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En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales.

El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.

Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer.

Las células se transforman en células cancerosas debido a una alteración en el ADN.

El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara el daño o muere.

Por el contrario, en las células cancerosas el ADN dañado no se repara, y la célula no muere como debería.

En lugar de esto, esta célula persiste en producir más células que el cuerpo no necesita.

Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN dañado que tuvo la primera célula.

Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo obvio, como el fumar cigarrillos, una alimentación incorrecta. No obstante, es frecuente que no se encuentre una causa clara. A saber.

Las personas pueden heredar un ADN dañado, pero la mayoría de las alteraciones del ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor del ambiente, alimentario, químico, fármacos, etc.

En su lugar, estas células cancerosas afectan la sangre, así como los órganos productores de sangre y circulan a través de otros tejidos en los cuales crecen.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez forman tumores.

Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que remplazan al tejido normal.

A este proceso se le conoce como metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.

Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre se le da el nombre del lugar donde se originó.

Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno y no cáncer de hígado.

Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico y no cáncer de huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades muy diferentes.

Crecen a velocidades distintas y responden a distintos tratamientos. Por esta razón, las personas con cáncer necesitan un tratamiento que sea específico a la clase particular del cáncer que les afecta.

De aquí que siempre aconsejamos que es de máxima utilidad el uso de la Trofología (Plan trofológico completo o personalizado). Según la gravedad. Si se desea tener la máxima garantía y eficacia terapéutica.

El hígado es un órgano sólido de color marrón situado en la parte superior derecha del abdomen, escondido detrás de las costillas.

El hígado es un órgano grande situado en el lado derecho del abdomen y está protegido por la caja del tórax.

Fundamentalmente se encarga de destruir, transformar y eliminar muchas sustancias del organismo, sobre todo la bilirrubina y otros pigmentos, y de fabricar gran cantidad de elementos.

La eliminación de las sustancias se realiza por los conductos biliares hacia el intestino o por liberación de las sustancias metabolizadas al torrente sanguíneo.

Recibe sangre de la arteria hepática y sobre todo de la vena porta (por la que sale casi toda la sangre procedente del intestino).

El cáncer de hígado es una enfermedad en la que las células del hígado se hacen anormales, crecen fuera de control y forman un tumor canceroso.

Este tipo de cáncer se llama cáncer primario de hígado. El cáncer primario de hígado se llama también hepatoma maligno o carcinoma hepatocelular.

Niños muy pequeños pueden desarrollar otra forma de cáncer de hígado que se conoce como hepatoblastoma.

Conforme crece el cáncer, se puede presentar dolor en la parte superior del abdomen en el lado derecho y se puede extender a la espalda y al hombro.

Algunas personas pueden sentir una masa en la parte superior del abdomen. El cáncer de hígado puede también llevar a una inflamación del abdomen y a una sensación de llenura o abotagamiento.

Algunas personas tienen episodios de fiebre y náuseas o desarrollan ictericia, una condición en la que la piel y lo blanco de los ojos se ponen amarillos y la orina se hace oscura.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden ser causados por cáncer primario o metastásico en el hígado, por un tumor benigno (no canceroso) en el hígado o por otras condiciones menos serias.

Las tasas de supervivencia se basan con frecuencia en los resultados previos de un gran número de personas que tuvieron la enfermedad; sin embargo, no pueden predecir lo que sucederá en el caso particular de una persona.

Resulta importante conocer el tipo y la etapa del cáncer de una persona para estimar su pronóstico.

Sin embargo, muchos otros factores también pueden afectar el pronóstico de una persona, tal como la salud general de una persona (especialmente si tiene o no cirrosis) y cuán bien el cáncer responde al tratamiento.

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La biopsia hepática se realiza con mayor frecuencia usando una larga aguja insertada a través de la piel para extraer una muestra de tejido. Luego se analiza ese tejido en un laboratorio.

El tratamiento para la enfermedad del hígado depende de su diagnóstico.

Algunos problemas en el hígado pueden ser tratados con modificaciones en el estilo de vida, tales como dejar de tomar alcohol o perder peso, por lo general como parte de un programa médico que incluye una cuidadosa monitorización de la función hepática.

Otros problemas del hígado pueden ser tratados con medicamentos o pueden requerir cirugía.

El tratamiento para la enfermedad del hígado que causa insuficiencia hepática en última instancia puede requerir un trasplante de hígado.

Cada enfermedad hepática tendrá su propio régimen de tratamiento específico. Por ejemplo, la hepatitis A requiere cuidados para mantener la hidratación mientras el sistema inmunológico del cuerpo combate y resuelve la infección.

Los pacientes con cálculos biliares pueden requerir cirugía para extirpar la vesícula biliar. Otras enfermedades pueden necesitar atención médica a largo plazo para controlar y minimizar las consecuencias de su enfermedad.

En pacientes con cirrosis y enfermedad hepática en etapa terminal, se pueden requerir medicamentos para controlar la cantidad de proteína absorbida en la dieta.

El hígado afectado por la cirrosis puede no ser capaz de metabolizar los productos de desecho, lo que resulta en niveles elevados de amoníaco en la sangre y encefalopatía hepática (letargo, confusión, coma).

Se pueden requerir pastillas de dieta y agua bajas en sodio (diuréticos) para minimizar la retención de líquido.

En aquellos pacientes con grandes cantidades de líquido de ascitis (líquido acumulado en la cavidad abdominal), el exceso de líquido puede ser removido ocasionalmente con una aguja y una jeringa (paracentesis).

Con anestesia local, se inserta una aguja a través de la pared abdominal y se extrae el líquido. El líquido de ascitis puede infectarse espontáneamente y la paracentesis también se puede utilizar como una prueba de diagnóstico en busca de infección.

Es posible que se requieran operaciones para tratar la hipertensión portal y minimizar el riesgo de hemorragia.

El trasplante de hígado es la opción final para los pacientes cuyos hígados han fallado.

A excepción de la enfermedad de cálculos biliares y algunas infecciones virales como la hepatitis A, C y la mononucleosis infecciosa, la mayoría de las enfermedades hepáticas se tratan y no se curan.

La enfermedad hepática puede progresar a cirrosis e insuficiencia hepática. Las complicaciones asociadas pueden incluir mayor riesgo de hemorragia e infección, desnutrición y pérdida de peso, y disminución de la función cognitiva.

Algunas enfermedades hepáticas están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

El abuso de alcohol es la causa más común de enfermedad hepática en América del Norte. El consumo de alcohol con moderación puede ayudar a minimizar el riesgo de enfermedad hepática relacionada con el alcohol.

El riesgo de contraer Hepatitis B y C puede disminuirse al minimizar el riesgo de exposición a los fluidos corporales de otra persona.

La vacunación está disponible para la hepatitis A y B.

La detección de Hepatitis C se recomienda en algunas poblaciones.

La enfermedad del hígado graso es una enfermedad prevenible con la promoción de un estilo de vida saludable que incluye una dieta balanceada, control de peso, evitar el consumo excesivo de alcohol y un programa de ejercicio de rutina.

Estas modificaciones en el estilo de vida no garantizan el éxito en la prevención de enfermedades ya que algunas personas desarrollarán una enfermedad del hígado graso incluso con prácticas de estilo de vida maximizadas.

El pronóstico y el resultado para un paciente dependen del diagnóstico subyacente.

Curiosamente, en pacientes con cirrosis, puede haber poca correlación entre la cantidad de daño que se encuentra en la biopsia hepática y el resultado final. Un paciente puede nunca desarrollar síntomas y tener una vida útil normal o puede desarrollar síntomas significativos con una enfermedad aparentemente mínima.

Estamos ante la presencia de un hígado graso (también llamado esteatosis hepática), cuando las células de este órgano empiezan a ser infiltradas por células de grasa (triglicéridos).

Es normal tener un poco de grasa en el hígado, pero cuando más de, 5 a 10% de él está compuesto de grasa el cuadro debe ser tratado.

Con el transcurrir del tiempo, la presencia de un hígado graso puede causar un proceso de inflamación en el cuerpo llamado esteato-hepatitis, que si no se identifica y es tratado, puede evolucionar hacia la cirrosis.

Por suerte, el cuadro es reversible con cambios en la alimentación indicados por su médico.

La acumulación de grasa en el hígado, es un problema bastante común que puede ser causado por factores de riesgo como la obesidad, la diabetes, el colesterol alto y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

Aunque no siempre el paciente presenta síntomas, puede sentir dolor en el lado derecho del abdomen, vientre hinchado, mareos, vómitos y malestar general.

En presencia de estos síntomas, se debe consultar a un hepatólogo para realizar exámenes que evalúen el funcionamiento del hígado y la gravedad de la enfermedad.

Como ya mencionamos, un hígado graso puede ser controlado con cambios en la dieta y la práctica regular de ejercicio físico, siendo importante seguir el tratamiento adecuado para evitar complicaciones como la cirrosis.

La grasa en el hígado se puede clasificar de acuerdo con su gravedad como se muestra a continuación:

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Eritema palmar: palmas de las manos rojizas.

Hipocratismo digital: uñas más anguladas, dando el aspecto de baquetas a los dedos.

Nefropatía por IgA: algunos pacientes con cirrosis pueden presentar una enfermedad renal causada por la acumulación de anticuerpos en los riñones.

Cáncer del hígado: pacientes con cirrosis están bajo mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado, especialmente si la cirrosis ha sido causada por el alcohol o la hepatitis viral.

La cirrosis en etapas tempranas puede ser asintomática. En las etapas finales, la mayoría de los signos y síntomas descritos anteriormente están presentes.

La severidad de la cirrosis es generalmente descrita por la escala de Child-Pugh que se basa en parámetros clínicos y de laboratorio.

Según estos resultados, los pacientes son clasificados en 3 clases: A, B y C, siendo esta última la más grave. Pacientes clasificados como Child C tiene una tasa de mortalidad de más del 60% en los próximos dos años.

También existe la clasificación MELD, basada en la severidad de los exámenes de sangre.

Tanto el Child como el MELD son modos de estandarizar la severidad de la cirrosis, sirviendo también como base para la lista de trasplante hepático que, hasta el momento, es el único tratamiento efectivo para la cirrosis.

El único tratamiento eficaz de la cirrosis es el trasplante de hígado, que solamente se indica en casos seleccionados.

Mientras el paciente espera para un trasplante, el tratamiento se realiza con el fin de controlar los síntomas y complicaciones. Ejemplos: para la ascitis y los edemas, pueden utilizarse diuréticos como espironolactona y furosemida. Para las varices del esófago, el tratamiento se realiza a través de endoscopia digestiva. Laxantes, como la lactulosa, ayudan a controlar la encefalopatía hepática.

Es importante que el paciente evite el consumo de alcohol y otros medicamentos nefrotóxicos.

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Se le pide al entrevistado que mencione los nombres de las drogas que conozca, ya sea su nombre o equivalente en lenguaje vulgar. El cuadro expresa el porcentaje de los encuestados que menciona cada tipo de droga.

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  • Son capaces de crear dependencia.
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¿QUÉ ES LA GOTA?
La gota es un tipo de artritis que provoca episodios repentinos y severos de dolor, sensibilidad, enrojecimiento, calor e hinchazón de las articulaciones. Generalmente afecta a una articulación a la vez, sin embargo, la gota puede volverse crónica y afectar a varias articulaciones. La articulación que se afecta con mayor frecuencia es la articulación grande del dedo gordo del pie, aunque, comúnmente también puede afectar el tobillo y la rodilla. El dolor y la hinchazón de la gota son ocasionados por: el incremento del nivel de ácido úrico en la sangre y la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones.

Los corticosteroides y la ACTH generalmente comienzan a surtir efecto dentro de las 24 horas de haberlos ingeridos. Los corticoesteroides pueden desencadenar un descontrol del nivel de azúcar en la sangre en personas con diabetes mellitus.


La colchicina se ha utilizado para tratar la gota durante siglos. Este fármaco funciona mejor si se comienza a tomarlo durante las primeras horas de un episodio ya que alivia el dolor y la hinchazón de los episodios agudos. Generalmente se toma en forma de píldora, cada dos o tres horas hasta que los síntomas disminuyan, o si sobreviene algún efecto secundario o si se alcanza la dosis total máxima de 6 comprimidos dentro de las primeras 24 horas. Las dosis en los siguientes días no deben exceder las tres tabletas.

En pocos casos, el alopurinol puede causar una reacción alérgica grave. Si tiene picazón o sarpullido, junto con urticaria, fiebre, náusea o dolor muscular, llame al doctor inmediatamente. Este medicamento también puede generar somnolencia, por lo que debe asegurarse que sabe cómo reacciona al tomarlo antes de conducir un vehículo u operar maquinaria.

El probenecid (Benemid) se utiliza para disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre al incrementar la cantidad de ácido úrico que pasa a la orina. Este medicamento no es tan efectivo en las personas con enfermedad renal. Por lo general, el fármaco se administra diariamente por vía oral (por la boca). Debe tomarlo con agua, para ayudar a eliminar el ácido úrico a través de los riñones. Su doctor le ajustará la dosis basándose en su nivel de ácido úrico en la sangre. Los efectos secundarios comunes del probenecid incluyen cálculos renales que contienen ácido úrico, náuseas, sarpullido, trastornos estomacales y dolores de cabeza. Si presentara alguno de los efectos secundarios, llame a su médico.

La Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado los medicamentos pegloticase (Krystexxa) y el inhibidor selectivo de la reabsorción de ácido úrico (ISRU) lesinurad (Zurampic) más recientemente, para los casos en que el paciente no responde favorablemente al tratamiento prescrito.

Dieta
Existen muchos mitos sobre la dieta y la gota. Estos son los hechos:
1. La obesidad puede estar asociada con altos niveles de ácido úrico en la sangre. Si usted tiene sobrepeso, el médico puede ayudarlo a comenzar un programa para adelgazar. Es mejor ir perdiendo peso lentamente. Es esencial tener moderación en el tamaño de las porciones que consuma. Si tiene un peso adecuado, cuide su dieta para evitar el sobrepeso.
2. Si la gota o la hiperuricemia se encuentran controladas con un tratamiento efectivo, puede comer lo que desee, pero con moderación. Si tiene cálculos renales a causa del ácido úrico, hable con su médico sobre los alimentos que debe evitar. También debe beber, por lo menos, de 10 a 12 vasos de bebidas sin alcohol de ocho onzas (o cerca de 250 ml.) cada uno, todos los días. Esto le ayudará a eliminar el ácido úrico a través de los riñones.
3. Puede beber café y té, pero tendrá que limitar la cantidad de alcohol que bebe. El exceso de alcohol, especialmente la cerveza, puede elevar el nivel de ácido úrico y provocar un episodio agudo de gota. Si usted bebe alcohol, hable con su médico al respecto.

¿Cuáles son las principales enfermedades hepáticas? Lo cierto es que existen una serie de enfermedades que afectan comúnmente al hígado. Te descubrimos cuáles son.

El hígado puede ser fuente de todo tipo de afecciones y enfermedades que pueden afectar gravemente a nuestra salud y bienestar. De hecho, no debemos olvidarnos de algo fundamental: el hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, ya que participa en infinidad de funciones básicas.

La mayoría de ellos pueden aparecer por no llevar una dieta rica y saludable o también debido a la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas. También puede aparecer por simplemente la aparición de todo tipo de procesos víricos o algunas disfunciones metabólicas como la hemocromatosis.

