amaryl para diabetes

Hay varios signos clínicos de insuficiencia hepática y suelen ser específicos de la causa que la provocan. Los síntomas que experimentan los caballos con insuficiencia hepática aguda (súbita) son déficits neurológicos e ictericia (mucosas amarillentas).

Los caballos que sufren de enfermedad hepática crónica es probable que pierdan peso y que las áreas claras de la piel se vuelven sensibles a la luz. En ambos casos se han observado cólicos por impactación de estómago y parálisis laríngea bilateral.

La insuficiencia hepática causada por anomalías en el sistema biliar se presentará con una marcada ictericia, fotosensibilidad y cólicos (a menudo debido a una obstrucción en el conducto biliar y posible aumento de tamaño del hígado que hace que el colon se traslade). Estos caballos no suelen tener déficits neurológicos.

Finalmente, la colangiohepatitis producirá fiebre, la lipidosis hepática (acumulo de grasa en el hígado) producirá edema ventral y el desplazamiento del colon dorsal derecho causará distensión abdominal, presencia de bandas anómalas en la palpación rectal y dolor cólico.

En el caso de la insuficiencia hepática detectar la primera fase de la enfermedad es difícil ya que no se dan muchos síntomas. Sólo en el momento en el que la gravedad de la enfermedad aumenta, los signos clínicos comienzan a ser más evidentes.

Ante cualquier sospecha de enfermedad hepática lo primero que hay que hacer es llamar a su veterinario. Este gracias a la historia clínica del animal y a los síntomas que el animal presente comenzará a realizar las pruebas pertinentes para llegar a un buen diagnóstico. Entre ellas será tomar una muestra de sangre para realizar un análisis donde, a parte de valorar el estado general de animal, valorará los niveles de las sustancias que nos pueden sugerir que el caballo sufre una enfermedad hepática.

También podrá realizar una ecografía del hígado e incluso una biopsia hepática, aunque esto último no suele ser lo más frecuente. El tratamiento de la insuficiencia hepática dependerá de la causa, pero en la mayoría de los casos el tratamiento se basa en la administración de sueros y dextrosa (azúcares). También se modificará la dieta a una dieta baja en proteínas. A parte se podrán administrar junto a la dieta protectores hepáticos que ayuden a retomar un buen funcionamiento del hígado.

HEPATRITION del fabricante EQUINE PRODUCTS es un pienso complementario que proporciona los elementos esenciales para un buen funcionamiento del hígado. Contiene una compleja mezcla de aminoácidos, antioxidantes y vitaminas que incluyen Taurina, N- Acetil Cisteina, L-Arginina, Acido Alfa Lipoico. A parte cuenta con el Cardo de Leche (Silybum marianum) que es un gran antioxidante natural que se utiliza desde hace más de 2000 años en el tratamiento de dolencias hepáticas.

Durante el embarazo pueden aparecer algunas enfermedades hepáticas propias de esta etapa, las que aparecen con el parto y desaparecen tras él.

Las enfermedades hepáticas son poco frecuentes, pero en algunos casos pueden ser graves tanto para la mamá como para el bebé. Los síntomas que pueden manifestar este tipo de enfermedades hepáticas son variables según sea, pero pueden incluir:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Prurito generalizado
  • Ictericia
  • Dolor local en el costado superior derecho del abdomen.

El diagnóstico se realiza teniendo en cuenta el momento del embarazo en el que se presentan los síntomas, el resultado de las pruebas de laboratorio y de las complementarias (en general ecograma abdominal). Este tipo de enfermedades cursa con un incremento de las enzimas hepáticas: transaminasas, bilirrubina y fosfatasa alcalina.

Se trata de una patología propia del embarazo que se caracteriza por la presencia de náuseas y vómitos excesivos que causan deshidratación, desequilibrio metabólico y electrolítico y pérdida de peso. Suele aparecer en el primer trimestre del embarazo y con menor frecuencia en el segundo. Ocurre en 1 de cada 100 embarazos y es más común en mujeres primerizas, jóvenes y obesas.

El tratamiento consta de soporte nutricional e hídrico, y en casos graves alimentación por sonda nasogástricca. El cuadro suele resolverse, aproximadamente, antes de las 20 semanas de gestación y su pronóstico es bueno.

La preclampsia se caracteriza por la presencia de hipertensión arterial en la gestante, hinchazón de las extremidades y proteinuria (excesiva pérdida de proteínas en la orina). Ocurre en entre 5 y 7 de cada 100 embarazos y se manifiesta hacia la semana 20 de gestación. La causa se desconoce, pero se sabe que hay factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión, la edad avanzada, las gestaciones múltiples, que influyen.

Cuando la preclampsia evoluciona en eclampsia, el cuadro incluye convulsiones y pérdida del conocimiento durante la gestación. Los síntomas de afectación hepática pueden incluir dolor abdominal en el cuadrante superior derecho, náuseas, vómitos y en las formas más severas de la enfermedad puede haber rotura hepática. El tratamiento debe ser precoz. Las formas más leves pueden incluir reposo y medicación para bajar la presión arterial. Los casos más severos pueden requerir de hospitalización e incluso interrupción del embarazo, especialmente cuando el embarazo superó las 34 semanas.

Después de la hepatitis vírica aguda, la colestasis gravídica es la segunda causa de ictericia en el embarazo. Se asocia con factores genéticos, hormonales y geográficos. Aparece en mujeres de todas las edades y puede reaparecer en gestaciones posteriores.

Se caracteriza por un prurito que se manifiesta más intensamente en la noche y especialmente en la planta de las manos y los pies, aunque puede ser general. Puede haber ictericia y orinas de color oscuro. Con poca frecuencia, puede ir acompañado de dolor abdominal, náuseas y vómitos.

Suele presentarse en el tercer trimestre del embarazo, el pronóstico en la madre es bueno, aunque existe riesgo de parto prematuro y muerte fetal. El tratamiento se basa en la administración del fármaco ácido ursodesoxicólico y la inducción del parto luego de la semana 37.

Es una afección poco común pero muy grave para el bebé y la madre, que ocurre en el tercer trimestre del embarazo. Se caracteriza por una acumulación de grasa en el hígado y afecta con mayor frecuencia a mujeres jóvenes, primerizas y obsesas.

Los síntomas incluyen náuseas, vómitos, dolor en el cuadrante superior del abdomen, hipotensión, y cansancio, los cuales evolucionan a problemas graves como falla renal y de otros órganos. El tratamiento consta en la interrupción del embarazo.

Este síndrome es un cuadro potencialmente grave que en general requiere asistencia en cuidados intensivos. Ocurre entre un 4 y 12% de los embarazos con toxemia gravídica. Suele comenzar entre el segundo y el tercer trimestre, aunque en ocasiones puede aparecer en el postparto.

Los síntomas son parecidos a los de la preclampsia, se suman además anemia por rotura de glóbulos rojos, descenso en el recuento de plaquetas y elevación de las enzimas hepáticas.

Cuando la edad gestacional supera las 34 semanas o aparece fallo de varios órganos, debe interrumpirse el embarazo, puesto que hay riesgo de fallecimiento materno. Cuando el cuadro es grave y la edad gestacional es de menos de 34 semanas pueden administrase corticoides por 48 horas para acelerar la maduración de los pulmones del bebé e inducir el parto lo más próximo a la semana 34 que se pueda.

El hígado es uno de los órganos de mayor tamaño del cuerpo humano y su función primordial es procesar lo que se consume y purificar las sustancias nocivas de la sangre. Que el hígado posea grasa es normal, pero si la cantidad acumulada se ubica entre el 5 y 10 por ciento, se podría estar sufriendo de una enfermedad conocida como esteatosis hepática o hígado graso. Esta afección suele desaparecer sin necesidad de un tratamiento y, por lo general, no provoca síntomas, ni causa daños permanentes.

Una dieta alta en grasa no ocasiona esta patología directamente, porque el hígado es capaz de autogenerar sus células hepáticas al producirse algún daño en ellas. Pero si el deterioro hepático es constante, se sucede una cicatrización enfermiza continua denominada cirrosis, que hace que el tejido sano del hígado se sustituya por tejido cicatricial, impidiendo la circulación de la sangre a través del hígado, y disminuyendo su capacidad para controlar infecciones, desechar bacterias y toxinas de la sangre, producir proteínas que sistematizan la coagulación y bilis para favorecer la absorción de grasas.

Si el organismo produce demasiada grasa o no la metaboliza con la rapidez requerida, el excedente se almacena en el hígado, acumulándose y ocasionando la esteatosis hepática. Pueden ser causantes de esto:

Alcohol: La ingesta excesiva de alcohol es la causa primordial de esteatosis hepática. La mayoría de las personas alcohólicas la sufren. La ciencia desconoce qué provoca esa afección en personas que no son alcohólicas, pero se ha vinculado también con:

Síndromes metabólicos: Exceso de peso, resistencia insulínica (diabetes tipo 2), niveles altos de triglicéridos (grasas) en la sangre.

Fármacos: Aspirina, esteroides, tamoxifeno, tetraciclina, anticonceptivos.

Embarazo, toxinas, virus (hepatitis A) y otros.

Esta afección no suele originar síntomas específicos. Ciertos sujetos sienten agotamiento o un leve malestar estomacal. Puede que el hígado se dilate un poco, señal que el médico detecta a través de un examen físico profundo. Si se inflama el hígado, otros síntomas suelen acompañarlo como falta de apetito, pérdida de peso, sensación de debilidad, quebranto o fatiga.

Se conocen cuatro tipos de esta enfermedad:

Esteatosis hepática, no alcohólica: Es cuando el hígado presenta dificultades para desintegrar las grasas, lo que conlleva a su aglomeración. No depende de la ingesta licor, y se diagnostica cuando la grasa en el hígado supera el 10%.

Esteatosis hepática alcohólica: Se conoce así a la etapa inicial de la enfermedad generada por consumo excesivo de alcohol. El hígado se deteriora y no descompone las grasas. Al dejar de tomar alcohol, la afección desaparece.

Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA): Sucede cuando el hígado se inflama por acumular determinada cantidad de grasa, sin relación con el alcohol. Altera la función hepática y genera síntomas como falta de apetito, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Además, la piel se torna de un color amarillo. Si no se trata, la EHNA avanza y origina la cicatrización enfermiza endémica del hígado y, con el tiempo, la insuficiencia hepática.

Esteatosis hepática aguda del embarazo: Es un inconveniente poco usual del embarazo, pero puede ser mortal. A partir del tercer trimestre se presentan náuseas y vómitos, dolor en la parte superior del abdomen, ictericia y malestar general. Las embarazadas deben asistir a controles para detectar esta indisposición.

Exploración física: Al inflamarse el hígado, el galeno lo determina con una exploración del abdomen. Los síntomas pueden revelar cansancio o falta de apetito, y es necesario obtener del paciente ciertas referencias médicas asociadas con el consumo de alcohol y medicinas.

Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede indicar la existencia de un nivel alto de enzimas hepáticas, aunque esto no corrobora la enfermedad, es un alerta para efectuar otras pruebas.

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La biopsia hepática se realiza con mayor frecuencia usando una larga aguja insertada a través de la piel para extraer una muestra de tejido. Luego se analiza ese tejido en un laboratorio.

El tratamiento para la enfermedad del hígado depende de su diagnóstico.

Algunos problemas en el hígado pueden ser tratados con modificaciones en el estilo de vida, tales como dejar de tomar alcohol o perder peso, por lo general como parte de un programa médico que incluye una cuidadosa monitorización de la función hepática.

Otros problemas del hígado pueden ser tratados con medicamentos o pueden requerir cirugía.

El tratamiento para la enfermedad del hígado que causa insuficiencia hepática en última instancia puede requerir un trasplante de hígado.

Cada enfermedad hepática tendrá su propio régimen de tratamiento específico. Por ejemplo, la hepatitis A requiere cuidados para mantener la hidratación mientras el sistema inmunológico del cuerpo combate y resuelve la infección.

Los pacientes con cálculos biliares pueden requerir cirugía para extirpar la vesícula biliar. Otras enfermedades pueden necesitar atención médica a largo plazo para controlar y minimizar las consecuencias de su enfermedad.

En pacientes con cirrosis y enfermedad hepática en etapa terminal, se pueden requerir medicamentos para controlar la cantidad de proteína absorbida en la dieta.

El hígado afectado por la cirrosis puede no ser capaz de metabolizar los productos de desecho, lo que resulta en niveles elevados de amoníaco en la sangre y encefalopatía hepática (letargo, confusión, coma).

Se pueden requerir pastillas de dieta y agua bajas en sodio (diuréticos) para minimizar la retención de líquido.

En aquellos pacientes con grandes cantidades de líquido de ascitis (líquido acumulado en la cavidad abdominal), el exceso de líquido puede ser removido ocasionalmente con una aguja y una jeringa (paracentesis).

Con anestesia local, se inserta una aguja a través de la pared abdominal y se extrae el líquido. El líquido de ascitis puede infectarse espontáneamente y la paracentesis también se puede utilizar como una prueba de diagnóstico en busca de infección.

Es posible que se requieran operaciones para tratar la hipertensión portal y minimizar el riesgo de hemorragia.

El trasplante de hígado es la opción final para los pacientes cuyos hígados han fallado.

A excepción de la enfermedad de cálculos biliares y algunas infecciones virales como la hepatitis A, C y la mononucleosis infecciosa, la mayoría de las enfermedades hepáticas se tratan y no se curan.

La enfermedad hepática puede progresar a cirrosis e insuficiencia hepática. Las complicaciones asociadas pueden incluir mayor riesgo de hemorragia e infección, desnutrición y pérdida de peso, y disminución de la función cognitiva.

Algunas enfermedades hepáticas están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

El abuso de alcohol es la causa más común de enfermedad hepática en América del Norte. El consumo de alcohol con moderación puede ayudar a minimizar el riesgo de enfermedad hepática relacionada con el alcohol.

El riesgo de contraer Hepatitis B y C puede disminuirse al minimizar el riesgo de exposición a los fluidos corporales de otra persona.

La vacunación está disponible para la hepatitis A y B.

La detección de Hepatitis C se recomienda en algunas poblaciones.

La enfermedad del hígado graso es una enfermedad prevenible con la promoción de un estilo de vida saludable que incluye una dieta balanceada, control de peso, evitar el consumo excesivo de alcohol y un programa de ejercicio de rutina.

Estas modificaciones en el estilo de vida no garantizan el éxito en la prevención de enfermedades ya que algunas personas desarrollarán una enfermedad del hígado graso incluso con prácticas de estilo de vida maximizadas.

El pronóstico y el resultado para un paciente dependen del diagnóstico subyacente.

Curiosamente, en pacientes con cirrosis, puede haber poca correlación entre la cantidad de daño que se encuentra en la biopsia hepática y el resultado final. Un paciente puede nunca desarrollar síntomas y tener una vida útil normal o puede desarrollar síntomas significativos con una enfermedad aparentemente mínima.

