dostinex y prolactina alta

Debe señalarse que el dolor en la región del hígado también puede ser causado por muchas otras condiciones, incluyendo problemas en la vesícula, vías biliares, base del pulmón derecho e inclusive lesiones en las costillas o en los músculos abdominales.

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¿Para qué sirve el hígado? El hígado, el segundo órgano más grande del cuerpo humano, ayuda a digerir los alimentos y bebidas, almacena energía y elimina toxinas. El ser humano no puede sobrevivir sin el hígado, pero puede vivir con parte de él ya que este órgano tiene la capacidad de regenerarse.

Existen muchas enfermedades que impiden que el hígado funcione adecuadamente. A estas se les denomina enfermedades hepáticas y son causadas por virus, como la hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C, o pueden aparecer como resultado de medicamentos, venenos o sustancias tóxicas, o por tomar demasiadas bebidas alcohólicas.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la cirrosis hepática es el resultado de múltiples padecimientos que conducen a la cicatrización y a la insuficiencia hepática.

Cuando el tejido normal del hígado se lastima y comienza a producir tejido cicatricial a causa de alguna enfermedad prolongada, se denomina cirrosis.

En el caso de los hispanos, la cirrosis es generalmente vinculada al alto consumo de alcohol o a malos hábitos alimenticios. Se presenta también en personas que quizás padecieron de algún tipo de hepatitis en la niñez, en cualquiera de sus cinco modalidades: A, B, C, D, y E.

Pero de nuevo, en la mayoría de los casos, la enfermedad hepática crónica aparece en personas alcohólicas o con hígado graso, debido a los altos niveles de colesterol y el excesivo consumo de alimentos fritos o carnes rojas.

La Biblioteca Nacional de Medicina explica que la enfermedad hepática alcohólica ocurre después de varios años del consumo excesivo de bebidas alcohólicas. El consumo excesivo de alcohol no tiene que ocurrir todos los días para dañar el hígado. Con el tiempo, el hígado se inflama y se puede presentar cicatrización y cirrosis. La cirrosis es la fase final de la hepatopatía alcohólica.

El hígado graso, tal como lo dice su nombre, es la acumulación de exceso de grasa en las células del hígado. El hígado contiene naturalmente un poco de grasa, pero no debería llevar más de 10% de su peso en grasa.

Esteatohepatitis no alcohólica es el nombre de este estado inflamatorio en pacientes que beben poco o nada de alcohol. Si no es tratada, puede conducir a un posible daño en el hígado. La inflamación del hígado o esteatohepatitis puede convertirse en cirrosis hepática o enfermedad del hígado al hacer que este órgano se endurezca con el tiempo.

De acuerdo con el American Liver Foundation, la cirrosis hepática se manifiesta con más frecuencia en hombres que en mujeres y el daño que sufre el hígado es irreversible, aunque si mejora su estilo de vida, el paciente puede limitar el deterioro de este órgano.

Los padecimientos del hígado usualmente son diagnosticados durante un examen médico rutinario, o por un estudio indirecto del abdomen como un ultrasonido o una tomografía.

Por lo general los pacientes que padecen alguna enfermedad crónica del hígado no muestran síntomas hasta que el daño al hígado es extenso y en casos avanzados es necesario realizar un trasplante.

La ictericia o coloración amarilla de la piel y de la parte blanca de los ojos, puede ser una señal de enfermedad hepática o problemas con la vesícula biliar o el páncreas. El cáncer es uno de los males que puede causar ictericia.

Algunas personas enfermas de cirrosis podrían experimentar dolores en el abdomen, temblores, problemas gastrointestinales como vómitos, retención de líquidos, sangramiento y cambios súbitos de peso, entre otros.

También es común en algunos pacientes la inflamación de las venas del esófago inferior, orina oscura, picor, confusión mental, venas agrandadas alrededor del ombligo, hinchazón en las extremidades, las palmas de las manos rojas, debilidad muscular, moretones, hinchazón, o dificultad para respirar.

Para prevenir la enfermedad hepática es importante limitar el consumo de alcohol y mantener una alimentación baja en grasa.

Si presenta alguno de los síntomas consulte a su médico.

El American Liver Foundation aclara que el daño al hígado es irreversible. Sin embargo, hay personas que con algunos cambios en su dieta pueden llevar a cabo una vida relativamente normal.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, mediante los cambios de comportamiento y un plan de salud general, la enfermedad hepática crónica puede ser controlada y el daño al hígado se puede retrasar o incluso detener en algunos casos. El paso más importante para un paciente es dejar de consumir alcohol.

La dieta depende de que tan dañado esté el hígado. Por ejemplo, las proteínas normalmente ayudan a la reparación del tejido, pero si el hígado está muy dañado, las proteínas no se procesan adecuadamente y por lo contrario, pueden afectar al cerebro.

Consulte a su médico para más detalles sobre una dieta apropiada para la enfermedad hepática.

Imagen: En la izquierda, hígado sano. A la derecha, hígado con enfermedad hepática. Foto por FOTOLIA

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DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA Arriba

Es el resultado de un daño hepático difuso, en el que se produce fibrosis y remodelación de la arquitectura normal del órgano en forma de nódulos regenerativos que tienen una estructura anormal → disminuye la cantidad de parénquima funcionante → se desarrollan alteraciones de la función hepática y de la estructura del sistema vascular, lo que lleva a hipertensión portal (aumento del gradiente de presión venosa hepática >10 mm Hg; normal ≤5 mm Hg). La hipertensión portal condiciona el desarrollo de la circulación colateral portosistémica (en el esófago, recto y pared abdominal), esplenomegalia, hiperesplenismo, ascitis y gastropatía portal. La cirrosis constituye el estadio terminal de diversas enfermedades hepáticas crónicas.

Causas: enfermedad hepática alcohólica, hepatitis tipo B, D o C, hepatitis autoinmune, enfermedades metabólicas (hemocromatosis, enfermedad de Wilson, déficit de α 1 -antitripsina, fibrosis quística, porfiria cutánea tardía, galactosemia, tirosinemia hereditaria, glucogenosis tipo III y IV, teleangiectasia hemorrágica hereditaria, hipervitaminosis A, abetalipoproteinemia, NASH ), enfermedades de las vías biliares (obstrucción de las vías biliares extrahepáticas, obstrucción de las vías biliares intrahepáticas, cirrosis biliar primaria, colangitis primaria), obstrucción del retorno venoso (enfermedad venooclusiva hepática, síndrome de Budd-Chiari, insuficiencia hepática derecha), fármacos (metotrexato, metildopa, amiodarona), toxinas, bypass intestinal (en el tratamiento de la obesidad), cirrosis criptogénica (causa desconocida).

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

Los síntomas clínicos dependen del tiempo de evolución de la enfermedad, de la cantidad de parénquima hepático funcionante, de las alteraciones de la circulación portal y del tratamiento administrado. Un 30-40 % de los enfermos con cirrosis cursa de forma completamente asintomática y se detecta de modo casual. La cirrosis sin síntomas de alteración de la función metabólica y sin complicaciones derivadas de la hipertensión portal se denomina compensada.

1. Síntomas generales: debilidad y fatigabilidad fácil (durante mucho tiempo es el principal y único síntoma), febrículas, pérdida de apetito, disminución de la masa corporal, postura característica (aspecto de "muñeco de castañas", es decir con las extremidades superiores e inferiores delgadas a consecuencia de la atrofia muscular y el perímetro abdominal aumentado), calambres musculares dolorosos (molestos sobre todo por la noche), prurito.

2. Manifestaciones cutáneas: ictericia, arañas vasculares, telangiectasias, eritema palmar y plantar, hiperpigmentación de la piel, leuconiquia, xantelasmas, pérdida de vello en tórax y axilas en los hombres, hirsutismo, dilatación de las venas de la circulación colateral en la piel del abdomen (“cabeza de Medusa”). Cuando se desarrolla la diátesis hemorrágica (consecuencia de una alteración en la síntesis de los factores de coagulación por los hepatocitos, y de la trombocitopenia) aparecen petequias, sangrados de las encías y de la nariz y también sangrados en las mucosas.

3. Trastornos en el sistema digestivo: flatulencia, náuseas y vómitos, lengua depapilada, edema de las glándulas salivales (en algunos enfermos), dolor en el hipocondrio derecho, esplenomegalia (

60 % de los enfermos), hepatomegalia con superficie nodular palpable (esto solo se observa en algunos enfermos, ya que típicamente el hígado está disminuido y escondido profundamente por debajo del arco costal), ascitis, hernia de la pared abdominal (más frecuentemente hernia umbilical).

4. Trastornos funcionales del sistema reproductor: hipogonadismo (libido disminuida, trastornos menstruales, infertilidad y en hombres atrofia testicular) y feminización (ginecomastia, arañas vasculares, eritema palmar, cambio en la distribución del vello).

hiperestimulacion ovarica y dostinex

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dostinex y prolactina alta

  • Medicamentos para revertir la intoxicación. La insuficiencia hepática aguda causada por sobredosis de acetaminofeno o intoxicación por hongos se tratan con medicamentos que pueden revertir los efectos de la toxina.
  • Trasplante de hígado. La insuficiencia hepática aguda es irreversible en muchos casos. En estas situaciones, el único tratamiento puede ser un trasplante de hígado. Durante un trasplante de hígado, el cirujano extirpa el hígado dañado y lo reemplaza con un hígado sano de un donante. Leer más.

Su médico trabajará para controlar los signos y síntomas que está experimentando y tratar de evitar las complicaciones causadas por la insuficiencia hepática aguda. Esta atención puede incluir:

  • Aliviar el exceso de líquido en el cerebro. Edema cerebral causado por la insuficiencia hepática aguda puede aumentar la presión en su cerebro. Los medicamentos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquido en el cerebro.
  • Detección de infecciones. Su equipo médico tomará muestras periódicas de sangre y orina para ser probado para detectar signos de infección. Si su médico sospecha que usted tiene una infección, usted recibirá medicamentos para tratar la infección.
  • Prevención de hemorragias graves. Las personas con insuficiencia hepática aguda a menudo desarrollan úlceras sangrantes en el tracto gastrointestinal. Su médico le puede dar medicamentos para reducir el riesgo de sangrado. Si se pierde una gran cantidad de sangre, se puede requerir transfusiones de sangre.

Para reducir el riesgo de insuficiencia hepática aguda en el cuidado de su hígado, trate de:

  • Siga las instrucciones de los medicamentos. Si usted toma paracetamol u otros medicamentos, consulte el prospecto para obtener instrucciones sobre la dosis recomendada y no exceder de la dosis.
  • Dígale a su médico acerca de todos sus medicamentos. Dígale a su médico acerca de los medicamentos a base de hierbas que esté tomando. Estos pueden interferir con los medicamentos recetados que esté tomando.
  • Beber alcohol con moderación, en todo caso. Limite la cantidad de alcohol que se consume a no más de una bebida al día para las mujeres y no más de dos bebidas al día para los hombres.
  • Evite los comportamientos de riesgo. Busque ayuda si usted usa drogas intravenosas ilegales. No comparta agujas para inyectarse drogas. Si usted decide tener relaciones sexuales, use condones. Si usted decide tener tatuajes o piercings en el cuerpo, tener cuidado con la limpieza y la seguridad cuando se trata de seleccionar una tienda.
  • Vacunarse. Si usted está en mayor riesgo de contraer la hepatitis, si ya ha sido infectado con algún tipo de virus de la hepatitis o si tiene una enfermedad hepática crónica, hable con su médico sobre la vacuna contra la hepatitis B. La vacuna también está disponible para la hepatitis A.
  • Evite el contacto con la sangre de otras personas y los fluidos corporales. Virus de la hepatitis se pueden propagar por pinchazos accidentales o limpieza inadecuada de la sangre o fluidos corporales. También es posible infectarse al compartir cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
  • No comer setas. Puede ser difícil distinguir un hongo comestible de una venenosa.
  • Tenga cuidado con los aerosoles. Cuando se utiliza un limpiador en aerosol, asegúrese de que la habitación se ventila, o usa una máscara. Tomar las medidas de protección similares al pulverizar insecticidas, fungicidas, pinturas y otros productos químicos tóxicos. Siga siempre las instrucciones del fabricante.
  • Mira lo que pone en su piel. Cuando el uso de insecticidas y otros productos químicos tóxicos, cúbrase la piel con guantes, camisas de manga larga, un sombrero y una máscara.
  • Elija una dieta saludable. Elija una dieta basada en plantas con una variedad de frutas y verduras. Limite los alimentos altos en grasa.
  • Mantenga un peso saludable. La obesidad puede causar una enfermedad llamada enfermedad de hígado graso no alcohólico, que puede incluir el hígado graso, hepatitis y cirrosis.

La insuficiencia hepática aguda se produce cuando el hígado pierde rápidamente su capacidad de funcionar. Más comúnmente, la insuficiencia hepática se desarrolla lentamente durante el curso de años. Pero en la insuficiencia hepática aguda, insuficiencia hepática desarrolla en cuestión de días.

Los signos y síntomas de insuficiencia hepática aguda pueden incluir:

  • Coloración amarillenta de la piel y ojos (ictericia)
  • Dolor en la parte superior derecha de su abdomen
  • Náusea y vómitos
  • Una sensación general de malestar
  • Dificultad para concentrarse
  • Desorientación o confusión
  • Somnolencia

La insuficiencia hepática aguda puede desarrollarse rápidamente en una persona sana, y es potencialmente mortal. Si usted o alguien que usted conoce de repente desarrolla una coloración amarillenta de los ojos o la piel, dolor en la parte superior del abdomen o cualquier cambio inusual en el estado mental, la personalidad o el comportamiento, busque atención médica de inmediato.

La insuficiencia hepática aguda se produce cuando las células del hígado se dañan significativamente y éste ya no es capaz de funcionar. La insuficiencia hepática aguda tiene muchas causas potenciales, incluyendo:

  • Sobredosis de paracetamol. Tomar demasiado acetaminofeno es la causa más común de insuficiencia hepática aguda. La insuficiencia hepática aguda puede ocurrir si usted toma una dosis muy grande de paracetamol a la vez, o puede ocurrir si usted toma dosis mayores a las recomendadas cada día durante varios días, especialmente en personas con enfermedad hepática crónica.
  • Medicamentos recetados. Algunos medicamentos recetados, incluyendo antibióticos, medicamentos anti-inflamatorios no esteroides y los anticonvulsivos, pueden causar insuficiencia hepática aguda.
  • Suplementos de hierbas. Medicamentos a base de hierbas y suplementos, como kava, efedra, solideo y poleo, se han relacionado con la insuficiencia hepática aguda.
  • Hepatitis y otros virus. La hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis E puede causar insuficiencia hepática aguda. Otros virus que pueden causar insuficiencia hepática aguda incluyen Epstein-Barr, citomegalovirus y el virus del herpes simplex.
  • Toxinas. Las toxinas que pueden causar insuficiencia hepática aguda incluyen las setas venenosas Amanita phalloides, que a veces se confunde con especies comestibles.
  • Enfermedad autoinmune. La insuficiencia hepática puede ser causada por la hepatitis autoinmune – una enfermedad en la cual el sistema inmunológico ataca las células del hígado, causando inflamación y daño.
  • Enfermedades de las venas en el hígado. Las enfermedades vasculares, tales como el síndrome de Budd-Chiari, pueden causar bloqueos que se forman en las venas del hígado y conducir a insuficiencia hepática aguda.
  • Enfermedad metabólica. Enfermedades metabólicas raras, como la enfermedad de Wilson y el hígado graso agudo del embarazo, con poca frecuencia causan insuficiencia hepática aguda.
  • Cáncer. El cáncer que comienza en el hígado o el cáncer que se disemina al hígado desde otras partes de su cuerpo puede hacer que su hígado falle.

Muchos de los casos de insuficiencia hepática aguda no tiene una causa aparente.

La insuficiencia hepática aguda a menudo causa complicaciones, incluyendo:

  • Exceso de líquido en el cerebro (edema cerebral). El exceso de líquido ocasiona presión por acumulación en el cerebro, que puede desplazar el tejido cerebral fuera del espacio que normalmente ocupa (hernia). El edema cerebral puede privar a su cerebro de oxígeno.
  • Trastornos de hemorragia. Una insuficiencia hepática no es capaz de producir cantidades suficientes de los factores de coagulación, que ayudan a que la sangre coagule. El sangrado de úlceras en el tracto gastrointestinal o en otros lugares es difícil de controlar porque la sangre no se coagula rápidamente.
  • Infecciones. Las personas con insuficiencia hepática aguda tienen un mayor riesgo de desarrollar una variedad de infecciones, sobre todo en la sangre y en las vías respiratorias y urinarias.
  • Insuficiencia renal. La insuficiencia renal a menudo se produce después de un fallo hepático, especialmente en casos de sobredosis de paracetamol, lo que daña tanto su hígado y sus riñones.

Las pruebas y los procedimientos utilizados para el diagnóstico de la insuficiencia hepática aguda incluyen:

  • Análisis de sangre. Exámenes de sangre para determinar qué tan bien está funcionando el hígado pueden incluir la prueba de tiempo de protrombina, que mide el tiempo que tarda la sangre en coagular. Si usted tiene insuficiencia hepática aguda, la sangre no coagula tan rápido como debería.
  • Pruebas de imagen. El médico puede recomendar pruebas de imagen, como la ecografía, para evaluar el hígado. Las pruebas de imagen pueden aparecer daños en el hígado y pueden ayudar a su médico a determinar la causa de sus problemas en el hígado.
  • Examen de tejido hepático. Su médico puede recomendar un procedimiento para extraer una pequeña muestra de tejido del hígado (biopsia hepática). Las pruebas de los tejidos del hígado pueden ayudar a su médico a entender por qué su hígado está fallando. Para las personas con un riesgo de sangrado durante la biopsia, tales como aquellos con insuficiencia hepática aguda, el médico puede realizar una biopsia hepática transyugular. Para ello, una pequeña incisión en el lado derecho de su cuello y un tubo delgado (catéter) se pasa en una vena grande en el cuello, a través de su corazón y hacia abajo en una vena que sale del hígado. Luego, el médico inserta una aguja hacia abajo a través del catéter y recupera una muestra del tejido del hígado.

Las personas con insuficiencia hepática aguda son tratadas en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. Cuando es posible, su médico trabajará para tratar la insuficiencia hepática aguda. Pero en muchos casos, el tratamiento implica el control de las complicaciones y dar tiempo al hígado para curar.

Los tratamientos de la insuficiencia hepática aguda pueden incluir:

  • Medicamentos para revertir la intoxicación. La insuficiencia hepática aguda causada por sobredosis de acetaminofeno o intoxicación por hongos se tratan con medicamentos que pueden revertir los efectos de la toxina.
  • Trasplante de hígado. La insuficiencia hepática aguda es irreversible en muchos casos. En estas situaciones, el único tratamiento puede ser un trasplante de hígado. Durante un trasplante de hígado, el cirujano extirpa el hígado dañado y lo reemplaza con un hígado sano de un donante. Leer más.