De una forma u otra, es importante conocer con sumo detalle las principales enfermedades hepáticas que existen para que así conozcamos los síntomas y el tratamiento que se le puede dar en la mayor brevedad posible. Aunque para ello, habrá que consultar antes a nuestro médico:

Esta enfermedad hepática es una de las más comunes en los países desarrollados, conocida médicamente con el nombre de cirrosis hepática. Alrededor de treinta mil personas al año mueren por esta afección y de ahí que sea muy importante atajarla cuando aparezcan los primeros síntomas.

Esta se caracteriza por que el hígado es incapaz de procesar grandes cantidades de alcohol provocando un desequilibrio químico dentro de las cavidades de este órgano.

Esto después se traduce en que las células del mismo se destruyen poco a poco. Todo este proceso se puede dividir en tres fases claramente diferencias:

  1. Hígado sumamente graso. Uno de los primeros síntomas de esta enfermedad es la aparición de un higado graso. Si se quiere revertir, lo mejor que se puede hacer es eliminar cualquier consumo de alcohol.
  2. Hepatitis alcohólica breve. Aquí se producen un aumento de las transaminasas. También se puede prevenir esta situación con la abstinencia de cualquier bebida alcohólica.
  3. Cirrosis grave. Todas aquellas personas que consumen entre 150 y 200 gramos de forma diaria durante al menos una década, es muy probable que puedan sufrir cirrosis. Esto les puede provocar incluso cáncer de hígado e incluso la muerte.

Los virus en el hígado también se pueden presentar de formar muy diferentes. Es por ello por lo que a cada uno de ellos se ha asignado una letra a cada una de estas enfermedades víricas:

  • Hepatitis A. Esta se suele transmitir de personas que están completamente sanas y entran en contacto directo con otras infectadas por este virus. Esta enfermedad se vincula a la falta de higiene personal, saneamiento deficiente o la ingestión de comida en mal estado.
  • Hepatitis B. Huelga decir que la hepatitis B es una infección que conlleva un riesgo de muerte muy alto o incluso la aparición de cáncer de hígado. Según la OMS, esta enfermedad es considerada como una de las más graves a nivel mundial. Y suele aparecer sobre entre las poblaciones de Asia Oriental y el África subsahariana. Se suele trasmitir de madres a hijos durante el periodo de gestación o a través del contacto entre ambos durante los primeros años de vida.
  • Hepatitis C. Este tipo de hepatitis también se suele coger a través de alimentos el mal estado o a través del contacto de la sangre entre dos personas. También se puede dar por la intoxicación de agujas infectadas o incluso al mantener relaciones sexuales.
  • Hepatitis D. Al igual que la anterior, este es un proceso vírico que también puede aparecer por el contacto de fluidos sanguíneos o por transmisión sexual. Entre sus síntomas más comunes, están fiebre alta, amillaramiento de la piel y ojos y orina de un tono demasiado oscuro.

Aparte de las dos enfermedades descritas arriba, hay otra que es enteramente hereditaria y por tanto solo se transmite de padres a hijos. Un claro ejemplo de este so ve con la que se llama hemocromatosis hereditaria (HH) y se caracteriza sobre todo por un aumento de la absorción de hierro a través de todo el intestino. Esto puede derivar después en graves casos de cirrosis, cardiopatía o diabetes.

Por su parte, la enfermedad de Wilson se caracteriza por un cúmulo excesivo de cobre en el hígado. Esto provoca irremediablemente un mal funcionamiento en el mismo. Y entre sus síntomas más claros cabe destacar insuficiencias respiratorias o la aparición de otras enfermedades hepáticas.

Por otra parte, también existen otras enfermedades del hígado -así como determinados trastornos y patologías- que igualmente destacan por ser comunes, aunque quizás menos conocidas que las anteriores. Puedes saber más sobre ellas a continuación:

  • Hepatomegalia: hígado agrandado
  • Hígado inflamado
  • Dolor en el hígado

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Alrededor de la quinta parte de los enfermos con hepatitis crónica B o C corren el riesgo de acabar sufriendo cirrosis hepática o cáncer de hígado.

Otros tipos de hepatitis crónica también pueden producir cirrosis.

¿Cómo se tratan las hepatitis?

  • No existe tratamiento para la hepatitis viral aguda. Sin embargo, se está ensayando el interferón en fases tempranas de la hepatitis C.
  • La hepatitis crónica B puede tratarse con interferón.
  • La hepatitis crónica C puede tratarse con interferón y ribavirina.
  • La hepatitis auto inmune puede tratarse con glucocorticoides, solos o asociados a un inmunosupresor (azatioprina).

Dr. Court Pedersen, especialista en Enfermedades Infectocontagiosas; Dr. Ove Schaffalitzky de Muckadell, especialista en Gastroenterología

El hígado, apuntan los expertos, es uno de los órganos que más afectados se ven por una celiaquía no diagnosticada. La hipertransaminasemia, es decir unas transaminasas muy elevadas, suele ser la afectación más habitual, pero también puede manifestarse una hepatitis reactiva o una hepatitis autoinmune.

Las transaminasas son unas enzimas que se encuentran en el hígado y que cuando alcanzan valores elevados suele significar una inflamación del hígado aguda o crónica. Para determinar las causas de esta inflamación y por lo tanto establecer un tratamiento se deben realizar más exámenes hepáticos, una serología vírica y un estudio inmunológico básico. En muchas ocasiones, según leemos en la revista Medicina Integral, tras una hipertransaminasemia puede haber una celiaquía.

Desde esta revista señalan que en los últimos años se han publicado varios estudios relacionados con la celiaquía y las enfermedades hepáticas, y todos ellos coinciden en señalar que entre un 30 y un 40% de los casos de hipertransaminasemia se dan en pacientes con enfermedad celiaca. En ocasiones, sobre todo en las formas de presentación no clásicas, (ya sabemos que hay distintos tipos de celiaquía, aunque no hay grados de celiaquia) puede ser la única o la primera manifestación de la enfermedad. Asimismo se observa que tras el inicio de la dieta sin gluten las transaminasas recuperan sus valores habituales en la gran mayoría de los casos.

Las transaminasas pueden dar valores elevados por causas diferentes, por ejemplo por consumo excesivo de alcohol y grasas, por lo que es recomendable para mantener en el mejor estado posible nuestro hígado, reducir el consumo de estos productos así como de medicamentos que pueden dañar este órgano.

Entre un 30 y un 40% de los casos de hipertransaminasemia se dan en pacientes celiacos sin diagnosticar

Las razones por las cuales una celiaquía sin diagnosticar tiene consecuencias directas en el hígado se desconocen pero existen varias teorías al respecto. La primera de ellas apunta a que una mayor permeabilidad del intestino daría lugar a la absorción de antígenos y péptidos que serían los responsables de una respuesta inmunológica en el hígado. Otra teoría señala una alteración en las células Kupffer como la responsable del daño hepático ya que estas son fundamentales para la defensa del hígado frente a los productos bacterianos intestinales.

Además de esas hipertransaminasemia, las lesiones hepáticas provocadas por la celiaquía pueden ser otras, desde una hepatitis reactiva inespecífica, a una hepatitis autoinmune o a hepatitis crónicas virales (B y C). En el 90% de los pacientes con hipertransaminasemia, la causa de esta en pacientes celiacos es la hepatitis reactiva inespecífica, que causa pequeñas alteraciones en la función del hígado y normalmente es asintomática.

La hepatitis autoinmune, a pesar de ser una patología muy poco frecuente, sí se da en casos de pacientes celiacos, especialmente mujeres y niñas. Ésta se produce, al igual que el resto de enfermedades autoinmunes, por una disfunción del sistema inmunitario que en este caso ataca y destruye las células del hígado, tal y como ocurre con la celiaquía, en el que nuestro organismo ataca nuestras propias células para defenderse de una sustancia, el gluten, que en principio es inocua. La hepatitis autoinmune presentarse como una hepatitis aguda grave, como una hepatitis crónica o como una cirrosis, y se caracteriza porque mejora con medicamentos inmunosupresores.

El hígado en uno de los principales órganos del cuerpo, el cual se encuentra en la parte superior derecha del abdomen y se divide en derecho e izquierdo. Está compuesto por hepatocitos y tiene las funciones de procesar nutrientes que se absorben en el intestino, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, producir bilis para digerir los alimentos y crear proteínas que ayudan al proceso de coagulación.

La enfermedad hepática puede ser benigna, como es la presencia de quistes hepáticos o hemangiomas, cuyo tratamiento dependerá del tamaño de la lesión, de la localización y los síntomas que provoque, o maligna, como las lesiones provocadas por metástasis de cánceres de otros órganos o cánceres primarios del propio hígado como el carcinoma hepatocelular.

En algunos casos, los tumores del hígado aparecen sobre pacientes que ya han sufrido una enfermedad hepática, como cirrosis o hepatitis B o C. Por esto, es fundamental el seguimiento de los pacientes con estos antecedentes para la detección precoz de posibles cánceres.

  • Carcinoma hepatocelular. Es el más frecuente, sobre todo en hombres de entre 60 y 70 años. Suele originarse sobre hígados que han sufrido o sufren una enfermedad.
  • Colangiocarcinoma intrahepatico. Se produce en los conductos biliares que atraviesan el hígado y es el segundo más frecuente, también sobre hígados ya enfermos por hepatitis B o C, colangitis esclerosante primaria o NASH.
  • Carcinoma fibrolamelar: es más frecuente en gente joven de entre 20 y 30 años, tanto en hombres como en mujeres, y es menos agresivo que el carcinoma hepatocelular.

Existen una serie de enfermedades o factores relacionados con el desarrollo de enfermedad en el hígado:

  • Hepatitis B o C. Los pacientes en los que esta infección es crónica presentan predisposición a canceres primarios en el hígado
  • Cirrosis causada por el exceso de alcohol
  • Hígado graso no alcohólico (o Esteatohepatitis no alcohólica), que se da en gente con sobrepeso, obesidad, diabetes tipo II o síndrome metabólico
  • Hemocromatosis: enfermedad hereditaria que provoca una acumulación excesiva e incorrecta del hierro en los órganos por un mal metabolismo del hierro
  • Ingesta de arsénico, presente en el agua o en productos químicos como algunos materiales plásticos

Los problemas de hígado suelen ser asintomáticos, pero cuando se producen síntomas suelen ser dolor abdominal, cansancio, náuseas, fiebre, pérdida de peso, falta de apetito o ictericia (coloración amarillenta de la piel).

Las enfermedades benignas del hígado en muchos casos se detectan casualmente al realizar una revisión por algún otro motivo. Por otro lado, en los pacientes con factores de riesgo se recomienda realizar una ecografía periódicamente para detectar lesiones benignas y malignas. Para confirmar el diagnóstico la mejor opción es realizar entonces una biopsia hepática guiada por ecografía, TAC, o mediante cirugía laparoscópica.

En el estudio inicial se realizará una analítica: ésta servirá para observar la función hepática a través de la bilirrubina y las alteraciones en la coagulación. Además, permitirá solicitar marcadores tumorales como la alfa fetoproteina, relacionada con el carcinoma hepatocelular.

Cuando se sospecha de que pueda haber una enfermedad hepática, se recomienda realizar un TAC o tomografía computerizada o una resonancia magnética (RMN) para localizar las lesiones, su tamaño y su relación con otros tejidos y órganos. Así, se podrá elegir el tratamiento más adecuado.

Un seguimiento por parte de un especialista es imprescindible en todos los pacientes que tuvieron cáncer de hígado.

Para un seguimiento efectivo, es preciso un trabajo coordinado multidisciplinar, donde los diferentes especialistas combinen estudios de laboratorio, con el estudio de la función hepática y coagulación, y pruebas de imagen como las ecografías o resonancias magnéticas. En IQL trabajan en esa tarea radiólogos altamente experimentados, puesto que el haber realizado tratamientos previos sobre el hígado dificulta la evaluación de las pruebas. La finalidad es la detección precoz en caso de aparecer nuevas enfermedades o repetición de las previas.

Las enfermedades benignas sólo se trataran en caso de gran tamaño, hemorragias o en caso que el paciente sienta un intenso dolor abdominal, dado que la mayoría de ellas presentan un riesgo muy escaso de malignizar, que se podrá controlar con seguimiento.

La posibilidad de tratamiento quirúrgico viene determinada por el tipo de lesión, su situación en el hígado y su relación con los vasos. El equipo especializado de IQL, con alta experiencia en cirugía del hígado, valoraran cada caso a nivel individual para ofrecer la mejor combinación de tratamiento, tanto con cirugía como con quimioterapia o radiología intervencionista si fuera necesario.

Según el tipo de lesión y su localización, los pacientes podrán beneficiarse de técnicas mínimamente invasivas como la laparoscópica. Así, a través de pequeñas incisiones se puede extirpar la lesión en el hígado, reduciendo la hemorragia y mejorando el dolor postoperatorio, con una más rápida reincorporación a la rutina diaria del paciente.

En ocasiones la complejidad de la enfermedad o las condiciones del paciente no permiten utilizar la laparoscópica. En estos casos deberá llevarse a cabo la cirugía abierta a través de una incisión en el abdomen por debajo de las costillas.

En cirugía hepática o del hígado, el paciente normalmente saldrá de quirófano con drenajes permiten a los cirujanos descartar hemorragias, infecciones o fugas de bilis. Así, permanecerá ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), al menos las primeras 24-48h.

En algunos casos, la localización o el tipo de lesión del hígado hacen imposible su resección. En estos casos, se puede utilizar radiología intervencionista, mediante la cual se realizaran punciones percutáneas de dichas lesiones para realizar radiofrecuencia o microondas y conseguir un control local de la enfermedad, que puede permanecer estable durante un largo tiempo.

En el Instituto Quirúrgico Lacy IQL los pacientes son evaluados por un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos, oncólogos médicos y radioterápicos, radiólogos y patólogos

que permitirán tomar la decisión más acertada de forma individualizada.

Hígado graso SymptomsDifferent etapas de la enfermedad de hígado graso pueden mostrar algunos síntomas que van de leves a severos. Cubierta aparece a continuación encontrará más información acerca de la misma.

La hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Es responsable de controlar y mantener una buena tasa de metabolismo en el cuerpo. Diversas funciones del hígado incluyen la ruptura de las grasas, proteínas y carbohidratos en la comida. Además de estos, el hígado actúa como un agente de desintoxicación en nuestro cuerpo ayudando a deshacerse de los residuos tóxicos. El hígado es un órgano elástico e incluso después de que pierde algunas de sus células, debido a las enfermedades, que funciona en su mejor momento. Sin embargo, la enfermedad de hígado graso puede causar daños permanentes en el hígado, si no se controla por un largo tiempo.

De existir várices grandes o con signos de riesgo debe iniciarse un tratamiento que prevenga esta complicación, lo que se puede hacer o con un fármaco que hay que tomar diariamente, o con un procedimiento endoscopico de sellado de las várices (ligadura elástica).

El hígado es el órgano más grande del cuerpo después de la piel (si a esta la consideramos un órgano). Pesa entre un 1,5 y 2 kg en el hombre y algo menos en la mujer.

En los niños recién nacidos el hígado pesa unos 150 g, y es mayor en proporción con el tamaño total del cuerpo.

El hígado está localizado en el cuarto superior derecho del abdomen, debajo del diafragma, y tiene dos lóbulos principales, el derecho y el izquierdo que es más pequeño y que cruza la línea de demarcación y se apoya sobre el estómago.

Estos dos lóbulos se dividen en lóbulos menores, en los que hay pequeños vasos sanguíneos que desembocan en la vena hepática. Esta vena lleva la sangre a la vena cava inferior, vena que conduce la sangre a la mitad inferior del cuerpo. Además el hígado posee un canal para recoger la bilis que se origina, y sale del lóbulo en dirección opuesta.

