voltaren en crema en el embarazo

¿Podemos utilizar en casa las semillas de la papaya en casa para ayudar en el tratamiento de la úlcera?. Si tomamos en cuenta la seguridad del consumo de las semillas de papaya, vale la pena intentarlo. Se puede elaborar un té del modo siguiente: hervir un litro de agua, ya que haya hervido el agua, añadir 8 cdas. soperas de polvo de semillas deshidratas y molidas de semillas de papaya, apagar, tapar y dejar reposar por 10 minutos. Colar y consumirlo dividido en tres tomas a lo largo del día.

En otro estudio realizado en el Departamento Farmacología y Toxicología, de la Facultad de Ciencias Farmacológicas de la Universidad de Nigeria, se utilizó el fruto integral de papaya verde para el tratamiento de las úlceras pépticas.

A dos grupos de ratas les fueron provocadas úlceras gástricas mediante indometacina y alcohol, respectivamente. Posteriormente fueron tratadas con un extracto elaborado con la papaya verde. En ambos grupos se demostró una reducción significativa de las lesiones ulcerosas. Los autores del estudio utilizaron dos tipos de extractos de papaya verde: uno elaborado en agua y otro elaborado con alcohol. Al compara los efectos de ambos extractos encontraron que el extracto acuoso era más efectivo para tratar las úlceras inducidas por alcohol, mientras que el extracto elaborado con alcohol era más efectivo para combatir las úlceras producidas por la indometacina.

La investigación de la toxicidad de ambos extractos demostró que son muy seguros.

Los autores señalaron algunos de los principios activos presentes en el fruto de la papaya verde como carbohidratos, terpenoides, flavoniodes, saponinas, sustancias esteroidales y alcaloides (15).

¿ Cómo podemos hacer uso de la papaya verde para combatir las úlceras? Muy sencillo: experimente con el siguiente jugo: en un vaso de jugo de zanahoria licuar una rebanada de papaya verde integral ( con cáscara y con semillas). Tome este jugo dos veces por día.

PLÁTANO TABASCO VERDE

Existen varios estudios realizados con animales que han demostrado el efecto anti ulcerosos del plátano tabasco verde, denominado banano en otros países.

Estos estudios han confirmado el efecto terapéutico de este producto vegetal en úlceras inducidas con aspirina o indometacina, han dilucidado los mecanismos de acción y también identificaron el principio activo principal presente en el banano verde.

Los resultados obtenidos han llevado a algunos autores a señalar que este producto vegetal actúa de una manera diferente a la de los fármacos anti ulcerosos, pues promueve el crecimiento de las células de la mucosa gástrica y de esa manera promueve una rápida reparación de las lesiones provocadas por los factores ulcerosos.

El banano verde actúa de varias formas:

– incrementa la regeneración celular en las paredes delestómago,

– incrementa notablemente la secreción del moco protector,

– incrementa la resistencia de la mucosa gástrica frente a factores ulcerativos como los antiinflamatorios no esteroideos y otros,

– contiene una sustancia que fortalece la formación de los glóbulos rojos, lo cual también favorece los procesos de regeneración de las lesiones ulcerativas,

– los animales tratados con el banano verde presentaban una mucosa gástrica más abundante que los no tratados,

– la sustancia identificada como la responsable de la regeneración de la mucosa gástrica es un flavonoide llamado leucocianidina, el cual ya ha sido generado sintéticamente.

Los diversos estudios sobre el tema no han reportado se efectos secundarios nocivos (16, 17, 18).

¿ CÓMO PODEMOS UTILIZAR EL BANANO VERDE PARA FORTALECER LA MUCOSA GÁSTRICA?.

La manera más práctica es preparando harina de banano verde. Es necesario conseguir plátanos tabasco verdes. Los debe cortar en rebanadas delgadas y dejarlas secar. Después, molerlo para obtener una harina de plátano tabasco verde. Para consumirlo diluir en una taza de agua tibia 1 cda. sop. de la harina obtenida, tomar esa dosis tres veces por día.

1. Lic. Carmen Chemes de Fuentes, Enf. Patricia D ́Elia, CATEDRA ENFERMERIA QUIRURGICA,: ULCERA GASTRODUODENAL.(http://www.fm.unt.edu.ar/carreras/webenfermeria/documentos/Quirurgica_Modulo_05_ulcera_gastroduodenal.pdf).

2.Revista de Gastroenterología del Perú – Volumen 15, Nº1 1995, Mecanismos Celulares y Moleculares de la Mucosa Gástrica: La Injuria a la Mucosa y la acción protectora de los antiácidos.

3. Las protaglandinas son sustancias semejantes a las hormonas, pero que son producidas localmente y tienen una vida más breve. Regulan en gran medida las funciones celulares de defensa y las reacciones de inflamación y antiinflamatorias de nuestros tejidos.

4.Heinerman John, Enciclopedia de Frutas Vegetales y Hierbas, Prentice Hall, EEUU:, 1998.

5. Calif Med. 1949 January; 70(1): 10–15,RAPID HEALING OF PEPTIC ULCERS IN PATIENTS RECEIVING FRESH CABBAGE JUICE, GARNETT CHENEY.

6. Calif Med. 1956 Jan;84(1):39-42.Vitamin U therapy of peptic ulcer; experience at San Quentin Prison. CHENEY G, WAXLER SH, MILLER IJ.).

7. Pharm Biol. 2010 Jul;48(7):786-93, Gastric antiulcer, antisecretory and cytoprotective properties of celery (Apium graveolens) in rats, Al-Howiriny T, Alsheikh A, Alqasoumi S, Al-Yahya M, ElTahir K, Rafatullah S.

9. Molecules. 2009 Mar 3;14(3):979-1012. Flavonoids with gastroprotective activity.

Mota KS, Dias GE, Pinto ME, Luiz-Ferreira A, Souza-Brito AR, Hiruma-Lima CA, Barbosa-Filho JM, Batista LM.)

10. J Pharm Bioallied Sci. 2011 Jul;3(3):361-7,Role of phenolic compounds in peptic ulcer: An overview. Sumbul S, Ahmad MA, Mohd A, Mohd A).

para que sirve voltaren inyectado

Seguramente estarás pensado que emborracharse es imposible sin consumir bebidas alcohólicas. Pero si padeces el síndrome de autodestilación, puedes ir ebrio sin ingerir ni una sola gota de alcohol. Ahora es cuando se te pasa por la cabeza lo barata que te podría salir la noche del sábado ¿me equivoco?

Es posible que a alguien le parezca divertido ir con el “puntillo” sin haber gastado ni un solo euro, pero ¿y vivir en una resaca constante? Tener mareos, náuseas, dolor de cabeza, etc. a diario no debe ser agradable. Éstos son algunos de los síntomas que sufren las personas que padecen esta enfermedad rara denominada síndrome de autodestilación.

Dicha enfermedad surge por un exceso de levadura en el intestino, que hace que este hongo transforme los hidratos de carbono y azúcares ingeridos en alcohol, y sean liberados en el torrente sanguíneo. Todos tenemos algo de levadura en el intestino, pero en cantidades muy pequeñas. Cuando comemos alimentos con azúcares o hidratos de carbono, aunque una parte se transforme en alcohol, el hígado elimina esta mínima dosis de alcohol, evitando así el estado de embriaguez.

Como en la mayoría de las enfermedades alimentarias raras, no existe un tratamiento que cure dicho trastorno. Lo único que pueden hacer los afectados por esta enfermedad es adaptar su dieta y evitar aquellos alimentos que contengan azúcares e hidratos de carbono.

Algunos pacientes han reconocido que padecer el síndrome de autodestilación ha alterado su ritmo de vida. Se ve reducido el rendimiento en las actividades cotidianas que se llevan a cabo, afectando a la vida laboral, social y personal.

Estar bajo los efectos del alcohol constantemente puede afectar a todo aquello que hagamos. Por ejemplo, si necesitas coger el coche para hacer la compra, puede que te resulte imposible realizarla.

Los afectados por el síndrome de autodestilación suelen vigilar continuamente su tasa de alcoholemia para controlar los efectos de su enfermedad. La manera más rápida y cómoda para determinar la concentración de alcohol en sangre que tiene el afectado, es realizar un test de alcoholemia mediante el uso de un alcoholímetro. Así podrán controlar los niveles de alcohol y determinar, por ejemplo, si pueden conducir o no.

El uso de los alcoholímetros tiene como objetivo determinar la tasa de alcoholemia de la persona sometida a la prueba. Pero después de leer este blog, verás que existen distintas utilidades muy interesantes.

Los alcoholímetros utilizados por personas que sufren el síndrome de autodestilación, tienen que ser dispositivos de calidad que tengan una gran sensibilidad para medir valores muy bajos de alcohol en sangre.

Los alcoholímetros recomendados para estas prácticas que requieren una elevada precisión, son los alcoholímetros profesionales.

El hecho de poseer un alcoholímetro puede ser útil para cualquier persona que conduzca, porque “mejor prevenir que curar”. Nunca está de más conocer su tasa de alcoholemia, para determinar si se encuentra bajo los efectos del alcohol y si puede conducir o no. Pero además, este dispositivo toma una gran relevancia para las personas afectadas por la enfermedad mencionada, haciéndose su uso imprescindible.

Existe una buena parte de la población, que cree que el alcohol en bajas dosis o con moderación, en especial cuando proviene de bebidas fermentadas tipo vino o cerveza tiene un efecto beneficioso para la salud.

No niego que determinados aspectos de nuestro nivel de salud puedan verse beneficiados por este tipo de consumo de bebidas alcohólicas, pero considero que sería injusto el tener en cuenta sólo estos beneficios sin prestar atención al mismo tiempo a los posibles riesgos. A fin de cuentas cuando se consume cualquier bebida alcohólica lo hacemos –siempre refiriéndome al terreno de la salud- para lo supuestamente bueno y también, indefectiblemente, para lo potencialmente malo.

Para todos aquellos que aun duden de los efectos de las bebidas alcohólicas, sean las que sean, en el conjunto de la salud les recomendaría que echaran un vistazo a un reciente documento de la Organización Mundial de la Salud (Alcohol in the European Union. Consumption, harm and policy approaches) que lamentablemente sólo está en inglés y que aborda de pleno las consideraciones salutíferas del alcohol, entre otros aspectos. He tenido el interés de haceros un breve resumen de algunos aspectos que me han parecido interesantes dentro de los respectivos apartados. Espero que al menos sirva para que aquellas personas más fundamentalistas con respecto a las alegaciones positivas en el consumo de bebidas alcohólicas se replanteen algunas cuestiones.

El consumo de bebidas alcohólicas es una de las tres prioridades más importantes en el ámbito de la salud pública en el panorama mundial. A pesar de que sólo la mitad de la población lo consume, el alcohol como factor de riesgo a escala global es la tercera causa de enfermedad y de muerte prematura tras el bajo peso al nacer y el sexo sin protección. En Europa, el alcohol es también el tercer factor de riesgo en relación con la salud y la mortalidad, por detrás sólo del tabaco y la hipertensión arterial. […]

Con independencia de que sea una droga capaz de generar dependencia, el consumo de bebidas alcohólicas se ha asociado de forma convincente con cerca de 60 tipos diferentes de enfermedades y circunstancias no deseables, incluyendo lesiones mentales y trastornos del comportamiento, afecciones gastrointestinales, cánceres, enfermedades cardiovasculares, trastornos inmunológicos, enfermedades pulmonares, enfermedades óseas y musculares, trastornos reproductivos y daños perinatales, incluyendo un mayor riesgo de alumbramientos prematuros y de bajo peso al nacer (enlace) […]

Aunque se ha demostrado un pequeño efecto protector entre el consumo ligero y moderado de alcohol sobre las enfermedades isquémicas, su consumo ha de considerarse como abrumadoramente tóxico para el sistema cardiovascular.

En 2007, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer concluyó que existía una relación causal entre el consumo de alcohol y distintos tipos de cáncer: cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama (enlace 1 y enlace 2). Todos estos tipos de cáncer mostraron una relación dosis-respuesta, es decir, el riesgo de cáncer aumenta de manera constante (enlace). La fuerza de esta relación con niveles de consumo medio de alcohol varía sensiblemente para los diferentes tipos de cáncer. […] Entre los mecanismos causales identificados para algunos tipos de cáncer, el efecto tóxico parece provenir del acetaldehído, un metabolito fruto de la degradación del alcohol.

La relación entre consumo de bebidas alcohólicas y diversos trastornos cardiovasculares es negativa, y este extremo está respaldado de forma contundente en especial con la enfermedad hipertensiva (enlace), el accidente cerebrovascular hemorrágico (enlace) y la fibrilación auricular (enlace). Para la enfermedad isquémica y el accidente cerebrovascular isquémico, la relación es más compleja. En cuanto al consumo crónico de bebidas alcohólicas, este está asociado claramente con resultados adversos cardiovasculares (enlace).

Por su parte, el consumo ligero a moderado parece tener un efecto protector en las enfermedades isquémicas (enlace). Este efecto resulta ser igual para las personas que sólo beben cerveza o sólo vino (enlace). Sin embargo, cada vez con más pruebas que lo respalden, este efecto sobre algunas enfermedades cardiovasculares parece que puede deberse a factores de confusión (enlace), apuntando la idea de que el consumo bajo o moderado de alcohol debe ser considerado más como un indicador de buena salud y una mejor posición social que una causa de la mencionada buena salud (enlace). En cualquier caso, el efecto protector desaparece totalmente cuando los consumidores realizan, un consumo excesivo de alcohol aunque sea una vez al mes (enlace). Además no hay ningún efecto protector para los más jóvenes, para quienes cualquier dosis de alcohol aumenta el riesgo de eventos isquémicos (enlace). En cuanto a las personas mayores, la reducción del riesgo de fallecimiento por enfermedad isquémica se obtiene de forma mucho más efectiva mediante la realización de actividad física y con una dieta más saludable que tomando una bajas cantidades de alcohol (enlace). […]

Después de esto que cada uno asuma su responsabilidad a la hora de recomendar el consumo de la cantidad que se quiera de cualquier bebida alcohólica por motivos de salud. Yo desde luego lo tengo claro: por motivos de salud, cuanto menos mejor.

Evidentemente, y siendo conocedores ya de los riesgos que tiene sobre la salud el consumo de bebidas alcohólicas (y no antes) se podrán considerar los aspectos sociales, culturales e incluso gastronómicos de su uso.

Nota: La mayor parte de esta entrada (aquella parte del texto en cursiva) es una traducción personal del mencionado documento de la OMS. Insisto que quien quiera revisarla tiene a su disposición el texto original en este enlace.

Aparte de los efectos sobre la salud, no entiendo por qué gusta tanto beber. A mí el alcohol me sabe horrible.

a ver si el próximo día hablas de las antenas de telefonía, por ejemplo. o del azúcar o de la leche.
o de los aditivos del tabaco.

Ésta claro que el alcohol ostenta un puesto muy alto en el ranking de drogas peligrosas solo superado por viejos conocidos como la Heroina y la Cocaina. Me meo de la risa cuando algún viejo me dice que las drogas son malas, que él solo consume alcohol.
La gente parece desconocer que el alcohol es una DROGA DURA; la única con un síndrome de abstiencia que puede causar la muerte y con un índice de adicción muy elevado. Además es de lejos causante de muchos más problemas sociales y de salud que viejos conocidos como el cannabis o los enteógenos.
No voy a preguntar por qué el alcohol es legal; de sobra se la respuesta.
Lo que me parece absurdo y reivindico desde aquí es la prohibición de alcaloides que no son susceptibles de abuso o que están consideradas DROGAS BLANDAS mucho menos peligrosas que el alcohol por la OMS.

> A mí el alcohol me sabe horrible.
Sí, creo que el Viña Tondoña o el Vega Sicilia saben a mierda.

Estoy totalmente de acuerdo, con el comunicado y posterior comentario, sobre el alcoholismo y sus consecuencias.
Yo soy un alcoholico, desde los 13 años, en la actualidad tengo 65 y he bebido de todo tipo de bebidas alcoholicas, en la actualida tengo lagunas de memoria, y estoy en procedimiento de una revisión de mi aparato digestivo, que no se lo que ocurrira, espero que todo salga bien.
Aparte, hace mas de un año, me diagnosticarón una protatitis que no se si sera producida por el abuso del alcohol.
Habiendo pasado, por centros rehabilitadores, como Alcoholicos Anonimos, Alcoholicos rehabilitados y otras asociaciones y consumiendo, la medicación Antabus y Colme, no dejo de beber, se que algun dia padecere un delirio tremens ó cualquier otra enfermedad que me llevara hacia el que creo las vides.
Me sirvio de mucho, las asociaciones de rehabilitación, pero donde vivo, la unica asociacón que tengo en el vino, ¿maldita sea?, esta puñetera aficción a este elemento, en que a veces, estoy bien si paso de el y otras soy una piltrafa, agarrandome a el. De mi parte a la persona que ha hecho este comunicado, quisiera mandarle un saludo.

joder que coñazo de informe o de articulo o de lo que mierda sea esto, se te quitan las ganas de beber … menudo amargamiento… a vivir que son dos dias!

Miles de sustancias matan y crean efectos, solo que no se estudian ni se publicitan tanto sus efectos:

Que el alcohol es malo, es relativo, una copa de vino (a ver entendamonos, no hasta arriba del vaso) genera más beneficios positivos que negativos, por lo que no se puede considerar mala.

