresión de cirrosis, fibrosis y otras enfermedades del hígado. Sin embargo, estudios más recientes han determinado que el fumar marihuana no está asociado con el desarrollo o progresión de la enfermedad del hígado.

El cannabis puede también ser beneficiario con el manejo de síntomas asociados con cirrosis y otros desordenes hepáticos que se pueden desarrollar en un futuro. El cannabis ha establecido ya por mucho tiempo el ser efectivo al limitar nausea, vomito…En adicion, si pacientes con cirrosis están sufriendo de pérdida de apetito, la marijuana medicinal ha demostrado efectivamente incrementar el apetito y estabilizar el peso corporal (Beal, et al., 1995).

Cirrosis,¨Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado. Es la última fase de la enfermedad hepática crónica¨. Estudios han demostrado que el CBD puede ayudar combatir la cirrosis al asistir en la muerte de células estrelladas hepáticas (HSCs) las cuales son responsables por la acumulación de la cicatrización del hígado. La activación de los receptores CBD2 por el CBD, sin embargo, ha demostrado ser efectivo en inducir apoptosis (muerte) en estas células activadas (HSCs). (Lim, Devi & Rozenfeld, 2011). Investigación también comprueba como reduce la fuerza de las vías inflamatorias y la oxidación de tejido, por lo tanto limitando el daño ocasionado por cirrosis (Mukhopadhya, Rajesh & Pacher, 2011).

Que es la Fibrosis? ¨Cualquier agresión crónica al hígado induce una inflamación que, en una segunda fase, provoca la formación de una cicatriz fibrosa del tejido hepático, convirtiéndose en una fibrosis hepática. Dicha fibrosis es, por tanto, un proceso de cicatrización que sustituye las células hepáticas dañadas¨.

¨La activación de los receptores CB2 no solo disminuye significativamente los signos de fibrosis como es la inflamación, sino que además mejora la presión arterial. Esto se demostró en un estudio con ratas con cirrosis en el que se utilizó un agonista selectivo de dichos receptores durante nueve días¨.

La fibrosis es un componente esencial de las enfermedades hepáticas crónicas, que a largo plazo puede derivar en complicaciones como la cirrosis.

Las enfermedades crónicas del hígado, cualquiera que fuera su causa (infección crónica por virus B, virus C, consumo abusivo de alcohol, trastornos del metabolismo como hemocromatosis, déficit congénito de alfa-1-antitripsina, autoinmunidad, drogas,etc.) que cursan con un proceso inflamatorio durante cierto tiempo, producen una acumulación progresiva de fibras de colágeno en el parénquima hepático llamada fibrosis, cuyo estadio final es la cirrosis hepática.

Focos de necrosis en la hepatitis C crónica en el parénquima hepático. Fase incial del proceso inlamatorio que dará origen a la fibrosis

La progresión de la fibrosis hepática altera la normal arquitectura del hígado, lo que trae aparejado trastornos en su circulación con aumento de la presión portal, que es la presión de la sangre en el territorio portal (venas abdominales). Cuando este aumento es importante lleva a la aparición de varices esofágicas, retención de agua, con edemas en miembros inferiores y ascitis (acumulación de líquido en el abdomen).

La fibrosis hepática es la acumulación de cicatrices fibrosas y duras en el hígado.Para llegar a la fibrosis hpática hacen falta una sucesión de eventos que empiezan con el proceso inflamatorio de la célula hepàtica, por cualquier causa de las citadas.Este proceso inflamatorio hace que los hepatocitos (células funcionales del hígado) sufran daños o mueran; entonces se activa el sistema inmunológico haciendo que el proceso de reparación entre en escena. La lesión o muerte (necrosis) de los hepatocitos estimula la liberación de citocinas, factores de crecimiento y otras sustancias químicas por parte de las células inmunitarias.