El hígado tiene numerosas funciones, y es el mayor procesador químico del organismo. Es el órgano que debe tratar las sustancias tóxicas tanto internas como externas del organismo.

Además de estas funciones se ocupa de la descomposición de elementos químicos complejos; otra de su función es la de síntesis de moléculas proteicas. El hígado es un depurador de las toxinas del organismo, desactivando hormonas y drogas. Las células de Kupffer del hígado limpian al organismo de organismos infecciosos que vienen del abdomen.

Antes de nacer un bebé, y algunas semanas después del nacimiento, el hígado forma glóbulos rojos y blancos. Incluso si un adulto tiene problemas con la producción de sangre, el hígado puede volver a recuperar su antigua función de formador de sangre.

Cuando una persona produce o consume sustancias tóxicas endógenas o exógenas, el hígado es el encargado de modificar esas sustancias biológicamente activas para que pierdan su efecto biológico. En otras palabras el hígado es el órgano detoxificador por excelencia. Un ejemplo de esto lo tenemos en el alcohol. El alcohol tiene que se detoxificado en el hígado. Esto explica porqué el consumo excesivo de alcohol daña las células del hígado.

Un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando el hígado enferma lo tenemos en el aumento de hormonas como la aldosterona y estrógeno. Si el hígado está enfermo ya no puede neutralizar correctamente estas hormonas. La aldosterona tiene la función de mantener el correcto nivel de sal y de líquidos en el organismo. Cuando se produce una enfermedad hepática, aumenta la actividad de la aldosterona y provoca la hinchazón de los tejidos y la retención de agua.

Por otra parte, el exceso de estrógeno (hormona femenina) lleva al desarrollo de rasgos femeninos en hombres con enfermedades hepáticas, como por ejemplo la ginecomastia (desarrollo del tejido del pecho).

En el caso de los medicamentos también hay que tener un especial cuidado cuando el hígado está enfermo, ya que no tiene la suficiente capacidad para detoxificar la toxicidad que produce en el organismo ciertos fármacos.

Tarde o temprano los elementos nutritivos que el cuerpo recibe gracias a la alimentación y digestión pasan por el hígado. De la glucosa absorbida por el intestino el hígado fabrica glucógeno, y si hay un exceso de glucosa se transporta a las células adiposas del cuerpo para que se acumule como grasa. Por otra parte, la grasa que viene de los intestinos al hígado se utiliza con diversos fines; uno de estos la fabricación de colesterol, necesario para la elaboración de hormonas.

El hígado se encarga de elaborar un buen número de proteínas. Pero el hígado hace más que elaborar proteínas de los aminoácidos que proceden del intestino, también descompone los aminoácidos no deseados y los transforma en otros que el organismo más tarde si pueda necesitar.

Sabemos que lo que diferencia a las proteínas de los hidratos de carbono y de las grasas es que las proteínas en su composición contienen nitrógeno. Como el hígado tiene esta función de elaborar proteínas a través de los aminoácidos que le llegan del intestino, en este proceso se forma nitrógeno libre en forma tóxica, amoniaco. Pues bien, el hígado lo transforma en urea para después llevarlo a la corriente sanguínea donde los riñones terminarán de filtrarlo y eliminarlo.

En este brevísimo repaso de algunas funciones del hígado notamos la importancia de este órgano vital para nuestra salud. Para su correcto funcionamiento es preciso que la estructura básica del hígado no esté alterada, de modo que los hepatocitos cumplan correctamente su función.

Al hígado le da igual que tipo de alcohol se consuma, sea cerveza, vino o whisky. Metaboliza el 95% del alcohol que se ingiere.
La primera fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol es el incremento de grasa en las células del hígado. El hígado graso tiene un aspecto grande y amarillo, pero gracias a que el hígado es un órgano con un gran poder de recuperación, si se deja de beber alcohol, el hígado puede volver a la normalidad.

Una segunda fase de enfermedad hepática por consumo de alcohol lo tenemos en la hepatitis alcohólica aguda. Por hepatitis se entiende la inflamación de las células hepáticas que puede llegar incluso a la muerte de estas células. Si se llega a esta fase el hígado es, por lo general, grande y blando. Entre los síntomas del paciente son: malestar, estado febril y a menudo se pone amarillo. En algunas ocasiones se puede desencadenar una encefalopatía hepática, es decir, el hígado falla por completo y aparece el coma.

La hepatitis alcohólica aguda puede llevar a una cirrosis hepática. Se puede llegar a esta situación sin que se presenten síntomas muy visibles, pero al final aparecerá el típico color amarillo de la piel causado por la ictericia, y las funciones del hígado empezarán a fallar.

Sabemos que el hígado tiene una gran capacidad de autocuración ante sus enfermedades, pero con la cirrosis hepática el problema se agudiza. La razón es que en la cirrosis hepática se forma por toda la estructura del hígado una fina red de tejido cicatrizal (fibrosis). Esta cicatrización fina divide las células del hígado en pequeñas islas o nódulos. Hemos señalado antes que es muy importante para la salud del hígado que se mantenga su estructura celular de forma regular, pero la fibrosis de la cirrosis provoca una interrupción permanente de esta estructura, la cual provoca la pérdida de la función del hígado.

Cuando se presenta una cirrosis hepática suele aparecer una complicación común: aumento de la presión de la vena porta. Los nódulos del hígado obstruyen los afluentes de la vena hepática e incrementan la resistencia al fluido sanguíneo, y por tanto elevan la presión de la vena porta.

Debido a esta hipertensión portal la sangre no fluye por el hígado de forma normal, de manera que la sangre se abre otros caminos para conseguir que la sangre de los intestinos vuelva al corazón por otras vías. Esto provoca toda una cascada de problemas. Estas venas agrandadas que se forman son anchas y de paredes finas. Suelen aparecer en el revestimiento del estómago, donde se denominan varices esofágicas. Otro problema es que debido al aumento de presión el bazo aumenta de tamaño. Pero el mayor peligro es que este tipo de venas se pueden romper, en especial las del esófago. Cuando sucede esto se produce una hemorragia a menudo difícil de solucionar, y la tasa de mortalidad por la hemorragia de varices esofágicas es muy alta.

Al principio la enfermedad es silenciosa sin dar síntomas durante meses o años. Las células hepáticas se están lesionando de forma silenciosa y lenta. Después aparecen los primeros síntomas:

  • Falta de apetito
  • Náuseas ante los alimentos grasientos
  • Estreñimiento acompañado de diarreas
  • Desarrollo anormal de gases en el intestino
  • Decaimiento y pérdida de peso
  • Síntomas claros de la cirrosis hepática
  • Después de estos primeros síntomas encontramos los síntomas más graves:
  • Adelgazamiento
  • Aumento del volumen del vientre provocado por el derrame del líquido ascítico en la cavidad abdominal (hasta 15-20 litros).
  • Reducción del tamaño del hígado
  • Engrosamiento del bazo
  • Ictericia
  • Prurito
  • Hemorragias frecuentes por roturas de venas esofágicas y gástricas, etc.

  • Insuficiencia cardiaca y renal
  • Y si el enfermo no ha fallecido ya, infecciones intercurrentes (pulmonías, septicimias, etc.)

En algunas ocasiones las células del hígado están sometidas a un gran estrés, lo que provoca una gran destrucción de hepatocitos. Esta situación produce una insuficiencia de células hepáticas que lleva a una alteración de las funciones del hígado. A esta deficiencia técnica de las funciones del hígado se la conoce como insuficiencia hepática.

Muchos casos de insuficiencia hepática tienen su origen en la hepatitis vírica, aunque sólo más o menos un 1% de esas infecciones acaba en insuficiencia hepática. Lo más común es que se produzca este problema al final de hepatopatías crónicas debidas a una infección provocada por una hemorragia gastrointestinal, un medicamento o el alcohol.

La insuficiencia hepática provoca una acumulación de productos tóxicos en el organismo ya que el hígado no puede cumplir bien con su misión detoxificante. Entre estos productos que aumentan está el amoniaco, el cual interfiere con las funciones del cerebro; y el paciente se queda amodorrado y luego pasa al coma. Mientras está amodorrado, se encuentra confuso y le temblarán las manos con lo que se llama temblor de aleteo.

Otro problema que produce la insuficiencia hepática es que el nivel de azúcar en sangre desciende, ya que el hígado no produce glucosa de forma normal. Como consecuencia se producen infecciones, los riñones empiezan a fallar y el cuerpo retiene líquidos. Como el hígado tiene la misión de producir sustancias coagulantes de la sangre, cada vez se hace más propenso el organismo a las hemorragias incontroladas, que pueden llevar a la muerte.

No olvidemos que el hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Ante una insuficiencia hepática el hígado puede volver a recuperar su normalidad si ha sido provocada por una hepatitis vírica; incluso si las células del hígado se destruyeron durante la enfermedad.

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Las personas que hayan tenido hepatitis vírica aguda pueden volverse portadoras crónicas de la enfermedad. Es necesario tomar las precauciones adecuadas para prevenir la diseminación de la enfermedad.

Algunas personas no se recuperan totalmente de la hepatitis aguda y desarrollan hepatitis crónica, el hígado continúa sufriendo más daño e inflamación. La hepatitis se considera crónica si los síntomas persisten por más de seis meses. La hepatitis crónica puede durar años.

Tipos de hepatitis crónica:

  • Hepatitis crónica inducida por alcohol - daño continuo del hígado debido al consumo excesivo de alcohol.
  • Hepatitis crónica activa - una inflamación agresiva y destrucción de las células del hígado, que generalmente ocasiona cirrosis.
  • Hepatitis crónica persistente - una inflamación moderada del hígado, que generalmente no ocasiona cirrosis.

Causas:
Ciertos virus y medicamentos pueden causar hepatitis crónica en algunas personas, pero no en otras. Algunas causas comunes incluyen:

  • Hepatitis vírica.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Trastornos autoinmunológicos (cuando el cuerpo ataca sus propios tejidos).
  • Reacciones a ciertos medicamentos.
  • Trastornos metabólicos (como la hemocromatosis o la enfermedad de Wilson).

Síntomas:
Los síntomas de la hepatitis crónica generalmente son leves. Aunque el daño al hígado continúa, su progresión es generalmente lenta. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la hepatitis crónica. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Algunos individuos no experimentan síntomas, mientras que otros pueden experimentar los siguientes:

  • Sentirse enfermo.
  • Poco apetito.
  • Fatiga.
  • Fiebre baja.
  • Dolor en la parte superior del abdomen.
  • Ictericia.
  • Síntomas de enfermedad crónica del hígado (como bazo agrandado, vasos sanguíneos en forma de araña en la piel y retención de fluidos).

Los síntomas de la hepatitis crónica pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Diagnóstico:
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la hepatitis crónica pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de laboratorio específicos.
  • Exámenes de la función hepática.
  • Biopsia del hígado, para determinar la severidad de la inflamación, cicatrización, cirrosis y causas subyacentes.

Tratamiento:
El tratamiento específico de la hepatitis crónica será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad
  • La causa de la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El objetivo del tratamiento es detener el daño del hígado y aliviar los síntomas.

El tratamiento puede incluir:

  • Agente antivírico
    Cuando la hepatitis es causada por la hepatitis B o C, la inflamación del hígado puede detenerse por el uso del agente antivírico interferón alfa.
  • Corticosteroides
    Los corticosteroides pueden usarse para tratar la hepatopatía crónica causada por un trastorno autoinmunológico. La inflamación se elimina, pero la cicatrización del hígado puede continuar.
  • Suspensión de ciertas drogas
    Cuando la causa de la hepatitis crónica se debe al consumo de ciertas drogas, el suspenderlas generalmente alivia cualquier síntoma.

La higiene adecuada es la clave para prevenir la diseminación de muchas enfermedades, incluida la hepatitis. Entre otras medidas preventivas, se incluyen las siguientes:

  • Vacunas
    La vacuna contra la hepatitis B se administra rutinariamente a los niños pequeños como parte de su programa de vacunación. La vacuna contra la hepatitis A está disponible para personas en riesgo de contraer la enfermedad mientras viajan. (Actualmente no existen vacunas contra la hepatitis C, D, E o G.)
  • Transfusión de sangre
    Las transfusiones de sangre se examinan rutinariamente para detectar hepatitis B y C y disminuir el riesgo de infección.
  • Preparación de anticuerpos
    Si la persona ha estado expuesta a la hepatitis, se le puede administrar una preparación de anticuerpos que ayuda a evitar el contagio de la enfermedad.

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Cuando se sufre un daño en el hígado causado por una enfermedad crónica y prolongada hablamos de cirrosis hepática. Esta enfermedad afecta al tejido fibroso de este órgano vital, lo cual acaba lesionando al hígado y mermando su funcionamiento. Las causas del desarrollo de la cirrosis pueden ser diversas, aunque generalmente se produce por un alto y excesivo consumo de alcohol o como consecuencia de enfermedades como la hepatitis. ¿Quieres saber más sobre esta enfermedad crónica que afecta al hígado? En tuSíntoma te lo explicamos todo sobre la cirrosis hepática. A continuación, hablamos de qué es, cómo se origina, cuáles son sus síntomas y sus posibles tratamientos.

La cirrosis hepática es una enfermedad que afecta, básicamente, al buen funcionamiento del hígado. Su tejido fibroso se daña y, en consecuencia, aparecen nódulos que alteran tanto la apariencia del órgano, como su estructura y sus funciones. La cirrosis hepática es crónica y prolongada, lo cual produce una lesión del hígado que se mantiene durante mucho tiempo.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Se sitúa en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo de las costillas. El hígado sano, aquel que no está afectado por ningún tipo de enfermedad, cuenta con un contorno liso y elástico y se conecta directamente al intestino delgado mediante el conducto biliar, es decir, el encargado de transportar la bilis que ayudará a hacer la digestión en el estómago. A grandes rasgos, podríamos decir que el hígado se comporta igual que una fábrica química y cumple funciones diferentes como producir proteínas para coagular la sangre, producir bilis y enzimas digestivas, controlar las infecciones, metabolizar el colesterol, mantener, regular o equilibrar los niveles hormonales, metabolizar medicamentos, alcohol y otras drogas… Teniendo en cuenta estas funciones básicas del hígado es importante saber cuan importante es que este órgano se mantenga sano.

En el caso de la cirrosis hepática el daño y las lesiones se acumulan en el hígado, lo cual hace que su aspecto se modifique y se merme, el tejido hepático se reduce y también disminuye su rendimiento. Las complicaciones que puede ocasionar un hígado dañado o que padece cirrosis hepática en la sangre y en sus funciones pueden ser muy graves.

Las causas que pueden producir una cirrosis hepática son múltiples y pueden variar dependiendo de la zona geográfica y de los antecedentes de la persona. No obstante, las más frecuentes son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Reacción al exceso de drogas, medicamentos u otros compuestos químicos.
  • Padecer hepatitis vírica crónica, es decir, hepatitis B y C.
  • Hígado graso no alcohólico también conocido como esteatohepatitis no alcoholica. Esta patología se relaciona con la diabetes y la obesidad.
  • Enfermedades hereditarias como la hemocromatosis (acumulación de hierro en el hígado) o la enfermedad de Wilson (alteración del transporte de cobre, que se acumula en el hígado y otros tejidos).
  • Enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune (el sistema inmunitario ataca al hígado) o la cirrosis biliar primaria (afecta generalmente a mujeres, se desconocen a ciencia cierta los motivos que desencadenan el ataque del higado por parte del propio organismo).
  • Ausencia de proteínas y enximas para metabolizar sustancia en el hígado.
  • Enfermedades del corazón o insuficiencia cardíaca.
  • Sobreexposición a agentes tóxicos medioambientales.

