actos por el 24 de marzo en capital federal

Aparte de hacer ejercicio regular y controlado, es poco lo que el paciente puede hacer para modificar la evolución de su enfermedad hepática. Muchos enfermos con CBP pueden comprobar que no toleran en absoluto el alcohol. Otros, con formas más leves de la enfermedad, pueden beber cantidades moderadas sin peligro, pero deben consultar siempre con su médico. En ocasiones, lo mismo que ocurre en otras enfermedades hepáticas, los enfermos observan que los alimentos grasos, como los pasteles o los fritos, les producen náuseas. En tal caso, deben suprimirlos de su alimentación.

Lo más habitual es que la CBP evolucione lentamente y en la actualidad, el diagnóstico se realiza en fases iniciales en muchos enfermos. Una pequeña proporción de pacientes sufre complicaciones graves, secundarias de la insuficiencia hepática, y algunos de ellos acaban necesitando un trasplante de hígado. Sin embargo, para la mayoría de los enfermos el pronóstico es relativamente bueno. Muchos terminan falleciendo por causas totalmente independientes de su enfermedad hepática. Se puede alcanzar una supervivencia normal, dado que la enfermedad suele diagnosticarse en edad madura, pero en casi la mitad de los enfermos la CBP acabará siendo la causa de la muerte.

Hace unos 15 años, se creía que los enfermos de CBP estaban predispuestos a sufrir tumores malignos, especialmente cáncer de mama. Estudios más recientes han revelado que probablemente la CBP no incrementa el riesgo de padecer la mayoría de los tumores cancerosos. El cáncer primario de hígado podría ser algo más frecuente en la CBP. Sin embargo, este riesgo se limitaría a pacientes varones con enfermedad en estadio IV, que representan tan sólo una pequeña proporción del total de enfermos. En algunos centros, se realizan controles periódicos de los enfermos varones con CBP, con el fin de detectar y tratar precozmente este tumor.

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Introducción
La Distomatosis (o Fasciolasis) es una enfermedad interna causada por parásitos del género Fasciola, que puede afectar a cualquier mamífero y ocasionalmente al Hombre (zoonosis), pero es en los rumiantes donde cobra mayor importancia. El agente causal de esta enfermedad es un trematode (verme chato) que se ubica en los canalículos biliares del hígado del hospedador. Esta afección es causa de decomisos de hígados en frigoríficos y de bajas en el potencial productivo de los animales afectados.

El género Fasciola acarrea graves pérdidas económicas al incidir sobre animales productivos como bovinos, ovinos y caprinos. Se ha estimado que en el mundo hay mas de 550 millones de estos animales expuestos a sufrir de Distomatosis.


Etiología
Taxonómicamente se clasifica al agente causal de la Distomatosis de la siguiente manera:
Phylum: Platyhelminthes
Clase: Trematoda
Orden: Digenea
Familia: Fasciolidae
Género: Fasciola
Especie: Fasciola hepatica y Fasciola gigantica

(Siendo la segunda más grande y de áreas tropicales, mientras que la F.hepatica es más chica y de áreas con condiciones climáticas templadas. En América la única que existe de estas dos especies es F. hepatica). El género Fasciola es de distribución mundial.

Vulgarmente se denomina a la F. hepatica con los siguientes nombres: Duela, Zaguaipé, Distoma el hígado, Alicuyá, Jallo Jallo, Callutaca.

Generalidades
Este parásito es de cuerpo aplanado de aspecto foliáceo, de color marrón a gris, llega a alcanzar un tamaño de adulto de 5 cm de largo. En la parte anterior posee una ventosa oral conteniendo en su centro el orificio bucal.
El cuerpo está recubierto por espinas dirigidas hacia atrás. La ventosa ventral se encuentra cerca del extremo anterior sobre la superficie ventral. Entre ambas ventosas desemboca el poro genital.
Son hermafroditas.
Los huevos son compactos (sin cámara de aire), operculados, de 130-150 micras x 70 micras.

Ciclo biológico
El ciclo biológico es complejo e indirecto. O sea, para poder realizar el ciclo la F. hepatica necesita la presencia del hospedador intermediario, un caracol llamado Lymnaea viatrix. En dicho caracol se reproducen algunos de los estadios juveniles del trematode. Estos caracoles miden entre 0,5 y 1 cm, son de color pardo oscuro y el caparazón tiene de 2 a 5 espirales.

Por ser un ciclo biológico complejo se lo describe de la siguiente forma:

1) La cercaria, es el estadio con el cual el parásito abandona al hospedador intermediario (Limnaea viatrix). Bajo esta forma de vida alcanza los vegetales que se encuentran a las orillas de ríos, lagos, lagunas. Esto lo logra gracias a la movilidad que le otorga la cola que posee.
2) Una vez que alcanzó la vegetación acuática, la cercaria, pierde la cola y produce una membrana que la recubre, enquistándose sobre las plantas a la espera del hospedador. Este estadio nuevo se denomina metacercaria.
3) El hospedador definitivo ingiere la metacercaria al alimentarse las hojas. Una vez en el interior de éste, el tramatode alcanza el hígado y bajo un estadio de vida juvenil denominado Fasciola hepática joven se alimenta de parénquima hepático (histiófago) y así alcanza los canalículos biliares mayores. Una vez allí evoluciona a F. hepatica adulta.
4) Este último estadio tiene forma de hoja y es hematófaga (esto hace que en los animales afectados se presente una sintomatología anémica). Los parásitos, ya adultos, liberan los huevos a través de los canalículos biliares, así alcanzan el conducto colédoco y de ahí al intestino, para ser luego liberados al medio con las heces.
(F. hepatica es capaz de poner 20.000 huevos/día y para ello debe consumir gran cantidad de sangre del hospedador).
5) El embrión que se desarrolla dentro del huevo es un miracidio, que posee cilias con función locomotriz que le permiten alcanzar al caracol con facilidad y atravesarlo por su pie.
6) Dentro del caracol los estadíos del parásito se suceden de la siguiente manera: esporocisto, redia, redia hija, hasta alcanzar el estadio de cercaria que es con el cual puede abandonar al molusco. Lo notable del ciclo es que por cada miracidio exitoso en alcanzar al caracol salen de 400 a 1000 cercarias.

El período prepatente (desde la ingestión, hasta que la F. hepatica adulta está en condiciones de poner huevos), es de unas 10 semanas.

Patogenia
Los ovinos son más susceptibles que los bovinos, y los jóvenes siempre mucho más que los adultos al sufrir esta afección.
El bovino es la única especie que puede rechazar a la fasciola adulta. Las lesiones ocasionadas por los estadíos juveniles a medida que penetran el parénquima hepático buscando el conducto biliar, producen un daño relacionado al grado de la infestación.
La fasciola joven usa su cápsula bucal anterior, que produce potentes enzimas proteolíticas que van digiriendo el parénquima a medida que avanza. Produciéndose así hemorragias a veces severas. Los conductos que abre son cada vez más grandes a medida que maduran las fasciolas jóvenes. Este proceso lleva entre 40 y 50 días donde se dañan capilares y pequeños conductos biliares hasta alcanzar las vías biliares mayores.

Signos y síntomas
Existen tres formas de presentación de la Distomatosis: la aguda, la subaguda y la crónica. Dependiendo de la época del año y el clima pueden haber infestaciones masivas en bovinos y ovinos que luego de dos o tres semanas se puede manifestar como una fasciolosis aguda especialmente en animales jóvenes. Los animales muestran síntomas clínicos de fasciolosis como son la fiebre ligera, abatimiento, debilidad, aumento del volumen del hígado, con dolor y ascitis. Estos síntomas de aparición rápida, son acompañados de muerte de animales.

La forma subaguda es aquella donde la patogenia del proceso presenta unos síntomas clínicos compatibles con la permanencia de la infestación durante un largo periodo de tiempo, relacionados con las lesiones sufridas por el parénquima y con la presencia de parásitos adultos en los conductos biliares. Las muertes se producen meses más tarde que en el caso de la fasciolosis aguda. El examen clínico de los hospedadores permite observar la presencia de mucosas pálidas.

Los animales afectados empeoran su estado corporal, presentando todo el rebaño un aspecto homogéneo, aletargamiento, vellones ralos (en casos de ovinos) y bajos índices de desarrollo corporal.

En general los síntomas aparecen en los casos crónicos. Estos son: falta de peso, debilidad general, edema submandibular y palidez de mucosas. En casos de muerte las lesiones y las fasciolas son muy evidentes.

Como los signos clínicos de la Distomatosis son inespecíficos se necesita la confirmación del laboratorio o a través de una necropsia para arribar a un diagnóstico definitivo.


Diagnóstico
El conocimiento de la existencia del caracol en la zona y la correlación con la sintomatología antes descripta ayuda a un diagnóstico clínico más rápido.
El diagnóstico de certeza es la confirmación de la presencia de huevos en materia fecal por laboratorio. Los dos métodos que se detallan a continuación buscan concentrar los huevos para poder visualizarlos.
La técnica de sedimentación es sencilla y aprovecha el alto peso específico del huevo que sedimenta rápido (le falta cámara de aire como los tienen los huevos de nematodes gastrointestinales).
En el método de flotación usa soluciones de alta densidad como el sulfato de zinc o de magnesio pero requiere lectura rápida porque los huevos se afectan con facilidad.

Puede tratar de eliminarse el caracol, pero sólo es posible en campos donde existan pocas fuentes de agua. Se emplea sulfato de cobre, que puede colocarse en pequeñas bolsas de arpillera, para que su liberación sea lenta dentro del flujo de agua.

A continuación se presenta un cuadro con el espectro antiparasitario de los principales fasciolicidas:

¿Qué es la enfermedad celíaca?

La enfermedad celíaca es una intolerancia del niño o adulto al gluten y más concretamente a una de sus fracciones proteicas o componentes, llamada gliadina (cuando comen alimentos que contienen esta sustancia se produce daño en el intestino). El gluten forma parte de las proteínas del trigo. Estos pacientes tienen también intolerancia, aunque en menor grado, a otras proteínas contenidas en otros cereales como: centeno, cebada y avena.

¿Qué características tiene esta intolerancia?

Se trata de una intolerancia permanente, es decir, se mantiene durante toda la vida.

Aparece en personas que tienen predisposición genética a padecerla. Se sabe que la enfermedad celíaca aparece con más frecuencia entre miembros de la misma familia. Además, los enfermos pertenecen con frecuencia a un mismo "grupo" genético, especialmente a un tipo de genes que forman parte de un sistema genético conocido como complejo mayor de histocompatibilidad HLA de clase II.

Esta intolerancia produce una lesión característica de la mucosa intestinal o capa que recubre el intestino: se produce una atrofia de las vellosidades del intestino, o destrucción en mayor o menor grado de las zonas del intestino donde tiene lugar la absorción de los alimentos. La característica que define a esta atrofia es que es reversible, es decir que el intestino se normaliza, cuando se inicia la dieta sin gluten.

¿Cuál es la causa de la intolerancia al gluten?

La causa por la que se produce esta intolerancia es desconocida. Aunque se intenta explicar de varias formas, la más aceptada en la actualidad, es que existe una alteración en la respuesta inmunitaria o de "defensa " del paciente celíaco.

El sistema de defensa de los enfermos reconocería como "extraño" o no perteneciente al organismo, al gluten, y produciría anticuerpos o "defensas" contra el mismo. Estos anticuerpos producirían la lesión del intestino con destrucción o atrofia de su mucosa (capa interior del intestino), produciéndose una alteración de la digestión, absorción de los alimentos, con la consiguiente pérdida de los mismos, que explican los síntomas digestivos de estos enfermos.

Estos anticuerpos podrían actuar contra otros órganos o sistemas explicando otros síntomas que pueden aparecer en la enfermedad celíaca.

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Esteatosis hepática aguda del embarazo

La esteatosis hepática aguda (hígado graso) es una complicación poco común del embarazo que puede ser mortal. Aproximadamente entre una de cada 10,000 y una de cada 15,000 mujeres embarazadas resulta afectada por este trastorno, que se caracteriza por la acumulación de grasas en las células del hígado. 11

Los síntomas de este trastorno por lo general comienzan en el tercer trimestre del embarazo y se asemejan a los del síndrome HELLP. Las mujeres embarazadas deben consultar a su médico si tienen los siguientes síntomas:

  • Náuseas y vómitos persistentes
  • Dolor en el estómago o en la región superior derecha del abdomen
  • Malestar general
  • Ictericia
  • Dolores de cabeza

Si no se lo trata inmediatamente, este trastorno puede ocasionar coma, insuficiencia de los órganos y la muerte de la madre y el bebé.

Se diagnostica mediante análisis de sangre que miden una serie de factores relacionados con las funciones del hígado y los riñones.

Es posible que se lleven a cabo transfusiones de sangre para estabilizar la salud de la madre. Se inducirá el parto lo antes posible para evitar que el bebé tenga complicaciones graves.

No se conocen bien las causas de este trastorno. Es posible que la genética sea un factor importante. En un estudio reciente se descubrió que el 16 por ciento de las mujeres que padecía este trastorno tenía bebés con ciertos errores hereditarios en la composición química de su organismo (defectos de oxidación de los ácidos grasos). 8 Estos trastornos impiden el procesamiento adecuado de ciertas grasas. Los bebés afectados pueden desarrollar problemas hepáticos, cardíacos y neuromusculares potencialmente mortales, a menos que se los alimente con una dieta especial con bajo contenido de grasas.

Los resultados del estudio sugieren que es conveniente someter a todos los bebés de mujeres con esteatosis hepática aguda del embarazo a análisis para detectar defectos de la oxidación de los ácidos grasos y poder brindarles un tratamiento inmediato. (Muchos bebés se someten de forma rutinaria a pruebas de detección precoz de estos trastornos como parte de un panel de pruebas para recién nacidos. No obstante, las pruebas incluidas en este panel varían en cada estado.)

La mayoría de las mujeres comienza a mejorar a los pocos días del parto y no sufre daños permanentes como consecuencia de la enfermedad. Las mujeres portadoras de un gen de un defecto de oxidación de los ácidos grasos (incluidas las mujeres que han tenido un bebé afectado) tienen un riesgo mayor de que vuelva a producirse la enfermedad en otro embarazo; se desconoce el riesgo de recurrencia en otras mujeres. 11

Sí. Varios becarios de March of Dimes están tratando de identificar los genes que pueden contribuir a la preeclampsia, una forma de hipertensión arterial que se da durante el embarazo y que está relacionada con el síndrome HELLP. El objetivo de esta investigación es mejorar el diagnóstico y tratamiento de estos trastornos. Otro becario recientemente incorporado está intentando desarrollar tratamientos para estimular la regeneración hepática en los niños con enfermedad hepática, incluidos los que padecen complicaciones resultantes de la hepatitis.

¿Pueden padecer cirrosis los perros?

La amebiasis hepática, también conocida como disentería amebiana, generalmente se produce como una complicación de amebiasis intestinal, al existir una infección en el intestino causada por un parásito denominado Entamoeba histolytica.

Este parásito se encuentra en zonas tropicales y el desarrollo de la enfermedad es casi exclusivamente de las regiones cálidas. Aunque esta parasitosis se puede presentar a cualquier edad y en ambos sexos, en los hombres es más frecuente y raramente hay casos en niños, pero llega a ser más grave que en adultos. La transmisión de esta patología es vía fecal-oral o, mediante alimentos o bebidas que se encuentren contaminados con el parásito. En este artículo de ONsalus te explicaremos los síntomas, causas y tratamiento de la amebiasis hepática.

Generalmente las infecciones intestinales no provocan ningún síntoma específico, pero en la amebiasis hepática existe una excepción y puede producir alguno de los siguientes síntomas:

  • Tos.
  • Dolor intenso en el lado superior derecho del abdomen y se puede difundir hacia el hombro derecho.
  • Pérdida de peso.
  • Fiebre y escalofríos.
  • No tener apetito.
  • Diarrea.
  • Tener hipo constantemente, sin que se detenga.
  • Sudoración excesiva.
  • El hígado puede aumentar de tamaño.

Usualmente el parásito Entamoeba histolytica no invade el cuerpo, se queda solamente en el intestino. Pero si esto ocurre, puede generar algo más peligroso como una lesión o absceso hepático, provocando necrosis de las células hepáticas y sangrado. Si este absceso crece y se rompe, llega a afectar a la membrana que recubre la cavidad torácica, los pulmones y el pericardio, también puede invadir otros órganos, como el cerebro, por vía sanguínea, dando origen a otras complicaciones.

