que son los actos reflejos condicionados

Las drogas duras, u “opiáceos”, son el opio, la morfina y la heroína. Se añade a este grupo la cocaína, que no es un opiáceo, pero que produce efectos similares. Batas drogas producen una rápida dependencia, con un terrible deterioro psicofísico, y los usuarios pagan el estado de bienestar que procuran con graves síndromes de abstinencia en caso de no disponer de una dosis.

El L.S.D. (dietilamida del ácido lisérgico) es un caso aparte; es un alucinógeno que no produce dependencia ni euforia, pero que puede provocar trastornos síquicos irreversibles.

Consecuencias, desintoxicación. Aunque las drogas pueden estimular el apetito sexual, también disminuyen la potencia: la masturbación es la forma de sexualidad más extendida entre los drogadictos.

Para la desintoxicación, se debe tratar al drogadicto tanto a nivel médico como sicológico y reorganizar un status social (reinserción profesional, etc.) tras su rehabilitación.

Anfetaminas y tranquilizantes. Su abuso conduce a loo usuarios a la habituación y la dependencia. Producen una sensación de euforia y de mayor capacidad intelectual, pero cuando finalizo su efecto provocan un estado de depresión y de agotamiento próximo al estado psicótico.

EFECTOS DE LAS DROGAS: La mayoría de estas sustancias, al ser ingeridas por vía oral o inyectadas en los vasos sanguíneos, o simplemente inhaladas, producen transitoriamente una sensación de agrado y bienestar físico y en otros casos, cierto grado de excitación y euforia. Pero tal estado placentero pronto se muda en un cuadro depresivo, de delirios o alucinaciones, y otros trastornos síquicos y físicos. El grado de intoxicación puede llegar a ser muy grave e incluso, en casos extremos, poner en peligro la vida.

La mayoría de las drogas, al ser tomadas con cierta asiduidad, generan DEPENDENCIA, y en ello radica su efecto más nefasto. El drogadicto pasa a depender de la droga. El tóxico se incorpora a su organismo en forma tal que se le hace imprescindible: le es tan necesario que su suspensión puede ocasionarle graves trastornos psico-físicos.

CAUSAS DE LA DROGADICCIÓN: La drogadicción ha invadido todos los campos sociales, sobre todo los juveniles, prácticamente sin hallar resistencia.

• Como se ha dicho, la drogadicción puede ser consecuencia de un tratamiento médico que implica el uso de determinados fármacos: concluido el tratamiento, se continúa con el consumo en forma independiente.

• Muchas veces el camino de las drogas se inicia en ruedas de amigos, y se accede a ellas por compañerismo, por no parecer mojigato, o simplemente, por curiosidad.

• Otras veces la adición a las drogas es reflejo de cierto disfuncionamiento familiar. La falta de afecto y de comprensión puede impulsar a los jóvenes a tratar de evadir sus problemas, y reemplazar sus carencias afectivas buscando nuevas sensaciones.

• En ciertos países, muchos drogadictos son ex-soldados. En los Estados Unidos, luego de la guerra de Vietnam, un elevado porcentaje de ex combatientes continuaron con la práctica de la drogadicción, iniciada en los cuarteles. Modernamente el acceso a la droga se ve facilitado por su tremenda difusión. Este negocio criminal está manejado por poderosos intereses, que mediante redes de distribución existentes en todos los países, ponen el consumo de drogas al alcance de cualquier persona.

DEFENSA CONTRA LA DROGADICCIÓN: En la actualidad, a causa del uso indebido de drogas, millones de personas se pierden para la sociedad, para el trabajo y para sus familias: la toxicomanía los sumerge en un mundo de delirio del que solo se sale con deseos de volver a entrar en él. Reiterando lo expresado con referencia al alcohol y al tabaco, puede afirmarse, con mayor razón aún, que el drogadicto ES UN ENFERMO de alta gravedad. Ante esta realidad, se abren diversos caminos:

• La PREVENCIÓN. Debe iniciarse en los primeros años, tendiendo a alertar a niños y jóvenes sobre tan agudo problema que los acecha. Además de argumentos, la escuela debe proveerlos de convicciones personales, sabiendo que el éxito o fracaso de esta prevención dependerá de la libre elección de cada uno.

• La CURACIÓN. Los adictos deben ser puestos bajo tratamiento médico en los institutos especializados existentes en la mayor parte de los países. Su rehabilitación, aunque difícil, es POSIBLE, conforme lo testimonian millares de liberados.

• La REPRESIÓN. Es necesario que las leyes repriman implacablemente el tráfico o cualquier forma de distribución del tóxico. Además, la acción defensiva del Estado, en salvaguarda de la salud de sus habitantes, debe inclusive extenderse a las relaciones internacionales: deben extremar las medidas de control y defensa contra la acción de ciertos gobiernos que facilitan la producción de drogas y su distribución en el mercado mundial por los beneficios que les producen, aún a sabiendas de que son obtenidos a costa del envenenamiento físico y espiritual de millones de personas.

En nuestre país, el problema de la drogadicción, desconocido hasta hace poces años, en nuestros días se hace sentir con creciente gravedad. La acción oficial al respecto está dirigida por el Consejo Nacional de Reeducación Social, — CENARESO—, establecido en 1974 como organismo dependiente del Ministerio de Salud Pública. En la actualidad, su acción se orienta al cumplimiento de la regla adoptada por la mayoría de los países:

Fuente:
Enciclopedia Joven Fasc. N°36 Enfermedades Sociales Edit. Cuántica
Enciclopedia Larousse Ilustrada Tomo 3
Wikipedia-La Enciclopedia de la Vida Editorial Kapelusz
Guías La Vanguardia El Niño Cuadernillo 6 Cristine Bruell
Educación Cívica 3 Alfredo Drago Editorial Stella –

Impacto del consumo nocivo de alcohol en accidentes y enfermedades crónicas en México

Impact of harmful consumption of alcohol in accident-related mortality and chronic diseasses in Mexico

Carlos Manuel Guerrero-López, Econ, (1) José Alberto Muños-Hernández, M en C, (1) Belén Sáenz de Miera-Juárez, M en C, (1) Ricardo Pérez-Núñez, D en C, (2) Luz Myriam Reynales-Shigematsu, D en C. (1)

(1) Departamento de Investigación sobre Tabaco, Centro de Investigación en Salud Poblacional, Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México.

(2) Centro de Investigación en Sistemas de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México.

Objetivo. Analizar el consumo de alcohol, su relación con accidentes de tránsito y su impacto en enfermedades crónicas.

Material y métodos. Usando encuestas nacionales de salud, registros de colisiones, lesionados y muertes, así como encuestas económicas, se estimaron indicadores de prevalencia, mortalidad y consumo.

Resultados. Entre 2000 y 2012, la prevalencia de consumo de alcohol en adolescentes se mantuvo estable con un incremento importante en adultos. La tasa de colisiones de tránsito con presencia de alcohol fue de 0.36 y 0.58 en adolescentes y adultos, respectivamente. De la población con lesiones de tránsito, 8.4% estaba bajo efectos del alcohol al momento de lesionarse. La mortalidad por dos enfermedades atribuibles al alcohol se ha mantenido en alrededor de 18 000 fallecimientos anuales.

Conclusiones. El abuso en el consumo alcohol implica graves daños a la salud. El incremento de impuestos al alcohol, junto con otras medidas, reduciría el consumo nocivo y la mortalidad asociada.

Palabras clave: consumo de bebidas alcohólicas; accidentes de tránsito; cirrosis hepática alcohólica; mortalidad; impuestos; México.

Objective. To analyze alcohol consumption, and its impact on road traffic-related mortality and chronic diseases.

Materials and methods. Through the analysis of national health surveys, registry of traffic collisions, mortality records and economic surveys, we estimated prevalence, mortality and consumption indicators.

Results. Between 2000 and 2012, alcohol consumption in adolescents remained stable, with a significant increase among adults. Traffic collision rates related with alcohol were 0.36 and 0.58 among adolescents and adults, respectively; 8.4% of the population who suffered traffic injuries was under alcohol effects when the accident occurred. The trend in mortality from two alcohol-attributable diseases has been constant, with an average of 18 000 deaths per year.

tabla de actos notariales capital federal

Ng ka py: Es una variedad de whisky chino de 43º hecho a partir de fermento de mijo y hierbas aromáticas y añejado en madera.

Aguardientes aromáticos: Este grupo incluye varias bebidas alcohólicas de alta graduación (mayor a 40º). Aquí se encuentran el Gin, el ajenjo, la Zubrovka y la Akvavit Escandinava (distinta al aquavitae escocesa). El gin a partir de fresas, moras o frambuesas; La Zubrowka (45º) pero aromatizada con ciertas variedades de pasturas; la Akvavit Escandinava (46º) que se produce en forma similar al gin pero incluye fermento de papas y se aromatiza con semillas de comino. Su variedad Danesa es incolora y aromatizada con semilla de carvi; Las variedades Noruegas y Suecas tienen tono rojizo, son más dulces y picantes. La variedad Finlandesa es aromatizada con canela. La cachaça brasilera es hecha a partir de caña de azúcar, con la diferencia que no incluye añejamiento en madera, ni es aromatizada. Suele complementarse con azucares y cítricos.

Licores: Es el grupo quizá de menor graduación alcohólica. y que incluye las bebidas más dulces y aromáticas. La cantidad de combinaciones y sabores existente es ilimitada. En muchos casos es estandarizada y en otros es asociado a una marca. Su graduación alcohólica comienza en los 27º y termina con los más fuertes en los 40º.

Las bebidas alcohólicas por fermentación, son producidas por acción de las enzimas cambios químicos en las sustancias orgánicas. Este proceso es el que se utiliza principalmente para la elaboración de los distintos tipos de cervezas y para el proceso de elaboración de los distintos vinos, en el caso de las cervezas, el ciclo de fermentación depende del lugar donde esta se produzca, variando para los casos del tipo fabricado en Alemania, Bélgica, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil o el país de origen que fuera. En estos casos se divide comúnmente el proceso en tres etapas. La primera de molienda, la segunda de hervor y la tercera de fermentación. Aunque al proceso completo se le conozca como fermentación, esto se debe a las diferencias entre las distintas hablas y lenguas. En inglés este proceso es mejor diferenciado para cervezas como Brew y para vinos como fermentation que es como es reconocido en lengua hispana.

El tipo de fermentación alcohólica de la cerveza es en donde la acción de la cimasa segregada por la levadura convierte los azúcares simples, como la glucosa y la fructosa, en alcohol etílico y dióxido de carbono.

EFECTOS DEL ALCOHOLISMO SOBRE LOS DEFERENTES ÓRGANOS Y SISTEMAS

El Alcohol en el Sistema Nervioso Central.-

Entorpecimiento de los reflejos

Disminución creativa e intelectual,

Deterioro de la personalidad

El alcohol que se encuentra en los tejidos produce efectos nocivos, sobre todo en el sistema nervioso central, en el que actúa como un anestésico, porque es un agente depresor del mismo.

El Alcohol en el Sistema Digestivo.-

El alcohol, una vez ingerido, se absorbe en el estómago y, la mayor parte, en el intestino delgado.

La rapidez de absorción depende del alcohol que llegue hasta el intestino delgado; la presencia de alimentos en el estómago, la cantidad de alcohol ingerida y las características de la bebida consumida, influyen en la velocidad de absorción del alcohol y su paso a la sangre.

Una vez en la sangre, se distribuye por todos los órganos del cuerpo humano, afectando de forma especial al cerebro (y por tanto al comportamiento de las personas) y al hígado, encargado principal de su metabolismo.

El nivel máximo de alcohol en sangre se alcanza entre los 30 y 90 minutos desde que se ingiere la bebida. Su eliminación cuesta más tiempo, aproximadamente entre 8-10 horas, pudiendo mantenerse hasta 18 horas después de haber sido ingerido.

El hígado en particular es puesto en peligro por el alcohol. Aquí, el alcohol se convierte en una sustancia aún más tóxica, acetaldehído, que puede causar daño sustancial, incluyendo cirrosis en 10% de personas con alcoholismo. El daño hepático es más común y se desarrolla más rápidamente en las mujeres que en los hombres con historias similares del abuso de alcohol. Dentro del tracto gastrointestinal, el alcohol puede contribuir a la causa de úlceras y de pancreatitis, una grave infección del páncreas. En una escala menor, puede causar diarrea y hemorroides.

Cerca de 75% de cánceres del esófago y 50% de cánceres de la boca, la garganta y la laringe se atribuyen al alcoholismo. El alcoholismo también se asocia con un mayor riesgo para los cánceres colorrectales.

El Alcohol en el Sistema Respiratorio.-

Síndrome de dificultad respiratoria agudo. El síndrome de dificultad respiratoria agudo (ARDS, acute respiratory distress syndrome) es a veces una forma mortal de la insuficiencia del pulmón que puede ser causada por varias afecciones médicas (incluyendo la cirugía del baipás del corazón y del pulmón, una infección severa, el trauma, las transfusiones de sangre, la neumonía y otras infecciones del pulmón). Un estudio reciente indica que los pacientes de terapia intensiva con unos antecedentes del abuso de alcohol tienen un riesgo significativamente mayor para el desarrollo de ARDS durante la hospitalización. El alcohol suprime el sistema inmunitario y las personas con alcoholismo son propensas a las infecciones, en particular a la neumonía.

El Alcohol en el Sistema Circulatorio.-

Cardiopatía. Aunque el consumo moderado del alcohol parece reducir el riesgo de los ataques cardíacos al mejorar los niveles de colesterol, dosis más grandes de alcohol pueden desencadenar latidos del corazón irregulares y aumentar la presión arterial hasta en personas sin una historia de cardiopatía. Un estimado 11% de todos los casos de hipertensión son causados por una ingesta alcohólica excesiva. El abuso crónico del alcohol también puede lesionar el músculo del corazón que conduce a la insuficiencia cardiaca; las mujeres son particularmente vulnerables a este trastorno.

No modifica significativamente ni la presión arterial ni el gasto cardíaco.

Vasodilatación cutánea (piel caliente y enrojecida)

Aumenta de la frecuencia de las pulsaciones, el gasto cardíaco y la presión arterial por 30'.

Efecto deletéreo sobre el corazón, condiciona la miocardiopatía alcohólica.

El alcohol en la Piel, Musculatura, y Óseo.-

El alcoholismo severo se asocia con la osteoporosis, la emaciación de los músculos con hinchazones y dolor, las heridas de la piel y comezón. Además, parece que las mujeres dependientes del alcohol confrontan un mayor riesgo para el daño a los músculos, incluyendo músculos del corazón, por los efectos tóxicos del alcohol.

Desciende el umbral de sensibilidad de la fatiga.

Posible alteración muscular.

Repetidas rupturas fibrilares, contracturas, etc.

El Alcohol sobre la Impotencia.-

actos y condiciones inseguras diapositivas

I. Hipoglucemia facticia producida por inyecciones de insulina o ingestión de antidiabéticos orales de forma voluntaria. Tabla 3

J. Hipoglucemias alimentarias secundarias a la cirugía gástrica son frecuentes en pacientes sometidos a gastrectomías, gastroyeyunostomías o vagotomías y piloroplastia.

K. Tumores productores de sustancias parecidas a la insulina, tales como tumores mesenquimales, sarcomas, tumores hepatocelulares, etc. Los tumores mesenquimales productores de hipoglucemias pueden ser benignos o malignos.

H. Hipoglucemia idiopática o funcional. Este tipo de hipoglucemia postprandial se diagnostica por exclusión del resto de causas de hipoglucemia y es infrecuente en pacientes críticos.

Las manifestaciones clínicas de la hipoglucemia son muy variadas e inespecíficas. Los síntomas derivados se pueden clasificar en dos grupos, aquellos que resultan de la descarga simpática secundaria a la activación del simpático y las derivadas de la neuroglucopenia. Dentro de los síntomas derivados de la descarga simpática destacan las palpitaciones, temblor, sudoración, palidez y ansiedad. Dentro de los síntomas derivados de la neuroglucopenia destacan la fatiga, hambre, trastornos del comportamiento, síntomas visuales, focalidad neurológica y coma.

En pacientes diabéticos controlados con insulina, los síntomas de la hipoglucemia no siempre se presentan, así los pacientes con una diabetes de larga evolución pueden no presentar los síntomas típicos de hipoglucemia hasta que los niveles de glucemia alcanzan niveles muy bajos. Por otro lado, los diabéticos mal controlados pueden desarrollar síntomas de hipoglucemia con niveles de glucemia más elevados que los que se presentan en el ayuno. Así pues, los diabéticos insulíndependientes deberían tener mucho cuidados con la cantidad de insulina que se administran, el lugar de la inyección, los hábitos alimenticios, la cantidad de ejercicio que realizan, así como la toma de drogas y alcohol.

Las hipoglucemias que se presentan con el ayuno o después de realizar ejercicio sugieren una hipoglucemia orgánica reflejo de una enfermedad grave. Al contrario, los síntomas y signos que ocurren después de la ingestión de comida, hipoglucemias postprandiales, es muy probable que sean reactivas y por lo tanto de mejor pronóstico.

Con la aparición de la hipoglucemia, los signos que aparecen son el resultado de la descarga adrenérgica y la neuroglucopenia. La rápida mejoría de los síntomas y signos con la administración de glucosa confirmaría el diagnóstico de hipoglucemia. Los signos físicos usuales durante una hipoglucemia incluirían la taquicardia, dilatación pupilar, palidez, piel fría, signos neurológicos tales como hemiparesia, reflejo cutáneo plantar extensor, afasia transitoria, convulsiones, posturas de descerebración o decorticación y coma. Las alteraciones del comportamiento y de las funciones cognoscitivas, demencia senil y otros síndromes orgánicos de la personalidad pueden presentarse tras episodios repetidos y desapercibidos de hipoglucemias. Otras alteraciones secundarias a la hipoglucemia serían alteraciones en la presión arterial, arritmias cardíacas, alteraciones en la temperatura corporal y neuropatía periférica. Durante los episodios de hipoglucemia hay un aumento en la presión arterial sistólica, aunque la diastólica puede subir también. Contracciones auriculares y ventriculares prematuras también pueden presentarse. La fiebre por encima de 38º C también puede presentarse y se correlacionaría con convulsiones o edema cerebral.

Es muy importante recordar que entre los episodios de hipoglucemia el sujeto puede estar libre de síntomas y signos. También sería de interés a la hora de la exploración física hacer hincapié en el hallazgo de signos físicos compatibles con enfermedades sistémicas, tales como enfermedades hepáticas o renales. De igual forma debería buscarse signos físicos de hipopituitarismo, hipoadrenalismo e hipotiroidismo en pacientes afectos de hipoglucemia.