La cirrosis hepática es una enfermedad que puede tener diversos síntomas, dependiendo de su severidad y su presencia en el hígado. Es una malaltía crónica y prolongada, por lo que las molestias también podrán variar en función de la fase de desarrollo por la que esté pasando la enfermedad. Al principio, incluso, puede no haber síntomas específicos, pero el cansancio, la pérdida del apetito, la debilidad, la pérdida de peso o las náuseas irán aparenciendo conforme avance la enfermedad. Los síntomas más severos se presentan durante las fases avanzadas de la cirrosis hepática, cuando el hígado, además, empezará a tener dificultades para realizar todas sus funiones eficientemente. Algunos de los síntomas más destacados durante el proceso severo de cirrosis son:

  • Oscurecimiento de la piel y otras alteraciones.
  • Fragilidad de la piel y las mucosas, lo cual produce hemorragias nasales, cardenales, erosiones cutáneas…
  • Coagulación deficiente.
  • Ictericia, es decir, la piel y la parte blanca del ojo (esclerótica) se vuelven amarillentas. Esto se debe a la incapacidad del hígado para eliminar de la sangre la bilirrubina.
  • Alteraciones en las uñas (uñas en vidrio de reloj).
  • Retención de líquidos, que puede acumularse en piernas (edemas) o en el abdomen (ascitis).
  • Alteración de los vasos sanguíneos.
  • Ginecomastia, es decir, incremento de las mamas y disminución de los testículos en los hombres.

En las fases más graves o finales de la enfermedad, el paciente puede experimentar complicaciones graces como los vómitos de sangre o hemorragias difestivas, la rotura de las dilataciones venosas o úlceras de estómago, que requeriran hospitalización. Asimismo, una de las funciones principales del hígado, eliminar las sustancias tóxicas de la sangre, se verá paralizada, pues con la cirrosis la sangre es incapaz de atravesar la estructura hepática y, como consecuencia, las substancias tóxicas pueden llegar hasta el cerebro, provocando un trastorno llamado como encefalopatía hepática que se traduce en confusión, trastornos de conducta, somnolencia y hasta un estado de coma.

Para poder otorgar un diagnóstico determinado y establecer un tratamiento preciso es indispensable acudir al médico cuanto antes, sobre todo si se experimenta algún síntoma que pueda hacer sospechar de que se puede desencadenar una cirrosis hepática. Generalmente, los profesionales médicos realizarán pruebas como la imafen con ultrasonidos del órgano o ecografía hepática o la obtención de muestras del tejido del hígado, mediante una biopsia.

Las causas de la cirrosis hepática pueden identificarse fácilmente con el análisis médico. En el caso de la cirrosis hepática provocada por el consumo de alcohol se pueden determinar los antecedentes de consumo en exceso, los cambios físicos, los cambios de conducta o mediante la realización de una biopsia para analizar el tejido del hígado. Si, por lo contrario, la cirrosis hepática ha sido desencadenada por una enfermedad como la hepatitis, se necesitarán exámenes de sangre que permitan identificar el virus u otros marcadores más específicos que conlleva la enfermedad, además del análisis del tejido hepático.

Aunque actualmente no existe un tratamiento específico y definitivo para acabar con la cirrosis hepática – recuerda, es una enfermedad crónica -, existen algunas preescripciones médicas que te ayudarán a aliviar sus síntomas y evitar posibles complicaciones. Los medicamentos diuréticos para tratar la retención de líquidos, los suplementos vitamínicos, minerales y calóricos para asegurar la nutrición del paciente, los laxantes para impedir el estreñimiento y no permitir que las sustancias tóxicas se adentren en el organismo, el propranolol para reducir la presión de las varices o incluso el transplante de hígado son algunas de las posibilidades que los pacientes, junto a su médico, pueden decidir llevar a cabo para revertir, en la medida de lo posible, la cirrosis hepática.

En el caso del consumo de alcohol el riesgo de que el hígado desencadene una cirrosis hepática es directamente proporcional a los altos niveles de ingesta de alcohol, por lo que el riesgo, en estos casos, es más que evidente. Asimismo, existen otros grupos de riesgo como las personas con hepatitis B y C, los pacientes de cirrosis biliar primaria o que sufren hepatitis autoinmune crónica o aquellos que padecen alteraciones metabólicas o hereditarias pueden ser propensos a desarrollar una cirrosis hepática.

No obstante, conociendo los riesgos debes saber que es posible prevenir la lesión del hígado o la cirrosis hepática reduciendo el consumo de alcohol (28 unidades por semana en hombres y 21 en mujeres, como máximo, teniendo en cuenta que una unidad equivale a 250 ml), tomando precauciones para no contraer la hepatitis o evitando el contacto con productos tóxicos. Asimismo, es importante buscar ayuda y soporte médico en caso de padecer hepatitis o tener problemas de alcoholismo.

Existen otros consejos interesantes que te ayudarán a mejorar tu estado de salud en caso de padecer una cirrosis hepática. Llevar una vida activa y practicar algo de deporte moderado, aunque resulte difícil por su estado de cansancio y debilidad, le ayudará a estar más saludable. Asimismo, el descanso eficiente y óptimo es muy importante para asegurar que la cirrosis no se vuelve severa. También es importante cuidar la alimentación, basándose en una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, disminuyendo el consumo de sal o tomando suplementos vitamínicos y minerales. Una vida sana le ayudará a sobrellevar la cirrosis hepática, una enfermedad crónica que afecta directamente al buen funcionamiento del hígado.

Incluye elevación moderada de aminotransferasas (200-300 UI)

Hiperbilirrubinemia: 12 mgs/dL

Fosfatas alcalinas elevadas 4 veces lo normal.

Neutrofilia presente Creatinina: 3 mg/dL

En casos severos:Alargamiento de tiempo de protrombina con CID

Diagnóstico diferencial: Hepatitis virales, hepatitis toxicas, enf biliares, HELLP, preeclampsia

No hay tratamiento específico. La inducción del parto lo más urgente posible (preferiblemente cesárea). Manejo de la insuficiencia hepática. Hospitalizar en UCI en especial cuando hay encefalopatía hepática.

Los RN deben ser evaluados para detección de mutaciones en la 3Hidroxiacyl CoA dehidrogenasa de cadena larga.

Las enfermedades hepáticas propias del embarazo pueden aparecer en forma inesperada y requieren de un diagnóstico temprano y el reconocimiento de los indicadores de pronóstico con lo cual se logra un manejo adecuado, y reducción de la morbimortalidad materno fetal.

Generalmente, todas, estas entidades, terminan rápidamente con la inducción del parto, que generalmente constituye el tratamiento más efectivo, combinado con el tratamiento de soporte, de la madre y el feto.

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La hepatitis autoinmune es una enfermedad crónica del hígado, no muy frecuente y de causa desconocida. La causa es una alteración de la respuesta inmunológica del propio enfermo, que destruye las células hepáticas e inflama el hígado. Suele tener un curso crónico con brotes de actividad potencialmente graves. Si la situación se mantiene, aparece en el hígado un proceso de cicatrización o fibrosis que conduce a cirrosis e insuficiencia hepática. El pronóstico de la enfermedad mejora mucho cuando los pacientes son tratados con fármacos que disminuyen la respuesta inmunológica y la inflamación (inmunosupresores).

Puede afectar a todas la edades y a ambos sexos, pero es más frecuente en mujeres entre los 10 y 50 años. En más del 40% de los casos, se presenta como un episodio de hepatitis aguda, incluso como hepatitis fulminante, y esto suele suceder más en la edad infantil o joven. Los posibles síntomas son malestar, cansancio, falta de apetito, ictericia y alteraciones en la menstruación. Otras veces no produce síntomas o únicamente sensación de cansancio, y se descubre la enfermedad por la presencia de transaminasas elevadas en un análisis hecho por otro motivo. A veces se descubre ya cuando se ha desarrollado una cirrosis hepática, por las complicaciones de la misma, como ascitis o una hemorragia digestiva por varices esofágicas. Otras veces se llega al diagnóstico cuando se estudian pacientes con otras enfermedades autoinmunes. Se han descrito casos desencadenados por tóxicos o fármacos.

buenas tardes de 2 semanas para se hinchan las piernas y mucha frcuencia de orinar.`porfavor cuaquier ayuda puede enviarla a margie_causado_4508hotmail.com. muchas gracias!

Hola, se me hincha la canilla, las dos, he consultado a mi cardiologo y me dijo que estoy bien y que las pastillas de la presion no me produce eso y me dijo que consulte a un flexologo, me podrian informar algo mas

Es horribloe esa sensacion de pierna extremedamente hinchada, lo tengo como hace 3,semanas mi doc solo me ha dado diuretico pero no pasa nada, estoy un poco asustada porque puede ser el corazon, yo estoy en tratamiento feo para el cancer de mama que se irradio hacia la cabeza, lo cual ya esta controlado.

Buenas tardes, desde hace mucho tiempo se me hinchan las piernas, los tobillos y los pies y ultimamente hasta las manos se me hinchan, de verdad solicito de su ayuda ya que esto me ha bajado mi autoestima y me hace sentir mal. he ido a un medico vascular periferico pero me dice que no tengo varices asi que eso no es, luego fui a un internista genetico y me mando diureticos cosa que tampoco me ha hecho efecto no tengo problemas para orinar voy frecuentemente. de verdad que me pueden aconsejar, si he subido de peso tuve una perdida hace tres años y por mas sano que trato de comer sigo subiendo de peso, tambien me hice un examen de tiroides pero sali bien. Agradeceria inmensamente de su ayuda por favor. peggy_rivera@hotmail.com, Muchisimas gracias.

acudan al medico, lo mas rapido que se pueda, si la persona de tercera edad es mas peligroso si no se trata a tiempo puede terminar en operacion (del verbo operar) en los casos mas amables. cuidense y cuiden a los demas.. saludos..

hola es que me duele la rodilla y la tengo un póco inchada y me duele mucho cuando camino siento que un hueso me traquea.

Hola desde hace un tiempo me duelen mucho las piernas cuando estoy parada y ahora me doy cuenta que tengo hinchados los tobillos sin esfuerzo,me siento cansada y a veces de la nada o con un poco de ansiedad siento que el brazo izquierdo se me va a reventar, una presion muy fuerte q duele, que medico debo consultar? tengo 39 años, gracias

se me hinchan los tobillos y orino con ardor ymchas veces al dia que enfermedad puedo tener?

bueno desde algunos meses mi abuela esta con los pieses hinchados y la hemos llevado al clinica y los doctores me dices k no tiene nada kisierea saber k podria tener ps

hola mi mama es operada del corazón y le a dado 2 infartos uno primero y por eso la operaron hace un año le dio uno muy fuerte y 3 infartos leves que estuvo al borde de la muerte y se le hizo una edema pulmonar pero ahora se encuentra bien pero se le hinchan cada 2 semanas las piernas y le produce a su vez un latido muy fuerte en el hígado ella esta tomando diuréticos pero no le hacen nada y también le prohibieron tomar eso es normal la hincha son de las piernas y lo del latido en el hígado por favor responda me gracias

hola hace dos dias se me inchanun poco los pies y pues presento cansancio en las piernas q creen q pueda ser esto les agradezco su rponta respuesta..

Por favor nesecito ayuda urgentemente
Tengo la pierna hinchada y rojiza me recetaron hielo y diclofenac pero ahora me dieron nuevamente una pastilla de Bactrim cada 12 horas y nose estoy muy asustado por lo que pueda tener porfavor deme su punto de vista

hola me cai en el baño hace un mes y medio y la pierna en el golpe se me hincha y esta mas o menos entre oscuro y ya me tome radiografia y no tengo nada y no tengo glucosa que sera

Hola estoy buscando urgentemente una orientación, mi mamá tiene problemas cardiacos desde el 2007 y hasta la fecha sigue tomando los mismos medicamentos, a principios de enero del 2013 comenzo con hinchazon en sus piernas, no quiso ir con su cardiologo ni quiere tomar mas medicamentos por lo que me pidio llevarla con un acupulturista, el cuál tomo la decisión de drenar las piernas, comenzaron a deshincharse le tomo 1 semana y media, sin embargo ahora presenta desde mas de 5 dias leve hinchazon y enrojecimiento de la pantorilla a los pies, las 2 piernas, me preocupa porque no quiero que esto avance nuevamente no quiere ir con su cardiologo, por lo que estoy buscando otro de la misma especialidad o un angiologo, mi pregunta es: Con que especialista es más indicado llevarla?

temgo hace unas horas mi pierna izquierda (parte inferior) notablente inchada y tirante, me cuesta caminar y ha tomado un color rojo. a que puede deberse?

Que alguien me ayude desde el mes de Febrero se comenzaron a hinchar mis pies tremendamente fui al medico y me realice examenes de orina, sangre, ecografia a mis venas, y examen especial en la sangre para ver el grosor de la misma y todo OK el cardiologo me receto unas partillas que las tome por 15 días todo bien hasta que las deje de tomar vuelvo a lo mismo.
Por otro lado desde que me sucedio esto y comence a tomar las partillas despues de un mes no puedo contralar ligero temblor en las manos y en las PIERNAS en las ultimas e perdido las fuerzas no se que hacer ayundeme porfavor (tengo 46 años)

hola tengo una sobrina de 8 años i ase un año que se le enpeso a inchar su pierna i le duele i ya le isieron analises de sangre i el medico no encuentra el porque se le incha alguien me podria decir de unm medico especialista q me pueda dar razon

Hola tengo 66 años de edad, desde hace 6-7 meses me salen enlas piernas ( de la rodilla al tobillo) burbujas de agua y luego se revientan y sale agua,, estan inchadas y arden mucho, ademas existe un color rosa, por mas que subo las piesrnas no cede lo inchado y por el contrario no para de salir como agua por cada una de las heridas que dejan esas llagas.. soy hipertenso, algunas veces siento presion en el pecho del lado del corazon. me agito con facilidad. gracias..

Hola Quiero compartir mi experiencia pues he sufrido mucho con mis piernas hinchazón, dolor, Varices incluso una se me reventó y tuve tremenda hemorragia he conocido un dispositivo llamado Plantilla Varices Kp11 en Youtube lo he comprado y lo llevo puesto dos semanas y mis piernas vuelven a ser como antes..Es Muy importante.

hola tengo mi pierna muy inflamada y una vena en mi rodilla y me molesta es de lado izquierdo ayuden me por favor

Hola Maria Elena.. Por favor no tengas miedo y ve al médico pues sin analíticas no se puede hacer una valoración. Si tu problema es por dificultad de la circulación de retorno. Cuando tengas el diagnóstico visita en Youtube Plantilla Activa Kp11.
Es un producto que conozco y lo puedo recomendar pues mi experiencia personal lo demuestra.

hola yo tengo la sensacion de fiebre en la pierna dercha me gustaria saber el motivo gracias

Visita a un médico para saber de que se trata pues hay muchos síntomas que se parecen y no tienen nada que ver entre si..No vivas con esa duda Ve al médico.

hola solo queria decir que en estos dias he sentido mi mitad derecho del cuerdop ligeramente hinchado. perosiento un poco de adormecimiento en los dedosde la mano y una hinchazon ligera en la pierna derecha pero el pie no.gracias

hola tengo 30 años. hace un año empecé con problemas de ansiedad he subido de peso y tomo alprazolam, pero hace una semana empecé a notar que se me hincho la pierna izquierda de la rodilla hacia abajo. me dule casi nada. pero no hago ejercicio por miedo a la taquicardia por los ataques de panico que me dan. que me recomiendan?