Estos mensajeros químicos “activan” el funcionamiento de un tipo de células ubicado en los sinusoides (vasos intrahepáticos donde circula la sangre) llamadas hepatocitos estrellados, unas células de apoyo situadas en el hígado, que junto con otros tipos celulares, cominezan a producir colágeno, glucoproteínas (tales como la fibronectina), proteoglucanos,etc. Todas estas sustancias tienden a reparar, como si de una cicatrización se tratara, los sectores dañados por la muerte de las células hepáticas afectadas.

Proceso inflamatorio portal con ruptura de la membrana limitante del espacio. Fibrosis incipiente. Infiltración grasa en el parénquima hepàtico.

Todos estos elementos se depositan en el hígado, provocando la acumulación de matriz extracelular (tejido conjuntivo no funcional). Al mismo tiempo, se altera el proceso de descomposición o degradación del colágeno. En un tejido sano, existe equilibrio entre la síntesis (fibrogénesis) y la degradación (fibrólisis) del tejido matricial. La fibrosis aparece cuando se altera ese equilibrio, es decir, cuando el tejido se acumula a un ritmo más rápido del que puede ser degradado y eliminado por el hígado.

Con el transcurso del tiempo y la continuidad del fenómeno inflamatorio, se irá produciendo la acumulación del material colágeno en el interior del hígado, lo que constituirá la fibrosis. En algunas enfermedades este fenómeno es muy lento y se requieren muchos años para llegar al estadio final de cirrosis.

La fibrosis hepática no se desarrolla a la misma velocidad en todos los pacientes y de hecho en algunas personas con hepatitis C ó B,permanece estable. Hay varios factores que influyen en la progresión de la fibrosis: el proceso avanza con más rapidez en los hombres que en las mujeres, y también en personas de más edad, especialmente a partir de los 50 años. La progresión no parece lineal, es decir, parece que se acelera en las etapas más avanzadas de la enfermedad.

Coloración especial (tricrómico de Masson) que permite apreciar la existencia de fibrosis establecida en una hepatitis C crónica

Además, se ha demostrado que la depresión del sistema inmunitario – por ejemplo, debido a la coinfección con el VIH o al consumo de fármacos inmunosupresores tras un trasplante de hígado – también agudiza la fibrosis. El abuso del alcohol está claramente asociado a un empeoramiento de la fibrosis y la cirrosis. Por último, los estudios indican que la esteatosis (hígado graso) y la resistència a la insulina están vinculadas a una progresión más rápida y un grado más avanzado de fibrosis. En contraste, la carga viral del VHC no parece ejercer un gran efecto en el avance de la fibrosis.

En las primeras etapas, el hígado funciona relativamente bien y pocas personas experimentan síntomas. Pero a medida que continúa la inflamación y se extienden las lesiones, empieza a acumularse tejido cicatrizado que se conecta con las cicatrices existentes, lo cual termina alterando las funciones metabólicas del hígado. Si la enfermedad avanza, termina desembocando en cirrosis, en la que el hígado está repleto de cicatrices que restringen el flujo de sangre e impiden el funcionamiento correcto del hígado.

Conocer el grado de fibrosis hepática es muy importante ya que sirve para establecer el pronóstico de una enfermedad hepática, la urgencia de tratamiento antiviral,etc.

La fibrogénesis hepática es un proceso dinámico con capacidad de remodelarse una vez curado el proceso que la originó. Existen diversos informes clínicos que documentan la regresión de la fibrosis o de la cirrosis en todo el espectro de las enfermedades crónicas del hígado.En particular, los pacientes con hepatitis B y con hepatitis C con tratamiento antiviral en ensayos clínicos mostraron mejoría histológica de la fibrosis, además de los resultados virológicos y bioquímicos tradicionales. Los estudios han demostrado que es más fácil estabilizar e invertir la fibrosis cuando los pacientes tratados logran una respuesta virológica sostenida en la hepatitis C (RVS, o carga viral del VHC indetectable seis meses después de finalizar la terapia), pero también se ha observado regresión de la fibrosis hepàtica en pacientes sin respuesta virológica (personas recidivantes, respondedores parciales o incluso en los respondedores nulos), lo cual podría ser el resultado de las propiedades antifibrogénicas y profibróticas de los tratamientos.