3. 6. HALLAZGOS DE LABORATORIO

Alteraciones en la analítica sanguínea electrocardiograma y en el electroencefalograma pueden observarse en la hipoglucemia. En la analítica sanguínea puede observarse un aumento en el hematócrito y hemoglobina, además inmediatamente antes de la aparición de la hipoglucemia hay un aumento en los linfocitos seguidos posteriormente de neutrofilia. Las alteraciones electrocardiográficas incluyen depresión del segmento ST, alteraciones de la onda T y prolongación del intervalo QT. Las anormalidades encontradas en el electroencefalograma consistirían en una disminución de las ondas alfa y un aumento en las ondas delta.

Los niveles de glucemia en plasma son generalmente un 15% más altos que lo que correspondería a la glucosa en sangre completa. Las muestras de plasma deberían usarse para la determinación posterior de las concentraciones insulina, péptido C y proinsulina una vez documentada la hipoglucemia.

La hipoglucemia espúrea debe ser excluida especialmente cuando la hipoglucemia no se correlaciona con la clínica y no encontramos una causa desencadenante. Los niveles de glucemia en sangre total descienden unos 10-20 mg/dl/h debido a la actividad metabólica de los leucocitos y eritrocitos, si los tubos son dejados a temperatura ambiente durante un periodo de tiempo largo. La separación del plasma rápida es eficaz para impedir la glucolisis. Un aumento en las células sanguíneas provocado por procesos leucémicos, reacciones leucemoides o policitemia vera pueden ocasionar niveles bajos de glucemia. La presencia de heparina o anticuerpos antiinsulina en plasma también falsean las determinaciones de insulina.

En pacientes con diabetes insulíndependiente la hipoglucemia debería considerarse siempre en el diagnóstico diferencial de los pacientes con alteraciones en el nivel de conciencia o coma. Hay una serie de hechos de la historia que son útiles para identificar los pacientes con riesgo de desarrollarla, entre los que se encontrarían una administración excesiva de insulina, ingestión de alcohol, ayuno, ejercicio físico, deficiencia crónica de cortisol u hormona de crecimiento, o bien la presencia de títulos elevados de anticuerpos antiinsulina en suero. Las alteraciones en los mecanismos de contrarregulación también juegan un papel importante en la producción de hipoglucemia, especialmente en los pacientes diabéticos insulíndependiente. La administración de beta-bloqueantes junto con alteraciones en la secreción de glucagón pueden favorecer la hipoglucemia.

El diagnóstico de insulinoma se realizaría por la demostración de niveles elevados de péptido C y proinsulina en plasma. Las exploraciones para la localización del insulinoma incluirían la ecografía, la tomografía computerizada, la resonancia magnética nuclear y la arteriografía.

En todas las situaciones de hipoglucemia espontánea la ingestión de alcohol debería tenerse en cuenta. En las hipoglucemias inducidas por drogas la historia clínica tiene un papel fundamental a la hora de realizar el diagnóstico.

Debido a la pobre relación existente entre la extensión de la enfermedad hepática y la hipoglucemia, en todos los pacientes con glucemias basales o postprandiales menores o igual a 40 mg/dl debería estudiarse la posibilidad de enfermedad hepática. En los pacientes con insuficiencia renal crónica e hipoglucemia es importante excluir problemas hepáticos, hipopituitarismos, hipoadrenalismos o hipoglucemias inducidas por drogas mediante la historia clínica y las pruebas de laboratorio pertinentes. En los pacientes sépticos la hipoglucemia debería siempre considerarse dentro del diagnóstico diferencial en caso de alteración del nivel de conciencia o trastornos del comportamiento. De la misma forma si hay sospecha de alteraciones endocrinas deberían realizarse las pruebas de laboratorio para descartar hipopituitarismo, hipoadrenalismo, déficit de glucagón o hipotiroidismo. La hipoglucemia de ayuno, junto a malnutrición, puede verse aún en nuestros hospitales. Estos pacientes pueden desarrollar una hipoglucemia resistente al tratamiento. Habrá que tener en cuenta a las embarazadas y lactantes, las cuales pueden desarrollar una hipoglucemia más rápidamente cuando se reduce el aporte nutricional.

Ciertos tumores, entre los que se encuentran particularmente sarcomas, hepatomas y tumores del tracto biliar pueden secretar factores de crecimiento parecidos a la insulina que producen hipoglucemia, a menudo en presencia de caquexia.

La hipoglucemia facticia es el resultado de la administración inadecuada de insulina o antidiabéticos orales, lo que produce una elevación de los niveles de insulina en plasma, pudiéndose diagnosticar la situación erróneamente como insulinoma. En la hipoglucemia generada por la administración inadecuada de insulina los niveles plasmáticos de péptido C están bajos, cuando los niveles de insulina permanecen altos; igualmente la aparición de anticuerpos contra la insulina, en sujetos que no necesitan la administración terapéutica de ésta, nos indicaría la utilización inadecuada de insulina (con la utilización de insulina humana la detección de anticuerpos contra la insulina, generados con la utilización de insulinas animales, ha perdido su valor). En sujetos que desarrollan hipoglucemia por la ingesta inadecuada de antidiabéticos orales, presentan niveles altos de insulina y péptido C en plasma, simulando un insulinoma; sin embargo la búsqueda de metabolitos de las sulfonilureas en plasma y orina confirmaría el diagnóstico.

Las hipoglucemias producidas tras la ingesta alimentaria se asocian en muchas ocasiones a cirugía gástrica previa, aunque en algunas ocasiones se desarrolla sin antecedentes de cirugía gástrica; en estas ocasiones, el vaciado gástrico rápido puede ser demostrado por tránsitos digestivos baritados o estudios isotópicos del tracto digestivo superior.

En todo paciente en coma debería administrarse glucosa intravenosa. Inicialmente de 25 a 50 ml de glucosa al 50% debería ser administrada rápidamente, seguida de una perfusión de glucosa al 10% tanto tiempo como fuera necesario hasta que apareciera hiperglucemia leve o persistente. En algunos pacientes es necesario suplementar la perfusión de glucosa al 10% con bolos intermitentes de glucosa al 50%.

De cualquier forma el paso más importante en el tratamiento de la hipoglucemia es la búsqueda de la causa desencadenante, y por lo tanto buscar la posible duración y severidad de la misma.

En las hipoglucemias inducidas por drogas una perfusión prolongada de glucosa al 10% puede ser necesaria para mantener unos niveles de glucemia en sangre en torno a 200 mg/dl. Si estos niveles de glucemia no pueden ser mantenidos con la perfusión glucosa al 10% a un ritmo de 200 ml/h, habrá que mantener la perfusión junto a:

1. 100 mg de hidrocortisona y 1 mg de glucagon por cada litro de glucosa al 10% administrada durante el tiempo que sea necesario.

2. Además una perfusión de 300 mg de diazóxido en glucosa al 5% administrado durante un periodo de 30 minutos y repetidos cada 4 horas hasta que los niveles de glucemia aumenten y se sitúen por encima de 200 mg/dl (la administración de diazóxido disminuye la secreción de insulina). Conforme los niveles de glucemia se van elevando la hidrocortisona, el glucagón y el diazóxido se suspenderán y la velocidad de infusión de glucosa al 10% se disminuirá. Cuando se presenta hiperglucemia persistente a pesar de la infusión de glucosa al 5% se suspenderá la glucosa durante un periodo de 24 horas.

Los síntomas de hipoglucemia deben responder de una forma rápida a la infusión de glucosa iv, a no ser que la hipoglucemia haya sido profunda y prolongada en cuyo caso puede producir un daño orgánico cerebral. Si el paciente permanece en coma a pesar de haberse corregido la hipoglucemia puede administrarse un bolo de manitol al 20%, que en ocasiones provoca una rápida recuperación de la conciencia.

La administración intravenosa, intramuscular o subcutánea de glucagón a dosis de 0,5 a 1 mg puede ser efectiva en el tratamiento de la hipoglucemia causada por sobredosis de insulina en pacientes diabéticos. Debido a que la administración de glucagón iv puede producir vómitos deben tomarse precauciones para evitar la aspiración de estos pacientes. La administración de glucagón no es efectiva para revertir la hipoglucemia desarrollada por sulfonilureas.

En los casos en que la hipoglucemia se genera por la existencia de un insulinoma, especialmente si éste es único y benigno, el tratamiento sería la extirpación quirúrgica. En los casos de insulinomas malignos, en pacientes con contraindicaciones mayores para la cirugía y en los casos en los que la cirugía no ha sido curativa el tratamiento médico con diazóxido sería de elección. Otras drogas útiles en el tratamiento del insulinoma serían las tiazidas, difenilhidantoína, propranolol y antagonistas del calcio. En los insulinomas malignos el tratamiento quimioterápico puede alcanzar la remisión parcial o completa en el 60% de los casos. En algunos casos el tratamiento de estos pacientes con octeótrido en dosis de 50 a 100 microgramos subcutáneos tres o cuatro veces al día o radioterapia pueden ser beneficiosos.

En las hipoglucemias inducidas por el etanol, así como las hipoglucemias asociadas con trastornos sistémicos pueden hacer necesaria la infusión continua de glucosa. Además de esta medida el tratamiento de las causas desencadenantes es un pilar básico en el tratamiento. En las hipoglucemias relacionadas con la falta de aporte calórico - malnutrición - pueden ser necesarias infusiones muy importantes de glucosa para su corrección. En las hipoglucemias facticias es básico el tratamiento psiquiátrico de estos sujetos una vez corregida la hipoglucemia. En las hipoglucemias alimentarias el tratamiento inicialmente consistiría en comidas frecuentes y escasas. Si esto falla debería intentarse una solución quirúrgica.

La hipoglucemia se define como la aparición de una amplia variedad de síntomas en asociación con niveles de glucemia plasmática por debajo de 40 mg/dl. Las hipoglucemias que se producen en el paciente hospitalizado se relacionan con la administración inadecuada de insulina, alcohol, drogas (especialmente clorpropamida), insuficiencia renal, enfermedad hepática, infecciones, nutrición parenteral total, tratamiento de la hiperkalemia con insulina, quemaduras extensas, neoplasias, embarazo, y una amplia variedad de causas menos comunes.

El diagnóstico de hipoglucemia debería considerarse en todo paciente hospitalizado que presentase síntomas de activación adrenérgica o síntomas de neuroglucopenia. Una detallada historia clínica junto con un examen físico cuidadoso, complementado con unas apropiadas pruebas de laboratorio usualmente identifican la causa específica de la hipoglucemia.

Un episodio de hipoglucemia, especialmente si es severa, debería ser tratada con una perfusión intravenosa prolongada de glucosa. La rápida identificación y tratamiento de la hipoglucemia es esencial para prevenir la importante morbi-mortalidad asociada a este proceso.

Si quieres prevenir los problemas derivados de los triglicéridos altos, vigila estos posibles síntomas y acude al médico si los notas.

Los triglicéridos son moléculas de grasa que circulan por nuestro cuerpo con el fin de darnos energía o de ser acumuladas en el tejido graso para ser usadas en el futuro. Se encuentran en nuestra sangre de forma natural porque es el hígado quien los produce, sin embargo, una mala alimentación y la falta de ejercicio puede hacer que tengamos un exceso de triglicéridos en sangre y peligrar nuestra salud.

Los triglicéridos altos (o hipertrigliceridemia) son un enemigo silencioso porque es difícil darse cuenta cuando se tienen, la persona afectada normalmente no se da cuenta hasta que es demasiado tarde porque las señales son muy sutiles y no todos las presentan. La única forma segura de saberlo es haciendo un análisis de sangre. Por eso, podemos no darnos cuenta hasta que se desencadenan otras enfermedades más graves como la enfermedad cardíaca, daños en el hígado o en el páncreas. Algunos de los síntomas que podemos ver antes de llegar a estos extremos son:

-Aumento de la grasa abdominal tanto en hombres como en mujeres.

-Aparición de vello facial y acné.

-Insomnio y ansiedad. En hombres además es común tener apnea del sueño.

-Ansiedad por comer dulces y comida calórica.

-Fibromialgia. El dolor muscular y la fatiga son comunes en ambos sexos.

actos de fe del notario

Se considera un ataque al hígado a un trastorno digestivo que produce dolor, molestias e inflamación en la parte superior derecha del abdomen, dolor de cabeza, sensación de estómago lleno y naúseas.
En ocasiones estos síntomas van acompañados de sabor amargo en la boca, eructos con olor a huevo, también pueden presentarse mareos, vómitos y sensación de decaimiento general.

El llamado ataque al hígado se produce horas después de haber tomado alimentos grasos, los cuales generalmente se toman acompañados por otros alimentos que contienen almidón, por ejemplo hamburguesas y patatas fritas, embutidos con pan, etc.

En otros casos el ataque al hígado aparece luego de haber consumido alimentos que no se consideran grasos y en realidad se encuentran dentro de los que contienen más grasa como huevos, mayonesa, chocolate, helados, productos de pastelería, tortas y postres.

Los alimentos fritos suelen estar entre los grandes causantes del ataque al hígado.

¿Porqué dicen que el ataque al higado no existe?

Quien ha pasado por uno o más ataques de hígado y reconoce perfectamente los síntomas no estará dispuesto a creer que el higado no tiene nada que ver con el problema.
Pero la verdad es que las molestias suelen ser causadas por la vesícula o por el intestino grueso y en muchos casos por ambos a un mismo tiempo.

Para explicarlo en forma breve diremos que el hígado genera bilis, esta se deposita en la vesícula y cuando se realiza la digestión la vesícula va descargando bilis en el intestino delgado con la finalidad de disolver las grasas, esta descarga la realiza en forma de contracciones.
Cuando se consumen alimentos muy grasos la vesícula se ve obligada a verter más bilis, esto lleva a que trabaje en exceso al contraerse mayor cantidad de veces, si además en su interior hay uno o más cálculos las molestias y el dolor están asegurados.

Cuando ese exceso de bilis pasa al intestino grueso y se suma con los gases producto de la fermentación de alimentos ricos en almidón, quedará repleto de burbujas y se inflamará como un globo.
El dolor del lado derecho del abdomen, donde se encuentra el hígado, se debe a que en esa zona el intestino grueso forma un ángulo llamado ángulo hepático y es donde se acumula gran cantidad de gases y burbujas.

Cual es el tratamiento para un “ataque al higado”

Se pueden emplear estos REMEDIOS CASEROS PARA EL ATAQUE AL HÍGADO, colocar hielo en la zona para reducir la inflamación, beber mucho líquido evitando las bebidas gaseosas, tomar alimentos como caldo de verduras, manzanas al horno, filete de pollo al horno o a la parrilla con verduras cocidas.
Evitar todo tipo de alimentos grasos, pan, pastas, arroz y aquellos que generan gases como las patatas, boniatos, frijoles, etc.
Consultar al médico de inmediato cuando se presenta un dolor agudo que no se calma, fiebre o vomitos y diarrea a un mismo tiempo.

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Entrada escrita en fecha julio 19th, 2011 a la hora 16:58 en la categoria: Trastornos del sistema digestivo.

ami siempre me pasa lo mismo horas despues de haber ingerido algo, en el ultimo mes me eh enfermado ya 3 veces y me eh dado cuenta que es a causa del queso, antes no me hacia mal y de un dia para otro me cae faltal a que se debe eso? ya nose que hacer, tengo hasta miedo de comer algunas cosas aveces, por que las veces que me eh enfermado del estomago es horrible son nauseas que duran horas no vomito al tiro y cuando lo hago despues de muchas horas empieso con fiebre mareos alucinaciones y al final diarrea
que debo hacer?

Valeria: Puedes estar presentando una intolerancia alimentaria, como mencionas el queso se podría pensar en una intolerancia a la lactosa y en ese caso puedes probar suprimiendo el consumo de todos los productos lácteos, los elaborados con leche y también aquellos que contengan lactosa (lee las etiquetas).
La recomendación es que consultes a un gastroenterólogo para determinar cual es la causa concreta, porque puede tratarse de problemas en el estómago, vesícula, hígado o intestinos y tienen que realizarte algún estudio para luego indicarte el tratamiento que corresponda,

Tengo todos los sintomas pero mi dolor es en el lado Izquierdo sera podria ser igual el ataque al higado. Tambien hace dos meses estuve mal de gastristis tiene esto alguna relación?

Hola, hace unos meses me operaron de la vesícula y me la quitaron. Me colocaron un tubo para que me ayudara a digerir alimentos y mi estomago se acostumbrara poco a poco, yo me descuide y según los doctores el tubo creo llagas en los ductos biliares, estuve a punto de morir pero al ir a emergencias me pudieron colocar 2 tubos, me hicieron sentir muy bien yo segui mi dieta y tome mi medicación recomendada, hace 2 dias me quitaron el tubo y ahora estoy sufriendo de un dolor es ardor en la parte derecha de mi cuerpo y ese dolor va hasta el dolor de mi espalda, no se que hacer el hielo me tranquilizo el dolor pero aun sigue ahi. podria recomendarme algo?…si no es que ya estare en emergencias de nuevo

hola cuando tuve 5 años me contagie de hepatitis ahora tengo 28años nunca me controle y es la segunda ves que me agarra un dolor tan fuerte que no me deja caminar me puede traer consecuencias por mi falta de descuido.¿que debo hacer?

paola: Supongo que te refieres a la hepatitis A, es la más común y no suele dejar secuelas ni causar trastornos en el futuro.
Existen otras hepatitis como la B o la C que pueden transformarse en enfermedades crónicas que afectan gravemente al hígado, esas si requieren controles periodicos.
El dolor del lado derecho, frente al hígado, puede deberse a un “ataque al higado” o a cálculos en la vesícula. Otras posibles causas pueden los trastornos intestinales, como por ejemplo el colon irritable, entre otros.
La inflamación del apéndice puede producir un dolor fuerte que llega hasta la pierna, pero el dolor en los ovarios también puede extenderse hasta la pierna, por lo tanto lo aconsejable es que consultes al médico para determinar la causa de ese dolor.

Hola me pasa ami que hoy cuando me levante me levante re bien y me tome como desayuno menos de una media taza de cafe con leche con unas galletas chicas de chips de chocolates comi unas siete u ocho son chiquitas igual luego de haber desayunado me puse nervioso y me dio una molestia en el ojo derecho como un dolor pero no me dolia la panza ni tengo el estomago inflamado ni siento esa sensacion de estomago lleno directamente por las dudas me tome una buscapina pensando que era ataque al higado soy de argentina encima estoy medicado por que tengo hemetofobia miedo a vomitar hoy fui al doctor y me dijo q hice bien en tomar buscapina pero el dolor se me va y viene de aratos en el ojo derecho y como hace anios que no vomito ni me descompongo le tengo miedo a eso me dieron un tranquilizante llamado alplax es un relajante para dormir x los nervios me pueden ayudar. A superar este miedo a vomitar. No me deja vivir cuando llega la hora o del desayuno merienda comida y cena me da muchisimo miedo a comer …..