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Las enfermedades benignas sólo se trataran en caso de gran tamaño, hemorragias o en caso que el paciente sienta un intenso dolor abdominal, dado que la mayoría de ellas presentan un riesgo muy escaso de malignizar, que se podrá controlar con seguimiento.

La posibilidad de tratamiento quirúrgico viene determinada por el tipo de lesión, su situación en el hígado y su relación con los vasos. El equipo especializado de IQL, con alta experiencia en cirugía del hígado, valoraran cada caso a nivel individual para ofrecer la mejor combinación de tratamiento, tanto con cirugía como con quimioterapia o radiología intervencionista si fuera necesario.

Según el tipo de lesión y su localización, los pacientes podrán beneficiarse de técnicas mínimamente invasivas como la laparoscópica. Así, a través de pequeñas incisiones se puede extirpar la lesión en el hígado, reduciendo la hemorragia y mejorando el dolor postoperatorio, con una más rápida reincorporación a la rutina diaria del paciente.

En ocasiones la complejidad de la enfermedad o las condiciones del paciente no permiten utilizar la laparoscópica. En estos casos deberá llevarse a cabo la cirugía abierta a través de una incisión en el abdomen por debajo de las costillas.

En cirugía hepática o del hígado, el paciente normalmente saldrá de quirófano con drenajes permiten a los cirujanos descartar hemorragias, infecciones o fugas de bilis. Así, permanecerá ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), al menos las primeras 24-48h.

En algunos casos, la localización o el tipo de lesión del hígado hacen imposible su resección. En estos casos, se puede utilizar radiología intervencionista, mediante la cual se realizaran punciones percutáneas de dichas lesiones para realizar radiofrecuencia o microondas y conseguir un control local de la enfermedad, que puede permanecer estable durante un largo tiempo.

En el Instituto Quirúrgico Lacy IQL los pacientes son evaluados por un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos, oncólogos médicos y radioterápicos, radiólogos y patólogos

que permitirán tomar la decisión más acertada de forma individualizada.

Los Triglicéridos son el principal tipo de grasa que se encuentra en la sangre, ya que están encargados de dar energía al cuerpo, sin embargo, sería incorrecto pensar que entre más elevados estén los triglicéridos, mayor energía tendrá el organismo, ya que el exceso de triglicéridos se transforma en un enemigo silencioso que puede conducir al paciente hacia la adquisición de graves enfermedades.

La Hipertrigliceridemia o niveles altos de triglicéridos (mayor de 150 mg/dl) no necesariamente genera síntomas perceptibles en el cuerpo, sino que, la mayoría de las veces, estos síntomas aparecen cuando la elevación ya ocasiona una enfermedad importante en el organismo, ya sea una enfermedad cardiovascular, un ACV o accidente cerebrovascular, problemas en el hígado, páncreas o el bazo, entre otros.

Los triglicéridos provienen de los alimentos grasos y también se producen en el Hígado.

Los triglicéridos no se elevan únicamente por la ingesta de grasas, ya que también son producidos en el hígado, el cual transforma cualquier exceso de caloría proveniente de azúcares y harinas en triglicéridos, para posteriormente distribuirlos al cuerpo por medio de la circulación sanguínea.

Generalmente los pacientes descubren que poseen altos niveles de triglicéridos cuando se practican exámenes de sangre de chequeo general o Perfil Lipídico en un laboratorio, en los que encuentran elevado valores de VLDL-Colesterol y Triglicéridos en sangre, más que por percibir sensaciones extrañas en su cuerpo, algún tipo de malestar general o síntomas de triglicéridos altos.

En la gran mayoría de los casos para que un síntoma por triglicéridos altos aparezca, han de haber pasado muchos meses o incluso años de evolución del desbalance de estas grasas en el organismo. Estos síntomas reflejarán las características de la enfermedad que ya han de haber desarrollado los triglicéridos elevados durante el tiempo. Por tales razones se dice que los triglicéridos altos no producen síntomas sino que generan enfermedades, las cuales sí manifiestan síntomas en el organismo. En este sentido podríamos interpretar que cuando los triglicéridos han afectado a algún órgano importante, es cuando se comienzan a observar los signos y síntomas propios de la enfermedad o daño ocurrido en el organismo.

Sin embargo, algunas personas podrían llegar a experimentar o percibir leves síntomas por tener niveles de Triglicéridos altos, incluso antes de que se desarrolle una enfermedad. Estos síntomas se hacen más evidentes cuando los triglicéridos están considerablemente elevados (mayor a 500 mg/dl) y/o han permanecido altos por mucho tiempo.

Los síntomas de triglicéridos altos manifestados más frecuentemente por parte de estos pacientes son:

  • Desarrollo de acné.
  • Aumento de la vellosidad del cuerpo.
  • Elevadas ganas o ansiedad por ingerir dulces.
  • Dolores musculares crónicos o duraderos en el tiempo, acompañados con debilidad y cansancio (Fibromialgias).
  • Aumento de la caída del cabello junto con cuero cabelludo graso.
  • Aumento de la grasa abdominal.
  • Apneas de sueño.
  • Mareos.
  • Constantes dolores de cabeza.
  • Insomnio.
  • Retención de líquidos.
  • Cambios de humor asociados a irritación.
  • También existen algunos pocos casos de pacientes que experimentan fiebre, pérdida de apetito, náuseas, entre otros síntomas.

IMPORTANTE: Todos estos síntomas son inespecíficos de Triglicéridos Altos, es decir, estos síntomas pueden también presentarse debido a otras enfermedades.

Cuando los síntomas que presenta el cuerpo de un paciente con triglicéridos elevados son debidos a las enfermedades generadas por esta alteración, podríamos decir que estamos en presencia de Consecuencias de la elevación de los Triglicéridos.

Existen órganos que se ven claramente afectados cuando los triglicéridos permanecen elevados por mucho tiempo en un paciente. A continuación nombraremos los daños que generan los triglicéridos elevados en estos órganos:

  • Páncreas: Los altos niveles de triglicéridos, generalmente por encima de 1000 mg/dl, pueden afectar a este importante órgano produciendo en él lo que llamamos Pancreatitis (Inflamación del páncreas), la cual se caracteriza por generar los siguientes síntomas:
    – Fiebre.
    – Dolores abdominales de fuerte intensidad.
    – Vómitos repetidos.
  • Aumento del tamaño del Hígado: Los triglicéridos elevados también se asocian con el desarrollo de Esteatosis Hepática o Hígado Graso, entidad clínica en la cual el hígado se rodea y se compone de grasa en su interior, situación que con el paso del tiempo lesiona al hígado e impide que funcione correctamente, ocasionando una fibrosis (endurecimiento del tejido) del mismo hasta convertirse en un órgano no funcional. Ocasionando los siguientes síntomas inespecíficos:
    – Dolor en el costado derecho del abdomen.
    – Sensación de llenura ante comidas ligeras.
    – Pérdida de apetito.
    – Entre otros.
  • Xantomas o depósitos de grasa bajo la Piel: Estas lesiones cutáneas se observan como nódulos o placas de grasa bajo la piel con una característica coloración amarilla. Se observan comúnmente alrededor del área de los ojos, en los pies, manos y área de los codos.
  • Aumento del tamaño del Bazo: la inflamación del bazo se denomina Esplenomegalia, cuando se inflama conjuntamente con el hígado se llama Hepatoesplenomegalia. Se caracteriza por presentar en el paciente:
    – Un dolor agudo en la zona superior izquierda del abdomen.
    – Hipo.
    – Pérdida de apetito.
    – Fatiga.
    – Entre otros.

Respecto a estas enfermedades consecuencia de triglicéridos altos, no se puede afirmar que su manifestación sea solamente debido a la elevación de triglicéridos.
En la gran mayoría de los pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes o el sobrepeso, o en individuos con niveles bajos de Colesterol HDL (Colesterol “bueno”) y niveles altos de Colesterol LDL (Colesterol “malo”), suelen encontrarse niveles altos de triglicéridos. Por ende, los daños por Hipertrigliceridemia mencionados, como la Pancreatitis, El Hígado graso, La Esplenomegalia y lo Xantomas, pueden ser producto de los triglicéridos altos o como también de los daños desgastantes que ocasionan al cuerpo los altos niveles de glicemia en un paciente diabético o el desbalance de grasas y sedentarismo de un paciente obeso.

Tener el colesterol elevado es una gran pista para evaluar los niveles de triglicéridos en un paciente, ya que se ha observado con mucha correlación que los niveles de colesterol altos sugieren con alta probabilidad que un paciente también pueda tener un aumento de los triglicéridos. Es por ello que bajar los niveles de Colesterol también ayuda a disminuir los niveles de Triglicéridos, y viceversa.

En líneas generales, los niveles elevados de Triglicéridos en sangre se asocian con un aumento de las probabilidades de desarrollo de trastornos Cardiovasculares y Accidentes Cerebrovasculares. Por ende, la evaluación y control de los triglicéridos en sangre es de vital importancia en pacientes que padezcan de trastornos en el funcionamiento mecánico del corazón, tales como arritmias o malformaciones adquiridas en la anatomía de este importante músculo. Igualmente es indispensable monitorear los triglicéridos en pacientes con predisposición genética a trastornos lipídicos como la Hipercolesterolemia familiar.

Lo importante en estos casos es tomar la iniciativa de disminuir los niveles de Triglicéridos en sangre, para así reducir el riesgo de desarrollo de enfermedades cardiovasculares. En este sentido se recomienda: disminuir los niveles de Colesterol LDL bajando el consumo de alimentos grasos y frituras, y equilibrar los niveles de triglicéridos en sangre ajustando la ingesta de carbohidratos, dulces refinados y harinas, como lo recomendamos en nuestro artículo Cómo bajar los triglicéridos altos.

Con este artículo espero haber aclarado las dudas sobre Síntomas de triglicéridos altos y Triglicéridos altos consecuencias.

Al Servicio de nuestros lectores, me despido…

Lic. María Gabriela Díaz L.

IMPORTANTE: Si le ha resultado útil esta información, si tiene alguna pregunta sobre triglicéridos altos síntomas, triglicéridos síntomas o cualquier asunto referente al análisis de laboratorio puede dejar su comentario debajo del artículo haciendo click aquí.


Tinte amarillento de los tejidos y mucosas por aumento de la bilirrubina en la sangre.
Ileo meconial.

prolongada, que en los enfermos ancianos puede complicarse con una enfermedad tubular aguda.

.
BILIRRUBINEMIA n. Exceso del pigmento biliar, bilirrubina en la sangre.

o la forma mortal fulminante.

Se manifiesta usualmente por

.
Ideal. Modelo de perfecciЁ®n. Que sЁ®lo existe en la imaginaciЁ®n.
IdЁ¦ntico. Que son iguales y pueden hasta confundirse. Es un barbarismo que se emplea por parecido, pues no existe nada exactamente igual a otro.

Inicialmente se consideraba que la CBP afectaba a todos los enfermos del mismo modo, produciendo prurito (picor) intenso e

.
La mortalidad oscila entre el 5 y el 50%.

); la orina es oscura y las heces se de­coloran.

Después de una comida abundante o grasosa puede presentarse un dolor tipo cólico en el costado derecho del abdomen, que se acompaña de mareo y vómito, lo que será el primer indicio de inflamación de la vesícula biliar, padecimiento que se presenta con mayor frecuencia en las mujeres.

El termino colecistitis se refiere a la obstrucción e inflamación de la vesícula biliar y su vía de excreción (conducto cístico), problema que en 90% de los casos es causado por la presencia de cálculos (piedras) biliares, los cuales obstruyen las sustancias de desecho hacia el intestino. El principal factor de desarrollo de cálculos biliares es el colesterol, sustancia grasa que se metaboliza (se desdobla) en el hígado y que cumple funciones importantes, como colaborar en el óptimo funcionamiento de las hormonas sexuales.

Otras causas de colecistitis incluyen consumo de alcohol, tumores en la vesícula biliar (en raras ocasiones), o enfermedades en el órgano, como infecciones bacterianas debido a la concentración de bilis (sustancia generada por el hígado que colabora en la eliminación de toxinas y digestión de grasas), que causa irritación y presión en la vesícula.

puedo tomar voltaren estando embarazada

- Quirynen M., Avontroodt P., Peeters W., Pauwels M., Coucke W., van Steenberghe D. (2001). "Effect of different chlorhexidine formlations in mouthrinses on de novo plaque formation". Journal of Clinical Periodontology; 28:1127-36).

- Escribano M., Herrera D., Morante S., Teughels W., Quirynen M., Sanz M. (2010). "Efficacy of a low-concentration chlorexidine mouth rinse in non-compliant periodontitis patients attending a supportive periodontal care programme: a randomized clinical trial". Journal of Clinical Periodontology; 37: 266-275.

- Silk et al. Oral health during pregnancy. Am Fam Physician. 2008;77:1139-44.

Para abordar el tema que hoy nos ocupa debo resaltar brevemente algunos puntos de dos entregas anteriores en las cuales expuse el tratamiento natural de la gastritis, padecimiento estrechamente relacionado con las úlceras pépticas.

  1. Recordemos que en el 90% de los casos de úlceras pépticas se confirma la infección por la bacteria Helicobacter pylori, pero sólo un pequeño porcentaje de quienes sufren de dicha infección llegan a desarrollar úlceras. El H. Pylori ha convivido con nosotros desde el origen de nuestra especie, sin embargo la gastritis y las úlceras son consideradas enfermedades de la civilización. Por otra parte, la campaña mundial de erradicación del H. Pylori con antibióticos, que ya lleva tres décadas, ha generado un incremento de ciertos padecimientos gastroesofágicos. Ante esta paradoja, algunos autores han puesto en duda que la erradicación del H. Pylori mediante antibióticos sea la estrategia correcta para combatir la gastritis y la úlcera péptica, ni tampoco para la prevención del cáncer gástrico.
  2. 2. Existen numerosas evidencias histórico evolutivas, etnomedicinales y otras basadas en estudios clínicos modernos, que demuestran que es suficiente fortalecer la respuesta defensiva del organismo para controlar los efectos lesivos que puede producir la infección por H. Pylori, sin necesidad de erradicarlo.
  1. POR DESGRACIA LA ESTRATEGIA MODERNA PARA EL COMBATE DE LA GASTRITIS Y LAS ÚLCERAS CONTINÚA CENTRADA EN EL USO DE ANTIBIÓTICOS Y ANTIÁCIDOS QUE, SEGÚN VIMOS, CONLLEVAN DIVERSOS EFECTOS SECUNDARIOS NOCIVOS.

El uso ocasional, en casos estrictamente necesarios, del protocolo farmacológico, si se lo acompaña de los tratamientos holísticos, es una opción aceptable. El problema estriba en el uso unilateral del tratamiento farmacológico, que al no ser apoyado por las necesarias medidas de higiene vital, conlleva a la cronificación del padecimiento: H. Pylori resistente a los antibióticos, tratamientos farmacológicos recurrentes, efectos secundarios concomitantes, continuidad de los malos hábitos de vida, etc.

A continuación comparto con los lectores algunos consejos de Medicina Natural para el tratamiento de las úlceras gastroduodenales. En algunos casos estos consejos pueden coincidir con los tratamientos recomendados para la gastritis.

La úlcera péptica es una lesión de la mucosa protectora que reviste al estómago y al duodeno (primera parte del intestino delgado), lesión que se caracteriza por afectar la capa muscular de dicha mucosa. También puede afectar la parte del esófago más cercana al estómago.

LAS CAUSAS DE LA ÚLCERA PÉPTICA

Robin Warren y Barry Marshal, en 1982, demostraron la altísima correlación entre la infección por H. pylori y la inflamación de las paredes del estómago y dejaron claro que esta bacteria se asocia hasta con el 90% de las úlceras duodenales y casi un 80% de las úlceras gástricas. Sin embargo, según ya dije, la inmenza mayoría de los portadores de dicha bacteria nunca llegan a desarrollar una úlcera. De suerte que es necesario abordar de una manera más global el problema.

Es más acertado afirmar que “la úlcera péptica resulta del desequilibrio entre los factores defensivos y los factores agresivos” a los cuales se ve sometida la mucosa gástrica, en particular y nuestro organismo en general (1).

-. El ácido gástrico es muy corrosivo, si lo aplicáramos sobre la piel produciría una fuerte lesión. El ácido estomacal es necesario para digerir las proteínas. ¿ Por qué el estómago no se digiere a sí mismo?, ha sido siempre una pregunta importante. El estómago cuenta como primera línea defensiva con un gel mucoso que lo reviste y lo protege contra el ácido clorhídrico, los virus y las bacterias. Esta mucosa también secreta bicarbonato para crear un ambiente antiácido en la superficie de la mucosa. Además las células de la mucosa se renuevan constantemente.

-La prostaglandina (3) E2 incrementa la secreción mucosa del estómago, disminuye la secreción de ácido y promueve la formación de micro capilares sanguíneos; la prostaglandina PGI2 ( llamada prostaciclina) actúa como potente vasodilatador y anticoagulante. Las prostaglandinas se ocupan de mantener la integridad y proliferación de la mucosa gástrica, al asegurarle un adecuado riego sanguíneo. Casi todos los mecanismos de defensa de la mucosa dependen de prostaglandinas.