Para determinar la existencia y el grado de fibrosis existen varios procedimientos:

  • Los denominados marcadores de daño hepático.

Se utilizan en el inicio del fenómeno y durante su transcurso,(enzimas como las transaminasas –GOT/GPT o ASAT/ALAT- GGT; LDH), y otros llamados biomarcadores de inflamación (como haptoglobina, PCR, quimocinas).
Posteriormente, cuando ya se va estableciendo la fibrosis, existen los biomarcadores de fibrogénesis y finalmente los biomarcadores de fibrosis y metabolismo de la matriz extracelular.

Se denomina biopsia hepática al método por el que se realiza la extracción de una muestra de tejido hepático para su estudio microscópico.

En la actualidad se dispone de numerosas exploraciones no invasivas para conocer el estado del hígado, como por ejemplo determinaciones analíticas, ecografías,, tomografías, resonancias magnéticas, elastografía. Pero en determinadas situaciones es necesario recurrir al estudio microscópico de los tejidos dañados. Es el caso de las lesiones hepáticas, en las que para llegar a determinar su diagnóstico, tratamiento, pronóstico y seguimiento puede llegar a ser indispensable el estudio microscópico.

La biopsia ayuda a diagnosticar numerosas enfermedades hepáticas. Puede indicarse para completar el estudio de un hallazgo analítico que traduzca un problema hepático. Será la biopsia hepática la que determinará si la causa de esta alteración es un proceso toxicológico, infeccioso, tumoral, congénito o autoinmune. El procedimiento es de especial interés para evaluar la etapa de la enfermedad hepática. Esto es especialmente importante en los casos de infección crónica por el virus de la hepatitis C y en la hepatopatía alcohólica.

Los procedimientos más usuales para realizar la biopsia hepática son:

  • Biopsia percutánea. Es la técnica más ampliamente utilizada para la toma de tejido hepático. Se practica una punción a través de una pequeña incisión en la pared abdominal. Precisa anestesia local. La aguja de punción tiene una amplia luz que permite obtener un cilindro de tejido hepático. Para este procedimiento se aconseja una corta hospitalización.
  • Biopsia transyugular. Es una alternativa a la punción percutánea para aquellos pacientes con importante alteración de la coagulación y alto riesgo de sangrado. Consiste en la introducción de una aguja de biopsia a través de una de las venas localizadas en el cuello: la vena yugular interna del lado derecho. Se alcanza al conjunto de venas ubicadas en la cúpula del hígado y desde ahí se toma la muestra de tejido. Durante su realización requiere el control del ritmo cardíaco por el riesgo de arritmias. Para este procedimiento se aconseja una corta hospitalización.
  • Punción-aspiración con aguja fina (PAAF) guiada con ecografía o tomografía axial computadorizada (TAC).Únicamente se aplica anestesia local. El tamaño de la muestra obtenida es variable. Puede ser útil para evaluar enfermedades hepáticas difusas. Este tipo de biopsia puede realizarse ambulatoriamente.

Para seleccionar el lugar exacto de punción en la biopsia percutánea y la PAAF suele utilizarse un ecógrafo o una tomografía axial. El paciente debe colocarse en la camilla de exploraciones sobre el lado izquierdo. Si la biopsia se lleva a cabo a través de la pared abdominal, ha de acostarse boca arriba con la mano derecha bajo la cabeza y es importante permanecer lo más quieto posible. Se puede administrar medicación sedante y analgésica vía oral o endovenosa. Luego se limpia la piel y se inyecta un anestésico local con una pequeña aguja. Se hace una pequeña incisión y se inserta la aguja de biopsia. Durante el procedimiento el médico puede guiar la punción con un ecógrafo. El paciente debe contener la respiración mientras se toma la muestra, con el fin de reducir la posibilidad de perforar el pulmón o de desgarrar el hígado.

