propranolol tratamiento ansiedad

Quemar o enterrar diariamente las basuras de las casas; o echarlas al carro recolector, así se evitan los criaderos de moscas, ratas o cucarachas que transmiten enfermedades.

En aquellos lugares donde no hay agua potable, hervirla por 10 minutos o ponerle cloro(tres gotas de cloro por cada litro de agua)

Tener un sistema adecuado de disposición de excrementos (como primera medida tener letrina o interior de agua)

Usar zapatos para evitar la anquilostomiasis, principalmente.

Alimentarse adecuadamente y en forma balanceada

Mantener la viviendo, los pisos, las paredes y los alrededores limpios y secos

Evitar el contacto de las manos y los pies con el lodo, como la tierra o la arena de aquellos sitios donde se sabe o se sospecha que existe contaminación fecal

Evitar ingerir alimentos en ventas callejeras y lugares con deficientes condiciones higiénicas

Cuando no está comiendo, el hígado suministra azúcar al convertir glucógeno en glucosa en un proceso llamado glucogenólisis.

El hígado actúa como la reserva de glucosa (o combustible) del cuerpo, y ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre circulante y otros combustibles del cuerpo parejos y constantes. El hígado almacena y también fabrica glucosa dependiendo de la necesidad del cuerpo. La necesidad de almacenar o liberar glucosa es señalada principalmente por las hormonas insulina y glucagón.

Durante una comida, su hígado almacenará azúcar, o glucosa, en forma de glucógeno para un momento posterior cuando el cuerpo lo necesite. Los altos niveles de insulina y los niveles de glucagón suprimidos durante una comida promueven el almacenamiento de glucosa como glucógeno.

Cuando no está comiendo, especialmente durante la noche o entre comidas, el cuerpo tiene que fabricar su propia azúcar. El hígado suministra azúcar o glucosa al convertir glucógeno en glucosa en un proceso llamado glucogenólisis. El hígado también puede fabricar el azúcar o glucosa necesarias al recolectar aminoácidos, productos de desechos y subproductos grasos. Este proceso se denomina gluconeogénesis.

El hígado también fabrica otro combustible, las cetonas, cuando hay poco suministro de azúcar….

Cuando está bajando el almacenamiento de glucógeno del cuerpo, éste comienza a conservar los suministros de azúcar para los órganos que siempre requieren azúcar. Estos incluyen: el cerebro, los glóbulos rojos y partes del riñón. Para suplementar el suministro limitado de azúcar, el hígado fabrica combustibles alternativos denominados cetonas provenientes de las grasas. Este proceso se llama cetogénesis. La señal hormonal para que comience la cetogénesis es un nivel bajo de insulina. Los músculos y otros órganos corporales queman cetonas como combustible. Y se guarda el azúcar para los órganos que la necesitan.

Los términos “gluconeogénesis, glucogenólisis y cetogénesis” pueden parecer conceptos o palabras complicados en una prueba de biología. Tómese un momento para revisar las definiciones e ilustraciones anteriores. Cuando tiene diabetes, estos procesos pueden desequilibrarse, y si entiende completamente lo que está sucediendo, puede tomar los pasos para solucionar el problema.

Es importante que los individuos con diabetes tipo 2 entiendan estos conceptos, porque algunos de los niveles de azúcar altos en sangre matutinos vistos comúnmente en la diabetes tipo 2 son el resultado de una gluconeogénesis excesiva durante la noche. La formación excesiva de cetonas es un problema menos común, pero puede ser peligrosa, y necesita atención médica de emergencia.

Hay disponibles cuestionarios de autoevaluación para los temas cubiertos en este sitio web. Para averiguar cuánto aprendió sobre los Datos acerca de la diabetes, tome nuestro cuestionario de autoevaluación cuando haya completado esta sección. El cuestionario presenta múltiples opciones. Por favor, elija la mejor respuesta única a cada pregunta. Al final de la encuesta, aparecerá el puntaje. Si tiene más del 70% de respuestas correctas, lo está haciendo muy bien. Si su puntaje es menor del 70%, puede regresar a esta sección y revisar la información.

5 PUNTOS PARA REPARAR UN HÍGADO DAÑADO, Cómo fortalecerlo y los Signos de daño que debes tener en cuenta para actuar con urgencia.

El hígado tiene un rol principal y vital en el cuerpo, por lo tanto, es extremadamente importante poner atención a la salud de este órgano.

Para tener un hígado saludable, debes consumir comida saludable, hacer algo de ejercicio y tener suficientes horas de sueño (mínimo 7 horas).

Cuando algo no anda bien con el hígado, diferentes funciones y partes del cuerpo pueden mostrar síntomas. Existen varios tipos de problemas al hígado, entre los cuales se encuentran la enfermedad quística, hepatitis, hígado graso y cálculos biliares

Definitivamente debes consultar a un doctor si presentas alguno de los síntomas mencionados aquí, ya que podría tratarse de hepatitis, fallas en los riñones o una enfermedad crónica al hígado.

Síntomas Comunes:

Pérdida de Apetito

La pérdida del apetito es uno de los primeros síntomas que aparecen. Las personas que sufren de daños al hígado, puede que sientan que no quieren comer nada.

Es necesario saber que la bilis ayuda a descomponer químicamente las lipidos para que puedan ser digeridas. El problema surge cuando la comida no es digerida apropiadamente, lo cual da como experiencia la falta de apetito e incluso una pérdida de volumen severa. Las personas que no comen se sentirán débiles y cansadas todo el tiempo.

Piel Amarilla

No sólo la piel se torna amarilla, sino que también la lengua, los ojos, las uñas y yemas de los dedos.

Este fenómeno es llamado ictericia y es causada cuando el hígado no está trabajando apropiadamente, y en vez de deshacerse de la bilirrubina (un pigmento amarillo) junto con las células antiguas de glóbulos rojos, la acumula en la sangre y los tejidos del cuerpo.

La bilirrubina se acumula en el torrente sanguíneo y luego en la piel, por lo tanto, adopta un tono amarillento.

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Se identificaron los ensayos clínicos aleatorios (diseños paralelos o cruzados [crossover]) que compararon grupos de pacientes con cualquier enfermedad hepática subyacente que recibieron, o no recibieron, nutrición enteral o parenteral o suplementos nutricionales orales, sin restricciones en cuanto a la fecha, el idioma ni el estado de publicación. Se consideraron por separado seis categorías de ensayos: pacientes con tratamiento médico o quirúrgico que reciben nutrición parenteral, nutrición enteral o suplementos.

En cada informe se buscaron los siguientes datos: fecha de publicación; localización geográfica; criterios de inclusión y de exclusión; tipo de apoyo nutricional y composición de la formulación de nutrientes; duración del tratamiento; cualquier nutrición proporcionada a los controles; otras intervenciones proporcionadas a los pacientes; número, sexo y edad de los participantes del estudio; estado de hospitalizado o ambulatorio; enfermedades hepáticas subyacentes; riesgos de sesgo (generación de la secuencia, ocultación de la asignación, cegamiento, informe incompleto de resultado, análisis de intención de tratar, informe selectivo de resultado, otros [intereses personales, desequilibrio inicial, interrupción temprana]); mortalidad; morbilidad hepática (desarrollo o resolución de la ascitis o la encefalopatía hepática, aparición de hemorragia gastrointestinal); puntuaciones de calidad de vida; eventos adversos; infecciones; duración de la estancia hospitalaria o en la unidad de cuidados intensivos; costos; bilirrubina en suero; complicaciones posoperatorias (solo ensayos quirúrgicos); y resultados nutricionales (balance nitrogenado, mediciones antropométricas, peso corporal). Los resultados primarios de esta revisión fueron la mortalidad, la morbilidad hepática, la calidad de vida y los eventos adversos. Los datos se extrajeron por duplicado; las diferencias se resolvieron por consenso.

Los datos correspondientes a cada resultado se combinaron en un metanálisis (RevMan 5.1). Los cálculos se informaron mediante los cocientes de riesgos o las diferencias de medias, junto con intervalos de confianza (IC) del 95%. Se emplearon modelos de efectos fijos y de efectos aleatorios; se informaron los modelos de efectos fijos a menos que un modelo, pero no el otro, encontrara una diferencia significativa (en cuyo caso ambos se informaron). La heterogeneidad se evaluó con la prueba de Chi 2 y la estadística I 2. Se planificó realizar análisis de subgrupos para evaluar enfermedades hepáticas específicas (hepatitis alcohólica, cirrosis, carcinoma hepatocelular), enfermedades hepáticas agudas o crónicas y ensayos que emplearon formulaciones estándar o de aminoácidos de cadena ramificada (para los resultados de encefalopatía hepática). Se planificó realizar análisis de sensibilidad para comparar ensayos con bajo y alto riesgo de sesgo y ensayos informados como artículos completos. Se realizaron los siguientes análisis exploratorios: 1) los ensayos con tratamiento médico y quirúrgico se combinaron para cada intervención nutricional; 2) los análisis de intención de tratar en los que los datos dicotómicos faltantes se imputaron como el mejor-peor de los casos; 3) se combinaron todos los ensayos para evaluar la mortalidad; 4) los efectos se calcularon mediante las reducciones del riesgo absoluto.

Se identificaron 37 ensayos; sólo uno de ellos tuvo bajo riesgo de sesgo. No se encontraron diferencias significativas en la mayoría de los análisis. Se encontraron los siguientes hallazgos significativos: 1) los pacientes no quirúrgicos con ictericia que recibieron nutrición parenteral tuvieron una reducción en la bilirrubina sérica (diferencia de medias [DM] -2,86 mg%; IC del 95%: -3,82 mg% a -1,89 mg%, tres ensayos) y una mejoría en el balance nitrogenado (DM 3,60 g/día; IC del 95%: 0,86 g/día a 6,34 g/día, un ensayo); 2) los pacientes quirúrgicos que recibieron nutrición parenteral tuvieron una reducción en la incidencia de ascitis posoperatoria solo en el modelo de efectos fijos (CR 0,65; IC del 95%: 0,48 a 0,87; dos ensayos, I 2 = 70%) y un ensayo demostró una reducción de las complicaciones posoperatorias, especialmente las infecciones (en particular neumonía); 3) la nutrición enteral puede haber mejorado el balance nitrogenado en los pacientes no quirúrgicos (aunque no fue posible combinar los tres ensayos); 4) un ensayo quirúrgico de nutrición enteral encontró una reducción en las complicaciones posoperatorias; y 5) los suplementos nutricionales orales tuvieron varios efectos en los pacientes no quirúrgicos (reducción de la aparición de ascitis [CR 0,57; IC del 95%: 0,37 a 0,88; tres ensayos]), posiblemente una reducción en las tasas de infección (diferencias significativas observadas solo en el modelo de efectos fijos) (CR 0,49; IC del 95%: 0,24 a 0,99; tres ensayos, I 2 = 14%) y una mejoría en la resolución de la encefalopatía hepática (CR 3,75; IC del 95%: 1,15 a 12,18; dos ensayos, I 2 = 79%). Aunque no hubo un efecto general de los suplementos sobre la mortalidad en los pacientes no quirúrgicos, el único ensayo con riesgo bajo de sesgo encontró un aumento del riesgo de muerte en los pacientes que recibieron suplementos. Tres ensayos de suplementos en pacientes quirúrgicos no lograron mostrar diferencias significativas. A partir de los diversos análisis de subgrupos o de sensibilidad no se obtuvo nueva información. Los análisis exploratorios tampoco revelaron información excepto por un enigma lógico. No hubo diferencias en la mortalidad al combinar todos los ensayos, pero los ensayos de nutrición parenteral encontraron que los pacientes que la recibieron tuvieron una mejor supervivencia (CR 0,53; IC del 95%: 0,29 a 0,98; diez ensayos). O la primera observación representa un error tipo II o la última un error tipo I.

Enfermedades hepáticas propias del embarazo

Dra. Escalante Bencomo Nancy B*.

*Médico Gastroenterólogo Hospital Clínico de Maracaibo- Fundación Zuliana del Hígado.

Durante el embarazo, ocurren alteraciones fisiológicas, y hormonales, sin embargo, los cambios que ocurren en el perfil hepático son considerados normales. Afortunadamente, las enfermedades hepáticas, son poco frecuentes durante el embarazo. Se estima que un 3% de los embarazos, se complican con una afección hepática; de manera que aún siendo poco frecuentes, cuando ocurren, son realmente un drama y tragedia, tanto para el médico como para la madre y el feto, ya que éstas, están asociadas con una alta morbimortalidad materno fetal (1).

Debido a lo complejo de estas afecciones y a los riesgos tan elevados, es importante que se haga el diagnóstico temprano, de estas entidades, que permita el manejo adecuado por un equipo multidisciplinario, que involucre al obstetra, al gastroenterólogo/hepatólogo, y neonatólogo, a fin de reducir la morbimortalidad materno/fetal.

Algunas enfermedades hepáticas son específicas del embarazo, por lo que desde el punto de vista clínico, es útil clasificarlas en 3 categorías a saber:

1. Enfermedades hepáticas que son propias del embarazo, o sea que ocurren sólo durante el embarazo.

2. Enfermedades hepáticas que coinciden con el embarazo.

3. Enfermedades hepáticas preexistentes que coinciden con el embarazo.

Algunos autores, las dividen en enfermedades relacionadas con el embarazo, que serían las propias del embarazo, y enfermedades no relacionadas con el embarazo, que serían las que coinciden con el embarazo, y las preexistentes, que coinciden con el embarazo y que pueden aparecer en cualquier momento del embarazo (2).

ENFERMEDADES PROPIAS DEL EMBARAZO

En esta categoría, las afecciones hepáticas, tiene sus características clínicas y momento de aparición, de acuerdo al trimestre del embarazo, con sus excepciones, por lo que resulta práctico distinguirlas de acuerdo al momento de su aparición. Así tenemos que existen 5 entidades muy propias del embarazo, la Hiperemesis Gravídica, que ocurre en el primer trimestre del embarazo, la colestasis intrahepática del embarazo, y la pre eclampsia y Eclampsia, que ocurren durante el segundo o tercer trimestre, el Síndrome de HELLP y el Hígado Graso Agudo del embarazo, que ocurren en el tercer trimestre del embarazo (3) (Cuadro 1).

En el ejercicio diagnóstico, resulta útil considerar ciertos interrogantes como:

1. ¿Existe en esta paciente signos y síntomas de enfermedad hepatocelular crónica?

2. ¿Hay características clínicas y bioquímicas de una patología de vías biliares?

3. ¿Existe historia de consumo de drogas, productos “naturales”, ingesta alcohólica o viajes recientes?

4. ¿Es la presentación clínica, compatible con alguna de las afecciones hepáticas propias del embarazo?(4)

(HG) Durante el primer trimestre del embarazo, son frecuentes las nauseas y vómitos, pero si estos síntomas se vuelven severos, con deshidratación, cetosis y pérdida de peso en mas del 5%., se conoce como hiperemesis gravídica.

Esta entidad, ocurre en un 0.3% a 2% de los embarazos, y es característica del primer trimestre. Puede iniciarse tan pronto como la 4ª a 10ª semana de gestación, y generalmente se resuelve, a las 18 a 20 semanas (4,5).

Su etiología no está muy clara, y probablemente se deba a una combinación de factores: Trastornos de la motilidad gástrica, factores hormonales, psicológicos, alteraciones del sistema nervioso autónomo, factores genéticos e inmunológicos (5,6).

Hay evidencias de que existe un aumento de la actividad de la Gonadotropina Coriónica que a su vez produce estimulación de los procesos secretorios del tracto gastrointestinal y de la glándula tiroidea, de allí que existe un hipertiroidismo transitorio en un 60% de las embarazadas.

Otros factores hormonales incluyen elevación de estrógenos, disminución de la prolactina e hiperactividad del axis hipotalamico- hipofisiario adrenal (7).

También se ha pensado que existen mecanismos inmunológicos e inflamatorios pudieran contribuir con la HG, en particular el FNT que se encuentra elevado en algunas pacientes, además de elevación de la IgG e IgM (8).

Laboratorio El hígado se encuentra afectado en un 50% a 60% de las pacientes con HG.

Las alteraciones más frecuentes son una elevación moderada de las aminotransferasas que generalmente nunca están por encima de 200-250 UI/L(9,)

No es frecuente la ictericia, siendo las cifras de bilirrubina no superior a 4mg/dL.

La severidad de estas alteraciones de las pruebas hepáticas, se correlacionan con la severidad de los vómitos, y probablemente esta disfunción hepática está relacionada con desnutrición y anomalías en la excrecion de la bilirrubina ya que al desaparecer los síntomas, las enzimas, se normalizan y el estado nutricional, se restaura (10).

Pueden observarse otras alteraciones bioquímicas como: elevación de la urea y creatinina, hipofosfatemia, hipomagnesemia, e hipokalemia (5).

Es muy importante hacer el diagnóstico diferencial con una hepatitis viral. Además, en los casos, en que se prolongan los síntomas, sería aconsejable, practicar una endoscopia superior, a fin de descartar una obstrucción mecánica.

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3. Limpieza de Riñones Capítulo 5

Si la presencia de cálculos biliares en el hígado o cualquier otra situación ha dado lugar al desarrollo de arena en los riñones o en la vejiga, puede que también necesites limpiar tus riñones. Los riñones son muy delicados, órganos filtradores de sangre que se congestionan fácilmente por una digestión pobre, estrés o por un estilo de vida irregular. La principal causa de congestión en los riñones son piedras en los riñones. Sin embargo, la mayoría de cristal/piedras de los riñones, son demasiado pequeños para ser reconocidos mediante los instrumentos de diagnóstico modernos tales como los rayos X.

La siguientes hierbas, cuando se toman diariamente durante un período de 20-30 días, pueden ayudar a disolver y eliminar todo tipo de piedras de riñón, incluyendo piedras de ácido úrico, de ácido oxálico, de fosfatos y de aminoácidos. Si tienes un historial de piedras en los riñones, puede que necesites repetir esta limpieza unas cuantas veces en intervalos de 6 semanas.

1.-Raiz seca de hortensia arborescente ( Hydrangea arborescens), eupatorio rojo (Eupatorium purpurea) y raiz de altea (Althea oficinalis)

2.-Perejil fresco; el perejil seco no tiene efecto.

3.-Tintura de vara de oro ( eliminar en caso de alergia, alternativa: hierbas de vara de oro)

4.-Cápsulas de gengibre ( 1 cápsula con las comidas 3x día)

5.-Cápsulas de gayuba ( 1 cápsula con el desayuno, 2 cápsulas con la cena)

7.- Comprimidos de óxido de magnesio ( 1 cápsula diaria)

Toma 1 oz de cada una de las primeras 3 hierbas y 2 oz de cada una de las restantes y mézclalas cuidadosamente. Guárdalas en un bote hermético. Antes de irte a dormir pon en remojo 3 cucharadas colmadas de la mezcla en 2 tazas de agua (taza de té), tápalo y déjalo así toda la noche. A la mañana siguiente haz arrancar un hervor a la mezcla, luego cuélala. En caso de que hubieras olvidado poner en remojo la mezcla por la noche, por la mañana lleva la mezcla a ebullición y déjala reposar durante 5-10 minutos antes de colarla.

Bebe unos pocos sorbos de vez en cuando en 6-8 veces a lo largo del día. No es necesario tomar la infusión caliente o templada, pero no la pongas en el refrigerador. No añadas azúcar ni edulcorantes. Después de haber comido deja pasar al menos 1 hora antes de tomar el siguiente sorbo.

Repite este procedimiento durante 20 días. Si sientes malestar o rigidez en el área baja de tu espalda, es debido a que los cristales de sal de las piedras del riñón pasan a través de los conductos de la uretra del sistema urinario. Cualquier olor o color fuerte de la orina al comienzo y durante la limpieza, indica una mejor liberación de toxinas de los riñones. Aunque normalmente, la liberación es gradual y no cambia significativamente el color o la textura de la orina. Importante: Durante la limpieza, ayuda a los riñones bebiendo cantidades extra de agua, un mínimo de 6-8 vasos por día.