La amebiasis hepática se puede contraer mediante las siguientes situaciones:

  • No tener una buena educación con respecto a la higiene. Es decir, no lavarse las manos después de ir al baño o antes de comer.
  • Consumir bebidas o alimentos contaminados con este parásito.
  • En las relaciones sexuales, con el contacto oral en la zona anal de una persona que contaminada.
  • Que las manos estén en contacto con la boca sin un buen aseo previo.

Además, existen diferentes factores de riesgos que generan más predisposición de contraer amebiasis hepática estas son:

  • Cáncer.
  • Desnutrición.
  • Alcoholismo.
  • Embarazo.
  • VIH.
  • Edad avanzada.
  • Quienes utilizan esteroides o han viajado a regiones tropicales.

En la mayoría de los casos la amebiasis hepática se desarrolla a través de una amebiasis intestinal que pasó desapercibida al no presentar síntomas.

Para un diagnóstico correcto y un tratamiento indicado se debe consultar con un médico. Por lo general, para mejorar esta patología, se utilizan antibióticos. Además, para eliminar todas las amebas existentes en el intestino, es posible que el especialista recomiende paromomicina o diloxanida, de esta forma se previene que la enfermedad vuelva a aparecer.

Probablemente el tratamiento deba complementarse con otros medicamentos que alivien los síntomas que se presentan, por ejemplo, para la diarrea o la fiebre. Por otro lado, en caso de ser muy necesario o que el tratamiento con fármacos no haya funcionado, se tratará quirúrgicamente, la intervención frecuentemente consiste sólo en drenar el absceso. Sin embargo, en menos del 7% de los casos con absceso hepático se ha recurrido a este tratamiento.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Amebiasis hepática: síntomas, causas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Sistema digestivo.

La amebiasis hepática, también conocida como disentería amebiana, generalmente se produce como una complicación de amebiasis intestinal, al existir una infección en el intestino causada por un parásito denominado Entamoeba histolytica.

Este parásito se encuentra en zonas tropicales y el desarrollo de la enfermedad es casi exclusivamente de las regiones cálidas. Aunque esta parasitosis se puede presentar a cualquier edad y en ambos sexos, en los hombres es más frecuente y raramente hay casos en niños, pero llega a ser más grave que en adultos. La transmisión de esta patología es vía fecal-oral o, mediante alimentos o bebidas que se encuentren contaminados con el parásito. En este artículo de ONsalus te explicaremos los síntomas, causas y tratamiento de la amebiasis hepática.

Generalmente las infecciones intestinales no provocan ningún síntoma específico, pero en la amebiasis hepática existe una excepción y puede producir alguno de los siguientes síntomas:

  • Tos.
  • Dolor intenso en el lado superior derecho del abdomen y se puede difundir hacia el hombro derecho.
  • Pérdida de peso.
  • Fiebre y escalofríos.
  • No tener apetito.
  • Diarrea.
  • Tener hipo constantemente, sin que se detenga.
  • Sudoración excesiva.
  • El hígado puede aumentar de tamaño.

Usualmente el parásito Entamoeba histolytica no invade el cuerpo, se queda solamente en el intestino. Pero si esto ocurre, puede generar algo más peligroso como una lesión o absceso hepático, provocando necrosis de las células hepáticas y sangrado. Si este absceso crece y se rompe, llega a afectar a la membrana que recubre la cavidad torácica, los pulmones y el pericardio, también puede invadir otros órganos, como el cerebro, por vía sanguínea, dando origen a otras complicaciones.

La amebiasis hepática se puede contraer mediante las siguientes situaciones:

  • No tener una buena educación con respecto a la higiene. Es decir, no lavarse las manos después de ir al baño o antes de comer.
  • Consumir bebidas o alimentos contaminados con este parásito.
  • En las relaciones sexuales, con el contacto oral en la zona anal de una persona que contaminada.
  • Que las manos estén en contacto con la boca sin un buen aseo previo.

Además, existen diferentes factores de riesgos que generan más predisposición de contraer amebiasis hepática estas son:

  • Cáncer.
  • Desnutrición.
  • Alcoholismo.
  • Embarazo.
  • VIH.
  • Edad avanzada.
  • Quienes utilizan esteroides o han viajado a regiones tropicales.

En la mayoría de los casos la amebiasis hepática se desarrolla a través de una amebiasis intestinal que pasó desapercibida al no presentar síntomas.

Para un diagnóstico correcto y un tratamiento indicado se debe consultar con un médico. Por lo general, para mejorar esta patología, se utilizan antibióticos. Además, para eliminar todas las amebas existentes en el intestino, es posible que el especialista recomiende paromomicina o diloxanida, de esta forma se previene que la enfermedad vuelva a aparecer.

Probablemente el tratamiento deba complementarse con otros medicamentos que alivien los síntomas que se presentan, por ejemplo, para la diarrea o la fiebre. Por otro lado, en caso de ser muy necesario o que el tratamiento con fármacos no haya funcionado, se tratará quirúrgicamente, la intervención frecuentemente consiste sólo en drenar el absceso. Sin embargo, en menos del 7% de los casos con absceso hepático se ha recurrido a este tratamiento.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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La fasciola hepática es una enfermedad parasitaria zoonotica causada por un trematodo fasciola hepática, que afecta principalmente a animales herbívoros, omnívoros y ocasionalmente al ser humano, se ubica en los canalículos biliares del hígado del hospedador, trayendo consigo diversas patologías que esta relacionado con la cantidad de parásitos, si son pocos puede pasar por inadvertida y quizá el único signo sea la eosinofilia pero cuando el numero de parásitos es mayor puede causar atrofia del parénquima hepático por compresión y cirrosis peri portal, siendo de esta manera una parasitosis de gran impacto en la salud.

Continuación presentaremos la fasciolosis hepática en humanos, como surgió en el mundo y los lugares afectados, morfología, patogenia y lo mas principal el ciclo biológico, diagnostico, clínica, tratamiento y el control del este parasito.

La duela del hígado (Fasciola hepática) es un platelminto digeneo de la clase de los trematodos, caracterizado por su forma lanceolada, con dos ventosas, una bucal y otra ventral, y un ciclo biológico con dos generaciones (digeneo) en dos hospedadores, un molusco gasterópodo anfibio y un mamífero. Es parásito de los canales biliares y la vesícula biliar de herbívoros y omnívoros, incluido el hombre; es el agente causal de una de las parasitosis más difundidas del ganado, la fascioliasis (o fasciolosis), que es considerada como una de las enfermedades parasitarias más importantes del mundo de los rumiantes domésticos.

La presentación de dicha enfermedad varía notablemente según las regiones geográficas, dependiendo de factores como el desarrollo agrícola, carencias nutricionales, micro y macro clima del medio, volumen y altura de los pastos, estado inmunológico y nutritivo del huésped definitivo e intermediario, número de huevos y larvas infestan tes en el ambiente, etc.

Fasciola hepática ha convivido con el hombre durante mucho tiempo y con el transcurso de los años y en dependencia del origen y el idioma de quien la nombraba ha recibido diversos nombres a través de la historia: gran duela del hígado, dístoma hepático, babosa del hígado, saguaipé para los habitantes del cono sur de las América, grand douve du foie para los francófonos o sheep liver fluke para los angloparlantes.

actos ilegales del cobrador del frac

El alcoholismo es el mayor problema de salud, tanto social como económico. Está implicado en más de la mitad de accidentes de tráfico y muertes accidentales. Un alto porcentaje de suicidios se cometen combinando el alcohol con otras sustancias, y hay muchas muertes relacionadas con el alcoholismo por las complicaciones relacionadas con la enfermedad. Los programas de tratamiento tienen diferentes resultados, pero mucha gente con una dependencia del alcohol tiene una completa recuperación.

  • Pancreatitis aguda y crónica.
  • Cardiomiopatía alcohólica.
  • Neuropatía alcohólica.
  • Varices esofágicas sangrantes.
  • Degeneración cerebral.
  • Cirrosis hepática.
  • Complicaciones de la abstinencia alcohólica.
  • Depresión.
  • Disfunción en las erecciones.
  • Síndrome fetal alcohólico en los hijos de mujeres alcohólicas.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Incremento en la incidencia del Cáncer.
  • Insomnio.
  • Deficiencias nutricionales.
  • Suicidio.
  • Síndrome de Wernicke-Korsakoff.

Vaya a urgencias o llame al teléfono de urgencias (en España: 112, 911, 061) si nota confusión, hemorragias, pérdida de conciencia, etc., síntomas que pueden aparecer en alcohólicos conocidos o en personas sospechosas de padecer dependencia del alcohol.

Antes de seguir con el tema principal, primero vamos a saber sobre la enfermedad llamada psicosis. La psicosis se define como cualquier trastorno mental grave que influye en la manera en que una persona procesa sus pensamientos, su comportamiento o sentimientos. Básicamente afecta la capacidad de la persona para distinguir la realidad de la imaginación. Aunque la psicosis se considera como una condición médica por si misma, es en realidad una manifestación de algunos otros trastornos mentales del cuerpo, siendo la esquizofrenia o el trastorno bipolar los más comunes. Incluso los trastornos del sistema nervioso central tales como enfermedad de Parkinson pueden contribuir al desarrollo de este problema. Además de éstos, tales sustancias como alcohol o drogas también se han encontrado como disparadores potenciales de la misma. La psicosis se caracteriza por alucinaciones (percibir algo que no existe en realidad), delirios (una firme creencia en cosas que no son ciertas), pensamientos que están perturbados o no constructivos y carentes del sentido de autoconciencia.

Síntomas típicos de la psicosis causada por el alcoholismo

Esta condición es dominante en acerca del 3% de las personas que sufren de la dependencia del alcohol. Los síntomas que una persona afectada puede presentar incluyen, como ya se mencionó, las alucinaciones. En este caso, la persona puede ver colores o formas al azar, o incluso figuras de personas o animales que están fuera de lo común. La persona también puede alucinar sonidos que son desagradables de escuchar. En algunos casos, los pacientes incluso han expresado un sentimiento de rastreo de insectos en la piel. Y para algunas personas, incluso si la comida tiene buen sabor, podría parecer desagradable. En resumen, una persona que sufre de la psicosis inducida por alcohol puede tener sus cinco sentidos distorsionados o sin funcionamiento normal.

Luego viene el engaño. Este síntoma puede ser exhibido de dos maneras. En cierto modo, la persona desarrolla un falso temor por su vida contra las personas u objetos. Y de otra manera, el paciente puede imaginarse a sí mismo en una posición de gran autoridad o poseer de, digamos, los poderes sobrenaturales.

Otros síntomas pueden incluir la alteración del flujo de pensamientos que puede hacer a la persona hablar fuera de contexto del tema principal, o de repente hacer una pausa en medio de trabajar en algo o hablar con alguien. Y otro síntoma importante, que suele ser indicativo de una forma severa de la enfermedad, es que la persona no se da cuenta del hecho de que él/ella en realidad sufre de este trastorno y tiene síntomas como los descritos anteriormente.

Ahora bien, no se puede decir que todos estos síntomas están destinados a ocurrir en cada individuo que padece de la psicosis inducida por alcohol. Se ha observado que algunas personas con esta enfermedad muestran síntomas menos negativos o un patrón de pensamiento más organizado, la conciencia y el juicio menos distorsionados, y la deficiencia funcional menos grave, en comparación con los pacientes con esquizofrenia.

Tratamiento

Afortunadamente, la enfermedad es auto limitada y puede pasar con la interrupción del consumo de alcohol. La mayoría de la gente ha demostrado la disminución de los síntomas dentro de varias semanas de abstinencia. Sin embargo, el consumo repetido de alcohol puede hacer que la psicosis se repita y, en algunas personas, el problema puede convertirse, por lo tanto, en crónico, lo que requiere la necesidad de tratamiento a largo plazo con la medicación antipsicótica. El tratamiento se centra principalmente en el tratamiento del cuerpo del paciente, y si la psicosis se ha producido por la intoxicación de alcohol, entonces la ayuda médica inmediata se convierte en una necesidad. Los fármacos antipsicóticos de alta potencia pueden ser administrados a los pacientes que pueden estar en un estado de ánimo de perjudicarse a sí mismos o a otros. Los medicamentos para la gestión de delirios, alucinaciones y agitación también pueden ser administrados.

Cuando se compara con el problema del alcoholismo, la psicosis relacionada con alcohol aún carece de un estudio más profundo y un análisis. Los médicos aún están trabajando para entender las características y los métodos de tratamiento eficaces para hacer frente al problema.

Psicólogo (Especialidad Clínica-UNED) Postgraduado en Psicogeriatría y Neuropsicología de las Demencias

me gsuto mucho la informacion. y el video ni se dija saludos desde colombia

me llamo javier he estado 4 veces en prision y todo por no acordarme de lo que hice por el alcohol tengo un coeficiete de inteligencia superior y cuando bebo no se ni lo que hice ni me acuerdo de nada aun pensando mucho el dia despues esto es una desgracia

hola.quisiera saber si el sindrome se llama igual para una persona que tuvo 2 infartos.tengo un familiar que a los 17 años fue atacado por una persona y le corto la vena cava en una pierna.la falta de sangre,llego a emergencia con 1 litro de sangre.le afectó la memoria inmediata.tal cual se refiere el articulo.todo lo anterior recuerda.agradeceria una pronta respuesta.gracias

Recuerdo a los lectores que, el autor de este blog NO se pronunciará o emitirá juicio clínico alguno sobre cuestiones particulares relativas a casos clínicos de carácter personal, por razones obvias.

Hoy mismo le han diagnosticado a mi padre de 79 años este sindrome,toda la vida a bebido y sigue haciendolo a escondidas,el no lleva ni siquiera la cuenta de lo k consume,no recuerda ni a miembros de la familia,este hecho esta destrozando a mi madre,y a mi. solo dejo dicho k el alcohol,como los porros, no deberia ser legal,destroza vidas y familias enteras,yo,ya no lo pruebo ni siquiera me llama cuando salgo por alli!!y tengo 33 años,ojala no estuboiera pasando esto,y seguiria teniedo a mi padre. por k aunk el esta aki. ya no es el. el alcohol lo ha cambiado todo!!un besazo a todos los k intentan dejarlo y son conscientes de k tienen un problema. animo. lo vais a conseguir!!

anónimo.
mi caso es similar al tuyo.. te komprendo, solo ke yo tengo 19 años años que he vivido kn el alcoholismo de mi padre y no tarda en quedar igual que el tuyo. vi esta pag por que estoy estudiando psicologia, nos dejaron un trabajo y decidi investigar sobre este sindrome. y me enkontre kn tu komentario me identifike y decidi komentar.. un abrazo chao0!!

El Alcohol es un demonio que hace una semana llevó a un amigo al suicidio, a otro en total aislamiento. Esto de acuerdo que debe ser ilegal. Es peligrosa.

Buenas, qusisiera saber a partir de que edad se pueden notar los problemas de la memoria. necesariamente dsps de los 60?

Respecto a la consulta anterior, comentar que los "problemas de memoria" sí pueden aparecer asociados a la edad pero no tienen porque suponer una preocupación o síntoma de patología cerebral subyacente.

Respecto del consumo de alcohol asociado a este síndrome, me interesa saber si sólo es aplicable a casos de alcoholismo o en dosis menores de consumo puede tener el mismo efecto, supongo que ligado a la tolerancia del organismo o en combinación con otros factores (como el consumo de crustáceos crudos, por ejemplo, + alcohol)

hola me llamo zayra y soy alcoholica,he intentado dejarlo pero no he podido recaigo facilmente,hace casi 3 años tuve paralisis estando embarazada de 6 meses,sufro de perdida de memoria y de problemas para coordinar mis movimientos hay dias en ke me cuesta caminar o c me caen las cosas d las manos,no tengo con kien hablar d esto ya ke es muy dificil decirlo y es una cruz ke cargo yo sola,NECESITO AYUDA.

Lo habitual es que esta patología se presente en casos de abuso crónico y durante años del alcohol. De hecho, diferentes estudios vinculan el alcoholismo de larga duración con la presencia de distintas disfunciones neuropsicológicas (como déficit de atención y memoria) en 3 de cada 4 alcohólicos crónicos.

QUE PUEDE HACER LA FAMILIA DE UNA PERSONA QUE NO RECONOCE NI ADMITE SU ADICCIÓN AL ALCOHOL.

Dices que ni "reconoce" ni "admite" el problema de su adicción, algo que resulta imprescindible para iniciar cualquier posible tratamiento rehabilitador. Es siempre necesaria la toma de conciencia del adicto, que muchas veces ocurre cuando toda su vida ya se ha desmoronado y como se dice "toca fondo".
Por todo ello, siento decirte que la familia puede hacer bien poco ante "la negación" del problema por parte del enfermo, un mecanismo de defensa habitual en muchos casos.

