para que sirve el dramamine infantil

2. La lentitud y estrechez de movimiento (bradicinesia) pueden detectarse al probar los
movimiento rápidos.

3. Las anormalidades posturales originan flexión de la cabeza y el tronco, de las rodillas y
los codos, así como deformidades posicionales de las manos.

4. El parpadeo es poco frecuente y se observa una cara fija e inexpresiva ("de máscara"),
así como disminución en los movimientos espontáneos y relacionados (por ejemplo:
balanceo de los brazos al caminar).

5. Anormalidades en la marcha (al caminar):

Pasos cortos y pesados, dificultad para iniciar la marcha y para voltearse, festinación y
caídas frecuentes.

El déficit de dopamina a nivel de los núcleos grises centrales ha conducido al empleo de la
L-dopa actualmente prescrita en asociación con un inhbidor de la descarboxilasa periférica
que no atraviesa la barrera hematoencefálica y que en consecuencia provoca una disminución
de los efectos periféricos circulatorios y digestivos indeseables anteriormente constatados con
la L-dopa y una disminución de las dosis necesarias de dopa. Por el contrario, las
complicaciones ligadas a la acción central son tan frecuentes como la L-dopa sola: síndromes
confusionales y movimientos anormales. Estos tratamientos están contraindicados
formalmente cuando existen trastornos psíquicos, en particular confusión mental o deterioro.
Es preferible la hospitalización al inicio del tratamiento en los sujetos de edad avanzada.
Posología variable en función de la sensibilidad del enfermo. Las tomas de medicamentos
deben ser fraccionadas y repartidas en el día.

Notables rápidamente sobre el tono y la aquinesia y en forma más lenta sobre el temblor.

2. Amantadina (Mantadix): 200 a 300 mg/día eventualmente en asociación con el sinemet
o el modopar.

3. Anticolinérgicos de síntesis: (prociclidina, trihexifenidilo, etc.); pueden asociarse con la
L-dopa; posología habitual: 6 mg de trihexifenidilo, bromocriptina (Parlodel): puede
probarse asociada con la L-dopa en caso de efacto "on-off" (aquinesia de inicio y final
bruscos).

El parkinsinismo inducido por fármacos se trata mediante la reducción de la dosis del
medicamento o con la administración de un anticolinérgico.

5. Los bloqueadores beta (propanolol, metaprolol) son útiles para el temblor de acción.

A. Como Trabaja la Espalda

1. La espina o columna vertebral consiste de treinta-y-tres o treinta-y-cuatro huesos
conocidos como vértebras.

2. La espalda adquiere su fuerza mediante sus curvas de doble-S y la red de los músculos,
los tendones, y ligamentos adheridos a los huesos de la espina dorsal.

3. Las vértebras se dividen en cinco secciones:

a. La cervical (región del cuello): Compuesta de 7 vértebras.
b. Torácica (región de la espalda media): Compuesta de 12 vértebras.
c. Lumbar (espalda baja): Compuesta de 5 vértebras.
d. Sacro (detrás de la pelvis): Un hueso (5 vértebras fundidas).
e. Coccix: Compuesta de cuatro o cinco vértebras rudimentarias.

B. Causas para el Dolor de Espalda

1. Desgarres musculares que resultan de un sobre-esfuerzo o ejercicios excesivos/indebidos:

a. Casi caulquier cosa puede causar un espasmo en la espalda baja:

1) Levantando un objeto incorrectamente.
2) Un sobre-esfuerzo durante la práctica de un deporte.
3) Calzando tacos altos.
4) Toser.
5) Posiblemente hasta cepillarse los dientes.

2. Se produce un disco herniado cuando el núcleo/centro pulposo del disco se protura hacia
afuera o se rompe a través de su membrana externa:

b. Los discos herniados se clasifican como:

Estos poseen materiales fragmentados desalojados en la canal (agijero certebral) espinal.

Estos poseen material (cuerpos extraños/sueltos) en la parte externa del espacio que
posee el disco intervertebral.

Estos se caracterizan por un pandeo en el canal, los cual produce presión contra las
raíces nerviosas.

3. Síndrome de la faceta/carrilla articular:

a. Una torsión súbita puede provocar que la carrilla se disloque.

b. Puede producirse un dolor severo que resulta de la presión sobre los pequeños nervios
que emanan de la médula espinal.

a. Puntos que inician la afección:

Son pequeñas áreas de músculo que se vuelven sensibles, algunas veces inducen
espasmos y dolor sobre un área grande en los músculos de la espalda.

Es un tipo de artritis asociada con el desgaste/deterioro de las articulaciones, lo cual
puede afectar las vértebras.

Una condición en la cual la estructura ósea se degenera. Es particularmnente común
en las mujeres después de la menopausia.

d. Tensión y problemas emocionales:

Representan un factor importante para el surgimiento del dolor en la espalda baja.

e. Condiciones que pueden inducir dolor en la espalda baja:

Defectos en el nacimiento, escoliosis, lordosis, problemas en la próstata, problemas
ginecológicos, tumores e infecciones renales, entre otros.

C. Diagnosticando el Dolor en la Espalda Baja:

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Las personas que hayan tenido hepatitis vírica aguda pueden volverse portadoras crónicas de la enfermedad. Es necesario tomar las precauciones adecuadas para prevenir la diseminación de la enfermedad.

Algunas personas no se recuperan totalmente de la hepatitis aguda y desarrollan hepatitis crónica, el hígado continúa sufriendo más daño e inflamación. La hepatitis se considera crónica si los síntomas persisten por más de seis meses. La hepatitis crónica puede durar años.

Tipos de hepatitis crónica:

  • Hepatitis crónica inducida por alcohol - daño continuo del hígado debido al consumo excesivo de alcohol.
  • Hepatitis crónica activa - una inflamación agresiva y destrucción de las células del hígado, que generalmente ocasiona cirrosis.
  • Hepatitis crónica persistente - una inflamación moderada del hígado, que generalmente no ocasiona cirrosis.

Causas:
Ciertos virus y medicamentos pueden causar hepatitis crónica en algunas personas, pero no en otras. Algunas causas comunes incluyen:

  • Hepatitis vírica.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Trastornos autoinmunológicos (cuando el cuerpo ataca sus propios tejidos).
  • Reacciones a ciertos medicamentos.
  • Trastornos metabólicos (como la hemocromatosis o la enfermedad de Wilson).

Síntomas:
Los síntomas de la hepatitis crónica generalmente son leves. Aunque el daño al hígado continúa, su progresión es generalmente lenta. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la hepatitis crónica. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Algunos individuos no experimentan síntomas, mientras que otros pueden experimentar los siguientes:

  • Sentirse enfermo.
  • Poco apetito.
  • Fatiga.
  • Fiebre baja.
  • Dolor en la parte superior del abdomen.
  • Ictericia.
  • Síntomas de enfermedad crónica del hígado (como bazo agrandado, vasos sanguíneos en forma de araña en la piel y retención de fluidos).

Los síntomas de la hepatitis crónica pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Diagnóstico:
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la hepatitis crónica pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de laboratorio específicos.
  • Exámenes de la función hepática.
  • Biopsia del hígado, para determinar la severidad de la inflamación, cicatrización, cirrosis y causas subyacentes.

Tratamiento:
El tratamiento específico de la hepatitis crónica será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad
  • La causa de la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El objetivo del tratamiento es detener el daño del hígado y aliviar los síntomas.

El tratamiento puede incluir:

  • Agente antivírico
    Cuando la hepatitis es causada por la hepatitis B o C, la inflamación del hígado puede detenerse por el uso del agente antivírico interferón alfa.
  • Corticosteroides
    Los corticosteroides pueden usarse para tratar la hepatopatía crónica causada por un trastorno autoinmunológico. La inflamación se elimina, pero la cicatrización del hígado puede continuar.
  • Suspensión de ciertas drogas
    Cuando la causa de la hepatitis crónica se debe al consumo de ciertas drogas, el suspenderlas generalmente alivia cualquier síntoma.

La higiene adecuada es la clave para prevenir la diseminación de muchas enfermedades, incluida la hepatitis. Entre otras medidas preventivas, se incluyen las siguientes:

  • Vacunas
    La vacuna contra la hepatitis B se administra rutinariamente a los niños pequeños como parte de su programa de vacunación. La vacuna contra la hepatitis A está disponible para personas en riesgo de contraer la enfermedad mientras viajan. (Actualmente no existen vacunas contra la hepatitis C, D, E o G.)
  • Transfusión de sangre
    Las transfusiones de sangre se examinan rutinariamente para detectar hepatitis B y C y disminuir el riesgo de infección.
  • Preparación de anticuerpos
    Si la persona ha estado expuesta a la hepatitis, se le puede administrar una preparación de anticuerpos que ayuda a evitar el contagio de la enfermedad.

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Recursos en la Red de Las Enfermedades del Hígado, la Bilis y el Páncreas

Cuando se sufre un daño en el hígado causado por una enfermedad crónica y prolongada hablamos de cirrosis hepática. Esta enfermedad afecta al tejido fibroso de este órgano vital, lo cual acaba lesionando al hígado y mermando su funcionamiento. Las causas del desarrollo de la cirrosis pueden ser diversas, aunque generalmente se produce por un alto y excesivo consumo de alcohol o como consecuencia de enfermedades como la hepatitis. ¿Quieres saber más sobre esta enfermedad crónica que afecta al hígado? En tuSíntoma te lo explicamos todo sobre la cirrosis hepática. A continuación, hablamos de qué es, cómo se origina, cuáles son sus síntomas y sus posibles tratamientos.

La cirrosis hepática es una enfermedad que afecta, básicamente, al buen funcionamiento del hígado. Su tejido fibroso se daña y, en consecuencia, aparecen nódulos que alteran tanto la apariencia del órgano, como su estructura y sus funciones. La cirrosis hepática es crónica y prolongada, lo cual produce una lesión del hígado que se mantiene durante mucho tiempo.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Se sitúa en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo de las costillas. El hígado sano, aquel que no está afectado por ningún tipo de enfermedad, cuenta con un contorno liso y elástico y se conecta directamente al intestino delgado mediante el conducto biliar, es decir, el encargado de transportar la bilis que ayudará a hacer la digestión en el estómago. A grandes rasgos, podríamos decir que el hígado se comporta igual que una fábrica química y cumple funciones diferentes como producir proteínas para coagular la sangre, producir bilis y enzimas digestivas, controlar las infecciones, metabolizar el colesterol, mantener, regular o equilibrar los niveles hormonales, metabolizar medicamentos, alcohol y otras drogas… Teniendo en cuenta estas funciones básicas del hígado es importante saber cuan importante es que este órgano se mantenga sano.

En el caso de la cirrosis hepática el daño y las lesiones se acumulan en el hígado, lo cual hace que su aspecto se modifique y se merme, el tejido hepático se reduce y también disminuye su rendimiento. Las complicaciones que puede ocasionar un hígado dañado o que padece cirrosis hepática en la sangre y en sus funciones pueden ser muy graves.

Las causas que pueden producir una cirrosis hepática son múltiples y pueden variar dependiendo de la zona geográfica y de los antecedentes de la persona. No obstante, las más frecuentes son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Reacción al exceso de drogas, medicamentos u otros compuestos químicos.
  • Padecer hepatitis vírica crónica, es decir, hepatitis B y C.
  • Hígado graso no alcohólico también conocido como esteatohepatitis no alcoholica. Esta patología se relaciona con la diabetes y la obesidad.
  • Enfermedades hereditarias como la hemocromatosis (acumulación de hierro en el hígado) o la enfermedad de Wilson (alteración del transporte de cobre, que se acumula en el hígado y otros tejidos).
  • Enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune (el sistema inmunitario ataca al hígado) o la cirrosis biliar primaria (afecta generalmente a mujeres, se desconocen a ciencia cierta los motivos que desencadenan el ataque del higado por parte del propio organismo).
  • Ausencia de proteínas y enximas para metabolizar sustancia en el hígado.
  • Enfermedades del corazón o insuficiencia cardíaca.
  • Sobreexposición a agentes tóxicos medioambientales.

La cirrosis hepática es una enfermedad que puede tener diversos síntomas, dependiendo de su severidad y su presencia en el hígado. Es una malaltía crónica y prolongada, por lo que las molestias también podrán variar en función de la fase de desarrollo por la que esté pasando la enfermedad. Al principio, incluso, puede no haber síntomas específicos, pero el cansancio, la pérdida del apetito, la debilidad, la pérdida de peso o las náuseas irán aparenciendo conforme avance la enfermedad. Los síntomas más severos se presentan durante las fases avanzadas de la cirrosis hepática, cuando el hígado, además, empezará a tener dificultades para realizar todas sus funiones eficientemente. Algunos de los síntomas más destacados durante el proceso severo de cirrosis son:

  • Oscurecimiento de la piel y otras alteraciones.
  • Fragilidad de la piel y las mucosas, lo cual produce hemorragias nasales, cardenales, erosiones cutáneas…
  • Coagulación deficiente.
  • Ictericia, es decir, la piel y la parte blanca del ojo (esclerótica) se vuelven amarillentas. Esto se debe a la incapacidad del hígado para eliminar de la sangre la bilirrubina.
  • Alteraciones en las uñas (uñas en vidrio de reloj).
  • Retención de líquidos, que puede acumularse en piernas (edemas) o en el abdomen (ascitis).
  • Alteración de los vasos sanguíneos.
  • Ginecomastia, es decir, incremento de las mamas y disminución de los testículos en los hombres.

En las fases más graves o finales de la enfermedad, el paciente puede experimentar complicaciones graces como los vómitos de sangre o hemorragias difestivas, la rotura de las dilataciones venosas o úlceras de estómago, que requeriran hospitalización. Asimismo, una de las funciones principales del hígado, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, se verá paralizada, pues con la cirrosis la sangre es incapaz de atravesar la estructura hepática y, como consecuencia, las substancias tóxicas pueden llegar hasta el cerebro, provocando un trastorno llamado como encefalopatía hepática que se traduce en confusión, trastornos de conducta, somnolencia y hasta un estado de coma.

Para poder otorgar un diagnóstico determinado y establecer un tratamiento preciso es indispensable acudir al médico cuanto antes, sobre todo si se experimenta algún síntoma que pueda hacer sospechar de que se puede desencadenar una cirrosis hepática. Generalmente, los profesionales médicos realizarán pruebas como la imafen con ultrasonidos del órgano o ecografía hepática o la obtención de muestras del tejido del hígado, mediante una biopsia.

Las causas de la cirrosis hepática pueden identificarse fácilmente con el análisis médico. En el caso de la cirrosis hepática provocada por el consumo de alcohol se pueden determinar los antecedentes de consumo en exceso, los cambios físicos, los cambios de conducta o mediante la realización de una biopsia para analizar el tejido del hígado. Si, por lo contrario, la cirrosis hepática ha sido desencadenada por una enfermedad como la hepatitis, se necesitarán exámenes de sangre que permitan identificar el virus u otros marcadores más específicos que conlleva la enfermedad, además del análisis del tejido hepático.

Aunque actualmente no existe un tratamiento específico y definitivo para acabar con la cirrosis hepática – recuerda, es una enfermedad crónica -, existen algunas preescripciones médicas que te ayudarán a aliviar sus síntomas y evitar posibles complicaciones. Los medicamentos diuréticos para tratar la retención de líquidos, los suplementos vitamínicos, minerales y calóricos para asegurar la nutrición del paciente, los laxantes para impedir el estreñimiento y no permitir que las sustancias tóxicas se adentren en el organismo, el propranolol para reducir la presión de las varices o incluso el transplante de hígado son algunas de las posibilidades que los pacientes, junto a su médico, pueden decidir llevar a cabo para revertir, en la medida de lo posible, la cirrosis hepática.

En el caso del consumo de alcohol el riesgo de que el hígado desencadene una cirrosis hepática es directamente proporcional a los altos niveles de ingesta de alcohol, por lo que el riesgo, en estos casos, es más que evidente. Asimismo, existen otros grupos de riesgo como las personas con hepatitis B y C, los pacientes de cirrosis biliar primaria o que sufren hepatitis autoinmune crónica o aquellos que padecen alteraciones metabólicas o hereditarias pueden ser propensos a desarrollar una cirrosis hepática.

No obstante, conociendo los riesgos debes saber que es posible prevenir la lesión del hígado o la cirrosis hepática reduciendo el consumo de alcohol (28 unidades por semana en hombres y 21 en mujeres, como máximo, teniendo en cuenta que una unidad equivale a 250 ml), tomando precauciones para no contraer la hepatitis o evitando el contacto con productos tóxicos. Asimismo, es importante buscar ayuda y soporte médico en caso de padecer hepatitis o tener problemas de alcoholismo.

Existen otros consejos interesantes que te ayudarán a mejorar tu estado de salud en caso de padecer una cirrosis hepática. Llevar una vida activa y practicar algo de deporte moderado, aunque resulte difícil por su estado de cansancio y debilidad, le ayudará a estar más saludable. Asimismo, el descanso eficiente y óptimo es muy importante para asegurar que la cirrosis no se vuelve severa. También es importante cuidar la alimentación, basándose en una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, disminuyendo el consumo de sal o tomando suplementos vitamínicos y minerales. Una vida sana le ayudará a sobrellevar la cirrosis hepática, una enfermedad crónica que afecta directamente al buen funcionamiento del hígado.

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Estos dos lóbulos se dividen en lóbulos menores, en los que hay pequeños vasos sanguíneos que desembocan en la vena hepática. Esta vena lleva la sangre a la vena cava inferior, vena que conduce la sangre a la mitad inferior del cuerpo. Además el hígado posee un canal para recoger la bilis que se origina, y sale del lóbulo en dirección opuesta.

El hígado tiene numerosas funciones, y es el mayor procesador químico del organismo. Es el órgano que debe tratar las sustancias tóxicas tanto internas como externas del organismo.

Además de estas funciones se ocupa de la descomposición de elementos químicos complejos; otra de su función es la de síntesis de moléculas proteicas. El hígado es un depurador de las toxinas del organismo, desactivando hormonas y drogas. Las células de Kupffer del hígado limpian al organismo de organismos infecciosos que vienen del abdomen.