-El epitelio ( revestimiento celular) superficial del estómago se regenera permanentemente; cada 10 días se renueva totalmente.

-La microcirculación lleva oxígeno y nutrientes a la mucosa, al mismo tiempo que extrae sustancias tóxicas. Las lesiones de la mucosa gástrica incluyen el deterioro de la red de micro capilares y por ende del flujo sanguíneo. La reparación de esta red circulatoria lleva, según A Tornawiski, a una mejor y más rápida reparación de la mucosa gástrica.

-La matriz extracelular, está conformada por tejidos y fluidos que rodean a las células, representa el 60% de nuestro peso corporal. Anteriormente se creía que simplemente cumplía un papel de sostén, pero actualmente se ha reconocido que su función va mucho más allá: la matriz permite el intercambio de información entre las células y su entorno, optimizando las funciones de las células y los órganos, e influenciando los procesos de crecimiento y regeneración celular.

Basándome en este artículo y en el trabajo de A Tornawiski (2), puedo proponer los siguientes factores agresores y defensivos:

Resulta evidente el equilibrio entre los factores defensivos y agresivos determina el bienestar del estómago. Tanto el incremento de las agresiones, cuanto el debilitamiento de las defensas puede desembocar en la lesión, más o menos grave, de la mucosa gástrica.

Resulta interesante adoptar en este punto la perspectiva de la medicina evolutiva: si observamos los factores defensivos, podemos decir que se desarrollaron como respuesta evolutiva al conjunto de factores agresivos que acompañaron a la génesis de la especie humana. Pero si observamos los factores agresivos, no podemos afirmar lo mismo: mientras que el ácido clorhídrico, la pepsina, el H. Pylori y el estrés, han estado ahí desde nuestros orígenes, los AINES ( antiinflamatorios no esteroideos), los antibióticos, el consumo de bebidas alcohólicas y el tabaquismo son elementos agresores novedosos y lo mismo podemos decir de los niveles de estrés de la vida moderna. A todo lo cuál debemos sumar dos cosas más: la vida sedentaria, que demerita la totalidad de nuestro sistema circulatorio y la pésima alimentación moderna que empobrece, entre otras cosas, el aporte de antioxidantes.

Visto de conjunto, este panorama nos lleva a una situación en la cual la mucosa gástrica se ve más agredida que nunca antes y, paradójicamente, peor nutrida.

Siendo esta la norma en la actualidad, no es de extrañar que la gastritis y las úlceras sean consideradas como enfermedades de la civilización.

Añada usted a esto querido lector(a) el echo de que cuando sufrimos de molestias gástricas, nuestra primera respuesta es recurrir a un fármaco, en lugar de evaluar y mejorar los hábitos de vida y comprenderá por qué hoy en día la gastritis es una enfermedad frecuente y las úlceras pépticas también.

TRATAMIENTOS NATURALES PARA LA ÚLCERA

LA COL BLANCA Y LAS ÚLCERAS

El jugo de col blanca es un excelente remedio para tratar las úlceras estomacales e intestinales. También es útil para tratar a los pacientes alcohólicos que padecen del hígado y de problemas estomacales, señala el afamado antropólogo medico John Heinerman (4). Este autor cita un estudio del Journal of the American Medical Association (del 25 de noviembre de 1961) y dos artículos publicados en el Medical Journal of Australia (15 de diciembre de 1979 y 9 de febrero de 1980) que refieren la utilidad de la col para estos casos y atribuyen su eficacia al factor, o vitamina, U y a la presencia de aminoácidos azufrados.

Fue el Dr. Garnett Carnett Cheney el pionero del uso de la col blanca para tratar las úlceras pépticas (5). Mientras laboraba en la Universidad de Stanford, publicó desde 1949 una serie de reportes científicos sobre el tratamiento de úlceras estomacales y duodenales con jugo de col. Este médico norteamericano trataba los pacientes haciéndoles tomar 4 o 5 veces al día 250 ml. de jugo de col blanca crudo. Observaba que en un plazo máximo de 5 días desaparecían los dolores y las úlceras curaban en unos 14 días. Fue este médico quien habló del factor U (úlceras) de la col blanca.

El Dr. Cheney comenzó su trabajo con animales de laboratorio y posteriormente realizó estudios con seres humanos. En uno de sus estudios recetó el jugo de col blanca a 55 pacientes con úlcera gástrica, duodenal y del yeyuno. Todos, excepto tres, mejoraron. Pero además, el Dr. Cheney comunicó que en comparación con los tratamientos convencionales, su tratamiento reducía en 33% el tiempo necesario para tratar las úlceras gástricas y en un 83% para las duodenales. Posteriormente, llevó a cabo un estudio doble ciego con 57 pacientes en la prisión de San Quintín y obtuvo excelentes resultados: en tres semanas el 92% del grupo tratado con jugo de col blanca, mejoró contra un 32% del grupo que recibió placebo. Estos últimos, al recibir el jugo de col blanca, también mejoraron rápidamente (6).

Investigaciones posteriores han arrojado luz sobre el efecto anti ulceroso de la col blanca

– En los 60’s científicos húngaros señalaron que habían comprimido el factor anti ulceroso de la col blanca en tabletas y que podían tratar úlceras estomacales.

– Un grupo de científicos hindúes, dirigidos por el Dr. G.B. Singh, descubrieron en experimentos con animales de laboratorio, al observar los cambios celulares en diversas etapas de la curación de las úlceras, que el proceso de regeneración dependía del nivel de las mucinas estomacales. La mucinas son proteínas ricas en carbohidratos y son el componente básico de la mucosa que protege al estómago. Estos investigadores descubrieron que la col blanca es rica en sustancias análogas a las mucinas estomacales y atribuyeron a dichas sustancias el efecto preventivo y terapéutico del jugo de col blanca para las úlceras.

La hepatitis crónica adquirida ya sea en la infancia, en la adolescencia o edad adulta puede evolucionar con episodios de reactivación viral, reaparición de disfunción hepática, aparición de mutantes virales o sobreinfectarse con virus delta.

En individuos con infección crónica con el VHB la progresión de las lesiones hepáticas se observan cuando hay evidencias serológicas de replicación viral activa, HBeAg (+) y DNA VHB. El tratamiento con interferón es la única terapia efectiva en niños con hepatitis B crónica, lográndose que desaparezca el antígeno e y el DNA VHB en 30% a 50% de los pacientes tratados. El tratamiento está indicado en pacientes con infección crónica en fase replicativa, con elevación de las transaminasas y lesiones leves a moderadas histológicamente.

La infección crónica por VHB esta asociada a un gran riesgo de desarrollar cirrosis hepática y hepatocarcinoma. Por esta razón se ha implementado la detección de HBsAg en forma obligatoria en los bancos de sangre. Por otra parte la implementación de programas de vacunación contra la hepatitis B durante los primeros meses de vida en muchos países de alta endemia, se ha logrado disminuir la prevalencia de infección por VHB y las tasas de hepatocarcinoma. La vacuna del VHB es HBsAg producido por ingeniería genética, se administra 10 mg por vía intramuscular en 3 dosis (0,1 y 6 meses) y en niños mayores de diez años la dosis se aumenta a 20 mg. Debe administrarse a todo niño con alguno de los siguientes factores de riego: personal de salud, recién nacido de madre portadora, pacientes en hemodiálisis, trasplante hepático con o sin infección por VHB, familiares o contactos de portadores crónicos, pacientes inmunodeprimidos, homosexuales, prostitutas, viajeros a zonas endémicas y drogadictos parenterales.

HEPATITIS CRÓNICA POR VHC

La infección por VHC fue identificada en 1989 como la mayor causa de hepatitis postransfusional no A no B y desde esa fecha la infección por VHC ha disminuido en forma significativa debido a la implemen-tación de exámenes de rutina en los bancos de sangre para descartar su presencia en sangre y otros hemoderivados.

Se estima que existen alrededor de 170 millones de personas infectadas en el mundo y poco se conoce acerca de la infección en niños, algunos estudios indican que alrededor de un 7% de las madres infectadas transmiten la infección a sus hijos recién nacidos y la principal vía de transmisión en niños infectados ha sido a través de productos sanguíneos contaminados. En Chile es el segundo agente etiológico más importante de hepatitis crónica y cirrosis hepática después del alcohol. La prevalencia de anticuerpos anti VHC en donantes de sangre en Chile es de alrededor de un 0,3%. La principal vía de transmisión es la parenteral, siendo en algunos países la drogadicción endovenosa el mayor factor de riesgo; la transmisión sexual y vertical es de muy baja prevalencia.

La mayoría de los pacientes infectados son oligosintomáticos en la fase aguda de la infección y si esta persiste se hace crónica en un 80% de los casos. La evolución crónica es silenciosa durante años y el diagnóstico generalmente se realiza al detectar elevación de transaminasas, por un seguimiento en pacientes transfundidos o de alto riesgo.

La hepatitis crónica por VHC generalmente se sospecha en aquellos pacientes con factores de riesgo, que presentan elevación de transaminasas las cuales pueden evolucionar con oscilaciones, periodos de normalización transitoria, con valores estables o intensas elevaciones. Actualmente es posible detectar anticuerpo anti VHC por técnica de Elisa, este método se ha introducido en los bancos de sangre para la detección de rutina de portadores crónicos de VHC, siendo necesario realizar su confirmación con otros métodos como el RIBA. La infección se puede confirmar por la presencia de RNA viral en suero con reacción en cadena de polimerasa (PCR) y cuantificar conociendo la carga viral. Estos dos últimos métodos se utilizan para monitorear el tratamiento antiviral y la desaparición viral.

En cuanto al tratamiento, las terapias antivirales efectivas son muy necesarias actualmente. Existen escasas publicaciones mostrando los resultados del tratamiento con interferón (IFN) en niños y la respuesta varía entre 0 y 45%. Mas recientemente se ha realizado tratamiento combinado con IFN más ribavirina mejorando sustancialmente la respuesta en adultos. Una forma de IFN de acción prolongada (pegilado) ha mostrado ser tan eficaz como la terapia combinada. El uso de esta terapia pudiera tener beneficios en niños ya que se administra una vez por semana y se obtienen niveles aceptables en sangre de pacientes adultos.

HEPATITIS CRÓNICA POR VIRUS HEPATITIS DELTA

El virus delta es un virus RNA que es incapaz de replicarse sin la presencia de VHB. Los pacientes que son portadores crónicos asintomáticos de VHB al sobreinfectarse con VHD pueden presentar una hepatitis muy activa y a veces fulminante.
La infección con VHD se asocia principalmente al uso de drogas endovenosas. Las zonas de mayor prevalencia se encuentran al sur de Europa, en Medio Oriente, India y África. En Chile no se han demostrado sujetos con VHB que se hayan sobreinfectado con VHD.

HEPATITIS CRÓNICA AUTOINMUNE

La hepatitis autoinmune (HA) es una enfermedad inflamatoria crónica con destrucción progresiva del hígado produciendo necrosis, fibrosis y cirrosis. Diferentes estudios sugieren que es una enfermedad en que existe una predisposición genética multifactorial que acoplada a algún factor desencadenante se gatilla una respuesta autoinmune dirigida contra los hepatocitos. La predisposición genética es un hecho reconocido en la HA llegándose a considerar la presencia de HLA-DR3 y DR4, como factores de riegos por si mismos para desarrollar la enfermedad.

Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a mujeres jóvenes (10 a 30 años) que a varones. No existe ninguna característica clínica propia de la HA y el cuadro se puede manifestar desde un paciente asintomático con solo alteración de las pruebas de laboratorio, como una hepatitis aguda vírica, con anorexia, náuseas, vómitos, malestar general, ictericia, coluria y acolia pero en el examen físico encontrar signos de enfermedad hepática crónica. La encefalopatía puede desarrollarse rápidamente y en algunas ocasiones la respuesta inmune es tan importante que se manifiesta con falla hepática fulminante o subfulminante. La forma crónica es menos frecuente, con síntomas inespecíficos como anorexia, adinamia y los hallazgos físicos de enfermedad hepática crónica hacen sospechar el diagnóstico o en algunos pacientes la enfermedad debuta con la complicaciones de la cirrosis hepática, como la aparición de ascitis, hemorragia digestiva y encefalopatía.

La HA se puede asociar a otras enfermedades inmunológicas como tiroiditis autoinmune, colitis ulcerosa, colangitis esclerosante, artritis reumatoidea, glomérulonefritis, S. de Sjögren, anemia hemolítica, esclerodermia, vasculitis. Más infrecuentes son la uveítis, alveolitis y miocarditis.

En el laboratorio es frecuente la elevación de transaminasas en forma moderada entre 200 a 400 U/ml, con menos frecuencia se puede encontrar valores muy elevados y en etapas tardías de la enfermedad incluso pueden estar normales. La bilirrubinemia y fosfatasas alcalina pueden estar elevadas hasta niveles moderados. La elevación de inmunoglobulina G y la hipergammaglobulinemia es característica de esta patología. Estos hallazgos junto a la positividad de alguno de los siguientes autoanticuerpos: antinuclear (ANA), antimúsculo liso (AML), antimicrosomal hígado riñón (LKM), en títulos elevados es diagnóstico.

Actualmente la HA se clasifica en 2 tipos según la positividad de los anticuerpos: Tipo I (ANA (+) con o sin AML (+)) y Tipo II (LKM (+)). Desde el punto de vista clínico tiene importancia la HCA tipo II, ya que esta forma se presenta en niños de menor edad y con mayor frecuencia puede evolucionar con una enfermedad más agresiva.

El estudio histológico de la biopsia hepática es inespecífico pero es necesario para precisar el grado de inflamación, necrosis y grado de fibrosis. En los casos avanzados puede pesquisarse incluso cirrosis hepática al momento del diagnóstico, lo cual tiene importancia pronóstico ya que estos casos tendrán un menor grado de respuesta al tratamiento.

Debe realizarse siempre el diagnóstico diferencial con otras patologías del hígado de curso crónico como: hepatitis por VHB y VHC, enfermedad de Wilson, déficit alfa 1 antitripsina, hepatitis por droga, hemocromatosis y colangitis esclerosante.

La HCA no tratada progresará a un daño hepático mayor produciendo posteriormente insuficiencia hepática. El objetivo del tratamiento de la HCA es conseguir la remisión completa de la actividad de la enfermedad que se define por desaparición de los síntomas, normalización de las transaminasas y disminución de la actividad inflamatoria hepática.

Los esquemas de tratamiento propuestos contemplan el uso de prednisona y/o azatioprina. Algunos pacientes no responden al tratamiento convencional porque una proporción de estos han iniciado el tratamiento en una etapa muy avanzada de su enfermedad o a pesar del tratamiento por causas que se desconocen la hepatopatía progresa hacia la cirrosis hepática. Se ha propuesto como terapia alternativa de estos pacientes que no responden, el uso de ciclofosfamida y ciclosporina y en aquellos que no responden a ninguna terapia el único tratamiento eficaz es el transplante hepático.

HEPATITIS CRÓNICA POR DROGA

Las drogas representan una importante causa de enfermedad hepática y puede producir manifestaciones clínicas e histológicas semejantes a una hepatitis viral y autoinmune. Cualquier droga es un potencial inductor de hepatitis crónica y debe ser considerado al registrar los antecedentes del paciente. Existen dos mecanismos a través de los cuales las drogas pueden causar daño hepático: toxicidad predecible o intrínseco y toxicidad impredecible o idiosincráticas (tabla 2).

No existe una forma de manifestación clínica característica, siendo las más frecuente el daño hepático citolítico, agudo colestásico, mixto (citolítico-colestásico), insuficiencia hepática fulminante y esteatosis hepática.

Dadas las manifestaciones clínicas inespecíficas y la dificultad en establecer el diagnóstico confiable de hepatoxicidad se han propuesto los siguientes criterios: relación cronológica entre la administración de la droga y el comienzo del cuadro clínico, resolución del cuadro clínico una vez que la droga se suspende, respuesta a la readministración del fármaco, resultados de estudios bioquímicos hepáticos y conocimiento previo de la hepatoxicidad de la droga involucrada.

No existe un tratamiento específico, por lo que frente a la sospecha de hepatotoxicidad de un fármaco debe suspenderse y vigilar la evolución clínica y de laboratorio posterior. Toda droga es potencialmente hepatotóxica y por lo tanto debe realizarse vigilancia continua al administrar cualquier fármaco.

1. Evans J S: Acute and chronic hepatitis. Eds: Willie R, Hyams JS: In: Pediatric Gastrointestinal Disease, W.B. Saunders Co., USA, 1999; 600-23.

2. Trivedi P, Mowat A: Chronic hepatitis. Eds: Suchy FJ:En Liver Disease in Children, Mosby-Year Book, Inc., USA, 1994; 510-22.

3. Roberts EA: Drug-induced liver disease in children. Eds: Suchy FJ: En Liver Disease in Children, Mosby-Year Book, Inc., USA, 1994; 523-49.

4. Alegría S, Morales M, Vildósola J, Hurtado C y Brahm J: Infección con los virus de la hepatitis B y C en niños con trastornos congénitos de la coagulación. Rev Méd Chile 1994; 122: 638-42. [ Links ]

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Si le aportamos los nutrientes esenciales, nuestro cuerpo es capaz de purificarse por sí mismo. Sin embargo es importante estar alertas a los síntomas de un mal funcionamiento de este órgano y poder actuar de inmediato para no alterar el equilibrio de nuestra salud.