En la biopsia transyugular el procedimiento se realiza insertando un catéter en la vena yugular. El paciente debe acostarse sobre una mesa boca arriba. Se localiza la vena yugular interna derecha del cuello, se limpia la piel y se utiliza una pequeña aguja para inyectar un anestésico local. Luego, se introduce una aguja para pasar un catéter a través de las venas hasta llegar al hígado. Gracias a un equipo de rayos X, denominado fluoroscopio, se verifica la ubicación del catéter. Posteriormente, se introduce una aguja especial a través del catéter para obtener la muestra de tejido.

Para realizar la biopsia es imprescindible que el paciente esté en ayunas y deberá disponer de unas pruebas de coagulación recientes, que pueden haber sido solicitadas con anterioridad o bien en el momento del ingreso con carácter urgente.

- El microbioma: existen más bacterias en el intestino que células en el organismo, de ahí su importancia en el funcionamiento del sistema digestivo y del organismo en su conjunto. Se ha descubierto que uno de los tres tipos de composición de la flora intestinal, los denominados enterotipos, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.

- Obesidad infantil: la obesidad medida a los 7, 9 u 11 años se asocia a un aumento del riesgo de esteatosis hepática. "El papel de los colegios en la dieta y el ejercicio físico se ha convertido en esencial para la prevención de la obesidad infantil", apunta Romero.

Romero apunta que las enfermedades hepáticas suelen ser silenciosas en su evolución hasta que se hacen patentes a través de trastornos graves como la cirrosis hepática, hemorragias o cáncer.

Sin embargo, el especialista señala que son tres los aspectos que han de tenerse en cuenta como sospechosos para detectar el hígado graso con inflamación:

1. Prueba ecográfica: el hígado se observa brillante en la ecografía.

2. Transaminasas: una elevación en las transaminasas (los 'chivatos' de la inflamación) en la analítica sanguínea indica inflamación en el higado.

3. Trastorno metabólico: si el paciente presenta algún trastorno metabólico como diabetes, hipertensión, alteraciones en los lípidos, obesidad o síndrome metabólico (circunferencia de cintura superior al perímetro normal, hipertensión, colesterol bueno bajo, triglicéridos o azúcar elevados).

Según señala Romero, si se presentan al menos dos de estos aspectos en combinación existe un riesgo elevado de que la enfermedad esté en marcha. En los casos en los que se detecta, el tratamiento principal se basa en cambios en la dieta y realizar ejercicio físico.

En este último caso, el especialista apunta que solo cuando se logre institucionalizar la prescripción y monitorización de ejercicio físico en los pacientes se conseguirán resultados reales en la lucha contra la enfermedad.

"El abordaje terapéutico es reducido a pesar de que se está investigado mucho. Se utiliza la vitamina E en pacientes no diabéticos y fármacos dirigidos a la resistencia a la insulina", explica Romero.

La enfermedad hepática por depósito de grasa no alcohólica (NAFLD, por sus siglas en inglés) multiplica los riesgos de enfermedad vascular, pues el 90 por ciento de los pacientes con enfermedad hepática por depósito graso tiene alguno de los síntomas delsíndrome metabólico como obesidad abdominal, hipertensión, colesterol o diabetes, y un 33 por ciento presentan el diagnóstico complejo.

Ahora un nuevo estudio publicado en 'Journal of Hepatology' demuestra que el ejercicio, independientemente de la frecuencia o la intensidad, aporta beneficios a los adultos obesos y con sobrepeso con hígado graso no alcohólico, la causa más común de enfermedad hepática crónica en el mundo occidental.

NO EXISTEN TRATAMIENTOS PARA LA ESTEATOSIS HEPÁTICA

No existen tratamientos farmacológicos aprobados para esta enfermedad, pero se ha visto que las intervenciones en el estilo de vida, como la dieta, el ejercicio y la pérdida de peso resultante, ayudan a mejorar este trastorno. En particular, estas acciones pueden mejorar algunas características de la esteatohepatitis no alcohólica (NASH, por sus siglas en inglés), la forma progresiva de NAFLD.