Antes de nacer un bebé, y algunas semanas después del nacimiento, el hígado forma glóbulos rojos y blancos. Incluso si un adulto tiene problemas con la producción de sangre, el hígado puede volver a recuperar su antigua función de formador de sangre.

Cuando una persona produce o consume sustancias tóxicas endógenas o exógenas, el hígado es el encargado de modificar esas sustancias biológicamente activas para que pierdan su efecto biológico. En otras palabras el hígado es el órgano detoxificador por excelencia. Un ejemplo de esto lo tenemos en el alcohol. El alcohol tiene que se detoxificado en el hígado. Esto explica porqué el consumo excesivo de alcohol daña las células del hígado.

Un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando el hígado enferma lo tenemos en el aumento de hormonas como la aldosterona y estrógeno. Si el hígado está enfermo ya no puede neutralizar correctamente estas hormonas. La aldosterona tiene la función de mantener el correcto nivel de sal y de líquidos en el organismo. Cuando se produce una enfermedad hepática, aumenta la actividad de la aldosterona y provoca la hinchazón de los tejidos y la retención de agua.

Por otra parte, el exceso de estrógeno (hormona femenina) lleva al desarrollo de rasgos femeninos en hombres con enfermedades hepáticas, como por ejemplo la ginecomastia (desarrollo del tejido del pecho).

En el caso de los medicamentos también hay que tener un especial cuidado cuando el hígado está enfermo, ya que no tiene la suficiente capacidad para detoxificar la toxicidad que produce en el organismo ciertos fármacos.

Tarde o temprano los elementos nutritivos que el cuerpo recibe gracias a la alimentación y digestión pasan por el hígado. De la glucosa absorbida por el intestino el hígado fabrica glucógeno, y si hay un exceso de glucosa se transporta a las células adiposas del cuerpo para que se acumule como grasa. Por otra parte, la grasa que viene de los intestinos al hígado se utiliza con diversos fines; uno de estos la fabricación de colesterol, necesario para la elaboración de hormonas.

El hígado se encarga de elaborar un buen número de proteínas. Pero el hígado hace más que elaborar proteínas de los aminoácidos que proceden del intestino, también descompone los aminoácidos no deseados y los transforma en otros que el organismo más tarde si pueda necesitar.

Sabemos que lo que diferencia a las proteínas de los hidratos de carbono y de las grasas es que las proteínas en su composición contienen nitrógeno. Como el hígado tiene esta función de elaborar proteínas a través de los aminoácidos que le llegan del intestino, en este proceso se forma nitrógeno libre en forma tóxica, amoniaco. Pues bien, el hígado lo transforma en urea para después llevarlo a la corriente sanguínea donde los riñones terminarán de filtrarlo y eliminarlo.

En este brevísimo repaso de algunas funciones del hígado notamos la importancia de este órgano vital para nuestra salud. Para su correcto funcionamiento es preciso que la estructura básica del hígado no esté alterada, de modo que los hepatocitos cumplan correctamente su función.

Al hígado le da igual que tipo de alcohol se consuma, sea cerveza, vino o whisky. Metaboliza el 95% del alcohol que se ingiere.
La primera fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol es el incremento de grasa en las células del hígado. El hígado graso tiene un aspecto grande y amarillo, pero gracias a que el hígado es un órgano con un gran poder de recuperación, si se deja de beber alcohol, el hígado puede volver a la normalidad.

Una segunda fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol lo tenemos en la hepatitis alcohólica aguda. Por hepatitis se entiende la inflamación de las células hepáticas que puede llegar incluso a la muerte de estas células. Si se llega a esta fase el hígado es, por lo general, grande y blando. Entre los síntomas del paciente son: malestar, estado febril y a menudo se pone amarillo. En algunas ocasiones se puede desencadenar una encefalopatía hepática, es decir, el hígado falla por completo y aparece el coma.

La hepatitis alcohólica aguda puede llevar a una cirrosis hepática. Se puede llegar a esta situación sin que se presenten síntomas muy visibles, pero al final aparecerá el típico color amarillo de la piel causado por la ictericia, y las funciones del hígado empezarán a fallar.

Sabemos que el hígado tiene una gran capacidad de autocuración ante sus enfermedades, pero con la cirrosis hepática el problema se agudiza. La razón es que en la cirrosis hepática se forma por toda la estructura del hígado una fina red de tejido cicatrizal (fibrosis). Esta cicatrización fina divide las células del hígado en pequeñas islas o nódulos. Hemos señalado antes que es muy importante para la salud del hígado que se mantenga su estructura celular de forma regular, pero la fibrosis de la cirrosis provoca una interrupción permanente de esta estructura, la cual provoca la pérdida de la función del hígado.

Cuando se presenta una cirrosis hepática suele aparecer una complicación común: aumento de la presión de la vena porta. Los nódulos del hígado obstruyen los afluentes de la vena hepática e incrementan la resistencia al fluido sanguíneo, y por tanto elevan la presión de la vena porta.

Debido a esta hipertensión portal la sangre no fluye por el hígado de forma normal, de manera que la sangre se abre otros caminos para conseguir que la sangre de los intestinos vuelva al corazón por otras vías. Esto provoca toda una cascada de problemas. Estas venas agrandadas que se forman son anchas y de paredes finas. Suelen aparecer en el revestimiento del estómago, donde se denominan varices esofágicas. Otro problema es que debido al aumento de presión el bazo aumenta de tamaño. Pero el mayor peligro es que este tipo de venas se pueden romper, en especial las del esófago. Cuando sucede esto se produce una hemorragia a menudo difícil de solucionar, y la tasa de mortalidad por la hemorragia de varices esofágicas es muy alta.

Al principio la enfermedad es silenciosa sin dar síntomas durante meses o años. Las células hepáticas se están lesionando de forma silenciosa y lenta. Después aparecen los primeros síntomas:

  • Falta de apetito
  • Náuseas ante los alimentos grasientos
  • Estreñimiento acompañado de diarreas
  • Desarrollo anormal de gases en el intestino
  • Decaimiento y pérdida de peso
  • Síntomas claros de la cirrosis hepática
  • Después de estos primeros síntomas encontramos los síntomas más graves:
  • Adelgazamiento
  • Aumento del volumen del vientre provocado por el derrame del líquido ascítico en la cavidad abdominal (hasta 15-20 litros).
  • Reducción del tamaño del hígado
  • Engrosamiento del bazo
  • Ictericia
  • Prurito
  • Hemorragias frecuentes por roturas de venas esofágicas y gástricas, etc.

  • Insuficiencia cardiaca y renal
  • Y si el enfermo no ha fallecido ya, infecciones intercurrentes (pulmonías, septicimias, etc.)

En algunas ocasiones las células del hígado están sometidas a un gran estrés, lo que provoca una gran destrucción de hepatocitos. Esta situación produce una insuficiencia de células hepáticas que lleva a una alteración de las funciones del hígado. A esta deficiencia técnica de las funciones del hígado se la conoce como insuficiencia hepática.

Muchos casos de insuficiencia hepática tienen su origen en la hepatitis vírica, aunque sólo más o menos un 1% de esas infecciones acaba en insuficiencia hepática. Lo más común es que se produzca este problema al final de hepatopatías crónicas debidas a una infección provocada por una hemorragia gastrointestinal, un medicamento o el alcohol.

La insuficiencia hepática provoca una acumulación de productos tóxicos en el organismo ya que el hígado no puede cumplir bien con su misión detoxificante. Entre estos productos que aumentan está el amoniaco, el cual interfiere con las funciones del cerebro; y el paciente se queda amodorrado y luego pasa al coma. Mientras está amodorrado, se encuentra confuso y le temblarán las manos con lo que se llama temblor de aleteo.

Otro problema que produce la insuficiencia hepática es que el nivel de azúcar en sangre desciende, ya que el hígado no produce glucosa de forma normal. Como consecuencia se producen infecciones, los riñones empiezan a fallar y el cuerpo retiene líquidos. Como el hígado tiene la misión de producir sustancias coagulantes de la sangre, cada vez se hace más propenso el organismo a las hemorragias incontroladas, que pueden llevar a la muerte.

No olvidemos que el hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Ante una insuficiencia hepática el hígado puede volver a recuperar su normalidad si ha sido provocada por una hepatitis vírica; incluso si las células del hígado se destruyeron durante la enfermedad.

La diferencia entre una insuficiencia hepática súbita y una cirrosis es que la estructura básica del hígado no se altera en la insuficiencia hepática. De modo que cuando las células del hígado se regeneren volverán a tener la estructura idónea para el normal funcionamiento del hígado.

Muchos virus son capaces de atacar al hígado y de producir como consecuencia la inflamación del hígado, es decir una hepatitis.
El más común es el llamado virus de la hepatitis A, pero hay otros como el de la hepatitis B, C, etc.

El virus de la hepatitis A es un diminuto virus de ARN que normalmente es transmitido por enfermos a través de la comida o la bebida infectadas. Se ha observado que los casos aumentan en otoño, y los más infectados suelen ser niños y jóvenes.
Hay un período de incubación de dos a siete semanas ente el contacto con el virus y la aparición de la hepatitis. Antes de aparecer los síntomas se suelen excretar por los infectados un gran número de virus en las heces, y esto puede provocar que se transmita la enfermedad a otros antes de que se den cuenta de su enfermedad.

Los pacientes con hepatitis A no desarrollan enfermedades hepáticas crónicas ni se convierten en portadores crónicos.

La hepatitis B, también llamada hepatitis serosa, la provoca un virus de ADN mayor que el de la hepatitis A. El contagio en este caso se produce a través de productos sanguíneos o secreciones.

La saliva, el semen, las lágrimas, secreciones vaginales, jeringuillas contaminadas, la leche materna y las transfusiones de sangre puede transportar el virus de la hepatitis B. El virus puede ser transmitido por un beso y por relaciones sexuales.

Un problema asociado a la hepatitis B es que el paciente una vez infectado puede transportar el virus y puede infectar de por vida.
El período de incubación de la hepatitis B es más largo que el de la hepatitis A.

Durante la primera semana el paciente se siente mal, cansado, mareado y con dolores articulares. Se suele presentar un desagrado por las comidas grasientas. Tras una semana, el paciente puede que se sienta mejor, pero aparece la ictericia y el hígado puede llegar a estar blando al tacto. La ictericia se aprecia en el blanco de los ojos y en las palmas de las manos.

Al hacer un recuento sanguíneo aparecerá un aumento de bilirrubina y de las enzimas hepáticas (transaminasas).

para que sirve el dramamine infantil

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La cirrosis hepática es aquella condición en la que el tejido normal y sano del hígado es reemplazado por un tejido cicatrizal que bloquea el flujo de sangre a través del órgano e impide que este funcione adecuadamente. Como concepto general la cirrosis es un proceso largo al que se llega en la medida que el hígado se expone largo tiempo (años o décadas) al daño y acumula cicatrices en su tejido (fenómeno también llamado fibrosis hepática). Cuando las cicatrices son extensas la forma y funcionamiento del hígado se alteran severamente lo que recibe el nombre de cirrosis.

La cirrosis es una enfermedad grave, aunque el pronóstico individual depende de la fase de su evolución en la que se realice el diagnóstico. Los enfermos con cirrosis "compensada" (sin complicaciones graves) tienen una probabilidad del 50% de seguir vivos a los 10 años, siendo su pronóstico mucho mejor si no hay várices en el esófago. Por otra parte, los enfermos "descompensados" tienen una mortalidad del 70% al cabo de 3 años. Por ello, todo paciente con cirrosis, o con sospecha de ella, debe ser evaluado por un médico con experiencia en las enfermedades del hígado.

La cirrosis tiene muchas causas. En general cualquier condición dañina para el hígado que se mantenga en el tiempo puede causar cirrosis. Las causas mas frecuentes incluyen el consumo crónico y exagerado de alcohol, el hígado graso, las hepatitis crónicas por virus B y C, las enfermedades autoinmunes del hígado, algunas enfermedades hereditarias y otras causas mas infrecuentes entre las que se incluyen algunas reacciones graves a los medicamentos recetados, la obstrucción o bloqueo de los conductos que drenan la bilis desde el hígado, una exposición prolongada a toxinas ambientales, la infección de parásitos llamada esquistosomiasis y repetidos ataques de insuficiencia cardiaca.

Muchas personas con cirrosis no presentan síntomas al principio de la enfermedad. Sin embargo, a medida que el tejido cicatrizal reemplaza las células sanas, la función del hígado comienza a fallar y la persona puede tener los siguientes síntomas:

  • agotamiento
  • fatiga
  • falta de apetito
  • náusea
  • debilidad
  • pérdida de peso
  • dolor abdominal
  • vasos sanguíneos en forma de araña (angioma de araña) que se desarrollan en la piel

A medida que avanza la enfermedad, pueden presentarse complicaciones. En algunas personas, éstas podrían ser los primeros signos de la enfermedad.

Para hacer un diagnóstico de cirrosis el médico se basa en los síntomas, pruebas de laboratorio, la historia clínica del paciente y su examen físico. Por ejemplo, durante el examen físico, el médico puede detectar que el hígado está más duro o más grande de lo habitual y entonces ordena análisis de sangre que puedan comprobar la presencia de la enfermedad.

Además, generalmente el médico solicita que se realice exámenes de imagen, como una ecografía de abdomen (ecotomografía), una tomografía axial computarizada (escáner o TAC), o una resonancia magnética (RM). Si es necesario, el médico puede también decidir realizar una biopsia de hígado para confirmar el diagnóstico o la causa de la cirrosis.

COMPLICACIONES DE LA CIRROSIS

Cirrosis Hepática: Como se explicó, la cirrosis hepática consiste en la destrucción de la arquitectura normal del hígado, en la que el tejido sano es reemplazado por un tejido cicatrizal que forma múltiples nódulos en el órgano (Figura 2) e impide que éste funcione adecuadamente.

Cuando existe cirrosis se generan problemas de diversa índole (Figura 3), que a su vez dan origen a situaciones que requieren atención médica especializada. Uno de los principales problemas es que se bloquea el normal flujo de sangre a través del órgano, generando una situación de alza en la presión sanguínea sectorizada, en las venas del abdomen. Esto se denomina HIPERTENSIÓN PORTAL. Ello puede llevar por una parte a la acumulación de líquido en el abdomen, (lo que se conoce como ASCITIS, y por otra parte a la dilatación de las venas ubicadas en el interior del abdomen. El aumento de la presión en dichas venas condiciona la aparición de venas dilatadas en el esófago (VÁRICES ESOFÁGICAS) o estómago (VÁRICES GASTRICAS).

La cirrosis también lleva a la pérdida progresiva de las múltiples tareas que el hígado realiza, como son la formación de proteínas, tanto estructurales como de defensa; la regulación de los niveles sanguíneos de variadas moléculas como por ejemplo la glucosa, insulina, hormonas sexuales, colesterol o triglicéridos; la formación de la bilis para la digestión de alimentos; la depuración de bacterias o toxinas, como fármacos o el alcohol; además del rol de almacenamiento de nutrientes, minerales y vitaminas. Esta situación se hace evidente sólo cuando el daño del hígado es severo, apareciendo coloración amarilla de la piel o mucosas (ICTERICIA). También el paciente puede experimentar alteraciones de conciencia (perdida de memoria, pérdida de la orientación en el tiempo o el espacio, pérdida del equilibrio, temblores, o somnolencia) lo que se llama ENCEFALOPATÍA HEPÁTICA, la que se cree se debe a una suerte de "intoxicación del cerebro", muchas veces asociado a síntomas generales como pérdida de peso y/o debilidad.

Finalmente, la cirrosis es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de CÁNCER DEL HÍGADO (llamado también HEPATOCARCINOMA). En nuestro país la gran mayoría de los cánceres del hígado se desarrollan en un hígado cirrótico (sobre el 85%).

Los detalles más relevantes de las complicaciones de la Cirrosis son:

El principal factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de hígado es la cirrosis hepática. Por lo tanto, cualquier enfermedad que pueda dar lugar a cirrosis hepática debe considerarse un factor de riesgo para el CHC.

Los principales factores de riesgo conocidos están bien definidos e incluyen, hepatitis crónicas víricas, tóxicos, enfermedades metabólicas del hígado, enfermedades hepáticas inmunitarias y enfermedades metabólicas hereditarias.

La presencia de más de un factor de riesgo aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

El desarrollo del CHC requiere aproximadamente 10 años a partir del diagnóstico de cirrosis y aproximadamente 30 años desde la exposición al virus de la hepatitis C. La secuencia temporal para los otros factores de riesgo no ha sido definida pero un tiempo de evolución parecido puede ser aplicable a la enfermedad crónica secundaria a la ingesta de alcohol.

El screening, cribado o diagnóstico precoz es un conjunto de actividades que pretenden detectar la enfermedad en sujetos sanos antes de que se manifieste clínicamente y poder adoptar el tratamiento adecuado precozmente, y así modificar la historia natural de la enfermedad y reducir la mortalidad.

Más del 80% de los pacientes afectados de cáncer de hígado presentan una cirrosis hepática subyacente y en la actualidad el hecho de que se desarrolle CHC supone la principal causa de muerte en pacientes afectos de cirrosis.

Teniendo en cuenta que la única posibilidad de aplicar tratamientos con intención curativa es diagnosticando la enfermedad en una fase inicial asintomática deben considerarse candidatos para pruebas de diagnóstico precoz a todos los sujetos con cirrosis, que podrían recibir un tratamiento en el caso de ser diagnosticados de CHC.

Está demostrado a través de diferentes estudios que el diagnóstico precoz es eficaz y puede llegar a reducir la mortalidad un 37%.

La prueba médica recomendada para la realización de un cribado es la ecografía abdominal, una prueba no invasiva, aceptada por la población, con un sensibilidad del 60-80% y una especificidad superior al 90% para la detección precoz del CHC.

La ecografía abdominal debe ser realizada siempre por personal experto.

Se recomienda realizar cribado cada 6 meses.

A aquellos pacientes de los que se sospecha que han desarrollado un cáncer de hígado, se le practicaran pruebas diagnósticas con los siguientes objetivos:

  • Confirmación del diagnóstico,
  • Determinación de la extensión de la enfermedad
  • Determinación de la reserva funcional hepática
  • Determinación de factores biológicos que afecten al pronóstico

Para realizar el diagnóstico, en primer lugar se lleva a cabo una exploración física del paciente, observando el cuerpo del mismo, la piel y los ojos en búsqueda de síntomas de ictericia y una palpación abdominal para comprobar si existen cambios en el tamaño del páncreas, el hígado o la vesícula biliar. Ante la sospecha de un problema con el hígado se solicita la realización de analíticas de sangre, heces y orina. También pueden ir acompañados de pruebas de diagnóstico por imagen (TAC), biopsia, o una resonancia magnética.