Según la medicina tradicional china, el hígado regula como se distribuye el Qi o la energía por todo el organismo. Para sentirnos bien tanto física como emocionalmente es vital que la energía fluya regularmente, en la dirección adecuada, con armonía.

Tan pronto como el Qi o la energía deja de fluir armoniosamente por todo nuestro organismo llega la sensación de desequilibrio y malestar, la energía se estanca y el hígado se desequilibra, estancando a su vez la fluidez de energía al organismo, creando una situación que se retroalimenta.

En Medicina Tradicional China, el hígado y la vesícula son "elemento madera" se fortalece durante la primavera, representa el crecimiento y la renovación; gobierna nuestra parte emocional e intuitiva, las personas con desequilibro de "el elemento madera" suelen sentir que han perdido el control de sus vidas. Las personas con el elemento madera equilibrado no tienen problemas en adaptarse a las situaciones cambiantes que les depara la vida.

¿Qué causa el estancamiento del Hígado?

El consumo constante y reiterado de alientos pesados, ricos en grasa e indigestos, así como el consumo excesivo de alcohol; el hígado se inflama y deteriora impidiendo el flujo regular de la energía.

El estrés afecta a nuestra musculatura, los músculos se tensan el cuerpo se curva, el ritmo respiratorio se ve afectado estancando el qi o la energía

.-3 La Rabia, el resentimiento, la frustración

Manifestaciones del estancamiento del Qi

En las mujeres los síntomas más evidentes se manifiestan con el desequilibrio hormonal. La circulación sanguínea se ralentiza y no alcanza como debiera la zona uterina esto provoca dolores antes y durante la menstruación, problemas de ovulación, dolores de cabeza, infertilidad, menstruación irregular con coágulos y exceso de flujo, color oscuro por sangre estancada, además de los síntomas habituales del síndrome premenstrual, cambios de humor, irritabilidad, cansancio, tristeza, tensión, etc. El meridiano del hígado pasa junto al pecho por lo que otro síntoma habitual son la inflamación y los nódulos en los pechos. Según la Medicina Tradicional China una de las causas principales del cáncer de mama es el estancamiento de la energía del hígado.

La energía o Qi en su fluir hacia la parte superior del organismo pasa por la región hipocondrial (lateral abdominal) hacia la garganta, por lo que el estancamiento del Qi se manifiesta con sensación de plenitud e inflamación, incomodidad y dolor justo debajo de las costillas, algunas personas describen un "bulto en la garganta", dificultades para tragar, hipo.

El estancamiento del Qi produce una sobrecarga del hígado que afecta otros órganos, el más afectado es el bazo, cuyos síntomas son distensión abdominal, dolor del epigástrico y sensación de pulso, subida de ácidos, eructos, nauseas pudiendo llegar al vómito, diarrea, falta de apetito.

El estancamiento del Qi cuyos síntomas son la distensión con un estiramiento violento de los tejidos, produce a su vez estancamiento de la sangre que produce masas abdominales con dolor agudo; Qi es el padre de la sangre y la sangre es la madre del Qi.

Como se menciona anteriormente el estancamiento de la sangre en las mujeres conlleva menstruaciones dolorosas, con flujo oscuro y coágulos, manos y pies fríos, uñas y labios azulados debido a la falta de circulación.

Desde el punto de vista emocional las personas con estancamiento del Qi se muestran con bruscos cambios de humor, irritables con facilidad, melancólicos y depresivos.

Solución al Estancamiento del Qi

La práctica de ejercicios orientales para desbloquear la energía, incluye yoga y artes marciales, estiramientos, ejercicio moderado, ejercicios de respiración para facilitar la oxigenación, pruebe a inhalar profundamente, exhalando muy lentamente. Si no tiene hábito comience con una simple rutina por la mañana y por la noche.

Añada ciertos alimentos a su dieta, especias, verduras y frutas que faciliten la eliminación, sabores picante-amargo como todo tipo de coles (las coles pueden producir gases que promueven el desestancamiento de la energia), la berenjena, excelente para el estancamiento de la sangre, los rábanos, espárragos, el comino, la mostaza, la albahaca, el eneldo, el laurel, la menta, la melisa, mejorana, hibisco, pétalos de rosa, hinojo, diente de león, el romero, el jengibre, el melocotón, las fresas, las cereza; cítricos: pomelo, lima, limón y su cáscara, etc.

Combine estos alimentos con con otros de naturaleza ligeramente dulce para estabilizar el bazo, la calabaza, los guisantes, patata dulce o batatas y boniatos, chirivia, nabos, semillas como la quinoa, amaranto; cereales integrales, centeno, avena, espelta, arroz y zanahoria bien cocidos.

Suplementos para el estancamiento de la energía del hígado

Los ácidos grasos esenciales, aceites de onagra y de pescado, Omega, las algas verdi azules como el alga Klamath.

Puede aplicar saquitos de semillas calientes o paños en la zona dolorida para facilitar el movimiento de la energía.

Los puntos de acupuntura y acupresión son el intestino delgado 4, hígado 3, vesícula 34 y estómago 36, para el estancamiento de la sangre, bazo 10.

Según la medicina tradicional china una mente estancada produce estancamiento del Qi, no se produce
bloqueo ni estancamiento en el ser humano cuando la mente es consciente, está contenta, es compasiva, es feliz.

Durante la meditación visualice el elemento que rige el hígado, la madera: el bosque, los árboles, etc., visualice la energía circulando y nutriendo las células, los órganos, mientras realiza los ejercicios de oxigenación mencionados anteriormente. Las personas con el elemento madera bloqueado suelen expresarse en los términos siguientes: "Todo está en contra mía"

Los quistes en el hígado, también llamados quistes hepáticos, son unos sacos que pueden estar vacíos o llenos de líquido y que se localizan en el tejido del hígado. Las causas de su aparición pueden ser varias y, generalmente, son benignos y no comportan problemas de salud de gravedad. No obstante, se debe hacer un seguimiento médico de los mismos, ya que si aumentan de tamaño considerablemente pueden llegar a alterar las funciones hepáticas y provocar una sintomatología específica. Así mismo, se debe comprobar en todo momento que ninguno de esos quistes puede derivar en un tumor maligno. En el siguiente artículo de ONsalus, vamos a explicar cuáles son los síntomas y el tratamiento médico y natural de los quistes en el hígado.

Las causas de los quistes en el hígado no son del todo conocidas, pero los especialistas han señalado que, en ocasiones, estos sacos llenos de líquido podrían tener un origen genético y, en otras, ser consecuencia del padecimiento afecciones o enfermedades concretas. A continuación, detallamos cuáles pueden ser las posibles causas de los quistes hepáticos:

  • Anomalías en los conductos biliares (quistes de colédoco).
  • Enfermedad de Caroli.
  • Fibrosis hepática congénita.
  • Insuficiencia renal.
  • Enfermedad infecciosa causada por el parásito Echinococcus granulosus. En este caso, se denominan quistes hidatídicos.
  • Poliquistosis hepática.
  • Cistoadenoma.
  • Mal funcionamiento del bazo o la vesícula.
  • Aneurismas intracreaneales.

Generalmente, la mayoría de quistes hepáticos son benignos, de reducido tamaño y no ocasionan síntomas en el paciente. Sin embargo, cuando los quistes tienen un tamaño mayor y superan los 5 cm de diámetro provocan un daño considerable en el tejido del hígado y causan una sintomatología específica alterando las funciones normales de este órganos. Los síntomas de quistes en el hígado que se pueden presentar son los que enumeramos seguidamente:

  • Dolor e inflamación en la zona superior derecha del abdomen.
  • Ictericia: coloración amarilla en la parte blanca de los ojos y la piel.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Pérdida de apetito.
  • Sensación de llenura.
  • Malestar e irritabilidad.

A pesar de que es poso frecuente, una de las complicaciones de esta condición es la denominada hemorragia intraquística, la cual puede ocasionar un dolor abdominal muy intenso y que el quiste ovárico aumente de tamaño.

Cuando los quistes en el hígado son simples y no provocan síntomas en el paciente, no es necesario iniciar un tratamiento médico específico. De todos modos, el médico puede recomendar la realización de pruebas de imagen para comprobar si ha habido cambios en el tamaño de los quistes y para asegurar que no tienen un carácter maligno.

Aquellos quistes que son de mayor tamaño y que provocan síntomas en el paciente o que pueden suponer algún tipo de complicación mayor, sí requerirán de un tratamiento médico concreto. El mismo se determinará en función de cuál sea la causa subyacente y de los síntomas que se presenten. Los procedimientos o tratamientos a los que se puede recurrir son:

  • Cirugía en caso de quistes que provocan síntomas o presentan complicaciones, como hemorragia, infección, rotura, etc. Son varias las técnicas quirúrgicas que se pueden emplear y el especialista indicará cuál es la mejor opción para cada caso: fenestración, resección hepática, tratamiento percutáneo, etc.
  • En el caso de quistes hidatídicos, se administrarán medicamentos antiparasitarios durante un periodo de tiempo determinado.
  • Administración de medicamentos antibióticos en el caso de quistes que se hayan infectado.

El tratamiento médico puede complementarse con el tratamiento natural para quistes hepáticos. En este sentido, son varios los remedios naturales y las medidas que pueden ayudar a mejorar la salud hepática y el funcionamiento de este órgano, contribuyendo a su limpieza y desintoxicación. Veamos cuáles son los más efectivos e importantes.

  • Tomar 2 tazas de alguna infusión elaborada con plantas medicinales que estimulen las funciones hepáticas y prevengan la recurrencia de este tipo de quistes. Las mejores alternativas son plantas como el boldo, el cardo mariano, el diente de león o la salvia. Mostramos más opciones en el artículo Plantas medicinales para el hígado.
  • Tomar 1 cucharada pequeña de aceite de oliva virgen extra mezclada con 3 gotas de jugo de limón por las mañanas es excelente para desintoxicar el hígado de forma natural. Se aconseja consumir esta preparación unos 30 minutos antes de desayunar.

Es importante reducir el estrés diario y eliminar las tensiones acumuladas, ya que estas influyen muy negativamente en la salud de todo el organismo, incluido el hígado. Por lo tanto, el estrés, el nerviosismo y la ansiedad son condiciones que pueden aumentar el riesgo de sufrir de enfermedades hepáticas. En el siguiente artículo de ONsalus, mostramos algunas buenas técnicas para reducir el estrés.

A pesar de que la mayoría de quistes hepáticos tienen un origen genético, hay algunas medidas de prevención que se pueden adoptar para evitar los quistes que, por el contrario, son causados por infecciones parasitarias:

  • No tocar ni besar a perros que no hayan sido desparasitados o vacunados, pues el parásito Echinococcus granulosus suele ser común en los cánidos.
  • Vacunar a nuestros perros.
  • Lavar la verdura y la fruta antes de consumirla.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Beber siempre agua embotellada.

La alimentación también tiene un papel muy importante en caso de presentar quistes hepáticos, pues hay una serie de alimentos que son excelentes para mejorar la salud del hígado, favorecer su limpieza y evitar que las lesiones en este órgano empeoren. Se debe seguir una dieta sana y equilibrada en la que no falten alimentos como los siguientes:

  • Alimentos ricos en antioxidantes.
  • Vegetales como zanahoria, cebolla, alcachofa, brócoli, acelgas, espinacas, rúcula, remolacha, ajo.
  • Frutas como aguacate, cítricos, fresa, pera y manzana.
  • Aceite de oliva.
  • Levadura de cerveza.
  • Granos enteros.
  • Cúrcuma.
  • Nueces.

Además, se debe beber abundante agua durante el día y procurar cocinar todos los alimentos de una forma saludable. En el siguiente artículo de ONsalus mostramos con más detalles cuáles son los alimentos más recomendados para proteger el hígado, además de aquellos que conviene moderar o evitar.

Además, las mujeres embarazadas deben consultar con su médico antes de tomarlo, ya que altos niveles de vitamina A pueden causar daño al bebé.

El aceite de hígado de bacalao es un tipo de suplemento de aceite de pescado increíblemente nutritivo. Es muy conveniente y contiene una gran combinación de ácidos grasos omega-3, vitamina A y vitamina D.

El aceite de hígado de bacalao puede proporcionar beneficios para la salud, como tener huesos más fuertes, disminución de la inflamación y menos dolor en las articulaciones para quienes padecen de artritis reumatoide.

Si deseas probar el suplemento, una dosis común es de 1 a 2 cucharaditas de aceite de hígado de bacalao líquido por día. También puedes probar el suplemento en cápsulas.

Si luchas con el sabor de cualquier pescado, trata de tomarlo con el estómago vacío antes de tu primera comida o con unos cuantos sorbos de agua.

Acabo de enseñarle como tocarse a una paciente con hígado graso. Aunque no comía mucha grasa, su hígado la fabricaba desde dentro.

Síntomas de Hígado Graso

Es fácil reconocer a los pacientes con hígado graso. Generalmente no tienen grasa externa (en la piel), pero por culpa de la resistencia a la insulina les aumenta la grasa visceral (grasa localizada adentro del abdomen).

Aún con el hígado aumentado de tamaño y las Transaminasas elevadas, las personas con hígado graso no sienten molestia o dolor pero generalmente el hígado graso provoca:

  • ronquidos (por la grasa visceral)
  • verrugas en el cuello y las axilas (por la insulina alta)
  • más apetito en las tardes (por la Serotonina baja)
  • dolores en la espalda (por la destrucción muscular)

Como descifrar la causa del hígado graso

Un jugo de naranja natural tiene 50 gramos de azúcar. Los músculos y el hígado pueden almacenar 30 gr de azúcar en forma de glucógeno pero el resto es convertido en grasa.

ALERTA: el azúcar de las frutas (FRUCTOSA) engorda más que el azúcar del pan, papa, arroz y avena (GLUCOSA).

Como tocarse para saber si tienes Hígado Graso

  1. coloca tu mano en el borde de las costillas derecho
  2. mientras botas aire por la boca desliza los dedos hacia arriba
  3. mantén la mano presionando el abdomen (por debajo de las costillas)
  4. al tomar aire percibe si una masa desciende y choca con tus dedos

Tratamiento del Hígado Graso

Hoy tuve dos pacientes con hígado graso. El hombre solo necesitaba aumentar la Testosterona pero a la mujer le recomendé este MENÚ SEMANAL y le suspendí la Glucosamina para que no le engorde.
Además les preparé esta Calculadora de Metformina que detecta quien lo necesita y quien no para curar el hígado graso. Algunas personas con herencia familiar de resistencia a la insulina lo necesitan.

Al tomar Metformina mejora la acción de la insulina y se evita que los alimentos con azúcar engorden tanto. Adicionalmente previene la diabetes y disminuye el apetito. Por eso muchos médicos consideramos que todos los pacientes con hígado graso deberían tomarlo como tratamiento coadyuvante.

Pronóstico del Hígado Graso

Al salir del consultorio le prometí a ambos pacientes que su grasa en el hígado disminuiría en pocos días. Ninguna enfermedad tiene resultados tan inmediatos. Así sucedió y sus transaminasas volvieron a la normalidad.

Normalmente el hígado es el fiscal de tránsito de los alimentos.

  1. al comer: almacena el azúcar de los alimentos (glucogenogénesis)
  2. después de 2 horas sin comer: decide liberar el azúcar almacenado (neoglucogénesis)
  3. después de 4 horas sin comer: ordena traer grasa al hígado para fabricar más azúcar. (lipólisis)

Cuando el hígado permanece atascado en el tercer estado, termina acumulando grasa y por eso la enfermedad se llama: Hígado Graso.

Tomar Metformina es recomendable para los que tienen resistencia a la insulina o alguna otra causa hormonal de hígado graso. Es más frecuente que exista una causa hormonal cuando aparecen estos síntomas:

  • Tienes verrugas en el cuello
  • Tienes caída del cabello y raíz grasosa
  • Despiertas sin hambre pero sientes ansiedad a las 4:30 PM

Quistes hepáticos en el adulto

Se llama quiste a cualquier tipo de lesión que esté llena de líquido. Cuando se localizan en el hígado se denominan quistes hepáticos.

En la mayoría de las ocasiones, los quistes hepáticos no producen síntomas y se descubren de forma casual al realizar alguna exploración del hígado por otro motivo (generalmente una ecografía o un TAC). Existen varios tipos de quistes hepáticos.

TIPOS DE QUISTES HEPÁTICOS

Los más frecuentes, con gran diferencia, son los quistes simples, que son benignos, de pared fina y de tamaño variable. La mayoría de ellos son de pequeño tamaño y no producen síntomas ni otros problemas. Son más frecuentes en mujeres y la gran mayoría no requiere seguimiento ni tratamiento.

En algunas ocasiones, bastante más raras, estos quistes pueden ser de gran tamaño (por encima de los 5 cm) o menos grandes pero numerosos, y entonces pueden provocar algunos síntomas como, por ejemplo, molestias abdominales, sensación de saciedad u otros. De forma infrecuente, estos quistes grandes se pueden complicar: si sangran, si se torsionan, si se rompen o si comprimen alguna otra estructura vecina, como por ejemplo la vena porta.