Su médico trabajará para controlar los signos y síntomas que está experimentando y tratar de evitar las complicaciones causadas por la insuficiencia hepática aguda. Esta atención puede incluir:

  • Aliviar el exceso de líquido en el cerebro. Edema cerebral causado por la insuficiencia hepática aguda puede aumentar la presión en su cerebro. Los medicamentos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquido en el cerebro.
  • Detección de infecciones. Su equipo médico tomará muestras periódicas de sangre y orina para ser probado para detectar signos de infección. Si su médico sospecha que usted tiene una infección, usted recibirá medicamentos para tratar la infección.
  • Prevención de hemorragias graves. Las personas con insuficiencia hepática aguda a menudo desarrollan úlceras sangrantes en el tracto gastrointestinal. Su médico le puede dar medicamentos para reducir el riesgo de sangrado. Si se pierde una gran cantidad de sangre, se puede requerir transfusiones de sangre.

Para reducir el riesgo de insuficiencia hepática aguda en el cuidado de su hígado, trate de:

  • Siga las instrucciones de los medicamentos. Si usted toma paracetamol u otros medicamentos, consulte el prospecto para obtener instrucciones sobre la dosis recomendada y no exceder de la dosis.
  • Dígale a su médico acerca de todos sus medicamentos. Dígale a su médico acerca de los medicamentos a base de hierbas que esté tomando. Estos pueden interferir con los medicamentos recetados que esté tomando.
  • Beber alcohol con moderación, en todo caso. Limite la cantidad de alcohol que se consume a no más de una bebida al día para las mujeres y no más de dos bebidas al día para los hombres.
  • Evite los comportamientos de riesgo. Busque ayuda si usted usa drogas intravenosas ilegales. No comparta agujas para inyectarse drogas. Si usted decide tener relaciones sexuales, use condones. Si usted decide tener tatuajes o piercings en el cuerpo, tener cuidado con la limpieza y la seguridad cuando se trata de seleccionar una tienda.
  • Vacunarse. Si usted está en mayor riesgo de contraer la hepatitis, si ya ha sido infectado con algún tipo de virus de la hepatitis o si tiene una enfermedad hepática crónica, hable con su médico sobre la vacuna contra la hepatitis B. La vacuna también está disponible para la hepatitis A.
  • Evite el contacto con la sangre de otras personas y los fluidos corporales. Virus de la hepatitis se pueden propagar por pinchazos accidentales o limpieza inadecuada de la sangre o fluidos corporales. También es posible infectarse al compartir cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
  • No comer setas. Puede ser difícil distinguir un hongo comestible de una venenosa.
  • Tenga cuidado con los aerosoles. Cuando se utiliza un limpiador en aerosol, asegúrese de que la habitación se ventila, o usa una máscara. Tomar las medidas de protección similares al pulverizar insecticidas, fungicidas, pinturas y otros productos químicos tóxicos. Siga siempre las instrucciones del fabricante.
  • Mira lo que pone en su piel. Cuando el uso de insecticidas y otros productos químicos tóxicos, cúbrase la piel con guantes, camisas de manga larga, un sombrero y una máscara.
  • Elija una dieta saludable. Elija una dieta basada en plantas con una variedad de frutas y verduras. Limite los alimentos altos en grasa.
  • Mantenga un peso saludable. La obesidad puede causar una enfermedad llamada enfermedad de hígado graso no alcohólico, que puede incluir el hígado graso, hepatitis y cirrosis.

Los síntomas de la enfermedad del hígado en perros son a menudo sutiles en las primeras etapas y tienden a ser un poco variables en diferentes perros. Algunos de los síntomas comunes de la enfermedad hepática de perros se discuten en el artículo siguiente. Sigue leyendo para saber más acerca de los síntomas de la enfermedad hepática canina y su tratamiento.

Una de las causas principales de la muerte en los perros son las enfermedades de hígado. El hígado es un órgano vital que realiza un número de funciones esenciales. La función principal del hígado es la desintoxicación de la sangre, la eliminación de productos de desecho del sistema y la secreción de la bilis para ayudar a la digestión. El hígado también ayuda a llevar a cabo varios procesos bioquímicos, también ayuda a curar las enfermedades del sistema inmunológico. Como se puede ver, las enfermedades del hígado tienden a paralizar la mayoría de las funciones del cuerpo, ya que el órgano ya no es capaz de realizar su capacidad óptima. Es importante detectar síntomas de la enfermedad de hígado del perro tan pronto como sea posible. Esto es porque el tratamiento temprano significa que el hígado tiene la oportunidad de superar cualquier enfermedad y realizar bien sus funciones.

Causas de la enfermedad hepática del perro

Existen varias causas que llevan a la enfermedad hepática en los perros. Algunas de las causas más comunes de la enfermedad hepática en perros son:

  • Infección por agentes bacterianos, virales o parasitarios como la leptospirosis, hepatitis y gusanos del corazón.
  • Hepatopatía tóxica en perros debido a daños en el hígado por la exposición a las drogas, productos químicos, toxinas tales como corticoides, aspirina o envenenamiento.
  • Cáncer de hígado
  • Cambios en el hígado congénitos o adquiridos
  • Trauma debido a un severo golpe directo en el abdomen como en un accidente de coche
  • Pancreatitis, inflamación del páncreas que se propaga al hígado
  • Anemia hemolítica que causa disminución en el suministro de oxígeno a las células del hígado
  • Hepatitis crónica del hígado debido al almacenamiento de cobre, medicamentos anticonvulsivos, cirrosis, etc.

Síntomas de la enfermedad del hígado del perro

La enfermedad del hígado canino es uno de los asesinos más grandes de los perros, que no se detecta en las primeras etapas. El hígado tiene la capacidad de regeneración y, por tanto, los síntomas que aparecen son muy sutiles. Por lo tanto, sólo los perros que son llevados a un veterinario con regularidad, son diagnosticados con enfermedades del hígado en sus etapas iniciales. En el momento en que los síntomas de la enfermedad del hígado son más prominentes, la enfermedad ya se encuentra en desarrollo, y la función del hígado está reducida. Algunos de los síntomas de la enfermedad de hígado en perros son los siguientes:

☛ Síntomas gastrointestinales
La primera indicación de la enfermedad hepática en perros es la pérdida de apetito, es decir, la anorexia. El perro empieza a comer menos de lo normal. Junto con la pérdida de apetito, el perro muestra signos de trastornos gastrointestinales como diarrea, vómitos, e incluso a veces estreñimiento. Esto se produce debido a un metabolismo incorrecto de los hidratos de carbono, proteínas y grasas debido al mal funcionamiento del hígado. La pérdida de peso se suma a los problemas del perro. A medida que el perro sufre de mal funcionamiento metabólico, sufre de anemia. Por lo tanto, se vuelve muy débil, inactivo y aletargado.

Cambios neurológicos
Los altos niveles de toxinas que circulan en el cuerpo producen un sinnúmero de trastornos neurológicos, así como cambios de comportamiento en el perro. Por lo que el hígado es incapaz de filtrar las toxinas de la corriente sanguínea, las toxinas se acumulan en el cerebro. Esto lleva a la encefalopatía hepática. Por lo tanto, lleva a una serie de cambios en el comportamiento como la agresividad, desorientación, agitación, estupor, presión de la cabeza, convulsiones, babeo excesivo, sensación de vértigo, ataxia, torpeza mental, vagar sin rumbo y en casos graves coma.

Ictericia
Cuando la secreción de la bilis desde la vesícula biliar está obstruida, esto lleva a la acumulación de bilirrubina en la sangre. Esto lleva a la ictericia en los perros. Entonces, la parte blanca de los ojos de los perros, así como las membranas mucosas de la lengua y las encías, se ponen amarillas. El perro comienza a pasar orina de color brillante amarillo-naranja debido a la bilirrubinuria.

Color de las heces
Las heces se convierten pálidas de color gris. La bilis secretada contiene electrolitos, colesterol, ácidos biliares, bilirrubina, así como globulinas. Es muy importante para la eliminación de los fármacos, la absorción de grasa desde el intestino hacia el torrente sanguíneo, así como la recirculación de las células rojas de la sangre. La bilirrubina es una sustancia tóxica que se desintoxica en el hígado y es excretada. Sin embargo, cuando el hígado no logra desintoxicar y excretar bilirrubina del sistema, el perro pasa heces pálidas grises, loo que indica una obstrucción completa de las vías biliares, debido a una enfermedad hepática.

Trastornos de la coagulación
La enfermedad hepática causa problemas de coagulación en el animal. Esta condición se llama coagulopatía. Cuando un perro sufre de una enfermedad del hígado, ésta afecta a su estómago y el duodeno. Por lo tanto, el perro sufre de hemorragia gastrointestinal y se observa sangre en las heces del perro. A veces, la sangre se detecta en la orina del perro, así como vómitos.

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Las personas que hayan tenido hepatitis vírica aguda pueden volverse portadoras crónicas de la enfermedad. Es necesario tomar las precauciones adecuadas para prevenir la diseminación de la enfermedad.

Algunas personas no se recuperan totalmente de la hepatitis aguda y desarrollan hepatitis crónica, el hígado continúa sufriendo más daño e inflamación. La hepatitis se considera crónica si los síntomas persisten por más de seis meses. La hepatitis crónica puede durar años.

Tipos de hepatitis crónica:

  • Hepatitis crónica inducida por alcohol - daño continuo del hígado debido al consumo excesivo de alcohol.
  • Hepatitis crónica activa - una inflamación agresiva y destrucción de las células del hígado, que generalmente ocasiona cirrosis.
  • Hepatitis crónica persistente - una inflamación moderada del hígado, que generalmente no ocasiona cirrosis.

Causas:
Ciertos virus y medicamentos pueden causar hepatitis crónica en algunas personas, pero no en otras. Algunas causas comunes incluyen:

  • Hepatitis vírica.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Trastornos autoinmunológicos (cuando el cuerpo ataca sus propios tejidos).
  • Reacciones a ciertos medicamentos.
  • Trastornos metabólicos (como la hemocromatosis o la enfermedad de Wilson).

Síntomas:
Los síntomas de la hepatitis crónica generalmente son leves. Aunque el daño al hígado continúa, su progresión es generalmente lenta. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la hepatitis crónica. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Algunos individuos no experimentan síntomas, mientras que otros pueden experimentar los siguientes:

  • Sentirse enfermo.
  • Poco apetito.
  • Fatiga.
  • Fiebre baja.
  • Dolor en la parte superior del abdomen.
  • Ictericia.
  • Síntomas de enfermedad crónica del hígado (como bazo agrandado, vasos sanguíneos en forma de araña en la piel y retención de fluidos).

Los síntomas de la hepatitis crónica pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Diagnóstico:
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la hepatitis crónica pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de laboratorio específicos.
  • Exámenes de la función hepática.
  • Biopsia del hígado, para determinar la severidad de la inflamación, cicatrización, cirrosis y causas subyacentes.

Tratamiento:
El tratamiento específico de la hepatitis crónica será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad
  • La causa de la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El objetivo del tratamiento es detener el daño del hígado y aliviar los síntomas.

El tratamiento puede incluir:

  • Agente antivírico
    Cuando la hepatitis es causada por la hepatitis B o C, la inflamación del hígado puede detenerse por el uso del agente antivírico interferón alfa.
  • Corticosteroides
    Los corticosteroides pueden usarse para tratar la hepatopatía crónica causada por un trastorno autoinmunológico. La inflamación se elimina, pero la cicatrización del hígado puede continuar.
  • Suspensión de ciertas drogas
    Cuando la causa de la hepatitis crónica se debe al consumo de ciertas drogas, el suspenderlas generalmente alivia cualquier síntoma.

La higiene adecuada es la clave para prevenir la diseminación de muchas enfermedades, incluida la hepatitis. Entre otras medidas preventivas, se incluyen las siguientes:

  • Vacunas
    La vacuna contra la hepatitis B se administra rutinariamente a los niños pequeños como parte de su programa de vacunación. La vacuna contra la hepatitis A está disponible para personas en riesgo de contraer la enfermedad mientras viajan. (Actualmente no existen vacunas contra la hepatitis C, D, E o G.)
  • Transfusión de sangre
    Las transfusiones de sangre se examinan rutinariamente para detectar hepatitis B y C y disminuir el riesgo de infección.
  • Preparación de anticuerpos
    Si la persona ha estado expuesta a la hepatitis, se le puede administrar una preparación de anticuerpos que ayuda a evitar el contagio de la enfermedad.

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Recursos en la Red de Las Enfermedades del Hígado, la Bilis y el Páncreas

Cuando se sufre un daño en el hígado causado por una enfermedad crónica y prolongada hablamos de cirrosis hepática. Esta enfermedad afecta al tejido fibroso de este órgano vital, lo cual acaba lesionando al hígado y mermando su funcionamiento. Las causas del desarrollo de la cirrosis pueden ser diversas, aunque generalmente se produce por un alto y excesivo consumo de alcohol o como consecuencia de enfermedades como la hepatitis. ¿Quieres saber más sobre esta enfermedad crónica que afecta al hígado? En tuSíntoma te lo explicamos todo sobre la cirrosis hepática. A continuación, hablamos de qué es, cómo se origina, cuáles son sus síntomas y sus posibles tratamientos.

La cirrosis hepática es una enfermedad que afecta, básicamente, al buen funcionamiento del hígado. Su tejido fibroso se daña y, en consecuencia, aparecen nódulos que alteran tanto la apariencia del órgano, como su estructura y sus funciones. La cirrosis hepática es crónica y prolongada, lo cual produce una lesión del hígado que se mantiene durante mucho tiempo.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Se sitúa en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo de las costillas. El hígado sano, aquel que no está afectado por ningún tipo de enfermedad, cuenta con un contorno liso y elástico y se conecta directamente al intestino delgado mediante el conducto biliar, es decir, el encargado de transportar la bilis que ayudará a hacer la digestión en el estómago. A grandes rasgos, podríamos decir que el hígado se comporta igual que una fábrica química y cumple funciones diferentes como producir proteínas para coagular la sangre, producir bilis y enzimas digestivas, controlar las infecciones, metabolizar el colesterol, mantener, regular o equilibrar los niveles hormonales, metabolizar medicamentos, alcohol y otras drogas… Teniendo en cuenta estas funciones básicas del hígado es importante saber cuan importante es que este órgano se mantenga sano.

En el caso de la cirrosis hepática el daño y las lesiones se acumulan en el hígado, lo cual hace que su aspecto se modifique y se merme, el tejido hepático se reduce y también disminuye su rendimiento. Las complicaciones que puede ocasionar un hígado dañado o que padece cirrosis hepática en la sangre y en sus funciones pueden ser muy graves.

Las causas que pueden producir una cirrosis hepática son múltiples y pueden variar dependiendo de la zona geográfica y de los antecedentes de la persona. No obstante, las más frecuentes son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Reacción al exceso de drogas, medicamentos u otros compuestos químicos.
  • Padecer hepatitis vírica crónica, es decir, hepatitis B y C.
  • Hígado graso no alcohólico también conocido como esteatohepatitis no alcoholica. Esta patología se relaciona con la diabetes y la obesidad.
  • Enfermedades hereditarias como la hemocromatosis (acumulación de hierro en el hígado) o la enfermedad de Wilson (alteración del transporte de cobre, que se acumula en el hígado y otros tejidos).
  • Enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune (el sistema inmunitario ataca al hígado) o la cirrosis biliar primaria (afecta generalmente a mujeres, se desconocen a ciencia cierta los motivos que desencadenan el ataque del higado por parte del propio organismo).
  • Ausencia de proteínas y enximas para metabolizar sustancia en el hígado.
  • Enfermedades del corazón o insuficiencia cardíaca.
  • Sobreexposición a agentes tóxicos medioambientales.

La cirrosis hepática es una enfermedad que puede tener diversos síntomas, dependiendo de su severidad y su presencia en el hígado. Es una malaltía crónica y prolongada, por lo que las molestias también podrán variar en función de la fase de desarrollo por la que esté pasando la enfermedad. Al principio, incluso, puede no haber síntomas específicos, pero el cansancio, la pérdida del apetito, la debilidad, la pérdida de peso o las náuseas irán aparenciendo conforme avance la enfermedad. Los síntomas más severos se presentan durante las fases avanzadas de la cirrosis hepática, cuando el hígado, además, empezará a tener dificultades para realizar todas sus funiones eficientemente. Algunos de los síntomas más destacados durante el proceso severo de cirrosis son:

  • Oscurecimiento de la piel y otras alteraciones.
  • Fragilidad de la piel y las mucosas, lo cual produce hemorragias nasales, cardenales, erosiones cutáneas…
  • Coagulación deficiente.
  • Ictericia, es decir, la piel y la parte blanca del ojo (esclerótica) se vuelven amarillentas. Esto se debe a la incapacidad del hígado para eliminar de la sangre la bilirrubina.
  • Alteraciones en las uñas (uñas en vidrio de reloj).
  • Retención de líquidos, que puede acumularse en piernas (edemas) o en el abdomen (ascitis).
  • Alteración de los vasos sanguíneos.
  • Ginecomastia, es decir, incremento de las mamas y disminución de los testículos en los hombres.

En las fases más graves o finales de la enfermedad, el paciente puede experimentar complicaciones graces como los vómitos de sangre o hemorragias difestivas, la rotura de las dilataciones venosas o úlceras de estómago, que requeriran hospitalización. Asimismo, una de las funciones principales del hígado, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, se verá paralizada, pues con la cirrosis la sangre es incapaz de atravesar la estructura hepática y, como consecuencia, las substancias tóxicas pueden llegar hasta el cerebro, provocando un trastorno llamado como encefalopatía hepática que se traduce en confusión, trastornos de conducta, somnolencia y hasta un estado de coma.

Para poder otorgar un diagnóstico determinado y establecer un tratamiento preciso es indispensable acudir al médico cuanto antes, sobre todo si se experimenta algún síntoma que pueda hacer sospechar de que se puede desencadenar una cirrosis hepática. Generalmente, los profesionales médicos realizarán pruebas como la imafen con ultrasonidos del órgano o ecografía hepática o la obtención de muestras del tejido del hígado, mediante una biopsia.

Las causas de la cirrosis hepática pueden identificarse fácilmente con el análisis médico. En el caso de la cirrosis hepática provocada por el consumo de alcohol se pueden determinar los antecedentes de consumo en exceso, los cambios físicos, los cambios de conducta o mediante la realización de una biopsia para analizar el tejido del hígado. Si, por lo contrario, la cirrosis hepática ha sido desencadenada por una enfermedad como la hepatitis, se necesitarán exámenes de sangre que permitan identificar el virus u otros marcadores más específicos que conlleva la enfermedad, además del análisis del tejido hepático.

Aunque actualmente no existe un tratamiento específico y definitivo para acabar con la cirrosis hepática – recuerda, es una enfermedad crónica -, existen algunas preescripciones médicas que te ayudarán a aliviar sus síntomas y evitar posibles complicaciones. Los medicamentos diuréticos para tratar la retención de líquidos, los suplementos vitamínicos, minerales y calóricos para asegurar la nutrición del paciente, los laxantes para impedir el estreñimiento y no permitir que las sustancias tóxicas se adentren en el organismo, el propranolol para reducir la presión de las varices o incluso el transplante de hígado son algunas de las posibilidades que los pacientes, junto a su médico, pueden decidir llevar a cabo para revertir, en la medida de lo posible, la cirrosis hepática.