Para un diagnóstico completo del tipo de cáncer de hígado, así como para el seguimiento durante los tratamientos, se llevan a cabo pruebas adicionales que se describen a continuación.

Las técnicas de imagen son la piedra angular en el diagnóstico del CHC.

Los cambios arquitecturales del hígado cirrótico, de todas formas, hacen difícil el diagnóstico, y los nódulos regenerativos son difíciles de distinguir de los nódulos neoplásicos.

Existen las siguientes pruebas de imagen:

  • Ecografía con contraste,
  • Tomografía computerizada (TC) trifásica
  • Resonancia magnética (RM) trifásica.


El seguimiento para el estudio del nódulo hepático detectado mediante ecografía abdominal se recomienda hacer de esta manera:

Los nódulos menores de 1 cm detectados mediante ecografía de cribado deben seguirse mediante una ecografía cada 3 a 6 meses. Si tras 2 años no se detecta crecimiento, se debe volver al cribado habitual cada

Los nódulos mayores o iguales a 1 cm detectados mediante ecografía en sujetos cirróticos pueden diagnosticarse de CHC sin necesidad de obtener una biopsia si presentan en técnicas de imagen dinámicas captación de contraste en fase arterial seguido de lavado en fases tardías.

En los nódulos de entre 1 y 2 cm, este patrón vascular debe detectarse de forma coincidente en 2 técnicas de imagen.

La biopsia puede realizarse por punción, por aspiración o con aguja gruesa para la obtención de un cilindro de tejido guiadas por ecografía o por TC.

La biopsia hepática se realizará siempre en pacientes sin cirrosis y en pacientes con cirrosis en los cuales la masa hepática tenga un tamaño entre >1 centímetro y no presente una patrón vascular típico.

Debe tenerse en cuenta que el rendimiento diagnóstico de una biopsia en nódulos pequeños no es óptimo y presenta una sensibilidad cercana al 70%. Por tanto, en estos casos una biopsia negativa no puede descartar el diagnóstico de CHC.

Entre las posibles complicaciones de la biopsia hepática están la ruptura del tumor, la hemorragia, y el sembrado local del tumor.

En la mayoría de tumores sólidos, se han desarrollado sistemas de estadificación que describen el grado de extensión del tumor y son útiles para determinar el pronóstico antes y después de un tratamiento particular y para guiar las decisiones terapéuticas.

Además, el estadiaje puede ser tener un papel crítico en la evolución del tratamiento al facilitar la selección adecuada del paciente apropiado para una terapéutica específica y al proporcionar una estratificación del riesgo después del tratamiento.

Dado que el cáncer de hígado aparece en la mayoría de los casos asociado a cirrosis hepática y que el grado de alteración de la función hepática determina las opciones terapéuticas y la supervivencia (independientemente de la presencia del CHC), es imprescindible considerar conjuntamente el grado de disfunción hepática y la extensión tumoral.

Además, la presencia de síntomas ha mostrado un gran valor pronóstico y, al igual que el grado de reserva funcional hepática, determina la aplicabilidad de los diferentes tratamientos.

Así pues, se han determinado 4 parámetros principales que afectan al pronóstico en los pacientes con CHC:

  • La agresividad y la tasa de crecimiento tumoral, (estadío).
  • El estado de salud general del paciente.
  • La función hepática del paciente.
  • Los tratamientos administrados.

El sistema de Estadificación BCLC es el más utilizado en EEUU y Europa. Surgió de la identificación de factores pronósticos en varios ensayos clínicos, conformando una clasificación con estadios.

Los pacientes son clasificados en 5 estadios que a su vez proporcionan también información sobre las mejores opciones terapéuticas.

Los 5 estadios son los siguientes:

  • El estadio 0 o muy temprano: es un subgrupo con especial buen pronóstico. Incluye pacientes con cirrosis hepática compensada, con CHC muy inicial, totalmente asintomáticos y que presentan tumores únicos menores de 2 cm, sin invasión vascular ni diseminación. Este estadio muy inicial correspondería al concepto de carcinoma in situ. En estos casos, la cirugía o la ablación por radiofrecuencia ofrecen una alta probabilidad de curación.
  • El estadio A o temprano: es un estadio inicial que incluye a pacientes asintomáticos con función hepática conservada con un CHC solitario o con un máximo de 3 nódulos de hasta 3 cm de diámetro. Estos pacientes pueden tratarse con intención curativa mediante resección quirúrgica, ablación percutánea y trasplante hepático.
  • El estadio B o intermedio: consiste en pacientes con tumores multinodulares que exceden los criterios anteriormente descritos, sin invasión vascular ni extra hepática, con función hepática y estado general conservado. Si la función hepática corresponde al estadio A, los sujetos pueden beneficiarse de tratamiento mediante quimioembolización.
  • El estadio C o avanzado: incluye pacientes con función hepática conservada, pero que presentan un CHC con invasión vascular, invasión extra hepática o con afectación leve del estado general. En este grupo de pacientes, el único tratamiento que hasta la fecha ha mostrado beneficios en términos de supervivencia es el tratamiento con sorafenib.
  • El estadio D o terminal: incluye pacientes que presentan afectación grave del estado general o función hepática muy afectada y que no son candidatos a trasplante hepático. A este grupo de pacientes únicamente se les debe indicar tratamiento sintomático.

¿Cuáles son los síntomas de un hígado inactivo?, Cómo podemos ayudarlo?

El hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo humano después de la piel, y es el mayor órgano interno.

Es la glándula más grande que tenemos y la más trabajadora; el hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Su función es la de deshacerse de las toxinas del cuerpo que todos estamos expuestos a cada día.

Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

Señales que nos indican sobre el mal funcionamiento del higado:

* Malas digestiones, hinchazón abdominal, nauseas especialmente después de comidas grasas, aumento de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento. El síndrome de colón irritable, asociado con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.

Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o lengua manchada, son signos que muestran que definitivamente su hígado necesita ayuda.

Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada y dificultad para la concentración y memoria. Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades excesivas de agentes tóxicos se abrirán paso hacía la corriente sanguínea pudiendo afectar al funcionamiento del cerebro.

dramamine suspension dosis

Las drogas duras, u “opiáceos”, son el opio, la morfina y la heroína. Se añade a este grupo la cocaína, que no es un opiáceo, pero que produce efectos similares. Batas drogas producen una rápida dependencia, con un terrible deterioro psicofísico, y los usuarios pagan el estado de bienestar que procuran con graves síndromes de abstinencia en caso de no disponer de una dosis.

El L.S.D. (dietilamida del ácido lisérgico) es un caso aparte; es un alucinógeno que no produce dependencia ni euforia, pero que puede provocar trastornos síquicos irreversibles.

Consecuencias, desintoxicación. Aunque las drogas pueden estimular el apetito sexual, también disminuyen la potencia: la masturbación es la forma de sexualidad más extendida entre los drogadictos.

Para la desintoxicación, se debe tratar al drogadicto tanto a nivel médico como sicológico y reorganizar un status social (reinserción profesional, etc.) tras su rehabilitación.

Anfetaminas y tranquilizantes. Su abuso conduce a loo usuarios a la habituación y la dependencia. Producen una sensación de euforia y de mayor capacidad intelectual, pero cuando finalizo su efecto provocan un estado de depresión y de agotamiento próximo al estado psicótico.

EFECTOS DE LAS DROGAS: La mayoría de estas sustancias, al ser ingeridas por vía oral o inyectadas en los vasos sanguíneos, o simplemente inhaladas, producen transitoriamente una sensación de agrado y bienestar físico y en otros casos, cierto grado de excitación y euforia. Pero tal estado placentero pronto se muda en un cuadro depresivo, de delirios o alucinaciones, y otros trastornos síquicos y físicos. El grado de intoxicación puede llegar a ser muy grave e incluso, en casos extremos, poner en peligro la vida.

La mayoría de las drogas, al ser tomadas con cierta asiduidad, generan DEPENDENCIA, y en ello radica su efecto más nefasto. El drogadicto pasa a depender de la droga. El tóxico se incorpora a su organismo en forma tal que se le hace imprescindible: le es tan necesario que su suspensión puede ocasionarle graves trastornos psico-físicos.

CAUSAS DE LA DROGADICCIÓN: La drogadicción ha invadido todos los campos sociales, sobre todo los juveniles, prácticamente sin hallar resistencia.

• Como se ha dicho, la drogadicción puede ser consecuencia de un tratamiento médico que implica el uso de determinados fármacos: concluido el tratamiento, se continúa con el consumo en forma independiente.

• Muchas veces el camino de las drogas se inicia en ruedas de amigos, y se accede a ellas por compañerismo, por no parecer mojigato, o simplemente, por curiosidad.

• Otras veces la adición a las drogas es reflejo de cierto disfuncionamiento familiar. La falta de afecto y de comprensión puede impulsar a los jóvenes a tratar de evadir sus problemas, y reemplazar sus carencias afectivas buscando nuevas sensaciones.

• En ciertos países, muchos drogadictos son ex-soldados. En los Estados Unidos, luego de la guerra de Vietnam, un elevado porcentaje de ex combatientes continuaron con la práctica de la drogadicción, iniciada en los cuarteles. Modernamente el acceso a la droga se ve facilitado por su tremenda difusión. Este negocio criminal está manejado por poderosos intereses, que mediante redes de distribución existentes en todos los países, ponen el consumo de drogas al alcance de cualquier persona.

DEFENSA CONTRA LA DROGADICCIÓN: En la actualidad, a causa del uso indebido de drogas, millones de personas se pierden para la sociedad, para el trabajo y para sus familias: la toxicomanía los sumerge en un mundo de delirio del que solo se sale con deseos de volver a entrar en él. Reiterando lo expresado con referencia al alcohol y al tabaco, puede afirmarse, con mayor razón aún, que el drogadicto ES UN ENFERMO de alta gravedad. Ante esta realidad, se abren diversos caminos:

• La PREVENCIÓN. Debe iniciarse en los primeros años, tendiendo a alertar a niños y jóvenes sobre tan agudo problema que los acecha. Además de argumentos, la escuela debe proveerlos de convicciones personales, sabiendo que el éxito o fracaso de esta prevención dependerá de la libre elección de cada uno.

• La CURACIÓN. Los adictos deben ser puestos bajo tratamiento médico en los institutos especializados existentes en la mayor parte de los países. Su rehabilitación, aunque difícil, es POSIBLE, conforme lo testimonian millares de liberados.

• La REPRESIÓN. Es necesario que las leyes repriman implacablemente el tráfico o cualquier forma de distribución del tóxico. Además, la acción defensiva del Estado, en salvaguarda de la salud de sus habitantes, debe inclusive extenderse a las relaciones internacionales: deben extremar las medidas de control y defensa contra la acción de ciertos gobiernos que facilitan la producción de drogas y su distribución en el mercado mundial por los beneficios que les producen, aún a sabiendas de que son obtenidos a costa del envenenamiento físico y espiritual de millones de personas.

En nuestre país, el problema de la drogadicción, desconocido hasta hace poces años, en nuestros días se hace sentir con creciente gravedad. La acción oficial al respecto está dirigida por el Consejo Nacional de Reeducación Social, — CENARESO—, establecido en 1974 como organismo dependiente del Ministerio de Salud Pública. En la actualidad, su acción se orienta al cumplimiento de la regla adoptada por la mayoría de los países:

Fuente:
Enciclopedia Joven Fasc. N°36 Enfermedades Sociales Edit. Cuántica
Enciclopedia Larousse Ilustrada Tomo 3
Wikipedia-La Enciclopedia de la Vida Editorial Kapelusz
Guías La Vanguardia El Niño Cuadernillo 6 Cristine Bruell
Educación Cívica 3 Alfredo Drago Editorial Stella –

Impacto del consumo nocivo de alcohol en accidentes y enfermedades crónicas en México

Impact of harmful consumption of alcohol in accident-related mortality and chronic diseasses in Mexico

Carlos Manuel Guerrero-López, Econ, (1) José Alberto Muños-Hernández, M en C, (1) Belén Sáenz de Miera-Juárez, M en C, (1) Ricardo Pérez-Núñez, D en C, (2) Luz Myriam Reynales-Shigematsu, D en C. (1)

(1) Departamento de Investigación sobre Tabaco, Centro de Investigación en Salud Poblacional, Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México.

(2) Centro de Investigación en Sistemas de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México.

Objetivo. Analizar el consumo de alcohol, su relación con accidentes de tránsito y su impacto en enfermedades crónicas.

Material y métodos. Usando encuestas nacionales de salud, registros de colisiones, lesionados y muertes, así como encuestas económicas, se estimaron indicadores de prevalencia, mortalidad y consumo.

Resultados. Entre 2000 y 2012, la prevalencia de consumo de alcohol en adolescentes se mantuvo estable con un incremento importante en adultos. La tasa de colisiones de tránsito con presencia de alcohol fue de 0.36 y 0.58 en adolescentes y adultos, respectivamente. De la población con lesiones de tránsito, 8.4% estaba bajo efectos del alcohol al momento de lesionarse. La mortalidad por dos enfermedades atribuibles al alcohol se ha mantenido en alrededor de 18 000 fallecimientos anuales.

Conclusiones. El abuso en el consumo alcohol implica graves daños a la salud. El incremento de impuestos al alcohol, junto con otras medidas, reduciría el consumo nocivo y la mortalidad asociada.

Palabras clave: consumo de bebidas alcohólicas; accidentes de tránsito; cirrosis hepática alcohólica; mortalidad; impuestos; México.

Objective. To analyze alcohol consumption, and its impact on road traffic-related mortality and chronic diseases.

Materials and methods. Through the analysis of national health surveys, registry of traffic collisions, mortality records and economic surveys, we estimated prevalence, mortality and consumption indicators.

Results. Between 2000 and 2012, alcohol consumption in adolescents remained stable, with a significant increase among adults. Traffic collision rates related with alcohol were 0.36 and 0.58 among adolescents and adults, respectively; 8.4% of the population who suffered traffic injuries was under alcohol effects when the accident occurred. The trend in mortality from two alcohol-attributable diseases has been constant, with an average of 18 000 deaths per year.

Los siguientes son factores de riesgo para el cáncer primario de hígado en adultos:

  • Hepatitis (en particular, hepatitis C); o
  • Consumo por muchos años de grandes cantidades de alcohol o haber sido alcohólico durante muchos años.

Entre los signos y síntomas de cáncer primario de hígado en adultos se incluyen una masa o dolor en el costado derecho.

El cáncer primario de hígado u otras afecciones causan estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si presenta cualquiera de las siguientes manifestaciones:

  • Una masa dura en el costado derecho justo debajo de la cavidad torácica.
  • Malestar en la parte superior y derecha del abdomen.
  • Distensión en el abdomen.
  • Dolor cerca del omóplato derecho o en la espalda.
  • Ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos).
  • Moretones o sangrado fáciles.
  • Cansancio o debilidad inusual.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida del apetito o sensación de llenura luego de comer una porción pequeña.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.
  • Evacuación intestinal pálida, calcárea y orina oscura.
  • Fiebre.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer primario de hígado en adultos, se utilizan pruebas que examinan el hígado y la sangre.

Se utilizan las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. También se toman datos sobre los hábitos de salud y los antecedentes de enfermedades y tratamientos.
  • Prueba sérica de marcadores tumorales: procedimiento mediante el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la misma por los órganos, tejidos o célulastumorales del cuerpo. Ciertas sustancias están relacionadas con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre. Estas se llaman marcadores tumorales. Un aumento en la concentración de alfafetoproteína (AFP) en la sangre puede ser un signo de cáncer de hígado. Otros cánceres y ciertas afecciones no cancerosas, como la cirrosis y la hepatitis, también pueden aumentar las concentraciones de AFP. Algunas veces, las concentraciones de AFP son normales, incluso cuando hay cáncer de hígado.
  • Pruebas de la función hepática: procedimiento para el que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas por el hígado en la sangre. Una cantidad más alta que la normal de una sustancia puede ser un signo de cáncer de hígado.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el abdomen, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar o dar de beber un tinte para ayudar a que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada. Las imágenes se pueden tomar en tres momentos diferentes luego de inyectarse el tinte, a fin de lograr la mejor foto de las áreas afectadas del hígado. Esto se llama TC de triple fase. Una exploración por TC en espiral o una TC helicoidal permiten obtener una serie de imágenes muy detalladas de áreas del interior del cuerpo mediante una máquina de rayos X que explora el cuerpo en un camino en espiral.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el hígado. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN). Para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos del hígado o cercanos al hígado, se inyecta un tinte en una vena. Este procedimiento se llama ARM (angiografía por resonancia magnética) Las imágenes se pueden tomar en tres momentos diferentes luego de inyectarse el tinte, para lograr la mejor foto de las áreas afectadas del hígado. Esto se llama IRM de triple fase.
  • Ecografía: procedimiento por el cual se rebotan ondas sonoras de alta energía en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir y observar más tarde.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio y determine la presencia de signos de cáncer. Los siguientes son los procedimientos que se usan para recoger muestras de células o tejidos:
  • Biopsia por aspiración con aguja fina: extracción de células, tejido o líquido mediante una aguja fina.
  • Biopsia con aguja gruesa: extracción de células o tejido mediante una aguja ligeramente más ancha.
  • Laparoscopia: procedimiento quirúrgico para observar los órganos en el interior del abdomen a fin de determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (un tubo delgado con luz) en una de las incisiones. Se introduce otro instrumento en la misma o en otra incisión para extraer las muestras de tejido.