Hola, el dia 18 de septiembre de 2013 a mi madre se le reventó una vena o vasito que tiene muy cerca a la canilla de la pierna derecha, quisiera saber si me podrían ayudar que puedo utilizar para que esto no vuelva a suceder. Ella hace como 2 años le dio un pre-infarto quisiera saber si esto podría afectar nuevamente su corazón pues ella sufre de constantes picadas, pulsaciones e hinchazón de su pierna por favor ayudenme.

Hola mi madre tiene 83 años y tiene las dos piernas hinchadísimas desde hace 3 años, una más que la otra, y el hinchazón le llega a la rodilla. Ha tomado diuréticos pero le hacen hacer mucho pipi y como anda mal de la cabeza, se lo hace encima, por lo que ya dejó de tomarlos. Hace unos días se hizo un cardiograma y le salió bien, ¿queda entonces descartado que tenga problemas de corazón? ¿qué puede ser entonces? Gracias

hola siempre se sentido desde niña que se me hinchaban las piernas,un tiempo deje de comer mucha sal y se me desincharon,luego otra vez como con sal y se se hinchan nuevamentem, me parece la derecha mas que la izquierda no se si tendra algo que ver pero ahora no se me desichan tanto, es decir siguen hinchadas todos los dias,que me aconsejan, gracias.

hola. mi abuelo en estas ultimas tres semanas se le han estado hinchando las piernas. con decirle que hasta le sale como agua.. y en ocasiones le duele que podrá ser. y la verdad ya esta muy deprimido.. que nos aconseja. le agradezco de antemano

Hola..He sufrido mucho por mis piernas el dolor y la hinchazón casi no me permitían caminar, seguí todas las recomendaciones médicas desde tomar medicamentos, medias, masajes, poner las piernas en alto..y nada..he encontrado un producto llamado Plantilla Activa KP11 y de verdad estoy encantada me hubiera encantado conocerlo Mucho antes.

Hola, Tengo una valvula,Me operaron hace un ano.Pero tengo las piernas inchadas y me canso al caminar.
Estoy sobre peso,sera el peso,Estoy tomando walfarina,metropol y el medico me mando diuretico pero me dan calambres.

hola mi abuela tiene las pierna inchadas y conpmo ampolla se les rebeto y pierde likido es malo esto.gracias

Hola tengo un familiar que tiene las manos pies y barriga hinchadas casi no puede caminar y se toca mucho la barriga y cuando camina a cada rato se sienta y le dificulta en pararse se va como de lado y no quire casi comer espero me ayuden a ver q puedo hacer

Hola mi nombre es Raquel, mi esposo sufre de hinchozon e su pierna derecha de la rodilla para abajo le duele y le salio una erupcion como sarpullido de la rodilla para abajo, ya fue al dr y le dieron una pastilla creo que se llama Waferin, cada dos semanas le checan la sangre, pero a mi ya me está dando miedo que le pueda pasar algo.El dia primero de junio estubo en el hospital,

Hola buena tardes desde enero se me hinchan mis pies ne dan comezon me dan pulsadas tengo una operacion de corazon hace 30 anos pero ya hago cualquier.cosa y me canso ya me hicieron un examen d un eco venoso y sali bien y otro para descartar.trombosis pulmonar y sali bien pero mis pies siguen hinchados un dia una esta.mas.inchada k la otra o aveces las dos estan iguales me dan ligero piquetes a la altura del cirazon x favor digame que es neesito saber tengo 44 años. Peso 75 kilos y mido 1.59 mi correo es elsa_guzgar@hitmail.con

Color de las heces Pale, o heces con sangre o de color alquitrán.

Quién está en riesgo?

Tradicionalmente las personas con el siguiente están en la categoría de “en riesgo” y si muestra algún síntoma mencionados anteriormente junto con

estar en esta categoría, que deben ser probados.

Más recientemente estos solían ser pensado como algo relacionado, pero no causal razones de hígado graso. La evidencia científica es mucho más fuerte ahora y apunta a un camino común que explica por qué estos aparecen juntos. La mala alimentación que conducen a sindrome del colon irritable permitiendo que las toxinas con fugas en el cuerpo, que luego invaden el hígado

Aparte de que el cerebro y el corazón, el hígado es el órgano más importante en el cuerpo responsable de ver más de 500 reacciones metabólicas. Mantenerla sana es importante para la salud general y el hígado graso es un excelente indicador de problemas graves.

Las dietas bajas en azúcar y otros hidratos de carbono son la clave en esta batalla. También creemos que los suplementos para reducir la cándida acumulación de biofilm y recorrer un largo camino en la mejora de la salud del colon que por en grande es el principal factor que contribuye y una vía para que las toxinas que entran en el cuerpo y así no despertar problemas de sindrome del colon irritable.

quisiera saber algo mas sobre esta emfermedad

Hola doctor una persona con higado graso o esteaosis hepatica difusa va a desarrollar una cirrosis hepatica o aumentar el nivel de higado graso aun si comienzo a cuidarme con la dieta y ejercicios. Por favor ya que ese es mi diagnostico saludos y gracias

hola Dr. que consecuencia trae tener un higado graso hepatica difusa severa

Si se cuidan los factores que provocan un incremento de grasa en el higado, si bien no se podrá eliminar al 100% este problema se puede evitar un desenlace mas complicado, por lo que es importante tener presente que cambiando ciertos ritmos de vida podemos mejor la problematica

BUENAS NOCHES DOCTOR: TENGO 25 AÑOS Y ME TOME UNA ECOGRAFIA Y EL DIAGNOSTICO DICE: HÍGADO GRASO DOLOR REFERIDO A SIGMOIDE Y COLON ASCENDENTE,RESTO DEL ESTUDIO DENTRO DE LIMITES NORMALES, ACUDO HA ESTE MEDIO YA QUE EL DOCTOR QUE MIRO LOS EXÁMENES NO ME DIJO NADA NI ME FORMULO NADA, Y LA VERDAD ESTOY MUY PREOCUPADO QUEDO MUY AGRADECIDO Y ATENTO A SU RESPUESTA.

hace unos meses me hice un ultrasonido en el cual me refleja higado graso y colon irritado, la doct, que me atendio no me receto nada para esto unicamente me recomendo ejercico y dieta. ultimamente he tenido mucho dolor en la boca del estomago por las mañanas un sabor amargo en la boca y mal aliento, me da dolor en la parte izquierda del abdomen y cuando me toco me siento como bolitas.

hace unos dias me hice una ecografia y tengo el higado graso y una piedrita en el riñon e inflamacion en el intestino que me sugiere hacer no tengo tratamiento

yo necesitaria una dieta por dia especifica para bajar de peso y asi creo ayudar a mi diagnostico di higado graso

hola, a mi mama le detectaron que tiene el higado graso, se siente mal constantemente tiene nauseas y mareos, no tiene ganas de comer nada y siente mucho frio. que deberia hacer.

Hola Tengo 33 anos, Y tengo higado graso,se q el higado graso, esla primera etapa, despues sirrosis, luego cancer, pero lo q nesesito saber por fabor,cuantos anos puede vivir una persona que padese de higado graso? y cuanto tiempo tarda pasar de higado graso, a sirrosis,Grasias por su respuesta Dr.

Hola tenemos sintomas iguales se curo ud o no

hola me llamo gabriel bazurto de colombia el pasaso 20 julio me diagonticado higado graso moderado parece los demas organos estabien segun la ecografia todo empeso que me dio colon irritable nunca me habidado dado fue por esta razon me lo detectaron desde higado graso, mis heces son amarrillas y verdes a vaces voy una ves y al dia orino muy amarrillo, el medico me receto coayudante betanecroton para higado por 3 meses mi preguntas son las siguientes
el higado afecta el colon o es por aperte alguno dicen no otros dicen que si, desafortunamente e insitido que me hagan coloncospia dicen que no, me han sacado una variedad de examenes hepatists a y b vih pero lo mas extraño que los niveles de coresterol los tengo bien y de azucar tambien en 86 ayunas lo unico tengo alto trasaminasa gpl-alt 89 y trasaminasa got ast 43, tenia sobre peso 103 kilos me puse a dieta poco de un mes perdi 8 kilos dicen q es normal casi no hago ejercicio sientos sefaleas al lado derecho cabeza, dolor espaldas aveces y mala digestion colon inflamado.
siempre higado graso debe ir de la mano del cloesterol alto y azucar mi miedo es tar mal diagnosticado no me avisto nungun especialista.
gracias

Un paciente con higado graso puede llegar a convulsionar??

No hay relaci�n entre el h�gado graso y las convulsiones.

Hola Dr. me llamo Marcela, tengo higado graso, estoy tomando Meneparol plus de laboratorios Menarini. Mi pregunta es: ¿hay algo mejor que pueda tomar para eso?

No est� comprobada la acci�n de la silimarima (Meneparol Plus) en el h�gado graso.

Quiere decir que la meneparol plus no es el medicamento para tratar higado graso. No ayuda o si ayuda.

Usted esta equivocado doctor porque el Meneparol Plus es uno de los mejores medicamentos para el higado y esta cientificamente comprobado. Le aconsejo que se informe mejor y si es que no conoce el medicamento mejor no opine al respecto.

hola doc soy de nuevo gabriel de colombia me gustaria que me diera una opnion o consejo se lo agradeceeria en el alma

En forma concreta cual es la pregunta?

me diagnosticaron higado graso moderado por medio ecografia y tengo trazaminsas 43 y 89 todo empeso inflamacion del colon y mis heces son amarrillas, gases intestinales mi preguntas esto derivado por el higado graso fue por ese motivo que lo descubriero el higado graso?
gracias

hola doctor me llamo enrique me diagnosticaron higado graso difuso modereado en ecografia
presento indegestion colon inflamado y heces amarrillas y he bajo de peso
mi pregunta esto normal del higado graso? o es algo diferente

ola dr me detectaron canser de mama me realizaron quimioterapias radioterapias luego mastectomia y ahora me detectaron hígado graso estoy preocupada que me puede pasar

dr. yo tengo como una flatulencia en el estomago y siento por ratos nauseas, no tengo ganas de nada, Como algo y me lleno de gases quiero saber que e es lo que tengo

A dr, tambien la Flatulencia que tengo puede ser por el higado Graso o por el colon Irritado quiero saber

Enterior mente me detectaron unos puntitos blancos en el higado, que puede ser, o es por el higado Graso

DOCTOR PASOS A SEGUIR CUANDO DETECTAN CANCER DE HIGADO SABE USTED DONDE ACUDIR EN CANADA GRACIAS

Doctor quisiera que me explicara porque el hìgado graso provoca tanto dolor abdominal.

Hace cinco años que tomo Tamoxifeno. En Abril dejo de tomarlo. Se revertirá mi hígado graso? Antes de tomar el Tamoxifemo las ecografías revelaban un hígado normal. Gradualmente fueron presentando imágenes compatibles con hígado graso y la última informa “Esteatosis grado II”, o sea que además, ha progresado hacia una inflamación. Le repito la pregunta: ¿Será posible que al dejar el Tamoxifeno el daño a mi hígado se revierta?

Hola Dr. yo me llamo Tere y tengo obesidad, la cosa es para mi muy complicada ya que hace como 10 años me diagnosticaron hipotiroidismo, hace 7 años me hcieron una miomectomia, luego tuve dos hijas y hace dos años me quitaron la vesícula por piedras, hace menos de un año me quitaron la matriz y resulta que tengo hígado graso fase II, eso me dijeron cuando la vesicula, inicie un plan de ejercitación y comer mejor y nada no bajo de peso mas que tres kilos y va otra vez subo….ya estoy frustrada por que ni con ejercicio la dieta no me funciona y ya no e que hacer….le agradezco su comentario.

Necesito que me ayuden a encontrar como dejar de tener higado graso,se los agradecere.

gracias x desasnarme y voy a empezar a cuidarme,hoy me realice una ecg y salio higado esteatosico grado 1 ¨.

Nice article. I study something like this here at University of Montana.

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Hola doctor Gustavo espero este bien reciba un saludo desde Mexico, ando checando informacion en internet y me encuentro con su blog y es la primera vez q me atrevo a escribir para pedir consejo …mire usted a mi madre le hicieron una tomografia y le diagnosticaron hematopatia cronica, esplenomegalia moderada y como signo probable hipertension portal … q tratamiento puede llevar? que dieta me recomienda… de antemano muchas gracias por ayudar a tanta gente y Dios lo bendiga

La verdad q ya me asuste un poco,porque estoy en tratamiento del higado,porque el medico me dijo que lo tengo cubierto de grasa,a causa de que solo comidas fritas me comia,y ahora pues como solo con aceite y pos espero q me ayude aver leido esta palabras aqui que se que sera de mi ayuda!!

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HOLA DR.EL HIGADO GRASO TRAE CONSIGO DOLORES ESTOMACALES POR DIVERSOS TIPOS DE COMIDAS

soy operada de la bilis y apéndice y el trabajo lo hace el hígado, ahora tengo grasa por to el hígado que debo de tomar o hacer

El consumo de tabaco es la principal causa evitable de cáncer en todo el mundo.

El consumo de tabaco es el principal factor de riesgo para tener cáncer de pulmón. De cada 10 personas con cáncer de pulmón, nueve son fumadoras. El riesgo de cáncer depende de la duración del consumo (a menor edad de inicio, mayor riesgo), del número de cigarrillos que se consumen por día, del tipo de cigarrillos que se fuman y de los años que hace que se dejó de fumar. Un estudio publicado en 2009 confirma que las personas con altas dosis de NNAL en orina tienen mayor riesgo de contraer cáncer de pulmón. El NNAL es el metabolito de la 4-(methylnitrosamina)-1-(3-pyridyl)-1-butanona (NNK), una sustancia presente en el tabaco que ya ha sido descripta como cancerígena en animales. El estudio, realizado en China comparó 245 personas con cáncer de pulmón (casos) con 246 controles sin cáncer. Se observó que el riesgo de contraer cáncer de pulmón era mucho mayor en aquellos casos que tenían altas concentraciones de NNAL en orina. Por otra parte, un estudio sugiere que alteraciones genéticas específicas podrían explicar por qué algunos fumadores son más vulnerables que otros a desarrollar cáncer de pulmón. La investigación involucró a más de 10.000 personas de 18 países, y permitió comprender el proceso mediante el cual el tabaco y otros agentes pueden desencadenar el cáncer de pulmón. El estudio sugiere que los fumadores con variaciones en el cromosoma 15 tienen más riesgo de tener cáncer de pulmón. Los fumadores o ex fumadores que tienen estas variantes en ambos cromosomas (del padre y de la madre) ven aumentado el riesgo de padecer cáncer de pulmón en un 80%. En los fumadores que tienen un solo cromosoma 15 afectado (del padre o de la madre) ese riesgo se incrementa en un 28%. Los fumadores sin alteraciones en ese cromosoma tienen un aumento del riesgo del 14%.Los no fumadores tienen un riesgo de cáncer de pulmón menor del 1%. Todavía no queda claro el mecanismo de acción. Un grupo de investigadores sugiere que las personas que tienen estas variaciones en el cromosoma 15 tienen más riesgo de convertirse en adictos una vez que prueban el cigarrillo y que esto es lo q determina el aumento del riesgo de cáncer. Otro grupo cree que el mayor riesgo está dado por la interacción directa de la nicotina con el cromosoma 15.