La pérdida de peso es la estrategia comúnmente recomendada para todos los pacientes obesos y con sobrepeso con hígado graso no alcohólico. Los regímenes de ejercicios basados en el entrenamiento aeróbico y de resistencia reducen la grasa del hígado, así como la grasa visceral, pero no se ha evaluado sistemáticamente la cantidad exacta y la intensidad del ejercicio aeróbico necesaria para revertir o mejorar el hígado graso no alcohólico.

Esta enfermedad no afecta solo a personas adultas, sino que puede producirse a cualquier edad, lo que seguramente es debido al aumento de la obesidad en las sociedades occidentales.

En el nuevo estudio publicado en la revista 'Journal of Hepatology', los autores examinaron el efecto de diferentes regímenes de ejercicios aeróbicos en la mejora de la grasa del hígado y visceral en personas con sobrepeso y obesas que tenían estilos de vida sedentarios.

En un ensayo clínico aleatorio controlado con placebo, se asignó al azar a 48 participantes en cuatro grupos iguales de 12 personas: ejercicio aeróbico de alto volumen de baja a moderada intensidad (LO: HI, por sus siglas en inglés); ejercicio aeróbico de bajo volumen de alta intensidad (HI: LO); ejercicio aeróbico de bajo volumen de intensidad baja a moderada (LO: LO); y placebo (PLA) durante ocho semanas. Se analizó el cambio de grasa en el hígado mediante espectroscopia de resonancia magnética (MRS, por sus siglas en inglés).

Los tres grupos, independientemente del régimen de ejercicio, mostraron una mejora en la grasa del hígado de alrededor de entre el 18 y el 29 por ciento en comparación con el grupo placebo en el que la grasa del hígado aumentó en un promedio de un 14 por ciento. La mejoría fue independiente de la pérdida de peso de los participantes de los grupos.

No hubo diferencias significativas entre los diversos regímenes de ejercicios aeróbicos en la reducción de grasa en el hígado durante un periodo de ocho semanas. Sin embargo, los investigadores realizaron análisis exploratorios adicionales y señalan que hubo una tendencia hacia una mayor reducción en la grasa en el hígado y la grasa visceral en los dos grupos que utilizaron ejercicio de alta intensidad con bajo volumen (HI: LO) o actividad física de baja intensidad con alto volumen (LO: HI).

"Los resultados de nuestro estudio muestran que todas las dosis de ejercicio, independientemente de su volumen o intensidad, fueron eficaces en la reducción de la grasa en el hígado y la grasa visceral en una cantidad que fue clínicamente significativa, en adultos previamente inactivos, con sobrepeso u obesidad en comparación con el placebo. Estos cambios fueron observados sin pérdida de peso clínicamente significativa", explica el investigador principal, Nathan Johnson, profesor titular de la Universidad de Sydney, Australia.

"No se encontraron diferencias entre los regímenes de ejercicio en relación a estos beneficios", agrega Jacob George, profesor de Medicina Hepática de la Universidad de Sydney, Australia, y jefe del Departamento de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Westmead y la Universidad de Sydney.

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

La cirrosis hepática se manifiesta a través de diferentes síntomas que pueden presentar distinta gravedad dependiendo de cada caso. Hasta en el 25% de todos los pacientes no se presentan síntomas, y es lo que se conoce en medicina como cirrosis hepática latente. Cuando se trata de una cirrosis hepática manifiesta se muestran signos de que el hígado está dañado o de que existe la enfermedad.

Existen unos síntomas generales que, normalmente, siempre se manifiestan independientemente de la causa que produzca la cirrosis:

  • Agotamiento
  • Presión o sensación de hinchazón por encima del ombligo
  • Malestar general
  • Pérdida de peso
  • Nauseas y vómitos

Otros síntomas característicos de la cirrosis hepática son los signos que se muestran en la piel; son estos:

  • Telangiectasias (arañas vasculares), que aparecen sobre todo en la parte superior del cuerpo, en el cuello y el rostro. Aparecen en forma de nódulos vasculares puntiformes, de los que salen pequeños capilares como si se tratara de una tela de araña.
  • Enrojecimiento del pulgar y el meñique (eritema palmar)
  • Labios y lengua muy rojos y brillantes
  • Prurito
  • Uñas totalmente blancas
  • Adelgazamiento de la piel. La piel se muestra muy delgada y arrugada, los vasos capilares se ven claramente.