No siempre es necesaria una biopsia para diagnosticar un cáncer primario de hígado en adultos.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadio del cáncer (el tamaño del tumor, si afecta al hígado de manera total o parcial, o si se diseminó hacia otros lugares en el cuerpo).
  • El funcionamiento del hígado.
  • La salud general del paciente, incluso si hay cirrosis del hígado.
  • Después de diagnosticarse el cáncer primario de hígado en adultos, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro del hígado o hacia otras partes del cuerpo.
  • El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras.
  • El cáncer se puede diseminar desde donde comenzó hasta otras partes del cuerpo.
  • El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer a veces se usa para estadificar el cáncer primario de hígado en adultos.
  • Se usan los siguientes grupos para planificar el tratamiento.
    • Estadios 0, A y B de BCLC
    • Estadios C y D de BCLC

Después de diagnosticarse el cáncer primario de hígado en adultos, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro del hígado o hacia otras partes del cuerpo.

El proceso que se utiliza para determinar si el cáncer se diseminó adentro del hígado o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información que se obtiene en el proceso de estadificación determina el estadio de la enfermedad. Es importante conocer el estadio a fin de planificar el tratamiento. En el proceso de estadificación quizás se utilicen las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el pecho, abdomen, y la pelvis, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar un tinte en una vena o se ingiere para ayudar a que los órganos o tejidos aparezca más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
  • Exploración por TEP (exploración con tomografía por emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumoresmalignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El escáner con TEP rota alrededor del cuerpo y toma una imagen de los lugares del cuerpo que absorben la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.

El cáncer se puede diseminar a través del tejido, el sistema linfático y la sangre:

  • Tejido. El cáncer se disemina desde donde comenzó y se extiende hacia las áreas cercanas.
  • Sistema linfático. El cáncer se disemina desde donde comenzó hasta entrar en el sistema linfático. El cáncer se desplaza a través de los vasos linfáticos a otras partes del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer se disemina desde donde comenzó y entra en la sangre. El cáncer se desplaza a través de los vasos sanguíneos a otras partes del cuerpo.

Cuando el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo, se llama metástasis. Las células cancerosas se desprenden de donde se originaron (el tumor primario) y se desplazan a través del sistema linfático o la sangre.

  • Sistema linfático. El cáncer penetra el sistema linfático, se desplaza a través de los vasos linfáticos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer penetra la sangre, se desplaza por los vasos sanguíneos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.

El tumor metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de hígado se disemina hasta los pulmones, las células cancerosas en los pulmones son, de hecho, células cancerosas de cáncer de hígado. La enfermedad es cáncer de hígado metastásico, no cáncer de pulmón.

El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer a veces se usa para estadificar el cáncer primario de hígado en adultos.

Hay varios sistemas de estadificación del cáncer de hígado. El sistema de estadificación Barcelona Clinic Liver Cancer (BCLC) se usa ampliamente y se describe a continuación. Este sistema se usa para pronosticar las probabilidades de recuperación del paciente y para planificar el tratamiento, con base en los siguientes aspectos:

  • Si el cáncer se diseminó en el hígado o a otras partes del cuerpo.
  • Qué tan bien funciona el hígado.
  • La salud y el bienestar generales del paciente.
  • Los síntomas que causa el cáncer.

El sistema de estadificación BCLC tiene cinco estadios:

  • Estadio 0. Muy temprano
  • Estadio A. Temprano
  • Estadio B. Intermedio
  • Estadio C. Avanzado
  • Estadio D. Estadio terminal

En los estadios 0, A y B del BCLC, se administra tratamiento para curar el cáncer.

En los estadios C y D, se administra tratamiento para aliviar los síntomas del cáncer de hígado y para mejorar la calidad de vida del paciente. Es probable que los tratamientos no curen el cáncer.

El cáncer primario de hígado en adultos recidivante es cáncer del hígado que recidivó (regresó) luego de someterse a tratamiento. El cáncer podría reaparecer en el hígado o en otras partes del cuerpo.

  • Hay diferentes tipos de tratamiento para pacientes de cáncer primario de hígado en adultos.
  • A los pacientes con cáncer de hígado los trata un equipo de especialistas que son expertos en el tratamiento de cáncer de hígado.
  • Se utilizan siete tipos de tratamiento estándar:
    • Vigilancia
    • Cirugía
    • Trasplante de hígado
    • Terapia de ablación
    • Terapia de embolización
    • Terapia dirigida
    • Radioterapia
  • Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
  • A veces el tratamiento para el cáncer primario de hígado en adultos causa efectos secundarios.
  • Los pacientes podrían considerar la participación en un ensayo clínico.
  • Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
  • A veces se necesitan pruebas de seguimiento.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de cáncer primario de hígado en adultos. Algunos tratamientos son estándar (tratamiento que se usa en la actualidad) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

A los pacientes con cáncer de hígado los trata un equipo de especialistas que son expertos en el tratamiento de cáncer de hígado.

El tratamiento del paciente será supervisado por un oncólogo médico, que es quien se especializa en el tratamiento de las personas con cáncer. El oncólogo médico podría recomendarle al paciente otros profesionales sanitarios que se especializan en el tratamiento de pacientes con cáncer de hígado. Estos incluyen los siguientes especialistas:

  • Hepatólogo (especialista en las enfermedades del hígado).
  • Cirujano oncólogo.
  • Cirujano de trasplantes.
  • Radioncólogo.
  • Radiólogo de intervención (especialista que diagnostica y trata las enfermedades mediante el uso de imaginología y las incisiones más pequeñas posibles).
  • Patólogo.

Vigilancia para las lesiones menores de 1 centímetro que se encuentran durante el examen de detección. Con frecuencia se hace un estudio de seguimiento cada tres meses.

Es posible que se realice una hepatectomía parcial (cirugía para extirpar la parte del hígado donde hay cáncer). Se extirpa una cuña de tejido, un lóbulo completo o una parte más grande del hígado junto con parte del tejido sano alrededor. El tejido restante retoma las funciones del hígado y a veces vuelve a crecer.

En un trasplante de hígado, se extirpa todo el órgano y se remplaza por uno sano de un donante. En ocasiones se realiza un trasplante de hígado cuando la enfermedad está solo en este órgano y se logra encontrar en un hígado de un donante. Si el paciente tiene que esperar un hígado donado, se le administra otro tratamiento según sea necesario.

Con la terapia de ablación, se extrae o destruye tejido. Se usan diferentes tipos de terapia de ablación para el cáncer de hígado:

  • Ablación por radiofrecuencia: uso de agujas especiales que se introducen directamente a través de la piel o de una incisión en el abdomen para alcanzar el tumor. Las ondas de radio de alta energía calientan las agujas y el tumor, lo que destruye las células cancerosas.
  • Terapia con microonda: tipo de tratamiento en el que se expone el tumor a temperaturas altas creadas por microondas. Esto tal vez dañe y destruya las células cancerosas o las hace más sensibles a los efectos de la radioterapia y de ciertos medicamentos contra el cáncer.
  • Inyección percutánea de etanol: tratamiento del cáncer en el que se utiliza una aguja pequeña para inyectaretanol (alcohol puro) directamente en un tumor a fin de destruir células cancerosas. Es posible que se necesiten varios tratamientos. Con frecuencia, se usa anestesia local, pero si el paciente tiene muchos tumores en el hígado, quizás se use anestesia general.
  • Crioablación: tratamiento en el que se usa un instrumento para congelar y destruir las células cancerosas. Este tipo de tratamiento también se llama crioterapia y criocirugía. El médico a veces guía el instrumento mediante ecografía.
  • Terapia de electroporación: tratamiento en el que se envían pulsos electrónicos por medio de un electrodo colocado en un tumor para destruir las células cancerosas. El tratamiento por electroporación está bajo estudio en ensayos clínicos.

La terapia de embolización consiste en el uso de sustancias para obstruir y disminuir el flujo de sangre de la arteria hepática al tumor. Cuando el tumor no recibe el oxígeno y los nutrientes necesarios, no sigue creciendo. La terapia de embolización se usa para los pacientes que no se puede someter a una cirugía para extirpar el tumor ni a terapia de ablación y cuyo tumor no se ha diseminado por fuera del hígado.

El hígado recibe sangre de la vena porta hepática y de la arteria hepática. La sangre que llega al hígado de la vena porta hepática, con frecuencia, se dirige al tejido sano del hígado; la sangre que llega de la arteria hepática, con frecuencia, se dirige al tumor. Cuando se obstruye la arteria hepática durante la terapia de embolización, el tejido sano del hígado continúa recibiendo sangre de la vena porta hepática.

Hay dos tipos principales de terapia de embolización:

  • Embolización transarterial (ETA): se hace una pequeña incisión (corte) en la parte interior del muslo, se introduce un catéter (tubo delgado y flexible) y se ensarta en la arteria hepática. Una vez el catéter está en su lugar, se inyecta una sustancia que obstruye la arteria hepática y detiene el flujo de sangre al tumor.
  • Quimioembolización transarterial (QETA): este procedimiento es similar a la ETA, excepto porque también se administra un medicamento contra el cáncer. El procedimiento a veces se realiza al fijar el medicamento contra el cáncer a gotas pequeñas que se inyectan en la arteria hepática o al inyectarlo por el catéter hasta la arteria hepática y, luego, inyectar la sustancia para obstruir esta arteria. La mayor parte del medicamento contra el cáncer queda atrapado cerca del tumor y solo una pequeña cantidad alcanza otras partes del cuerpo. Este tipo de tratamiento también se llama quimioembolización.

La terapia dirigida es un tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. El cáncer de hígado en adultos a veces se trata con un medicamento de terapia dirigida que impide la multiplicación de las células y evita el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para crecer.

Para obtener más información en inglés, consulte la lista de Drugs Approved for Liver Cancer (Medicamentos aprobados para el cáncer de hígado).

La radioterapia es un tratamiento de cáncer en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia:

  • Para la radioterapia externa se utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía radiación hacia el cáncer. Ciertas formas de administrar la radioterapia quizás ayuden a evitar que la radiación cause daño al tejido cercano. Entre estos tipos de radioterapia externa están las siguientes:
  • Radioterapia conformada: la radioterapia conformada es un tipo de radioterapia externa para la que se usa una computadora para crear una imagen tridimensional 3-D) del tumor y configurar los haces de radiación para que ajustarlos al tumor. Esto permite que una dosis alta de radiación llegue al tumor y cause menos daño al tejido sano cercano.
  • Radioterapia estereotáctica corporal: la radioterapia estereotáctica corporal es un tipo de radioterapia externa. Se usa un equipo especial para mantener al paciente en la misma posición durante cada tratamiento de radiación. Una vez por día, durante varios días, una máquina de radiación apunta una dosis de radiación más grande que lo normal directamente al tumor. Al mantener al paciente en la misma posición durante cada tratamiento, se produce menos daño al tejido sano cercano. Este procedimiento también se llama radioterapia estereotáctica de haz externo y radioterapia estereotáxica.
  • Radioterapia con haz de protón: la terapia con haz de protón es un tipo de radioterapia externa de alta energía. Una máquina de radioterapia dirige haces de protones (partículas de carga positiva, pequeñas, invisibles) hacia las células cancerosas para destruirlas. Este tipo de tratamiento causa menos daño al tejido sano cercano.

La forma de administración de la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se esté tratando. La radioterapia externa se usa para tratar el cáncer primario de hígado en adultos.

Para obtener más información en inglés sobre ensayos clínicos, consulte el portal de Internet del NCI.

Para obtener más información sobre los efectos secundarios que causa el tratamiento para el cáncer, consulte nuestra página sobre Efectos secundarios.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento podría ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son inocuos y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico reciben el tratamiento estándar o son de los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no siempre llevan a tratamientos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

En algunos ensayos clínicos solo se aceptan a pacientes que aún no recibieron tratamiento. En otros ensayos se prueban terapias en pacientes de cáncer que no mejoraron. También hay ensayos clínicos que ponen a prueba nuevas formas de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. La información en inglés sobre los ensayos clínicos patrocinados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) se encuentra en la página de Internet clinical trials search. Para obtener información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones consulte el portal de Internet ClinicalTrials.gov.

Es posible que se repitan algunas de las pruebas realizadas para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer. Otras pruebas se repiten para asegurar que el tratamiento sea eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

Las algas marinas son siempre un aliado de primera línea ya que tienden a captar los tóxicos y favorecen su eliminación de nuestro cuerpo. Alcalinizan nuestro PH sanguíneo, que en las depuraciones siempre se vuelve muy ácido, por las toxinas que se están eliminando y nos garantiza muchos nutrientes. La Kombu y la Espirulina son de las más eficaces y a la vez son más fáciles de conseguir.

Las hojas de col machacadas y colocadas sobre la zona del hígado (podemos cubrirlas y sujetarlas con un trapo y una gasa) ayudan a desinflamarlo.

Según la colorterapia, el hecho de vestir prendas de color verde también nos ayudaría.

  • El Azufre, en forma de oligoelemento, es un gran depurativo hepático.
  • La vitamina C, al igual que el Azufre, actúa como un antioxidante ayudando por tanto a combatir los radicales libres, fuente de muchos desequilibrios en nuestro cuerpo.
  • El S-Adenosil metionina (SAM), la Glutamina, la Colina, el Superoxido-dismutasa, el Ácido alfa lipóico y la N-Acetil-cisteina son también toda una serie de nutrientes que pueden ayudarnos para la de desintoxicación del hígado(el médico o especialista nos dirá la dosis y cuales nos convienen)
  • Para depurar el hígado hemos de elegir unas fechas en que tengamos vacaciones o tengamos menos trabajo ya que el descanso y la tranquilidad son muy importantes en estos momentos.
  • Una sauna o baño de vapor ayudarán a nuestro cuerpo a desprenderse de toxinas. Cuidado si se está haciendo un ayuno total o si tenemos la presión arterial muy bajita (pedir consejo al especialista)
  • Beber agua mineral o embotellada de forma abundante para que nuestro organismo expulse más fácilmente las toxinas.
  • Si hay estreñimiento podemos preguntar a nuestro herbolario o especialista que plantas nos convienen en nuestro caso. El estreñimiento hace que nuestro cuerpo se vaya intoxicando lentamente. En muchos casos una lavativa ayuda a “desatrancar” el organismo.

Hemos de tener en cuenta que muchas veces al iniciar una cura depurativa puede aparecer lo que se llama “crisis curativa”. El cuerpo intenta deshacerse de los tóxicos y a veces lo hace a través fiebre, diarrea o heces abundantes y malolientes, gases, cansancio, falta de apetito, nauseas, cefaleas, mucosidades, mal olor corporal, orina muy oscura, erupciones en la piel, etc.
(Esto por supuesto no quiere decir que lo vayamos a tener todo, de hecho muchas personas hacen una depuración y apenas tienen síntomas pero en caso de que tengamos alguno que sepamos que es habitual)

En depuraciones muy potentes puede producirse un fenómeno muy curioso que es la Ley de Hering. Consiste en que reaparecen síntomas de enfermedades antiguas mal curadas y que el cuerpo ahora nos da una nueva oportunidad.

Así aquella persona con Psoriasis y que hace años fue asmática y tomó muchos medicamentos ahora puede tener, momentáneamente, algunos síntomas de asma. Luego desaparecen y es cuando su piel puede mejorar muchísimo ya que a menudo el problema anterior mal curado derivó en otro problema (como en este caso en psorisis)
Los homeópatas unicistas son los que más trabajan en esta línea.

Una cura depurativa es un tema muy serio que nos puede reportar una gran mejoría en cuanto a nuestra salud pero que conviene hacerla siempre bajo la supervisión de un médico o terapeuta naturista capacitado ya que hay que saber interpretar los síntomas de crisis curativa.

  • Nauseas.
  • Deposiciones descoloridas y blanquecinas.
  • Fiebre.

  • Puede durar desde algunos minutos hasta varias horas.
  • Suele aparecer luego de una comida rica en grasas (huevo, quesos maduros, chocolate, snacks, etc.).
  • Empeora con la tos o movimientos.

Qué es el hígado graso -esteatosis hepática

Publicada el: 17 jun de 2012

Gran parte de la información ha sido obtenida de

1-Ramón Planas y Javier Salmerón Manual de Enfermedades Hepáticas 2007 Ed Permanyer Asociación Española para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas

El hígado graso es una enfermedad en la que se produce acumulación de grasa en el hígado. Al contrario de lo que mucha gente puede pensar el hígado graso puede aparecer también en personas que no abusan del alcohol. Inicialmente se creía que el hígado graso era un trastorno totalmente benigno. Sin embargo hoy día se sabe que algunos pacientes, alrededor de un 25-30%, pueden desarrollar otras enfermedades del hígado más graves como la esteatohepatitis (hígado graso con inflamación), que puede llegar a producir una cirrosis hepática. Por ello, los médicos prefieren utilizar el término enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA), porque refleja mejor el potencial evolutivo de esta enfermedad del hígado.

-La forma más benigna se denomina hígado graso simple, en la que sólo se encuentran depósitos de grasa sin otras alteraciones en la biopsia del hígado.

-Una forma más avanzada es la esteatohepatitis o hígado graso con inflamación, en la que además de los depósitos de grasa empiezan ya a apreciarse en la biopsia hepática alteraciones inflamatorias y degenerativas, como la fibrosis.

-Por último, la forma más grave es la cirrosis hepática, que supone un factor de riesgo muy importante para la aparición del cáncer de hígado.

La frecuencia del hígado graso parece estar aumentando en todos los países desarrollados, mientras que es poco frecuente en los países del tercer mundo. Las razones de estas diferencias radican en el estilo de vida que predomina en el mundo occidental, como es el sedentarismo y la sobrealimentación. La frecuencia de la esteatosis hepática se ha duplicado entre 1989 y 2000, lo que sugiere que, de continuar esta tendencia, dentro de quince años podría afectar en mayor o menor medida a un tercio de las personas que viven en los países desarrollados. Esto supondría que serían las alteraciones del hígado más frecuentes del siglo XXI en el mundo occidental.

Causas de la esteatosis hepática

La obesidad es la principal causa de esta enfermedad del hígado. Un estudio demostró que entre personas que no tenían enfermedad hepática conocida, el 76% de las personas que no bebían alcohol, pero que eran obesas, presentaba un hígado graso; mientras que esta proporción era mucho menor, del 16%, entre las perso- nas que tenían un peso normal. Estos datos demuestran la importancia de la obesidad como causa del hígado graso.

La diabetes del adulto o diabetes tipo 2 es la segunda causa, en términos de frecuencia, de la EHGNA; se encuentra entre el 34 y el 75% de los pacientes diabéticos y está frecuentemente asociada a la obesidad.