Me gusto el articulo sobre vel alcoholismo, me tomare tiempo para leer el resto, incluso la obra de Miguel Angel y el cerebro humano

Dr. Felix, el blog nace y se mantiene con la intención de ser una fuente de información o plataforma divulgativa sobre las temáticas abordadas, por lo que le animo a seguir leyendo lo que guste y deseo que pueda serle de alguna utilidad.

Hola, mi nombre es Marisol, tengo 36 años, me considero una bebedora social, tengo excelente memoria, estudio Derecho y me va excelente, pero cuando me tomo unos tragos no recuerdo nada al día siguiente, mis amigos me dicen que todo lo que hago, lo hago bien, es decir, mantengo una conversación, todas las acciones realizadas son concordantes con la situación, pero yo no recuerdo nada, debo además reconocer que fumo mucho. es una situación que me desespera

quisiera saber si existen casos de recuperacion total o almenos que las secuelas sean minimas
a mi mujer de 40 años le diagnosticaron SWK hace unos dias y no me dan esperanzas incluso me dicen que podria llegar la muerte cerebral devido a la enfermedad
hace como un año que bebe pero nunca la he visto ebria y hace dos semanas que empezo un deterioro muy rapido devido a esa enfermedad

Respecto a la consulta relacionada con la posible "recuperación o remisión" de los síntomas en en Síndrome de Wernicke-Korsakoff, dependerá de las peculiaridades y circunstancias características de cada caso.

Soy alcohólica desde hace 5años. No recuerdo cosas recientes y ni mucho menos cosas de mi pasado. Cada dia es peor mi amnesia. Mis capacidades cognitivas van a la baja. Se que necesito ir a AA, pero no encuentro la motivación para hacerlo. Soy auto destructiva. Voy a terapia, pero no puedo controlarlo. No se como este mi hígado, pero ya presento daños cardiovasculares, como arritmias. Se que tengo un deterioro cerebral, creo que solo pienso en morir!

Nunca es tiempo de perder toda esperanza. Ser consciente de todos los graves problemas que te está causando la adicción al alcohol ya es un primer paso.
No hace tanto tiempo que llevas bebiendo (5años) por lo que gran parte de los déficit cognitivos pueden revertir con la abstinencia del alcohol.
La motivación quizás la encuentres en la siguiente pregunta. ¿Hay alguien o algo por lo que deseo vivir y no autodestruirme más? La respuesta es sólo tuya y debes encontrarla dentro de ti.

Buenas. Me llamo Alberto. Me ha Parecido muy interesante articulo. Mi caso no tiene que ver con el alcohol. Hace 15 años que sufro depresion con muchos altibajos. He pasado por varios terapeutas y he notado mejoras pero sigo con ciertos problemas. Uno de los que mas me afecta es que me cuesta concentrarme y recordar cosas. Esto me provoca mucha ansiedad. Los medicos me han dicho que podria ser este motivo el que proboque los olvidos, aunque he leido el articulo y lo de la falta de tiamina. Me han hecho analisis e incluso una resonancia magnetica y dicen que esta todo correcto.
Mi pregunta es si los niveles de tiamina salen en las analiticas o si podria darme alguna indicacion.
Muchas gracias por su tiempo

El deterioro cognitivo asociado a un alcoholismo crónico ¿Puede llegar a confundirse con los síntomas del alzheimer? ¿Como se puede diferenciar? Un tratamiento para el Alzheimer puede ayudar o empeorar los daños por el alcoholismo.

Respecto a las últimas preguntas planteadas por un lector anónimo, comentar lo siguiente:

Hola
Cuál es el especialista que debe atender un paciente con síndrome de Korsakoff. El psiquiatra o el neurólogo?
Quién de los dos realiza el diagnóstico y pronóstico?
Gracias

Este tipo de síndromes exigen un enfoque multidisciplinar, pudiendo ser ambos profesionales los que lo atiendan.
Más específicamente, el proceso diagnóstico recaería más en neurología, y el pronóstico y tratamiento de las alteraciones afectivo-conductuales en psiquiatría, pero siempre resultará más conveniente que ambos especialistas lo aborden conjuntamente.

Hace 4 meses le diagnosticaron a mi madre el síndrome Wernicke-Korsakoff, nunca había oído hablar de esta enfermedad. El primer mes lo pasó medio-normal, pero a partir del segundo. la memoria le empezó a fallar, las primeras semanas de manera leve, perdió la coordinación muscular, la estabilidad, dificilmente puede dar más de una docena de pasos sin caerse. Desde hace un mes aproximadamente, casi no nos reconoce ni a mi hermana, ni a mi, ni a sus nietos, se hace encima sus necesidades, esconde cosas, tiene días con episodios agresivos, se ha creado una vida imaginaria en la que cree vivir. Dormimos con un ojo abierto y otro cerrado, porque se levanta repetidas veces cada noche,se cae, y no puede tomar somniferos porque le afectan, se despierta igual y al día siguiente es una autómata. Es un infierno.
Hoy ha tirado las tostadas al suelo y ha intentado comerse el plato, y una serie de comportamientos más que no voy a contar por pudor.
Es una enfermedad muy difícil de llevar. Este blog me ha ayudado a saber un poco más sobre ella.
Las consecuencias del alcoholismo, no la sufren sólo los enfermos, también las sufrimos los que los rodeamos.
Gracias

Hola Saludos a todos, mi nombre es Wilfredo y soy miembro de AA, quisiera expresar que hace mas de 50 años la organizacion mundial de la salud decreto el alcoholismo como una enfermedad, no es un simple vicio, hoy en dia, medicos, sicologos, jueces, le dicen a las personas con problemas de alcohol que asistan a un grupo de AA, bueno el juez te obliga, pero existe una razon para eso, es que el alholismo no es una enfermedad que se cura, pero si se puede controlar asi como la diabetis,y para eso se nesecitan terapias y la primera para poder combatirla es aceptar que no debes beber ni por nada ni por nadie ni pase lo que pase,eso solo tu lo puedes hacer,aceptar la derrota total del alcohol y ese es el problema que casi nadie cree que es alcoholico/a y que bebe socialmente, ahora bien yo no les dire como saber si uno es o no es, pero si les puedo decir que visiten por internet si lo desean y leer el custionario como saber si tienes problema con el alcohol y si respondes 1 o 2 no dudes que lo eres. Yo te invito a que mires en tu interior y tomes fuerza y visites un grupo en tu area ahora somos millones de hombres y mujeres que dan testimonio que funciona y que si se puede dejar de beber, solo dire estas palabras para despedirme, es tu vida la que esta en juego, el alcoholismo es progresivo y de fatales consecuencias, si perdistes algo o alguien eso no lo puedes cambiar, pero si puedes cambiar tu. Gracias por leer.

Hola, no soy alcoholica, es mas jamas he tomado, pero mi compañero ha llegado a límites terribles por este flagelo y saben lo bueno? con mucho amor a sí mismo se pudo recuperar y hace 11 años que no toma. Espero que estas palabras sirvan de consuelo para alguien, si se quiere se puede, yo lo he comprobado. Lo admiro mucho por eso, Lilián.

Hola me llamo leonardo. Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima,y aceptación social del consumo de alcohol. Hasta el momento no existe una causa común conocida de esta adicción, aunque varios factores pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo y las evidencias muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor probabilidad de adquirir esta enfermedad, una puede ser el estrés o los problemas que tiene la persona que lo ingiere.

Hola buen día, este articulo es muy interesante, te felicito, ahora el SWK es reversible? me parece que tengo este síndrome, se me olvidan a veces las palabras pero lo extraño es que después me acuerdo de dicha palabras, es muy extraño, porque si no me acuerdo de un hecho y después por medio de una fotografia lo veo y automáticamente viene a la mente, yo soy alcohólico crónico, me dio delírium tremens y tengo 16 años de alcohólico y mi preocupación si el daño hecho con este síndrome es permanente, hay alguna manera que mi memoria sane? Esta semana iré a u centro de rehabilitación, es frustrante no poder entablar una platica porque se me olvidan las palabras o algunos hechos, espero me puedas ayudar con tu valiosísima respuesta..

El tabaco mata cada año a más de 7 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. La adicción al tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública en todo el mundo y es la causante de múltiples enfermedades y trastornos, como por ejemplo cáncer, problemas de colesterol, enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, insomnio, reflujos gastroesofásicos, diabetes, disfunción eréctil, etc. Las enfermedades respiratorias se encuentran en esta lista de problemas causados por el consumo de tabaco. Algunos ejemplos de enfermedades respiratorias son:

actos juridicos documentados en castilla y leon 2013

Su médico podría realizar una CPRM u otros exámenes abdominales por imágenes utilizando TAC, ultrasonido o RMN para ayudar a diagnosticar su condición. Para confirmar el diagnóstico se puede realizar una biopsia, exámenes de la función hepática o una cirugía.

A pesar de que no existe una cura para la cirrosis, su médico podría tratar sus síntomas mediante la recomendación de cambios en el estilo de vida, medicamentos, desvío portosistémico intrahepático transyugular (DPIT) o cirugía de transplante.

La cirrosis de hígado es una enfermedad debida a la cicatrización progresiva del hígado causada por diversas enfermedades del hígado y otras condiciones tales como la hepatitis crónica, la enfermedad biliar, la fibrosis quística y el abuso del alcohol. La cicatrización causada por estas enfermedades disminuye la circulación sanguínea en el hígado y reduce la capacidad del hígado para producir proteínas esenciales, nutrientes y hormonas, y para procesar toxinas. La cirrosis causa cambios que incluyen la obstrucción del flujo de sangre hacia el hígado, llamada hipertensión portal, que puede resultar en un bazo agrandado, ascitis y várices y puede causar sangrado gastrointestinal (GI). El daño causado al hígado por la cirrosis es irreversible, y las etapas avanzadas puede ser fatales.

Por lo general, los síntomas de la cirrosis no son detectables hasta que el daño en el hígado se encuentra en una fase avanzada. Los síntomas pueden incluir:

  • Náuseas
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Sangre en las heces
  • Ictericia
  • Picazón en la piel
  • Fatiga
  • Aparición fácil de moretones
  • Hinchazón abdominal

Si su médico sospecha que usted tiene cirrosis, se pueden realizar uno o más de los siguientes exámenes por imágenes:

  • Tomografía computada del abdomen (TC): este procedimiento combina un equipo especial de rayos X con computadoras sofisticadas para producir múltiples imágenes o fotografías digitales del hígado. Puede ayudar a determinar la gravedad de la cirrosis como así también la de otras enfermedades del hígado. Consulte la página de Seguridad para más información acerca de TC.
  • Ultrasonido abdominal: el ultrasonido es un tipo de examen por imágenes que utiliza ondas sonoras para crear imágenes del interior del abdomen y/o la pelvis, incluyendo imágenes del hígado. El ultrasonido Doppler permite evaluar el flujo sanguíneo hacia, y desde el hígado.
  • Resonancia magnética nuclear del cuerpo (RMN): este examen por imágenes utiliza un potente campo magnético, pulsos de radiofrecuencia y una computadora para producir imágenes detalladas del hígado, permitiendo la evaluación del daño causado por varias enfermedades del hígado. Consulte la página de Seguridad para obtener más información acerca de la RMN.
  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): la CPRM es un tipo especial de examen por RMN que puede evaluar anormalidades mediante la creación de imágenes detalladas de los ductos que envuelven al hígado y a la vesícula biliar, comúnmente conocidos como sistema biliar que se encuentra dentro del hígado.

  • Biopsia: Biopsia: parte del tejido del hígado puede ser muestreado y examinado en el laboratorio para analizar los daños.
  • Exámenes de la función hepática: este examen consiste en analizar la sangre para detectar unas enzimas particulares que indican la presencia de daño en el hígado.
  • Cirugía: la cirrosis puede ser diagnosticada durante la cirugía abierta, cuando el médico puede visualizar todo el hígado. Esto normalmente no es necesario para realizar el diagnóstico de cirrosis.

Si bien no existe una cura para la cirrosis, su médico puede recomendar varios tratamientos para ayudar a reducir la velocidad de la cicatrización y aliviar los síntomas. En primer lugar, su médico puede intentar tratar la enfermedad subyacente, que es la causa de la cirrosis, a través de medicamentos, la pérdida de peso o programas de tratamiento para el alcoholismo. Para tratar los síntomas de la cirrosis misma, su médico le puede recomendar:

  • Cambios en el estilo de vida: cambios en la dieta, tales como poco sodio o una dieta a base de vegetales y el abandono del consumo de alcohol.
  • Se pueden prescribir medicamentos como los antibióticos para evitar infecciones, como así también vacunas contra la hepatitis viral, la neumonía y la gripe, que lo ayudarán a evitar posibles enfermedades que podrían causar infecciones. Su médico también le puede prescribir medicamentos para ayudar a reducir las toxinas en la sangre.
  • Desvío portosistémico intrahepático transyugular (TIPS): TIPS es un procedimiento para tratar la hipertensión portal debida a la cirrosis. Un radiólogo de intervención utiliza una técnica de toma de imágenes llamada fluoroscopia para colocar un pequeño tubo (stent) para así proporcionar un canal abierto para que la sangre fluya libremente de ida y de vuelta a través del hígado.
  • Cirugía: en casos muy graves, es posible que se requiera de un transplante de hígado. En un trasplante de hígado se sustituye el hígado dañado con uno sano, proveniente de un donante.

Se manifiestan con menor o mayor intensidad, dependiendo de la etapa de desarrollo en que se encuentre la enfermedad. Los principales sintomas del higado inflamado son:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de higado
  • Malestar general
  • Cansancio
  • Fiebre
  • Ictericia
  • Falta de apetito
  • Heces blanquecinas
  • Dolor de espalda

  • Consumo excesivo de alcohol
  • Hepatitis viral
  • Consecuencia de medicamentos recetados
  • Dieta rica en materias grasas
  • Cirrosis
  • Leucemia

  • La zona cervical derecha
  • Molestias en el hombro y brazo derecho
  • Cefalea tensional
  • Piel grasa
  • Colesterol alto
  • Dispepsia

  • Carnes. Magras, pescados y mariscos.
  • Vegetales. Todos, sobre todos cocinados al vapor.
  • Hidratos de carbono. Especialmente si son integrales: arroz, pastas y panes.

  • Chocolate
  • Naranjas
  • Manteca
  • Embutidos
  • Fiambres
  • Carnes grasas
  • Pescados grasos

El hígado es un órgano con una miríada de funciones, entre ellas el filtrado de toxinas que se acumulan en la sangre, la producción de proteínas y hormonas, y el rompimiento de moléculas complejas.

El hígado es esencial para la supervivencia. El Carcinoma Hepatocelular (CHC), también conocido como cáncer primario de hígado, se produce cuando se desarrolla un tumor en el hígado.

Este tipo de cáncer se diferencia del cáncer de hígado metastásico, que emerge en otras partes del cuerpo y se disemina al hígado a través del torrente sanguíneo. (Muchos más pacientes adquieren cáncer de hígado de esta manera).

El CHC es el quinto cáncer más común en los Estados Unidos, donde su incidencia ha aumentado en los últimos años, una tendencia proyectada para continuar a través de la próxima década.

A nivel mundial, los tipos de hepatitis B y C son los culpables de más del 80 por ciento de cáncer de hígado primario.

En los Estados Unidos, el cáncer de hígado primario es causado principalmente por la hepatitis C y el alcoholismo crónico y cirrosis relacionada.

La investigación sugiere que el aumento reciente de CHC se debe en parte a un mayor número de casos de obesidad y diabetes.

El alcoholismo, la hepatitis, el abuso de drogas y otras infecciones del hígado están muy asociados con la cirrosis – la cicatrización del tejido hepático avanzado.

La cirrosis se desarrolla durante décadas, con el tiempo los daños al hígado se vuelven significativos. A menudo, este daño no se reconoce ya que los síntomas están ausentes.

La tasa de mortalidad de cáncer primario de hígado es alta, y la detección temprana es crucial. Todos los pacientes con cirrosis, independientemente de su causa, deben someterse a la detección de carcinoma hepatocelular.

Los datos sugieren que la tasa de supervivencia media es de 11 meses entre todos los pacientes con CHC, y de 16 a 24 meses para los pacientes que recibieron dos tratamientos farmacológicos.

Las tasas de supervivencia están mejorando a medida que las modalidades de tratamiento mejoran con el tiempo.