Estamos ante la presencia de un hígado graso (también llamado esteatosis hepática), cuando las células de este órgano empiezan a ser infiltradas por células de grasa (triglicéridos).

Es normal tener un poco de grasa en el hígado, pero cuando más de, 5 a 10% de él está compuesto de grasa el cuadro debe ser tratado.

Con el transcurrir del tiempo, la presencia de un hígado graso puede causar un proceso de inflamación en el cuerpo llamado esteato-hepatitis, que si no se identifica y es tratado, puede evolucionar hacia la cirrosis.

Por suerte, el cuadro es reversible con cambios en la alimentación indicados por su médico.

La acumulación de grasa en el hígado, es un problema bastante común que puede ser causado por factores de riesgo como la obesidad, la diabetes, el colesterol alto y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

Aunque no siempre el paciente presenta síntomas, puede sentir dolor en el lado derecho del abdomen, vientre hinchado, mareos, vómitos y malestar general.

En presencia de estos síntomas, se debe consultar a un hepatólogo para realizar exámenes que evalúen el funcionamiento del hígado y la gravedad de la enfermedad.

Como ya mencionamos, un hígado graso puede ser controlado con cambios en la dieta y la práctica regular de ejercicio físico, siendo importante seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones como la cirrosis.

La grasa en el hígado se puede clasificar de acuerdo con su gravedad como se muestra a continuación:

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Me llamo Ana Tengo 21 años y sufro de gastritis por más k coma o no el estómago me arde demasiado k puedo hacer

En el caso mio no es muy normal k me ande doliendo el estomago, ps lo que me pasa a mi es k a casa rato me duele el estomago se me kita y vuelve nose k será y ya eh tomado pastilla para eso y todavia sigue igual osea no veo cambios, voy al baño normal y cuando como comida despues me duele y cuando la estoy comiendo tambn y a veces no.. Tambn la cabeza me duele todos los dias, a cada rato.. yo diria un dolor de cabeza fijo y tambn eh tomado pastilla para eso y no veo resultado!!
Alguien me podria decir k me pasa.. Porque yo nose y kiero saber. Algunas personas me dicen sobre el estomago k es gastritis o parasitos. Pero lo dudo k sea gastritis.. En el Caso del dolor de cabeza me dicen k tengo k ir a un doctor de la vista… Me podrian decir k me pasa xq kiero saber y nose!! Por favor 😣😣😭😭

Blog dedicado a ofrecer informacion sobre las enfermedades cardiovasculares con la finalidad de fomentar la prevención de las afecciones del corazón y del sistema arterial y venoso.

Hola, amigos. He notado, hace 1 semana, que mi pierna izquierda se encuentra un poco hinchada,me duele un poco y está adquiriendo una coloración roja. En la farmacia me recomendaron una frotación pero creo que ha empeorado. ¿ De que se puede tratar?. Gracias.

Lo primero que debes hacer es ir al médico sin falta. Podría ser una trombosis por ejemplo.

Claro que podría ser una trombosis, pero sin analíticas no se puede hacer una valoración. Con la salud no se juega y no debemos hacer suposiciones..Hay que ir al médico.

buenas noches mire nesesito urgente su ayudad tewngo un familiar 78 años tiene un dolor orrible una rodilla derecha los medicos le dicen que ai que operar pero nos da miedo por que el examen de tiroides le sale siempre malo demen un consejo ella esta muy de edad por fi pronto nos da miedo que asemos con ella

Buenas me duele la rodilla izquierda en la parte de atras y adelant,pero se me hincha un poco la pierna tambien, que puede ser>

hola,me parece que tu pierna esta infectada,si esta roj y duele aqui en argentina se llama ERISIPELA..URGENTE AL MEDICO QUIEN RECETARA PENICILINA Y MAS ANTIBIOTICOS X MUCHO TIEMPO,SALUDOS Q MEJORES

Los felicito por su interesante programa. Tengo 56 años y sufro de várices por lo que con frecuencia se me hinchan u poco las piernas a pesar del tratamiento. Desde hace 2 meses, además, me canso al caminar algunas cuadras. ¿Tendré algún problema cardiaco?.

Hola Clotilde..Por favor.! ve al médico no tengas miedo.Desde aqui no se debe hacer una valoración de tu problema. Todas las cosas tienen solución si llegamos a tiempo..En cuanto a tu pregunta..Todas las dificultades circulatorias afectan al corazón pues el, es el motor impulsor de el torrente sanguíneo.Para tu problema de varices. Hay un Producto muy bueno que se llama Plantilla Varices Kp11 Lo puedes ver en Youtube. y ahí verás la dirección de la pagina Wed donde lo puedes comprar. Te lo puedo recomendar con responsabilidad pues yo lo uso. Animo y busca soluciones.

Hola, felicitaciones por el programa. Tengo 80 años y siento dolor al caminar, pero sólo lo siento en la pierna izquierda. No observo hinchazón alguna, pero.. ¿este dolor sería indicador de una futuro edema?
Gracias.

Así, sin más datos, no tiene porque ser un futuro edema. Hay dolores musculares, etc, que bien podrían ser la causa.

Les agradezco por su instructivo programa. Sufro de insuficiencia cardiaca que me han diagnosticado hace dos semanas un hospital del MINSA. A pesar del tratamiento que he cumplido regularmente, mis piernas continúan hinchadas, lo que me produce molestias. ¿Qué está sucediendo?

Hola Justo..No se si ya habrá encontrado la solución a su problema..Si aún esta padeciendo póngase escríbame a k.pastora@hotmail.com.
Estoy segura que puedo ayudarle.

Mi médico me ha dicho que sufro de Miocardiopatía avanzada por lo que tomo bastantes medicinas y acudo cada mes a mi control desde hace dos años. Amanezco bien, pero con el transcurso del día las piernas se me van hinchando poco a poco. ¿Sería conveniente aumentar la dosis de mis medicamentos?.

Aurelio por favor..Habla con tu médico no debes aumentar unos medicamentos por tu cuenta Piensa que es muy peligroso y mucho más si tomas muchos medicamentos, piensa que los medicamentos tienen efectos secundarios y puede ocasionarte una intoxicación.

Hola, mi mamá ha sido diagnosticada con fibrilación auricular, toma HCT 300, warfarina y amlodipino. Ayer le dio fiebre, le subió la presión a 16 y tuvo un edema en una pierna. Hoy amaneció solo con el edema. Considero que debo llevarla al médico, pero ella ya no quiere porque su médico la vio el martes para su control, y en todos sus exámenes salió bien. El médico indicó que debe hacerse un ecocardiograma bidimensional para estar seguros del por qué se hinchan sus piernas. Mientras recetó furosemida adicionalmente. Qué debo hacer?

Felicitaciones por el programa, mi consulta es la siguiente: mi hermana está embarazada, tiene 7 meses y se le han hinchado los pies, todavia no ha ido al médico pero quisiera saber si ésto tiene que ver con algo del corazón,ya que tengo entendido de que varias gestantes tienen este mismo problema y quisiera saber si tiene relación, si es así,¿qué nos recomienda? ¿Qué tipo de tratamiento médico sería factible para ella?. De antemano, gracias.

HOLA AMIGOS COMO ESTAN MI NOMBRE ES GIOVANI VERA TENGO 27 AÑOS Y HOY EN DIA SUFRO DE UNA ENFERMEDAD LLAMADA CIRULITIS DONDE LA PIERNA SE INCHA, SE PONE ROJO Y DUELE AL CAMINAR; Y AL TOCARLO. ESTA ENFERMEDAD SUFRI DESDE NIÑO 12AÑOS QUISIERA SABER ALGUN TRATAMIENTO GRACIAS

me canso mucho al subir una escalera tendre problemas cardiacos o falta de ejercicios

Por favor..No tenga miedo asista a un médico para que le de un diagnóstico. Es importante saber de que se trata, sin verlo y sin analíticas no podemos saber lo que le pasa. Si su problema es de la circulación de retorno entonces visite en Youtube Plantilla Varices Kp11.

hola,tengo 38 años,estoy en mi peso,y tengo los tobillos algo hinchados y como si tuviera una pulsera oscura en los tobillos,es grave?

HOLA GIOVANI, ME PODRIAS EXPLICAR LA ENFERMEDAD CIRULITIS, XQ NOLA ENCUENTRO EN INTERNET, Y MI HERMANO PADECE DE ALGO SIMILAR Y NO DAN QUE ES. GRACIAS

El nombre de la enfermedad es CELULITIS. Por lo que comentan, se trata de una celulitis infecciosa. Necesitarán tratamiento con antibióticos. ¡Vayan ya al médico, no dejen que el problema avance o tendrán feas complicaciones! A mí me pasó.

tengo las piernas inchadas y tomo amiodarona y andolipino de 10mg no me esta asiendo efecto

Buenas tardes,
Hace dos meses presento edema en extremidades inferiores, no siento dolor, solo la incomodidad de sentir las piernas y pies prensados lo cual me dificulta agacharme, también siento mucha comezón en el cuerpo, especialmente en barriga, espalda, piernas, cuello, siento además como agujitas en todo el cuerpo, y recientemente también siento temblor en extremidades superiores e inferiores, incluso los gluteos, parecido a cuando uno termina de hacer mucho ejercicio, a veces es notorio externamente, otras no tanto, solo tengo la sensación de temblor. Por favor ayudeme, tengo 46 años, peso 80 kilos, mido 1.58, no soy hipertensa, siempre he sido muy sana, y no he cambiado para nada mi ritmo de vida. Por favor, cualquier información o ayuda que pueda darme, puede tambien enviarla a lia4765@hotmail.com. muy agradecida.

Tal vez podría ser la tiroides ve al doctor yo tengo tiroides alta y estos eran algunos de los sintomas

buenas tardes de 2 semanas para se hinchan las piernas y mucha frcuencia de orinar.`porfavor cuaquier ayuda puede enviarla a margie_causado_4508hotmail.com. muchas gracias!

Hola, se me hincha la canilla, las dos, he consultado a mi cardiologo y me dijo que estoy bien y que las pastillas de la presion no me produce eso y me dijo que consulte a un flexologo, me podrian informar algo mas

Es horribloe esa sensacion de pierna extremedamente hinchada, lo tengo como hace 3,semanas mi doc solo me ha dado diuretico pero no pasa nada, estoy un poco asustada porque puede ser el corazon, yo estoy en tratamiento feo para el cancer de mama que se irradio hacia la cabeza, lo cual ya esta controlado.

Buenas tardes, desde hace mucho tiempo se me hinchan las piernas, los tobillos y los pies y ultimamente hasta las manos se me hinchan, de verdad solicito de su ayuda ya que esto me ha bajado mi autoestima y me hace sentir mal. he ido a un medico vascular periferico pero me dice que no tengo varices asi que eso no es, luego fui a un internista genetico y me mando diureticos cosa que tampoco me ha hecho efecto no tengo problemas para orinar voy frecuentemente. de verdad que me pueden aconsejar, si he subido de peso tuve una perdida hace tres años y por mas sano que trato de comer sigo subiendo de peso, tambien me hice un examen de tiroides pero sali bien. Agradeceria inmensamente de su ayuda por favor. peggy_rivera@hotmail.com, Muchisimas gracias.

acudan al medico, lo mas rapido que se pueda, si la persona de tercera edad es mas peligroso si no se trata a tiempo puede terminar en operacion (del verbo operar) en los casos mas amables. cuidense y cuiden a los demas.. saludos..

hola es que me duele la rodilla y la tengo un póco inchada y me duele mucho cuando camino siento que un hueso me traquea.

Hola desde hace un tiempo me duelen mucho las piernas cuando estoy parada y ahora me doy cuenta que tengo hinchados los tobillos sin esfuerzo,me siento cansada y a veces de la nada o con un poco de ansiedad siento que el brazo izquierdo se me va a reventar, una presion muy fuerte q duele, que medico debo consultar? tengo 39 años, gracias

se me hinchan los tobillos y orino con ardor ymchas veces al dia que enfermedad puedo tener?

Los factores de riesgo incluyen cualquier lesión al cerebro, como traumatismo, accidente cerebrovascular, tumores cerebrales, infecciones (como meningitis) o cirugía previa del cerebro.

Los pacientes con convulsiones focales pueden presentar cualquiera de los síntomas que aparecen a continuación. Los pacientes con convulsiones focales simples no pierden el conocimiento, permanecen conscientes y recuerdan los hechos que ocurren en el momento; mientras que los pacientes con convulsiones parciales complejas presentarán alteración de su estado de conciencia y pueden o no recordar algunos o todos los síntomas o hechos que rodearon la convulsión:

  • Control motor anormal
    • relajación/contracción muscular (actividad clónica), común
    • afecta un lado del cuerpo (una pierna, parte de la cara u otra área aislada)
    • movimientos anormales de la cabeza
    • giro forzado de la cabeza
  • Automatismos, movimientos complejos sin propósito (como tomarse la ropa)
    • movimientos anormales de la boca
    • chasquido con los labios
    • masticación/deglución sin causa
  • Giros forzados de los ojos
  • Sensaciones anormales
    • entumecimiento, hormigueo, sensación de arrastrarse, etc
    • se pueden presentar en una sola parte del cuerpo o se pueden extender
    • se puede presentar con o sin síntomas motores
  • Alucinaciones (visuales, auditivas, táctiles y olfativas, etc.)
  • Dolor o molestia abdominal
  • Náuseas
  • Sudoración
  • Enrojecimiento de la cara
  • Dilatación de las pupilas
  • Ritmo cardíaco acelerado

  • Episodios de desmayo: períodos en los que se presenta pérdida de memoria
  • Cambios en la visión
  • Sensación de ya visto
  • Cambios en el estado de ánimo emociones

Signos y exámenes

El diagnóstico se basa en los síntomas, teniendo en cuenta otros antecedentes del paciente. Es extremadamente difícil diagnosticar una sola convulsión focal; sin embargo, el diagnóstico es más fácil de hacer en pacientes que presentan episodios recurrentes y estereotipados, en especial si existen factores de riesgo, como un traumatismo craneal.

Algunos de los exámenes que se pueden llevar a cabo son:

  • EEG: puede mostrar cambios característicos que confirman una convulsión focal parcial y pueden mostrar el foco (la ubicación de la causa). Un resultado normal no descarta la posibilidad de convulsiones.
  • El monitoreo con EEG durante varios días puede ser necesario con el fin de registrar un evento mientras está ocurriendo.
  • Una TC de cabeza o IRM craneal pueden mostrar la ubicación y extensión de la lesión causante del síntoma.

Tratamiento

En el momento en que alguien presente una convulsión por primera vez, debe ser llevado al servicio de emergencias, ya que puede haber una afección subyacente grave que deba recibir tratamiento. Las medidas de primeros auxilios deben ser administradas de manera apropiada y abarcan el hecho de proteger a la persona de una lesión durante la convulsión, prevenir la broncoaspiración con vómitos o moco, mantener las vías respiratorias permeables y ayudar con la respiración.

El tratamiento de las causas puede detener las convulsiones y puede incluir el uso de medicamentos, la reparación quirúrgica de los tumores o lesiones cerebrales u otros tratamientos.