Los pacientes con diabetes de tipo 2 y los pacientes obesos presentan un trastorno metabólico común, que se conoce como «resistencia a la insulina», que puede predisponer a la aparición de hipertensión arterial y de alteraciones en las grasas de la sangre, como el colesterol y los triglicéridos. Todas estas alteraciones metabólicas, la diabetes de tipo 2, la obesidad de predominio abdominal, la hipertensión arterial y las alteraciones de las grasas de la sangre o dislipemia configuran lo que actualmente se denomina «síndrome metabólico», que se considera la principal causa de hígado graso en el mundo desarrollado. El síndrome metabólico contribuye de manera determinante a la acumulación de grasa dentro del hígado.

Otras causas menos frecuentes de hígado graso son determinadas enfermedades metabólicas hereditarias, ciertos medicamentos como los corticoides y los antiinflamatorios y algunos procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de la obesidad y otras enfermedades intestinales. Se pueden encontrar varios factores o causas en un mismo paciente, aunque también se han descrito casos sin causa aparente.

Posibles consecuencias

La evolución clínica y la progresión de la esteatosis hepática son muy variables, y desgraciadamente no existe un determinado parámetro clínico, analítico o histológico que se haya demostrado que sirva para valorar la evolución. Se sabe que factores como el estado clínico del paciente, la intensidad, duración y persistencia de la causa del hígado graso y la aparición de fallo hepático u otras complicaciones funcionales pueden jugar un importante papel en la evolución de la esteatois. En cualquier caso, son el grado de inflamación, degeneración y fibrosis en la biopsia hepática los parámetros que mejor predicen el riesgo evolutivo y la mortalidad de esta patología

En un estudio en pacientes con esteatosis diagnosticados mediante biopsia hepática se clasificaron a los pacientes en 4 tipos diferentes en función del grado de lesión hepática: tipo 1, hígado graso simple; tipo 2, hígado graso más inflamación; tipo 3, hígado graso más degeneración celular, y tipo 4: hígado graso más degeneración celular y más fibrosis. Se vió que la evolución a cirrosis a los 10 años era más frecuente en los tipos 3 y 4 (21% y 26%, respectivamente) que en los tipos 1 y 2 (2% y 0%, respectivamente). Estos datos confirmaron que el pronóstico de la EHGNA, cuando está en fases precoces (hígado graso simple o con inflamación), es claramente benigno, mientras que en los casos en los que ya se observa degeneración celular o fibrosis en la biopsia hepática, es posible la evolución a cirrosis en un plazo de 10 años con repercusión negativa en las tasas de supervivencia.

¿Existen factores de riesgo para la aparición de fibrosis hepática?

No se han encontrado datos clínicos que permitan distinguir qué pacientes pueden evolucionar hacia formas avanzadas de enfermedad hepática, como la cirrosis, y cuáles van a tener un curso evolutivo benigno. Sí hay factores de riesgo. Una edad superior a 45 años se ha demostrado como un factor claramente relacionado con cirrosis. Esto parece reflejar que cuanto más tiempo dure el hígado graso mayor será la probabilidad de aparición de fibrosis. Este concepto tiene un gran interés a la luz de la creciente incidencia de la obesidad infantil, lo que podría indicar que la acumulación de grasa en el hígado ya en fases tempranas de la vida podría favorecer la evolución a cirrosis en edades más jóvenes. También se ha asociado con un mayor riesgo de fibrosis hepática un cociente de transaminasas AST/ALT > 1 y un cociente GGT/ALT > 1.

También se ha observado que el peso corporal, medido como índice de masa corporal, se asocia con una mayor probabilidad de fibrosis, al igual que la presencia de diabetes de tipo 2. Los siguientes factores se asocian con el riesgo de fibrosis en pacientes con hígado graso.

Factores de riesgo de fibrosis en pacientes con hígado graso

  • Edad > 45 años
  • Índice de masa corporal > 28 kg/m2
  • Transaminasa ALT > 2 veces su valor normal Cociente AST/ALT > 1
  • Cociente GGT/ALT > 1
  • Triglicéridos elevados en sangre
  • Presencia de enfermedades asociadas:

¿Cuándo hacer una biopsia hepática?

La biopsia hepática se debe realizar cuando la información esperada vaya a ser decisiva a la hora de establecer un pronóstico en la evolución de la enfermedad e indicar una determinada estrategia en el tratamiento.

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo para la enfermedad de Wilson se pueden encontrar en: http://www.geneticalliance.org/ y http://www.wilsonsdisease.org/.

Se necesita tratamiento de por vida para controlar la enfermedad, la cual puede causar efectos mortales, especialmente la pérdida de la función hepática y efectos tóxicos del cobre sobre el sistema nervioso. En aquellos casos en que el problema no es mortal, los síntomas pueden producir discapacidad.

Complicaciones

  • Hepatitis
  • Cirrosis
  • Muerte de los tejidos hepáticos
  • Disfunción del bazo
  • Anemia
  • Aumento en el número de infecciones
  • Lesiones producidas por caídas
  • Pérdida de la capacidad para interactuar con otras personas
  • Pérdida de la capacidad para desempeñarse en el hogar y en el trabajo
  • Pérdida de la capacidad para cuidar de sí mismo
  • Pérdida de la masa muscular (atrofia muscular)
  • Contracturas articulares u otras deformidades
  • Incremento en el número de fracturas en los huesos
  • Efectos secundarios de la penicilamina
  • Efectos secundarios de otros medicamentos utilizados para tratar la enfermedad

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe buscar asistencia médica si hay síntomas que indiquen la posible presencia de la enfermedad de Wilson. Igualmente, se debe consultar con genetista si esta enfermedad está presente en la familia y la persona está planeando tener hijos.

Se recomienda la asesoría genética para las personas con antecedentes familiares de enfermedad de Wilson.

de Wernicke
Enfermedad de Alzheimer
Enfermedad de Alzheimer Tratamiento
Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth
Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

progresiva.
- Calcificaciones cerebrales con Epilepsia.
Otras asociaciones.

(enfermedad del cerebro) desfrontalizante".

Si un paciente afectado por la

Se ha desarrollado una enfermedad cerebral relacionada con el SIDA, que incluye la

Enfermedad cerebral que empeora (

y hemorragia digestiva) muy frecuentes en estos pacientes.
4.

enfermedad de las vacas locas.

La cirrosis biliar primaria (CBP) es una enfermedad inflamatoria crónica del hígado, de progresión lenta. Se llama así porque la lesión comienza alrededor de los pequeños conductillos biliares intrahepáticos, y no por obstrucción (por cálculos biliares) de los conductos extrahepáticos, de mayor diámetro. En las fases avanzadas de la enfermedad, el hígado sufre un proceso de cicatrización fibrosa que es el que define la cirrosis. Sin embargo, la mayoría de los enfermos sólo tienen una ligera fibrosis y no cirrosis en sentido estricto.

La cirrosis biliar primaria es una enfermedad inflamatoria crónica del hígado, de progresión lenta.

Vea en nuestra sección 'Hígado y riñones' numerosos artículos relacionados.

  • La CBP afecta a todos los grupos de edad, pero a la mayoría de los pacientes se les diagnostica entre los 40 y los 70 años de edad.
  • El 90% de los enfermos son mujeres.
  • Anteriormente, se consideraba que la CBP era una enfermedad rara, pero estudios recientes han comprobado que puede afectar a 1 de cada 4.000 personas, y a 1 de cada 1.000 mujeres por encima de los 40 años.
  • La CBP afecta a todas las razas, pero es más frecuente en unos lugares que en otros. La frecuencia en el conjunto de Europa es de unos 40 casos por millón de habitantes. En España también se han registrado variaciones regionales, de entre 30 y 130 casos por millón de habitantes.
  • La CBP es ligeramente más frecuente en sujetos que tienen algún pariente afectado por la enfermedad, y podría guardar relación con el tabaquismo. No está en relación con el consumo excesivo de alcohol.

La CBP pertenece a un grupo de enfermedades denominadas autoinmunes. En estos trastornos, el sistema inmunitario del organismo ataca a algunas de sus propias células, como si se tratara de bacterias infecciosas. En la CBP, el sistema inmunitario ataca a las células que revisten el interior de los conductillos biliares y origina una inflamación alrededor de ellos. Muchos enfermos desarrollan reacciones similares en sus glándulas salivales y lacrimales, lo que da lugar a sequedad de boca o de los ojos, trastorno conocido como síndrome de Sjögren. Se cree que el sistema inmunitario es dirigido erróneamente, debido a una combinación de factores genéticos, hormonales y ambientales.

Inicialmente se consideraba que la CBP afectaba a todos los enfermos del mismo modo, produciendo prurito (picor) intenso e ictericia (coloración amarillenta de la piel), que conducían rápidamente al diagnóstico. Muchos enfermos desarrollaban complicaciones graves de su enfermedad hepática. Sin embargo, hoy sabemos que estos enfermos representan sólo una pequeña proporción de todos los afectados por CBP.

La realización cada vez más frecuente de análisis de sangre, hace que a la gran mayoría de los enfermos se les diagnostique la enfermedad en fases mucho más leves. Cuando se diagnostica, más de la mitad de los enfermos pueden encontrarse completamente bien y libres de síntomas. Estos casos se suelen detectar sólo si muestran resultados anormales en análisis rutinarios de sangre. Los dos síntomas más frecuentes son:

  • Prurito (picor). El prurito puede afectar a cualquier parte del cuerpo, y muchos pacientes lo sufren con más intensidad durante la noche. Para algunos resulta extraordinariamente molesto.
  • El cansancio también puede ser intenso en algunos enfermos, pero no todos lo manifiestan.

  • Sequedad de los ojos o de la boca
  • Dolor en la zona superior derecha del abdomen (justo a la altura del hígado)
  • Dolores óseos o articulares
  • Enrojecimiento de las palmas de las manos
  • Los síntomas de insuficiencia hepática son bastante raros y entre ellos figuran, hinchazón del abdomen (ascitis) o de los tobillos (edema), por acumulación de líquido.

Las personas con CBP suelen tener concentraciones elevadas de colesterol en la sangre, que al depositarse bajo la piel produce unas placas blanco-amarillentas alrededor de los ojos (xantomas). Sin embargo, la mayoría de los enfermos no necesitan tratamiento para reducir el colesterol sanguíneo, porque éste no suele corresponder al tipo vinculado con el riesgo de ataques cardiacos. Algunos enfermos absorben mal determinadas vitaminas de los alimentos (especialmente las vitaminas A, D y K). La carencia de vitamina D da lugar a un debilitamiento de los huesos, debido a osteoporosis, osteomalacia o una combinación de ambas.

La mayor parte de los enfermos con CBP muestran alteraciones en los análisis de sangre que reflejan las funciones hepáticas. Como la CBP afecta a los conductos biliares, las alteraciones detectadas en los análisis de sangre son similares a las que se manifiestan cuando existe obstrucción de los conductos biliares. De forma prácticamente constante, debe realizarse un estudio ecográfico del hígado y las vías biliares para excluir una obstrucción, y en algunos casos, es necesario realizar una CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica). Con esta prueba, se consigue una imagen radiológica de la red de conductos biliares y pancreáticos.

En la sangre del 95% de los enfermos se detectan unos anticuerpos denominados anticuerpos antimitocondriales (AMA). Estos anticuerpos son casi exclusivos de la CBP, y se les considera el marcador clave del proceso autoinmune que subyace bajo la enfermedad.

Puede ser necesario realizar una biopsia hepática para confirmar el diagnóstico y establecer el grado de lesión cicatricial existente. Una biopsia hepática consiste en obtener una pequeña muestra de hígado con una aguja, a través de la piel y con anestesia local, para examinarla con el microscopio. La intensidad de la inflamación y de la cicatrización fibrosa se puede expresar en fases o estadios. Se distinguen cuatro estadios, del I al IV. Sin embargo, la biopsia sólo informa del grado de inflamación y fibrosis en un momento dado, pero no permite establecer con certeza cuándo van a aparecer las complicaciones de la enfermedad.

La combinación de las alteraciones características de los análisis de sangre con la presencia de AMA proporciona una seguridad diagnóstica de CBP superior al 95 %. Otras enfermedades que pueden parecerse a la CBP son la colangitis esclerosante primaria y la hepatitis autoinmune.

Hay dos tipos de tratamientos. El primero trata de retardar la progresión de la enfermedad, y el segundo de aliviar los síntomas de la enfermedad.

El ácido ursodesoxicólico (AUDC o "urso") puede decelerar el progreso de la enfermedad en algunos pacientes. Sin embargo, en otros, especialmente si están en fases avanzadas de la enfermedad, los beneficios son insignificantes. Un estudio reciente realizado en diversos hospitales españoles indica que el AUDC no retrasa significativamente el momento en el que se debe indicar el trasplante hepático, pero mejora determinadas alteraciones de los análisis y de la biopsia. Una revisión de 2002 constata la evidencia de que el AUDC puede reducir la intensidad de algunos síntomas (ascitis, ictericia). Esto a su vez redunda en una mejora de la situación del enfermo durante los años en que debe convivir con la enfermedad.

En general se desaconseja el empleo de esteroides (glucocorticoides), aunque en algunos pacientes pueden ser útiles determinados inmunosupresores.

El picor puede tratarse con colestiramina en forma de polvo. El AUDC también puede aliviarlo. Los antihistamínicos no suelen aliviar este tipo de picor, aunque a veces tienen cierto efecto. En los enfermos cuyo prurito resiste a estos tratamientos se ha ensayado la rifampicina (un antibiótico). El cansancio es difícil de tratar. Si las condiciones del enfermo lo permiten, es preferible realizar algo de ejercicio a guardar un reposo absoluto.

Los suplementos vitamínicos y los productos antioxidantes pueden proporcionar cierto alivio subjetivo a algunos enfermos, pero no hay evidencia suficiente para recomendarlos, salvo en el caso de las vitaminas A, D y K si se absorben mal (véase más arriba). En todo caso, son probablemente inocuos a las dosis habituales, aunque en general no están cubiertos por la Seguridad Social.

La sequedad ocular se trata con lágrimas artificiales (a base de metilcelulosa), y la sequedad de boca con preparados líquidos viscosos o refrescantes y con estimulantes de la secreción salivar. De ambos tipos de productos existen diversos preparados en las farmacias españolas, de los que su médico o farmacéutico pueden informarle.

Estos síntomas son muy poco específicos, es por ello que se considera al hígado graso junto a otras enfermedades como patologías silenciosas. Debido a eso pueden pasar mucho tiempo sin ser diagnosticada.

Los signos que presenta esta enfermedad están relacionados en general con otras patologías, que pueden ser factores de riesgo para que esta enfermedad se produzca.

  • Dislipemias. El colesterol y triglicéridos altos por mucho tiempo puede ser un signo de presencia de hígado graso.
  • Obesidad. La obesidad es un signo a tener en cuenta a la hora de diagnosticar o descartar el hígado graso.
  • Síndrome metabólico. Este síndrome se manifiesta por una serie de parámetros altos, algunos de ellos ya fueron mencionados anteriormente, como por ejemplo colesterol y triglicéridos altos, glucosa alta, sobrepeso e hipertensión arterial, entre otros.

Si bien estos signos son enfermedades en sí, la presencia de alguna o varias de ellas puede hacer sospechar la presencia de hígado graso. Por ello, es importante tenerlos en cuenta para estar atentos a la presencia de dicha afección o posibles complicaciones.

Un dato para tener en cuenta, del total de la población que sufre HGNA, por año entre el 2 al 5% deriva en cirrosis y carcinoma hepatocelular. La cirrosis es la complicación más frecuente que puede derivar en un trasplante hepático.

Años atrás estas enfermedades estaban asociadas a las personas que padecían de alcoholismo, hoy día no sólo este es un factor de riesgo; sino también la mala alimentación, especialmente la alimentación occidental y el sedentarismo.

Si bien puede existir una predisposición a padecer ciertas enfermedades, es real que los hábitos que forman parte de tu vida pueden o no ser un factor de riesgo. Ten presente que el futuro está en tus manos y de ti depende, en gran medida, tu calidad de vida.

a.- Carcinoma hepatocelular

El aceite de hígado de bacalao es un tipo de suplemento de aceite de pescado.

Al igual que el aceite de pescado regular, es alto en ácidos grasos omega-3, que están vinculados a muchos beneficios para la salud, incluyendo la reducción de la inflamación y la disminución de la presión arterial.

También contiene vitaminas A y D, que proporcionan muchos otros beneficios para la salud.

Aquí hay 9 beneficios del aceite de hígado de bacalao que han sido comprobados y apoyados por la ciencia.

La mayor parte del aceite de hígado de bacalao se extrae del hígado del bacalao del Atlántico.

El aceite de hígado de bacalao se ha utilizado durante siglos para aliviar el dolor en las articulaciones y tratar el raquitismo, una enfermedad que causa huesos frágiles en los niños.

Aunque el aceite de hígado de bacalao es un suplemento de aceite de pescado, es muy diferente al aceite de pescado regular.

El aceite de pescado regular se extrae del tejido de pescado graso como el atún, el arenque, la anchoa y la caballa, mientras que el aceite de hígado de bacalao se extrae de los hígados de bacalao.

El hígado es rico en vitaminas liposolubles como las vitaminas A y D, que le dan un perfil nutritivo impresionante.

Una cucharadita (5 ml) de aceite de hígado de bacalao proporciona lo siguiente:

  • Calorías: 40
  • Grasa: 4,5 gramos
  • Ácidos grasos omega-3: 890 mg
  • Grasa monoinsaturada: 2,1 gramos
  • Grasa saturada: 1 gramo
  • Grasa poliinsaturada: 1 gramo
  • Vitamina A: 90% de la IDR (Ingesta Diaria Recomendada)
  • Vitamina D: 113% de la IDR

El aceite de hígado de bacalao es increíblemente nutritivo, con una sola cucharadita te puede proporcionar el 90% de tus necesidades diarias de vitamina A y el 113% de tus necesidades diarias de vitamina D.

La vitamina A tiene muchas acciones importantes en el organismo, incluyendo mantener los ojos sanos, el funcionamiento del cerebro y el cuidado de la piel.

El aceite de hígado de bacalao también es una de las mejores fuentes alimenticias de vitamina D, que tiene un papel importante en el mantenimiento de los huesos sanos mediante la regulación de la absorción de calcio.