El Carcinoma Hepatocelular o cáncer de hígado puede crecer desapercibido durante años. Cuando los síntomas aparecen, la ictericia – coloración amarillenta de la piel y los ojos – es común.

Este síntoma se debe a la incapacidad del hígado para eliminar la bilirrubina, un producto de desecho, de la sangre.

El CHC también se revela a través de los siguientes síntomas:

  • Pérdida del apetito o de peso.
  • Fatiga.
  • Náusea.
  • Dolor en el abdomen.
  • Cavidad abdominal hinchada de acumulación de fluidos.

La infección crónica por virus de la hepatitis B y C se produce cerca del 80 por ciento de los casos en todo el mundo. En los Estados Unidos, la cirrosis relacionada con el alcohol es otra causa importante de CHC.

  • Cirrosis relacionada con las drogas.
  • Hemocromatosis, una enfermedad hereditaria en la que el cuerpo no puede eliminar adecuadamente el exceso de hierro.
  • Enfermedad del hígado graso.

Atrofia de los músculos proximales

Osteoporosis intolerancia a la glucosa que puede producir diabetes

Amenorrea en mujeres(ausencia de menstruación)

Otros síntomas psicológicos

o Exceso de glucocorticoides responsables de este síndrome que puede tener diversos orígenes

o Alteración de la hipófisis

o En este caso aparece un tumor en la hipófisis

o Alteración en la corteza suprarrenal

Los glucocorticoides se emplean como fármacos para enfermedades como la artritis reumatoide, el asma grave y algunas otras enfermedades

SINDROME DE DESCOMPRESION RAPIDA

En medicina es la enfermedad aguda conocida como embolia gaseosa provocada por una disminución brusca en la presión atmosférica. También conocido como “enfermedad de los buzos”.

Esta enfermedad se caracteriza:

· Por la parición de pequeñas burbujas e inflamación a nivel subcutáneo

· Aparición de un intenso dolor que afecta diversas partes del cuerpo

· Ciertas partes del cuerpo pueden sufrir parálisis transitoria y en ocasiones se producen lesiones permanentes e incluso la muerte.

La primera vez que se observo este proceso fue en 1839 y fue conocido por los buzos y trabajadores que debían de permanecer durante periodos prolongados en cámaras de aire comprimido.

Los síntomas aparecían cuando volvían a las condiciones atmosféricas habituales (se ignoraba la causa de los síntomas).

Durante la Segunda Guerra Mundial la evolución de la aeronáutica permitió que los aviones alcanzaran más de 9000 metros en 6 minutos; a esa altitud, la presión atmosférica es inferior a un tercio de la presión atmosférica a nivel del mar. Esto da como consecuencia un descenso brusco de la presión del aire que da lugar a una disminución de la solubilidad de los gases en solución y por tanto los gases disueltos retornar al estado gaseoso dentro de la corriente sanguínea, formando burbujas de aire. Estas ocasionan dentro de la corriente sanguínea la obstrucción delos vasos terminales nerviosas, así los síntomas que se producen a consecuencia delos cuadros isquémicos (infartos) en diferentes zonas cerebrales, óseas, renales, etc.

El oxigeno y el dióxido de carbono vuelven a su estado soluble dentro de la sangre con rapidez pero el nitrógeno permanece en estado gaseoso y es por tanto el principal responsable.

SINDROME DE FATIGA CRONICA (SFC)

Enfermedad que se caracteriza por la existencia de fatiga permanente o recurrente durante al menos 6 meses consecutivos. Este proceso se ha denominado enfermedad crónica y disfunción inmune, neuromiastenia epidémica y encefalitis mialgia.

ü La fatiga se acompaña de una combinación de dificultad de concentración, perdida de memoria reciente, dolores musculares y articulares y alteraciones de sueño.

ü La edad media de comienzo es a los 30 años.

ü No se transmite de una persona a otra

ü Los virus que están implicados pueden producir infecciones crónicas, así como cansancio y estrés

ü Otros virus que se ven involucrados son como el Epstein-Barr, el herpes tipo 6 o el entovirus.

Tratamiento: Mejoran con medicamentos tonificantes o estimulantes, pero algunos tratamientos pueden ser peligrosos si no se ha establecido el diagnostico correcto. No existe curación. Su evolución es variable

SINDROME DE GUILLAINE- BARRE.

Es una enfermedad poco frecuente de origen desconocido que afecta al sistema nervioso periférico y de forma especifica a la s raíces ventrales de la medula espinal.

· Desarrollo de una parálisis flácida.

· Posteriormente se da un episodio de infección respiratoria o gastrointestinal de poca gravedad en las 3 semanas previas lo que induce a pensar en que su desarrollo tal vez participe de algún mecanismo autoinmune.

a) Fiebre, malestar, nauseas y debilidad muscular

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¿Por qué se produce la disfunción eréctil o impotencia?

Estas con las causas más frecuentes de la disfunción eréctil o impotencia.

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Enfermedades crónicas
Entre las enfermedades asociadas a la disfunción eréctil se encuentran: hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, aumento del colesterol, insuficiencia hepática y renal, depresión y trastornos psicóticos.

Cirugía y traumatismos
Las cirugías más asociadas a la aparición de la disfunción eréctil son las intervenciones quirúrgicas del área pélvica como las que se realizan por cáncer de próstata, vejiga o recto. En estos casos no sólo se pueden ver dañados los nervios, sino también los vasos de la zona.

Entre los traumatismos asociados a la disfunción eréctil, se incluyen los que lesionan la columna vertebral, traumatismos craneales y fractura de pelvis. La disfunción se produce porque se interrumpe la conexión entre el sistema nervioso y el tejido eréctil.

Fármacos y otros factores
Algunos fármacos pueden causar como efecto secundario no deseado disfunción eréctil. Entre ellos se encuentran medicamentos que se utilizan para tratar la hipertensión arterial, el exceso de colesterol en la sangre, la depresión, el insomnio, la úlcera de estómago, fármacos para el tratamiento del cáncer o la radioterapia.

A veces no es posible retirar el medicamento ni sustituirlo por otro, o bien no es suficiente su retirada para que la función eréctil se restablezca. En estos casos la utilización de un tratamiento sintomático para la disfunción eréctil es algo apropiado. No debe retirar la toma de un fármaco prescrito por su médico sin consultárselo, aunque usted sospeche que es el causante de su disfunción eréctil. De la misma manera, el consumo de tabaco, alcohol y drogas de abuso (cocaina, heroína,…) pueden también producir disfunción eréctil.

Factores psicológicos
Se estima que de un 20% a un 30% de las disfunciones eréctiles tienen un origen psicológico.

Hay situaciones que pueden facilitar la aparición de disfunción eréctil a medio o largo plazo: una educación moral o religiosa restrictiva, una información sexual inadecuada, experiencias sexuales traumáticas o relaciones deterioradas entre los padres.

Otras situaciones en cambio, pueden condicionar su aparición a corto plazo: disfunción eréctil previa, problemas en la relación de pareja, fallos esporádicos de erección o infidelidad

Diabetes
La diabetes es la enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil. En los varones que padecen diabetes, la disfunción eréctil es una complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar a padecer este problema en algún momento de la enfermedad.

Un buen control de la diabetes disminuye la probabilidad de aparición de la disfunción eréctil. Recuerde que es importante: mantener cifras de glucosa controladas, cumplir estrictamente con el tratamiento, seguir los consejos sobre ejercicio físico y hábitos dietéticos recomendados por su médico.

Por fortuna, la mayoría de las personas diabéticas que padecen disfunción eréctil encuentran un tratamiento efectivo independientemente de que la aparición de su disfunción esté relacionada con la afectación de los vasos sanguíneos o de los nervios que pueden condicionar esta enfermedad, o bien sea causa de la medicación prescrita.

Hipertensión
La hipertensión arterial es un problema frecuente que afecta aproximadamente al 20-40% de la población. Hasta un 25-30% de los varones que padecen hipertensión, manifiestan trastornos en la respuesta sexual, siendo el problema más frecuente la disfunción eréctil. Un buen control de la tensión arterial disminuye la probabilidad de aparición de disfunción eréctil.

Recuerde que es importante: revisar periódicamente su tensión arterial, cumplir con el tratamiento farmacológico, tal y como ha indicado su médico, y seguir los consejos sobre ejercicio físico y hábitos dietéticos recomendados.

Afortunadamente, la mayoría de los pacientes hipertensos que padecen este problema encuentran un tratamiento efectivo, independientemente de que la aparición de su disfunción esté relacionada con el problema vascular o la medicación prescrita.

Problemas de corazón
Entre un 38-78% de los varones afectados por infarto de miocardio presenta problemas de erección. Si se le diagnostica una cardiopatía, no dude en preguntar a su médico todas sus dudas y preocupaciones sobre su futura vida sexual. Las principales causas físicas de disfunción eréctil en los pacientes con problemas de corazón, son la aterosclerosis, porque produce dificultad en la llegada de sangre al pene, y algunos fármacos. En numerosas ocasiones el miedo a sufrir una recaída durante el acto sexual conduce a una disfunción eréctil e incluso a querer evitar la relación sexual. Es fundamental que el paciente pregunte al especialista acerca del nivel de esfuerzo que puede realizar.

Recuerde que es importante: mantener un control de todos los factores de riesgo relacionados con su enfermedad (tabaco, colesterol, tensión arterial, glucemia), cumplir con el tratamiento farmacológico tal y como ha indicado su médico, y seguir los consejos sobre ejercicio físico y hábitos dietéticos recomendados.

Por fortuna, la mayoría de los varones con problemas de corazón que padecen disfunción eréctil, encuentran un tratamiento efectivo independientemente de que el origen de esta disfunción sea su patología cardíaca o la medicación prescrita.

Trastorno hormonal
El origen hormonal no representa más del 5% de los casos de disfunción eréctil a pesar de que durante muchos años se han prescrito hormonas sexuales a los varones aquejados de problemas de erección. El mecanismo considerado responsable de la disfunción eréctil en la mayoría de las causas endocrinas es el descenso de los niveles de testosterona en sangre, que habitualmente se acompaña de una reducción del deseo sexual o libido. Un exceso de otras hormonas como la prolactina, el cortisol o las hormonas tiroideas entre otras, puede provocar también el descenso de hormonas sexuales masculinas.

Por todo ello, siempre que se diagnostique un descenso de testosterona, antes de iniciar cualquier terapia se debe estudiar la posible existencia de un cuadro más complejo que sea el último responsable de la disfunción sexual y que por sí mismo requiera un tratamiento.

Actualmente el tratamiento con suplementos hormonales (testosterona) no está indicado en aquellos casos en los que no se ha encontrado un descenso de las concentraciones de testosterona. Es más, en estos casos, no sólo no es beneficioso sino que puede llegar a ser perjudicial.

Lesión medular
Muchas personas con lesiones medulares se sienten muy preocupadas por cómo su lesión puede afectar a su capacidad para participar y disfrutar de una relación sexual. En el hombre, la forma más común de alteración de la función sexual es la disfunción eréctil.

En estos varones, el grado de repercusión de la lesión sobre la función eréctil depende de la gravedad y localización de la misma. Aunque el 75% de los varones con lesión medular puede experimentar erecciones, éstas sólo permiten mantener relaciones sexuales satisfactorias en el 25% de los casos. Afortunadamente, la mayoría de los casos de disfunción eréctil tiene tratamiento, independientemente de que estén asociados con traumatismos o con medicamentos.

Cirugía prostática
La probabilidad de disfunción eréctil aumenta después de una prostatectomía radical. Se calcula que entre un 24% y un 68% de los varones sometidos a este tipo de procedimiento quirúrgico desarrolla disfunción eréctil. Este porcentaje varía en función del tipo de técnica quirúrgica utilizada. Por ello, si ha observado algún cambio significativo en su capacidad para alcanzar o mantener una erección después de someterse a una prostatectomía radical o a una resección transuretral de próstata, su situación es bastante habitual.

Por fortuna, la mayoría de los casos de disfunción eréctil tiene tratamiento, independientemente de que estén o no relacionados con una intervención quirúrgica o la medicación prescrita.

Depresión
La depresión puede anular la capacidad de la persona para disfrutar de los placeres de la vida. No sólo afecta a su mente, también a su cuerpo, en ocasiones de forma inesperada. Como consecuencia, muchos hombres a los que se les ha diagnosticado depresión, sufren además otro problema: disfunción eréctil.

Los estudios demuestran que la probabilidad de que se produzca algún grado de disfunción eréctil en el hombre deprimido, oscila entre el 60% y el 90%, dependiendo de la gravedad de la depresión. Aunque superar la depresión puede ser una tarea lenta y difícil, la recuperación no tiene por qué verse complicada por los problemas de erección. Por este motivo, es fundamental que ambos componentes de la pareja estén bien informados sobre la disfunción eréctil, de forma que puedan tratarla si llega a producirse.

Por fortuna, la mayoría de los pacientes con depresión que padecen disfunción eréctil, encuentra un tratamiento efectivo, independientemente de que el origen de esta disfunción sea su patología o la medicación prescrita.

Tabaco y alcohol
El tabaco y el consumo excesivo de alcohol son dos hábitos nocivos que tienen efectos negativos sobre numerosos tejidos y funciones del organismo, entre los que se encuentra la respuesta sexual y más concretamente, la función eréctil.

Se ha observado un aumento en el número de casos de disfunción eréctil entre la población fumadora. El tabaco es un factor de riesgo cardiovascular y puede alterar también los niveles hormonales normales. Por su acción directa sobre los vasos sanguíneos y por facilitar el desarrollo de aterosclerosis, reduce el flujo sanguíneo en el pene, dificultando así el proceso de la erección.

La ingesta abusiva de bebidas alcohólicas provoca cambios en la respuesta sexual. Tanto el consumo crónico, como la ingesta aguda ocasional de alcohol, pueden producir trastornos en los mecanismos de la erección. El consumo crónico tiene efectos nocivos sobre el hígado, los testículos y la transmisión del impulso nervioso, por lo que es un factor de riesgo que se asocia en muchas ocasiones a la Disfunción Eréctil.

Trastornos emocionales
La ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De este modo, la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden perpetuar la disfunción eréctil.

El diagnóstico requiere la realización de una historia clínica precisa que, proporcione información acerca de las posibles causas, síntomas y evolución (Cortés y Córdoba, 2010).

Debido a que muchos de los síntomas de la encefalopatía hepática no son específicos de ésta, las manifestaciones clínicas suelen observarse dentro de curso de otras patologías, por lo tanto, es fundamental que el diagnóstico se realiza tras descartar otras causas (Cortés y Córdoba, 2010).

De esta forma, también es fundamental el empleo de otros procedimientos o pruebas complementarias (National Insititutes of Health, 2015):

  • Examen físico general.
  • Examen de la función hepática.
  • Pruebas de laboratorio: niveles de amónico en sangre, niveles de potasio, niveles de creatinina, etc.
  • Examen neurológico: valoración neuropsicológica (funcionamiento cognitivo), electroencefalografía, pruebas de neuroimagen (resonancia magnética, tomografía computarizada).

Todas las opciones de tratamiento existentes para la encefalopatía hepática van a depender fundamentalmente de la causa etiológica, lagravedad de la condición médica y las características particulares de la persona afectada (Khan, 2016).

La intervención terapéutica, por tanto, tiene el objetivo de controlar o eliminar la causa y resolver las posibles complicaciones médicas secundarias (Khan, 2016).

En el caso de las intervenciones farmacológicas, la mayoría de los medicamentos empleadosactúan disminuyendo la producción y concentración de amoniaco. Así, los fármacos más empleados suelen ser disacáridos no absorbibles o antimicrobianos (Cortés y Córdoba, 2010).

Por otro lado, otros especialistas recomiendan también el seguimiento de abordajes terapéuticos no farmacológicos, como la restricción del consumo de proteínas (Khan, 2016).

A pesar de que es una medida empleada frecuentemente, se suele emplear como tratamiento a corto plazo para los pacientes
que se encuentran hospitalizados debido a una encefalopatía hepática moderada o grave (Cortés y Córdoba, 2010).

La restricción del consumo de proteínas de forma prolongada es dañina para las personas que padecen encefalopatía hepática y otros tipos
de enfermedades, ya que incrementan los niveles de desnutrición y, además, incrementan la velocidad de degeneración de la masa muscular (Cortés y Córdoba, 2010).

Generalmente, el empleo de un tratamiento médico adecuado sobre la causa etiológica de la encefalopatía hepática implica una recuperación favorable de la persona afectada.

Sin embargo, en muchos casos tras la recuperación comienzan a desarrollarse secuelas neurológicas significativas.