A ser posible, durante la limpieza evita el consumo de productos de origen animal, lácteos, té, café, alcohol, bebidas carbonatadas, chocolate y cualquier comida o bebida que contenga conservantes, edulcorantes artificiales, colorantes, etc. Además de beber esta infusión cada día, también puedes mordisquear una pequeña porción de piel de limón de cultivo biológico en la parte izquierda de tu boca y una pequeña porción de zanahoria en el lado derecho unas 30-40 veces cada una. Esto estimula la función de los riñones. Asegúrate de hacerlo en ciclos de al menos % hora entre uno y otro.

Si estás haciendo limpiezas de hígado, asegúrate de hacer una limpieza de riñón después de cada 3 limpiezas de hígado.

¿Pueden padecer cirrosis los perros?

  • Dolor regional.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Fractura y dolor de huesos.
  • Jaquecas.
  • Debilidad.
  • Fiebre y resfriados.

Tratamientos en Todo el Cuerpo (Integrales)
Entre los tratamientos integrales se pueden incluir:

Tratamientos Locales (Por regiones)
Entre los tratamientos locales se pueden incluir:

Para estar protegido debes recibir las tres dosis de la vacuna en el establecimiento de salud.

Si sospechas que has estado en riesgo de contraer hepatitis B, acude al establecimiento de salud para hacerte la prueba y recibir tratamiento gratuito.

  • Al tener relaciones sexuales sin preservativo con una persona infectada.
  • Personal de salud
  • Personal de las fuerzas armadas, policiales y bomberos
  • Personas con hemofilia
  • Personas con VIH
  • Personas privadas de la libertad
  • Trabajadoras sexuales
  • Hombres que tiene sexo con hombres
  • Usa preservativo en todas las relaciones sexuales.
  • No compartas objetos de uso personal, material de pedicura y manicure, aguas, jeringas ni material para confeccionar tatuajes o piercings.
  • Cansancio
  • Fiebre
  • Tono amarillento de la piel o los ojos (ictericia)
  • Dolor muscular o de articulaciones
  • La congestión del hígado es causada por la sobrecarga tóxica y se produce cuando este es incapaz de desintoxicar el torrente sanguíneo con eficacia.

    Cuando el hígado está congestionado, las toxinas circulan por el torrente sanguíneo y pueden llegar al cerebro, sistema nervioso u otros órganos.

    Ante una sobrecarga, el hígado intenta expulsar las toxinas de exceso y estas van a parar a los riñones, causando congestión adicional.

    Los factores más importantes involucrados en el tratamiento de todas las enfermedades del organismo humano son el hígado y la congestión de la vesícula biliar. De hecho, los médicos han encontrado que en todas las enfermedades graves, en particular el cáncer, el hígado estaba en condiciones extremadamente pobres.

    ¿Qué factores predisponen a la congestión del hígado?

    • Exceso de alcohol, carbohidratos refinados, cafeína, hidrogenados
    • Grasas y aceite.
    • Intoxicación alimentaria.
    • Toxinas ambientales.
    • Estreñimiento crónico.
    • Candidiasis crónica /Disbiosis intestinal

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    Se considera un ataque al hígado a un trastorno digestivo que produce dolor, molestias e inflamación en la parte superior derecha del abdomen, dolor de cabeza, sensación de estómago lleno y naúseas.
    En ocasiones estos síntomas van acompañados de sabor amargo en la boca, eructos con olor a huevo, también pueden presentarse mareos, vómitos y sensación de decaimiento general.

    El llamado ataque al hígado se produce horas después de haber tomado alimentos grasos, los cuales generalmente se toman acompañados por otros alimentos que contienen almidón, por ejemplo hamburguesas y patatas fritas, embutidos con pan, etc.

    En otros casos el ataque al hígado aparece luego de haber consumido alimentos que no se consideran grasos y en realidad se encuentran dentro de los que contienen más grasa como huevos, mayonesa, chocolate, helados, productos de pastelería, tortas y postres.

    Los alimentos fritos suelen estar entre los grandes causantes del ataque al hígado.

    ¿Porqué dicen que el ataque al higado no existe?

    Quien ha pasado por uno o más ataques de hígado y reconoce perfectamente los síntomas no estará dispuesto a creer que el higado no tiene nada que ver con el problema.
    Pero la verdad es que las molestias suelen ser causadas por la vesícula o por el intestino grueso y en muchos casos por ambos a un mismo tiempo.

    Para explicarlo en forma breve diremos que el hígado genera bilis, esta se deposita en la vesícula y cuando se realiza la digestión la vesícula va descargando bilis en el intestino delgado con la finalidad de disolver las grasas, esta descarga la realiza en forma de contracciones.
    Cuando se consumen alimentos muy grasos la vesícula se ve obligada a verter más bilis, esto lleva a que trabaje en exceso al contraerse mayor cantidad de veces, si además en su interior hay uno o más cálculos las molestias y el dolor están asegurados.

    Cuando ese exceso de bilis pasa al intestino grueso y se suma con los gases producto de la fermentación de alimentos ricos en almidón, quedará repleto de burbujas y se inflamará como un globo.
    El dolor del lado derecho del abdomen, donde se encuentra el hígado, se debe a que en esa zona el intestino grueso forma un ángulo llamado ángulo hepático y es donde se acumula gran cantidad de gases y burbujas.

    Cual es el tratamiento para un “ataque al higado”

    Se pueden emplear estos REMEDIOS CASEROS PARA EL ATAQUE AL HÍGADO, colocar hielo en la zona para reducir la inflamación, beber mucho líquido evitando las bebidas gaseosas, tomar alimentos como caldo de verduras, manzanas al horno, filete de pollo al horno o a la parrilla con verduras cocidas.
    Evitar todo tipo de alimentos grasos, pan, pastas, arroz y aquellos que generan gases como las patatas, boniatos, frijoles, etc.
    Consultar al médico de inmediato cuando se presenta un dolor agudo que no se calma, fiebre o vomitos y diarrea a un mismo tiempo.

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    Entrada escrita en fecha julio 19th, 2011 a la hora 16:58 en la categoria: Trastornos del sistema digestivo.

    ami siempre me pasa lo mismo horas despues de haber ingerido algo, en el ultimo mes me eh enfermado ya 3 veces y me eh dado cuenta que es a causa del queso, antes no me hacia mal y de un dia para otro me cae faltal a que se debe eso? ya nose que hacer, tengo hasta miedo de comer algunas cosas aveces, por que las veces que me eh enfermado del estomago es horrible son nauseas que duran horas no vomito al tiro y cuando lo hago despues de muchas horas empieso con fiebre mareos alucinaciones y al final diarrea
    que debo hacer?

    Valeria: Puedes estar presentando una intolerancia alimentaria, como mencionas el queso se podría pensar en una intolerancia a la lactosa y en ese caso puedes probar suprimiendo el consumo de todos los productos lácteos, los elaborados con leche y también aquellos que contengan lactosa (lee las etiquetas).
    La recomendación es que consultes a un gastroenterólogo para determinar cual es la causa concreta, porque puede tratarse de problemas en el estómago, vesícula, hígado o intestinos y tienen que realizarte algún estudio para luego indicarte el tratamiento que corresponda,

    Tengo todos los sintomas pero mi dolor es en el lado Izquierdo sera podria ser igual el ataque al higado. Tambien hace dos meses estuve mal de gastristis tiene esto alguna relación?

    Hola, hace unos meses me operaron de la vesícula y me la quitaron. Me colocaron un tubo para que me ayudara a digerir alimentos y mi estomago se acostumbrara poco a poco, yo me descuide y según los doctores el tubo creo llagas en los ductos biliares, estuve a punto de morir pero al ir a emergencias me pudieron colocar 2 tubos, me hicieron sentir muy bien yo segui mi dieta y tome mi medicación recomendada, hace 2 dias me quitaron el tubo y ahora estoy sufriendo de un dolor es ardor en la parte derecha de mi cuerpo y ese dolor va hasta el dolor de mi espalda, no se que hacer el hielo me tranquilizo el dolor pero aun sigue ahi. podria recomendarme algo?…si no es que ya estare en emergencias de nuevo

    hola cuando tuve 5 años me contagie de hepatitis ahora tengo 28años nunca me controle y es la segunda ves que me agarra un dolor tan fuerte que no me deja caminar me puede traer consecuencias por mi falta de descuido.¿que debo hacer?

    paola: Supongo que te refieres a la hepatitis A, es la más común y no suele dejar secuelas ni causar trastornos en el futuro.
    Existen otras hepatitis como la B o la C que pueden transformarse en enfermedades crónicas que afectan gravemente al hígado, esas si requieren controles periodicos.
    El dolor del lado derecho, frente al hígado, puede deberse a un “ataque al higado” o a cálculos en la vesícula. Otras posibles causas pueden los trastornos intestinales, como por ejemplo el colon irritable, entre otros.
    La inflamación del apéndice puede producir un dolor fuerte que llega hasta la pierna, pero el dolor en los ovarios también puede extenderse hasta la pierna, por lo tanto lo aconsejable es que consultes al médico para determinar la causa de ese dolor.

    Hola me pasa ami que hoy cuando me levante me levante re bien y me tome como desayuno menos de una media taza de cafe con leche con unas galletas chicas de chips de chocolates comi unas siete u ocho son chiquitas igual luego de haber desayunado me puse nervioso y me dio una molestia en el ojo derecho como un dolor pero no me dolia la panza ni tengo el estomago inflamado ni siento esa sensacion de estomago lleno directamente por las dudas me tome una buscapina pensando que era ataque al higado soy de argentina encima estoy medicado por que tengo hemetofobia miedo a vomitar hoy fui al doctor y me dijo q hice bien en tomar buscapina pero el dolor se me va y viene de aratos en el ojo derecho y como hace anios que no vomito ni me descompongo le tengo miedo a eso me dieron un tranquilizante llamado alplax es un relajante para dormir x los nervios me pueden ayudar. A superar este miedo a vomitar. No me deja vivir cuando llega la hora o del desayuno merienda comida y cena me da muchisimo miedo a comer …..

    Que puedo hacer. Tengo miedo de comer es un infierno mi vida siempre dependo de metoclopramida o de reeliveran 10 mg en comprimidos para no vomitar y estoy harto de tomar tanta medicacion primero el dr me dijo que era gastritis luego que era principio de ulcera y ahora que es psicologico y me dieron para el control de la acidez omeprazon 20 mg luego pantoprazon de 40 mg y luego esomeprazon de 40 mg y se me fue la acides del estomago y luego ahora me dieron reeliveran y alplax o sublingual para relajarme el sublingual y el alplax q es un ansiolitico para dormir me lo dieron q puedo hacer. Fui al psicologo y solamente me hablaba y preguntaba pura mierda de la vista de mi flia y toda esa mierda me canse y no fui mas porque no me ayudo en nada eso. Parecia un interrogatorio policial lo que me preguntaba y jamas toco el tema de porque le tengo miedo a vomitar y la verdad q no se que hacer pueden ayudarme. Estoy a punto de querer suicidarme porque no doy mas por este problema me pueden ayudar.

    Angel: No dices si consultaste a un gastroenterólogo y te realizaron los estudios necesarios para comprobar que no existe ninguna causa orgánica que te produzca ese malestar, porque veo que te han tratado para Gastritis o principio de úlcera sin resultados. Si no te hicieron estudios solicita que te los hagan.
    Cuando tienes un ataque al hígado no es necesario tomar buscapina, se puede mejorar tomando las clásicas gotas que venden en farmacias y contienen alcachofa y boldo, también ayuda beber agua con jugo de limón, la Buscapina hay que dejarla para cuando existen cólicos fuertes.
    Respecto a lo que tomaste en el desayuno, deberías comer más sano, olvidate de las galletitas con chocolate y suspende la leche y todos los lácteos por unos días, porque puedes haber desarrollado una intolerancia a la lactosa sin saberlo. Si al cabo de esos días no notas mejorías puedes volver a consumir lácteos.
    En cuanto a la fobia al vómito, creo que lo importante es saber si surgió antes o después de que comenzaron tus malestares digestivos y en caso de tratarse de una verdadera Fobia necesitas consultarlo con un psiquiatra y el profesional decidirá que tipo de terapia psicológica es la que necesitas porque hay varias y puede que la que hayas recibido no fuera la adecuada.

    Hola, a mi me pasó una ves, sali con mi mamá a hacer mandados y cunado volviamos para mi casa me desmayé en la calle, justamente ese dia no habia desayunado pensé que se trataba de eso y lo dejé pasar, dias despues no podia dormir en la noche, tenia pesadillas por la noche,no comia nada(creo que me hacia peor ya que no podia ir al baño porque no ingeria alimentos) estaba todo inflamado y ya casi que no podia respirar era horrible, me dijeron que me tenia que cuidar al comienzo lo hice pero despues ya no, ahora estoy otra ves asi, pero a diferencia de que no me desmayé, pero siento como una bola cuando me siento que parece que se me va a salir por la espalda, eructos cuando ingiero algo o gases,sensacion de andar en el “aire” todo el tiempo (nose si se deba a lo mismo) siento que se me corta el aire, y debido a eso tengo mala circulacion, quisiera saber que tengo que hacer para controlarlo! Desde ya muchas gracias!

    Gabriela: Es necesario que consultes a un gastroenterólogo para saber cual es la causa de esos trastornos digestivos, tienen que realizarte estudios, al menos una ecografía abdominal porque no existe ninguna otra forma de saber cual es el problema.
    Puedo ayudarte con sugerencias tales como no comer grasas ni frituras, evitar alimentos que generan gases como papas (patatas), patata dulce (boniato, camote), porotos, lentejas, garbanzos, habas, mani, bebidas gaseosas, etc, aumentar el consumo de frutas y vegetales, consumir yogur descremado, cambiar el pan de harina blanca por pan integral y beber abundante agua. Con esa medidas deberían lograr una mejoría, pero insisto en que realices una consulta con un gastroenterólogo.

    Tengo ya mas de un año con un dolor en esa zona (donde esta el higado) algunas veces me da despues de comer, otras veces solo por estar acostado o sentado. No es un dolor insoportable si no que es un dolor molesto nadamas que me empieza desde espalda del lado derecho de la espalda abajo y despues me llega hasta mas al centro del ambdomen. He cambiado mi alimentacion varias veces pero me sigue dando coma lo que coma.

    Hola, hace dos años que vengo luchando con los ataques de mi marido, él los tiene desde que recuerda, aproximado desde los 17 años hasta hoy con sus 35.

    le dan ataques al hígado casi una vez al mes, presenta nauseas, vómitos de pura bilis acompañados de una infinidad de eructos que retumban en la casa, dolores de cabeza, sensación de lleno y cansancio, ni más ni menos. Hace tiempo vengo prestándo atención a lo que come antes de estos ataques, por lo general el vino siempre está presente unos días antes de que le agarren.
    La otra noche tomó dos copas de vino con pizza y llegó a la casa sintiéndose medio incómodo, pero al día siguiente se despertó bien, desayunamos y almorzamos (un plato de arroz con una pata de pollo y veduras, todo al horno) sin contratiempos pero a la noche salimos a cenar y tomó dos pintas de cerveza artesanal con dos salchichas alemanas, pan, chucrut y mostaza cervecera, de postre picoteó dos bocados de strudel de manzana y helado de crema que eras mios! ajaja.
    A la mañana siguiente despertó mal, con los síntomas que te mencioné más arriba.
    Lamento no saber como cuidarlo o aconsejarlo.
    Hace un año atrás se hizo estudios de todo tipo:
    – ecografía abdominal, dónde evaluaron su hígado, vesícula biliar, páncreas, baso y riñones.

    – hepatograma completo (donde aparentemente se incluye el exámen de celiaquía que nos cobraron 300 pesos argentinos!!)

    y le dijeron que todo estaba bien, en perfecto funcionamiento y cuando se realizó este estudio el dia anterior se lo había pasado vomitando.

    no hemos visitado a un gastroenterólogo, hasta ahora lo vieron dos médicos clínicos, podrá un gastroenterólogo decirnos algo nuevo? o nos enviará a hacer estos estudios que ya dieron bien? hay alguna pista que nos puedas dar sobre qué podría ser lo que lo aqueja??

    • Medicamentos para revertir la intoxicación. La insuficiencia hepática aguda causada por sobredosis de acetaminofeno o intoxicación por hongos se tratan con medicamentos que pueden revertir los efectos de la toxina.
    • Trasplante de hígado. La insuficiencia hepática aguda es irreversible en muchos casos. En estas situaciones, el único tratamiento puede ser un trasplante de hígado. Durante un trasplante de hígado, el cirujano extirpa el hígado dañado y lo reemplaza con un hígado sano de un donante. Leer más.

    Su médico trabajará para controlar los signos y síntomas que está experimentando y tratar de evitar las complicaciones causadas por la insuficiencia hepática aguda. Esta atención puede incluir:

    • Aliviar el exceso de líquido en el cerebro. Edema cerebral causado por la insuficiencia hepática aguda puede aumentar la presión en su cerebro. Los medicamentos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquido en el cerebro.
    • Detección de infecciones. Su equipo médico tomará muestras periódicas de sangre y orina para ser probado para detectar signos de infección. Si su médico sospecha que usted tiene una infección, usted recibirá medicamentos para tratar la infección.
    • Prevención de hemorragias graves. Las personas con insuficiencia hepática aguda a menudo desarrollan úlceras sangrantes en el tracto gastrointestinal. Su médico le puede dar medicamentos para reducir el riesgo de sangrado. Si se pierde una gran cantidad de sangre, se puede requerir transfusiones de sangre.

    Para reducir el riesgo de insuficiencia hepática aguda en el cuidado de su hígado, trate de:

    • Siga las instrucciones de los medicamentos. Si usted toma paracetamol u otros medicamentos, consulte el prospecto para obtener instrucciones sobre la dosis recomendada y no exceder de la dosis.
    • Dígale a su médico acerca de todos sus medicamentos. Dígale a su médico acerca de los medicamentos a base de hierbas que esté tomando. Estos pueden interferir con los medicamentos recetados que esté tomando.
    • Beber alcohol con moderación, en todo caso. Limite la cantidad de alcohol que se consume a no más de una bebida al día para las mujeres y no más de dos bebidas al día para los hombres.
    • Evite los comportamientos de riesgo. Busque ayuda si usted usa drogas intravenosas ilegales. No comparta agujas para inyectarse drogas. Si usted decide tener relaciones sexuales, use condones. Si usted decide tener tatuajes o piercings en el cuerpo, tener cuidado con la limpieza y la seguridad cuando se trata de seleccionar una tienda.
    • Vacunarse. Si usted está en mayor riesgo de contraer la hepatitis, si ya ha sido infectado con algún tipo de virus de la hepatitis o si tiene una enfermedad hepática crónica, hable con su médico sobre la vacuna contra la hepatitis B. La vacuna también está disponible para la hepatitis A.
    • Evite el contacto con la sangre de otras personas y los fluidos corporales. Virus de la hepatitis se pueden propagar por pinchazos accidentales o limpieza inadecuada de la sangre o fluidos corporales. También es posible infectarse al compartir cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
    • No comer setas. Puede ser difícil distinguir un hongo comestible de una venenosa.
    • Tenga cuidado con los aerosoles. Cuando se utiliza un limpiador en aerosol, asegúrese de que la habitación se ventila, o usa una máscara. Tomar las medidas de protección similares al pulverizar insecticidas, fungicidas, pinturas y otros productos químicos tóxicos. Siga siempre las instrucciones del fabricante.
    • Mira lo que pone en su piel. Cuando el uso de insecticidas y otros productos químicos tóxicos, cúbrase la piel con guantes, camisas de manga larga, un sombrero y una máscara.
    • Elija una dieta saludable. Elija una dieta basada en plantas con una variedad de frutas y verduras. Limite los alimentos altos en grasa.
    • Mantenga un peso saludable. La obesidad puede causar una enfermedad llamada enfermedad de hígado graso no alcohólico, que puede incluir el hígado graso, hepatitis y cirrosis.