La inflamación es un proceso natural que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones y a curar lesiones.

Desafortunadamente, en algunos casos, la inflamación puede continuar en un nivel bajo durante largos períodos de tiempo.

Esto se conoce como inflamación crónica, que es perjudicial y puede aumentar el riesgo de hipertensión arterial y varias enfermedades, como las enfermedades del corazón.

Los ácidos grasos omega 3 en el aceite de hígado de bacalao puede reducir la inflamación crónica mediante la supresión de las proteínas que la promueven. Estas incluyen TNF-α, IL-1 e IL-6.

El aceite de hígado de bacalao también contiene vitaminas A y D, que son potentes antioxidantes. Pueden reducir la inflamación uniendo y neutralizando los radicales libres dañinos.

Curiosamente, los estudios también muestran que las personas que tienen deficiencia de las vitaminas A y D tienen un mayor riesgo de padecer inflamación crónica.

Aprende más sobre “las dietas antiinflamatorias” en nuestro artículo: Cómo hacer una dieta antiinflamatoria.

Es muy importante mantener los huesos saludables a medida que envejecemos.

Esto se debe a que comenzamos a perder masa ósea después de los 30 años. Esto puede conducir a fracturas en las edades más avanzadas, especialmente en mujeres después de la menopausia.

El aceite de hígado de bacalao es una fuente importante en la dieta de vitamina D y puede reducir la pérdida ósea relacionada con la edad. Eso es porque ayuda al cuerpo a absorber el calcio, que es un mineral necesario para los huesos fuertes, desde el intestino.

De hecho, los estudios muestran que cuando se acompaña de una dieta rica en calcio, tomar un suplemento de vitamina D como el aceite de hígado de bacalao puede reducir la pérdida ósea en los adultos y fortalecer los huesos frágiles en los niños.

Obtener suficiente vitamina D de los alimentos y suplementos como el aceite de hígado de bacalao es especialmente importante para las personas que viven lejos del ecuador, ya que su piel no recibe suficiente luz solar para sintetizar vitamina D durante hasta seis meses del año.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por el daño a las articulaciones.

Actualmente no hay cura para la artritis reumatoide, pero algunos estudios sugieren que el aceite de hígado de bacalao puede reducir el dolor en las articulaciones y mejorar los síntomas de la artritis reumatoide, como la rigidez articular y la inflamación.

En un estudio, 43 personas tomaron una cápsula de 1 gramo de aceite de hígado de bacalao diariamente durante tres meses. Encontraron que redujo los síntomas de artritis reumatoide, tales como la rigidez matutina, el dolor y la inflamación.

En otro estudio en 58 individuos, los investigadores estudiaron si tomar aceite de hígado de bacalao reduciría el dolor de la artritis reumatoide lo suficiente como para ayudar a los pacientes a reducir el uso de medicamentos antiinflamatorios.

Los cálculos biliares que no ocasionan síntomas, generalmente, no son fuente de problemas y no requieren de más exámenes. Muchas veces se encuentran cálculos biliares por accidente en una radiografía o ultrasonido abdominal realizado por otras razones. A menos que se presenten síntomas de dolor, náusea, vómito o fiebre, no es necesario hacer más exámenes ni realizar ninguna otra intervención. Los síntomas surgen cuando un cálculo biliar bloquea el flujo de bilis desde la vesícula biliar o los conductos biliares. Cuando hay un cálculo biliar en el conducto biliar, se trata de una coledocolitiasis que podría ocasionar molestias constantes o periódicas. Por lo general, el dolor de la coledocolitiasis se ubica en el abdomen superior y puede irradiarse (sentirse en otra parte) hacia el hombro derecho; además puede durar desde varios minutos a horas, y puede presentarse con sudoración, náusea, vómito. Las crisis de los cálculos biliares pueden producir dolor en el pecho que podría asemejarse a un ataque cardíaco. Si siente un dolor nuevo y diferente a otros tipos de dolor, debe conversar con un médico sobre los síntomas.

Una vesícula biliar inflamada (colecistitis), la presencia de material infectado atrapado dentro del conducto biliar común (colangitis), o un cálculo que obstaculiza el flujo de salida de los jugos pancreáticos (pancreatitis por cálculos biliares) pueden provocar fiebre, escalofríos, fuerte dolor abdominal o ictericia. Las personas que presenten estos problemas, deben someterse a un examen médico urgente.

Se sospecha un diagnóstico de cálculos biliares cuando se presentan síntomas de dolor en el cuadrante abdominal superior derecho, náusea o vómito. La ubicación, duración y “características” (punzante, que roe, tipo cólico) del dolor ayudan a determinar la posibilidad de una enfermedad de cálculos biliares. Podría también presentarse sensibilidad abdominal así como elevación en los resultados de las pruebas de la función hepática. El examen de ultrasonido abdominal es un método rápido, sensible y relativamente barato para detectar cálculos biliares en la vesícula biliar o en el conducto biliar común. Este es el examen que con más frecuencia se realiza.

El tratamiento para los cálculos biliares que obstruyen el conducto biliar común es la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) o una intervención quirúrgica. La CPRE implica introducir una sonda fina y flexible por la boca hasta llegar al duodeno, donde se la utiliza para evaluar el conducto biliar común o el conducto pancreático. Es posible utilizar tubos diminutos e instrumentos para evaluar más a fondo los conductos y extirpar los cálculos, si es necesario. La cirugía de la vesícula biliar podría realizarse cuando los cálculos se encuentran en la vesícula misma, porque no es posible extirparlos mediante la CPRE. Esta operación, conocida como colecistectomía, comúnmente se realiza mediante laparoscopía, proceso realizado bajo anestesia general mediante el cual se inserta en el abdomen otra sonda fina parecida a un endoscopio, a través de varias incisiones pequeñas. Si no es posible realizar la operación de la vesícula, podría emplearse un medicamento llamado ursodiol para disolver los cálculos biliares de colesterol, pero esto puede llevar meses, y los cálculos se vuelven a presentar en muchos pacientes al suspender el tratamiento.

La pancreatitis por cálculos biliares es una inflamación del páncreas, resultado de la obstrucción del conducto pancreático por un cálculo biliar. Esto ocurre al nivel del esfínter de Oddi, un músculo redondo ubicado en la abertura del conducto biliar hacia el intestino delgado. Cuando un cálculo de la vesícula biliar se desplaza por el conducto biliar común y queda atrapado en el esfínter, bloquea el flujo de salida de todo material proveniente del hígado y páncreas. El resultado es la inflamación del páncreas, la cual puede ser muy grave. La pancreatitis por cálculos biliares puede ser una enfermedad que conlleva peligro de muerte, y es necesario que un médico examine de urgencia a la persona con cálculos biliares que repentinamente presenta dolor abdominal fuerte.

Los factores de riesgo para la pancreatitis por cálculos biliares son similares a los descritos para la enfermedad de cálculos biliares.

Los síntomas podrían ser similares a los arriba explicados, bajo Cálculos biliares y enfermedad de cálculos biliares. Además, podría sentirse dolor en el abdomen superior izquierdo o en la espalda, que generalmente aparece en forma repentina, es muy fuerte, normalmente agudo o como una sensación de que algo se aprieta, y con frecuencia viene acompañado por náusea y vómito.

Los exámenes de sangre pueden identificar la inflamación del páncreas (amilasa y lipasa) y pueden encontrar pruebas de obstrucción del flujo de salida de la bilis desde el hígado (ALT, AST, fosfatasa alcalina y bilirrubina). La inflamación del páncreas se observa mejor con una prueba radiológica (CT scan o CAT scan), la cual también puede determinar la gravedad de la inflamación pancreática. El CT scan no tiene tanta sutileza como para identificar los cálculos biliares pequeños, y por ello, podría requerirse un ultrasonido abdominal en caso de considerarse que esa es la causa de la pancreatitis.

Al inicio, la pancreatitis se trata mejor evitando la ingesta de cualquier tipo de líquido o sólido hasta que la inflamación disminuya. Normalmente, todo lo que se requiere es administrar líquidos por vía intravenosa cuando la inflamación es moderada, y los síntomas se resuelven dentro de pocos días. Una inflamación grave, dolor persistente y fiebre sugieren pancreatitis severa e inflamación continua. En ese caso, se iniciará la administración de nutrientes por vía intravenosa, si no es posible volver a empezar la ingesta oral en aproximadamente 5 a 7 días. La náusea grave y el vómito se tratan inicialmente aliviando al estómago de los líquidos; por ello se usa una sonda nasogástrica y se administran medicamentos antiheméticos (contra la náusea). Las terapias para el dolor podrían administrarse por vía intravenosa hasta que pueda reiniciarse la ingesta de alimentos y uso de tratamientos por vía oral. A veces, es importante extirpar urgentemente un cálculo biliar que ocasiona pancreatitis; y en otras ocasiones, podría ser adecuado esperar entre 24 y 48 horas con valoraciones regulares para asegurarse que la persona permanece estable. Los cálculos biliares que causan la pancreatitis de cálculos biliares podrían pasar y salir del conducto sin intervención o podrían requerir una extirpación endoscópica o quirúrgica. En los casos con infección del tejido pancreático, ocurre la enfermedad conocida como necrosis (tejido muerto) pancreática, y se podrían usar antibióticos para controlar o prevenir la infección.

La disfunción del esfínter de Oddi (DEO) comprende un complejo de síntomas de dolor abdominal superior irregular que podría presentarse acompañado por náusea y vómito. No se comprende completamente a este trastorno aún. Se cree que la causa es cicatrización o espasmo del músculo del esfínter de Oddi, un músculo circular de aproximadamente 1cm (1/2 pulgada) de longitud y ubicado en el extremo inferior de los conductos biliar y pancreático. La función de este músculo es mantener cerrados los músculos del conducto biliar y del conducto pancreático, para de esa manera prevenir el reflujo de los contenidos intestinales hacia esos conductos. Si este músculo sufre un espasmo o presenta cicatrices, el drenaje de los conductos biliar y pancreático podría comprometerse. La dilatación anormal del conducto biliar y/o pancreático normalmente se relaciona con aumento de los productos y enzimas del hígado, vesícula biliar y páncreas, lo cual puede analizarse mediante exámenes de sangre (pruebas hepáticas en suero sanguíneo, amilasa, lipasa). El dolor podría ser el resultado de la obstrucción de los conductos.

La disquinesia biliar podría desarrollarse después de la extirpación de la vesícula biliar, y por ello el nombre de síndrome post-colecistectomía.

Los síntomas podrían ser similares a aquellos por los cuales inicialmente se extirpó la vesícula biliar, e incluyen dolor abdominal, náusea y vómito. Los síntomas pueden ser ocasionales o podrían aumentar y disminuir. Las personas podrían perder peso debido a la falta de apetito. Fiebre, escalofríos y diarrea no son características de esta enfermedad. Si los síntomas son graves y no responden al tratamiento tradicional, se requeriría investigar más a fondo.

Es importante verificar que no se pasa por alto otras enfermedades más graves antes de embarcarse en el diagnóstico de disfunción del esfínter de Oddi. Por lo tanto, será importante verificar que el paciente no tenga cálculos en los conductos biliares, cáncer del páncreas o de los conductos biliares, enfermedad de úlcera péptica o enfermedad cardíaca (mala circulación hacia el corazón, llamada “isquemia”, o una “angina” que podría imitar esos síntomas).

El diagnóstico de disfunción del esfínter de Oddi puede evaluarse y confirmarse mediante un endoscopio especial que permite colocar un catéter en los conductos biliar y pancreático. Mediante la inyección de sustancia de contraste a través del catéter, junto con el uso de radiografías, el médico obtiene fotografías de los conductos biliar y pancreático. Este procedimiento que requiere de una sonda especial se conoce como colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), y puede ayudar a determinar la presencia de cálculos biliares en la vesícula biliar o conducto biliar. En el caso de cálculos en el conducto biliar, pueden utilizarse instrumentos y procedimientos especiales (esfinterotomía con extracción de cálculo) (ver figura 2, arriba) mientras se realiza la CPRE para extirpar la mayor parte de ellos. Es posible tomar mediciones de la fuerza de contracción del músculo del esfínter de Oddi mediante un tubo plástico especial que se inserta dentro del conducto biliar o del conducto pancreático, a nivel del músculo del esfínter de Oddi. Esto se conoce como “manometría del esfínter de Oddi” y se emplea para determinar si el músculo presenta “disquinesia” o si se contrae normalmente. Se confirma el diagnóstico de disquinesia biliar si el músculo no se contrae en forma normal.

En los pacientes con síntomas graves e intolerables, podría cortarse el músculo del esfínter con la sonda para la CPRE y un tubo plástico especial con un alambre pequeño adherido a un lado (llamado “esfinterotomo”). Se pasa este esfinterotomo a través del canal de la sonda de CPRE y luego hacia el conducto biliar y/o conducto pancreático, al nivel del músculo del esfínter. Después se aplica una pequeña cantidad de corriente eléctrica al alambre, el cual a su vez corta y cauteriza el músculo abierto. Esto se denomina “esfinterotomía”, procedimiento que sólo pueden realizar médicos altamente experimentados y únicamente cuando los síntomas son graves además de sin resolución. Aproximadamente 5 a 15 por ciento de pacientes sometidos a esta terapia podrían presentar inflamación del páncreas (llamada “pancreatitis”) como complicación, inmediatamente después del procedimiento.

Exámenes utilizados para evaluar la enfermedad de cálculos biliares:

  1. Ultrasonido: Este examen usa ondas de sonido para examinar los conductos biliares, hígado y páncreas. Es muy seguro. Con el ultrasonido, sería factible visualizar cálculos en la vesícula biliar o en los conductos biliares. Las imágenes podrían tener interferencia en pacientes muy obesos o en quienes ingirieron alimentos poco tiempo antes del examen.
  2. Ultrasonido endoscópico: Este dispositivo utiliza una sonda especial con una extensión de ultrasonido en la punta. Se inserta la sonda por la boca para examinar internamente los conductos biliares, vesícula biliar y conductos pancreáticos.. El uso del dispositivo para ultrasonido endoscópico requiere entrenamiento especial y es útil para ubicar cálculos en el conducto biliar que podrían pasarse por alto con el ultrasonido normal. También es útil para diagnosticar cáncer dentro del páncreas o conductos biliares.
  3. Exploración por CT or CAT scan: Es útil para diagnosticar cáncer dentro del hígado o páncreas. Podría identificar cálculos biliares pero no es tan eficaz como el ultrasonido. Este es uno de los mejores exámenes para evaluar la gravedad de la pancreatitis.
  4. CPRE: La CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) usa un tipo especial de endoscopio que permite acceso a los conductos biliares y pancreáticos. También permite realizar terapias, tales como extirpar cálculos de los conductos biliar o pancreático. Se pueden tomar mediciones de la presión dentro del músculo del esfínter de Oddi mediante una prueba adicional llamada manometría del esfínter de Oddi (ver la sección sobre disquinesia biliar). Esto se realiza simultáneamente con el CPRE y es un examen especializado que requiere entrenamiento especial para realizarlo.
  5. CPRM (MRI): Colangiopancreatografía por resonancia magnética. Este examen utiliza una máquina llamada IRM (Imágenes por resonancia magnética – MRI). Es una prueba no invasora que emplea software especial de computadora para crear imágenes de los conductos biliar y pancreático, similares a los obtenidos mediante la CPRE pero no requiere realizar una endoscopía. Las anomalías descubiertas en la CPRM serán luego evaluadas más a profundidad o tratadas mediante CPRE o intervención quirúrgica.

* El Dr. Silverman es Fellow del Colegio Americano de Gastroenterología.

La amebiasis es una infección del intestino grueso provocada por el parásito unicelular Entamoeba histolytica. Suele causar diarrea o disentería.

La amebiasis es una enfermedad causada por la ameba, parásito microscópico denominado Entamoeba histolytica. En un momento de su ciclo vital, la ameba ésta protegida por una envoltura protectora llamada quiste. La infección empieza cuando una persona ingiere quistes presentes en la comida y en el agua contaminada. La amebiasis se encuentra en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos, pero abunda más en los trópicos, donde el control de sanidad es más pobre. Al ser ingeridos, los quistes resisten los ácidos del estómago y llegan hasta el intestino. En el intestino, las amebas salen de los quistes y se multiplican, normalmente sin causar síntomas de ningún tipo. Hay casos, sin embargo, en que por razones desconocidas, las amebas invaden las paredes del intestino grueso y producen dolor abdominal, diarrea sanguinolenta (disentería) y, a veces, fiebre. Llegado este momento, existe también el peligro de que las amebas invadan otros órganos corporales.

Durante la infección, las amebas producen quistes que son eliminados de los intestinos junto con las heces. Fuera del cuerpo, los quistes pueden sobrevivir días, incluso semanas. En áreas de poca higiene, el agua potable contaminada con excrementos humanos puede propagar rápidamente la amebiasis y hacer que el ciclo comience de nuevo.

La mayor parte de las infecciones por ameba son asintomáticas, es decir, no producen síntomas. Sin embargo, aunque no haya síntomas, los quistes siguen reproduciéndose y se considera que la persona infectada es portadora de ellos.

Colitis amebiana Los síntomas ocurren mayoritariamente cuando las amebas atacan las paredes del intestino grueso. Este proceso recibe el nombre de colitis amebiana. El síntoma más común es un dolor abdominal creciente. Pueden darse síntomas adicionales como diarrea con

sangre o mucosidad, deposiciones frecuentes o una desagradable y continua necesidad de ir al baño. En un tercio de los casos, también se produce fiebre.

Disentería amebiana En algunos casos extraños, los síntomas de colitis amebiana empeoran; se presentan fiebre, escalofríos y diarrea intensa, con sangre y mucosidad. Esta enfermedad se llama disentería ame-biana, que a menudo conduce a una seria deshidratación (pérdida excesiva de agua en el cuerpo).

Amebiasis hepática Si las amebas se desplazan por vía sanguínea a otras partes del cuerpo, se pueden formar focos de infección en distintos órganos. En el 1 por ciento de los casos, infectan al hígado, en el que causan una dolencia llamada amebiasis hepática. Los síntomas de esta enfermedad incluyen fiebre, dilatación del abdomen, dolor e hiper-sensibilidad en la zona del hígado, justo debajo de las costillas derechas.