Que puedo hacer. Tengo miedo de comer es un infierno mi vida siempre dependo de metoclopramida o de reeliveran 10 mg en comprimidos para no vomitar y estoy harto de tomar tanta medicacion primero el dr me dijo que era gastritis luego que era principio de ulcera y ahora que es psicologico y me dieron para el control de la acidez omeprazon 20 mg luego pantoprazon de 40 mg y luego esomeprazon de 40 mg y se me fue la acides del estomago y luego ahora me dieron reeliveran y alplax o sublingual para relajarme el sublingual y el alplax q es un ansiolitico para dormir me lo dieron q puedo hacer. Fui al psicologo y solamente me hablaba y preguntaba pura mierda de la vista de mi flia y toda esa mierda me canse y no fui mas porque no me ayudo en nada eso. Parecia un interrogatorio policial lo que me preguntaba y jamas toco el tema de porque le tengo miedo a vomitar y la verdad q no se que hacer pueden ayudarme. Estoy a punto de querer suicidarme porque no doy mas por este problema me pueden ayudar.

Angel: No dices si consultaste a un gastroenterólogo y te realizaron los estudios necesarios para comprobar que no existe ninguna causa orgánica que te produzca ese malestar, porque veo que te han tratado para Gastritis o principio de úlcera sin resultados. Si no te hicieron estudios solicita que te los hagan.
Cuando tienes un ataque al hígado no es necesario tomar buscapina, se puede mejorar tomando las clásicas gotas que venden en farmacias y contienen alcachofa y boldo, también ayuda beber agua con jugo de limón, la Buscapina hay que dejarla para cuando existen cólicos fuertes.
Respecto a lo que tomaste en el desayuno, deberías comer más sano, olvidate de las galletitas con chocolate y suspende la leche y todos los lácteos por unos días, porque puedes haber desarrollado una intolerancia a la lactosa sin saberlo. Si al cabo de esos días no notas mejorías puedes volver a consumir lácteos.
En cuanto a la fobia al vómito, creo que lo importante es saber si surgió antes o después de que comenzaron tus malestares digestivos y en caso de tratarse de una verdadera Fobia necesitas consultarlo con un psiquiatra y el profesional decidirá que tipo de terapia psicológica es la que necesitas porque hay varias y puede que la que hayas recibido no fuera la adecuada.

Hola, a mi me pasó una ves, sali con mi mamá a hacer mandados y cunado volviamos para mi casa me desmayé en la calle, justamente ese dia no habia desayunado pensé que se trataba de eso y lo dejé pasar, dias despues no podia dormir en la noche, tenia pesadillas por la noche,no comia nada(creo que me hacia peor ya que no podia ir al baño porque no ingeria alimentos) estaba todo inflamado y ya casi que no podia respirar era horrible, me dijeron que me tenia que cuidar al comienzo lo hice pero despues ya no, ahora estoy otra ves asi, pero a diferencia de que no me desmayé, pero siento como una bola cuando me siento que parece que se me va a salir por la espalda, eructos cuando ingiero algo o gases,sensacion de andar en el “aire” todo el tiempo (nose si se deba a lo mismo) siento que se me corta el aire, y debido a eso tengo mala circulacion, quisiera saber que tengo que hacer para controlarlo! Desde ya muchas gracias!

Gabriela: Es necesario que consultes a un gastroenterólogo para saber cual es la causa de esos trastornos digestivos, tienen que realizarte estudios, al menos una ecografía abdominal porque no existe ninguna otra forma de saber cual es el problema.
Puedo ayudarte con sugerencias tales como no comer grasas ni frituras, evitar alimentos que generan gases como papas (patatas), patata dulce (boniato, camote), porotos, lentejas, garbanzos, habas, mani, bebidas gaseosas, etc, aumentar el consumo de frutas y vegetales, consumir yogur descremado, cambiar el pan de harina blanca por pan integral y beber abundante agua. Con esa medidas deberían lograr una mejoría, pero insisto en que realices una consulta con un gastroenterólogo.

Tengo ya mas de un año con un dolor en esa zona (donde esta el higado) algunas veces me da despues de comer, otras veces solo por estar acostado o sentado. No es un dolor insoportable si no que es un dolor molesto nadamas que me empieza desde espalda del lado derecho de la espalda abajo y despues me llega hasta mas al centro del ambdomen. He cambiado mi alimentacion varias veces pero me sigue dando coma lo que coma.

Hola, hace dos años que vengo luchando con los ataques de mi marido, él los tiene desde que recuerda, aproximado desde los 17 años hasta hoy con sus 35.

le dan ataques al hígado casi una vez al mes, presenta nauseas, vómitos de pura bilis acompañados de una infinidad de eructos que retumban en la casa, dolores de cabeza, sensación de lleno y cansancio, ni más ni menos. Hace tiempo vengo prestándo atención a lo que come antes de estos ataques, por lo general el vino siempre está presente unos días antes de que le agarren.
La otra noche tomó dos copas de vino con pizza y llegó a la casa sintiéndose medio incómodo, pero al día siguiente se despertó bien, desayunamos y almorzamos (un plato de arroz con una pata de pollo y veduras, todo al horno) sin contratiempos pero a la noche salimos a cenar y tomó dos pintas de cerveza artesanal con dos salchichas alemanas, pan, chucrut y mostaza cervecera, de postre picoteó dos bocados de strudel de manzana y helado de crema que eras mios! ajaja.
A la mañana siguiente despertó mal, con los síntomas que te mencioné más arriba.
Lamento no saber como cuidarlo o aconsejarlo.
Hace un año atrás se hizo estudios de todo tipo:
– ecografía abdominal, dónde evaluaron su hígado, vesícula biliar, páncreas, baso y riñones.

– hepatograma completo (donde aparentemente se incluye el exámen de celiaquía que nos cobraron 300 pesos argentinos!!)

y le dijeron que todo estaba bien, en perfecto funcionamiento y cuando se realizó este estudio el dia anterior se lo había pasado vomitando.

no hemos visitado a un gastroenterólogo, hasta ahora lo vieron dos médicos clínicos, podrá un gastroenterólogo decirnos algo nuevo? o nos enviará a hacer estos estudios que ya dieron bien? hay alguna pista que nos puedas dar sobre qué podría ser lo que lo aqueja??

Además de los síntomas comunes con los otros tipos de hígado graso, los pacientes con EHNA pueden sufrir náuseas, vómitos, y coloración amarillenta de la piel (ictericia).

Si no se trata, la EHNA puede afectar a la funcionalidad del hígado y sufrir un eventual fallo hepático.

Pese a que sea poco común, la grasa puede acumularse en el hígado durante el embarazo. Las causas tampoco se conocen con certeza, pero los cambios hormonales podrían jugar un papel determinante como causante de esta situación.

La esteatosis hepática aguda es una complicación del embarazo que puede ser potencialmente mortal. Generalmente, los síntomas empiezan en el tercer trimestre:

  • Náuseas y vómitos persistentes.
  • Dolor en el abdomen superior derecho.
  • Ictericia.
  • Malestar general.

La mayoría de las mujeres mejoran después del parto y no vuelven a padecer síntomas.

Puede ser capaz de prevenir esta enfermedad si:

  • Mantiene un peso saludable.
  • Realiza un mínimo de actividad física.
  • Reduce el consumo de alimentos altos en grasa.
  • No bebe alcohol en exceso.
  • Siempre toma la dosis recomendada de sus medicamentos.

Debido a que actualmente no existe tratamiento específico ni cirugía para resolver esta condición, los científicos se encuentran investigando si ciertos medicamentos podrían ayudar. No obstante, en la mayoría de los casos mejorará si toma medidas contra sus causas.

Gestionar correctamente la diabetes, dejar de beber y fumar, controlar su peso corporal, realizar ejercicio con regularidad y tener una dieta saludable son los mejores remedios para combatir contra el exceso de grasa en el hígado y reducir el riesgo de posibles complicaciones.

  • Hemorragias nasales y los moretones
  • musculares frecuentes y en las articulaciones

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo: se encarga de procesar y eliminar los productos de desecho para evitar que se acumulen a través de su participación en procesos como el metabolismo o la función inmunitaria. Cuando la actividad del hígado se ve afectada de forma grave, la vida de la persona corre un riesgo muy elevado.

En este artículo hablaremos de las causas, los síntomas y los tipos de esteatosis hepática o hígado graso, uno de los trastornos más comunes de este órgano, que predispone a la aparición de cirrosis (cicatrización patológica del hígado) si no se trata adecuadamente mediante cambios en el estilo de vida, en particular la abstinencia del alcohol.

La esteatosis hepática es una enfermedad, con frecuencia asintomática, que consiste en la acumulación de grasas en las células del hígado; las más habituales son los triglicéridos, que se relacionan con la aterosclerosis y la hipercolesterolemia. El nombre más utilizado por la mayoría de personas para designar este trastorno es “hígado graso”.

Se trata de una enfermedad de carácter reversible, puesto que su evolución depende por lo general de que se produzcan cambios en los hábitos y en el estilo de vida, como la adopción de una dieta saludable o la interrupción del consumo de alcohol. No obstante, la esteatosis hepática puede progresar hacia la cirrosis si no es manejada de forma adecuada.

La prevalencia de este trastorno varía en gran medida en función del país al que nos refiramos; mientras que en algunos es de aproximadamente un 10%, en muchos países ricos esta cifra supera el 20% de la población. En cualquier caso la esteatosis hepática es una enfermedad muy habitual, en especial en personas con obesidad.

Con frecuencia la esteatosis hepática se manifiesta como un trastorno asintomático, o bien aparecen tan sólo síntomas inespecíficos como cansancio o malestar en el vientre. Es por esto que muchas personas no son conscientes de que tienen este problema si ningún examen físico detecta un signo característico: un ligero aumento del tamaño del hígado.

La mayoría de los síntomas del hígado graso se asocian a la inflamación de este órgano. Cuando esto sucede es habitual que aparezcan síntomas como la sensación de fatiga, la debilidad física, la confusión, el dolor en el abdomen, la disminución del apetito y en consecuencia la del peso corporal.

El hígado tiene una cierta capacidad de autorrepararse. Este proceso se da a través de la generación de nuevas células hepáticas que sustituyen a las que se encuentran dañadas. Sin embargo, si el hígado es forzado en exceso puede producirse una cicatrización crónica de los tejidos; cuando la esteatosis evoluciona hasta este punto hablamos de cirrosis hepática.

Cuando las grasas se acumulan en exceso en el hígado, el funcionamiento de este órgano se ve alterado; esto hace que nuestro cuerpo no pueda eliminar correctamente las sustancias de desecho que se introducen en nuestro organismo, en especial a través de aquello que comemos y bebemos.

El abuso y la dependencia del alcohol son las causas más habituales de la esteatosis hepática, puesto que el consumo excesivo de esta sustancia provoca lesiones en el hígado. Cuando éste es el principal factor causal en la aparición de la enfermedad se utilizan los términos “esteatosis hepática alcohólica” e “hígado graso alcohólico”.

Algunos de los factores de riesgo más relevantes para la aparición del hígado graso son la obesidad, las dietas ricas en azúcares y grasas (que pueden provocar diabetes tipo 2 e hiperlipidemia) y tener una edad avanzada; la mayoría de casos se dan entre los 40 y los 60 años. La herencia genética y el consumo de aspirina o esteroides también se asocia a este trastorno.

Por lo general los casos de hígado graso se clasifican en función de si su causa es el consumo excesivo de alcohol u otra distinta. No obstante, también existe una variante especial que merece la pena mencionar: la esteatosis hepática aguda del embarazo.

La esteatosis hepática no alcohólica se asocia generalmente con trastornos en la descomposición de grasas; esto hace que se acumulen en el hígado. El criterio básico que se utiliza para diagnosticar esta variante del hígado graso es que al menos un 10% del tejido de este órgano esté compuesto por lípidos.

El alcoholismo daña las células del hígado e interfiere en su funcionamiento; esto incluye la descomposición de lípidos. Si una vez detectada la esteatosis hepática alcohólica el consumo de alcohol se mantiene es muy probable que el trastorno evolucione hasta pasar a ser una cirrosis; en cambio, tras unos dos meses de abstinencia la esteatosis remite.

Este tipo de esteatosis hepática es una complicación poco frecuente que aparece en el tercer trimestre de gestación. Los síntomas tienden a desaparecer después del parto, e incluyen una sensación de malestar general, dolores en la parte alta del vientre, náuseas y vómitos y la ictericia, que consiste en la coloración amarillenta de la piel y de las mucosas.

La acumulación de grasa en el hígado, técnicamente llamado esteatosis hepática, es un problema bastante común que puede ser causado por factores de riesgo como obesidad, diabetes, colesterol alto y consumo excesivo de bebidas alcohólicas

A pesar de que ni siempre el paciente presente síntomas, puede sentir dolor en el lado derecho del abdomen, la barriga hinchada, náuseas, vómitos y malestar general. Si hay presencia de estos síntomas se debe consultar un hepatólogo para realizar exámenes que evalúen el funcionamiento del hígado y la gravedad de la enfermedad.

La grasa en el hígado puede ser controlada con alteraciones en la dieta y la practica regular de actividad física, siendo importante seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones como la cirrosis.

La acumulación de grasa en el hígado puede ser clasificada de acuerdo con su gravedad como se muestra a seguir:

  • Grado 1 o Esteatosis hepática simple: el exceso de grasa es considerado inofensivo. Generalmente el paciente no presenta síntomas y solo descubre el problema a través de un examen de sangre de rutina;
  • Grado 2 ou Esteatosis hepática no alcohólica: además del exceso de grasa el hígado se inflama. Generalmente el paciente presenta síntomas como dolor en el lado derecho del abdomen y la barriga hinchada;
  • Grado 3 o Fibrosis hepática: existe grasa e inflamación que causa alteraciones en el órgano y en los vasos sanguíneos a su alrededor, pero el hígado todavía funciona normalmente;
  • Grado 4 o Cirrosis hepática: es la fase más grave de la enfermedad y surge después de años de inflamación, siendo caracterizada por la alteración en todo el hígado que causa reducción de su tamaño y dejan su forma irregular. La cirrosis puede evolucionar para cáncer o muerte del hígado siendo necesario en estos casos transplantar el órgano.

Así además de evaluar la cantidad de grasa en el hígado, también es importante verificar la presencia de inflamación, ya que es la principal causa de muerte de las células de este órgano. Para evaluar la progresión de la enfermedad, se puede utilizar la Elastografía Hepática, que es un examen rápido y sin dolor.

Normalmente durante las primeras etapas de la enfermedad el paciente no siente ningún síntoma, descubriendo el problema ocasionalmente a través de exámenes para diagnosticar otra enfermedad. Sin embargo, en las etapas más avanzadas puede surgir el dolor en el lado superior derecho del abdomen, pérdida de peso sin explicación, cansancio, malestar general, náuseas y vómitos.

En caso de cirrosis, otros síntomas también pueden surgir como piel y ojos amarillentos, comezón en el cuerpo, hinchazón de la barriga, piernas y tobillos.

El riesgo de acumular grasa en el hígado no ligado al consumo excesivo de alcohol es mayor en los casos de:

  • Obesidad;
  • Diabetes tipo 2;
  • Hipertensión;
  • Colesterol alto;
  • Edad mayor a 50 años;
  • Fumar;
  • Hipotiroidismo;
  • Cirugía bariátrica.

La cirugía bariátrica y otros procedimientos para adelgazar aumentan el riesgo de acumular grasa en el hígado debido a alteraciones en el metabolismo causadas por la pérdida rápida de peso. Además de esto, este problema también puede surgir en personas que no tienen factores de riesgo, niños y mujeres embarazadas.

Los cambios en el hígado pueden detectarse inicialmente mediante un análisis de sangre que evalúa las sustancias producidas por ese órgano. En la presencia de valores alterados que indiquen que el hígado no está funcionando bien, el médico puede pedir exámenes complementarios como un ultrasonido, una tomografía, una elastografía hepática, resonancia magnética o una biopsia.

contra sus propios actos

Un informe reciente de la revista Immunology señala que el alcohol deteriora la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales. Y estudios sobre la fertilidad sugieren que incluso beber poco hace que las mujeres sean menos propensas a concebir, mientras que el consumo excesivo en los hombres puede reducir la calidad y la cantidad del esperma.

Por qué el alcohol tiene este efecto negativo en tantos aspectos de nuestra salud podría deberse a acetaldehído: la sustancia que se produce en el cuerpo cuando el alcohol se descompone.

El acetaldehído es tóxico y se ha demostrado que daña el ADN.

El doctor KJ Patel, del laboratorio de biología molecular en el Instituto de Investigación Médica de Cambridge, realizó recientemente un estudio sobre los efectos tóxicos del alcohol en ratones.

Su investigación indica que una sola dosis alta de alcohol durante el embarazo puede ser suficiente para causar daños permanentes en el genoma de un bebé.El síndrome fetal del alcohol, dice, "puede hacer que nazcan niños con daños graves, con la anomalías en la cabeza y la cara y trastornos mentales".

El alcohol es un agente cancerígeno comprobado, dice Patel.

"Las células cancerígenas no existen si no hay una alteración en el ADN. Cuando bebemos, el acetaldehído corrompe el ADN de la vida y puede llevarnos por el camino d el cáncer.

"Uno de los defectos genéticos más comunes en el hombre es la incapacidad para contrarrestar la toxicidad del alcohol".

El Dr. Nick Sheron, quien dirige la unidad hepática en el Hospital General de Southampton, dice que los mecanismos por los que el alcohol hace daño no son tan claros.

"La toxicidad del alcohol es compleja, pero sí sabemos que tiene una relación directa con la dosis".

En lo que se refiere a la enfermedad hepática alcohólica, cuanto mayor es el consumo de alcohol por semana mayor es el daño al hígado, y esto aumenta de forma exponencial en las personas que beban de seis a ocho botellas de vino más en ese período, por ejemplo.

En los últimos 20 a 30 años, dice el doctor Sheron, las muertes por enfermedades del hígado se han incrementado en un 500%, y un 85% de ellas fueron debidas al alcohol.

Sólo en los últimos años el aumento de desaceleró.

"El alcohol tiene un mayor impacto que el tabaquismo en la salud porque el alcohol mata a una edad más joven. La edad promedio de muerte para una persona con enfermedad hepática alcohólica es de 40 años".

El alcohol es, sin duda, un problema de salud pública también.

A principios de este año, las cifras del servicio de salud público británico, el NHS, señalaron que los ingresos hospitalarios relacionados con el alcohol alcanzaron niveles récord en 2010. Más de un millón de personas fueron ingresadas en el año 2009-10, en comparación con 945.500 en 2008-09 y 510.800 en 2002-03. Casi dos de cada tres de esos casos eran hombres.

Al mismo tiempo, la organización Alcohol Concern predijo que el número de ingresos llegaría al millón y medio en 2015, y que le costarían al NHS unos (US$5.700 millones al año.