    La insuficiencia hepática aguda se produce cuando el hígado pierde rápidamente su capacidad de funcionar. Más comúnmente, la insuficiencia hepática se desarrolla lentamente durante el curso de años. Pero en la insuficiencia hepática aguda, insuficiencia hepática desarrolla en cuestión de días.

    Los signos y síntomas de insuficiencia hepática aguda pueden incluir:

    • Coloración amarillenta de la piel y ojos (ictericia)
    • Dolor en la parte superior derecha de su abdomen
    • Náusea y vómitos
    • Una sensación general de malestar
    • Dificultad para concentrarse
    • Desorientación o confusión
    • Somnolencia

    La insuficiencia hepática aguda puede desarrollarse rápidamente en una persona sana, y es potencialmente mortal. Si usted o alguien que usted conoce de repente desarrolla una coloración amarillenta de los ojos o la piel, dolor en la parte superior del abdomen o cualquier cambio inusual en el estado mental, la personalidad o el comportamiento, busque atención médica de inmediato.

    La insuficiencia hepática aguda se produce cuando las células del hígado se dañan significativamente y éste ya no es capaz de funcionar. La insuficiencia hepática aguda tiene muchas causas potenciales, incluyendo:

    • Sobredosis de paracetamol. Tomar demasiado acetaminofeno es la causa más común de insuficiencia hepática aguda. La insuficiencia hepática aguda puede ocurrir si usted toma una dosis muy grande de paracetamol a la vez, o puede ocurrir si usted toma dosis mayores a las recomendadas cada día durante varios días, especialmente en personas con enfermedad hepática crónica.
    • Medicamentos recetados. Algunos medicamentos recetados, incluyendo antibióticos, medicamentos anti-inflamatorios no esteroides y los anticonvulsivos, pueden causar insuficiencia hepática aguda.
    • Suplementos de hierbas. Medicamentos a base de hierbas y suplementos, como kava, efedra, solideo y poleo, se han relacionado con la insuficiencia hepática aguda.
    • Hepatitis y otros virus. La hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis E puede causar insuficiencia hepática aguda. Otros virus que pueden causar insuficiencia hepática aguda incluyen Epstein-Barr, citomegalovirus y el virus del herpes simplex.
    • Toxinas. Las toxinas que pueden causar insuficiencia hepática aguda incluyen las setas venenosas Amanita phalloides, que a veces se confunde con especies comestibles.
    • Enfermedad autoinmune. La insuficiencia hepática puede ser causada por la hepatitis autoinmune – una enfermedad en la cual el sistema inmunológico ataca las células del hígado, causando inflamación y daño.
    • Enfermedades de las venas en el hígado. Las enfermedades vasculares, tales como el síndrome de Budd-Chiari, pueden causar bloqueos que se forman en las venas del hígado y conducir a insuficiencia hepática aguda.
    • Enfermedad metabólica. Enfermedades metabólicas raras, como la enfermedad de Wilson y el hígado graso agudo del embarazo, con poca frecuencia causan insuficiencia hepática aguda.
    • Cáncer. El cáncer que comienza en el hígado o el cáncer que se disemina al hígado desde otras partes de su cuerpo puede hacer que su hígado falle.

    Muchos de los casos de insuficiencia hepática aguda no tiene una causa aparente.

    La insuficiencia hepática aguda a menudo causa complicaciones, incluyendo:

    • Exceso de líquido en el cerebro (edema cerebral). El exceso de líquido ocasiona presión por acumulación en el cerebro, que puede desplazar el tejido cerebral fuera del espacio que normalmente ocupa (hernia). El edema cerebral puede privar a su cerebro de oxígeno.
    • Trastornos de hemorragia. Una insuficiencia hepática no es capaz de producir cantidades suficientes de los factores de coagulación, que ayudan a que la sangre coagule. El sangrado de úlceras en el tracto gastrointestinal o en otros lugares es difícil de controlar porque la sangre no se coagula rápidamente.
    • Infecciones. Las personas con insuficiencia hepática aguda tienen un mayor riesgo de desarrollar una variedad de infecciones, sobre todo en la sangre y en las vías respiratorias y urinarias.
    • Insuficiencia renal. La insuficiencia renal a menudo se produce después de un fallo hepático, especialmente en casos de sobredosis de paracetamol, lo que daña tanto su hígado y sus riñones.

    Las pruebas y los procedimientos utilizados para el diagnóstico de la insuficiencia hepática aguda incluyen:

    • Análisis de sangre. Exámenes de sangre para determinar qué tan bien está funcionando el hígado pueden incluir la prueba de tiempo de protrombina, que mide el tiempo que tarda la sangre en coagular. Si usted tiene insuficiencia hepática aguda, la sangre no coagula tan rápido como debería.
    • Pruebas de imagen. El médico puede recomendar pruebas de imagen, como la ecografía, para evaluar el hígado. Las pruebas de imagen pueden aparecer daños en el hígado y pueden ayudar a su médico a determinar la causa de sus problemas en el hígado.
    • Examen de tejido hepático. Su médico puede recomendar un procedimiento para extraer una pequeña muestra de tejido del hígado (biopsia hepática). Las pruebas de los tejidos del hígado pueden ayudar a su médico a entender por qué su hígado está fallando. Para las personas con un riesgo de sangrado durante la biopsia, tales como aquellos con insuficiencia hepática aguda, el médico puede realizar una biopsia hepática transyugular. Para ello, una pequeña incisión en el lado derecho de su cuello y un tubo delgado (catéter) se pasa en una vena grande en el cuello, a través de su corazón y hacia abajo en una vena que sale del hígado. Luego, el médico inserta una aguja hacia abajo a través del catéter y recupera una muestra del tejido del hígado.

    Las personas con insuficiencia hepática aguda son tratadas en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. Cuando es posible, su médico trabajará para tratar la insuficiencia hepática aguda. Pero en muchos casos, el tratamiento implica el control de las complicaciones y dar tiempo al hígado para curar.

    Los tratamientos de la insuficiencia hepática aguda pueden incluir:

    • Medicamentos para revertir la intoxicación. La insuficiencia hepática aguda causada por sobredosis de acetaminofeno o intoxicación por hongos se tratan con medicamentos que pueden revertir los efectos de la toxina.
    • Trasplante de hígado. La insuficiencia hepática aguda es irreversible en muchos casos. En estas situaciones, el único tratamiento puede ser un trasplante de hígado. Durante un trasplante de hígado, el cirujano extirpa el hígado dañado y lo reemplaza con un hígado sano de un donante. Leer más.

    Su médico trabajará para controlar los signos y síntomas que está experimentando y tratar de evitar las complicaciones causadas por la insuficiencia hepática aguda. Esta atención puede incluir:

    • Aliviar el exceso de líquido en el cerebro. Edema cerebral causado por la insuficiencia hepática aguda puede aumentar la presión en su cerebro. Los medicamentos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquido en el cerebro.
    • Detección de infecciones. Su equipo médico tomará muestras periódicas de sangre y orina para ser probado para detectar signos de infección. Si su médico sospecha que usted tiene una infección, usted recibirá medicamentos para tratar la infección.
    • Prevención de hemorragias graves. Las personas con insuficiencia hepática aguda a menudo desarrollan úlceras sangrantes en el tracto gastrointestinal. Su médico le puede dar medicamentos para reducir el riesgo de sangrado. Si se pierde una gran cantidad de sangre, se puede requerir transfusiones de sangre.

    Para reducir el riesgo de insuficiencia hepática aguda en el cuidado de su hígado, trate de:

    • Siga las instrucciones de los medicamentos. Si usted toma paracetamol u otros medicamentos, consulte el prospecto para obtener instrucciones sobre la dosis recomendada y no exceder de la dosis.
    • Dígale a su médico acerca de todos sus medicamentos. Dígale a su médico acerca de los medicamentos a base de hierbas que esté tomando. Estos pueden interferir con los medicamentos recetados que esté tomando.
    • Beber alcohol con moderación, en todo caso. Limite la cantidad de alcohol que se consume a no más de una bebida al día para las mujeres y no más de dos bebidas al día para los hombres.
    • Evite los comportamientos de riesgo. Busque ayuda si usted usa drogas intravenosas ilegales. No comparta agujas para inyectarse drogas. Si usted decide tener relaciones sexuales, use condones. Si usted decide tener tatuajes o piercings en el cuerpo, tener cuidado con la limpieza y la seguridad cuando se trata de seleccionar una tienda.
    • Vacunarse. Si usted está en mayor riesgo de contraer la hepatitis, si ya ha sido infectado con algún tipo de virus de la hepatitis o si tiene una enfermedad hepática crónica, hable con su médico sobre la vacuna contra la hepatitis B. La vacuna también está disponible para la hepatitis A.
    • Evite el contacto con la sangre de otras personas y los fluidos corporales. Virus de la hepatitis se pueden propagar por pinchazos accidentales o limpieza inadecuada de la sangre o fluidos corporales. También es posible infectarse al compartir cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
    • No comer setas. Puede ser difícil distinguir un hongo comestible de una venenosa.
    • Tenga cuidado con los aerosoles. Cuando se utiliza un limpiador en aerosol, asegúrese de que la habitación se ventila, o usa una máscara. Tomar las medidas de protección similares al pulverizar insecticidas, fungicidas, pinturas y otros productos químicos tóxicos. Siga siempre las instrucciones del fabricante.
    • Mira lo que pone en su piel. Cuando el uso de insecticidas y otros productos químicos tóxicos, cúbrase la piel con guantes, camisas de manga larga, un sombrero y una máscara.
    • Elija una dieta saludable. Elija una dieta basada en plantas con una variedad de frutas y verduras. Limite los alimentos altos en grasa.
    • Mantenga un peso saludable. La obesidad puede causar una enfermedad llamada enfermedad de hígado graso no alcohólico, que puede incluir el hígado graso, hepatitis y cirrosis.

    Los síntomas de la enfermedad del hígado en perros son a menudo sutiles en las primeras etapas y tienden a ser un poco variables en diferentes perros. Algunos de los síntomas comunes de la enfermedad hepática de perros se discuten en el artículo siguiente. Sigue leyendo para saber más acerca de los síntomas de la enfermedad hepática canina y su tratamiento.

    Una de las causas principales de la muerte en los perros son las enfermedades de hígado. El hígado es un órgano vital que realiza un número de funciones esenciales. La función principal del hígado es la desintoxicación de la sangre, la eliminación de productos de desecho del sistema y la secreción de la bilis para ayudar a la digestión. El hígado también ayuda a llevar a cabo varios procesos bioquímicos, también ayuda a curar las enfermedades del sistema inmunológico. Como se puede ver, las enfermedades del hígado tienden a paralizar la mayoría de las funciones del cuerpo, ya que el órgano ya no es capaz de realizar su capacidad óptima. Es importante detectar síntomas de la enfermedad de hígado del perro tan pronto como sea posible. Esto es porque el tratamiento temprano significa que el hígado tiene la oportunidad de superar cualquier enfermedad y realizar bien sus funciones.

    Causas de la enfermedad hepática del perro

    Existen varias causas que llevan a la enfermedad hepática en los perros. Algunas de las causas más comunes de la enfermedad hepática en perros son:

    • Infección por agentes bacterianos, virales o parasitarios como la leptospirosis, hepatitis y gusanos del corazón.
    • Hepatopatía tóxica en perros debido a daños en el hígado por la exposición a las drogas, productos químicos, toxinas tales como corticoides, aspirina o envenenamiento.
    • Cáncer de hígado
    • Cambios en el hígado congénitos o adquiridos
    • Trauma debido a un severo golpe directo en el abdomen como en un accidente de coche
    • Pancreatitis, inflamación del páncreas que se propaga al hígado
    • Anemia hemolítica que causa disminución en el suministro de oxígeno a las células del hígado
    • Hepatitis crónica del hígado debido al almacenamiento de cobre, medicamentos anticonvulsivos, cirrosis, etc.

    Síntomas de la enfermedad del hígado del perro

    La enfermedad del hígado canino es uno de los asesinos más grandes de los perros, que no se detecta en las primeras etapas. El hígado tiene la capacidad de regeneración y, por tanto, los síntomas que aparecen son muy sutiles. Por lo tanto, sólo los perros que son llevados a un veterinario con regularidad, son diagnosticados con enfermedades del hígado en sus etapas iniciales. En el momento en que los síntomas de la enfermedad del hígado son más prominentes, la enfermedad ya se encuentra en desarrollo, y la función del hígado está reducida. Algunos de los síntomas de la enfermedad de hígado en perros son los siguientes:

    ☛ Síntomas gastrointestinales
    La primera indicación de la enfermedad hepática en perros es la pérdida de apetito, es decir, la anorexia. El perro empieza a comer menos de lo normal. Junto con la pérdida de apetito, el perro muestra signos de trastornos gastrointestinales como diarrea, vómitos, e incluso a veces estreñimiento. Esto se produce debido a un metabolismo incorrecto de los hidratos de carbono, proteínas y grasas debido al mal funcionamiento del hígado. La pérdida de peso se suma a los problemas del perro. A medida que el perro sufre de mal funcionamiento metabólico, sufre de anemia. Por lo tanto, se vuelve muy débil, inactivo y aletargado.

    Cambios neurológicos
    Los altos niveles de toxinas que circulan en el cuerpo producen un sinnúmero de trastornos neurológicos, así como cambios de comportamiento en el perro. Por lo que el hígado es incapaz de filtrar las toxinas de la corriente sanguínea, las toxinas se acumulan en el cerebro. Esto lleva a la encefalopatía hepática. Por lo tanto, lleva a una serie de cambios en el comportamiento como la agresividad, desorientación, agitación, estupor, presión de la cabeza, convulsiones, babeo excesivo, sensación de vértigo, ataxia, torpeza mental, vagar sin rumbo y en casos graves coma.

    Ictericia
    Cuando la secreción de la bilis desde la vesícula biliar está obstruida, esto lleva a la acumulación de bilirrubina en la sangre. Esto lleva a la ictericia en los perros. Entonces, la parte blanca de los ojos de los perros, así como las membranas mucosas de la lengua y las encías, se ponen amarillas. El perro comienza a pasar orina de color brillante amarillo-naranja debido a la bilirrubinuria.

    Color de las heces
    Las heces se convierten pálidas de color gris. La bilis secretada contiene electrolitos, colesterol, ácidos biliares, bilirrubina, así como globulinas. Es muy importante para la eliminación de los fármacos, la absorción de grasa desde el intestino hacia el torrente sanguíneo, así como la recirculación de las células rojas de la sangre. La bilirrubina es una sustancia tóxica que se desintoxica en el hígado y es excretada. Sin embargo, cuando el hígado no logra desintoxicar y excretar bilirrubina del sistema, el perro pasa heces pálidas grises, loo que indica una obstrucción completa de las vías biliares, debido a una enfermedad hepática.

    Trastornos de la coagulación
    La enfermedad hepática causa problemas de coagulación en el animal. Esta condición se llama coagulopatía. Cuando un perro sufre de una enfermedad del hígado, ésta afecta a su estómago y el duodeno. Por lo tanto, el perro sufre de hemorragia gastrointestinal y se observa sangre en las heces del perro. A veces, la sangre se detecta en la orina del perro, así como vómitos.

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    Aun así, la fosfata alcalina alta en perros no tiene todavía una explicación exacta de por qué sucede, aunque se sabe que hay una estrecha relación entre varias enfermedades y esta. Algunas enfermedades en el cánido relacionadas con esta enzima son las siguientes:

    • Laenfermedad de Cushing, que causa un exceso de la hormona de la adrenalina
    • Hepatitis infecciosa
    • Hiperplasia nodular, una enfermedad hepática crónica y benigna en donde se segrega fosfatasa alcalina de forma anormal

    El tratamiento en nuestros amigos de cuatro patas es también similar, relacionándose más con la enfermedad que hay detrás que con el nivel de la enzima en sí.

    En los gatos, un aumento de fosfatasa alcalina puede estar relacionado con la lipidosis hepática felina. Esta enfermedad consiste en la acumulación de grasas dentro del hígado, provocando una insuficiencia hepática que puede causar la muerte del animal. Esta enfermedad suele darse más en gatas hembras y en felinos adultos acostumbrados a comer alimentos de lata.

    Lo más común es que se deba a un ayuno prolongado por parte del felino. Esta desnutrición puede suceder por varios motivos:

    • Estreñimiento
    • Gastroenteritis
    • Fiebre
    • Estrés, producido normalmente por algún cambio en su vida como una mudanza o la ausencia del dueño
    • Dolores producidos por golpes, enfermedades o la cirugía

    En estos casos el tratamiento es complejo, pero se basa en administrar a nuestra mascota una dieta alta en proteínas de alta digestibilidad e hipercalórica.

    Última revisión: 2010-02-03 por Dr. José María Ladero Quesada

    ¿Qué es la hepatitis?

    Hepatitis es una palabra derivada del latín que designa la inflamación hepática. Se caracteriza por la destrucción de una cantidad variable de células hepáticas y por la presencia de células inflamatorias en el tejido del hígado. La hepatitis puede ser causada por enfermedades que atacan específicamente a las células, o como consecuencia de una enfermedad más generalizada, como la mononucleosis infecciosa. Las hepatitis pueden clasificarse en dos variedades de acuerdo con su duración: hepatitis aguda (que dura menos de 6 meses) y hepatitis crónica (que dura más de 6 meses).

    ¿Cuáles son las causas de hepatitis aguda?

    Hay diversas causas de hepatitis aguda:

    • Infecciones por virus de hepatitis:Hepatitis A Hepatitis B Hepatitis C Hepatitis DHepatitis E
    • Otras enfermedades producidas por virus: como por ejemplo mononucleosis infecciosa por virus de Epstein-Barr o infección por citomegalovirus.
    • Infecciones bacterianas graves
    • Infecciones por amebas
    • Medicamentos (muchos); por ejemplo, intoxicación por paracetamol, por halotano (un anestésico de alta toxicidad).
    • Tóxicos
    • Alcohol
    • Setas venenosas, por ejemplo amanita phalloides

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    ¿Cuáles son las causas de hepatitis crónica?

    Existen diferentes causas de hepatitis crónica

    • Padecer hepatitis víricas contagiosas:Hepatitis BHepatitis CHepatitis D
    • Medicamentos
    • Tóxicos, como el alcohol
    • Hepatitis auto inmune: en esta enfermedad resultan destruidas una parte de las células hepáticas por el ataque del propio sistema inmunitario del paciente. La hepatitis auto inmune puede manifestarse en algunas ocasiones como una hepatitis aguda, pero su evolución espontánea siempre es hacia la cronicidad. Es el único tipo de hepatitis que se considera crónica aunque no hayan transcurrido 6 meses desde su comienzo. La causa desencadenante es desconocida.
    • Trastornos congénitos del metabolismo.Enfermedad de Wilson (alteración del metabolismo del cobre).Hemocromatosis (alteración del metabolismo del hierro).

    ¿Cómo se adquiere la hepatitis?

    Una persona puede sufrir hepatitis si se infecta con alguno de los virus que pueden causar inflamación hepática o como consecuencia de la exposición a productos que pueden originar hepatitis (alcohol, setas venenosas o determinados medicamentos).

    Los medicamentos pueden producir hepatitis por dos mecanismos diferentes, ya sea por una dosis excesiva de un medicamento intrínsecamente tóxico si se toma en cantidades muy elevadas (por ejemplo, paracetamol), ya sea por una reacción anormal del hígado ante una dosis normal (por ejemplo, el anestésico Halotano). Afortunadamente el segundo mecanismo actúa en raras ocasiones y para prevenir el primero basta con no superar las dosis recomendadas.