En el caso del consumo de alcohol el riesgo de que el hígado desencadene una cirrosis hepática es directamente proporcional a los altos niveles de ingesta de alcohol, por lo que el riesgo, en estos casos, es más que evidente. Asimismo, existen otros grupos de riesgo como las personas con hepatitis B y C, los pacientes de cirrosis biliar primaria o que sufren hepatitis autoinmune crónica o aquellos que padecen alteraciones metabólicas o hereditarias pueden ser propensos a desarrollar una cirrosis hepática.

No obstante, conociendo los riesgos debes saber que es posible prevenir la lesión del hígado o la cirrosis hepática reduciendo el consumo de alcohol (28 unidades por semana en hombres y 21 en mujeres, como máximo, teniendo en cuenta que una unidad equivale a 250 ml), tomando precauciones para no contraer la hepatitis o evitando el contacto con productos tóxicos. Asimismo, es importante buscar ayuda y soporte médico en caso de padecer hepatitis o tener problemas de alcoholismo.

Existen otros consejos interesantes que te ayudarán a mejorar tu estado de salud en caso de padecer una cirrosis hepática. Llevar una vida activa y practicar algo de deporte moderado, aunque resulte difícil por su estado de cansancio y debilidad, le ayudará a estar más saludable. Asimismo, el descanso eficiente y óptimo es muy importante para asegurar que la cirrosis no se vuelve severa. También es importante cuidar la alimentación, basándose en una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, disminuyendo el consumo de sal o tomando suplementos vitamínicos y minerales. Una vida sana le ayudará a sobrellevar la cirrosis hepática, una enfermedad crónica que afecta directamente al buen funcionamiento del hígado.

Ejercicio. El ejercicio puede ayudar a las personas con Parkinson a mejorar su movilidad y flexibilidad. Algunos médicos recetan fisioterapia o ejercicios de fortalecimiento muscular para tonificar los músculos y para someter a los músculos rígidos y poco usados a un rango completo de movimiento. Los efectos del ejercicio sobre la evolución de la enfermedad no se conocen, pero puede mejorar la fuerza del cuerpo para que la persona esté menos discapacitada. Los ejercicios también mejoran el equilibrio, ayudan a las personas a minimizar los problemas de la marcha y pueden fortalecer ciertos músculos para que puedan hablar y tragar mejor. El ejercicio puede mejorar el bienestar emocional y la actividad física, como caminar, trabajar en el jardín, nadar, hacer ejercicios de calistenia y usar las máquinas de ejercicio, puede tener beneficios adicionales. Un ensayo clínico financiado por el NINDS demostró el beneficio del ejercicio de tai chi comparado con los ejercicios de resistencia o de estiramiento. Las personas con enfermedad de Parkinson siempre deben consultar con el médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.

Otras terapias de apoyo y complementarias que usan algunas personas con Parkinson incluyen masajes terapéuticos, yoga, hipnosis, acupuntura y la técnica de Alexander, que optimiza la postura y la actividad muscular.

Otro enfoque terapéutico importante implica la evaluación y terapia del habla y la deglución. Ciertas técnicas pueden ayudar con el bajo volumen de la voz que las personas con Parkinson con frecuencia experimentan.

Aunque la enfermedad de Parkinson generalmente evoluciona lentamente, con el tiempo pueden verse afectadas las rutinas diarias, desde socializar con los amigos hasta ganarse la vida o realizar los quehaceres domésticos. Estos cambios pueden ser difíciles de aceptar. Los grupos de apoyo pueden ayudar a sobrellevar el impacto emocional de la enfermedad. Estos grupos también pueden brindar información valiosa, consejos y experiencia para ayudar a las personas con Parkinson, sus familias y cuidadores a lidiar con una amplia gama de temas, que incluyen encontrar médicos que conocen bien la enfermedad y enfrentar las limitaciones físicas. Al final de este folleto hay una lista de organizaciones nacionales que puede ayudar a los personas a encontrar grupos de apoyo en sus comunidades. El asesoramiento individual o familiar también puede ayudar a las personas a encontrar maneras de sobrellevar la enfermedad.

Las personas con la enfermedad de Parkinson también pueden beneficiarse siendo proactivas y averiguando todo lo que puedan sobre la enfermedad con el fin de aliviar el miedo a lo desconocido y de asumir un papel positivo para mantener su salud. Muchas personas con la enfermedad continúan trabajando a tiempo parcial o completo, aunque tal vez necesiten ajustar su horario y ambiente laboral debido a sus síntomas.

En la mayoría de los casos, no hay forma de predecir o prevenir la enfermedad de Parkinson esporádica. Sin embargo, los investigadores están buscando un biomarcador, es decir, una anormalidad biológica que compartan todas las personas con Parkinson, que podría ser detectado con técnicas de evaluación o con una prueba química simple administrada a las personas que todavía no tienen síntomas parkinsonianos. Esto podría ayudar a los médicos a identificar a las personas con riesgo de tener la enfermedad. También puede permitirles encontrar tratamientos que detengan el proceso de la enfermedad en las etapas tempranas. Los estudios demostraron que la sinucleína se acumula en las células nerviosas años antes de que aparezcan los síntomas. La pérdida del sentido del olfato, el estreñimiento, las piernas inquietas y el trastorno del sueño por movimiento ocular rápido posiblemente son causados por estos primeros cambios.

Un área importante de investigación en este campo involucra las técnicas de imágenes, como las técnicas de resonancia magnética especiales o las técnicas de imagen nuclear actualmente en estudio en los Institutos Nacionales de la Salud y en otros lugares.

En casos raros, donde las personas tienen una forma hereditaria clara de la enfermedad, los investigadores pueden hacer pruebas de mutaciones genéticas conocidas como una manera de determinar el riesgo de una persona de padecer la enfermedad. Sin embargo, estas pruebas genéticas tienen implicaciones de gran alcance y las personas deben considerar cuidadosamente si desean saber o no los resultados de dichas pruebas.

La misión del National Institute of Neurological Disorders and Stroke es obtener conocimientos fundamentales sobre el cerebro y el sistema nervioso y utilizar ese conocimiento para reducir la carga de las enfermedades neurológicas. El NINDS forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), el principal patrocinador de la investigación biomédica en el mundo. El NINDS realiza y apoya tres tipos de investigaciones: básica (descubrimientos científicos en el laboratorio), clínica (desarrollo y estudio de enfoques terapéuticos para la enfermedad de Parkinson) y traslacional (enfocada en las herramientas y recursos que aceleran el desarrollo de la terapéutica a la práctica). Las metas de la investigación apoyada por el NINDS son comprender y diagnosticar mejor la enfermedad, desarrollar nuevos tratamientos y en última instancia, prevenir la enfermedad de Parkinson. El NINDS apoya también la formación de la próxima generación de investigadores y médicos de la enfermedad de Parkinson y sirve como una importante fuente de información para las personas con la enfermedad y sus familias.

Una estrategia a largo plazo de investigación y planificación del NINDS llevó a la conferencia de enero del 2014 organizada por el NINDS sobre cómo avanzar la investigación y mejorar la vida de los pacientes con Parkinson titulada “Parkinson’s Disease 2014: Advancing Research, Improving Lives.” En esta conferencia, los neurólogos, médicos, representantes de organizaciones públicas y privadas, y las personas con enfermedad de Parkinson dialogaron sobre las principales prioridades de la investigación, que van desde los descubrimientos en el laboratorio hasta el desarrollo de nuevos tratamientos para la enfermedad de Parkinson (para más información, ver la página del NINDS en inglés www.ninds.nih.gov/research/parkinsonsweb/PD2014/).

Los programas de biomarcadores para la enfermedad de Parkinson, una importante iniciativa del NINDS, están enfocados en descubrir maneras de identificar las personas que están en riesgo de desarrollar la enfermedad y realizar un seguimiento de la evolución de la misma. La identificación de los biomarcadores (señales que pueden indicar riesgo de una enfermedad y mejorar el diagnóstico) acelerará el desarrollo de nuevas terapias para la enfermedad de Parkinson. Los proyectos están reclutando activamente voluntarios en centros en los Estados Unidos. El NINDS también colabora con la Fundación Michael J. Fox para la Investigación de la Enfermedad de Parkinson (MJFF) en el proyecto BioFIND, que recopila muestras biológicas y datos clínicos de voluntarios sanos y de personas con la enfermedad de Parkinson. Para obtener más información acerca de los programas de biomarcadores para la enfermedad de Parkinson y cómo puede participar, visite el sitio web: http://pdbp.ninds.nih.gov/.

Los Centros Morris K. Udall de Excelencia en la Investigación de la Enfermedad de Parkinson del NINDS, que son los componentes centrales del NINDS para la investigación sobre la enfermedad de Parkinson, se establecieron en 1997 para determinar las causas fundamentales de la enfermedad y para diagnosticar y tratar mejor a las personas que la padecen. El NINDS actualmente financia 10 Centros Udall en todo el país, donde los investigadores están examinando los mecanismos de la enfermedad, las contribuciones genéticas y los posibles objetivos terapéuticos y estrategias de tratamiento para la enfermedad de Parkinson. Para obtener más información acerca los Centros Udall del NINDS, visite el sitio web en inglés:www.ninds.nih.gov/udall.

Los estudios clínico para la enfermedad de Parkinson ofrecen una excelente oportunidad para ayudar a los investigadores a encontrar mejores maneras de detectar, tratar o prevenir la enfermedad de una manera segura y, por tanto, ofrecer esperanza a las personas ahora y en el futuro. El NINDS realiza estudios clínicos sobre enfermedad de Parkinson en el campus de investigaciones de los NIH en Bethesda, Maryland, y apoya estudios sobre la enfermedad de Parkinson en los centros de investigación médica en los Estados Unidos. Sin embargo, los estudios sólo se pueden completar si las personas se ofrecen como voluntarias para participar. Al participar en un estudio clínico, las personas sanas y las personas que viven con la enfermedad de Parkinson pueden beneficiar en gran medida la vida de las personas afectadas por este trastorno. Hable con su médico acerca de los estudios clínicos y de cómo ayudar a mejorar la calidad de vida de todas las personas con la enfermedad de Parkinson. Para obtener más información sobre los estudios clínicos de la enfermedad de Parkinson del NINDS, visite el sitio web en inglés www.clinicaltrials.gov y busque "Parkinson AND NINDS." Los estudios actuales incluyen la genética y la enfermedad de Parkinson, sondeo sobre los biomarcadores de esta enfermedad, terapias experimentales y otras opciones de tratamiento, diagnóstico por imágenes, control cerebral y los trastornos del movimiento, estimulación cerebral profunda, y el ejercicio y la enfermedad de Parkinson.

Modelos animales: son herramientas valiosas para los científicos que estudian los mecanismos de la enfermedad para desarrollar nuevos tratamientos para las personas con enfermedad de Parkinson. Por ejemplo, un estudio de la isradipina, que ha demostrado en modelos animales tener un efecto protector sobre las neuronas dopaminérgicas, está viendo si este medicamento tiene un efecto neuroprotector similar en los seres humanos.

Cognición y demencia: el deterioro cognitivo leve es común en la enfermedad de Parkinson, a veces en sus primeras etapas, y algunas personas desarrollan demencia más tarde en el curso de la enfermedad. El NINDS ha financiado las investigaciones con neuroimágenes para predecir qué personas con Parkinson podrían presentar deterioro cognitivo.

Estimulación cerebral profunda: el NINDS ha sido un pionero en el estudio y desarrollo de la estimulación cerebral profunda, que ahora se considera una opción de tratamiento estándar para algunas personas con Parkinson cuyos síntomas ya no responden a los medicamentos para esta enfermedad. Aun cuando las investigaciones patrocinadas por los NIH sobre los circuitos del cerebro fueron fundamentales para el desarrollo de la estimulación cerebral profunda, el NINDS continúa con sus investigaciones para afinar el sitio óptimo dentro del cerebro donde implantar el electrodo de estimulación cerebral profunda para ayudar a más personas con la enfermedad a recuperar su funcionamiento.

Los investigadores continúan estudiando esta intervención y desarrollando formas de mejorarla. Un estudio de dos partes financiado por el NINDS y el Departamento de Asuntos de Veteranos primero comparó la estimulación cerebral profunda bilateral con el mejor tratamiento médico, incluyendo el ajuste del medicamento y la fisioterapia. La estimulación cerebral profunda bilateral mostró una superioridad general en comparación con el mejor tratamiento médico para los síntomas motores y la calidad de vida. La segunda parte del estudio, en la que participaron cerca de 300 personas, comparó la estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico con la estimulación cerebral profunda del globo pálido interno. Los dos grupos reportaron mejoras similares en el control motor y la calidad de vida en las puntuaciones de la Escala Unificada de Valoración de la Enfermedad de Parkinson. En una variedad de pruebas neuropsicológicas, no hubo diferencias significativas entre los dos grupos. Sin embargo, el grupo de estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico experimentó un mayor descenso en una prueba de velocidad de procesamiento visomotor, que mide la rapidez con que una persona piensa y actúa sobre la información. Además, este grupo mostró un ligero empeoramiento en una evaluación estándar de la depresión, mientras que el grupo de estimulación cerebral profunda del globo pálido interno mostró una ligera mejora en la misma prueba.

Otros estudios clínicos esperan establecer cuál es la mejor parte del cerebro para recibir estimulación y determinar los efectos a largo plazo de esta terapia. Además, los investigadores apoyados por el NINDS están desarrollando y probando mejores generadores de pulsos implantables y llevando a cabo estudios para comprender mejor el efecto terapéutico de la neuroestimulación en el cerebro.

Para obtener más información acerca de los estudios actuales sobre la estimulación cerebral profunda y la enfermedad de Parkinson, visite el sitio en inglés www.clinicaltrials.gov y busque "Deep Brain Stimulation AND Parkinson AND NINDS."

Estudios ambientales: Los factores de riesgo tales como la exposición ocupacional repetida a ciertos plaguicidas y disolventes químicos pueden influir en quién desarrolle la enfermedad de Parkinson. Un consorcio de investigación financiado por el NINDS está en la búsqueda de los factores de riesgo ambientales que aumentan la susceptibilidad a desarrollar la enfermedad de Parkinson antes de los 50 años de edad. Por ejemplo, los investigadores financiados por el NINDS analizaron las historias laborales de gemelos en los que uno de los dos tiene la enfermedad de Parkinson. Con base en los cálculos de la exposición a seis productos químicos previamente vinculados al Parkinson, los investigadores llegaron a la conclusión de que dos de los disolventes comunes estaban vinculados de manera significativa con el desarrollo de esta enfermedad. (Para más información visite la página web en inglés del NINDS en www.ninds.nih.gov/news_and_events/news_articles/solvents_PD_twins.htm).

Ejercicio: las rutinas de ejercicio a menudo se recomiendan para ayudar a las personas con la enfermedad de Parkinson a mantener el movimiento y el equilibrio necesarios para la vida cotidiana. Un estudio reciente financiado por el NINDS evaluó tres diferentes formas de ejercicio, de resistencia, estiramiento y tai chi, y encontró que el tai chi brindó en general las mayores mejoras en el equilibrio y la estabilidad para las personas con la enfermedad de Parkinson leve a moderado. Un ensayo actual está estudiando los efectos de dos niveles de ejercicio en las personas que han recibido recientemente el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson. Para obtener más información, visite la página del NINDS en inglés en www.ninds.nih.gov/disorders/clinical_trials/NCT01506479.htm.

Estudios genéticos: una mejor comprensión de los factores de riesgo genéticos está jugando un papel fundamental en el esclarecimiento de los mecanismos de la enfermedad de Parkinson. En el 2011, un taller del NINDS realizó un análisis de datos de estudios de todo el genoma de la enfermedad de Parkinson en todo el mundo, para correlacionar las variantes genéticas y los rasgos comunes entre las personas con esta enfermedad. El taller contribuyó al desarrollo de NeuroX, el primer chip de ADN que puede identificar los cambios genéticos en personas en riesgo de sufrir una serie de enfermedades neurodegenerativas de aparición tardía, incluyendo la enfermad de Parkinson. Otro colaborador del NINDS, el Consorcio sobre el riesgo de la enfermedad de Parkinson de aparición temprana, espera identificar los factores genéticos que contribuyen al desarrollo de la aparición temprana de la dicha enfermedad. Estudios clínicos actuales incluyen la conexión genética con la memoria y el comportamiento motor, la búsqueda de genes que pueden aumentar el riesgo de la enfermedad de Parkinson y trastornos neurodegenerativos relacionados, y la identificación de biomarcadores para la enfermedad de Parkinson. Para obtener más información en inglés sobre estos estudios, visite www.clinicaltrials.gov y busque "gene AND NINDS AND Parkinson."

Mitocondrias: estas fábricas de energía celular pueden desempeñar un papel central en la enfermedad de Parkinson. Los científicos financiados por NINDS han descubierto que cientos de genes que intervienen en la función mitocondrial son menos activos en las personas con la enfermedad de Parkinson. Es posible que los medicamentos dirigidos a los genes que intervienen en la función mitocondrial desaceleren la evolución de la enfermedad.

Los términos debilidad y fatiga suelen utilizarse como si significaran lo mismo. Pero, en realidad, describen dos sensaciones diferentes. Es importante que sepa exactamente a qué se refiere cuando dice "me siento débil" o "estoy fatigado" debido a que puede ayudarlos a usted y a su médico a reducir las posibles causas de sus síntomas.

  • La debilidad es una falta de fuerza física o muscular y es la sensación de que se requiere un esfuerzo adicional para mover los brazos, las piernas u otros músculos. Si la debilidad muscular se debe al dolor, es posible que la persona pueda hacer funcionar los músculos, pero esto causará dolor.
  • La fatiga es una sensación de cansancio o agotamiento, o una necesidad de descansar debido a la falta de energía o fuerza. La fatiga puede ser el resultado de trabajar en exceso, dormir mal, preocupaciones, aburrimiento o falta de ejercicio. Es un síntoma que puede ser causado por enfermedad, medicamentos o tratamiento médico, como la quimioterapia. La ansiedad o la depresión también pueden causar fatiga.

Tanto la debilidad como la fatiga son síntomas, no enfermedades. Debido a que estos síntomas pueden ser causados por muchos otros problemas de salud, la importancia de la debilidad y de la fatiga puede determinarse solamente cuando se evalúan otros síntomas.

A menudo, la debilidad general ocurre después de que usted ha realizado demasiada actividad en algún momento, como emprender una excursión a pie más prolongada. Usted podría sentirse débil y cansado, o sus músculos podrían estar doloridos. Por lo general, esas sensaciones desaparecen en unos días.