Una convulsión aislada con una causa desencadenante obvia y que se puede evitar, como la fiebre o las reacciones tóxicas, se trata mediante la eliminación o el manejo del factor precipitante.

Es posible que una convulsión aislada no requiera tratamiento. Los hallazgos en una IRM o en un EEG pueden determinar la probabilidad de recaídas de las convulsiones y puede ayudar a determinar la necesidad de un tratamiento continuo, por ejemplo, con anticonvulsivos (medicamentos contra las convulsiones). La respuesta a estos medicamentos varía y es probable que tanto el medicamento como la dosis se tengan que ajustar repetidamente.

Las convulsiones múltiples y repetitivas generalmente se tratan con medicamentos anticonvulsivos, como fenitoína o carbamazepina, para uso preventivo a largo plazo. El seguimiento involucra una revisión de la necesidad de medicamentos y el control de los efectos secundarios de los mismos. Es posible que sea necesario continuar la administración de los medicamentos indefinidamente.

Algunos pacientes con convulsiones difíciles de tratar pueden responder a un estimulador del nervio vago, un dispositivo que estimula a un nervio en el tórax y reduce el número de convulsiones. Otros pacientes pueden responder a la cirugía de extirpación de las células cerebrales anormales responsables de causar las convulsiones.

A algunos pacientes con convulsiones que pudieran ocasionar pérdida del control motor o pérdida del conocimiento se les recomienda no conducir, no nadar solos y no vincularse a ninguna actividad durante la cual una convulsión pudiera ponerlos en peligro a ellos mismos y a otros.

Podría ser necesario que el paciente usara placas o tarjetas informativas (como la identificación de alerta médica Medic Alert) que ayuden a la obtención de tratamiento médico rápido en caso de presentarse una convulsión.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico está ampliamente determinado por la causa subyacente de las convulsiones focales. Los pacientes que presentan convulsiones recurrentes que no se deben a una afección temporal (por ejemplo, un efecto secundario de un medicamento o una infección) padecen una afección crónica llamada epilepsia.

Las convulsiones que se presentan solas o en un grupo estrechamente asociado, generalmente son desencadenadas por una afección aguda como una lesión cerebral y se pueden presentar como un incidente aislado o se pueden desarrollar dentro de un trastorno convulsivo crónico. Las convulsiones que ocurren dentro de las primeras dos semanas de una lesión cerebral no necesariamente significan que se desarrollará un trastorno convulsivo crónico. Los hallazgos en un EEG y en IRM pueden ayudar a determinar si es probable o no que la afección se vuelva crónica.

La muerte o el daño cerebral permanente debido a las convulsiones son poco comunes, pero cualquiera de estas dos posibilidades puede ocurrir si la convulsión es prolongada o si se presentan muchas convulsiones en intervalos cortos (estado epiléptico).

Si la convulsión se presenta mientras la persona está conduciendo u operando un equipo peligroso, se puede desencadenar una lesión seria. Es por esto que dichas actividades pueden restringirse en personas con trastornos convulsivos mal controlados.

Sin embargo, es posible que las convulsiones poco frecuentes no necesiten restricciones severas en el estilo de vida. De hecho, no es necesario restringir las actividades en el trabajo, la escuela y la recreación, pero se deben tomar precauciones para disminuir el riesgo de que ocurra una convulsión.

Complicaciones

  • Convulsiones generalizadas
  • Epilepsia (convulsiones recurrentes)
  • Convulsiones prolongadas, convulsiones que ocurren a intervalos cortos (estado epiléptico)
  • Lesiones por caídas, colisiones, mordidas a sí mismo
  • Lesión causada por convulsión cuando se conduce o se opera maquinaria
  • Neumonía por aspiración
  • Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
  • Efectos secundarios de los medicamentos (con o sin síntomas observables)
  • Complicaciones de la cirugía
  • Las mujeres que deciden quedar en embarazo deben informar a su médico previamente para hacer los ajustes apropiados con los medicamentos, ya que muchos de los medicamentos antiepilépticos pueden causar defectos congénitos.

Situaciones que requieren asistencia médica

Se recomienda llamar al número local de emergencia (como el 911 en los Estados Unidos) si las convulsiones se presentan por primera vez o la convulsión se presenta en alguien sin el brazalete de identificación (instrucciones que explican qué se debe hacer). En el caso de alguien que haya presentado convulsiones antes, se debe llamar a una ambulancia por cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Se trata de una convulsión más prolongada de lo que la persona normalmente tiene o se presenta un número inusual de convulsiones
  • Se presentan convulsiones repetidas en pocos minutos
  • Se presentan convulsiones repetidas en las que no se recupera el conocimiento o el comportamiento normal entre cada convulsión (estado epiléptico)

Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier síntoma nuevo, incluyendo posibles efectos secundarios de los medicamentos:

  • Somnolencia, inquietud, confusión o sedación
  • Náuseas y vómitos
  • Erupción cutánea
  • Pérdida del cabello
  • Temblores o movimientos anormales
  • Problemas con la coordinación
  • Fiebres, infecciones

El tratamiento de los trastornos subyacentes puede reducir el riesgo de que se presenten convulsiones futuras, aunque en la mayoría de los casos, éstas no se pueden prevenir.

Se deben evitar los traumatismos craneales con el uso de cascos durante las actividades de riesgo, así como evitar el uso de drogas psicoactivas o el consumo excesivo de alcohol.

Nombres alternativos

Epilepsia del lóbulo temporal (ELT); Convulsión en el lóbulo temporal Definición

Este tipo de convulsión implica una alteración temporal del movimiento que a menudo consiste en un cambio en el comportamiento de una persona, sensaciones anormales u otros síntomas diversos. Esta convulsión se origina a raíz de la actividad eléctrica anormal en el lóbulo temporal en uno o en ambos lados del cerebro.

que contiene el medicamento amaryl

  • Alimentos ricos en antioxidantes.
  • Vegetales como zanahoria, cebolla, alcachofa, brócoli, acelgas, espinacas, rúcula, remolacha, ajo.
  • Frutas como aguacate, cítricos, fresa, pera y manzana.
  • Aceite de oliva.
  • Levadura de cerveza.
  • Granos enteros.
  • Cúrcuma.
  • Nueces.

Además, se debe beber abundante agua durante el día y procurar cocinar todos los alimentos de una forma saludable. En el siguiente artículo de ONsalus mostramos con más detalles cuáles son los alimentos más recomendados para proteger el hígado, además de aquellos que conviene moderar o evitar.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Quistes en el hígado: síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Sistema digestivo.

1. Cambios en la Piel

2. Cambios Abdominales

4. Cansancio

5. Cambios en la orina

10. Cambios en las Heces

“El cáncer o neoplasia es un fenómeno que se origina cuando un conjunto de células del cuerpo humano crecen sin control”, explica la oncóloga Teresa Maraculla, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Maraculla indica que un tumor es maligno cuando invade otros tejidos y libera parte de las células tumorales al torrente sanguíneo y linfático. En este proceso se producen lesiones a distancia llamadas metástasis.

Además, explica que el cáncer puede desarrollarse a partir de células de cualquier órgano del cuerpo humano para posteriormente diseminarse a otros órganos. “Cuando las células sin control se originan en el páncreas estamos frente a un cáncer de páncreas”, afirma.

Desde la SEOM apostillan que en el 60 por ciento de los casos el cáncer se origina en la cabeza del páncreas. En el resto de situaciones se forma en el cuerpo o cola del páncreas.

Este tipo de cáncer no presenta una prevalencia muy alta en la población. Sin embargo, su mortalidad es muy elevada. Según Maraculla, la incidencia en Europa se estima en 78.000 casos y en 32.000 nuevos casos en Estados Unidos. En España mueren al año 2.400 hombres y 2.000 mujeres como consecuencia de este cáncer.

Esta patología suele aparecer entre los 65 y los 70 años y es poco frecuente en edades por debajo de los 60 años. “En el momento del diagnóstico menos del 20 por ciento de los pacientes serán susceptibles de ser operados dado el estado avanzado de la enfermedad”, añade Maraculla. “Tras la resección quirúrgica la supervivencia suele ser de 10-20 meses”.

En la actualidad se desconocen cuáles son las causas del cáncer de páncreas. No obstante, los especialistas señalan algunos factores que pueden contribuir a la aparición de la enfermedad:

  • Factor genético: los cambios o mutaciones que se producen en el ADN de las personas indican que podrían ser éstos los responsables de que las células del páncreas se transformen en cancerosas. Por tanto es posible que los cambios en el ADN heredados de una generación a otra aumenten el riesgo, no sólo desarrollar este tipo de cáncer, sino de otros también.
  • Edad: el riesgo de padecer cáncer de páncreas aumenta a partir de los 60 años.
  • Sexo: la probabilidad de padecer esta enfermedad es un 30 por ciento más elevada en los hombres que en las mujeres.
  • Raza: Las personas de raza negra tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de páncreas que las personas de raza blanca o asiática.
  • El consumo de tabaco también aumenta el riesgo de la aparición del cáncer de páncreas. De hecho, el 30 por ciento de los casos con cáncer de páncreas podría estar asociado al tabaco.
  • Alimentación: una dieta rica en carne y grasas aumenta el riesgo, mientras que las frutas, verduras y alimentos que contienen fibra parecen tener un efecto protector.
  • Diabetes: Según explican desde SEOM, hay algunos estudios que relacionan la diabetes de larga evolución (ha convivido el paciente con la enfermedad durante 20 años, por ejemplo) como causa del cáncer de páncreas. Sin embargo, la sociedad señala que hay factores como la obesidad e incluso el tratamiento del cáncer de páncreas que pueden confundir los resultados.
  • Aunque se considera que la pancreatitis crónica o inflamación persistente del páncreas está relacionada con el aumento del riesgo de desarrollar cáncer en este órgano, a día de hoy no existe evidencia científica que corrobore este vínculo.

Dependiendo de la localización del tumor en el páncreas, los síntomas pueden variar aunque más del 90 por ciento de los pacientes presentan generalmente los siguientes:

  • Dolor en la región superior o media del abdomen. Éste se suele intensificar después de comer o mientras el paciente está acostado.
  • Obstrucción del conducto biliar: Si el tumor está en la cabeza del páncreas puede impedir que se eliminen la bilis que produce el hígado. Esto provoca que el paciente retenga la bilis y aumente la bilirrubina originando la ictericia (coloración amarillenta de la piel y de los ojos).
  • Pérdida de peso: Los pacientes con cáncer de páncreas suelen perder mucho peso debido, principalmente, al déficit de absorción de nutrientes. En algunos casos los pacientes pueden presentar también anorexia, diarrea y cansancio.
  • Náuseas y vómitos como consecuencia de la obstrucción intestinal.

Otros síntomas que también pueden aparecer, según los casos son:

  • Pancreatitis aguda (inflamación del páncreas).
  • Diabetes mellitus.
  • Espasmos.

La mejor forma de prevenir el cáncer de páncreas es evitar algunos factores de riesgo como fumar o una alimentación rica en carne y grasas. Además conviene restringir la exposición a ciertos productos químicos (pesticidas, colorantes y derivados del petróleo).

Biopsia de un cáncer de páncreas con fibroblastos

Los especialistas distinguen dos tipos de cáncer de páncreas:

Las formas más comunes de este tipo de cáncer son los adenocarcinomas, que constituyen casi la totalidad de los tumores que aparecen en este órgano (más del 95 por ciento).

Los adenocarcinomas afectan a las células encargadas de la elaboración de los jugos pancreáticos y se localizan principalmente en la cabeza del páncreas.

En este tipo se incluyen los tumores que afectan a las células en las que tiene lugar la síntesis de las hormonas como la insulina y el glucagón.

Este tipo de tumores son bastante raros y suelen cursar de forma diferente y con síntomas, diagnóstico y tratamientos distintos que el resto de los cánceres de páncreas.

Según Teresa Maraculla, de la Sociedad Española de Oncología Médica, cuando el paciente presenta síntomas como la ictericia, tiene las cifras de glucosa en sangre alteradas, digestiones pesadas o dolor abdominal, entre otros, puede levantar sospechas en el médico para que realice las pruebas necesarias para diagnosticar la patología.

Maraculla señala que la primera prueba que debe realizarse es una analítica de sangre para detectar si hay alguna alteración en la eliminación de la bilirrubina.

En segundo lugar, el médico medirá los marcadores tumorales para comprobar si están elevados, concretamente el marcador tumoral CA 19.9. Por sí solo, que el marcador esté elevado, no marca el diagnóstico pero, sí puede hacer sospecharlo.

La tercera prueba diagnóstica es el TC toracoabdominal que permitirá poner de manifiesto si el tumor está presente y cuál es su extensión. Además, Maraculla matiza que a nivel local permitirá comprobar si el tumor ha invadido estructuras vecinas y si hay metástasis.

La conducta de beber alcohol está determinada fundamentalmente por factores biológicos, psicológicos y sociales. Por tanto, son estos factores los que están implicados en la etiología de los trastornos por uso de alcohol (abuso y dependencia).

De esta forma, el alcoholismo lo podemos entender como una consecuencia de la conducta de beber alcohol, que provoca una modificación del tejido cerebral (representado por la tolerancia y el síndrome de abstinencia), acompañado de trastornos conductuales, alteraciones psicológicas y una serie de repercusiones en la vida familiar, laboral y social del paciente que sufre esta adicción.

Con el consumo masivo de alcohol en la sociedad contemporánea, la ingesta recreativa de alcohol se ha extendido por todos los ámbitos sociales, y es aceptado en muchas culturas como una costumbre integradora y festiva. Así entonces, con el incremento ostensible de la conducta de beber alcohol, influenciado entre otras cosas por la publicidad y el fácil acceso a las bebidas alcohólicas, surge un complejo problema de salud: el alcoholismo.

El alcoholismo, como enfermedad, no siempre recibe el tratamiento más eficaz ya que no existe un consenso respecto de cuestiones fundamentales. En primer lugar, no hay consenso de cuáles deberían ser los objetivos y/o las necesidades fundamentales que se deberían cubrir o solucionar a nivel de los pacientes alcohólicos y tampoco hay un consenso de cuáles dispositivos asistenciales serían los más adecuados para asegurar una asistencia válida y confiable.

Con este panorama científico y social, y con la estimulación y el incremento del consumo de bebidas alcohólicas a nivel social, es comprensible que aumenten los fracasos en el tratamiento del alcoholismo de las personas que sufran esta adicción y las consecuencias en la salud pública por las enfermedades relacionadas con el alcoholismo.

Así entonces, en muchos casos, la ausencia de tratamientos del alcoholismo eficaces para el consumo abusivo de bebidas alcohólicas se debe a concepciones erróneas sobre lo que es la adicción al alcohol o alcoholismo.