    Hepatitis aguda

    Los síntomas de hepatitis aguda son muy variables de un enfermo a otro. Algunos no presentan ningún síntoma en absoluto y, en la mayoría de los casos, los niños tienen sólo síntomas leves.

    En las fases iniciales:

    • Cansancio, malestar general, fiebre baja.
    • Náuseas, pérdida de apetito, alteraciones en la percepción de los sabores.
    • Molestia o dolor bajo el reborde costal derecho debido al aumento de tamaño del hígado.
    • Dolores musculares y articulares, dolor de cabeza, erupción cutánea.

    La fase ictérica:

    • Color amarillento de las escleróticas (el "blanco" de los ojos), la piel y las membranas mucosas.
    • Orinas oscuras (como el coñac).
    • Heces más claras de lo normal.
    • Al iniciarse este periodo, los síntomas iniciales mejoran.

    La fase de convalecencia:

    • Cansancio, que puede durar semanas.
    • En un 5 a 8% de los casos de hepatitis A se produce una recaída, generalmente más leve que el primer episodio.

    Hepatitis crónica

    • Muchos enfermos no tienen síntomas
    • Cansancio, incremento de la necesidad de dormir, dolores musculares y articulares.
    • Molestias ligeras e intermitentes por debajo del borde de las costillas, debido al aumento de tamaño del hígado.
    • La ictericia es de aparición muy tardía en la hepatitis crónica. Indica enfermedad grave.

    ¿Cuáles son los síntomas de hepatitis? ¿Quién puede tener hepatitis?

    • Pacientes con ictericia u otros síntomas de posible aparición en la hepatitis
    • Personas que tienen muchas probabilidades de haberse contagiado por los virus de las hepatitis B o hepatitis C.
    • Personas con riesgo elevado debido a la existencia en sus familias de casos de hepatitis hereditaria (los trastornos del metabolismo citados anteriormente, por ejemplo).

    ¿Cómo se puede prevenir la hepatitis?

    • Evitando exponerse a los virus de las hepatitis infecciosas.
    • Vacunándose contra las hepatitis A y B si tiene usted un riesgo alto de contagiarse de tales virus.
    • Evitando consumir cantidades excesivas de alcohol.

    ¿Qué puede hacer el enfermo?

    • No beba alcohol si tiene síntomas de hepatitis o un análisis de sangre ha revelado que la enfermedad está activa.
    • Si la causa es el abuso de alcohol, debe dejar por completo de beber y pedir consejo a su médico para mantenerse abstemio.
    • Haga una alimentación equilibrada
    • Si tiene síntomas de hepatitis aguda, puede necesitar un cierto reposo. Sin embargo, si se encuentra bien no hay ningún motivo por el cual no pueda usted trabajar y seguir realizando sus demás actividades.
    • Si tiene usted hepatitis crónica trate de hacer una vida lo más normal posible.
    • Los enfermos con hepatitis B deben informar sobre ello a sus familiares, a sus compañeros sexuales y a las demás personas que convivan con ellos. Todas estar personas pueden protegerse vacunándose contra esta enfermedad. Hasta que la vacuna haga efecto debe utilizarse preservativo en las relaciones sexuales. Nunca se deben compartir objetos de higiene personal que puedan contaminarse con sangre (maquinillas de afeitar, corta-uñas, etc.).
    • Si usted tiene una hepatitis A debe informar sobre ello a su familia para que puedan protegerse mediante una higiene adecuada y, en algunos casos, con inyecciones de gammaglobulina. No obstante, cuando la hepatitis A entra en la fase ictérica la contagiosidad suele ser ya escasa o nula.
    • Si usted es consumidor de drogas por vía intravenosa, no comparta nunca el material de inyección. Reducirá con ello el riesgo de adquirir hepatitis y otras enfermedades infecciosas aún más graves.
    • Si padece usted hepatitis crónica debe visitar regularmente a su médico.

    ¿Cómo se diagnostica la hepatitis?

    El diagnóstico se confirma mediante un análisis de sangre y, en algunas ocasiones resulta también necesario el estudio al microscopio de un trozo de tejido del hígado obtenido por medio de una biopsia hepática. Algunos de los análisis de sangre permiten identificar la causa de la enfermedad y excluir otras posibilidades. Otros análisis reflejan qué grado de actividad tiene la inflamación en ese momento.

    En los casos de hepatitis crónica la intensidad y características de la lesión hepática sólo pueden establecerse mediante una biopsia hepática.

    Las hepatitis agudas por el virus de la hepatitis A mejoran espontáneamente en la inmensa mayoría de los casos y nunca pasan a la cronicidad. La hepatitis aguda B suele evolucionar bien, pero el 5% de los pacientes desarrollan una hepatitis crónica (el riesgo es mayor en niños pequeños). La hepatitis aguda C suele dar pocos o ningún síntoma, pero aproximadamente el 70% de los casos se hacen crónicos. En conjunto, las hepatitis infecciosas tan sólo producen insuficiencia hepática aguda potencialmente mortal en menos de 1 caso de cada 300.

    La hepatitis que aparece en el curso de la mononucleosis infecciosa siempre se cura espontáneamente.

    La hepatitis aguda por medicamentos o alcohol suele mejorar una vez que cesa la exposición del hígado al producto responsable.

    por qué mejor no te practicas una prueba de embarazo? las venden en las farmacias

    Hola llevo varios meses k siento algunos d los simtomas anteriores..y ya algunos d ellosno los tengo pero aun m sigue dando mucho malestar y muchas ganas d ir al ba

    o. Y lo mas raro es k aunke no coma nada m da la mala digestion y diareas..y he bajado mucho de peso ya k aveces no como nada en todo el dia por miedo a k me de dolor intestinal..mi doc me envio hacerme un sonograma por k el piensa k peude ser algun problema con la vesicula estoy muy angustiada..

    Hola Sandra, cómo te fue en tu operación? Ami me detectaron calculos en la vesicula hace casi dos meses pero desde hace 11 meses que he estado con escalofrios y sudor y al principio cierta febricula (37,5 -37,6 oscilante) poco a oco ha bajado la intensidad de los escalofrios y del sudor, pero aun persisten, te quería preguntar si a tí también te dieron los escalofrios antes del cólico o de saber que tenias calculo y quería saber si luego de tu operacion ya no tenías esos síntomas.
    Gracias anticipadas
    PAola

    Hola,hoy he ido al médico de cabecera porque hace ya un año que me da el dolor debajo de costilla derecha, antes era leve y se me pasaba y me hacía la idea que eran gases, pero ya llevo una semana que el dolor es más fuerte y a todas horas,me ha dicho que puede ser piedra en la vesícula me ha mandado al digestivo.vamos a ver que me dice tengo un poco de caguitis aguditis. ya os contaré.

    Las piedras en la vesicula se pueden eliminar sin operarse aunque parezca mentira yo varias veces ya me las he quitado sin dolor ni nada por el estilo.Es de una forma natural, lo que tienes que hacer es ir a un herbolario y consultarlo y te diran lo que tienes que hacer para hacerte la operacion tu misma. Te quedaras alucinada

    HOLA ME LLAMO SARAI Y TENGO 24 AÑOS, YO AL IGUAL K ALGUNOS DE USTEDES TAMBIEN TENGO PIEDRAS EN LA VESICULA, Y ESTOY EN ESPERA DE OPERARME, PERO LA VERDAD NO TENGO MIEDO POR K HE SABIDO K CASI NO ES DOLOROSA Y MUY RAPIDA SU RECUPERACION, PERO ME HAN SALIDO UNAS MANCHAS BLANCAS EN LA PIEL Y QUIERO SABER SI PUEDA K SEAN POR LO MISMO DE LA VESICULA. PORFAVOR SI ALGUIEN TIENE ESTE PROBLEMA CONTESTENME. K DIOS LOS BENDIGA Y LLENE DE SALUD Y ANIMOOOOO. BYE BYE

    Hola, me llamo patricia, mujer de 22 años de edad, constantemente pedezco de fuertes doleres de estomago, y siento com punzandas en el espalda, en repetidas ocaciones me han diagnosticado gastritis y colitis, pero el tratamiento que me mandan via oral, no me hace mucho, solo cuando me ponen sueros me alivio. Pero dicha situación ocurre constantemente. Me mandaron una serie gastruentistinal y sale bien, esa es para identificar si hay piedras en la vesicula o no? porque la verdad estoy realmente afectada de que tan repetidamente me "agarren" estos "ataques de dolor", al punto q me tengo que dirigir al servicio de urgencias. No me he hecho el ultrasonido porque no habia espacio en las citas, hasta en octubre tengo que ir a sacar una cita en el Hospital.

    Y la pregunta consiste en si solo mediante el ultrasonido se logra identificar si son piedras en la vesicula

    HOLA ME LLAMO LUISA Y HACE 4 AÑOS ME OPERARON DE LA VESICULA Y ME SACARON LAS PIEDRAS QUE TENIA, PERO AHORA DESPUES DE TANTO TIEMPO ME VOLVIO EL MISMO DOLOR SOLO QUE MENOS INTENSO EN LA MISMA PARTE, PERO AHORA CON MAS DURACION TENGO CASI 2 DIAS CON LA MOLESTIA Y NO SE QUE PENSAR SI YA ME SACARON LAS PIEDRAS. AHORA TAMBIEN SACAN LA VESICULA EN ESAS OPERACIONES.

    hola me llamo arlyn soy de Panama, yo tambien e experimentado unas pequeñas punzadas y molestias en las costillas derechas y en la espalda al lado derecho, pero me vienen y se desaparecen por dias no se si es piedra me mandaron ultrasonidos y estoy nerviosa, ya que los hospitales de aca son una porqueria llena de bacterias,entras por una sutura y sales muerto con una bacteria llamada kpc solo en los privados puedes confiar y son carisimos..
    pero no me da nada de bomitos ni escalofrios solo la leve punzadura detras de las costillas derechas..

    Hola tengo 27 años y padesco de lo mismo,hace dos meses me empezo a agarrar un dolor fuerte en la boca del estomago,con vomitos al pricipio y luego un fuerte dolor en la boca del estomago a tal punto que tengo que llegar a ir ala guardia o llmar a emergencia para que me pongan suero o me inyencten y a la hora me calma un poco,pero queda hecha bolsa con el estomago dolorido,ya estoy cansada no se que hacer ahora solome queda esperar hacermem una endoscopia. Despues le dire como me fue.Ojala Dios quiera me sane y no me salga nada.Gabii

    a todos los que tengan dolor abdominal de cualquier forma e intensidad deben relizarse una ecotomografia abdominal y ahì sabran de los riñones, vesicula, pancreas, vaso, higado, etc cual es el problema atte.

    me pasa lo mismo k a todos. dolor d estomago.nauseas y hast he tenido vomitos.el dolor abajo d la costilla derecha. el gastroenterololgo me hizo una endoscopia y me dijo ke no tengo nada en la vesicula..lo k si ke tengo una gastritis cronica. stoy tomando remedios y ssigooo con stos dolores..puede ser ke mi gastrenterologoo se halla ekivocado y ke si en realidad ten go piedras en la vesicula. ademas d todo esto me dijo k padezco el sindrome de gilbert en los analisis me sale elevada la bilis elevada por eso la pekeña ictericia k tengo (ojos y piel un poco amarillentos. igual voy a ir a mi medicooo pork stos sintomas k tengo no los soporto mas. y si llego a tener piedras denuncio a el gastroenterologo por mala praxis.

    HO0LA TENGO 30AÑO LO SINTOMA QUE PRESENTO FALTA DE APETITO E REBAJADO 10K Y CUANDO COMO ME DA UN DESMAYO Y MOMENTO Q NO PUEDO TRAGAR ME DUELE LADO DE LA VESICL

    Yo tengo 52 años, y me han detectado piedras en la vesícula, mis síntomas eran falta de apetito, muchos gases, y amargor de boca,

    hola tengo 30 años yo tengo los sintomas k acabo d leer pero no tengo fiebre y m hormigean los brazosos y manos y s m ponen frios fui al seguro social y sali degañada k xk todo es acausa d las piedras en la vesicula pero apenas m la detectaron el dia 5 asi k ni modo tengo k aceptarlo como dijo el doc y esperar 6 meses para la cirugia

    hola mi abuelita tiene piedra en la vesicula,el doctor le dijo q la tienen que operar de inmediato mi pregunte es sera muy riesgosa esa operacion?

    si lo mas seguro que si, yo tengo los mismos sintomas y tengo calculos en la vesicula

    Yo tambien tengo dolores intensos en la espalda alta.; nausea; dolor debajo d las costillas; me siento morir. Los dolores ya son intensos!. suerte y que todos mejoren.

    bueno! y que paso con Gotita, comomle fue con las 5 manzanas al dia? si le ayudo en algo?me llamo Martin.

    ojala lo mio se curara asi pero el doctor me dijo ke me tenia ke sacar la vesicula=(

    hola mi nombre es jose yo tabn estoy pasondo por esto y la ultimabes medio los dolores una nuche q comi papas fritas con polllo y al siguiente dia a manesi pesimo si sienten estos sintomas porfavo no coman papa fritas

    hola mi nombre es johanna,me detectaron piedra en la vesicula,cada vez ke como me da nauseas escalofrios, el doctor me dijo ke me tenia ke operar pero le temo mucho ala anestesia general,soy muy nerviosa porfavor si alguien sabe como le fue cuando se hiso la operacion y cuales son los sintomas antes y despues de la operacion dejenmen saver plz;(

    hola johana, mi me operaron hace poco (feb 2012) de la vesícula (por cierto te la sacan, no es que te quieten sólo las piedras). La operación fue laparoscópica, y me fue muy bien. Yo también soy supernerviosa,pero todo salió bien, me operaron un miercoles al mediodía y sali a mi casa el viernes por la mañana (sé que incluso te puedes ir el día siguiente). En mi caso yo tuve cólicos y a partir de ello me detectaron las piedras con una ecografía (que es la única forma de saber con alto grado de certeza que tienes las piedras), desde esa fecha estuve a dieta superestricta y no tuve ningún otro cólico hasta que me operaron (luego de 9 meses). La recuperación es rápida no duele mucho, luego de una semana la molestia e smucho menor.

    hola yo soy de costa rica ase quinse dias estoy re mal tengo un fuerte dolor abajo de mi costilla no me deja vivir en paz ase 2 dias el dolor se me paso al lado de la espalda cerca de la zona estoy preocupada me duele

    Ola yo tengo esos sintomas cuandose ke el dolor meba adar me comienza adoler mi brazo derecho y despues me ataca por completo me pongo amarilla de mi cara y vomito avezes no pero trato de repetir y no puedo ya quiero operarme si alguien fue operado (a) ke meaga saver cuantos dias duras internada o como es la operasion ke me loaga saver por favor tengo miedo pero ya no kiero sentir ese dolor pesadilla para mi:'(

    ola soy j.A mi me han detectado piedras en la vesicula mediante una ecografia abdominal.Me duele mucho el estomago,la espalda y la cabeza y tengo ganas de vomitar.Me han dicho que me tengo que operar y estoy en lista de espera

    bueno yo tengo piedras y me van a operar por que me dan dolor fuerte de la esparda,en el estomago y la costilla dan nauseas vomito mareos eso son los sintomas. y ami me decian qu era grastritis y ulcera en el estomago. hasta que una noche me dio dolor fuerte y mucho vomitos y fui a sala de emergencia y me y hisieron un sonograma y hay me lo dectectaron y ademas tengo higado graso y eso es malo. mejor hagasen un cheque medico

    Hola yo sufro de piedras en la vesícula y me han recomendado este medicamento, pero solo lo venden en Puebla, pero dicen que es muy eficaz, les dejo la pagina donde pueden encontrar toda la información acerca de este medicamento espero les sirva. yo tambien lo probare haber que pasa.

    Hola soy Marisela ya tengo uno meses que estoy soportando dolores en la espalda del lado derecho y en el estomago del mismo lado me comienza como si fuera gastritis ardor en la voca del estomago pero al final termina doliendome la espalda, la primera vez que me dio dolor fue un día un la noche y recuerrdo que esa noche no pude dormir del dolor no sabia como estar pues de todas las posiciones me dolia principalmente la espalda cuando le conte a mi cuñada me dijo que a ella le paresia que era la vesícula, ya que, ella padese de eso y esta en espera para la operación casi no me habia vuelto a dar pero ya tengo una semana que he estado fatal.

    maricela ve al medico y dile que te haga un ecosonograma lli podras ver si son piedras lo que tienes. a mi me pasaba lo mismo hoy fui a hacerme ese estudio y alli se ven las piedras.
    Ire la semana que entra a un especialista para saber si me necesitan operar, aunque estoy leyendo que hay remedios herbolarios para eliminarlas, seguirè buscando mas alternativas
    Suerte

    Hola acabo de salir. Del hospital por un ataque intenso de vesicula. Biliar. He tenido 3. Ataques seguidos. Me quieren. Operar. Y la. Verdad. Tengo. Miedo. Que. Debouch hacer?.

    Yo tambien al parecer tengo vesicula mañana voy acerme analisis porke no tengo ni vomiting ni sudoracion lo ke si tengo es fuerte dolor, dolor de pierna derecha y presion Alta y migraña tremenda en testosterone momentos

    Lo ultimo es en ESTOS momentos..nomas komo mi cell tiene El T9 lo puso asi

    Quemar o enterrar diariamente las basuras de las casas; o echarlas al carro recolector, así se evitan los criaderos de moscas, ratas o cucarachas que transmiten enfermedades.

    En aquellos lugares donde no hay agua potable, hervirla por 10 minutos o ponerle cloro(tres gotas de cloro por cada litro de agua)

    Tener un sistema adecuado de disposición de excrementos (como primera medida tener letrina o interior de agua)

    Usar zapatos para evitar la anquilostomiasis, principalmente.

    Alimentarse adecuadamente y en forma balanceada

    Mantener la viviendo, los pisos, las paredes y los alrededores limpios y secos

    Evitar el contacto de las manos y los pies con el lodo, como la tierra o la arena de aquellos sitios donde se sabe o se sospecha que existe contaminación fecal

    Evitar ingerir alimentos en ventas callejeras y lugares con deficientes condiciones higiénicas

    Cuando no está comiendo, el hígado suministra azúcar al convertir glucógeno en glucosa en un proceso llamado glucogenólisis.

    El hígado actúa como la reserva de glucosa (o combustible) del cuerpo, y ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre circulante y otros combustibles del cuerpo parejos y constantes. El hígado almacena y también fabrica glucosa dependiendo de la necesidad del cuerpo. La necesidad de almacenar o liberar glucosa es señalada principalmente por las hormonas insulina y glucagón.

    Durante una comida, su hígado almacenará azúcar, o glucosa, en forma de glucógeno para un momento posterior cuando el cuerpo lo necesite. Los altos niveles de insulina y los niveles de glucagón suprimidos durante una comida promueven el almacenamiento de glucosa como glucógeno.

    Cuando no está comiendo, especialmente durante la noche o entre comidas, el cuerpo tiene que fabricar su propia azúcar. El hígado suministra azúcar o glucosa al convertir glucógeno en glucosa en un proceso llamado glucogenólisis. El hígado también puede fabricar el azúcar o glucosa necesarias al recolectar aminoácidos, productos de desechos y subproductos grasos. Este proceso se denomina gluconeogénesis.

    El hígado también fabrica otro combustible, las cetonas, cuando hay poco suministro de azúcar….

    Cuando está bajando el almacenamiento de glucógeno del cuerpo, éste comienza a conservar los suministros de azúcar para los órganos que siempre requieren azúcar. Estos incluyen: el cerebro, los glóbulos rojos y partes del riñón. Para suplementar el suministro limitado de azúcar, el hígado fabrica combustibles alternativos denominados cetonas provenientes de las grasas. Este proceso se llama cetogénesis. La señal hormonal para que comience la cetogénesis es un nivel bajo de insulina. Los músculos y otros órganos corporales queman cetonas como combustible. Y se guarda el azúcar para los órganos que la necesitan.