En raras ocasiones, el debilitamiento generalizado de los músculos puede ser causado por otro problema de salud, como:

  • Un problema con los minerales ( electrolitos ) que se encuentran naturalmente en el organismo, como niveles bajos de potasio o de sodio.
  • Infecciones, como una infección de las vías urinarias o una infección respiratoria.
  • Problemas en la glándula tiroidea, que controla la manera en que el cuerpo usa la energía.
    • Un bajo nivel de tiroides ( hipotiroidismo ) puede causar fatiga, debilidad, letargo, aumento de peso, depresión, problemas de memoria, estreñimiento, piel seca, intolerancia al frío, cabello áspero y debilitado, uñas quebradizas o un tono amarillento en la piel.
    • Un alto nivel de tiroides ( hipertiroidismo ) puede causar fatiga, pérdida de peso, aumento de la frecuencia cardíaca, intolerancia al calor, sudoración, irritabilidad, ansiedad, debilidad muscular y agrandamiento de la tiroides.
  • El síndrome de Guillain-Barré, un trastorno nervioso poco frecuente que causa debilidad en las piernas, los brazos y otros músculos y que puede avanzar hasta convertirse en una parálisis completa.
  • La miastenia grave, un trastorno poco frecuente y crónico que causa debilidad y rápida fatiga de los músculos.

La debilidad muscular que empeora lentamente requiere una visita al médico.

La debilidad muscular repentina y la pérdida de funcionamiento en una zona del cuerpo puede indicar un problema grave en el cerebro (como un ataque cerebral o un accidente isquémico transitorio ) o en la médula espinal o en un nervio específico del cuerpo.

La fatiga es una sensación de cansancio, agotamiento o falta de energía. Podría sentirse levemente fatigado por sobreexigencia, falta de sueño, preocupaciones, aburrimiento o falta de ejercicio. Cualquier enfermedad, como un resfriado o una gripe, puede causar fatiga, que por lo general desaparece cuando la enfermedad desaparece. La mayoría de las veces, la fatiga leve aparece junto con un problema de salud que mejorará con el tratamiento en el hogar y no requiere una visita al médico.

Una situación estresante en el plano emocional también puede causar fatiga. Por lo general, este tipo de fatiga desaparece cuando se alivia el estrés.

Muchos medicamentos recetados y sin receta pueden causar debilidad o fatiga. El uso o abuso de alcohol, cafeína o drogas ilegales puede causar fatiga.

Por lo general, se necesita una visita al médico cuando la fatiga ocurre junto con síntomas más graves, como un aumento de problemas para respirar, señales de una enfermedad grave, sangrado anormal, o pérdida o aumento de peso de origen desconocido.

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Lograr la recuperación del hígado, el crecimiento de tejido nuevo y sano para reemplazar el dañado, siempre y cuando el progreso de enfermedad no haya sido excesivo, son algunos de los detalles que debemos conocer.

De esa forma sabemos a que señales debemos prestar atención.

El hígado es el órgano interno más grande, aunque también se considera como la glándula interna más grande, que tenemos en el cuerpo.

En un adulto sano, un hígado normal debe pesar aproximadamente entre 3 y 3,5 kilos.
Y, desempeña un papel crucial en un número elevado de las funciones más importantes del organismo.

Las principales funciones del hígado en un breve resumen:

Desintoxica la sangre, filtra las sustancias nocivas y no deseados como drogas y alcohol

Produce bilis crucial para la digestión

Almacena vitaminas, además de hierro.

Convierte la glucosa en azúcar que el cuerpo puede utilizar cuando los niveles de azúcar del cuerpo se agotan

Procesa la hemoglobina, insulina y una variedad de otras hormonas

Convierte amoniaco en urea, un ingrediente esencial para el metabolismo sano

Elimina glóbulos rojos envejecidos, que provocan el color marrón normal en los restos fecales.

Por esta razón cuando las heces están descoloridas (es decir, las heces son de color distinto al marrón) puede ser una indicación de que algo anda mal en el funcionamiento del hígado.


Sin un hígado sano, independientemente del estilo de vida, la salud va a estar seriamente comprometida.

Dependiendo de la naturaleza y severidad de la enfermedad, podría llegar a resultar fatal.

De ahí la importancia de poder detectar e interpretar los primeros síntomas de enfermedad hepática.

Enfermedad hepática puede ser causada por varios factores:

Inflamación celular, como en la hepatitis

Obstrucción de la bilis, por ejemplo, la colestasis

Acumulación de colesterol

Bloqueo en el flujo de sangre al hígado

El tejido del hígado atacado y dañado por las toxinas

La causa más común de enfermedad hepática en el mundo es el abuso del alcohol.

La etapa final de la enfermedad hepática, cuando el hígado padece una cicatrización severa y no puede regenerar tejido de reemplazo, se conoce como cirrosis de hígado.

Es responsable de una cifra impresionante de muertes alrededor del mundo.

Los síntomas más frecuentes y comunes de enfermedad hepática incluyen:

Olor corporal desagradable

Manchas marrones en la piel

Lengua con aspecto de suciedad

Aspecto de la cara enrojecida

Inflamación en las palmas y plantas de los pies

La ictericia o coloración amarillenta de la piel que a menudo también puede ser evidenciada en la esclerótica de los ojos

Dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen

Tendencia creciente a transpirar excesivamente

Posible fatiga y pérdida de peso

Estos síntomas de enfermedad hepática se relacionan con la enfermedad hepática en general. Pero también hay síntomas diferentes y específicos, para las distintas enfermedades que afectan al hígado.

Cuando la enfermedad hepática progresa y llega a la etapa de cirrosis, a menudo pueden aparecer los siguientes síntomas:

Moretones: Tendencia a la aparición de moretones fácilmente, debido a que el hígado ha perdido eficiencia y es incapaz de coagular la sangre.

Picazón: El resultado de las sales biliares que se depositan en la piel puede causar picazón

Agrandamiento de las mamas masculina: Condición conocida como ginecomastia. Puede ser provocado por el desequilibrio de las hormonas sexuales y/o un aumento de la hormona estradiol en particular.

hola! hace como una semana rescaté a un pajarito bebé de los cafecitos… Un pájaro más grande se lo quería tragar y lo dejó sangrando de la cabeza, lo limpie y le puse polvos del sulfatiasol, le di migajas de bolillo remojadas y después le di amaranto remojado. Lo tendré conmigo hasta que crezca un poco más y pueda volar. En ratitos que está muy inquieto lo saco de la jaula y lo dejo que ande por el cuarto pero no se que tenga. pues hay momentos en los que empieza a temblar y se va de lado (como si estubiera ebrio) y en ocaciones se pone algo agresivo. Espero pueda darme un consejo, se lo agradecería mucho.
Otra cosa, sus eces aveces son transparentes y como espesas (parecen fluido nasal) y tambien son de color como café/amarillo claro (creo que eso es por el amaranto) aun no come semillas ni nada de eso.
Que es lo que tiene?
por favor digame! estoy preocupada!!

muy buena información sobre las aves!

Tengo un cotorro el cual le salio un grano en la zona lagrimal del ojo, y ya esta mas grande, que se le debe de hacer en ese caso o cual es su recomendacion, gracias, el grano es rojo y ya se esta poniendo blanco

hola buenas tardes…estoy muy preocupada porque tengo un cotorro, el es verde de cabeza amarilla con rojo y blanco… o he querido llevar al veterinario y como salgo tarde del trabajo no alcanzo abierto…porfavor ayudenme…MI COTORRO TIENE COMO MOQUITOS O SECRECIONES, TIENE DIARREA, HACE PURA AGUA, Y SUS OJITOS ESTÁN MUY TRISTES Y LLOROSOS SIEMPRE, Y SE RASCA MUCHO SU CABECITA, Y SACUDE MUCHO SU CABECITA Y LE SALE MUCHA AGUITA DE SU NARÍZ O PICO… EL TIENE MALITO 2 DIAS…PORFAVOR ME PODRÍAN DECIR QUE MEDICAMENTO Y DOSIS LE PUEDO COMPRAR… PORFAVOR OJALÁ ME PUEDAN CONTESTAR… MUCHAS GRACIAS DE ANTEMANO

hola yo tengo un cotorro
no sea si le aya ´pasado lo mismo al tuyo pero cunado el mio le salia agua de su nariz y su canto se escuchaba fuera de lo normal me dejeron k era gripa y k le pusiera vaporub y pz funciono espero y t ayude

Mientras no saber el medicamento que deberias usar echale echinacea gotas del herbolario 7 gotas en el bebedero paqueno.
un saludo!

hola, encontré en el patio de mi casa un rey del bosque segun me informaron, pero hace dos dias empezó a tener el ojo izq cerrado y un poco hinchado.Cdo lo abre no se le ve el iris y tiene todo el ojo blancuzco..que es?estoy muy preocupada porque a él se lo ve muy animado pero se nota que no ve de ese ojo.Gracias!
Hablé con un vet que se especializa en animales exóticos, pero me dio turno recién para el sábado

hola, quisiera por favor me pudieran ayudar, un gato rasguño en el ojo a mi perico, el parpado se le ha cerrado y tiene sangre, he intentado abrir el parpado y solo se ve su ojo con sangre y muestra dolor, que puedo hacer?
espero sus comentarios por favor
saludos.

tengo un canario boton de oro. tiene 2 años y cuando escucha o ve otro canario se pica a si mismo o pica la jaula que puedo hacer para quitarle esta enfermedad

hola: tengo un jilguero con un grano rojo en una de sus patas y no se como curarlo, me gustaria hacerlo antes de que se me muera. por fabor alguien que me pueda ayudar a salvar a mi querido pajaro.gracias …

Hola, tengo tres canarios enfermos, junto al pico tienen como dos llagas en forma de orificios, estos tienen como aguita y están pelones, ya tiene como seis meses y no tiene plumas en la cabeza además de que no cantan que puedo hacerpara curarlos? y principalmente a que se debe o que es esta enfermedad?, Gracias…

hola creo que con mi poca experiencia ese sintoma puede ser algo similar a la sarna. no te sustes tiene curación si se coje a tiempo. cuidado porque puede ser contagioso entre ellos. acude a una tienda con personal profesional o veterinario. existen pomadas para las aves. suerte.

ola tengo un cotorro de 4 meses y ultimamente voltea feo su cabeza y se desmaya
y pierde el apetito me podrian ayudar porfa sobre esto

MUY URGENTE. hola tengo una cotorra verde de cabeza azul con rojo, estoy preocupada por ella porque ya no canta ni habla, hace un ruidito como que le chifla su garganta y se escucha ronca, además se la pasa durmiendo casi todo el día y no come mucho. esta como triste desganada..quisiera saber qué tiene y que le puedo dar para que este bien.
GRACIAS…

hola ketal, donde encuentro el decanoato de nandronola?? para pinxar ami jilguero vale el deca durabolin??

AYUDA POR FAVOR.
Tengo un gorrión de 5 años de edad. Desde hace unos 15 días vemos cómo ha ido perdiendo plumaje, hasta que le hemos llevado a un especialista en aves y nos ha recetado serisarna 1 aplicación, descansar 3 días, volver a aplicar y posteriormente 1 aplicación por semana. También no ha dado anconil total 4 gotas en el agua una semana si una semana no El caso es que el animal ha perdido todo el plumaje, TODO, y tengo pánico a que se me muera. no se como, pero, podrias ayudarme a un posible diagnóstico y un tratamiento?, no se si el serisarna es efectivo, pero no nos ha dado nada para rociar y desinfectar de posibles ácaros e las plumas (ese es su diagnóstico), ni al pajarillo ni la jaula. Gracias por tu ayuda y tu tiempo, pero creo que si no reacciono rápido se me muere

hola soy cesar tengo un canario verde que tiene problemas de respiracion como si fuera asma se le va la cabeza para el lado y no tien equilibrio como lo podia curar
.

hola ke tal, muy buena la pag. pero aun no encuentro ke es lo ke tiene uno de mis cotorros, tengo uno ke esta muy bonito porke ke le dimos unas vitaminas ke nos receto un veterinario ke se diluye en su agua, y se puso hermosa, despues mi hermana se encontro al otro y lo trajo y estan en la misma jaula, el pobre cuando llego estaba bastante feo, sus plumas mal cortadas y por su oido tiene un parche sin plumas, lo llevamos con el mismo veterinario y nos dijo ke le pusieramos la mismas vitaminas del otro, pero se le empezaron a caer las plumas del pecho y me preocupa. come bien, descansa, chifla y todo, solamente es ke se le cayeron todas plumas, ke podrá ser y ke me recomiendan ke haga.

hola buenas noches quisiera que me ayuden tengo muchos pajaros como turpial, arendajo pero tiene muchos piojos no se que colocarle ya se me han muerto 2 que puedo hacer para curarlos de esos piojos espero su pronta respuesta.

me llamo nestor quisieta saber como puedo hebitarcurrar los granos que le salen a los pajaros en el ano tienen pus y son duros le salen arriba del ano

hola me gustaria que me aconsejan tengo una gallinita de la pasion me la regalaron ya adulta pero hace un mes me fije que no se levantaba temprano cuando yo regresaaba de mi trabajo recien bajaba de su rafugio para dormir ayer la revise porque se apoyabaa en una pata y descubri que la tenìa afiebrada y al tomarla se le enredo y cayò uno de sus dedos tiene otro colgando y ella se lo tira le puse ahora vaselina que debo hacer ahora? gracias si alguen me puede ayudar

hola ayer encontre un pajarillo que perseguia una pavana,una chica lo cogio y lo lanzo para que volara pero volo y se vino abajo,yo al verlo indefenso lo agarre y lo lleve a casa,estaba asustado pero espavilado,no quiso comer solo tomo un poco de agua,esta mañana lo lleve al vete,estaba triston y tenia bajo el pecho como una tripa sobresaliente,eso dicen que le salen cuando van a morir 😦 entonces la vete le dio de comer a la fuerza por que no queria,tomo poco,y le puso una sonda para que tragara mejor,y echo sangre y murio…:(, que pena me dio,y no se por que esa sangre,estaria lestimado?

tengo unos cotorritos de amor y tienen como roñita en la piel que podria darle?

a y tambien les crece el pico mucho y las uñas que puedo hacer?

hola, solo quiero kmpartir mi tristeza xk tenia un cotorrito verde de aproximadamente un año, el cual le empeso a dar como ataques rrepentinos pero kda ves fueron mas frecuentes y la verdad ya no podia ni kminar xk cualquier movimiento q asia le daba el ataque y lo lleve a un veterinario cuando no tenia mucho q le avia empesado y me dijo q no te nia cura xk era una enfermedad del sistema nervioso y q no tenia ningun tratamiento para el xk las aves son muy delikdas y solo me supo dsir q lo sacrifikra.
no lo hice al momento xk yo queria dmasiado a mi cotorro y no queria resignarme a estar sin el pero me dolia mas verlo revolkndose a kda rato xk savia q el sufria mucho asi q lomande a saacrifikr kn el veterinario, aunq a dsir verdad yo no pude llevarlo porq no iva a poder soportar este dolor de verlo al morir.
porfavor ayuden a los q tienen ksos parecidos al mio para q no pierdan a sus cotorritos. gracias por escucharme. adios

hola me llamo patricia. Al lorito australiano q tengo se le esta callendo el pico pero no se si ellos camvian el pico o se le engancho en su jaula y se lo arranco.
Apreciaria su ayuda por q tengo miedo q se me muera gracias.
se pueden comunicar al correo de:pato.jackson@hotmail.es

porefa necesito su alluda si me puden alludar lo mas pronto posible por que tengo miedo de qu se me muera gracias.

HOLA MI LORO TIENE EL OJO ROJO AL PARECER NO TIENE VISION DE ESE OJO Y NO SE LA CAUSA POR LA CUAL LO TIENE ASI APENAS EL DIA DE HOY ME DI CUENTA,ESTOY PREOCUPADO PORQUE NO SE QUE HACER,

Lo mismo me pasó. + arriba lei que podía ser rasjuño de gato…., pero es raro acá los gatos no le hacen nada.l mestoy limpiando la jaula con cloro y agua, espero poder ayudarlo, probaré con aloe vera.

Hola a todos tengo un cabure que está perdiendo sus plumas y la piel se pone negra como si estuviera empetrolado, he leido que puede deberse a enfermedad hepatica. Gracias por cualquier ayuda

Remedio para el hígado graso #13: Tomar a diario un vaso de linaza con anís

Remedio para el hígado graso #14: Hervir 10 gramos de hojas de diente de león por taza de agua, colar y tomar tres veces al día, después rl»las comidas

Remedio para el hígado graso #15: Consumir reishi o ganoderma lucidum el cual es un hongo chino conocido desde el siglo II antes de Cristo. Se comporta como regenerador de las células del hígado, ya que regula la circulación interna del mismo y estimula su limpieza, además de ser un perfecto antioxidante del órgano

Remedio para el hígado graso #16: Mezclar, en partes iguales, condurango; menta y cardo bendito. Extraer 1 cucharada de la mezcla y verter en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar tisana. Una taza después de cada comida.

Remedio para el hígado graso #17: Mezclar, en partes iguales, colombo; genciana, centaura y fumaria y extraer 10 gramos de la mezcla. Verter en una taza caliente y dejar en infusión. Tomar, aún caliente, 3 tazas al día; una antes de cada comida

Remedio para el hígado graso #18: Mezclar, en partes iguales, levístico; menta, abedul; cola de caballo y agracejo. Extraer 1 cucharada de esta mezcla y verter en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Beber 3 veces al día.

Remedio para el hígado graso #19: Mezclar, a partes iguales, cardo bendito; centaura y polipodio. Extraer 1 cucharada de esta mezcla y colocar en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar 4 tazas al día, lejos de las comidas

Remedio para el hígado graso #20: Verter 1 cucharadita de flores de agrimonia en una taza que contenga agua que esté hirviendo. Tapar y dejar en infusión. Colar y tomar 2 taza al día. Este remedio no sólo es eficaz para el hígado graso sino que también puede combatir los cálculos biliares.

Remedio para el hígado graso #21: Hervir una cucharada de agracejo en un cuarto de litro de agua por 10 minutos. Pasado ese tiempo, tapar y deja refrescar. Tomar hasta medio litro al día

Remedio para el hígado graso #22: Mezclar, a partes iguales, polipodio, condurango, centaura, trébol de agua, agrimonia, boldo y cardo santo. Extraer 1 cucharada de la mezcla en una taza de agua que esté hirviendo. Tomar 3 tazas al día, lejos de las comidas

Remedio para el hígado graso #23: Consumir acelga ya sea cruda en ensaladas, hervidas en poca agua en caldo o incluidas en jugos con un poquito de limón

Remedio para el hígado graso #24: Hervir 50 g de hojas de madroño en 1 litro de agua durante 5 minutos. Colar y tomar 3 tazas al día

Remedio para el hígado graso #25: Realizar una decocción de 40 g de la planta de romero en 1 litro de agua que debe hervir durante 5 minutos. Luego colar y tomar 1 taza por la mañana en ayunas.

Conoce un suplemento herbal y natural para el hígado graso

Remedio para el hígado graso #26: Hervir en 1 litro de agua 30 g de verbena por 5 minutos y dejar reposar 15 minutos. Luego, colar y beber 3 tacitas al día.

Remedio para el hígado graso #27: Verter 1 cucharada de hojas seca de acedera en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Colar y tomar 1 o 2 tazas al día. Este remedio activa las funciones no sólo del hígado sino también del intestino.. No se recomienda su consumo a los enfermos de arenillas o cálculos de oxalatos en los ríñones.

Remedio para el hígado graso #28: Extrar de un puñado de perifollo y varias hojas de diente de león su jugo y verter media taza de agua. Después, agregar el jugo de 1 zanahoria y mezclarlos. Beber este jugo a diario.