Por lo tanto, es posible que los afectados presenten alteraciones atencionales, problemas de memoria, dificultad de concentración, reducción de la velocidad de concentración, dificulta para resolver problemas, etc.

Cuando esto ocurre, es fundamental que se realice una valoración neuropsicológica precisa con el fin de identificar aquellas áreas cognitivas que presentan un desempeño inferior a lo esperado para su grupo de edad y nivel educacional.

Una vez que se han identificado las funciones alteradas, los profesionales al cargo del caso, diseñaran un programa de intervención o rehabilitación neuropsicológica preciso e individualizado.

EL objetivo fundamental de la rehabilitación neuropsicológica, en esta patología y en otras de origen neuropsicológico, es fundamentalmente lograr una mejor funcionalidad de aquellas áreas afectadas, lo más cercano posible a los niveles premórbidos y, además, generar estrategias compensatorias que permitan al paciente adaptarse eficazmente a las demandas ambientales.

No se conoce la causa por la que algunas personas acumulan grasa en el hígado, pero existen factores de riesgo que merece la pena conocer

Conocido también como esteatosis hepática, su incidencia mundial es del 20% en personas adultas y un 5% en menores (para los casos de hígado graso no alcohólico). Se trata, además, de una enfermedad cada vez más frecuente, sobre todo en los países occidentales.

El hígado graso (con o sin fibrosis) se denomina enfermedad grasa del hígado no alcohólica (EHGNA) y es una patología que engloba múltiples afecciones hepáticas que afectan a las personas que beben muy poco o nada de alcohol. Su principal característica es una gran acumulación de grasa en las células del hígado. Habitualmente, este órgano posee cantidades pequeñas de ella (alrededor de un 10% de su peso). Sin embargo, cuando la acumulación es excesiva y supera esta cantidad nos encontramos con la llamada esteatosis hepática. La EHGNA, normalmente, se presenta en grado 1 o 2, por lo que no suele presentar complicaciones, ni avanzar a estadios más graves ni causar síntomas. Sin embargo, un pequeño porcentaje de afectados puede presentar una afección más grave, la llamada esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). En estos casos, la acumulación de grasa se relaciona con una inflamación más elevada de las células hepáticas y diferentes grados de fibrosis, lo que puede derivar en cirrosis. Algunos pacientes que la padecen podrían terminar requiriendo un trasplante de hígado. Esta enfermedad también se produce en otros pacientes, pero por causa directa del consumo de alcohol.

Aunque se desconoce la razón exacta por la que algunas personas acumulan grasa en el hígado y otras no y existe, además, una comprensión limitada del motivo por el que algunos hígados grasos desarrollan inflamación que puede llegar a progresar hasta la cirrosis, se sabe que tanto el EHGNA como la esteatosis hepática no alcohólica están relacionados con diversos factores de riesgo. Entre ellos: sobrepeso, obesidad, resistencia a la insulina, tener un nivel elevado de glucemia (hiperglicemia) que indica prediabetes o diabetes tipo 2 o poseer niveles altos de grasas en la sangre, en particular los triglicéridos. Asimismo, las personas con concentraciones anormalmente elevadas de colesterol (tanto el total, como el LDL o el HDL), con síndrome metabólico (o una o más características del mismo), también tienen más riesgo de padecer la enfermedad. Sucede, también, en aquellas con circunferencia grande de la cintura o presión arterial alta. Algunas investigaciones científicas han apuntado, además, la posibilidad de que algunos genes pueden estar implicados en su desarrollo. Se debe tener en cuenta, también, que otras patologías, como el síndrome de ovario poliquístico, la apnea del sueño, el hipotiroidismo o el hipopituitarismo, pueden elevar las probabilidades de sufrir hígado graso.

Desafortunadamente, generalmente no presenta síntomas. Y cuando lo hace se presentan en forma de: agrandamiento del hígado, fatiga, malestar general, cansancio, pesadez, dolor en la zona superior derecha del abdomen. Además, los posibles signos de la esteatosis hepática son hinchazón abdominal, vasos sanguíneos dilatados justo debajo de la superficie de la piel o bazo dilatado, agrandamiento del pecho en los hombres, palmas de las manos enrojecidas y color amarillento de la piel o de los ojos.

Por lo general, la sospecha inicial de EHGNA suele proceder en pacientes con sobrepeso o con obesidad con resultados ligeramente elevados en los exámenes hepáticos realizados durante cualquier análisis habitual de sangre. La ecografía suele ser la primera prueba de imagen a prescribir, pero si con ella no se puede observar bien el hígado, se puede recomendar un TAC o una RM. No obstante, la única prueba determinante de la enfermedad es la biopsia hepática. Asimismo, el Fibroscan o elastrografía hepática permiten estimar el grado de fibrosis.

La primera línea del tratamiento es, generalmente, perder peso a través de una combinación de una dieta saludable y ejercicio. Asimismo, se debe evitar el consumo de cualquier medicamento que predisponga a la enfermedad, controlar la diabetes y reducir los niveles de colesterol y triglicéridos. En los casos de hígado graso alcohólico, la suspensión total de la bebida es la pauta inicial. La vitamina E y las tiazolidinedionas (como rosiglitazona o pioglitazona, que se utilizan para tratar la diabetes) pueden ser de alguna ayuda en el tratamiento del hígado graso que no está causado por el consumo de alcohol. Es posible, además, que el especialista indique la vacuna de la hepatitis A y B para ayudar a proteger el hígado de los afectados. Para aquellos que ya han desarrollado cirrosis debido a la esteatosis hepática no alcohólica, el trasplante del hígado es una opción terapéutica, con buenos resultados.

La composición de la dieta afecta a la acumulación de grasa y la inflamación hepática. Por lo tanto se debe realizar un control de calorías que favorezca la pérdida de peso. Es fundamental aumentar el consumo de fibra, reducir los azúcares simples y las grasas saturadas, aumentar los ácidos grasos omega-3, utilizar con moderación aceite de oliva virgen y suprimir cualquier tipo de bebida alcohólica. Se debe prescindir de cualquier alimento azucarado, de la leche de vaca y, por el contrario, aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de alimentos ricos en vitamina A, C, E y selenio como, por ejemplo, pescados azules, tomate, espinacas, brócoli, pimientos, nueces, aguacate. Además, es necesario mantener una buena hidratación y practicar ejercicio físico

TRASTORNOS DEL TRACTO BILIAR, TRASTORNOS DE LA VESÍCULA BILIAR Y PANCREATITIS POR CÁLCULOS BILIARES

(BILIARY TRACT DISORDERS, GALLBLADDER DISORDERS
AND GALLSTONE PANCREATITIS)

Por los doctores Young Choi y William B. Silverman*
División de Gastroenterología y Hepatología
Hospitales y Clínicas de la Universidad de Iowa, Iowa City, Iowa

Los cálculos biliares son recolecciones de colesterol, pigmento biliar o una combinación de ambos, que pueden formarse en la vesícula biliar o dentro de los conductos biliares del hígado. En Estados Unidos, el tipo más común de cálculos biliares es producto del colesterol. Los cálculos de colesterol se forman debido a un desequilibrio en la producción de colesterol o en la secreción de bilis. Los cálculos pigmentarios se componen fundamentalmente de bilirrubina, que es una sustancia química producida como resultado de la descomposición normal de los glóbulos rojos. Los cálculos por bilirrubina son más comunes en Asia y África, y se presentan en enfermedades que afectan a los glóbulos rojos, como la anemia falciforme.

Cuando los cálculos biliares se forman en el sistema biliar, pueden ocasionar obstrucción en los conductos biliares, los cuales normalmente drenan la bilis de la vesícula biliar e hígado. Ocasionalmente, los cálculos biliares también pueden obstaculizar el flujo de las enzimas digestivas del páncreas, puesto que tanto los conductos biliares como los pancreáticos drenan a través de la misma abertura (llamada ampolla de Vater), la cual está sujeta por un pequeño músculo circular (llamado esfínter de Oddi). [Ver la figura 1 abajo]. El resultado de esto es la inflamación del páncreas, que se conoce como pancreatitis por cálculos biliares. El bloqueo de los conductos biliares podría ocasionar síntomas tales como dolor abdominal, náusea y vómito. Si el conducto biliar permanece obstaculizado, la bilis no puede drenar adecuadamente, y puede desarrollarse ictericia (coloración amarilla en los ojos y piel) así como una infección conocida como colangitis.

Figura 1: Anatomía del hígado, conducto biliar (bile duct), conducto pancreático (pancreas duct) y esfínter de Oddi (sphincter of Oddi). Note que un cálculo puede impactar contra el esfínter de Oddi y bloquear tanto los conductos biliares como los pancreáticos.

Entre los factores de riesgo para desarrollar cálculos de colesterol están: sexo femenino, mayor edad, obesidad, niveles altos de colesterol, tratamiento con medicamentos que contienen estrógeno, pérdida rápida de peso, diabetes y embarazo. Los trastornos que conducen a la destrucción de los glóbulos rojos, tales como la anemia falciforme, se relacionan con el desarrollo de cálculos pigmentarios o de bilirrubina. La ocurrencia de los cálculos biliares varía ampliamente entre los diferentes grupos étnicos. Por ejemplo, los indios Pima y los hispanos presentan tasas altas de ocurrencia comparado con los asiáticos, quienes en general tienen una tasa muy baja.

PREGUNTAS REALIZADAS A ALUMNOS DE 9NO. AÑO DE BÁSICA

Artículo publicado en Addictus núm. 1,
marzo-abril de 1994.
ISSN 1405-6569

Dr. José Antonio Elizondo López

Desde tiempos inmemoriales, cuando el hombre nómada trocó la lanza de cazador por el arado que lo convirtió en sedentario, la raza humana descubrió que la fermentación de un buen número de los vegetales que cosechaba producía una sustancia agradable al paladar y agradable a la mente, a la que le dio la denominación de alcohol. Y este alcohol fue domesticado por el hombre y lo introdujo en sus casas, en sus costumbres, en sus ritos y en sus comidas. Y he aquí que este alcohol empezó a atrapar las mentes de algunos —que no de todos— que lo consumían y dio lugar a la destrucción de sus familias, de sus cosechas, de su prestigio y de sus vidas. A partir de entonces, la humanidad se ha tornado ambivalente ante el alcohol, al que por un lado aprecia como esa sustancia maravillosa que lo relaja, desinhibe y le permite olvidar sus penas, y por otro lo considera ese terrible fantasma que destruye familias, provoca crímenes y mata a la gente. Pero realmente, qué es el alcoholismo.

Empecemos por la definición y después haremos un pormenorizado análisis de esta definición para que el lector pueda comprender integralmente el fenómeno y no le quede ninguna duda.

Lo que dice la OMS
Ahora, desmenuzaremos y analizaremos exhaustivamente esta definición.

El alcoholismo es una enfermedad crónica, de desarrollo insidioso y evolución progresiva, que se caracteriza por la incapacidad de la persona para controlar su manera de beber, lo que da lugar a que en la mayor parte de las ocasiones el afectado lo haga en forma excesiva y desarrolle problemas en su salud, su familia, su trabajo y en su relación con la sociedad en general. Esta pérdida de control es consecuencia de una dependencia psíquica y física al alcohol que el individuo ha desarrollado por consumirlo en forma frecuente y excesiva durante cierto tiempo y por una predisposición, genéticamente determinada, para la adicción a sustancias.

El alcoholismo antes que nada es una enfermedad: el comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud (oms) en el año de 1953 le dio esta categoría, pues reúne los requisitos de un padecimiento humano que puede ser identificado, diferenciado de otros, diagnosticado, pronosticado, tratado, rehabilitado y prevenido dentro de los principios fundamentales del modelo médico.

Apellidos del alcoholismo
Ya fundamentado el porqué el alcoholismo es una enfermedad, pasaremos a abordar su carácter de crónica. No es válido hablar, como se consigna en algunos textos, de Alcoholismo Agudo y Alcoholismo Crónico. No existe el alcoholismo agudo y hablar de alcoholismo crónico es un pleonasmo, pues la sola mención del término alcoholismo lleva implícita su carácter de trastorno crónico. El mal llamado Alcoholismo Agudo se refiere a la intoxicación etílica aguda o borrachera y es importante no confundir estos términos.

El borracho
La borrachera es una intoxicación por consumo excesivo de alcohol. Es cuando una persona llega al estado de ebriedad. Es un cuadro agudo, es decir, una complicación transitoria que tiene unas horas de duración, después de las cuales la persona se restablece completamente.

El alcohólico
En cambio, el alcoholismo es una enfermedad crónica e irreversible (incurable) caracterizada por la adicción al alcohol (dependencia psíquica y física a esa sustancia). Una persona que ha desarrollado el alcoholismo, aunque deje de beber seguirá siendo alcohólica. Un bebedor normal o un alcohólico pueden estar borrachos en un momento dado, pero un alcohólico, aunque no esté borracho, sigue siendo un alcohólico.

El enfermo alcohólico
El término Enfermedad Crónica se refiere a un estado patológico que el individuo tendrá toda su vida. Este desorden crónico podrá tener etapas de control o asintomáticas en donde no se manifiesten los síntomas de la enfermedad, pero esta se mantiene potencialmente dentro del paciente afectado. No hay que olvidar que un gran porcentaje de las enfermedades que se atienden dentro de la medicina son crónicas. Ejemplos de enfermedades crónicas son la diabetes, el reumatismo, las alergias, la insuficiencia coronaria, la epilepsia, el colon irritable, etcétera. Una enfermedad crónica se controla, pero no se cura. Un diabético que siga la dieta prescrita, que tome sus medicamentos hipoglucemiantes regularmente, que asista con disciplina a sus consultas y que se someta regularmente a los exámenes de laboratorio que le solicite el médico, seguramente estará bien controlado de su diabetes y pueda hacer una vida normal, pero no podemos decir que esté curado puesto que, si descuida su tratamiento o come carbohidratos en exceso, su padecimiento se descontrolará y corre el riesgo de caer un coma diabético. Lo mismo ocurre con el alcohólico, mientras no beba su padecimiento estará controlado, pero en cuanto vuelva a beber los síntomas de su enfermedad crónica se volverán a manifestar, poniendo en riesgo su salud e incluso su vida.

Como se reconoce la enfermedad
Pasaremos ahora a analizar el término desarrollo insidioso. Se dice que la enfermedad del alcoholismo tiene un desarrollo insidioso porque es muy difícil precisar el momento en que se declara. En esto radica una de las principales dificultades para el diagnóstico temprano del alcoholismo, y lo más importante: que el sujeto afectado identifique, reconozca y acepte que se le ha declarado una enfermedad que pone en riesgo su salud y su propia vida. La mayor parte de los enfermos alcohólicos reconocen su enfermedad o solicitan ayuda médica cuando ya está muy avanzado el proceso o se ha presentado alguna complicación médica muy grave que está comprometiendo su vida. Igualmente, muchos médicos o psicoterapeutas, por la misma insidia de la enfermedad, no saben reconocerla oportunamente y, en muchos casos, sólo le dan al bebedor problema la categoría de enfermo cuando ha desarrollado alguna complicación médica, como puede ser la cirrosis hepática o el Delirium Tremens (delirio con temblor).

Del uso al abuso
Este desarrollo insidioso radica en que el proceso morboso (enfermo) que conduce al alcoholismo en sus etapas prepatológicas evoluciona muy lentamente (en cinco, diez o más años) y de una forma muy sutil, de modo que casi nadie detecta los síntomas prodrómicos de la enfermedad. Durante la etapa previa a que ésta se declare, no existe mucha diferencia entre un bebedor social y un bebedor problema. Es muy difícil precisar el momento en que el bebedor se convierte en alcohólico. El bebedor ya pasando por ciertas etapas antes de llegar al alcoholismo. Al principio sólo bebe en forma ocasional, más tarde empieza a beber en forma habitual (aquí desarrolla un hábito), luego empieza a consumir alcohol en forma excesiva y cae en lo que se llama abuso del alcohol o bebedor excesivo. Esto ya constituye un problema sanitario aunque todavía no se desarrolla una franca adicción al alcohol, que es justamente la última etapa del proceso que marca el cruce de la frontera entre el bebedor y el alcohólico. La medicina se basa en dos parámetros clínicos para determinar si un bebedor excesivo se ha convertido en alcohólico. Estos dos parámetros son: la Tolerancia y el Síndrome de Supresión.

La Tolerancia se define como una adaptación biológica del organismo al alcohol, por la cual el bebedor necesita mayor cantidad para obtener los mismos efectos que antes lograba con menor cantidad.

