colchicine g6pd deficiency

La prevención de enfermedades asociadas con la hematomegalia es adherirse a un estilo de vida saludable. Esto implica nutrición adecuada, rechazo de malos hábitos, control de peso. Debe tener cuidado con la medicina.

La intoxicación por arsénico en su forma aguda puede presentar los siguientes síntomas:

  • Síntomas gastrointestinales (aparecen entre 1 y 12 horas después del contacto): aliento con olor a ajo, lesiones en la comisura labial, náuseas y vómitos, dolor cólico del abdomen en la región del epigastrio, diarrea con heces en forma de arroz, hemorrágica intestinal similar a la que se produce en la enfermedad del cólera, alteración de los análisis de sangre con elevación de las transaminasas hepáticas.
  • Síntomas cardiovasculares: hipotensión arterial y shock, que se producen de forma secundaria a la dilatación de los vasos sanguíneos y a la disminución de la función de bombeo del corazón, edema agudo de pulmón, arritmias y miocardiopatía congestiva
  • Síntomas cutáneos: irritación, ampollas y desprendimientos de piel por contacto local; y erupción por efecto sobre la piel del contacto en el interior del organismo (sistémico).
  • Síntomas neurológicos: dolor de cabeza, adormecimiento, convulsiones, coma, polineuropatía sensitiva y motora, alteraciones en la sensibilidad y disfunciones motoras, a los diez días del contacto.
  • Síntomas urinarios: trastornos en las estructuras microscópicas de filtrado (glomérulos) y de transporte (túbulos) del interior del riñón.
  • Síntomas hematológicos: anemia, disminución de glóbulos blancos (leucopenia) y de plaquetas (trombocitopenia) por aplasia medular, es decir, porque la médula ósea no puede realizar su función formadora de células de la sangre.

La intoxicación por arsénico en su forma crónica, es decir, por la exposición prolongada a pequeñas cantidades de arsénico, puede presentar los siguientes síntomas:

  • Síntomas digestivos: náuseas y vómitos, dolores abdominales de tipo cólico, diarrea, cirrosis hepática o carcinoma hepático.
  • Síntomas cutáneos: erupciones de diferente forma (eritemas, pápulas, vesículas) úlceras, aumento del grsor de la piel en palmas y plantas (hiperqueratosis palmoplantar), verrugas, oscurecimiento de la piel (hiperpigmentación) y cáncer de piel.
  • Lesiones cardíacas y enfermedades vasculares periféricas.
  • Perforación de tabique nasal, cuando el contacto prolongado es por inhalación.
  • Cáncer de pulmón, de riñón o de vejiga.
  • Ceguera.

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Los ejemplos de infecciones bacterianas asociadas con esplenomegalia incluyen a la tuberculosis, la malaria y la anaplasmosis (anteriormente conocida como ehrlichiosis).

Las dislipemias, es decir, la sobreproducción o el déficit de las lipoproteínas, son trastornos primarios del metabolismo de las lipoproteínas o alteraciones secundarias debidas al comportamiento o causas metabólicas. Constituyen un problema clínico frecuente, ya que cerca de un 25 % de los adultos estadounidenses presentan niveles de colesterol total (ColT) de 240 mg/dl o más y casi la mitad, un ColT superior a 200 mg/dl.1,2 Las pruebas de los estudios epidemiológicos, anatomopatológicos, animales, genéticos y metabólicos apoyan sin duda una relación causal entre las lipoproteínas séricas y la aterosclerosis.1,3

Las cuatro clases fundamentales de lipoproteínas son los quilomicrones y las lipoproteínas de muy baja densidad (lipoproteínas ricas en triglicéridos) (VLDL), las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL). Los niveles óptimos de las lipoproteínas, que se muestran en la tabla 119.1, difieren en los pacientes con o sin aterosclerosis identificada. Todos estos niveles de riesgo se han establecido de manera arbitraria, porque el riesgo asociado tiene carácter lineal y las lipoproteínas actúan de forma sinérgica con los factores ambientales y metabólicos, es decir, el tabaco, la diabetes, la obesidad y la hipertensión, para promover la aterosclerosis y la trombosis.1-3 La presencia de varios factores de riesgo aumenta de manera exponencial el riesgo global de ateros-

Un valor ColT mayor de 240 mg/dl con unas LDL superior a 160 mg/dl en un adulto se asocia con un aumento notable del riesgo de aterosclerosis y se considera un “colesterol alto”.1,2 Un valor ColT entre 200 y 239 mg/dl, con

unas LDL de 130 a 159 mg/dl, se considera “límite” porque el riesgo aumenta dentro de esta franja, sobre todo si concurren otros factores de riesgo.2 Un ColT de 200 mg/dl o más (con LDL > 130 mg/dl) en niños y adolescentes (de 2 a 19 años) excede del percentil 90 y se considera un “co-lesterol alto” en este grupo de edad, mientras que en los niños y adolescentes, los valores de ColT de 170 a 199 mg/dl se consideran “límites”.6

El tratamiento de las dislipemias ha reducido la morbididad y mortalidad de la enfermedad coronaria en muchos ensayos de prevención primaria y secundaria.1,7,8 Se ha demostrado en estos estudios que el tratamiento de las alteraciones lipoproteicas estabiliza o revierte la placa ate-rosclerótica en los enfermos coronarios de ambos sexos y reduce de manera espectacular los síntomas y las complicaciones clínicas.1,8,9 Los enfermos con dislipemia que más se benefician del tratamiento son los que padecen enfermedad coronaria o aterosclerosis, dislipemias genéticas o muestran varios factores de riesgo, incluyendo el trastorno de las lipoproteínas.

El objetivo diagnóstico esencial en todos los enfermos es la evaluación de la aterosclerosis y los factores de riesgo asociados a ella. Es esencial una evaluación clínica basada en una historia personal y familiar, una anamnesis nutricional, una exploración física dirigida, un examen de las posibles causas secundarias y la confirmación de las anomalías lipoproteicas para definir el riesgo global, descartar las causas secundarias e identificar los efectos genéticos y ambientales sobre las dislipemias antes de tomar las decisiones terapéuticas.

Actualmente se recomienda el análisis de ColT y HDL a todos los adultos y niños de familias de alto riesgo.2,6 La medición del colesterol sanguíneo es de uso habitual para el mantenimiento periódico de la salud en las personas adultas e identifica a aquellas que precisan una evaluación posterior para controlar este riesgo.10 Existe controversia sobre el cribado sistemático de todos los niños pero se recomienda este análisis en los hijos de familias con aterosclerosis prematura o trastornos genéticos del colesterol.6 Existen pruebas de que las dislipemias constituyen un importante factor de riesgo después de los 65 años, sobre todo en presencia de aterosclerosis. El estudio de la dislipemia en personas adultas mayores depende de la motivación personal,

el pronóstico, las enfermedades asociadas y la posible mejoría en la calidad de vida.9,11

Las dislipemias son trastornos genéticos de herencia autosómica dominante frecuentes, modificados por los factores genéticos y ambientales (p. ej., estilo de vida), que afectan a varios miembros de las familias de alto ries-go.2’4’12’13 Si se detectan antecedentes familiares de ateros-clerosis prematura (antes de los 55 años) es necesario un cribado minucioso del enfermo y de los familiares de primer grado, porque en estas familias se detectan numerosas dislipemias y otros factores de riesgo.12

Las pruebas de colesterol en la consulta son prácticas y fiables, debido a los equipos analíticos mejorados, los programas de estandarización nacional y la evidencia de que los análisis de ColT y HDL resultan exactos sin necesidad de ayuno. Los enfermos en fase aguda o crónica (incluidos aquellos con un infarto reciente de miocardio), las mujeres embarazadas o los que pierden peso con rapidez presentan niveles fluctuantes de lipoproteínas, que no se deben medir hasta que se estabilice la situación.2 El aumento del líquido linfático en la muestra, bien por aplicar el torniquete durante mucho tiempo o exprimir el dedo después del pinchazo en la yema digital, eleva también el ColT de forma artificial. La variación biológica y los errores habituales de medición determinan una oscilación diaria del ColT entre 5 y 8 %; por eso, para decidir el tratamiento hay que tomar la media de dos análisis de colesterol en días diferentes.

No se recomienda realizar un cribado sistemático del perfil lipoproteico (análisis de ColT, HDL, LDL y triglicéri-dos) debido al coste, incomodidad y otros factores2,6. Se recomienda medir los perfiles lipoproteicos en los adultos y niños con antecedentes personales de ateros-clerosis, dos o más factores de riesgo para enfermedad coronaria, antecedentes familiares de dislipemia, antecedentes familiares de enfermedad coronaria prematura (con

edad 130 mg/dl, TG 200 mg/dl) y por la presencia de un engrosamiento de los tendones extensores o de xantomas. La mayoría de las personas con elevación aislada de LDL no tienen HF y se considera que padecen una forma primaria de hipercolesterolemia. Múltiples factores, como la nutrición, la obesidad y los factores genéticos, contribuyen a la elevación de las LDL en la hipercolesterolemia primaria.

Hipertrigliceridemia (TG > 400 mg/dl)

Las hipertrigliceridemias son elevaciones de los quilomi-crones, de las lipoproteínas de densidad intermedia o de las VLDL. Como ambas formas de dislipemia se manifiestan clínicamente por la elevación de los TG, es necesario realizar una electroforesis de lipoproteínas (fenotipificación) para distinguirlas (tabla 119.2). Los TG basales superiores a 1.000 mg/dl suelen tener una causa genética pero también pueden obedecer a una combinación de predisposición genética y causas secundarias, como abuso de alcohol, diabetes, obesidad o síndrome nefrótico.3 Algunos fárma-

cos como los estrógenos, progestágenos, betabloqueantes o diuréticos tiacídicos pueden exacerbar las hipertrigliceri-demias.4

Se debe valorar la existencia de una hipertrigliceride-mia en todo paciente con pancreatitis. Las dislipemias con niveles de TG superiores a los 1.000 mg/dl se asocian a un riesgo elevado de pancreatitis posiblemente por obstrucción microvascular; no obstante, estos niveles descienden bruscamente durante los ataques agudos, lo que puede enmascarar la etiología de esta enfermedad que pone en peligro la vida del enfermo. La anamnesis familiar meticulosa, el cribado familiar y una nueva determinación de los niveles de TG tras la recuperación ayudan a identificar la hipertrigliceridemia como causa de la pancreatitis.

La elevación de los triglicéridos se asocia con un aumento del colesterol plasmático, presencia de formas ate-rogénicas de LDL y VLDL y niveles reducidos de HDL, todo lo cual aumenta el riesgo de aterosclerosis.3 Hasta hace poco se pensaba que no existía ninguna asociación entre los TG y la cardiopatía isquémica, ya que los análisis estadísticos de los datos epidemiológicos valoraban de forma independiente el riesgo asociado a la elevación de los TG. Sin embargo, éstos no son independientes de las demás lipoproteínas, puesto que su aumento suele asociarse a un descenso de HDL por producción inadecuada de éstas en presencia de hipertrigliceridemia. El riesgo de enfermedad coronaria aumenta, de acuerdo con los estudios, cuando los TG exceden de 200 mg/dl, debido a la transformación de las LDL y VDL en formas más atero-génicas.3

Descenso del colesterol-HDL (HDL 130 mg/dl, TG > 200 mg/dl, HDL 1.000 mg/dl) se recomienda un control estricto de la grasa, de tal forma que ésta suponga menos del 10 % de las calorías. Los pacientes de peso normal pueden utilizar trigli-céridos de cadena media para que la comida les resulte más agradable. Se aconseja la consulta con un dietista diplomado para asegurarse de que la dieta con muy poca cantidad de grasa resulta adecuada desde el punto de vista nutricional.

En los pacientes con triglicéridos entre 400 y 1.000 mg/dl, el mejor tratamiento es la reducción de peso; para fomentar su control, algunos expertos recomiendan una dieta muy pobre en grasas, con el correspondiente incremento de hidratos de carbono hasta cubrir el 70 % de las calorías. Sin embargo, este cambio puede provocar una elevación significativa de los triglicéridos en el suero en algunos pacientes, casi siempre en aquellos con intolerancia a la glucosa e insensibilidad a la insulina. Para éstos, se recomienda un plan nutricional que limite la grasa al 30 %, subrayando el consumo de grasas monoinsaturadas. Los pacientes que no presentan un aumento de los TG al incrementar la ingesta de hidratos de carbono consiguen los mejores resultados con un consumo de grasa del 10-20 %. El tratamiento óptimo se debe determinar con carácter individual. Se recomienda limitar o retirar el alcohol en los pacientes con hipertrigliceridemia. La ingesta suplementaria de fibra no reduce las LDL en estos pacientes hasta que no se controlan los TG.

No existen alimentos o nutrientes específicos que produzcan un aumento de los niveles de las HDL a excepción del etanol. Aunque el consumo moderado de alcohol se ha asociado a una elevación de las HDL, fomenta la obesidad, aumenta los TG y también la presión arterial. El eta-nol resulta tóxico para el miocardio, eleva la presión arterial y los TG, provoca adicción y tiene un efecto variable sobre las subclases de HDL. Por ello, el alcohol no se debería recomendar como tratamiento para la disminución de las HDL. La normalización del peso corporal es el objetivo principal de la terapia nutricional en el paciente con HDL bajas porque éstas disminuyen en los estados de obesidad y sobrepeso.

En los pacientes con un patrón combinado también se debe subrayar el control del peso, que ejerce un impacto favorable sobre todas las lipoproteínas plasmáticas y sobre los demás riesgos observados a menudo, asociados a este patrón (intolerancia a la glucosa e hipertensión). Los pacientes deben alcanzar su peso corporal ideal reduciendo el consumo total de grasa, ya que esta medida también disminuye el consumo de grasa saturada y puede reducir las LDL. Algunos pacientes toleran grandes cantidades de hidratos de carbono complejos, aunque es necesario controlar la cantidad de hidratos de carbono concentrados (azúcares, dulces, postres) para reducir los TG. Se recomienda la restricción o la eliminación del alcohol para reducir la ingesta calórica y los TG.

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Ecografía: Este examen permite observar la grasa en el hígado, que aparecerá como una mancha blanca en la imagen. Así mismo se pueden realizar tomografías computarizadas o resonancias magnéticas. Estos revelan la grasa en el hígado, aunque no la presencia de algún daño.

Biopsia: Es necesario aplicar anestesia local para extraer del hígado una muestra del tejido, la cual se examinará para establecer si el paciente padece esteatosis hepática. Con la biopsia, se logra identificar el origen exacto. También, con este procedimiento, es posible establecer si existe daño permanente, la gravedad del daño y el tipo de tratamiento.

Los tratamientos se originan según sea la causa que generó la enfermedad: Tratamiento del alcoholismo, manejo del colesterol, pérdida de peso, control de la glucemia y otros.

Para disminuir los riesgos es recomendable llevar una vida saludable: Mantener una dieta balanceada y un peso adecuado. Si la enfermedad se relaciona con un nivel de colesterol elevado, diabetes u obesidad, se debe tratar esa condición particular para que la esteatosis desaparezca. Si el origen es el alcoholismo, dejar de beber permitirá que el hígado sane por completo si no hay deterioro que lamentar.

El inicio de la latencia. El tiempo de aparición de la hepatitis colestásica es típicamente de 2 a 12 semanas, pero puede ocurrir hasta un año después de comenzar la medicación.

Síntomas. Los síntomas generalmente comienzan con la fatiga y náuseas siguieron poco después con prurito, orina oscura e ictericia. pueden ocurrir características inmunoalérgica tales como erupción cutánea, fiebre y eosinofilia.

Los fármacos. Medicamentos comúnmente implicados en la causa de la hepatitis colestásica incluyen rifampicina, las penicilinas, la amoxicilina / ácido clavulánico, cefalosporinas, sulfonilureas. metimazol y muchos otros.

Diagnóstico diferencial. Los principales diagnósticos que deben ser considerados son la obstrucción biliar, litiasis biliar, neoplasia maligna, síndromes autoinmunes colestasis (cirrosis biliar primaria. Colangitis esclerosante), y formas hereditarias poco frecuentes de colestasis intrahepática.

Criterios para la definición. Elementos importantes en el diagnóstico de la hepatitis colestásica, debido a medicamentos incluyen:

  1. patrón de colestasis de elevación de las enzimas en suero (valor R 345 U / l) en el momento del pico de ALT o elevación de la bilirrubina
  2. Latencia de 2 a 24 semanas
  3. Los síntomas (si está presente) de orina oscura o prurito durante principios de curso
  4. La bilirrubina gt; 2,5 mg / dl
  5. Si se obtiene biopsia de hígado, los cambios de la colestasis intrahepática con células inflamatorias, pero leve a moderada necrosis hepatocelular focal
  6. La exposición a un agente conocido por causar colestasis
  7. Si se obtiene una biopsia hepática, cambios de colestasis intrahepática con una mínima inflamación o necrosis hepatocelular.

Un período de latencia por encima de 24 semanas o niveles Alq P de solamente 2 veces el LSN (entre 230 y 345 U / L), mientras que los niveles de ALT son menos de 400 U / L (

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El hígado inflamado, hepatomegalia o inflamación hepática se da cuando este órgano adquiere un tamaño mayor al normal. Se trata de una condición muy seria puesto que, a veces, la inflamación viene derivada por otra enfermedad de carácter más grave, como las contraídas por cualquiera de los virus de la hepatitis. Sin embargo, identificarla no es fácil, pues durante la primera etapa de la inflamación hepática apenas se notan los síntomas, estos aparecen conforme la anomalía avanza. No obstante, existen algunas señales y signos que pueden ayudarnos a descubrir si sufrimos hepatomegalia y, por ello, en este artículo de unComo queremos ayudarte a ampliar tu conocimiento y contarte cuáles son los síntomas del hígado inflamado.