    Los términos “gluconeogénesis, glucogenólisis y cetogénesis” pueden parecer conceptos o palabras complicados en una prueba de biología. Tómese un momento para revisar las definiciones e ilustraciones anteriores. Cuando tiene diabetes, estos procesos pueden desequilibrarse, y si entiende completamente lo que está sucediendo, puede tomar los pasos para solucionar el problema.

    Es importante que los individuos con diabetes tipo 2 entiendan estos conceptos, porque algunos de los niveles de azúcar altos en sangre matutinos vistos comúnmente en la diabetes tipo 2 son el resultado de una gluconeogénesis excesiva durante la noche. La formación excesiva de cetonas es un problema menos común, pero puede ser peligrosa, y necesita atención médica de emergencia.

    Hay disponibles cuestionarios de autoevaluación para los temas cubiertos en este sitio web. Para averiguar cuánto aprendió sobre los Datos acerca de la diabetes, tome nuestro cuestionario de autoevaluación cuando haya completado esta sección. El cuestionario presenta múltiples opciones. Por favor, elija la mejor respuesta única a cada pregunta. Al final de la encuesta, aparecerá el puntaje. Si tiene más del 70% de respuestas correctas, lo está haciendo muy bien. Si su puntaje es menor del 70%, puede regresar a esta sección y revisar la información.

    5 PUNTOS PARA REPARAR UN HÍGADO DAÑADO, Cómo fortalecerlo y los Signos de daño que debes tener en cuenta para actuar con urgencia.

    El hígado tiene un rol principal y vital en el cuerpo, por lo tanto, es extremadamente importante poner atención a la salud de este órgano.

    Para tener un hígado saludable, debes consumir comida saludable, hacer algo de ejercicio y tener suficientes horas de sueño (mínimo 7 horas).

    Cuando algo no anda bien con el hígado, diferentes funciones y partes del cuerpo pueden mostrar síntomas. Existen varios tipos de problemas al hígado, entre los cuales se encuentran la enfermedad quística, hepatitis, hígado graso y cálculos biliares

    Definitivamente debes consultar a un doctor si presentas alguno de los síntomas mencionados aquí, ya que podría tratarse de hepatitis, fallas en los riñones o una enfermedad crónica al hígado.

    Síntomas Comunes:

    Pérdida de Apetito

    La pérdida del apetito es uno de los primeros síntomas que aparecen. Las personas que sufren de daños al hígado, puede que sientan que no quieren comer nada.

    Es necesario saber que la bilis ayuda a descomponer químicamente las lipidos para que puedan ser digeridas. El problema surge cuando la comida no es digerida apropiadamente, lo cual da como experiencia la falta de apetito e incluso una pérdida de volumen severa. Las personas que no comen se sentirán débiles y cansadas todo el tiempo.

    Piel Amarilla

    No sólo la piel se torna amarilla, sino que también la lengua, los ojos, las uñas y yemas de los dedos.

    Este fenómeno es llamado ictericia y es causada cuando el hígado no está trabajando apropiadamente, y en vez de deshacerse de la bilirrubina (un pigmento amarillo) junto con las células antiguas de glóbulos rojos, la acumula en la sangre y los tejidos del cuerpo.

    La bilirrubina se acumula en el torrente sanguíneo y luego en la piel, por lo tanto, adopta un tono amarillento.

    La biopsia hepática se realiza con mayor frecuencia usando una larga aguja insertada a través de la piel para extraer una muestra de tejido. Luego se analiza ese tejido en un laboratorio.

    El tratamiento para la enfermedad del hígado depende de su diagnóstico.

    Algunos problemas en el hígado pueden ser tratados con modificaciones en el estilo de vida, tales como dejar de tomar alcohol o perder peso, por lo general como parte de un programa médico que incluye una cuidadosa monitorización de la función hepática.

    Otros problemas del hígado pueden ser tratados con medicamentos o pueden requerir cirugía.

    El tratamiento para la enfermedad del hígado que causa insuficiencia hepática en última instancia puede requerir un trasplante de hígado.

    Cada enfermedad hepática tendrá su propio régimen de tratamiento específico. Por ejemplo, la hepatitis A requiere cuidados para mantener la hidratación mientras el sistema inmunológico del cuerpo combate y resuelve la infección.

    Los pacientes con cálculos biliares pueden requerir cirugía para extirpar la vesícula biliar. Otras enfermedades pueden necesitar atención médica a largo plazo para controlar y minimizar las consecuencias de su enfermedad.

    En pacientes con cirrosis y enfermedad hepática en etapa terminal, se pueden requerir medicamentos para controlar la cantidad de proteína absorbida en la dieta.

    El hígado afectado por la cirrosis puede no ser capaz de metabolizar los productos de desecho, lo que resulta en niveles elevados de amoníaco en la sangre y encefalopatía hepática (letargo, confusión, coma).

    Se pueden requerir pastillas de dieta y agua bajas en sodio (diuréticos) para minimizar la retención de líquido.

    En aquellos pacientes con grandes cantidades de líquido de ascitis (líquido acumulado en la cavidad abdominal), el exceso de líquido puede ser removido ocasionalmente con una aguja y una jeringa (paracentesis).

    Con anestesia local, se inserta una aguja a través de la pared abdominal y se extrae el líquido. El líquido de ascitis puede infectarse espontáneamente y la paracentesis también se puede utilizar como una prueba de diagnóstico en busca de infección.

    Es posible que se requieran operaciones para tratar la hipertensión portal y minimizar el riesgo de hemorragia.

    El trasplante de hígado es la opción final para los pacientes cuyos hígados han fallado.

    A excepción de la enfermedad de cálculos biliares y algunas infecciones virales como la hepatitis A, C y la mononucleosis infecciosa, la mayoría de las enfermedades hepáticas se tratan y no se curan.

    La enfermedad hepática puede progresar a cirrosis e insuficiencia hepática. Las complicaciones asociadas pueden incluir mayor riesgo de hemorragia e infección, desnutrición y pérdida de peso, y disminución de la función cognitiva.

    Algunas enfermedades hepáticas están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

    El abuso de alcohol es la causa más común de enfermedad hepática en América del Norte. El consumo de alcohol con moderación puede ayudar a minimizar el riesgo de enfermedad hepática relacionada con el alcohol.

    El riesgo de contraer Hepatitis B y C puede disminuirse al minimizar el riesgo de exposición a los fluidos corporales de otra persona.

    La vacunación está disponible para la hepatitis A y B.

    La detección de Hepatitis C se recomienda en algunas poblaciones.

    La enfermedad del hígado graso es una enfermedad prevenible con la promoción de un estilo de vida saludable que incluye una dieta balanceada, control de peso, evitar el consumo excesivo de alcohol y un programa de ejercicio de rutina.

    Estas modificaciones en el estilo de vida no garantizan el éxito en la prevención de enfermedades ya que algunas personas desarrollarán una enfermedad del hígado graso incluso con prácticas de estilo de vida maximizadas.

    El pronóstico y el resultado para un paciente dependen del diagnóstico subyacente.

    Curiosamente, en pacientes con cirrosis, puede haber poca correlación entre la cantidad de daño que se encuentra en la biopsia hepática y el resultado final. Un paciente puede nunca desarrollar síntomas y tener una vida útil normal o puede desarrollar síntomas significativos con una enfermedad aparentemente mínima.

    Estamos ante la presencia de un hígado graso (también llamado esteatosis hepática), cuando las células de este órgano empiezan a ser infiltradas por células de grasa (triglicéridos).

    Es normal tener un poco de grasa en el hígado, pero cuando más de, 5 a 10% de él está compuesto de grasa el cuadro debe ser tratado.

    Con el transcurrir del tiempo, la presencia de un hígado graso puede causar un proceso de inflamación en el cuerpo llamado esteato-hepatitis, que si no se identifica y es tratado, puede evolucionar hacia la cirrosis.

    Por suerte, el cuadro es reversible con cambios en la alimentación indicados por su médico.

    La acumulación de grasa en el hígado, es un problema bastante común que puede ser causado por factores de riesgo como la obesidad, la diabetes, el colesterol alto y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

    Aunque no siempre el paciente presenta síntomas, puede sentir dolor en el lado derecho del abdomen, vientre hinchado, mareos, vómitos y malestar general.

    En presencia de estos síntomas, se debe consultar a un hepatólogo para realizar exámenes que evalúen el funcionamiento del hígado y la gravedad de la enfermedad.

    Como ya mencionamos, un hígado graso puede ser controlado con cambios en la dieta y la práctica regular de ejercicio físico, siendo importante seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones como la cirrosis.

    La grasa en el hígado se puede clasificar de acuerdo con su gravedad como se muestra a continuación:

    Angels, muchas gracias por brindarnos un blog tan interesante. Mi pareja tiene 52 años, es obeso y está medicado desde hace 5 años con: NEURYL y LEXTOR, porque tiene problemas con la serotonina
    ATLANSIL, porque tiene una arritmia.
    NETFORMINA, 2 por dia (desde hace 2 años), porque tiene diabetes mellitus 2
    Desde hace 3 meses, 1 inyeccion al mes de testosterona, ya que tenía los niveles bajos, pero a pesar de inyectarse, sus niveles siguieron bajando y debido a esta hormona, ahora sufre de un leve hipertiroidismo.
    Además de todo esto, tiene hígado graso. Quisiera saber, por favor, si es posible, que con tanta medicación, su parte neurologica se haya afectado, ya que desde que comenzó a inyectarse la hormona, es otra persona y me ha dejado. Muchas gracias por el tiempo dispensado a mi pregunta.

    La hiperoxaluria es una enfermedad crónica en la que una persona tiene una concentración inusualmente alta de una sal llamada oxalato en la orina.

    Síntomas de una persona disminuyeron pertenecer orinar, náuseas y fatiga deben ver a un médico tan pronto como sea posible, deben ser seleccionados para la hiperoxaluria y prevenir las complicaciones peligrosas.

    Una persona que cree que él o ella puede estar sufriendo de hiperoxaluria debe programar una cita con un médico para las opciones de evaluación y tratamiento son.

    La hiperoxaluria puede ser un trastorno genético hereditario o el resultado de una dieta rica en oxalato.

    Normalmente oxalato en los alimentos ingeridos encontrado que procesado por el hígado y se excreta como residuos mediante los riñones. La hiperoxaluria una persona no es capaz de descomponer adecuadamente oxalato, lo que resulta en un exceso de sal en el riñón y el tracto urinario. El exceso de oxalato de calcio se une cristales insolubles llamados cálculos renales formulario. Una vez que las piedras comienzan a desarrollar, es un individuo probabilidades de experimentar dolor, micción frecuente, frecuentes episodios de náuseas y vómitos, y una sensación general de fatiga y debilidad. Sin tratamiento puede causar cálculos renales y obstrucciones severas causan dolor abdominal, inflamación renal y eventualmente insuficiencia renal.

    La mayoría de los casos el resultado de la hiperoxaluria no inhiben las mutaciones genéticas específicas, la producción de ciertas enzimas hepáticas, lo que hace que el hígado de irrumpir en la situación de oxalato. La afección también puede ocurrir cuando hay demasiado oxalato en la dieta humana. Los alimentos como el chocolate, las nueces y vegetales de hojas verdes contienen grandes cantidades de oxalato y comen demasiado de estos alimentos puede dañar el hígado y los riñones a abrumar. Además, los trastornos gastrointestinales pueden impedir a veces oxalato eliminado y presentan correctamente.

    El exceso de oxalato tiende en los riñones y puede causar la formación de cálculos renales.

    Un médico puede analizar orina y de sangre para verificar si hay concentraciones anormales de sales y minerales. Además, él o ella puede realizar una ecografía o una tomografía computarizada para buscar signos de cálculos renales. Un paciente puede ser referido a un especialista renales para pruebas y confirmar el diagnóstico.

    El tratamiento de la hiperoxaluria depende de las causas subyacentes. Condiciones nutricionales son los más fáciles de tratar, por regla general, y los pacientes deben ser instruidos para evitar los alimentos con un alto oxalato y beber jugo de arándano y agua para limpiar los riñones. Los pacientes con hiperoxaluria genética a menudo un medicamento que ayuda a que el organismo de control los niveles de oxalato se prescribe. Si la condición es probablemente suficiente para la insuficiencia renal, señalando que un individuo necesita un hígado y riñón sometido a evitar los problemas que amenazan la vida. La mayoría de las personas son capaces de experimentar una recuperación completa después de recibir el tratamiento adecuado y siguiendo las indicaciones de sus médicos.

    La hepatitis C: Sus síntomas se confunden con los de otras enfermedades y puede pasar despapercibida

    En estos tiempos en los que se alarma a la población con los riesgos potenciales que pueden entrañar para la salud ciertas enfermedades poco extendidas, patologías reales y con riesgos reales, como la hepatitis C, pueden en cierto modo pasar desapercibidas con la muy negativa consecuencia de que se baje la guardia ante ellas y disminuyan las medidas de prevención para combatirlas.

    La hepatitis C es uno de los cinco tipos de hepatitis vírica (las otras son las hepatitis A, B, D y E) y se estima que sólo en España afecta a 800.000 personas, cifra que supone el 2% de la población, aunque no todas desarrollen la enfermedad.

    Puede ser asintomática durante años y cuando aparecen los primeros síntomas (fatiga, nauseas y fiebre, entre otros) existe la posibilidad de que se confundan con los de otras patologías. Por ello, muchos individuos pueden padecer hepatitis C y trasmitirla por la sencilla razón de que ignoran que están afectados.

    La hepatitis C es una enfermedad del hígado y se debe a un virus llamado VHC descubierto en 1989, que se transmite principalmente por contacto con sangre infectada. El VHC ataca directamente el hígado y puede dañar al órgano e incluso en algunos casos, afortunadamente los menos, la muerte.

    Hoy no se dispone todavía de una vacuna contra este virus. Su peligrosidad radica en que una persona puede estar infectada sin saberlo y transmitir la enfermedad, porque la hepatitis C puede cursar sin síntomas durante años.

    El periodo de incubación es de unas 8 semanas pero puede prolongarse hasta 4-6 meses. Las pruebas serológicas que la identifican requieren unas 5-6 semanas en positivizarse. La mayoría de los casos de hepatitis C se diagnostican tarde, cuando los enfermos desarrollan una patología hepática avanzada, con o sin cirrosis. Presenta síntomas inespecíficos (cansancio, pérdida de apetito, náuseas, picor por el cuerpo, dolores articulares o musculares, orina más oscura y heces más claras) que, para quien los percibe, carecen de entidad para merecer consulta médica. Por ello, a menudo se descubre la hepatitis C de forma casual al realizar unos análisis de sangre exigido por un reconocimiento médico de empresa, una póliza de seguro o por otra enfermedad que requiere el análisis, o por una donación de sangre.

    Un 30% de los infectados desarrolla cirrosis al cabo de 20-30 años. Y, según las estadísticas, uno de cada siete de los que acaban con cirrosis sufrirá cáncer hepático al cabo de 5-10 años. El consumo de alcohol (se estima que cuando supera los 50 gramos diarios) favorece la aparición de cirrosis. Se desconoce por qué unos enfermos de hepatitis C desarrollan la cirrosis y otros no, pero hay tres factores que conducen a una peor evolución de la enfermedad: ser hombre, haberse infectado a partir de los 45-50 años y el consumo cotidiano de alcohol.

    El virus de la hepatitis C fue descubierto en 1989, y hasta entonces podía pasar desapercibido. Este dato es importante, ya que algunas personas que necesitaron transfusiones de sangre con anterioridad a 1989 pudieron infectarse. Pero en 1992 los investigadores consiguieron crear y estandarizar pruebas analíticas de gran sensibilidad y especificidad, lo que ha permitido que desde entonces haya disminuido drásticamente las infecciones post-trasfusión.

    Los pinchazos de agujas y las lesiones quirúrgicas son factores de riesgo. La incidencia de hepatitis C es elevada en los países que utilizan jeringas y agujas no desechables. El uso intravenoso e intranasal de drogas es actualmente la vía principal de la infección, y se calcula que supone el 30-40% de todos los casos. Quienes se hacen tatuajes o piercing, o se someten a sesiones de acupuntura, corren riesgo cuando los materiales utilizados no son desechables o no se han usado medidas de esterilización adecuadas.

    Pero no olvidemos la exposición familiar, mediante peines, cepillos, cuchillas de afeitar e instrumentos de manicura, cuando son utilizados de forma prolongada por varios miembros del hogar. La transmisión materno-fetal es infrecuente en la hepatitis C, y tampoco hay constancia de que se trasmita a través de la leche materna.

    La hemodiálisis es un riesgo, hoy reducido por las medidas de seguridad que se adoptan con los derivados sanguíneos. Aunque entre los hemofílicos receptores de derivados sanguíneos antes del año 1990 la hepatitis C era muy frecuente, este factor de riesgo ha perdido relevancia.

    La transmisión sexual es responsable de entre un 5% y un 10% de los casos. Es un riesgo menor que en la hepatitis B o el VIH (virus del sida), pero ha de tenerse en cuenta si se mantienen relaciones sexuales con personas de riesgo: drogadictos por vía intravenosa, prostitutas-os, y personas promiscuas. En ciertos casos de hepatitis C, ni se identifica el mecanismo de trasmisión ni el enfermo presenta factores de riesgo conocidos, por lo que el motivo y el modo en que se contrae la enfermedad sigue siendo un misterio.

    El tratamiento, cuando está indicado, consiste en administrar al enfermo interferón, sustancia segregada de manera normal en la sangre para deshacerse de los virus en general. Los interferones poseen propiedades antivirales e inmunorreguladoras, aunque se desconoce el mecanismo por el que actúan frente al virus C.

    Provocan numerosos efectos secundarios (el más serio la depresión, que puede aparecer tras su administración prolongada) y en ocasiones son mal tolerados. El tratamiento es largo, se puede prolongar durante 48 semanas o más. Con la monoterapia mediante interferón, se consiguen remisiones en un 40%-50% de los casos, pero si se administra conjuntamente con otro fármaco, la ribavirina (terapia combinada), los resultados son más satisfactorios. La ribavirina es un fármaco teratógeno (capaz de generar malformaciones en el feto), por lo que las mujeres en edad fértil deben de tener la certeza de no estar embarazadas antes de iniciar el tratamiento y poner todos los medios para evitar embarazos durante el mismo, así como en los 6 meses posteriores a su finalización.

    Están en vías de investigación otras posibilidades terapéuticas para hacer frente a la hepatitis C.

    Es poco frecuente y pasa despercibido porque sus síntomas son inespecíficos y se pueden confundir con los de otras enfermedades. Los niveles de virus en sangre se elevan de forma dramática hasta que el sistema inmunitario del organismo empieza a responder. En una gran mayoría de casos no percibe nada o simplemente se tiene la impresión de padecer una gripe con mucha fatiga, náuseas y dolor abdominal. Cuando los síntomas son más importantes, generalmente se trata de una ictericia hepática, una coloración amarilla de la piel, o sólo del blanco de los ojos, que desaparece en algunas semanas. No obstante, en más del 75% de los casos, el VHC se queda en el organismo y la hepatitis aguda se transforma en crónica, incluso cuando no hay ningún síntoma aparente. Por ello, cuando se padece de hepatitis aguda, se aconseja someterse a tratamiento para reducir el riesgo de evolucionar hacia una hepatitis crónica.

    Una hepatitis C se vuelve crónica cuando el virus se queda en el organismo durante más de seis meses. Se habla de hepatitis crónica "persistente" cuando los síntomas son moderados y las consecuencias sobre el hígado poco importantes. El mayor riesgo lo constituye la transmisión del virus a otras personas. En cambio, en casos de hepatitis crónica "activa" el virus sigue destruyendo el hígado por su actividad. El riesgo es entonces la evolución hacia la cirrosis del hígado al cabo de veinte a treinta años. Cuando la cirrosis avanza, el hígado no puede cumplir correctamente su función y la siguiente fase suele ser la evolución hacia una cáncer de hígado (en un 30% de los casos, después de una media de 10 años de evolución de la cirrosis). Hay que vigilar regularmente el hígado para detectar un eventual cáncer lo antes posible e intentar extirparlo con cirugía. Además, hay que evitar el consumo de alcohol y de medicamentos hepatotóxicos.