Nota: Estos síntomas no indican necesariamente una cirrosis hepática, en alrededor de la mitad de los embarazos se pueden dar arañas vasculares y eritema palmar y estos signos desaparecen en la mayoría de los casos tras el parto. También el adelgazamiento de la piel se puede dar a menudo sin que esté relacionado con la cirrosis hepática.

Otros posibles síntomas de la cirrosis hepática son los dolores en la zona del hígado y la fiebre. También es frecuente que aumente la presencia de hematomas y hemorragias, así como la retención de líquidos en las piernas (edema), y en el abdomen (ascitis). En los hombres, también pueden darse problemas de impotencia, debido a los trastornos hormonales, y cambios en el vello, lo que puede ocasionar la pérdida de éste. En algunos casos, los pechos del hombre se pueden desarrollar (es lo que se conoce como ginecomastia). En el caso de las mujeres, la cirrosis ocasiona a veces irregularidades en el preriodo (trastornos menstruales).

Los signos de un claro empeoramiento de la función hepática son los siguientes:

  • Coloración amarilla del blanco de los ojos y de la piel (ictericia)
  • Trastornos en la coagulación de la sangre
  • Presión arterial elevada en la circulación hepática (llamada hipertensión portal) y sus consecuencias, tales como las varices del esófago (varices esofágicas) o del bazo (hiperesplenismo)
  • Encefalopatía hepática, que ocurre cuando el hígado no puede realizar adecuadamente su función de desintoxicación y se acumulan altas concentraciones en sangre de sustancias tóxicas para el tejido nervioso
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La cirrosis se caracteriza por un daño de las células del hígado y su reemplazo por un tejido cicatricial que impide el tránsito normal del flujo sanguíneo por el hígado e interfiere muchas de las funciones vitales de este órgano.

Mucha gente cree que sólo los alcohólicos sufren cirrosis, y aunque es cierto que el consumo de alcohol es la primera causa de esta enfermedad en los Estados Unidos, también lo es que el abstemio también puede padecer la enfermedad. La posibilidad de padecer cirrosis depende de la cantidad y frecuencia con que se bebe en relación con el peso de la persona, su estatura y la capacidad de su cuerpo para metabolizar productos alcohólicos presentes en la sangre circulante.

Es una enfermedad crónica del hígado en la que las células sanas sufren daños y son reemplazadas por células cicatriciales. Esta afección impide

el tránsito habitual del flujo sanguíneo por el hígado y no permite que este órgano funcione debidamente. El hígado contiene tejido capaz de regenerarse cuando ha sido dañado, pero el grado de regeneración de las células depende de cada persona. Una cirrosis que no se trate puede derivar en insuficiencia hepática (del hígado) o incluso en la muerte.

El hígado es un órgano grande y complejo, del tamaño de un balón de fútbol americano, que pesa cerca de 1,3 kg (3 libras). Se encuentra debajo de las costillas en la parte superior derecha del abdomen y está conectado con el intestino delgado por las vías biliares, que transportan a los intestinos la bilis que produce. Un hígado sano es suave y liso al tacto.

Es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano pues constituye una de las “fábricas” de procesamiento y refinado químico más desarrolladas. Casi toda la sangre procedente del estómago y de los intestinos circula a través del hígado. Además, éste se encarga de depurar el organismo de sustancias tóxicas o venenosas, procesar nutrientes, hormonas o medicamentos y producir proteínas y factores de la coagulación, todos ellos de capital importancia para la salud. En la persona enferma de cirrosis, las sustancias tóxicas y la bilis quedan retenidas en el torrente sanguíneo, porque el hígado no las elimina.