El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo puesto que es el encargado de transformar los alimentos en energía, de eliminar las toxinas de la sangre, regular los niveles de aminoácidos y las grasas, entre muchas otras funciones. Es el más grande de todos y su inflamación puede causarnos graves consecuencias, por ello es fundamental cuidarlo y asegurarnos de que funciona sin problemas.

Al cumplir tantas funciones y estar involucrado en tantos procesos de nuestro organismo no es de extrañar que las causas que provocan la inflamación hepática también sean variadas. Los factores principales que pueden provocar hepatomegalia son:

  • El consumo excesivo de alcohol hace que el hígado no pueda eliminarlo correctamente y puede producir una inflamación del mismo
  • Una infección por cualquiera de los virus de la hepatitis, hepatitis A, B, C, D, E, siempre causa la inflamación hepática
  • Otras infecciones virales, como la mononucleosis infecciosa, por citomegalovirus o bacterianas también pueden ser causantes del hígado inflamado
  • Una intoxicación producida por medicamentos desencadenará, también, en la inflamación hepática
  • Otros causantes pueden ser la enfermedad de Niemann-Pick, la cirrosis biliarprimaria, el Síndrome de Reye, la sarcoidosis o la colangitis esclerosante
  • El hígado graso es otra de la anomalías que, si no se trata, también puede derivar en una inflamación del mismo
  • Por último, cabe destacar que la aparición de una metástasis de tumores o la leucemia tambien pueden provocar la hepatomegalia

Durante los primeros días de la inflamación hepática es muy probable que no notes ningún síntoma ni rareza en tu cuerpo relacionado con el hígado. Sin embargo, conforme avanza el tiempo se hacen cada vez más evidentes. En general, los primeros síntomas suelen ser muy similares a los que presenta una gripe común, malestar, décimas de fiebre, dolor muscular y náuseas.

  • A medida que pasa el tiempo los síntomas aumentan y se intensifican. La hepatomegalia suele provocar ictericia, que es cuando la piel adquiere un tono amarillento (los ojos también pueden tornarse amarillos). Los vómitos y la diarrea son otros de los síntomas más comunes del hígado inflamado.
  • Al tratarse de una inflamación, es muy probable que también notes la parte del abdomen ligeramente más hinchada al principio y, conforme avanzan los días, aumente de tamaño. Asimismo, el dolor abdominal es otra de las consecuencias de esta condición.
  • El color de las heces es otro de los factores que debes tener en cuenta si sospechas que tu hígado está inflamado, pues esta anomalía hace que se vuelvan más claras, incluso blancas. Esto sucede, sobre todo, cuando el causante de la inflamación es uno de los virus de la hepatitis. Recuerda que la hepatitis es la inflamación del hígado a causa de una infección vírica o bacteriana. En relación con esto, la orina puede tornarse de un color más oscuro del normal, tener un constante sabor amargo en la boca y mal aliento.

Estos son los síntomas más comunes del hígado inflamado pero, en función del causante, es posible que no aparezcan todos o que, incluso, no se muestre ninguno. Por ello es importante realizarse exámenes anuales en caso de contar con alguno de los factores de riesgo, como padecer alguna de las enfermedades expuestas de manera crónica, el alcoholismo o tomar un exceso de medicamentos.

Ahora que ya conocemos los síntomas del hígado inflamado es importante que, si padeces esta condición, apostemos por incluir remedios naturales que nos ayudarán a desinflamar esta zona del cuerpo y conseguir que mejore nuestra salud. A continuación vamos a descubrirte los remedios caseros que te ayudarán a conseguir bajar la hinchazón de esta zona del cuerpo:

Es una de las infusiones que mejor funcionan para tratar el hígado inflamado ya que se trata de una planta muy depurativa que ayuda a que el cuerpo elimine el exceso de toxinas acumuladas y, también, se aminore la presencia de retención de líquidos.

También es otra de las mejores plantas medicinales para reducir la hinchazón del hígado ya que se trata de un remedio casero con un alcaloide que consigue mejorar el funcionamiento de la vesícula biliar y, por tanto, favorece la expulsión de toxinas gracias a que se incrementa la producción de bilis.

El tamarindo es un ingrediente perfecto para depurar el cuerpo ya que consigue mejorar el funcionamiento de la vesícula biliar y, por tanto, consigue bajar la inflamación que pueda padecer el hígado. Además, cuenta con propiedades protectoras que garantizarán la salud al hígado. La mejora manera de aprovechar estas propiedades es elaborando una infusión de tamarindo y tomarla 2 o 3 veces al día.

El limón es una fruta repleta de propiedades digestivas y diuréticas que conseguirán fomentar la depuración del cuerpo de forma natural y, por tanto, bajar la hinchazón. Puedes preparar un zumo que cuente con la mitad de agua y la mitad de limón y tomarlo cada mañana en ayunas.

En este otro artículo de unCOMO te damos más remedios caseros para el hígado inflamado.

Si notas presente algunos de los síntomas expuestos deberás acudir a tu médico inmediatamente para que realice las pruebas pertinentes y confirme o descarte la inflamación hepática. Recuerda que muchos de los causantes son enfermedades graves, de manera que quizás hayas contraído alguna y todavía no lo sepas.

Para detectar la hepatomegalia el médico primero palpará la zona de debajo de las costillas, pues si la inflamación es severa lo notará de inmediato, luego realizará una radiografía abdominal para observar si se ha producido un agrandamiento del hígado o no. En caso de haber indicios de ellos, puede hacer una ecografía abdominal para confirmarlo.

Si se confirma, las siguientes pruebas serán una tomogradía computarizada del abdomen para averiguar la causa que ha provocado la inflamación, pruebas de la función hepática a fin de evaluar el funcionamiento del hígado, y una resonancia magnética del abdomen para confirmar los resultados de la tomografía.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuáles son los síntomas del hígado inflamado, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Enfermedades y efectos secundarios.

Duodenitis — un proceso patológico que afecta duodeno y causa inflamación de la membrana mucosa de ella. Respecto a las enfermedades en la fase aguda se caracteriza por síntomas de inflamación aguda. Desaparecen después de un tratamiento eficaz y no dejan marcas en la membrana mucosa.

Duodenitis crónica — enfermedad, con recaídas. La mucosa del órgano afectado formado focos de inflamación, cambiando de esta manera su estructura. duodenitis crónica se diagnostica con mayor frecuencia en los hombres.

Esta enfermedad es duodenitis puede ser una enfermedad independiente, o se producen por las siguientes razones:

  • enfermedad de úlcera péptica;
  • pancreatitis crónica;
  • colecistitis;
  • alergia a los alimentos;
  • enfermedad hepática.

Muy a menudo, la enfermedad está formada con gastritis, pero no se elimina una alergia alimentaria.

Duodenitis gastritis crónica puede diagnosticar primaria y secundaria. La formación de la enfermedad primaria asociada a la desnutrición, que incluye el uso de, comida caliente, bebidas irritantes, agudo alcohólicas y fumar.

Según las estadísticas, la mayor parte del cuerpo humano afecta a la duodenitis crónica secundaria. Su desarrollo se lleva a cabo en el contexto de las enfermedades inflamatorias presentes. La forma secundaria de duodenitis puede ocurrir con gastritis, úlceras, el tratamiento inadecuado de duodenitis aguda.

Duodenitis crónica secundaria más común con la gastritis — se desarrolla en el fondo de las enfermedades inflamatorias ya existentes, tales como úlceras crónicas, el tratamiento inadecuado de duodenitis aguda.

A menudo, duodenitis secundaria se produce en un contexto de duodenostasis — falta de movilidad duodeno. Esta patología se puede formar debido a la obstrucción o pobre motilidad.

Además, la gastritis crónica, duodenitis clasifican en:

para que es el colchicine

El hígado es el órgano más importante en la eliminación de las toxinas ya que se encarga de sacar de nuestro cuerpo las sustancias que pueden ocasionar cáncer y lo hace a través de la bilis por medio de un conducto que va del hígado hacia el intestino delgado llamado conducto colédoco.

Cuando la bilis está muy espesa no tiene la capacidad de fluir, ni circular correctamente entonces empieza a estancarse. Por lo tanto las toxinas no pueden ser transportadas y expulsadas fuera del hígado congestionándolo así de toxinas capaces de arriesgar, amenazar nuestra vida y generar en nuestro cuerpo con el tiempo un cáncer.

Las grasas animales, de alimentos fritos, la vitrina de la panadería, las margarinas de los pudines, las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas de las galletas, las azucares y harinas refinadas, como el pan blanco, pancake, pasta, bollo, buñuelo, arepa harina, alcohol y cigarrillo son los factores que hacen que la bilis se vuelva espesa y destruya la capacidad que tiene el hígado de desintoxicar.

Si el hígado funciona bien, eliminando las toxinas hacia el intestino, pero tenemos una sola evacuación al día, dificultad para evacuar, las deposiciones son escasas, no hacemos absolutamente nada y estamos perdiendo el tiempo, porque estas toxinas estancadas en un intestino lento, perezoso, tóxico y sin fibra atraviesan la pared del colon y se reabsorben hacia el sistema linfático y la sangre creando una autointoxicación que significa volverse a envenenar con los desechos que ya deberían estar en el inodoro.

Cuando evacuamos una sola vez al día de manera escasa, con heces duras, secas, en tiritas, en bolitas, en cintas, con pujo, dolor y sangre indica colon lento y tóxico que acumula bacterias patógenas que producen una enzima que separa las toxinas de la bilis, dejando que estas queden libres en el intestino y sean reabsorbidas hacia la sangre. La enzima de estas bacterias patógenas se llama Beta-Glucoronidasa. Para prevenir la reabsorción de estas toxinas hacia la sangre debemos consumir muchos vegetales, que además de tener mucha fibra y prevenir una sola evacuación al día, contienen un ingrediente natural llamado Calcio-D-Glucarato, que inhibe la actividad de esta enzima. El carbón vegetal también se une a la bilis y evita que las toxinas sean reabsorbidas hacia la sangre.

El hígado entra en peligro cuando la bilis empieza a volverse espesa ya que esta se estanca y se coagula formando los cálculos biliares generando un hígado graso, enfermedad degenerativa que se le conoce con el nombre de esteatosis hepática y, que según la medicina moderna, no tiene cura, cosa que es un mito falso.

Consejo de la semana. El hígado desintoxica al cuerpo de las sustancias que pueden producir cáncer.

La bilis es fabricada por el hígado a partir de colesterol, lecitina, bilirrubina, sales biliares y agua. Si nos pasamos de colesterol en esta fórmula que sería el aumento en el consumo de carnes animales, la bilis se torna espesa por lo tanto necesitaríamos mucha cantidad de lecitina que es la grasa que se encuentra en las cascaras de los granos y cereales para poder hacer que esta se vuelva soluble y bien líquida para que circule libremente hacia el intestino, evitando así una pobre función hepática.

Algunos alimentos que ayudan a darle soporte para desintoxicar nuestro hígado son: familia de las crucíferas(repollo, coliflor, brócoli, espárragos), remolacha, pescado de agua fría (salmón, sardina, trucha), ajo, cebolla, cebollín, aceite de la semilla de: cáñamo, ajonjolí, linaza, girasol, cártamo, nueces, almendras, avellanas, germen de trigo, frutas cítricas, vegetales verdes y mucha lecitina de soya.

El hígado es uno de los órganos más importantes de tu cuerpo. También es el más grande: es casi del tamaño de un balón de fútbol americano. Se ubica tras la parte inferior derecha de las costillas, donde queda protegido de las lesiones.

El hígado funciona como la planta de procesamiento químico del cuerpo. Sus funciones son:

  • Convertir los nutrientes en sustancias químicas y proteínas que el cuerpo necesita para estar sano.
  • Almacenar los nutrientes de los alimentos que comes.
  • Metabolizar los medicamentos y el alcohol.
  • Eliminar los desechos de la sangre.
  • Producir las enzimas y la bilis que ayudan a digerir los alimentos.
  • Producir las proteínas que necesita el sistema inmunitario para ayudar a tu cuerpo a resistir las infecciones.

Para las personas VIH+, el hígado tiene una importancia vital, puesto que éste procesa muchos de los medicamentos utilizados para tratar el VIH. Lamentablemente, los medicamentos anti-VIH pueden provocar hepatotoxicidad (daño hepático), lo que puede evitar que el hígado funcione adecuadamente.

Además, las personas VIH+ pueden sufrir daño hepático o su hígado puede verse sobrecargado debido a:

  • Otros medicamentos de venta con receta médica, medicamentos de venta sin receta médica como el acetaminofeno (Tylenol), el uso frecuente de antibióticos o la exposición a sustancias químicas
  • Infecciones oportunistas (IO) relacionadas con el SIDA como el MAC (complejo Mycobacterium avium), la TB (tuberculosis), el CMV (citomegalovirus) o la criptosporidiosis
  • Hepatitis (inflamación del hígado) causada habitualmente por la infección con un virus, como la hepatitis A, B o C
  • Abuso de alcohol o drogas

Algunos problemas hepáticos ocurren sólo durante el embarazo o afectan a las mujeres más que a los hombres. Éstos son:

  • Cálculos biliares
  • Cirrosis biliar (daño en el conducto biliar)
  • Enfermedades hepáticas autoinmunes
  • Enfermedad de hígado graso no alcohólico
  • Adenomas hepáticos (tumores en el hígado)

Además, las mujeres tienden a desarrollar enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol, en particular cirrosis (cicatrices en el hígado) y hepatitis, después de un período más corto que los hombres.

Los anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) pueden provocar un aumento en los adenomas hepáticos (tumores en el hígado) y las mujeres que tengan antecedentes significativos de estos tumores benignos (no cancerosos) no deben usarlos.

Los medicamentos anti-VIH de la clase de los inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR) pueden tener efectos secundarios negativos que pueden llevar a problemas hepáticos. Uno de ellos es la toxicidad mitocondrial.

Las mitocondrias están en el interior de las células y producen energía al metabolizar los azúcares y los lípidos. Al mismo tiempo, se crea ácido láctico como producto de desecho. Normalmente, el cuerpo procesa el ácido láctico y lo elimina.

La toxicidad mitocondrial daña las mitocondrias y, por lo tanto, el ácido láctico no se procesa. Esto hace que suban los niveles de ácido láctico. Si éstos se elevan demasiado, se produce una afección muy poco frecuente pero grave que se llama acidosis láctica.

La acidosis láctica puede originar problemas hepáticos, como la acumulación de grasa en el hígado y en sus alrededores y la inflamación de éste. Esta afección es más común en mujeres VIH+ que en hombres, en especial aquéllas embarazadas u obesas.

Una de las mejores formas para saber si tienes daño hepático son análisis de sangre especiales llamados pruebas de la función hepática (LFT, liver function test). Las LFT miden los niveles de algunas enzimas hepáticas en el torrente sanguíneo. Niveles enzimáticos altos pueden indicar un daño hepático causado por medicamentos, alcohol, hepatitis o drogas ilícitas. Las LFT habitualmente forman parte de los análisis de sangre rutinarios para personas con VIH. Las LFT más comunes son:

  • ALT o SGPT (alanina transaminasa)
  • AST o SGOT (aspartato transaminasa)
  • Bilirrubina
  • Fosfotasa alcalina

Los síntomas del daño hepático o de las enfermedades hepáticas incluyen:

  • Dolor
  • Aumento de tamaño del hígado
  • Fatiga
  • Náuseas
  • Orina oscura
  • Deposiciones (heces, materia fecal) de color arcilloso
  • Ictericia (color amarillo de la piel, ojos y membranas mucosas)

Si tienes estos síntomas, debes llamar al médico.

En la mayoría de los casos, el hígado tiene la capacidad especial de repararse a sí mismo. Lamentablemente, también puede sufrir un daño permanente.

Si los medicamentos anti-VIH son los causantes del daño hepático, se pueden cambiar por otros medicamentos. Esta opción puede no servirles a todos. Es importante equilibrar la necesidad de medicamentos anti-VIH con su potencial de causar daño hepático.

Hay muchas cosas que puedes hacer para evitar que tu hígado sufra daños, ayudar a que éste sane y apoyar su función.

  • El exceso de alcohol puede causar cirrosis.
  • Muchos medicamentos anti-VIH y otros no se deben combinar con el alcohol.
  • Evita el alcohol totalmente si estás coinfectada con hepatitis.
  • Usar algunas drogas (como el éxtasis) puede afectar tu hígado.
  • Muchas personas VIH+ se coinfectan con el virus de la hepatitis C (VHC). Si lo estás, asegúrate de que tu médico controle ambas infecciones y te proporcione una atención y tratamiento adecuados. Si no lo estás, evita el contacto con sangre o agujas infectadas para reducir el riesgo de que adquieras el VHC. (En la actualidad no existe ninguna vacuna disponible contra la hepatitis C).
  • Preocúpate de alcanzar y mantener un peso saludable mediante la dieta y el ejercicio.
  • Come muchas frutas y verduras, en especial, aquéllas de hojas verde oscuro y, frutas y verduras de colores naranja y rojo.
  • Bebe mucho líquido, en especial agua.
  • Evita los productos lácteos con alto contenido de grasas, los aceites vegetales procesados (con grasas hidrogenadas), los alimentos muy fritos y las carnes grasosas.
  • Toma un multivitamínico con antioxidantes.
  • Si tienes una enfermedad hepática, n tomes altas dosis de vitamina A o carotenoides (betacaroteno).
  • Evita los altos niveles de hierro.
  • Las terapias con hierbas, como el cardo lechero (silimarina), se han usado ampliamente para tratar el hígado. Algunas hierbas son tóxicas para el hígado y otras interactúan con los medicamentos anti-VIH. Es importante que le cuentes a tu médico si usas alguna hierba o suplemento.