Del abuso a la adicción
Cuando aparece el fenómeno de la Tolerancia en un bebedor esto suele resultar muy engañoso, pues lejos de que la cause preocupación siente que ya ha aprendido a beber, cada día aguanta más y, a diferencia de antes, ahora consume grandes cantidades de alcohol sin que se presenten síntomas tempranos de borrachera. En este punto peligroso en que la gente cree que ya aprendió a beber, el bebedor se confía y cada vez consume alcohol en mayor cantidad, con mayor velocidad, durante más tiempo y con más frecuencia. Esta adaptación biológica consiste en una serie de cambios metabólicos de tipo adaptativo que ocurren en la intimidad del hígado y del cerebro, dando lugar a una serie de transformaciones neuroquímicas en las vía metabólicas de degradación del alcohol, lo que finalmente conduce al fenómeno de la compulsión. Esta determina la incapacidad del individuo para controlar su manera de beber, caer con más frecuencia en el exceso alcohólico y presentar problemas de conducta que van a afectar su vida familiar, laboral y social.

Estos cambios neurobiológicos que ocurren en la intimidad del cerebro son irreversibles, es decir, si el sujeto alcohólico deja de beber por un tiempo pero más tarde vuelve a consumir alcohol, el cerebro volverá a reaccionar en la misma forma que la última vez que bebió y tarde o temprano vuelve a aparecer el fenómeno de la compulsión. Esto es lo que los expertos de la oms llaman: “Reinstalación del Síndrome de Dependencia una vez que el alcohólico vuelve a beber”.

El segundo parámetro para saber si el bebedor excesivo ya desarrolló una dependencia física al alcohol es el Síndrome de Supresión. Este constituye un conjunto de síntomas físicos y psíquicos que presenta un bebedor problema después de haber bebido excesivamente durante varias horas o días, cuando empiezan a bajar sus niveles de alcohol en la sangre. Lo anterior quiere decir que, una vez alcanzados niveles sistemáticamente altos de alcohol en la sangre, se genera una adaptación metabólica del organismo a estos altos niveles de alcoholemia. Cuando la persona deja de beber, los niveles de alcohol en la sangre empiezan a bajar. Como el organismo ya está adaptado al alcohol, al disminuir la alcoholemia se produce una reacción de desadaptación metabólica, lo que se manifiesta a través de síntomas y signos muy severos que provocan un alto grado de sufrimiento del paciente. Por decirlo en otra forma, el organismo protesta porque se reducen los niveles sanguíneos de una droga a la que ya se adaptó, presentándose dichas molestias que son una forma de alarma para obligar al adicto a que siga bebiendo.

De la adicción a la falta de control
Esta incapacidad de control, que es el síntoma cardinal del alcoholismo, deriva de la ya mencionada compulsión proveniente de las transformaciones neuroquímicas que sufre el alcohólico en la intimidad de su cerebro y también del Síndrome de Supresión. Por el temor de presentarlo, el alcohólico sigue bebiendo para que no disminuyan sus niveles séricos (sanguíneos) de alcohol.

Las consecuencias
Las consecuencias lógicas de esta incapacidad de controlar la manera de beber son la ingesta excesiva de alcohol y los trastornos de la conducta, los cuales dan lugar a la transformación de la personalidad del alcohólico cuando se embriaga. El individuo se torna irresponsable, necio, agresivo, repugnante y peligroso. Desarrolla problemas de salud física y mental como consecuencia de los niveles tóxicos de alcohol que frecuentemente presenta y de los problemas a nivel de su familia, de su trabajo o su escuela y también de tipo legal o de desprestigio social. No es necesario que se presenten estos cuatro tipos de complicaciones para hablar de alcoholismo. Con una sola de estas áreas afectada es más que suficiente para apoyar el diagnóstico.

Herencia y/o aprendizaje
El último elemento de la definición se refiere a la etiopatogenia de la enfermedad. El individuo desarrolla una dependencia psíquica (obsesión por la bebida y necesidad de su consumo para aliviar tensiones) y física (compulsión por la bebida e incapacidad para detenerse una vez que se ha empezado a beber), como consecuencia de dos factores: uno de tipo heredado y otro de tipo aprendido. El factor heredado es una predisposición genética hacia la enfermedad con la cual seguramente nació el individuo. Está ampliamente demostrado el factor genético en la etiología del alcoholismo, ya que todos los alcohólicos tienen un familiar en primero o segundo grado que también lo es, aunque vale la pena aclarar que esta predisposición genética no es determinante para el desarrollo del alcoholismo sino que, necesariamente, tiene que interactuar con los otros dos factores etiológicos de la enfermedad, que son el factor psicológico (vulnerabilidad psicológica para el manejo de las emociones) y el factor sociocultural (estar inmerso en un medio propicio para el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas).

El factor aprendido se refiere a la influencia sociocultural que recibe el bebedor. La mayor parte de los bebedores, genéticamente predispuestos hacia la enfermedad del alcoholismo y con una vulnerabilidad psicológica que les dificulta el manejo de sus emociones, son presa fácil de un medio ambiente lleno de mitos, prejuicios y tradiciones culturales que los orillan al consumo frecuente y excesivo de alcohol (bebedor excesivo habitual). El bebedor, al exponer su organismo a niveles sistemáticamente tóxicos de alcohol, induce los ya mencionados cambios neuroquímicos en las vías metabólicas hepato-neuronales, dando lugar a las transformaciones biopatológicas que determinan la dependencia física y por tanto la adicción al alcohol.

Quizá ahora quede un poco más claro el porqué el alcoholismo es una enfermedad compleja, multifactorial (bio-psico-social), que presenta diferentes fases en su desarrollo evolutivo (prealcohólica, inicial, crítica y terminal) y que para su comprensión, manejo y tratamiento requiere de un abordaje interdisciplinario altamente capacitado.

Nota
El doctor José Antonio Elizondo L. es médico psiquiatra, director del CAIPA (Centro de Atención Integral en Problemas de Adicciones).

Los más expertos oncólogos señalan que la relación entre alcohol y cáncer es más estrecha de lo que se pensaba. Hasta una copa podría aumentar las probabilidades de cáncer de seno en las mujeres.

De la posible relación entre el alcohol y el cáncer se ha hablado, pero no de manera tan contundente como lo hizo la semana pasada la Asociación Estadounidense de Oncólogos Clínicos (ASCO, por su sigla en inglés), que reúne a los más expertos profesionales en esa enfermedad. En un artículo en la revista Clinical Oncology, escrito por Noelle LeConte, profesora de la Universidad de Wisconsin Madison, el grupo por primera vez estableció su posición frente al tema. En resumen, este hábito podría aumentar los riesgos de desarrollar algunos tipos de cáncer como el de mama y esófago, hígado, boca, garganta, el colorrectal y el de la caja vocal.

LeConte revisó más de 110 estudios que incluían datos de 12 millones de personas y más de 250.000 casos de cáncer. Entre los principales hallazgos está que 5,5 por ciento de todos los nuevos casos y 5,8 por ciento de todas las muertes por cáncer podrían deberse al consumo de alcohol.

Y no se requiere tomar muy asiduamente para correr el riesgo. El trabajo resalta que incluso en los bebedores esporádicos la probabilidad de cáncer de seno y de esófago aumenta levemente. En uno de los trabajos estudiados, por ejemplo, las mujeres que toman una bebida alcohólica al día aumentan su riesgo de cáncer de seno tanto si son pre como posmenopáusicas. Una copa de vino o de cerveza al día, es decir, 10 gramos de alcohol, incrementa en 5 por ciento el riesgo entre las más jóvenes y 9 por ciento entre las más viejas.

Entre los moderados, que beben dos copas al día, la probabilidad de cáncer es el doble para el de boca y garganta y más del doble para el de esófago. También tienen riesgo elevado de cáncer de la caja vocal, de hígado y de cáncer de seno en las mujeres, así como del de colon y recto.

En el caso de quienes toman con mayor asiduidad, obviamente la probabilidad es mayor. Para ellos el riesgo empieza a partir de 8 o más bebidas a la semana en mujeres o 15 y más para los hombres. En el caso de estos individuos, el peligro es cinco veces mayor para cáncer de boca y garganta, y esófago. El estudio estableció que se trata de una relación causal y no de una simple asociación. Como lo dijo el presidente de ASCO, Clifford A. Hudis, al diario The New York Times, “mientras más tome más alto es el riesgo”.

Se cree que el alcohol ayuda a desarrollar el cáncer a través de su metabolismo. Cuando alguien consume una bebida, tiene contacto con las bacterias de la boca que lo sintetizan en acetaldehído, químico que causa cambios y mutaciones en el ADN. Por eso su impacto es mayor en el área de la boca y la garganta.

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A pesar de la evidencia, muy pocos adultos establecen un vínculo entre el alcohol y el cáncer, como lo hacen con el sol, el cigarrillo y otros factores de riesgo. En un estudio revisado por LeConte incluido en el metaanálisis, menos de uno de cada tres identificó el alcohol como un detonante de la enfermedad. Esto es más preocupante aún si se considera que el hábito de tomar cuenta con amplia validación social. Aunque el mensaje no es dejar de hacerlo, como en el caso de fumar, los oncólogos sí pretenden que la gente consuma menos alcohol. Y a quienes nunca han bebido les recomiendan no comenzar a hacerlo.

Como ya hemos explicado en este monográfico sobre el alcohol, el consumo de bebidas alcohólicas no es inócuo. Parece que como la ingesta de esta droga está tolerada por la sociedad, no tiene concecuencias. Nada más lejos de la realidad.
La única verdad es que, como ocurre con cualquier otra droga, consumir bebidas alcohólicas trae consecuencias y efectos muy adversos a corto, medio y largo plazo, incluso con el consumo de pequeñas cantidades.
En pequeñas cantidades puede:

  • Perturbar la razón y el juicio. Falsa sensación de seguridad.
  • Retardar los reflejos.
  • Dificultar el habla y el control muscular.
  • Provocar la pérdida del equilibrio.
  • Disminuir la agudeza visual y auditiva.
  • Relajar y disminuir la ansiedad.
  • Dificultar la capacidad de reacción.
  • Desinhibir, provocar falsa sensación de euforia, locuacidad.
  • Irritar las paredes del estómago e intestino.
  • Provocar náuseas y vómitos por irritación y lesión de las paredes del estómago.
  • Alterar la absorción de sustancias nutritivas necesarias para el organismo, especialmente las vitaminas B.
  • Dilatar o expandir los capilares de la piel.

El hígado es uno de los órganos más importantes en el proceso de digestión, ya que es el encargado de descomponer los alimentos y transformarlos en energía, y de eliminar las toxinas que tenemos en la sangre.

-Infecciones: La gente que tiene enfermedades hepáticas, sufre de muchas infecciones que a su vez afectan a las células del cuerpo, a los tejidos y al propio hígado. En muchas ocasiones las infecciones pueden provocar que el hígado deje de funcionar.

-Dolor en la zona de los riñones: El dolor hepático se confunde en muchas ocasiones con el dolor de riñones, dolor abdominal o dolor de espalda, ya que el hígado esta situado en esa zona. El dolor hepático empieza en la parte derecha de la espalda debajo de las costillas y suele ser constante.

-Otros síntomas muy frecuentes: Erupciones en la piel, picazón, manchas de color marrón, piel amarillenta, ojeras, picazón y blanqueamiento en los ojos, sudoración excesiva, mal olor corporal, heces pálidas, pedida de peso, dolor que se extiende hacia el hombro, orina oscura, síntomas gripales y dolor abdominal en la parte superior derecha.

Si tiene los síntomas que describimos a continuación tiene que acudir urgentemente a un médico.

-Dolor intenso y persistente.

-Dolor en el abdomen superior derecho acompañado con falta de respiración.

-Trastorno de la alimentación.

a) Ingerir demasiado acetaminofén (Paracetamol): Cuando una persona ingiere demasiado paracetamol o acetaminofén puede causar lesiones al hígado. El acetaminofén o paracetamol es una sustancia analgésica que se encuentra en muchísimos medicamentos en el mercado para tratar el dolor de cabeza, alergias, dolores musculares, y muchas cosas más.

b) Cáncer de hígado: El cáncer de hígado se detecta cuando la enfermedad ya está muy avanzada. Se produce por un crecimiento anormal de las células del hígado. Para prevenir esta enfermedad, se tiene que evitar el desarrollo de una cirrosis hepática o de una hepatitis, ya que la gente que padece de estas afecciones tienen más posibilidades de tener cáncer de hígado.

Síntomas: Se agranda el hígado provocando dolor, hay una perdida importante de apetito y de peso acompañado de una gran debilidad y fatiga, náuseas y vómitos, dolor abdominal superior derecho, decoloración de la piel acompañado de un emblanquecimiento de los ojos.

Tratamientos: Inyectar alcohol a los tumores, transplante de hígado, quimioterapia, radioterapia, criocirugía y otros muchos tratamientos que considere el médico.

c) Ingerir demasiado alcohol: Este fenómeno también se conoce como cirrosis hepática. Esta afección sucede con la ingesta desmesurada de alcohol durante años.

Síntomas: La gente que sufre de cirrosis hepática sufre síntomas tales como, confusión, dolor abdominal, fatiga, sed, ictérica, fiebre, náuseas, perdida del apetito, aumento de peso, agitación, heces negras con sangre debido al sangrado en los intestinos y esófago, palidez, dificultad de concentración, movimiento lento, moratones fáciles, cálculos biliares, orinar de color marrón, picor en pies y manos, desarrollar una diabetes con resistencia a la insulina, desarrollar un cáncer de hígado, sensibilidad a la medicación, y otros muchos más síntomas.

Tratamiento: El tratamiento para esta enfermedad, es dejar de consumir alcohol por muy difícil que le resulte al paciente. Tiene que ir a terapias de ayuda, y tomar medicamentos para facilitar el funcionamiento correcto del cuerpo durante el periodo de abstinencia.

Consumir alimentos saludables ricos en calorías, carbohidratos y proteínas, acompañados con una buena tanda de complementos vitamínicos, también ayudan a combatir esta enfermedad.

En el caso de que el hígado este muy afectado y ya no funcione, la solución es practicar un trasplante de hígado.

d) Quistes hepáticos: Los quistes hepáticos, no comportan ningún riesgo para la salud. Se tratan de quistes llenos de líquido que pueden crecer y causar molestias.

Síntomas: Molestias y dolor en el abdomen del lado derecho. Los quistes hepáticos que crecen y no se han detectado nunca pueden causar infección de las vías biliares y agrandamiento del hígado acompañado de dolor.

Tratamiento: El médico receta una serie de medicamentos para reducir los quistes, en el caso de que no se reduzcan pueden eliminarse.

e) Fibrosis hepática: Cuando una persona ingiere mucha cantidad de alcohol y desarrolla una cirrosis hepática, como consecuencia se genera la fibrosis hepática, que es la última fase de la cirrosis hepática. En esta enfermedad se forman tejidos fibrosos y nódulos, que provocan una mala circulación sanguínea en el hígado, destruyendo poco a poco.

Síntomas: Cansancio, dolor abdominal, perdida de peso acompañada de perdida de apetito, picor en pies y manos, formación de venas rojas debajo de la piel, orina de color oscura, piernas hinchadas.

Tratamiento: Si la persona es fumadora y consume alcohol, tiene que dejar de hacerlo de inmediato para frenar la degeneración del hígado. Se recomienda consumir alimentos saludables bajos en grasa y hacer deporte con regularidad, evitar la ingesta de analgésicos tales como la aspirina o ibuprofeno.

f) Hepatitis: La hepatitis es la inflamación del hígado causado por daños en las células hepáticas. Existen varios tipos de hepatitis tales como la, A, E y la B. En el caso de padecer de hepatitis B, se aumentan los riesgos de padecer cáncer de hígado.

Síntomas: Los síntomas incluyen orina oscura, fiebre, diarrea, dolores musculares, agrandamiento del hígado, vómitos, fiebre.

Tratamiento: El médico le rectará una serie de fármacos para tratar y curar la enfermedad, entre ellos antivirales.

g) La enfermedad del hígado graso: La enfermedad del hígado graso consiste en tener un índice demasiado elevado de grasa en el hígado. Este tipo de enfermedad normalmente la padecen gente con sobrepeso, gente que tiene diabetes, colesterol alto y también puede ser hereditario.

Síntomas: Los síntomas pueden ser varios, fatiga, perdida de peso acompañada de perdida de apetito, nauseas, debilidad, orinar de color oscuro, dolor abdominal, y otras muchas cosas más.