Los fumadores también tienen mayor riesgo de padecer cáncer de boca, labios, lengua, laringe y faringe, cáncer de estómago, de esófago, de páncreas, de vejiga, de riñón, de cuello de útero, de colon y de recto, de hígado, de mama, de la cavidad nasal, de ovario y ciertas formas de leucemia. En las mujeres, uno de cada diez tumores corresponde a un cáncer de pulmón y la tasa de mortalidad por este cáncer se duplicó en todo el mundo en los últimos 15 años, superando en varios países al cáncer de mama.

El consumo de cigarros, a pesar de que no se traga el humo, también se asocia con mayor riesgo de cáncer, principalmente de pulmón, cavidad oral, laringe, esófago y páncreas.
Al dejar de fumar, el riesgo de cáncer disminuye constantemente cada año, a medida que las células anormales son remplazadas por células normales. Si bien el riesgo disminuye, muchos investigadores piensan que nunca vuelve a ser igual al de un no fumador.

El humo del tabaco afecta particularmente a los pulmones que es por donde ingresa el humo. Se ven lesiones en diferentes niveles del aparato respiratorio:

La piel sufre las consecuencias del tabaquismo, no sólo con enfermedades graves como el cáncer, sino también con aquéllas que afectan a su estética generando arrugas prematuras, cabello reseco y piel seca. El tabaco lesiona la piel de todo el cuerpo siendo esto más manifiesto en la cara, porque al tabaco se suman los efectos de los rayos ultravioletas del sol. El tabaquismo provoca un envejecimiento prematuro en la piel que es más evidente en las mujeres.

Entre las alteraciones en la piel inducidas por consumo de tabaco están:

• Arrugas prematuras
• Piel deshidratada y atrófica
• Cabello reseco y quebradizo
• Manchas amarillentas en dedos de fumadores
• Olor corporal a tabaco
• Dificultad en cicatrización
• Cáncer

El tabaco disminuye los niveles de vitamina A, lo que produce cambios en la cantidad y calidad del colágeno y elastina. Las arrugas de los fumadores son más estrechas, profundas y con contornos bien marcados. La relación del tabaco con las arrugas se manifiesta claramente en sujetos de ambos sexos de más de 30 años y ya entre 40 y 49 años tienen una probabilidad de arrugas idéntica a la de los no fumadores de 20 o 30 años más.

Piel deshidratada y atrófica

El consumo de tabaco provoca deshidratación de la epidermis que aparece áspera, quebradiza e inflexible. A esto se suma la poca oxigenación de las células, que hace que el cutis parezca grisáceo y apagado. La disminución de vitaminas en la piel, principalmente vitamina A, B, y C, favorece que los radicales ataquen con mayor agresividad a la piel. El cabello también sufre los efectos secantes del monóxido de carbono, pierde luminosidad y se vuelve quebradizo. A su vez se incrementa la porosidad del cabello y éste fija el olor característico a cigarrillo.

Alteración de la cicatrización

El humo del tabaco disminuye la oxigenación de los tejidos afectando la nutrición de la piel. Esto se debe a que la nicotina provoca una disminución de la circulación periférica y el monóxido de carbono compite con el oxígeno por la hemoglobina, disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos periféricos. Además, aumenta la viscosidad de la sangre a través de un incremento de la agregación de las plaquetas y del número de glóbulos rojos. Estudios muestran que los fumadores de un atado por día tienen tres veces más probabilidad de sufrir necrosis de la herida que los no fumadores. Por esto, se recomienda que una semana antes y después de un acto quirúrgico no se fume.

Cáncer de piel

Se sabe que el tabaco es un importante factor de riesgo para diferentes cánceres. Según algunos estudios, existe una relación entre el consumo de tabaco y el carcinoma de células escamosas y melanomas, aunque el principal factor de riesgo sea la radiación ultravioleta. El peor pronóstico tras el diagnóstico de melanoma en pacientes fumadores podría estar relacionado con los efectos del consumo de tabaco sobre el sistema inmunitario y la consiguiente alteración de la inmunidad.

Los problemas causados en la boca por el tabaquismo incluyen:

Manchas en los dientes: Los dientes tienden a mancharse por la acción de la nicotina y el alquitrán. El tabaco sobre los dientes produce una coloración superficial (pardo amarronado) y favorece la aparición de sarro.

Caries: El tabaquismo aumenta el riesgo de caries en el adulto. Además, el tabaquismo disminuye el flujo salival

Halitosis: el mal aliento es causado por modificaciones en la cantidad y calidad de la saliva sobre la flora microbiana bucal. Además, se acentúa con la enfermedad periodontal.

Enfermedad Periodontal: Es una enfermedad crónica y progresiva que ocasiona la pérdida de los dientes. La encía recibe menos sangre y oxígeno disminuyendo los mecanismos de defensa frente a las bacterias de la placa bacteriana, que se vuelven más agresivas y destruyen de manera más activa los tejidos que sostienen los dientes. Dependiendo de su grado de afectación se denomina gingivitis, cuando el proceso inflamatorio solamente afecta la encía o periodontitis cuando el proceso inflamatorio afecta a los tejidos periodontales profundos y se produce destrucción del hueso y ligamento que soportan y sujetan los dientes. Cuando la enfermedad periodontal ha evolucionado a periodontitis, suelen aparecer otros síntomas tales como: retracción de las encías, movilidad de los dientes, separación de los dientes, aumento de la sensibilidad dentaria, sobre todo al frío, dolor de encías, mal aliento y abscesos y flemones en la encía

Palatinitis nicotínica: mancha blanca en el paladar blando y parte posterior de paladar duro, con pequeños puntos rojos. se observa más en fumadores de pipa. Esta lesión es reversible al suprimir el tabaco.

Leucoplasias: mancha blanquecina que no se desprende al raspado. Aparece en cualquier zona de la mucosa bucal. Es una lesión premaligna.

Cáncer de la cavidad oral: El riesgo de padecer un cáncer de cavidad oral en un fumador es 6 veces superior al de un no fumador. El lugar de mayor incidencia de cáncer oral por consumo de tabaco es el piso de boca, también la lengua el labio y las glándulas salivales. Todos los productos del tabaco (cigarrillos, tabaco de mascar, pipa, puros), contienen productos tóxicos, carcinógenos y nicotina. El tabaco es responsable de: 50 % de cáncer en cavidad oral, 70% de cáncer en laringe y 50% de cáncer en esófago.

El tabaco puede agudizar varias enfermedades oculares, pero las más evidentes y frecuentes son las cataratas y la degeneración macular (DMAE). Estas patologías son más comunes en personas fumadoras o expuestas al tabaco. El efecto de envejecimiento que ejerce el tabaquismo en el organismo es lo que hace empeorar estas enfermedades que, principalmente, son atribuibles a la edad. “La persona fumadora está acelerando su envejecimiento". El riesgo de cataratas es un 40-60% mayor en los fumadores de más de un paquete por día que en los no fumadores y sucede por dos mecanismos; por la irritación directa de los ojos y la liberación en los pulmones de sustancias químicas que llegan a los ojos a través de la sangre. El riesgo disminuye al dejar de fumar pero algunos sugieren que nunca vuelve a ser igual al de un no fumador. Se estima que el 20% de todas las cataratas están relacionadas con el consumo de tabaco. La degeneración macular es la segunda causa de ceguera en las personas mayores de 60 años en los países occidentales, por detrás de la diabetes. Esta enfermedad degenerativa afecta la mácula, responsable de la visión fina. Además, el tabaquismo puede ayudar a la aparición de enfermedades vasculares del ojo, enfermedad ocular tiroidea o sequedad ocular, entre otras.

Un estudio realizado en Estados Unidos donde se siguió durante 15 años a más de 5000 fumadores y no fumadores, muestra que el consumo de tabaco predispone a la aparición de intolerancia a la glucosa en fumadores, ex fumadores y fumadores pasivos. El 22% de los fumadores, el 17 % de los fumadores pasivos y el 14% de los ex fumadores estudiados presentaron intolerancia a la glucosa en el transcurso de los 15 años mientras que solo el 11% de los no fumadores lo hicieron. La intolerancia a la glucosa se denomina "prediabetes", pues de no ser controlada puede convertirse en diabetes. El mecanismo propuesto involucra el efecto tóxico que tienen los componentes del humo de tabaco en el páncreas, órgano donde se encuentran las células beta, que producen insulina.
Otro estudio, llevado a cabo por investigadores del hospital Brigham and Women’s Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, Estados Unidos y publicado en marzo 2011 muestra que el humo del tabaco no sólo es un factor de riesgo de diabetes para quienes fuman, sino también para los ex fumadores y para quienes inhalan el humo en forma pasiva. Si bien esto ya había sido sugerido por otros estudios, la importancia de éste radica en que siguió a más de 100.000 enfermeras durante 24 años y observó que, en ese lapso, 5392 desarrollaron diabetes tipo II. La exposición pasiva al humo de tabaco y el tabaquismo activo demostraron estar independientemente asociados con el riesgo de desarrollar diabetes tipo II en esta población. Este estudio corrobora que el tabaquismo es un factor independiente de riesgo de diabetes; es decir que puede causar la enfermedad sin que medie un aumento de peso, del colesterol o de otros factores que se asocian a la diabetes. El mismo demuestra que el riesgo de desarrollar diabetes tipo II en fumadores es dosis dependiente y que permanece a pesar de dejar de fumar. En ex fumadores el riesgo disminuye con el tiempo pero, es siempre mayor que en personas que no han fumado y no han estado expuestas regularmente al humo de tabaco ajeno.
Fuente: Diabetes Care 34:892–897, 2011

Los jóvenes fumadores tienen mayor riesgo de sufrir fracturas y esguinces de tobillo que los no fumadores.

El alcoholismo es una enfermedad caracterizada por el consumo no controlado de bebidas alcohólicas. El desarrollo de un alcohólico puede describirse en varias etapas.

Representa el estado de dependencia psicológica. Posee una duración promedio de 5 años. Se caracteriza por conflictos psicológicos inconscientes, disturbios de personalidad, tensión y ansiedad. El alcohol le produce alivio a los conflictos y tensiones. Inicialmente, el alcohol se asocia con los sitios y lo que hace. Frecuenta lugares y personas donde sabe que se va a tomar. Además,
se produce un aumento en la tolerancia y adaptación fisiológica de las células del cerebro al alcohol, se ocurre el fenómeno de la amnesia alcohólica, como resultado de daño a las neuronas cerebrales. Durante esta estapa se observan comportamientos que evidencian la necesidad del alcohol; esto incluyen, beber rápidamente y con el estómago vacío, se preocupa por lo que le queda de bebida, se ingiera alcohol a escondidas y le le molesta si le hablan acerca de cómo bebe y se pone hostil. Es importante señlar que esta etapa el bebedor puede controlar la cantidad de alcohol que va a tomar.
Esto implica es es un buen momento para iniciar un proceso de rehabilitación.

Etapa de Dependencia Fisiológica

Es una etapa adictiva, la cual dura alrededor de 10 a 15 años. Durante la etapa de dependencia fisiológica se observa la incapacidad del alcohólico para detener su consumo una vez que empieza. Se desarrollan defensas, tales como la racionalización (buscar excusas a su comportamiento, sentimientos de inferioridad (baja auto-estima), la megalomanía y omnipotencia, proyección (parece paranoide), hostilidad/agresividad ante ataques verbales o físicos, arrepentimiento y depresión y aislamiento (psicológico). El alcohólico empieza a coger pena a sí mismo.S e pierden las amistades, empleos y se afectan las relaciones familiares. El alcohol es lo más importante en su vida. En ocasiones el enfermo alcohólico se muda de vecindario. Muchas veces posee un descuido en su higiene/salud personal, manidestada por pobre aseo personal y pobres hábitos alimenticios. Como consecuencia, puede ser hospitalizados por primera vez.

Etapa crónica (Enfermedad Orgánica)

cytotec desventajas

  • El fallo hepático fulminante
  • Derivación portosistémica
  • IEM

Hiperamonemia también pueden surgir debido a los procesos que reducen la eliminación de amoníaco. Algunas condiciones crecientes de producción de amoníaco son:

Aumenta los niveles de amoníaco en el torrente sanguíneo y puede ir acompañada de hemorragia gastrointestinal, trauma, nutrición parenteral total (NPT), y el uso de esteroides.

Algunos medicamentos interrumpir el ciclo de la urea y dar lugar a hiperamonemia. Estos incluyen glicina, un medicamento que se utiliza en el momento de la resección transuretral de la próstata. Glicina estimula la producción de amoniaco en los seres humanos.

Ciertos factores estresantes fisiológicos causar estrés y despertar hiperamonemia en pacientes de trastornos metabólicos. Estos agentes incluyen cambios en la dieta, fiebre, neumonía, embarazo, infección por microorganismos división de ureasa, sangrado gastrointestinal y enfermedades del tracto respiratorio superior.

Idiopática hiperamonemia (IHA) es una condición médica en la cual aumenta los niveles de amoníaco son desproporcionadas con respecto a la disfunción del hígado sin la presencia de un trastorno metabólico hereditario.

Otras condiciones que pueden elevar la producción de amoníaco implican infección por herpes, el mieloma múltiple, la derivación urinaria o infección con organismos que se dividen enzima ureasa.

Una persona que no es probable que sufren de esta condición a menos que exista algún tipo de defecto en el sistema de conversión metabólica. En los recién nacidos, el defecto a menudo el resultado de defectos genéticos. En los adultos mayores, sin embargo, el defecto se produce principalmente debido a un hígado enfermo. Sin embargo, la aparición de trastornos genéticos del ciclo de la urea en un número creciente de adultos también está siendo visto como una razón.

En los adultos, hiperamonemia aguda es causada con mayor frecuencia debido a un fallo hepático fulminante. Cada año, aproximadamente 2.000 casos de esta enfermedad se encuentran como resultado de la insuficiencia hepática. La insuficiencia hepática puede ser consecuencia de diversos factores, tales como,

  • El acetaminofeno toxicidad
  • Reacciones a los medicamentos
  • La hepatitis viral (A o B)
  • Causa idiopática
  • Las infecciones virales
  • Las enfermedades autoinmunes
  • Las enfermedades vasculares
  • Las condiciones relacionadas con el embarazo (como eclampsia)
  • Las toxinas (tales como hierbas y setas)

El hígado es un órgano importante que es principalmente responsable de la degradación de amoníaco. La disfunción hepática conduce a metabolizar indebido y la eliminación del amoníaco. Esto resulta en la eliminación de amoníaco reducida del cuerpo humano.

El diagnóstico de la hiperamonemia implica la identificación de la causa de la afección. El examen médico debe incluir:

  • Pruebas de función hepática
  • Las pruebas de coagulación
  • Medición de los niveles de acetaminofeno
  • Serologías virales

En el caso de una sospecha de IEM, los pacientes deben someterse a exámenes médicos que evalúan los niveles de ácido orgánico, los aminoácidos y el ácido orótico en la orina. Una biopsia del hígado pueden ser considerados para la confirmación del diagnóstico de la enfermedad. Cuantitativo plasma y evaluación carnitina también se debe hacer.

Si una insuficiencia hepática aguda se sospecha debido al uso de drogas, la historia social debe considerarse un tratamiento médico y cuidado tiene que ser llevado a cabo. TC abdominal puede ayudar a un diagnóstico preciso.