Cuando tu hígado se daña, éste no puede cumplir adecuadamente con todas sus importantes funciones. Dado que es posible que no haya síntomas evidentes de daño hepático, es importante que controles el estado de tu hígado con visitas de control regulares y pruebas de laboratorio. Colabora con tu médico para determinar los medicamentos anti-VIH que funcionen mejor para ti y tu hígado. Además, una buena nutrición y un estilo de vida sano te permitirán apoyar a este esforzado órgano.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo: se encarga de procesar y eliminar los productos de desecho para evitar que se acumulen a través de su participación en procesos como el metabolismo o la función inmunitaria. Cuando la actividad del hígado se ve afectada de forma grave, la vida de la persona corre un riesgo muy elevado.

En este artículo hablaremos de las causas, los síntomas y los tipos de esteatosis hepática o hígado graso, uno de los trastornos más comunes de este órgano, que predispone a la aparición de cirrosis (cicatrización patológica del hígado) si no se trata adecuadamente mediante cambios en el estilo de vida, en particular la abstinencia del alcohol.

La esteatosis hepática es una enfermedad, con frecuencia asintomática, que consiste en la acumulación de grasas en las células del hígado; las más habituales son los triglicéridos, que se relacionan con la aterosclerosis y la hipercolesterolemia. El nombre más utilizado por la mayoría de personas para designar este trastorno es “hígado graso”.

Se trata de una enfermedad de carácter reversible, puesto que su evolución depende por lo general de que se produzcan cambios en los hábitos y en el estilo de vida, como la adopción de una dieta saludable o la interrupción del consumo de alcohol. No obstante, la esteatosis hepática puede progresar hacia la cirrosis si no es manejada de forma adecuada.

La prevalencia de este trastorno varía en gran medida en función del país al que nos refiramos; mientras que en algunos es de aproximadamente un 10%, en muchos países ricos esta cifra supera el 20% de la población. En cualquier caso la esteatosis hepática es una enfermedad muy habitual, en especial en personas con obesidad.

Con frecuencia la esteatosis hepática se manifiesta como un trastorno asintomático, o bien aparecen tan sólo síntomas inespecíficos como cansancio o malestar en el vientre. Es por esto que muchas personas no son conscientes de que tienen este problema si ningún examen físico detecta un signo característico: un ligero aumento del tamaño del hígado.

La mayoría de los síntomas del hígado graso se asocian a la inflamación de este órgano. Cuando esto sucede es habitual que aparezcan síntomas como la sensación de fatiga, la debilidad física, la confusión, el dolor en el abdomen, la disminución del apetito y en consecuencia la del peso corporal.

colchicine g6pd deficiency

El síndrome de Gilbert es causado por un gen anormal que se hereda de sus padres. El gen controla una enzima que ayuda a descomponer la bilirrubina en el hígado. Con un gen ineficaz, cantidades excesivas de bilirrubina que se acumulan en su sangre.

La bilirrubina es un pigmento amarillento que se hizo cuando el cuerpo descompone los glóbulos rojos viejos. La bilirrubina viaja a través del torrente sanguíneo hasta el hígado. Normalmente, una enzima en las células del hígado descompone la bilirrubina y lo elimina de la circulación sanguínea. La bilirrubina pasa del hígado a los intestinos con la bilis. Es entonces excreta en las heces. Una pequeña cantidad de bilirrubina permanece en la sangre.

El gen anormal que causa el síndrome de Gilbert es común. Muchas personas son portadoras de una copia de este gen anormal. Dos copias anormales son necesarios para causar el síndrome de Gilbert. Si dos personas que cada uno de llevar una copia del gen anormal tiene un hijo, pueden pasar a lo largo del defecto genético que causa el síndrome de Gilbert.

Usted tiene un mayor riesgo de síndrome de Gilbert, si ambos padres portan el gen anormal que causa la enfermedad.

Los factores que pueden aumentar la probabilidad de los signos y síntomas
La mayoría de las personas no experimentan signos y síntomas de síndrome de Gilbert. Sin embargo, otras condiciones pueden aumentar la probabilidad de que usted tiene signos y síntomas. Estos pueden incluir:

  • La enfermedad, como un resfriado o la gripe
  • El ayuno o comer una dieta muy baja en calorías
  • La deshidratación
  • menstruación
  • estrés
  • El ejercicio extenuante

El síndrome de Gilbert puede causar episodios de ictericia. Sin embargo, la ictericia suele ser leve y desaparece por sí sola. En algunos casos, el médico puede prescribir fenobarbital para reducir los niveles de bilirrubina extremadamente elevados y la reducción de los signos de ictericia.

El bajo nivel de la enzima de procesamiento de la bilirrubina que causa el síndrome de Gilbert también puede causar aumento de los efectos secundarios de ciertos medicamentos, ya que esta enzima juega también un papel en ayudar a estos medicamentos clara de su cuerpo.

En particular, el irinotecan (Camptosar), un fármaco de quimioterapia del cáncer, puede alcanzar niveles tóxicos si usted tiene el síndrome de Gilbert, que causa diarrea severa. El antiviral indinavir (Crixivan), que se utiliza en personas con VIH, también puede causar complicaciones en las personas con síndrome de Gilbert.

Debido a este efecto potencial con ciertos medicamentos, hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo, si usted tiene el síndrome de Gilbert.

A menudo se detecta por accidente. Su médico puede, involuntariamente, descubre que tiene síndrome de Gilbert, si:

  • Un análisis de sangre para alguna otra condición revela altos niveles de bilirrubina
  • Experimenta la ictericia sin causa aparente

A pesar de que está presente desde el nacimiento, el síndrome de Gilbert generalmente no se diagnostica hasta la pubertad o más tarde, ya que los aumentos de producción de bilirrubina durante la pubertad.

Su médico puede recomendar pruebas de sangre para confirmar el síndrome de Gilbert y el descartar otras afecciones, como problemas del hígado. Las pruebas comunes de sangre son:

  • La bilirrubina prueba
  • Conteo sanguíneo completo (CBC)
  • Pruebas de función hepática

El síndrome de Gilbert generalmente no requiere tratamiento. Los niveles de bilirrubina en la sangre puede fluctuar con el tiempo y de vez en cuando pueden experimentar ictericia. Pero esto generalmente desaparece por sí sola y no requiere tratamiento.

Desde el año 2012 el Ministerio de Salud de la Nación cuenta con el Programa Nacional de Control de las Hepatitis Virales, el cual tiene a cargo a las políticas de promoción, prevención, capacitación y la provisión de los recursos necesarios para diagnóstico, seguimiento y tratamiento de las hepatitis virales. Este programa cuenta con el asesoramiento de las sociedades científicas y organizaciones de la sociedad civil relacionadas al tema.

"Hepatitis" significa inflamación del hígado. El hígado es un órgano vital que procesa los nutrientes, ejerce una función desintoxicante y sintetiza proteínas. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su función puede verse afectada.

En la mayoría de los casos, la hepatitis es provocada por un virus. Las hepatitis virales son causadas más frecuentemente por los virus de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C.

En otros casos, el consumo excesivo de alcohol, las toxinas, algunos medicamentos y determinadas afecciones médicas también pueden causar hepatitis.

La mayoría de las veces las hepatitis no producen síntomas y la enfermedad pasa inadvertida, por lo que sólo se la pude diagnosticar mediante análisis de sangre.

Tanto la hepatitis A como la hepatitis B tienen vacuna.

Todas las personas pueden vacunarse. Las vacunas se encuentran incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación. Consultá en tu hospital o centro de salud.

No existe vacuna contra la hepatitis C pero podés prevenirla si no compartís agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, exigiendo el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerte tatuajes, piercings o implantes, y si usás preservativo desde el comienzo de todas tus relaciones sexuales.

La hepatitis B es una inflamación del hígado ocasionada por el virus de la hepatitis B. El virus afecta directamente al hígado y puede causarle daño grave y, en algunos casos, la muerte. Existe una vacuna segura y efectiva que puede prevenir la enfermedad.

El 90% de los adultos infectados resuelven espontáneamente la infección desarrollando defensas o anticuerpos que los protegen contra el virus de la hepatitis B; este proceso puede tardar hasta 6 meses. Las personas que se recuperan no pueden transmitir a otros ni pueden volver a estar infectados con hepatitis B. Esto quiere decir que quedan inmunizados.

Muchas personas que tienen hepatitis B no llegan a tener ningún síntoma. La mayoría de los adultos tienen síntomas que aparecen en un plazo de tres meses después de la exposición.

Algunas personas tienen síntomas semejantes a la gripe o pueden tener ictericia (piel amarilla), también puede expresarse en cansancio, fatiga, náuseas o vómitos, fiebre y escalofríos, orina de color oscuro, fiebre y escalofríos. También puede aparecer dolor del lado derecho del abdomen superior que puede expandirse a la espalda.

Muchas personas con hepatitis B crónica no tienen síntomas y no saben que están infectadas. Aunque una persona no tenga síntomas, el virus se puede detectar en su sangre. Los síntomas de la hepatitis B crónica pueden tardar hasta 30 años en aparecer. El daño al hígado puede ocurrir de manera silenciosa durante este tiempo. Cuando los síntomas aparecen, son similares a la infección aguda y pueden ser un signo de enfermedad avanzada del hígado. Además, con los años, algunas personas con hepatitis B crónica pueden desarrollar cirrosis y/o cáncer de hígado. Otras deben recurrir a un transplante hepático para poder vivir

La hepatitis B se transmite por el contacto con sangre, por vía sexual o al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes. También una mujer embarazada que esté infectada puede transmitirle hepatitis B a su bebé durante el parto.

La hepatitis B no se transmite por medio del agua o la comida, ni tampoco por estornudar, abrazar, toser.

La hepatitis B se diagnostica con un análisis de sangre específico, Este no forma parte de los estudios de sangre que se solicitan en exámenes médicos regulares. Existe un análisis de sangre que puede determinar si la persona infectada se recuperó completamente de una infección de hepatitis B o si tiene una infección crónica; aunque los que tienen hepatitis B crónica corren un riesgo mayor de desarrollar enfermedades hepáticas a largo plazo.

Teniendo en cuenta las vías de transmisión mencionadas, una persona debe evaluar hacerse el análisis si estuvo expuesta a alguna de estas situaciones:

• Si tuvo relaciones sexuales sin preservativo;

• Si vive con alguna persona que tiene hepatitis B o C, dado que es más frecuente o probable compartir objetos cortopunzantes que pueden aumentar las posibilidades de infección;

• Si tuvo o tiene alguna infección de transmisión sexual;

• Si se realizó alguna vez hemodiálisis;

• Si alguna vez compartió elementos en el consumo de drogas inyectables e inhalatorias;

• Si recibió donación de sangre u órganos antes de 1994;

• Si tiene VIH, para evaluar una posible coinfección.

No todas las personas deben recibir tratamiento antiviral. La mayoría de las veces, la hepatitis B aguda se resuelve sin tratamiento específico (tratamiento antiviral)

Se recomienda descanso, una nutrición adecuada, líquidos y una estrecha supervisión médica (de un especialista) para la persona infectada y su familia.

El exceso de grasa causa inflamación y daña las células hasta desarrollar la condición conocida como hígado graso.

El hígado es la glándula u órgano más grande del cuerpo humano.

Es, después del cerebro, el órgano más complejo ya que realiza más de 500 funciones.

Una de las cuales es el metabolismo, o sea, la transformación de las grasas, carbohidratos, proteínas y minerales obtenidas de los alimentos.

La enfermedad del hígado graso es una condición caracterizada por una cantidad excesiva de grasa acumulada en el hígado.

Cuando la grasa acumulada es más del 5% – 10% del peso del hígado, se da un efecto adverso sobre la salud en general.

Hay dos tipos de enfermedad de hígado graso:

Enfermedad de hígado graso alcohólica (EHGA) causadas por el abuso del alcohol

Enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) en personas que no consumen de forma excesiva bebidas alcohólicas.

Una dieta cargada de alimentos grasientos, frituras, alimentos ricos en azúcar y la falta de actividad física son las principales causas de la EHGNA.

El hígado graso no tratado puede conducir a enfermedades hepáticas más serias como la hepatitis y cirrosis hepática.

La obesidad, las dietas malsanas y consumir alcohol regularmente en cantidades moderadas o fuertes aumentan el riesgo de dicha enfermedad.

Otras afecciones que pueden causar hígado graso son:

Colesterol alto y triglicéridos.

Factores genéticos, es decir, la herencia familiar.

La desnutrición y una rápida pérdida de peso también pueden provocar que se presente la condición.

Las personas con sobrepeso de mediana edad con alguna de las condiciones anteriores se clasifican en el grupo de riesgo elevado.

No hay muchos síntomas visibles de esta enfermedad.

Puede haber dolor abdominal principalmente en la parte central o superior derecha del abdomen, cansancio, debilidad, pérdida de peso, pérdida del apetito, agrandamiento del hígado y decoloración de la piel en el cuello o debajo de los brazos.

La condición generalmente es diagnosticada por chequeos regulares de salud.

El diagnostico inicial se basa en un examen de sangre que incluye pruebas de función hepática.

La diagnosis puede ser confirmada por un ultrasonido, una tomografía computada y/o la biopsia respectiva del hígado.

Conocido como Yakrit en el Ayurveda, el hígado es considerado como el punto de origen del sistema circulatorio.

El hígado está regido por uno de los tipos corporales que reconoce el ayurveda: Vata, Pitta y Kapha.

Por lo tanto un hígado enfermo puede causar problemas de salud basadas en el tipo corporal que lo rige, tales como alergias, problemas de la piel, colesterol alto, cansancio y mala digestión.

Si el desequilibrio persiste durante mucho tiempo, podrían desarrollarse enfermedades más graves del hígado, como hepatitis, ictericia, cirrosis y cáncer de hígado.

Así mismo la naturaleza proporciona medios ideales para terminar el trabajo comenzado con la limpieza hepática y ayudar a su curación total.

El hígado es el órgano de desintoxicación del cuerpo y su correcto funcionamiento es necesario para purificar la sangre, digerir y absorber los nutrientes de los alimentos y para mantener el cuerpo libre de infecciones.

El tratamiento ayurvédico se centra en la desintoxicación del hígado con hierbas.

Cardo o Abrojo: Desintoxica el hígado y lo protege de los daños causados por productos químicos venenosos.

Uvas o Vitis vinifera: Además de tener un efecto desintoxicante, previene el endurecimiento del hígado.

Katuka o Picrorhiza kurroa: Aumenta el apetito estimulando las papilas gustativas y también pueden estimular el hígado para desintoxicarse a sí mismo.

Reina de los amargos o Andrographis paniculata: Desintoxica y mejora el sistema de inmunidad que protege el hígado.

También estimula la función de la vesícula biliar.

Alcaparras o Capparis spinosa: Estimula las células del hígado, aumenta su eficacia y lo mantiene sano.

Escarola o Cichorium intybus: Ayuda a mejorar la digestión mediante el aumento de la producción de bilis en el cuerpo.

Tomatillo del diablo o Solanum nigrum: El extracto de esta planta natural reduce la toxicidad particularmente de productos químicos de la medicina convencional.

Terminalia Arjuna o Pentaptera angustifolia Roxb: Estimula el hígado para eliminar las toxinas, limpia y controla el colesterol.

Milenrama o Achillea millefolium: Es un potenciador del apetito.

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Llegan acompañados de amigos, con quienes horas antes brindaron, y brindaron, y brindaron… Provenientes del antro o de la fiesta en alguna casa, al menos tres adolescentes de entre 12 y 16 años de edad —en promedio por día— llegan intoxicados por alcohol a Urgencias Pediatría del Nuevo Hospital Civil Dr. Juan I. Menchaca.

No tienen una enfermedad alcohólica del hígado; tampoco son alcohólicos, pero los muchachos llegan al hospital por alguna reacción secundaria al alcohol, que sus amigos o familiares no pudieron subsanar con agua mineral, haciendo que vomitara, ni bañándolo con agua fría.

Llegan a Urgencias con descompensación, deshidratación, mareos, pérdida del sentido y baja súbita de glucosa, entre otros problemas, refiere el médico de Urgencias Pediatría en turno nocturno, Luis Javier Robles Arellano.

“Los han llevado de madrugada; el último caso fue un paciente que se descompensó, llegó con la glucosa casi en cero, con crisis convulsiva, pero eso fue secundario al consumo de bebidas alcohólicas; algunos, 14 años, masculino”.

A los pacientes que llegan en esta situación, se les desintoxica, se trata de corregir los daños que les pudo ocasionar la intoxicación aguda de alcohol y, de ser necesario, se les deriva a otra área o unidad hospitalaria.

Después de su tratamiento, el caso se notifica al Comité de Maltrato Infantil existente en el hospital, donde, dependiendo del caso, se trabaja con el joven y le se brinda información sobre las instituciones que ofrecen asesoría y tratamiento para dejar de tomar alcohol.

TESTIMONIO
De una noche de cervezas gratis a 26 años sin probar alcohol

Se esperaba una gran fiesta en la colonia El Fresno, y así fue. Algunos vecinos lograron entrar a la inauguración de una reconocida cervecería de la zona, en donde ese día regalaron la bebida. Ese día fue decisivo para José, que era un adolescente, que tomó como sus amigos todas las cervezas que pudo y que hizo valer la frase: “Heladas y regaladas”.

Fue su primera borrachera. El primer encuentro con el alcohol a ese grado, pues anteriormente ya había probado la cerveza.

Los años de vida de José eran proporcionales a los que tenía viviendo en una situación de violencia intrafamiliar. Y a pesar de que su padre, quien era alcohólico, no era su ejemplo a seguir, eran tantos los problemas que finalmente se acercó al alcohol, sin siquiera darse cuenta, al verlo como una manera de olvidar lo demás.

Después de la experiencia de la cervecería, José continuó con el “gusto” por el alcohol, cuando comenzó a laborar en Ferrocarriles Nacionales de México, donde un día por poco y murió arrollado en las vías, mientras andaba alcoholizado.