Todavía para mucha gente (incluido profesionales sanitarios) el alcoholismo es una cuestión de decisión personal, es decir, el adicto lo sería porque quiere beber mucho alcohol, o es un asunto de falta de carácter, de tal forma que los alcohólicos no dejan de beber porque no tienen fuerza de voluntad. Detrás de estas concepciones está la creencia de que abandonar la dependencia del alcohol está enteramente en las manos (en la voluntad) de la persona adicta.

Pero la realidad es que la adicción, más allá de la decisión y la voluntad personal del adicto, es una enfermedad que escapa al control del alcohólico. Porque con el consumo elevado, compulsivo y/ o prolongado de alcohol, el cerebro se adapta patológicamente y experimenta cambios bioquímicos que modifican los comportamientos, pensamientos y sentimientos del bebedor, y que producen entre otros efectos, un deseo compulsivo e incontrolable de beber alcohol. Esto implica que la persona que padece esta adicción, difícilmente puede controlar ese deseo compulsivo generado por los daños cerebrales producidos por el alcohol, así como también decrece su capacidad para autoevaluar los daños que el consumo le está provocando y para dirigir su conducta hacia el abandono de la bebida y la modificación de su estilo de vida adictógeno.

Por tanto, podemos afirmar, sin lugar a dudas, que el alcoholismo es una enfermedad, una adicción que afecta de manera significativa al funcionamiento cerebral. Es una enfermedad que puede recibir tratamiento de desintoxicación y de la que hay recuperación. Hoy en día, gracias a las investigaciones y las nuevas tecnologías, cada vez se sabe más acerca de cómo actúa el alcohol en el cerebro y los efectos que produce, lo que permite desarrollar tratamientos del alcoholismo y fármacos adecuados para que el adicto recupere el control de su vida. Es más, en la actualidad se puede visualizar mediante técnicas de medicina nuclear, como la Tomografía de Emisión de Positrones (PET), los daños que el alcohol provoca en el metabolismo celular cerebral, especificando qué áreas de tejido cerebral se encuentran afectadas por esta patología.

El tratamiento de alcohol debe comenzar con un diagnóstico que comprenda tanto, la evaluación clínica de los factores biológicos, psicológicos y sociales que interactúan en la enfermedad de cada persona, como analíticas y pruebas médicas y test psicológicos. Posterior a esta etapa diagnóstica, se debe continuar con un tratamiento de forma hospitalaria.

Aquí es importante señalar que la desintoxicación del alcoholismo se puede entender de diversas maneras. En los tratamientos contra el alcoholismo tradicionales, la desintoxicación sólo se centra en el control de los síntomas más evidentes de la adicción, esto es, en el control de los síntomas del síndrome de abstinencia. Según esta concepción, tratar la adicción significa ante todo limpiar el organismo del alcohol.

Sin embargo, el tratamiento de desintoxicación del alcoholismo, tal y como se entiende en tratamientos más avanzados, implica no sólo la eliminación de los síntomas de la abstinencia, sino también y de manera fundamental la recuperación neuronal de los daños cerebrales causados por el alcohol, y de las funciones cognitivas y afectivas que han sufrido alteraciones. Desde esta segunda concepción, más que hablar de desintoxicación, se habla de neurorregulación, es decir, tratar la adicción al alcohol significa no solo limpiar y desintoxicar el organismo sino también reparar los daños cerebrales que esta adicción está causando en el tejido cerebral.

Esto no quiere decir que no sea importante tratar los síntomas de la abstinencia cuando se deja de consumir alcohol, ya que de hecho el síndrome de abstinencia es un reto y un obstáculo para la recuperación de la adicción. Este síndrome ocurre porque el organismo se ha acostumbrado a la presencia del alcohol (se ha vuelto dependiente) y el cerebro, por tanto, deja de producir las sustancias químicas naturales que el alcohol reemplaza.

Es decir, el organismo depende del alcohol para funcionar “normalmente”, y por eso cuando se deja de beber después de un tiempo prolongado de consumo compulsivo, el organismo no cuenta ni con las sustancias químicas naturales que ha dejado de producir, ni con el sustituto químico que supone el alcohol, y por eso sufre alteraciones.

Unas alteraciones que se experimentan como síntomas opuestos a los efectos del alcohol, con ansiedad y agitación, dolor de cabeza, vómitos, sudoración, temblores, y en muchos casos convulsiones e incluso, en grado extremo, delirium tremens. Síntomas que sólo desaparecen, si no hay tratamiento adecuado, cuando se vuelve a consumir alcohol.

De hecho, el síndrome de abstinencia se convierte en el principal miedo para el adicto cuando se quiere someter a un tratamiento de alcoholismo y quiere, por tanto, abandonar el consumo de bebidas alcohólicas. También el síndrome de abstinencia se convierte en el principal riesgo de recaída para el adicto, por la necesidad del paciente alcohólico de aliviar el malestar que produce dicha abstinencia.

Más allá de la adicción al alcohol: La recuperación neuronal es el tratamiento de desintoxicación del alcoholismo.

Pero más allá de la desintoxicación o retirada del alcohol del organismo, es necesario recuperar en el paciente las zonas del cerebro que han sido dañadas por la adicción, es decir, es necesario que se genere un nuevo proceso de neuroadaptación, pero ahora no patológico. Así entonces, los métodos “tradicionales” de desintoxicación sirven para realizar una desintoxicación del alcoholismo y limpiar el organismo, controlando los síntomas de la abstinencia, pero no restauran esas zonas cerebrales donde el alcohol ha causado cambios neuroquímicos, con el riesgo adicional que este tipo de desintoxicaciones puedan enmascarar otros síntomas de daño cerebral.

Además, hay que considerar que la medicación que generalmente se utiliza en estos procedimientos, que la mayoría de las veces se recurre a medicación derivada de las benzodiacepinas, a la larga provoca otra adicción en el paciente: a los tranquilizantes.

Esta recuperación neuronal se hace hoy en día por medio de un avanzado tratamiento de desintoxicación del alcohol del tipo farmacológico, llevado a cabo por profesionales de la medicina, la psicología y la enfermería y con un control y monitorización continua del paciente en un entorno hospitalario adecuado.

Mediante éste procedimiento de recuperación neuronal, se actúa en los receptores cerebrales, y en sistemas y estructuras alterados por el alcohol, como la corteza cerebral, formación reticular, y el cerebelo, que además están asociadas con el síndrome de abstinencia, por lo que, al intervenir en la recuperación de estas áreas, se previene la aparición de los síntomas de abstinencia.

Así, por una parte, la recuperación de las estructuras cerebrales permite la eliminación de los síntomas de abstinencia y permite que desaparezca el ansia y el deseo irrefrenable de consumir alcohol. Y por otro lado, este tratamiento de alcohol especializado, al recuperar las funciones cerebrales alteradas por el alcohol, provoca que se restauren procesos avanzados de cognición y afectividad, como la capacidad de atención, concentración, la capacidad para leer, la conciencia o la serenidad.

Proporciona un abandono más seguro de la adicción bajo estricto control médico y psicológico.

Permite vivir en el paciente un proceso abstinencial sin sintomatología dolorosa, es decir, sin sufrimiento.

Al mismo tiempo que permite recuperar en el paciente sus procesos cognitivos y afectivos que habían sido alterados.

Permite por tanto, que el adicto al alcohol tenga una buena disposición a la psicoterapia, por no haber pasado por un tratamiento de desintoxicación con el malestar de la abstinencia, para que en definitiva, el paciente pueda tomar el control de su vida libre de alcohol.

El hígado inflamado, hepatomegalia o inflamación hepática se da cuando este órgano adquiere un tamaño mayor al normal. Se trata de una condición muy seria puesto que, a veces, la inflamación viene derivada por otra enfermedad de carácter más grave, como las contraídas por cualquiera de los virus de la hepatitis. Sin embargo, identificarla no es fácil, pues durante la primera etapa de la inflamación hepática apenas se notan los síntomas, estos aparecen conforme la anomalía avanza. No obstante, existen algunas señales y signos que pueden ayudarnos a descubrir si sufrimos hepatomegalia y, por ello, en este artículo de unComo queremos ayudarte a ampliar tu conocimiento y contarte cuáles son los síntomas del hígado inflamado.

El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo puesto que es el encargado de transformar los alimentos en energía, de eliminar las toxinas de la sangre, regular los niveles de aminoácidos y las grasas, entre muchas otras funciones. Es el más grande de todos y su inflamación puede causarnos graves consecuencias, por ello es fundamental cuidarlo y asegurarnos de que funciona sin problemas.

Al cumplir tantas funciones y estar involucrado en tantos procesos de nuestro organismo no es de extrañar que las causas que provocan la inflamación hepática también sean variadas. Los factores principales que pueden provocar hepatomegalia son:

  • El consumo excesivo de alcohol hace que el hígado no pueda eliminarlo correctamente y puede producir una inflamación del mismo
  • Una infección por cualquiera de los virus de la hepatitis, hepatitis A, B, C, D, E, siempre causa la inflamación hepática
  • Otras infecciones virales, como la mononucleosis infecciosa, por citomegalovirus o bacterianas también pueden ser causantes del hígado inflamado
  • Una intoxicación producida por medicamentos desencadenará, también, en la inflamación hepática
  • Otros causantes pueden ser la enfermedad de Niemann-Pick, la cirrosis biliarprimaria, el Síndrome de Reye, la sarcoidosis o la colangitis esclerosante
  • El hígado graso es otra de la anomalías que, si no se trata, también puede derivar en una inflamación del mismo
  • Por último, cabe destacar que la aparición de una metástasis de tumores o la leucemia tambien pueden provocar la hepatomegalia

Durante los primeros días de la inflamación hepática es muy probable que no notes ningún síntoma ni rareza en tu cuerpo relacionado con el hígado. Sin embargo, conforme avanza el tiempo se hacen cada vez más evidentes. En general, los primeros síntomas suelen ser muy similares a los que presenta una gripe común, malestar, décimas de fiebre, dolor muscular y náuseas.

  • A medida que pasa el tiempo los síntomas aumentan y se intensifican. La hepatomegalia suele provocar ictericia, que es cuando la piel adquiere un tono amarillento (los ojos también pueden tornarse amarillos). Los vómitos y la diarrea son otros de los síntomas más comunes del hígado inflamado.
  • Al tratarse de una inflamación, es muy probable que también notes la parte del abdomen ligeramente más hinchada al principio y, conforme avanzan los días, aumente de tamaño. Asimismo, el dolor abdominal es otra de las consecuencias de esta condición.
  • El color de las heces es otro de los factores que debes tener en cuenta si sospechas que tu hígado está inflamado, pues esta anomalía hace que se vuelvan más claras, incluso blancas. Esto sucede, sobre todo, cuando el causante de la inflamación es uno de los virus de la hepatitis. Recuerda que la hepatitis es la inflamación del hígado a causa de una infección vírica o bacteriana. En relación con esto, la orina puede tornarse de un color más oscuro del normal, tener un constante sabor amargo en la boca y mal aliento.

Estos son los síntomas más comunes del hígado inflamado pero, en función del causante, es posible que no aparezcan todos o que, incluso, no se muestre ninguno. Por ello es importante realizarse exámenes anuales en caso de contar con alguno de los factores de riesgo, como padecer alguna de las enfermedades expuestas de manera crónica, el alcoholismo o tomar un exceso de medicamentos.

Ahora que ya conocemos los síntomas del hígado inflamado es importante que, si padeces esta condición, apostemos por incluir remedios naturales que nos ayudarán a desinflamar esta zona del cuerpo y conseguir que mejore nuestra salud. A continuación vamos a descubrirte los remedios caseros que te ayudarán a conseguir bajar la hinchazón de esta zona del cuerpo:

Es una de las infusiones que mejor funcionan para tratar el hígado inflamado ya que se trata de una planta muy depurativa que ayuda a que el cuerpo elimine el exceso de toxinas acumuladas y, también, se aminore la presencia de retención de líquidos.

El tratamiento es sintomático y mayormente de soporte.

Se basa en hidratación, y en casos mas severos, se requiere hospitalización, con reposición de líquidos y electrolitos, y suplementos vitamínicos (tiamina) 1.5 mg diarios para prevenir la encefalopatía de Wernicke y soporte nutricional, bien sea parenteral o enteral sobretodo cuando la embarazada no mantiene su peso debido al vómito (2).

Ninguna medicación está aprobada por el FDA para la hiperémesis en la embarazada de allí que se deben utilizar los que tengan menos efectos colaterales.

Se han utilizado fármacos como la prometazina, metoclopramida, ondansetron, proclorperazina o combinaciones de Droperidol y didenhidramina, así como piridoxina (vitamina B6) (2,4).

El uso de esteroides es controversial. Se ha utilizado otros productos como jengibre en polvo (1gr diario) Otras opciones como la acupuntura e hipnosis han sido efectivos en casos selectos (11,12,13).

Dieta: Se aconseja, raciones pequeñas y frecuentes, bajas en grasa, y rica en carbohidratos, ya que son mejor toleradas, así como líquidos fríos y bebidas carbonatadas (4).

Favorable y no difiere de la población general. En casos severos, puede haber bajo peso al nacer.

Complicaciones muy raras son la encefalopatía de Wernicke, Mallory Weiss, ruptura esofágica, hemorragia retiniana, neumomediastino espontáneo (4,14).

2. COLESTASIS INTRAHEPATICA DEL EMBARAZO. (CIE) De las afecciones hepáticas propias del embarazo, ésta es la enfermedad hepática mas frecuente. También conocida como Colestasis Obstétrica. Es la segunda causa de ictericia, durante el embarazo, después de las hepatitis virales. Su prevalencia es de 1/1000 a 1/10.000 embarazos, siendo más frecuente en Asia, Chile y países escandinavos (14,15).

Se trata de una condición benigna, autolimitante, que suele debutar en el segundo o tercer trimestre del embarazo, con resolución completa después del parto.

Incluye mujeres con antecedentes de colestasis secundaria al uso de anticonceptivos orales, edad materna avanzada, multíparas, e historia familiar de colestasis del embarazo (5).

Existen evidencias de que la CIE está asociada con un transporte anormal de bilis, a nivel de la membrana canalicular y la etiología de este defecto puede ser multifactorial donde están involucrados factores genéticos, hormonales y ambientales (3,4,5).

Aparentemente existe una interacción entre una disfunción en los transportadores de ácidos biliares canaliculares, determinada genéticamente y niveles elevados de hormonas.

La CIE está asociada con mutaciones en los transportadores de fosfolípidos, conocidos como la proteína 3 multidroga resistente (MDR-3, ABCB4) y de la bomba exportadora de sales biliares (BSEP,ABCB11)) que aumentan la sensibilidad a los estrógenos, los cuales, causan disfunción del transporte de los ac biliares.

La proteína 3 multidroga resistente, es el transportador más importante de los fosfolípidos, a traves de la membrana canalicular. Mutaciones en este gen, conduce a disfunción en el transporte y por ende un incremento sérico de los ácidos biliares, que son muy tóxicos.

Se han identificado por lo menos 10 diferentes mutaciones del MDR-3, asociadas con la CIE (16,17).