El diagnóstico diferencial de la hiperamonemia debe tener como objetivo distinguir la condición de otros trastornos similares, como

  • Trombosis de la vena portal
  • La infiltración grasa
  • IEM

Los casos primarios de la enfermedad debe ser diferenciada de defectos del ciclo de la urea y hiperamonemia transitoria del recién nacido. Los casos secundarios deben distinguirse de Acidopathies orgánicos, grasas defectos de oxidación de ácidos y síndrome de Reye.

El tratamiento de la hiperamonemia finalidad es restringir la ingesta de amoniaco, así como aumentando su excreción. Los médicos hacen esto posible mediante la prescripción de agentes farmacológicos como benzoato de sodio y fenilacetato de sodio intravenoso. Se utilizan comúnmente como terapia adyuvante para curar la enfermedad en pacientes que sufren de deficiencia de la enzima ciclo de la urea.

Si no se trata, esta condición puede dar lugar a un trastorno cerebral aguda conocida como encefalopatía. La condición implica 100% de mortalidad en ausencia de curación. Sin embargo, el pronóstico puede ser bueno si el problema se trata adecuadamente ya tiempo.

Las personas que padecen enfermedades crónicas tienen un riesgo de por vida de padecer episodios de hiperamonemia. Para estos pacientes, la gestión implica mucho tiempo de seguimiento y monitoreo de los niveles de amoniaco. Un enfoque multidisciplinario, que implica factores genéticos, dietéticos, metabólicos, Pediatría y Neurología, hay que seguir para esta enfermedad. Planes específicos de apoyo deben ser utilizados para tratar episodios agudos. Las terapias utilizadas para este trastorno deben centrarse en controlar los síntomas y evitar los episodios agudos.

Aproximadamente uno de cada 100 perros o gatos que acuden enfermos a la clínica lo hacen con algún problema hepático de tipo primario o secundario. En los últimos años esta incidencia ha aumentado debido probablemente a los avances en el conocimiento de las enfermedades hepatobiliares del perro y del gato.

El diagnóstico de las hepatopatías, especialmente de curso crónico, se lleva a cabo en muchos casos de forma accidental, cuando se realiza un perfil bioquímico sanguíneo con pruebas que exploran el hígado, a animales aparentemente sanos.

En las primeras fases de la enfermedad los síntomas son inespecíficos: anorexia, letargo, vómitos y diarreas, pérdida de peso. Según avanza la enfermedad pueden aparecer síntomas más específicos: ictericia, ascitis y síntomas neurológicos de encefalopatía hepática (EH). Estos no son patognomónicos de enfermedad hepatobiliar por tanto su origen hepático ha de ser confirmado a través de pruebas laboratoriales. Estas pruebas informan acerca de la existencia de lesión hepatocelular, estasis hepatobiliar, alteración del flujo sanguíneo portal o de ciertas funciones metabólicas del hígado pero no permiten llegar al diagnóstico definitivo aunque en algunos casos el patrón de las alteraciones observadas sugiere la presencia de una enfermedad hepatobiliar determinada.

  • Establecer la presencia / ausencia de enfermedad hepatobiliar.
  • Diferenciar los tipos de ictericia.
  • Definir el tipo de enfermedad hepatobiliar.
  • Conocer las alteraciones funcionales del hígado, una vez diagnosticada la hepatopatía.
  • Establecer el pronóstico y eficacia de tratamiento.
  • Debido a la elevada capacidad de regeneración y reserva funcional del hígado, la baja sensibilidad de muchas pruebas funcionales.
  • No permiten diferenciar si la enfermedad hepática es primaria o secundaria.
  • En determinados casos no es posible establecer el tipo de afección hepática.
  • Las pruebas funcionales pueden alterarse por patologías extrahepáticas.
  • Lesión de los hepatocitos.
  • Colestasis.
  • DIsminución de la capacidad de síntesis del hígado.
  • Disminución de la capacidad de captación de compuestos de la circulación sanguinea, conjugación en el hepatocito y secreción biliar.
  • Alteraciones en la circulación portal.

La determinación de la actividad de ciertos enzimas en suero / plasma se incluye en los perfiles bioquímicos que se realizan para detectar la presencia / ausencia de enfermedad hepática.

El incremento de la actividad de estas enzimas puede estar producido por:

  • Lesión del hepatocito, con salida al líquido extracelular de enzimas contenidas en el mismo (GOT, GPT, SDH, GLDH)
  • Aumento de la producción en el hígado bajo la acción de ciertos estímulos como coléstasis o ciertos fármacos (fosfatasa alcalina, gammaglutamiltransferasa)

Por tanto en las enfermedades hepatobiliares el aumento de la actividad sérica de las enzimas indica lesión del hepatocito o bien existencia de coléstasis.

Enzima hepatoespecífica en el perro y gato.

Se localiza en el citoplasma de los hepatocitos, donde su concentración es aproximadamente 10000 veces mayor que en el líquido extracelular.

Aumento de la actividad en suero / plasma:

Dificultad para tragar y masticar. Los músculos que se usan para tragar podrían funcionar con menor eficiencia en las etapas tardías de la enfermedad. Los alimentos y la saliva podrían acumularse en la boca y el fondo de la garganta, lo que podría ocasionar ahogo o babeo. A veces, estos problemas también les dificultan obtener una nutrición adecuada a las personas con Parkinson. Los terapeutas del habla y del lenguaje, los terapeutas ocupacionales (que ayudan a las personas a aprender nuevas formas de realizar las actividades de la vida diaria) y los dietistas a menudo pueden ayudar con estos problemas.

Cambios en el habla. Cerca de la mitad de las personas con la enfermedad de Parkinson tiene dificultades para hablar. Estos problemas se suelen caracterizar por hablar en una voz muy bajita o en un tono monótono. Algunas pueden vacilar antes de hablar, arrastrar las palabras o hablar demasiado rápido. Un terapeuta del habla puede ayudar a estas personas a reducir algunos de estos problemas.

Problemas urinarios o de estreñimiento. Algunas personas con la enfermedad de Parkinson pueden tener problemas con la vejiga y el intestino. Estos problemas se deben al funcionamiento incorrecto del sistema nervioso autónomo, que se encarga de regular la actividad del músculo liso. Los medicamentos pueden tratar eficazmente algunos de estos síntomas.

Problemas de la piel. En la enfermedad de Parkinson, la piel de la cara se puede volver grasosa, particularmente la frente y los lados de la nariz. El cuero cabelludo también puede volverse grasoso y producir caspa. En otros casos, la piel puede volverse muy seca. Los tratamientos estándar para los problemas de la piel pueden ayudar.

Problemas para dormir. Los problemas para dormir son comunes en la enfermedad de Parkinson e incluyen dificultad para permanecer dormido por la noche, sueño intranquilo, pesadillas y sueños emotivos y somnolencia o inicio súbito del sueño durante el día. Otro problema común es el trastorno de comportamiento relacionado con el sueño de movimiento ocular rápido (REM, por sus siglas en inglés), en el que las personas realizan o actúan físicamente sus sueños, lo que podría resultar en que se lesionen a sí mismas o a cualquier persona que comparta su cama. Los medicamentos que se usan para tratar la enfermedad de Parkinson pueden contribuir a algunos de estos problemas del sueño. Muchos de estos problemas responden a las terapias específicas.

Demencia u otros problemas cognitivos. Algunas personas con enfermedad de Parkinson pueden presentar problemas en la memoria y pensamiento lento. Los problemas cognitivos se agravan en las etapas tardías de la enfermedad, y se podría hacer un diagnóstico de demencia por enfermedad de Parkinson. Esta demencia puede afectar la memoria, la manera cómo la persona forma su opinión de los demás (juicio social), el lenguaje, el razonamiento u otras habilidades mentales. Actualmente no hay manera de detener este tipo de demencia, pero los medicamentos como la rivastigmina, el donepezil o la memantina podrían ayudar. Los medicamentos que se usan para tratar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson pueden causar confusión y alucinaciones.

Hipotensión ortostática. La hipotensión ortostática es una caída súbita de la presión arterial que se produce cuando una persona se pone de pie de una posición acostada o sentada. Puede causar vértigo, mareos y, en casos extremos, pérdida del equilibrio o desmayo. Los estudios han sugerido que en la enfermedad de Parkinson, este problema se produce por una pérdida de las terminaciones nerviosas en el sistema nervioso simpático que controla la frecuencia cardiaca, la presión arterial y otras funciones automáticas del cuerpo. Los medicamentos que se emplean para tratar la enfermedad de Parkinson también pueden contribuir a este síntoma. La hipotensión ortostática puede mejorar si se aumenta la ingesta de sal. Los médicos que tratan el trastorno pueden reducir la dosis del medicamento para la hipertensión o recetar medicamentos como la fludrocortisona.

Calambres musculares y distonía. La rigidez y falta de movimiento normal asociados con la enfermedad de Parkinson a menudo causan calambres musculares, especialmente en las piernas y los dedos de los pies. Los masajes, las elongaciones y aplicar calor pueden ayudar con estos calambres. La enfermedad de Parkinson también puede asociarse con distonía, es decir, con contracciones musculares sostenidas que causan posiciones forzadas o retorcidas. Las fluctuaciones en el nivel de dopamina en el cuerpo a menudo son la causa de la distonía en la enfermedad de Parkinson. Las estrategias para controlar la enfermedad pueden involucrar el ajuste de los medicamentos.

Fatiga y pérdida de energía. Muchas personas con la enfermedad de Parkinson a menudo sienten fatiga, especialmente al final del día. La fatiga puede estar asociada con depresión o los trastornos del sueño, pero también puede ser el resultado del estrés muscular o de hacer demasiada actividad cuando la persona se siente bien. La fatiga también puede deberse a la acinesia, es decir, los problemas para iniciar o realizar un movimiento. El ejercicio, los buenos hábitos del sueño, el mantenerse mentalmente activo y el no hacer demasiadas actividades en un período corto de tiempo pueden ayudar a aliviar la fatiga.

Disfunción sexual. La enfermedad de Parkinson puede causar disfunción sexual debido a sus efectos sobre las señales nerviosas del cerebro. La depresión relacionada con la enfermedad de Parkinson o el uso de ciertos medicamentos también pueden causar disminución del deseo sexual y otros problemas. Las personas deben consultar estos temas con el médico porque es posible tratarlos.

Las alucinaciones, los delirios y otros síntomas psicóticos pueden ser causados ​​por los medicamentos recetados para la enfermedad de Parkinson. Si se presentan alucinaciones, tal vez sea necesario reducir la dosis o cambiar los medicamentos. Si estas medidas no son eficaces, algunas veces los médicos recetan medicamentos llamados antipsicóticos atípicos, que incluyen la clozapina y la quetiapina. Mientras tanto, l os medicamentos antipsicóticos típicos, que incluyen el haloperidol, empeoran los síntomas motores de Parkinson y no se deben usar.

Una gran variedad de trastornos puede causar síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson. Se dice que las personas con síntomas similares a los de Parkinson pero que se deben a otras causas tienen parkinsonismo. Algunos de estos trastornos incluyen:

Atrofia multisistémica. La atrofia multisistémica se refiere a un grupo de trastornos progresivos lentos que afecta los sistemas nerviosos central y autónomo. En este trastorno, la proteína alfa-sinucleína forma agregados nocivos filamentosos en las células de apoyo en el cerebro conocidos como oligodendrogliales. La atrofia multisistémica puede tener síntomas parecidos a los de la enfermedad de Parkinson. También puede adoptar una forma que principalmente produce mala coordinación y habla arrastrada, o puede tener una mezcla de estos síntomas. Otros síntomas pueden incluir dificultad para tragar, impotencia masculina, estreñimiento y dificultad para orinar. Este trastorno, anteriormente conocido como síndrome de Shy-Drager, se refiere a la atrofia multisistémica con hipotensión ortostática prominente, una caída de la presión arterial cada vez que la persona se pone de pie. La atrofia multisistémica con síntomas parkinsonianos a veces se denomina degeneración estriatonigral, mientras que la atrofia multisistémica con mala coordinación y habla arrastrada a veces se denomina atrofia olivopontocerebelar. Desafortunadamente, muchos de los síntomas de la atrofia multisistémica o bien no responden a los medicamentos para la enfermedad de Parkinson o la respuesta es mínima o de corta duración.

Demencia con cuerpos de Lewy. La demencia con cuerpos de Lewy se refiere a un trastorno neurodegenerativo asociado con los mismos depósitos anormales de proteínas (cuerpos de Lewy) que se encuentran en la enfermedad de Parkinson, pero en áreas más extensas de todo el cerebro. Los síntomas pueden variar desde síntomas parkinsonianos tradicionales como bradicinesia, rigidez, temblor y marcha arrastrada, hasta síntomas similares a los de la enfermedad de Alzheimer (pérdida de memoria, falta de criterio y confusión). Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer o fluctuar dramáticamente. Las alucinaciones visuales son por lo general uno de los primeros síntomas y las personas pueden sufrir otras perturbaciones psiquiátricas como delirios y depresión. Los problemas cognitivos también ocurren temprano en el curso de la enfermedad. La levodopa y otros medicamentos antiparkinsonianos que ayudan con los síntomas motores de la demencia con cuerpos de Lewy, pueden empeorar las alucinaciones y los delirios, y las personas afectadas tal vez necesiten tratamiento con medicamentos antipsicóticos atípicos.

Parálisis supranuclear progresiva. La parálisis supranuclear progresiva es un trastorno cerebral progresivo y raro que causa problemas con el control de la marcha y el equilibrio. Los síntomas de la parálisis supranuclear progresiva son causados por un deterioro gradual de las células cerebrales en el tronco encefálico. Las personas a menudo tienden a sufrir caídas muy temprano en el curso de este trastorno. Uno de los rasgos característicos de la enfermedad es la incapacidad para mover los ojos correctamente, lo que algunas personas describen como tener la visión borrosa. Las personas con parálisis supranuclear progresiva a menudo muestran alteraciones del ánimo y del comportamiento, incluso depresión y apatía, así como una demencia leve. A menudo se diagnostica equivocadamente debido a que algunos de sus síntomas son muy parecidos a los de la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cerebrales. Generalmente los síntomas de la parálisis supranuclear progresiva no responden a los medicamentos o la respuesta es mínima y de corta duración. La parálisis supranuclear progresiva se caracteriza por agregados o depósitos de una proteína llamada tau.

Degeneración corticobasal. La degeneración corticobasal se debe a la atrofia de varias áreas cerebrales, entre ellas, la corteza cerebral y los ganglios basales. Los síntomas iniciales pueden aparecer en un lado del cuerpo, pero con el tiempo el trastorno afecta ambos lados. Los síntomas son similares a algunos que se presentan con la enfermedad de Parkinson, incluyendo la rigidez, el deterioro del equilibrio y los problemas de coordinación. A menudo aparece la distonía en un solo lado del cuerpo. Otros síntomas pueden incluir deterioros cognitivos y visuales-espaciales, apraxia (pérdida de la capacidad de hacer movimientos familiares y deliberados), habla vacilante y entrecortada, mioclono (espasmos musculares) y disfagia (dificultad para tragar). A diferencia de la enfermedad de Parkinson, este trastorno por lo general no responde a los medicamentos. Al igual que en la parálisis supranuclear progresiva, esta enfermedad también se caracteriza por depósitos de la proteína tau.

A varias enfermedades, como la atrofia multisistémica, la degeneración corticobasal y la parálisis supranuclear progresiva, se les conoce a veces como enfermedades "Parkinson-plus" porque tienen los síntomas de la enfermedad de Parkinson más características adicionales.