Ya casado y con hijos, José dio al hospital por un problema con el aparato digestivo: le dejó de funcionar por la gran cantidad de alcohol que ingería.

En el hospital, la enfermera instaló un suero en el brazo de José y una sonda para sacar todo el alcohol que traía en su estómago. Su páncreas no funcionaba, y todo era por una descompensación alcohólica, combinada con una diabetes, ignorada hasta ese momento.

José rondaba los 30 años y había pasado la mitad en compañía del alcohol. La primera noche de hospital tuvo alucinaciones: “Me ponían suero y, cuando iban entrando las gotitas a mi cuerpo, yo veía que eran soldados que estaban apuntándome con un arma; hablaba a las enfermeras y no me hacían caso, entonces, me quité las mangueras del suero y me salí; llegué a la casa pensando que ya no iba a volver a tomar alcohol”.

Hoy tiene 66 años y 26 de pertenecer a un grupo de apoyo de Alcohólicos Anónimos, del Grupo Morelos. Llegó ahí por decisión propia, pero después de muchas situaciones que, como ocurría con su padre, hacía insostenible su estancia en casa, con su esposa e hijas. Comprendió que no era un “vicioso” o “borracho”, como le decían sus cercanos, sino que tenía una enfermedad.

“En el grupo, a través de compartir los problemas, me dan una solución para escuchar y tener una tribuna en donde nos subimos a compartir el vidrio que traigo adentro y me hace daño, y que lo tengo que sacar; entre todos, los problemas nos tocan de a menos”.

17% bebe alcohol de forma abusiva, cinco copas o más en una sola vez, según el mismo estudio

60% en secundaria y prepa bebió alguna vez (Encuesta Escolar sobre Adicciones 2012)

50% en Jalisco bebió alcohol en el último año, según la Encuesta Nacional de Adicciones

189 Mil jaliscienses son dependientes del alcohol, es decir, 65 de cada mil

7 mil jaliscienses reciben tratamiento por alguna adicción, de acuerdo con el Sisvea 2013

42% de ellos refirió que el alcohol fue la primera droga probada y casi nueve de cada 10 beben

15 mil tratamientos contó el Sisvea durante 2012, y 18 mil durante 2011

El término hígado graso se refiere a una enfermedad del hígado caracterizada por acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). El alcohol es una causa frecuente de hígado graso, y es un factor que siempre debe considerarse en un paciente con hígado graso. En este artículo nos referiremos a la esteatosis hepática no asociada al consumo de alcohol. La acumulación de grasa en los hepatocitos puede llevar a inflamación hepática, con la posibilidad de desarrollar fibrosis y finalmente terminar en el daño hepático crónico (o cirrosis).

La obesidad y el sobrepeso son las causas más importantes de hígado graso.

El hígado graso se conoce de varias formas:

  • Hígado graso: Término general. Cuando no es por alcohol es conocida como hígado graso no alcohólico, en inglés NAFLD (non-alcoholic fatty liver disease).
  • Esteatosis hepática: Acumulación de grasa en el hígado, sinónimo de hígado graso.
  • Esteatohepatitis no alcohólica: Cuando la acumulación de grasa en el hígado también es acompañada por un proceso inflamatorio. En inglés se conoce como NASH (non-alcoholic steatohepatitis).
  • Esteatohepatitis metabólica: También se ha propuesto llamar a esta enfermedad esteatohepatitis metabólica (metabolic steatohepatitis; MESH).

Un paso crítico en el tratamiento del hígado graso es un cambio en los hábitos de alimentación, reduciendo las comidas calóricas y los excesos de grasa. La causa de la acumulación de grasa en el hígado no se conocen con certeza, pero hay algunos mecanismos que han demostrado ser muy importantes en el desarrollo de la enfermedad:

  • Resistencia a la insulina.
  • El estrés oxidativo.
  • Liberación de citokinas.

El hallazgo de hígado graso es extremadamente frecuente. Esta enfermedad está asociada con los siguientes factores de riesgo:

  • Obesidad y sobrepeso.
  • Sedentarismo.
  • Diabetes.
  • Hipercolesterolemia.
  • Hipertrigiceridemia.

2. Qué necesita saber antes de empezar a tomar Climen

  1. Posibles efectos adversos
  2. Conservación de Climen
  3. Contenido del envase e información adicional

  • Terapia hormonal sustitutiva (THS) para:

  • El tratamiento de los síntomas de la menopausia (periodo de tiempo en el que cesa la función reproductora y la menstruación en una mujer), natural o provocada quirúrgicamente, p. ej. sofocos, sudoración nocturna, trastornos urogenitales (vulvovaginitis atrófica), humor depresivo.
  • Prevención de la osteoporosis (pérdida de masa ósea) si usted tiene riesgo elevado de sufrir futuras fracturas y no pueda utilizar otros medicamentos para este propósito. Consulte con su médico sobre todas las opciones de tratamiento disponibles.

No debe utilizarse Climen para prevenir enfermedades del corazón ni para aumentar la capacidad intelectual.

Climen no es un anticonceptivo, ni restablece la fertilidad.

Siga cuidadosamente todas las instrucciones que le dé su médico.

Lea la siguiente información antes de usar Climen.

Historia médica y revisiones regulares

El uso de THS conlleva riesgos que deben ser tomados en cuenta al decidir si se empieza o se continúa el tratamiento.

La experiencia en el tratamiento de mujeres con una menopausia prematura (debido a una insuficiencia ovárica o a una intervención quirúrgica) es limitada. Si usted tiene menopausia prematura, los riesgos de usar THS pueden ser distintos. Consulte con su médico.

Antes de empezar (o retomar) la THS, su médico le preguntará sobre su historia médica personal y familiar. Su médico puede decidir realizar una exploración física. Esto puede incluir un examen de sus mamas y/o un examen interno, si es necesario.

Una vez empezado el tratamiento con Climen, debe visitar a su médico para realizar revisiones regulares (al menos una vez al año). En estos controles, consulte con su médico los beneficios y riesgos de continuar con Climen.

Se deberá realizar exploraciones mamarias regularmente, según recomendación de su médico.

No tome Climen

si alguno de los siguientes casos le afecta a usted. Si no está segura sobre alguno de los siguientes puntos, consulte con su médico antes de tomar Climen. No tome Climen:

  • Si padece o ha padecido de cáncer de mama o si sospecha que puede tenerlo.
  • Si presenta lesiones premalignas conocidas o sospechadas influidas por las hormonas sexuales o tumores hormonodependientes.
  • Si padece un cáncer que dependa de la acción de los estrógenos, como cáncer de la pared interna del útero (endometrio), o si sospecha que pueda tenerlo.
  • Si está embarazada o sospecha que puede estarlo o si está dando el pecho.
  • Si presenta hemorragias vaginales anormales.
  • Si padece engrosamiento excesivo de la pared interna del útero (hiperplasia de endometrio ) y no está siendo tratado.
  • Si padece o ha padecido la formación de un coágulo en una vena (trombosis), p. ej. En las piernas (trombosis venosa profunda) o en los pulmones (embolia pulmonar).
  • Si tiene un riesgo elevado de padecer trombosis arterial o venosa (coágulo de sangre).
  • Si tiene alguna alteración que afecte a la coagulación de la sangre (como deficiencia de proteína C, proteína S o antitrombina).
  • Si padece o ha padecido recientemente una enfermedad causada por coágulos de sangre en las arterias, como un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular o una angina de pecho.
  • Si padece o ha padecido una enfermedad del hígado, y sus pruebas de función hepática no han regresado a la normalidad.
  • Si padece un problema raro en la sangre llamado “porfiria” que se transmite de padres a hijos (hereditario).
  • Si es alérgica al valerato de estradiol, al acetato de ciproterona o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).

Si cualquiera de estas enfermedades surge por primera vez mientras está tomando Climen, interrumpa el tratamiento y consulte a su médico inmediatamente.

Advertencias y precauciones

Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Climen.

Visite a su médico regularmente y al menos una vez al año. Hable con su médico en cada visita sobre la necesidad de ajustar o continuar el tratamiento. Su médico comprobará si usted tiene un riesgo elevado de padecer trombosis debido a una combinación de factores de riesgo o a un factor de riesgo muy elevado. En caso de una combinación de factores de riesgo, el riesgo puede ser más elevado que una simple adición de 2 riesgos individuales. Si el riesgo es demasiado alto, su médico no le prescribirá THS.

Para el tratamiento de los síntomas climatéricos, la THS sólo debe de iniciarse cuando los síntomas afectan a la calidad de vida de la mujer. En todos los casos, debe de realizarse, al menos anualmente, una valoración cuidadosa de los riesgos y beneficios y la THS solamente debería de continuarse mientras los beneficios superen los riesgos. Se deberá siempre considerar la administración de la menor dosis y la duración de tratamiento más corta.

Tenga especial cuidado con Climen:

Antes de empezar el tratamiento, informe a su médico si alguna vez ha tenido alguno de los siguientes problemas, ya que éstos pueden volver o empeorar durante el tratamiento con Climen. Si es así, debe visitar a su médico más frecuentemente para someterse a revisiones:

  • Trastornos ginecológicos de cualquier tipo como hemorragias uterinas irregulares, frecuentes o persistentes, fibromas (un tipo de tumor del útero), endometriosis (aparición de tejido de una parte del útero llamada endometrio fuera de su localización habitual) o antecedentes de hiperplasia del endometrio ( engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero ).
  • Riesgo aumentado de desarrollar coágulos de sangre (ver “Coágulos de sangre en una vena (trombosis)”)
  • Riesgo aumentado de contraer un cáncer que dependa de la acción de los estrógenos (por ejemplo, tener una madre, hermana o abuela, que haya tenido cáncer de mama)
  • Cambios o alteraciones en las mamas.
  • Niveles altos de algunas grasas (triglicéridos) en la sangre o historia familiar de esta alteración por el riesgo de desarrollar una pancreatitis (inflamación del páncreas).
  • Tensión arterial elevada.
  • Trastornos del hígado, como un tumor benigno del hígado.
  • Diabetes.
  • Piedras en la vesícula biliar.
  • Migrañas) o cefaleas severas.
  • Una enfermedad del sistema inmunológico que afecta a muchos órganos del cuerpo (lupus eritematoso sistémico, LES).
  • Epilepsia.
  • Esclerosis múltiple (enfermedad del sistema nervioso).
  • Asma.

  • Una enfermedad que afecta al tímpano y al oído (otosclerosis).
  • Retención de líquidos debida a problemas cardíacos o renales
  • Corea minor (enfermedad del sistema nervioso).

Deje de tomar Climen y acuda inmediatamente al médico

Si nota cualquiera de los siguientes trastornos cuando esté tomando THS:

  • cualquiera de los trastornos mencionados en la sección “No tome Climen”,
  • color amarillento de la piel o del blanco de los ojos (ictericia). Esto puede ser un signo de enfermedad hepática,
  • un aumento significativo de la tensión arterial (los síntomas pueden ser dolor de cabeza, cansancio, mareos),
  • dolores de cabeza de tipo migrañoso cuando aparecen por primera vez,
  • si se queda embarazada,
  • si nota signos de un coágulo de sangre, tales como

  • hinchazón dolorosa y enrojecimiento de las piernas
  • dolor repentino en el pecho
  • dificultad para respirar

Para más información, ver “Coágulos de sangre en una vena (trombosis)”

Nota: Climen no es un anticonceptivo. Si han pasado menos de 12 meses desde su último período menstrual o si usted es menor de 50 años, aún puede necesitar utilizar un método anticonceptivo adicional para prevenir el embarazo. Pida consejo a su médico.

Tenga especial cuidado en no exceder las dosis recomendadas.

Durante el tratamiento con la THS, pueden aparecer con más frecuencia algunas enfermedades graves como coágulos de sangre (trombosis) y algunos tipos de tumores.

Engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero (hiperplasia endometrial) y cáncer del revestimiento interno del útero (cáncer endometrial).

La THS con estrógeno solo aumenta el riesgo de engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero (hiperplasia endometrial) y de cáncer del revestimiento interno del útero (cáncer endometrial).

El progestágeno que contiene Climen le protege de este aumento de riesgo.

En mujeres con el útero intacto que no usan THS, una media de 5 por cada 1.000 mujeres, de edades comprendidas entre 50 y 65 años, serán diagnosticadas de cáncer de endometrio. En mujeres con el útero intacto que usan THS con estrógeno solo, una media de 10 a 60 por cada 1.000 mujeres, de edades comprendidas entre 50 y 65 años, serán diagnosticadas de cáncer de endometrio (es decir, entre 5 y 55 casos adicionales), en función de la dosis y de la duración del tratamiento.

Usted tendrá hemorragia menstrual una vez al mes (también llamada hemorragia de deprivación ) mientras esté tomando Climen. No obstante, si usted tiene sangrado irregular o gotas de sangre (manchado) además de su periodo menstrual, que:

Después de la experiencia de la cervecería, José continuó con el “gusto” por el alcohol, cuando comenzó a laborar en Ferrocarriles Nacionales de México, donde un día por poco y murió arrollado en las vías, mientras andaba alcoholizado.

Ya casado y con hijos, José dio al hospital por un problema con el aparato digestivo: le dejó de funcionar por la gran cantidad de alcohol que ingería.

En el hospital, la enfermera instaló un suero en el brazo de José y una sonda para sacar todo el alcohol que traía en su estómago. Su páncreas no funcionaba, y todo era por una descompensación alcohólica, combinada con una diabetes, ignorada hasta ese momento.

José rondaba los 30 años y había pasado la mitad en compañía del alcohol. La primera noche de hospital tuvo alucinaciones: “Me ponían suero y, cuando iban entrando las gotitas a mi cuerpo, yo veía que eran soldados que estaban apuntándome con un arma; hablaba a las enfermeras y no me hacían caso, entonces, me quité las mangueras del suero y me salí; llegué a la casa pensando que ya no iba a volver a tomar alcohol”.

Hoy tiene 66 años y 26 de pertenecer a un grupo de apoyo de Alcohólicos Anónimos, del Grupo Morelos. Llegó ahí por decisión propia, pero después de muchas situaciones que, como ocurría con su padre, hacía insostenible su estancia en casa, con su esposa e hijas. Comprendió que no era un “vicioso” o “borracho”, como le decían sus cercanos, sino que tenía una enfermedad.

“En el grupo, a través de compartir los problemas, me dan una solución para escuchar y tener una tribuna en donde nos subimos a compartir el vidrio que traigo adentro y me hace daño, y que lo tengo que sacar; entre todos, los problemas nos tocan de a menos”.

17% bebe alcohol de forma abusiva, cinco copas o más en una sola vez, según el mismo estudio

60% en secundaria y prepa bebió alguna vez (Encuesta Escolar sobre Adicciones 2012)

50% en Jalisco bebió alcohol en el último año, según la Encuesta Nacional de Adicciones

189 Mil jaliscienses son dependientes del alcohol, es decir, 65 de cada mil

7 mil jaliscienses reciben tratamiento por alguna adicción, de acuerdo con el Sisvea 2013

42% de ellos refirió que el alcohol fue la primera droga probada y casi nueve de cada 10 beben

15 mil tratamientos contó el Sisvea durante 2012, y 18 mil durante 2011

“No lo veo como un problema. Al contrario, a la larga va a ser mejor para mi salud”. Esta es la visión de vida que tiene Karen Viviana Serrano tras convivir por un año con la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

por Juan MANUEL CORREDOR B.
jcorredor@vanguardialiberal.com.co

Lo que para ella, una bumanguesa de 27 años, 1.65 metros de altura y 65 kilogramos de peso, empezó con dolores en la boca del estómago, debilidad y sensación de desaliento durante el día; era un mal presagio de una gastritis. Lo que Karen Viviana Serrano no se imaginó era que se encontraría con una enfermedad que hasta ese momento desconocía.
La degeneración grasa del hígado, también conocida como infiltración grasa hepática o esteatosis hepática, es una enfermedad que hace parte o compone un desorden mayor: el síndrome metabólico.
El hígado graso es aquella acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). En otras palabras, el hígado presenta una acumulación de grasa no sólo en su parte externa, sino también con infiltración, haciendo que se resienta e inflame.

José Luis Plata Valdivieso, gastroenterólogo – hepatólogo del Instituto de Gastroenterología y Hepatología del Oriente Colombiano, Igho, y Jefe de trasplante hepático de la Fundación Cardiovascular de Colombia,

Esta enfermedad puede presentarse principalmente por la ingesta continua de alcohol, o como le sucedió a Karen Serrano, que sin ser consumidora de licor tiene la enfermedad del hígado graso no alcohólico.
En nuestro medio, las personas con desórdenes metabólicos que presenten en su abdomen una obesidad central, que en hombres adultos supere los 90 cm y en mujeres adultas los 80 cm de perímetro abdominal, presentan la primera alerta para sospechar de síndrome metabólico y un posible caso de hígado graso.
En niños, por ejemplo, los casos de obesidad son patéticos. Algunos estudios indican que entre la población de 5 a 14 años el sobrepeso está entre 45% a 60%.
Otros componentes que encenderían las alarmas para esta patología son la presencia de glicemia elevada (azúcar elevado en la sangre), tener el colesterol y/o triglicéridos elevados de manera constante durante un tiempo prolongado (dyslipidemia) y tener la tensión arterial alta o hipertensión arterial.
Con esos parámetros de obesidad y uno de los componentes anteriores se hablaría de síndrome metabólico.
“Tras recurrir al médico de familia, este me envió a hacerme unos exámenes de sangre. En los resultados salió que tenía altos los niveles de Transaminasas (sustancias producidas principalmente en el hígado). Luego vinieron otros exámenes que evidenciaron inflamación del hígado y, por último, confirmamos la enfermedad”, describe Karen Serrano.
José Luis Plata Valdivieso, gastroenterólogo – hepatólogo del Instituto de Gastroenterología y Hepatología del Oriente Colombiano, Igho, y Jefe de trasplante hepático de la Fundación Cardiovascular de Colombia, explica que “el hígado graso no es una enfermedad exclusiva de las personas obesas”. Así como a Karen, una persona sin sobrepeso actual ni histórico le ocurrió, “muchos otros pacientes pueden presentar alteraciones metabólicas o diabéticas por un manejo inadecuado de grasas. El porcentaje en el mundo de personas delgadas o con peso normal con hígado graso ronda entre el cinco a siete por ciento”.