Otras veces, lo que ocurre es que hay múltiples quistes en el hígado. Se trataría de la enfermedad poliquística del hígado, definida por la presencia de cuatro o más quistes. Es una entidad infrecuente y algo peculiar, ya que es hereditaria; la afectación del hígado es más importante y frecuentemente se asocia con quistes en otros órganos como el riñón (la más frecuente, que puede causar insuficiencia renal), el bazo o el páncreas así como alteraciones a otros niveles, por ejemplo aneurismas intracraneales. Al ser hereditaria, es necesario estudiar a la familia.

En otras ocasiones los quistes los produce un parásito ("Echinococcus granulosus") y entonces se denominan quistes hidatídicos. En la población general habitualmente se les conoce como "quistes perrunos". En la mayoría de los casos, también se descubren de modo casual y no producen problemas. En esta situación, es posible que su médico le realice algunas pruebas analíticas y controles ecográficos para tener un estudio más completo. Si están calcificados no suelen requerir tratamiento, pero en algunas ocasiones es necesario administrar algún fármaco contra el parásito, o incluso indicar la cirugía.

Existen otras situaciones en las que hay lesiones en el hígado que simulan un quiste o que tienen parte de componente líquido. En estos casos es posible que su médico solicite otras exploraciones complementarias para hacer un diagnóstico correcto (abscesos, neoplasias, cistoadenomas, etc.). En estos casos puede ser necesaria la realización de análisis, pruebas de imagen específicas o punción del líquido de la lesión para su estudio. Los cistadenomas, concretamente, son tumores quísticos benignos del hígado, más frecuentes en mujeres, que pueden en ocasiones hacerse malignos, por lo que se suele indicar tratamiento quirúrgico.

SEGUIMIENTO Y TRATAMIENTO

Como ya se ha comentado, la mayoría de los quistes son simples y de pequeño tamaño por lo que no requieren seguimiento ni tratamiento. No obstante, en ocasiones su médico le solicitará una segunda ecografía un tiempo después para confirmar que permanecen sin cambios en su tamaño, sobre todo en aquellos que son grandes, parasitarios o múltiples. También, en otras ocasiones, para poder completar el estudio, su médico le solicitará otras pruebas de imagen más específicas como un TAC-Scanner o una resonancia magnética.

El hecho de tener las transaminasas altas es una condición muy común en la población, que en ocasiones no genera daños graves al organismo, sin embargo puede ser indicativo de que se está formando algo extraño en el hígado.

Tal vez, no tienes conocimiento de que son las transaminasas, por eso te explicamos que estas son unas enzimas hepáticas, compuestas de proteínas que impulsan a los aminoácidos.

Igualmente, debes saber que el hígado es un órgano en el que se sintetizan y se descomponen estos aminoácidos para almacenarlos y luego utilizarlos como energía, cuando este no puede cumplir su función correctamente, estas enzimas se escapan hacia el torrente sanguíneo y es lo que conocemos como transaminasas altas.

Cuando estas sustancias aparecen en niveles superiores a los normales, puede que se esté manifestando la existencia de enfermedades graves como, por ejemplo, la hepatitis viral, lesiones en el hígado o toxicidad.

A veces, la mayoría de las personas tienen las transaminasas altas y ni siquiera lo saben, pues a menudo no tienen ningún síntoma, y lo descubren de manera accidental cuando se hacen exámenes de sangre.

Por esta razón, es necesario que usted conozca cuáles son los valores, pues como cualquier otro tiene unos parámetros que determinan si se tiene o no una alteración, o si está dentro de los rangos normales o no, esto lo va a determinar su doctor y también la historia clínica de la persona, la edad y otros factores de su rutina.

Los valores normales de la transaminasa GPT en hombres están entre 10 y 40 U/L o entre 0,17 y 0,68 mckat/L, mientras que en las mujeres los valores normales de la transaminasa GPT son 7 y 35 U/L o entre 0,12 y 0,60 mckat/L.

Si te realizas unos exámenes y los resultados que arrojan son mayores a los de referencia, es posible que tu cuerpo te esté avisando la existencia de este problema a través de síntomas como la ictericia, que es el signo más evidente de la elevación de los niveles de las enzimas hepáticas.

Este síntoma se caracteriza por ser el resultado de la coloración amarillenta de la piel, la parte blanca de los ojos y las membranas mucosas presentes en el interior de la boca.

Los picores localizados de la piel son otro síntoma que es bastante común con las transaminasas altas, esto debido al mal funcionamiento del hígado, las toxinas presentes en el cuerpo, son eliminadas y ya no se acumulan en la piel y la sangre da una sensación de un picor continuo y pueden ir de leves a graves.

Además de esto, también puede presentar una hinchazón anormal en la parte inferior del cuerpo, como los tobillos, los pies y las piernas. Esto ocurre principalmente, porque la materia de desecho del cuerpo, no se gestiona adecuadamente.

Del mismo modo, son comunes las molestias digestivas, sobre todo por el aumento de la bilis, un jugo digestivo en el intestino para la absorción de las grasas en el cuerpo. Aunque son síntomas poco alarmantes se deben vigilar con las transaminasas altas.

La orina oscura es igualmente otro factor determinante en las transaminasas altas, en este caso suele ser de roja a marrón. Una orina sana debe ser de un color amarillo claro, por lo tanto si notas algún cambio, debes recurrir a un especialista para que determine si la causa de este síntoma es el aumento de las transaminasas o enzimas.

También, está la fatiga o cansancio fácil, esta falta de energía afecta a pacientes con hepatitis, cirrosis e inclusive esteatosis hepática, en todas estas las transaminasas suelen estar elevadas. Cuanto más avanzado es el daño al hígado, más pérdida de apetito el paciente se siente.

De la misma manera, puedes presentar dolor abdominal, específicamente en el cuadrante superior derecho, un síntoma común de enfermedad hepática, especialmente en las hepatitis agudas. Ocurre generalmente por aumento del tamaño del hígado, causando la ruptura de la cápsula hepática.

Este dolor en la región del hígado también puede ser causado por muchas otras condiciones, incluyendo problemas en la vesícula, vías biliares, base del pulmón derecho e inclusive lesiones en las costillas o en los músculos abdominales.

Por esta razón es necesario que te realices los exámenes de sangre, así estarás totalmente seguro de que la causa del dolor es hepática.

Generalmente, el hecho de tener las transaminasas altas genera una variedad de síntomas generales que incluye náuseas, pérdida de apetito, abatimiento y pérdida de peso. En los casos de hepatitis aguda, el paciente presenta fiebre, que contribuye aún más a la aparición de este malestar.

Un sabor amargo en la boca es un síntoma atribuido popularmente a problemas del hígado, por ende a las transaminasas altas, sin embargo es una queja no muy específica, que puede ser activada por muchas otras causas, como reflujo, gastritis, lesiones de los dientes, infecciones en la faringe o amígdalas.

Si el paciente no presenta ningún otro síntoma, es poco probable que la sensación de boca amarga sea un signo de problema hepático relevante.

Sin duda, son varios los síntomas que pueden determinar que estés padeciendo enfermedades hepáticas, algunos más comunes que otros, pero te repetimos que lo que va a determinar si realmente dichos síntomas se debe a las transaminasas altas va a ser la realización de unos estudios sanguíneos, pues los síntomas no son del todo únicos.

Es decir, puede que presentes estos malestares pero no precisamente estén ligados a enfermedades del hígado sino a otros males, por lo tanto la recomendación es asistir periódicamente al médico y realizarse el respectivo chequeo, de esta forma podrás estar seguro de lo que estas sufriendo, sin necesidad de alarmarte antes de tiempo.

Y como última recomendación, toma en cuenta que para evitar cualquier tipo enfermedad puedes empezar por llevar una vida sana, y con esto no solo nos referimos a hacer ejercicios, la alimentación también juega un papel fundamental, debido a que esa es la gasolina que le da vida y movilidad a tu organismo.

En el artículo de hoy, vamos a hablar del hígado graso, o, como se le conoce en el ámbito sanitario, de la esteatosis hepática. Como verás, se trata de una enfermedad benigna del hígado, y aquí tienes toda la información que necesitas para conocerla en profundidad.

En primer lugar, ya que vamos a hablar del hígado graso, conviene que entendamos bien qué es y por qué sucede. Después, podremos pasar a hablar de cuáles son sus causas, sus síntomas, y los tratamientos más habituales para resolver los problemas asociados.

El hígado graso es una enfermedad hepática que, generalmente, es benigna. Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas. En muchas ocasiones, se relaciona el hígado graso con la cirrosis, y se tiende a pensar que la esteatosis hepática se debe a un consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, es importante mencionar que esto no siempre es así.

Dentro de la esteatosis hepática, existe tanto la esteatosis hepática alcohólica como la no alcohólica. Como puedes imaginar, en el primer caso, se debe a un consumo excesivo de alcohol, pero, en el segundo caso, se produce por otras razones.

Con lo que sí está bastante relacionada, es con el sobrepeso, por lo que, si tienes sobrepeso y notas alguno de los síntomas propios del hígado graso (que mencionaremos después), deberías tener cuidado.

Hay que mencionar, no obstante, que en muchas personas se da la estatosis hepática no alcohólica, y éstas no presentan ningún tipo de síntoma o problema. Depende de cada cuerpo y de cada persona.

Sin embargo, es importante hacerse chequeos, porque el hígado graso puede evolucionar en esteatohepatitis, insuficiencia hepática o, incluso, cáncer. Por lo tanto, hay que tener cuidado, pese a que no tengamos síntomas ni problemas relacionados.

Visto qué es el hígado graso, podemos pasar a hablar de cuáles son las causas más habituales. Hay que señalar que no existen causas claras como tales, o, al menos, no se conoce. Sin embargo, sí se conocen algunos factores de riesgo. Son los siguientes:

  • Sobrepeso
  • Prediabetes y diabetes
  • Colesterol alto
  • Triglicéridos altos
  • Hipertensión arterial
  • Mala dieta
  • Pérdida de peso excesivamente rápida
  • Enfermedades intestinales

Al contar con uno de estos (o varios) factores de riesgo, conviene tener especial cuidado, porque es posible que se llegue a padecer hígado graso. Y, por supuesto, en la medida de lo posible, conviene controlar dichos factores de riesgo.

Vistas las causas, pasemos a ver los síntomas habituales del hígado graso. De este modo, si sientes algunos síntomas que no sabes interpretar, podrás saber si es posible que estés sufriendo esteatosis hepática.

Dolor en la parte superior derecha del abdomen

Este es el síntoma más habitual y uno de los primeros que aparecen. Se caracteriza por un dolor agudo en la parte superior derecha del abdomen, generalmente, después de las comidas.

Malestar general

El malestar general también se da con bastante prontitud cuando se padece este problema, y también se sufre más gravemente después de las comidas. El mayor problema de este síntoma, es que hay muchos otros problemas que pueden causarlo.

Cansancio y fatiga crónica

Cada alcohólico bebe a su manera, pero todos tienen algo en común: no pueden controlar su forma de beber. En un primer momento, desarrollan tolerancia al alcohol, o sea, que cuando toman aguantan mucho antes de llegar al estado de embriaguez. En consecuencia, necesitan tomar cada vez más para obtener los mismos efectos que al principio. Pero esto es temporal. Más tarde ocurre lo contrario: el bebedor necesita muy poco alcohol; a veces basta un trago para embriagarse. Pasa a ser entonces, de los que no aguantan nada. Aunque cada alcohólico recorre su propio camino hacia la enfermedad, se puede decir en términos generales que toda persona alcohólica pasa por 3 etapas: 12

La primera etapa por lo general dura alrededor de 10 años. Esta etapa recorre los siguientes pasos: 1. Promesas repetidas de abandonar el alcohol que llevan a incumplimiento, angustia, culpa y en consecuencia más bebida; 2. Ingestión más frecuente de alcohol; 3. Incremento de la tolerancia, el bebedor cada vez aguanta más. 4. Aumento de la irritabilidad, cambios de la personalidad, aparecen las lagunas mentales (se olvida lo que ocurrió durante la borrachera). 12

La segunda etapa se caracteriza por un círculo vicioso: el bebedor va del deseo irrefrenable de tomar a la angustia y la culpa por haberlo hecho, de ahí al aislamiento y la frustración, lo que lo lleva de nuevo a la bebida y a iniciar nuevamente el ciclo. El enfermo niega que tenga problemas con la bebida o bien oculta el hecho, aunque para los demás su alcoholismo ya es evidente. Toma desde la mañana y a solas. Tiene signos visibles y permanentes de los efectos del alcohol, incluso en el trabajo. La bebida se convierte para él en una necesidad de todos los días. 12

En la tercera etapa empieza la ruina total. La persona prácticamente vive embriagada y va sumando dificultades con la familia, con los amigos y en el trabajo, lo que la lleva a sufrir dificultades económicas. Va cayendo en la soledad y evita a sus amigos y familiares, y estos a su vez procuran alejarse. Vive para beber y casi no come. En ocasiones recibe ayuda médica parcial para combatir su angustia y su debilidad. Cambia radicalmente su personalidad; sus propios amigos y parientes lo desconocen. Sufre trastornos graves como destrucción moral, debilidad física y alucinaciones. 12

ALCOHOLISMO Y ADOLESCENCIA

La OMS define la adolescencia como el período de la vida en el cual el individuo adquiere la capacidad de reproducirse y transita de los patrones psicológicos de la niñez a la adultez, adquiriendo independencia económica. Se extiende entre los 10 a los 19 años. 13

En las últimas décadas, se ha comprobado que la ingestión de bebidas alcohólicas se ha ido incrementando de forma alarmante e indiscriminada entre los jóvenes y adolescentes. 14 En muchas familias, grupos sociales y países se ha identificado el consumo de bebidas alcohólicas como el eje protagónico de las expresiones de amistad, solidaridad, amor y hasta dolor, incrementándose la permisividad y la tolerancia por su uso, lo que se ha extendido a adolescentes y jóvenes de tal modo, que la incorporación de estas sustancias a su estilo de vida y las consecuencias que esto trae, las convierten en uno de los principales problemas médico-sociales en esas edades. 5

El consumo abusivo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes y adolescentes, puede ser el resultado del estilo de vida actual, de niveles elevados de estrés, ansiedad, baja autoestima, sentimientos depresivos, susceptibilidad a la presión de los pares y problemas escolares. Hace más de 2 décadas que el alcohol ocupa el primer lugar de consumo entre los estudiantes y presenta un patrón de consumo esporádico, intensivo, fuera del hogar y con sus pares. 6,14

En un estudio realizado en una muestra aleatoria entre la población de la ciudad de Valencia, con un rango de edades comprendido entre los 15 y 35 años, se ha encontrado que la edad de inicio en el consumo de alcohol es muy temprana, oscilando entre los 15 y 20 años. Los jóvenes que comienzan a beber alcohol más temprano presentan un patrón de consumo más elevado que los que empiezan en una etapa más tardía. El estudio ha revelado que el inicio se suele producir en las fiestas familiares, pero las primeras borracheras tienen lugar fuera de casa, junto a los amigos. La cantidad de alcohol consumido está muy relacionada con la edad, y son las edades entre los 15-18 años las que marcan el inicio del consumo masivo. 15

El consumo de alcohol en España, ha registrado en las últimas décadas un importante crecimiento entre la población adolescente entre 12 y 19 años, y es más frecuente en varones que en el sexo femenino, 16 convirtiéndose en la droga más consumida. Al mismo tiempo, se ha observado un patrón de ingesta de alcohol con consumos abusivos que se realizan principalmente durante el fin de semana. Estudios experimentales han demostrado que este tipo de consumo intermitente, con elevada ingesta durante períodos de tiempo cortos, es especialmente tóxico para el cerebro, ya que puede producir lesiones cerebrales graves y neurodegeneración. 17,18 Estos trabajos también plantean que existe una sensibilidad especial del cerebro adolescente a los efectos neurotóxicos del etanol, siendo las regiones más afectadas la corteza prefrontal, el bulbo olfatorio y el sistema límbico, áreas que controlan las funciones importantes como: motivación, emociones y memoria. 17

ALTERACIONES PROVOCADAS POR EL CONSUMO DE ALCOHOL

El alcohol es una sustancia soluble en agua que circula libremente por todo el organismo afectando a células y tejidos. Comienza un proceso de cambios metabólicos, que en su primera etapa da lugar al acetaldehído, que es más tóxico que el propio alcohol. La oxidación del alcohol en los tejidos (principalmente en el hígado) determina una importante utilización de sustancias que existen en forma limitada e indispensable para el metabolismo adecuado. Cuando el consumo del alcohol es excesivo, el malgasto de estas sustancias provoca graves alteraciones en el metabolismo de las grasas, lo que trae como resultado esteatosis hepática, que de no ser controlada con la supresión del consumo del tóxico, llevaría a la hepatitis alcohólica y posteriormente a la cirrosis hepática, una de las complicaciones orgánicas más serias y frecuentes de los alcohólicos. 19

Por otra parte, la hipertensión arterial y el infarto del miocardio, así como de accidentes vasculares encefálicos, son 6 veces más frecuentes en los que abusan del alcohol que en aquellos que no lo hacen. La acción sobre la presión arterial, al elevarla considerablemente, no depende de la cantidad del líquido ingerido (como piensan algunos que recomiendan evitar la cerveza y tomar ron), sino que la acción del alcohol es directa sobre las glándulas suprarrenales, lo cual determina la liberación de cortisona, una hormona que eleva de forma notable la presión arterial. 12