Parkinsonismo resultante de trastornos neurológicos

Parkinsonismo arteriosclerótico. A veces conocido como pseudoparkinsonismo, parkinsonismo vascular o parkinsonismo aterosclerótico, el parkinsonismo arterioesclerótico es el resultado de daño en el cerebro debido a varios accidentes cerebrovasculares. El temblor es raro en este tipo de parkinsonismo mientras que la demencia y la dificultad con la marcha son comunes. Los medicamentos contra la enfermedad de Parkinson brindan poca ayuda a las personas con esta forma de parkinsonismo.

Parkinsonismo postraumático. También conocido como encefalopatía postraumática o “síndrome del boxeador golpeado", los síntomas parkinsonianos suelen presentarse después de una grave lesión craneana o trauma craneal frecuente relacionado con el boxeo y otras actividades. Este tipo de trauma también puede causar una forma de demencia conocida como encefalopatía traumática crónica.

Temblor esencial. A veces conocido como temblor esencial benigno o temblor familiar, es una afección común que tiende a ser hereditaria y evoluciona lentamente con el tiempo. Generalmente el temblor es igual en ambas manos y aumenta al moverlas. El temblor puede involucrar la cabeza pero generalmente no afecta las piernas. El temblor esencial no es lo mismo que la enfermedad de Parkinson, y generalmente no lleva a ella, aunque en algunos casos las dos afecciones se pueden superponer en una persona. Las personas con temblor esencial no tienen otras características parkinsonianas. El temblor esencial no responde a la levodopa o a la mayoría de otros medicamentos para la enfermedad de Parkinson, pero puede tratarse con otros medicamentos.

Hidrocefalia de presión normal. La hidrocefalia de presión normal es un aumento anormal del líquido cefalorraquídeo en los ventrículos o cavidades del cerebro. Esto hace que los ventrículos aumenten de tamaño, oprimiendo el cerebro. Los síntomas de la hidrocefalia de presión normal incluyen problemas para caminar, pérdida del control de la vejiga, lo que lleva a la micción frecuente o incontinencia, y deterioro mental y demencia progresivos. La persona también puede presentar una desaceleración general del movimiento o quejarse de que siente los pies "trabados”. Estos síntomas se pueden confundir a veces con la enfermedad de Parkinson, pero no responden a los medicamentos para la enfermedad de Parkinson. Las exploraciones cerebrales, el monitoreo de la presión intracraneal y otras pruebas pueden ayudar a diagnosticar la hidrocefalia de presión normal. Este trastorno a veces se puede tratar con la implantación quirúrgica de una derivación del líquido cefalorraquídeo que drena el exceso de este líquido al abdomen, donde es absorbido.

Parkinsonismo que acompaña a otras afecciones. Los síntomas parkinsonianos se presentan en personas con otros trastornos neurológicos claramente diferentes, como la enfermedad de Wilson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Alzheimer, las ataxias espinocerebelares y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Cada uno de estos trastornos tiene características específicas que ayudan a distinguirlos de la enfermedad de Parkinson.

Parkinsonismo postencefalítico. Justo después de la Primera Guerra Mundial, la encefalitis letárgica, una enfermedad causada por un virus, atacó a casi 5 millones de personas en todo el mundo para luego desaparecer abruptamente en la década de los veinte. Conocida en los Estados Unidos como la enfermedad del sueño, la encefalitis letárgica mató a la tercera parte de sus víctimas y produjo el parkinsonismo postencefalítico en muchas otras. Esto dio como resultado un trastorno del movimiento que en ciertos casos apareció años después de la enfermedad inicial. (En 1973, el neurólogo Oliver Sacks publicó Awakenings, un relato de su trabajo al final de la década de los sesenta con pacientes postencefalíticos sobrevivientes en un hospital de Nueva York. Usando el entonces medicamento experimental levodopa, el Dr. Sacks fue capaz de "despertar" temporalmente a estas personas de su estado estatuario.) En casos raros, otras infecciones virales, incluyendo la encefalomielitis equina occidental, la encefalomielitis equina oriental y la encefalitis B japonesa, han causado síntomas parkinsonianos.

Parkinsonismo inducido por medicamentos. Una forma reversible de parkinsonismo que a veces resulta del uso de ciertos medicamentos, tales como la clorpromazina y el haloperidol, que normalmente se recetan para pacientes con trastornos psiquiátricos. Algunos medicamentos usados para los trastornos estomacales (metoclopramida), la presión arterial alta (reserpina) y otros como el valproato pueden causar temblor y bradicinesia. Por lo general, si se suspenden los medicamentos o se reducen las dosis, los síntomas desaparecen.

Parkinsonismo inducido por toxinas. Algunas toxinas pueden causar parkinsonismo por diversos mecanismos. El producto químico MPTP también causa una forma permanente de parkinsonismo que se asemeja bastante a la enfermedad de Parkinson. Los investigadores descubrieron esta reacción en la década de los ochenta cuando los adictos a la heroína en California que habían tomado una droga ilícita contaminada con MPTP comenzaron a presentar síntomas graves de parkinsonismo. Este descubrimiento, que demostró que una sustancia tóxica podría dañar el cerebro y producir síntomas parkinsonianos, logró un avance espectacular en la investigación de la enfermedad de Parkinson.

Complejo parkinsoniano-demencia de Guam. Esta enfermedad se produce entre las poblaciones Chamorro de Guam y las Islas Mariana y puede estar acompañada por una enfermedad de la neurona motriz que se asemeja a la esclerosis lateral amiotrófica (también conocida como enfermedad de Lou Gehrig). El curso de la enfermedad es rápido y la muerte suele ocurrir en 5 años.

Actualmente no existen pruebas de sangre o de laboratorio que diagnostiquen la enfermedad de Parkinson esporádica. Por ello, el diagnóstico se basa en la historia clínica y en un examen neurológico. En algunos casos, la enfermedad de Parkinson puede ser difícil de diagnosticar con precisión al inicio de la enfermedad. Los signos y síntomas tempranos de la enfermedad de Parkinson a veces se pueden descartar como los efectos del envejecimiento normal. A veces los médicos piden estudios de imágenes cerebrales o pruebas de laboratorio con el fin de descartar otros trastornos. Sin embargo, las exploraciones cerebrales por tomografía computarizada e imágenes por resonancia magnética de las personas con la enfermedad de Parkinson generalmente parecen normales. Ya que muchas otras enfermedades tienen características similares pero requieren tratamientos diferentes, es fundamental hacer un diagnóstico preciso para que las personas puedan recibir el tratamiento adecuado.

La expectativa de vida promedio de una persona con Parkinson generalmente es la misma que para las personas que no padecen la enfermedad. Afortunadamente, hay muchas opciones de tratamiento disponibles. Sin embargo, en las etapas tardías, la enfermedad de Parkinson puede ya no responder a los medicamentos y puede llegar a asociarse con complicaciones graves como la asfixia, la neumonía y las caídas.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno que progresa lentamente. No es posible predecir qué curso tomará la enfermedad en cada persona. Una escala comúnmente utilizada por los neurólogos para describir cómo han avanzado los síntomas de la enfermedad en un paciente es la escala de Hoehn y Yahr.

Etapas de la enfermedad de Parkinson de la escala de Hoehn y Yahr

Etapa uno: Síntomas solamente en un lado del cuerpo.

Etapa dos: Síntomas en ambos lados del cuerpo. Sin deterioro del equilibrio.

Etapa tres: Deterioro del equilibrio. Enfermedad leve a moderada. Independiente físicamente.

Etapa cuatro: Incapacidad grave, pero aún es capaz de caminar o estar de pie sin ayuda.

Etapa cinco: En silla de ruedas o en la cama a menos que reciba ayuda.

Otra escala que se emplea comúnmente es la Escala Unificada de Valoración de la Enfermedad de Parkinson de la Sociedad de Trastornos del Movimiento (MDS-UPDRS, por sus siglas en inglés). Esta escala de cuatro partes mide el movimiento motor en la enfermedad de Parkinson: experiencias no motrices de la vida diaria, experiencias motrices de la vida diaria, evaluación motriz y complicaciones motrices. Tanto la escala de Hoehn y Yahr como la de MDS-UPDRS se usan para medir cómo están las personas y evaluar la respuesta a los tratamientos.

La cirrosis se caracteriza por un daño de las células del hígado y su reemplazo por un tejido cicatricial que impide el tránsito normal del flujo sanguíneo por el hígado e interfiere muchas de las funciones vitales de este órgano.

Mucha gente cree que sólo los alcohólicos sufren cirrosis, y aunque es cierto que el consumo de alcohol es la primera causa de esta enfermedad en los Estados Unidos, también lo es que el abstemio también puede padecer la enfermedad. La posibilidad de padecer cirrosis depende de la cantidad y frecuencia con que se bebe en relación con el peso de la persona, su estatura y la capacidad de su cuerpo para metabolizar productos alcohólicos presentes en la sangre circulante.

Es una enfermedad crónica del hígado en la que las células sanas sufren daños y son reemplazadas por células cicatriciales. Esta afección impide

el tránsito habitual del flujo sanguíneo por el hígado y no permite que este órgano funcione debidamente. El hígado contiene tejido capaz de regenerarse cuando ha sido dañado, pero el grado de regeneración de las células depende de cada persona. Una cirrosis que no se trate puede derivar en insuficiencia hepática (del hígado) o incluso en la muerte.

El hígado es un órgano grande y complejo, del tamaño de un balón de fútbol americano, que pesa cerca de 1,3 kg (3 libras). Se encuentra debajo de las costillas en la parte superior derecha del abdomen y está conectado con el intestino delgado por las vías biliares, que transportan a los intestinos la bilis que produce. Un hígado sano es suave y liso al tacto.

Es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano pues constituye una de las “fábricas” de procesamiento y refinado químico más desarrolladas. Casi toda la sangre procedente del estómago y de los intestinos circula a través del hígado. Además, éste se encarga de depurar el organismo de sustancias tóxicas o venenosas, procesar nutrientes, hormonas o medicamentos y producir proteínas y factores de la coagulación, todos ellos de capital importancia para la salud. En la persona enferma de cirrosis, las sustancias tóxicas y la bilis quedan retenidas en el torrente sanguíneo, porque el hígado no las elimina.

La cirrosis no es contagiosa, no se transmite de una persona a otra. Su origen hay que buscarlo más bien en otros factores:

– Consumo de alcohol. Es la causa más frecuente. Cerca de un tercio de las personas muy bebedoras, acaban presentando cirrosis. El resto puede sufrir otras formas de enfermedad hepática.

– Hepatitis vírica crónica (inflamación del hígado): la hepatitis (normalmente de los tipos B, C y D) es la segunda causa más común de cirrosis.

– La enfermedad de Wilson, que produce acumulación de cobre en el hígado, cerebro, riñones y ojos.

– La fibrosis quística, que provoca la acumulación de secreciones mucosas en los pulmones, hígado, páncreas e intestinos.

– La hemocromatosis, causante de acumulación de hierro en el hígado y otros órganos.

– El bloqueo o inflamación de los conductos biliares (la llamada cirrosis biliar).

– La insuficiencia cardíaca congestiva.

– Los trastornos de almacenamiento del glucógeno, que impiden la debida utilización de los azúcares por el hígado.

– Las infecciones parasitarias.

– La reacción anómala a los medicamentos recetados, toxinas medioambientales y abuso de inhalaciones (exposición a sustancias tóxicas por vía nasal).

Signos y síntomas de la cirrosis

En las primeras fases, la cirrosis se considera una enfermedad silenciosa, ya que ocasiona pocos síntomas. Con el paso del tiempo, sin embargo, los enfermos de cirrosis empiezan a experimentar cansancio, debilidad y pérdida del apetito. Son habituales las náuseas y la pérdida de peso. Conforme la cirrosis empeora, el hígado produce menos proteínas de las que el organismo necesita, lo cual da lugar a otros síntomas:

– Menor produción de la proteína albúmina, con lo que el agua se acumula en las piernas (edema) del enfermo o en el abdomen (ascitis).

– Lentificación de la producción de proteínas del plasma sanguíneo como el fibrinógeno, factor esencial para la coagulación, lo que hace al enfermo de cirrosis más propenso a las hemorragias.

– La cirrosis puede provocar ictericia, alteración caracterizada por un color amarillento de la piel y el blanco de los ojos. Este trastorno se debe a la acumulación en la sangre de bilirrubina (pigmento biliar), que normalmente el hígado depura del torrente circulatorio y evacua hacia el intestino a través de las vías biliares.

– Algu nos enfermos de cirrosis sienten también una picazón intensa, debida a la acumulación de pigmentos biliares en la piel.

– La cirrosis impide que el hígado depure la sangre de toxinas y otras sustancias nocivas, así como de medicamentos. La acumulación de estos elementos en el organismo altera las

funciones mentales y la personalidad del enfermo. Entre los primeros indicios de cirrosis figuran el descuido del aspecto, los despistes, problemas de concentración y hábitos de sueño alterados. La pérdida de conciencia o el coma son posibles síntomas más tardíos.

– La cirrosis también puede afectar a los vasos sanguíneos

abdominales. Normalmente, la vena porta, que es un vaso de amplia capacidad, transporta la sangre desde el intestino y el higado hasta el hígado. La cirrosis bloquea este flujo, lo cual repercute en un aumento de la presión arterial en este circuito (hipertensión portal). Conforme el higado se inflama, el cuerpo intenta dar salida a la sangre a través de otros vasos sanguíneos, pero puede ocurrir que estos vasos no sean lo suficientemente fuertes para soportar el flujo y se rompan; entonces, el enfermo vomita sangre, signo de una situación de alto riesgo.

Diagnóstico El primer paso en el diagnóstico cirrosis consiste en evaluar el historial médico del enfermo y efectuar un examen físico. La detección de un hígado inflamado o de tamaño mayor al normal, de edema o de ascitis, así como la presencia de síntomas de confusión mental por la acumulación de sustancias tóxicas en el cerebro, sirven al médico para sentar el diagnóstico. Puede encargarse una tomogra-fía computada (TC) o bien ecografías para comprobar si el tejido del hígado tiene cicatrices. También es útil la biopsia por punción, procedimiento mediante el cual se introduce en la piel una aguja para aspirar una muestra de tejido. El hígado también se inspecciona con el laparoscopio, instrumento de observación que se introduce en el organismo a través de una incisión minúscula en el abdomen. Otro indicio de cirrosis es la presencia de telangiectasia, formación de “arañas vasculares” en la piel, a base de redes de minúsculos vasos sanguíneos que se dilatan, especialmente en el rostro y la parte superior del pecho.

Tratamiento El tratamiento depende del tipo de cirrosis y de lo avanzada que se encuentre la enfermedad. El objeto es detener su evolución y, al mismo tiempo, contrarrestar el daño infligido al hígado. Si la causa de la cirrosis es el alcohol, la primera medida que debe tomarse es dejar de beber.

En la actualidad no existe un tratamiento para “curar” la cirrosis. La picazón se puede tratar con medicamentos. Para el edema o la ascitis se utilizan diuréticos (medicamentos que eliminan el exceso de sal y de agua del cuerpo). En casos graves de disfunción hepática, es decir, cuando las células del hígado dejan de funcionar, el transplante de hígado es la única solución.

Los adultos que siguen una dieta nutritiva y limitan su consumo de alcohol previenen la destrucción de células sanas en el hígado. A continuación figuran otras medidas de utilidad para la prevención de la cirrosis hepática:

– No mezclar nunca medicamentos, especialmente los de venta libre, con el alcohol.