Las etapas de esta patología comprenden: hígado graso, esteatohepatitis (hepatitis por grasa), fibrosis, cirrosis y probabilidad de cáncer de hígado.

No es de la noche a la mañana
Según los expertos, el hígado graso no es una enfermedad per se. Si bien las personas que tengan una dieta inadecuada y vida sedentaria son más propensas a tener hígado graso, existen otros factores que inciden en esta patología.
La ingesta de cierto tipo de medicamentos, por ejemplo, los corticoides, algunos analgésicos, algunos para la presión arterial y medicamentos de tipo cardiovascular, entre otros, favorecen la presencia de la enfermedad.
Otra posibilidad es el sometimiento de personas obesas a cirugías bariátricas (para contrarrestar el sobrepeso), procedimiento que podría desencadenar en hígado graso, afirma este especialista.
También, con el tiempo, favorece la enfermedad del hígado graso el consumo de ciertos productos herbolarios o medicina alternativa, así como la exposición a sustancias orgánicas o tóxicas derivadas del petróleo.
Forma de tratar la enfermedad
Desde el día en que Karen Serrano fue diagnosticada, inmediatamente cambiaron sus hábitos alimenticios. Un paciente con hígado graso debe contrarrestar la enfermedad realizando dos tareas específicas: ejercicio, preferiblemente cardiovascular, y mantener una dieta balanceada. Expertos en el tema han demostrado que con sólo la realización de ejercicio y la alimentación adecuada se puede revertir la enfermedad grasa del hígado hasta en 75% de los pacientes, inclusive en la reducción y mejoría.
Sin embargo, el tratamiento para esta patología está supeditado al tipo de afectación que la causó o lo que ayudó a que se presentara: si es por hipertensión, colesterol elevado o triglicéridos elevados, trastorno del azúcar, hiperglisémico o diabético, enfermedades tiroideas, entre otros. Lo que sí es común a todos los pacientes con hígado graso es la prohibición de la ingesta de alcohol.
“Tener hígado graso no ha representado un problema en sí para mí. Al contrario, sé que a la larga va a ser mejor para mi organismo, pues impide que lo llene de alimentos grasos o dañinos. He pecado en consumirlos de vez en cuando, por ejemplo, hamburguesas e incluso trago, pero es como si llegase la muerte porque la sensación después de haberlos ingerido es horrible”, agrega Karen Serrano.
El especialista José Luis Plata explica que existe un informe de la sociedad hepática europea sobre “los beneficios” de la ingesta mínima de alcohol para tratar esta enfermedad. Sin embargo, según su experiencia, este informe es muy preliminar y tiene en cuenta las características europeas, más no las del hombre o paciente latino. Por tal razón no es recomendable para los colombianos consumir alcohol si se padece de hígado graso.
Lo que sí es benéfico es consumir café. Múltiples estudios hechos desde 2007 sobre prevención de enfermedades hepáticas, dentro de las cuales está el hígado graso, y especialmente en personas que consumen constantemente alcohol, tomar entre cinco a siete tazas de café al día ayuda a contrarrestar esta enfermedad. Esto excluye a pacientes con alguna enfermedad de tipo cardiovascular, psiquiátrico o mental a quienes se prohíbe la cafeína, agrega este gastroenterólogo-hepatólogo.

15 a 25% es el margen de probabilidad de que la enfermedad de hígado graso avance de fibrosis a cirrosis.

Alrededor del mundo
Se prevé que hacia 2020 el mayor número de pacientes que necesiten trasplante hepático no sea por consumo de alcohol, ni por cirrosis o por hepatitis C o B, sino básicamente será derivado de personas que tuvieron esteatohepatitis, enfermedad que condujo a cirrosis.

¿Tengo hígado graso?

La confirmación diagnóstica de hígado graso se puede hacer de dos maneras: el método invasivo y el no invasivo.
– Biopsia hepática (método invasivo), es el examen de mayor índice de certeza, pero su práctica posee un alto riesgo.
– Ecografía hepatobiliar: (método no invasivo).
– Fibromax y Fibrotex: (tipo serológico).
– Fibroscan: a través de un equipo similar al ecógrafo.
Cabe aclarar que a través de exámenes no invasivos se puede indicar la presencia de hígado graso, pero sólo el método invasivo podrá diagnosticarlo con certeza.

El alcoholismo es un problema de salud pública en todos los países desarrollados. El alcohol es una sustancia fácilmente disponible y su consumo está amparado por costumbres sociales y culturales. En España se relaciona directamente con unas 8.000 muertes al año, asociándose al 35% de los suicidios, al 75% de los casos de violencia doméstica y al 50% de los accidentes de tráfico.

El consumo abusivo de alcohol afecta a todo nuestro organismo, pero fundamentalmente al sistema nervioso central y al hígado. Se estima que en España existen alrededor de unos 3.000.000 de alcohólicos y unos 12.000 enfermos con cirrosis.

La hepatopatía alcohólica, o etílica, es el conjunto de enfermedades hepáticas producidas por el consumo excesivo de alcohol. En su desarrollo influyen la cantidad de alcohol consumida, el tiempo de consumo y la susceptibilidad de cada persona. El diagnóstico se basa en los síntomas del paciente y en pruebas complementarias (análisis, ecografías, biopsia hepática).

Un 90% del alcohol ingerido es metabolizado en el hígado. Cuando este órgano ve superada su capacidad depuradora por una cantidad excesiva de alcohol y esta situación se prolonga en el tiempo, se producen lesiones. Estas se deben básicamente a la acumulación de tóxicos y aumento de la oxidación en las células hepáticas.

La Organización Mundial de la Salud establece como consumo excesivo aquel que sobrepasa los 70 g de alcohol al día para los hombres y los 50 g/día para las mujeres. Los gramos de alcohol que uno consume dependen de la graduación de la bebida ingerida y de la cantidad que se ingiere. De forma aproximada y simplificada se puede recordar que un litro de vino son 80 g de alcohol, igual que 2 litros de cerveza son 80 g de alcohol y 200 cm3 de bebidas destiladas son 80 g de alcohol.

No. La severidad del daño hepático producido por el alcohol depende de factores individuales. Se sabe que, a iguales consumos, las mujeres son más propensas a desarrollar enfermedad hepática (el doble), posiblemente por la distinta distribución corporal de la grasa, y la distinta metabolización hepática y gástrica del alcohol. La obesidad también se asocia con una mayor afectación hepática y posiblemente también influyan factores hereditarios y dietas ricas en hierro. La coexistencia de otra causa de enfermedad hepática (hepatitis vírica, hemocromatosis, etc.) aumenta la frecuencia y gravedad de la lesión.

Por otro lado, no existe relación entre la tolerancia aguda al alcohol y el daño hepático; puede existir una enfermedad hepática sin episodios de embriaguez.

De forma resumida, podemos decir que existen tres enfermedades del hígado ocasionadas por el consumo excesivo de alcohol: la esteatosis hepática, la hepatitis alcohólica y la cirrosis.

La esteatosis hepática consiste en un acúmulo de grasa (triglicéridos) en el hígado como consecuencia del daño hepático. En este caso el paciente apenas tiene síntomas o presenta molestias inespecíficas, aunque en general existe un agrandamiento del hígado (hepatomegalia) y las pruebas analíticas se encuentran alteradas. En muchos casos se diagnostican sólo por las alteraciones analíticas.

La hepatitis alcohólica se debe a un daño hepático mayor con inflamación y destrucción de las células del hígado; aparece más bruscamente y puede ser muy grave. Los pacientes suelen presentar coloración amarillenta (ictericia), malestar general, náuseas, vómitos, dolor abdominal y fiebre.

Finalmente, la cirrosis asocia una importante destrucción de células hepáticas con un marcado proceso de cicatrización (fibrosis) que altera de forma importante la arquitectura del hígado, llegando a comprometer sus funciones. Inicialmente los pacientes pueden estar casi sin síntomas pero si su evolución prosigue pueden presentar acumulo de líquidos en el vientre (ascitis), hemorragias digestivas, trastornos de la conducta (encefalopatía) e incluso un tumor hepático.

El tratamiento fundamental es la abstinencia del alcohol. De hecho, si se deja de beber se aumenta la supervivencia de forma significativa. En las fases iniciales de la afectación hepática, el hígado se puede recuperar en su totalidad en muchos casos; en fases más avanzadas (cirrosis) se mejora la función del hígado, se impide su progresión y disminuyen las complicaciones.

En algunos pacientes puede ser necesario emplear otros tratamientos (medicamentos, tratamientos endoscópicos, punciones abdominales, etc.) e incluso realizar un trasplante hepático cuando la enfermedad continúa progresando a pesar de la abstinencia.

Cuando de forma asociada existen problemas de dependencia del alcohol, es difícil lograr la abstinencia, siendo preciso asociar otros tratamientos y realizar un control psiquiátrico junto al fundamental apoyo familiar y social.


E. Sánchez Hernández y J. Fernández Seara

Servicio de Aparato Digestivo. Complejo Hospitalario de Ourense

El tratamiento consiste en detener el consumo de alcohol lo antes posible por completo. Dependiendo del grado de afectación del hígado se puede presentar una mejoría de los síntomas o que los mismos continúen si se presentó la cirrosis hepática. Hay que tener en cuenta que el alcoholismo es una enfermedad y se requiere el apoyo de la familia, equipo de salud y grupos de apoyo para combatirlo. No es fácil dejar de beber para una persona que ha consumido por muchos años, pero es posible si se lo propone y cuenta con el apoyo necesario.

Existen infinidad de sustancias que son metabolizadas por el hígado que pueden desembocar en una hepatitis tóxica. Los medicamentos integran esa lista, ya sea por el tipo o por la cantidad excesiva de su consumo, pueden desencadenar una hepatitis tóxica.

Existen algunas patologías que requieren la toma de medicamentos que afectan negativamente el hígado razón por la cual se debe valorar su correcta administración. Dichos medicamentos requieren un control de la funcionalidad del hígado cada cierto tiempo para prevenir la aparición de complicaciones no deseadas por el tratamiento iniciado.

Por otra parte para prevenir la hepatitis tóxica por fármacos se debe evitar la auto medicación, sólo se deberán consumir los medicamentos en las cantidades indicadas por los profesionales de la salud. El consumo de más comprimidos de los indicados lleva a que el hígado tenga una mayor cantidad de sustancias para metabolizar aumentando el riesgo de padecer hepatitis tóxico con el consumo de algunos medicamentos. Hay que aclarar que la mayoría de los medicamentos son completamente seguros en las dosis indicadas por los profesionales médicos.

Finalmente existen las hepatitis infecciosas, las más conocidas, que son causadas por la afectación de virus sobre el tejido hepático. Existen algunos virus como el virus de hepatitis A, B, C, D y E que producen afectación directa del hígado. En cambio existen algunos virus que pueden afectar otros órganos y tejidos, incluyendo al hígado dentro de sus probabilidades.

La hepatitis A, se produce por el contagio del virus de hepatitis A a través de heces y sangre contaminada. Está muy difundida por la facilidad de contagio por el contacto con aguas contaminadas, la inadecuada manipulación de alimentos y el contacto sexual.

Los síntomas de la hepatitis A suelen ser leves, incluyo imperceptibles para algunas personas. Se presenta un cuadro de diarrea, con malestar general, escasa fiebre, cansancio y disminución del apetito. El médico podrá solicitar algunos exámenes de sangre para confirmar la presencia del virus, no existe un tratamiento específico, sino que se buscará controlar los síntomas.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de los pacientes se curan si secuelas en 3 meses, pero puede extenderse unos meses más el periodo de convalecencia. Se recomienda reposo, una alimentación balanceada y además de adecuadas medidas de higiene. En las personas mayores o con otras enfermedades la hepatitis A puede ser más grave que para las personas previamente sanas.

La hepatitis B y C son consideradas enfermedades de transmisión sexual, es decir, que los fluidos sexuales con los grandes contaminantes además de la sangre. Otra forma de transmisión es a través de la placenta a su bebé en las madres embarazadas.

En general la hepatitis B no produce síntomas por un largo periodo de tiempo o solamente durante unas pocas semanas. En general el cuerpo es capaz de responder frente a la agresión del virus B y logra eliminar el virus completamente del organismo. Existe un porcentaje menor del 10% de personas que padecen de hepatitis B crónica a lo largo de toda su vida.

Existen medicamentos para la hepatitis crónica que no se utilizan para las agudas, solamente indicándose por parte de los profesionales de la salud aquellos para controlar los molestos síntomas como náuseas, vómitos y picazón generalizada.

La hepatitis C tiene una menor tasa de curación y en general se hace crónica en muchos pacientes. Se suelen utilizar medicamentos para controlar la hepatitis C por el riesgo aumentado de padecer cirrosis y cáncer de hígado.

El virus de la hepatitis D se presenta sólo en pacientes que tienen la hepatitis B a través del contagio por sangre contaminada.

La hepatitis E se transmite a través de materias fecales y sangre contaminada pero es muy poco frecuente en la actualidad.

La prevención de la hepatitis se debe basar en algunos pilares como el abandono del consumo de alcohol, no tomar medicación por cuenta propia, seguir las pautas de sexo seguro, lavar correctamente los alimentos que se van a consumir y mantener una correcta higiene de manos.

Es importante destacar que actualmente existen vacunas para prevenir la hepatitis A y B que son muy eficaces, evitando el contagio del virus por parte del cuerpo.

Hepatitis autoinmune

Hepatitis B

Hepatitis C

Hepatitis crónicas

Doctor Jorge Daruich hablando sobre la Hepatitis A,B, C y virales

En Demedicina os contamos ahora qué son las Transaminasas, la diferencia entre las AST y las ALT, y cuáles son los distintos problemas de salud que pueden llevar a una elevación de las transaminasas.

Tener las transaminasas altas es un problema de salud bastante habitual. Sin embargo, para muchas personas que se ven afectadas aún no se ha detectado. De hecho, en una gran cantidad de casos nos enteramos de ella de manera accidental, cuando se realizan análisis por otros motivos, como puede ser un estudio preoperatorio, chequeos previos a donaciones sanguíneas o revisiones médicas de rutina.

estructura de una transaminasa

La elevación de las transaminasas en un analisis comúnmente se refiere a las “alanina transaminasas” (ALT) y al aspartato transaminasa (AST), ambas se establecen como un posible indicador de daño a nivel hepático, utilizándose también otros términos como transaminasemia o transaminitis.

El centro de bioquímica del cuerpo es el hígado, todo un laboratorio donde se sintetizan y descomponen los aminoácidos, almacenándose la energía.

Las concentraciones de estas en el suero (la porción no celular de la sangre) son normalmente bajos, sin embargo, si el hígado está dañado, la membrana celular de los hepatocitos se vuelve más permeable y algunas de las enzimas se fugan al flujo sanguíneo y se miden comúnmente como alanina transaminasa (ALT) y aspartato transaminasa (AST)

Estos niveles fueron anteriormente llamados “suero de glutamato-piruvato transaminasa (SGPT) y el suero de glutamato-oxalacetato transaminasa (SGOT).

En general, cualquier daño en el hígado será responsable de estas medianas elevaciones de las transaminasas, que son generalmente llamadas enzimas hepáticas. Aunque por supuesto no son las únicas enzimas en el hígado y el diagnóstico requiere la síntesis de muchos elementos de información, incluida la historia del paciente, la exploración física y posiblemente, imágenes u otros exámenes de laboratorio.

Pero muy altas elevaciones de las transaminasas sugieren grave daño al hígado, tales como hepatitis viral, lesión hepática por falta de flujo sanguíneo o lesiones por drogas y toxinas. La mayoría de los procesos de la enfermedad causa un aumento de ALT superior a la AST. Mientras que el AST doble o triple en los niveles de ALT, son coherentes con la hepatopatía alcohólica.

Los niveles elevados determinan sensibilidad para la lesión hepática, lo que significa que es probable que se presente si hay un daño, sin embargo también pueden ser elevados en otras condiciones.

ALT comúnmente no se encuentran fuera del hígado y la AST es más frecuente encontrarla en el hígado, pero también aparecen en cantidades significativas en el corazón y el músculo esquelético. De hecho, la medición de estas son utilizadas para el diagnóstico de un ataque al corazón, aunque nuevas enzimas y proteínas son más específicas para determinar un daño cardíaco y han sustituido en gran medida este uso.

– Daño tisular en las fibras musculares.

– Cansancio y fatiga relacionada con actos motores: caminar, respirar, tragar, etc.

– Dolor muscular recurrente.

– Incremento de la sensibilidad cutánea.

– Dificultad para caminar, mantener la postura, hablar, tragar, etc.

Por un lado, con el término hepatomegalia hacemos referencia a la presencia de un hígado anormalmente grande.

Normalmente, debido a la inflamación y/o al incremento volumétrico, el hígado suele invadir diversas áreas, llegando a alcanzar las áreas inferiores de las costillas.

Algunos de los signos y síntomas que puede causar la hepatomegalia están relacionados con:

– Dolor y distensión abdominal.

– Náuseas y vómitos recurrentes.

– Alteración de la coloración de la orina y/o las heces.

Cirrosis es el término que se emplea para hacer referencia a la presencia de un deterioro progresivo del hígado, a nivel estructural y funcional.

Específicamente, el tejido hepático sano se convierte en cicatrizal, impidiendo la circulación sanguínea a través de sus diferentes estructuras.