Se ha señalado que el consumo de bebidas alcohólicas tiene repercusiones prácticamente en todo el organismo, con manifestaciones neurológicas, cardiovasculares, digestivas y sexuales. 20,21

Se han encontrado múltiples efectos sobre la función renal provocados por la ingestión de elevadas cantidades de etanol, como son incremento extracelular de agua, y electrolitos con expansión del volumen extracelular. También se ha señalado que los pacientes alcohólicos presentan depleción de magnesio, fosfato y calcio. Por último, el consumo de grandes dosis de etanol por tiempo prolongado lleva al fallo renal y a la muerte. 22

Esta droga se ha asociado con el origen, severidad y evolución de las enfermedades gingivales y periodontales, y se ha sugerido que los alcohólicos presentan una probabilidad mucho mayor de padecer estas enfermedades que los individuos no alcohólicos. 23,24

Se ha planteado que en los alcohólicos existe un riesgo doble de padecer enfermedades bucales, pues en estos pacientes se encuentra, en muchas ocasiones, una higiene bucal deficiente asociada con una disminución del flujo salival o xerostomía como consecuencia de la alteración morfológica y funcional de las glándulas salivales. Por otra parte, se plantea que el alcohol produce atrofia epitelial de la mucosa bucal, con aumento de la permeabilidad y con incremento de la solubilidad de las sustancias tóxicas, como las derivadas del tabaquismo, cuando ambas adicciones coexisten. 21

Algunos estudios evalúan los efectos del alcoholismo sobre los tejidos orales asociándolos con una deficiente higiene bucal y señalan que los problemas periodontales que padecen los alcohólicos se deben a la falta de higiene, y no a problemas directos con el alcohol. 21,25,26 Sin embargo, otros investigadores plantean que existen evidencias que señalan que el abuso en la ingestión de bebidas alcohólicas durante un tiempo prolongado está relacionado con la severidad de las enfermedades periodontales y se ha señalado que en estos pacientes se detectan niveles elevados en sangre de la enzima hepática gamma glutamil transpeptidasa. 27

Existen otros trabajos que confirman que el abuso persistente de etanol afecta la severidad de la enfermedad periodontal. 27,28 En un estudio de corte transversal que involucra a 13 198 pacientes, se ha encontrado una moderada pero consistente relación entre el consumo del tóxico y un incremento de la severidad de la enfermedad periodontal. 29

Otros autores han explicado la producción de periodontopatías en el paciente alcohólico, basados en plausibles criterios biológicos, planteando que los efectos del alcohol sobre los tejidos se explican mediante diferentes mecanismos como son: 1. Los pacientes alcohólicos muestran un incremento de la sensibilidad para desarrollar infecciones severas debido a una respuesta inmune alterada. 30,31 2. El alcohol tiene un efecto tóxico sobre el hígado provocando alteraciones en los mecanismos de la coagulación. 29 3. Las personas clasificadas como grandes bebedores frecuentemente presentan desórdenes nutricionales resultantes de deficiencias proteicas y vitamínicas. 32,33 4. Adicionalmente, el etanol altera el metabolismo óseo, como ha sido demostrado en estudios experimentales en ratas. 34,35 Como consecuencia de los efectos tóxicos sobre el hígado, el hueso, el sistema inmune y la nutrición, el alcohol puede interferir en los mecanismos de respuesta inflamatoria en la enfermedad periodontal.

Dentro de los principales factores de riesgo de lesiones premalignas y malignas de la cavidad bucal se han identificado: el hábito de fumar, el consumo de alimentos calientes y la ingestión de bebidas alcohólicas. Por otra parte, el consumo de tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas, han sido considerados como factores de riesgo en el desarrollo de cáncer oral, lesiones de la mucosa bucal y enfermedad periodontal. 36

Según otros autores, el consumo de bebidas alcohólicas constituye un fuerte factor de riesgo para el cáncer de cavidad oral y faringe, puesto que el producto de la degradación del etanol por la aldehidodeshidrogena produce acetaldehído, el cual es un fuerte cancerígeno. 37

EL ALCOHOLISMO EN MODELOS ANIMALES

Según se ha planteado por algunos investigadores, los modelos animales permiten un mayor control experimental, más posibilidades de manipular variables tanto ambientales como psicológicas, fisiológicas, genéticas y neurofisiológicas. Por otra parte, estos modelos permiten tratar las psicopatologías como procesos conductuales. 38,39

Los resultados en animales de experimentación indican que el alcohol actúa como ansiolítico al comienzo del consumo y como ansiogénico con la supresión de este después de su administración aguda o crónica; que la administración forzada de etanol provoca efectos ansiolíticos, y que la aplicación de estresores altera el consumo voluntario de alcohol. 39

En un estudio morfométrico experimental realizado en ratas, se ha encontrado que el consumo de etanol provoca pérdida del hueso alveolar de una forma dosis-dependiente. Según plantean los autores, esos hallazgos corroboran lo planteado por los autores que establecen una relación directa entre el consumo prologado de bebidas alcohólicas y la enfermedad periodontal. 40

En estudios realizados en ratas albinas machos que ingieren etanol desde la adolescencia, se ha podido comprobar que la ingestión crónica de etanol en dosis elevadas, provoca un incremento significativo en los valores de la presión arterial sistólica y diastólica, con valores más elevados mientras mayor es el tiempo de tratamiento. 41 Esto se relaciona con reportes epidemiológicos que atribuyen una gran importancia al tiempo de ingestión de bebidas alcohólicas en la prevalencia de hipertensión arterial. 42

Por otra parte, en nuestro trabajo hemos encontrado variaciones en las características histológicas y morfométricas en el riñón de ratas machos que ingieren etanol desde la adolescencia y que han sido tratadas con dosis altas de etanol. 43,44 Los riñones de las ratas con 3 meses de tratamiento han mostrado glomérulos hipertrofiados y algunos esclerosados con signos de hialinosis, así como corpúsculos renales con discontinuidad en la hoja parietal de la cápsula de Bowman y túbulos renales con aumento de la luz y signos de tubulorrexis. Los animales tratados durante 5 meses muestran disminución de la talla glomerular y gran amplitud del espacio capsular y algunos glomérulos presentan signos de infiltración leucocitaria y material hialino, así como túbulos renales muy dilatados, con disminución de de la pared epitetial a simple plano, material acidófilo en la luz y signos de tubulorrexis. 44 Estos hallazgos confirman que la ingestión de elevadas dosis de etanol por tiempo prolongado produce lesiones renales que pueden llevar a la insuficiencia renal, como ha sido planteado en estudios en humanos.

En un estudio experimental realizado por nuestro grupo en el hígado de ratas adolescentes tratadas durante un mes con dosis elevadas de etanol, se ha comprobado que después de este tiempo de tratamiento se observa hepatitis alcohólica, que es una etapa avanzada de la enfermedad hepática alcohólica, que se caracteriza por abundantes células necróticas, infiltración leucocitaria, hepatocitos con cuerpos de Mallory, megalomitocondrias y marcada disminución del glucógeno hepático. Esto comprueba que el hígado de las ratas adolescente es muy sensible al tóxico, 45 como probablemente pase en el ser humano en esta misma etapa del ciclo vital.

Podemos concluir que el uso y abuso en la ingestión de grandes cantidades de etanol por tiempo prologado constituye un peligro para la salud e integridad del organismo, lo que se evidencia tanto en adultos como en adolescentes. Estos últimos son muy sensibles al tóxico, lo cual ha quedado demostrado en animales de experimentación.

-Irritación de la piel o aparición de sarpullidos.

Trastornos en su alimentación.

Si presenta alguno de los citados síntomas debería acudir lo más pronto posible a un médico. Lo peor en estos casos es hacer caso omiso al dolor ya que esto solo aumentará su tormento.

El tratamiento para las personas con una elevada ingesta de alcohol suele ser disminuir progresivamente dicha cantidad hasta llevarla al mínimo. En los demás casos el médico determinará la enfermedad y los medicamentos necesarios para controlarla. Su diagnóstico suele realizarse a través de análisis de sangre y orina.

Dolor de Hígado puntuación 9/10 a abril de 2015 por Emilio

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de NAFLD incluyen:

  • Tener sobrepeso u obesidad;
  • Tener diabetes tipo 2;
  • Altos niveles de colesterol en la sangre;
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos como corticosteroides;
  • Estar infectado con hepatitis viral.

  • fatiga;
  • debilidad;
  • dolor en tu vientre.

  • atrofia muscular;
  • hemorragia interna;
  • ictericia (la piel y el blanco de los ojos se vuelven amarillos);

  • vacunarse contra la hepatitis A y B para evitar complicaciones;

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El hígado es uno de los órganos más vitales del cuerpo. Este órgano es responsable de algunas funciones, como la desintoxicación, el almacenamiento de glucógeno y la producción de hormonas. El hígado se encuentra en el lado derecho de la cavidad abdominal y es de color marrón rojizo. El peso promedio del hígado de un adulto es alrededor de 1,5 kilogramos. Es el mayor órgano glandular en el cuerpo humano y se encuentra a la derecha del estómago, justo debajo del diafragma. Mantener el hígado sano es muy necesario para una vida saludable. Por lo tanto, no es prudente hacer caso omiso de los síntomas asociados con ese órgano.

Dolor de hígado a menudo se confunde con otros tipos de dolor en el abdomen. Por lo general, se experimenta como un dolor leve en la parte superior derecha del abdomen. En algunos casos, podría ser acompañado con dolor de espalda y / o dolor abdominal. La ubicación del dolor también puede variar ligeramente de un paciente a otro. Sin embargo, es difícil distinguir el dolor de hígado de otros tipos de dolor abdominal. La gente tiende a ignorar este síntoma (a menos que sea demasiado grave) y esto puede conducir a más complicaciones. Por lo tanto, es muy necesario identificar y tratar el dolor tan pronto que sea posible. Algunos de los síntomas del dolor de hígado son los siguientes:

  • Uno de los factores más importantes en la identificación de este dolor es la ubicación. El dolor se experimenta principalmente en el lado superior derecho del abdomen, debajo de la caja torácica.
  • Por lo general, el dolor de hígado se siente como un dolor leve, pero para algunas personas, podría ser como un dolor agudo. Puede ir acompañado de dolor de espalda o dolor en el hombro, en algunos casos.
  • Otros síntomas incluyen erupciones, picazón, manchas marrones en la piel. Algunos pacientes pueden presentar coloración amarillenta de la piel y de los ojos.
  • Sudoración excesiva, mal olor corporal y mal aliento se encuentran entre los síntomas de dolor de hígado. La persona afectada también puede tener las plantas de los pies y las palmas de las manos rojas, inflamadas y con picazón.

Aparte de lo dicho anteriormente, hay varios otros síntomas que pueden estar asociados con este tipo de dolor. Tales síntomas adicionales pueden variar según el caso.

  • La dificultad para respirar
  • El dolor al respirar o toser
  • La decoloración de la orina y de las heces
  • La fatiga y el dolor articular
  • La inflamación de los testículos
  • Las náuseas y / o diarrea
  • La distensión abdominal
  • La pérdida de peso inexplicable

Es muy raro que una persona con dolor de hígado pueda tener todos los síntomas anteriores. En caso de síntomas graves como taquicardia, fiebre alta, vómito con sangre, dolor hepático severo y alucinaciones, la atención médica inmediata debe ser proporcionada a la persona afectada.

El dolor de hígado puede ocurrir debido a varias razones. La mayoría de las causas son graves y potencialmente mortales, si no se diagnostican y se tratan a tiempo. Una de las causas más comunes es la hepatitis. Todas las formas de hepatitis B, hepatitis A y C son causantes del dolor en el hígado y la ictericia. Otra condición médica asociada con este dolor es cáncer de hígado el que se identifica en sus últimas etapas. En este caso, el dolor puede ir acompañado de fatiga, pérdida de apetito y pérdida de peso. El hígado graso (esteatosis) es una condición, en la que el hígado se aumenta debido a la acumulación de grasa. También puede causar disfunción hepática. Otras causas de dolor de hígado incluyen cirrosis, el consumo de alcohol, agrandamiento del bazo y el hígado, la sobrecarga de tóxicos y otras enfermedades del hígado. Cualquiera que sea la causa, el diagnóstico precoz y el tratamiento es necesario para evitar mayores complicaciones, que pueden ser mortales a veces. El tratamiento del dolor de hígado puede variar dependiendo de las causas. Por lo general, para determinar la causa exacta se realizan los análisis de orina y de sangre.

Esto es sólo un resumen breve acerca de los síntomas de dolor del hígado, cualquier síntoma asociado a él debe ser diagnosticado y tratado tan pronto como sea posible.

El término hígado graso se refiere a una amplia gama de alteraciones del hígado. La alteración fundamental es la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado. Lo mas corriente es que se deba al consumo de alcohol. Sin embargo, en los últimos años se ha reconocido que una gran parte de los pacientes con hígado graso no beben. Por lo tanto, se ha acuñado el término hígado graso no alcohólico (HGNA). Se añade este término no alcohólico, porque las alteraciones del hígado son, en muchos aspectos, similares a las que se pueden ver en personas que beben alcohol de forma excesiva.

En una primera fase de la enfermedad ocurre la acumulación de grasa sin producir inflamación en el tejido hepático (no hay inflamación ni daños significativos del órgano). A ello se le llama hígado graso simple (también se usa el término esteatosis hepática). La presencia de grasa cambia el aspecto y la función del hígado, pudiendo ocasionar inflamación hepática. Cuando esta ocurre, da lugar a la llamada esteatohepatitis no alcohólica, que de no tratarse, puede dar lugar a una cirrosis hepática, considerada una etapa avanzada de la enfermedad.

El hígado graso no alcohólico no produce síntomas por sí mismo, por lo que es considerada una enfermedad “silenciosa”. Algunos pacientes con esta dolencia han manifestado dolor o malestar inespecífico en el costado superior derecho del abdomen. Como no produce síntomas, en algunos pacientes el hígado puede dañarse de forma inadvertida por años o décadas.

El hígado graso no alcohólico se diagnostica generalmente por accidente, cuando el paciente se realiza exámenes por otra causa. Las alteraciones mas frecuentes son elevaciones leves de los exámenes hepáticos (bilirrubina, transaminasas [SGOT/SGPT, ALAT/ASAT] o GGT). Es también común la detección de hígado graso mediante un examen de imagen (generalmente una ecografía abdominal). Una vez realizado el diagnóstico, algunos pacientes pueden requerir, a petición del médico especialista, la realización de una biopsia hepática.

La causa fundamental del hígado graso no alcohólico es la resistencia insulínica, que significa que el organismo no maneja apropiadamente el azúcar que se consume en la dieta. Esto produce un exceso de azúcar en la sangre similar, pero menos marcado, a lo que ocurre en la diabetes. El Hígado y el páncreas detectan el exceso de azúcar en la sangre lo que produce un aumento de la insulina y finalmente, acumulación de grasa en el hígado. El hígado acumula el exceso de azúcar en forma de grasa pues ésta es la forma de almacenar energía cuando hay exceso de ella.

La obesidad y el sobrepeso son, sin duda, los factores más relevantes en el desarrollo del hígado graso. Otros factores importantes son la presencia de diabetes, elevación de los niveles triglicéridos en la sangre y factores genéticos no del todo conocidos. La presencia de antecedentes de diabetes en familiares es un factor de riesgo importante.

A continuación te presentamos los mejores remedios caseros para hígado graso que hemos recopilado.

Nuestros remedios para hígado graso pretenden ayudarte a estar informado, pero nunca deben sustituir una consulta médica. Es fundamental que consultes a tu médico sobre este o cualquier otro tratamiento natural, así como posibles contraindicaciones o incompatibilidades.

Se requiere una dieta con más fibra, sin azúcares simples, menos grasas malas y nada de alcohol. Además, los ácidos grasos omega-3 están considerados los protectores del hígado, por lo que es bueno aumentar el consumo en pescados ricos en este ácido.

Para aumentar el consumo de fibra puedes elegir el pan integral, al igual que el resto de cereales (como el arroz, la pasta o el cuscús), sustituir los cereales de desayuno por muesli o por copos de avena o maíz al natural, sin azucarar, incluir legumbres, según tolerancia, entre 2 y 3 veces por semana, así como añadir las verduras a cada comida, especialmente las de hoja verde son idóneas para la protección hepática.

Para reducir el consumo de azúcares, deberás prescindir de todo tipo de alimentos azucarados y recetas que contengan azúcar, incluso, será conveniente limitar de forma temporal el consumo de fruta fresca por su aporte de fructosa a la dieta.

Para reducir el consumo de grasas perjudiciales, deberás evitar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas como leche entera, nata, quesos, mantequilla, embutidos, tocino, carne grasa, bollería y repostería industrial que contenga aceite de coco o de palma, y utilizar siempre y en su justa medida, aceite de oliva.

Los síntomas de toxicidad en el hígado no siempre son fáciles de identificar. Muchas condiciones asociadas con un hígado intoxicado son problemas que pueden surgir a partir de una serie de causas.