Remedio para el hígado graso #29: Verter 1 cucharada de flor de cuasia picada en una taza de agua y luego hervir durante 5 minutos. Beber una taza a diario por una semana. Después, consumir tomar 3 veces por semana.

Remedio para el hígado graso #30: Usar remedios homeopáticos como Chelidonium, Podophyllum, Berberís e Eiydrastis, Carduus Marianus y Digitalis.

Toda persona que sospecha que tiene hígado graso debe acudir a un especialista para que le confirme, mediante pruebas, si efectivamente lo padece. Si se determina que el hígado graso es consecuencia de una dieta incorrecta, es importante cambiar los hábitos alimenticios. En este caso, se recomienda:

Consumir alimentos ricos en vitamina del grupo B Algunas vitaminas del grupo B son fundamentales para que las enzimas hepáticas realicen bien sus funciones depurativas. En este sentido, se requiere vitamina B1 (cereales integrales y legumbres), B6 (frutos secos como las nueces, avellanas, levadura de cerveza, entre otros) y B12 (pescados, carne, lácteos, huevos…).

Consumir más fibra en la dieta, ya que facilita la eliminación del exceso de grasa y azúcares (cereales integrales).

Usar técnicas de cocción que permitan eliminar el exceso de grasa como cocinar al horno, al vapor, hervidas o a la plancha. Se debe evitar los fritos y los guisos elaborados con ingredientes ricos en grasa saturada como, por ejemplo, el chorizo o la morcilla. Preferir el uso de aceite de oliva virgen. Sus grasas monoinsaturadas (ácido oleico) y sus antioxidantes cuidan el hígado. Se puede tomar hasta 2 cucharadas al día.

Evitar el consumo de azúcar (principalmente provenientes de pasteles, galletas, etc., fabricados industrialmente).

Evitar la ingesta de bebidas alcohólicas.

Reducir el consumo de productos lácteos enteros y preferir, en su lugar, el yogur desnatado y el kéfir.

Evitar el abuso de las grasas de origen animal. Sin embargo, éstas son una rica fuente de proteínas. Una forma de sustituirlas es mediante el consumo de proteínas de origen vegetal (soja, quinoa, entre otros).

No abusar de los hidratos de carbono de absorción rápida (pan y arroces no integrales).

Conocer la terapia ortomolecular para la salud del hígado. Entre las terapias alternativas, existe una llamada ortomolecular que trabaja con diferentes vitaminas, minerales y suplementos naturales siendo los más recomendados para el hígado graso el L-carnitina y el S-adenosilmetionina.

Realizar ejercicio regularmente como caminar durante 30 minutos al día.

Es importante tomar acciones si se sufre de hígado graso, ya que, de lo contrario, se puede desarrollar una fibrosis hepática (un endurecimiento del órgano) y otros desórdenes internos e incluso existe un alto riesgo de padecer de problemas cardiovasculares.

Se sabe que el hígado, el gran depurador del organismo, ejecuta más de quinientas funciones diferentes aunque se sospecha que pueden ser muchas más. De ahí la enorme importancia de su estado para la salud. Con un hígado en mal estado es imposible encontrarse bien. Por eso es necesario ayudarle de vez en cuando con un ayuno moderado o una cura de desintoxicación. Le explicamos cómo hacerla.

Antes de explicar la eficacia de una desintoxicación hepática conviene recordar las características y actividades del hígado porque su función es absolutamente crucial para la vida. Hablamos de una glándula de gran tamaño -pesa alrededor de kilo y medio- que realiza multitud de actividades ligadas esencialmente al metabolismo intermediario. Podría decirse que es como una gran plataforma desde la que se liberan sustancias básicas para muy diversas funciones. Situada debajo del diafragma, ocupa la parte más alta de la cavidad abdominal, en el hipocondrio derecho. Su posición es además estratégica en la circulación ya que tiene una vascularización muy abundante.
Sus funciones básicas son cinco.
1) Actividad circulatoria. Se encarga de filtrar la sangre procedente del intestino depurándola.

2) Actividad secretora y excretora. Se encarga de producir bilis, sustancia encargada de:
-Facilitar la digestión de las grasas en el intestino.
-Permitir la absorción de vitaminas liposolubles.
-Metabolizar el colesterol y la bilirrubina.
-Equilibrar la acidez del quimo presente en el duodeno.
-Transportar la inmunoglobulina A a la mucosa intestinal.

3) Actividad metabólica. Participa en la metabolización de los carbohidratos, proteínas, lípidos, minerales y vitaminas. De hecho, el hígado es el encargado de convertir los carbohidratos y proteínas en grasas.
a) Las actividades específicas que desempeña en el metabolismo de los carbohidratos es la de:
-Almacenar glucógeno.
-Convertir galactosa y fructosa en glucosa.
-Elaborar distintos compuestos químicos.

b) En cuanto al metabolismo de los lípidos, sus funciones específicas son:
-La formación de la mayor parte de las lipoproteínas.
-La formación de colesterol y fosfolípidos.
-La gluconeogénesis

c) En cuanto a las proteínas se refiere, lo que el hígado hace es:
-Desaminar los aminoácidos.
-Fabricar urea para suprimir el amoniaco de los líquidos corporales.
-Formar la práctica totalidad de las proteínas plasmáticas.
Cabe añadir que aunque la mayor parte del metabolismo de los hidratos de carbono y de las grasas se produce en el hígado probablemente podríamos sobrevivir si esa función se interrumpiera; sin embargo, si el hígado no metabolizara las proteínas la persona moriría en pocos días.

El método que emplean es psicoterapia de grupo interactiva, basado en el llamado Programa de 12 pasos, que describe la experiencia de los miembros pioneros de la sociedad. Se enumeran de la siguiente manera:

1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2. Llegamos a creer que un poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscábamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

Cabe destacar que el alcoholismo puede prevenirse. Elías Torres ofrece algunas herramientas para evitar desarrollar esta enfermedad: “No se trata de dejar de beber, sino de saber cuánto y cuándo hacerlo. No es necesario establecer negocios, conducir, llegar a acuerdos familiares o pelearte con tu esposa e hijos bajo los efectos del alcohol. La verdadera cultura etílica es aquella que promueve el disfrute y consumo moderado del licor”.

¿Es usted alcohólico(a)?
Preguntas Sí/No
1. ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más tiempo, sin haber podido cumplir el plazo?.

2. ¿Le molestan los consejos de otras personas que han tratado de convencerle de que deje de beber?.

3. ¿Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?.
4. ¿Se ha tenido que tomar algún trago a primeras horas de la mañana durante el último año?.

5. ¿Envidia usted a las personas que pueden beber sin meterse en líos?.

6. ¿Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el último año?.

7. ¿Ha ocasionado su forma de beber dificultades en su hogar?.

8. ¿Trata usted de conseguir tragos “extras” en las fiestas, por temor de no tener suficiente?.

9. A pesar de que en ocasiones no es capaz de controlarse, ¿ha continuado usted afirmando que puede dejar de beber cuando quiera?.

10. ¿Ha faltado al trabajo, universidad o liceo durante el último año a causa de la bebida?.

11. ¿Ha tenido alguna vez “lagunas mentales” (olvido de actos realizados) a causa de la bebida?.

12. ¿Ha pensado alguna vez que podría llevar una vida mejor si no bebiera?.

Ninguna repuesta afirmativa:
Usted no tiene ningún problema con el alcohol. Lo más probable es que no beba nada.

De 1 a 3 respuestas afirmativas:
Posiblemente usted piensa que bebe con moderación. Pero tenga cuidado, se manifiesta una tendencia hacia el alcoholismo. Elimine el alcohol de su vida, ahora que aún está a tiempo de hacerlo con relativa facilidad. Recuerde que todos los alcohólicos empezaron bebiendo con moderación.

De 4 a 8 respuestas afirmativas:
Usted tiene un serio problema con el alcohol. Aunque le sorprenda, usted es alcohólico. Pero no intente dejar la bebida por sí solo. Busque personas o grupos con experiencia y profesionalismo que les puedan ayudar.

Más de 8 respuestas positivas:
El alcohol es el gran drama de su vida. Usted está sufriendo mucho y también está haciendo sufrir mucho a los que le rodean. Busque ayuda urgentemente. Usted no es todavía un caso perdido.
Fuente: Alcohólicos Anónimos

El mundo es una copa
Las escasas cifras sobre alcoholismo que se consiguen en Venezuela no distan mucho de los números internacionales. Un estudio de la Universidad de Oxford, editado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) halló que actualmente entre el 5 y 10 por ciento de los habitantes de la tierra es afectado por enfermedades relacionadas con el alcohol. Igualmente, entre los que abusan de esta bebida, el riesgo del suicidio puede ser de 50 a 100 veces mayor que en la población general. Las tasas de violencia doméstica contra las madres de familia (que varían entre 20 y 75 %) están asociadas con el exceso de licor en la población masculina.

Sólo en Estados Unidos, cerca de 14 millones de personas padecen esta enfermedad, según el Instituto Nacional para el Abuso del Alcohol y Alcoholismo (Niaaa, siglas en inglés). La misma organización afirma que está presente en el 30% de los suicidios, 50% de los homicidios, 30% de las muertes en carretera, 52% de las violaciones y 62% de los asaltos que tienen lugar en ese país.

Venezuela se aproxima en el número de accidentes de tránsito provocados por la ingesta de alcohol. Sólo en los carnavales el año 97, Defensa Civil reportó que el 36% de los incidentes ocurridos en el territorio nacional fueron producto del exceso de bebidas alcohólicas.

No precisamente de orgullo llenan al país las cifras de la División de Investigaciones Criminológicas del Ministerio de Justicia que colocan a Venezuela en el primer lugar de Latinoamérica con mayor consumo de alcohol per cápita: entre 60 y 70 litros por años.

Esta institución destaca que la ingesta de licor corresponde al más grave problema de drogas en el ámbito nacional.

El licor puede matar de diversas formas. Entre las enfermedades que produce su abuso prolongado se encuentran: cardiopatías; cáncer (especialmente de esófago, boca, garganta, estómago, colon y recto); problemas gastrointestinales (cirrosis hepática, úlceras, hemorroides y pancreatitis); neumonía e infecciones (suprime el sistema inmunológico); trastornos hormonales (impotencia masculina y ausencia de menstruación en las mujeres); trastornos mentales y neurológicos; diabetes (disminución del azúcar sanguíneo); daños a la piel, músculos y huesos (sobre todo osteoporosis); malnutrición (interfiere en la absorción de nutrientes) y el llamado síndrome de Wernicke – Korsakoff, que puede provocar daño cerebral permanente y la muerte.

Direcciones
En Venezuela, existen sólo tres centros especializados para la hospitalización del paciente alcohólico, con capacidad limitada: el servicio No. 5 del Hospital Psiquiátrico de Caracas en Lídice, el Centro de Salud Mental del Este en Baruta y el Servicio de Alcohólicos del Hospital Gómez López de Barquisimeto (Estado Lara).

También, es posible encontrar ayuda e información sobre alcoholismo a través de los teléfonos:
Oficina de Servicios Generales de AA (OSG): (02) 632.87.11. Intergrupos de AA (Caracas): (02) 633.10.61. Intergrupos de AA de San Cristóbal (Táchira): (076) 44.41.72. Intergrupos de AA de Maracaibo (Zulia): (061) 23.30.52. Comité de Area de Valencia (Carabobo): (041) 71.83.54. Comité de Area de Barcelona (Anzoátegui): (081) 77.55.01. Comité de Area de Barquisimeto (Lara): (051) 33.14.48.

De trago en trago
La mesa del alcoholismo continúa dominada por mayoría masculina. En una encuesta nacional realizada por Alcohólicos Anónimos en 1995, indicaba que el 86,4 % de los miembros asiduos eran hombres mientras el 13,6% correspondían a las mujeres. Estas distribuciones se acercan al resultado del estudio llevado a cabo el año pasado por el MSAS y otras instituciones, en el que se observa que por debajo de los 15 años se presentaron 76 casos de chicos y ocho muchachas.

Para Torres, es cierto que “hay una mayor predisposición del hombre hacia el alcoholismo. Pero también existe una mayor tolerancia por parte de la sociedad para que este grupo consuma”. Hasta hace pocas décadas, la proporción entre ellos y ellas era de 10 a 1. En los últimos estudios internacionales se han reducido las distancias: por cada 3 o 4 hombres con problemas de bebida, hay una mujer.

  • – como el azúcar refinado y la harina, el pan blanco, pasteles, estallidos, así como otros alimentos refinados o procesados. Ellos se convierten en triglicéridos – forma de grasa que obtiene recogió en el hígado.
  • – como granos sin procesar o menos elaborados enteros, frijoles, frutas y verduras.
  • – éstas son las grasas saturadas y las grasas trans. Así que evitar la carne alta en grasa como la carne, cordero, cerdo, pollo con piel, productos lácteos enteros de grasa, mantequilla, queso, helados, manteca de cerdo, etc. Escala el consumo de grasas trans evitando comercialmente horneados pasteles, galletas, magdalenas, pasteles, frutos secos de masa, aperitivos envasados, como galletas y papas fritas, margarina, manteca vegetal, alimentos fritos, dulces etc.
  • – estos son grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas. Escoja los que tienen ácidos grasos omega 3 y aceite prensado en frío para cocinar. Algunos de los grandes aceites contienen aceite de oliva, aceite de canola, aceite de girasol, aceite de cacahuete, aceite de sésamo. Tener más de aguacates, nueces incluyendo almendros, olivos, cacahuetes, avellanas, nueces, mantequilla de maní. Estos son grasas monoinsaturadas. Usted podría tener el aceite de cártamo, aceite de maíz, aceite de soja, nueces, girasol, sésamo y semillas de calabaza, semillas de lino, los pescados grasos como el salmón, el atún, la caballa, el arenque, trucha, sardinas, leche de soja, tofu, etc. Mientras grandes grasas no son malas, todo en cantidades excesivas convertir sí mismo en terrible! Recordemos que.
  • – Utilice el azúcar y menor sal. Es posible que desee comenzar utilizando flavorer más saludables como el vinagre o jugo de limón para cortar en la ingesta de sal. Utilice la miel natural como una alternativa para el azúcar refinado.
  • – considerar el uso de este tipo de especias como el comino y la cúrcuma al cocinar sus platos. Estados hígado graso pueden curar de manera excelente.

Junto con los cambios en la dieta, usted tiene que traer algunos cambios en el diseño de su vida.

  • – alcohol es una de las causas importantes para el hígado graso. Completamente dejar de fumar que tiene el alcohol si usted tiene este estado. En el caso de que usted no puede dejar totalmente tenerlo al retirar el hígado graso, es necesario mantener el límite de seguridad de su propia alimentación. Veinte gramos por día es lo que se conoce como el límite real seguro para los licores. Más de usted y que puede dañar su hígado.
  • – El exceso de peso o la grasa puede ser la vida arriesgando. Reducir el peso mediante el ejercicio constante y siguiendo dieta saludable.
  • – nada puede superar este. No sólo para el hígado graso no es malo para la salud general. Haga ejercicio por lo menos 30 minutos todos los días. En caso de que preguntar acerca de ejercicios específicos para aeróbicos, trotar y el hígado no son especialmente malo para el hígado.

Usted tiene problemas con la hepatitis cuando el hígado se inflama. Aunque las razones de los diversos tipos de hepatitis (A, B, C, etc) difieren entre sí, pero todos ellos conducen a la inflamación de las células del hígado. Huelgas de virus causan hepatitis viral. Las formas más frecuentes de hepatitis viral son la hepatitis B, la hepatitis A y la hepatitis C, de entre los cuales la hepatitis A es la que es menos puesta en peligro. Cuando usted se siente las indicaciones de la hepatitis como la falta de deseo, incluso la ictericia y pesadez en el lado correcto de su abdomen, cansancio, picazón, la luz y la materia fecal de color grisáceo, es necesario aplicar con prontitud algunos remedios caseros. Consultar a su médico por cada día o dos si usted es incapaz de frenar el desorden es una acción sagaz que ver con el fin de ahorrar al mismo tiempo que su hígado

  • Semillas de carambola – 1 cucharadita
  • Semillas de comino – 1 cucharadita
  • Sal de piedra – un poco de ella
  • Semillas de carambola asado y semillas de comino seco
  • Conéctese a tierra los dos semillas tostadas para conseguir su polvo.
  • Combina bien y poner en un poco de sal de roca para esto. Mezcla de nuevo.
  • Tener esta mezcla de especias dos veces al día. Tendrás que ellos devoran.
  • Añadir el polvo de regaliz.
  • Mezcle bien y tenerlo.
  • Tener esto diariamente hasta que se elimina la hepatitis.

El ajo es un súper que purifica la sangre pero además se descarga desechos peligrosos desde el cuerpo.

  • Tome 1-2 dientes de ajo, la piel de ellos y masticar sobre ellos con el estómago vacío cada día al día.
  • Contener estrelló el ajo en sus platos todos los días.

Trastorno Cirrosis del hígado funciona. Los tejidos del hígado sanos son reemplazados lentamente por ella. Esto se traduce en el hígado no funciona de la misma manera que sea apropiada como la circulación de sangre al hígado y desde se obstruye. En tamaño, el hígado reduce con el tiempo. Los principales síntomas de la cirrosis incluyen vómitos, náuseas e indigestión. Poco a poco a bajar de peso y comienza a tener dolor de estómago. Usted puede incluso tener mal aliento, piel amarillenta, como resultado de la temperatura y la ictericia. Se agrava más lejos, en el caso de que la condición no se incluye y se obtiene marcas de araña rojas delgadas en los brazos, el cuello, la cara y otras partes del cuerpo. Su abdomen, además, podría conseguir distendido con marcas rojizas en la misma.

  • Ponga las semillas de papaya triturada y expresar su jugo.
  • Añadir el jugo de limón con jugo de semillas de papaya triturada.
  • Mezclar bien y beber.
  • Tener esto dos veces al día durante sólo un mes.
  • Añadir las semillas de comino en polvo con suero de leche
  • Mezclar bien y beber.
  • Tenga esta suero de leche con especias día a día.
  • Añadir el zumo de medio limón en agua.
  • Añadir la sal para esto.
  • Mezclar bien.
  • Tenga esta jugo de limón sal tres veces al día.
  • Lavar la zanahoria bien y picarla.
  • Remoje la espinaca en agua durante unos minutos. Tome las hojas y perder agua. Repita durante un tiempo adicional. Esto asegura a perder el polvo y todo el suelo.
  • Ahora moler ambos zanahoria y hojas de espinaca y sacar su jugo.
  • Beber este jugo de espinaca zanahoria diaria.

Hierba cardo de leche es mala para la cirrosis, pero para el bienestar general del hígado. Simplemente no puede curarse, pero restaurar la energía perdida de su hígado. Hacer té de cardo de leche como un tónico para el hígado.

  • Romper las semillas del cardo de leche utilizando la ayuda de mortero.
  • Ponga las semillas machacadas en una taza.
  • Vierta agua caliente sobre ella.
  • Deje reposar durante media hora.
  • Beber este té de cardo de leche al día.
  • Una taza al día va a trabajar para el hígado.