Además de una amplia variedad de síntomas (náuseas, vómitos, debilidad, fatiga, dolor abdominal persistente, etc.), la cirrosis puede dar lugar al desarrollo de importantes complicaciones médicas (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, 2016):

En este caso, el término miocardiopatía se emplea en el ámbito médico para hacer referencia a diferentes procesos patológicos que afectan a la integridad y
funcionamiento del músculo cardiaco.

Generalmente, las alteraciones están relacionados con (Fundación Española del Corazón, 2016):

– Contracción deficiente: la presencia de una mala contracción del músculo cardiaco dificultad la salida de sangre de su interior.

– Relajación deficiente: la presencia de una mala relajación del músculo cardiaco dificulta la entrada de sangre hacia su interior.

– Contracción y relajación deficiente: la presencia de anomalías en ambos procesos dificulta el bombeo normal y eficiente de sangre desde el corazón al
resto de áreas y órganos corporales.

La diferente sintomatología hepática, muscular y cardiaca puede ocasionar importantes alteraciones relacionadas con el crecimiento.

Normalmente, los individuos afectados suelen presentar una estatura baja y unos estándares de crecimiento anormalmente reducidos, en comparación con otras personas de su mismo sexo y edad biológica.

La enfermedad de Cori tiene un origen genético, relacionado fundamentalmente con diferentes mutaciones localizadas en el cromosoma 1, en la ubicación 1p21 (Tegay, 2014).

En este caso, las alteraciones genéticas van a producir una actividad deficiente o insuficiente de la enzima desramificante del glucógeno (Morales Vila, 2010).

Como consecuencia, las personas afectadas presentaran una marcada dificultad para llevar acabo los diferentes procesos bioquímicos de liberación de glucosa a partir del glucógeno y, por lo tanto, se producirá una acumulación anormal de éste y diferentes patologías relacionadas con las reservas energéticas (Morales Vila, 2010).

En buena parte de los casos diagnosticados, se ha logrado identificar al menos unos 4 o 5 genes defectuosos y relacionados con las características clínicas de la enfermedad de Cori (National Organization for Rare Disorders, 2016).

Las características clínicas de la enfermedad de Cori son significativas durante la etapa infantil, por lo tanto, ante la sospecha clínica a partir del análisis de la historia médica y el examen físico, es fundamental realizar un examen metabólico (Froissart, 2009).

A través del examen sanguíneo y la biopsia de diferentes tejidos, es necesario identificar la presencia de deficiencias enzimáticas relacionadas con el glucógeno (Froissart, 2009).

A pesar de que no existe una cura definitiva para la enfermedad de Cori, se han diseñado diferentes intervenciones terapéuticas, algunas de ellas descritas por la Asociación Española de Enfermos de Glucogénesis (Morales Vila, 2010):

Tratamiento de los episodios de hipoglucemia: incremento de dosis de carbohidratos, regulación alimenticia, administración de glucagón subcutánea o venoso, inclusión intravenosa de glucosa etc.

Atención quirúrgica: en casos graves de cirrosis hepática son necesarios los abordajes quirúrgicos y fundamentalmente, el trasplante de hígado.

Tratamiento farmacológico: la administración de fármacos se relaciona fundamentalmente con el tratamiento de episodios de dolor y las alteraciones cardiacas.

Atención dietética: la regulación de la ingesta de alimentos es un aspecto fundamental en esta y otras patologías de carácter metabólico. Es necesario mantener una alimentación equilibrada, con suministro nocturno de glucosa.

Los sintomas de la ictericia incluyen piel amarilla, ojos amarillos, orina de color rojo oscuro, orina naranja, orina de color rojo, piel bronceada, pérdida del apetito, sabor amargo en la boca, lengua blanca, heces pálidas, heces con olor fétido y náuseas entre otros.

Esta página intenta proporcionar una lista con información de algunos de los posibles síntomas de la ictericia. Ten en cuenta que los síntomas de la ictericia pueden variar de forma individual en cada paciente y podrían no presentarse de la misma forma o incluso no manifestarse en todos los casos de ictericia.

Esta información sobre síntomas ha sido obtenida de diversas fuentes y puede no ser totalmente exacta y tampoco tiene porqué ser la lista completa de los síntomas de la ictericia. Debes consultar con tu médico si notas los primeros síntomas de la ictericia ya que sólo tu médico puede proporcionar un correcto diagnóstico de los síntomas de forma precisa.

La ictericia es la coloración amarillenta de la piel, de las membranas mucosas y de la parte blanca de los ojos causada por una mayor cantidad de bilirrubina en la sangre. La ictericia es un signo de una enfermedad subyacente.

La bilirrubina es un subproducto de la descomposición diaria natural y de la destrucción de las células rojas de la sangre que tenemos en nuestro cuerpo. La molécula de la hemoglobina se libera en la sangre, se divide en una porción hemo y se convierte químicamente en la bilirrubina. Normalmente, el hígado metaboliza y excreta la bilirrubina en forma de bilis. Sin embargo, si hay una interrupción en este metabolismo normal y/o en la producción de la bilirrubina, puede dar como resultado la ictericia.

Dra
Un saludo desde Colombia.
Cómo se llama el examen para detectar la presencia del virus Epstein barr. Tengo entendido que es el que produce la mononucleosis infecciosa y que un alto porcentaje de la poblacio’n lo portamos. Que hace que seamos portadores sanos y que que seamos portadores sintomatológicos. Los infectólogos no le dan mayor importancia a este virus

Cual es el examen que deja ver que en algun momento de nuestras vidas tuvimos contacto con él, y cual el que dice que lo tenemos activo.

Hola Maria
Tu médico debe examinarte y realizar los análisis clínicos pertinentes, seguramente sanguíneos.
Un saludo.

Hola tengo una consulta: tengo 32 años, estoy tomando varios medicamentos antidepresivos. Paroxetina, pregabalina y en las noches zolpidem para poder dormir. Que tanto afectan esto a mi hígado? Sufro algunos síntomas mencionados. Desde ya muchas gracias, saludos.
pd. En mi infancia padeci hepatitis…

Hola Franco
Como todos sabemos los fármacos intoxican mucho el hígado.
Te aconsejo para cambiar tu actual estado de salud tu dieta, lee todos mis consejos y cambia tu alimentación, es fundamental para mejorar cualquier estado de salud, físico y mental.
Un abrazo.

tengo esteatosis hepática grado 1,barro biliar y mi amilasa es de 200 tengo demasiado dolor addominal me duele los musculos no puedo caminar mucho pq me duele mucho la parte del pecho y me llama a toser. muchas gracias

Hola Walter
Evidentemente necesitas seguir una dieta desintoxicante que te ayude a limpiar ese hígado.
Con estos datos poco te puedo ayudar.
Pero ten claro que debes ponerte en manos de un buen especialista en nutrición Ortomolecular.
Un abrazo

Hola Maribel, querría saber si las infusiones de plantas medicinales para depurar el hígado pueden tomarse frías y si estas pueden preparase y guardarse en la heladera por un tiempo. Gracias

Hola Marcelo
Pues es siempre mejor tomarlas calientes. Las bebidas frías no son aconsejables.
Las puedes preparar y guardar en el frigorífico, pero las calientas un poco para tomarlas.
Un abrazo

Hola tengo problemas desde el 2012 al estomago, empecé con gastritis y reflujo, luego me encontraron un episodio de crisis de ansiedad y crisis de pánico, luego el 2013 me encontraron gastritis crónica, ya para este tiempo el fin de semana pasado me vino un dolor opresivo muy fuerte en la boca del estómago, el cual me a quedado una molestia muy persistente En el higado el cual me provoca mal estas en todos lados del estómago y estreñimiento, me an encontrado problemas en el higado, y hace un tiempo siento hormiguero en las piernas, problemas para ver, manchas oscuras que se cruzan por la vista, palpitaciones de los músculos y párpados, y me han vuelto las crisis de pánico, ya no se que hacer los médicos sólo me dicen que tengo higado graso y grande pero el dolor al hígado no se va. Ayuda por favor ya no se que hacer y estoy cansado de sentirme mal. Tengo 30 años y dos hijas hermosas. Estoy preocupado. Espero me puedan ayudar.

Hola Eduardo
Realmente tu problema debe ser la dieta que llevas.
Por lo que me cuentas no puedo darte una solución, necesito más datos sobre tu salud.
Pero si que te indico que debes hacer un cambio severo de tu actual dieta.
Te recomiendo leer cualquiera de mis libros y seguir la dieta que te propongo en ellos.
Un abrazo.

Yo so ana ten go 48 años mi gastroenterologo me mando estudios sonograma de via biliar en boiden encontraron higado graso no ten go dolor En area De higado Pedro colon irritable lo ten go hoy marzo 2016 cumplo in año De no consumer alcohol me dio dieta. Mi cholesterol diabetes salio normal LA semana pasada Pero mi cara no sport a cremas me pica En ocasiones algunas parties del cuerpo me da comezon por temporadas mis manos dedos me duelen poor LA mañana

Hola Ana
Sigue los consejos que indico en la web y en mis libros, te aconsejo cambiar de hábitos alimentarios.
Un beso

Soy gabriel el uruguayo que escribio mas arriba hace unos meses volvi para contarles como me RECUPERE de mis problemas de fatiga,obesidad, depresion etc, al leer lo que habia puesto hace 3 meses se notaba que la estaba pasando mal por eso decidi escribir como solucione y ayudar a gente que este pasando por la misma que pase yo, mi problema lo solucione llendo a un iriologo mas precisamente con lo que me receto el “la dieta de ph” les dejo un articulo para que se informen de que se trata (http://entremujeres.clarin.com/vida-sana/nutricion/Alimentos-alcalinos-dieta-funcion-pH_0_836916401.html)
La cuestion es que en 20 dias de regimen con esa dieta la fatiga desaparecio y en 2 meses todos los demas sintomas habian desaparecido es increible como lo que comes transforma tu vida eso sin olvidar claro esta el ejercicio y la dedicacion absoluta a la causa, ahora gozo de toda la vitalidad que siempre tuve y me siento feliz y mejor que nunca espero que les sirva un saludo

Hola Gabriel
Básicamente es la misma dieta que utilizo en mis tratamientos.
Con algunas variaciones, pues la dieta se debe personalizar para cada enfermo.
Gracias por la información.

Hola tengo los mismos sintomas desde hace tres años, que fueron incorporandose otros mas,que Daniel, me gustaria saber que puedo hacer,ayer me dieron resultados de endoscopia y a salido GASTRITIS CRONICA SUPERFIVIAL Y ATROFICA,el test de helicobacter negativo. en otros exaenes de sangre la BILIRRUBINA DIRECTA ESTA EN 0.13, GAMMA GLUTAMIL TRANSFERASA ES 53,LA HEMOGLOBINA ES 12.7, mi edad es 52,soy de Peru y mi alimentacion es bastante buena,no tomo licor desde hace como 20 años,NO FUMO, ayudenme con alguna respuesta,gracias

Hola Cristina
No sé que entiendes tú por una alimentación sana, te recomiendo seguir los consejos que doy en mis libros y en el blog.
Eliminar los lácteos, azúcar, gluten.
Un abrazo

Hola Maribel,
Hace pocos días comencé a cambiar mis habitos alimenticios pasando a una dieta macrobiótica (me recomendaron la lectura de Montse Bradford para iniciarme).
Tengo 43 años y no realizo ninguna actividad física, además de fumar (ya se que tengo que trabajar mas esta parte, no bebo alcohol ni he tomado drogas nunca y, si bien consumía aprox. 2 litros de coca cola light sin cafeína al día, tras comenzar la dieta macrobiótica he dejado de beberla.
Hace unos 6 años me practicaron una derivación bilio-pancreática (conocida popularmente como reducción de estómago) y efectivamente perdí mucho peso, pero en los últimos 3 años he recuperado casi todo el peso que perdí a pesar de llevar una alimentación mas o menos sana. Durante la operación descubrieron que tenía el higado graso en un 97%, si bien los analisis que me realizan desde entonces indican que se encuentra en valores normales.
Entre otros molestias, me encontraba muy cansada, se me dormían frecuentemente las extremidades, sufría de perdida de visión de cerca (de lejos veo mejor que un aguila), sufría de gases y hinchazón abdominal, piel y pelo muy seco y quebradizo, boca y garganta secas de manera constante (pese a la continua ingesta de líquidos) y aumento en los problemas dentales principalmente caries pese a la correcta higiene dental.
El médico me recetó suplementos de hierro, cal
Llevo poco tiempo con la dieta macrobiótica por lo que las mejoras que he notado no creo que sean representativas, pero tengo una pregunta, desde que he comenzado tengo mucho sueño (hace años dejé la cafeina por lo que no se debe a ésto), me cuesta concentrarme y estoy como mareada, ¿qué me recomendarías para salir de este estado de atontamiento sin dejar la macrobiótica?
Otra cosa, creo que es por la disminución en la ingesta de líquidos, pero pese a tomar verdura y cereales integrales en casi todas las comidas, he pasado a sufrir de extreñimiento ¿podrías recomendarme algo para combatir este problema.
Por último, he introducido los nuevos habitos alimienticios en la dieta de mi hija de 10 años (qué nunca ha podido tomar legumbres o verduras que producen gases), come en el colegio por lo que mantiene parcialmente el consumo de harinas, carne, pescado y azúcares. ¿De qué forma me recomendarías introducir las legumbres en su alimentación? He probado a dejarlas remojando en agua durante 24 horas con wakame y cocinarlas con este alga, pero a pesar de ingerir muy poquita cantidad, los efectos adversos permanecen.
Muchas gracias por tu ayuda.

Hola Susana
Son muchas las dudas que tienes y lo comprendo.
Para poder ayudarte debo conocer muchos más datos de tu salud, dieta y otras muchas más cosas.
No sé si una dieta macrobiótica puede ser la más adecuada para ti, tampoco sé qué alimentos has introducido en la dieta.
Desconozco tu grupo sanguíneo…..
Ese sueño y mareo pueden ser varias cosas, algunas muy fáciles de solucionar, pero como te digo necesito saber muchos más de ti.
Si realmente quieres que te ayude y asesore para mejorar tu salud, perder peso de forma sana y además que tu hija inicie una dieta adecuada, te recomiendo pedir cita en mi consulta.
Un beso

Hola doctora soy melvin mi problema es que desde hace un tiempo todas las vitaminas y minerales me dan nausea y me caen mal cuanto tomo cualquier medicamento es normal pero si es vitaminas y minerales siento como que mi cuerpo la rechaza

Hola Melvin
El rechazo de tu organismo a minerales y vitaminas en forma de suplementos pueden deberse a que tu cuerpo no necesita esos suplementos o el formato no es el correcto.
Muchas personas no toleran los suplementos en perlas o cápsulas, por ese motivo siempre es mejor las tabletas.
Un abrazo

Hola, hace dos meses tuve un problema de vesícula biliar, se me salio una piedra me hicieron una ecografria y magnética magnétic, para saber donde esta la piedra, de momento no se nada estoy con una dieta estricta, pero me duele mucho el hígado me pincha y ya estoy muy preocupada, para los médicos todo es normal y lo único q me estoy tomando es paracetamol de 1 gr, necesito ayuda cada día va a peor
Espero pronto su respuesta gracias.

Hola Magaly
Debes seguir la dieta que te indico en mis libros.
Debes desintoxicar el hígado para que deje de dolerte y solo lo puedes conseguir cambiando hábitos dietéticos.
Sigue todos mis consejos y en unas semanas notarás como el hígado se va desinflamando.
Un beso

Mi hijo a los 18 meses se tomo medio jarabe de paracetamol desd entonces vivo preocupada pyes fui a un hospital de urgencia pero me dijeron que no habia pasado nada q no alcanzo la toxicidad estuve casi 5 horas le hicieron un examen y le salio elevada la GTP got algo asi igual no le hicieron nada a los 3 dias mi bebe se puso mal le dio fiebre todo lo vomitaba tenia diarrea en fin lo lleve al pediatra q me dijo q si hubo lesion al higado y le mando pedialite y digeril linex y otros para el tuvo digestivo hasta hoy ya pasaron 2 meses mu bebe esta flaquitoo solo puede comer sopa de pechuga con arroz hervido y papa desd hace un par de dia se levanta y me dice q le duele y se rasca el lado derevho de abdomen esta con anemia estoy desesperada ayudeme como puede sanar q puede comer es bebe esta tomando leche de formula de soya

Hola Kerly
No puedo ayudarte a mejorar a tu bebé, pero si que te comento lo siguiente:
Elimina la leche de soya, no es buena para él, mejor leche de arroz. Mi consejo es que te pongas en contacto con un buen médico naturista que visite a tu hijo y decida qué alimentación es la más adecuada para él.
Un beso

Hola un saludo desde combia andoo muy preocupada llevo un mes larguito un día cualquiera amanesi muyyy débil de ay para acá todo a sido una pesadilla.luego de unos días comen se con un dolor q ya venia sintiendo meses atrás pero no pensé q fuera a empeorar son dolores debajo de mi costilla izquierda q irradia hacia la espalda. me han echo ecografías y Tofo sale bn al igual q los exámenes sanguineosestoy muy débil aunque los dolores no son constantes lo mas preocupante es mi perdida de peso e perdido aproximadamente 10 kilos desdq comenzó Todo esto tengo muchas nauseas y mi apetito. Es poco. Me realice una endoscopia. Con resultado de 2 gastritis cronica y aguda y reflujo biliar no tengo ictericia pero ando muy y pálida y un poco amarillo en los ojos no se q pueda ser le sumo q no puedo dormir de pensar q sea algo grave tengo un niño de 7 Anitos y tengo 27 años muchas gracias

Hola Milena
Si quieres que te ayude debes pedir cita en mi consulta, entra en la web y la solicitas.
Un beso

Hola Maribel: Te cuento mi caso, hace aproximadamente 15 dias comence a sentirme fatigado, todo inicio un viernes por la noche; bueno antes de continuar te comento que soy alcoholico y en aquel viernes llevaba como 10 dias tambien que habia dejado de beber, esa ocasion consumi 8 dias parejitos, me considero ya un alcoholico cronico. pero vuelvo al viernes, fui al baño y estaba estriñido, hice mucho esfuerzo y sangre, en ese momento cuando me levante senti un ligero mareo, el sabado me sucedio lo mismo tambien fui al baño y volvi a sangrar, pero a partir del domingo por la noche me fui sintiendo cada ves peor. fui el martes al medico y me comento que probablemente era por el sindrome de abstinencia los mareos y la fatiga. El medico me fio tratamiento para las hemorroides y se calmo el sangrado, sin embargo el mareo, la fatiga, las pocas energias han ido agravando, fui hasta la otra semana nuevamente con el mismo medico porque me sentia mas cansado y con sueño: su diagnostico fue una probable anemia por el sangrado, pero le comente que yo consideraba que no habia sangrado tanto como para tener anenia. me mando a hacer estudios: biometria hematica, quimica sanguinea 28 elementos y examen general de orina. los resultados de los analisis fueron que tenia un poco elevado el colesterol y los trigliceridos, tambien me dijo que mi higado fuincionaba ya a un 90 %, ademas de estar muy deshidratado, que mi sangre estaba muy espesa, pero no me mando tratamiento para ello, solo dieta, mucha verdura verde y pescado, nada de grasa ni carne.
te escribo porque quiero sentirme bien, y que me orientes para obtener una mejoria rapida por favor, ya que en mi trabajo necesito estar al 100.
Gracias….