El transporte materno-fetal a través de la placenta se hace deficiente, de manera que se elevan los niveles tóxicos de ácidos biliares en el feto.

Este aumento de ácidos biliares, afecta la contractibilidad del miometrio, así como vasoconstricción de las venas coriónicas en la placenta que puede contribuir a distres fetal y prematuridad (3,17).

Los estrógenos actúan sobre los hepatocitos, disminuyendo la permeabilidad de la membrana y la captación de ácidos biliares por el hígado, induciendo colestasis e inhibición de la bomba exportadora de de sales biliares (17).

Ya vimos como la CIE aparece principalmente durante el tercer trimestre del embarazo, momento en que las concentraciones séricas de estrógenos y progesterona alcanzan su nivel más elevado.

Se ha evidenciado un aumento de la permeabilidad intestinal en pacientes con CIE, pudiendo incrementarse la absorción de endotoxinas bacterianas, con la liberación de citokinas, que dan inicio a la cascada inflamatoria del hígado (17).

El síntoma cardinal es el prurito, sobretodo nocturno, que aparece en las palmas y plantas, para luego generalizarse, que generalmente desaparece 48 horas después del parto.

La anormalidad de laboratorio mas sensible es la elevación de los niveles séricos de ácidos biliares totales, a expensas del acido cólico, mas que del ac quenodesoxicólico en 10 a 25 veces el valor normal.( > 10umol/L )

Las aminotransferasas pueden estar moderadamente elevadas, inferiores a 1000UI/L.

En 10% a 20% de los casos se observa hiperbilirrubinemia, usualmente menor de 6mg/dL.

Las fosfatasa alcalinas pueden estar elevadas en 60% de las pacientes en 2-3 veces el valor normal, sin embargo no este no es un parámetro de valor diagnóstico, debido a la producción placentaria y ósea de la fosfatasa (3,17).

Rara vez es necesario realizar biopsia hepática en estas pacientes, y en caso de realizarla los hallazgos histopatológicos, se caracterizan por colestasis sin inflamación, con tapones de bilis en los hepatocitos y canalículos especialmente en la zona 3.

El pronóstico materno es bueno, sin embargo esta entidad está asociada con una elevada morbimortalidad fetal. Niveles elevados de ácidos biliares en la madre están asociados con mayor morbimortalidad fetal, siendo el nivel mayor de 40umol/L, el más asociado con complicaciones fetales (18).

Las complicaciones fetales más importantes son (17):

Parto prematuro: Ocurre en 19% -60% de los casos y la prematuridad está asociada con el momento de aparición del prurito. Cuanto más temprano aparece el prurito, mayor es el riesgo de parto prematuro.

El objetivo del manejo es mejorar el resultado obstétrico final y reducir los síntomas maternos, sopesando riesgos de prematuridad vs feto muerto.

En la decisión de inducir el parto se debe tomar en cuenta, la severidad de los síntomas maternos (principalmente prurito), la edad de gestación y el estado del cervix.

¿Qué indica los niveles elevados de enzimas hepáticas?

» La ictericia, es el signo más evidente de la elevación de los niveles de las enzimas hepáticas. Es el resultado de la coloración amarillenta de la piel, la parte blanca de los ojos y las membranas mucosas presentes en el interior de la boca. A menudo es acompañada por:

  • La debilidad general
  • El agotamiento
  • La fatiga
  • La orina oscura
  • Dolor abdominal

El hígado libera la bilis, un jugo digestivo en el intestino para la absorción de las grasas en el cuerpo. Si el conducto biliar se bloquea, entonces el jugo digestivo fluiría a través de la sangre en lugar de los intestinos. Como resultado, se producen las heces de color oscuro.

» Los picores localizados de la piel leves a graves, són otro síntoma que es bastante común. Debido al mal funcionamiento del hígado, las toxinas presentes en el cuerpo, son eliminadas y ya no se acumulan en la piel y la sangre da una sensación de un picor continuo.

» Un hinchado anormal en la parte inferior del cuerpo, como los tobillos, los piés y las piernas, indica los niveles altos. Esto ocurre principalmente, porque la materia de desecho del cuerpo, no se gestiona adecuadamente.

Las opciones de Tratamiento

» El tratamiento consiste principalmente en curar el trastorno de la salud, que interfiere con las funciones del hígado. Una vez que la enfermedad se trata con éxito y el funcionamiento normal del hígado se restaura, el nivel de las enzimas bajará.

» Si el problema es causado por los efectos secundarios de algún medicamento, la persona afectada deberá considerar una alternativa, después de consultar con su médico.

» Las personas diagnosticadas con las enzimas hepáticas elevadas, tienen que llevar a cabo algunos cambios en su dieta y su estilo de vida. Tienen que comer frutas y verduras frescas, que son ricas en vitaminas antioxidantes y reducir el consumo de los alimentos ricos en grasas. Se debe hacer ejercicio regularmente para mejorar la condición de la salud general. Los médicos también recomendan reducir el consumo de alcohol, con el fín de reducir los niveles de las enzimas.

Algunas personas no identifican los síntomas, debido a la falta de conocimientos y desarrollan complicaciones graves de la salud más adelante. Ahora que usted ya conoce estos síntomas, si usted nota cualquiera de estos, usted debe visitar a un médico inmediatamente para el tratamiento adecuado.

Los síntomas de la enfermedad del hígado en perros son a menudo sutiles en las primeras etapas y tienden a ser un poco variables en diferentes perros. Algunos de los síntomas comunes de la enfermedad hepática de perros se discuten en el artículo siguiente. Sigue leyendo para saber más acerca de los síntomas de la enfermedad hepática canina y su tratamiento.

Una de las causas principales de la muerte en los perros son las enfermedades de hígado. El hígado es un órgano vital que realiza un número de funciones esenciales. La función principal del hígado es la desintoxicación de la sangre, la eliminación de productos de desecho del sistema y la secreción de la bilis para ayudar a la digestión. El hígado también ayuda a llevar a cabo varios procesos bioquímicos, también ayuda a curar las enfermedades del sistema inmunológico. Como se puede ver, las enfermedades del hígado tienden a paralizar la mayoría de las funciones del cuerpo, ya que el órgano ya no es capaz de realizar su capacidad óptima. Es importante detectar síntomas de la enfermedad de hígado del perro tan pronto como sea posible. Esto es porque el tratamiento temprano significa que el hígado tiene la oportunidad de superar cualquier enfermedad y realizar bien sus funciones.

Causas de la enfermedad hepática del perro

Existen varias causas que llevan a la enfermedad hepática en los perros. Algunas de las causas más comunes de la enfermedad hepática en perros son:

  • Infección por agentes bacterianos, virales o parasitarios como la leptospirosis, hepatitis y gusanos del corazón.
  • Hepatopatía tóxica en perros debido a daños en el hígado por la exposición a las drogas, productos químicos, toxinas tales como corticoides, aspirina o envenenamiento.
  • Cáncer de hígado
  • Cambios en el hígado congénitos o adquiridos
  • Trauma debido a un severo golpe directo en el abdomen como en un accidente de coche
  • Pancreatitis, inflamación del páncreas que se propaga al hígado
  • Anemia hemolítica que causa disminución en el suministro de oxígeno a las células del hígado
  • Hepatitis crónica del hígado debido al almacenamiento de cobre, medicamentos anticonvulsivos, cirrosis, etc.

Síntomas de la enfermedad del hígado del perro

La enfermedad del hígado canino es uno de los asesinos más grandes de los perros, que no se detecta en las primeras etapas. El hígado tiene la capacidad de regeneración y, por tanto, los síntomas que aparecen son muy sutiles. Por lo tanto, sólo los perros que son llevados a un veterinario con regularidad, son diagnosticados con enfermedades del hígado en sus etapas iniciales. En el momento en que los síntomas de la enfermedad del hígado son más prominentes, la enfermedad ya se encuentra en desarrollo, y la función del hígado está reducida. Algunos de los síntomas de la enfermedad de hígado en perros son los siguientes:

☛ Síntomas gastrointestinales
La primera indicación de la enfermedad hepática en perros es la pérdida de apetito, es decir, la anorexia. El perro empieza a comer menos de lo normal. Junto con la pérdida de apetito, el perro muestra signos de trastornos gastrointestinales como diarrea, vómitos, e incluso a veces estreñimiento. Esto se produce debido a un metabolismo incorrecto de los hidratos de carbono, proteínas y grasas debido al mal funcionamiento del hígado. La pérdida de peso se suma a los problemas del perro. A medida que el perro sufre de mal funcionamiento metabólico, sufre de anemia. Por lo tanto, se vuelve muy débil, inactivo y aletargado.

Cambios neurológicos
Los altos niveles de toxinas que circulan en el cuerpo producen un sinnúmero de trastornos neurológicos, así como cambios de comportamiento en el perro. Por lo que el hígado es incapaz de filtrar las toxinas de la corriente sanguínea, las toxinas se acumulan en el cerebro. Esto lleva a la encefalopatía hepática. Por lo tanto, lleva a una serie de cambios en el comportamiento como la agresividad, desorientación, agitación, estupor, presión de la cabeza, convulsiones, babeo excesivo, sensación de vértigo, ataxia, torpeza mental, vagar sin rumbo y en casos graves coma.

Ictericia
Cuando la secreción de la bilis desde la vesícula biliar está obstruida, esto lleva a la acumulación de bilirrubina en la sangre. Esto lleva a la ictericia en los perros. Entonces, la parte blanca de los ojos de los perros, así como las membranas mucosas de la lengua y las encías, se ponen amarillas. El perro comienza a pasar orina de color brillante amarillo-naranja debido a la bilirrubinuria.

Color de las heces
Las heces se convierten pálidas de color gris. La bilis secretada contiene electrolitos, colesterol, ácidos biliares, bilirrubina, así como globulinas. Es muy importante para la eliminación de los fármacos, la absorción de grasa desde el intestino hacia el torrente sanguíneo, así como la recirculación de las células rojas de la sangre. La bilirrubina es una sustancia tóxica que se desintoxica en el hígado y es excretada. Sin embargo, cuando el hígado no logra desintoxicar y excretar bilirrubina del sistema, el perro pasa heces pálidas grises, loo que indica una obstrucción completa de las vías biliares, debido a una enfermedad hepática.

Trastornos de la coagulación
La enfermedad hepática causa problemas de coagulación en el animal. Esta condición se llama coagulopatía. Cuando un perro sufre de una enfermedad del hígado, ésta afecta a su estómago y el duodeno. Por lo tanto, el perro sufre de hemorragia gastrointestinal y se observa sangre en las heces del perro. A veces, la sangre se detecta en la orina del perro, así como vómitos.

Trastornos de la piel
Las toxinas acumuladas en el cuerpo también afectan a la piel de los perros en gran medida. Cuando uno observa un trastorno de la piel llamado el síndrome hepatocutaneous en los perros, es señal de una enfermedad hepática avanzada. El perro desarrolla llagas ulceradas, costrosas en las almohadillas de las patas. Sufre de dolor en el pie y tendrá problemas para caminar o levantarse. Los pies pican y se observa un eritema (enrojecimiento) entre los dedos. Incluso se puede observar úlceras y lesiones en las orejeras, la mucosa bucal, los ojos y codos.

Otros síntomas
Además de los síntomas mencionados anteriormente, incluso es posible observar:

  • Vientre hinchado (ascitis)
  • Sed excesiva
  • Micción excesiva
  • Agrandamiento del hígado
  • Mal aliento

Tratamiento para la enfermedad de hígado del perro

Una vez que el veterinario sospeche enfermedades del hígado, llevará a cabo una serie de pruebas. Estas pruebas incluyen análisis de sangre, respuesta de los ácidos biliares, rayos X y ecografía. Los resultados muestran el tipo y la gravedad de la enfermedad hepática en perros. El tratamiento de la enfermedad del hígado depende de la causa de la condición. En caso de una infección bacteriana, el perro recibirá antibióticos. Si los medicamentos o suplementos llevan al daño hepático, serán cambiados. El perro puede tener agentes antifibróticos como la colchicina para tratar la cirrosis hepática. Los medicamentos antiinflamatorios pueden ser recetados en caso de la inflamación del hígado y los fármacos inmunosupresores como la azatioprina también pueden ser dados. Los perros con cáncer pueden tomar fármacos quimioterapéuticos que combaten el cáncer.

Además de los medicamentos, el médico también le recomendará un cambio en la dieta del perro. Se ajustará la cantidad de vitaminas, hidratos de carbono, grasas, minerales o proteínas dados al perro. Las hierbas naturales como el cardo mariano y la bardana ayudan a proteger el hígado de sustancias tóxicas, y le ayudan a rejuvenecer. La enfermedad hepática canina también puede estar asociada con otras enfermedades como la diabetes, problemas cardíacos o cáncer. Por lo tanto, estos aspectos también tienen que ser tomados en consideración mientras se trata la enfermedad del hígado de perro.

Los síntomas de la enfermedad del hígado generalmente comienzan con la pérdida de apetito y pérdida de peso. Al poco tiempo, se puede observar que el perro bebe más agua de lo habitual y orina con la misma frecuencia. La orina suele ser de color naranja o de color oscuro. La diarrea y los vómitos son de forma intermitente recurrente y el color de las deposiciones suele ser de color gris claro. La ictericia es un signo clásico de la enfermedad hepática canina. Siempre hay que estar alerta con respecto a estos síntomas. Un poco de conocimiento le ayudará a salvar la vida de su perro. Asegúrese de darle a su perro una buena salud.

El hígado es un órgano grande, ubicado a la derecha de la cavidad abdominal, responsable de varias funciones vitales en nuestro cuerpo. El hígado puede ser afectado por varias diversas enfermedades, entre las causas mas comunes del hígado inflamado incluyen hepatitis, cirrosis, y el cáncer. Muchas de las enfermedades del hígado tienen síntomas en común, porque a pesar de tener distintos orígenes, terminan cometiendo las mismas funciones del hígado.

En este texto abordaremos los 12 síntomas más comunes que pueden presentar los pacientes con problemas del hígado inflamado. Este artículo trata los síntomas del hígado en general, si deseas más detalles sobre problemas específicos del hígado, lee a continuación:

En los casos de enfermedad hepática severa, especialmente en la cirrosis, el hígado se somete a un proceso de fibrosis (cicatrización y endurecimiento del tejido del hígado) que puede causar la obstrucción de la vena porta, impidiendo la llegada de la sangre por este florero grande. La sangre de los órganos digestivos necesitan ir a través de la vena aorta y por el hígado antes de continuar su camino hacia el corazón. Si se bloquea la vena aorta, habrá una gran sangre congestión y aumento de la presión en la vena aorta, como en todas las venas del tracto gastrointestinal. Este cuadro se llama hipertensión y es responsable de varios de los signos y síntomas que se explicará más abajo.

Los pacientes con daño hepático suelen presentan una variedad de síntomas generales e inespecíficos, como náuseas, pérdida de apetito, pérdida de peso y desaliento. En los casos de hepatitis aguda, el paciente también puede tener fiebre, que además contribuye a la aparición de este malestar.