    Hay que evitar los factores de riesgo asociados a la infección. Pero los infectados por el virus C pongan todos los medios para evitar la propagación de la enfermedad.

    • Evitar compartir utensilios personales: cepillos de dientes, maquinillas de afeitar y similares.
    • Aunque el riesgo de contagio por vía sexual es pequeño, deben adoptarse precauciones.
    • Vacunarse frente a la hepatitis A y B, siempre que tengan resultados serológicamente negativos frente a dichos virus.
    • Abstenerse de tomar bebidas alcohólicas.
    • No donar sangre, órganos, tejidos ni semen.

    Medicina Tradicional China: Fuego de Higado

    ETIOLOGÍA 1: Exceso de ira. FISIOPATOLOGÍA 1: Cefaleas, vértigos.

    Este problema se presenta con mayor frecuencia en el género femenino (en una proporción de 4 a 1 con respecto a los hombres) debido a la existencia de estrógenos (hormonas sexuales), ya sea de origen orgánico o por su administración externa en forma de anticonceptivos orales, pues estos elementos aumentan la saturación de colesterol en la vesícula biliar y la secreción de ácidos biliares por parte del hígado. Si a estos factores se añade la presencia de obesidad, aumenta la posibilidad de generación de cálculos.

    Cabe destacar que el subgrupo de mujeres más susceptibles al desarrollo de alteraciones en el flujo de la bilis (colestasis) son las embarazadas, quienes llegan a presentar hacia el final de la gestación 2 ó 3 veces más concentraciones de sales biliares, lo que favorece la formación de los elementos que pueden producir inflamación de la vesícula.

    La colecistitis comienza con un dolor tipo cólico en forma aguda (intensa) en el abdomen en la región derecha debajo de las costillas, que en 75% de los casos se ha presentado con anterioridad, aunque en menor intensidad, por lo que muchas veces pasa desapercibido para el paciente y lo atribuye a malestar estomacal. El dolor aumenta y, por lo general, se irradia hacia la parte baja del omóplato derecho y se acompaña de náuseas y vómito; en algunas ocasiones se puede presentar fiebre.

    Lo que se indica en cuanto los síntomas se hacen presentes es acudir al médico, quien para corroborar el diagnóstico solicitará que se practique al paciente un ultrasonido, estudio que por medio de ondas sonoras reflejadas permite la visualización de las paredes de la vesícula biliar, los conductos biliares de excreción y la posible presencia de lodo biliar (acumulación de sustancias de desecho) o cálculos que pueden ser los causantes del proceso inflamatorio de la vesícula.

    El tratamiento de colecistitis incluye, una vez que el paciente ha llegado a la unidad hospitalaria, la rehidratación, ya que en algunas ocasiones por el vómito y la fiebre se pierden líquidos; se debe colocar una sonda nasogástrica que permita el aspirado de las secreciones para evitar la estimulación de la producción de sustancias (hormonas intestinales) que generen mayor contracción de la vesícula biliar, lo que aumentaría el dolor. En caso de haber fiebre se deberá administrar un antipirético y un antibiótico que ayuden a controlar dolor e infección.

    Sin embargo, el tratamiento definitivo de colecistitis es la colecistectomía, es decir, intervención quirúrgica para destapar los ductos bloqueados. Si el paciente presenta riesgo quirúrgico (por ejemplo, que curse con presión arterial alta, fiebre, altos o bajos niveles de glucosa en sangre) la intervención se diferirá de 1 a 2 días como plazo máximo.

    Si, por el contrario, los síntomas ceden con el tratamiento médico la cirugía podrá programarse en un plazo no mayor a seis semanas. Cuando se presentan complicaciones en el proceso inflamatorio de la vesícula, como acumulación de pus (empiema), gangrena o perforación vesiculares, la intervención quirúrgica debe ser inmediata.

    En conclusión, podemos decir que el término colecistitis se refiere al proceso inflamatorio de la vesícula biliar en el que se ven relacionados muy estrechamente la alteración de los procesos metabólicos del colesterol que generan la formación de elementos que obstruyen el flujo biliar. Este problema puede evitarse en gran medida si cuidamos nuestra alimentación, evitando en lo posible el exceso de grasas, principalmente, y practicando regularmente ejercicio que permita eliminar el exceso de grasas en nuestro cuerpo.


    Las piedras en la vesícula (también llamadas cálculos biliares) son granos cristalinos formados dentro del cuerpo por aumento o concreción de componentes de bilis normales o anormales.

    Los cálculos biliares pueden ocurrir en diversas partes del árbol biliar, incluso en la vesícula biliar y el conducto biliar común. La obstrucción del conducto biliar común se llama coledocolitiasis; la obstrucción del árbol biliar puede causar ictericia; y la obstrucción de la salida del sistema exocrino pancreático puede causar pancreatitis. La colelitiasis es la presencia de piedras en la vesícula biliar (cole significa "bilis", litia significa "piedra", y -sis significa "proceso").

    El tamaño de un cálculo biliar varía y puede ser tan pequeño como un grano de arena o tan grande como una bola de golf. La vesícula biliar puede desarrollar una sola piedra, a menudo grande, o muchas más pequeñas, hasta varios miles.

    Los cálculos biliares tienen un aspecto diferente dependiendo de sus contenido. Sobre la base de este contenido, pueden subdividirse en dos tipos:

    Las piedras de colesterol son, por lo general, verdes, pero a veces son blancas o amarillas. Constituyen aproximadamente el 80 por ciento de los cálculos biliares y se componen de colesterol.

    Las piedras de pigmento son pequeñas, oscuras, compuestas de bilirrubina y sales de calcio (que se encuentran en la bilis). Constituyen el otro 20 por ciento de los cálculos biliares. Los factores de riesgo para estas piedras de pigmento son la cirrosis, infecciones del tracto biliar y trastornos hereditarios de las células sanguíneas como la anemia de células falciformes y la esferocitosis.

    También es posible encontrar piedras de origen mixto.

    Se ha progresado bastante en el entendimiento del proceso de formación de los cálculos biliares. Los investigadores creen que pueden ser causados por una combinación de factores como la química heredada, peso corporal, motilidad de la vesícula biliar (movimiento), y quizás la dieta. Además, las personas con protoporfiria eritropoyética tienen mayor riesgo de desarrollar cálculos biliares.

    Los cálculos biliares de colesterol se desarrollan cuando la bilis contiene demasiado colesterol y no las suficientes sales biliares. Además de una concentración alta de colesterol, otros dos factores parecen ser importantes en la generación de cálculos biliares. El primero es la frecuencia y eficacia con la que se contrae la vesícula biliar; el vaciado incompleto e infrecuente de la vesícula puede hacer que la bilis se vaya sobreconcentrando y forme la piedra. El segundo factor es la presencia de proteínas en el hígado, y bilis que promueva o inhiba la cristalización del colesterol en los cálculos biliares.

    Además, los niveles altos de la hormona estrógeno como consecuencia del embarazo, terapia hormonal o uso de formas combinadas de anticonceptivos (que contienen estrógeno), pueden aumentar los niveles de colesterol en la bilis y también disminuir el movimiento de la vesícula biliar, causando la formación de cálculos.

    No se ha demostrado ninguna relación clara entre la formación de cálculos biliares y la dieta. Sin embargo, las dietas bajas en fibra y ricas en colesterol, y los alimentos almidonados, parece que contribuyen a la formación de piedras en la vesícula. Otros factores alimenticios que pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares incluyen la pérdida de peso rápida, el estreñimiento, saltarse comidas, comer menos pescado, y un consumo bajo de nutrientes como ácido fólico, magnesio, calcio y vitamina C. Por otra parte, el vino y el pan de grano entero pueden disminuir el riesgo de cálculos biliares.

    Las piedras en la vesícula, por lo general, permanecen asintomáticas al principio. Los síntomas comienzan a desarrollarse una vez que las piedras alcanzan un cierto tamaño (más de 8 mm). Un síntoma principal de tener cálculos biliares es el "ataque biliar", también conocido como cólico biliar, en el cual la persona afectada experimenta un dolor intenso en la región abdominal superior que constantemente aumenta durante treinta minutos a varias horas. La víctima también puede padecer dolor en la espalda, generalmente entre los omóplatos, o dolor bajo el hombro derecho. En algunos casos, el dolor se desarrolla en la región inferior del estómago, más cerca de la pelvis, pero es menos común. También pueden producirse náuseas y vómitos.

    Estos ataques son sumamente dolorosos, similares a los de un ataque por cálculo renal. Un modo de aliviar el dolor abdominal es beber un vaso de agua al principio del ataque, para regular la bilis en la vesícula biliar, pero esto no funciona en todos los casos. Otro método es tomar magnesio seguido de un líquido amargo como el café una hora más tarde. Los sabores amargos estimulan el flujo de bilis. Un estudio ha encontrado cantidades inferiores de cálculos biliares en los bebedores de café.

    A menudo, estos ataques ocurren después de una comida con mucha grasa, y casi siempre se dan por la noche. Otros síntomas incluyen hinchazón abdominal, intolerancia a los alimentos grasos, eructos, gases e indigestión. Si los susodichos síntomas coinciden con frío, fiebre leve, amarilleamiento de la piel o los ojos, y/o heces de color arcilla, se debe consultar a un doctor inmediatamente.

    Algunas personas que tienen cálculos biliares son asintomáticas y no sienten ningún dolor o incomodidad. Estos cálculos biliares son llamados "piedras silenciosas" y no afectan a la vesícula biliar u otros órganos internos. No necesitan tratamiento.

    Los cálculos biliares de colesterol pueden ser disueltos a veces con ácido ursodeoxicólico oral. Sin embargo, las piedras pueden repetirse una vez que la medicina deja de tomarse. La obstrucción del conducto biliar común con cálculos puede aliviarse mediante esfinceterotomía retrógrada endoscópica después de una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Una idea falsa común es que el uso de ultrasonidos (litotripsia extracorpórea por onda expansiva) puede usarse para romper cálculos biliares. Aunque este tratamiento sea muy eficaz contra los cálculos renales, se usa sólo para romper las piedras más suaves y menos frágiles.

    La colecistectomía (eliminación de la vesícula biliar) tiene una probabilidad del 99% de acabar con la repetición de cálculos biliares. Sólo a los pacientes sintomáticos se les aconseja la cirugía. La carencia de vesícula biliar no parece tener ninguna consecuencia negativa en muchas personas. Sin embargo, hay una proporción significativa de la población, entre el 5% y el 40 %, que desarrollan un trastorno llamado síndrome de postcolecistectomía, cuyos síntomas incluyen malestar gastrointestinal y dolor persistente en el abdomen derecho superior.

    Hay dos opciones de cirugía: procedimiento abierto, y laparoscopia:

    • Colecistectomía con procedimiento abierto: Implica una incisión grande en el abdomen (laparotomía) debajo de las costillas inferiores derechas. Una semana de hospitalización, dieta normal una semana después y actividad normal tras un mes.
    • Colecistectomía laparoscópica: 3 ó 4 pequeños agujeros por los que se introduce una cámara e instrumentos. Generalmente se sale del hospital el mismo día o tras una noche de permanencia, con una semana de reposo en casa y medicación para el dolor. Una semana después se puede reanudar la dieta y la actividad normal. El nivel de energía disminuye y queda dolor residual durante un mes o dos. Los estudios muestran que este procedimiento es tan eficaz como la colecistectomía abierta y más invasiva, a condición de que las piedras estén exactamente localizadas por colangiograma antes del procedimiento, de modo que puedan ser quitadas todas. El procedimiento también tiene la ventaja de reducir complicaciones como la perforación de intestino y la herida vascular.

    El régimen llamado "rubor de vesícula biliar" o "rubor de hígado" es un remedio popular en la medicina alternativa. En este tratamiento, a menudo autoadministrado, el paciente bebe cuatro vasos de sidra de manzana y come cinco manzanas por día durante cinco días. Luego ayuna brevemente, toma magnesio, y bebe grandes cantidades de limón o jugo de pomelo mezclado con aceite de oliva u otro aceite antes de irse a la cama. A la mañana siguiente se expulsan varias piedras verdes y marrones sin causar dolor, limpiadas simplemente con agua del sistema biliar. Un hospital de Nueva Zelanda analizó las piedras expulsadas mediante este procedimiento y encontró que estaban formadas por ácidos grasos similares a los del aceite de oliva, sin colesterol detectable o sales biliares, lo que demuestra que son poco más que el aceite de oliva endurecido. A pesar del "rubor de vesícula biliar", el paciente todavía requería la eliminación quirúrgica de los verdaderos cálculos biliares.

    Aunque parezca extraño, los cálculos biliares son un subproducto valioso del procesamiento de carne, con un valor de 32 dólares por gramo para su uso como un supuesto antifebril y antídoto en la medicina herbaria de algunas culturas, en particular la China. Los cálculos biliares más finos, que son llamados Niu-Huang ("la cosa amarilla de los bueyes", en chino), suelen encontrarse en viejas vacas lecheras. Los que se obtienen de los perros, llamados Gou-Bao ("el tesoro de los perros" en chino), también se usan hoy en día. Como sucede en las minas de diamantes, en los mataderos se produce con frecuencia el robo de cálculos biliares por parte de los trabajadores para su reventa.

    El dolor de vesícula biliar es un término que incluye todo para describir cualquier dolor debido a una enfermedad relacionada con la vesícula biliar. Los principales problemas de la vesícula biliar que producen dolor en la vesícula biliar son cólicos biliares, colecistitis, cálculos biliares, pancreatitis y colangitis ascendente. Los síntomas varían y pueden desencadenarse al comer ciertos alimentos. El dolor puede describirse como intermitente, constante, abdominal, irradiando a la espalda, leve a grave dependiendo de la causa subyacente.

    Una breve revisión de la anatomía y función de la vesícula biliar puede ayudar a los lectores a comprender mejor el dolor de la vesícula biliar. La vesícula biliar está conectada al hígado a través de conductos que suministran bilis a la vesícula biliar para su almacenamiento. Estos conductos biliares luego forman el conducto hepático común que se une con el conducto cístico de la vesícula biliar para formar el conducto biliar común que desemboca en el tracto GI (duodeno). Además, el conducto pancreático usualmente se fusiona con el conducto biliar común justo antes de que entre al duodeno. Las hormonas hacen que la vesícula biliar libere bilis cuando la grasa y los aminoácidos llegan al duodeno después de comer, lo que facilita la digestión de estos alimentos. Las estadísticas sugieren que las mujeres pueden tener hasta dos veces más incidencia de cálculos biliares que los hombres.

    Una de las causas más comunes del dolor de la vesícula biliar son los cálculos biliares (también llamada enfermedad de cálculos biliares o colelitiasis). Los cálculos biliares ocurren cuando el colesterol y otras sustancias que se encuentran en la bilis forman cálculos. Cuando la piedra pasa de la vesícula biliar al intestino delgado o se atasca en el conducto biliar, puede causar dolor. Esto se llama cólico biliar, también conocido como ataque de la vesícula biliar.

    El dolor en la vesícula biliar también puede ser causado cuando la bilis regresa a la vesícula biliar. Esto hace que la vesícula biliar se hinche y usted sienta:

    • Dolor localizado en un lado de su pecho y se mueve hacia el otro.
    • Dolor en la parte posterior del omóplato derecho.
    • Náuseas, vómitos o gases..

    Como se indicó anteriormente, los principales problemas de la vesícula biliar que producen dolor en la vesícula biliar son;cólicos biliares, colecistitis, cálculos biliares, pancreatitis y colangitis ascendente. Hay dos causas principales de dolor que se originan en la vesícula biliar o involucran a la vesícula biliar directamente. Se deben a 1) bloqueo intermitente o completo de cualquiera de los conductos por cálculos biliares; 2) lodo y / o inflamación de cálculos biliares que pueden acompañar irritación o infección de los tejidos circundantes. Cuando la obstrucción parcial o completa de los conductos causa presión e isquemia (suministro sanguíneo inadecuado debido a un bloqueo de los vasos sanguíneos en el área) para desarrollarse en el tejidos adyacentes.

    Los cálculos biliares generalmente se forman en la vesícula biliar, pero se pueden formar en cualquiera de los conductos. Cuando la vesícula biliar se comprime (estrujada por la musculatura). La bilis generalmente sale por los conductos hacia el tracto gastrointestinal; sin embargo, si hay cálculos biliares o sedimentos de cálculos biliares, puede haber un bloqueo parcial o completo de los conductos con presión sobre el tejido circundante, a veces lo suficiente como para causar isquemia local. Otros procesos como el trauma pueden causar dolor en la vesícula biliar. La infección de los conductos biliares y la vesícula biliar, que generalmente ocurre después de una obstrucción biliar también puede causar dolor.

    El cólico biliar es un término utilizado para describir el tipo de dolor relacionado con la vesícula biliar. Cuando la vesícula biliar se contrae y el conducto cístico está parcialmente o completamente bloqueado por un cálculo biliar. Los síntomas se describen a continuación.

    Cólico biliar (obstrucción intermitente de los conductos); dolor repentino y de rápido crecimiento (dolor o presión) en la parte superior derecha del abdomen o en el área epigástrica; algunas personas tendrán dolor que se irradiará al hombro derecho (o dolor de espalda en la punta de la escápula) y / o también desarrollarán náuseas y vómitos. El dolor generalmente desaparece en aproximadamente 1 a 5 horas, aunque un leve dolor puede persistir durante aproximadamente un día.

    Colecistitis (inflamación del tejido vesicular secundaria a obstrucción del conducto); dolor severo y constante en la parte superior derecha del abdomen que puede irradiarse al hombro o la espalda derecha, sensibilidad abdominal al tacto o presión, sudoración, náuseas, vómitos, fiebre, escalofríos e hinchazón; la incomodidad dura más que el cólico biliar.

    La colecistitis acalculosa (sin cálculos biliares). Tiene síntomas similares a la colecistitis pero se presenta como una complicación de otros problemas como traumatismos o quemaduras; los pacientes tienen síntomas severos y parecen muy enfermos.

    Pancreatitis: los cálculos biliares de la vesícula biliar pueden bloquear el conducto pancreático y causar pancreatitis (inflamación del páncreas). Con dolor en la parte superior del abdomen que puede irradiar hacia la espalda, abdomen sensible, más dolor después de comer, con náuseas y vómitos.

    La colangitis ascendente (o simplemente colangitis o infección del sistema biliar) causa fiebre, dolor abdominal, ictericia e incluso hipotensión (presión arterial baja) y confusión; es una urgencia médica.

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    Dificultad para tragar y masticar. Los músculos que se usan para tragar podrían funcionar con menor eficiencia en las etapas tardías de la enfermedad. Los alimentos y la saliva podrían acumularse en la boca y el fondo de la garganta, lo que podría ocasionar ahogo o babeo. A veces, estos problemas también les dificultan obtener una nutrición adecuada a las personas con Parkinson. Los terapeutas del habla y del lenguaje, los terapeutas ocupacionales (que ayudan a las personas a aprender nuevas formas de realizar las actividades de la vida diaria) y los dietistas a menudo pueden ayudar con estos problemas.

    Cambios en el habla. Cerca de la mitad de las personas con la enfermedad de Parkinson tiene dificultades para hablar. Estos problemas se suelen caracterizar por hablar en una voz muy bajita o en un tono monótono. Algunas pueden vacilar antes de hablar, arrastrar las palabras o hablar demasiado rápido. Un terapeuta del habla puede ayudar a estas personas a reducir algunos de estos problemas.