Hola Emilio
Felicidades por haber decidido mejorar tu vida y salud.
Es muy importante cambiar todos tus hábitos alimentarios, mi libro te puede ayudar a entender y empezar desde cero.
Los alimentos son muy fáciles de encontrar en cualquier supermercado y tiendas naturistas, tengo otros pacientes en México y no tienen problema.
Necesitas un aporte de vitamina del grupo B y cambiar tu dieta.
Sigue los consejos que indico en mi libro ” Convivir con la fibromialgia sin sufirmiento”.
Un beso

Hola una preg
Mi novio tiene la mayoria de estos sintomas pero cuando vamos al medico no le detectan nada y el piensa que es gastritis pero por los sintomas yo no lo creo. Ahora para poder asegurar que es eso a que especialista podriamos visitar.
Gracias por la respuesta de antemano.

Hola Sheyla
Lo más importante es que tu novio cambie su actual alimentación, evitando alimentos que intoxiquen más su organismo.
Sigue la dieta que propongo en el blog y en mis libros.
Un beso

Hola me podrias ayudar hace dos meses tuve a mi bebè y me sentia muy cansada siempre me hicieron un eco renal y me detectaron q tengo el.higado graso, el vaso agrandado y muy poco globulos rojos… me han recomendado q tome en ayunas el jugo del apio toronja sabila y pepino…y q tenga una alimentacion sana… Quiero saber que alimentos debo consumir porq son algunas cosas q tengo y quisiera curarme mejorand mi ritmo de alimentacion… desde ya muchas gracias por todo

Hola
Pues debes seguir los consejos que indico en la web. En cualquiera de mis libros puedes encontrar una dieta adecuada.
Besos

colchicine g6pd deficiency

¿Cuál es la causa de las convulsiones?

Una convulsión puede estar originada por múltiples causas. Según las características del animal (raza, sexo, edad, entorno en el que vive, historia clínica, etc.), unas causas serán más probables que otras, con lo que el protocolo diagnóstico se adaptará a ello.

Entre las enfermedades que más frecuentemente pueden asociarse a la aparición de convulsiones pueden reseñarse las siguientes:

Accidentes cerebrovasculares, en los que se producen zonas de falta de riego sanguíneo en una o varias regiones del cerebro.
Encefalitis y/o meningitis, que pueden ser de origen infeccioso, como por ejemplo las producidas por el virus del moquillo canino, de la peritonitis infecciosa felina o la toxoplasmosis.
Traumatismos cerebrales.
Malformaciones congénitas cerebrales, como por ejemplo la hidrocefalia, patología que se observa más frecuentemente en perros de raza Yorshire terrier, Chihuahua, Maltés, Pomerania, Caniche toy o Boston terrier.
Enfermedades metabólicas, como las encefalopatías hepáticas (causadas por enfermedad hepática) o urémicas (causadas por enfermedad renal), hipoglicemia (bajo nivel de glucosa en sangre), hiperlipoproteinemia (alto nivel de lipoproteínas en sangre), hipoxia, o enfermedades del tiroides entre otras.
Intoxicaciones. Son numerosas las sustancias que pueden producir convulsiones si son ingeridas. Debe tenerse especial precaución con los anticongelantes para vehículos (etilenglicol), antiparasitarios externos (organofosforados, etc.), plaguicidas (molusquicidas, entre otros) y, en general, con cualquier producto identificado como tóxico por el fabricante.
Neoplasias. Un tumor cerebral puede producir como signo clínico convulsiones, y en ocasiones, ser el primer signo que observa el propietario del animal.
Epilepsia.

¿Qué es la epilepsia y cómo se manifiesta?

La epilepsia es un trastorno de la función cerebral que se caracteriza por la presencia de convulsiones recurrentes, es decir, convulsiones que se repiten a lo largo de la vida del animal, y que no están causadas por otra enfermedad (como las que están reseñadas en el apartado anterior). Estos pacientes no tienen, por lo demás, ningún otro síntoma, y llevan una vida completamente normal entre los episodios convulsivos.

Las convulsiones de tipo epiléptico tienen una serie de características típicas:

Existe una predisposición en ciertas razas de perros como el Pastor alemán, Golden retriever, Labrador, San Bernardo, Cocker, Alaska malamute, Husky siberiano, Setter irlandés, Caniche mediano o Collie. Esto no quiere decir que un perro de cualquiera de estas razas vaya obligatoriamente a padecer esta enfermedad que, por otra parte, puede observarse en cualquier perro, incluso en los que no son de raza. En el gato, sin embargo, la epilepsia es infrecuente.
La primera convulsión suele presentarse entre los 6 meses y los 5 años de edad, siendo más frecuente entre 1 y 3 años.
La duración media de una convulsión generalizada es entre 1 y 2 minutos.
Suele presentarse en reposo, muchas veces durante el sueño, aunque en ocasiones aparecen asociadas a un estímulo emocional (la visita de un familiar, la proximidad de una hembra en celo, etc.).-

Las convulsiones que no son de origen epiléptico pueden seguir un patrón distinto de lo comentado en los apartados anteriores, fundamentalmente en cuanto a la edad de presentación y al momento (por ejemplo, las convulsiones por falta de flujo sanguíneo cerebral suelen asociarse al ejercicio, mientras que las producidas por insuficiencia hepática pueden presentarse en el período posterior a las comidas). Además, si las convulsiones están originadas por otra enfermedad, generalmente observaremos en el paciente más alteraciones aparte de las propias convulsiones.

¿Qué hace el veterinario para determinar la causa de las convulsiones?

Las causas de las convulsiones en el perro y el gato son variadas. Mediante la información recogida en la historia clínica; el cuerpo girando hacia un lado y la marcha en círculo son signos que sugieren la presencia de una lesión focal en un hemisferio cerebral. Esta lesión puede originar convulsiones), en el examen físico y en el examen neurológico el veterinario puede establecer una lista de diagnósticos diferenciales por orden de preferencia, lo que permite realizar los análisis y pruebas específicas necesarios para establecer el diagnóstico definitivo. No hay que olvidar que una convulsión no es una enfermedad en sí, sino un signo clínico que nos indica que estamos ante una patología que tendremos que identificar. Si no se identifica patología alguna como causa de las convulsiones, entonces podremos catalogar al paciente como epiléptico, pero esto sólo podrá hacerse después de haber descartado otras enfermedades. Es decir, el diagnóstico de epilepsia se basa en la exclusión de patologías que pueden ser causa de convulsiones o asemejarse en la manifestación clínica (por ejemplo, un síncope cardíaco puede manifestarse clínicamente de modo semejante a una convulsión).

El protocolo de diagnóstico se basa en una serie de elementos:

Reseña de las características del paciente y realización de una exhaustiva historia clínica. Este punto es muy importante a la hora de establecer cuáles son las causas más probables del problema, por lo que es fundamental la colaboración del propietario, ya que es éste el que tiene que describir lo que le ocurre a su animal y si lo relaciona con algún suceso, cuando se manifestó la primera convulsión, las enfermedades y medicaciones anteriores o actuales, si existe posibilidad de ingestión de tóxicos, en que momento del día acontecen las convulsiones, etc.
Realización de un examen físico general, en el que se observa si existen alteraciones que puedan indicarnos que el paciente padece algún otro trastorno.
Realización de un examen neurológico, que permite establecer si existe lesión neurológica primaria (es decir, una enfermedad del sistema nervioso como por ejemplo una encefalitis, o un tumor cerebral, entre otros).
Pruebas complementarias. Por ellas se confirman o descartan fundamentalmente causas de tipo infeccioso o metabólico. Son muchas las pruebas que tenemos a nuestro alcance para llegar al diagnóstico. Éstas siempre se realizan en un cierto orden, que dependerá de cada caso, de modo que sólo se llevarán a cabo las que sean adecuadas para cada paciente en particular. Las pruebas que pueden realizarse incluyen:
Análisis sanguíneo y de orina. Estos análisis son un apoyo fundamental para el estudio de los pacientes con convulsiones. Son numerosos los parámetros que podemos estudiar y que nos aportan una información extensa del estado del paciente y de la función de distintos órganos y sistemas.
Pruebas específicas como electrocardiograma, radiografías, ecografías, etc. que se realizarán si el caso lo requiere.
Análisis del líquido cefalorraquídeo. Puesto que ésta es una sustancia que se encuentra en íntimo contacto con el sistema nervioso central, mediante su análisis podemos identificar muchas de las alteraciones que afectan a este sistema. Su análisis aporta información muy relevante para el estudio de las convulsiones, y muchas veces nos da el diagnóstico definitivo.
Electroencefalograma. Este test estudia la función eléctrica cerebral, y permite diferenciar entre distintas patologías que pueden afectar al cerebro y si se trata de procesos localizados en una región cerebral o generalizados.
Pruebas específicas de diagnóstico por imagen como la Resonancia Magnética y la Tomografía Axial Computerizada. Estas pruebas se realizan si sospechamos de alteraciones cerebrales estructurales, como son: tumores (fotografía 3; traumatismos o lesiones vasculares)

¿Cuál es el tratamiento de las convulsiones?

El tratamiento de las convulsiones no será el mismo en todos los casos; puesto que pueden estar originadas por diversos motivos, el tratamiento irá, por un lado, encaminado a corregir la causa que las origina, y por otro, a tratar la convulsión en sí. Una convulsión, sea cual sea la causa que la origine, debe tratarse para que sea lo menos intensa y duradera posible, pues puede tener consecuencias muy negativas en distintos sistemas y órganos, incluyendo a las propias estructuras cerebrales.

En los animales epilépticos es muy importante implantar el tratamiento en el momento adecuado. En general, aunque la decisión de comenzar a tratar debe evaluarse en cada caso en particular, una recomendación puede ser comenzar el tratamiento si se presenta más de una convulsión cada 2 meses, o si aunque la frecuencia sea menor, las convulsiones son muy severas en intensidad y/o duración.

Es importante saber que, cuanto mayor sea el número y frecuencia de las convulsiones que acontecen antes de implantar el tratamiento, peor es el pronóstico. Esto es debido a que las neuronas epileptogénicas (las que son el foco desde el cual se origina la convulsión) tienen la capacidad de reclutar otras neuronas, que pueden convertirse a su vez en nuevos focos, los cuales pueden actuar de modo autónomo. En medicina humana, se ha observado que en las personas que sufren convulsiones durante 2 años sin que se establezca un tratamiento, las posibilidades de conseguir después que permanezcan durante 1 año sin convulsiones se reduce en un 50%. Esta observación puede ser aplicable en medicina veterinaria, pues también se ha constatado que cuanto más se deje a un animal convulsionar, más dificultad encontraremos para controlarlo con la medicación. Sin embargo, si el tratamiento se establece en el momento adecuado, aproximadamente un 80% de los casos se controlan de modo satisfactorio en poco tiempo, aunque para ciertas razas caninas el pronóstico puede ser desfavorable porque algunos casos no pueden controlarse a pesar de instaurarse los tratamientos adecuados. Éste es el caso del Pastor alemán, San Bernardo y Setter irlandés.

Los medicamentos de primera elección para el tratamiento de la epilepsia en medicina veterinaria son el fenobarbital y el bromuro potásico, para el tratamiento de mantenimiento, y el diazepam, que se emplea para tratar las convulsiones en el momento en el que se están produciendo (esta sustancia será la que tenga que administrar el propietario en su domicilio cuando observe una convulsión en su mascota, siempre bajo control del veterinario). Existe en el mercado otras muchas sustancias para el tratamiento de la epilepsia de uso en medicina humana, pero en medicina veterinaria se utilizan mayoritariamente las anteriormente indicadas, pues son las que han demostrado ser más eficaces para controlar las convulsiones en el perro y el gato, son las que menos efectos secundarios tienen, y son fáciles de administrar y económicas. La instauración del tratamiento debe realizarse siempre bajo control veterinario, así como el seguimiento, que en estos casos es especialmente necesario.

Es importante saber que el tratamiento de la epilepsia es de por vida, y que no puede interrumpirse ni variarse sin indicación del veterinario. Aún así, esto no suele ser problema para que tanto el paciente como el propietario lleven una vida normal, simplemente es necesario que la medicación se administre todos los días de modo correcto, en sus dosis y a su hora (generalmente la medicación debe darse 2 veces al día, cada 12 horas).

En las perras epilépticas se recomienda realizar una esterilización mediante ovariohisterectomía, pues se ha constatado que puede darse un aumento de la facilidad para convulsionar durante el período del celo.

En algunos casos también se ha observado que el cambio a una dieta alimentaria específica puede ser un factor que ayude en el control de las convulsiones.

Si las convulsiones son generalizadas, y se encadenan varias seguidas sin que el paciente pueda recuperarse por completo entre ellas, o si el animal entra en un estado convulsivo permanente (que es lo que se conoce como status epilepticus), debe considerarse que se está ante una emergencia, y será preciso acudir rápidamente a una clínica veterinaria para que puedan ser instaurados los tratamientos pertinentes para controlar las convulsiones y establecerse una vigilancia adecuada del paciente.

Debe tenerse en cuenta que el tratamiento de la epilepsia consigue, en la gran mayoría de los casos, disminuir la frecuencia y la intensidad de las convulsiones, pero generalmente éstas no desaparecen por completo. Aun en el caso en el que las convulsiones no puedan eliminarse totalmente, los animales que padecen esta enfermedad pueden llevar una vida completamente normal, simplemente el propietario debe saber que es posible que su mascota tenga alguna vez convulsiones y debe ser informado por el veterinario para saber qué es lo que debe hacer en ese momento.

buenas tardes, canaria despues de criar se encuentra decaida, con las alas abajo y torpe al caminar, que puedo suministar para recuperar su salud

Canario apenas ve por ninguno de los ojos, esta siempre abajo de la jaula que puede ser? No se mueve tan apenas

canario con desgarro bastante grande en cabeza y cuello,ha perdido bastante piel.Que podemos hacer?

Tuve un pichón que se murió y no supe el motivo, presentaba perdida de plumaje, cansancio, perdida del equilibrio (no tenia fuerzas en las patas. Jamas supe que tipo de enfermedad tuvo.
¿Me pueden ayudar a saber cual era?

canario abatido,en la comesura del pico pelado y abra el pico como si bostesara repetidamente

porque contestan por favor

Tengo un canario joven que es de comer poco como si le costara pelar las semillas. Hace tres días le dio una parálisis y se quedó con la cabeza ladeada. No come nada y tampoco bebe.Tampoco pía y no mantiene el equilibrio en el palo.Acudimos al veterinario, se le administra comida por sonda, pero no hace por comer.Esperando diagnóstico.Alguien podría decirme algo de lo que le pasa?Gracias.

Hola buenas, no tengo ninguna experiencia en canarios, tengo uno que el año pasado rescate de la piscina. Desde hace un par de semanas le ha dado por meterse en la bañera y se queda ahi parado por un largo tiempo, despues sale y esta lo mas normal, y al rato de patas a la bañera, es normal este comportamiento?. Muchas gracias

Schooley RT, Epstein Barr (Infections mononucleosis) En: Mandell Gl, Bennet JE, Dolin R y eds.

Wolff M. Mononucleose infecciosa. Tratado de infectología. Veronesi R. Atheneu. 1997: 424-8.

Autor: Eelco F.M. Wijdicks.
Fuente: N Engl J Med 2016; 375:1660-1670

Una revisión de los elementos de la patogenia, la clínica y el tratamiento de primera y segunda línea en casos con encefalopatía hepática.

Cirrhosis: A practical guide to management.
Publicado en el año 2015 por la Editorial John Wiley & Sons Ltd.

Editor: Samuel S. Lee, Richard Moreau

Una posibilidad que se brinda a los usuarios del sistema de salud cubano. Puede realizarse la descarga de cada uno de los capítulos. Incluye información sobre el diagnóstico y tratamiento, las complicaciones y su manejo, los conceptos de la fibrogénesis y la calidad de vida de estos enfermos. La cirrosis se encuentra entre las 10 primeras causas de muerte en Cuba, por lo que los profesionales encargados de su atención requieren de una actualización constante de sus conocimientos.

Revise, desde el acceso a ClinicalKey, el contenido de los números más recientes de a revista Medicine. Programa de Formación Médica Continuada Acreditado. Los mismos se han dedicado a las enfermedades gastrointestinales y contienen revisiones y protocolos de actuación ante las principales enfermedades o síndromes digestivos que son comunes en la práctica de la especialidad:

La técnica se basa en una tecnología de suministro de genes virales que ha pasado la validación temprana en pacientes de terapias génicas dirigidas al hígado.