Tratamiento: El tratamiento para reducir la grasa del hígado es aumentar la actividad física y hacer una dieta equilibrada. En los casos más graves en los que no hay solución un transplante de hígado puede solucionar el problema.

h) Colangitis esclerosante primaria: Se trata de la inflamación de los conductos biliares. Esta inflamación hace que se formen tejidos fibrosos en el hígado.

Síntomas: Fatiga intensa, síntomas de cirrosis, infección del conducto biliar.

Tratamiento: El médico le recetará una serie de medicamentos para tratar la infección de los conductos biliares. Si con los medicamentos no se arregla el problema, se puede recurrir a cirugía y hacer un transplante de hígado.

Cuando una persona está sufriendo de cualquier enfermedad del hígado, es probable que las enzimas hepáticas esten elevadas. Afortunadamente, en la mayoría de los casos se ha encontrado, que es sólo una condición temporal y no es un signo de daño hepático grave. Hay dos enzimas específicas del hígado, que obtienen los niveles elevados en esta condición. Estos son: la alanina aminotransferasa (ALT) y la aspartato transaminasa (AST). Por esta razón, la enzima hepática elevada, a menudo se conoce por las transaminasas elevadas o la transaminitis plazo. Cuando se produce una enfermedad de hígado graso no alcohólico, los niveles de ALT son en su mayoría superiores a los niveles de AST.

Depresoras del sistema nervioso: disminuyen la actividad del sistema nervioso central.

Opiáceos: opio, morfina, heroína, metadona.

Bebidas alcohólicas: vino, cerveza, ginebra, etc.

Hipnóticos y sedantes: somníferos y tranquilizantes.

Estimulantes del sistema nervioso: aumentan la actividad del sistema nervioso central.

Mayores: anfetaminas, cocaína.

Menores: café, té, cacao, tabaco (nicotina).

Las que alteran la percepción: modifican el nivel de conciencia y diferentes sensaciones (visuales, auditivas, etc.).

Alucinógenos: LSD, mezcalina.

Cannabis: marihuana, hachis.

Drogas de diseño: éxtasis, eva, etc.

Inhalantes: disolventes, pegamentos, etc.

PREVENCIÓN DE LA FARMACODEPENDENCIA

Lo que se debe hacer, es cuidar que no se presenten los factores que puedan facilitar la inclinación de un joven hacia una de las drogas de abuso. Y en esto, la familia juega un papel muy importante.

En realidad, unos padres que dan cariño y atención a sus hijos, están poniendo un obstáculo contra el fármaco dependencia

Si los niños crecen con amor y seguridad, si tiene confianza para comunicarse con sus padres, si se sienten comprendidos, será difícil que busquen evadirse a través de las drogas.

En un ambiente de cariño y apoyo, los niños aprenden a tener seguridad en sí mismos, a formar su propia personalidad, sin necesidad de elementos externos como las drogas. Por eso, los padres de familia tienen en sus manos la posibilidad de evitar que sus hijos sean fármaco dependiente. Pero no fiscalizándolos o reprimiéndolos, sino otorgando su afecto y confianza.

Aquí se señalan algunas alternativas para afrontar el problema:

Platique con sus hijos, hable con ellos sobre sus actividades y sus problemas.

Dentro de lo posible comparta con ellos las horas de comida.

Oriéntelos para hacer sus tareas.

Vean juntos la televisión, y comente con ellos el contenido de los programas, así como los libros o revistas que lean. De esta manera, les ayudará a resolver dudas que pueden surgir y evitará que se formen ideas equivocadas sobre los distintos problemas individuales y sociales.

No tenga temor de expresar su cariño a sus hijos. Esto los ayudará a sentirse seguros.

Todos necesitamos saber que somos importantes y apreciados. Haga que sus hijos lo sientan. No deje pasar la oportunidad de hacerles saber que los quiere y los respeta.

Comparta con sus hijos su tiempo libre. Muéstreles que hay muchas actividades recreativas, deportivas y culturales que pueden disfrutar juntos.

Recuerde que el cariño se opone a la disciplina. Ponga reglas adecuadas y vigile que se cumplan.

No lleve la disciplina a extremos rígidos. Sea firme, pero razonable y flexible.

Procure escuchar a sus hijos. Es muy importante que sepa sus inquietudes, sus problemas y sus logros.

Si a pesar de esto, en su hogar se presenta el problema de la fármaco dependencia, recuerde que en sus manos está apoyar a su hijo.

Conviene poner en práctica estas reglas elementales

Enfrentar decididamente el problema. Nunca negarlo.

No agredir a su hijo con hechos ni palabras.

Si el muchacho estudia buscar el apoyo de sus maestros.

MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA EL HÁBITO DE FUMAR

La ansiedad de fumar aparece en picos de diferente intensidad, los más fuertes suceden entre las 48/72 hrs. de estar sin fumar, debe de controlarlos con su fuerza de voluntad y con agua o jugos de fruta, a veces haciendo inhalaciones profundas de aire o con actividad física. El oxígeno es un buen tranquilizante de los nervios. Puede apoyarse en este período con complejos vitamínicos B.

Para reducir la demanda en el consumo del cigarrillo se debe:

ANÁLISIS DE LA ENCUESTA REALIZADA A ESTUDIANTES DE 9NO. DE BÁSICA Y 1º Y 2º DE CIENCIAS DIVERSIFICADO

Preguntas que debe contener la encuesta:

1.- ¿Consumes bebidas alcohólicas?

2.- ¿Sabes los efectos que produce consumir alcohol?

3.- ¿Eres adicto a las bebidas alcohólicas?

5.- ¿Sabes los efectos que produce fumar mucho?

6.- ¿Sabes que es un fumador pasivo?

7.- ¿En tu núcleo familiar existen fumadores y alcohólicos?

8.- ¿Reflexiona sobre el hábito de consumir bebidas alcohólicas y cigarrillos?

Hola las pastillas para la alergia llamadas histalon B, las calma hasta que se vaya el efecto de las pastillas de nuevo. Bebanla hasta que vayan al medico asi se calman un pouito.

me gustaria saber q hacer si una persona tiene alergias y picazon en todo el cuerpo sobre todo en cabeza las manos hinchadas y dolor mucho sueños, las manos se estan colocando negras y esta hinchada ella sufre de diabetes e higado graso

MARIA: Una persona en esas condiciones necesita ser examinada por un médico sin demora.

Llevo 7 años con problemas de picazón en el pecho, abdomen y espalda a causa de cambios de temperatura, incluso a veces es bastante sensible, estoy en reposo y un pequeño movimiento activa la picazón. So!o me lo ha aliviado usar cremas hidratantes, y mantener una rutina de ejercicio (aunque al inicio del mismo sienta picazón, después se pasa). No se si da un problema alimenticio, no sabría detectar que es lo que me hace daño, si la leche, harina, huevos, granos (lenteja, frijoles, garbanzos) o azúcar, o si en cambio existe alguna deficiencia.

Javier: La única forma de saber si la picazón se debe a una intolerancia alimenticia, a problemas en el hígado, el páncreas o los riñones es realizando los análisis de sangre correspondientes y cualquier médico te los puede indicar.
Si llevas 7 años con picazón es poco probable que desaparezca sola por eso te recomiendo que consultes ya que el primer paso es identificar la causa.

Hola buenos días mi hijita tiene picazón y le salen ronchas ya le he llevado al pediatra y nada yo le estoy tratando en casa todo lo natural para tomar y bañarla y esta dando resultado Pero igual le salen pero ya poquito x favor algo mas le puedo dar ya q los doctores me tienen paseando y no tengo resultados con la medicina gracias

Noe: No dices que edad tiene tu hijita, porque algunos niños pequeños tienen la piel sensible y son propensos a sufrir urticarias, dermatitis de contacto, alergias y dermatitis atópica, estos problemas van disminuyendo a medida que crecen y suelen desaparecer antes de la adolescencia.
Tendrías que llevarla a un médico especialista en problemas de la piel (dermatólogo) porque es el médico especializado en problemas de la piel y luego de observar las ronchas te va a decir exactamente de que se trata y cual es el tratamiento específico para ese problema.
Hay productos especiales para piel sensible como jabón, shampoo y loción hidratante, los cuales se adquieren en farmacias pero es mejor que sean recetados por el médico.
También debes tener cuidado con las prendas de vestir, debe ser ropa suave en lo posible de algodón, evitar que tengan costuras ásperas, quitar las etiquetas (grifas), enjuagar las prendas a mano para que no queden con restos de jabón, el baño debe ser rápido y con agua templada.
Hace una lista de todo lo que come o bebe para saber si algunos alimentos pueden tener relación con los brotes de ronchas.
Quisiera ayudarte más pero no se me ocurren otras sugerencias y reitero la recomendación de que la vea un dermatólogo.

Buenas que hago si siento una sensacion de piquiñiña y pelliscones dentro de mi cuerpo primera ves que me sucede algo asi no se si seran los medicamentos que tomo para el paludismo sufro de eso hace aproximadamente 6 meses con paludismo pero esto me empezó hace un mes

Yasa: Es necesario que lo consultes con un médico porque tiene que examinarte para saber si esa sensación es un efecto secundario de la medicación o se trata de otro problema. No debes continuar perdiendo tiempo, consulta a la brevedad.

Hola…si en algo les sirve alas personas que tienen alergias ubicadas en un lugar del cuerpo como gluteos,ano estas cremas juntas en un recipiente crema antipañalitis,vaselina,clorotrimazol 0,5,betametazona las revuelves y haces una sola crema y te lavas bien y te secas y te la aplicas mañanay noche espero les sirva pero tambiem debemos poner cuidado con lo que comemos el huevo y la grasa causan alergias en mi igual que la carne solo miren con cuidado que les causa la alergia y tambien les cuento que limpiar el intestino ayuda mucho lo pueden hacer con frutas naturales en YouTube puden encontrar como limpiarlo

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a:

  • incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática).
  • fenómenos de sangrado (coagulopatía).
  • aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices esofágicas), que si se rompen pueden producir una hemorragia digestiva severa.
  • alteraciones del cerebro, con somnolencia y desorientación debidos a la circulación de amoníaco en sangre (encefalopatía hepática).

1. Alcohol. La mayor parte de los casos de cirrosis se debe al alcoholismo.

2. Otras causas:
- infecciones crónicas por virus (hepatitis)
- defectos de las vías biliares (obstrucción biliar)
- fibrosis quística
- aumentos en la absorción de hierro o de cobre, que se depositarán en el hígado.

  • Muchos pacientes permanecen sin síntomas durante años, lo que retrasa el diagnóstico.
  • "Síndrome constitucional": Falta de apetito, cansancio y adelgazamiento.
  • Náuseas y vómitos. Los vómitos pueden ser de sangre cuando existen varices esofágicas y/o alteraciones de la coagulación de la sangre.
  • Ictericia (Tinte amarillo de la piel y las mucosas debido al exceso de bilirrubina circulante).
  • Hinchazón abdominal, cuando se produce ascitis.
  • Alteraciones menstruales en la mujer.
  • Impotencia y desarrollo de mamas en el hombre.
  • "Arañas vasculares": Vasos sanguíneos rojos en la piel, haciendo figuras parecidas a arañas.

Examen físico. Se palpa un hígado duro, en ocasiones aumentado de tamaño (hepatomegalia) y en otros casos de pequeño tamaño. Si hay hipertensión portal se encontrará líquido en el abdomen (ascitis) y un bazo aumentado de tamaño.

Análisis de sangre. Los glóbulos rojos están disminuídos en la sangre (anemia), y existen alteraciones de la coagulación y disminución de la albúmina en sangre. Pueden elevarse la bilirrubina y los enzimas del hígado (transaminasas), y cuando existe encefalopatía, se suele demostrar amoníaco en sangre. La cirrosis puede alterar muchas otras pruebas analíticas.

Estudios radiográficos. Aunque una radiografía simple de abdomen puede mostrar una silueta hepática alterada, la prueba más específica será una ecografía abdominal, que mostrará además la desestructuración del hígado, y el bazo grande que suele coexistir. Una radiografía con contraste puede demostrar las varices esofágicas. Estos procedimientos son indoloros.

Si existen varices esofágicas, se visualizarán por medio de la endoscopia.

Biopsia hepática. Puede ser necesaria para llegar al diagnóstico definitivo de la cirrosis, ya que demuestra la arquitectura alterada del hígado. Es un procedimiento que puede resultar muy incómodo.

  • Sangrado por varices esofágicas.
  • Fenómenos de sangrado a otros niveles.
  • Episodios de ascitis (hinchazón abdominal por acumulación de líquido).
  • Confusión mental y coma.

- Abstención absoluta de alcohol.

- Dieta sin sal, con suplementos de vitaminas del grupo B y con abundantes proteínas (salvo si existe encefalopatía).

2. Tratamiento de las complicaciones:

- ASCITIS. Se trata con restricción de sodio (dieta sin sal), fármacos diuréticos, y a veces es necesaria la extracción de líquido de la cavidad peritoneal a través de la pared abdominal.

- VARICES ESOFAGICAS. Se tratan mediante la esclerosis de las venas dilatadas del esófago con una sustancia química, impidiendo así que se rompan y sangren, o colocando unas bandas elásticas. También se pueden tratar con cirugía.

- TENDENCIA AL SANGRADO. Se trata con inyecciones de vitamina K o con transfusiones de sangre.

- ENCEFALOPATIA. Para evitar que las bacterias del intestino fabriquen más amoníaco a partir de las proteínas de la dieta, se restringen las proteínas de la dieta, se dan antibióticos por boca que maten localmente las bacterias del intestino. Se debe evitar el estreñimiento con laxantes suaves (lactulosa).

Es mucho mejor cuando se abandona el alcohol completamente, antes de que la enfermedad se haga severa. La cirrosis avanzada tiene mal pronóstico, con un 50 % de supervivencia a los 2 años.

La hepatomegalia es el término que se utiliza en medicina para definir un aumento de tamaño del hígado. Cuando se detecta, suele ser un hallazgo de la exploración por parte del pediatra al palpar el abdomen del niño, un acto que suele hacerse de forma rutinaria en casi todas las consultas. El hígado sobresale por debajo de las costillas en los recién nacidos y en los lactantes, mientras que en los niños mayores queda por debajo de ellas. Hay numerosas causas que pueden producir aumento del tamaño del hígado.

A veces lo que ocurre es que parece aumentado a la palpación pero realmente no lo está, como por ejemplo puede ocurrir en niños que estén delgados. En los casos en los que sí existe un aumento real del tamaño del hígado puede deberse a causas relacionadas con infecciones, anemias, ingesta de determinados fármacos o, más raros en la infancia, problemas cardíacos, enfermedades del metabolismo, síndrome de Reye, sangrados o incluso tumores. Lo más frecuente, en los casos en los que existe una causa, es que se produzca por infecciones. En este post se explica en qué consiste este aumento de tamaño del hígado en niños y cómo se realizan los estudios en caso de encontrar este hallazgo.

Qué síntomas produce
Los síntomas dependerán del proceso que esté generando el aumento de tamaño del hígado. En los casos en que este aumento sea un hallazgo de una exploración lo normal es que el niño no tenga síntomas o bien que no se hayan relacionado con la hepatomegalia. Hay procesos, como algunas hepatitis, que pueden no dar síntomas.

Cómo se diagnostica
La hepatomegalia se constata a la exploración física. Una vez detectada, el pediatra realizará una detallada historia clínica orientada a buscar posibles orígenes. Entre otras cosas preguntará por síntomas de infecciones, pues son la causa más frecuente de hepatomegalia, de otros procesos relacionados con el hígado y de antecedentes familiares de enfermedades hepáticas o hereditarias. Muchas veces es importante recordar aspectos como viajes, contactos con animales, consumo de fármacos, etc.

En la exploración física buscará otros posibles hallazgos que puedan relacionarse con la hepatomegalia. En cuanto a pruebas complementarias, estas dependerán de los hallazgos de la historia y la exploración, aunque las más habituales son una analítica de sangre, una radiografía de abdomen y una ecografía abdominal. Lo normal es que en la analítica se incluya de salida estudio de las infecciones por virus que suelen afectar al hígado, como los de la hepatitis o el virus de la mononucleosis infecciosa, entre otros. En función de los hallazgos de estas primeras pruebas y los datos obtenidos antes los estudios irán dirigidos a causas más concretas. Otras pruebas que pueden ser útiles en función de los hallazgos pueden ser un TAC o una resonancia magnética. En determinados casos es necesario realizar incluso una biopsia hepática para llegar al diagnóstico.

Cómo se trata
El tratamiento siempre estará enfocado a la causa que está produciendo la hepatomegalia, por lo que puede diferir mucho en función de esta y por eso los estudios son importantes. En los casos en los que el niño presente datos de insuficiencia hepática, enfermedad severa, síndrome de Reye o cualquier otro dato que indique potencial gravedad, se propondrá el ingreso para la estabilización del niño y la continuación del estudio.