El año pasado, un estudio en la prestigiosa revista The Lancet concluyó que el alcohol es más dañino que la heroína o el crack si se consideran los peligros en general para el individuo y la sociedad.

El estudio, realizado por el Comité Científico Independiente sobre Drogas, también señaló que el alcohol es tres veces más dañino que la cocaína o el tabaco, debido a que es tan ampliamente consumido.

Entonces, ¿cuánto alcohol es demasiado? ¿Cuánto podemos beber de manera segura?

Las directrices del gobierno británico – que se están revisando actualmente- dicen que las mujeres no deben beber más de dos a tres unidades de alcohol por día y el hombre de tres a cuatro unidades al día.

Sin embargo, Paul Wallace, médico de cabecera y principal asesor médico de la asociación Drinkaware, dice que la gente no sabe el contenido de alcohol de un vaso de vino.

"La mayoría no se dan cuenta de lo que está bebiendo y pueden deslizarse muy fácilmente más allá de los límites aceptables".

Katherine Brown, jefa de investigación en el Instituto de Estudios sobre el Alcohol, dice que las directrices actuales y la forma en la que se comunican pueden darle al público información engañosa.

"Tenemos que tener mucho cuidado al sugerir que existe un nivel ‘seguro’ de ingesta de alcohol. De hecho, tenemos que explicar que hay riesgos asociados con el consumo de alcohol, y que mientras menos se bebe menor es el riesgo de desarrollar problemas de salud.

Wallace quiere que el gobierno mida los niveles máximos tolerables de alcohol en unidades por semana, en lugar de por día: no más de 21 unidades a la semana para los hombres y 14 unidades para las mujeres.

"A la gente le gusta tomar una copa, pero tienen que aceptar que hay una relación riesgo-beneficio".

Te explicamos qué es el alcoholismo y cuáles son las características principales de esta enfermedad. Causas, consecuencias, tratamiento.

Cada año mueren 3,3 millones de personas relacionadas a su consumo.

El alcoholismo es una enfermedad que genera la necesidad del consumo de alcohol. Es considerada una adicción puesto que genera dependencia. Por otra parte es una enfermedad crónica; esto significa que no es curable. El alcohol produce en las personas ansiedad. Esta está mediada por la necesidad o deseo del consumo del alcohol.

Se trata de una enfermedad considerada como crónica, progresiva y degenerativa. Se considera que el alcoholismo es una de las enfermedades que ha cobrado mayor fuerza durante el siglo XX. Por tanto se puede decir que una enfermedad social o, más bien, que muestra las debilidades o problemas de la época actual tales como: estrés, depresión, ansiedad, angustia por la falta de inserción en determinado grupo social, laboral, etc.

Si bien está reconocido como un problema que afecta en cualquier edad, se considera que resulta ser más adictiva durante la adolescencia. Por otra parte indistintamente de la edad en la que la persona tenga los primeros síntomas de alcoholismo, arrastrará estos por el resto de su vida dado que es una enfermedad basada en la abstinencia pero sin una cura definitiva.

No se ha podido establecer una causa común. Sin embargo existe una predisposición genética que estadísticamente afecta a personas cuyos padres o hermanos han sido o son alcohólicos.

Por otra parte, se le atribuyen características relacionadas con costumbres sociales y emocionales. Es decir que interviene en factores tanto sociales como anímicos-emocionales que pueden llevar a una persona a la predisposición por la adicción al alcohol. En relación a esto se puede asociar el alcoholismo como una necesidad de aliviar una ansiedad, depresión, estrés, etc.

Según varios estudios, en el 80% de los casos se considera a las personas alcohólicas como pacientes psiquiátricos.

Existe una incapacidad por parte de la persona alcohólica para limitar el consumo de alcohol, independientemente del contexto en que se encuentre. La pérdida de control se presenta por el exceso del consumo, la disminución de los sentidos visuales y auditivos, acompañado de una lentificación de las reacciones o reflejos.

IMC = peso (kg) P [altura (m)] 2.
Por ejemplo, para una mujer que pesa 40 kg y tiene una estatura de 150 cm,
IMC = 40 P (1,5) 2 = 17,78.
Para una segunda mujer, que pesa 65 kg y tiene una estatura de 160 cm,
IMC = 65 P (1,6) 2 = 25,39.

Frecuentemente se utiliza para valorar el estado nutricional (véase el Cuadro 31). Por lo tanto, en los ejemplos anteriores, la primera mujer posiblemente esté desnutrida y la segunda mujer sea obesa. La obesidad también algunas veces se clasifica como grado I (IMC 25 a 29,9), grado II (IMC 30 a 40) y grado III (IMC por encima de 40).

Existen otras formas más complejas y costosas de medir la grasa corporal, la densidad corporal, el agua corporal y la composición corporal. Aquí se incluyen peso bajo agua, análisis de impedancia bioeléctrica y diversas medidas ultrasónicas. Estos procedimientos no son generalmente posibles en las instituciones de salud ordinarias en los países en desarrollo. Se describen en libros de texto especializados.

La actitud ante las personas gruesas o relativamente obesas varía de sociedad a sociedad y de una generación a la siguiente. En muchos países del Norte, la delgadez se considera como algo deseable para las mujeres y las muy jóvenes tienen como meta la figura de «vara delgada». En contraste con esto, en gran parte de África una mujer con sobrepeso ligero se considera más atractiva que una mujer muy delgada. En realidad, al terminar el siglo las esposas de la realeza en Uganda, por ejemplo, eran sobre todo mujeres muy obesas. En Uganda, la percepción de los efectos consuntivos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), que se denomina la «enfermedad de la delgadez», ha llevado a la creencia, algunas veces equivocada, que una prostituta gorda es más segura que una delgada.

Obesidad y problemas de salud

Varios riesgos de salud se han asociado con la obesidad o el sobrepeso.

Diabetes. La obesidad indudablemente contribuye a la diabetes Tipo II, conocida como diabetes no-insulino-dependiente o diabetes del adulto. La pérdida de peso puede, algunas veces, mejorar la tolerancia a la glucosa.

Hipertensión y enfermedad cardiovascular. Existen muchas evidencias que indican una relación entre el exceso de peso corporal y la hipertensión de modo que la reducción de peso a menudo conduce a una reducción de la presión arterial. La obesidad aumenta la resistencia en las arterias y por lo tanto aumenta la presión arterial. También establece una carga cardíaca adicional que puede llevar a un agrandamiento del corazón. Estas condiciones pueden contribuir a la enfermedad arteriosclerótica del corazón, a trombosis coronaria y a insuficiencia cardíaca congestiva.

Enfermedad de la vejiga. Las mujeres de edad media se encuentran especialmente con un mayor riesgo de enfermedad de la vejiga urinaria si tienen sobrepeso.

Artritis. La artritis posiblemente se agrava por el exceso de peso corporal, si no es causada por él. Las articulaciones sufren al tener que sostener un peso adicional.

Alteraciones psicológicas. Los puntos de vista culturales y sociales peculiares sobre la obesidad, y la percepción de cada persona con sobrepeso sobre su propia imagen corporal, determinará si las personas obesas sufren psicológicamente. Se tiene información sobre graves problemas mentales en niños y adultos obesos, más comunes en mujeres que en varones.

Debido a que el tratamiento de la obesidad es difícil y con frecuencia fracasa, es preferible prevenir el sobrepeso a tratarlo una vez desarrollado. La educación en nutrición, que empieza en los colegios, puede proporcionar a las personas información y quizá motivación para que siempre equilibren el consumo con el gasto de energía. Mantener un alto grado de actividad es útil. En países en desarrollo, sobre todo en las áreas rurales, no es necesario instituir programas de trote o ejercicios aeróbicos. Más bien es importante evaluar el trabajo físico e invitar a todas las personas de todas las edades a realizar una cantidad apropiada de trabajo físico, ya sea labores en el campo, cortar madera para el hogar o realizar una actividad de servicio público; caminar donde sea factible en vez de utilizar un medio de transporte alterno o viajes de corta distancia, y si se desea y es factible, realizar algún deporte.

Algunos profesionales de la salud recomiendan que el tratamiento se justifica sólo para las obesidades grado II y III. La gente con IMC entre 25 y 29,9, sí se mantiene en ese rango, no tendrá un mayor riesgo de enfermedad o disminución de la expectativa de vida. Sin embargo, todas las personas obesas han pasado a través del grado I para llegar a los grados II y III. Por lo tanto, las personas en el grado I no necesitan un tratamiento muy activo, pero sí requieren prevención; estas personas deben tomar medidas para no llegar a ser más obesas.

La única forma lógica de tratar la obesidad es reducir el consumo de energía y aumentar su gasto. El consumo de energía se puede disminuir si se reduce el tamaño de las raciones en cada comida; el gasto de energía se puede aumentar, al elevar la cantidad de ejercicio que se hace. Sin embargo, por simple que parezca, mantener a largo plazo el peso reducido es muy difícil para las personas que han sido obesas.

Estudios recientes sugieren que el equilibrio energético se mantiene, en condiciones normales de vida, sí se logra un equilibrio entre el consumo y la oxidación para cada uno de los macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas). En el caso de proteínas y carbohidratos, la oxidación normalmente se iguala al consumo. Por lo tanto, las fluctuaciones en el equilibrio energético se rigen de modo especial por variaciones en el equilibrio de las grasas. En el contexto de reducción de peso quiere decir que para inducir un balance negativo de grasa, la oxidación diaria de grasa debe exceder su consumo diario. El ejercicio regular y prolongado y una reducción en el consumo de grasa resultaría por consiguiente una pérdida importante de peso y de grasa. Al final, el cuerpo alcanza un nuevo equilibrio de grasa con la reducción de la masa de grasa corporal. Por consiguiente, la mejor forma de bajar el consumo energético de la dieta en la reducción de peso, es bajar el consumo de grasa y aumentar el de hortalizas y frutas.

No existe un tratamiento profiláctico que pueda por sí mismo inducir a la pérdida de peso. El uso de anfetaminas, extractos de la tiroides y otras drogas en el manejo de la obesidad, está en general desaprobado y lo debe supervisar cuidadosamente un médico con experiencia. Asimismo, la mayoría de las dietas de rápida reducción, que son bastante promocionadas, inclusive algunas que son promovidas por los mismos médicos, se ha visto que son ineficaces y algunas veces hasta peligrosas.

PRESIÓN ARTERIAL ALTA O HIPERTENSIÓN

La hipertensión es una condición muy común en la mayoría de los países industrializados y con una prevalencia variada en los países en desarrollo. En América del Norte y Europa occidental, alrededor del 25 por ciento de las personas de más de 55 años de edad tienen presión arterial alta. Las tasas de hipertensión en el Japón son mayores.

La presión arterial alta se asocia con una incidencia mayor de accidentes cerebrovasculares y enfermedad coronaria. Estas condiciones son las principales causas de muerte en países industrializados y ahora además están adquiriendo importancia en los países en desarrollo, sobre todo en los países emergentes de Asia y América Latina, y en las personas pudientes y occidentalizadas de los países pobres en desarrollo, incluso los de África.

El tipo más común de hipertensión arterial se denomina hipertensión esencial; se distingue de la hipertensión que es secundaria a una condición patológica.

La presión arterial se mide con un esfigmomanómetro, que da dos lecturas, la sistólica (la más alta) y la diastólica. La medición se hace en milímetros de mercurio. Una lectura normal es alrededor de 120/80 mm. El límite superior normal es aproximadamente 140/90 mm en adultos. Una lectura sistólica un poco más alta en personas mayores no es motivo de preocupación grave pero no es normal.

La causa verdadera de la hipertensión esencial no se conoce, pero la obesidad y los factores psicológicos son dos de los factores de riesgo importantes. Es probable que los factores genéticos predispongan a ciertas personas a la hipertensión. El principal factor dietético que se relaciona con la hipertensión esencial es el consumo de sodio, aunque quizá es un factor sólo en los que tienen una sensibilidad a la sal genéticamente determinada. Este tema no se ha resuelto en forma definitiva. Como en la actualidad no hay un marcador genético confiable para identificar las personas expuestas a riesgo, casi todas las recomendaciones de salud pública indican que es prudente limitar la ingesta de sal. Aunque variaciones extremas en el consumo de sodio se asocian con diferencias en la presión arterial, no existen datos aleatorios prospectivos que apoyen la creencia, ampliamente difundida, que la restricción del consumo de sal en personas normotensas (o sea, en personas con presión normal para su grupo de edad y comunidad) prevenga una aparición posterior de la hipertensión.

La mayoría de la gente obtiene gran parte de su sodio de la sal o cloruro de sodio, que se puede agregar durante la cocción, en la mesa o en el procesamiento (como en pescado enlatado, jamón o galletas saladas). Sin embargo, en algunas sociedades asiáticas, el glutamato monosódico que usualmente se usa como condimento, puede ser la principal fuente de sodio. También se recibe sodio de medicamentos sencillos como la aspirina o ciertos antiácidos. No es raro que las personas consuman más de 50 gramos de sal por día, que es cinco veces más de lo necesario o recomendado.

La hipertensión esencial puede estar presente por largo tiempo y la presión arterial ser bastante alta y asintomática, antes que surjan complicaciones adversas. Sin embargo, muchos síntomas son informados a menudo por los hipertensos, incluyendo dolor de cabeza, cansancio y mareo. Estos síntomas pueden además tener otras causas.

Las complicaciones incluyen enfermedad arteriosclerótica del corazón, insuficiencia cerebrovascular que puede llevar a hemorragia cerebral y estrechez o trombosis de vasos sanguíneos del cerebro (que se denomina con frecuencia apoplejía); falla renal y problemas oftalmológicos como hemorragia de la retina.

La gravedad de la hipertensión se estima habitualmente por el nivel de la presión arterial y principalmente en cuanto la presión diastólica excede los niveles normales. La observación de la retina o el fondo del ojo mediante un oftalmoscopio, es también útil. Un examinador experimentado puede ver los vasos de la retina y el disco óptico y clasificar el grado de cambios relacionados con la gravedad de la enfermedad.

La disminución del consumo de sal en los hipertensos, frecuentemente redundará en descenso de la presión arterial. Algunas veces la reducción de sal es el único tratamiento necesario. Otros factores nutricionales en la hipertensión y accidentes cerebro-vasculares son la obesidad y el alcoholismo. Es evidente que la presión arterial en personas con sobrepeso frecuentemente baja al reducir el peso corporal. En general, los vegetarianos tienen una presión arterial menor que los no vegetarianos.

La hipertensión que no responde a los regímenes dietéticos o a la pérdida de peso puede necesitar medicamentos específicos. Éstos se describen en los textos de medicina.

La diabetes melitus es un desorden metabólico crónico en el que los niveles de glucosa sérica son altos debido a una carencia o disminución en la efectividad de la insulina. La enfermedad no es curable, y puede llevar a una variedad de complicaciones, algunas de ellas graves. El tratamiento puede reducir las complicaciones. La diabetes en algunas ocasiones es secundaria a otras enfermedades, de modo especial a las que afectan el páncreas, el órgano que produce la insulina.

Existen diferentes clasificaciones de diabetes, pero la mayoría de los casos se pueden dividir así:

Tipo 1 o diabetes insulino dependiente, que se denomina también diabetes juvenil porque no es raro que empiece temprano en la vida, comúnmente alrededor de los 8 a los 14 años;

Tipo 2 o diabetes no insulino dependiente, que es mucho más común y que casi siempre empieza a una edad más avanzada.

Durante mucho tiempo se ha sabido que la diabetes se presenta en forma familiar y que por lo tanto, existe un compromiso de factores genéticos. Además las familias, por lo general, comparten un entorno, comen alimentos similares y tienen un patrón común de actividades. Los factores dietéticos y el patrón de actividad tienen un papel; en la diabetes Tipo 2 la obesidad es un precursor frecuente. Los diabéticos obesos que pierden peso mejoran su condición. No se ha constatado que los grandes consumos de azúcar aumenten la probabilidad de la diabetes o que las dietas altas en fibra y carbohidratos complejos reduzcan la probabilidad de la diabetes, excepto porque desplazan la grasa en la dieta y reducen el riesgo de la obesidad. La diabetes Tipo 1 en algunos casos parece que se asocia con infecciones virales tempranas.

El informe de la Conferencia Internacional de Nutrición (FAO/OMS, 1992) sugiere que una «aparente epidemia de diabetes ataca a adultos de 30 a 62 años de edad en el mundo entero», y que la tendencia se «relaciona mucho con el estilo de vida y el cambio socioeconómico». La tendencia compromete principalmente a los diabéticos Tipo 2 o no insulino dependientes. Para este grupo de edad los niveles de diabetes son moderados, entre 3 y 6 por ciento, en Europa y EE.UU. y en algunos países en desarrollo. Una prevalencia alta (del 10 al 20 por ciento) se observa en algunas sociedades urbanas de la India y China y en inmigrantes (algunas veces segunda o tercera generación) del continente hindú que se han establecido en el Caribe, Fiji, Mauricio, Singapur y Sudáfrica. La diabetes es poco común en muchas comunidades en el mundo en desarrollo donde se mantienen las dietas y los patrones de actividad tradicionales.

No está absolutamente claro porque grupos particulares de emigrantes u otros que cambian sus estilos de vida de tradicionales a sedentarios parecen estar a riesgo de contraer la diabetes. Sin embargo, es probable que los cambios dietéticos, que algunas veces incluyen un exceso de consumo de alcohol, son un factor importante. Los cambios dietéticos también se acompañan de un cambio en la forma de vida, de rural a urbana, de trabajo físico pesado a una vida sedentaria y quizá de pobreza rural a una mayor abundancia.

Desde el punto de vista nutricional la diabetes se relaciona con la obesidad, con la enfermedad cardiovascular y con el alcoholismo.

La enfermedad se caracteriza por niveles anormalmente altos de glucosa en la sangre. No es raro que la primera evidencia de diabetes sea una prueba urinaria donde se descubre glucosa. El diagnóstico se confirma con un nivel alto de glucosa en la sangre: ya sea una glicemia al azar por encima de 11 mmol/l (200 mg/dl) o un nivel en ayunas por encima de 7 mmol/litro (120 mg/dl). Una prueba anormal de tolerancia a la glucosa confirma aún más el diagnóstico y brinda más información.

Las complicaciones incluyen, entre otras, enfermedad cardíaca arterioesclerótica, cataratas, problemas renales, impotencia sexual, anormalidades neurológicas y mala circulación, que algunas veces lleva a gangrena de las extremidades.

La meta del tratamiento es proteger la salud y evitar las complicaciones. Esto se logra tratando de mantener los niveles de glucosa sanguínea tan cerca de lo normal como sea posible, durante tanto tiempo como sea posible y al hacerlo reducir la cantidad de glucosa que se elimina por la orina. El control es en gran parte asistido por la reducción de peso en los diabéticos obesos y por medio del mantenimiento de un peso corporal saludable en todos los diabéticos.