Un sabor amargo en la boca es un síntoma popularmente atribuido a problemas del hígado, pero una quejas muy inespecífico, que puede ser desencadenada por muchas otras causas, tales como reflujo, gastritis, lesiones de los dientes, encías lesiones, infecciones en la faringe o las amígdalas, la deshidratación, prolongado ayuno, medicamentos, cigarrillos… Si el paciente no presenta ningún otro síntoma, es poco probable que la sensación de boca amarga sea un signo de un problema hepático pertinente.

Los síntomas del hígado # 2 fatiga

Un síntoma frecuente en cualquier tipo de enfermedad hepática es fatiga o cansancio. Esto afecta a los pacientes con hepatitis, cirrosis y esteatosis hepática. El más avanzado es el daño al hígado, se siente más pérdida del apetito del paciente.

  • Sobrepeso y obesidad
  • Diabetes
  • Altos niveles de triglicéridos en la sangre
  • Hígado graso
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Ciertas hierbas y suplementos
  • Ciertos medicamentos recetados
  • Sexo sin protección
  • Perforaciones en el cuerpo
  • Tatuajes
  • Inyección de drogas con agujas compartidas
  • Trabajar con químicos o toxinas sin seguir las medidas de seguridad
  • Un trabajo que te expone a la sangre y fluidos corporales de otras personas
  • Transfusiones de sangre antes de 1992

Entre los síntomas de cáncer de hígado están: pérdida inexplicable de peso, fatiga, sentirse lleno después de comer poco, falta de apetito, dolor abdominal persistente, inflamación del área estomacal, coloración amarilla en la piel y ojos y una masa que puede sentirse en el hígado.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de hígado puede ser difícil debido a que es un órgano vital y muchas de las enfermedades que causan cáncer debilitan al hígado. Cuando no es posible una cura, el tratamiento puede ayudar a aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.

Hay tres estrategias principales de tratamiento:

1. La cirugía para eliminar una porción del hígado

2. Radiación

3. Quimioterapia

La cirugía es la única forma de realmente curar el cáncer de hígado. Si el cáncer se ha extendido más allá del hígado, no es posible curarlo con cirugía.

La criocirugía, en la que el tumor literalmente es congelado hasta matarlo, también ofrece una nueva esperanza en algunos casos.

Los trasplantes de hígado son una opción para pacientes en las primeras etapas del cáncer.

  • Vacunarse contra la hepatitis B (incluidos los niños).
  • Prevenir infecciones de hepatitis C.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Encontrar y tratar enfermedades hereditarias que causan cirrosis.
  • Sigue estos 8 consejos para prevenir el cáncer

El cáncer de hígado puede detectarse con análisis sanguíneos, ultrasonido, tomografía, resonancia magnética y biopsia.

El exceso de grasa causa inflamación y daña las células hasta desarrollar la condición conocida como hígado graso.

El hígado es la glándula u órgano más grande del cuerpo humano.

Es, después del cerebro, el órgano más complejo ya que realiza más de 500 funciones.

Una de las cuales es el metabolismo, o sea, la transformación de las grasas, carbohidratos, proteínas y minerales obtenidas de los alimentos.

La enfermedad del hígado graso es una condición caracterizada por una cantidad excesiva de grasa acumulada en el hígado.

Cuando la grasa acumulada es más del 5% – 10% del peso del hígado, se da un efecto adverso sobre la salud en general.

Hay dos tipos de enfermedad de hígado graso:

Enfermedad de hígado graso alcohólica (EHGA) causadas por el abuso del alcohol

Enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) en personas que no consumen de forma excesiva bebidas alcohólicas.

Una dieta cargada de alimentos grasientos, frituras, alimentos ricos en azúcar y la falta de actividad física son las principales causas de la EHGNA.

El hígado graso no tratado puede conducir a enfermedades hepáticas más serias como la hepatitis y cirrosis hepática.

La obesidad, las dietas malsanas y consumir alcohol regularmente en cantidades moderadas o fuertes aumentan el riesgo de dicha enfermedad.

Otras afecciones que pueden causar hígado graso son:

Colesterol alto y triglicéridos.

Factores genéticos, es decir, la herencia familiar.

La desnutrición y una rápida pérdida de peso también pueden provocar que se presente la condición.

Las personas con sobrepeso de mediana edad con alguna de las condiciones anteriores se clasifican en el grupo de riesgo elevado.

No hay muchos síntomas visibles de esta enfermedad.

Puede haber dolor abdominal principalmente en la parte central o superior derecha del abdomen, cansancio, debilidad, pérdida de peso, pérdida del apetito, agrandamiento del hígado y decoloración de la piel en el cuello o debajo de los brazos.

La condición generalmente es diagnosticada por chequeos regulares de salud.

El diagnostico inicial se basa en un examen de sangre que incluye pruebas de función hepática.

La diagnosis puede ser confirmada por un ultrasonido, una tomografía computada y/o la biopsia respectiva del hígado.

Conocido como Yakrit en el Ayurveda, el hígado es considerado como el punto de origen del sistema circulatorio.

Por lo tanto, si hacemos referencia a la descripción clínica de esta patología, la ausencia o déficit de la encima glucosidada amilo-1,6, produce un almacenamiento excesivo de glucógeno en el hígado, los músculos, y en otros casos el corazón (National Organization for Rare Disroders, 2016).

Además, la enfermedad de Cori presenta varios subtipos clínicos (IIIa, IIIb, IIIc y IIId), clasificados en función de los signos y síntomas específicos (Genetics Home reference, 2016):

Tipo IIIa y IIIc: afectan fundamentalmente al hígado y a la estructura muscular.

Tipo IIIb y IIId: normalmente, solo afectan a las áreas hepáticas.

En conjunto, las glucogénesis suelen presentar una prevalencia inferior a un caso por cada 40.000 personas (National Organization for Rare Disroders, 2016).

Así, la enfermedad de Cori es una patología genética poco frecuente, en el caso de Estados Unidos, la prevalencia se ha estimado en torno a 1 caso por cada 100.000 personas (Genetics Home Reference, 2016).

Diferentes investigaciones señalan que es una enfermedad con una frecuencia más elevada en personas con ascendencia judía, especialmente en el norte de África, llegando a situarse aproximadamente en caso por 5.400 personas (Genetics Home Reference, 2016).

Además, con relación a otros rasgos demográficos, como el sexo, no se ha identificado una frecuencia más elevada asociada al sexo femenino o masculino (National Organization for Rare Disroders, 2016).

Por otro lado, en cuanto a los subtipos de la enfermedad de cori, la forma más común es la IIIa, llegando a representar un 85% de total de casos. Este tipo suele ir seguido de la forma IIIb, que representan a un 15% de los afectados por esta patología (Genetics Home Reference, 2016).

El curso clínico de la enfermedad de cori suele ser variable, en función de las áreas que se encuentren más afectadas. Sin embargo, en buena parte de los casos, suelen ser evidentes durante la etapa infantil.

Generalmente, los signos y síntomas más frecuentes están relacionados con (Genetics Home Reference, 2016; Morales Vila, 2010; National Organizatión for Rare Disorders, 2016):

Con el término hipoglucemia hacemos referencia a la presencia de niveles bajos de azúcar en sangre, es decir, a un nivel deficiente de glucosa.

Normalmente, el nivel debe situarse por debajo de los 70mg/dl para considerarse anormal o patológico.

Así, esta condición médica puede dar lugar al desarrollo de otras complicaciones como (National Institutes of Health, 2014):

– Alteración del ritmo y frecuencia cardiaca.

– Reducción o incremento del apetito.

– Alteración de la capacidad visual, como visión borrosa o doble.

– Cambios humor: irritabilidad, agresividad, ansiedad etc.

– Dificultad para conciliar el sueño.

– Cansancio, debilidad y fatiga generalizada.

– Sensaciones de hormigueo y entumecimiento.

– Mareo y pérdida de consciencia.

En este caso, con el término hiperlipidemia hacemos referencia a la presencia de niveles elevados de lípidos, es decir, grasas en el torrente sanguíneo.

Normalmente, se asocia a factores genéticos que provocan un incremento de los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.

A nivel específico, este trastorno puede dar lugar al desarrollo de otro tipo de complicaciones médicas, relacionadas fundamentalmente con (National
Institutes of Health, 2014):

– Molestias cardiacas, angina de pecho y otras alteraciones relacionadas con el corazón.

– Sensación punzante y de calambre en las extremidades inferiores.

– Problemas relacionados con la cicatrización de heridas superficiales.

– Síntomas relacionados con los accidentes cerebrovasculares: debilidad o parálisis muscular, problemas de lenguaje, etc.

Una de las primeras señales indicadoras de esta patología es la presencia de una marcada debilidad muscular.

El tono muscular se presenta anormalmente reducido, dificultando por tanto la ejecución de todo tipo de actividades y actos motores.

La presencia recurrente de hipotonía y otras alteraciones relacionadas con la función motora, desemboca en el desarrollo de miopatías.

Con el término miopatía hacemos referencia a un amplio conjunto de enfermedades musculares que se caracterizan por la presencia de inflacoco mación muscular crónica y debilidad.

Por lo tanto, las complicaciones médicas relacionadas con las miopatías incluyen (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2011):

– Debilidad muscular progresiva, comenzando desde las estructuras proximales, es decir, los músculos más próximos al tronco.

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¿por cuanto tiempo no podre tomar bebidas gaseosas o comer alimentos como las papas fritas si tengo hepatitis a?

luis: Esa pregunta sólo puede responderla tu médico ya que el profesional tiene en cuenta el resultado de los análisis para indicarte que es lo que puedes o no comer y cuando considera que ya estás de alta para continuar con tu vida normal.

Hola anoche sali y estuve comiendo costillas de cerdo que venia acompañado de papas fritas y hoy al despertar tenia la boca muy seca asi que fui a tomar agua y un pedazo de pan para quitarme el aliento luego me volvi a dormir pero al rato desperte y me daba vueltas todo como nunca me habia dado me asuste mucho luego fui al baño porque tenia nauseas pero no salia nada luego me volvi a acostar y al momento de voltear mi cabeza me mareaba mas y me asuste totalmente. A las finales logre vomitar pero solo agua y agua no se que era la verdad mi mama me dijo que es el higado pero estoy muy asustada y sigo con los malestares en la garganta y no se que haccer AYUDAAAA 🙁

viviana. Si se trata de el famoso “ataque al hígado” seguramente no sentirás apetito, puedes beber agua con limón en pequeños sorbos, tomar algunas gotas de esas que son de venta libre y contienen boldo y alcachofa, también puede ayudar colocar hielo a la altura del hígado.
Pero puede tratarse de ortos problemas, por ejemplo, cálculos en la vesícula o gastroenteritis y en ese caso sería una infección ocasionada por bacterias que se encontraban en alguno de los alimentos que ingeriste, por lo tanto creo que lo más conveniente es consultar al médico para saber cual es la causa concreta del problema.

Buenas noches. Hace más de dos días he tenido inestabilidad corporal como que me desvanezco y me sufro de calor. Me vienen mareos y sensacion de vomito. Al hablar mucho o respirar profundo me viene un dolor intenso en el abdomen superior derecho al tomar agua o comer me viene este mismo dolor, el medigo me ha recetado sertal y omeoprazol cada 8 horas pero no siento mucha mejoría. Hace 8 años sufrí hepatitis b podrá ser que me resurgió? O ya no tiene que ver nada? No soy de comer frituras pero este ultimo mes he descuidado las comidas podrá ser efecto algo de esto desde ya gracias Uruguay

hola desde hace no muchos dias tengo un dolor en la parte del higado y ese dolor es muy fuerte hasta me hace llorar y no hallo como quitarlo ya fui al medico y solo me dijeron quee aguantara hasta que se desinflame el higado,, que me podria tomar o poner en la parte del higado para que se desinflame rapido es que no lo aguantoooo ayuda

majo: El médico tiene que indicar estudios para saber que está ocurriendo porque “a ojo” no puede diagnosticar. Si tuviste Hepatitis B deben realizarte los análisis de sangre específicos para determinar si el virus remitió o la enfermedad se volvió crónica. También deben hacer ecografía y otros estudios que el médico considere necesarios para descartar que se trate de gastritis, úlcera, cálculos en la vesícula, trastornos intestinales o problemas renales. Como verás las causas del dolor y el malestar pueden ser varias y es imprescindible que te realicen estudios para determinar cual es el problema.

michell: ¿Qué estudios realizó el médico? Si no hizo ninguno vuelve a consultar porque el dolor del lado derecho del abdomen puede ser consecuencia de cálculos en la vesícula, problemas de colon y otros trastornos que sólo pueden ser determinados mediante estudios. No tienes porqué aguantar un dolor tan intenso y es muy extraño que un médico en lugar de ocuparse de resolver el problema te haya dicho que aguantes, por lo tanto reitero que es necesario consultar nuevamente.

Hola hace dias tengo un dolor bajo las costilla derecha y espalda y me toma hasta la ingle fui al medico y me dijo que era el colon que lo tenia inflamado, llevo dos dias tomando tensioliv no se cuantos dias pasara el dolor ademas tomo omeprazol de 20 uno al dia porque tengo esofagitis mi duda es si es el colon o el higado, demas esta decir que soy muy nerviosa y todo me asusta incluso el año pasado tue crisis de panico ayudenme estoy preocupada

maria jose: Es posible que el dolor se deba a la inflamación del colon, seguramente el médico examinó el abdomen y al tacto advirtió que el intestino estaba inflamado, pero pienso que podía indicarte una ecografía para mayor seguridad. Si el dolor no se calma consulta a un gastroenterólogo.

Cuando tenes dolor de cabeza y presion alta y contactura a
Veces puede ser un ataque de higado

hola buenos dias desde anoche hasta hoy ando con un dolor como abajo de las costillas derecha como si tuviera calculos el tema es que hace un mes que me operaron de la vesicula y me la sacaron, que puedo tomar, igual no he cuidado mucho mi alimentacion

hola ultimamente en las mañanas me levanto sin ganas de comer me siento llena y con pocas ganas de vomitar y asi me siento en todo el dia

Necesito ayuda!
Me he realizado muchos exámenes y todo sale normal… Sin embargo, de la nada vomito bilis. Puedo estar durmiendo y ya! Despierto y vomito. El medico me ordenó una phmetria y no he encontrado hora que puede ser esto y cómo se cura??