    Problemas urinarios o de estreñimiento. Algunas personas con la enfermedad de Parkinson pueden tener problemas con la vejiga y el intestino. Estos problemas se deben al funcionamiento incorrecto del sistema nervioso autónomo, que se encarga de regular la actividad del músculo liso. Los medicamentos pueden tratar eficazmente algunos de estos síntomas.

    Problemas de la piel. En la enfermedad de Parkinson, la piel de la cara se puede volver grasosa, particularmente la frente y los lados de la nariz. El cuero cabelludo también puede volverse grasoso y producir caspa. En otros casos, la piel puede volverse muy seca. Los tratamientos estándar para los problemas de la piel pueden ayudar.

    Problemas para dormir. Los problemas para dormir son comunes en la enfermedad de Parkinson e incluyen dificultad para permanecer dormido por la noche, sueño intranquilo, pesadillas y sueños emotivos y somnolencia o inicio súbito del sueño durante el día. Otro problema común es el trastorno de comportamiento relacionado con el sueño de movimiento ocular rápido (REM, por sus siglas en inglés), en el que las personas realizan o actúan físicamente sus sueños, lo que podría resultar en que se lesionen a sí mismas o a cualquier persona que comparta su cama. Los medicamentos que se usan para tratar la enfermedad de Parkinson pueden contribuir a algunos de estos problemas del sueño. Muchos de estos problemas responden a las terapias específicas.

    Demencia u otros problemas cognitivos. Algunas personas con enfermedad de Parkinson pueden presentar problemas en la memoria y pensamiento lento. Los problemas cognitivos se agravan en las etapas tardías de la enfermedad, y se podría hacer un diagnóstico de demencia por enfermedad de Parkinson. Esta demencia puede afectar la memoria, la manera cómo la persona forma su opinión de los demás (juicio social), el lenguaje, el razonamiento u otras habilidades mentales. Actualmente no hay manera de detener este tipo de demencia, pero los medicamentos como la rivastigmina, el donepezil o la memantina podrían ayudar. Los medicamentos que se usan para tratar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson pueden causar confusión y alucinaciones.

    Hipotensión ortostática. La hipotensión ortostática es una caída súbita de la presión arterial que se produce cuando una persona se pone de pie de una posición acostada o sentada. Puede causar vértigo, mareos y, en casos extremos, pérdida del equilibrio o desmayo. Los estudios han sugerido que en la enfermedad de Parkinson, este problema se produce por una pérdida de las terminaciones nerviosas en el sistema nervioso simpático que controla la frecuencia cardiaca, la presión arterial y otras funciones automáticas del cuerpo. Los medicamentos que se emplean para tratar la enfermedad de Parkinson también pueden contribuir a este síntoma. La hipotensión ortostática puede mejorar si se aumenta la ingesta de sal. Los médicos que tratan el trastorno pueden reducir la dosis del medicamento para la hipertensión o recetar medicamentos como la fludrocortisona.

    Calambres musculares y distonía. La rigidez y falta de movimiento normal asociados con la enfermedad de Parkinson a menudo causan calambres musculares, especialmente en las piernas y los dedos de los pies. Los masajes, las elongaciones y aplicar calor pueden ayudar con estos calambres. La enfermedad de Parkinson también puede asociarse con distonía, es decir, con contracciones musculares sostenidas que causan posiciones forzadas o retorcidas. Las fluctuaciones en el nivel de dopamina en el cuerpo a menudo son la causa de la distonía en la enfermedad de Parkinson. Las estrategias para controlar la enfermedad pueden involucrar el ajuste de los medicamentos.

    Fatiga y pérdida de energía. Muchas personas con la enfermedad de Parkinson a menudo sienten fatiga, especialmente al final del día. La fatiga puede estar asociada con depresión o los trastornos del sueño, pero también puede ser el resultado del estrés muscular o de hacer demasiada actividad cuando la persona se siente bien. La fatiga también puede deberse a la acinesia, es decir, los problemas para iniciar o realizar un movimiento. El ejercicio, los buenos hábitos del sueño, el mantenerse mentalmente activo y el no hacer demasiadas actividades en un período corto de tiempo pueden ayudar a aliviar la fatiga.

    Disfunción sexual. La enfermedad de Parkinson puede causar disfunción sexual debido a sus efectos sobre las señales nerviosas del cerebro. La depresión relacionada con la enfermedad de Parkinson o el uso de ciertos medicamentos también pueden causar disminución del deseo sexual y otros problemas. Las personas deben consultar estos temas con el médico porque es posible tratarlos.

    Las alucinaciones, los delirios y otros síntomas psicóticos pueden ser causados ​​por los medicamentos recetados para la enfermedad de Parkinson. Si se presentan alucinaciones, tal vez sea necesario reducir la dosis o cambiar los medicamentos. Si estas medidas no son eficaces, algunas veces los médicos recetan medicamentos llamados antipsicóticos atípicos, que incluyen la clozapina y la quetiapina. Mientras tanto, l os medicamentos antipsicóticos típicos, que incluyen el haloperidol, empeoran los síntomas motores de Parkinson y no se deben usar.

    Una gran variedad de trastornos puede causar síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson. Se dice que las personas con síntomas similares a los de Parkinson pero que se deben a otras causas tienen parkinsonismo. Algunos de estos trastornos incluyen:

    Atrofia multisistémica. La atrofia multisistémica se refiere a un grupo de trastornos progresivos lentos que afecta los sistemas nerviosos central y autónomo. En este trastorno, la proteína alfa-sinucleína forma agregados nocivos filamentosos en las células de apoyo en el cerebro conocidos como oligodendrogliales. La atrofia multisistémica puede tener síntomas parecidos a los de la enfermedad de Parkinson. También puede adoptar una forma que principalmente produce mala coordinación y habla arrastrada, o puede tener una mezcla de estos síntomas. Otros síntomas pueden incluir dificultad para tragar, impotencia masculina, estreñimiento y dificultad para orinar. Este trastorno, anteriormente conocido como síndrome de Shy-Drager, se refiere a la atrofia multisistémica con hipotensión ortostática prominente, una caída de la presión arterial cada vez que la persona se pone de pie. La atrofia multisistémica con síntomas parkinsonianos a veces se denomina degeneración estriatonigral, mientras que la atrofia multisistémica con mala coordinación y habla arrastrada a veces se denomina atrofia olivopontocerebelar. Desafortunadamente, muchos de los síntomas de la atrofia multisistémica o bien no responden a los medicamentos para la enfermedad de Parkinson o la respuesta es mínima o de corta duración.

    Demencia con cuerpos de Lewy. La demencia con cuerpos de Lewy se refiere a un trastorno neurodegenerativo asociado con los mismos depósitos anormales de proteínas (cuerpos de Lewy) que se encuentran en la enfermedad de Parkinson, pero en áreas más extensas de todo el cerebro. Los síntomas pueden variar desde síntomas parkinsonianos tradicionales como bradicinesia, rigidez, temblor y marcha arrastrada, hasta síntomas similares a los de la enfermedad de Alzheimer (pérdida de memoria, falta de criterio y confusión). Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer o fluctuar dramáticamente. Las alucinaciones visuales son por lo general uno de los primeros síntomas y las personas pueden sufrir otras perturbaciones psiquiátricas como delirios y depresión. Los problemas cognitivos también ocurren temprano en el curso de la enfermedad. La levodopa y otros medicamentos antiparkinsonianos que ayudan con los síntomas motores de la demencia con cuerpos de Lewy, pueden empeorar las alucinaciones y los delirios, y las personas afectadas tal vez necesiten tratamiento con medicamentos antipsicóticos atípicos.

    Parálisis supranuclear progresiva. La parálisis supranuclear progresiva es un trastorno cerebral progresivo y raro que causa problemas con el control de la marcha y el equilibrio. Los síntomas de la parálisis supranuclear progresiva son causados por un deterioro gradual de las células cerebrales en el tronco encefálico. Las personas a menudo tienden a sufrir caídas muy temprano en el curso de este trastorno. Uno de los rasgos característicos de la enfermedad es la incapacidad para mover los ojos correctamente, lo que algunas personas describen como tener la visión borrosa. Las personas con parálisis supranuclear progresiva a menudo muestran alteraciones del ánimo y del comportamiento, incluso depresión y apatía, así como una demencia leve. A menudo se diagnostica equivocadamente debido a que algunos de sus síntomas son muy parecidos a los de la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cerebrales. Generalmente los síntomas de la parálisis supranuclear progresiva no responden a los medicamentos o la respuesta es mínima y de corta duración. La parálisis supranuclear progresiva se caracteriza por agregados o depósitos de una proteína llamada tau.

    Degeneración corticobasal. La degeneración corticobasal se debe a la atrofia de varias áreas cerebrales, entre ellas, la corteza cerebral y los ganglios basales. Los síntomas iniciales pueden aparecer en un lado del cuerpo, pero con el tiempo el trastorno afecta ambos lados. Los síntomas son similares a algunos que se presentan con la enfermedad de Parkinson, incluyendo la rigidez, el deterioro del equilibrio y los problemas de coordinación. A menudo aparece la distonía en un solo lado del cuerpo. Otros síntomas pueden incluir deterioros cognitivos y visuales-espaciales, apraxia (pérdida de la capacidad de hacer movimientos familiares y deliberados), habla vacilante y entrecortada, mioclono (espasmos musculares) y disfagia (dificultad para tragar). A diferencia de la enfermedad de Parkinson, este trastorno por lo general no responde a los medicamentos. Al igual que en la parálisis supranuclear progresiva, esta enfermedad también se caracteriza por depósitos de la proteína tau.

    A varias enfermedades, como la atrofia multisistémica, la degeneración corticobasal y la parálisis supranuclear progresiva, se les conoce a veces como enfermedades "Parkinson-plus" porque tienen los síntomas de la enfermedad de Parkinson más características adicionales.

    Parkinsonismo resultante de trastornos neurológicos

    Parkinsonismo arteriosclerótico. A veces conocido como pseudoparkinsonismo, parkinsonismo vascular o parkinsonismo aterosclerótico, el parkinsonismo arterioesclerótico es el resultado de daño en el cerebro debido a varios accidentes cerebrovasculares. El temblor es raro en este tipo de parkinsonismo mientras que la demencia y la dificultad con la marcha son comunes. Los medicamentos contra la enfermedad de Parkinson brindan poca ayuda a las personas con esta forma de parkinsonismo.

    Parkinsonismo postraumático. También conocido como encefalopatía postraumática o “síndrome del boxeador golpeado", los síntomas parkinsonianos suelen presentarse después de una grave lesión craneana o trauma craneal frecuente relacionado con el boxeo y otras actividades. Este tipo de trauma también puede causar una forma de demencia conocida como encefalopatía traumática crónica.

    Temblor esencial. A veces conocido como temblor esencial benigno o temblor familiar, es una afección común que tiende a ser hereditaria y evoluciona lentamente con el tiempo. Generalmente el temblor es igual en ambas manos y aumenta al moverlas. El temblor puede involucrar la cabeza pero generalmente no afecta las piernas. El temblor esencial no es lo mismo que la enfermedad de Parkinson, y generalmente no lleva a ella, aunque en algunos casos las dos afecciones se pueden superponer en una persona. Las personas con temblor esencial no tienen otras características parkinsonianas. El temblor esencial no responde a la levodopa o a la mayoría de otros medicamentos para la enfermedad de Parkinson, pero puede tratarse con otros medicamentos.

    Hidrocefalia de presión normal. La hidrocefalia de presión normal es un aumento anormal del líquido cefalorraquídeo en los ventrículos o cavidades del cerebro. Esto hace que los ventrículos aumenten de tamaño, oprimiendo el cerebro. Los síntomas de la hidrocefalia de presión normal incluyen problemas para caminar, pérdida del control de la vejiga, lo que lleva a la micción frecuente o incontinencia, y deterioro mental y demencia progresivos. La persona también puede presentar una desaceleración general del movimiento o quejarse de que siente los pies "trabados”. Estos síntomas se pueden confundir a veces con la enfermedad de Parkinson, pero no responden a los medicamentos para la enfermedad de Parkinson. Las exploraciones cerebrales, el monitoreo de la presión intracraneal y otras pruebas pueden ayudar a diagnosticar la hidrocefalia de presión normal. Este trastorno a veces se puede tratar con la implantación quirúrgica de una derivación del líquido cefalorraquídeo que drena el exceso de este líquido al abdomen, donde es absorbido.

    Parkinsonismo que acompaña a otras afecciones. Los síntomas parkinsonianos se presentan en personas con otros trastornos neurológicos claramente diferentes, como la enfermedad de Wilson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Alzheimer, las ataxias espinocerebelares y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Cada uno de estos trastornos tiene características específicas que ayudan a distinguirlos de la enfermedad de Parkinson.

    Parkinsonismo postencefalítico. Justo después de la Primera Guerra Mundial, la encefalitis letárgica, una enfermedad causada por un virus, atacó a casi 5 millones de personas en todo el mundo para luego desaparecer abruptamente en la década de los veinte. Conocida en los Estados Unidos como la enfermedad del sueño, la encefalitis letárgica mató a la tercera parte de sus víctimas y produjo el parkinsonismo postencefalítico en muchas otras. Esto dio como resultado un trastorno del movimiento que en ciertos casos apareció años después de la enfermedad inicial. (En 1973, el neurólogo Oliver Sacks publicó Awakenings, un relato de su trabajo al final de la década de los sesenta con pacientes postencefalíticos sobrevivientes en un hospital de Nueva York. Usando el entonces medicamento experimental levodopa, el Dr. Sacks fue capaz de "despertar" temporalmente a estas personas de su estado estatuario.) En casos raros, otras infecciones virales, incluyendo la encefalomielitis equina occidental, la encefalomielitis equina oriental y la encefalitis B japonesa, han causado síntomas parkinsonianos.

    Parkinsonismo inducido por medicamentos. Una forma reversible de parkinsonismo que a veces resulta del uso de ciertos medicamentos, tales como la clorpromazina y el haloperidol, que normalmente se recetan para pacientes con trastornos psiquiátricos. Algunos medicamentos usados para los trastornos estomacales (metoclopramida), la presión arterial alta (reserpina) y otros como el valproato pueden causar temblor y bradicinesia. Por lo general, si se suspenden los medicamentos o se reducen las dosis, los síntomas desaparecen.

    Parkinsonismo inducido por toxinas. Algunas toxinas pueden causar parkinsonismo por diversos mecanismos. El producto químico MPTP también causa una forma permanente de parkinsonismo que se asemeja bastante a la enfermedad de Parkinson. Los investigadores descubrieron esta reacción en la década de los ochenta cuando los adictos a la heroína en California que habían tomado una droga ilícita contaminada con MPTP comenzaron a presentar síntomas graves de parkinsonismo. Este descubrimiento, que demostró que una sustancia tóxica podría dañar el cerebro y producir síntomas parkinsonianos, logró un avance espectacular en la investigación de la enfermedad de Parkinson.

    Complejo parkinsoniano-demencia de Guam. Esta enfermedad se produce entre las poblaciones Chamorro de Guam y las Islas Mariana y puede estar acompañada por una enfermedad de la neurona motriz que se asemeja a la esclerosis lateral amiotrófica (también conocida como enfermedad de Lou Gehrig). El curso de la enfermedad es rápido y la muerte suele ocurrir en 5 años.

    Actualmente no existen pruebas de sangre o de laboratorio que diagnostiquen la enfermedad de Parkinson esporádica. Por ello, el diagnóstico se basa en la historia clínica y en un examen neurológico. En algunos casos, la enfermedad de Parkinson puede ser difícil de diagnosticar con precisión al inicio de la enfermedad. Los signos y síntomas tempranos de la enfermedad de Parkinson a veces se pueden descartar como los efectos del envejecimiento normal. A veces los médicos piden estudios de imágenes cerebrales o pruebas de laboratorio con el fin de descartar otros trastornos. Sin embargo, las exploraciones cerebrales por tomografía computarizada e imágenes por resonancia magnética de las personas con la enfermedad de Parkinson generalmente parecen normales. Ya que muchas otras enfermedades tienen características similares pero requieren tratamientos diferentes, es fundamental hacer un diagnóstico preciso para que las personas puedan recibir el tratamiento adecuado.

    La expectativa de vida promedio de una persona con Parkinson generalmente es la misma que para las personas que no padecen la enfermedad. Afortunadamente, hay muchas opciones de tratamiento disponibles. Sin embargo, en las etapas tardías, la enfermedad de Parkinson puede ya no responder a los medicamentos y puede llegar a asociarse con complicaciones graves como la asfixia, la neumonía y las caídas.

    La enfermedad de Parkinson es un trastorno que progresa lentamente. No es posible predecir qué curso tomará la enfermedad en cada persona. Una escala comúnmente utilizada por los neurólogos para describir cómo han avanzado los síntomas de la enfermedad en un paciente es la escala de Hoehn y Yahr.

    Etapas de la enfermedad de Parkinson de la escala de Hoehn y Yahr

    Etapa uno: Síntomas solamente en un lado del cuerpo.

    Etapa dos: Síntomas en ambos lados del cuerpo. Sin deterioro del equilibrio.

    Etapa tres: Deterioro del equilibrio. Enfermedad leve a moderada. Independiente físicamente.

    Etapa cuatro: Incapacidad grave, pero aún es capaz de caminar o estar de pie sin ayuda.

    Etapa cinco: En silla de ruedas o en la cama a menos que reciba ayuda.

    Otra escala que se emplea comúnmente es la Escala Unificada de Valoración de la Enfermedad de Parkinson de la Sociedad de Trastornos del Movimiento (MDS-UPDRS, por sus siglas en inglés). Esta escala de cuatro partes mide el movimiento motor en la enfermedad de Parkinson: experiencias no motrices de la vida diaria, experiencias motrices de la vida diaria, evaluación motriz y complicaciones motrices. Tanto la escala de Hoehn y Yahr como la de MDS-UPDRS se usan para medir cómo están las personas y evaluar la respuesta a los tratamientos.

    L&S.- La cirrosis es una enfermedad de desarrollo lento, progresivo que afecta al hígado. Es de carácter crónico y además, irreversible.

    Se trata de lesiones continuas que destruyen el tejido hepático sano. Este es sustituido por tejido fibroso cicatricial y nódulos de regeneración incapaces de mantener las funciones hepáticas. En cualquier hígado cirrótico hay riesgo de desarrollo de tumores cancerosos. Y mayor es el riesgo, si lo que causa la cirrosis es una infección vírica crónica, como lo es la hepatitis C.

    Esta situación conduce a un hígado disfuncional de pronóstico grave. De hecho, es una de las causas de muerte más frecuentes en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los países desarrollados, mueren al año unas 27.000 personas a causa de la cirrosis hepática. En España, la gran mayoría de cirróticos, contraen esta enfermedad por consumo excesivo de alcohol y se estima que afecta a 1 de cada 10.000 personas.

    Para un diagnóstico de cirrosis se han de dar las dos condiciones. Debe haber tanto nódulos de regeneración, como también ha de haber presencia de fibrosis. En el caso de que sólo exista fibrosis, el diagnóstico de cirrosis no sería posible de establecer. Dado que hay otras enfermedades del hígado que también cursan con tejido cicatricial, sería arriesgado diagnosticarlo como tal.

    Se sabe que el hígado es un órgano vital. De hecho es el órgano más complejo de todos los que tenemos en el cuerpo. Se le denomina «fábrica» por ser el que se encarga de procesar todos los nutrientes y a partir de ellos, elaborar muchas sustancias absolutamente vitales, como las hormonas, las enzimas, el colesterol, la bilis, etc. No podríamos en pocas palabras describir de cuánta tarea se encarga. Pero además, también tiene la tarea de limpiar la sangre, neutralizando toda sustancia dañina para el organismo.

    Es un órgano grande. De hecho, es el órgano individual más grande. Capaz de regenerarse en poco tiempo. Reemplaza el tejido que pueda haberse dañado constantemente y esto es muy interesante, porque debe ser totalmente funcional siempre. Pero dada la constante exposición a sustancias dañinas, es también un órgano vulnerable.