Sin embargo, no se olvide que la dieta saludable, además de ejercicio regular es la clave para su hígado sano desprovista de cualquier dolencia! Recordemos todos los 10 tratamientos que se dan aquí, finalmente, trabajar para convertir su hígado sano y libre de la enfermedad, no importa en qué época sus enfermedades hepáticas son! Luego, además, si su enfermedad hepática se diagnostica, se recomienda requerir ayuda médica especializada. Al final, no podemos ser superficial con tan significativo un órgano del cuerpo como el hígado!

– [DIURETICO], [ANTIHIPERTENSIVO]. La altizida es un diurético tiazídico que favorece la eliminación de sodio, cloruro y agua. Su mecanismo de acción no está bien determinado, pero parece secretarse activamente al lumen de la nefrona, desde donde bloquea los sistemas de transporte iónicos a nivel de los túbulos contorneados distales (TCD). El incremento de la carga osmótica del filtrado ocasiona la liberación de más agua.
La altizida se engloba dentro del grupo de los diuréticos de bajo techo, eliminando unos volúmenes de agua y de sodio mucho menores que los diuréticos del asa, ya que actúa a un nivel al que llegan muchos menos electrolitos como consecuencia de la reabsorción en el asa de Henle, aunque mayores que los diuréticos ahorradores de potasio. La altizida favorece la eliminación del 5-10% del sodio total filtrado.
Los diuréticos de bajo techo favorecen también la eliminación de potasio (debido probablemente a un fenómeno secretor intensificado por el aumento de la concentración de sodio y el mayor volumen de filtrado), magnesio y bicarbonato, aunque no suelen dar lugar a modificaciones del pH urinario. No obstante, sí se han descrito casos de alcalosis metabólica hipopotasémica o hipoclorémica.
Su mecanismo de acción antihipertensivo no se conoce bien. A corto plazo produce una reducción de la volemia, pero a la larga se activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona y el volumen plasmático vuelve a los niveles basales. Se cree que sus efectos antihipertensivos a largo plazo se deben a una disminución de las resistencias periféricas, debido a que son fármacos vasodilatadores directos.
Los efectos natriuréticos de las tiazidas dependen de la cantidad de sodio que llegue a los TCD. En pacientes con enfermedades renales graves, cirrosis o insuficiencia cardíaca congestiva, en el que la cantidad de sodio en el TCD puede verse limitada, las tiazidas pueden ser ineficaces.

– [HIPERTENSION ARTERIAL].
– [EDEMA]. Tratamiento de los edemas asociados a [INSUFICIENCIA CARDIACA], [CIRROSIS HEPATICA] ([ASCITIS]) o enfermedad renal, incluyendo [INSUFICIENCIA RENAL] o [SINDROME NEFROTICO].

DOSIFICACIÓN:
El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente, ajustando la posología en función de las necesidades de cada paciente y de la tolerabilidad del tratamiento.
– Adultos, oral:
* Hipertensión arterial: 15 mg/12-24 horas.
* Edema: 15 mg/6 horas, hasta un máximo de 120 mg/24 horas.
– Niños, oral: No se ha evaluado la seguridad y eficacia de la altizida.

– [ALERGIA A TIAZIDAS] o hipersensibilidad a cualquier otro componente del medicamento. Debido a su similitud química con las sulfonilureas y las sulfamidas, se recomienda evitar la utilización de altizida en pacientes con [ALERGIA A SULFONILUREAS] o [ALERGIA A SULFAMIDAS], ante el riesgo de reacciones de hipersensibilidad cruzada.
– [DESEQUILIBRIO ELECTROLITICO] grave y no corregido, como en caso de [HIPOVOLEMIA], [DESHIDRATACION], [HIPOPOTASEMIA], [HIPOMAGNESEMIA] o [HIPONATREMIA] grave. La altizida aumenta la eliminación de agua y de electrolitos, por lo que podría agravar aún más estos cuadros. Antes de iniciar un tratamiento con un diurético, debe normalizarse el equilibrio hidroelectrolítico.
– Insuficiencia renal grave (CLcr

Las enfermedades causadas por el alcohol más comunes son las enfermedades hepáticas, cáncer, infecciones, anemia, gota, neuropatía alcohólica, pancreatitis, enfermedades cardiovasculares, síndrome de Wernicke-Korsakoff, degeneración cerebelosa, síndrome del espectro alcohólico fetal, demencia y depresión.

Tomar unas cervezas u otras bebidas alcohólicas en compañía se considera una conducta aceptable socialmente, que puede ayudar a estrechar lazos con familiares, amigos y conocidos.

De hecho, beber una o dos porciones de alcohol al día pueden ser beneficiosas para tu organismo, ya que contribuyen a prevenir enfermedades cardiovasculares e ictus.

No obstante, si bebes más de los límites recomendados, el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar numerosas enfermedades y provocar otras consecuencias.

Hay pruebas claras de que beber demasiado alcohol afecta a nuestro hígado, estómago, salud mental, circulación sanguínea, tejido nervioso, etc. Así como desembocar en una importante adicción, el alcoholismo, que es considerada una grave enfermedad de difícil recuperación.

A continuación, te presento las enfermedades que pueden aparecer si se abusa de las bebidas alcohólicas.

Es ampliamente conocido que el consumo excesivo de alcohol afecta a tu hígado. Este órgano se encuentra en la parte superior derecha del abdomen y su función principal es ayudarte a procesar los alimentos, además de actuar como filtro para ciertas sustancias.

¿Qué ocurre cuando bebemos alcohol? Primero, el alcohol llega al estómago e intestinos y posteriormente pasa por nuestro hígado antes de circular por todo el cuerpo.

El hígado posee químicos llamados enzimas que procesan el alcohol, transformándolo en otras sustancias químicas que más tarde se convierten en agua y dióxido de carbono. Estas sustancias sobrantes se expulsan a través de la orina y de los pulmones.

Sin embargo, si bebes alcohol más rápido de lo que puede procesar tu hígado, los niveles de alcohol en sangre se elevan y aparecen los síntomas típicos de la embriaguez o “borrachera”.

Existen tres tipos de daños en el hígado ocasionados por beber más alcohol de lo que el organismo puede tolerar:

– Hígado graso: los bebedores asiduos frecuentemente presentan acumulaciones de grasa en el interior de las células del hígado. Tener grasa en el hígado no produce síntomas ni parece ser grave, el problema es que te predispone a desarrollar una hepatitis si el consumo de alcohol permanece.

Esta condición puede revertirse si el consumo de alcohol se reduce o se detiene.

– Hepatitis alcohólica: se trata de la inflamación del hígado que puede tener diferentes niveles de gravedad según avance la enfermedad. Así, en un grado leve puede que no se den síntomas notorios y sólo se detectaría a través de un análisis de sangre.

En cambio, una hepatitis grave produciría mareos, náuseas, piel y ojos amarillentos (por niveles altos de bilirrubina), y en ocasiones, dolores localizados en la zona del hígado. En los estados más graves, puede desarrollarse una insuficiencia hepática, condición que puede ser mortal y que da lugar a confusión, coma, sangrado intestinal y problemas de coagulación de la sangre.

Para tratar la hepatitis alcohólica, evidentemente se debe interrumpir la ingesta de alcohol, se alimentará al individuo a través de un tubo en el estómago y administrarán esteroides.

Si la hepatitis se vuelve crónica, el hígado puede ir dañándose hasta aparecer una cirrosis.

– Cirrosis hepática: es una enfermedad crónica que no puede revertirse. Se caracteriza por la sustitución del tejido hepático sano por tejido cicatricial o fibrosis. Poco a poco ese tejido dañado va aumentando, y puede bloquear la circulación sanguínea. Así, el hígado va dejando de funcionar correctamente, impidiéndose la regeneración normal de las células hepáticas.

Sin embargo, la enfermedad de hígado graso puede llegar a no evidenciar ningún síntoma. En este aspecto, la patología puede remitir cierta gravedad, ya que podrá evolucionar de forma totalmente silenciosa hacia niveles mucho más graves y que podrían poner en peligro la salud de la persona que la padece.

Allá en sus principios, se mantenía la teoría de que esta enfermedad tan solo aparecía en aquellas personas que consumían alcohol en grandes cantidades. Sin embargo, hoy en día, los estudios demuestran que no es del todo cierto. En este sentido, en la actualidad se relacionan unos potentes niveles de hígado graso con la obesidad, el colesterol y los triglicéridos, por lo que resulta fundamental seguir una adecuada dieta para el hígado graso. A continuación, señalamos algunos de los síntomas más comunes del hígado graso, en el caso de que se manifiesten, con el objetivo de servir de guía para el veraz diagnóstico de esta patología:

Lo más común es que la patología del hígado graso no llegue a evolucionar hacia niveles que pongan en peligro la salud del paciente. Es decir, estamos ante una enfermedad que tiende a ser benigna en el caso de que se detecte a tiempo.

Es por ello por lo que, una vez que se mantiene la sospecha de la existencia de hígado graso el especialista empieza a poner en práctica una serie de medidas totalmente necesarias para asegurar el control de esta enfermedad. La realización de una ecografía abdominal nos orientará en la toma de medidas destinadas a la reducción de la grasa acumulada en el hígado además de reducir las posibilidades de que esta enfermedad derive hacia una posible cirrosis o incluso cáncer.

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Hay que señalar que, en la actualidad, aún no se ha desarrollado un tratamiento definitivo que nos ofrezca una solución a esta enfermedad. Sin embargo, existen determinadas recomendaciones centradas en la reducción del peso corporal del paciente, mediante la adopción de nuevos ritmos de vida basados en una dieta para el hígado graso que sea saludable y sana, rica en frutas y verduras.

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Asimismo, la práctica de ejercicio de forma rutinaria le facilitará a nuestro organismo la ardua tarea de eliminar la grasa sobrante.

Una de las mejores alternativas, tanto para la adopción de una dieta como para la realización de deporte, es, sin duda, acudir a un nutricionista que nos guíe a lo largo de este proceso.

Por su parte, el especialista le aconsejará el seguimiento de una dieta orientada hacia la eliminación del hígado graso además de mantener perfectamente controlado el peso que se vaya perdiendo. Y es que la rápida e instantánea pérdida de peso está directamente relacionada con un daño mayor hacia nuestro hígado.

Tanto la repetición de unos hábitos nocivos como el seguimiento de un régimen alimenticio incorrecto repercuten en el desarrollo del hígado graso. Es decir, o cuidamos nuestra alimentación o aquellas personas afectadas de hígado graso serán incapaces de curarse de esta enfermedad.

En este sentido, bajo el objetivo de mejorar nuestra alimentación, son poco los esfuerzos que el paciente tendrá que hacer ya que la fórmula puede ser tan sencilla como incluir aquellos alimentos con capacidades óptimas para el tratamiento de esta patología, además de eliminar por completo de esta lista aquellos que originan problemas en nuestro organismo.

En un primer paso, merece la pena destacar que la mejor opción es optar por aquella dieta para el hígado graso que incorpore amplias cantidades de fibra y proteínas saludables. De esta forma, se conseguirá ralentizar la absorción de la grasa en nuestro organismo al tiempo de facilitar al metabolismo su función de procesamiento de este tipo de alimentos. A continuación, señalamos una lista en la que se incluyen, a nivel general, los productos que ofrecen mayores beneficios a nuestro hígado graso:

  • Avena.
  • Arroz integral.
  • Pan integral.
  • Espinacas.
  • Acelgas.
  • Espárragos.
  • Zanahorias.
  • Brócoli.
  • Lentejas.
  • Brócoli.
  • Manzanas.
  • Kiwis.
  • Piña.
  • Peras.
  • Naranja.
  • Limón.
  • Pomelo.

Siempre es recomendable, y más en estos casos, llevar una alimentación saludable a base de frutas y verduras.

Por otro lado, la forma en la que se lleguen a cocinar los alimentos que consumamos también va a determinar la cantidad de grasa que ingerimos con este producto en concreto. Múltiples son las alternativas:

En cualquier caso, los productos más sanos, y que disponen de amplios valores nutricionales, son tanto las verduras frescas como las frutas. A partir de este momento más nos vale optar por alimentos desnatados, además de reducir las cantidades diarias.

A pesar de que más adelante detallaremos cuáles son los alimentos prohibidos con el hígado graso, avanzamos que el consumo de aceite de oliva también queda restringido o, en su defecto, se podrá consumir en cantidades muy moderadas. Eso sí, de obligado cumplimiento serán los dos litros de agua cada día. Si sigues sin tenerlo claro, apunta el siguiente menú:

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La diferencia entre una insuficiencia hepática súbita y una cirrosis es que la estructura básica del hígado no se altera en la insuficiencia hepática. De modo que cuando las células del hígado se regeneren volverán a tener la estructura idónea para el normal funcionamiento del hígado.

Muchos virus son capaces de atacar al hígado y de producir como consecuencia la inflamación del hígado, es decir una hepatitis.
El más común es el llamado virus de la hepatitis A, pero hay otros como el de la hepatitis B, C, etc.

El virus de la hepatitis A es un diminuto virus de ARN que normalmente es transmitido por enfermos a través de la comida o la bebida infectadas. Se ha observado que los casos aumentan en otoño, y los más infectados suelen ser niños y jóvenes.
Hay un período de incubación de dos a siete semanas ente el contacto con el virus y la aparición de la hepatitis. Antes de aparecer los síntomas se suelen excretar por los infectados un gran número de virus en las heces, y esto puede provocar que se transmita la enfermedad a otros antes de que se den cuenta de su enfermedad.

Los pacientes con hepatitis A no desarrollan enfermedades hepáticas crónicas ni se convierten en portadores crónicos.

La hepatitis B, también llamada hepatitis serosa, la provoca un virus de ADN mayor que el de la hepatitis A. El contagio en este caso se produce a través de productos sanguíneos o secreciones.

La saliva, el semen, las lágrimas, secreciones vaginales, jeringuillas contaminadas, la leche materna y las transfusiones de sangre puede transportar el virus de la hepatitis B. El virus puede ser transmitido por un beso y por relaciones sexuales.

Un problema asociado a la hepatitis B es que el paciente una vez infectado puede transportar el virus y puede infectar de por vida.
El período de incubación de la hepatitis B es más largo que el de la hepatitis A.

Durante la primera semana el paciente se siente mal, cansado, mareado y con dolores articulares. Se suele presentar un desagrado por las comidas grasientas. Tras una semana, el paciente puede que se sienta mejor, pero aparece la ictericia y el hígado puede llegar a estar blando al tacto. La ictericia se aprecia en el blanco de los ojos y en las palmas de las manos.

Al hacer un recuento sanguíneo aparecerá un aumento de bilirrubina y de las enzimas hepáticas (transaminasas).

Por lo general, un 1% de los pacientes de hepatitis B mueren de insuficiencia hepática aguda, debido a la mayoritaria destrucción de células hepáticas. Otros enfermos de hepatitis B se convierten en portadores crónicos del virus o desarrollan una enfermedad crónica del hígado.

El hígado en uno de los principales órganos del cuerpo, el cual se encuentra en la parte superior derecha del abdomen y se divide en derecho e izquierdo. Está compuesto por hepatocitos y tiene las funciones de procesar nutrientes que se absorben en el intestino, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, producir bilis para digerir los alimentos y crear proteínas que ayudan al proceso de coagulación.

La enfermedad hepática puede ser benigna, como es la presencia de quistes hepáticos o hemangiomas, cuyo tratamiento dependerá del tamaño de la lesión, de la localización y los síntomas que provoque, o maligna, como las lesiones provocadas por metástasis de cánceres de otros órganos o cánceres primarios del propio hígado como el carcinoma hepatocelular.

En algunos casos, los tumores del hígado aparecen sobre pacientes que ya han sufrido una enfermedad hepática, como cirrosis o hepatitis B o C. Por esto, es fundamental el seguimiento de los pacientes con estos antecedentes para la detección precoz de posibles cánceres.

  • Carcinoma hepatocelular. Es el más frecuente, sobre todo en hombres de entre 60 y 70 años. Suele originarse sobre hígados que han sufrido o sufren una enfermedad.
  • Colangiocarcinoma intrahepatico. Se produce en los conductos biliares que atraviesan el hígado y es el segundo más frecuente, también sobre hígados ya enfermos por hepatitis B o C, colangitis esclerosante primaria o NASH.
  • Carcinoma fibrolamelar: es más frecuente en gente joven de entre 20 y 30 años, tanto en hombres como en mujeres, y es menos agresivo que el carcinoma hepatocelular.

Existen una serie de enfermedades o factores relacionados con el desarrollo de enfermedad en el hígado:

  • Hepatitis B o C. Los pacientes en los que esta infección es crónica presentan predisposición a canceres primarios en el hígado
  • Cirrosis causada por el exceso de alcohol
  • Hígado graso no alcohólico (o Esteatohepatitis no alcohólica), que se da en gente con sobrepeso, obesidad, diabetes tipo II o síndrome metabólico
  • Hemocromatosis: enfermedad hereditaria que provoca una acumulación excesiva e incorrecta del hierro en los órganos por un mal metabolismo del hierro
  • Ingesta de arsénico, presente en el agua o en productos químicos como algunos materiales plásticos

Los problemas de hígado suelen ser asintomáticos, pero cuando se producen síntomas suelen ser dolor abdominal, cansancio, náuseas, fiebre, pérdida de peso, falta de apetito o ictericia (coloración amarillenta de la piel).

Las enfermedades benignas del hígado en muchos casos se detectan casualmente al realizar una revisión por algún otro motivo. Por otro lado, en los pacientes con factores de riesgo se recomienda realizar una ecografía periódicamente para detectar lesiones benignas y malignas. Para confirmar el diagnóstico la mejor opción es realizar entonces una biopsia hepática guiada por ecografía, TAC, o mediante cirugía laparoscópica.

En el estudio inicial se realizará una analítica: ésta servirá para observar la función hepática a través de la bilirrubina y las alteraciones en la coagulación. Además, permitirá solicitar marcadores tumorales como la alfa fetoproteina, relacionada con el carcinoma hepatocelular.

Cuando se sospecha de que pueda haber una enfermedad hepática, se recomienda realizar un TAC o tomografía computerizada o una resonancia magnética (RMN) para localizar las lesiones, su tamaño y su relación con otros tejidos y órganos. Así, se podrá elegir el tratamiento más adecuado.

Un seguimiento por parte de un especialista es imprescindible en todos los pacientes que tuvieron cáncer de hígado.

Para un seguimiento efectivo, es preciso un trabajo coordinado multidisciplinar, donde los diferentes especialistas combinen estudios de laboratorio, con el estudio de la función hepática y coagulación, y pruebas de imagen como las ecografías o resonancias magnéticas. En IQL trabajan en esa tarea radiólogos altamente experimentados, puesto que el haber realizado tratamientos previos sobre el hígado dificulta la evaluación de las pruebas. La finalidad es la detección precoz en caso de aparecer nuevas enfermedades o repetición de las previas.

Las enfermedades benignas sólo se trataran en caso de gran tamaño, hemorragias o en caso que el paciente sienta un intenso dolor abdominal, dado que la mayoría de ellas presentan un riesgo muy escaso de malignizar, que se podrá controlar con seguimiento.