Aunque algunas condiciones de la toxicidad en el hígado, como la fatiga o irritabilidad a menudo son sólo una parte de la vida, y no necesariamente el resultado de deficiencias hepáticas, hacer caso omiso de las condiciones de salud generalizadas nunca se aconseja.

En cambio, debemos ver los problemas de salud como las “malas hierbas” a eliminar. Muchas veces, enfermedades derivadas de los desequilibrios y la toxicidad en el cuerpo brotan de múltiples maneras y solventar las deficiencias puede ayudar a aliviarlas.

Tienes que poner atención si te encuentras regularmente experimentando múltiples condiciones adversas a la vez, especialmente cuando eso se convierte en “la norma”.

Si “la norma” para ti es el malestar constante, puede ser una indicación de que el cuerpo y el hígado están sobrecargados con las toxinas que impiden las funciones importantes.

En tales casos, el mejor curso de acción es hacer un inventario de tu estilo de vida para eliminar las fuentes de toxinas y complementar ese cambio de estilo de vida con una limpieza y desintoxicación del hígado utilizando métodos totalmente naturales y orgánicos.

Uno de los síntomas más comunes de la toxicidad hepática es la fatiga crónica. Muchas personas con hígados sobrecargados se despiertan por la mañana sintiéndose letárgicos y sin energía, como si no hubieran dormido en absoluto.

Cuando te sientes fatigado, incluso antes de empezar el día, se necesita un gran esfuerzo para conseguir un impulso. No es sorpresa que las personas que experimentan esto a menudo terminan a mitad del día con una desaceleración que seguido es acompañada de rigidez y dolores.

La fatiga crónica puede deberse a una serie de orígenes, sin embargo, se debe evitar de inmediato asumir la disfunción hepática y actuar indebidamente ante esto debe evitarse.

  • – como el azúcar refinado y la harina, el pan blanco, pasteles, estallidos, así como otros alimentos refinados o procesados. Ellos se convierten en triglicéridos – forma de grasa que obtiene recogió en el hígado.
  • – como granos sin procesar o menos elaborados enteros, frijoles, frutas y verduras.
  • – éstas son las grasas saturadas y las grasas trans. Así que evitar la carne alta en grasa como la carne, cordero, cerdo, pollo con piel, productos lácteos enteros de grasa, mantequilla, queso, helados, manteca de cerdo, etc. Escala el consumo de grasas trans evitando comercialmente horneados pasteles, galletas, magdalenas, pasteles, frutos secos de masa, aperitivos envasados, como galletas y papas fritas, margarina, manteca vegetal, alimentos fritos, dulces etc.
  • – estos son grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas. Escoja los que tienen ácidos grasos omega 3 y aceite prensado en frío para cocinar. Algunos de los grandes aceites contienen aceite de oliva, aceite de canola, aceite de girasol, aceite de cacahuete, aceite de sésamo. Tener más de aguacates, nueces incluyendo almendros, olivos, cacahuetes, avellanas, nueces, mantequilla de maní. Estos son grasas monoinsaturadas. Usted podría tener el aceite de cártamo, aceite de maíz, aceite de soja, nueces, girasol, sésamo y semillas de calabaza, semillas de lino, los pescados grasos como el salmón, el atún, la caballa, el arenque, trucha, sardinas, leche de soja, tofu, etc. Mientras grandes grasas no son malas, todo en cantidades excesivas convertir sí mismo en terrible! Recordemos que.
  • – Utilice el azúcar y menor sal. Es posible que desee comenzar utilizando flavorer más saludables como el vinagre o jugo de limón para cortar en la ingesta de sal. Utilice la miel natural como una alternativa para el azúcar refinado.
  • – considerar el uso de este tipo de especias como el comino y la cúrcuma al cocinar sus platos. Estados hígado graso pueden curar de manera excelente.

Junto con los cambios en la dieta, usted tiene que traer algunos cambios en el diseño de su vida.

  • – alcohol es una de las causas importantes para el hígado graso. Completamente dejar de fumar que tiene el alcohol si usted tiene este estado. En el caso de que usted no puede dejar totalmente tenerlo al retirar el hígado graso, es necesario mantener el límite de seguridad de su propia alimentación. Veinte gramos por día es lo que se conoce como el límite real seguro para los licores. Más de usted y que puede dañar su hígado.
  • – El exceso de peso o la grasa puede ser la vida arriesgando. Reducir el peso mediante el ejercicio constante y siguiendo dieta saludable.
  • – nada puede superar este. No sólo para el hígado graso no es malo para la salud general. Haga ejercicio por lo menos 30 minutos todos los días. En caso de que preguntar acerca de ejercicios específicos para aeróbicos, trotar y el hígado no son especialmente malo para el hígado.

Usted tiene problemas con la hepatitis cuando el hígado se inflama. Aunque las razones de los diversos tipos de hepatitis (A, B, C, etc) difieren entre sí, pero todos ellos conducen a la inflamación de las células del hígado. Huelgas de virus causan hepatitis viral. Las formas más frecuentes de hepatitis viral son la hepatitis B, la hepatitis A y la hepatitis C, de entre los cuales la hepatitis A es la que es menos puesta en peligro. Cuando usted se siente las indicaciones de la hepatitis como la falta de deseo, incluso la ictericia y pesadez en el lado correcto de su abdomen, cansancio, picazón, la luz y la materia fecal de color grisáceo, es necesario aplicar con prontitud algunos remedios caseros. Consultar a su médico por cada día o dos si usted es incapaz de frenar el desorden es una acción sagaz que ver con el fin de ahorrar al mismo tiempo que su hígado

  • Semillas de carambola – 1 cucharadita
  • Semillas de comino – 1 cucharadita
  • Sal de piedra – un poco de ella
  • Semillas de carambola asado y semillas de comino seco
  • Conéctese a tierra los dos semillas tostadas para conseguir su polvo.
  • Combina bien y poner en un poco de sal de roca para esto. Mezcla de nuevo.
  • Tener esta mezcla de especias dos veces al día. Tendrás que ellos devoran.
  • Añadir el polvo de regaliz.
  • Mezcle bien y tenerlo.
  • Tener esto diariamente hasta que se elimina la hepatitis.

El ajo es un súper que purifica la sangre pero además se descarga desechos peligrosos desde el cuerpo.

  • Tome 1-2 dientes de ajo, la piel de ellos y masticar sobre ellos con el estómago vacío cada día al día.
  • Contener estrelló el ajo en sus platos todos los días.

Trastorno Cirrosis del hígado funciona. Los tejidos del hígado sanos son reemplazados lentamente por ella. Esto se traduce en el hígado no funciona de la misma manera que sea apropiada como la circulación de sangre al hígado y desde se obstruye. En tamaño, el hígado reduce con el tiempo. Los principales síntomas de la cirrosis incluyen vómitos, náuseas e indigestión. Poco a poco a bajar de peso y comienza a tener dolor de estómago. Usted puede incluso tener mal aliento, piel amarillenta, como resultado de la temperatura y la ictericia. Se agrava más lejos, en el caso de que la condición no se incluye y se obtiene marcas de araña rojas delgadas en los brazos, el cuello, la cara y otras partes del cuerpo. Su abdomen, además, podría conseguir distendido con marcas rojizas en la misma.

  • Ponga las semillas de papaya triturada y expresar su jugo.
  • Añadir el jugo de limón con jugo de semillas de papaya triturada.
  • Mezclar bien y beber.
  • Tener esto dos veces al día durante sólo un mes.
  • Añadir las semillas de comino en polvo con suero de leche
  • Mezclar bien y beber.
  • Tenga esta suero de leche con especias día a día.
  • Añadir el zumo de medio limón en agua.
  • Añadir la sal para esto.
  • Mezclar bien.
  • Tenga esta jugo de limón sal tres veces al día.
  • Lavar la zanahoria bien y picarla.
  • Remoje la espinaca en agua durante unos minutos. Tome las hojas y perder agua. Repita durante un tiempo adicional. Esto asegura a perder el polvo y todo el suelo.
  • Ahora moler ambos zanahoria y hojas de espinaca y sacar su jugo.
  • Beber este jugo de espinaca zanahoria diaria.

Hierba cardo de leche es mala para la cirrosis, pero para el bienestar general del hígado. Simplemente no puede curarse, pero restaurar la energía perdida de su hígado. Hacer té de cardo de leche como un tónico para el hígado.

  • Romper las semillas del cardo de leche utilizando la ayuda de mortero.
  • Ponga las semillas machacadas en una taza.
  • Vierta agua caliente sobre ella.
  • Deje reposar durante media hora.
  • Beber este té de cardo de leche al día.
  • Una taza al día va a trabajar para el hígado.

Sin embargo, no se olvide que la dieta saludable, además de ejercicio regular es la clave para su hígado sano desprovista de cualquier dolencia! Recordemos todos los 10 tratamientos que se dan aquí, finalmente, trabajar para convertir su hígado sano y libre de la enfermedad, no importa en qué época sus enfermedades hepáticas son! Luego, además, si su enfermedad hepática se diagnostica, se recomienda requerir ayuda médica especializada. Al final, no podemos ser superficial con tan significativo un órgano del cuerpo como el hígado!

– [DIURETICO], [ANTIHIPERTENSIVO]. La altizida es un diurético tiazídico que favorece la eliminación de sodio, cloruro y agua. Su mecanismo de acción no está bien determinado, pero parece secretarse activamente al lumen de la nefrona, desde donde bloquea los sistemas de transporte iónicos a nivel de los túbulos contorneados distales (TCD). El incremento de la carga osmótica del filtrado ocasiona la liberación de más agua.
La altizida se engloba dentro del grupo de los diuréticos de bajo techo, eliminando unos volúmenes de agua y de sodio mucho menores que los diuréticos del asa, ya que actúa a un nivel al que llegan muchos menos electrolitos como consecuencia de la reabsorción en el asa de Henle, aunque mayores que los diuréticos ahorradores de potasio. La altizida favorece la eliminación del 5-10% del sodio total filtrado.
Los diuréticos de bajo techo favorecen también la eliminación de potasio (debido probablemente a un fenómeno secretor intensificado por el aumento de la concentración de sodio y el mayor volumen de filtrado), magnesio y bicarbonato, aunque no suelen dar lugar a modificaciones del pH urinario. No obstante, sí se han descrito casos de alcalosis metabólica hipopotasémica o hipoclorémica.
Su mecanismo de acción antihipertensivo no se conoce bien. A corto plazo produce una reducción de la volemia, pero a la larga se activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona y el volumen plasmático vuelve a los niveles basales. Se cree que sus efectos antihipertensivos a largo plazo se deben a una disminución de las resistencias periféricas, debido a que son fármacos vasodilatadores directos.
Los efectos natriuréticos de las tiazidas dependen de la cantidad de sodio que llegue a los TCD. En pacientes con enfermedades renales graves, cirrosis o insuficiencia cardíaca congestiva, en el que la cantidad de sodio en el TCD puede verse limitada, las tiazidas pueden ser ineficaces.

– [HIPERTENSION ARTERIAL].
– [EDEMA]. Tratamiento de los edemas asociados a [INSUFICIENCIA CARDIACA], [CIRROSIS HEPATICA] ([ASCITIS]) o enfermedad renal, incluyendo [INSUFICIENCIA RENAL] o [SINDROME NEFROTICO].

DOSIFICACIÓN:
El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente, ajustando la posología en función de las necesidades de cada paciente y de la tolerabilidad del tratamiento.
– Adultos, oral:
* Hipertensión arterial: 15 mg/12-24 horas.
* Edema: 15 mg/6 horas, hasta un máximo de 120 mg/24 horas.
– Niños, oral: No se ha evaluado la seguridad y eficacia de la altizida.

– [ALERGIA A TIAZIDAS] o hipersensibilidad a cualquier otro componente del medicamento. Debido a su similitud química con las sulfonilureas y las sulfamidas, se recomienda evitar la utilización de altizida en pacientes con [ALERGIA A SULFONILUREAS] o [ALERGIA A SULFAMIDAS], ante el riesgo de reacciones de hipersensibilidad cruzada.
– [DESEQUILIBRIO ELECTROLITICO] grave y no corregido, como en caso de [HIPOVOLEMIA], [DESHIDRATACION], [HIPOPOTASEMIA], [HIPOMAGNESEMIA] o [HIPONATREMIA] grave. La altizida aumenta la eliminación de agua y de electrolitos, por lo que podría agravar aún más estos cuadros. Antes de iniciar un tratamiento con un diurético, debe normalizarse el equilibrio hidroelectrolítico.
– Insuficiencia renal grave (CLcr

Las enfermedades causadas por el alcohol más comunes son las enfermedades hepáticas, cáncer, infecciones, anemia, gota, neuropatía alcohólica, pancreatitis, enfermedades cardiovasculares, síndrome de Wernicke-Korsakoff, degeneración cerebelosa, síndrome del espectro alcohólico fetal, demencia y depresión.

Tomar unas cervezas u otras bebidas alcohólicas en compañía se considera una conducta aceptable socialmente, que puede ayudar a estrechar lazos con familiares, amigos y conocidos.

De hecho, beber una o dos porciones de alcohol al día pueden ser beneficiosas para tu organismo, ya que contribuyen a prevenir enfermedades cardiovasculares e ictus.

No obstante, si bebes más de los límites recomendados, el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar numerosas enfermedades y provocar otras consecuencias.

Hay pruebas claras de que beber demasiado alcohol afecta a nuestro hígado, estómago, salud mental, circulación sanguínea, tejido nervioso, etc. Así como desembocar en una importante adicción, el alcoholismo, que es considerada una grave enfermedad de difícil recuperación.

A continuación, te presento las enfermedades que pueden aparecer si se abusa de las bebidas alcohólicas.

Es ampliamente conocido que el consumo excesivo de alcohol afecta a tu hígado. Este órgano se encuentra en la parte superior derecha del abdomen y su función principal es ayudarte a procesar los alimentos, además de actuar como filtro para ciertas sustancias.

¿Qué ocurre cuando bebemos alcohol? Primero, el alcohol llega al estómago e intestinos y posteriormente pasa por nuestro hígado antes de circular por todo el cuerpo.

El hígado posee químicos llamados enzimas que procesan el alcohol, transformándolo en otras sustancias químicas que más tarde se convierten en agua y dióxido de carbono. Estas sustancias sobrantes se expulsan a través de la orina y de los pulmones.

Sin embargo, si bebes alcohol más rápido de lo que puede procesar tu hígado, los niveles de alcohol en sangre se elevan y aparecen los síntomas típicos de la embriaguez o “borrachera”.

Existen tres tipos de daños en el hígado ocasionados por beber más alcohol de lo que el organismo puede tolerar:

– Hígado graso: los bebedores asiduos frecuentemente presentan acumulaciones de grasa en el interior de las células del hígado. Tener grasa en el hígado no produce síntomas ni parece ser grave, el problema es que te predispone a desarrollar una hepatitis si el consumo de alcohol permanece.

Esta condición puede revertirse si el consumo de alcohol se reduce o se detiene.

– Hepatitis alcohólica: se trata de la inflamación del hígado que puede tener diferentes niveles de gravedad según avance la enfermedad. Así, en un grado leve puede que no se den síntomas notorios y sólo se detectaría a través de un análisis de sangre.

En cambio, una hepatitis grave produciría mareos, náuseas, piel y ojos amarillentos (por niveles altos de bilirrubina), y en ocasiones, dolores localizados en la zona del hígado. En los estados más graves, puede desarrollarse una insuficiencia hepática, condición que puede ser mortal y que da lugar a confusión, coma, sangrado intestinal y problemas de coagulación de la sangre.

Para tratar la hepatitis alcohólica, evidentemente se debe interrumpir la ingesta de alcohol, se alimentará al individuo a través de un tubo en el estómago y administrarán esteroides.

Si la hepatitis se vuelve crónica, el hígado puede ir dañándose hasta aparecer una cirrosis.

– Cirrosis hepática: es una enfermedad crónica que no puede revertirse. Se caracteriza por la sustitución del tejido hepático sano por tejido cicatricial o fibrosis. Poco a poco ese tejido dañado va aumentando, y puede bloquear la circulación sanguínea. Así, el hígado va dejando de funcionar correctamente, impidiéndose la regeneración normal de las células hepáticas.

cual es mejor lonol o voltaren

Por otra parte, el etanol provoca graves alteraciones tanto fisiológicas como morfológicas en el organismo del bebedor y constituye un factor de riesgo severo de enfermedades estomatológicas como son el cáncer bucal, las periodontopatías, y en otras enfermedades médicas tales como la hepatitis alcohólica, la cirrosis hepática, el cáncer hepático, así como otras muchas enfermedades que afectan al riñón, al sistema cardiovascular y al sistema inmune, entre otros.

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En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales.

El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.

Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer.

Las células se transforman en células cancerosas debido a una alteración en el ADN.

El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara el daño o muere.

Por el contrario, en las células cancerosas el ADN dañado no se repara, y la célula no muere como debería.

En lugar de esto, esta célula persiste en producir más células que el cuerpo no necesita.

Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN dañado que tuvo la primera célula.

Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo obvio, como el fumar cigarrillos, una alimentación incorrecta. No obstante, es frecuente que no se encuentre una causa clara. A saber.

Las personas pueden heredar un ADN dañado, pero la mayoría de las alteraciones del ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor del ambiente, alimentario, químico, fármacos, etc.