El método más común para diagnosticar la amebiasis es el examen microscópico de las heces del individuo afectado. La Entamoeba histolytica también puede identificarse en muestras de tejido obtenidas durante una exploración visual del colon con un instrumento flexible llamado colo-noscopio, o en el transcurso de una operación.

Si el médico detecta la presencia de Entaomeba histolytica, prescribe medicamentos tanto para los portadores asintomáticos (que pueden transmitir las amebas si no son eliminadas) como para los enfermos con la infección activa. El tratamiento normalmente dura tres semanas.

No hay vacuna o fármaco profiláctico (medicamento que previene una enfermedad) para la amebiasis. La prevención depende de la pureza de nuestras fuentes de agua, de la eliminación adecuada de los excrementos humanos y de utilizar correctamente las medidas de higiene, tales como lavarse bien las manos después de ir al baño y antes de comer.

El suministro municipal de agua aprobado por los departamentos locales de salud de Estados Unidos normalmente se considera seguro. Sin embargo, al acampar o durante estancias en otros países, es importante consumir agua que pro venga de suministros seguros y evitar beber la de los arroyos u otras fuentes similares.

Algo de grasa en el hígado es normal. Pero si la grasa en el hígado representa más del 5% al 10% del peso de tu hígado, puedes tener enfermedad hepática alcohólica o no alcohólica. En algunos casos, estas enfermedades pueden llevar a complicaciones graves. Está atento a la siguiente guía que te ayudarán a entender los síntomas, causas y tratamientos para el hígado

Más de 15 millones de personas en simplemente Estados Unidos abusan del alcohol. Casi todos ellos – el 90% -100% – desarrollan grasa en el hígado.

El hígado graso puede ocurrir después de beber cantidades moderadas o grandes de alcohol. Incluso puede ocurrir después de un corto período de consumo excesivo de alcohol (hepatopatía alcohólica aguda).

La genética o herencia (lo que se transmite de padres a hijos) juega un papel en el desarrollo de grasa en el hígado por la enfermedad hepática alcohólica de dos maneras: Puede influir en la cantidad de alcohol que se consume y su probabilidad de desarrollar alcoholismo. Y también, puede afectar los niveles de enzimas hepáticas implicadas en la descomposición (metabolismo) de alcohol.

Otros factores que pueden influir en la probabilidad de desarrollar la enfermedad de hígado graso alcohólico incluyen:

  • Hepatitis C (que puede conducir a la inflamación del hígado)
  • Una sobrecarga de hierro
  • Obesidad
  • Dieta

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es ahora la causa más común de enfermedad hepática crónica en muchas partes del mundo, como por ejemplo en Estados Unidos. Algunas personas con exceso de grasa en el hígado simplemente tienen lo que se llama un hígado graso. Aunque esto no es normal, no es grave si no conduce a la inflamación o daño.

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Como lo mencioné anteriormente, si la causa del hígado graso es el consumo de alcohol, con dejarlo a tiempo es suficiente. Suena fácil pero requiere de gran fuerza de voluntad. Aquí dejo este enlace con consejos para dejar el alcohol.

Muchos problemas de salud se mejoran con perder peso, el hígado graso es uno de ellos. Pero no se debe perder peso demasiado rápido porque eso mas bien puede provocar esta enfermedad. En lugar, se debe perder peso gradualmente mediante una dieta saludable y 30 minutos de ejercicio diarios. La recomendación es perder medio kilo (approx. 1 libra) por semana, máximo 1 kilo.

A pesar de que se necesitan más estudios científicos para comprobar los beneficios del cardo mariano para el hígado, muchos naturistas aseguran que esta planta medicinal mejora la función del hígado, aumenta la regeneración hepática y ayuda en la descomposición de la grasa que causa la enfermedad de hígado graso.

El cardo mariano (milk thistle) se puede conseguir en forma de suplemento en las tiendas naturistas y en algunas farmacias donde vendan suplementos naturales. También se puede ordenar por Internet aquí. Se toma de acuerdo a las instrucciones del frasco después de consultarlo con su médico.

Estudios preliminares demuestran que el jengibre podría ser bueno para el hígado graso. El jengibre contiene antioxidantes y también ayuda a bajar los triglicéridos.

Los antioxidantes en el jengibre combaten el estrés oxidativo, un posible causante del hígado graso

La toronja no solo sirve para la prediabetes sino que también es buena para el hígado graso. Se cree que la naringenina que contiene el pomelo puede activar los químicos responsables de la oxidación de ácidos grasos. También podría disminuir la grasa corporal y atenuar el síndrome metabólico, dos factores que a menudo contribuyen a la enfermedad de hígado graso.

Todas estas comidas contienen jarabe de maíz de alta fructosa y grasas trans, sustancias que son muy dañinas para la salud. En lugar de estas comidas, incluya en su dieta una variedad de frutas y vegetales y alimentos ricos en fibra y bajos en calorías y grasas saturadas.

Los vegetales crudos y las frutas son los alimentos más poderosos para curar el hígado. Estos alimentos ayudan a limpiarlo y repararlo, de manera que el hígado puede atrapar y eliminar más grasa y otras toxinas.

Nuestros pacientes vienen de todas partes del mundo. ¡Algunos son sus vecinos!

Creamos la aplicación Calcium Pro para facilitar el diagnóstico de los problemas de las paratiroides y el alto contenido de calcio. Esta aplicación médica está entre las 3 mejores del 2014.

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Lea nuestro Blog sobre Paratiroides
Relatos interesantes sobre los pacientes de hiperparatiroidismo que vemos todos los días. Algunos artículos son ¡muy interesantes!

Lea los relatos de más de 2,000 personas que se sometieron a la cirugía de paratiroides en el Centro de Paratiroides Norman.

Lea las 10 reglas de Norman sobre las paratiroides publicado en el New York Times.

Paratiroides.com es la autoridad principal del mundo en las glándulas paratiroides. Hiperparatiroidismo, la cirugía de glándulas paratiroides, los tumores de glándulas paratiroides, enfermedad de las glándulas paratiroides, los problemas de la hormona paratiroidea y los desordenes de calcio, todos son discutidos en un lenguaje fácil de entender con fotos e ilustraciones. Todos los aspectos de la enfermedad de glándulas paratiroides se discuten, incluyendo mini-cirugía paratiroidea (MIRP). Nuevo

Los temas relacionados están organizados en grupos. El funcionamiento normal de las glándulas paratiroides se presenta primero. El hiperparatiroidismo (enfermedad paratiroidea) se discute en la segunda sección, incluyendo los problemas de las glándulas paratiroides, tales como el exceso de producción de la hormona paratiroidea, calcio elevado en la sangre, los síntomas y las posibles complicaciones del hiperparatiroidismo incluyendo la osteoporosis, la fatiga crónica y los cálculos renales. La tercera sección presenta el tratamiento de la enfermedad paratiroidea incluyendo la cirugía del "pasado" y la nueva y mejor mini-cirugía de paratiroides - en la que casi todos los pacientes pueden tener su problema curado para siempre en menos de 20 minutos.

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Esta mini-cirugía puede cambiar su vida! Los últimos avances en la cirugía paratiroidea se discuten e ilustran en detalle. La cuarta sección discute los problemas durante cirugía en la búsqueda de glándulas paratiroides que generalmente son muy pequeñas y la importancia de un cirujano experimentado en este tipo de cirugía. Si usted está leyendo Paratioide.com, es probable que tenga un tumor de paratiroides que debe ser tratado. Debe educarse o sufre un gran riesgo que el tumor de la glándula paratiroidea no se diagnostique o se elimine en el momento oportuno. No existen muchos expertos en el mundo. por lo que necesita educarse bien.

Introducción a las glándulas paratiroides. Esta página es el punto de partida para aprender lo que son las glándulas paratiroides, donde están localizadas las glándulas paratiroides en el cuello, y lo que hacen.

Función de las glándulas paratiroides. Las glándulas paratiroides controlan el calcio en la sangre, en los huesos y el sistema nervioso. Si usted tiene el calcio alto o elevado, es casi seguro que tiene un problema de las glándulas paratiroides.

El hiperparatiroidismo. El hiperparatiroidismo es la enfermedad principal de las glándulas paratiroides. El hiperparatiroidismo ocurre cuando una de las paratiroides desarrolla un tumor que produce demasiada hormona paratiroidea. Este tumor debe ser eliminado. Más adelante leerá que una simple operación lo va a curar. pero usted debe leer esta página para empezar.

Los síntomas de Hiperparatiroidismo. Los sintomas de exceso hormonal paratiroidea o hiperparatiroidismo son variables. La mayoría de personas tienen síntomas. (Lea esta lista). Algunos no se dan cuenta que tienen un problema hasta que el tumor de paratiroides es removido y se empiezan a sentir mejor. Muchos de ustedes se sorprenderán de lo que este tumor puede causarle. aumenta su riesgo de apoplejía, enfermedades del corazón y el de cáncer.

El diagnóstico del hiperparatiroidismo y la enfermedad paratiroidea es muy fácil. Los niveles sanguíneos de calcio y la hormona paratiroidea hacen el diagnóstico. Si usted tiene calcio alto, es casi seguro que tiene un tumor en una de sus glándulas paratiroides. Las glándulas paratiroides controlan el calcio. Tiene un problema de calcio?. Vaya a función paratiroidea. Esta es la página que usted necesita fotocopiar y llevarle a su médico! Updated

La osteoporosis es un problema enorme causado también por la enfermedad de glándulas paratiroides. Al extirpar el tumor se recuperara la densidad ósea y la resistencia ósea. Este es el único tipo de osteoporosis que es 100% reversible.

Distribución por edad de la enfermedad de glándulas paratiroides. Aunque la enfermedad afecta con mayor frecuencia las personas mayores de 50 anos, los jóvenes también pueden adquirirla! Esta página muestra la distribución de edad y lo común que es para todo el públicos.

Imágenes y fotos de los tumores paratiroides. En esta página se muestran fotos de tumores removidos de nuestros pacientes durante en un período de dos semanas. Esto le permitirá ver los adenomas de paratiroides y comparar sus niveles de calcio y HPT a otros que ya han tenido la cirugía. para que pueda imaginar lo que puede tener en el cuello. Es muy informativo. Esta es una lectura obligada para todo el mundo.

Las causas de la enfermedad paratiroidea. ¿Cómo se produce la enfermedad paratiroidea? Se debe a la híper secreción de la hormona paratiroidea, este tema está cubierto en una página diferente. Esta página está muy avanzada y se analiza El por qué? y Cómo? las glándulas paratiroides se convierten en tumores. No comience marcha aquí, se puede confundir. Esta debería ser una de las últimas páginas que lea.

Las causas de calcio alto o elevado en la sangre. Nunca es normal (no es "OK") tener un nivel alto de calcio. Esta página habla de todas las enfermedades diferentes que pueden hacer que el calcio en la sangre se vea demasiado alto. La mayoría de la gente no necesita leer esta página. todas estas enfermedades son muy raras y probablemente no las tiene. usted tiene enfermedad paratiroidea. Esta página sólo se debe leer si su médico le dijo que su alto grado de calcio puede ser causado por el cáncer. es casi seguro que no es cáncer. Es casi seguro que es causado por un tumor benigno de la glándula paratiroidea.

Niveles bajos de vitamina D. Más de dos tercios de los pacientes con hiperparatiroidismo primario tienen niveles bajos de vitamina D en su sangre. Este es el mecanismo del cuerpo tratando de protegerse, pero es muy común y mal entendido por los endocrinólogos. Esta es una de nuestras páginas avanzadas y sólo debe ser leída después de entender los conceptos básicos de la enfermedad paratiroidea. Si su médico le dijo a usted que usted tiene niveles bajos de vitamina D, y que es la causa de su calcio alto, usted debe leer esto.

El diagnóstico de hiperparatiroidismo - AVANZADO. Esta es nuestra mejor página sobre la forma de diagnosticar la enfermedad paratiroidea, pero es más avanzada. Si usted es un paciente debe leer esta página sólo después de haber leído nuestra primera página en el diagnóstico de hiperparatiroidismo. Esta es una página importante, debe fotocopiarla y llevarla a sus médicos! Debe leer sobre la mini-cirugía paratiroidea y ver la película antes de leer esta página.

Paratiroides Sección 3: El tratamiento de la enfermedad de la paratiroides y el hiperparatiroidismo: La cirugía paratiroidea ‘Antigua' y cirugía paratiroidea Nueva 'Mini'

La cirugia estándar para glándulas paratiroides. Desde 1925 el tratamiento para la enfermedad paratiroidea (hiperparatiroidismo) ha sido la cirugía estándar. Esta se sigue realizando hoy en día como lo fue en aquel entonces. pero nadie debe tener esta gran operación! Por favor. evite esta gran operación. ninguno de los expertos en paratiroides realiza esta cirugía hoy día. Si el cirujano no realiza al menos una o dos operaciones de paratiroides cada semana, y debe ir a otro cirujano.

Cirugía Paratiroidea Mínimamente Invasiva. Mini-cirugía paratiroidea (MIRP) fue inventada en 1993. Esta página explica cómo prácticamente TODOS los pacientes deben tener mini-cirugía en lugar de la antigua "operación paratiroidea" - Pero usted tiene que encontrar un cirujano de paratiroides con experiencia. los pacientes deben leer esta página y la siguiente. No deje que su médico le diga que usted no puede conseguir la mini-cirugía porque su radiografía de sestamibi es negativa. Todo el mundo puede tener la mini-cirugía. Punto.

Procedimiento MIRP NOTA IMPORTANTE: DEBE LEER ESTA SECCIÓN. Esta página de Parathyroid.com entra en los detalles del procedimiento MIRP - una mini-operación que cura más del 99% de los pacientes de paratiroides. La operación sólo utiliza un mínimo de anestesia, por lo general tarda en promedio menos de 20 minutos, y los pacientes van a la casa alrededor de una o dos horas más tarde. Va, la incisión es generalmente sólo una pulgada. Haga clic aquí para ver la película archivada de esta operación como ocurrió en vivo 14 de junio 2006. Se incluye una breve conferencia por el Dr. Norman. Esta es la técnica mas avanzada en el tratamiento de paratiroides. No hay sangre en la película. Es muy informativa. Siénteseme, vea esta película, y aprenda.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. FISIOPATOLOGIA Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño. El organismo intentar regenerar los hepatocitos dañados, pero se produce fibrosis. Al progresar la.

GUÍAS DIAGNÓSTICAS DE GASTROENTEROLOGÍA 1.- CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Se trata de una alteración crónica e irreversible que representa la etapa final de diversos procesos agudos o crónicos que afectan al hígado, si bien el concepto es fundamentalmente morfológico donde se define como una alteración difusa de la arquitectura del hígado por fibrosis y nódulos de regeneración, clínicamente se puede sospechar por los antecedentes y los diversos datos clínicos que se pueden documentar. Se.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a: * incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática). * fenómenos de sangrado (coagulopatía). * aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices.

 Sistema Digestivo Cirrosis hepática La cirrosis es una afección en la que el hígado, se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, bloqueando parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado de controlar las infecciones eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos fabricar las.

CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICION. Es una enfermedad difusa del hígado con formación de fibrosis y nódulos estructuralmente anormales que producen trastornos en la microcirculación y disminución del flujo sanguíneo parenquimatoso efectivo como consecuencia de necrosis hepatocelular. EPIDEMIOLOGIA. En México ocupa el 5o.lugar dentro de las 20 primeras causas de mortalidad. Los principales grupos de edad afectados van de los 45 a los 65 años con una prevalencia de 21.63/100,000 hab. 20% a 30% de.

CIRROSIS HEPÀTICA. Agente: HUESPED: La cirrosis se puede desarrollar en cualquier momento o etapa de nuestra vida. Se dice que afecta más a los varones que a la mujer. Entre 40 y 60 años. MEDIO AMBIENTE: Se da en cualquier nivel socioeconómico. Los lugares propios donde se da esta enfermedad con más frecuencia son; donde hay baja escolaridad, delincuencia, vandalismo, prostitución, drogas, donde hay conflictos familiares y/o depresión. Estímulo desencadenante.

|[pic] | QUÉ ES LA CIRROSIS HEPÁTICA? La cirrosis hepática es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provocan la formación de tejido cicatrizal y daño permanente al hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de sangre a través del órgano. La pérdida del tejido hepático normal disminuye la capacidad que tiene el hígado de procesar nutrientes.

pacientes con cirrosis hepática por alcoholismo en el hospital civil viejo” Introducción Antecedentes El término cirrosis fue propuesto por Laennec hace más de 180 años. Deriva de la palabra griega oxxipe en latín scirro) que se traduce tanto por “amarillo grisáceo” como por“duro” y se refiere a la coloración y consistencia que adquiere el hígado en este proceso. En el pasado se consideraba que la cirrosis nunca era reversible, sin embargo, desde hace una década el concepto de cirrosis ha pasado.

Introducción La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatía crónica. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan: Infección por hepatitis B ó C Alcoholismo Las causas menos comunes de cirrosis pueden ser: Hepatitis autoinmunitaria Trastornos en las vías biliares Algunos medicamentos Enfermedades hereditarias Otras enfermedades hepáticas como esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. Manifestaciones clínicas: - Malestar general, debilidad, fiebre, anorexia, indigestión, flatulencias, nauseas, vómitos y dolor abdominal.- Ictericia, prurito.

arquitectura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones (insuficiencia hepática) y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación prehepática y la sangre busca otros circuitos para completar su ciclo habitual (fenómeno de escape). Como consecuencia de estos dos fenómenos: insuficiencia hepática y alteración de la circulación sanguínea hepática, aparecen las manifestaciones clínicas de esta.

Cirrosis hepática ¿Qué es? La cirrosis es una afección en la que el hígado se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, que bloquea parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado para otras funciones. Entre ellas: controlar las infecciones, eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre, procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos.

Pruebas de función hepática El término "pruebas de función hepática" es aplicado a una variedad de pruebas de sangre para averiguar el estado general del hígado. Las pruebas rutinarias de función hepática pueden dividirse entre las que son valores reales de la función hepática, como seroalbúmina o tiempo de protombina; y aquellas que son simplemente marcadores de la enfermedad hepática, como las diferentes enzimas hepáticas. Los médicos podrían ordenar pruebas hepáticas más específicas, como las.