    La cirrosis es una evolución de una hepatitis sostenida por más de seis meses también llamada hepatitis crónica. Problema que cursa con inflamación y daño celular. Se puede decir que es el estadio final d enfermedades hepáticas crónicas.

    Un enfermo puede estar en esta situación sin ningún síntoma y sin alertas en las analíticas durante mucho tiempo. Sin embargo, en otros casos, dicha inflamación crónica avanza con rapidez. Provoca lo que se llama tejido cicatricial o fibrosis y nódulos de regeneración, causando un daño hepático grave. Esto es lo que ya se conoce como cirrosis. El resultado final de una hepatitis crónica que ha evolucionado.

    Es una patología que se produce como consecuencia o como resultado de otras afecciones hepáticas. La cirrosis puede estar originada en las siguientes condiciones:

    Es la causa más frecuente de cirrosis. Cuando alguien bebe alcohol durante años, aumenta el riesgo de desarrollar una cirrosis. Pero hay que dejar claro, que no todos los alcohólicos la desarrollan. Se estima que sólo un 15% de ellos la llegan a padecer. Si bien, sí sufren otros problemas hepáticos o sistémicos.

    Lo primero que causa el alcohol, es grasa e inflamación en el hígado o hígado graso. La cantidad de alcohol capaz de dañar al hígado no es igual para todas las personas. Pero la cantidad pertinente sería: en las mujeres, una bebida al día y en los hombres, como mucho, dos. Todo lo que pase de ahí, daña a las células hepáticas y por tanto, podría desencadenar en un hígado graso y posteriormente en una cirrosis.

    Una hepatitis es en cualquier caso, una inflamación del hígado. Puede estar causada por consumo de alcohol, ingesta de medicamentos, algunas patologías, virus, etc. Pero lo más común, es que una hepatitis sea vírica.

    Entre las hepatitis víricas, las más comunes son la A, la B y la C. Ya de por sí, aunque no desemboquen en una cirrosis, una hepatitis vírica es un problema de salud delicado. Sobre todo la B y la C, cuyo contagio es muy similar al VIH. También a hepatitis D puede causar cirrosis, aunque es menos común, ya que se contrae si ya tiene la hepatitis B y hoy en día, todo está bastante controlado.

    Se estima que el 80% de todas las cirrosis hepáticas es la suma de las que se producen por alcoholismo y pos hepatitis.

    Es un tipo de hepatitis que se produce porque el sistema inmune no tiene respuestas lógicas. Por algún motivo, las defensas atacan a diferentes órganos. En algunas personas, es el hígado el órgano diana.

    Es un problema más común en mujeres que en hombres. Se piensa que la hepatitis autoinmune es genética, pero no hay nada probado, aunque hay que tenerlo en cuenta si hay algún familiar directo que la padece.

    Son unos tubos pequeños por los que se transporta la bilis desde el hígado al intestino delgado para ayudar en la digestión. Si por lo que fuera se bloquearan (lesiones, cálculos biliares, enfermedad, etc.), el líquido biliar (bilis) regresaría al hígado. Esta condición puede ser el origen de una cirrosis.

    Hepatopatía crónica asociada a fibrosis quística y cálculos biliares son dos condiciones capaces de causar daño en el conducto biliar. También algunas cardiopatías, ciertas cirugías intestinales, la diabetes, etc.

    Ciertas drogas, cuándo son tomadas durante mucho tiempo, pueden causar cirrosis.

    El hígado es el que se encarga de metabolizar muchos de los medicamentos que tomamos. Muchos de ellos, se adquieren sin receta. Algunos pueden dañar al hígado. La lista de medicamentos es muy grande. Por ejemplo, el metrotexate es muy lesivo para el hígado. También resaltan los AINE (antiinflamatorios no esteroides). El Ibuprofeno, el diclofenaco y el naproxeno son fármacos que pueden causar una hepatitis y desembocar en una cirrosis.

    La hemocromatosis o acumulación de hierro entre los tejidos del hígado y otros órganos. También, la enfermedad de Wilson o depósitos de cobre en el hígado. La deficiencia del alfa-1-antitripsina, un trastorno genético que afecta a nivel enzimático. Padecerla pone en riesgo a los pulmones y al hígado.

    El hígado graso o esteatosis hepática está muy relacionado con el exceso de alcohol. No obstante, existe este mismo problema en personas que nunca beben alcohol. En ese caso, tiene como nombre «hígado graso no alcohólico». Es una patología cuyas causas son otras patologías:

    • Sobrepeso
    • Diabetes
    • Niveles de colesterol y triglicéridos altos en la sangre
    • Hipertensión
    • Síndrome metabólico

    El tejido cicatricial hace que los tejidos del hígado se endurezcan. Esto dificulta el riego sanguíneo desde la vena Porta. Una importante vena gruesa que transporta la sangre desde el tracto intestinal y el bazo hacia el hígado. Entonces, la sangre retrocede nuevamente a la vena porta y puede entrar en el bazo. El bazo también puede verse comprometido.

    La enfermedad pasa por dos etapas: compensada y descompensada

    • Compensada: No se observan síntomas ni se señalan valores anormales en las analíticas. En esa etapa, aún hay hepatocitos saludables. Estos han encontrado mecanismos para compensar el daño hepático y seguir siendo un órgano funcional.
    • Descompensada: En esta fase, las células que todavía son funcionales se ven superadas por la enfermedad. Ya no pueden compensar la disfuncionalidad del hígado y es cuándo se producen los síntomas.

    • Telangiectasias o arañas vasculares en la parte superior del cuerpo, en el cuello y el rostro Pérdida de peso y de apetito
    • Agotamiento
    • Ictericia
    • Malestar generalizado
    • Náuseas y vómitos
    • Sangrado esofágico y hemorragia digestiva
    • Peritonitis bacteriana espontánea
    • Sepsis (infección diseminada). Toxinas acumuladas en la sangre
    • Daño cerebral
    • Ascitis. Es la acumulación de líquido en el área que rodea a los órganos en el abdomen. Como consecuencia, vientre pronunciado por líquido acumulado. Se produce hinchazón abdominal, presión y dolor por encima del ombligo
    • Ictericia. Ojos y piel amarillos
    • Cálculos biliares
    • Sangrado con facilidad y moretones ante golpes pequeños
    • Otros síntomas de la cirrosis hepática a nivel externo:
    • Prurito
    • Labios y lengua más rojos y brillantes de lo normal
    • Uñas blancas
    • Eritema palmar (enrojecimiento del pulgar y del meñique)
    • La piel se arruga y adelgaza más de lo normal y las venas son muy visibles
    • Cáncer de hígado

    La cirrosis es una enfermedad considerada como enfermedad sin curación. El daño hepático es irreversible, pero de progresión muy lenta. Su tratamiento, aparte de prevenir que ocurra, cuándo se padece, va dirigido a evitar o controlar las complicaciones que se derivan de ella.

    Es posible tomar medidas para educir el daño hepático y añadir calidad de vida.

    • Mimar al hígado todo lo posible
    • Dejar totalmente el alcohol
    • Limitar lo máximo la ingesta de fármacos
    • Cuidar el sistema inmunitario y evitar otras enfermedades. Un hígado que trabaja mal, es origen de múltiples deficiencias nutricionales que conllevan a enfermedades. También, una cirrosis hepática hace muy complicado que el organismo combata las infecciones.
    • Los cirróticos deben vacunarse contra las hepatitis A y B, la neumonía monocócica y la gripe
    • Debe cuidar su alimentación. Esta debe ser rica en verduras y frutas frescas y crudas en lo posible y deberá suplementarse con algunas hierbas hepáticas, como el desmodium y el cardo mariano. También, tomar vitaminas A, D y K.
    • Deberá evitar la sal para no acumular líquidos
    • Pocas proteínas. Por lo que un cirrótico no debería comer productos cárnicos, ni mucho huevo. Las proteínas favorecen el que desarrollen una encefalopatía hepática.
    • Necesitará que se vigile de cerca el problema de las varices esofágicas para evitar que se rompan y se produzca el sangrado digestivo. A veces, hará falta cirugía para cerrar las varices.

    Cada especialista tratará a su enfermo de cirrosis de manera personalizada. Incluso, es probable que le ponga en lista de trasplantes. Por lo general, eso ocurre cuando la enfermedad está tan avanzada, que el hígado ya no funciona. La tasa de éxito con las técnicas actuales, supera el 90%.

    Cuándo la cirrosis está relacionada con una infección vírica, existe el riesgo de que el órgano transplantado se contamine y reaparezca la infección.

    Se han observado excelentes resultados con liberadores de células madre adultas, combinados con desmodium y cardo mariano.

    Otros síntomas que se pueden experimentar en la última etapa de la insuficiencia hepática crónica, són la depresión, los temblores musculares e incluso las convulsiones.

    La insuficiencia hepática crónica, en donde el deterioro de las funciones hepáticas se desarrollan lentamente, puede deberse a una grán cantidad de razones. El consumo excesivo de alcohol, es a menudo considerado, como la principal causa de la insuficiencia hepática crónica. Las infecciones virales, como la hepatitis B y la hepatitis C, causan un daño al hígado y pueden provocar la insuficiencia hepática crónica. Otros factores, que aumentan en grán medida el riesgo de la insuficiencia hepática crónica són: la desnutrición y las enfermedades, como la cirrosis y la hemocromatosis. Las causas de la insuficiencia hepática aguda incluyen la sobredosis del acetaminofén y las reacciones a ciertos medicamentos recetados.

    Las opciones de tratamiento dependen totalmente de la causa. El tratamiento tiene como objetivo rescatar la parte del hígado, que no se ha dañado. El consumo del alcohol debe ser estrictamente evitado, ya que puede dañar más el hígado. En el caso de una insuficiencia hepática aguda, causada por una sobredosis de acetaminofeno, el tratamiento se administra para volver los efectos. Si esto no se puede lograr, se recomienda un trasplante de hígado, si la enfermedad hubiera alcanzado la etapa avanzada. A menudo, este procedimiento favorece el tratamiento de la insuficiencia hepática.

    En general, una prueba de la función hepática, es una de las mejores maneras de confirmar, si este órgano de forma triangular, en efecto no funciona correctamente. Basándose en los resultados del examen, el médico obtendrá una idea clara acerca de que el hígado está funcionando correctamente. Con el fín de prevenir la insuficiencia hepática, el alcohol se debe beber con moderación y una persona debe ser inmunizada con la vacuna contra la hepatitis. Una persona también debe mantener una dieta nutritiva y se debe practicar una higiene adecuada, para prevenir las enfermedades.

    Las enfermedades asociadas a trastornos en el hígado son muchas y con causas diversas; pero concentraremos la atención en los tres padecimientos principales y más comunes que pueden afectar a este órgano. Estas son las enfermedades más comunes del hígado.

    En primer lugar la ictericia. En esta enfermedad la bilis se acumula en el torrente sanguíneo y los tejidos del cuerpo se tiñen de amarillo. El primer sitio en el que se nota es en la parte blanca de los ojos, pero con el tiempo todo el cuerpo se cubre de esta tonalidad, incluso puede ser visto en la orina y el sudor que llegan a tener un tinte amarillento. Esta enfermedad es causada generalmente por una de tres situaciones: a) puede ser una enfermedad hereditaria que además afecta al bazo; b) puede ser debido a cálculos biliares que obstruyen el conducto desde el hígado; y c) puede ser causada por una infección del hígado conocida como hepatitis.

    La segunda enfermedad que puede dañar el hígado es la hepatitis. Es causada a menudo por un ataque viral, por los que el órgano se hincha causando un terrible dolor en el costado derecho del cuerpo. Tiene que pasar un largo periodo para que se note alguna recuperación; a pesar de que muchos pacientes se alivian por completo, no hay garantía de que esto se de en 100% de los casos. Los síntomas de la hepatitis tiene un inicio lento y por lo tanto, difícil para la detección temprana. Por lo general, se acompaña de fiebre, pérdida clara de apetito, vómitos y diarrea. La ictericia, como ya mencionamos, también ocurre con frecuencia debido a la hepatitis, es por ello que esta enfermedad exige la mejor y más oportuna atención médica.

    La tercera enfermedad que se conoce comúnmente entre las que dañan al hígado es la cirrosis. A pesar de que es una de las enfermedades hepáticas más comunes, también es uno de las más mal entendidas. En ésta el hígado tiene una apariencia áspera, que se pensaba anteriormente que era el resultado directo del alcoholismo crónico. Como su causa sigue siendo un misterio, puede existir sin ser detectados por muchos años.

    A veces, la inflamación del abdomen por una acumulación de fluidos acuosos dentro, este síntoma puede despertar la sospecha en el paciente de que algo anda mal. En otras ocasiones, vómito repentino en grandes cantidades mezclado con sangre de alguna vena rota en el estómago, puede ser también un indicio de la enfermedad.

    En las últimas etapas de la cirrosis, la sangre no puede circular fácilmente por el hígado y se ve obligado a encontrar y construir nuevos canales a través del cual fluir; entonces se puede ver grandes venas en la superficie del abdomen y la piel que cubre la pared torácica de estos individuos. La cirrosis suele diagnosticarse después de que ha existido desde hace mucho tiempo, y entonces se considera incurable, pero los médicos generalmente pueden prolongar la vida cómoda a través de medicamentos, transfusiones de sangre, dieta y otras medidas.

    Estas son las enfermedades más comunes del hígado, algunas pueden prevenirse.

    DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

    La principal vía de metabolización del alcohol etílico en el hígado, consiste en su oxidación a acetato. El acetaldehído, que es tóxico, es el metabolito intermediario. El daño hepático se desarrolla gradualmente:

    1) esteatosis hepática alcohólica: daño hepático crónico con acúmulo de gotas de grasa en los hepatocitos

    2) hepatitis alcohólica: lesiones inflamatorias y necróticas en el hígado

    3) cirrosis hepática alcohólica.

    Los estadios, aunque consecutivos, no están separados claramente entre sí y a veces se presentan simultáneamente. La predisposición genética tiene un papel significativo. Las mujeres son más susceptibles al daño hepático por alcohol, la dosis nociva es menor y el avance de la enfermedad es más rápido. En cuanto a las enfermedades hepáticas, se considera “segura” una dosis semanal de alcohol de 21 unidades de 8 g para hombres (lo que corresponde a

    0,5 l de bebidas con alta graduación de alcohol) y para mujeres (según diferentes datos) 14, e incluso solo 7 unidades. Según publicaciones recientes el consumo de más de 40 g de alcohol al día de modo regular constituye un riesgo para enfermedad hepática alcohólica desde esteatosis a cirrosis.

    CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

    1. Esteatosis hepática alcohólica: a menudo cursa de forma asintomática, a veces con dolor en el hipocondrio derecho o en el epigastrio, o bien con hepatomegalia no dolorosa. Generalmente regresa lento, 4-6 semanas después de dejar de beber alcohol; en caso contrario evoluciona (en

    35 % de los enfermos) hacia una hepatitis y cirrosis hepática.

    2. Hepatitis alcohólica: síntomas de cansancio, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dolor en hipocondrio derecho, hepatomegalia y dolor a la palpación del hígado (en >80 %), ascitis (hasta

    80 %), ictericia (>60 %), síntomas de encefalopatía hepática (

    45 %), y fiebre (hasta 30 %). Para valorar la gravedad de la enfermedad se utiliza el índice de Maddrey FD = 4,6 × alargamiento de PT [en s] + concentración de bilirrubina [en mg/dl]. Un valor FD >32 indica un curso severo de la enfermedad. Después de suspender la ingesta de alcohol por completo, los síntomas desaparecen en un 70 % de los enfermos. La continuidad en el consumo de alcohol conlleva el desarrollo de una hepatitis crónica y de una cirrosis hepática.

    3. Cirrosis hepática alcohólica: no es significativamente diferente de cirrosis de otra etiología. Los síntomas de hipogonadismo y de feminización son muy marcados. A menudo cursa con episodios de exacerbación causados por una hepatitis alcohólica.

    1) análisis de sangre: en la esteatosis hepática hay aumento de la actividad de la GGTP, a veces también de la ALT y AST ( 60 %), alargamiento de TP, alteraciones electrolíticas (hiponatremia, hipopotasemia, hipomagnesemia, hipofosfatemia) y alcalosis respiratoria

    2) hemograma de sangre periférica: en la esteatosis hay macrocitosis, en la hepatitis: leucocitosis con predominio de neutrófilos, anemia macrocítica (>2/3 de los enfermos), trombocitopenia.

    2. Ecografía hepática: ecogenicidad aumentada.

    3. Examen histológico de biopsia hepática (la biopsia raramente está indicada): esteatosis de gota gruesa en los hepatocitos, balonamiento de los hepatocitos y cuerpos de Mallory. En fases posteriores lesiones inflamatorias, necróticas y regeneración cirrótica.

    La esteatosis hepática alcohólica se diagnostica a base de la anamnesis que indica consumo excesivo crónico de alcohol (en la valoración de la adicción son útiles los cuestionarios AUDIT y CAGE), una actividad de GGTP en suero aumentada y la ecogenicidad hepática aumentada en la ecografía. La hepatitis alcohólica se diagnostica cuando además está aumentada la actividad de ALT y AST (AST/ALT >2) y se han descartado hepatitis de otra etiología (lo que puede requerir biopsia). La cirrosis hepática se diagnostica por el cuadro clínico. Raramente es necesaria la biopsia hepática. Diagnóstico en la insuficiencia hepática aguda →cap. 7.13, Diagnóstico.

    1) Otras causas de esteatosis hepática →cap. 7.11.

    2) Hepatitis como en la hepatitis vírica crónica tipo B →cap. 7.2.

    1. Abstinencia absoluta de alcohol (tratamiento de síndrome de abstinencia →cap. 22.6). La dieta pobre en grasa tiene un papel complementario. Además es necesario el tratamiento de la desnutrición proteico-calórica (35/40 kcal/d, proteína 1,2-1,5 g/kg/d) y de otros déficits nutricionales relacionados con el abuso de alcohol, más frecuentes los déficits de vitamina A, D, tiamina, ácido fólico, piridoxina y zinc.

    2. Corregir las alteraciones electrolíticas presentes.

    3. En hepatitis con un curso severo (encefalopatía hepática o FD >32) utilizar prednisolona VO 40 mg/d durante 4 semanas, luego reducir la dosis gradualmente durante 2-4 semanas. Si en 7 días no hay respuesta al tratamiento, valorado por un índice de Lille ≥0,56 (calculado a base de edad, tiempo de protrombina/INR y concentración de bilirrubina, creatinina y albúmina [http://www.lillemodel.com/score.asp?score=lillept]) o, simplificando, por un aumento de hiperbilirrubinemia → suspender los glucocorticoides. Valorar también el uso de pentoxifilina VO (400 mg 3 × d durante 4 semanas, eficacia incierta, se ha visto que no mejora sobrevida), sobre todo en caso de sepsis o contraindicaciones para la corticoterapia.

    4. Tratar las complicaciones derivadas de la cirrosis e insuficiencia hepática →cap. 7.12.

    Control periódico (cada 3-12 meses, dependiendo del estadio de daño hepático y del grado de abuso de alcohol) de parámetros bioquímicos de función hepática y dirigido a la detección de síntomas de hipertensión portal u otras complicaciones asociadas a la cirrosis hepática.


    La persona con encefalopatía hepática puede mostrarse somnolienta, incapaz de concentrar la atención y con marcados cambios de personalidad. De base siempre existe una enfermedad hepática avanzada y generalmente un factor precipitante, como una infección.

    Cuando Alberto (pseudónimo de un caso real) recibió tratamiento ya era muy tarde, su enfermedad hepática estaba muy avanzada.

    Curiosamente, lo que llamó la atención no fue su color de piel, ni que se quejara de dolor en el abdomen, lo que en realidad llamó la atención fue su cambio de comportamiento.