En su lugar, estas células cancerosas afectan la sangre, así como los órganos productores de sangre y circulan a través de otros tejidos en los cuales crecen.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez forman tumores.

Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que remplazan al tejido normal.

A este proceso se le conoce como metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.

Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre se le da el nombre del lugar donde se originó.

Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno y no cáncer de hígado.

Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico y no cáncer de huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades muy diferentes.

Crecen a velocidades distintas y responden a distintos tratamientos. Por esta razón, las personas con cáncer necesitan un tratamiento que sea específico a la clase particular del cáncer que les afecta.

De aquí que siempre aconsejamos que es de máxima utilidad el uso de la Trofología (Plan trofológico completo o personalizado). Según la gravedad. Si se desea tener la máxima garantía y eficacia terapéutica.

El hígado es un órgano sólido de color marrón situado en la parte superior derecha del abdomen, escondido detrás de las costillas.

El hígado es un órgano grande situado en el lado derecho del abdomen y está protegido por la caja del tórax.

Fundamentalmente se encarga de destruir, transformar y eliminar muchas sustancias del organismo, sobre todo la bilirrubina y otros pigmentos, y de fabricar gran cantidad de elementos.

La eliminación de las sustancias se realiza por los conductos biliares hacia el intestino o por liberación de las sustancias metabolizadas al torrente sanguíneo.

Recibe sangre de la arteria hepática y sobre todo de la vena porta (por la que sale casi toda la sangre procedente del intestino).

El cáncer de hígado es una enfermedad en la que las células del hígado se hacen anormales, crecen fuera de control y forman un tumor canceroso.

Este tipo de cáncer se llama cáncer primario de hígado. El cáncer primario de hígado se llama también hepatoma maligno o carcinoma hepatocelular.

Niños muy pequeños pueden desarrollar otra forma de cáncer de hígado que se conoce como hepatoblastoma.

Conforme crece el cáncer, se puede presentar dolor en la parte superior del abdomen en el lado derecho y se puede extender a la espalda y al hombro.

Algunas personas pueden sentir una masa en la parte superior del abdomen. El cáncer de hígado puede también llevar a una inflamación del abdomen y a una sensación de llenura o abotagamiento.

Algunas personas tienen episodios de fiebre y náuseas o desarrollan ictericia, una condición en la que la piel y lo blanco de los ojos se ponen amarillos y la orina se hace oscura.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden ser causados por cáncer primario o metastásico en el hígado, por un tumor benigno (no canceroso) en el hígado o por otras condiciones menos serias.

Las tasas de supervivencia se basan con frecuencia en los resultados previos de un gran número de personas que tuvieron la enfermedad; sin embargo, no pueden predecir lo que sucederá en el caso particular de una persona.

Resulta importante conocer el tipo y la etapa del cáncer de una persona para estimar su pronóstico.

Sin embargo, muchos otros factores también pueden afectar el pronóstico de una persona, tal como la salud general de una persona (especialmente si tiene o no cirrosis) y cuán bien el cáncer responde al tratamiento.

Para disminuir el riesgo de hemorragia se recomienda que los pacientes suspendan el consumo de aspirina o cualquier otro antiinflamatorio durante la semana previa al procedimiento; el doctor que va a realizar la biopsia debe conocer cualquier medicación que el enfermo esté tomando.

Cuando se inyecta el anestésico es frecuente notar una sensación de ardor.La aguja de la biopsia se puede sentir como una presión profunda y un dolor sordo. En algunas personas el dolor puede irradiarse y percibirse en el hombro. Tras el procedimiento puede persistir un dolor leve o moderado, tanto en el costado derecho como en el hombro derecho, que puede ser fácilmente controlado con analgésicos.

Es el caso de la biopsia hepática percutánea es recomendable permanecer 24 horas estirado, de lado, sobre la zona de punción, para facilitar la hemostasia y evitar el sangrado.

Se considera una prueba relativamente segura que en manos experimentadas tiene un riesgo muy bajo de complicaciones. Aunque al tratarse de una prueba diagnóstica invasiva no está exenta de riesgos. La complicación más importante puede ser la hemorragia, que ocurre en menos del 1% de los casos. Se ve con mayor frecuencia en personas con problemas de coagulación y en enfermos de cáncer.

La biopsia hepática percutánea no está indicada en pacientes con sospecha de quistes hepáticos hidatídicos, con alteraciones graves de la coagulación o probabilidad de tumores hepáticos vasculares. En estos últimos dos casos puede considerarse el uso de la biopsia transyugular que disminuye el riesgo de sangrado. En pacientes con obesidad mórbida o con la presencia de ascitis también es preferible el uso de la biopsia transyugular.

La elastografía hepática,también llamada elastografía impulsional (FibroScan) es una técnica de exploración novedosa, incruenta, sencilla y rápida, que permite mejorar el diagnóstico y seguimiento evolutivo de la fibrosis hepática.A diferencia de la biopsia, la elastografía no tiene ningún tipo de efecto secundario ni riesgo para el paciente: la prueba dura apenas 15 minutos, no requiere anestesia y es indolora.

Para la realización de este examen se utiliza un dispositivo similar a un micrófono que se apoya debajo de las costillas del lado derecho del tórax, allí donde está la superficie hepática. Este dispositivo emite una onda vibratoria cuya transmisión se realiza mediante ultrasonidos. Así se obtiene una estimación de la elasticidad hepática, que guarda relación con el grado de fibrosis: a menor elasticidad, mayor fibrosis. La dureza del hígado se expresa en KPa y existe una escala que relaciona esta medición con el grado de fibrosis.

El examen se realiza estando el paciente tumbado en una camilla, colocando el brazo derecho detrás de la cabeza para abrir el espacio intercostal y facilitat el paso de las ondas. El médico aplica gel de ecografía en la zona costal derecha y realiza una ligera presión con la sonda del aparato sobre la piel del paciente. Se hacen 10 determinaciones sucesivas realizadas en el mismo punto.

El resultado es una cifra que corresponde a la media aritmética de las 10 determinaciones expresada en KPa,con valores entre 1,5 y 75. Es el médico especialista quien interpreta el resultado.

El riesgo de tener un error de muestra es menor que en la biopsia hepática, pues se estudia un volumen de tejido hepático 100 veces mayor.

Sin embargo, ambas se consideran técnicas complementarias, pues la biopsia aporta información adicional sobre actividad inflamatoria y otros datos histológicos de importancia en el diagnóstico.

Lo sorprendente del hígado es que puede repararse a sí mismo, incluso cuando la persona está infectada por el VHB o el VHC. Sin embargo, después de mucho tiempo (por lo general entre 10 y 40 años), el hígado puede llegar a estar tan dañado que ya no puede realizar esa función auto-reparadora.

El termino cirrosis se aplica cuando el hígado ha llegado ya a estar tan dañado y lleno de cicatrices que se produce la pérdida progresiva de la función del hígado, lo que genera consecuencias sobre el funcionamiento de todo el organismo. La cicatrización del hígado puede ser causada no solamente por las hepatitis B y C sino por el alcohol, la esteatohepatitis no alcohólica y otras causas. Aproximadamente un 40% de los casos son producidos por el consumo excesivo de alcohol, y otro 40% lo origina la hepatitis C crónica.Se calcula que el 10-25 por ciento de las personas con hepatitisC crónica llegan a sufrir cirrosis.Actualmente están aumentando los casos provocados por la esteatohepatitis no etílica (que afecta sobre todo a personas diabéticas y obesas).

La cirrosis es la enfermedad hepática crónica avanzada más común.

Hemos de diferenciar la cirrosis en dos etapas o fases:

  • En fase inicial se llama cirrosis compensada y significa que el hígado tiene una gran cantidad de cicatrices, pero todavía puede realizar muchas funciones importantes. Cuando en el hígado se desarrolla cirrosis compensada el paciente puede no tener síntomas de que su hígado está dañado. Es por esto que es tan importante obtener una buena atención médica para mantenerse saludable. Esto puede incluye tomar medicamentos anti-VHC para tratar la hepatitis C, si es esta la causa de la cirrosis.
  • En fase avanzada se llama cirrosis descompensada y significa que el hígado está tan dañado que no puede realizar muchas funciones importantes para mantener el cuerpo del paciente en buen estado y está tan dañado que desarrolla muchos síntomas y signos de alarma. Las complicaciones más frecuentes son la ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), hemorragias digestivas y encefalopatía hepática (trastorno de la función cerebral).Los órganos más afectados son el aparato digestivo, el sistema circulatorio, el riñón y el cerebro.Cuando esto ocurre, es muy importante que el paciente reciba chequeos regulares de su médico para seguirle muy de cerca y tratarle algunos de los síntomas. En este momento, es poco probable poder recibir tratamiento antiviral y puede plantearse un trasplante hepático.

Sin un tratamiento adecuado o un trasplante, el 50% de los enfermos en fase avanzada fallecen en un periodo de 5 años.

La atención a los pacientes con cirrosis debería incluir:

  • Diagnóstico de la causa
  • Detección de posibles complicaciones con indicación de tratamiento preventivo
  • Valoración sobre la conveniencia de un trasplante hepático
  • Educación sanitaria de la persona con cirrosis (alimentación, ejercicio, estilo de vida, uso adecuado de fármacos, precauciones especiales)

El hígado es el mayor de los órganos internos en todos los vertebrados, el hígado, es también uno de los más importantes. Tiene muchas funciones, entre ellas la síntesis de proteínas, de factores inmunológicos y de coagulación y de sustancias transportadoras de oxígeno y grasas. Su función digestiva la emulsión y absorción de las grasas. El hígado también principal es la secreción de bilis, una solución indispensable para elimina el exceso de glucosa de la circulación sanguínea; la almacena hasta que el organismo la vuelve a necesitar. Convierte el exceso de aminoácidos en sustancias aprovechables y filtra drogas y venenos del torrente circulatorio, a los que neutraliza y secreta con la bilis. El hígado tiene dos lóbulos principales que se localizan justo debajo del diafragma en el lado derecho del cuerpo. Se puede perder el 75% de este tejido (por enfermedad o intervención quirúrgica) sin que cese de funcionar. Pesa cerca de 1,5 kg, es de color rojo oscuro y está situado en el cuadrante superior derecho de la cavidad abdominal.

ESTRUCTURA
En el embrión, el hígado surge como un crecimiento excesivo de la porción superior del duodeno, justo por debajo del estómago. A diferencia de cualquier otro órgano, el hígado tiene dos vías por las que recibe sangre: la arteria hepática transporta sangre oxigenada procedente del corazón, y la vena porta, que transporta sustancias alimenticias desde el estómago y los intestinos. Estos vasos sanguíneos penetran en el tejido glandular del hígado y se dividen hasta formar sinusoides capilares diminutos (capilares por los que circula la sangre desde la vena porta y la arteria hepática y va a parar a la vena centrolobulillar).


El hígado obtiene su propio suministro de sangre oxigenada de la arteria hepática, que se bifurca de la aorta. La sangre que abandona el hígado es recogida por las venas hepáticas, unidas entre sí para formar una sola vena hepática, que vierte la sangre que transporta en la vena cava inferior; desde la vena cava inferior la sangre regresa al lado derecho del corazón, para ser bombeada hacia los pulmones. El hígado está constituido por formaciones diminutas que reciben el nombre de lobulillos y están separados entre sí por tejido conectivo; en la periferia también se encuentran los espacios porta, que contienen cada uno un conducto bilial, y una rama de la vena porta y otra de la arteria hepática. Estos lobulillos tienen forma hexagonal; están compuestos por columnas de células hepáticas o hepatocitos dispuestas de forma radial alrededor de la vena centrolobulillar, rodeadas por canales diminutos, conocidos como canalículos, hacia los que se vierte la bilis que segregan los hepatocitos. Estos canales se unen para formar conductos cada vez más grandes, que terminan en el conducto hepático. El conducto hepático y el conducto procedente de la vesícula biliar forman el conducto común de la bilis, que descarga su contenido en el duodeno. Por lo general, en los primates y en los carnívoros el conducto pancreático se une con el conducto común de la bilis antes de penetrar en el intestino.

FUNCIÓN
La sangre atraviesa el hígado a una velocidad aproximada de 1,4 litros por minuto; en cualquier momento, el hígado contiene un 10% de toda la sangre del cuerpo. También contiene sangre procedente del páncreas y del bazo. Las células hepáticas ayudan a la sangre a asimilar las sustancias nutritivas y a excretar los materiales de desecho y las toxinas, así como esteroides, estrógenos y otras hormonas.


El hígado es un órgano muy versátil. Almacena glucógeno, hierro, cobre, vitamina A, muchas de las vitaminas del complejo vitamínico B, y vitamina D. Produce albúmina y otras proteínas, muchas de éstas son esenciales para la coagulación normal de la sangre (protrombina y fibrinógeno) y una sustancia anticoagulante que es la heparina. Los aminoácidos digeridos son desaminados en el hígado; es decir, su nitrógeno se extrae para que pueda ser utilizado por el cuerpo. El hígado también puede utilizar el nitrógeno para sintetizar proteínas a partir de hidratos de carbono o de lípidos. Además, produce muchas otras sustancias, como hidratos de carbono, a partir de lípidos o de proteínas. El hígado también forma lípidos a partir de hidratos de carbono o de proteínas, lípidos que almacena para verterlos después a la sangre en forma de ácidos grasos libres que pueden ser degradados para obtener energía. El hígado también sintetiza colesterol.


Unos fagocitos especiales que se encuentran en el hígado eliminan las sustancias extrañas y las bacterias de la sangre. El hígado también depura muchos fármacos y segrega bilirrubina (producto de la degradación de la hemoglobina), y muchas otras sustancias, incluyendo enzimas. Las actividades que el hígado realiza generan una gran cantidad de calor, lo cual influye en la temperatura corporal. El hígado de los mamíferos contiene depósitos de vitaminas del complejo vitamínico B; una de ellas, la vitamina B12, se utiliza para tratar la anemia perniciosa. El hígado también almacena otros agentes antianémicos que se producen en otras partes del cuerpo.

El término hepatitis se utiliza para definir cualquier inflamación del hígado, y proviene del griego hepar que significa hígado. La causa más frecuente de hepatitis es una infección vírica. La hepatitis también puede ser producida por agentes químicos o venenos, por drogas, por bacterias o toxinas bacterianas, por enfermedades producidas por amebas y por ciertas infecciones parasitarias. La hepatitis puede cronificarse y dar lugar a cirrosis. Sin embargo, la mayor parte de los casos de cirrosis están relacionados con una ingestión excesiva de alcohol, que suele estar asociada a su vez a una dieta pobre. En ocasiones, la hepatitis aguda es tan grave que se destruyen casi todas las células hepáticas y el paciente fallece por fallo hepático o por obstrucción de los vasos sanguíneos que proceden del hígado. La ictericia es un síntoma común de la hepatitis y de otras enfermedades hepáticas; está causada por la acumulación de cantidades elevadas de bilirrubina en la sangre.

Ciertas enfermedades, como la diabetes mellitus, están relacionadas con unas acumulaciones de lípidos en el hígado; las alteraciones de la hipófisis, y venenos como el alcohol y el cloroformo, que interfieren con los procesos de oxidación que se realizan en el hígado, también puede dar lugar a dichas acumulaciones. Según aumenta la acumulación de lípidos, las células hepáticas son sustituidas por tejido adiposo dando lugar a la degeneración lipídica del hígado. Durante la gestación y después de mantener una dieta rica en grasas se produce de forma temporal la deposición de lípidos en el hígado. Otras enfermedades que afectan al hígado son los abscesos, debidos a bacterias o a amebas; los tumores, incluyendo el cáncer, que con frecuencia es secundario a un cáncer localizado en cualquier otra región del cuerpo que ha producido metástasis; infiltraciones de sustancias extrañas, y granulomas o masas de tejido inflamado de forma crónica. Los trasplantes de hígado tenían una tasa de éxito bastante reducida hasta hace pocos años.

Mucha gente lucha, durante toda su vida, contra el exceso de peso y contra un metabolismo inactivo, dándose cuenta de que, a medida que envejecen, van ganando peso gradualmente y se resignan ante el hecho de tener un abdomen grande y voluminoso y depósitos de grasa persistentes. Tras años siguiendo dietas creen que ya no existe nada que conduzca a un alivio duradero. Evidentemente algo falla y algo falta.

Me llevó más de 20 años de práctica médica darme cuenta de la solución. El hígado, el órgano supremo del metabolismo, tiene que ser la clave que falta. Parecía tan simple y a la vez tan increíble, ¿por qué a nadie en medicina se le había ocurrido esto antes?

La medicina moderna se ha desviado del tema principal, en cuanto que trata los síntomas de la enfermedad y no las causas. El exceso de peso es un síntoma de mal funcionamiento del hígado y no solamente debido al número de calorías que ingerimos. La medicina no ha conseguido tratar las causas subyacentes del mal funcionamiento del hígado y ciertamente ha ignorado al órgano trabajador más duro del cuerpo, con consecuencias desastrosas.

Mi teoría acerca de que el hígado es la clave para el control de peso ha sido reivindicada por todos los 1.540 pacientes con que he tratado desde 1994 con mi programa para la mejora del funcionamiento del hígado. El porcentaje de éxito, medido según los parámetros de pérdida de peso y bienestar general, ha sido del 100% en todos los pacientes que he tratado.