Hay tres principios cardinales en el tratamiento y control de la diabetes: disciplina, dieta y medicamentos. Los diabéticos deben organizar un estilo de vida regular y disciplinado con comidas a ciertas horas, trabajo, recreación, ejercicio y sueño. Deben regular su consumo alimenticio para controlar la diabetes y utilizar medicamentos como recurso sólo cuando el régimen no logre controlarlo. El control exige una buena cooperación entre quien sufre la enfermedad y el trabajador de la salud que deberían tener una buena comunicación para aclarar que no existe cura para la diabetes pero que no es difícil mantenerse en una buena salud hasta la vejez. La mayoría de la diabetes Tipo 2 se puede controlar por medio de disciplina y dieta. Muchos diabéticos jóvenes Tipo 1 y otros diabéticos Tipo 2 más graves, pueden necesitar insulina u otra terapia con medicamentos pero bajo supervisión médica. Los diabéticos de edad, con frecuencia tienen sobrepeso, y sus dietas deben ser muy rígidas para ayudarles a lograr un peso deseable. Esto es factible pero no fácil.

Existe todavía debate y desacuerdo sobre cuál es el mejor tratamiento dietético para la diabetes. Los lectores deben consultar bibliografía de nutrición o medicina interna para obtener informes detallados. Muchos médicos ahora recomiendan una dieta en la que de 55 a 65 por ciento de la energía viene de los carbohidratos, 10 a 20 por ciento de la proteína y 20 a 30 por ciento de la grasa. La dieta debe ser mixta y variada, debe contener cereales, legumbres o raíces, frutas y hortalizas. Se aconsejan los alimentos ricos en fibra.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. FISIOPATOLOGIA Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño. El organismo intentar regenerar los hepatocitos dañados, pero se produce fibrosis. Al progresar la.

GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a: * incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática). * fenómenos de sangrado (coagulopatía). * aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices.

 Sistema Digestivo Cirrosis hepática La cirrosis es una afección en la que el hígado, se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, bloqueando parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado de controlar las infecciones eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos fabricar las.

CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICION. Es una enfermedad difusa del hígado con formación de fibrosis y nódulos estructuralmente anormales que producen trastornos en la microcirculación y disminución del flujo sanguíneo parenquimatoso efectivo como consecuencia de necrosis hepatocelular. EPIDEMIOLOGIA. En México ocupa el 5o.lugar dentro de las 20 primeras causas de mortalidad. Los principales grupos de edad afectados van de los 45 a los 65 años con una prevalencia de 21.63/100,000 hab. 20% a 30% de.

CIRROSIS HEPÀTICA. Agente: HUESPED: La cirrosis se puede desarrollar en cualquier momento o etapa de nuestra vida. Se dice que afecta más a los varones que a la mujer. Entre 40 y 60 años. MEDIO AMBIENTE: Se da en cualquier nivel socioeconómico. Los lugares propios donde se da esta enfermedad con más frecuencia son; donde hay baja escolaridad, delincuencia, vandalismo, prostitución, drogas, donde hay conflictos familiares y/o depresión. Estímulo desencadenante.

|[pic] | QUÉ ES LA CIRROSIS HEPÁTICA? La cirrosis hepática es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provocan la formación de tejido cicatrizal y daño permanente al hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de sangre a través del órgano. La pérdida del tejido hepático normal disminuye la capacidad que tiene el hígado de procesar nutrientes.

pacientes con cirrosis hepática por alcoholismo en el hospital civil viejo” Introducción Antecedentes El término cirrosis fue propuesto por Laennec hace más de 180 años. Deriva de la palabra griega oxxipe en latín scirro) que se traduce tanto por “amarillo grisáceo” como por“duro” y se refiere a la coloración y consistencia que adquiere el hígado en este proceso. En el pasado se consideraba que la cirrosis nunca era reversible, sin embargo, desde hace una década el concepto de cirrosis ha pasado.

Introducción La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatía crónica. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan: Infección por hepatitis B ó C Alcoholismo Las causas menos comunes de cirrosis pueden ser: Hepatitis autoinmunitaria Trastornos en las vías biliares Algunos medicamentos Enfermedades hereditarias Otras enfermedades hepáticas como esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Manifestaciones clínicas: - Malestar general, debilidad, fiebre, anorexia, indigestión, flatulencias, nauseas, vómitos y dolor abdominal.- Ictericia, prurito.

arquitectura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones (insuficiencia hepática) y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación prehepática y la sangre busca otros circuitos para completar su ciclo habitual (fenómeno de escape). Como consecuencia de estos dos fenómenos: insuficiencia hepática y alteración de la circulación sanguínea hepática, aparecen las manifestaciones clínicas de esta.

Cirrosis hepática ¿Qué es? La cirrosis es una afección en la que el hígado se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, que bloquea parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado para otras funciones. Entre ellas: controlar las infecciones, eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre, procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos.

Pruebas de función hepática El término "pruebas de función hepática" es aplicado a una variedad de pruebas de sangre para averiguar el estado general del hígado. Las pruebas rutinarias de función hepática pueden dividirse entre las que son valores reales de la función hepática, como seroalbúmina o tiempo de protombina; y aquellas que son simplemente marcadores de la enfermedad hepática, como las diferentes enzimas hepáticas. Los médicos podrían ordenar pruebas hepáticas más específicas, como las.

CIRROSIS HEPÁTICA CONCEPTO Es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provoca la formación de tejido cicatrizal y daño permanente de hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de la sangre a través del órgano. Alteración crónica degenerativa irreversible del parénquima hepático y consiste en fibrosis extensa asociada a la formación de nódulos de regeneración. EPIDEMIOLOGÍA *La OMS dice.

Justificación de la Investigación Ésta investigación es realizada con el propósito de elaborar un sondeo sobre el conocimiento actual que la comunidad posee sobre la cirrosis y sus consecuencias, la investigación resulta oportuna, ya que en los últimos años se ha visto un alto crecimiento en las muertes por cirrosis en todo el territorio mexicano y por lo tanto se hace necesario saber que información maneja la comunidad sobre este tema, por lo tanto los beneficiados serán la comunidad en sí, ya.

DE ENFEMERIA EN CIRROSIS HEPATICA. Enfermedad crónica de pronóstico grave que se caracteriza por la destrucción de la arquitectura tisular hepática debido a la presencia de fibrosis y nódulos de regeneración, afectando el funcionamiento del hígado. Etiologia ALCHOHOLISMO CRONICO VIRUS DE LA HEPATITIS B,C,D HEPATITIS AUTO INMUNE ATRESIA BILIAR REACCION SEVERA A MEDICAMENTOS FALLO CARDIACO ACOMPAÑADO DE CONGESTION HEPATICA CAUSAS DESCONOCIDAS TIPOS DE CIRROSIS Cirrosis alcohólica: Tejido.

CIRROSIS HEPATICA: INTRODUCCION. LA CIRROSIS HEPATICA,ES LA CIRROSIS QUE AFECTA AL TEJIDO HEPATICO COMO CONSECUENCIA FINAL DE DIFERENTES ENFERMADADES CRONICAS. LAS CONSECUENCIAS DE LA CIRROSIS HEPATICA SOBRE LA SALUD DEL INDIVIDUO DEPENDE FUNDAMENTALMENTE DEL GRADODE FUNCIONALIDAD QUE EL HIGADO PUEDA CONSERVAR A PESAR DE LA ALTERACION HISTOLOGICA. ANATOMIA PATOLOGICA: LA ANORMALIDAD PRINCIPAL DE LA CIRROSIS HEPATICA ES: LA PRESENCIA DE FIBROSIS, QUE.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. EPIDEMIOLOGIA Mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. Afecta a 4 de cada 10.000 personas.

Mira esta pag http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs349/es/index.html http://es.scribd.com/doc/49306616/FISIOPATOLOGIA-DE-LA-CIRROSIS-HEPATICA CIRROSIS HEPATICA DEFINICION Cirrosis hepática Enfermedad degenerativa crónica del hígado en la que el tejido sano va siendo sustituido por tejido fibroso que altera las múltiples funciones de este órgano tan importante. La alteración más importante es la reducción en su capacidad de destoxificación (eliminación de tóxicos y residuos del cuerpo).

CIRROSIS HEPATICA PROBENIENTE DEL ALCOHOL Enfermedad crónica del hígado causada por fibrosis y alteraciones de su estructura normal va adquiriendo un aspecto nodular, crónica difusa, afectando toda su estructura y produciendo alteraciones nodulares. La cirrosis se define como una enfermedad hepática crónica que cursa con lesión hepatocelular, fibrosis y nódulos de regeneración. La activación de las células hepáticas estrelladas produce la fibrosis hepática, y está en combinación con distorsión.

 INTRODUCCIÓN La cirrosis hepática es una enfermedad crónica y difusa del hígado que altera su estructura y función. Desde el punto de vista histopatológico se define: necrosis celular, fibrosis y nódulos de regeneración. Las manifestaciones clínicas son independientes de su etiología, por lo que se relacionan más con el grado de disfunción hepática. Las manifestaciones clínicas se atribuyen a la disfunción hepatocelular progresiva y la hipertensión portal. Conforme progresa la enfermedad.

Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica. Causas Pruebas y exámenes Durante un examen físico, el médico puede encontrar: • Hepatomegalia y esplenomegalia • Tejido mamario excesivo • Abdomen expandido (distendido) como resultado de la presencia de demasiado líquido • Palmas enrojecidas • Vasos sanguíneos rojos en la piel en forma de araña • Dedos pequeños o contraídos • Testículos pequeños • Venas de la pared abdominal.

Cirrosis hepática 1.- ¿Qué debo saber? * La cirrosis Hepática es una enfermedad crónica progresiva que: Consiste en la muerte del tejido hepático normal, que es sustituido por un tejido fibroso o cicatricial desorganizado incapaz de ejercer las funciones del hígado. * Los hepatocitos (células funcionales del hígado) pierden su arquitectura normal, y el lobulillo hepático se convierte en un conglomerado de células y tejido fibroso. Esta pérdida de estructura del lobulillo lo incapacita.

CIRROSIS HEPATICA Es causado por una degeneracion cronica de las celulas parenquimatosas del higado y engrosamiento del tejido circundante. Los sintomas pueden incluir fatiga, perdida de peso, anorexia, alteraciones tubo gastrointestinal, ictericia. Puede ser el resultado del abuso de alcohol, hepatits viral fibrosis cistica, estenosis biliar, hemocromatosis, enfermedad de Wilson. El alcoholism y la hepatitis C son las causas mas frecuentes. Hay una alta incidencia de perdida muscular, perdida.

aumentar como consecuencia de algunas enfermedades relacionadas con la síntesis de la urea o en ciertos trastornos hepáticos; en estos casos, suele provocar graves trastornos nerviosos y digestivos. Presencia de carbonato amónico en la sangre. Su tasa normal es muy débil, 15+/-5 microgramos por 100 cc de sangre arterial. Aumenta (hiper-amoniemia) en las ictericias graves y en los comas hepáticos (70, 100 microgramos o más). Puede estar aumentada también en ciertas enfermedades enzimáticas con perturbación.

INTRODUCCION En el presente trabajo se hablará sobre Cirrosis Hepática en el cual se mencionarán los factores que conllevan a esta enfermedad, sus síntomas, su tratamiento, su prevención etcétera. Realicé esta investigación porque se me hizo muy importante, ya que es unos de los principales problemas de salud en México y afecta principalmente a los hombres. La cirrosis hepática es uno de los principales problemas de salud en México, ya que es la sexta causa de mortalidad general y la tercera.

CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Enfermedad crónica e irreversible de hígado secundaria a una agresión externa. La estructura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación pre hepática. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, cuyas diferentes funciones son esenciales para la vida. Entre las funciones del hígado tenemos: -.

ENFERMERIA Y LA ATENCION EN LA CIRROSIS HEPATICA Enfermedad de origen degenerativa crónica del hígado que produce aumento de tamaño con posterior contracción, pérdida de arquitectura y del normal funcionamiento de este órgano. Existen 5 tipos de cirrosis hepática:Cirrosis porta de Laennec,Cirrosis post necrótica,Cirrosis biliar,Cirrosis Cardiaca,Cirrosis metabólica inespecífica. Fisiopatologia Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño.

Fases de la cirrosis[editar] Hepatocarcinoma (espécimen de necropsia). En la evolución de la enfermedad, podemos distinguir dos fases: cirrosis compensada y descompensada. Esta diferenciación tiene en cuenta que los pacientes hayan o no desarrollado las complicaciones propias de la enfermedad. Mientras se encuentre compensada, los pacientes pueden no presentar ningún síntoma, y esta fase puede vivir años. En esta fase hay un importante número de pacientes que todavía no han sido diagnosticados.

Nutrición para la cirrosis hepática El control de la dieta por un especialista aquí es vital. Hay que abstenerse del alcohol, el tabaco y cualquier tipo de droga. Nuestro médico vigilará si podemos tomar algún tipo de medicación y la dosis. Tomar algún suplemento multivitamínico, bajo control de un profesional, ya que en la cirrosis hepática la absorción de nutrientes a partir de la dieta se ve afectada. Una dieta baja en sal nos ayudará a no retener más líquidos (Ascitis) y a facilitar el trabajo.

Definición de la cirrosis hepática La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. Las causas pueden ser muy diversas * El consumo excesivo de alcohol es una de las principales causas. * Algunas hepatitis crónicas del tipo B, C, y D. * Enfermedades hereditarias o congénitas.

hígado Cirrosis hepática Medidas preventivas Conclusiones Bibliografía Resumen En el presente trabajo se trata el tema del la Cirrosis Hepática, enfermedad que por afectar a uno de los órganos más importantes del cuerpo, e indispensables para la vida (el hígado). Es de gran interés para profesionales de la salud y toda la población mundial. En el mismo serán abordados temas como: la anatomía y función del hígado, el concepto, causas y las medidas de prevención de la Cirrosis Hepática, entre.

ingreso: 07 -09 – 2011 * Servicio: Medicina 3II * Nª de cama: 43 * Ocupación: Ama de casa * Grado de Instrucción: Secundaria * Procedencia: lima * Estado Civil: Casada * Religión: Católica * Diagnostico Medico: Cirrosis Hepatica * Tratamiento:. * Dextrosa al10% * H(2) K(1) 15g x min * Furosimida 20mg EV c/8hrs * Omeprazol 40mg EV c /12hrs * Ceftriaxona 2g EV c/24hrs * Enema evacuante * Lactulosa 30cc c/8hrs.

Diagnostico médico: Cirrosis Hepática. I. ANTECEDENTES Adulto mayor mencionado en el caso en estudio ha sido alcohólico durante 15 años. II. DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO MEDICO CIRROSIS HEPATICA Concepto: La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a la incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática), fenómenos de.

CIRROSIS HEPATICA Y ASCITIS  La organización mundial de la salud, define a la insuficiencia hepatica crónica o cirrosis hepática como: “Proceso difuso caracterizado por fibrosis y la conversión de la arquitectura normal en una estructura nodular anormal como consecuencia de un gran numero de padecimientos inflamatorios crónicos que afectan al hígado” ANATOMIA FISIOLOGIA  Producción de bilis, necesaria para la digestión de los alimentos. formación de glucógeno y su conversión.

tto Excepción: paracentesis con gran volumen en pacientes no edematosos con IR  6-8 g de albumina x c/L de ascitis removida. C. Ictericia: No hay terapia especifica Excluir potenciales causas reversibles de hiperbilirubinemia 2. TERAPEUTICA DE CIRROSIS DESCOMPENSADA A. SANGRADO VARICEAL: TTO MEDICO: objetivo reducir la presión portal y deterner el sangrado. Vasopresina, somastotatina, octreotide y terlipresina. Octreotide: Análogo sintético de la somatostatina, efectivo en disminuirlas complicaciondes.

Eritema palmar: palmas de las manos rojizas.

Hipocratismo digital: uñas más anguladas, dando el aspecto de baquetas a los dedos.

Nefropatía por IgA: algunos pacientes con cirrosis pueden presentar una enfermedad renal causada por la acumulación de anticuerpos en los riñones.

Cáncer del hígado: pacientes con cirrosis están bajo mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado, especialmente si la cirrosis ha sido causada por el alcohol o la hepatitis viral.

La cirrosis en etapas tempranas puede ser asintomática. En las etapas finales, la mayoría de los signos y síntomas descritos anteriormente están presentes.

La severidad de la cirrosis es generalmente descrita por la escala de Child-Pugh que se basa en parámetros clínicos y de laboratorio.

Según estos resultados, los pacientes son clasificados en 3 clases: A, B y C, siendo esta última la más grave. Pacientes clasificados como Child C tiene una tasa de mortalidad de más del 60% en los próximos dos años.

También existe la clasificación MELD, basada en la severidad de los exámenes de sangre.

Tanto el Child como el MELD son modos de estandarizar la severidad de la cirrosis, sirviendo también como base para la lista de trasplante hepático que, hasta el momento, es el único tratamiento efectivo para la cirrosis.

El único tratamiento eficaz de la cirrosis es el trasplante de hígado, que solamente se indica en casos seleccionados.

Mientras el paciente espera para un trasplante, el tratamiento se realiza con el fin de controlar los síntomas y complicaciones. Ejemplos: para la ascitis y los edemas, pueden utilizarse diuréticos como espironolactona y furosemida. Para las varices del esófago, el tratamiento se realiza a través de endoscopia digestiva. Laxantes, como la lactulosa, ayudan a controlar la encefalopatía hepática.

Es importante que el paciente evite el consumo de alcohol y otros medicamentos nefrotóxicos.

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Se le pide al entrevistado que mencione los nombres de las drogas que conozca, ya sea su nombre o equivalente en lenguaje vulgar. El cuadro expresa el porcentaje de los encuestados que menciona cada tipo de droga.

  • Una sustancias capaz de proporcionar placer actuando sobre el nivel o la claridad de la conciencia. (Aizpiri, 1986).

  • Son capaces de crear dependencia.
  • Son capaces de modificar funciones del organismo.

Respuestas a las preguntas más comunes sobre la artritis.

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¿QUÉ ES LA GOTA?
La gota es un tipo de artritis que provoca episodios repentinos y severos de dolor, sensibilidad, enrojecimiento, calor e hinchazón de las articulaciones. Generalmente afecta a una articulación a la vez, sin embargo, la gota puede volverse crónica y afectar a varias articulaciones. La articulación que se afecta con mayor frecuencia es la articulación grande del dedo gordo del pie, aunque, comúnmente también puede afectar el tobillo y la rodilla. El dolor y la hinchazón de la gota son ocasionados por: el incremento del nivel de ácido úrico en la sangre y la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones.

Los corticosteroides y la ACTH generalmente comienzan a surtir efecto dentro de las 24 horas de haberlos ingeridos. Los corticoesteroides pueden desencadenar un descontrol del nivel de azúcar en la sangre en personas con diabetes mellitus.