Un equipo de investigadores dirigido por científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), Estados Unidos, ha demostrado en ratones que es posible generar nuevas células sanas del hígado dentro del propio órgano, haciendo innecesario un injerto. Incluso, lo hicieron mediante la conversión de las mismas células que impulsan la enfermedad del hígado, reduciendo de este modo daños en el hígado mejorando la función hepática al mismo tiempo.

La técnica se basa en una tecnología de suministro de genes virales que ha pasado la validación temprana en pacientes de terapias génicas dirigidas al hígado, lo que sugiere que podría traducirse fácilmente en una terapia para las personas con enfermedad hepática, señala Holger Willenbring, profesor de Cirugía en la UCSF y autor principal del nuevo estudio, publicado en Cell Stem Cell.

“Parte de la razón por la que esto funciona es que el hígado es un órgano que se regenera naturalmente, por lo que puede hacer frente a nuevas células muy bien. Lo que vemos es que las células convertidas no están sólo funcionalmente integradas en el tejido hepático, sino que también se dividen y se expanden, dando lugar a parches de nuevo tejido hepático”, explica Willenbring, que también es director asociado del Centro de Hepatología en la UCSF y miembro del ‘Eli and Edythe Broad Center of Regenaration Medicine and Stem Cell Research’.

Los avances en la investigación con células madre han hecho posible convertir células de la piel de los pacientes en células del corazón, células renales, células del hígado y otras en un plato de laboratorio, dando a los científicos la esperanza de que algún día estas células podrían reemplazar al trasplante de órganos en los pacientes con insuficiencia orgánica. Pero el injerto con éxito estas células en órganos de los pacientes que no funcionan sigue siendo un problema clínico importante.

Más de 600.000 pacientes en Estados Unidos solamente sufren de enfermedad hepática en fase terminal o cirrosis. La única cura disponible es el trasplante hepático, pero la escasez de hígados de donantes significa que sólo 6.000 pacientes se benefician de este tratamiento cada año en Estados Unidos y más de 35.000 pacientes mueren. Continue Reading »

La afectación del sistema colinérgico central constituye un campo de estudio para hallar dianas terapéuticas en encefalopatía hepática.

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, difusa e irreversible, siendo las causas más frecuentes en nuestro medio el alcohol y los virus de la hepatitis B y C. La encefalopatía hepática es una de las complicaciones más frecuentes de los pacientes cirróticos y el factor etiopatogénico más estudiado es el amonio, aunque se acepta que su origen es multifactorial, con alteración de múltiples neurotransmisores a nivel cerebral.

Un estudio con modelo animal ha permitido determinar la afectación del sistema colinérgico cerebral, con alteración en los niveles de colinesterasas en hígado y plasma. Estos hallazgos podrían tener un papel importante en la etiopatogenia de la encefalopatía hepática, además de ser útiles tanto como marcadores de cirrosis hepática como para el desarrollo de dianas terapéuticas en los déficits cognitivos que aparecen en la patología. Continue Reading »

Un equipo del Hospital de Valme ha elaborado un nuevo índice pronóstico en pacientes cirróticos que incluye la rigidez hepática.
La Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital de Valme, de Sevilla, ha demostrado que la rigidez hepática predice el riesgo de descompensaciones de la cirrosis, añadiendo información a los índices pronósticos clásicos -como el Child-Pugh o el MELD-.
La mayoría de decisiones clínicas diarias, incluida la indicación de trasplante o su priorización en lista de espera, sigue basándose en exclusiva en los índices clásicos sin tener en cuenta la rigidez hepática, “posiblemente porque se desconoce cuál es la mejor forma de combinar la información que aportan por separado”, ha resaltado Nicolás Merchante, coordinador del estudio. Continue Reading »

Tanto el consumo de café como el hábito de fumar han demostrado tener efectos nocivos para la salud del hombre. Sin embrago, se han publicado estudios que afirman lo contrario en ciertas circunstancias y enfermedades. Según los autores del artículo Systematic review with meta-analysis: coffee consumption and the risk of cirrhosis (Autores: Kennedy EJ y cols. Fuente: Alimentary Pharmacology & Therapeutics 2016; 43(5): 562–574) el beber café con regularidad reduce la probabilidad de desarrollar esta condición. En el caso de los cigarrillos, se demuestra su relación con la frecuencia de complicaciones en pacientes con enfermedad de Crohn (Systematic review with meta-analysis: the adverse effects of tobacco smoking on the natural history of Crohn’s disease, To N y cols autores).

La gastropatía hipertensiva portal es una complicación que puede aparecer de manera frecuente en el paciente cirrótico y ocasionar sangrado digestivo agudo o crónico. Este artículo aborda los aspectos más recientes de la fisiopatología,historia natural,cuadroclínico y tratamiento de dicha condición clínico-endoscópica. Se ha utilizado la técnica de la revisión sistemática de laliteratura para arribar a las conclusiones que se exponen.

Un estudio del IRB Barcelona y el IDIBAPS señala un probable tratamiento para evitar la formación de los numerosos vasos sanguíneos anómalos causantes de hemorragias digestivas, principal complicación en esta enfermedad.

Científicos liderados por Raúl Méndez, investigador ICREA del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), y Mercedes Fernández, del IDIBAPS de Barcelona, señalan la proteína CPEB4 como la molécula a inhabilitar para evitar la generación de nuevos vasos sanguíneos anómalos asociados a cirrosis. La angiogénesis patológica es una de las complicaciones más importantes en pacientes con cirrosis y un factor clave en el desarrollo y agravamiento de la enfermedad. Por ello, se investigan terapias para combatirla. Los resultados del estudio se publican en Gastroenterology. Continue Reading »

Una investigación muestra que la proteína PREP podría convertirse en marcador sanguíneo de deterioro neurológico leve en los pacientes con encefalopatía hepática mínima.

La encefalopatía hepática mínima (EHM) es la fase inicial de la encefalopatía hepática, en la que puede aparecer deterioro cognitivo leve, déficit de atención y alteraciones en la personalidad y la coordinación motora. Sus síntomas no son evidentes, por lo cual es necesario realizar estudios específicos para detectarla. Continue Reading »

  • Enrojecimiento de la piel
  • Urticaria
  • Piel seca o agrietada
  • Protuberancias o ampollas
  • Aspecto escamoso

  • Enfermedades o trastornos del sistema nervioso que pueden afectar a los nervios, incluida la diabetes mellitus y nervios pinzados

Aunque no existe una dieta para controlar el picor, si es propenso a padecerlo, puede realizar cambios en el estilo de vida para ayudar a minimizarlo.

  • No utilice perfumes, talco ni jabones perfumados. Lleve las menos joyas posibles.

Cargando, espere por favor.

ÁCIDO ISOFERÚLICO; CIMICIFUGA RACEMOSA

Caja con 30, 60 ó 90 tabletas.

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FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Extracto seco de raíz de Cimicifuga racemosa

(correspondientes a 2.8 mg de extracto nativo)

*La concentración puede variar dependiendo de las características de la materia prima.

MENSIFEM ® es un auxiliar en el tratamiento de los síntomas de la menopausia como bochornos y sudoración abundante.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Ni el mecanismo de acción ni los componentes para la mejoría de los síntomas de la menopausia, se conocen.

Estudios farmacológicos clínicos indican que los síntomas de la menopausia (tales como bochornos y sudoración profusa) pueden mejorar durante el tratamiento con medicamentos de raíz Cimicifuga racemosa.

Los datos sobre las propiedades farmacocinéticas no se encuentran disponibles.

Datos preclínicos sobre seguridad:

En un estudio a seis meses en ratas, el nivel sin efectos observados (NOEL), la dosis más alta para la cual no se observó cambios con el tratamiento, para el extracto de isopropanol (granulado) se definió con 21.06 mg/kg de peso corporal.

Los síntomas son similares a una gripe, aunque la piel y los ojos se ponen amarillos, lo que se conoce como ictericia por acumulación de bilirrubina. Otras manifestaciones incluyen: fatiga, pérdida del apetito, náuseas y vómitos, fiebre no muy alta, heces pálida y orinas oscuras, prurito o picazón en todo el cuerpo además de dolor en zona del hígado por agrandamiento del mismo.

Aunque existe una vacuna para la prevención de la enfermedad, no existe tratamiento específico para la hepatitis A, se recomienda reposo, abstinencia alcohólica, comida baja en grasa y medidas generales. Su recuperación total es de 3 a 6 meses.

La Hepatitis B es la inflamación del hígado producida por el virus de la hepatitis B, el cual se transmite a través del contacto con la sangre, el semen u otro líquido corporal de una persona infectada.

Se puede contraer la hepatitis B mediante las relaciones sexuales sin protección, por lo cual se le considera como una enfermedad de transmisión sexual; al compartir agujas para inyectarse drogas; al realizarse tatuajes o colocarse peersings con instrumentos sucios y contaminados; al pincharse con agujas accidentalmente en personal sanitario; al compartir cepillos de dientes y máquinas de afeitar; mediante el uso de hojillas contaminadas en peluquerías, además de transmitirse de la madre al feto durante el parto o a través de la leche materna. Los síntomas son iguales a la hepatitis A. Sin embargo algunas personas tienen la enfermedad y no presentan ningún síntoma.

La hepatitis B puede ser peligrosa, debido a que tiene un curso crónico de larga evolución, además de existir el estado de portador, aumentando extraordinariamente la transmisión.

Si la enfermedad no se descubre a tiempo y no se instala tratamiento temprano puede desencadenar en cirrosis hepática, además de su asociación a la aparición de cáncer de hígado.

Actualmente se cuenta con una vacuna para su prevención en 3 dosis.

La Hepatitis C es la inflamación del Hígado causada por el virus de la hepatitis C, el cual se transmite por medio del contacto de la sangre de una persona infectada con la sangre de una persona sana, de allí que se puede contraer la hepatitis C, mediante transfusiones de sangre, compartir agujas en la drogadicción, con pinchazos accidentales con agujas contaminadas en personal sanitario, mediante las relaciones sexuales, ser nacidos de madre con hepatitis C y en menor frecuencia en la realización de tatuajes y perforaciones corporales.

Antes del año 1992 no se podía detectar el virus de la hepatitis C en la sangre, por lo que aconsejan los especialistas que, si recibió transfusión de sangre antes de esa fecha, debería realizarse un examen para descartar hepatitis C.

Los síntomas son comunes a las otras hepatitis virales.

La hepatitis C puede causar una enfermedad grave de larga duración y es la principal causa de transplante de hígado en el mundo, no existe tratamiento ni vacuna para eliminar el virus, solo algunos medicamentos con bajos porcentaje de efectividad.

Cómo prevenir las hepatitis virales
La transmisión del virus de la hepatitis se puede prevenir evitando el consumo de aguas y alimentos que tengan riesgo de estar contaminados; por lo cual, es aconsejable hervir el agua, evitar en lo posible las comidas ambulantes, lavarse las manos y difundir la cultura de hacerlo después de ir al baño, así como una limpieza minuciosa de algún contacto con sangre, heces o cualquier líquido corporal de personas infectadas.

– Vacunación contra la Hepatitis A en personas de riesgo como viajeros a zonas de alta incidencia, los involucrados en relaciones sexuales anales.

– Realizar el sexo con preservativo como mecanismo común de protección para todas la hepatitis virales.

– Evite el consumo de drogas pero, si ya lo hace, no comparta agujas.

– Uso de guantes para el personal sanitario o cualquiera que manipules líquidos corporales; no compartir cepillos de dientes ni afeitadoras; exija en las peluquerías el uso de hojillas nuevas; cuidado con los tatuajes y peersings; vacunación contar la hepatitis B.

La enfermedad hepática alcohólica es una inflamación del hígado provocada por el consumo excesivo de alcohol, usualmente por tiempo prolongado, siendo directamente proporcional la duración y cantidad del consumo de alcohol a la probabilidad de desarrollar enfermedad del hígado; sin embargo, puede ocurrir una hepatitis alcohólica aguda, la cual puede ser mortal si es severa. Este tipo de enfermedad no afecta a todos los bebedores y se piensa que las mujeres son más susceptibles de padecerla, no siendo necesario el embriagarse para sufrir la enfermedad, solo el consumo es necesario como causa para sufrir enfermedad hepática alcohólica.

La evolución natural de la enfermedad comienza con una hepatitis, la cual progresa a hígado graso, luego a cirrosis hepática, daño cerebral conocido como encefalopatía alcohólica, hipertensión portal o presión alta en el hígado, coma y muerte. Durante el desarrollo de la enfermedad hepática alcohólica se puede presentar síntomas comunes de hepatitis, retención de líquidos en el abdomen y a veces generalizado, vómitos de sangre, alucinaciones confusión, alteraciones del juicio etc.

El tratamiento debe ser multidisciplinario, tratar el daño hepático y sus consecuencias y tratar la adicción al alcohol.

Píldoras de su médico
* En personas obesas, diabéticas y niveles altos de colesterol y triglicéridos en sangre es frecuente la aparición de hígado graso, siendo este la principal causa de cirrosis hepática no alcohólica.

* La ingesta exagerada de alimentos ricos en vitamina A tipo auyamas, zanahoria, mangos, etc. pueden producir una coloración amarilla de la piel que puede confundir con ictericia llamada hipercarotenemia que se diferencia en que en esta los ojos no se ponen amarillos.

* Si ya tiene hepatitis B o C debe dejar de fumar, no consumir alcohol, mantener un peso cercano a lo ideal y hacer ejercicios, de esta manera puede disminuir la velocidad de la progresión de la enfermedad.

La predicción de la enfermedad coronaria del Atherosclerosis con los Transaminases del hígado nivela (#T1082 abstractos)

Los estudios recientes han demostrado que la enfermedad del higado grasa sin alcohol (NAFLD) está asociada a una condición conocida como el síndrome metabólico, que incluye obesidad central, la diabetes type-2, el dyslipidemia y la tensión arterial alta. Sin embargo, la influencia directa de NAFLD en la enfermedad atherosclerotic coronaria (cad, acumulación de la placa en arterias) no se ha investigado. Este estudio, conducido por los investigadores en la universidad de Isfahán de ciencias y de servicios médicos médicos en Isfahán, Irán, evaluó el valor profético de los biomarkers del hígado para el atherosclerosis coronario en pacientes con la enfermedad cardíaca coronaria (CHD).

El estudio alistó a 630 pacientes con el cad sospechoso que eran candidatos a una angiografía coronaria. Para determinar el riesgo profético del cad, midieron a todos los participantes del estudio para el suero AST (transaminase del aspartate) y las concentraciones del ALT (transaminase del alanine) – medidas comúnmente para determinar salud del hígado – así como nivel y los rasgos C-reactivos de la proteína para el síndrome metabólico.

Después del análisis, los investigadores encontraron el ALT y el cociente de ALT/AST fue correlacionado perceptiblemente con la cuenta angiográfica del atherosclerosis en mujeres (r=0.17 y r=0.24, respectivamente). El análisis logístico de la regresión demostró que el cociente de ALT/AST en mujeres podría predecir el cad severo (O ci 1.76-8.76 de 3.39, del 95%). Aunque es significativo en análisis univariate, ni el ALT (O LOS ci 0.77-1.15 de 0.98, del 95%) ni AST (O LOS ci 0.72-1.22 de 0.99, del 95%) podrían predecir el cad severo en hombres.

“Encontramos que un cociente elevado de ALT/AST en mujeres podría predecir la enfermedad atherosclerotic coronaria que es independiente del síndrome metabólico y de la concentración C-reactiva de la proteína del suero,” dijo Peyman Adibi, M.D., de la universidad de Isfahán de ciencias y de servicios médicos médicos, y del investigador del plomo para este estudio. “Por lo tanto, otras intervenciones de diagnóstico y terapéuticas necesitan ser conducidas para entender el valor de proyectar biomarkers del hígado en pacientes del cad.”

El Dr. Adibi presentará este estudio el martes 22 de mayo, en 8:00 mañana en Pasillo E.

Factor Recombinant Vlla (rFVlla) para la sangría activa de Variceal en pacientes con cirrosis avanzada: Un ensayo Placebo-Controlado Double-Blind seleccionado al azar multicentro (#1 abstracto)

La sangría de Variceal (sangría anormal de los vasos sanguíneos rotos) es una complicación severa y frecuente de la cirrosis, una condición en marcar con una cicatriz y daño que al hígado reduzca su función. Los estudios anteriores han sugerido que el factor recombinant Vlla (rFVlla), un agente usado para controlar la sangría, puede reducir el número de faltas y mejorar 24 controles de la sangría de la hora en el Niño-Pugh B y los pacientes cirrhotic C-clasificados con la sangría variceal. Los pacientes de Cirrhotic clasificados en la clase B o C debajo de la cuenta del Niño-Pugh tienen una supervivencia anual de 81 por ciento y de 45 por ciento, respectivamente. El ensayo actual, conducido por los investigadores de varios centros expertos europeos en enfermedad del higado, fue dirigido determinando la eficacia y la seguridad del rFVlla en pacientes con cirrosis avanzada y la sangría variceal activa.

Para evaluar la terapia, seleccionaron al azar a 256 pacientes con cirrosis avanzada y la sangría activa de varices gastroesophageal al placebo, al rFVlla de 600 ìg/kg o al rFVlla de 300 ìg/kg. Además del tratamiento estándar, dieron los participantes del estudio la primera dosis en la línea de fondo y después de la endoscopia; otras dosis fueron proporcionadas en dos, ocho, 14 y 20 horas. Los investigadores observaron los índices de fracaso (sangría) en el plazo de 24 horas, falta de evitar clínico perceptiblemente el rebleeding o muerte en el plazo de cinco días. También supervisaron acontecimientos adversos y mortalidad de 42 días.