CIRROSIS HEPÁTICA CONCEPTO Es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provoca la formación de tejido cicatrizal y daño permanente de hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de la sangre a través del órgano. Alteración crónica degenerativa irreversible del parénquima hepático y consiste en fibrosis extensa asociada a la formación de nódulos de regeneración. EPIDEMIOLOGÍA *La OMS dice.

Justificación de la Investigación Ésta investigación es realizada con el propósito de elaborar un sondeo sobre el conocimiento actual que la comunidad posee sobre la cirrosis y sus consecuencias, la investigación resulta oportuna, ya que en los últimos años se ha visto un alto crecimiento en las muertes por cirrosis en todo el territorio mexicano y por lo tanto se hace necesario saber que información maneja la comunidad sobre este tema, por lo tanto los beneficiados serán la comunidad en sí, ya.

DE ENFEMERIA EN CIRROSIS HEPATICA. Enfermedad crónica de pronóstico grave que se caracteriza por la destrucción de la arquitectura tisular hepática debido a la presencia de fibrosis y nódulos de regeneración, afectando el funcionamiento del hígado. Etiologia ALCHOHOLISMO CRONICO VIRUS DE LA HEPATITIS B,C,D HEPATITIS AUTO INMUNE ATRESIA BILIAR REACCION SEVERA A MEDICAMENTOS FALLO CARDIACO ACOMPAÑADO DE CONGESTION HEPATICA CAUSAS DESCONOCIDAS TIPOS DE CIRROSIS Cirrosis alcohólica: Tejido.

CIRROSIS HEPATICA: INTRODUCCION. LA CIRROSIS HEPATICA,ES LA CIRROSIS QUE AFECTA AL TEJIDO HEPATICO COMO CONSECUENCIA FINAL DE DIFERENTES ENFERMADADES CRONICAS. LAS CONSECUENCIAS DE LA CIRROSIS HEPATICA SOBRE LA SALUD DEL INDIVIDUO DEPENDE FUNDAMENTALMENTE DEL GRADODE FUNCIONALIDAD QUE EL HIGADO PUEDA CONSERVAR A PESAR DE LA ALTERACION HISTOLOGICA. ANATOMIA PATOLOGICA: LA ANORMALIDAD PRINCIPAL DE LA CIRROSIS HEPATICA ES: LA PRESENCIA DE FIBROSIS, QUE.

CIRROSIS HEPATICA La cirrosis hepática es la cirrosis que afecta al tejido hepático como consecuencia final de diferentes enfermedades crónicas. Las consecuencias de la cirrosis hepática sobre la salud del individuo dependen fundamentalmente del grado de funcionalidad que el hígado pueda conservar a pesar de la alteración histológica. EPIDEMIOLOGIA Mueren anualmente aproximadamente unas 27.000 personas a causa de cirrosis hepática en los países desarrollados. Afecta a 4 de cada 10.000 personas.

Mira esta pag http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs349/es/index.html http://es.scribd.com/doc/49306616/FISIOPATOLOGIA-DE-LA-CIRROSIS-HEPATICA CIRROSIS HEPATICA DEFINICION Cirrosis hepática Enfermedad degenerativa crónica del hígado en la que el tejido sano va siendo sustituido por tejido fibroso que altera las múltiples funciones de este órgano tan importante. La alteración más importante es la reducción en su capacidad de destoxificación (eliminación de tóxicos y residuos del cuerpo).

CIRROSIS HEPATICA PROBENIENTE DEL ALCOHOL Enfermedad crónica del hígado causada por fibrosis y alteraciones de su estructura normal va adquiriendo un aspecto nodular, crónica difusa, afectando toda su estructura y produciendo alteraciones nodulares. La cirrosis se define como una enfermedad hepática crónica que cursa con lesión hepatocelular, fibrosis y nódulos de regeneración. La activación de las células hepáticas estrelladas produce la fibrosis hepática, y está en combinación con distorsión.

 INTRODUCCIÓN La cirrosis hepática es una enfermedad crónica y difusa del hígado que altera su estructura y función. Desde el punto de vista histopatológico se define: necrosis celular, fibrosis y nódulos de regeneración. Las manifestaciones clínicas son independientes de su etiología, por lo que se relacionan más con el grado de disfunción hepática. Las manifestaciones clínicas se atribuyen a la disfunción hepatocelular progresiva y la hipertensión portal. Conforme progresa la enfermedad.

Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica. Causas Pruebas y exámenes Durante un examen físico, el médico puede encontrar: • Hepatomegalia y esplenomegalia • Tejido mamario excesivo • Abdomen expandido (distendido) como resultado de la presencia de demasiado líquido • Palmas enrojecidas • Vasos sanguíneos rojos en la piel en forma de araña • Dedos pequeños o contraídos • Testículos pequeños • Venas de la pared abdominal.

Cirrosis hepática 1.- ¿Qué debo saber? * La cirrosis Hepática es una enfermedad crónica progresiva que: Consiste en la muerte del tejido hepático normal, que es sustituido por un tejido fibroso o cicatricial desorganizado incapaz de ejercer las funciones del hígado. * Los hepatocitos (células funcionales del hígado) pierden su arquitectura normal, y el lobulillo hepático se convierte en un conglomerado de células y tejido fibroso. Esta pérdida de estructura del lobulillo lo incapacita.

CIRROSIS HEPATICA Es causado por una degeneracion cronica de las celulas parenquimatosas del higado y engrosamiento del tejido circundante. Los sintomas pueden incluir fatiga, perdida de peso, anorexia, alteraciones tubo gastrointestinal, ictericia. Puede ser el resultado del abuso de alcohol, hepatits viral fibrosis cistica, estenosis biliar, hemocromatosis, enfermedad de Wilson. El alcoholism y la hepatitis C son las causas mas frecuentes. Hay una alta incidencia de perdida muscular, perdida.

aumentar como consecuencia de algunas enfermedades relacionadas con la síntesis de la urea o en ciertos trastornos hepáticos; en estos casos, suele provocar graves trastornos nerviosos y digestivos. Presencia de carbonato amónico en la sangre. Su tasa normal es muy débil, 15+/-5 microgramos por 100 cc de sangre arterial. Aumenta (hiper-amoniemia) en las ictericias graves y en los comas hepáticos (70, 100 microgramos o más). Puede estar aumentada también en ciertas enfermedades enzimáticas con perturbación.

INTRODUCCION En el presente trabajo se hablará sobre Cirrosis Hepática en el cual se mencionarán los factores que conllevan a esta enfermedad, sus síntomas, su tratamiento, su prevención etcétera. Realicé esta investigación porque se me hizo muy importante, ya que es unos de los principales problemas de salud en México y afecta principalmente a los hombres. La cirrosis hepática es uno de los principales problemas de salud en México, ya que es la sexta causa de mortalidad general y la tercera.

CIRROSIS HEPÁTICA DEFINICIÓN: Enfermedad crónica e irreversible de hígado secundaria a una agresión externa. La estructura del hígado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones y los vasos sanguíneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hígado, aumenta la presión en la circulación pre hepática. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, cuyas diferentes funciones son esenciales para la vida. Entre las funciones del hígado tenemos: -.

ENFERMERIA Y LA ATENCION EN LA CIRROSIS HEPATICA Enfermedad de origen degenerativa crónica del hígado que produce aumento de tamaño con posterior contracción, pérdida de arquitectura y del normal funcionamiento de este órgano. Existen 5 tipos de cirrosis hepática:Cirrosis porta de Laennec,Cirrosis post necrótica,Cirrosis biliar,Cirrosis Cardiaca,Cirrosis metabólica inespecífica. Fisiopatologia Debido a la lesión de las células del parénquima hepático, el hígado se inflama y aumenta de tamaño.

Fases de la cirrosis[editar] Hepatocarcinoma (espécimen de necropsia). En la evolución de la enfermedad, podemos distinguir dos fases: cirrosis compensada y descompensada. Esta diferenciación tiene en cuenta que los pacientes hayan o no desarrollado las complicaciones propias de la enfermedad. Mientras se encuentre compensada, los pacientes pueden no presentar ningún síntoma, y esta fase puede vivir años. En esta fase hay un importante número de pacientes que todavía no han sido diagnosticados.

Nutrición para la cirrosis hepática El control de la dieta por un especialista aquí es vital. Hay que abstenerse del alcohol, el tabaco y cualquier tipo de droga. Nuestro médico vigilará si podemos tomar algún tipo de medicación y la dosis. Tomar algún suplemento multivitamínico, bajo control de un profesional, ya que en la cirrosis hepática la absorción de nutrientes a partir de la dieta se ve afectada. Una dieta baja en sal nos ayudará a no retener más líquidos (Ascitis) y a facilitar el trabajo.

Definición de la cirrosis hepática La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado. Sus células hepáticas van siendo reemplazadas por tejido cicatrizado, lo cual interfiere progresivamente con el funcionamiento normal del hígado, ocasionando que este no cumpla sus funciones adecuadamente. Las causas pueden ser muy diversas * El consumo excesivo de alcohol es una de las principales causas. * Algunas hepatitis crónicas del tipo B, C, y D. * Enfermedades hereditarias o congénitas.

hígado Cirrosis hepática Medidas preventivas Conclusiones Bibliografía Resumen En el presente trabajo se trata el tema del la Cirrosis Hepática, enfermedad que por afectar a uno de los órganos más importantes del cuerpo, e indispensables para la vida (el hígado). Es de gran interés para profesionales de la salud y toda la población mundial. En el mismo serán abordados temas como: la anatomía y función del hígado, el concepto, causas y las medidas de prevención de la Cirrosis Hepática, entre.

ingreso: 07 -09 – 2011 * Servicio: Medicina 3II * Nª de cama: 43 * Ocupación: Ama de casa * Grado de Instrucción: Secundaria * Procedencia: lima * Estado Civil: Casada * Religión: Católica * Diagnostico Medico: Cirrosis Hepatica * Tratamiento:. * Dextrosa al10% * H(2) K(1) 15g x min * Furosimida 20mg EV c/8hrs * Omeprazol 40mg EV c /12hrs * Ceftriaxona 2g EV c/24hrs * Enema evacuante * Lactulosa 30cc c/8hrs.

Diagnostico médico: Cirrosis Hepática. I. ANTECEDENTES Adulto mayor mencionado en el caso en estudio ha sido alcohólico durante 15 años. II. DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO MEDICO CIRROSIS HEPATICA Concepto: La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a la incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática), fenómenos de.

CIRROSIS HEPATICA Y ASCITIS  La organización mundial de la salud, define a la insuficiencia hepatica crónica o cirrosis hepática como: “Proceso difuso caracterizado por fibrosis y la conversión de la arquitectura normal en una estructura nodular anormal como consecuencia de un gran numero de padecimientos inflamatorios crónicos que afectan al hígado” ANATOMIA FISIOLOGIA  Producción de bilis, necesaria para la digestión de los alimentos. formación de glucógeno y su conversión.

tto Excepción: paracentesis con gran volumen en pacientes no edematosos con IR  6-8 g de albumina x c/L de ascitis removida. C. Ictericia: No hay terapia especifica Excluir potenciales causas reversibles de hiperbilirubinemia 2. TERAPEUTICA DE CIRROSIS DESCOMPENSADA A. SANGRADO VARICEAL: TTO MEDICO: objetivo reducir la presión portal y deterner el sangrado. Vasopresina, somastotatina, octreotide y terlipresina. Octreotide: Análogo sintético de la somatostatina, efectivo en disminuirlas complicaciondes.

Llegan acompañados de amigos, con quienes horas antes brindaron, y brindaron, y brindaron… Provenientes del antro o de la fiesta en alguna casa, al menos tres adolescentes de entre 12 y 16 años de edad —en promedio por día— llegan intoxicados por alcohol a Urgencias Pediatría del Nuevo Hospital Civil Dr. Juan I. Menchaca.

No tienen una enfermedad alcohólica del hígado; tampoco son alcohólicos, pero los muchachos llegan al hospital por alguna reacción secundaria al alcohol, que sus amigos o familiares no pudieron subsanar con agua mineral, haciendo que vomitara, ni bañándolo con agua fría.

Llegan a Urgencias con descompensación, deshidratación, mareos, pérdida del sentido y baja súbita de glucosa, entre otros problemas, refiere el médico de Urgencias Pediatría en turno nocturno, Luis Javier Robles Arellano.

“Los han llevado de madrugada; el último caso fue un paciente que se descompensó, llegó con la glucosa casi en cero, con crisis convulsiva, pero eso fue secundario al consumo de bebidas alcohólicas; algunos, 14 años, masculino”.

A los pacientes que llegan en esta situación, se les desintoxica, se trata de corregir los daños que les pudo ocasionar la intoxicación aguda de alcohol y, de ser necesario, se les deriva a otra área o unidad hospitalaria.

Después de su tratamiento, el caso se notifica al Comité de Maltrato Infantil existente en el hospital, donde, dependiendo del caso, se trabaja con el joven y le se brinda información sobre las instituciones que ofrecen asesoría y tratamiento para dejar de tomar alcohol.

TESTIMONIO
De una noche de cervezas gratis a 26 años sin probar alcohol

Se esperaba una gran fiesta en la colonia El Fresno, y así fue. Algunos vecinos lograron entrar a la inauguración de una reconocida cervecería de la zona, en donde ese día regalaron la bebida. Ese día fue decisivo para José, que era un adolescente, que tomó como sus amigos todas las cervezas que pudo y que hizo valer la frase: “Heladas y regaladas”.

Fue su primera borrachera. El primer encuentro con el alcohol a ese grado, pues anteriormente ya había probado la cerveza.

Los años de vida de José eran proporcionales a los que tenía viviendo en una situación de violencia intrafamiliar. Y a pesar de que su padre, quien era alcohólico, no era su ejemplo a seguir, eran tantos los problemas que finalmente se acercó al alcohol, sin siquiera darse cuenta, al verlo como una manera de olvidar lo demás.

Después de la experiencia de la cervecería, José continuó con el “gusto” por el alcohol, cuando comenzó a laborar en Ferrocarriles Nacionales de México, donde un día por poco y murió arrollado en las vías, mientras andaba alcoholizado.

Ya casado y con hijos, José dio al hospital por un problema con el aparato digestivo: le dejó de funcionar por la gran cantidad de alcohol que ingería.

En el hospital, la enfermera instaló un suero en el brazo de José y una sonda para sacar todo el alcohol que traía en su estómago. Su páncreas no funcionaba, y todo era por una descompensación alcohólica, combinada con una diabetes, ignorada hasta ese momento.

José rondaba los 30 años y había pasado la mitad en compañía del alcohol. La primera noche de hospital tuvo alucinaciones: “Me ponían suero y, cuando iban entrando las gotitas a mi cuerpo, yo veía que eran soldados que estaban apuntándome con un arma; hablaba a las enfermeras y no me hacían caso, entonces, me quité las mangueras del suero y me salí; llegué a la casa pensando que ya no iba a volver a tomar alcohol”.

Hoy tiene 66 años y 26 de pertenecer a un grupo de apoyo de Alcohólicos Anónimos, del Grupo Morelos. Llegó ahí por decisión propia, pero después de muchas situaciones que, como ocurría con su padre, hacía insostenible su estancia en casa, con su esposa e hijas. Comprendió que no era un “vicioso” o “borracho”, como le decían sus cercanos, sino que tenía una enfermedad.

“En el grupo, a través de compartir los problemas, me dan una solución para escuchar y tener una tribuna en donde nos subimos a compartir el vidrio que traigo adentro y me hace daño, y que lo tengo que sacar; entre todos, los problemas nos tocan de a menos”.

17% bebe alcohol de forma abusiva, cinco copas o más en una sola vez, según el mismo estudio

60% en secundaria y prepa bebió alguna vez (Encuesta Escolar sobre Adicciones 2012)

50% en Jalisco bebió alcohol en el último año, según la Encuesta Nacional de Adicciones

189 Mil jaliscienses son dependientes del alcohol, es decir, 65 de cada mil

7 mil jaliscienses reciben tratamiento por alguna adicción, de acuerdo con el Sisvea 2013

42% de ellos refirió que el alcohol fue la primera droga probada y casi nueve de cada 10 beben

15 mil tratamientos contó el Sisvea durante 2012, y 18 mil durante 2011

El término hígado graso se refiere a una enfermedad del hígado caracterizada por acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). El alcohol es una causa frecuente de hígado graso, y es un factor que siempre debe considerarse en un paciente con hígado graso. En este artículo nos referiremos a la esteatosis hepática no asociada al consumo de alcohol. La acumulación de grasa en los hepatocitos puede llevar a inflamación hepática, con la posibilidad de desarrollar fibrosis y finalmente terminar en el daño hepático crónico (o cirrosis).

La obesidad y el sobrepeso son las causas más importantes de hígado graso.

El hígado graso se conoce de varias formas:

  • Hígado graso: Término general. Cuando no es por alcohol es conocida como hígado graso no alcohólico, en inglés NAFLD (non-alcoholic fatty liver disease).
  • Esteatosis hepática: Acumulación de grasa en el hígado, sinónimo de hígado graso.
  • Esteatohepatitis no alcohólica: Cuando la acumulación de grasa en el hígado también es acompañada por un proceso inflamatorio. En inglés se conoce como NASH (non-alcoholic steatohepatitis).
  • Esteatohepatitis metabólica: También se ha propuesto llamar a esta enfermedad esteatohepatitis metabólica (metabolic steatohepatitis; MESH).

Un paso crítico en el tratamiento del hígado graso es un cambio en los hábitos de alimentación, reduciendo las comidas calóricas y los excesos de grasa. La causa de la acumulación de grasa en el hígado no se conocen con certeza, pero hay algunos mecanismos que han demostrado ser muy importantes en el desarrollo de la enfermedad:

  • Resistencia a la insulina.
  • El estrés oxidativo.
  • Liberación de citokinas.

El hallazgo de hígado graso es extremadamente frecuente. Esta enfermedad está asociada con los siguientes factores de riesgo:

  • Obesidad y sobrepeso.
  • Sedentarismo.
  • Diabetes.
  • Hipercolesterolemia.
  • Hipertrigiceridemia.