La colchicina se ha utilizado para tratar la gota durante siglos. Este fármaco funciona mejor si se comienza a tomarlo durante las primeras horas de un episodio ya que alivia el dolor y la hinchazón de los episodios agudos. Generalmente se toma en forma de píldora, cada dos o tres horas hasta que los síntomas disminuyan, o si sobreviene algún efecto secundario o si se alcanza la dosis total máxima de 6 comprimidos dentro de las primeras 24 horas. Las dosis en los siguientes días no deben exceder las tres tabletas.

En pocos casos, el alopurinol puede causar una reacción alérgica grave. Si tiene picazón o sarpullido, junto con urticaria, fiebre, náusea o dolor muscular, llame al doctor inmediatamente. Este medicamento también puede generar somnolencia, por lo que debe asegurarse que sabe cómo reacciona al tomarlo antes de conducir un vehículo u operar maquinaria.

El probenecid (Benemid) se utiliza para disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre al incrementar la cantidad de ácido úrico que pasa a la orina. Este medicamento no es tan efectivo en las personas con enfermedad renal. Por lo general, el fármaco se administra diariamente por vía oral (por la boca). Debe tomarlo con agua, para ayudar a eliminar el ácido úrico a través de los riñones. Su doctor le ajustará la dosis basándose en su nivel de ácido úrico en la sangre. Los efectos secundarios comunes del probenecid incluyen cálculos renales que contienen ácido úrico, náuseas, sarpullido, trastornos estomacales y dolores de cabeza. Si presentara alguno de los efectos secundarios, llame a su médico.

La Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado los medicamentos pegloticase (Krystexxa) y el inhibidor selectivo de la reabsorción de ácido úrico (ISRU) lesinurad (Zurampic) más recientemente, para los casos en que el paciente no responde favorablemente al tratamiento prescrito.

Dieta
Existen muchos mitos sobre la dieta y la gota. Estos son los hechos:
1. La obesidad puede estar asociada con altos niveles de ácido úrico en la sangre. Si usted tiene sobrepeso, el médico puede ayudarlo a comenzar un programa para adelgazar. Es mejor ir perdiendo peso lentamente. Es esencial tener moderación en el tamaño de las porciones que consuma. Si tiene un peso adecuado, cuide su dieta para evitar el sobrepeso.
2. Si la gota o la hiperuricemia se encuentran controladas con un tratamiento efectivo, puede comer lo que desee, pero con moderación. Si tiene cálculos renales a causa del ácido úrico, hable con su médico sobre los alimentos que debe evitar. También debe beber, por lo menos, de 10 a 12 vasos de bebidas sin alcohol de ocho onzas (o cerca de 250 ml.) cada uno, todos los días. Esto le ayudará a eliminar el ácido úrico a través de los riñones.
3. Puede beber café y té, pero tendrá que limitar la cantidad de alcohol que bebe. El exceso de alcohol, especialmente la cerveza, puede elevar el nivel de ácido úrico y provocar un episodio agudo de gota. Si usted bebe alcohol, hable con su médico al respecto.

¿Cuáles son las principales enfermedades hepáticas? Lo cierto es que existen una serie de enfermedades que afectan comúnmente al hígado. Te descubrimos cuáles son.

El hígado puede ser fuente de todo tipo de afecciones y enfermedades que pueden afectar gravemente a nuestra salud y bienestar. De hecho, no debemos olvidarnos de algo fundamental: el hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, ya que participa en infinidad de funciones básicas.

La mayoría de ellos pueden aparecer por no llevar una dieta rica y saludable o también debido a la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas. También puede aparecer por simplemente la aparición de todo tipo de procesos víricos o algunas disfunciones metabólicas como la hemocromatosis.

De una forma u otra, es importante conocer con sumo detalle las principales enfermedades hepáticas que existen para que así conozcamos los síntomas y el tratamiento que se le puede dar en la mayor brevedad posible. Aunque para ello, habrá que consultar antes a nuestro médico:

Esta enfermedad hepática es una de las más comunes en los países desarrollados, conocida médicamente con el nombre de cirrosis hepática. Alrededor de treinta mil personas al año mueren por esta afección y de ahí que sea muy importante atajarla cuando aparezcan los primeros síntomas.

Esta se caracteriza por que el hígado es incapaz de procesar grandes cantidades de alcohol provocando un desequilibrio químico dentro de las cavidades de este órgano.

Esto después se traduce en que las células del mismo se destruyen poco a poco. Todo este proceso se puede dividir en tres fases claramente diferencias:

  1. Hígado sumamente graso. Uno de los primeros síntomas de esta enfermedad es la aparición de un higado graso. Si se quiere revertir, lo mejor que se puede hacer es eliminar cualquier consumo de alcohol.
  2. Hepatitis alcohólica breve. Aquí se producen un aumento de las transaminasas. También se puede prevenir esta situación con la abstinencia de cualquier bebida alcohólica.
  3. Cirrosis grave. Todas aquellas personas que consumen entre 150 y 200 gramos de forma diaria durante al menos una década, es muy probable que puedan sufrir cirrosis. Esto les puede provocar incluso cáncer de hígado e incluso la muerte.

Los virus en el hígado también se pueden presentar de formar muy diferentes. Es por ello por lo que a cada uno de ellos se ha asignado una letra a cada una de estas enfermedades víricas:

  • Hepatitis A. Esta se suele transmitir de personas que están completamente sanas y entran en contacto directo con otras infectadas por este virus. Esta enfermedad se vincula a la falta de higiene personal, saneamiento deficiente o la ingestión de comida en mal estado.
  • Hepatitis B. Huelga decir que la hepatitis B es una infección que conlleva un riesgo de muerte muy alto o incluso la aparición de cáncer de hígado. Según la OMS, esta enfermedad es considerada como una de las más graves a nivel mundial. Y suele aparecer sobre entre las poblaciones de Asia Oriental y el África subsahariana. Se suele trasmitir de madres a hijos durante el periodo de gestación o a través del contacto entre ambos durante los primeros años de vida.
  • Hepatitis C. Este tipo de hepatitis también se suele coger a través de alimentos el mal estado o a través del contacto de la sangre entre dos personas. También se puede dar por la intoxicación de agujas infectadas o incluso al mantener relaciones sexuales.
  • Hepatitis D. Al igual que la anterior, este es un proceso vírico que también puede aparecer por el contacto de fluidos sanguíneos o por transmisión sexual. Entre sus síntomas más comunes, están fiebre alta, amillaramiento de la piel y ojos y orina de un tono demasiado oscuro.

Aparte de las dos enfermedades descritas arriba, hay otra que es enteramente hereditaria y por tanto solo se transmite de padres a hijos. Un claro ejemplo de este so ve con la que se llama hemocromatosis hereditaria (HH) y se caracteriza sobre todo por un aumento de la absorción de hierro a través de todo el intestino. Esto puede derivar después en graves casos de cirrosis, cardiopatía o diabetes.

Por su parte, la enfermedad de Wilson se caracteriza por un cúmulo excesivo de cobre en el hígado. Esto provoca irremediablemente un mal funcionamiento en el mismo. Y entre sus síntomas más claros cabe destacar insuficiencias respiratorias o la aparición de otras enfermedades hepáticas.

Por otra parte, también existen otras enfermedades del hígado -así como determinados trastornos y patologías- que igualmente destacan por ser comunes, aunque quizás menos conocidas que las anteriores. Puedes saber más sobre ellas a continuación:

  • Hepatomegalia: hígado agrandado
  • Hígado inflamado
  • Dolor en el hígado

La aplicación práctica de las normas sobre nutrición por parte de los enfermos y profesionales de la salud exige una traducción en alimentos reales de los consejos sobre el porcentaje de calorías. La tabla 119.4 enumera las raciones diarias recomendadas de grasa en gramos para distintos niveles de restricción de calorías y de grasa. Las cinco categorías de alimentos expuestas en la tabla 119.5 representan más del 90 % de la grasa, grasa saturada y colesterol consumidos en la dieta típica estadounidense.21 El asesora-miento sobre dietas pobres en grasa y colesterol debe centrarse en las sustitución de estas cinco categorías de alimentos, por su extraordinaria contribución a la grasa de la dieta.

Los ejercicios de resistencia se asocian a una mejora del perfil lipoproteico, pero sus resultados dependen del estilo de vida, la presencia de obesidad o diabetes, sexo, tipo de dislipemia y el programa de ejercicios. El ejercicio contri-

buye a la reducción del peso, reduce los TG y eleva las HDL, pero tiene poca influencia sobre las LDL.4 El ejercicio diario de resistencia aumenta el aclaramiento de lipoproteínas ricas en TG y de glucosa, y a menudo es eficaz en las hipertrigliceridemias y en las dislipemias combinadas. El ejercicio de intensidad moderada, mayor duración y frecuencia parece más útil para las dislipemias que el de mayor intensidad.4

Cese del consumo de tabaco

El consumo de cigarrillos se asocia a diversos procesos me-tabólicos que afectan a las lipoproteínas, como son el aumento de ácidos grasos libres, glucosa y VLDL, y reducción de HDL en plasma. El cese del consumo de tabaco se asocia a un incremento medio de HDL de 6-8 mg/dl.22

El uso de medicamentos para disminuir el colesterol debe seguir a los métodos no farmacológicos comentados con anterioridad. Las recomendaciones terapéuticas son sólo orientativas y se individualizan en cada caso. El uso de los

medicamentos se limita al grupo con mayor riesgo de fracaso para lograr los niveles deseados de colesterol después de un ensayo adecuado de modificación de los hábitos de vida, con la posible excepción de los enfermos cuyos niveles de TG exceden de 1.000 mg/dl, dado el elevado riesgo de pancreatitis a corto plazo.4 El tratamiento se personaliza de acuerdo con el riesgo global, patrón de dislipemia y enfermedades médicas asociadas. Otros factores de interés son el coste, el pronóstico y la motivación del paciente.

Los enfermos con una aterosclerosis probada son los principales candidatos al tratamiento farmacológico, de acuerdo con numerosos estudios; en éstos se demostró una mejoría de la evolución clínica así como estabilización y falta de progresión de las lesiones ateroscleróticas.8,9 Los enfermos con dislipemia, pero sin una aterosclerosis probada, pueden recibir la medicación, si se observa un alto riesgo de enfermedad coronaria u otras manifestaciones de la aterosclerosis.2,5,6 Se recomienda el tratamiento farmacológico para la prevención primaria en todo sujeto cuyas lipoproteínas anormales excedan del percentil 90 o bien del percentil 75 si se añaden dos o más factores de riesgo que no se corrigen con las medidas no farmacológicas aplicadas durante 3 a 6 meses.2,7 Por ejemplo, un enfermo con unas LDL de 160 mg/dl, HDL de 30 mg/dl o diabetes me-llitus es candidato al tratamiento farmacológico porque el riesgo de enfermedad coronaria es 5 a 10 veces mayor que en un paciente cuyo único factor de riesgo consista en un valor de las LDL de 160 mg/dl.5

La tabla 119.6 presenta una lista de los fármacos que reducen las cifras de colesterol. Estos fármacos se usan sobre todo en las anomalías de las LDL o de los TG, con excepción de la niacina, que actúa de forma eficaz sobre todo tipo de dislipemia. Dado que existen pocas opciones farmacológicas, todas específicas, el médico de familia debe conocer todos los grupos para tratar las dislipemias de forma eficaz. Existen innumerables recursos en la actualidad para obtener mayor información acerca de la prescripción y los principios terapéuticos.4,23

Cada grupo terapéutico enumerado en la tabla 119.6 muestra efectos favorables y secundarios similares dentro del grupo, por lo que se puede sustituir un miembro por otro, con cautela, cuando aparezcan efectos colaterales. Los quelantes de los ácidos biliares reducen de forma principal y eficaz las LDL, pero pueden agudizar la elevación de los TG. Los inhibidores de la HMG CoA reductasa disminuyen sobre todo las LDL y pueden reducir los triglicéridos, pero en general sólo si sus niveles son inferiores a 250 mg/dl. La niacina es efectiva en la mayoría de los trastornos del coles-terol, sobre todo en los que se acompañan de aumento de los TG y disminución de las HDL, pero los efectos secundarios limitan el uso de las dosis más altas. El gemfibrozilo disminuye de forma fundamental los TG (y por lo tanto aumenta las HDL), pero también puede elevar las LDL conforme se reducen los TG. El clofibrato es un derivado del ácido fíbrico similar al gemfibrozilo, que sólo se utiliza en las hipertrigliceridemias de alto riesgo, debido a los problemas de seguridad observados en los ensayos clínicos.4

Utilización de los fármacos en función de la dislipemia

El patrón de la dislipemia dicta la selección del fármaco adecuado, como se expone más adelante y se señala en la tabla 119.6 y en la figura 119.1.

Cuando existe un patrón de elevación exclusiva de LDL o tras el control de los TG en los patrones combinados, se recomienda utilizar los fármacos que reducen de forma eficaz las LDL, como el psilio, los quelantes de ácidos biliares

o los inhibidores de la 3-hidroxi-3-metilglutaril coenzima A (HMG CoA) reductasa. El psilio y los quelantes de ácidos biliares tienen una eficacia discreta (5-20 % de reducción media de LDL) y los efectos secundarios están limitados al tracto gastrointestinal. Cuando las LDL están muy elevadas (LDL > 190 mg/dl) o cuando estos agentes fallan, los inhibidores de la HMG CoA reductasa son los más eficaces. La niacina es una sustancia potente y barata, especialmente cuando se combina en dosis bajas con los que-lantes de ácidos biliares, pero para reducir las LDL de modo significativo se precisan dosis altas lo que limita su uso por sus efectos secundarios. Los estrógenos pueden re-

ducir de forma eficaz las LDL en mujeres posmenopáusi-cas, pero pueden exacerbar la elevación de los TG. La elevación de las LDL junto con la elevación de las HDL en las ancianas se asocia a un riesgo moderado5 y basta con una valoración y un asesoramiento nutricionales.

Tras la evaluación y el tratamiento de las causas secundarias, la niacina y el gemfibrozilo son los tratamientos de elección. Es importante saber que cuando aumentan los TG, debe controlarse primero este trastorno antes de reducir ColT y LDL para obtener una respuesta terapéutica. El gemfibrozilo es el tratamiento de elección en pacientes con hipertrigliceridemias y diabetes, gota, gastritis

o enfermedad ulcerosa, debido a la capacidad de la niacina para exacerbar estos trastornos. Obsérvese que si se reducen los TG con gemfibrozilo, las LDL suelen aumentar y se requiere, a veces, tratamiento adicional. Si no se tolera el gemfibrozilo o es ineficaz, y está bien controlada la diabetes, la gota o la enfermedad gástrica del paciente, puede estar indicada la niacina bajo un control cuidadoso.

En pacientes con hipertrigliceridemias, la utilización de quelantes de ácidos biliares o de estrógenos puede exacerbar la elevación de los TG. Los estrógenos están relativamente contraindicados en las mujeres con hipertrigli-ceridemia (TG > 400 mg/dl) porque los TG se elevan a menudo de forma significativa y pueden causar una pancreatitis.

La única medicación conocida hasta el momento que parece eficaz en pacientes que sólo presentan una disminución de las HDL (

El contacto piel con piel puede ser suficiente para propagar el VPH, el virus responsable de causar las verrugas genitales. Algunas cepas causan verrugas y son generalmente inofensivas, pero otras pueden conducir al cáncer cervical o anal. Actualmente existen vacunas que pueden proteger contra algunas de las cepas más peligrosas.

Síntomas: verrugas de color carne o rosa en el área genital, que pueden ser pequeñas y planas o formar grandes aglomeraciones.

“Cangrejos” es el término común para referirse a los piojos que se establecen en el vello púbico. Son parásitos diminutos y lucen diferente a los piojos que podemos ver en la cabeza o el cuerpo. Se pueden transmitir de una persona a otra durante el contacto cercano.

Síntomas: picazón intensa, presencia de piojos y huevos diminutos pegados al vello púbico, enrojecimiento.

La sarna es una infección causada por un ácaro diminuto que excava en la piel para poner sus huevos. No siempre es una enfermedad de transmisión sexual, ya que se puede propagar a través de cualquier contacto piel a piel. Sin embargo entre los adultos jóvenes, generalmente se adquieren durante el sexo.

Síntomas: Picazón intensa, especialmente por la noche, y erupción cutánea.

La gonorrea es una enfermedad venérea que se propaga fácilmente durante las relaciones sexuales desprotegidas. Cuando no recibe tratamiento puede conducir a la infertilidad. La infección se puede curar con antibióticos.

Síntomas: ardor o dolor durante la micción, secreción anormal de color amarillenta en la vagina y el pene. Es común que las personas infectadas no presentes síntomas por largo tiempo. En su etapa avanzada puede causar erupciones en la piel o propagarse a las articulaciones y la sangre.

En los hombres: secreción del pene, testículos hinchados.

En las mujeres: secreción vaginal anormal, dolor pélvico, manchado anormal.

Esta es una de las enfermedades venéreas más graves. La mayoría de las personas no notan síntomas iniciales. Sin tratamiento, puede conducir a la parálisis, ceguera y la muerte. A tiempo, se puede curar con antibióticos.

Síntomas: úlcera o lesión dolorosa en los genitales, erupción en las plantas de los pies, las palmas u otras partes del cuerpo, inflamación de los ganglios, fiebre, pérdida de cabello, fatiga. En la última etapa, los síntomas de la sífilis incluyen daño en el corazón, el cerebro, el hígado, los nervios y los ojos.

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual común que puede conducir a la infertilidad si no se trata. Se puede curar rápidamente con antibióticos, pero a menudo pasa desapercibida porque los síntomas son leves o ausentes. La clamidia también puede infectar el recto y la garganta.

Estos dos lóbulos se dividen en lóbulos menores, en los que hay pequeños vasos sanguíneos que desembocan en la vena hepática. Esta vena lleva la sangre a la vena cava inferior, vena que conduce la sangre a la mitad inferior del cuerpo. Además el hígado posee un canal para recoger la bilis que se origina, y sale del lóbulo en dirección opuesta.

El hígado tiene numerosas funciones, y es el mayor procesador químico del organismo. Es el órgano que debe tratar las sustancias tóxicas tanto internas como externas del organismo.

Además de estas funciones se ocupa de la descomposición de elementos químicos complejos; otra de su función es la de síntesis de moléculas proteicas. El hígado es un depurador de las toxinas del organismo, desactivando hormonas y drogas. Las células de Kupffer del hígado limpian al organismo de organismos infecciosos que vienen del abdomen.

Antes de nacer un bebé, y algunas semanas después del nacimiento, el hígado forma glóbulos rojos y blancos. Incluso si un adulto tiene problemas con la producción de sangre, el hígado puede volver a recuperar su antigua función de formador de sangre.