La posibilidad de tratamiento quirúrgico viene determinada por el tipo de lesión, su situación en el hígado y su relación con los vasos. El equipo especializado de IQL, con alta experiencia en cirugía del hígado, valoraran cada caso a nivel individual para ofrecer la mejor combinación de tratamiento, tanto con cirugía como con quimioterapia o radiología intervencionista si fuera necesario.

Según el tipo de lesión y su localización, los pacientes podrán beneficiarse de técnicas mínimamente invasivas como la laparoscópica. Así, a través de pequeñas incisiones se puede extirpar la lesión en el hígado, reduciendo la hemorragia y mejorando el dolor postoperatorio, con una más rápida reincorporación a la rutina diaria del paciente.

En ocasiones la complejidad de la enfermedad o las condiciones del paciente no permiten utilizar la laparoscópica. En estos casos deberá llevarse a cabo la cirugía abierta a través de una incisión en el abdomen por debajo de las costillas.

En cirugía hepática o del hígado, el paciente normalmente saldrá de quirófano con drenajes permiten a los cirujanos descartar hemorragias, infecciones o fugas de bilis. Así, permanecerá ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), al menos las primeras 24-48h.

En algunos casos, la localización o el tipo de lesión del hígado hacen imposible su resección. En estos casos, se puede utilizar radiología intervencionista, mediante la cual se realizaran punciones percutáneas de dichas lesiones para realizar radiofrecuencia o microondas y conseguir un control local de la enfermedad, que puede permanecer estable durante un largo tiempo.

En el Instituto Quirúrgico Lacy IQL los pacientes son evaluados por un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos, oncólogos médicos y radioterápicos, radiólogos y patólogos

que permitirán tomar la decisión más acertada de forma individualizada.

El hígado es el órgano más grande del cuerpo después de la piel (si a esta la consideramos un órgano). Pesa entre un 1,5 y 2 kg en el hombre y algo menos en la mujer.

En los niños recién nacidos el hígado pesa unos 150 g, y es mayor en proporción con el tamaño total del cuerpo.

El hígado está localizado en el cuarto superior derecho del abdomen, debajo del diafragma, y tiene dos lóbulos principales, el derecho y el izquierdo que es más pequeño y que cruza la línea de demarcación y se apoya sobre el estómago.

CITA: Annals of the Rheumatic Diseases 63:123-129, 2004

MICRO: En esta reseña se analizaron las manifestaciones hepáticas de las principales enfermedades reumáticas autoinmunes, tales como lupus eritematoso sistémico, síndrome antifosfolípido primario, polimiositis, síndrome de Sjögren primario, esclerodermia, artritis reumatoidea y síndrome de Felty.

Una amplia variedad de enfermedades reumáticas comprometen al hígado, pero su prevalencia, significado clínico y cambios patológicos hepáticos son diferentes. Es importante para el reumatólogo estar alerta y monitorear la disfunción hepática que puede ser producto no sólo de la farmacoterapia sino de un trastorno primario de la enfermedad reumática. En esta reseña los autores analizaron la presencia de compromiso hepático en las principales patologías reumáticas autoinmunes, tales como lupus eritematoso sistémico, síndrome antifosfolípido primario, polimiositis, síndrome de Sjögren primario, esclerodermia, artritis reumatoidea y síndrome de Felty.

Se realizó una búsqueda en la base de datos Medline de todos los artículos y comunicaciones de casos publicados de compromiso hepático en las enfermedades reumáticas mencionadas entre 1996 y 2001.

Lupus eritematoso sistémico

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica caracterizada por el compromiso multisistémico y diversas manifestaciones clínicas y serológicas, que afecta principalmente a mujeres en edad fértil. La patología hepática clínicamente significativa por lo general es vista como inusual en el LES. Sin embargo, puede ser más común de lo que usualmente se cree.

En un análisis retrospectivo de hace 20 años acerca del espectro de compromiso hepático en 238 pacientes con LES, se evidenció hepatomegalia en el 39%, esplenomegalia en el 6%, ictericia en el 24% y en el 21% histología anormal o aumento en dos veces o más de las enzimas de función hepática en dos pruebas o más. El análisis anatomopatológico estuvo disponible en 33 individuos e incluyó los siguientes hallazgos: esteatosis (n = 12), cirrosis y hepatitis crónica activa (n = 4 cada una), granulomas hepáticos y necrosis centrolobulillar (n = 3 cada una), hepatitis persistente crónica y microabscesos (n = 2), y hemocromatosis, colestasis, cirrosis biliar primaria y cambios reactivos no específicos (n = 1 cada una). De este modo, 9 de 32 individuos con LES (4.4%) presentaron enfermedad hepática crónica grave (principalmente cirrosis, hepatitis activa crónica y cirrosis biliar primaria) y 3 fallecieron.

Otro estudio sistemático de 19 sujetos con LES con hepatomegalia o pruebas de función hepática anormales evidenció que 6 de estos pacientes mostraban un examen histológico normal o cambios insignificantes, 11 alteraciones menores, como hígado graso, fibrosis del tracto portal e infiltración celular leve a moderada, mientras que 2 presentaron hepatitis crónica activa que progresó a cirrosis.

En un ensayo con 18 pacientes no seleccionados con LES, en 5 se encontró una histología hepática normal y en 13 cambios menores como los descritos previamente. La incidencia de hepatomegalia en el LES varía según las distintas series entre el 12% y el 55%; mientras que desde el punto de vista anatomopatológico hay una amplia variedad de lesiones, la más frecuente es la infiltración grasa excesiva (esteatosis) que puede producirse como parte de la enfermedad o como consecuencia del tratamiento esteroideo. La hepatitis lúpica consiste en hepatitis crónica activa (por anatomía patológica), ausencia de hepatitis viral activa y anticuerpos antinucleares positivos o células LE. Clínicamente se manifiesta como fiebre, artralgias, malestar, pérdida de apetito e ictericia; en general ocurre en mujeres jóvenes en las cuales muchos de los signos clásicos asociados con el LES -como erupción malar y compromiso de otros órganos- están ausentes.

En cuanto a las alteraciones en las enzimas hepáticas, en un estudio con 81 pacientes con LES, el 55% presentó valores anormales, de los cuales el 29% no tenía otra causa distinta del LES. En otro ensayo, se comprobó un aumento en los niveles de las enzimas hepáticas en 23% de 260 individuos con LES, en 15% de los cuales se evidenció otra causa distinta de la enfermedad (como consumo de alcohol). No se observó progresión de las anomalías en un período de seguimiento de 2 años en 4 sujetos. Este fue el único estudio prospectivo y controlado (100 individuos con otras enfermedades reumáticas distintas de LES, sin alteraciones en las pruebas de función hepática) en la presente reseña. En 12 de 15 pacientes los cambios en los niveles de transaminasas fueron concordantes con la actividad lúpica.

La aspirina cumple un papel importante en las alteraciones de las enzimas hepáticas en las personas con LES, en las cuales son bastante comunes los incrementos en los valores de transaminasas, que pueden acompañarse por un aumento en la actividad de fosfatasa alcalina (FAL). La toxicidad parece producirse con niveles de salicilatos más bajos que en los sujetos sin LES. Otras drogas del tipo de los antiinflamatorios no esteroides, como naproxeno, fenoprofeno y sulindac, pueden provocar hepatitis colestásica. De este modo, en el LES el compromiso hepático puede ocurrir de novo o en forma secundaria a los agentes farmacológicos.

Síndrome antifosfolípido primario

El síndrome antifosfolípido primario (APS) se define por los hallazgos clínicos de trombosis arterial y venosa, abortos recurrentes y trombocitopenia, y la presencia de anticuerpos antifosfolípidos (aPL), principalmente anticuerpos anticardiolipina (aCL) y anticuerpos con actividad anticoagulante lúpica. Se observaron diversas anomalías en el hígado en asociación con el APS, tales como oclusión venosa hepática con el consiguiente síndrome de Budd Chiari.

Los anticuerpos también pueden tener importancia en la patogenia de otras lesiones hepáticas, algunas de las cuales tienen una base vascular e involucran los pequeños vasos intrahepáticos. En 1998, Pérez Ruiz y colaboradores sugirieron un posible papel de los aPL en la patogenia de la hiperplasia regenerativa nodular del hígado (NRHL), un trastorno raro, caracterizado por transformación micronodular difusa del parénquima hepático con una zona nodular demarcada por cordones comprimidos de células hepáticas.

Hasta la fecha, se comunicaron 10 pacientes con NRHL relacionada con aPL. Los patrones de presentación clínica incluyen alteraciones en las pruebas de función hepática o signos y síntomas de hipertensión portal. De manera que en sujetos con aPL que presentan pruebas de función hepática persistentemente alteradas o con signos y síntomas de hipertensión portal debe considerarse el diagnóstico de NRHL y la obtención de especímenes hepáticos para la evaluación histológica. Por otro lado, en pacientes con aPL también puede ocurrir un aumento de las enzimas hepáticas sin ninguna explicación evidente, presumiblemente por la formación de trombos de fibrina en los pequeños vasos intrahepáticos.

La polimiositis (PM) es un trastorno inflamatorio muscular autoinmune. El término dermatomiositis (DM) se aplica cuando la PM se asocia con una erupción cutánea característica. Un tercio de los casos se relaciona con diversas patologías reumáticas autoinmunes y un décimo con neoplasias. La incidencia de síndrome paraneoplásico es mayor en hombres, especialmente en aquellos con DM. Cualquier cáncer puede ser responsable de esta asociación, más comúnmente de pulmón, ovario, útero, tracto gastrointestinal, próstata y trastornos mieloproliferativos; sólo se informaron dos casos de carcinoma hepatocelular.

Las pruebas más importantes para establecer o confirmar el diagnóstico de DM o PM se basan en las mediciones de los niveles séricos de enzimas musculares, el electromiograma y la biopsia muscular. El ensayo enzimático más sensible es el de la creatininquinasa (CPK), aunque también están elevados los valores de transaminasas y lactato deshidrogenasa (LDH). En ausencia de determinaciones de CPK, el incremento en los niveles de las transaminasas y la LDH a menudo es atribuido en forma errónea a enfermedad hepática. De este modo, las miositis inflamatorias son algunas veces diagnosticadas como enfermedad hepática, con el retraso en el tratamiento apropiado.

En una comunicación de un caso se describió asociación entre PM y hepatitis crónica activa, y se informaron sólo 6 casos de PM relacionada con cirrosis biliar primaria (CBP) en mujeres. La CBP es una enfermedad hepática colestásica, crónicamente progresiva, de etiología desconocida, caracterizada por la obliteración inflamatoria de los conductos biliares intrahepáticos de mediano calibre, vinculada con diversos anticuerpos tales como anticuerpos antimitocondriales [AMA] (90%), factor reumatoideo (70%), anticuerpos anti-ADN desnaturalizado (22%) y que ocurre con predominio en mujeres de mediana edad. Por ende, en la evaluación de la PM debe prestarse atención al aumento en los niveles séricos de FAL, en vista de la posible asociación entre PM y CBP.

Las pruebas de función hepática pueden ser anormales en hasta el 6% de los pacientes con artritis reumatoidea (AR) y comprenden principalmente incrementos en los niveles séricos de FAL y gamma glutamiltransferasa. Los cambios histológicos hepáticos en la AR no son específicos e incluyen hiperplasia de las células de Kupffer, infiltración grasa e infiltración de las áreas periportales por células mononucleares. En un estudio donde se obtuvieron biopsias del hígado en 117 pacientes no seleccionados con AR, muchos de los cuales tenían pruebas de función hepática normales, se encontraron alteraciones histológicas en el 65%; se observó hepatitis reactiva en el 43% e hígado graso en el 22%. En otro ensayo, se evidenciaron cambios reactivos no específicos en el 74% de 31 pacientes con AR y sólo se halló enfermedad hepática definida en 4 sujetos.

El síndrome de Felty (AR, esplenomegalia y neutropenia), raramente compromete al hígado. En una serie con 12 pacientes, 5 presentaron hepatomegalia y aumento en los niveles de FAL, y 8 cambios histológicos con infiltración linfocítica difusa dentro de los sinusoides e hiperplasia de las células de Kupffer. Tres individuos tuvieron fibrosis periportal con infiltración linfocítica y uno cirrosis macronodular. No hubo correlación entre las alteraciones en las pruebas de función hepática y los hallazgos histológicos. La incidencia de compromiso hepático es desconocida, pero en una serie se encontró hepatomegalia en el 68% y anomalías en las pruebas de función hepática en el 25% de los pacientes estudiados.

La hipertensión portal con várices esofágicas y hemorragia gastrointestinal puede ser una complicación mayor del síndrome de Felty. También se comunicó la presencia de NRHL en este síndrome.

La esclerodermia es un trastorno reumático, autoinmune, multisistémico caracterizado por fibrosis de la piel y numerosos órganos, aunque el compromiso hepático es raro. La enfermedad hepática no se ha considerado un hallazgo significativo de la esclerodermia y, en series grandes, se observó mayor prevalencia de esta patología en las poblaciones utilizadas como grupo control. En una valoración prospectiva de la extensión del compromiso visceral en la esclerodermia, se encontró que 16 de 31 pacientes (52%) presentaban alteraciones en las pruebas de función hepática o prolongación del tiempo de protrombina. En una reseña de 727 individuos con esclerodermia, sólo 8 (1.1%) evidenciaban compromiso hepático.

La enfermedad del hígado que se asocia usualmente con esclerodermia es la CBP. Si bien la prevalencia de CBP en pacientes con esclerodermia no se ha aclarado, casi el 15% de aquellos con CBP han presentado esclerodermia, la mayoría en su variante limitada (cambios cutáneos leves y pérdida de la peristalsis esofágica). La relación entre CBP y esclerodermia parece ser más que una coincidencia y sugiere que estas dos patologías pueden tener en común una base autoinmune. Esto es avalado por estudios que indican que los anticuerpos anticentrómero (ACA) tienden a ocurrir en asociación con los AMA.

Los ACA se detectaron no sólo en esclerodermia, sino en otras enfermedades autoinmunes, incluso CBP. En un ensayo, 22 de 558 (3.9%) pacientes evidenciaron esclerodermia limitada con CBP, en el 59% de los cuales la esclerodermia limitada precedió el diagnóstico de CBP (en el 91% también se detectó síndrome de Sjögren) y todos (n = 22) tuvieron ACA. Se sugirió que la determinación de éstos podría indicar a los individuos con riesgo de aparición de esclerodermia limitada en el futuro y se propuso el acrónimo PACK, que engloba los componentes principales del síndrome (CBP, ACA, CREST y queratoconjuntivitis).

En este estudio, se ha sugerido, más que probado, una asociación específica entre CBP y esclerodermia limitada. Es probable que esta asociación sea genuina, ya que no se informó la aparición simultánea de esclerodermia limitada con otras formas de enfermedad hepática. Sin embargo, no se incluyó un grupo control con pacientes con otras patologías colestásicas y otras enfermedades del hígado de patogenia inmune.

La NRHL es una complicación rara en las personas con esclerodermia y si bien se ha mencionado ampliamente su asociación, sólo se comunicó un pequeño número de casos. Además, se propuso una nueva entidad clínica que consiste en esclerodermia limitada con NRHL y CBP. Se describieron casos de esclerodermia limitada asociada con NRHL y anomalías bioquímicas y serológicas características de la CBP.

La relación entre colangitis esclerosante primaria (PSC) y esclerodermia es extremadamente rara, pero puede esperarse sobre la base del amplio disturbio del tejido conectivo en la esclerodermia, con depósito anormal de colágeno en el epitelio de los conductos biliares. La mayoría de los sujetos con PSC permanecen asintomáticos por considerables períodos de tiempo, aun con evidencia de colestasis en las pruebas de función hepática. En la bibliografía sólo se encontró un caso de PSC en la esclerodermia. Hay una considerable superposición entre los hallazgos clínicos y bioquímicos de PSC y CBP.

Síndrome de Sjögren primario

El síndrome de Sjögren (SS) primario es una enfermedad autoinmune, inflamatoria crónica de las glándulas exocrinas, que afecta principalmente las glándulas lagrimales y salivales. Un limitado número de estudios evaluaron el compromiso hepático en esta patología. El SS se asoció con CBP, hepatitis crónica autoinmune y cirrosis criptogenética. Se comunicó una incidencia de enfermedad hepática en el SS primario (sin AR) del 6%. Más tarde, se demostró que la relación entre el SS primario con hepatitis crónica activa y cirrosis criptogenética fue del 22.2%. En un estudio de 300 pacientes con SS primario, se encontró que el 7% tenía evidencias de enfermedad hepática tanto subclínica (2%) como asintomática (3%), con aumento de las enzimas hepáticas; en el 6.6% se detectaron AMA por inmunofluorescencia. En el seguimiento durante 7 años de algunos de estos sujetos no hallaron cirrosis y concluyeron que el compromiso del hígado en individuos con SS primario es raro, subclínico y no lleva a la cirrosis, y que los AMA fueron los factores indicadores más sensibles de enfermedad hepática subyacente. Otro ensayo similar, con un pequeño número de pacientes, concluyó que las anormalidades en las pruebas de función hepática son comunes en el SS primario y que pueden indicar patología autoinmune subyacente del hígado.

Es bien conocida la existencia de una asociación entre CBP y SS primario, aunque no se sabe la prevalencia exacta de la CBP en este síndrome; en un estudio se encontró CBP en 5 de 80 (6%) personas con SS primario. El SS primario y la CBP comparten muchos hallazgos. En ambas enfermedades la inflamación comienza alrededor de los conductos y ambas poblaciones epiteliales expresan inapropiadamente moléculas de clase II del complejo mayor de histocompatibilidad (HLA); las células T CD4+ predominan en las lesiones de cirrosis biliar grave y en las lesiones de las glándulas salivales en el SS primario. De modo que ambas enfermedades tienen mecanismos patogénicos comunes, a pesar de que su perfil de autoanticuerpos es diferente; en los pacientes con SS primario predominan los anticuerpos anti-Ro y anti-La, mientras que en la CBP lo hacen los AMA.

Durante largo tiempo se ha sospechado acerca del papel causal de las infecciones virales en el SS primario (principalmente herpesvirus y retrovirus). En 1992, se postuló una asociación entre el SS primario y el virus de la hepatitis C (HCV). Mediante reacción en cadena de polimerasa, la detección de viremia por HCV en pacientes con SS primario osciló entre 0% y 19%; significativamente mayor que la observada en la población general (1%). En comparación con los sujetos con SS primario sin infección por HCV, aquellos con este virus tuvieron una mayor prevalencia de compromiso hepático (100% en un estudio).

La detección de AMA en el suero de individuos con SS primario, con aumento de las enzimas hepáticas o sin él, sugiere en gran medida enfermedad hepática temprana. Las alteraciones en las pruebas de función hepática aisladas son frecuentes y podrían indicar enfermedad hepática autoinmune.