En esta hoja se describen algunas pruebas comunes que se realizan para el diagnóstico o tratamiento de problemas hepáticos. El proveedor de atención médica le dirá cuáles son las pruebas que necesita.

Algunos procedimientos para examinar el hígado

A continuación se indican los procedimientos que se realizan para observar el estado o el funcionamiento del hígado y de los órganos relacionados con él (como la vesícula biliar o los conductos biliares).

que actos mercantiles

El hígado se encarga de limpiar tu cuerpo de las toxinas, pero un hígado enfermo no puede hacer esa limpieza. El exceso de toxinas es causa de fatiga crónica, además de malestar general (1).

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Debes estar alerta cuando las náuseas y la falta de apetito se prolongan por varios días, pues es común que se presenten cuando hay infecciones virales o bacterianas de hígado.

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El hígado se encuentra localizado en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo del pulmón del mismo lado. El dolor en esa área o alrededor de ella sugiere fuertemente un problema de hígado.

El hígado produce una proteína llamada albúmina que se encarga de mantener la sangre dentro de las venas. Cuando no hay producción adecuada de albúmina, el líquido de la sangre se “escapa” y produce la inflamación, primero de tobillos y piernas y, en casos más serios, de abdomen, lo que también se conoce como líquido de ascitis (2).

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La ictericia es la coloración amarillenta de piel y mucosas, incluida la esclerótica, lo cual se relaciona con enfermedad del hígado.

La bilirrubina, al no ser procesada en forma normal, permanece en la sangre; esa elevación de los niveles de bilirrubina es lo que causa ictericia.

Siempre hay mal olor corporal, debido a las bacterias que habitan dentro y fuera de nosotros. Un excesivo mal olor o intenso mal aliento puede indicar problemas hepáticos.

Por causas desconocidas se desarrollan alergias cuando hay enfermedad del hígado. Si de repente eres alérgico a algo que anteriormente no te causaba daño es una señal de alerta.

Un hígado enfermo no elimina correctamente las toxinas, éstas se acumulan en la sangre y causan comezón generalizada de moderada a intensa, que no desaparece con ningún remedio.

Conocidas como telangiectasias, son ramificaciones de venas superficiales pequeñas, presentes en problemas de cirrosis, pero también en otras condiciones no graves.

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Es el crecimiento de las glándulas mamarias en los hombres y se da cuando existe enfermedad crónica del hígado. En esta enfermedad hay un aumento en la producción de hormonas femeninas, causando crecimiento mamario en hombres.

La atrofia testicular (que es la disminución del tamaño de los testículos) y la disfunción eréctil son síntomas de daño hepático, usualmente causado por ingestión de bebidas alcohólicas en exceso.

Un mal funcionamiento del hígado te causa manchas oscuras en la piel, porque las toxinas no eliminadas por el hígado se van a otros órganos, incluyendo la piel, provocando cambios en la coloración.

La dificultad del hígado para eliminar toxinas afecta también al sistema nervioso. Esto sucede cuando hay hígado graso, cirrosis, hepatitis por alcohol y hepatitis tóxica.

La sangre necesita seguir circulando aun cuando haya daño en el hígado, por eso busca otras venas por las que pueda circular a todo el cuerpo. Las venas colaterales, no acostumbradas a tener sobrecarga de trabajo, se dilatan y causan problemas circulatorios.

Entre ellas, las venas esofágicas se hacen varicosas, siendo en etapas avanzadas cuando puede haber vómito con sangre al romperse la frágil pared de estas venas. Resulta fatal en un porcentaje alto porque produce hemorragia abundante (3).

Cuando hay un mal funcionamiento del hígado, disminuye la producción de proteínas en la sangre que ayudan a la coagulación, lo que causa presencia de moretones y sangrado nasal sin causa aparente.

Los síntomas comunes de enfermedades del hígado son muy específicos, teniendo uno o más síntomas debes acudir de forma inmediata a hacerte un chequeo médico.

Los síntomas no comunes son confusos, ya que hay muchas otras enfermedades que también pueden presentar los mismos síntomas. Tienes que poner mucha atención a cualquier cambio que tengas en tu organismo y consultar a tu médico.

Mientras más rápido detectes una enfermedad del hígado, mejor será el pronóstico y la recuperación en la mayoría de los casos.

En el artículo de hoy, vamos a hablar del hígado graso, o, como se le conoce en el ámbito sanitario, de la esteatosis hepática. Como verás, se trata de una enfermedad benigna del hígado, y aquí tienes toda la información que necesitas para conocerla en profundidad.

En primer lugar, ya que vamos a hablar del hígado graso, conviene que entendamos bien qué es y por qué sucede. Después, podremos pasar a hablar de cuáles son sus causas, sus síntomas, y los tratamientos más habituales para resolver los problemas asociados.

El hígado graso es una enfermedad hepática que, generalmente, es benigna. Esta enfermedad se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas. En muchas ocasiones, se relaciona el hígado graso con la cirrosis, y se tiende a pensar que la esteatosis hepática se debe a un consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, es importante mencionar que esto no siempre es así.

Dentro de la esteatosis hepática, existe tanto la esteatosis hepática alcohólica como la no alcohólica. Como puedes imaginar, en el primer caso, se debe a un consumo excesivo de alcohol, pero, en el segundo caso, se produce por otras razones.

Con lo que sí está bastante relacionada, es con el sobrepeso, por lo que, si tienes sobrepeso y notas alguno de los síntomas propios del hígado graso (que mencionaremos después), deberías tener cuidado.

Hay que mencionar, no obstante, que en muchas personas se da la estatosis hepática no alcohólica, y éstas no presentan ningún tipo de síntoma o problema. Depende de cada cuerpo y de cada persona.

Sin embargo, es importante hacerse chequeos, porque el hígado graso puede evolucionar en esteatohepatitis, insuficiencia hepática o, incluso, cáncer. Por lo tanto, hay que tener cuidado, pese a que no tengamos síntomas ni problemas relacionados.

MEDICAMENTOS POR PARTE DE SU MÉDICO

  • "Pastillas de agua" (diuréticos) para eliminar el líquido acumulado
  • Vitamina K o productos de la sangre para prevenir sangrado excesivo
  • Medicamentos para la confusión mental
  • Antibióticos para las infecciones

  • Tratamientos endoscópicos para las venas ensanchadas en el esófago (várices esofágicas)
  • Eliminación del líquido del abdomen (paracentesis)
  • Colocación de una derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS) para restablecer el flujo sanguíneo en el hígado

Cuando la cirrosis progresa a enfermedad hepática en etapa terminal, se puede necesitar un trasplante de hígado.

Muchas personas se benefician del hecho de vincularse a grupos de apoyo para el alcoholismo y la enfermedad hepática.

La enfermedad hepática alcohólica es tratable si se detecta antes de que ocasione daño severo. Sin embargo, beber continuamente en exceso puede acortar su período de vida.

Además la cirrosis empeora la afección y puede llevar a complicaciones serias. En caso de daño severo, el hígado no puede sanar o recuperar su funcionamiento normal.

Las complicaciones pueden incluir:

  • Trastorno hemorrágico (coagulopatía)
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) e infección del líquido (peritonitis bacteriana)
  • Venas ensanchadas en el esófago, estómago o intestinos que sangran con facilidad (várices esofágicas)
  • Presión elevada en los vasos sanguíneos del hígado (hipertensión portal)
  • Insuficiencia renal (síndrome hepatorrenal)
  • Cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular)
  • Confusión mental, cambio en el nivel de conciencia o coma (encefalopatía hepática)

  • Presenta síntomas de enfermedad hepática alcohólica
  • Presenta síntomas después de beber mucho por un período prolongado
  • Está preocupado acerca de que la bebida pueda estar perjudicando su salud

Consiga ayuda médica de emergencia de inmediato si tiene:

  • Dolor abdominal o en el pecho
  • Inflamación abdominal o ascitis que es nueva o empeora repentinamente
  • Una fiebre (temperatura mayor a 101°F o 38.3°C)
  • Diarrea
  • Confusión nueva o cambio en el estado de alerta, o este empeora
  • Sangrado rectal, sangre en el vómito o sangre en la orina
  • Dificultad para respirar
  • Vómitos más de una vez al día
  • Color amarillo en la piel u ojos (ictericia) que es nuevo o empeora rápidamente

Hable abiertamente con su proveedor acerca de su consumo de alcohol. El proveedor puede aconsejarlo sobre qué cantidad es segura para usted.

Asiedu DK, Ferri FF. Alcoholic hepatitis. In: Ferri FF, ed. Ferri's Clinical Advisor 2018. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:59-60.

Carithers RL, McClain C. Alcoholic liver disease. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisinger & Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 86.

Haines EJ, Oyama LC. Disorders of the liver and biliary tract. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 80.

Hübscher SG. Alcohol-induced liver disease. In: Saxena R, ed. Practical Hepatic Pathology: A Diagnostic Approach. 2nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 24.

Se define la hipoglucemia en un adulto como una cifra de glucemia inferior a 40 mg / dl, incluso en ausencia de síntomas.

La insulina frena la producción hepática de glucosa y aumenta la utilización de la glucosa por parte de los tejidos periféricos (fundamentalmente el músculo). Por todo ello, la secreción de insulina baja las cifras de glucemia. Cuando por cualquier mecanismo aparece hipoglucemia se aumenta la producción de una serie de hormonas de contrarregulación, tales como: Glucagón y epinefrina. Estas hormonas producirían un aumento en la glucogenolisis de forma que intentarían elevar las cifras de glucemia hasta niveles normales. La hormona de crecimiento y el cortisol serían otras hormonas de contrarregulación que vendrían en una segunda fase evolutiva, una vez pasada la fase más aguda. Aunque las catecolaminas son unas hormonas muy importantes en el proceso de contrarregulación de la hipoglucemia, no juegan un papel fundamental en caso de secreción adecuada de glucagón 20, 21. En caso de déficit en la producción de glucagón, como sería el caso de diabéticos de larga evolución o sujetos que han sido sometidos a pancreatectomías totales, es cuando las catecolaminas tomarían el papel principal como hormonas contrarreguladoras. En sujetos con una diabetes de muy larga evolución, incluso la producción de catecolaminas estaría afectada, por lo que los mecanismos compensadores de la hipoglucemia estarían deteriorados. Es interesante recordar al respecto que estos mecanismos descritos podrían alterarse con la administración de beta-bloqueantes no selectivos, tales como el propranolol.

Los síntomas que ocurren durante una hipoglucemia se deben a:

1. la descarga producida por el sistema nervioso simpático - descarga adrenérgica -
2. causados por la neuroglucopenia 22.

La hipoglucemia activa células del hipotálamo que serían las responsables de la descarga del sistema nervioso simpático, dicha activación produciría síntomas tales como: sudoración, palpitaciones, ansiedad; la activación del sistema nervioso parasimpático produciría manifestaciones tales como: cambios en el tamaño pupilar y aumento en la secreción de saliva por la parótida. Tanto hipotermia como hipertermia pueden observarse en la hipoglucemia. La hipotermia se debería a la pérdida de calor causada por la sudoración excesiva y la vasodilatación periférica. La hipertermia se produciría por las convulsiones o el edema cerebral.

El umbral aceptado para el desarrollo de síntomas por neuroglucopenia es aproximadamente 36 mg / dl, por debajo de estas cifras de glucemia pueden demostrarse cambios en el electroencefalograma y en la conciencia. La corteza cerebral es la más susceptible a los efectos de la hipoglucemia, seguida por el cerebelo, los ganglios de la base, tálamo, hipotálamo, troncoencéfalo, médula espinal y finalmente los nervios periféricos. Las convulsiones pueden producirse durante la hipoglucemia, siendo este síntoma más frecuente en los niños.

3. 3. CAUSAS DE HIPOGLUCEMIA

Después de establecer el diagnóstico de hipoglucemia, debería determinarse la causa de ésta. Clásicamente las hipoglucemias se han clasificado en aquellas relacionadas con el ayuno y aquellas relacionadas con la ingesta, aunque esta clasificación no resulta práctica para los pacientes críticos. Por ello a continuación presentaremos una clasificación basada en las causas productoras de hipoglucemia en los pacientes críticos. Dentro de esta clasificación la administración de insulina exógena, el alcohol y las drogas, las disfunciones orgánicas, la nutrición parenteral total, el tratamiento de la hiperkalemia con insulina y los quemados extensos son las causas más frecuentes de hipoglucemias encontradas en el paciente crítico.

A. Estados de hiperinsulinismo:

- Administración exógena de insulina (con terapia convencional, o bien perfusión continua de insulina).

B. Hipoglucemia inducida por etanol que puede ocurrir tras la ingesta de alcohol en pacientes sanos o alcohólicos crónicos.

C. Hipoglucemia inducida por drogas. Las drogas que pueden inducir hipoglucemias incluyen las sulfonilureas, quinina, propranolol, disopiramida, fenilbutazona y salicilatos. Hay otras muchas drogas que ocasionalmente se han descrito como productoras de hipoglucemia, aunque su relevancia es mucho menor.

- Enfermedades hepáticas. Estas incluyen cirrosis hepática, insuficiencia hepática fulminante, congestión hepática severa secundaria a fracaso cardíaco congestivo, hígado graso del embarazo y enfermedades infiltrativas hepáticas ( metástasis, amiloidosis ).

- Enfermedades renales. Las hipoglucemias pueden ocurrir en la insuficiencia renal crónica cuando se asocia a enfermedad hepática, fallo cardíaco congestivo, sepsis, etc.

- Sepsis. La hipoglucemia puede observarse en sepsis por Gram negativos, colangitis, abscesos hepáticos, SIDA resultado del ayuno, insuficiencia adrenal y tratamiento con pentamidina.

E. Nutrición parenteral total y tratamiento insulínico para la hiperkalemia.

F. Grandes quemados junto a sepsis, shock o fracaso renal agudo.

G. Causas endocrinas, tales como hipopituitarismos e hipoadrenalismos pueden ser causas de hipoglucemias.

Capítulo 20 Hemorragia digestiva

Capítulo 22 Temas biopsicosociales en gastroenterología

Capítulo 23 Enfermedades digestivas simuladas

Sección IV Temas sobre múltiples órganos

Capítulo 24 Enfermedades bucales y manifestaciones bucocutáneas de las enfermedades digestivas y hepáticas

Capítulo 25 Divertículos de la faringe, el esófago, el estómago y el intestino delgado

Capítulo 26 Hernias abdominales y vólvulos gástricos**El Dr. William Harford participó en las ediciones previas de este capítulo.

Capítulo 27 Cuerpos extraños, bezoares e ingestión de cáusticos

Capítulo 28 Abscesos abdominales y fístulas gastrointestinales

Capítulo 29 Trastornos eosinófilos del tubo digestivo

Capítulo 30 Gastroenteropatía con pérdida de proteínas

Capítulo 31 Linfomas digestivos

Capítulo 32 Tumores del estroma gastrointestinal (TEG)**El autor desea expresar un especial reconocimiento a George D. Demetri, autor de la edición anterior de este capítulo.

Capítulo 33 Tumores neuroendocrinos

Capítulo 34 Consecuencias gastrointestinales de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana

Capítulo 35 Complicaciones gastrointestinales y hepáticas del trasplante de órganos sólidos y de células hematopoyéticas

Capítulo 36 Manifestaciones digestivas y hepáticas de las enfermedades sistémicas

Capítulo 37 Trastornos vasculares del tubo digestivo

Capítulo 38 Peritonitis quirúrgica y otras enfermedades del peritoneo, el mesenterio, el epiplón y el diafragma

Capítulo 39 Trastornos digestivos y hepáticos en la paciente gestante

Capítulo 40 Lesiones por radiación

Capítulo 41 Preparación y complicaciones de la endoscopia digestiva

Capítulo 42 Anatomía, histología, embriología y anomalías del desarrollo del esófago

Capítulo 43 Función neuromuscular del esófago y trastornos de la motilidad esofágica

Capítulo 44 Enfermedad por reflujo gastroesofágico

Capítulo 45 Esófago de Barrett

Capítulo 46 Trastornos esofágicos causados por fármacos, traumatismos e infecciones

Capítulo 47 Tumores del esófago

Sección VI Estómago y duodeno

Capítulo 48 Anatomía, histología y anomalías del desarrollo del estómago y el duodeno

Capítulo 49 Función neuromuscular y trastornos neuromusculares gástricos

Capítulo 50 Secreción gástrica