Cuando una persona produce o consume sustancias tóxicas endógenas o exógenas, el hígado es el encargado de modificar esas sustancias biológicamente activas para que pierdan su efecto biológico. En otras palabras el hígado es el órgano detoxificador por excelencia. Un ejemplo de esto lo tenemos en el alcohol. El alcohol tiene que se detoxificado en el hígado. Esto explica porqué el consumo excesivo de alcohol daña las células del hígado.

Un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando el hígado enferma lo tenemos en el aumento de hormonas como la aldosterona y estrógeno. Si el hígado está enfermo ya no puede neutralizar correctamente estas hormonas. La aldosterona tiene la función de mantener el correcto nivel de sal y de líquidos en el organismo. Cuando se produce una enfermedad hepática, aumenta la actividad de la aldosterona y provoca la hinchazón de los tejidos y la retención de agua.

Por otra parte, el exceso de estrógeno (hormona femenina) lleva al desarrollo de rasgos femeninos en hombres con enfermedades hepáticas, como por ejemplo la ginecomastia (desarrollo del tejido del pecho).

En el caso de los medicamentos también hay que tener un especial cuidado cuando el hígado está enfermo, ya que no tiene la suficiente capacidad para detoxificar la toxicidad que produce en el organismo ciertos fármacos.

Tarde o temprano los elementos nutritivos que el cuerpo recibe gracias a la alimentación y digestión pasan por el hígado. De la glucosa absorbida por el intestino el hígado fabrica glucógeno, y si hay un exceso de glucosa se transporta a las células adiposas del cuerpo para que se acumule como grasa. Por otra parte, la grasa que viene de los intestinos al hígado se utiliza con diversos fines; uno de estos la fabricación de colesterol, necesario para la elaboración de hormonas.

El hígado se encarga de elaborar un buen número de proteínas. Pero el hígado hace más que elaborar proteínas de los aminoácidos que proceden del intestino, también descompone los aminoácidos no deseados y los transforma en otros que el organismo más tarde si pueda necesitar.

Sabemos que lo que diferencia a las proteínas de los hidratos de carbono y de las grasas es que las proteínas en su composición contienen nitrógeno. Como el hígado tiene esta función de elaborar proteínas a través de los aminoácidos que le llegan del intestino, en este proceso se forma nitrógeno libre en forma tóxica, amoniaco. Pues bien, el hígado lo transforma en urea para después llevarlo a la corriente sanguínea donde los riñones terminarán de filtrarlo y eliminarlo.

En este brevísimo repaso de algunas funciones del hígado notamos la importancia de este órgano vital para nuestra salud. Para su correcto funcionamiento es preciso que la estructura básica del hígado no esté alterada, de modo que los hepatocitos cumplan correctamente su función.

Al hígado le da igual que tipo de alcohol se consuma, sea cerveza, vino o whisky. Metaboliza el 95% del alcohol que se ingiere.
La primera fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol es el incremento de grasa en las células del hígado. El hígado graso tiene un aspecto grande y amarillo, pero gracias a que el hígado es un órgano con un gran poder de recuperación, si se deja de beber alcohol, el hígado puede volver a la normalidad.

Una segunda fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol lo tenemos en la hepatitis alcohólica aguda. Por hepatitis se entiende la inflamación de las células hepáticas que puede llegar incluso a la muerte de estas células. Si se llega a esta fase el hígado es, por lo general, grande y blando. Entre los síntomas del paciente son: malestar, estado febril y a menudo se pone amarillo. En algunas ocasiones se puede desencadenar una encefalopatía hepática, es decir, el hígado falla por completo y aparece el coma.

La hepatitis alcohólica aguda puede llevar a una cirrosis hepática. Se puede llegar a esta situación sin que se presenten síntomas muy visibles, pero al final aparecerá el típico color amarillo de la piel causado por la ictericia, y las funciones del hígado empezarán a fallar.

Sabemos que el hígado tiene una gran capacidad de autocuración ante sus enfermedades, pero con la cirrosis hepática el problema se agudiza. La razón es que en la cirrosis hepática se forma por toda la estructura del hígado una fina red de tejido cicatrizal (fibrosis). Esta cicatrización fina divide las células del hígado en pequeñas islas o nódulos. Hemos señalado antes que es muy importante para la salud del hígado que se mantenga su estructura celular de forma regular, pero la fibrosis de la cirrosis provoca una interrupción permanente de esta estructura, la cual provoca la pérdida de la función del hígado.

Cuando se presenta una cirrosis hepática suele aparecer una complicación común: aumento de la presión de la vena porta. Los nódulos del hígado obstruyen los afluentes de la vena hepática e incrementan la resistencia al fluido sanguíneo, y por tanto elevan la presión de la vena porta.

Debido a esta hipertensión portal la sangre no fluye por el hígado de forma normal, de manera que la sangre se abre otros caminos para conseguir que la sangre de los intestinos vuelva al corazón por otras vías. Esto provoca toda una cascada de problemas. Estas venas agrandadas que se forman son anchas y de paredes finas. Suelen aparecer en el revestimiento del estómago, donde se denominan varices esofágicas. Otro problema es que debido al aumento de presión el bazo aumenta de tamaño. Pero el mayor peligro es que este tipo de venas se pueden romper, en especial las del esófago. Cuando sucede esto se produce una hemorragia a menudo difícil de solucionar, y la tasa de mortalidad por la hemorragia de varices esofágicas es muy alta.

Al principio la enfermedad es silenciosa sin dar síntomas durante meses o años. Las células hepáticas se están lesionando de forma silenciosa y lenta. Después aparecen los primeros síntomas:

  • Falta de apetito
  • Náuseas ante los alimentos grasientos
  • Estreñimiento acompañado de diarreas
  • Desarrollo anormal de gases en el intestino
  • Decaimiento y pérdida de peso
  • Síntomas claros de la cirrosis hepática
  • Después de estos primeros síntomas encontramos los síntomas más graves:
  • Adelgazamiento
  • Aumento del volumen del vientre provocado por el derrame del líquido ascítico en la cavidad abdominal (hasta 15-20 litros).
  • Reducción del tamaño del hígado
  • Engrosamiento del bazo
  • Ictericia
  • Prurito
  • Hemorragias frecuentes por roturas de venas esofágicas y gástricas, etc.

  • Insuficiencia cardiaca y renal
  • Y si el enfermo no ha fallecido ya, infecciones intercurrentes (pulmonías, septicimias, etc.)

En algunas ocasiones las células del hígado están sometidas a un gran estrés, lo que provoca una gran destrucción de hepatocitos. Esta situación produce una insuficiencia de células hepáticas que lleva a una alteración de las funciones del hígado. A esta deficiencia técnica de las funciones del hígado se la conoce como insuficiencia hepática.

Muchos casos de insuficiencia hepática tienen su origen en la hepatitis vírica, aunque sólo más o menos un 1% de esas infecciones acaba en insuficiencia hepática. Lo más común es que se produzca este problema al final de hepatopatías crónicas debidas a una infección provocada por una hemorragia gastrointestinal, un medicamento o el alcohol.

La insuficiencia hepática provoca una acumulación de productos tóxicos en el organismo ya que el hígado no puede cumplir bien con su misión detoxificante. Entre estos productos que aumentan está el amoniaco, el cual interfiere con las funciones del cerebro; y el paciente se queda amodorrado y luego pasa al coma. Mientras está amodorrado, se encuentra confuso y le temblarán las manos con lo que se llama temblor de aleteo.

Otro problema que produce la insuficiencia hepática es que el nivel de azúcar en sangre desciende, ya que el hígado no produce glucosa de forma normal. Como consecuencia se producen infecciones, los riñones empiezan a fallar y el cuerpo retiene líquidos. Como el hígado tiene la misión de producir sustancias coagulantes de la sangre, cada vez se hace más propenso el organismo a las hemorragias incontroladas, que pueden llevar a la muerte.

No olvidemos que el hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Ante una insuficiencia hepática el hígado puede volver a recuperar su normalidad si ha sido provocada por una hepatitis vírica; incluso si las células del hígado se destruyeron durante la enfermedad.

La diferencia entre una insuficiencia hepática súbita y una cirrosis es que la estructura básica del hígado no se altera en la insuficiencia hepática. De modo que cuando las células del hígado se regeneren volverán a tener la estructura idónea para el normal funcionamiento del hígado.

Muchos virus son capaces de atacar al hígado y de producir como consecuencia la inflamación del hígado, es decir una hepatitis.
El más común es el llamado virus de la hepatitis A, pero hay otros como el de la hepatitis B, C, etc.

El virus de la hepatitis A es un diminuto virus de ARN que normalmente es transmitido por enfermos a través de la comida o la bebida infectadas. Se ha observado que los casos aumentan en otoño, y los más infectados suelen ser niños y jóvenes.
Hay un período de incubación de dos a siete semanas ente el contacto con el virus y la aparición de la hepatitis. Antes de aparecer los síntomas se suelen excretar por los infectados un gran número de virus en las heces, y esto puede provocar que se transmita la enfermedad a otros antes de que se den cuenta de su enfermedad.

Los pacientes con hepatitis A no desarrollan enfermedades hepáticas crónicas ni se convierten en portadores crónicos.

La hepatitis B, también llamada hepatitis serosa, la provoca un virus de ADN mayor que el de la hepatitis A. El contagio en este caso se produce a través de productos sanguíneos o secreciones.

La saliva, el semen, las lágrimas, secreciones vaginales, jeringuillas contaminadas, la leche materna y las transfusiones de sangre puede transportar el virus de la hepatitis B. El virus puede ser transmitido por un beso y por relaciones sexuales.

Un problema asociado a la hepatitis B es que el paciente una vez infectado puede transportar el virus y puede infectar de por vida.
El período de incubación de la hepatitis B es más largo que el de la hepatitis A.

Durante la primera semana el paciente se siente mal, cansado, mareado y con dolores articulares. Se suele presentar un desagrado por las comidas grasientas. Tras una semana, el paciente puede que se sienta mejor, pero aparece la ictericia y el hígado puede llegar a estar blando al tacto. La ictericia se aprecia en el blanco de los ojos y en las palmas de las manos.

Al hacer un recuento sanguíneo aparecerá un aumento de bilirrubina y de las enzimas hepáticas (transaminasas).

diferencia entre actos nulos de pleno derecho y actos anulables

Otros síntomas que se pueden experimentar en la última etapa de la insuficiencia hepática crónica, són la depresión, los temblores musculares e incluso las convulsiones.

La insuficiencia hepática crónica, en donde el deterioro de las funciones hepáticas se desarrollan lentamente, puede deberse a una grán cantidad de razones. El consumo excesivo de alcohol, es a menudo considerado, como la principal causa de la insuficiencia hepática crónica. Las infecciones virales, como la hepatitis B y la hepatitis C, causan un daño al hígado y pueden provocar la insuficiencia hepática crónica. Otros factores, que aumentan en grán medida el riesgo de la insuficiencia hepática crónica són: la desnutrición y las enfermedades, como la cirrosis y la hemocromatosis. Las causas de la insuficiencia hepática aguda incluyen la sobredosis del acetaminofén y las reacciones a ciertos medicamentos recetados.

Las opciones de tratamiento dependen totalmente de la causa. El tratamiento tiene como objetivo rescatar la parte del hígado, que no se ha dañado. El consumo del alcohol debe ser estrictamente evitado, ya que puede dañar más el hígado. En el caso de una insuficiencia hepática aguda, causada por una sobredosis de acetaminofeno, el tratamiento se administra para volver los efectos. Si esto no se puede lograr, se recomienda un trasplante de hígado, si la enfermedad hubiera alcanzado la etapa avanzada. A menudo, este procedimiento favorece el tratamiento de la insuficiencia hepática.

En general, una prueba de la función hepática, es una de las mejores maneras de confirmar, si este órgano de forma triangular, en efecto no funciona correctamente. Basándose en los resultados del examen, el médico obtendrá una idea clara acerca de que el hígado está funcionando correctamente. Con el fín de prevenir la insuficiencia hepática, el alcohol se debe beber con moderación y una persona debe ser inmunizada con la vacuna contra la hepatitis. Una persona también debe mantener una dieta nutritiva y se debe practicar una higiene adecuada, para prevenir las enfermedades.

Las enfermedades asociadas a trastornos en el hígado son muchas y con causas diversas; pero concentraremos la atención en los tres padecimientos principales y más comunes que pueden afectar a este órgano. Estas son las enfermedades más comunes del hígado.

En primer lugar la ictericia. En esta enfermedad la bilis se acumula en el torrente sanguíneo y los tejidos del cuerpo se tiñen de amarillo. El primer sitio en el que se nota es en la parte blanca de los ojos, pero con el tiempo todo el cuerpo se cubre de esta tonalidad, incluso puede ser visto en la orina y el sudor que llegan a tener un tinte amarillento. Esta enfermedad es causada generalmente por una de tres situaciones: a) puede ser una enfermedad hereditaria que además afecta al bazo; b) puede ser debido a cálculos biliares que obstruyen el conducto desde el hígado; y c) puede ser causada por una infección del hígado conocida como hepatitis.

La segunda enfermedad que puede dañar el hígado es la hepatitis. Es causada a menudo por un ataque viral, por los que el órgano se hincha causando un terrible dolor en el costado derecho del cuerpo. Tiene que pasar un largo periodo para que se note alguna recuperación; a pesar de que muchos pacientes se alivian por completo, no hay garantía de que esto se de en 100% de los casos. Los síntomas de la hepatitis tiene un inicio lento y por lo tanto, difícil para la detección temprana. Por lo general, se acompaña de fiebre, pérdida clara de apetito, vómitos y diarrea. La ictericia, como ya mencionamos, también ocurre con frecuencia debido a la hepatitis, es por ello que esta enfermedad exige la mejor y más oportuna atención médica.

La tercera enfermedad que se conoce comúnmente entre las que dañan al hígado es la cirrosis. A pesar de que es una de las enfermedades hepáticas más comunes, también es uno de las más mal entendidas. En ésta el hígado tiene una apariencia áspera, que se pensaba anteriormente que era el resultado directo del alcoholismo crónico. Como su causa sigue siendo un misterio, puede existir sin ser detectados por muchos años.

A veces, la inflamación del abdomen por una acumulación de fluidos acuosos dentro, este síntoma puede despertar la sospecha en el paciente de que algo anda mal. En otras ocasiones, vómito repentino en grandes cantidades mezclado con sangre de alguna vena rota en el estómago, puede ser también un indicio de la enfermedad.

En las últimas etapas de la cirrosis, la sangre no puede circular fácilmente por el hígado y se ve obligado a encontrar y construir nuevos canales a través del cual fluir; entonces se puede ver grandes venas en la superficie del abdomen y la piel que cubre la pared torácica de estos individuos. La cirrosis suele diagnosticarse después de que ha existido desde hace mucho tiempo, y entonces se considera incurable, pero los médicos generalmente pueden prolongar la vida cómoda a través de medicamentos, transfusiones de sangre, dieta y otras medidas.

Estas son las enfermedades más comunes del hígado, algunas pueden prevenirse.

DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

La principal vía de metabolización del alcohol etílico en el hígado, consiste en su oxidación a acetato. El acetaldehído, que es tóxico, es el metabolito intermediario. El daño hepático se desarrolla gradualmente:

1) esteatosis hepática alcohólica: daño hepático crónico con acúmulo de gotas de grasa en los hepatocitos

2) hepatitis alcohólica: lesiones inflamatorias y necróticas en el hígado

3) cirrosis hepática alcohólica.

Los estadios, aunque consecutivos, no están separados claramente entre sí y a veces se presentan simultáneamente. La predisposición genética tiene un papel significativo. Las mujeres son más susceptibles al daño hepático por alcohol, la dosis nociva es menor y el avance de la enfermedad es más rápido. En cuanto a las enfermedades hepáticas, se considera “segura” una dosis semanal de alcohol de 21 unidades de 8 g para hombres (lo que corresponde a

0,5 l de bebidas con alta graduación de alcohol) y para mujeres (según diferentes datos) 14, e incluso solo 7 unidades. Según publicaciones recientes el consumo de más de 40 g de alcohol al día de modo regular constituye un riesgo para enfermedad hepática alcohólica desde esteatosis a cirrosis.

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

1. Esteatosis hepática alcohólica: a menudo cursa de forma asintomática, a veces con dolor en el hipocondrio derecho o en el epigastrio, o bien con hepatomegalia no dolorosa. Generalmente regresa lento, 4-6 semanas después de dejar de beber alcohol; en caso contrario evoluciona (en

35 % de los enfermos) hacia una hepatitis y cirrosis hepática.

2. Hepatitis alcohólica: síntomas de cansancio, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dolor en hipocondrio derecho, hepatomegalia y dolor a la palpación del hígado (en >80 %), ascitis (hasta

80 %), ictericia (>60 %), síntomas de encefalopatía hepática (

45 %), y fiebre (hasta 30 %). Para valorar la gravedad de la enfermedad se utiliza el índice de Maddrey FD = 4,6 × alargamiento de PT [en s] + concentración de bilirrubina [en mg/dl]. Un valor FD >32 indica un curso severo de la enfermedad. Después de suspender la ingesta de alcohol por completo, los síntomas desaparecen en un 70 % de los enfermos. La continuidad en el consumo de alcohol conlleva el desarrollo de una hepatitis crónica y de una cirrosis hepática.

3. Cirrosis hepática alcohólica: no es significativamente diferente de cirrosis de otra etiología. Los síntomas de hipogonadismo y de feminización son muy marcados. A menudo cursa con episodios de exacerbación causados por una hepatitis alcohólica.

1) análisis de sangre: en la esteatosis hepática hay aumento de la actividad de la GGTP, a veces también de la ALT y AST ( 60 %), alargamiento de TP, alteraciones electrolíticas (hiponatremia, hipopotasemia, hipomagnesemia, hipofosfatemia) y alcalosis respiratoria

2) hemograma de sangre periférica: en la esteatosis hay macrocitosis, en la hepatitis: leucocitosis con predominio de neutrófilos, anemia macrocítica (>2/3 de los enfermos), trombocitopenia.

2. Ecografía hepática: ecogenicidad aumentada.

3. Examen histológico de biopsia hepática (la biopsia raramente está indicada): esteatosis de gota gruesa en los hepatocitos, balonamiento de los hepatocitos y cuerpos de Mallory. En fases posteriores lesiones inflamatorias, necróticas y regeneración cirrótica.

La esteatosis hepática alcohólica se diagnostica a base de la anamnesis que indica consumo excesivo crónico de alcohol (en la valoración de la adicción son útiles los cuestionarios AUDIT y CAGE), una actividad de GGTP en suero aumentada y la ecogenicidad hepática aumentada en la ecografía. La hepatitis alcohólica se diagnostica cuando además está aumentada la actividad de ALT y AST (AST/ALT >2) y se han descartado hepatitis de otra etiología (lo que puede requerir biopsia). La cirrosis hepática se diagnostica por el cuadro clínico. Raramente es necesaria la biopsia hepática. Diagnóstico en la insuficiencia hepática aguda →cap. 7.13, Diagnóstico.