Las principales asociaciones de compromiso del hígado en las patologías reumáticas autoinmunes son las siguientes: síndrome de Budd Chiari, hepatoesplenomegalia, ictericia, incremento de transaminasas y NHRL en el APS; hepatomegalia, hipertensión portal, aumento de FAL, hiperplasia de células de Kupffer, esteatosis, fibrosis leve del tracto portal y NRHL en el síndrome de Felty; ictericia, aumento de FAL, hepatitis crónica activa y CBP en la miositis; aumento de FAL y gammaglutamiltransferasa, hiperplasia de células de Kupffer y esteatosis en la AR; hepatomegalia, prolongación del tiempo de protrombina, ictericia, incremento de enzimas hepáticas, cirrosis, CBP y NRHL en esclerodermia; aumento de las enzimas hepáticas, ictericia, CBP, hepatitis crónica activa y cirrosis criptogenética en SS primario, y hepatomegalia, ictericia, incremento de transaminasas, esteatosis y hepatitis crónica activa en el LES.

Si bien las manifestaciones hepáticas son raras, pueden ocurrir concomitantemente o en forma seriada; el médico clínico debe estar alerta sobre su existencia para realizar un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno.

El hígado es un órgano muy importante, que desempeña muchas funciones en nuestro organismo, tales como desintoxicar el organismo, producir hormonas, intervenir en el proceso de digestión, proporcionar energía al cuerpo, y muchas otras cosas más. La gente que tiene el hígado mal, padece de muchas enfermedades y en ocasiones mortales. Las enfermedades hepáticas normalmente provocan dolor en el hígado, por ello es muy importante saber que causa el dolor de hígado para poder tratarlo lo más rápido posible. Lo tenemos situado en el lado derecho del abdomen, debajo de las costillas, con una forma triangular.

El hígado es uno de los órganos más importantes en el proceso de digestión, ya que es el encargado de descomponer los alimentos y transformarlos en energía, y de eliminar las toxinas que tenemos en la sangre.

-Infecciones: La gente que tiene enfermedades hepáticas, sufre de muchas infecciones que a su vez afectan a las células del cuerpo, a los tejidos y al propio hígado. En muchas ocasiones las infecciones pueden provocar que el hígado deje de funcionar.

-Dolor en la zona de los riñones: El dolor hepático se confunde en muchas ocasiones con el dolor de riñones, dolor abdominal o dolor de espalda, ya que el hígado esta situado en esa zona. El dolor hepático empieza en la parte derecha de la espalda debajo de las costillas y suele ser constante.

  • aquellos que recibieron transfusiones de sangre o productos de sangre, u órganos transplantados antes de 1992
  • consumidores de drogas que se inyectan drogas o inhalan cocaína, aún si lo hacían hace muchos años
  • personas con hemodiálisis a largo plazo
  • personas con antecedentes de múltiples parejas sexuales
  • cónyuges de personas con hepatitis C
  • personas que comparten la vivienda con una persona con hepatitis
  • personas con signos de enfermedad hepática

Si usted está en alguno de estos grupos de alto riesgo, llame a su médico y pregúntele acerca de los análisis de hepatitis C.

El 80% de las personas infectadas con hepatitis C desarrollan finalmente hepatitis crónica. Después de aproximadamente 20 años de estar infectado con el virus de la hepatitis C crónica, alrededor del 20% de las personas desarrollan cirrosis y alrededor del 1 al 5% desarrollan un forma de cáncer hepático llamado carcinoma hepatocelular. El tratamiento efectivo con medicamentos antivirales disminuirá el riesgo de desarrollar cirrosis y cáncer hepático.

American Liver Foundation (Fundación Americana del Hígado) 75 Maiden Ln. Suite 603 New York, NY 10038 Teléfono: (212) 668-1000 Gratuito: (800) 465-4837 Fax: (212) 483-8179 http://www.liverfoundation.org/

Última revisión: 2012

Última modificación: 2012

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En Demedicina os contamos ahora qué son las Transaminasas, la diferencia entre las AST y las ALT, y cuáles son los distintos problemas de salud que pueden llevar a una elevación de las transaminasas.

Tener las transaminasas altas es un problema de salud bastante habitual. Sin embargo, para muchas personas que se ven afectadas aún no se ha detectado. De hecho, en una gran cantidad de casos nos enteramos de ella de manera accidental, cuando se realizan análisis por otros motivos, como puede ser un estudio preoperatorio, chequeos previos a donaciones sanguíneas o revisiones médicas de rutina.

estructura de una transaminasa

La elevación de las transaminasas en un analisis comúnmente se refiere a las “alanina transaminasas” (ALT) y al aspartato transaminasa (AST), ambas se establecen como un posible indicador de daño a nivel hepático, utilizándose también otros términos como transaminasemia o transaminitis.

El centro de bioquímica del cuerpo es el hígado, todo un laboratorio donde se sintetizan y descomponen los aminoácidos, almacenándose la energía.

Las concentraciones de estas en el suero (la porción no celular de la sangre) son normalmente bajos, sin embargo, si el hígado está dañado, la membrana celular de los hepatocitos se vuelve más permeable y algunas de las enzimas se fugan al flujo sanguíneo y se miden comúnmente como alanina transaminasa (ALT) y aspartato transaminasa (AST)

Estos niveles fueron anteriormente llamados “suero de glutamato-piruvato transaminasa (SGPT) y el suero de glutamato-oxalacetato transaminasa (SGOT).

En general, cualquier daño en el hígado será responsable de estas medianas elevaciones de las transaminasas, que son generalmente llamadas enzimas hepáticas. Aunque por supuesto no son las únicas enzimas en el hígado y el diagnóstico requiere la síntesis de muchos elementos de información, incluida la historia del paciente, la exploración física y posiblemente, imágenes u otros exámenes de laboratorio.

Pero muy altas elevaciones de las transaminasas sugieren grave daño al hígado, tales como hepatitis viral, lesión hepática por falta de flujo sanguíneo o lesiones por drogas y toxinas. La mayoría de los procesos de la enfermedad causa un aumento de ALT superior a la AST. Mientras que el AST doble o triple en los niveles de ALT, son coherentes con la hepatopatía alcohólica.

Los niveles elevados determinan sensibilidad para la lesión hepática, lo que significa que es probable que se presente si hay un daño, sin embargo también pueden ser elevados en otras condiciones.

ALT comúnmente no se encuentran fuera del hígado y la AST es más frecuente encontrarla en el hígado, pero también aparecen en cantidades significativas en el corazón y el músculo esquelético. De hecho, la medición de estas son utilizadas para el diagnóstico de un ataque al corazón, aunque nuevas enzimas y proteínas son más específicas para determinar un daño cardíaco y han sustituido en gran medida este uso.

Además es posible que otras enfermedades no hepáticas arrojen en los análisis de sangre una elevada cantidad de transaminasas, particularmente de la AST. Entre ellas podemos mencionar procesos musculares como distrofias, polimiositis o traumatismos. Incluso un proceso gripal, pueden llegar a producir elevaciones transitorias de las transaminasas.

Si te detectan que tienes las transaminasas altas, quizás el médico te de como opción el bajarlas y para ello será necesario una depuración del hígado, al menos, una vez al año, de manera que este órgano pueda funcionar correctamente.

Al margen de esa depuración podemos hacer lo siguiente:

  • No comer alimentos grasos o procesados, así como los azucarados y salados. La dieta es de lo más importante en nuestra salud y no solo en el caso que nos ocupa. Es importante, pues, que busques información sobre las raciones de frutas y verduras que debes consumir a diario y te hagas una dieta personalizada en la que se incluyan todos los alimentos. En cualquier caso, también puedes acudir a un nutricionista para que te haga una dieta adecuada para ti. De este modo, puedes estar seguro que tendrás todos los nutrientes que necesitas y tendrás un completo menú para cocinar cada día.
  • Evita las bebidas alcohólicas y el consumo de tabaco. Estas sustancias no son simples de procesar para el hígado, lo que no te ayudarán en nada a acabar con este problema.
  • Es bueno que tomes líquido en abundancia y sobretodo agua con la que podrás ayudar que el hígado metabolice y elimine mejor las grasas. También hay ciertas infusiones que te darán el aporte de agua que necesitas a la vez que te permitirá depurar y limpiar tu organismo. En una herbolaria te dirán cuáles son las mejores para ello, las veces que las debes tomar cada día y la manera en la que las debes preparar.
  • Es bueno que comas frutas, aunque debes evitar las que tengan contenidos de ácidos orgánicos como las fresas, sandía y melón. Sin embargo, las frutas y las verduras actúan como un gran depurador para el organismo, lo que ayudará a trabajar mejor tu hígado. También debes tener en cuenta las verduras y las hortalizas en una dieta saludable como hemos dicho.
  • Puedes depurar el hígado tomando algunas infusiones como la de diente de león o comiendo alimentos como la alcachofa.
  • La plantas medicinales también pueden ayudar a bajar las transaminasas. En el mundo de la fitoterapia podemos encontrar numerosos productos como la Celidonia, el Cardo Mariano (Silybum marianum), el Desmodium (desmodium adscendens), el Boldo o el Rábano negro. Todos ellos ayudan a combatir los síntomas de unas transaminasas altas a base de infusiones.
  • Se recomienda descansar al menos 8 horas al día, evitando además el estrés, la ansiedad y el ejercicio intenso en la medida de lo posible. En el caso de ser una persona que tengas un ritmo de vida muy estresante debes empezar a poner solución a ello por tu propia salud. Es importante que busques la manera de acabar con el insomnio, si lo padeces, así como hacer deporte y meditación, yoga o pilates para acabar con el estrés. Es importante también que consigas unas horas al día para dedicarte a tí mismo.
  • La Oligoterapia es una alternativa bastante extendida durante la última década. Se trata de una técnica que utiliza los minerales presentes en nuestro organismo para ayudar a reducir muchos problemas del metabolismo. En este caso, será esencial que te pongas en manos de un experto para que te indique cuáles son los minerales que debes usar en tu caso, ya que no podemos hacerlos libremente y sin el control adecuado.
  • Cuidado con los medicamentos de venta libre: los medicamentos de venta libre pueden ser un peligro para el hígado, por lo que es importante que pongas en conocimiento de tu médico o farmacéutico todos los medicamentos que estés tomando.
  • Controla el peso: la pérdida de peso puede ayudarnos mucho a bajar estos niveles, por lo que será esencial una buena dieta pero siempre en manos de profesionales de la salud.

Como puedes ver, en realidad bajar los niveles de las transaminasas no es tan complicado como parece siempre que tengamos voluntad en ello. Además, recuerda que hacer ejercicio moderado también te irá muy bien para bajar estos niveles a la vez que te ayudará en todo lo relacionado con la salud. Una vida sedentaria es lo peor que podemos darle a nuestro organismo y, si quieres evitar problemas como del que hablamos o muchos otros problemas de salud, es recomendable que lleves una vida activa y comas bien. Lo mismo debemos decir en el caso de los niños: estamos en una sociedad en la que los niños cada vez son más sedentarios, lo que hace que sean mucho más propensos a padecer ciertos problemas de salud. Es por ello que, además de hacer que tu hijo tenga una buena dieta y equilibrada, te preocupes de que haga mucho ejercicio.

Los valores o rangos de aspartato transaminasa (AST) más habituales en hombres son de 8 a 40 unidades por litro. En la mujer es de 6 a 34 U/L. En cambio, los valores más habituales de alanino transaminasa (ALT) en hombres son de = 45 U/L y en la mujer de = 34 U/L.

En niños con edades comprendidas entre 1 y 19 años, los rangos habituales de AST suelen ser de 0 a 40 U/L con un ALT (alanino transaminasa) de 1 a 30 U/L. En los menores de 1 año de edad, los valores más frecuentes suelen ser más elevados: con un aspartato transaminasa de 25 a 75 U/L y un ALT de 11 a 54 U/L. No obstante, los datos de aspartato transaminasa (AST) y alanino transaminasa (ALT) pueden variar dependiendo de la interpretación analítica impuesta por el laboratorio que lleve a cabo el examen. Los resultados también pueden depender de la edad, el sexo y la actividad física del adulto o niño.

Son muchos los factores y las causas que pueden dar como resultado unas transaminasas altas, aunque algunos de los ejemplos más frecuentes y peligrosos son: Padecer sobrepeso u obesidad, abusar en el consumo de alcohol o, de igual modo, experimentar la aparición de una lesión o daño por drogas o toxinas. También se puede deber al malestar causado por una cirrosis Hepática, lo que lleva a una disminución progresiva de las funciones del hígado, o por sufrir una hepatitis viral, es decir; una infección sistémica del organismo que compromete fundamentalmente al hígado. Asimismo, padecer tumores y quistes (ya sean parasitarios o múltiples) en el hígado también puede dar lugar a transaminasas altas, aunque en este ámbito también puede tener la culpa el mal funcionamiento del flujo sanguíneo o por un AST elevado en el corazón y los huesos.

Los niveles que superen los 1.000 U/L están asociados a la hepatitis isquémica o shock hepático; una afección por la cual el hígado no recibe suficiente sangre u oxígeno, lo que ocasiona un daño severo en las células hepáticas. Debemos entender que cualquier daño en el hígado suele ocasionar una elevación moderada de las transaminasas, y que para descubrir el alcance de sus efectos se debe realizar una historia clínica completa, una exploración y los pertinentes estudios de imagen y laboratorio.

Un adecuado menú para transaminasas altas nos permite obtener todos los beneficios posibles. Con el objetivo de reducir las transaminasas en nuestro organismo, debemos realizar una limpieza hepática por medio de una dieta rica en antioxidantes que depuren nuestro organismo o mediante distintas plantas medicinales, como puede ser el diente de león o el cardo mariano. Por otro lado, tomar una media de un litro y medio de agua diarios (fuera del horario de las comidas) nos ayuda a eliminar los agentes infecciosos de nuestro organismo y a depurar nuestro hígado.

Asimismo, existen una serie de recomendaciones para llevar un ritmo de vida más saludable y así garantizar la efectividad del menú para transaminasas altas. En primer lugar, debemos reducir los alimentos ricos en grasas o procesados, así como con alto contenido en azúcar o sal. El consumo elevado de tabaco y alcohol tampoco es recomendable para conseguir los objetivos deseados así como la carne con un mayor aporte en grasa (ejemplo, tocino o mantequilla), grasas trans (bollería, chocolates, galletas, etc.), entre otros muchos alimentos.

Las frutas y verduras son uno de los ingredientes principales que debemos incluir en la mayoría de las dietas. No obstante, de cara a reducir las transaminasas en nuestro organismo, debemos evitar aquellos alimentos que contengan ácidos orgánicos, como pueden ser las fresas, el melón, etc.

¿Cómo puedo saber qué debo tomar y qué no debo tomar para reducir las transaminasas altas? Supongo que muchos de vosotros habréis realizado una dieta alguna vez, por lo que seguir las recomendaciones habituales de otras dietas puede ser la solución durante unos días. Si puedes, acude a un especialista en nutrición para que determine el menú para transaminasas altas personalizado y así conseguirás unos máximos resultados posibles.

No dejes de comer entre horas o te saltes las comidas. Para que el cuerpo se acostumbre a comer y se sienta saciado, debemos llevar una rutina alimentaria, es decir, marcarse un horario fijo de comidas. De esta forma, entrenarás al cuerpo para que reciba comida siempre a la misma hora. Por tanto, con el objetivo de evitar la ansiedad al comer, debemos comer unas 5 o 6 veces al día (3 comidas principales y dos o tres tentempiés). Es muy importante el desayuno en esta dieta, ya que constituye el mayor aporte energético para nuestro organismo del día, por lo que no esperes más de una hora en desayunar desde que te levantas. Además, no debemos dejar pasar más de tres horas entre comidas. Esta dieta contendrá todos los nutrientes necesarios para el organismo, como proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Unos trucos para reducir las transaminasas altas: echa un par de gotas de limón en un vaso de agua templada al desayunar, cocinar los alimentos a la plancha, al vapor, cocidos (es decir, evitando en la medida de lo posible el uso de grasas, sea aceite o mantequilla, empanados, etc.), echa unas gotas de limón a tus preparados para darle un toque gustativo muy agradable a los platos y realiza una rutina de entrenamientos habitual. Además, el estrés es un mal aliado de las transaminasas bajas, por lo que relájate practicando yoga o con distintas técnicas de relajación.

No existe un determinado tiempo en el que debamos cumplir estas especificaciones, sino que depende en gran medida de cada ser humano. El método más efectivo para evitar las transaminasas altas es llevando una dieta equilibrada y realizando ejercicio de forma habitual. Ahora bien, ¿cuánto tiempo tardan en bajar las transaminasas de media? Tener las transaminasas elevadas no es signo de una enfermedad grave ni mucho menos, simplemente es un toque de atención que nos da nuestro organismo para que regulemos nuestra dieta, por lo que con una semana de menú para reducir las transaminasas se estima que supone el tiempo suficiente para controlar estos niveles. No obstante, se recomienda acudir a un especialista en cuanto se detecte cualquier anomalía en el organismo o si superada la semana, se mantienen los niveles elevados.

Con un simple análisis de sangre podemos averiguar si tenemos las transaminasas altas. No obstante, experimentar problemas a nivel hepático constituye uno de los principales síntomas de las transaminasas altas. Por ejemplo, hepatitis, cansancio, inflamaciones en el hígado, molestias y dolores, cirrosis, etc. Pero no es necesario padecer ninguna enfermedad para sufrir este problema. Otro de los síntomas que se producen derivados de las transaminasas altas es una orina oscura (producida por una inadecuada limpieza y depuración hepática), náuseas, vómitos, cansancio después de comer, dolor en las articulaciones y en el abdomen, exceso de sudoración o ictericia.

Tener las transaminasas altas puede haberse producido por diversos problemas indirectos que implican en mayor o en menor grado un trastorno en el hígado, como puede ser consumir alcohol, no seguir una dieta adecuada y equilibrada, etc. Por tanto, sigue un plan de acción y disfrutarás de un organismo sano y saludable.

El hecho de que nuestro hígado se vea implicado en una afección supone unas graves consecuencias para nuestro organismo. Por tanto, las consecuencias de tener las transaminasas altas pueden llegar a ser muy graves, aunque no es lo habitual. Si no se regulan los niveles de las transaminasas, el problema puede ir agravándose y llegar a afectar al hígado con distintas afecciones, como un inadecuado funcionamiento del hígado y los problemas que derivaría. El hígado constituye un órgano esencial en la vida de un ser humano dado que limpia y depura el organismo de los agentes infecciosos, por lo que actúa como defensor. Por tanto, debemos cuidarlo y seguir una adecuada alimentación para promover el correcto funcionamiento del mismo.

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El hígado es el órgano de mayor tamaño y complejidad metabólica del organismo. Posee una enorme capacidad de regeneración, en respuesta a diferentes agresiones como tóxinas, alcohol, medicamentos y muchos otros.

Independientemente de cual haya sido el origen de la enfermedad que presenta el hígado, la meta para el tratamiento es tratar de disminuir el daño a la célula hepática y potencializar los procesos de reparación del órgano.

En 1968, científicos alemanes aislaron el Silymarin, extracto de la hierba Cardo mariano o lechero (Milk thistle-Sylybun marinarun) y es ahora una de las hierbas indicadas con mayor frecuencia por los médicos europeos, para el tratamiento de la enfermedad hepática.

Diferentes estudios han demostrado la actividad terapéutica del Silymarin, basada en los siguientes mecanismos de acción.

•El Sylimarin es una mezcla de flabolignans, potentes antioxidantes.