Soy de tener ataques al hígado frecuentemente cuando no me cuido mucho. Me han operado de la vesícula y e tenido varias veces pancreatitis. Y actualmente luego de un muy fuerte ataque al hígado estoy empezando a hacerme los estudios pertinentes. Lo que yo no logro entender es el porque de uno de mis síntomas… Cuando estoy mal del hígado comienzo viendo como estrellas. Luego se empieza a nublarse la vista y finalmente como me ha pasado la ultima vez he quedado casi ciega. Viendo muuuuyyy nublado. Y mi presión estaba bien. A que se puede deber esto? Saben?. Gracias

hola tengo a mi mama que en este momento se encuentra muy mal tuvo un ataque de hígado y le pusiero inyectable por venas y el cuarto y no pasa nada sigue con muuuucho dolor agata camina eso fue el miércoles. el viernes vio otra vez al doctor porque tiene mucho dolor y le pusieron otra inyectable pero aun sigue con mucho dolor. que tiene que nose le pasa el dolor. ya son 3 días con mucho dolor intenso que no la deja comer

analia: Si tu mamá continúa con dolor intenso deben realizarle estudios, al menos una ecografía para saber si se trata de cálculos en la vesícula o cual es el problema que le ocasiona tanto dolor. Insiste al médico para que le mande hacer los estudios de inmediato.

Tengo molestias en el costado derecho de mi estomago, con muchos eructos pero ya no tengo vesicula y tengo temor de que valla ser el hígado que otra cosa podría ser??

Abigail: Pueden ser varias cosas pero lo más frecuente es que se trate del colon o de gastritis. Si tienes estreñimiento, o periodos de estreñimiento intercalados con otros de diarrea, gases, inflamación abdominal y molestias en la parte superior derecha del abdomen, podría tratarse de Colon irritable. La Gastritis también puede causar dolor, eructos y acidez. El hígado no suele causar dolor, cuando hay problemas se manifiesta con orina oscura, heces claras y piel amarillenta. Esto que te digo es sólo una suposición que no tiene ningún valor, porque para saber que es lo que realmente ocurre debes consultar al médico y realizar los estudios correspondientes, esa es la única forma de encontrar la causa concreta.

Hola soy de enfermarme una vez al mes. mis sintomas son una inflamacion debajo de la tima costilla derecha. dolor de un ojo el izquierdo como si fuera que me estan apretando luego vomito, fiebre. me hice una tomografia con iodo y me sale una inflamacion en el intestino. el doctor me dice que no tengo nada por que tome varios medicamentos. que haga dieta me dijo. ahora estoy con fiebre por la garganta. y se me complico por que me pusieron una penicilina y no comi nada pero esta mañana vomite como una bilis amarilla sera que me hizo mal al higado tome mucho ibuprofeno

diego: Es posible que el médicamento te haya afectado o que el intestino esté demasiado inflamado y eso ocasiona los vómitos con bilis. Respecto al resultado de la topografía, no dices si el médico sugirió la posibilidad de que tengas el Sindrome de Colon irritable o SII, porque ese problema puede causar dolor debajo de las costillas y en otras áreas del abdomen.

hola yo sufro de gastritis pero ya la he tenido mas controlada, ahora lo que pasa es que me duele el lado derecho bajo la costilla, pero solo cuando termino de comer y en la noche es más fuerte, tengo dolor de cabeza, pocos eructos, siento mucho sueño, en la pierna derecha me da como reumas pero es algo leve y hace como un mes tuve mis heces verdes y no me estriño ni tengo diarrea, que puede ser?

Mariana: Puede tratarse de cálculos en la vesícula o de un problema intestinal, como por el ejemplo Colon irritable o Síndrome de intestino irritable. Te menciono las causas más frecuentes de dolor debajo de la costilla derecha, lo cual no significa que sea una u otra y te aconsejo consultar al médico para que te realicen una ecografía.

Hola… hace unos dias comi un chocolate y amaneci con un dolor al lado derecho por la posicion del higado… ya an pasado horas y ahora me duele para respirar y me dan punzadas. Mis extremidades se han adormesido. Gracias por tu respuesta.

kelly: Las causas más frecuentes de dolor del lado derecho del abdomen (a la altura del hígado) son los cálculos en la vesícula o la inflamación del colon (intestino grueso), pero si también sientes adormecimiento en las extremidades debes consultar sin perder más tiempo.

Hola, tengo 42 años y a la edad de 10años tuve hepatitis A, desde que tengo uso de razón sufro de ataques de hígado, depende que comidas coma ya sé que en cualquier momento me agarra, dolor en la parte frontal y posterior de la cabeza, dolor en los ojos, intolerancia a la luz, náuseas, decaimiento, etc…
Lo que sí sé es que tengo alto el colesterol malo x un análisis que me hice de rutina. Mi consulta es: puede ser una combinación de ambas cosas lo que me lo produce?
Muchas gracias

Valeria: Los síntomas que describes se asemejan a problemas de vesícula o a inflamación del colon y si leíste el artículo verás que hay una explicación breve sobre como el colon inflamado puede causar lo que muchas veces se cree que es un ataque al hígado.
De todos modos pienso que es necesario que consultes a un gastroenterólogo, para que te indique algunos estudios, por ejemplo una ecografía y un análisis de sangre que se llama Funcional hepático (tiene otros nombres), el cual permite saber si el hígado está funcionando normalmente o presenta algún problema. Los estudios permiten confirmar o descartar que el hígado haya quedado afectado por la hepatitis.

HOLA SOY UNA MUJER DE 47 ANOS DE EDAD.. HACE CASI TRES ANOS ME QUITARON LA VESICULA POR MEDIO DE LAPARSCOPIA.. DESDE AHI EMPEZO MI CALVARIO CON MI ESTOMAGO.. A VECES ME DABAN PERIODOS LARGOS DE DIARREA OTRAS VECES DE ESTRENIMIENTO.. ME SIGUIERON LOS DOLORES COMO SI TUVIERA AUN MI VESICULA.. AL ANO DE HABER SIDO OPERADA ME HICIERON UN ULTRASONIDO Y ME DETECTARON HIGADO GRASO.. SOLO ME RECOMENDARON DIETA.. YO ME ASUSTE MUCHO… YA QUE MI PAPA MURIO DE CIRROSIS ALCOHOLICA.. CABE MENCIONAR QUE YO NO BEBO PARA NADA.. SOLO OCACIONALMENTE Y EN MUY BAJA CANTIDAD.. A VECES CADA ANO ME PUEDO TOMAR UNA COPA… HOY EN DIA MI DOLOR SE HA AGRAVADO.. ES UN DOLOR CON ARDOR PARA EL LADO DERECHODE MI ABDOMEN ME CORRE HACIA LA ESPALDA.. Y HA VECES ME SUBE HASTA MI OMOPLATO.. ME SIENTO SUPER INCHADA DE MI ABDOMEN.. UNAS VECES MAS QUE OTRAS.. AUN TENGO DIARREAS CON ABUNDANTE MOCO… NUNCA HE HECHO SANGRE.. ULTIMAMENTE ME HAN DADO NAUSEAS Y ME LLENO MUCHO DE GASES.. MAS EN LAS TARDES-NOCHES.. QUISIERA SABER SI EL HIGADO GRASO TIENE REMEDIO SI MIS SINTOMAS SOLO SE DEBERAN A ESO.. HAY GENTE QUE TIENE LA MISMA CONDICION QUE YO DE SALUD Y ME HAN COMENTADO QUE SI DUELE Y LOS MEDICOS AFIRMAN QUE EL HIGADO NO DUELE.. PORQUE YO SIENTO CALIENTE PARA ESE LADO.. NO ES UN DOLOR INSOPORTABLE PERO SI ES UN DOLOR QUE AHI VIVE CONMIGO SIEMPRE ESTA AHI.. CON UN PEQUENO ARDOR PARA ESE LADO.. CABE MENCIONAR QUE TENGO UN ALTO NIVEL DE ESTRES.. TAMBIEN LE MENCIONO QUE SOY HIPOTIROIDEA 10 ANOS ATRAS ME QUEMARON MI TIROIDES Y CONSUMO LEVOTIROXINA DE 100 MCG DIARIO.. GRACIAS

chikis: El hígado graso se produce porque las células del hígado acumulan grasa en forma excesiva, la explicación es más larga pero sólo pretendo darte una idea. No tiene relación con la Cirrosis causada por el alcohol que le ocurrió a tu papá. Por lo general los médicos indican sólo dieta, la misma consiste en suprimir las grasas y aumentar el consumo de frutas y vegetales, beber abundante agua y caminar al menos media hora todos los días.
Dentro de las posibles causas del dolor y las diarreas (además del hígado graso) están los trastornos intestinales, cuando los intestinos se inflaman presionan otros órganos y el dolor puede presentarse del lado derecho o izquierdo. Cuando es del lado derecho puede causar síntomas parecidos a los de los cálculos de vesícula. Si el estrés te afecta mucho puedes padecer lo que se conoce como Sindrome del Intestino Irritable.
Sólo te doy algunas ideas para que lo hables con el médico, porque es necesario que consultes con un gastroenterólogo, si ya lo hiciste consulta con otro, porque si los problemas no se resuelven hay que buscar diferentes opiniones.

Tengo todos los síntomas de mal de hígado me tome buscapina y no se va la diarrea..hace tres días que estoy igual siento mareos y erupto muy seguido.. Necesito saber que dieta hacer para que no me de ganas de ir al baño cada media hora

andrea: Si tienes diarrea continua puede deberse a una infección (gastroenteritis o gastroenterocolitis) y no a un trastorno en el hígado. Te aconsejo que consultes a un médico para determinar cual es la causay recibir el tratamiento que corresponda, además debes tener en cuenta que la diarrea prolongada puede producir deshidratación y es necesario cortarla cuanto antes. Respecto a la alimentación, cuando tienes diarreas debes comer liviano, nada de grasas, fritos y disminuir el azúcar, tienes que tomar abundante agua para contrarrestar la pérdida de líquido. Insisto en que necesitas consultar a un médico para saber cual es la causa del problema.

Hola, estoy presentando varios problemas por las noches durante duermo siento como el jugo grastrico se me regresa, hoy empecé con diarrea, náuseas, dolor de cabeza y eructos de huevo. Esto se debe a un problema de hígado?

Iliana: El llamado ataque al hígado presenta síntomas como los que describes, náuseas, dolor de cabeza, eructos con olor a huevo y a veces diarrea (no siempre), pero si hace tiempo que tienes reflujo durante la noche deberías consultar al médico porque puede tratarse, por ejemplo, de gastritis, cálculos en la vesícula o trastornos intestinales y es necesario que consultes para determinar concretamente cual es el problema.

El fin de semana proximo pasado, tuve un cumpleaños y comi, tortas, sanguches, pizza, lechon, cordero, asado, helado, ensalada de papa con mayonesa, estuve hasta el martes comiendo una cosa tras otra, ayer y hoy me senti cansado, mareos, fiebre, descompuesto, hoy llegue a tener 39,5 de fiebre. Puede ser que sea un “ataque al higado”? Me auto medique, (mal hecho), tome “ibupirac” para la fiebre, me calmo un poco, esta bien?

Ezequiel: La fiebre alta es signo de que puede haber una infección y no precisamente de un ataque al hígado. Puede tratarse de una infección en el aparato digestivo, así como puede ser síntomas de gripe o de una infección en la garganta. No estoy diciendo que sea alguna de las tres cosas, sólo te doy ejemplos para que veas que tener 39.5 requiere consultar a un médico para saber donde está el problema y recibir el tratamiento correspondiente. En cuanto a lo que tomaste, sirve para que la fiebre disminuya pero no te va a “curar” y posiblemente dentro de unas horas la temperatura se eleve nuevamente.

Me acaban de hacer estudios y me salio muy alto el colesterol me salio a 250 y los trigliceridos a 550.. la doctora se asusto mucho.. en el higado como tenia mis dudas anteriores que le comente solo me sale la grasa mas nada.. no hay hepatitis de ninguna clase.. mis diarreas siguen a veces ando bien otras mal.. la doctora culpa al estres y los habitos alimenticios porque no puedo dejar de comer picante.. el dolorcito sigue para el lado del higado.. la doctora segun ella no duele el higado graso yo pienso que si.. o si no es el higado algo debe de haber ahi qiza en el doudeno.. para asi darle una razon muy poderosa a mis evacuaciones.. aunque la doctora me consuela diciendome que no piense que tengo algo malo ya que ella ha tenido pacientes con colitis de por vida por el estilo de vida y la alimentacion que llevan. y por estar sometidas a un nivel de estres muy elevado.. le doy las gracias no sin antes desearle muy bien dia y mis bendiciones para usted y los suyos.. una vez mas.. gracias!!

chikis: Sigo sin saber si consultaste a un gastroenterólogo porque ese el el médico especialista que debes consultar. El hígado graso y el colesterol alto requieren una dieta muy similar, nada de grasa, fritos, mayonesa, matequilla, crema de leche y picantes. Aumentar la cantidad de vegetales y frutas, beber abundante agua y caminar todos los días un mínimo de media hora.
Respecto a la diarrea, reitero que es necesario que consultes a un gastroenterólogo.

Hola. Leí todas las consultas realizadas y sus respuestas. No sé para qué… nadie tiene lo que yo sí tengo: dolor arriba a la derecha crónico (voy por el cuarto día), caca blanda, ganas de ir y no poder, desánimo total,etc. Tengo que aclarar que por momentos me siento “bien”, es como que se va y viene. Tomé todo lo que un cristiano puede tomar: buscapina, limón, omeprazol, plidex, bagohepat, etc. es el quinto ataque de estos. Me hice TODOS los estudios. tengo hepatitis “B”. El de lamutación de la enfermedad que se mencionó no lo fui a buscar por falta de tiempo. Odio esta vida. odio sentirme así. Voy a dejar el alcohol. Voy a dejar todo.

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La esteatosis hepática, también conocida como hígado graso o síndrome metabólico en el hígado, consiste en una acumulación de triglicéridos en el hígado. Esto se debe a que nuestro hígado capta los ácidos grasos libres, que usan el órgano como depósito, haciendo que se ponga en riesgo nuestra salud.

Se conoce como hígado graso porque, además de aumentar su tamaño, aparecen gotas de grasa alrededor de todo el tejido de este órgano. Su causa más común suele ser el exceso de alcohol, aunque un aumento de triglicéridos puede surgir por diversas razones, muchas veces en personas abstemias. Un hígado esteatósico es la enfermedad hepática más común actualmente, sobre todo por el aumento de los problemas de obesidad y diabetes. Afecta a un 30% de la población mundial.

La mayoría de los casos de esteatosis hepática no son muy graves y pueden revertirse con facilidad sin llegar a dañar al hígado. Hay que tener en cuenta que también puede aparecer junto a signos de cirrosis o convertirse en un carcinoma hepático. Es conveniente tratarla cuanto antes para evitar ciertos casos graves que acaban desarrollando una insuficiencia hepática aguda o en una inflamación del hígado.

Aunque la causa más común de un hígado graso suele ser el alcoholismo, hay otros muchos factores que pueden perjudicar a este órgano y hacer que aumente el nivel de triglicéridos.

Las causas más comunes suelen ser las siguientes:

A la mitad de los pacientes con diabetes tipo II les suele surgir este problema en el hígado.

Otra de las causas más comunes por las que surge la esteatosis hepática. Puede llegar a afectar a más de 60% de la población mundial con sobrepeso. Una dieta rica en calorías no es conveniente para nuestros órganos, especialmente para nuestro hígado.