1) Otras causas de esteatosis hepática →cap. 7.11.

2) Hepatitis como en la hepatitis vírica crónica tipo B →cap. 7.2.

1. Abstinencia absoluta de alcohol (tratamiento de síndrome de abstinencia →cap. 22.6). La dieta pobre en grasa tiene un papel complementario. Además es necesario el tratamiento de la desnutrición proteico-calórica (35/40 kcal/d, proteína 1,2-1,5 g/kg/d) y de otros déficits nutricionales relacionados con el abuso de alcohol, más frecuentes los déficits de vitamina A, D, tiamina, ácido fólico, piridoxina y zinc.

2. Corregir las alteraciones electrolíticas presentes.

3. En hepatitis con un curso severo (encefalopatía hepática o FD >32) utilizar prednisolona VO 40 mg/d durante 4 semanas, luego reducir la dosis gradualmente durante 2-4 semanas. Si en 7 días no hay respuesta al tratamiento, valorado por un índice de Lille ≥0,56 (calculado a base de edad, tiempo de protrombina/INR y concentración de bilirrubina, creatinina y albúmina [http://www.lillemodel.com/score.asp?score=lillept]) o, simplificando, por un aumento de hiperbilirrubinemia → suspender los glucocorticoides. Valorar también el uso de pentoxifilina VO (400 mg 3 × d durante 4 semanas, eficacia incierta, se ha visto que no mejora sobrevida), sobre todo en caso de sepsis o contraindicaciones para la corticoterapia.

4. Tratar las complicaciones derivadas de la cirrosis e insuficiencia hepática →cap. 7.12.

Control periódico (cada 3-12 meses, dependiendo del estadio de daño hepático y del grado de abuso de alcohol) de parámetros bioquímicos de función hepática y dirigido a la detección de síntomas de hipertensión portal u otras complicaciones asociadas a la cirrosis hepática.


La persona con encefalopatía hepática puede mostrarse somnolienta, incapaz de concentrar la atención y con marcados cambios de personalidad. De base siempre existe una enfermedad hepática avanzada y generalmente un factor precipitante, como una infección.

Cuando Alberto (pseudónimo de un caso real) recibió tratamiento ya era muy tarde, su enfermedad hepática estaba muy avanzada.

Curiosamente, lo que llamó la atención no fue su color de piel, ni que se quejara de dolor en el abdomen, lo que en realidad llamó la atención fue su cambio de comportamiento.

3. Los tumores sólidos se clasifican como carcinoma ó sarcomas:

a. Los carcinomas representan la forma de cáncer más común y afecta las células
epiteliales, tales como aquellas que se encuentran en la piel y el revestimiento de las
glándulas, los senos y el útero.

b. Los sarcomas aparecen en la capa intermedia de los tejidos, tales como el tejido
conectivo en los huesos y músculos. Estas son menos comunes pero por lo general
son las más peligrosas.

4. No todos los tumores son sólidos. Por ejemplo, la leucemia resulta de un crecimiento
anormal de las células blancas sanguíneas.

5. El cáncer es una enfermedad complicada para entenderse debido a que las células del
propio cuerpo se convierten en el propio enemigo:

a. Algo funciona indebidamente dentro del núcleo de la célula, lo cual ocasiona que ésta
se diferencie de su pariente.

b. Las células cancerosas potenciales son aquellas células que no son destruidas por el
sistema inmunológico.

c. Por lo regular, cuando las células mutantes se forman, éstas son destruidas por el
sistema inmunológico.

B. Crecimiento y Propagación del Cáncer

1. La mitosis representa el proceso mediante el cual el cuerpo crece y reemplaza células;
cada célula nueva es idéntica a su célula pariente.

2. Las células de cáncer parecen y se comportan de forma diferente. La característica
fundamental de las células de cáncer es el crecimiento celular descontrolado e incapaz
de ser regulado por las defensas/mecanismos naturales del cuerpo.

3. El cáncer comienza con una sola célula anormal. La célula anormal se auto-replica.

4. Frecuentemente una condición maligna no puede ser detectado sin una biopsia.

5. La mayoría de las células de cáncer se originan sobre el revestimiento o superficie de
la piel, cervix, estómago, intestinos, vejiga, tubos bronquiales, senos y próstata.

6. Carcinogénesis (la producción de células de cáncer) es una teoría para el crecimiento
y propagación del cáncer.

FACTORES DE RIESGO; ¿QUE CAUSA EL CÁNCER?

1. La mayor parte de los tipos de cáncer resultan del daño al material hereditario (DNA)
de la célula.

2. Los investigadores han descubierto ciertos genes peculiares que inician la formación de
cáncer. Estos genes se conocen con el nombre de oncogenes.

3. Los oncogenes representan las versiones mutantes de los genes los cuales ocasionan que
las células se descontrolen y se desarrollen en tumores.

4. Los errores genéticos no deben ser confundidos con herencia. Estos errores ocurren
dentro de los cuerpos celulares y no son transmitidos a los niños.

1. El factor de huésped se refiere al sistema inmunológico del cuerpo, el cual le suministra
a una persona la resistencia que necesita para combatir las enfermedades.

2. Algunas personas son resistentes a la formación y crecimiento de células de cáncer; otras
no lo son.

3. Se desconocen todos aquellos factores que aumentan o disminuyen la resistencia ante el
cáncer.

4. Parece que las personas heredan cierto grado de resistencia.

5. La teoría del huésped postula que el sistema inmunológico fracasa y no es capaz de
destruir las células de cáncer anormales que se forman.

1. La única manera para comprobar que un tipo específico de químico sea carcinogénico
para la gente es examinado/investigando sus efectos sobre un período de tiempo.

2. La exposición a sustancias carcinogénicas fueron documentadas ya para el 1775.

3. Existen más de 14,000 químicos que pueden ser considerados como carcinogénicos.

a. Un mito es de visualizar los productos sintéticos como detrimentales para la salud y
de pensar que los productos naturales son de beneficio para el bienestar y la salud.

b. Muchas personas poseen la creencia de que las sustancias hechas artificialmente
(particularmente los aditivos de los alimentos) son las que producen cáncer. El hecho
es que el envenenamiento y los carcinógenos aparecen de forma natural en todo tipo
de alimento.

c. Otro mito es que 90 por ciento de todos los tipos de cáncer son causados por
químicos. Aproximadamente de 40 a 50 por ciento del cáncer proviene de factores
ambientales. Los químicos que constituyen los productos del cigarrillo y el tabaco
representan el 80 al 90 por ciento de los químicos carcinogénicos.

1. La evidencia científica indica que los hábitos dietéticos pueden contribuir al desarrollo
de una proporción significativa de los tipos de cáncer que aún se desconocen.

2. Las guías dietéticas que ayudan a reducir las posibilidades de cáncer son:

a. Evitar la obesidad. Estar con un 40 por ciento de grasa aumenta el riesgo de cáncer.

b. Reducir el consumo de grasas. El consumo exagerado de grasas aumentan las
posibilidades de cáncer en el seno, colon y próstata.

c. Consumir alimentos altos en fibra, tales como frutas, vegetales, y cereales de grano
íntegro (salvado o "bran"). Teóricamente una dieta alta en fibra actúa expandiendo las
heces fecales, diluyendo de esta manera los químicos potencialmente peligrosos y
ocasionando que se puedan eliminar con mayor rapidez estos desechos del cuerpo.

d. Incluir alimentos ricos en vitamina A (beta-caróteno) y C.

La inflamación del hígado provocada por virus como el de la hepatitis puede derivar en fibrosis hepática.

Las enfermedades crónicas del hígado que cursan con un proceso inflamatorio durante un tiempo prolongado producen una acumulación progresiva de fibras de colágeno en este órgano a la que se conoce como fibrosis. Esta fibrosis no es otra cosa que el proceso de cicatrización que sustituye las células hepáticas que han resultado dañadas.

La evolución de la fibrosis hepática altera la estructura del hígado, haciendo que aparezcan trastornos de la circulación y desembocando en el desarrollo de varices esofágicas, retención de agua, edemas y ascitis (acumulación de líquido en el abdomen). El estado final de esta condición es la cirrosis hepática la cual, a su vez, puede desembocar en un hepatocarcinoma o cáncer de hígado.

¿Cómo evoluciona la fibrosis?

Vamos a empezar explicando que la fibrosis no evoluciona a la misma velocidad en todas las personas y que, de hecho, en algunas personas con hepatitis B o C esta permanece estable. Dicho esto, debemos mencionar que existen algunos factores que pueden hacer que la enfermedad evolucione más rápidamente:

- Depresión del sistema inmunitario (coinfección con VIH o consumo de fármacos inmunosupresores).

- Resistencia a la insulina.

Por lo general, durante las primeras etapas de la enfermedad el hígado suele funcionar bastante bien de forma que pocas personas experimentan síntomas. Sin embargo, a medida que avanza la inflamación, aumentan las lesiones y se empieza a acumular el tejido cicatrizado, las funciones metabólicas del hígado comienzan a alterarse. Si la enfermedad continúa avanzando, irremediablemente desembocará en cirrosis, un estado en el que el hígado está repleto de cicatrices que no permiten el flujo sanguíneo y que impiden el correcto funcionamiento del órgano. Aquí, es normal experimentar síntomas como fatiga, pérdida de apetito, vómitos, dolor e hinchazón abdominal, etc.

¿Cómo se diagnostica la fibrosis hepática?

Como comentábamos en el epígrafe anterior, debido a la falta de síntomas en sus primeras etapas, la fibrosis hepática puede ser difícil de diagnosticar. Sin embargo, un análisis de sangre puede mostrar indicios de que existe este problema, lo cual llevará al especialista a realizar una biopsia de hígado que permitirá evaluar la extensión de las lesiones y establecer un grado de fibrosis.

Además, de forma habitual, se realizan pruebas de elastografía hepática para medir la elasticidad del tejido hepático. Esta técnica evita la necesidad de realizar una biopsia y permite que se inicie el tratamiento de forma temprana.

¿Qué estadios atraviesa la enfermedad?

A la hora de establecer los diferentes grados de fibrosis, se utiliza una clasificación común con una escala que diferencia entre los estadios 0, 1, 2, 3 y 4.

- Estadio 0. No se percibe fibrosis.

- Estadio 1. Existe una fibrosis muy leve.

- Estadio 2. La fibrosis se extiende a áreas cercanas a la vena porta (la que lleva los nutrientes del intestino al hígado).

- Estadio 3. La fibrosis se extiende hacia áreas fuera de la vena porta.

- Estadio 4. La fibrosis ha evolucionado a cirrosis.

¿Cómo se trata la fibrosis?

Para detener la evolución de la fibrosis y evitar que esta desemboque en cirrosis, lo fundamental es eliminar las causas que han provocado la enfermedad (virus, alcohol, etc.). De esta forma, el hígado podrá regenerarse por sí mismo hasta el punto de revertir por completo la enfermedad.

Además, es importante que la persona con fibrosis mantenga una dieta saludable y equilibrada, evite el consumo de alcohol y drogas, haga ejercicio de forma regular, descanse correctamente y, por supuesto, tome correctamente los medicamentos que su hepatólogo le haya prescrito.

La encefalopatía hepática es una complicación grave de las enfermedades hepáticas graves. La enfermedad a menudo es fluctuante y presenta un espectro amplio de síntomas que varían desde signos menores que no son fácilmente discernibles hasta el coma profundo. Los síntomas a menudo se presentan en conexión con el estrés relacionado con la infección, la deshidratación, el estreñimiento o la hemorragia gastrointestinal. No se conocen los mecanismos exactos que subyacen al desarrollo de la enfermedad. Los estudios experimentales indican que los cambios mentales observados en la encefalopatía hepática reflejan alteraciones en los neurotransmisores del cerebro.

La dopamina desempeña una función principal en la neurotransmisión. Varias enfermedades del sistema nervioso, incluida la enfermedad de Parkinson, son causadas por una disfunción en el sistema de dopamina. Algunos pacientes con encefalopatía hepática presentan síntomas similares a los observados en los pacientes con enfermedad de Parkinson (cerebración lenta; rigidez en los movimientos; temblor). Para los pacientes con enfermedad de Parkinson, los fármacos conocidos como agentes dopaminérgicos (fármacos que imitan el efecto del neurotransmisor dopamina) alivian claramente los síntomas. También se han evaluado estos fármacos para los pacientes con encefalopatía hepática.

Se realizó la presente revisión sistemática para determinar los efectos beneficiosos y perjudiciales de los agentes dopaminérgicos para los pacientes con encefalopatía hepática. Los análisis incluyeron cinco pequeños ensayos publicados en 1982 o anteriormente. Todos los ensayos excepto uno tuvieron riesgos altos de sesgo (es decir, riesgos de errores sistemáticos o riesgos de sobrestimación de los efectos beneficiosos o riesgos de subestimación de los efectos perjudiciales). Sólo se incluyeron 144 pacientes en los cinco ensayos, y en consecuencia, se observa la presencia de riesgos de errores aleatorios (es decir, intervención del azar). Los análisis no mostraron ninguna diferencia significativa con respecto a los síntomas de la encefalopatía hepática o la mortalidad en los pacientes tratados con agentes dopaminérgicos en comparación con los pacientes que recibieron un placebo inactivo o ninguna intervención. El número de pacientes con eventos adversos parecía comparable en los dos grupos de intervención. En base a las pruebas disponibles, se establece la conclusión de que no pueden encontrarse datos que permitan recomendar o refutar la administración de agentes dopaminérgicos para la encefalopatía hepática. Parece necesaria la realización de más ensayos clínicos aleatorios controlados con placebo sin riesgos de errores sistemáticos ni riesgos de errores aleatorios para obtener pruebas firmes sobre los agentes dopaminérgicos para los pacientes con encefalopatía hepática.

Esta revisión no halló pruebas para recomendar o refutar la administración de agentes dopaminérgicos para la encefalopatía hepática. Parece necesaria la realización de más ensayos clínicos aleatorios controlados con placebo sin riesgos de errores sistemáticos ni riesgos de errores aleatorios para obtener pruebas firmes sobre los agentes dopaminérgicos para los pacientes con encefalopatía hepática.

Los pacientes con encefalopatía hepática pueden presentarse a la consulta con síntomas extrapiramidales y cambios en los ganglios basales. Estos cambios son similares a los observados en pacientes con enfermedad de Parkinson. Por lo tanto, se han evaluado los agentes dopaminérgicos (como bromocriptina y levodopa, utilizados en pacientes con enfermedad de Parkinson) como un tratamiento potencial para los pacientes con encefalopatía hepática.

Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales de los agentes dopaminérgicos versus placebo o ninguna intervención para los pacientes con encefalopatía hepática.

Los ensayos se identificaron mediante el registro de ensayos controlados del Grupo Cochrane Hepatobiliar (Cochrane Hepato-Biliary Group) (enero 2014), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL) (número 12 de 12, 2013), MEDLINE (1946 hasta enero 2014), EMBASE (1974 hasta enero 2014), y en Science Citation Index-Expanded (1900 hasta enero 2014). También se realizaron búsquedas manuales en listas de referencias, actas de congresos y registros de ensayos en línea.

Se incluyeron ensayos aleatorios, independientemente del estado de la publicación o del idioma. Los análisis primarios incluyeron datos de los ensayos aleatorios que utilizaron un diseño de grupos paralelos o el primer período de los ensayos cruzados. Los datos pareados de los ensayos cruzados se incluyeron en los análisis de sensibilidad.

Tres autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente. Los metanálisis de efectos aleatorios se realizaron como resultado de una heterogeneidad clínica esperada. Se realizaron metanálisis de efectos fijos, análisis de metarregresión, análisis de subgrupos y análisis de sensibilidad para evaluar las fuentes de heterogeneidad y de sesgo (errores sistemáticos). Se utilizó el análisis secuencial de los ensayos para controlar el riesgo de intervención del azar (errores aleatorios).

Se incluyeron cinco ensayos que asignaron al azar a 144 participantes con encefalopatía hepática evidente publicados durante 1979 a 1982. Tres ensayos evaluaron levodopa y dos ensayos evaluaron bromocriptina. La dosis media diaria fue de 4 g para la levodopa y de 15 g para la bromocriptina. La duración mediana del tratamiento fue de 14 días (rango de siete a 56 días). Ninguno de los ensayos hizo un seguimiento de los participantes después del final del tratamiento. Sólo un ensayo informó un control adecuado del sesgo; se consideró que los cuatro ensayos restantes tenían un alto riesgo de sesgo. Los metanálisis del modelo de efectos aleatorios indicaron que los agentes dopaminérgicos no tuvieron ningún efecto beneficioso ni perjudicial sobre la encefalopatía hepática en los análisis primarios (15/80 [19%] versus 14/80 [18%]; odds ratio [OR] 2,99; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,09 a 100,55; dos ensayos) o al incluir los datos pareados de los ensayos cruzados (OR 1,04; IC del 95%: 0,75 a 1,43). Se identificaron pruebas claras de heterogeneidad entre los ensayos en el análisis primario (I 2 = 65%) y al incluir los datos pareados de los ensayos cruzados (I 2 = 40%).

Los agentes dopaminérgicos no tuvieron ningún efecto beneficioso ni perjudicial sobre la mortalidad (42/144 [29%] versus 38/144 [26%]; OR 1,11; IC del 95%: 0,35 a 3,54; cinco ensayos). Los análisis secuenciales de los ensayos demostraron que se carece de información para refutar o recomendar las intervenciones para todos los resultados. Los agonistas dopaminérgicos no parecieron aumentar el riesgo de eventos adversos.

La ascitis es un problema que hace referencia a la acumulación de fluidos en la cavidad peritoneal o abdominal. La ascitis está causada más comúnmente por daños en el hígado y otros términos médicos para este problema incluyen fluidos en la cavidad peritoneal, hidroperitoneo o hidropesía. La ascitis causada por daños en el hígado se conoce como ascitis cirrótica. La ascitis en el abdomen también puede tener su origen en otras fuentes como insuficiencias cardíacos, hepáticas y el cáncer.

Tradicionalmente se divide la ascitis en dos tipos o categorías – ascitis exudativa y transudativa, dependiendo de la cantidad de proteínas que se encuentren en el fluido peritoneal. Otro método para clasificar los tipos de ascitis es medir la cantidad de albumina en el fluido y compararla con albumina sérica en sangre. Esto se conoce como SAAG (siglas en inglés) o Gradiente de albumina sero-ascítica. La ascitis causada por cirrosis o insuficiencias cardíacas normalmente tiene una puntuación SAAG superior a 1.1, mientras que la puntuación SAAG de la ascitis causada por otras razones suele ser inferior a 1.1.