Si nuestro sistema metabólico tiene cierta resistencia a la insulina, un aumento de ácidos grasos libres hará que se acumulen en nuestras vísceras, como el hígado y en los músculos.

Esta enfermedad surge por la presencia de divertículos o bolsas en el intestino, lo que puede provocar a su vez un aumento de la grasa presente en el hígado.

Esta enfermedad tiene cierto componente genético por lo que, si algún pariente cercano ha pasado por ella, es probable que aumenten tus posibilidades de tener el hígado graso en algún momento.

En este caso la esteatosis hepática se convierte en un síntoma de la propia hepatitis, complicando nuestros problemas hepáticos.

La inanición o la falta de proteínas y calorías también causa problemas en el hígado, lo que puede provocar que aumente el nivel de triglicéridos.

Algunos medicamentos aumentan los ácidos grasos libres, que se acaban depositando en el hígado. Los corticosteroides y las tetraciclinas por vía intravenosa, entre otros fármacos, suelen producir este problema en el órgano.

Si nos hemos expuesto a ciertos agentes tóxicos, como el tetracloruro de carbono usado como líquido refrigerante, es probable que nuestro hígado se vea dañado.

Aunque no es común, este trastorno del sueño puede acabar afectando al nivel de ácidos grasos libres en el organismo.

Al aumentar los niveles de triglicéridos por el hipotiroidismo, es posible que nuestro hígado se acabe volviendo graso.

Las causas de este problema se desconocen, pero recibe el nombre de esteatosis hepática aguda del embarazo.

En general, cada enfermedad hepática suele mostrar unos síntomas diferentes aunque, como afectan al mismo órgano, suelen parecerse. Los síntomas de la esteatosis hepática son poco específicos, pero suelen ser los siguientes:

  • Molestia abdominal poco intensa
  • Dolor en la boca del estómago
  • Vómitos
  • Falta de apetito
  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Problemas de sueño y fatiga
  • Debilidad general
  • Hinchazón de la zona abdominal
  • Confusión

Aun así, prácticamente un 30% de los pacientes no muestra síntomas y el hígado graso acaba siendo diagnosticado tras un análisis casual o por un aumento del hígado que acaba hinchando la zona abdominal.

También hay que tener en cuenta los siguientes síntomas si el problema de hígado viene producido por el alcoholismo:

  • Rojez de la cara y los ojos
  • Temblores
  • Intoxicación etílica
  • Aumento de las glándulas parotídeas
  • Hernia
  • Dilatación de los vasos sanguíneos en la nariz y pómulos

En general, es conveniente hacer las pruebas necesarias si el paciente presenta un elevado consumo de alcohol o de obesidad. El primer paso es hacer un análisis de sangre y estudiar el resultado; un aumento de la bilirrubina y las transaminasas son la primera señal de un hígado dañado.

Para comprobar si el trastorno hepático está relacionado con el hígado graso, el médico suele hacer otras pruebas como una ecografía abdominal o un TAC. Estas pruebas buscan definir si hay o no un aumento de la grasa hepática. Aun así, la prueba más fiable para ver el estado de nuestro hígado y saber la causa de la esteatosis es la biopsia hepática, ya que se toma una muestra de tejido hepático para estudiarla en el laboratorio.

Aunque el tratamiento suele ser similar, el primer paso es que resuelva la causa del problema. No es lo mismo una esteatosis hepática producida por diabetes que por un elevado nivel de alcohol en sangre. Normalmente, el primer paso suele ser abandonar por completo el alcohol y el consumo de ciertos medicamentos.

A continuación, en este vídeo puede ver excelentes remedios caseros:

En general suele recomendarse una dieta sana que baje los niveles de grasa en el hígado combinada con ciertos ejercicios de diferente intensidad aunque, si el médico lo considera necesario, se pueden mandar ciertos fármacos para tratar los síntomas pero no sobrecargar al hígado; sobre todo suelen mandarse si el órgano se encuentra inflamado. Actualmente suelen usarse medicamentos con metformina para disminuir los niveles de transaminasas.

Tras este tratamiento, los resultados suelen ser positivos. Aun así, es conveniente tratarla a tiempo para que no acabe desencadenando una cirrosis o algún tipo de insuficiencia hepática.

En caso de sufrir algún problema de hígado lo más probable es que nuestro médico nos mande seguir una dieta especial. Aun así, en general es conveniente mejorar nuestro estilo de vida para evitar que aparezca esta enfermedad. El resultado de esta dieta es que, combinado con un mínimo de 30 minutos de ejercicio diario, nuestro peso disminuya y nuestro hígado deje de acumular grasa de más.

Esta dieta se caracteriza por eliminar cualquier tipo de carbohidratos refinados, presentes en cereales, pasta, arroz y bollería. Además, también se aumentará la ingesta de fibra y de Omega 3. Por tanto, será una dieta rica en pescado, aunque se combinará con frutas y algunos tipos de frutos secos como las almendras. Las verduras cocidas y ciertos tipos de carne como el pollo o el pavo también son buenos en esta dieta.

Es conveniente evitar las grasas saturadas, ya que son difíciles de metabolizar para el organismo, así como los azúcares. Por tanto, hay que evitar siempre los fritos y ciertos alimentos horneados. Tampoco conviene ingerir demasiados lácteos, especialmente el queso. Además, debe de ser una dieta sin nada de alcohol.

Síntomas en los hombres: ardor y picazón en el glande, secreción, dolor al orinar.

Síntomas en las mujeres: picor vaginal, flujo anormal con mal olor, dolor durante las relaciones sexuales, dolor al orinar.

Este virus(herpes) no suele ser una enfermedad de transmisión sexual, se propaga fácilmente entre los miembros del hogar o a través de los besos, pero se puede propagar a los genitales a través del contacto oral o genital con una persona infectada. Aunque no existe una cura, los medicamentos pueden acortar o prevenir los brotes.

Síntomas: ampollas ocasionales en los labios, las pequeñas ampollas o llagas en los genitales también son posibles.

Es altamente contagioso y puede propagarse a través de las relaciones sexuales o el contacto directo con una úlcera del herpes. Los medicamentos antivirales pueden hacer que los brotes sean menos frecuentes y que los síntomas desaparezcan.

Síntomas: ampollas dolorosas y llenas de líquido, úlceras con costras en los genitales, el ano, los muslos o las nalgas. Las lesiones pueden extenderse a los labios a través del contacto oral.

La hepatitis B es un virus silencioso que puede causar daño hepático severo. Se propaga a través del contacto con la sangre y otros fluidos corporales. Las personas pueden infectarse a través del sexo, el uso compartido de agujas, maquinillas de afeitar y durante el parto de una mujer infectada. No hay cura, pero los medicamentos pueden mantener al virus bajo control. También existe una vacuna eficaz para prevenirlo.

Síntomas: náuseas, dolor abdominal, orina oscura, fatiga y coloración amarillenta de la piel o los ojos. La infección crónica puede conducir a la cirrosis hepática y el cáncer de hígado. Muchas personas no tienen síntomas durante años.

El virus del VIH debilita las defensas del cuerpo contra las infecciones y conduce al SIDA. Se transmite a través de las relaciones sexuales sin protección, el uso de agujas compartidas o durante el parto de una madre infectada. Puede desarrollarse sin causar síntomas en años, por lo que una prueba de sangre es la única manera de diagnosticarlo. El tratamiento oportuno y constante es importante para prevenir otras enfermedades oportunistas. Aunque no existe una cura definitiva para el VIH, hay medicamentos que pueden suprimir los niveles del virus en el organismo.

Síntomas: algunas personas presentan síntomas temporales parecidos a la gripe como glándulas inflamadas, fiebre, dolores de cabeza y fatiga. También pueden aparecer aftas en la boca.

La tricomoniasis es una enfermedad venérea causada por un parásito que se propaga durante el contacto sexual.

Síntomas en los hombres: aunque la mayoría de los hombres no presentan síntomas evidentes, algunos desarrollan una secreción leve en el pene o ardor durante la micción.

Síntomas en las mujeres: secreción vaginal amarillo-verdosa con un olor fuerte, picor vaginal, dolor durante las relaciones sexuales o al orinar. Los síntomas comienzan generalmente de 5 a 28 días después de adquirir el parásito.

El chancroide es una enfermedad bacteriana de transmisión sexual que causa úlceras genitales muy molestas. Se puede tratar con antibióticos.

Síntomas en los hombres: lesiones dolorosas en el pene que pueden convertirse en úlceras abiertas llenas de pus, dolor en los genitales y en la ingle.

Síntomas en las mujeres: protuberancias dolorosas en el área genital que pueden convertirse en úlceras abiertas, ganglios linfáticos inflamados en la ingle.

El LGV es causado por un tipo poco común de clamidia. Es más frecuente en hombres que tienen sexo con otros hombres. Al igual que otras formas de clamidia se puede curar con antibióticos.

Síntomas: llagas abiertas en los genitales o el ano, dolor de cabeza, fiebre, fatiga y ganglios linfáticos inflamados en la ingle. Si se adquiere a través del sexo anal, el LGV puede causar flujo o sangrado rectal.

No es una enfermedad venérea en sí, sino una complicación grave de ciertas enfermedades de transmisión sexual no tratadas, especialmente la clamidia y la gonorrea. Ocurre cuando las bacterias se propagan e infectan el útero y otros órganos reproductivos femeninos. El tratamiento oportuno es esencial para evitar daños en la fertilidad femenina.

Síntomas: dolor abdominal bajo, fiebre, flujo vaginal anormal, coito doloroso, dolor al orinar y manchado. Sin embargo, a menudo no hay señales de advertencia hasta que la enfermedad está avanzada.

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La leptospirosis es una entidad relacionada con vectores, fundamentalmente las ratas, por lo se debe insistir en el control de las mismas y en higiene ambiental para con ello evitar esta enfermedad y sus graves complicaciones.

1. Guidugli F, Castro AA, Atallah AN. Systematic reviews on leptospirosis. Rev Inst Med Trop Sao Paulo 2000 Jan-Feb;42(1):47-9 [Resumen] [Texto completo]

2. Lomar AV, Diament D, Torres JR. Leptospirosis in Latin America. Infect Dis Clin North Am 2000 Mar;14(1):23-39, vii-viii [Resumen]

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4. Farr RW. Leptospirosis. Clin Infect Dis 1995 Jul;21(1):1-6; quiz 7-8

Hay muchos tipos de ictericia, pero los tres tipos principales son la pre-hepática, hepática y post-hepática, dependiendo de cuando se ha producido la ictericia: antes, después o mientras que el hígado es convertir la bilirrubina insoluble a uno soluble.

  • Ictericia pre-hepática. Cuando demasiados glóbulos rojos están muriendo o cuando el reemplazo de los glóbulos rojos viejos por otros nuevos se desequilibra, la bilirrubina se produce en cantidades excesivas y el hígado no puede funcionar con la mayor eficacia. Como resultado, la bilirrubina permanece en el torrente sanguíneo y provoca la ictericia. La ictericia pre-hepática a menudo es causada ​​por trastornos genéticos como la anemia de células falciformes, enfermedades parasitarias como la malaria, o la ingesta de ciertos medicamentos. También se conoce como ictericia hemolítica. Leer más →
  • Ictericia hepática. Las células del hígado se deterioran o el hígado está experimentando una inflamación que afecta la forma en que funciona. El hígado entonces no puede procesar la bilirrubina, que aumenta en número y los resultados en la ictericia. Entre los tipos de ictericia, la hepática es más probable que sea causada por la hepatitis, junto con ingesta excesiva de alcohol y ciertos medicamentos. En algunos casos, la ictericia hepática también puede ser un resultado de la cirrosis, en la que el hígado tiene una cicatrización interna que puede inhibir su función. Leer más →
  • Ictericia post-hepática. Se debe a la obstrucción del colédoco (colestasis), ya sea por un cálculo a nivel de la vesícula biliar o incluso por la compresión originada por un cáncer de cabeza de páncreas. La bilirrubina se procesa realmente adecuadamente por el hígado y se convierte en soluble, pero no puede viajar a través de los intestinos debido a un bloqueo. Como resultado, la bilirrubina persiste en el hígado y no puede ser excretado. Los bloqueos se suelen atribuir a los cálculos biliares, a veces para los quistes o tumores localizados en el hígado y también con el embarazo. Este tipo de ictericia puede determinar específicamente a través de análisis de sangre y la obtención de orina y de heces muestras del paciente. Por ejemplo, un paciente con ictericia pre-hepática tendrá resultados sanguíneos anormales y heces de color oscuro, los altos niveles de las enzimas hepáticas se encuentran en pacientes con ictericia hepática, mientras que una ictericia post-hepática se caracteriza por la orina oscura. También se conoce como ictericia obstructiva. Leer más →
  • Ictericia neonatal. La ictericia neonatal es una cosa muy común, y a menudo que no es un problema grave y no requiere tratamiento alguno. A menudo lo experimentan los recién nacidos, ya que su sistema está todavía inmaduro y no puede eliminar la bilirrubina tan bien como debería. Leer más →

Cabe señalar que estos tres tipos de ictericia no deben ser tratados como enfermedades sino más bien como síntomas que apuntan a otra enfermedad, y averiguar el tipo específico de la ictericia puede ayudar a diagnosticar la condición de un paciente con mayor precisión.

Clínica Estomatológica H y 21
Instituto de Gastroenterología

Muchas de las lesiones de la mucosa en la cavidad bucal están relacionadas con trastornos anatómicos y funcionales de los órganos del aparato digestivo; algunas forman parte del cuadro clínico de la entidad y otras aparecen como complicaciones de estas. Generalmente son de orígenes inmunológicos, nutricionales o carenciales. Estas lesiones son difíciles de tratar, por lo que es importante conocer las características clínicas que faciliten una adecuada interpretación y al mismo tiempo ofrecer una conducta terapéutica correcta. Se presenta una revisión actualizada de las características semiológicas de las lesiones bucales que forman parte del cuadro clínico de diversas enfermedades digestivas, con el fin de que los médicos generales, clínicos, estomatólogos y gastroenterólogos puedan diagnosticarlas y brindar mejor orientación y tratamiento a los pacientes.

Palabras clave: lesiones de la mucosa en la cavidad bucal, enfermedades digestivas.

Las lesiones de la mucosa bucal son multifactoriales. Pueden ser de origen primario o secundario, según sean propias de enfermedades bucales o como parte del cuadro clínico de diversas enfermedades del sistema nervioso, cardiovascular, endocrino, dermatológico y digestivo. El diagnóstico de estas entidades es básicamente clínico. 1,2

Solo se abordarán las características semiológicas de las lesiones bucales orgánicas y sensoriales que se relacionan con algunas enfermedades digestivas, de las cuales las que se reportan con mayor frecuencia son las aftas, las úlceras, las alteraciones de la lengua, la queilitis, las discromías y las lesiones erosivas, entre otras. 3-5

Generalmente estas lesiones obedecen a alteraciones inmunológicas o nutricionales (carenciales) presentes o relacionadas con los trastornos digestivos. 6-9